DemocraciaAbierta https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/19339/all cached version 22/06/2018 18:52:04 en #GastoResponsable exige propuestas acabar con la corrupción y de la impunidad en México https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mariana-niembro/gastoresponsable-exige-propuestas-acabar-con-la-corrupci-n-y-de-la <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p><span style="font-size: 13px;">México ha vivido un sexenio altamente violento y con grandes escándalos de corrupción que tocan las más altas esferas del gobierno y que han quedado impunes. La campaña #GastoResponsable, exige que los candidatos presidenciales presenten propuestas claras para luchar contra la corrupción.</span></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/xiJRbgrZLNrrzSF-800x450-noPad.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/xiJRbgrZLNrrzSF-800x450-noPad.jpg" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<strong>"Elecciones México 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</strong>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad en el marco de nuestro proyecto&nbsp;<a href="https://twitter.com/hashtag/EleccionesAbiertas2018?src=hash">#EleccionesAbiertas2018</a></p><p><span><a href="https://www.change.org/p/joseameadek-lopezobrador-mzavalagc-ricardoanayac-jaimerdznl-queremos-gasto-responsable-ya-gastoresponsable" target="_blank">¡Gasto Responsable YA!</a> es una campaña iniciada por <a href="http://bordepolitico.com/">Borde Político</a> en la plataforma Change.org cuya intención es exigir a los candidatos a la presidencia de México que presenten sus propuestas para garantizar el correcto ejercicio del gasto público.&nbsp;</span></p><p><span>México ha vivido un sexenio altamente violento y con grandes escándalos de corrupción que tocan las más altas esferas del gobierno y que han quedado impunes. Ante un escenario social, económico y políticamente complicado, lxs ciudadanxs requerimos de propuestas claras y específicas, los cómos de su plan de gobierno y dejar a un lado los discursos vacíos, la guerra sucia y las estrategias de comunicación que no nos dicen nada.&nbsp;</span></p><p>Es por eso que decidimos usar la plataforma de activación ciudadana Change.org para pedir acciones claras que hagan que los miles de millones de pesos del presupuesto en México se dirijan a las finalidades más urgentes y prioritarias del país y no a los bolsillos de políticos corruptos, como ha sucedido en los últimos años.&nbsp;</p><p><span>Más de 29.000 ciudadanxs han firmado la petición Gasto Responsable YA, lo que hace visible el hartazgo de que los recursos de todos acaben en las bolsas de unos pocos. No hay día que no haya alguna noticia en los medios de comunicación sobre el desvío de recursos, los fraudes millonarios, los boquetes al erario público. Y nunca pasa nada, aún cuando se viola el artículo 134 constitucional que dice claramente que los recursos económicos de que dispongan la Federación, las entidades federativas, los Municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados. Esto implica que, al ser recursos públicos, deben ir dirigidos a erradicar la pobreza, generar infraestructura y oportunidades para todos.&nbsp;</span></p><p class="mag-quote-center">Más de 29.000 ciudadanxs han firmado la petición Gasto Responsable YA, lo que hace visible el hartazgo de que los recursos de todos acaben en las bolsas de unos pocos.&nbsp;</p><p><span>La organización <a href="https://twitter.com/mexevalua/status/1008903696690958343" target="_blank">México Evalúa</a> señala que en los últimos veinte años (desde 1998 a la fecha), sólo una de las 912 denuncias que la Auditoría Superior de la Federación ha presentado ante la Procuraduría General de la República ha causado sentecia. Este indicador señala hasta qué punto el nivel de impunidad y bajo acceso a la justicia en México es alarmante. Indica también hasta qué punto se ha llegado a normalizar que los recursos públicos se desvíen, visto que la Auditoría no cumple su función primordial que es fiscalizar el buen uso de los recursos públicos federales por parte de cualquier ente público y/o privado.</span></p><p><span>Queda claro que lxs mexicanxs lo hemos normalizado todo: la violencia, la desigualdad, la pobreza, la falta de oportunidades y también el mal gobierno, los desvíos de recursos, la corrupción y la impunidad, y el que no pasa nada sea una frase permanente en nuestras vidas. Pero es en esta era de internet, que permite interconectar con ciudadanos que están igualmente indignados, donde podemos y debemos ejercer el poder que tienen las plataformas digitales que nos ayudan a localizarnos, sumarnos y activarnos para denunciar abusos y exigir, como hace la campaña #GastoResponsable, cambios de fondo a los políticos.&nbsp;</span></p><p><span>Las democracias contemporáneas están siendo sacudidas y reactivadas por los cambios en la comunicación que han impulsado las nuevas tecnologías de información. Asimismo, el paradigma del Estado Abierto propone un giro interesante en la forma de ejercer el poder y de gobernar, pero a la vez de rendir cuentas y conectarse con la sociedad. Es aquí donde está la posibilidad de que emerja una nueva ciudadanía, más informada, con más herramientas para incidir y participar en las instituciones del Estado.&nbsp;</span></p><p><span>En este sentido, una herramienta importante ha sido el reconocimiento del derecho de acceso a la información y la creación de instituciones y políticas públicas para garantizar la transparencia. Si bien México ha sido calificado por el<a href="http://www.rti-rating.org/country-data/scoring/?country_name=Mexico" target="_blank"> Global Right to Information</a> como el país con la legislación más avanzada en la materia, el ejercicio del derecho de acceso a la infomarción es muy reducido.&nbsp;</span></p><p class="mag-quote-center">El nivel de impunidad y bajo acceso a la justicia en México es alarmante. Al mismo tiempo que la normalización de que los recursos públicos se desvíen.</p><p><span>La <a href="http://www.beta.inegi.org.mx/proyectos/enchogares/especiales/enaid/2016/" target="_blank">Encuesta Nacional de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales 2016</a> señala que sólo el 5,6% de lxs mexicanxs ha realizado una solicitud de información formal, del cual el 73% obtuvo la información y sólo el 39% quedó satisfecho con ella. Las políticas públicas no han sido efectivas. Esto significa que la gente no sólo no se apropia y no ejerce su derecho, sino que también las instituciones encargadas de garantizar el acceso a la información no han actuado con diligencia, se han quedado atrás y no han innovado para cumplir con su mandato.</span></p><p><span>Hoy, las plataformas alternativas, la tecnología cívica y las redes sociales ocupan un espacio muy poderoso para que el ciudadano pase de la indignación a la acción. Y es en este marco en el que Borde Político lanzó la campaña ¡Gasto Responsable YA! para que nuestros candidatos sepan que los ciudadanos no van a permitir más derroche de recursos públicos, que hoy firman y exigen responsabilidades, pero que gane quien gane estarán no sólo vigilando, sino impulsando cambios de fondo en la forma en que los gobiernos ejercen los recursos públicos y se comunican con sus gobernados.&nbsp;</span></p><p><span>El activismo digital es un espacio alternativo a los espacios comunes para el ejercicio de los derechos políticos. Y, como cualquier espacio, se llena. Depende de los ciudadanos digitalizados y activos dotar de contenido y llenar esas redes. Depende de los ciudadanos que esas plataformas promuevan con eficacia e impacto ideas innovadoras y no regresivas. Exigir, como hace #GastoResponsable, que los candidatos presidenciales en México presenten propuestas claras de ejercicio del gasto público es un paso imprescindible para que se avance en la lucha contra la corrupción, la impunidad y a favor de la reducción de la pobreza y la desigualdad que aún lastran a México.&nbsp;</span></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Democracy and government Democracias Posibles Elecciones #gastoresponsableya desinformación Mexico Corrupción Mariana Niembro Fri, 22 Jun 2018 17:49:15 +0000 Mariana Niembro 118561 at https://www.opendemocracy.net El próximo presidente de México frente a la Ley de Seguridad Interior https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/miguel-ngel-soto/el-pr-ximo-presidente-de-m-xico-frente-la-ley-de-seguridad-interi <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La nueva Ley de Seguridad Interior autoriza, bajo determinadas circunstancias, al ejército a tomar el mando del gobierno, y a situarse por encima de las autoridades civiles. ¿Qué hará el próximo presidente?</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/800px-Protestas_contra_Ley_de_Seguridad_Interior_-_4.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/800px-Protestas_contra_Ley_de_Seguridad_Interior_-_4.jpg" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protestas contra Ley de Seguridad Interior, Senado de la República, Ciudad de México. Wikimedia commons.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<strong>"Elecciones México 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</strong>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad en el marco de nuestro proyecto&nbsp;<a href="https://twitter.com/hashtag/EleccionesAbiertas2018?src=hash">#EleccionesAbiertas2018</a></p><p><span>Durante los últimos días del 2017, cuando las y los mexicanos pensaban más en los regalos de Navidad y las fiestas de fin de año, el gobierno mexicano aprobó una controvertida ley que presuntamente regula a las Fuerzas Armadas que realizan labores de seguridad pública. Se trata de la llamada Ley de Seguridad Interior (LSI), una ley que, según sus simpatizantes, proporciona seguridad jurídica y un marco normativo al Ejército que ampare sus labores en las calles. Pero desde diversos sectores de la sociedad civil, encabezados por organizaciones de derechos humanos, los opositores a esta regulación afirman se trata de una ley que militariza al país y que otorga facultades extraordinarias a los soldados. Extraordinarias hasta tal punto que esta ley, bajo determinadas circunstancias, autoriza al ejército a tomar el mando del gobierno, y a situarse incluso por encima de las autoridades civiles.</span>&nbsp;</p><p><span>La Ley de Seguridad Interior fue aprobada por un Congreso dividido, bajo la presión de las Fuerzas Armadas, y promulgada por el Presidente Enrique Peña Nieto, a pesar de que él mismo prometió que no emitiría ninguna “declaratoria de Protección a la Seguridad Interior” hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación se definiera sobre la cuestionada constitucionalidad de la Ley, cosa que no ha hecho.</span></p><p><span>Esta norma es la más impugnada de la historia mexicana. Se interpusieron 11 controversias constitucionales desde varios municipios, una controversia constitucional del Estado de Chihuahua, una acción de inconstitucionalidad de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, otra por parte del Instituto Nacional de Acceso a la Información, una por parte del Senado de la República y otra también por una minoría de la Cámara de Diputados. Además, se interpusieron al menos 8 mil recursos de amparo. A este músculo legal se suma el apoyo a la impugnación de la LSI que dieron otros sectores de la sociedad civil mediante peticiones en línea, posicionamientos de celebridades, de universidades, de algunos sectores empresariales y de organismos internacionales como la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que manifestaron abiertamente su rechazo y/o críticas.&nbsp;</span></p><p class="mag-quote-center">La Ley de Seguridad Interior atribuye a las Fuerzas Armadas tareas de seguridad que constitucionalmente corresponden a las autoridades civiles.</p><p>Los principales argumentos que esgrimen las organizaciones defensoras de derechos humanos consisten en que la LSI contiene varias disposiciones que violan diversos derechos y transgreden el orden federal, haciéndola incompatible con la Constitución Mexicana y con los tratados internacionales de los que México forma parte. Algunas de las disposiciones que suscitan mayor controversia giran en torno al hecho de que la ley no establece una definición clara de qué es seguridad interior y ni distingue claramente entre lo que es la seguridad pública y la seguridad nacional. Además, atribuye a las Fuerzas Armadas tareas de seguridad que constitucionalmente corresponden a las autoridades civiles. Sus detractores afirman que no establece plazos definidos de duración de las intervenciones federales y que estos pueden ser modificados, así como el objetivo de las mismas, conforme se desarrolle la intervención. En la LSI no se prevén principios claros para el uso legítimo de la fuerza en la actuación de los cuerpos policiales y las fuerzas armadas; tampoco se determinan mecanismos de control y rendición de cuentas para las autoridades que cometan abusos y violaciones a derechos humanos durante la aplicación de la ley. Asimismo, se señala que la ley viola el derecho de acceso a la información y el principio de máxima publicidad.&nbsp;</p><p>Quienes se oponen a esta ley obtuvieron una primera victoria en mayo de 2018, cuando dos jueces federales declararon inconstitucional la ley, entre otras razones, por su efecto “inhibidor” en los ciudadanos, al poner sus derechos bajo la subordinación de una autoridad militar, y porque, según las resoluciones, la ley cuenta con demasiadas fallas. Aunque el gobierno mexicano puede apelar esta resolución ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), según señalan algunas organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, la declaración de inconstitucionalidad sí que ha dado un respiro a quienes rechazan la LSI. Todo esto ocurre además ante la presión del secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien en reiteradas ocasiones ha dicho públicamente que el Ejército mexicano “necesita un marco legal para operar”.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Desde 2006 han desaparecido al menos 35 mil personas, se ha registrado un promedio diario de casi 46 asesinatos, y los índices de impunidad rozan el 98 por ciento.&nbsp;</p><p><span>El rechazo de las organizaciones defensoras de derechos humanos y de distintos sectores de la sociedad civil a que los militares realicen labores de seguridad pública no es trivial. Desde el año 2006, cuando el gobierno mexicano puso en marcha una estrategia militar contra el crimen organizado en lo que se conoce coloquialmente como la “guerra contra las drogas”, la violencia se incrementó en todo el país. Desde 2006 han desaparecido al menos 35 mil personas, se ha registrado un promedio diario de casi 46 asesinatos, y los índices de impunidad rozan el 98 por ciento.&nbsp;</span></p><p><span>En este contexto, varias organizaciones no gubernamentales y medios de comunicación han documentado una significativa cantidad de delitos y abusos perpetrados por miembros de las Fuerzas Armadas y que van desde el secuestro, la tortura, violaciones sexuales, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. Entre 2007 y 2017, la Comisión Nacional de Derechos Humanos recibió 10.000 denuncias por abusos cometidos por militares. De acuerdo con la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), la impunidad en los casos graves de violaciones a derechos humanos cometidos por Fuerzas Armadas es del 97 por ciento. No obstante, pese a estas cifras y señalamientos, el ejército mexicano continúa teniendo niveles altos de aceptación por parte de importantes sectores de la sociedad, según diversos estudios de confianza en las instituciones del país.&nbsp;</span></p><p><span>Y es en este marco de posturas encontradas entre quienes defienden la ley y quienes exigen a la SCJN su abrogación, las y los mexicanos irán a las urnas este 1 de julio para elegir a su próximo presidente, quien deberá estar atento a la resolución del máximo tribunal de justicia del país.</span>&nbsp;</p><p><span>Hasta el momento ninguno de los cuatro candidatos, Ricardo Anaya, de la coalición Por México Al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), José Antonio Meade Kubireña, de la coalición Todos por México (PRI, PVEM, PANAL), el candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón, ni tampoco Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT, PES) se ha pronunciado en contra de la citada ley.