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Las estadísticas son poderosas en Venezuela

La falta de estadísticas e investigación de confianza en temas socio-económicos conlleva problemas y oportunidades para los defensores de los derechos humanos en Venezuela. Esta es una contribución al debate de openGlobalRights sobre la reducción de los espacios para la sociedad civil. English

Para los activistas de derechos humanos, el acceso a la investigación y las estadísticas se han convertido en una herramienta importante. James Ron y sus asociados han estresado la importancia de conclusiones sustentadas por datos, mientras que activistas de derechos LGBTIQ+ en Europa del sur y democracia en Myanmar  han encontrado maneras de utilizar estadísticas e investigación académica para mejorar su trabajo en materia de derechos humanos.

Los argumentos que son apoyados con estadísticas e investigación meticulosa tienen mejor acogida con audiencias inteligentes y que son generalmente educadas. En un mundo donde las barreras a la información son mínimas – cualquier persona con una conexión de Internet pueden difundir (y leer) conclusiones que son falsa– la calidad de la información se vuelve mas crucial que nunca.

En Venezuela, la libertad de expresión y de la prensa bajo Nicolás Maduro ha sufrido en bastante. A pesar de las estrictas restricciones de los medios en el país, el régimen de Maduro se ha empeñado en callar y arrestar a periodistas y a disidentes en los últimos seis meses. Mientras que las protestas sobre la escases y el alza de incidencias criminales se han vuelto una ocurrencia de todos los días, Maduro ha incrementado la represión de los medios. Los noticieros independientes restantes han reportado múltiples de casos de acoso, especialmente de periodistas reportando sobre las protestas. Quizás la cuenta mas preocupante de violencia ocurrió en Junio de este año, cuando un grupo de matones armados, supuestamente Chavistas, atracaron a un equipo del canal VivoPlay con una arma de fuego a plena luz del día.

Los déspotas maquillan y controlan de estadísticas socio-económicas para, a su vez, controlar la imagen e información acerca sus respectivos regímenes. Los lideres autoritarios también imponen controles sobre investigadores y académicos locales. El régimen chavista, por ejemplo ha sido particularmente sensible a cualquier tipo de información sobre la precaria situación económica Venezolana, la escases de comida y medicina y la alza de actividad criminal. El ultimo año el Servicio Bolivariano de Inteligencia o SEBIN arrestó al presidente de la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales, Carlos Rosales Briceño, después de que este denunciara públicamente la escases de productos básicos en los centros de salud del país. Rosales Briceño fue liberado después de cuestionamiento por la SEBIN.

Las estadísticas sobre actividad criminal y de asesinatos han sido restringidas desde 2004 por el gobierno Venezolano, y no hay ningún tipo de datos por más de cinco años (del 2010 del 2015). Trabajadores de varias agencias oficiales del estado han mencionado que el régimen de Maduro deliberadamente ha implementado políticas “con el fin de destruir el sistema nacional de estadísticas para ocultar la grave situación del país”. El gobierno rutinariamente niega el acceso a la información oficial y no hay recurso legal que obligue al gobierno a compartir estadísticas o información oficial con miembros de la sociedad civil. The Economist acusa al gobierno de auto-censura y de amordazar a sus propios burócratas.


Alejandro Cegarra/Press Association Images (All rights reserved)

Protestors gather to demonstrate against high rates of crime, high inflation and shortages of basic goods. With government restriction on information, however, it is hard to know the extent of the situation in Venezuela or what policies would be appropriate to remedy it.


