Print Friendly and PDF
only search openDemocracy.net

BTS en Español

El poder de las putas: el movimiento de las prostitutas brasileñas en tiempos de reacción política

Enfrentadas a leyes regresivas basadas en el pánico moral sobre la explotación sexual y la trata, el movimiento de las prostitutas brasileñas se ha movilizado para asegurarse un lugar en la mesa de elaboración de políticas. English

An interview with Gabriela Leite, founder of the sex worker movement in Brazil and the NGO Davida, on prostitution and politics in Brazil conducted in 2013 (4:48 duration)

Es un mito que en Brasil la prostitución es completamente legal. Aunque es un trabajo reconocido por el Ministerio de Trabajo y Empleo, y la compra y venta de sexo no es un delito, todo lo que rodea a la prostitución está criminalizado (sobre todo «vivir de los beneficios»). En este entorno, el movimiento de las prostitutas brasileñas lucha por la despenalización total del trabajo sexual y su regularización como una forma de trabajo.

A mediados de los 80 Gabriela Leite y Lourdes Barreto fundaron la Red Brasileña de Prostitutas (BNP, por sus siglas en inglés) en respuesta a la violencia policial en los barrios de prostitución donde trabajaban. En los siguientes 20 años, las profesionales del sexo consolidaron organizaciones por todo Brasil, incluida Davida - Prostitución, Derechos Civiles y Salud en 1992. El BNP se ganó un sitio en la mesa de elaboración de políticas y fue instrumental en el desarrollo de iniciativas lideradas por compañeras para la prevención del VIH. Su asociación con el Programa Nacional de SIDA atrajo una atención especial en 2005 cuando Brasil rechazó más de 40 millones de dólares en fondos estadounidenses porque USAID, la sección de desarrollo de los EE.UU., demandó a cambio que las organizaciones que recibiesen fondos condenasen la prostitución.

El abolicionismo ganó fuerza en Brasil a principio del nuevo milenio, avivado por el pánico moral y por el crecimiento del feminismo carcelario (en la izquierda) y el conservatismo cristiano (en la derecha). Los espacios en los que las personas que ejercen el trabajo sexual eran bienvenidas para hablar como iguales en lugar de como víctimas disminuyeron, así como su inclusión en los círculos de elaboración de leyes.

En 2013, una campaña federal para la prevención del VIH fue atacada por representar a una profesional del sexo declarando que era feliz en su profesión. El Ministro de Salud censuró y retiró la campaña original, publicó versiones modificadas y despidió al director del programa de VIH Brasil. BNP respondió con declaraciones y campañas de protesta, aunque en la histeria mediática que vino a continuación sus declaraciones y las décadas de formidable trabajo respecto al VIH lideradas por quienes ejercen el trabajo sexual fueron en gran parte ignoradas.

Movilización creativa

El movimiento de las prostitutas ha respondido con una estrategia de doble acción: por un lado participando en las leyes callejeras, el teatro guerrillero y las iniciativas prácticas; por el otro, introduciéndose en foros e instituciones que surgieron en torno a la trata de personas.

Estas formas de activismo giran alrededor de un tipo de leyes que yo, Laura, describo como política de putas en mi tesis de investigación sobre el activismo del trabajo sexual en Brasil. Inspirada por Gabriela Leite y su uso político de la palabra «puta» pienso que la política de putas trata de hacer un uso estratégico de los aspectos de la subjetividad sobre la putaen Brasil para movilizar aliadas y aliados, la atención mediática y el poder estatal a favor de los derechos de las prostitutas. La política de putas rechaza la victimización, invierte en el potencial transformativo de lo que siempre ha sido percibido como inmoral e interrumpe las divisiones entre las estructuras institucionales y la calle.

Gabriela Leite on the word ‘puta’ and why it should be used (3:52 duration)

Un excelente ejemplo de la política de putas es Daspu (De las Putas), una línea de ropa fundada por Davida en 2005. Daspu produce colecciones de moda y espectáculos con temas provocativos relacionados con la prostitución en una variedad de espacios urbanos. Daspu lanzó una colección de la Copa Mundial de 2014 adornada con peticiones de «burdeles de calidad FIFA» y llamamientos para que los asistentes a la Copa «se marcasen un gol» – un contraste escandaloso con la línea gubernamental prohibiendo el «turismo sexual». Otras organizaciones de trabajo sexual tales como GEMPAC, Mulheres Guerreiras, y APROSMIG también organizaron eventos relacionados con la Copa Mundial, incluyendo espectáculos de moda Daspu y partidos de fútbol en las zonas de prostitución.

