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Las organizaciones de paz en Colombia ante la segunda vuelta de las elecciones

¿Qué significará para los Acuerdos de Paz una victoria de Iván Duque o de Gustavo Petro? English

Imagen: Juan Rubio, Pacifista. Todos los derechos reservados.

Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con ¡Pacifista! Lea el original aquí 

Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 27 de mayo demostraron la firmeza del imperio político iniciado por Álvaro Uribe y personificado en Iván Duque.

También demostraron la naciente fuerza de una izquierda independiente encabezada por Gustavo Petro, representante del legado intelectual y político del socialismo democrático.

Esas dos historias se reflejaron en los resultados, dejando un país dividido - aunque es evidente que la balanza se inclina un poco más a la derecha.

Según la Registraduría Nacional, de 36.783.940 personas habilitadas para votar, 19.636.714 acudieron a las urnas - apenas un poco más de la mitad.

En cabeza quedó Iván Duque con el 39,14% de los votos, seguido de Gustavo Petro con 25,08%  y Sergio Fajardo con 23,73%. Los candidatos Germán Vargas Lleras y Humberto De La Calle obtuvieron respectivamente 7,28% y 2,06%.

A nivel de regiones, la cosa fue así: el departamento de Antioquia pudo haber elegido a Iván Duque como presidente en primera vuelta, ya que le dio más del 50%, lo que no es ninguna sorpresa.

No obstante, Gustavo Petro le arrancó Córdoba de las manos al partido fundado por Álvaro Uribe, Centro Democrático, tras un largo reinado en la región.

Cambiar de presidente implica tener un nuevo calendario para la implementación de lo negociado en la Habana y tal vez incluso puede significar un retroceso en determinados procesos y respecto a las garantías de cumplimiento.

Por otra parte, a pesar de ser Petro exalcalde de Bogotá, el candidato de Colombia Humana perdió frente al exalcalde Medellín y exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, que se impuso en la capital.

Y finalmente, el candidato del Partido Liberal, Humberto De La Calle, se endeudó por no alcanzar el mínimo de 4% de los votos que exige la ley para poder beneficiarse de financiación estatal para las campañas.

Los resultados han dejado muchas dudas y algunas preocupaciones en varios sectores de la sociedad. Pero uno de los temas que más ha generado angustias es qué va a pasar con los Acuerdos de Paz y con su implementación en el nuevo panorama político.

Cambiar de presidente implica tener un nuevo calendario para la implementación de lo negociado en la Habana y tal vez incluso puede significar un retroceso en determinados procesos y respecto a las garantías de cumplimiento. Todo depende de qué candidato resulte elegido el 17 de junio.

Gustavo Petro ve la paz como un pacto social; exige a las FARC cumplir su parte en lo pactado; al ELN le dice que solo le quedan dos opciones: “hacer parte del acuerdo o seguir en los campos de batalla.

En el último caso, serán combatidos por el Estado”; figura en su programa de gobierno tener en cuenta a las víctimas del conflicto en salud, educación y vivienda, como parte del necesario restablecimiento de sus derechos; propone también crear un impuesto para los latifundios improductivos y abrir la opción de comprarlos, distribuirlos y asignarlos a las víctimas del conflicto.

Iván Duque defendió el No al plebiscito sobre los Acuerdos de Paz; para él, algunos puntos de lo pactado en La Habana representan una amenaza a la institucionalidad y ha dicho que está dispuesto a modificarlos; quiere que la erradicación de cultivos ilícitos sea obligatoria; propone reformar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que considera “un monumento a la impunidad” de las FARC; no acepta ninguna negociación con el ELN, al que solo le otorga la opción de dejar las armas y cumplir con sus condenas de prisión. 

Ricardo Esquivia

Ricardo Esquivia es representante del Espacio Regional de Construcción de Paz de Montes de María, una red constituida por varias organizaciones de la sociedad civil de la región De Montes de María que firmaron el primer acuerdo de paz, como acto simbólico, el 15 de marzo de 2016:

“Por un lado está Duque, que dice que el acuerdo necesita modificación y cambios. Él representa a ese grupo que no está muy contento con los acuerdos. Por el otro lado está Petro, que no ha dicho estar en desacuerdo, pero que tampoco se ha comprometido.

