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¿Cómo erosionar la polarización?

¿Cómo fomentar más matices y compromisos cuando lo que el consumismo y la política promueven es el enfrentamiento entre contrarios? English

Credit: Pixabay/geralt. CC0"La gente ama a los que son como ellos", dijo Aristóteles en su Ética a Nicómaco hace más de 2.300 años. En 2018 seguimos enfrentando el mismo problema: ¿cómo podemos crear comunidades cohesionadas que se entiendan unas con otras a pesar de sus diferencias?

Como ha investigado el escritor Jonathan Haidt, la polarización entre republicanos y demócratas en Estados Unidos ha ido empeorando de manera constante durante décadas. Es más, parece que ahora ambos grupos se miran con mucha más sospecha y creen realmente que las razones del otro son nefastas.

En el Reino Unido, ambos trabajamos en proyectos cuyo objetivo es el de reducir la polarización.

Jazza es un vlogger y podcaster conocido por salvar la brecha política con entrevistas como la que le hizo en su canal de YouTube a la National Rifle Association, y como fundador del Right Dishonourable Podcast, que presenta junto con Jimmy Nicholls. Nicholls votó a favor de que el Reino Unido se salga de la Unión Europea; Jazza, a favor de que se quede.

Alice, por su parte, es fundadora y editora del Echo Chamber Club, cuyo objetivo es poner al alcance de un público metropolitano, liberal y progresista, opiniones y voces contrarias a las suyas. Lleva funcionando más de 18 meses.

Las nuevas tecnologías de comunicación amplían la forma en que políticos y empresas explotan la polarización.

Con el paso del tiempo, ambos nos hemos dado cuenta del profundo arraigo de la polarización en nuestra sociedad. Es más, las nuevas tecnologías de comunicación amplían la forma en que políticos y empresas explotan esta característica estructural. ¿Qué se puede hacer al respecto?

Los debates sobre la polarización no son ninguna novedad. Los psicólogos sociales llevan trabajando en teorías sobre la homofilia desde finales del siglo XIX: la idea de que personas de edad, clase, género, raza y educación similar, con similares inclinaciones políticas y creencias basadas en valores, tienden a conectarse y a juntarse.

Hoy, en la era de internet, podemos establecer conexiones y tejer redes independientemente de nuestra ubicación geográfica - lo que puede alterar o no esta tendencia – pero, de momento, lo que prevalece son las conexiones dentro de un mismo grupo.

2016 fue un año en que los votantes se definieron en función de posturas binarias: unidad o independencia, permanecer o salir, Trump o Hillary.

En este sentido, 2016 fue un año en que los votantes se definieron en función de posturas binarias: unidad o independencia, permanecer o salir, Trump o Hillary. Y 2017 fue el año en que se cavaron aún más las trincheras en anticipación a una batalla mucho más larga.

A pesar del optimismo de algunos comentaristas liberales, que sugieren que los que apoyaron a Trump en 2016 están cada vez más cansados, y que los votantes del Brexit están cambiando lentamente de opinión, la verdad es que se ha alterado muy poco la forma en que estas personas se identifican en relación a los puntos de vista opuestos.

Investigaciones llevadas a cabo por Jonathon Wheatley, de la London School of Economics, muestran un aumento de la polarización de los ciudadanos británicos, tanto en términos económicos como culturales, en el período previo a las elecciones de 2017, cuando los conservadores perdieron la mayoría en el parlamento, si la comparamos con la de los votantes que le dieron a David Cameron la mayoría en 2015.

En los Estados Unidos, el Pew Research Center, por su parte, ha documentado la brecha que ha ido separando de manera creciente a demócratas y republicanos en los últimos 30 años.

La polarización se plasma incluso en los edificios que albergan nuestras instituciones políticas. Muy deliberadamente, por ejemplo, en la Cámara de los Comunes del Parlamento británico se sientan, en bancadas enfrentadas, gobierno y oposición, y los otros partidos tienen que apretujarse detrás.