&nbsp;</span></p><p>Tres de los cuatro candidatos, que fueron cuestionados directamente al respecto durante una cumbre ciudadana con representantes de organizaciones no gubernamentales, coincidieron en que se trata de una ley necesaria, mientras que López Obrador dijo que hay que esperar a que resuelva la SCJN, la cual no tiene un plazo fijo para ello. Esta última posición adquiere cierta complejidad si se toma en cuenta que López Obrador, claramente por delante en las encuestas, ha protagonizado diversos choques verbales con las Fuerzas Armadas al sugerir que podrían haber estado implicadas en casos de desaparición forzada.</p><p>Sea cual sea el resultado de las elecciones del primero de julio, el próximo jefe de Estado y a su vez comandante supremo de las Fuerzas Armadas, será el presidente de todas y todos los mexicanos. Esto implica que tendrá que encontrar la forma de gobernar un país malherido por la violencia y la impunidad, pero que quiere vivir sin miedo, con justicia y en paz. Unas metas que, con o sin Ley de Seguridad Interior, se vislumbran aún muy lejanas.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gerardo-dom-nguez-gonz-lez/elecci-n-polarizaci-n-y-hartago-social-en-m-xico">Elección, polarización y hartazgo social en México</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/gerardo-dom-nguez-gonz-lez/el-papel-de-las-noticias-falsas-en-las-elecci-n-mexican">El papel de las noticias falsas en las elecciones mexicanas</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Democracy and government ley seguridad interior desinformación Mexico Elecciones Miguel Ángel Soto Fri, 22 Jun 2018 16:01:33 +0000 Miguel Ángel Soto 118556 at https://www.opendemocracy.net Resultados en Colombia 2018: lo posible que no fue pero podrá ser https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/joan-pedro-cara-ana/colombia-lo-posible-que-no-fue-pero-podr-ser <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los resultados de las elecciones colombianas llaman a la oposición a organizarse para la resistencia y el cambio, y a salvar los escollos de las derechas, el miedo y el «extremo centro».</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Petro rayado.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Petro rayado.png" alt="" title="" width="460" height="291" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Rayadas sobre rayadas sobre grafiti. Ciudad Bolívar, Bogotá. Vía Bibiana Moreno y Diego Velásquez </span></span></span></p><p>Gustavo Petro<a href="https://amanecemetropolis.net/duque-y-petro/"> remaba</a> contra la historia, las encuestas, el <a href="http://confidencialcolombia.com/lo-mas-confidencial/ejercito-mato-a-10-000-civiles-para-mejorar-estadisticas-en-la-guerra-entre-2002-y-2010-the-guardian/">miedo</a>, las <a href="https://www.elespectador.com/noticias/actualidad/nueva-fake-news-la-supuesta-hija-no-reconocida-de-petro-es-en-realidad-una-actriz-porno-articulo-793757">noticias falsas</a> y el <a href="https://www.elespectador.com/elecciones-2018/noticias/politica/gustavo-petro-denuncia-presunto-fraude-en-elecciones-presidenciales-articulo-791512">fraude</a>. No ha podido vencer al uribismo, pero, por primera vez en mucho tiempo, ha habido esperanza organizada, y eso es importante. La dificultad estriba en que las derechas tienen mucho apoyo, el miedo hace estragos y el extremo centro contribuye a ambos.</p> <h2><strong>Las derechas están fuertes</strong></h2> <p>Hay que tener en cuenta que el uribismo tiene una larga tradición de apoyo masivo (enraizado emocional y afectivamente), como también de manipulación fraudulenta del voto y de<a href="http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/colombia-es/article106644922.html"> desinformación</a> y producción de <a href="https://www.semana.com/elecciones-presidenciales-2018/noticias/la-falsa-celebracion-de-las-farc-del-segundo-lugar-de-petro-569198"><em>fake news</em></a>. </p><p>No puede olvidarse que los habitantes de zonas rurales y los votantes de mayor edad se decantan mayoritariamente por Duque (al igual que Antioquia y el Eje Cafetero). Aunque los más jóvenes apoyan a Petro, Duque gana entre quienes tienen entre 25 y 34 años. Las mujeres también votan mayoritariamente por Duque.</p><p class="mag-quote-center">El individualismo egoísta del neoliberalismo tiene una incidencia relevante en conjunción con el miedo, porque promueve la despreocupación por la pobreza y la desigualdad.</p> <p>Duque está por encima de Petro en todos los estratos sociales, especialmente entre los bajos (estratos 1 y 2). Entre las clases medias (estrato 3) también domina Duque con claridad, mientras que en los estratos altos (4, 5 y 6) la distancia es más corta. </p> <p>El individualismo egoísta del neoliberalismo (que también es consustancial al extremo centro) tiene una incidencia relevante en conjunción con el miedo, porque promueve la despreocupación por la pobreza y la desigualdad que no afecta a uno mismo. Lo importante es «que no me toque a mí» y, según la narrativa del miedo (caos vs orden), eso podría suceder con Petro pero no con Duque.</p> <p>La pregunta es cómo actuar eficazmente en los diferentes segmentos poblacionales y territorios para promover el cambio. El hashtag ciudadano <a href="https://twitter.com/hashtag/mimamavotapetro">#MiMamaVotaPetro</a> pudo ayudar, pero fue insuficiente y no llegó a la población que vive desconectada de las burbujas digitales de las urbes.</p> <h2><strong>El miedo</strong></h2> <p>Sin duda, la campaña del miedo acusando a Petro de <a href="https://amanecemetropolis.net/duque-y-petro/">Castrochavista</a> ha hecho <a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/colombianos-creen-que-el-pais-se-puede-convertir-en-venezuela/528035">mella</a> en parte del electorado. También hay muchos que no quieren ver a un exguerrillero como Presidente (especialmente entre los mayores), como tampoco aceptan que las FARC tengan representantes en el Congreso. </p><p class="mag-quote-center">Como pedía Fajardo, se necesita una mejor pedagogía del Proceso de Paz.</p><p>Es más, los votantes uribistas justifican la violencia estatal y paramilitar como medio de combatir la guerrilla (igual que justifican la corrupción bajo el principio falaz de que «todos roban» o porque ellos mismos son o querrían ser corruptos); las víctimas inocentes son un daño colateral. </p><p>Como pedía Fajardo, se necesita una mejor pedagogía del Proceso de Paz. Además, se requiere mucho trabajo para la reconciliación y reinserción y de mejora de los acuerdos de justicia transicional. Por último, hay que trabajar la ética y castigar la corrupción.</p> <h2><strong>Los centros</strong></h2> <p>En un contexto polarizado entre la continuidad y el cambio, representados por las derechas y las izquierdas, los centros políticos estaban llamados a cumplir un papel primordial. Los votantes de los centros podían dividirse entre apoyar a Petro, decantarse por Iván Duque, votar en blanco o abstenerse. </p> <p>Alianza Verde (de centro) brindó su <a href="https://www.facebook.com/navarrowolffantonio/videos/1327805150683886/">apoyo</a> a Petro, con Claudia <a href="https://www.rcnradio.com/politica/antanas-mockus-y-claudia-lopez-se-suman-gustavo-petro">López</a> y Antanas <a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/mockus-explica-su-voto-por-petro/570838">Mockus</a> secundando la campaña de Colombia Humana a cambio de unos <a href="https://www.bluradio.com/politica/los-12-mandamientos-que-petro-se-compromete-cumplir-180885-ie435">compromisos</a> por parte de Petro. No así Sergio Fajardo, quien<a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/ni-petro-ni-duque-sergio-fajardo-anuncia-que-votara-en-blanco/569441"> anunció</a> que votaría en blanco. También Humberto de la Calle del Partido Liberal expresó su voluntad de votar en blanco, mientras que su partido brindó apoyo a Duque.</p> <p>López y Mockus habrían mantenido coherencia política atendiendo al <a href="http://sergiofajardo.co/propuestas/">programa</a>, discurso y principios esgrimidos en primera vuelta a favor de la paz y contra la corrupción. Su apoyo crítico se basó en el acuerdo en torno a la ética de impulsar la democracia y la igualdad, promover la paz y defender la naturaleza frente a la política tradicional.</p><p class="mag-quote-center">Parece que aproximadamente tres millones de votantes de centro se habrían decantado por Petro y alrededor de un millón por Duque.</p> <p>Por otro lado, Fajardo y de la Calle han actuado como representantes del «extremo centro», habituado a no mojarse, a echar balones fuera y adoptar una posición aparentemente equidistante que, en la práctica y atendiendo a los <a href="http://www.eltiempo.com/elecciones-colombia-2018/presidenciales/intencion-de-voto-para-duque-y-petro-en-encuesta-de-datexco-228012">datos demoscópicos</a>, suponía facilitar la victoria de Duque. </p> <p>Comparando los resultados de primera y segunda vuelta parece que aproximadamente tres millones de votantes de centro se habrían decantado por Petro y alrededor de un millón por Duque. Ese millón es el que ha determinado la victoria. Junto al miedo y el derechismo, el sentido político del extremo centro podría haber cumplido un papel clave.&nbsp;&nbsp; </p> <p>El extremo centro opta por una narrativa del <a href="http://www.pares.com.co/elecciones-2018-duque-y-fajardo-las-ambiguedades-y-paradojas-del-centro/">consenso</a> social, con lo que toma en consideración una de las dimensiones de la política, pero oculta el conflicto, de modo que desestima otra dimensión fundamental y, con ello, elimina efectivamente la Política de la política institucional y discursiva. Su ausencia de comunicación y práctica confrontativas y su <a href="https://elpais.com/internacional/2017/12/03/colombia/1512266646_338897.html">crítica al discurso polarizador</a> y al conflicto político esconden la <a href="https://www.larepublica.co/economia/segun-el-banco-mundial-colombia-es-el-segundo-pais-mas-desigual-de-america-latina-2570469"><strong>polarización real</strong></a> que se da a nivel social en un contexto de grandes desigualdades. Oculta los intereses contrapuestos, favoreciendo así los intereses de los actores privilegiados.&nbsp; </p> <p>El extremo centro tiene un discurso progresista en lo social y una práctica neoliberal en lo económico que no permite la materialización del progreso social. De ahí que el discurso progresista se quede en mera retórica o, en el mejor de los casos, en buenas intenciones.</p><p class="mag-quote-center">El extremo centro no actúa contra las estructuras de las desigualdades.&nbsp;</p><p>El extremo centro no actúa contra las estructuras de las desigualdades. A pesar de que <a href="http://sergiofajardo.co/propuestas/">el programa de Fajardo</a> tenía muchas similitudes con el de Petro, en la segunda vuelta Fajardo ha preferido <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ADmBpdDnUp8">equiparar</a> a los dos contendientes como igualmente malos. La decisión de de la Calle, adalid del Proceso de Paz y temeroso de que Duque <a href="http://caracol.com.co/emisora/2018/04/30/cucuta/1525047479_620718.html">haga trizas los Acuerdos de Paz</a>, también ha favorecido la victoria <a href="https://www.facebook.com/deiby.negrito.140613/videos/775791295963727/">del candidato de la muerte</a>. Ninguno de los dos siguió la máxima de Howard Zinn de que <a href="https://www.democracynow.org/2005/4/27/howard_zinn_to_be_neutral_to">no se puede ser neutral en un tren en marcha</a>; al permanecer pasivos han colaborado. </p> <p>Como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=LhOXUzp3fyQ">explicó</a> Claudia López, el proyecto gubernamental de Petro hubiese tenido importantes contrapesos, incluyendo un Congreso dominado por las fuerzas de derecha. No así Duque, quien acumulará poder en las ramas legislativa, ejecutiva y judicial, minando aún más la separación de poderes. </p> <h2><strong>El futuro</strong></h2> <p>En las próximas elecciones habrá posibilidades de nuevo. Lo importante es que una apuesta organizada por la paz, la diversidad y la igualdad tuvo opciones y tendrá que aprender de las dificultades y los errores. Después de mucho tiempo ha habido esperanza, motor necesario, aunque no suficiente, del cambio. </p><p>Ahora es momento de que los movimientos sociales mantengan viva la llama de la esperanza para frenar las agresiones, combatir la desigualdad e impulsar la paz en diálogo con las fuerzas políticas dispuestas a remar en la misma dirección en un consenso de mínimos.</p><p><span class="blockquote-new"><em>Artículo publicado previamente en </em><a href="http://amanecemetropolis.net/colombia-petro/"><em>Amanece Metrópolis</em></a></span><em></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases-jonatan-rodr-guez/pesar-de-tantas-polarizaciones-y-menti">Colombia ante la posibilidad de modernizar su democracia</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/petro-vs-duque-las-presidenciales-colombianas-frente-la-guerra-y-la-paz">Petro vs. Duque: Las presidenciales colombianas, frente a la guerra y la paz</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/joan-pedro-cara-ana/la-segunda-vueltade-las-elecciones-presidenciales-en-colombia-"> Colombia ante la segunda vuelta de las presidenciales: ¿Ahora qué?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/alejandro-jim-nez-ospina/populismos-y-polarizaciones-ante-la-segunda-vuelta-de-las">Populismos y polarizaciones ante la segunda vuelta de las presidenciales colombianas</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Democracy and government Joan Pedro-Carañana Fri, 22 Jun 2018 15:31:27 +0000 Joan Pedro-Carañana 118554 at https://www.opendemocracy.net Homo homini lupus est: trauma, niños enjaulados, y política de refugiados en EE.UU. https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/homo-homini-lupus-est-trauma-ni-os-enjaiulados-y-la-pol-tica-de-refu <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las imágenes de niños aterrorizados encerrados en jaulas perturbaron al mundo. Y entonces Trump sonrió, continuó su cínico show y firmó ante las cámaras una orden ejecutiva para mantener unidas a las familias de refugiados. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/homo-homini-lupus-est-trauma-and-child-abuse-in-us-refugee-policy">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-37024088_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-37024088_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="308" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Familiares de padres afectados por la deportación de sus hijos, junto a organizaciones comunitarias y aliados, protestan ante la Corte de Inmigración en Nueva York, el 15 de junio de 2018. Foto Erik McGregor / Sipa USA / PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Bajo el sol del mediodía, en alerta por una hola de calor, cuatro hombres con piel rojiza y ropas sucias llevan a un perro enorme al veterinario. El termómetro marca 40º centígrados, y subiendo, y se anuncia la llegada de “Tiempo peligrosamente caluroso” para los próximos días.</p><p>"Parece un golpe de calor", dice la recepcionista, encogiéndose de hombros, y los presentes no parecen esperanzados. Alguien ofrece traducción al Español, pero al personal no le interesa. A los hombres, que cargan al Gran Danés –un mastín algo mezclado –insensible, con la piel floja colgando pesadamente –se les dice que pasen "por la puerta de atrás", y desaparecen detrás de un portón pesado.</p><p>A principios de esta semana, la junta escolar local designó a sus graduados más prometedores: casi ninguno. Uno va a recibir una “acompañamiento completo” a una universidad de la <em>Ivy League</em>; otro, recibirá una beca de $ 10.000 al año para ir a la mejor escuela en el estado. Y otro, en el espacio asignado a los proyectos con futuro, irá a instalar suelos, y espera poder permanecer en el país.</p><p>Hace dos años, ese último estudiante, Willian Ayala Esperanza (su apellido materno resultaba esperanzador), dejó a su familia en El Salvador y viajó juanto a un amigo a la frontera sur de los EE. UU. Se presentó, solicitó asilo, y su derecho de reunirse con un familiar residente en los Estados Unidos. Otro “menor no acompañado”, que vino también en un&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Kindertransport">Kindertransport</a>&nbsp;desde América Central, permaneció durante meses en un centro de detención, hasta que al final fue liberado.