En Rio de Janeiro, lanzamos la colección Daspu con un espectáculo de moda en la calle para protestar por una redada policial violenta en la ciudad de Niterói. Esto desencadenó el arresto ilegal de más de 100 profesionales del sexo y casos de violaciones, agresiones y robos, eventos que fueron sucedidos por la impunidad policial y la persecución de aquellas personas que manifestaron su opinión. La protesta de Daspu acabó en un partido de fútbol amistoso improvisado frente al ayuntamiento que creó un espectáculo mediático. Junto con nuestras y nuestros colegas y colaboradores en Observatorio de Prostitución, también activamos un amplio rango de aliadas y aliados y nos pusimos en contacto con varias personas miembro del congreso que organizaron audiencias públicas sobre la redada. Amnistía Internacional y otros grupos fueron movilizados para denunciar la violencia mientras que las y los profesionales del sexo explicaron lo sucedido a las organizaciones que estaban luchando contra los planes de renovación de Río. La mezcla de calculadas estrategias políticas junto con la organización táctica de manifestaciones alegres y provocativas es lo que hace que la política de putas sea tan efectiva.

Lucha contra la trata de personas en Brasil

El activismo de Davida en el movimiento contra la trata de Brasil es otro área donde la política de putas ha sido efectiva. En 2005, Davida empezó a aparecer en eventos contra la trata, exigiendo que se les escuchara. Dirigidas por Gabriela Leite, las personas activistas y colaboradoras de Davida (incluido yo, Thaddeus Blanchette) sosteníamos que simplemente arrestar a las trabajadoras sexuales y llamarlas «víctimas de trata» no aportaba nada, mientras que involucrarlas en el movimiento contra la trata ayudaría al gobierno a detectar los casos de esclavitud real.

Durante su participación en estos debates, Davida calificó de «sandeces» las informaciones erróneas facilitadas por los grupos contra la trata y desafió los discursos que victimizaban a las prostitutas. Rebatió, por ejemplo, los argumentos de que «miles» de mujeres estaban siendo esclavizadas en burdeles con invitaciones para visitar los burdeles y hablar con las mujeres mismas. Poner al activismo contra la trata en contacto directo y cordial con profesionales del sexo fue uno de los mejores medios que Davida encontró para disipar el encantamiento de los mitos mediáticos.

“Pelada” (Portuguese for pick up soccer match and a naked woman) in front of City Hall as part of Daspu’s launch of the 2014 World Cup collection and fashion protest against police violence in Niterói.
Image by author. All Rights Reserved.

La investigación académica sobre la trata de personas continuó durante este periodo, generando nueva información y hallazgos. Mientras los grupos pentecostales relataban historias traducidas del inglés, BNP tenía información de primera mano sobre los abusos que los y las profesionales brasileñas del sexo estaban sufriendo en Europa por parte de ambos, «proxenetas» y quienes pretendían «rescatarlas». Gracias a tales investigaciones académicas –incluido el trabajo de Adriana Pisciteli sobre las inmigrantes brasileñas en Europa; las investigaciones de Flavia Teixeira sobre la prostitución transexual y la inmigración; los estudios de Sprandel y Mansur sobre la inmigración y la trata de personas; y el análisis de Blanchette y Silva sobre los mitos de la trata de personas en Brasil– el activismo pudo elaborar un discurso basado en evidencias para rebatir las historias contra la trata que representaban a mujeres desdichadas y desamparadas y que generalmente eran ficticias.

Y lo que es más importante, las prostitutas ganaron escaños en el estado y los consejos federales contra la trata de personas. Aquí establecieron alianzas importantes para centrar la atención del gobierno en lo realmente importante de la trata: la eliminación de la esclavitud, no la del trabajo sexual. Por supuesto, esto no resultó en una victoria clara para el movimiento de los derechos de las prostitutas. Las organizaciones abolicionistas atraen decenas de millones de dólares, miles de horas de trabajo voluntario y muchos medios de comunicación simpatizantes. Sin embargo, la mayoría de los grupos de profesionales del sexo no cuenta con ninguna subvención o viven de pequeños proyectos subvencionados por unas pocas fundaciones nacionales, los departamentos locales o estatales de SIDA y, en muchos casos (incluido Davida), de fundaciones internacionales tales como el Fondo Paraguas Rojo (Red Umbrella Fund). Por tanto el equilibrio de poder está enormemente inclinado hacia el movimiento abolicionista, pero las personas que ejercen el trabajo sexual siguen resistiendo.