Yo pienso que con la situación que tiene el proceso con el gobierno actual, en la que no se ha cumplido todo, cualquiera de los dos candidatos, si llega, no va a fortalecer mucho el proceso y éste, seguramente, va a seguir teniendo dificultades.

Pero lo importante es que poco a poco las comunidades van dándose cuenta de que ese acuerdo realmente no es del Estado o de los gobiernos sino de las comunidades, y que ellas son las que deben avanzar.”

“Yo pienso que por el lado de Duque se ofrece menos seguridad, porque él representa el “No” y está planteando hacerle correcciones y cambios a los acuerdos. Petro, por lo menos, no los ataca. Entonces yo diría que la posición de Duque desfavorece más a los acuerdos.”

“Realmente no soy muy amante de los extremos, ni de una cosa ni de la otra, pero hay que tomar una decisión: cada uno debe pensar quién favorece más a los acuerdos.”

“Yo creo que el gobierno actual está inquieto. Quería asegurar un desarme más que un proceso de paz. Estuvo muy seguro en todo el proceso de desarme, pero no en el resto.

No hay recursos suficientes ni políticas suficientes y hay dudas y preguntas jurídicas que van frenando el cumplimiento del acuerdo. Y aunque existan herramientas jurídicas, el problema es que los cambios sociales no se hacen con leyes.

Son herramientas que si la sociedad civil aprende a utilizar, es posible que pueda dirigir la forma en que las usan los funcionarios.

La mayoría de la gente le pone mucho interés y empeño a las acciones del Estado, y a los caudillos, y creen que ahí se van a resolver las cosas, pero están olvidando que el poder real de cambio está en la sociedad civil.”

“Lo que pase con los acuerdos no depende tanto del presidente que llegue sino, sobre todo, de lo que piensen el establishment y los funcionarios.”

“Me inquieta que el Estado en general no haya entendido la importancia de los acuerdos para que haya paz. La institucionalidad tiene que hacerlos suyos y cumplirlos. Si no lo hace, perpetuará la existencia de una sociedad de violencia e injusticia.”

Wilfredo Cañizares

Wifredo Cañizares representa a la Fundación Progresar, organización que promueve los derechos humanos a través de la construcción de paz y el desarrollo de la democracia:

“Estamos haciendo una apuesta importante por consolidar la paz y la reconciliación y la justicia social en el país, y esta posibilidad solo la representa la propuesta de Gustavo Petro.”

“La campaña del uribismo ha demostrado expresamente lo que quiere hacer con los acuerdos y con el país.

Entonces, no cabe duda de que la única posibilidad que tenemos de garantizar la implementación exitosa de los acuerdos es que gane la Colombia Humana de Petro en la segunda vuelta.

Su propuesta ha expresado claramente la voluntad de implementar de manera exitosa los acuerdos y de garantizar la continuidad de los diálogos con el ELN. Él ha puesto en el centro de su propuesta política la defensa de la vida con justicia social.”

“Estamos haciendo una apuesta importante por consolidar la paz y la reconciliación y la justicia social en el país, y esta posibilidad solo la representa la propuesta de Gustavo Petro.”

“Los acuerdos en general están pasando por un momento crítico. Parecería como si el presidente Santos hubiera dejado a un lado su mandato y los acuerdos. Hay que recordar que una parte de los acuerdos todavía tiene que pasar por el Congreso.

Eso lo veo complejo. Pero en lo que tiene que ver con lo político, con cumplir lo pactado, no tenemos dudas de que Petro lo va hacer.”

“Hay actualmente un Congreso que le ha enseñado los dientes a la implementación de los acuerdos y que no ha tenido voluntad suficiente para garantizar los marcos de leyes necesarios para su implementación.

El Congreso también será un espacio difícil para Duque, pero es mucho más fácil que el uribismo logre que el Congreso apruebe cambios o la suspensión de parte de los acuerdos, que no que Petro consiga algo de este mismo Congreso.

Éste no es un Congreso de la Paz, es un Congreso que solo funciona en base a la burocracia, la politiquería y la corrupción. Los sectores del Congreso que pueden garantizar la promoción de leyes a favor de los acuerdos son minoría.”