</p><p> La ley sigue permitiendo – o permitió – a menores de edad de cualquier procedencia inscribirse en la escuela, y él ha estado estudiando y trabajando para enviar remesas y mantener a sus padres, a la espera de que el juez decida si puede permanecer legalmente en el país, o si será deportado. La escuela lo identificó rápidamente como un niño prodigio, pero según sus profesores él se negó a aceptar la oferta de asistir a clases de matemáticas de nivel universitario, con el fin de concentrarse en aprender inglés.</p><p>El (DHS, por sus siglas en inglés) es el encargado de gestionar la inmigración en los EE. UU. La secretaria del DHS, Kirstjen Nielsen, (cuyo nombre no significará esperanza, como el de William, pero refleja el amor de sus padres por sus orígenes inmigrantes), declaró hace pocos días: "Las acciones ilegales tienen, y deben tener, consecuencias. No más pases gratuitos, no más cartas de excarcelación gratis".</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Mantienen a los niños encerrados en jaulas o, como el Departamento de Seguridad Nacional prefiere decir, en condiciones de “enjaulamiento".</p><p>Nielsen ha venido defendiendo la nueva política del gobierno, consistente en separar a los niños de sus padres refugiados, mientrtras éstos solicitan asilo. Mantienen a los niños encerrados en jaulas o, como el DHS prefiere decir, en condiciones de “enjaulamiento", donde funcionarios del Congreso y periodistas han sido testigos de escenas como las de jovencitos que luchan por cambiar el pañal de un bebé al que ni siquiera conocen, y donde la regla oficial es "No abrazar". Hasta ahora, por lo menos uno de los padres separados de sus hijos se ha suicidado.</p><p>Mientras el perro está siendo atendido, Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, aparece en la televisión denunciando las políticas de sus predecesores&nbsp;&nbsp;que han permitido a los menores solicitar asilo y estudiar mientras esperan el veredicto. En declaraciones a un grupo empresarial, Trump dijo: "Como resultado de estas lagunas legales, desde 2014 se ha liberado a alrededor de medio millón de unidades familiares de inmigrantes ilegales y menores centroamericanos dentro de los Estados Unidos, a un costo increíblemente grande para los contribuyentes".</p><p>El DHS no les hace daño a los niños, dice, los está protegiendo. “Los contrabandistas clandestinos explotan las lagunas legales y consiguen la entrada ilegal a los Estados Unidos, poniendo a innumerables niños en peligro durante el peligroso viaje a los Estados Unidos". Lamentando las leyes laxas del otro lado de la frontera, concluyó: "Intenta quedarte en México un par de días, verás cuánto dura eso", una afirmación que, inexplicablemente, recibió los aplausos de los asistentes.</p><p class="mag-quote-center">¿Qué disuadiría a alguien, que se siente amenazado, de abandonar una región con la tasa de asesinatos más alta del mundo?</p><p>No son lagunas legales, sino obstáculos y barreras infranqueables lo que miles de familias están tratando de atravesar mientras negocian con un sistema de refugiados obtuso, que está incrementando el uso del trauma y del castigo como un elemento de disuasión. Pero, ¿qué disuadiría a alguien, que se siente amenazado, de abandonar una región con la tasa de asesinatos más alta del mundo? ¿Qué impedirá que los niños intenten unirse a sus familias, o que los padres saquen a sus hijos de una zona de guerra, o que intenten regresar a los Estados Unidos, cuando hayan sido deportados sin sus hijos norteamericanos, que en algunos casos han sido acogidos o adoptados por extraños?</p><p>"Odio a la gente así", dice alguien, refiriéndose a los hombres con el perro. ¿Qué? "Atreverse a dejar a un perro fuera, con este calor". Pero parece que también los hombres han estado trabajando al sol. "Ellos pueden elegir. Uno siempre tiene elección”.</p><p>Ya hemos visto esa película. Conocemos la historia. Reconocemos sus señales. Lo hemos vivido o, al menos, lo hemos escuchado contar a personas que conocemos y que estuvieron allí. Gente que aún vive, y que lleva las cicatrices, en Israel, en Alabama, en Bosnia, en Dakota del Norte, en Ruanda. Personas que fueron (que son) estigmatizadas por lo que parecen, por el idioma que hablan, por el trabajo que hacen, por su orientación sexual, por su capacidad o discapacidad. Personas que están siendo tratadas como infrahumanos.</p><p>Eso se ha estudiado y analizado, y se han aprobado leyes, y se supone que las señales deberían reconocerse para que eso nunca vuelva a suceder.</p><p>Es un día después, es también al mediodía, también es un día caluroso, si no más caluroso que el día anterior. ¡Últimas noticias!, anuncia la televisión. El presidente Trump, con la secretaria Nielsen a su lado, firmará, ante las cámaras, una orden ejecutiva para mantener juntas a las familias refugiadas. "Vamos a tener a mucha gente feliz", sonríe.</p><p>En el veterinario, no quieren decir si el perro sobrevivió. Pero la mirada pétrea en sus caras explica lo que al final pasó.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/el-v-crucis-de-los-emigrantes">El vía crucis de los migrantes</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/el-fin-del-daca-trump-les-dice-los-ni-os-inmigrantes-que-se-preparen">Trump les dice a los niños inmigrantes que &quot;se preparen para la partida&quot;</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/el-coraz-n-helado-de-la-polic-de-inmigraci-n-en-estados-unidos">El despiadado Servicio de Inmigración de los Estados Unidos</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/ivan-briscoe/abordar-el-cuello-de-botelle-migratorio-en-el-sur-de-m-xico">Cuello de botella migratorio al sur de México</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> United States </div> <div class="field-item even"> Mexico </div> <div class="field-item odd"> El Salvador </div> <div class="field-item even"> Honduras </div> <div class="field-item odd"> Guatemala </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Guatemala Honduras El Salvador Mexico United States Civil society Conflict Democracy and government Equality International politics Danica Jorden Thu, 21 Jun 2018 13:19:30 +0000 Danica Jorden 118536 at https://www.opendemocracy.net Refugiados y chalecos salvavidas, sobre la arena de Lesbos https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/yasna-mussa/refugiados-y-chalecos-salvavidas-sobre-la-arena-de-lesbos <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En un camino de curvas, en la isla de Lesbos, se dibuja una línea naranja y negra. Es un registro indiscutible, que habla de los miles de refugiados que se jugaron la vida para llegar aquí desde Turquía.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/29574lpr.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/29574lpr.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Chalecos salvavidas yacen abandonados en la isla griega de Lesbos. Foto Pablo Toso. Espacio Angular y Revista Late. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>En este camino que recorre unos 68&nbsp; kilómetros entre el puerto de Mitilini y el municipio de Molyvos, aparecen —como un espejismo bajo 35 grados de temperatura—, caravanas interminables de caminantes fatigados, insolados y abandonados a su suerte. Caminan sin mapa ni guía, solo siguiendo su instinto y, cada tanto, las indicaciones que algún letrero o transeúnte les da. Una peregrinación que no eligieron, pero que deben cumplir como si se tratara de una manda. No entienden por qué ningún bus se detiene para llevarlos. No entienden por qué los taxis no aceptan trasladarlos aunque ellos ofrecen pagarles.</p> <p>Los primeros días,&nbsp; los refugiados llegaban durante la noche o al amanecer, aprovechando la oscuridad para burlar el control marítimo turco. Ahora, como&nbsp; la desesperación no conoce de paciencia ni planificación, llegan también a plena luz del día.</p> <p>El Mar Egeo separa las costas del puerto de Esmirna, en Turquía, con las de Lesbos. Emprenden esta travesía solos, abandonados a su suerte, en botes sobrepasados en su capacidad.&nbsp; Para los turistas cruzar esta zona del Mediterráneo cuesta entre 10 y 20 euros. Para un refugiado, a veces sobre los 1000 euros, otras la vida. Han decidido arriesgarse porque no había nada más que perder. Ya lo perdieron todo en sus ciudades de origen en Afganistán, Irak o Siria.</p> <p>En este camino solo la confianza ayuda a avanzar. Dan el siguiente paso con los pies gastados, con ampollas que los hacen cojear y la piel seca por el calor y la sal. Pero ellos confían en Dios; en que el hombre de las mafias que venden los cupos en el bote no sea un estafador; en que la frontera estará abierta. En definitiva: en que estarán mejor. Confiar es la palabra que todos repiten cuando se les pregunta por qué, cómo y qué sigue ahora. Este es apenas el comienzo del viaje.</p> <p>Este mediodía en Lesbos el sol brilla como de costumbre al final del verano. Los turistas se broncean en la playa mientras cientos y cientos de restos de salvavidas forman cerros donde revientan las olas. Los únicos que escapan del negro y del naranja son los salvavidas de colores y dibujos que llevaban los niños. El paisaje es desolador. El camino bicolor es el símbolo de una huida que no se detiene y que es solo una muestra del drama que continúa en tierra firme.</p> <p>A lo lejos, en medio del mar, se ve un punto negro. En la arena, un grupo de voluntarios de una organización humanitaria alzan pañuelos y plásticos metálicos para indicar la meta. Se acercan, gritan, no lo creen. Es un bote con 40 personas que luego de cuatro horas a la deriva logra llegar a destino.</p> <p>Nerviosos, entre sollozos, denuncian que un barco turco les ha disparado tras rodearlos por varios minutos. Lograron escapar y llegar hasta la otra orilla sanos y salvos. Todos se abrazan y se felicitan por el triunfo que significa vivir. Algunos, apenas tocan tierra firme se arrodillan para agradecer a Dios. Los voluntarios, igual de emocionados, reparten frutas y agua, y ayudan a las mujeres que descienden del bote con la ropa completamente mojada.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/OES_29680__es_Color_en_Colour-lpr-1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/OES_29680__es_Color_en_Colour-lpr-1.jpg" alt="" title="" width="460" height="300" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una barca neumática cargada de refugiados llega las costas de la isla griega de Lesbos. Foto Pablo Toso. Espacio Angular y Revista Late. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>Una de las refugiadas sirias viaja con su hija de tres años y embarazada de cuatro meses. Presenta síntomas de pérdida tras el espanto que le provocó el acoso del barco turco.&nbsp; Dice que quiere recuperar energías para emprender el rumbo hasta Mitilini, en esos caminos de monte y curvas que ella aún no sabe que la esperan.</p> <p>Los chalecos salvavidas y el resto del bote inflable se suman a los restos de plásticos en la arena. Esos que forman el recuerdo de ese viaje que parecía eterno. Aquellos que se adelantaron. Otros, que como ellos, confiaron y arriesgaron.</p><p class="blockquote-new">Un trabajo especial de Espacio ANGULAR y Revista Late, que publicamos en el marco de nuestra colaboración con LATE. Lee el original <a href="http://www.revistalate.net/el-que-espera-desespera/"><em>aquí.</em></a></p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Democracy and government Economics Yasa Mussa Wed, 20 Jun 2018 18:09:57 +0000 Yasa Mussa 118520 at https://www.opendemocracy.net Las elecciones en México y la cuestión de la seguridad https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/patrick-corcoran/las-elecciones-en-m-xico-y-el-tema-de-la-seguridad <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El próximo presidente tendrá que renovar la política de seguridad del país, que lleva más de diez años centrada en combatir militarmente a los grupos criminales mientras las cifras de homicidios se disparan. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/patrick-corcoran/mexico-elections-security-issue">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/AP_18164133288233-1_4.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/AP_18164133288233-1_4.jpg" alt="" title="" width="460" height="264" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Cuatro candidatos presidenciales fotografiados junto al peesentador antes de participar en un debate electoral en la televisión mexicana. Fuente: insight Crime. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Según cifras oficiales, en 2017 se registraron <a href="https://www.insightcrime.org/news/brief/militarization-mexico-most-homicidal-year/" target="_blank">más homicidios</a> que en cualquier otro año de la historia reciente de México. </p><p><a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/2017-deadliest-year-organized-crime-related-homicides-mexico/" target="_blank">Análisis</a> independientes señalan al crimen organizado como principal impulsor de la escalada de la violencia. A esto cabe añadir la creciente cantidad de pruebas de que la política de mano dura de los dos últimos presidentes no ha logrado mejorar los índices de seguridad en el país.</p> <p>Pero, ¿prometen en campaña los candidatos a las elecciones del 1 de julio algo distinto? Y, de ser así, ¿pueden funcionar sus promesas?</p> <h3><strong>El favorito: Andrés Manuel López Obrador</strong></h3> <p>El candidato del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), el ex alcalde de la ciudad de México Andrés Manuel López Obrador, conocido popularmente como AMLO, es el favorito a estas alturas de la campaña, con una intención de voto de dos dígitos en la mayoría de las encuestas. </p><p>En tanto que crítico acerbo de los ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, de alzarse AMLO con la victoria tendría un mandato claro para romper con el pasado.</p><p class="mag-quote-center">Su propuesta&nbsp;es de conceder algún tipo de amnistía a los miembros de los grupos criminales organizados. Se trata de una idea todavía por perfilar, pero AMLO la ha reiterado a pesar de la reacción furiosa de sus oponentes.</p> <p>Como ejemplo, <a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/mexico-torn-amnesty-narco-leaders-urgent-need-peace/" target="_blank">su propuesta</a> de conceder algún tipo de amnistía a los miembros de los grupos criminales organizados. Se trata de una idea todavía por perfilar, pero AMLO la ha reiterado a pesar de la reacción furiosa de sus oponentes. </p><p>Recientemente, <a href="https://www.elsoldecuernavaca.com.mx/mexico/politica/coordinadores-de-amlo-aclaran-amnistia-no-sera-para-capos-del-narcotrafico-1641285.html" target="_blank">su campaña ha aclarado</a> que la amnistía no está pensada para los capos violentos, sino para los delincuentes de bajo nivel cuya falta de oportunidades abocó a la delincuencia.</p> <p>Es poco probable que la amnistía acabe siendo políticamente viable. Pero al igual que otros puntos de la agenda de AMLO en materia de seguridad, destaca por lo alejada de la línea dura que resulta su propuesta. Por ejemplo, el ex alcalde ha hablado de <a href="http://www.milenio.com/politica/ejercito-calles-necesario-amlo-marina-proyecto_de_nacion-lopez_obrador-milenio_0_1071492871.html" target="_blank">dejar de usar</a> el ejército para tareas de seguridad interna.</p> <p>Promete también poner énfasis en la rehabilitación como parte de las condenas de cárcel con el objetivo de preparar a los presos para su reinserción en la sociedad y reducir la reincidencia. </p><p>Este plan abordaría un factor clave de la inseguridad en México: la existencia de un sistema penitenciario caótico en el que se pisotean sistemáticamente los derechos humanos, que a menudo sirve de base para operaciones delictivas y que suele colocar a los reclusos en el camino de ulteriores actividades delictivas.</p> <p>Aunque las ideas de AMLO adolecen de cierta falta de concisión, reflejan un <a href="https://seguridad.nexos.com.mx/?p=522" target="_blank">cambio retórico</a> muy claro al decantarse hacia una consideración más empática y matizada de los motivos que llevan a algunos a meterse en actividades delictivas. </p><p>Si bien la eficacia de los planes que hay detrás de este discurso depende casi por completo de detalles aún por conocer, lo cierto es que este énfasis ha brillado por su ausencia durante años.