Y lo hacen principalmente convirtiendo en suyo el concepto de que los y las profesionales del sexo están organizadas, reconocidas por el gobierno y preparadas para dialogar. En Brasil el resultado es que se han parado muchos de los peores memes contra la trata. Gracias a la movilización de las prostitutas, Brasil es el único lugar que conocemos donde el discurso oficial contra la trata que está financiado por el estado suele empezar con el aviso de que «no toda la prostitución es trata de personas». Una victoria pequeña pero importante.

Este artículo se publicó como parte de «Quienes ejercen el trabajo sexual hablan: ¿Quién está escuchando?» en «Beyond Trafficking and Slavery» (una compilación de artículos y blogs sobre la trata de personas y la esclavitud moderna), generosamente subvencionada por COST Action IS1209 «Comparación de las Leyes de Prostitución Europeas: Entendimiento de las Escalas y la Cultura del Gobierno» (ProsPol). ProsPol está fundado por COST. La Universidad de Essex es la institución que lo subvenciona.


GAATWlogo.png

BTS en Español has been produced in collaboration with our colleagues at the Global Alliance Against Traffic in Women. Translated with the support of Translators without Borders. #LanguageMatters

About the authors

Thaddeus Blanchette is an anthropologist at the Federal University of Rio de Janeiro, Macaé. He has researched sex work in Rio de Janeiro and southeastern Brazil since 2004. He is allied with the Davida Collective and helps represent them on the national and state anti-trafficking councils. He is a founding member and executive researcher with Prostitution Policy Watch, an extension and research project at the Institute for Regional and Urban Planning/UFRJ and Metropolitan Ethnographic Lab – LeMetro – Institute of Philosophy and Social Sciences (IFCS)/UFRJ). There Thaddeus directs research into the effects of the World Cup and the Olympic Games on sex work.

Laura Murray has worked as a filmmaker, activist and researcher with sex worker rights organisations since 2000, working most closely with MODEMU in the Dominican Republic (2000-2003), The Asociacion de Trabajadoras Autónomas “22 de junio” in Ecuador (2001) and Davida in Brazil, where she has collaborated with the Brazilian Network of Prostitutes in diverse capacities since 2004. She is also a founding member and executive researcher with Prostitution Policy Watch. Laura recently completed her dissertation on the politics of sex worker activism in Brazil at Columbia University and directed the documentary, A Kiss for Gabriela, that tells the story of Gabriela Leite’s 2010 campaign for federal office. She is currently the Deputy Director of the Davida Collective and holds a post-doc position at the Institute for Social Medicine at the State University of Rio de Janeiro (IMS/UERJ).

Read On
¿Es utópico luchar por fronteras abiertas?
CHRIS GILLIGAN
Entrevista: ¿la detención como nueva forma de gestión migratoria?
BEN LEWIS
Inmovilidad como protección en el régimen de controles migratorios
NANDITA SHARMA
¿Qué tiene que ver el trabajo forzoso con la pobreza?
NICOLA PHILLIPS
Las trabajadoras y trabajadores del ladrillo y la trampa de la deuda en Punyab, Pakistán
ANTONIO DE LAURI
¿Promover el trabajo digno en las cadenas de suministro? Una entrevista a Benjamin Selwyn
BENJAMIN SELWYN
Voces de la cadena de suministro: una entrevista con Mark Anner
MARK ANNER
Cadenas globales de suministro: ¿qué quiere la mano de obra?
SHARAN BURROW
La organización regional y la lucha para conseguir un salario digno en Asia
ANANNYA BHATTACHARJEE
Organizándose contra la economía de los pequeños encargos (gig economy): ¿lecciones de América Latina?
ADAM FISHWICK
¿Podemos acabar con el trabajo forzoso para el 2030?
GENEVIEVE LEBARON
Renta básica y el movimiento contra la esclavitud
NEIL HOWARD
El pueblo adivasi en la India: ¿esclavas y esclavos modernos o trabajadoras y trabajadores modernos?
ALF GUNVALD NILSEN
Voces desde las cadenas de suministro: entrevista con Daniel Castellanos
DANIEL CASTELLANOS
Ayudando a las trabajadoras sexuales a ayudarse a sí mismas
ANNE GATHUMBI
La propuesta de Amnistía para despenalizar el trabajo sexual: contenido y descontentos
SIMANTI DASGUPTA
Mejorar las estrategias contra la trata de personas: ¿por qué las personas dedicadas al trabajo sexual tienen que estar involucradas?
WENDELIJN VOLLBEHR
Hablando sobre las «prostitutas muertas»: cómo la Coalición contra la Trata de Mujeres (CATW) utiliza a sobrevivientes para silenciar quienes ejercen el trabajo sexual
JASON CONGDON
Subjects


We encourage anyone to comment, please consult the
oD commenting guidelines if you have any questions.