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Seis razones por las cuales la protesta es tan importante para la democracia

¿Por qué la protesta es tan fundamental para los derechos humanos y la sociedad democrática? Aquí hay seis razones básicas por las cuales necesitamos proteger y ejercer el derecho a protestar. English

Día Internacional de la Mujer, 29 de junio de 2017, Los Ángeles. Imagen: Molly Adams / Flickr. Algunos derechos reservados.

Esta lista forma parte de Protestar es un Derecho, un proyecto de colaboración con las organizaciones de derechos humanos CELS e INCLO, con el apoyo de la ACLU, que examina el poder de la protesta y su papel fundamental en la sociedad democrática.

1. Las personas se da cuenta de que no están solas

Una forma a través de la cual el establecimiento mantiene su poder es creando un discurso dominante desde el cual se excluyen los puntos de vista de los disidentes. Si las personas piensan de manera diferente, pueden sentirse aisladas, marginadas e impotentes. Las manifestaciones y marchas públicas empoderan a las personas mostrándoles que hay miles de personas que piensan lo mismo.

2. Al protestar, modificamos la agenda y comenzamos un debate

Los que están en el poder pueden tratar de ignorarnos, pero si hay suficientes manifestantes, entonces sentirán la necesidad de encontrar razones por las cuales todos los manifestantes están equivocados. Ahí es cuando comienza el debate y la discusión se hace posible.

3. En una democracia electoral, la protesta proporciona una voz esencial para los grupos minoritarios

Los teóricos clásicos del gobierno representativo reconocieron que el sufragio universal y el voto mayoritario amenazan con imponer la "tiranía de la mayoría" y anular los derechos de las minorías. Las protestas son un correctivo vital para el gobierno de la mayoría.

4. ¡A veces ganamos!

Si hay suficientes manifestantes, las políticas de quienes están en el poder pueden hacerse impracticables. Cuando el gobierno del Reino Unido introdujo el poll-tax en 1990, un gran número de personas protestaron y se negaron a pagar el impuesto. Se hizo evidente que perseguir a todos los que se negaron sería imposible, una ameneza de caos, y el gobierno abolió el impuesto.

5. A veces ganamos de una forma que no habíamos planteado o planeado

Los eventos políticos son impredecibles. Las protestas contra los misiles nucleares de Greenham Common en el Reino Unido en la década de 1980 parecían haber fallado cuando se instalaron los misiles, pero las protestas obligaron a los gobiernos de los EE.UU. y del Reino Unido a admitir que tenían que desplegar los misiles porque la Unión Soviética estaba haciendo lo mismo. Cuando Mikhail Gorbachev llegó al poder en la Unión Soviética y dijo que estaba dispuesto a llegar a un acuerdo para retirar todos los misiles, los gobiernos occidentales no pudieron volver a lo que habían dicho. Los misiles fueron retirados, y Greenham Common es ahora un parque público.

6. A veces ganamos pero tarda una generación o más

En el momento, puede surgir la sensación de que las demandas públicas no van a llevar a ninguna parte; que aquellos en el poder están atrapados en una cierta mentalidad y no pueden cambiar su forma de pensar. Pero luego puede aparecer una nueva generación, libre del pensamiento del pasado, y ver que las opiniones de los manifestantes tenían sentido. Un ejemplo es el enorme cambio de actitud hacia las personas homosexuales en solo un par de generaciones.

About the author

Richard Norman is Emeritus Professor of Moral Philosophy at the University of Kent, Canterbury, UK, and Vice-President of the British Humanist Association. 

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