</p> <p>Por otra parte, sin embargo, las ideas de AMLO no solo carecen de precisión, sino que podrían llegar a ser contraproducentes. </p><p>Al igual que la mayoría de los candidatos presidenciales mexicanos, AMLO se ha mostrado proclive a una reorganización institucional que no consigue abordar ningún defecto evidente. </p><p>Ha prometido abolir el servicio de inteligencia de México, el Centro Nacional de Seguridad e Investigación (CISEN), pero no ha explicado qué entidad absorbería sus responsabilidades. Y ha <a href="http://www.milenio.com/elecciones-mexico-2018/amlo-presidente-morena-seguridad-durazo-amnistia-guardia-nacional-milenio-noticias_0_1097290347.html" target="_blank">propuesto</a> recuperar la Secretaría de Seguridad Pública, sin aportar razones por las que su ausencia habría sido perjudicial para el país.</p> <p>Básicamente, López Obrador está impulsando una reestructuración total de la burocracia de seguridad federal sin que se sepa qué problemas resolverá esto o qué nuevas herramientas van a crearse. En el mejor de los casos, los planes poco pensados representan un esfuerzo en vano; en el peor, un paso atrás.</p> <h3><strong>El contendiente: Ricardo Anaya</strong></h3> <p>El candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, anda en segunda posición. Aunque la distancia que le separa de AMLO es grande, Anaya parece ser el único candidato que podría darle un disgusto al favorito.</p> <p>Anaya es ex presidente del PAN y un feroz rival interno del ex presidente Felipe Calderón, lo que le distancia suficientemente de la autoría de las políticas de seguridad fallidas como para posibilitarle marcar un cambio de dirección.</p><p class="mag-quote-center">La promesa de Anaya de "fortalecer la capacidad" de investigación de los magistrados es un claro ejemplo de retórica que enfatiza los fines pero ignora los medios.</p> <p>La campaña de Anaya ha <a href="https://www.ricardoanaya.com.mx/plataforma-del-frente" target="_blank">publicado un compendio</a> de compromisos en materia de seguridad que parece una lista desordenada de perogrulladas, &nbsp;sin prioridades claras ni valoración de los recursos necesarios para llevar a cabo las propuestas que contiene. </p><p>La promesa de Anaya de "fortalecer la capacidad" de investigación de los magistrados es un claro ejemplo de retórica que enfatiza los fines pero ignora los medios.</p> <p>Pero cuando Anaya se aventura en el terreno de ideas específicas, éstas son a menudo encomiables. Por ejemplo, incluye una serie de medidas para profesionalizar a la policía y mejorar el prestigio de la carrera policial razonando que las deficiencias policiales están vinculadas a la falta de espíritu de cuerpo de los agentes. </p><p>Esta conexión, que muchos expertos en seguridad en México <a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/mexico-next-president-rising-criminal-violence-how-to-tackle-it/" target="_blank">argumentan que es vital</a>, suele estar ausente de las propuestas políticas.</p> <p>Anaya ha prometido también endurecer las <a href="https://www.insightcrime.org/news/brief/drugs-corruption-quietly-funding-mexico-political-campaigns-report/" target="_blank">leyes de financiación de las campañas electorales</a> para impedir donaciones por parte de grupos delictivos e incluye en su programa una propuesta para bloquear las señales de los teléfonos móviles cerca de las cárceles, como parte de un esfuerzo más amplio para luchar contra el control del sistema penitenciario por parte del crimen organizado.</p> <p>Ideas certeras como estas se pierden en una avalancha de superficialidades y clichés pero, de producirse la sorpresa en julio, con un poco de suerte Anaya las pondría en el centro de su nueva estrategia.</p> <h3><strong>El tercero en discordia: José Antonio Meade</strong></h3> <p>Completa la lista de candidatos serios José Antonio Meade, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).</p> <p>Meade <a href="https://www.animalpolitico.com/2018/01/meade-plan-seguridad/" target="_blank">propone</a> una estrategia de seguridad basada en cinco puntos: reducción del tráfico de armas, mejora de la formación y retribución de los policías, penas estandarizadas por tipos de delito, políticas de prevención y renovación del aparato de inteligencia e información.</p> <p>Como en el caso de sus adversarios, las propuestas de Meade incluyen objetivos lógicos e ideas peregrinas. Dado que Estados Unidos ha hecho tan poco para endurecer sus leyes de posesión de armas, tratar de reducir el tráfico de armas en México parece un ejercicio inútil, al menos a corto plazo. </p><p>Las armas adquiridas en Estados Unidos son un factor importante de la violencia en México, aunque la limitación de la cantidad de armas en circulación en México es una propuesta ciertamente digna de consideración.</p> <p>Al mismo tiempo, no está claro que la manera en que se dictan sentencias en diferentes partes del país tenga necesariamente un gran impacto en los niveles generales de delincuencia. </p><p>Estandarizar las penas es algo que parece bastante razonable, pero la idea de que podría contribuir a reducir las tasas de criminalidad en todo el país y que, por consiguiente, merece incluirse como pilar básico de los planes de Meade, es más que dudosa.</p><p class="mag-quote-center">Su asociación imborrable con años de fracasos en materia de seguridad socava fatalmente su potencial como impulsor de un nuevo camino a seguir.</p><p>Por otra parte, las políticas de prevención de delitos y la renovación de los sistemas de inteligencia están bien como propuestas, pero si no llevan aparejados más detalles o pasos concretos a seguir, se quedan en objetivos vagos sin significado práctico.</p> <p>Pero independientemente del contenido de sus ideas, los antecedentes de Meade le comprometen profundamente. Meade desempeñó un alto cargo tanto en el gabinete de Calderón como en el de Peña Nieto y fue este último quien le eligió candidato de su partido. </p><p>Su asociación imborrable con años de fracasos en materia de seguridad socava fatalmente su potencial como impulsor de un nuevo camino a seguir.</p> <p>En última instancia, sin embargo, las virtudes y defectos de las propuestas de Meade son en gran parte teóricos, ya que se encuentra más de 20 puntos por detrás de López Obrador en la mayoría de las encuestas.</p> <p>Cuanto más se acerca el día de las elecciones, más parece que López Obrador ocupará la primera magistratura del país y entonces se pondrá a prueba la calidad de sus ideas y de su gobierno.&nbsp;</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>Insight Crime y se puede leer <a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/mexico-elections-candidates-security-proposals-lack-long-term-focus/">aquí</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/alejandra-gait-n-barrera/m-xico-al-borde-del-precipicio-perpetuar-el-status-quo-o-">México al borde del precipicio</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/esteban-arratia-sandoval/el-dilema-del-candidato-l-pez-obrador-frente-al-narco">El dilema del candidato López Obrador frente al narco </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-trejo/m-xico-2018-fin-de-era-y-cambio-de-r-gimen">México 2018: ¿Será posible un cambio de régimen?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/gema-santamar-alejandro-v-lez-francesc-badia-i-dalmases/m-xico-ante-la-encrucijada">México ante la encrucijada del 2018</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Civil society Culture Democracy and government Equality International politics Elecciones 2018 Patrick Corcoran Wed, 20 Jun 2018 13:10:31 +0000 Patrick Corcoran 118515 at https://www.opendemocracy.net La politización de la justicia en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/gaspard-estrada/la-politizaci-n-de-la-just-cia-en-am-rica-latina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>América Latina tiene una larga historia de justicia politizada y de política judicializada. Cuando gobiernos y legislaturas sufren una profunda crisis de credibilidad, el papel de la judicatura es ahora central. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/gaspard-estrada/politicization-of-justice-in-latin-america">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/lulalibre_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/lulalibre_0.png" alt="" title="" width="460" height="245" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestación 'Lula Libre'. Fuente: Nueva Sociedad. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new"><em>Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con </em>Nueva Sociedad<em>. Lea el original </em><em><a href="http://nuso.org/articulo/justicia-politizada-en-america-latina-/">aquí&nbsp;</a></em></p><p>En abril, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se rindió a la policía para comenzar a cumplir una sentencia de prisión de 12 años por corrupción pasiva y lavado de dinero. </p><p>Fue el último de una serie de arrestos y procesamientos de líderes políticos y económicos latinoamericanos. </p><p>La tendencia comenzó hace cuatro años con el estallido del escándalo de sobornos del grupo brasileño Odebrecht. Pero si bien se necesita con urgencia una acción contra la corrupción, el enfoque cada vez más politizado de estos procedimientos está colocando a toda la región en una pendiente resbaladiza.</p> <p>Con los gobiernos y las legislaturas de América Latina enfrentando una profunda crisis de credibilidad, la judicatura se ha convertido en un actor importante en algunos países.</p><p class="mag-quote-center">Los magistrados de la Corte Suprema argumentan que, para poder encarcelar a Lula antes de la campaña presidencial de 2018, Moro ha desobedecido las reglas del procedimiento penal y manipulado los mecanismos de detención preventiva.</p><p>En Brasil, por ejemplo, figuras involucradas en la operación Lava Jato (una investigación en curso sobre la corrupción a gran escala en la petrolera estatal Petrobras), como Deltan Dallagnol - el coordinador del grupo de trabajo en el Ministerio Publico -, y Sergio Moro - el juez a cargo de la investigación -, se han convertido en verdaderos actores políticos. Su influencia excede por mucho su papel como abogados, magistrados o jueces de tribunales de primera instancia.</p> <p>El problema real, sin embargo, es que funcionarios como Moro han transformado la acción judicial contra la corrupción en una cruzada moral y política, por la cual están&nbsp;<a href="https://www.conjur.com.br/2016-mar-22/decisao-moro-grampos-lula-foi-inconstitucional-teori" target="_blank">dispuestos a doblegar la ley</a>.</p><p> Los magistrados de la Corte Suprema argumentan que, para poder encarcelar a Lula antes de la campaña presidencial de 2018, Moro ha desobedecido las reglas del procedimiento penal y manipulado los mecanismos de detención preventiva. </p><p>Moro admite en su veredicto que está condenando a Lula sin ninguna evidencia directa de un acto ilícito.</p> <p>Enfrentar a políticos corruptos y líderes empresariales es el tipo de causa que generalmente recibiría un amplio apoyo popular. Sin embargo, debido al enfoque activista de la judicatura, el 51% de los brasileños&nbsp;<a href="https://www.ipsos.com/sites/default/files/ct/news/documents/2018-03/barometropoliticoestadaoipsos_fevereiro2018.pdf" target="_blank">desaprueba</a>&nbsp;las acciones de Moro, que incluyen la condena por corrupción de Lula en 2017.</p> <p>América Latina tiene una larga historia de justicia politizada y de política judicializada. Como dijo el presidente mexicano, Benito Juárez, en el siglo diecinueve: “Para mis amigos, gracia y justicia; para mis enemigos, la ley”.</p><p class="mag-quote-center">En México, la oficina del procurador general de la Republica ha sido reacia a perseguir a políticos cercanos al gobierno involucrados en&nbsp;sobornos relacionados con Odebrecht.</p><p>Desafortunadamente, ese sentimiento sigue siendo muy popular en gran parte de Latinoamérica en la actualidad.</p> <p>En México, la oficina del procurador general de la Republica, que lleva meses acéfala, ha sido reacia a perseguir a políticos cercanos al gobierno que, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, estaban involucrados en&nbsp;<a href="https://www.justice.gov/opa/press-release/file/919916/download" target="_blank">sobornos relacionados con Odebrecht</a>. </p><p>Por el contrario, la misma oficina ha realizado ansiosamente una investigación de lavado de dinero contra Ricardo Anaya, uno de los candidatos presidenciales de la oposición.</p> <p>Sin embargo, incluso cuando Anaya ha sido víctima del activismo judicial, uno de sus principales asesores es Santiago Creel, que orquestó la acusación hace 13 años en contra del ex alcalde de la ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, para evitar que éste se postule a la presidencia.</p> <p>En otro ejemplo más de la politización de las investigaciones sobre corrupción, el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, renunció en vísperas de un voto de destitución precipitado por sus vínculos con Odebrecht, luego del lanzamiento de grabaciones de video que mostraban a aliados clave tratando de comprar el apoyo de los legisladores de la oposición. </p><p>Pero esos videos no fueron expuestos como resultado de una investigación judicial independiente, sino más bien como parte de una disputa política entre los hijos del ex dictador Alberto Fujimori sobre el control del Congreso (y efectivamente sobre el país).</p> <p>Pero Brasil es el que sirve de modelo por excelencia para los procedimientos judiciales impulsados por motivos políticos. La mayoría de la opinión pública brasileña cree que la ex presidenta Dilma Rousseff fue acusada por corrupción. </p><p class="mag-quote-center">Según un fiscal del ministerio público, Dilma Rousseff&nbsp;no cometió ningún crimen&nbsp;de responsabilidad que justifique su destitución.</p><p>En los hechos, fue acusada de usar una maniobra contable, utilizada por presidentes anteriores sin mayores consecuencias, para reducir los déficits del gobierno de manera temporal. Según un fiscal del ministerio público, Rousseff&nbsp;<a href="https://politica.estadao.com.br/noticias/geral,para-mp-pedaladas-do-governo-dilma-nao-sao-crime,10000062862" target="_blank">no cometió ningún crimen</a>&nbsp;de responsabilidad que justifique su destitución.</p> <p>No se puede decir lo mismo del reemplazante de Rousseff, Michel Temer, que ha logrado evitar dos intentos de juicio político comprando apoyo político en el Congreso. </p><p>De hecho, hay&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=BP-ChmVX_Xk" target="_blank">grabaciones</a>&nbsp;de Temer que supuestamente autoriza pagos de silencio a Eduardo Cunha, un ex presidente de la Cámara Baja que está en prisión por su participación en el escándalo de Petrobras.</p> <p>Aécio Neves, quien perdió las elecciones presidenciales ante Rousseff en 2014, será juzgado por cargos de corrupción y obstrucción a la justicia. </p><p>Pero los jueces a cargo de la investigación no se han movido tan rápido como lo hicieron Moro y sus colegas en el caso Lula, a pesar de que el caso Neves está respaldado por pruebas mucho más sólidas.</p><p class="mag-quote-center">Desde Brasil hasta México, quienes deben defender el Estado de Derecho están &nbsp;ejerciendo la administración de la justicia cada vez más con fines partidistas.&nbsp;</p> <p>“La ley es para todos”, declararon los partidarios de Sergio Moro. Están en lo correcto. Pero eso significa que la ley también debe ser para Lula, quien ha sido víctima de una verdadera persecución&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2018/01/23/opinion/brazil-lula-democracy-corruption.html" target="_blank">judicial</a>,&nbsp;<a href="http://www.manchetometro.com.br/" target="_blank">mediática</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="http://www.france24.com/en/20180328-brazil-gunshots-fired-lula-da-silva-campaign-bus-caravan" target="_blank">política</a> en los últimos cuatro años. </p><p>Es por eso que&nbsp;<a href="https://www.lemonde.fr/idees/article/2018/05/17/lula-doit-pouvoir-se-presenter-libre-au-suffrage-du-peuple-bresilien_5300201_3232.html" target="_blank">líderes mundiales</a>,&nbsp;<a href="https://www.change.org/p/to-supporters-of-democracy-and-social-justice-throughout-the-world-lula-da-silva-is-a-political-prisoner-free-lula" target="_blank">académicos globales</a>&nbsp;y ganadores&nbsp;<a href="https://www.change.org/p/premio-nobel-de-la-paz-para-lula-da-silva-pr%C3%AAmio-nobel-da-paz-a-lula-da-silva-nobel-peace-prize-to-lula-da-silva-friedensnobelpreis-an-lula-da-silva-premio-nobel-per-la-pace-a-lula-da-silva" target="_blank">del Premio Nobel de la Paz</a>, incluidos el ex presidente francés François Hollande, el economista Thomas Piketty y el activista Adolfo Pérez Esquivel, firmaron varios desplegados en favor de Lula.