“Lo único que vemos que puede servir como blindaje de los acuerdos es la Corte Constitucional: hay una sentencia de la Corte que dice que los acuerdos deben cumplirse y que fija un plazo para ello.

Pero sabemos cómo son las cosas en el país bajo un gobierno de extrema derecha: seguramente tramitarán en el Congreso nuevas leyes que limiten o eliminen los acuerdos y sabemos, por experiencias pasadas, que la Corte jugará de acuerdo con el presidente que esté en el poder.”

“Lo único que esperamos es que en un supuesto gobierno del uribismo, la Corte Constitucional se mantenga firme.”

“Cualquier cosa se puede esperar. El uribismo es capaz de hacer cualquier cosa con tal de conseguir sus objetivos. Puede pasar todo. Un escenario es limitar, otro es proponer leyes para cambiar la jurisdicción de paz, la reforma agraria, o suspender los diálogos con el ELN.”

“La gran mayoría del movimiento de derechos humanos y de víctimas está apoyando a la Colombia Humana, porque hay más posibilidad de garantizar un escenario de paz con ellos que con el uribismo.” 

Juliana Hernández

Juliana Hernández es miembro de Ojo A La Paz, organización que monitorea los procesos y la implementación de los acuerdos:

“En este momento, la coyuntura pone en riesgo una negociación importante: la negociación con las FARC. El candidato que va a llegar a la presidencia es Iván Duque y él no ha apoyado los acuerdos de paz desde que es miembro del Congreso de la República.”

“Él quiere realizar modificaciones estructurales a los acuerdos de paz en temas sociales, de justicia, de verdad y de reparación integral a las víctimas.

Un gobierno de derecha afecta directamente cosas que se están haciendo ya y que están funcionando en la Comisión de la Verdad, e instituciones como el Centro Nacional de Memoria Histórica, que ha sido capaz de sacar informes de forma independiente y objetiva de lo ocurrido en el marco del conflicto armado.”

“La llegada de Iván Duque a la presidencia es sinónimo de la llegada de Álvaro Uribe Vélez a la presidencia.”

“Con el candidato Gustavo Petro hay una oportunidad - porque él apoyó abiertamente los acuerdos de paz, lleva en su programa el tema de la reforma rural integral y contempla una redistribución de la tierra.

Es una persona que ha apoyado a víctimas del conflicto armado interno, al igual que María José Pizarro - los dos son personas que vienen hablando del conflicto desde hace muchos años.  También está Ángela María Robledo, que ha sido una de las defensoras más grandes de los acuerdos en el tema de género, de verdad y de justicia.”

“Mientras tanto, Iván Duque propone modificaciones para trasladar ciertos casos a la justicia ordinaria. Esto crea el riesgo de que crezcan disidencias mucho más importantes, como pasó en 2005 con los paramilitares.

También pone en riesgo la posibilidad que las personas desmovilizadas puedan recibir el dinero que se les prometió para iniciar un proyecto económico, o que dispongan de un país distinto, en cuya sociedad civil puedan inserirse.”

Parece que 50 años de guerra no son suficientes para que en este país tomemos la decisión de votar por la paz.

“Sabiendo que solo se ha implementado el 18% de los acuerdos, el panorama se ve muy complicado. Si la gente no vota por la Colombia Humana, está votando contra la paz.”

“Creo que no existe en este momento ningún blindaje legislativo de los acuerdos. Lo único que está blindado es la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz.

En teoría, la Corte Constitucional debería blindar los acuerdos, pero si no hay voluntad política, es poco probable que lo haga. Además, hay otro riesgo: que comiencen a reducir la plata de la JEP, que tiene que funcionar con magistrados.”

“Parece que 50 años de guerra no son suficientes para que en este país tomemos la decisión de votar por la paz. Tenemos un discurso muy interiorizado que es el de ver a las organizaciones como sujetos políticos únicos.

Cuando se habla de las FARC, se habla como si fuera una persona cuando en realidad son miles de personas pobres y campesinas que a veces no tenían más opciones para sobrevivir. La derecha apela mucho a eso para poder estigmatizar.”

“La Colombia Humana tiene como líder a Gustavo Petro, exguerrillero del M19 y eso es algo que no perdonan. Duque es el escenario que conocemos desde siempre.”


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