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Elecciones Brasil 2018: ¿Cómo combatir la desinformación en internet?

Existe una peligrosa polarización en la sociedad, y un proceso de desinformación, intensificado por las nuevas tecnologías y las redes digitales, que retroalimenta esa polarización. Si queremos elecciones justas y de calidad, debemos combatirla. English, Português

Skyline de Sao Paolo al atardecer. Foto: Francesc Badia i Dalmases. All rights reserved

Por un lado, tenemos 3 mil millones de Reales (725 millones de USD) en recursos públicos provenientes de los fondos Electoral y Partidario, para ser usados ​​en las campañas electorales de partidos y candidatos.

Por otro, tenemos brechas legales y atajos que facilitan la diseminación de fake news con sofisticadas tecnologías, que pueden influenciar y desequilibrar el resultado de una elección.

El año 2018 en Brasil está siendo un laboratorio para construir propuestas sistémicas para el perfeccionamiento del sistema de propaganda electoral en internet.

Es la oportunidad que los tomadores de decisiones, la sociedad civil organizada, los legisladores y los educadores tienen para identificar y tratar de solventar las fallas que permiten el flujo y los procesos de desinformación intencional y deshonesta. 

En la reciente investigación presentada por el IT & E (Instituto de Tecnología y Equidad), la organización identificó robots programados para simular el comportamiento humano en las redes sociales alimentados por infraestructuras y tecnologías de automatización.

También conocidas como bots, estas máquinas trabajan en la recolección de información, en la ejecución de acciones, en la creación de contenidos y en cómo simular ser un usuario de redes sociales, respondiendo e interactuando con personas reales. 

En las burbujas que generan las intersecciones entre políticos, organizaciones, instituciones y formadores de opinión pública alrededor de un determinado tema, los bots crean una ilusión de consenso espontáneo a gran escala.

En las burbujas que generan las intersecciones entre políticos, organizaciones, instituciones y formadores de opinión pública alrededor de un determinado tema - ya sea el aborto, la legalización de la marihuana, la reducción de la mayoría de edad o el porte de armas - los bots crean una ilusión de consenso espontáneo a gran escala.

Manipulan Trending Topics, ponen en marcha movimientos a través de su red de robots y facilitan que los usuarios humanos refuercen más adelante ese ecosistema.

Antes incluso del inicio de que empezase el presente ciclo de campañas electorales, ya fue posible observar cómo los bots son capaces de aprovechar el contenido de determinados políticos, haciendo que algunos asuntos de interés en la burbuja de algunos precandidatos alcancen a votantes con formación política completamente contraria.

Existen tecnologías y herramientas preparadas para muchas situaciones diferentes con el fin de aumentar la eficacia del impacto de estas acciones automáticas, tales como el uso de la inteligencia artificial para darles vida a los robots de comunicación sin ser reconocidos, y el uso de deepfakes - técnicas que permiten superponer imágenes y vídeos a los contenidos originales, creando imágenes, audios y vídeos falsos cada vez más difíciles de identificar.

En este contexto, Brasil necesita definir una legislación específica para las propagadas electorales en Internet, que contemple el uso de datos personales en elecciones, herramientas de automatización de contenido, propaganda personalizada, herramientas de inteligencia artificial, noticias falsas, transparencia de tecnología, monitoreo externo, inversiones y apoyos.

Las autoridades, con la participación activa de la sociedad civil, deben mejorar el flujo de las denuncias bien fundamentadas. Es necesario que éstas sean más ágiles y que se conviertan en procesos judiciales, llegado el caso.

Es necesario categorizar y distribuir a gran escala el chequeo de contenidos creados para generar desinformación. Implementar protocolos que faciliten una rápida diseminación del chequeo en las plataformas tecnológicas de investigación y redes sociales.

Google, Facebook y Twitter deben realizar esfuerzos tecnológicos para proporcionar respuestas y combatir algorítmicamente la distribución de la desinformación.

Es necesario actuar de manera drástica para reducir el alcance de la información falsa, eliminando los incentivos financieros. Y más: ampliar las sanciones contractuales de las infracciones.

Será fundamental promover modelos de financiamiento más equilibrados, equitativos y transparentes, alentando al Tribunal Superior Electoral (TSE) a establecer la ejecución del fondo electoral y partidario usando tokens en una blockchain propia del Tribunal.

Esto aumentará la confianza en la financiación pública y su transparencia, ya que será posible rastrear el destino de los recursos públicos no sólo en las transferencias, sino también en su aplicación, con evidencias concretas que muestren que se han aplicado a los fines estipulados.

En las elecciones de 2018 va a participar una parte significativa de la población brasileña que se verá impactada por los debates políticos en Internet. 

Además, son esenciales medidas que aseguren y refuercen el desarrollo intelectual y la alfabetización ciudadana desde las escuelas sobre cómo prevenir contra la desinformación, algo tan importante como el fortalecimiento del Periodismo con acciones que desarrollen la comunicación en medios y la verificación de hechos (fact checking) como medio de asegurar la calidad el debate público, reforzando la cultura de la verdad. 

En las elecciones de 2018 va a participar una parte significativa de la población brasileña que se verá impactada por los debates políticos en Internet.

En general, ya existe una fuerte incredulidad en relación al sistema de representatividad y a los políticos.

También existe una peligrosa división / polarización en la sociedad, y un proceso de desinformación, intensificado por las nuevas tecnologías y las redes digitales, que retroalimenta esa polarización.

En ese contexto, se hace necesario fortalecer acciones de actores estratégicos para que los ciudadanos tengan herramientas para identificar contenidos legítimos que promuevan un mayor conocimiento y aseguren la calidad de las discusiones para lograr un proceso electoral más participativo, justo, transparente y ético.

Entendemos que unas elecciones informadas y democráticas son aquellas que tienen como principio que los electores tengan acceso a información legítima sobre candidatos y sus propuestas, el derecho a no ser engañados por informaciones distorsionadas o falsas y, principalmente, el derecho a participar en el debate de ideas sin sufrir ataques de odio o intolerancia

About the authors

Ariel Kogan es director del Instituto Tecnología y Equidad, una organización sin fines delucro que desarrolla investigaciones y proyectos experimentales que contribuyen a alcanzar la equidad con el uso ético de la tecnología.

Ariel Kogan is the director of the Institute for Technology and Equity, a not-for-profit organisation that develops investigations and experimental projects that contribute towards acchieving equity through the ethical use of technology. 

Marcio Vasconcelos es presidente del Instituto Tecnología y Equidad, una organización sin fines delucro que desarrolla investigaciones y proyectos experimentales que contribuyen a alcanzar la equidad con el uso ético de la tecnología.

Marcio Vasconcelos is the president of the Institute for Technology and Equity, a not-for-profit organisation that develops investigations and experimental projects that contribute towards acchieving equity through the ethical use of technology. 


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