</p> <p>Nada de esto quiere decir que no sea necesario que la justicia enjuicie a los políticos y a otras figuras poderosas por corrupción. Por el contrario, la operación Lava Jato ha dejado en evidencia la relación incestuosa entre el dinero y la política en América Latina.</p> <p>Pero cuando los jueces eluden el estado de derecho, lo debilitan. Y cuando esas tácticas sirven para fines políticos, como lo han hecho en Brasil, los jueces ponen en peligro la democracia misma.</p> <p>En cualquier caso, la ola de activismo judicial que los escándalos recientes han estimulado hasta ahora ha producido poco o ningún cambio real. </p><p>En particular, no ha habido una reforma electoral o de financiamiento de campaña, porque eso requeriría el apoyo de los agentes del poder político y económico que se benefician del sistema actual. </p><p>La declaración de Moro de que la operación Lava Jato&nbsp;<a href="https://oglobo.globo.com/brasil/moro-ve-fim-da-lava-jato-em-curitiba-relembre-todas-as-fases-da-operacao-21901157" target="_blank">puede estar llegando a su fin</a>&nbsp;ha debilitado aún más su incentivo para actuar.</p><p> Desde Brasil hasta México, quienes tienen la tarea de defender el Estado de Derecho están cada vez más ejerciendo la administración de la justicia con fines partidistas. En un momento de intensificación de la polarización política, este no es un buen augurio para el futuro de América Latina.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-ugaz/per-el-presidente-en-su-laberinto">Perú: el presidente en su laberinto</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jaime-amparo-alves/lula-da-silva-muerto-ser-un-m-rtir-encarcelado-ser-un-h-roe-en-">Lula da Silva como pesadilla</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/carlos-alberto-adrianz-n/indultar-fujimori-un-negocio-arriesgado">Indultar a Fujimori: un negocio arriesgado</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Culture Democracy and government Equality Ideas International politics Gaspard Estrada Tue, 19 Jun 2018 12:39:33 +0000 Gaspard Estrada 118479 at https://www.opendemocracy.net ¿Por qué parece tan difícil la salida de Ortega/Murillo? https://www.opendemocracy.net/cirilo-antonio-otero/por-qu-parece-tan-dif-cil-la-salida-de-ortegamurillo <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En Nicaragua no se ha logrado todavía asentar la visión de que existen seis millones de personas con capacidad de gobernar los destinos del país. Pero ahora urge convocar elecciones.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/cirilo-antonio-otero/nicaragua-ortegamurillos-tough-exit-from-power"> English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29067593_0_0_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29067593_0_0_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="324" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y la primera dama, Rosario Murillo, saludan a los simpatizantes durante un evento conmemorativo del 36° aniversario del Frente Sandinista de Liberación Nacional. AP Photo / Esteban Felix. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>Al llegar al poder en 2007, la dupla Ortega/Murillo diseñó una estrategia para quedarse largo tiempo en el gobierno. Una estrategia asentada en tres pilares de acción: uno, la compra y/o adquisición de conciencias en los poderes del Estado y las agencias semiautónomas – esto incluye a los grandes empresarios del país; dos, manipulación y cambios ordinarios en el texto de la ley y la Constitución Política de Nicaragua a su gusto y antojo;&nbsp;y tres, destrucción total de los partidos políticos que posiblemente podrían haberse convertido en oposición real. Nunca lo fueron.</p><p class="mag-quote-center">La estrategia de Ortega tenía un componente populista: la atención a una sociedad empobrecida, desempleada y con poca o ninguna instrucción académica, que demandaba bienes y servicios para sobrevivir.&nbsp;</p><p>Hay que mencionar en especial a dos instituciones del Estado, que fueron atrapadas en la vorágine de esta estrategia: el Ejército y la Policía Nacional. A ambas entidades les fue impuesto un “jefe supremo”, con arrogancia y manipulación. Les dotó de oportunidades para su enriquecimiento, poder, y capacitación técnica, a cambio de una sola demanda: obediencia ciega. Hasta llevarlas a olvidar el texto y cumplimiento de su ley creadora, que establece su condición de instituciones apartidistas, y no deliberantes, obedientes a la Constitución Política por medio del poder civil. Este concepto político pasó a segundo orden de prioridad y se disimuló y cubrió ambiental e institucionalmente hablando.</p><p>Luego, la estrategia tenía un componente populista: la atención a una sociedad empobrecida, desempleada y con poca o ninguna instrucción académica, que demandaba bienes y servicios para sobrevivir. Organizó planes de dádivas y regalías de tierras, pie de cría, zinc, madera, clavos, perlines, viviendas medio construidas, parques, videos, alcohol, música y camisetas para uniformar esta filosofía social y el derroche de dinero. &nbsp;</p><p>La sociedad en su conjunto se acostumbró a estas expresiones de la relación entre sociedad política y sociedad civil a lo largo de once años. Los pobres decían: “gracias al comandante y la compañera tengo esta casita”. Y los más instruidos decían: “Ortega es un genio, es un estadista sagaz”. Da vergüenza escuchar a personas que han ido a la universidad, que estudiaron en el exterior, insistiendo en asegurar, en entrevistas de televisión y artículos impresos, que Ortega era “inteligente” – por ejemplo, un ex funcionario de gobierno, que habla como norteamericano, y un empresario del gran capital decían: “vamos por buen camino con el gobierno de Ortega”.</p><p class="mag-quote-center">Todos se convirtieron en cómplices de una dictadura voraz y peligrosa.</p><p>Evidentemente, la sociedad en general, los líderes políticos, gremiales, religiosos, académicos, son responsables porque todos por igual se atemperaron y dejaron pasar los abusos del poder político, que fueron realizándose gradualmente. Les parecía que las cosas vividas serian eternas. Desapareció la ética, la moral, la vergüenza, la dignidad ciudadana - el orden y el derecho.</p><p>Todos se convirtieron en cómplices de una dictadura voraz y peligrosa. A las pocas voces que señalaron los peligros del camino que conduce a la dictadura les llamaban agoreros, aves peligrosas, enemigos del progreso - hasta dejaban de hablar a las personas que señalaban los desaciertos del dictador.&nbsp;</p><p>Y ahora, ¿qué es lo que hay en Nicaragua? Un caos social y político. Y la salida del dictador parece difícil. No se logra asentar todavía la visión de que existen seis millones de personas con capacidad de gobernar los destinos del país. Algunas personas con acceso a medios de comunicación se preguntan: ¿Y qué haremos si se desbarata el gobierno? Como si hubiese existido gobierno en la última década. No quieren aceptar que lo que hemos vivido es un desgobierno. </p><p>Y la explicación justificada la encontramos en la edad y experiencia de un actor social emergente desde el 19 de abril 2018: los jóvenes, ajenos a la vida política tradicional, pero cargados de dignidad y vergüenza social y política. Son la reserva moral de Nicaragua.</p><p class="mag-quote-center">Y ahora, ¿qué es lo que hay en Nicaragua? Un caos social y político. Y la salida del dictador parece difícil.&nbsp;</p><p>La salida de Ortega no producirá nada más que tranquilidad y dignidad ciudadana. Lo que requieren los nicaragüenses es un poco de humildad política y social para aceptar que se han equivocado y que es la hora de la Nación. Unidad, sencillez, humildad y adelante. Todos unidos para reconstruir lo que hemos destruido de forma directa e indirecta. Ahora debemos gobernarnos de forma horizontal. La comunicación sincera es la clave.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/cirilo-antonio-otero/la-deriva-nicarag-ense-hacia-una-dictadura-brutal">La deriva nicaragüense hacia una dictadura brutal</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/trevor-evans/el-nexo-familia-partido-estado-en-nicaragua">El nexo familia-partido-estado en Nicaragua</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/luciana-t-llez-ch-vez/autoritarismo-vs-derechos-humanos-en-nicaragua">Autoritarismo vs. derechos humanos en Nicaragua</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/oscar-ren-vargas/giro-pol-tico-en-nicaragua">Protesta, resistencia y giro político en Nicaragua</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Nicaragua </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Nicaragua Civil society Conflict Democracy and government Cirilo Antonio Otero Tue, 19 Jun 2018 09:52:26 +0000 Cirilo Antonio Otero 118474 at https://www.opendemocracy.net ¿Qué puede hacer la izquierda en la era del populismo de derechas? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/l-onie-de-jonge/el-estado-de-la-izquierda-en-la-era-del-populismo-de-derechas-qui- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El nuevo giro a la derecha en Europa plantea una serie de retos difíciles para la izquierda, pero también crea oportunidades. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/l-onie-de-jonge/biggest-loser-state-of-left-in-age-of-right-wing-populism">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-35540290.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-35540290.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El primer ministro portugués Antonio Costa habla durante una sesión de debate en el parlamento, en Lisboa en marzo de 2018. NurPhoto / Press Association. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>A lo largo y ancho del continente europeo el apoyo a la extrema derecha populista se ha visto incrementado durante las tres últimas décadas. Incluso en los países que durante décadas habían parecido inmunes a estas tendencias, como son Finlandia, Suecia y, sobre todo, Alemania, los partidos populistas de derechas se han hecho camino en la arena política. Al otro lado del espectro político, el apoyo a los partidos de centro izquierda parece estar en caída libre. </p><p>Tras las sustanciales pérdidas sufridas por los partidos socialdemócratas en Holanda, Francia y Alemania, el partido italiano de centro izquierda Partido Democrático (PD) se ha visto recientemente rebasado por los populistas perdiendo casi 7 puntos porcentuales (bajando a un total del 19 por ciento) en las elecciones generales de 2018. A la luz de estos acontecimientos, el futuro de la izquierda convencional parece desalentador.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Los partidos socialdemócratas han sufrido severos golpes en numerosos países, pero no están en declive en todas partes.</p><p>El declive de los socialdemócratas europeos por un lado, y el aumento de la extrema derecha por el otro, tienden a ser presentados como dos tendencias correlacionadas. Sin embargo, la política electoral no es una ciencia exacta en donde las ganancias de un partido se pueden explicar simplemente por las pérdidas de otro. Si bien es cierto que los partidos socialdemócratas han sufrido severos golpes en numerosos países, no están en declive en todas partes.</p><p>Bajo el liderazgo de Jeremy Corbyn, el Partido Laborista del Reino Unido se ha autoproclamado como “el gobierno en la recámara” tras haber logrado asegurarse 30 escaños al alcanzar el 40 por ciento de los votos en las elecciones generales de 2017 – sus mejores resultados desde 2001—. En el continente, el&nbsp;<em>Parti Socialiste&nbsp;</em>valón sigue siendo el mayor partido de la Bélgica francófona, a pesar de haber perdido apoyo a principios de este año debido a una serie de escándalos de corrupción.</p><p>Mientras tanto, la izquierda convencional está prosperando en Portugal. Sin duda es demasiado pronto para decir adiós a la socialdemocracia.</p><p>Los sistemas de partidos en toda Europa han llegado a nuestros días más fragmentados, y con ello las políticas electorales son más volátiles y por tanto menos predecibles. Además, el declive de la izquierda convencional no puede ser atribuido sencillamente al aumento de la extrema derecha. Los partidos socialdemócratas han perdido votos en favor de partidos transversales en el espectro político. En suma, la fragmentación política afecta a todos los partidos y el trasvase de votos de los socialdemócratas a la extrema derecha populista no debería exagerarse.</p><h2><strong>¿Qué es – y qué queda— de la izquierda?</strong></h2><p>Las pérdidas electorales sufridas en las últimas décadas por los partidos socialdemócratas se deben a motivos diversos, que incluyen la desvinculación de sus partidarios y un descenso del total de su electorado de base. Esto motivó a los partidos socialdemócratas a ampliar su base de votantes mediante una aproximación al centro político con el fin de atraer a la clase media creciente. A su vez, esta situación allanó el camino a un periodo de políticas centristas que se vino a denominar extensamente como la “tercera vía”.</p><p>Hacia el final del siglo veinte la convergencia ideológica entre el centro izquierda y el centro derecha propició la aparición de diversos gobiernos de coalición centrista. Si bien esas “grandes coaliciones” (y las políticas que promulgaron) funcionaron bien en un principio, en última instancia allanaron el camino a los contendientes populistas. La convergencia política generalmente obliga a los partidos a ceder en sus ideales acordando el mínimo denominador común. Esto probablemente provoque frustración en sus votantes, quienes sienten que se les ha privado de una opción real.</p><p class="mag-quote-center">¿Qué depara el futuro a los partidos socialdemócratas de Europa? ¿Está la izquierda condenada al fracaso?</p><p>Ante esta coyuntura ¿qué depara el futuro a los partidos socialdemócratas de Europa? ¿Está la izquierda condenada al fracaso? No hay respuestas fáciles a estas preguntas; dadas las escisiones en el electorado de izquierdas, no existe en modo alguno un remedio milagroso para recuperar a los votantes. De todas maneras, a la vista de la desigualdad creciente, el vacilante apoyo a los partidos socialdemócratas no puede ser atribuido a la falta de demanda.</p><p>El problema parece ser más bien la falta de oferta – en particular la ausencia de una alternativa de izquierdas creíble –. Las fuerzas centrífugas del pasado han creado un espacio para tal alternativa. Según la filósofa y teórica norteamericana Nancy Fraser, estamos ante un “interregno, una situación abierta e inestable en la que las mentes y los corazones están a disposición de todos. Esta situación no conlleva solamente peligro, sino también oportunidad: la posibilidad de construir una&nbsp;<em>nueva&nbsp;</em>nueva izquierda”.</p><p>¿Cómo sería esta izquierda renovada? En muchos países europeos los partidos convencionales (también los de centro izquierda) han buscado contrarrestar el aumento de los partidos populistas de derechas mediante una aproximación cordial, ya sea formando coaliciones con estos o copiando algunas de sus medidas políticas.</p><p>Por ejemplo, durante la carrera electoral de las elecciones generales de 2018 en Suecia, el Partido Social Demócrata en el gobierno anunció recientemente que quería imponer regulaciones más estrictas sobre la inmigración. Siguiendo la lógica del “si no puedes vencerlos, únete a ellos”, los partidos convencionales podrían tratar de reducir el espacio político que les separa de la extrema derecha populista, con la esperanza de que esto les ayude a ganar (a recuperar) votantes que en caso contrario elegirían la extrema derecha.</p><p>Aunque estas estrategias acomodaticias pueden beneficiar a los partidos de centro derecha, son especialmente arriesgadas para la izquierda. En primer lugar, los votantes posiblemente prefieran el original a la copia. En segundo lugar, en su cordialidad con la extrema derecha populista los partidos de izquierdas probablemente provoquen la desafección de algunos de sus votantes más leales. Además, hacer amigos con los partidos de la derecha populista puede llevar incluso a legitimarlos.</p><p>Otra opción para la izquierda podría ser una forma rejuvenecida de centrismo, como la propuesta por Emmanuel Macron y su movimiento&nbsp;<em>En Marche</em>. De manera no muy diferente de los líderes de la tercera vía, el presidente francés ha logrado atraer a votantes de ambos lados del espectro político insistiendo en que él es tanto de izquierdas como de derechas (“<em>et droite, et gauche</em>”) y tratando de conciliar una visión socialmente progresista con una agenda económica neoliberal.