Dada la falta de disponibilidad de varias estadísticas claves, nadie sabe que tan grave es la situación en Venezuela, o cuales son las políticas publicas apropiadas que deberían ser implementadas para mejorarla. Los datos confiables son extremadamente difíciles de conseguir y corroborar, forzando a las organizaciones independientes a hacer estimaciones que corren el riesgo de ser erradas. Esto se ve evidenciado si consideramos las tasas de homicidio. La figura más citada vienen del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). Sin embargo, dada la falta de acceso a la información, el observatorio depende bastante de estimaciones, sumas de datos y modelos estadísticos para sus informes. Idealmente, una base de datos bien hecha esta compuesta por colecciones y análisis de datos por medio de encuestas directas a la población. Dado las restricciones de Maduro sobre los investigadores, esto es casi imposible. La Dra. Dorothy Kronick y Caracas Chronicles, basado en su propio set de datos obtenido por medio de fugas de la policía, han estimado una tasa de homicidio mucho mas baja que la del OVV y demuestran algunas de las falencias en la metodología de la organización. Los datos revisados muestran un incremento moderado anual en la tasa de homicidios, en vez de amplias variaciones anuales que son características de los reportes del OVV. Las conclusiones de la Dra. Kronick no son tan ostentosas como las del OVV, pero son mas afines a la realidad. Por ejemplo, los nuevos datos reflejan una erosión prolongada en relación a temas de seguridad, probablemente consecuente de la mala administración gubernamental, mientras que, por otro lado, los datos del OVV solo muestran incrementos de niveles críticos en los mas recientes años, ignorando las tendencias a nivel macro-social.

El acceso a las estadísticas...se ha convertido a en un derecho independiente de otros tipos de derechos.En Venezuela, el acceso a las estadísticas se ha convertido en más que una herramienta para el uso de académicos e investigadores, en cambio se ha convertido a en un derecho independiente de otros tipos de derechos. Por ejemplo el instituto de Prensa y Sociedad (IPYS), una organización de la sociedad civil, considera el acceso de información como una de sus metas, dándole la misma importancia que a la libertad de prensa y el derecho a la protesta. Transparencia Venezuela, una organización anti-corrupción, tienen un enfoque primario sobre la información respecto a la finanzas públicas, su monitoreo y su análisis. Una de las organizaciones que más promete en esta área es la adecuadamente nombrada Vendata. Aunque todavía en sus inicios, Vendata es un portal en línea gratis que recoge y hace curación de estadísticas socio-económicos y la publica en un formato accesible para periodistas, ONGs e individuos. La mayoría de estas organizaciones también han unido fuerzas bajo la Coalición ProAcceso, una aglomeración de organizaciones cuyo mandato es “el reconocimiento y el respeto por el derecho a la información publica como un derecho fundamental, y su avance como una herramienta crucial para el desarrollo del políticas públicas y para su uso en la defensa de los derechos humanos”.

El acceso a los datos es un tema que une a las asociaciones de empresarios del sector privado, a periodistas, a académicos,  a activistas de derechos humanos y hasta a nutricionistas bajo una misma causa. Donde ha habido huecos en estadísticas oficiales, varias organizaciones de la sociedad civil han intentado llenar ese hueco. Por ejemplo, la Fundación Bengoa, una organización que originalmente se enfocó en salud nutricional, publica datos sobre niveles de malnutrición en niños, ya que el gobierno dejo de publicar estas estadísticas en el 2007.

El acceso a los datos es un derecho que debería ser garantizado para los individuos de la sociedad Venezolana. Llamados por parte de la sociedad civil para el libre acceso a la información es un fin tanto como un medio para pelear en contra de los abusos de derechos humanos. Es mas, la diseminación de estadísticas y información mejora otros argumentos a favor de los derechos humanos, como el derecho a una alimentación adecuada .  En el régimen de Maduro, como en el anterior a este, las estadísticas conllevan poder – pero con mejor acceso, la sociedad civil puede adquirir este poder.

About the author

Christian Medina-Ramirez is a consultant and freelance writer from Bogotá, Colombia. His areas of expertise include the intersections between natural resources, armed conflict, criminal/terrorist networks and development in Latin America and the Asia-Pacific.

Christian Medina-Ramírez es un escritor, investigador y consultor político de Bogotá, Colombia. Christian es experto en insurgencias, conflicto y recursos naturales, post-conflicto, redes terroristas y criminales, y en desarrollo socio-económico. Su enfoque regional es el Asia-Pacífico y América Latina.

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