Cuando se reconstruyó el edificio tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, el primer ministro Winston Churchill insistió en que el arquitecto (Giles Gilbert Scott) mantuviera el mismo diseño de bancadas enfrentadas ya que, según él, era clave para crear un sistema funcional, dominado por dos partidos.

En opinión de Churchill, la estructura binaria en política es clave para el mantenimiento de la estabilidad y el poder, razón por la que la estimaba muy preferible a la forma en hemiciclo que utilizan cada vez más las cámaras legislativas que aspiran a estar más abiertas a la colaboración y el compromiso.

Está claro que creando enemigos comunes pueden obtenerse recompensas en política, pero ocurre lo mismo en otros ámbitos de la vida.

"Una muy buena idea, si estás creando una masa de seguidores, una tribu o una comunidad es atacar a un enemigo – sea éste una idea o una persona" dice el hacker Vice Clancy.

Vin Clancy, por ejemplo, moderador del grupo de Facebook Traffic and Copy (una red para emprendedores) y autodenominado “hacker del crecimiento”, que ha conseguido que cuentas de Facebook y Twitter pasen de la nada a tener decenas de miles de seguidores en cuestión de días, asegura que lo importante al crear una nueva comunidad en línea es disponer de un oponente común y no únicamente de un mensaje de esperanza ("¡Los veganos salvarán el planeta!").

"Una muy buena idea, si estás creando una masa de seguidores, una tribu o una comunidad", dice, "es atacar a un enemigo – sea éste una idea o una persona".

En las páginas de las estrellas de Instagram y Youtube se suele atacar a los que se “oponen” a su misión. Tomemos por ejemplo el caso de Kayla Itsines, una instructora de fitness cuyo éxito clamoroso se debe al reconocimiento obtenido a través de las redes sociales.

"Antes de juzgarnos egocéntricos o superficiales, a los que estamos comprometidos con el gimnasio", ha dejado dicho en un post reciente, "daros cuenta de que para muchos de nosotros ésta es nuestra vía de escape, nuestra fuente de cordura y el lugar donde nos esforzamos para volvernos fuertes no solo físicamente, sino también mentalmente".

Es importante para estas comunidades que sus miembros sientan que están empeñados en algo significativo, y solo pueden llamar la atención si pueden hacer creer que existe cierta hostilidad hacia su causa.

Tener un enemigo claro proporciona una base definida y leal, unida por una causa común por la que luchar.

Las técnicas de Clancy están orientadas al crecimiento de las comunidades en línea, pero la creación de una comunidad opuesta a un grupo externo no es nada nuevo.

Piénsese en la marca británica Marmite, por ejemplo, y en su campaña altamente efectiva de "o la amas o la odias", o en la publicidad icónica de Apple dividiendo a la población entre usuarios de Mac y de Windows.

Según un estudio publicado por la Harvard Business Review, “las marcas muy polarizadas suelen tener peor desempeño que otras, pero también suelen enfrentar menos riesgos”. Tener un enemigo claro proporciona una base definida y leal, unida por una causa común por la que luchar.

Así las cosas, ¿cómo pueden fomentarse más matices y compromisos en nuestra sociedad cuando lo que se promueve, desde el consumismo y la política, es el juego de los contrarios?

Un primer problema es que es difícil conseguir financiación y apoyo para iniciativas que intentan reducir la polarización. En el Reino Unido, hay una gran cantidad de fondos públicos para la mejora de la sociedad como Nesta, la Lotería Nacional y la Comisión Europea (al menos, mientras el Reino Unido permanezca en la UE), pero a pesar de que despolarizar no es una cuestión partidista, se trata como tema “político” y, por lo tanto, cae fuera de las coordenadas que los donantes suelen establecer para las organizaciones benéficas y las empresas con fines sociales.

Numerosos financiadores han rechazado al Echo Chamber Club por ser "demasiado político", y donantes más políticos por no serlo suficiente.

El crowdfunding representa una fuente alternativa, pero ¿le daría usted su dinero a una causa que favorecerá los objetivos de aquellos con los que no está de acuerdo, o que fomentará el diálogo con su "enemigo"?