</p><p>Puede que su visión quede esclarecida en los meses y años venideros, pues Macron tratará de elevar sus ideas al nivel europeo en la carrera hacia las elecciones europeas de 2019. Sin embargo, hasta ahora el recorrido de Macron no difiere de manera significativa de lo que el centro izquierda lleva intentando en las últimas décadas. Su estrategia del “punto medio”, el tratar de llegar a todas partes y a todas las personas posiblemente fracasará a largo plazo, pues la convergencia política corre el riesgo de dejar a todos insatisfechos y puede acabar por distanciar a los votantes de ambos lados del espectro político.</p><p class="mag-quote-center">Por decirlo claramente: el centro izquierda es parte del problema; después de todo, las políticas de la tercera vía &nbsp;fracasaron en dar voz a los votantes de la izquierda</p><p>Una tercera solución para la izquierda, y tal vez la más esperanzadora, es la de alejarse del centro y regresar a los principios tradicionales de las políticas de izquierdas. Existen diversas posibilidades para este regreso a la izquierda. Por ejemplo, la politóloga belga Chantal Mouffe ha argumentado que el populismo de izquierdas es la&nbsp;<em>única&nbsp;</em>solución viable para revitalizar la izquierda y contrarrestar la marea populista de derechas. Según Mouffe, los partidos de centro izquierda no pueden ofrecer una solución para rescatar al progresismo, puesto que este es cómplice en la creación del orden neoliberal.</p><p>Por decirlo claramente: el centro izquierda es parte del problema; después de todo, las políticas de la tercera vía resultantes de décadas políticas de consenso fracasaron en dar voz a los votantes de la izquierda. Las políticas democráticas son, para Mouffe, una lucha entre adversarios políticos – es decir, el pueblo y las élites – para lograr el completo control del territorio político. El populismo, argumenta, es la única manera de devolver la voz “al pueblo”.&nbsp;</p><p>Sin embargo, que una solución populista rescate el futuro del progresismo político es algo, como mínimo, arriesgado, pues implica una polarización derivada de la fisura entre el “nosotros” y el “ellos”. Al fin y al cabo el populismo gira sobre la creencia en la división social, pues opone al pueblo puro y virtuoso contra una élite malvada y moralmente corrupta. </p><p>Es cierto que, en pequeñas dosis, el populismo puede actuar como correctivo político. En efecto, puede señalar el descontento público y aquellos asuntos que de otra forma quedarían desatendidos. De todas maneras, el populismo tiende a dejar muy poco margen para el matiz y el pluralismo.</p><h2>El futuro de las políticas progresistas</h2><p>Toda solución viable y de largo plazo a los retos que enfrentan los partidos de izquierdas requerirá superar las divisiones sociales, combinando la experiencia con un profundo y genuino interés por aquello que realmente quieren los votantes. Supondrá encontrar modos de recuperación de la confianza en los políticos estrechando el margen que se ha abierto entre los representantes políticos y los votantes. Para lograrlo, la izquierda debe empezar por reconsiderar sus premisas. </p><p>Esto probablemente requiera la difícil combinación de ser capaz de detectar los problemas locales al mismo tiempo que ofrecer soluciones transnacionales. Y ello, a su vez, implicará atender cuestiones espinosas como la de decidir si operar a nivel nacional o paneuropeo.</p><p>Ante todo, la izquierda debe hallar maneras imaginativas de promover el interés de la gente en la toma de decisiones de la democracia. Implicará superar el partidismo y restaurar coaliciones entre su dividido electorado y hacerlo, por ejemplo, promoviendo alianzas entre los votantes de las clases trabajadoras, los sindicatos y los intelectuales de la clase media urbana. Los ejemplos de Portugal y Valonia indican que esto de algún modo es prometedor.</p><p>A estas dos formas de gobierno aún les queda por ver la llegada de un partido populista de derechas que resulte un exitoso contrincante. El fracaso de la extrema derecha en estas regiones se puede explicar, en parte, por el hecho de que los partidos socialdemócratas no se han acercado demasiado al centro y, de este modo, han mantenido fuertes lazos con la base de sus votantes. </p><p>Esto sugiere que los partidos socialdemócratas podrían actuar como “amortiguadores” o “escudos protectores” contra la extrema derecha – aunque solo si consiguen ofrecer a los votantes una alternativa clara–.</p><p>&nbsp;</p><p class="blockquote-new">Traducción del original inglés: Gala Sicart-Olavide, miembro del Programa de Voluntariado de democraciaAbierta</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/chantal-mouffe/el-momento-populista">El momento populista</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/portugal-hay-vida-inteligente-m-s-all-de-la-austerida">Portugal: hay vida inteligente más allá de la austeridad</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/cristina-flesher-fominaya/hist-rica-moci-n-de-censura-en-espa-adi-s-rajay">Histórica moción de censura en España: Adiós a Rajoy</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/joan-pedro-cara-ana-santiago-alba-rico/entrevista-santiago-alba-rico-primera-parte-yo-no-hablar-de-n">&quot;Yo no hablaría de nacionalismo, sino de comunitarismo&quot;</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Portugal </div> <div class="field-item even"> Spain </div> <div class="field-item odd"> EU </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta EU Spain Portugal Democracy and government Ideas Léonie de Jonge Tue, 19 Jun 2018 09:15:03 +0000 Léonie de Jonge 118473 at https://www.opendemocracy.net El Salvador: los evangélicos se suman a la batalla contra los derechos reproductivos de las mujeres https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/anna-catherine-brigida/c-mo-los-evang-licos-se-unieron-la-reacci-n-contra-los-dere <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El panorama religioso cambiante en un país históricamente católico como El Salvador ha sido una mala noticia para las mujeres, que viven bajo una de las leyes antiaborto más duras del mundo. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/5050/el-salvador-evangelicals-reproductive-rights">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/image2_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/image2_0.png" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una mega iglesia protestante en El Salvador, 2018. Foto: Flickr / BBC World Service. CC-BY-2.0. Algunos derechos reservados.</span></span></span>En El Salvador, el simple hecho de ser sospechosa de haber tenido un aborto puede enviar a una mujer a la cárcel.&nbsp;En febrero de 2008, después de haber dado a luz un bebé muerto,&nbsp;<a href="https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/429207/tribunal-ratifica-sentencia-de-30-anos-a-mujer-condenada-por-aborto/">Teodora del&nbsp;Carmen Vásquez fue condenada a 30 años</a>&nbsp;de prisión por homicidio agravado.</p><p>"Fue la peor experiencia que pueda haber vivido", dijo telefónicamente a 55.50 Teodora Vásquez desde su casa, ubicada a unos 30 minutos de San Salvador.&nbsp;"Esos fueron momentos duros para mí, sobre todo porque me separaron de mi hijo y de las personas que más me quieren: mis padres y mis hermanos".</p><p>Tras más de una década entre rejas, Vásquez fue liberada de su encarcelamiento en febrero de 2018, cuando su sentencia fue finalmente&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2018/02/15/actualidad/1518705362_091423.html">conmutada por la&nbsp;corte suprema</a>.</p><p class="mag-quote-center">Más de&nbsp;<a href="http://www.bbc.com/news/world-latin-america-43395436">100 mujeres</a>&nbsp;han sido condenadas por crímenes relacionados con el aborto en El Salvador desde que el aborto fue declarado&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=http://www.jurisprudencia.gob.sv/VisorMLX/Documento/Documento.aspx%3FData%3DEKEiw4vjFMwlyC4ltHzfBVzZLXcpBY3TeaYca/cn6oUWaOKBPDIIe0wdydg2l7TSPFg%2BtcEWfU0JJJpxzZNpDMgJ3I6efY1XQHR6xqsuAXXAfcgLBc9KWvEoKSH/rdxEyktc37rf84ZJwdi6puKYOPxsJkiLbP5hJEBH5fgxsaryokPRDzuFRhYDoht2Joa06Q%3D%3D">ilegal en todas las circunstancias</a>, en 1997.</p><p>Sin embargo, no ha sido absuelta del crimen que se le atribuyó, y el gobierno no se ha disculpado por su larga detención.&nbsp;Tampoco puede recuperar el tiempo que perdió con su hijo, que ahora tiene 14 años.</p><p>Más de&nbsp;<a href="http://www.bbc.com/news/world-latin-america-43395436">100 mujeres</a>&nbsp;han sido condenadas por crímenes relacionados con el aborto en El Salvador desde que el aborto fue declarado&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=http://www.jurisprudencia.gob.sv/VisorMLX/Documento/Documento.aspx%3FData%3DEKEiw4vjFMwlyC4ltHzfBVzZLXcpBY3TeaYca/cn6oUWaOKBPDIIe0wdydg2l7TSPFg%2BtcEWfU0JJJpxzZNpDMgJ3I6efY1XQHR6xqsuAXXAfcgLBc9KWvEoKSH/rdxEyktc37rf84ZJwdi6puKYOPxsJkiLbP5hJEBH5fgxsaryokPRDzuFRhYDoht2Joa06Q%3D%3D">ilegal en todas las circunstancias</a>, en 1997.</p><p>Grupos religiosos, que presionaron a favor de la prohibición hace más de 20 años,&nbsp;continúan protestando hoy por el relajamiento de las prohibiciones que se han debatido en la asamblea legislativa del país, la última de las cuales, en Abril del 2018,&nbsp;<a href="https://www.amnesty.org/en/latest/news/2018/04/el-salvador-failure-to-decriminalize-abortion-is-a-terrible-blow-to-human-rights/">no obtuvo tampoco la aprobación de la cámara.</a></p><p>El Salvador es históricamente un país católico, pero en las últimas décadas, las&nbsp;comunidades&nbsp;protestantes, incluidas&nbsp;las comunidades cristianas&nbsp;pentecostales&nbsp;y evangélicas, se han desarrollado aquí y en otros países vecinos como Honduras, Guatemala y Nicaragua.&nbsp;Entre el 36 y el 41% de la población en estos países se identifica ahora como protestante, de&nbsp;<a href="http://www.pewforum.org/2014/11/13/religion-in-latin-america/">acuerdo con el Centro de Investigación Pew</a>&nbsp;.</p><p>Este panorama religioso cambiante no ha sido una buena noticia para mujeres como Vásquez.&nbsp;Los&nbsp;cristianos&nbsp;evangélicos y&nbsp;pentecostales&nbsp;en El Salvador a menudo apoyan las políticas derechistas y promueven ideas conservadoras sobre la sexualidad, los derechos LGBT y la salud reproductiva.&nbsp;</p><p><strong class="mag-quote-center">"Este panorama religioso cambiante no ha sido una buena noticia para mujeres como Vásquez".</strong></p><p>Los evangélicos han estado entre los oponentes más acérrimos de las ONG que defienden los derechos reproductivos y que han luchado para cambiar la prohibición del aborto en los últimos 20 años.&nbsp;Según un<a href="http://assets.pewresearch.org/wp-content/uploads/sites/11/2014/11/Religion-in-Latin-America-11-12-PM-full-PDF.pdf">&nbsp;estudio</a>&nbsp;del Pew Research Center, en toda América Latina los protestantes resultan incluso más rígidos en su oposición al aborto que los católicos,.</p><p>"Estamos hablando de un grupo muy conservador de personas, para quienes el aborto es considerado un mal en más del 90% de las ocasiones, y la homosexualidad siempre es malo.&nbsp;Es un colectivo muy conservador cuando se refiere a esta clase de valores reproductivos y sociales", dijo Timothy Wadkins, profesor de estudios religiosos y teología en la Universidad de Canisius en los Estados Unidos.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/image1_2.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/image1_2.png" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protesta solidaria con la joven salvdoreña enferma Beatriz, en 2013. el la Ciudad de México. Foto: Flickr / Amnistía nternacional México. CC-BY-2.0. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p>Según el profesor Wadkins, las iglesias evangélicas han tenido presencia en El Salvador desde, al menos, el siglo XIX, pero no se expandieron significativamente hasta fines de la década de los setenta.</p><p>En ese momento, El Salvador, Guatemala y Nicaragua enfrentaban una intensa lucha interna contra las insurgencias de la guerrilla revolucionaria. De estos tres países centroamericanos, El Salvador fue el último en entrar una guerra civil en toda regla, en 1980.</p><p>El conflicto armado, que duró 12 años, fracturó el control histórico sobre&nbsp;&nbsp;tierra y recursos por un pequeño grupo de élites, muchas de los cuales eran aliadas de la&nbsp;iglesia&nbsp;católica.&nbsp;En medio de estos cambios en la distribución del poder, las enseñanzas de los cristianos evangélicos, que se centran en el individuo y que no estaban asociadas con el orden social tradicional, se volvieron más atractivas para algunos ciudadanos.</p><p>"La mayoría de ellos comenzó a pensar que la&nbsp;iglesia&nbsp;católica&nbsp;resultaba ya irrelevante porque representaba algo viejo y caduco y estos evangélicos son nuevos ...&nbsp;&nbsp;'individuos&nbsp;sin dueño', que piensan por sí mismos y toman decisiones por sí mismos", dijo el profesor Wadkins.</p><p>Durante este período, continuó el profesor, "lo que tenemos es un declive masivo en la lealtad católica y ahí es donde entraron los evangélicos e hicieron una labor magistral al trabajar con estos&nbsp;<em>católicos sin iglesia</em>.”</p><p>En ese momento, una pequeña parte de la&nbsp;iglesia&nbsp;católica se&nbsp;estaba moviendo hacia la teología de la liberación, un movimiento que enfatizaba la responsabilidad de la iglesia en la lucha por la justicia social.&nbsp;Pero al mismo tiempo, y en el contexto de la Guerra Fría, los políticos estadounidenses favorecieron el auge del cristianismo evangélico.</p><p>Michael Cangemi, profesor en la Universidad de Binghamton, en Nueva York, dice que el evangelismo resultaba "atractivo políticamente tanto para los dictadores en América Central, como para los gobernantes en los EE. UU.", al representar la "antítesis” políticamente conservadora de la teología de la liberación, además de ser “ardientemente anticomunista".</p><p><span class="mag-quote-center">Hoy, los evangélicos en El Salvador continúan oponiéndose a cualquier cambio en la prohibición del aborto en el país.</span></p><p>Estados Unidos controló&nbsp;<a href="https://archive.nytimes.com/www.nytimes.com/books/first/l/leogrande-own.html">América Central en la década de 1980 como si fuera su patio trasero,</a>&nbsp;pero el profesor Wadkins dice que las "campañas de conversión" evangélicas fueron dirigidas principalmente por iglesias que ya estaban presentes en el país, en lugar de por misioneros extranjeros.</p><p>Hoy, los evangélicos de El Salvador continúan oponiéndose a cualquier cambio a las leyes extremamente antiaborto del país.</p><p>En las elecciones parlamentarias de marzo de 2018, el partido derechista ARENA&nbsp;<a href="http://www.elsalvador.com/noticias/nacional/457306/infografia-asi-quedara-la-asamblea-legislativa-2018-2021-segun-tendencias-del-tse/">ganó la mayoría de los escaños</a>.&nbsp;Poco después, las activistas a favor de la libre elección de las mujeres comenzaron a impulsar la legalización del aborto en ciertos casos, con el objetivo de lograr avances antes de que los parlamentarios&nbsp;recién elegidos&nbsp;asumieran el gobierno.</p><p>Pero la reacción contra las activistas fue feroz.&nbsp;En abril, un consorcio de organizaciones religiosas, tanto católicas como evangélicas, organizaron una multitudinaria "&nbsp;<a href="http://www.elsalvador.com/noticias/nacional/468639/multitudinaria-marcha-contra-el-aborto/">Marcha por la Vida</a>&nbsp;" a través de la capital, San Salvador, para protestar por la propuesta de relajamiento de las leyes de aborto en el país.</p><p>El organizador oficial de la marcha fue el Movimiento de Transformación Nacional, una coalición religiosa dirigida por el pastor evangélico Numa Rodezno.&nbsp;Según el medio salvadoreño&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Marchan-en-contra-de-propuestas-para-despenalizar-aborto-20180407-0056.html">La Prensa Gráfica</a>, Rodezno dijo, sobre el proyecto de ley, que&nbsp;"Lo que están intentando hacer es un crimen.&nbsp;Es un asesinato."&nbsp;</p><p>El 26 de abril, el congreso de El Salvador cerró la legislatura 2015-2018 sin aprobar las enmiendas legales propuestas, que habrían relajado la prohibición del aborto en el país en casos de violación, de feto no viable o de riesgos para la salud o la vida de la madre.</p><p>"Algunas gentes son increíblemente conservadoras y religiosas, y no piensan en los niños que están creciendo mientras sus madres permanecen en prisión", me dijo Vásquez.&nbsp;"[Espero que ahora]&nbsp;abran sus mentes".</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sonia-correa-david-paternotte-roman-kuhar/europa-am-rica-latina-y-la-globalizaci-n">Europa, América Latina y la globalización de las campañas contra el género</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/erika-guevara-mariano-schuster/las-luchas-feministas-y-la-reacci-n-conservadora-en">Luchas feministas progresistas y reacción conservadora en Latinoamérica</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-zepeda/la-recuperaci-n-de-justicia-en-guatemala-tiene-rostro-de-mujer">La recuperación de justicia en Guatemala tiene rostro de mujer</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/gabby-de-cicco/la-marea-verde-el-derecho-al-aborto-lo-ganamos-en-las-calles">La marea verde argentina: «El derecho al aborto lo ganamos en las calles»</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> El Salvador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta El Salvador Civil society Conflict Culture Democracy and government Anna-Catherine Brigida Mon, 18 Jun 2018 16:02:31 +0000 Anna-Catherine Brigida 118459 at https://www.opendemocracy.net Colombia ante la posibilidad de modernizar su democracia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases-jonatan-rodr-guez/pesar-de-tantas-polarizaciones-y-menti <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Al consolidar el eje derecha-izquierda, estas elecciones pueden suponer un paso hacia la normalización de la democracia colombiana, marcada por la violencia, los déficits estructurales y la falta de alternancia verdadera. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases-jonatan-rodr-guez/colombia-and-possibility-of-modernisin">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29265619_0_0_0_2.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29265619_0_0_0_2.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Dos ciudadanos colombianos de generaciones distintas hablan apasionadamente en la Plaza Bolívar de Bogotá, el 24 noviembre 2016. AP Photo / Ivan Valencia. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/eleccionescolombia" target="_blank">"Elecciones Colombia 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</a>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad y La Fundación Friedrich Ebert.</p><p><span>Con 10.373.000 votos a su favor, la victoria del candidato del partido Centro Democrático hace de Iván Duque el presidente más joven de ha historia de Colombia (41 años), y garantiza la continuidad de varias décadas de gobiernos de derecha en el país. Sin embargo, el líder máximo de la oposición al próximo gobierno será Gustavo Petro, la figura más emblemática del progresismo, que obtuvo 8.034.000 millones de votos en respaldo a su propuesta de gobierno Colombia Humana, que buscaba posicionar por primera vez en la historia de Colombia a un dirigente de izquierda en la presidencia.&nbsp;</span></p><p><span>La diferencia de 2,339.000 votos a favor de Duque le hace un presidente con un apoyo suficientemente mayoritario como para concederle un amplio margen de maniobra y liderazgo, tanto en la compleja y a veces barroca política interior colombiana, como en los difíciles retos del país en el campo internacional, con dos frentes especialmente delicados: el narcotráfico y Venezuela, incluyendo una crisis de refugiados cuya enorme magnitud aún es desconocida. </span></p><p><span>Pero aún con este triunfo incontestable, el mandato popular no le otorga carta blanca, puesto que Duque deberá de gobernar no sólo para los suyos, sino para los más de 8 millones que votaron por su contrincante a la izquierda, para los 800.000 que votaron en blanco y para ese amplísimo 47% del electorado que optó (otra vez) por la abstención.</span></p><p class="mag-quote-center">Al reconocer la pluralidad de opciones políticas que ya existen en el país, Colombia demuestra la creciente madurez de su electorado, capaz de contemplar distintas opciones políticas.</p><p><span>En cualquier caso, éstas han sido unas elecciones trascendentales para la historia colombiana, puesto que los viejos partidos hegemónicos han sido los grandes perdedores de la jornada. Las antiguas formaciones, que dominaron el panorama político colombiano durante tantos años, quedaron esta vez prácticamente fuera de juego, quién sabe si definitivamente. </span></p><p><span>Hemos visto cómo los partidos políticos se han ido fragmentando progresivamente, y esto no parece que sea en sí mismo negativo, sino que supone necesariamente un avance democrático, al reconocer la pluralidad de opciones políticas que ya existen en el país y demuestra la creciente madurez de su electorado, capaz de contemplar distintas opciones políticas. </span></p><p><span>Además, aún siendo todavía excesivamente baja para los estándares occidentales, estas elecciones tuvieron la mayor participación en la historia de Colombia en unas presidenciales, y la forma de hacer política en este país parece que no volverá a ser la misma a partir de ahora.&nbsp;</span></p><p><span>A la Casa de Nariño llega un presidente muy joven, con una reconocida trayectoria internacional que contrasta con su corta experiencia política, y cuya candidatura ha suscitado fuertes controversias en un aspecto crucial para el futuro de Colombia: los acuerdos de paz. Aún no está claro qué pasará con el pos-conflicto y qué tan real resultará una acusación que circuló continuamente durante la contienda, diciendo que Iván Duque haría “trizas” los acuerdos de paz. </span></p><p><span>Aún así, el propio <a href="https://www.elespectador.com/elecciones-2018/noticias/politica/ivan-duque-no-haremos-trizas-el-acuerdo-pero-la-paz-que-anoramos-reclama-correcciones-articulo-794985" target="_blank">Duque se encargó de desmentir </a>este extremo -fue una frase muy desafortunada de uno de los líderes del Centro Democrático, matizó su vicepresidenta, María Lucía Ramírez (el hecho de que por primera vez en la historia una mujer llegue a este cargo en Colombia en en sí mismo positivo).</span></p><p class="mag-quote-center">Estas han sido unas elecciones trascendentales para la historia colombiana, puesto que los viejos partidos hegemónicos han sido los grandes perdedores de la jornada.&nbsp;</p><p><span>Según la vicepresidenta electa -que reclama su condición de independiente, dentro de la candidatura ganadora, aunque en la órbita del viejo Partido Conservador -,&nbsp; las reformas que el gobierno Duque/Ramírez quiere introducir en los acuerdos son <a href="https://www.elespectador.com/noticias/politica/marta-lucia-ramirez-desmiente-los-mitos-sobre-ivan-duque-video-794727" target="_blank">“muy puntuales”</a>: primero, abordar el tema del narcotráfico y su conexión con el delito político -el punto 3 del acuerdo de paz no explicita ningún acuerdo concreto con las Farc a este respecto- y hacer frente al hecho de que el cultivo de coca y el narcotráfico aumentaron después del acuerdo. Segundo, controlar el impacto del dinero del narcotráfico y de la minería ilegal, particularmente peligroso en su capacidad para la compra de votos. Y tercero, (y este es el punto que suscita mayor inquietud, al romper uno de los pactos fundamentales del acuerdo con la guerrilla)- la oposición a que los representantes de las Farc en el Congreso -una vez desmovilizados y convertidos en líderes políticos- sean los mismos que encabezaron el enfrentamiento civil y que son susceptibles de ser acusados de delitos de lesa humanidad. </span></p><p><span>Pero el reconocimiento de los beneficios de la paz -entre ellos el haber celebrado las primeras elecciones en 50 años sin incidentes guerrilleros- y el acompañamiento a los desmovilizados que dijeron adiós a las armas, parecen puntos indiscutibles que serán respetados por la nueva presidencia.&nbsp;</span></p><p><span><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Screen Shot 2018-06-18 at 10.46.19 AM_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Screen Shot 2018-06-18 at 10.46.19 AM_0.png" alt="" title="" width="460" height="295" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Resultados definitivos de las elecciones presidenciales del 17 de Junio 2018.</span></span></span></span></p><p><span>Es cierto que la cuestión de los acuerdos de paz, que ha centrado -y polarizado- el debate político colombiano en los últimos años, fue un elemento insidiosamente utilizado en campaña. Pero una vez terminada ésta, Iván Duque, consciente de la importancia del fin de la violencia, puede actuar de manera inteligente y tener en cuenta las recomendaciones que algunos actores internacionales han venido sugiriendo. El Fondo de Capital Humano del IFIT, por ejemplo, recomienda a quienquiera que fuera elegido, que tenga en cuenta&nbsp;<a href="http://www.ifit-transitions.org/files/documents/recomendaciones-proximo-gobierno-construccion-de-paz.pdf" target="_blank">cuatro puntos clave</a>&nbsp;durante sus primeros 100 días de gobierno: (i) estabilización de los territorios más afectados por el conflicto, (ii) desarrollo social y económico en áreas rurales, (iii) satisfacción de los derechos de las víctimas y (iv) fortalecimiento del sistema político.</span></p><p><span>Con el 54% de los votos, el próximo presidente tiene asegurada la gobernabilidad del país, pero deberá tener en cuenta ese 42% de la votación que se inclinó por la opción de izquierdas, una opción que llega por primera vez a plantearse como alternativa real de gobierno. Como jefe de la oposición y senador, Gustavo Petro podrá exigir al próximo gobierno que ataque de manera frontal la corrupción, proteja el medio ambiente y que avance en la construcción de una paz estable y duradera, inclusive garantizando la continuidad de los diálogos con el ELN.</span></p><p><span>En una campaña dura y en algunos momentos muy tensa, que finalmente redujo a 800.000 votos en blanco el gran espacio del centro que se expresó en la primera vuelta, encarnado en los 4,6 millones de votos que fueron a Sergio Fajardo, obligando al resto a inclinarse por una de las opciones en los extremos, el candidato de la derecha Iván Duque finalmente logró aglutinar a las clases políticas conservadoras y tradicionales, y apalancar el establishment de las elites políticas y económicas del país, aún a costa de utilizar la división y agitar el miedo a que Colombia quedase en manos de la izquierda, tildada abusivamente de “castrochavista”.</span></p><p class="mag-quote-center">Con el 54% de los votos, el próximo presidente tiene asegurada la gobernabilidad del país, pero deberá tener en cuenta ese 42% de la votación que se inclinó por la opción de izquierdas.</p><p><span>El otro gran ganador podría ser el ex-presidente Álvaro Uribe Vélez, el mentor y respaldo más sólido de Duque, quien con su enorme capital político movilizó millones de votos, demostrando el gran peso que la derecha más dura aún tiene en las maquinarias políticas de Colombia. </span></p><p><span>Pero aunque el respaldo del ex-presidente siga siendo determinante para el futuro del país, Iván Duque tendrá ahora la legitimidad suficiente para alejarse de la derecha más extrema, desembarazarse de esa tóxica tutela uribista, y llevar a cabo su sueño más centrista, si es que sigue, como ha dicho, la estela de sus admirados y jóvenes líderes liberales como Justin Trudeau (46 años), Emmanuel Macron (40 años) o el español Albert Ribera (38 años), nacidos en los años 70 del siglo pasado como él mismo. </span></p><p><span>Si Duque consigue separarse de la sombra más alargada del uribismo vengativo y manipulador, y desmentir las acusaciones vertidas en campaña de que representa simplemente un “títere de Uribe”, quizás podrá llevar el país hacia una normalización política más necesaria y urgente que nunca. </span></p><p><span>Los colombianos decidieron que el país no estaba preparado (¿aún?) para sumarse a la menguante lista de países latinoamericanos gobernados por presidentes de izquierda, pero han dado carta de naturaleza a esta opción política progresista, la cual, si Gustavo Petro consigue hacer una oposición eficaz y constructiva, podría alzarse con el triunfo en la próxima contienda electoral del 2022.&nbsp;</span></p><p class="mag-quote-center">Iván Duque tendrá ahora la legitimidad suficiente para alejarse de la derecha más extrema, desembarazarse de esa tutela uribista, y llevar a cabo su sueño más centrista.</p><p><span>En materia económica parece que con Duque, experimentado funcionario del BID, menguan las incertidumbres respecto al futuro económico que inicialmente se mantendría estable ya que daría continuidad a la mayoría de las políticas económicas de Santos. Mientras los inversores abrazan esta decisión en la que este candidato garantiza un manejo ortodoxo, con responsabilidad fiscal y una posible reducción del gasto público, existen sectores como los ambientalistas, muy preocupados por que la explotación de hidrocarburos e inclusive el fracking aparezcan de forma indiscriminada como una bandera de desarrollo económico. </span></p><p><span>El reto es acelerar un crecimiento económico que resulta a todas luces insuficiente, hacer que las rentas altas paguen impuestos y consolidar la ampliación de una clase media en Colombia que contribuya a la reducción de las inmensas desigualdades e injusticias que aún lastran un país que por décadas no ha sabido construir un Estado del bienestar a la altura de sus importantes recursos humanos y naturales.</span></p><p><span>En esta elección, y a pesar de la polarización y la división a la que hemos asistido, sobre todo en el fragor de la campaña, Colombia puede haber dado un paso hacia la normalización de su democracia históricamente marcada por el desequilibrio y la violencia, y una generación más joven puede mirar hacia el futuro con más esperanzas y menos fantasmas e hipotecas de un pasado al que muy pocos colombianos quisieran volver.&nbsp; Al fin y al cabo, será aquél que despolarice y ocupe el espacio del centro (centro-izquierda para Petro, centro-derecha para Duque) quien probablemente conseguirá alcanzar o permanecer, respectivamente, en el poder. </span></p><p><span>En cualquier caso, no parece que la nueva administración vaya a acometer las reformas estructurales profundas que Colombia necesita desde hace décadas, empezando por una verdadera reforma agraria y una plan de infraestructuras que reconecte un país gravemente fragmentado, donde el Estado sigue ausente de demasiados territorios. </span></p><p><span>Pero si Duque hace caso al ala derecha radical que encarna Uribe, o si Petro cede a la tentación de un izquierdismo extemporáneo y trasnochado, el país habrá perdido una oportunidad histórica para alcanzar esa modernidad que tanto se le resiste y para alejar definitivamente el atraso donde anida desde siempre la violencia.&nbsp;</span></p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Colombia puede haber dado un paso hacia la normalización de su democracia históricamente marcada por la violencia, y una generación más joven puede mirar hacia el futuro con más esperanzas.&nbsp;</p><p><span>Se vienen 4 años de importantes desafíos para el país. Colombia, a pesar de que<a href="https://www.elespectador.com/opinion/colombia-y-la-ocde-columna-791034" target="_blank"> acaba de ingresar en el club de los países desarrollados de la OCDE</a>,&nbsp; sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo y arrastra todavía altos índices de violencia (<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/balance-de-insight-crime-sobre-homicidios-en-latinoamerica-en-2017/">24,4 homicidios por 100.000 habitantes</a>), incluyendo las acciones de las bandas criminales y el asesinato sistemático de numerosísimos líderes sociales, en un escenario donde el posconflicto es aún muy frágil porque no ha tomado total consistencia. </span></p><p><span>Pero ese poder tradicionalmente hegemónico del establishment, que defiende los intereses de sus élites políticas y económicas, se ha visto por primera vez interpelado desde posiciones de izquierda, que le reclaman un giro social y un gobierno para todos los colombianos, y no para los vencedores frente a los vencidos. Hará bien el presidente Duque en escuchar a todo el país con atención y no sólo a "los suyos."</span></p><p>Finalmente, podemos aventurar que, si Duque y Petro juegan bien las cartas en esta legislatura, la consolidación definitiva de la paz tras más de 50 años de enfrentamiento armado, y el establecimiento por primera vez de un eje derecha-izquierda en Colombia puede resultar en la consolidación de una democracia liberal plenamente funcional, cuya fortaleza, más allá de la separación estricta de poderes, está en la posibilidad de una alternancia real en el poder, y no en un simple recambio.