Por lo menos en Estados Unidos, la Fundación Obama está concediendo fondos para combatir las cámaras de resonancia y luchar contra la "balcanización" del discurso público: "[Hoy] tenemos una situación", dice la Fundación, "en la que todo el mundo escucha a personas que ya están de acuerdo con ellos... reforzando sus propias realidades en detrimento de una realidad común, que es la que nos permite tener un debate sano e intentar encontrar luego un terreno común que nos permita adelantar soluciones".

Además, nuestras estructuras de comunicación están fracturadas y quizás agravan incluso el problema.

El abismo que dividió a la sociedad británica entre un 48% de Remainers y un 52% de Leavers en el referéndum del Brexit de 2016 sigue siendo muy profundo.

Ya no puede representarse la población británica con la tradicional dicotomía izquierda/derecha, sino con lo que The Economist ha bautizado "la Nueva División Política" de una sociedad que es a la vez "abierta y cerrada", con internacionalistas y social-liberales por un lado y nacionalistas y conservadores sociales por el otro.

Sin embargo, el abismo que dividió a la sociedad entre un 48% de Remainers y un 52% de Leavers en el referéndum del Brexit de 2016 sigue siendo muy profundo.

Cuando se sintoniza Question Time o el Today Programme, lo más probable es que aparezcan personas que hablan sin escucharse en lugar de intentar hallar terreno común. La BBC tiene como objetivo la imparcialidad, pero esto es algo que ya no puede conseguirse aplicando un falso esquema binario de izquierda y derecha.

Una de las razones del éxito del Echo Chamber Club es precisamente que no forzamos ninguna de estas falsas dicotomías en el discurso político y que presentamos no solo puntos de vista conservadores, sino también voces hindúes, perspectivas de ingenieros de software, de académicos sobre Corea del Norte, y muchas otras perspectivas que no forman parte del discurso dominante. Establecer una narrativa no lineal requiere este tipo de filosofía.

En The Right Dishonourable Podcast, el formato en que se fuerza a un partidario del Brexit y un partidario de permanecer en la UE a que comprendan el punto de vista del otro en lugar de simplemente debatir el tema, ayuda a contrarrestar la naturaleza combativa de otros programas de entrevistas y del ciclo habitual de noticias.

Reconocer que los esfuerzos antipolarización son un acto profundamente político es un buen punto de partida para sanar las graves fracturas de nuestra sociedad.

Hemos mantenido charlas con personajes famosos de You Tube, como el paladín de la nueva derecha norteamericana Carl Benjamin, más conocido como Sargon of Akkad, y conseguimos que un activista de los derechos de los hombres hablase sobre la independencia de Escocia y del proyecto de ley del Brexit en 2016.

Este tipo de conversación más sosegada y tranquila existe en otros lugares de Internet, como I’m Not Being Funny But… de Leena Norms,  Conversations with People Who Hate Me, de Dylan Marron, y el nuevo sitio Kialo en Estados Unidos. Todos ellos, ejemplos de cómo utilizar los medios para “compartir mesa” en lugar de “cruzar las espadas”. Necesitamos que se multipliquen.

Pero incluso con mayor apoyo y recursos, es muy difícil superar la polarización mientras siga siendo rentable crear comunidades de nicho y consolidar las divisiones en política. Sin embargo, hay que actuar y actuar ya.

Reconocer que los esfuerzos antipolarización son un acto profundamente político, pero tan neutral como pueden ser los actos políticos, es un buen punto de partida para sanar las graves fracturas de nuestra sociedad.

About the authors

Alice Thwaite is the founder and editor-in-chief of the Echo Chamber Club. She can be found and contacted via twitter @alicelthwaite. You can subscribe to the Echo Chamber Club here.

Jazza John has been vlogging on YouTube for a decade, covering politics from a queer perspective. He also co-hosts Right Dishonourable Podcast with Jimmy Nicholls, bringing slack-jawed political ramblings to thousands of listeners every week.


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