&nbsp;</p><p><span>Afortunadamente, hoy hay muchos ciudadanos que saben que, después de estas apasionadas elecciones, en Colombia la política nunca será la misma.&nbsp;</span></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sandra-borda/presidenciales-en-colombia-polarizaci-n-o-deterioro-de-la-conversaci-">Presidenciales en Colombia: ¿polarización o deterioro de la conversación política?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/jonathan-bock-ru-z/el-desprecio-de-la-verdad-como-m-todo-para-ganar-elecciones">Desprecio a la verdad para ganar elecciones</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/omar-rinc-n/indignados-y-decepcionados-de-la-democracia-emocionados-con-el-yo">Jóvenes Colombianos: Indignados y decepcionados de la democracia, emocionados con el yo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/lou-gu-rin/las-organizaciones-de-paz-en-colombia-ante-la-segunda-vuelta-de-las-ele">Las organizaciones de paz en Colombia ante la segunda vuelta de las elecciones</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Democracy and government Economics Equality Ideas polarización duque petro presidente colombia Elecciones Jonatan Rodríguez Francesc Badia i Dalmases Mon, 18 Jun 2018 15:48:00 +0000 Francesc Badia i Dalmases and Jonatan Rodríguez 118458 at https://www.opendemocracy.net Incertidumbre en Colombia: La paz en tiempos de elecciones https://www.opendemocracy.net/in-s-m-pousadela/incertidumbre-en-colombia-la-paz-en-tiempos-de-elecciones <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Es de temer que el resultado suponga un retroceso significativo en la implementación de los acuerdos de paz.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/colombiapicture_0_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/colombiapicture_0_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una mujer reacciona durante la retransmisión de la entrega de armas de las FARC en el municipio de Mesetas, en Bogotá, capital de Colombia, el 27 de junio de 2017. Imagen: Jhon Paz / PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/eleccionescolombia" target="_blank">"Elecciones Colombia 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</a>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad y la Fundación Friedrich Ebert.</p><p>Lo que en cualquier democracia “normal” sería considerado un dato rutinario devino recientemente en Colombia un hecho de significación histórica: las elecciones legislativas de marzo de este año, en las cuales las ex guerrillas FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) debutaron como partido político, se desarrollaron sin incidentes graves. </p><p>Conservando su vieja sigla pero rebautizándose como Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, los ex guerrilleros compitieron en las urnas y perdieron. No obtuvieron suficientes votos para conquistar ningún escaño, aunque los acuerdos de paz les garantizan cinco en cada cámara legislativa.</p> <p>Las elecciones presidenciales del pasado 27 de mayo, por su parte, fueron celebradas como las más pacíficas de las últimas décadas: lejos de su tradición de sabotaje, prominentes figuras de las FARC fueron entonces retratadas para la posteridad en el momento de emitir el sufragio. El solo hecho de que esto ocurriera puede considerarse como una victoria política del actual presidente, Juan Manuel Santos, artífice de las negociaciones de paz.</p> <p class="mag-quote-center">Por primera vez en medio siglo, Colombia fue a las urnas sin la amenaza del terror organizado de las FARC.</p> <p>En suma, por primera vez en medio siglo, Colombia fue a las urnas sin la amenaza del terror organizado de las FARC. La violencia, sin embargo, no estuvo del todo ausente: la campaña electoral fue acompañada de <a href="http://www.elmundo.es/internacional/2018/05/07/5af0aad7468aeb5f578b45fd.html">denuncias de posibles atentados</a> – a causa de las cuales debió reforzarse la seguridad de candidatos y figuras políticas – y abundaron las amenazas en las redes sociales y las agresiones contra periodistas. </p><p>La estrategia dominante del contendiente situado a la cabeza, que marcó el tono de la campaña, consistió en capitalizar las ansiedades que genera en un amplio sector de la ciudadanía la reintegración de los ex guerrilleros a la vida civil y política, y agitar en perjuicio de su rival el espectro del chavismo, precisamente al tiempo que llegan al país oleadas de venezolanos que huyen del descalabro económico y social bolivariano.</p> <p>Prácticamente desconocido meses antes de las elecciones de mayo, Iván Duque, de la agrupación Centro Democrático, compitió con una propuesta económica y socialmente neoliberal y conservadora en lo cultural. Así, combinó promesas de beneficios para el gran capital con reclamos de criminalización del uso de drogas y propuestas para restringir los derechos de la población LGBTTI. </p><p>Calificado por sus detractores como <a href="https://www.rcnradio.com/politica/ivan-duque-no-es-mi-titere-alvaro-uribe">títere</a> del ex presidente Álvaro Uribe, criticó duramente los acuerdos de paz, echando mano de un argumentario similar al utilizado ante el referéndum de octubre de 2016. Frente a la necesidad de captar el voto centrista, en el trayecto hacia la segunda vuelta moderó sus posiciones, en este y en otros temas: así, esbozó algunas políticas sociales al tiempo que su amenaza de dinamitar los acuerdos mutó en una promesa de revisión a fin de garantizar una paz con justicia (incluyendo penas de cárcel para ex líderes guerrilleros) en reemplazo de la supuesta impunidad.</p> <p class="mag-quote-center">En estas elecciones estuvieron prácticamente ausentes los partidos tradicionales que estructuraron la competencia política a lo largo de buena parte del siglo pasado.</p> <p>Si bien los votos recibidos en la primera vuelta electoral por los tres candidatos favorables al proceso de paz - Gustavo Petro, de Colombia Humana; Sergio Fajardo, de Compromiso Ciudadano; y Humberto de la Calle, del Partido Liberal – sumaron más del 50% de los apoyos, lo cierto es que fue Duque quien se situó en primer lugar, con el 39% de los votos y 14 puntos de ventaja respecto del segundo, el izquierdista Gustavo Petro. </p> <p>Se trató de una competencia atípica, en la cual estuvieron prácticamente ausentes los partidos tradicionales que estructuraron la competencia política a lo largo de buena parte del siglo pasado: mientras que el Partido Conservador no presentó candidato, el Partido Liberal obtuvo un magro 2%. Los grandes ganadores, y actuales competidores en segunda vuelta, fueron los que lograron presentarse como alternativas, por derecha o por izquierda, a la política tradicional.</p> <p>Mientras transcurre el proceso electoral, el proceso de paz se enfrenta al menos a tres grandes desafíos. En primer lugar, la implementación lenta e incompleta de las provisiones relativas a la reinserción de los ex guerrilleros desmovilizados. Numerosos proyectos de creación de empleo en áreas rurales fueron postergados, así como la puesta en marcha de la Jurisdicción Especial para la Paz, encargada de juzgar los delitos cometidos por la guerrilla antes de la fecha de la firma de los acuerdos. </p> <p>En consecuencia, numerosos ex combatientes han quedado en un limbo judicial y laboral, y pueden verse tentados a unirse a alguno de los grupos violentos que aún abundan. Algunas situaciones, como la reciente captura de un líder de las FARC y la posibilidad de que sea extraditado a los Estados Unidos en una causa de narcotráfico, han disminuido aún más la confianza de muchos ex combatientes en las perspectivas de recibir lo que consideran como un trato justo.</p> <p class="mag-quote-center">Las conversaciones de paz con el ELN (Ejército de Liberación Nacional), la otra guerrilla que permanece activa, fueron suspendidas en abril.</p> <p>En segundo lugar, las conversaciones de paz con el ELN (Ejército de Liberación Nacional), la otra guerrilla que permanece activa, fueron suspendidas en abril, cuando Ecuador se retiró como garante en reacción al asesinato de dos periodistas ecuatorianos por parte de efectivos “disidentes” (opuestos al acuerdo) de las FARC y a los reclamos de la población local relativos al deterioro de la situación de seguridad en la región fronteriza entre ambos países.</p> <p>Por último, la implementación de los acuerdos de paz se enfrenta al desafío de la inseguridad creciente en varias regiones del país, donde el vacío de poder resultante de la desmovilización de las FARC fue rápidamente ocupado no por el Estado, que observa impotente la sucesión de declaraciones y suspensiones de treguas en los territorios, sino por el ELN y diversos grupos paramilitares y bandas criminales ligadas al narcotráfico. </p><p>Colombia sigue siendo el país con la mayor cantidad de desplazados internos del mundo, por delante incluso de Siria e Iraq, y la situación de estas poblaciones no ha mejorado. Tampoco lo han hecho las condiciones de seguridad en los territorios, y los líderes sociales y comunitarios siguen siendo las principales víctimas.</p> <p class="mag-quote-center">En el 2017, ya firmados los acuerdos de paz, fueron asesinados 170 líderes sociales, aproximadamente uno cada dos días – un incremento de 45% respecto del año anterior.</p> <p>A lo largo de 2017, ya firmados los acuerdos de paz, fueron asesinados 170 líderes sociales, aproximadamente uno cada dos días – un incremento de 45% respecto del año anterior, con la mayor concentración de casos en las regiones de Cauca, Nariño y Antioquia. Según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, la mayoría de los asesinatos fueron perpetrados por sicarios y se produjeron en zonas anteriormente controladas por las FARC, y hoy dominadas por fuerzas paramilitares y del ELN.</p> <p>Según estimaciones realizadas diez días antes de los comicios, última fecha en que está permitida la difusión de sondeos, Duque tiene un 80% de probabilidades de resultar elegido en la segunda vuelta del próximo domingo. Si las encuestas aciertan, Duque recogerá el 50% de los votos, mientras que Petro rondará el 38%. De ser así, esto será lo más cerca del poder que un candidato de izquierda ha llegado en la historia de Colombia. </p> <p>Es de temer, asimismo, que el resultado suponga un retroceso significativo en la implementación de los acuerdos de paz. Si bien Petro parece carecer de la fórmula mágica para garantizar su efectiva implementación, Duque ha exhibido abiertamente la voluntad de torpedearlos. </p> <p>El voto por Petro en la primera vuelta, así como su intención de voto el próximo domingo, han sido consistentemente más fuertes en las regiones más marcadas por el conflicto y la pobreza, en muchas de las cuales ganó el SI en el malogrado referéndum de ratificación. Para esta sección de la ciudadanía, el resultado electoral está lejos de ser indiferente: solo queda esperar que tampoco lo sean sus compatriotas que, hasta último momento, han manifestado la intención de votar en blanco el próximo domingo.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mar-alejandra-vanegas/violencia-en-2018-estos-son-los-retos-que-afronta-colombia">Por qué Colombia sigue viviendo a la sombra de la guerra</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/joan-pedro-cara-ana/la-segunda-vueltade-las-elecciones-presidenciales-en-colombia-"> Colombia ante la segunda vuelta de las presidenciales: ¿Ahora qué?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/petro-vs-duque-las-presidenciales-colombianas-frente-la-guerra-y-la-paz">Petro vs. Duque: Las presidenciales colombianas, frente a la guerra y la paz</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Culture Democracy and government Inés M. Pousadela Fri, 15 Jun 2018 11:24:15 +0000 Inés M. Pousadela 118417 at https://www.opendemocracy.net Petro vs. Duque: Las presidenciales colombianas, frente a la guerra y la paz https://www.opendemocracy.net/petro-vs-duque-las-presidenciales-colombianas-frente-la-guerra-y-la-paz <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Esta es la primera vez en décadas que un candidato progresista llega a la segunda vuelta de una elecciones presidenciales en Colombia con algunas aspiraciones de ganarlas.<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/lyda-forero-danilo-urrea/petro-vs-duque-colombian-elections-war-and-peace"> <em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Colombia_0_2.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Colombia_0_2.png" alt="" title="" width="460" height="245" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una mujer sostiene una bandera de Colombia a contraluz Foto: Nueva Sociedad. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>El próximo 17 de junio se realizará en Colombia la segunda vuelta de elección presidencial para el período 2018-2022. Tras los resultados de la primera vuelta, los candidatos en disputa son Gustavo Petro -en representación de la Colombia Humana, una coalición de fuerzas democráticas y progresistas-, e Iván Duque -por el Centro Democrático, partido de derecha dura, liderado por el expresidente (2002-2010) Álvaro Uribe Vélez.&nbsp; </p> <p>Por diversos factores, esta es una elección atípica: es la primera después de la negociación del acuerdo para poner fin al conflicto armado con la insurgencia de las otrora Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC (hoy convertidas en partido político bajo el nombre de Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común)- firmado en 2016. También es la primera oportunidad en la que un candidato progresista llega vivo y aspira a ganar la contienda en la segunda vuelta electoral.</p> <p>En junio de 2018 se juega más que una elección presidencial en Colombia. Por primera vez, las élites, tanto urbanas como rurales, enfrentan dificultades para controlar y direccionar los resultados de la elección. Cabe señalar, además, que en 1948 el candidato liberal Jorge Eliecer Gaitán, cuyo programa de gobierno popular contaba con el respaldo de la mayoría de la población, fue asesinado por las élites, dando inicio al período conocido como La Violencia, y posteriormente al Frente Nacional (acuerdo bipartidista para la repartición sucesiva del poder gubernamental). Fue en ese período cuando surgieron las FARC. Asimismo hay que recordar que hubo políticos asesinados posteriormente a Gaitán, como consecuencia de su intento por enfrentar democráticamente en elecciones a la derecha colombiana: Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo.</p> <p>En 2018, el embrujo autoritario con el que Álvaro Uribe gobernó entre 2002 y 2010, que continuó reinando con un discurso en apariencia diferente, en el gobierno Santos, y que ha mantenido el apoyo de un porcentaje importante de la población, intenta volver a imponerse en las urnas. Al mismo tiempo, por primera vez, parece existir un consenso amplio de rechazo a las formas y a las propuestas de esa tendencia.</p> <p>En la primera vuelta de la elección, realizada el 27 de mayo, no sólo se redujo la <a href="https://presidente2018.registraduria.gov.co/resultados/html/resultados.html">abstención al 46,62%</a> frente al <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-14036215">59,93% registrado 4 años antes </a>, también se expresó el apoyo de las/os votantes a candidatos que representaban una propuesta diferente a las que plantearon el Centro Democrático, el Partido de la U y Cambio Radical, agrupaciones de las que una amplia lista de sus integrantes han sido detenidos y condenados por <a href="http://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/corrupcion-en-los-partidos-politicos-de-colombia-141174">corrupción</a> y <a href="http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-15593157">vínculos con el paramilitarismo</a>. El apoyo de más <a href="https://presidente2018.registraduria.gov.co/resultados/html/resultados.html">del 50% de los votos a candidatos</a> distintos a dichas opciones refleja un cambio de perspectiva en un país donde el clientelismo y la falta de lectura histórica han caracterizado los procesos electorales.</p> <p>Ahora, para una mayor comprensión del escenario nacional es necesario mencionar algunos elementos de las propuestas programáticas de los dos candidatos, indicando las visiones de país que se encuentran en disputa.</p> <h2><strong>La cuestión agraria</strong></h2> <p>El acceso a la tierra constituye uno de los problemas históricos que ha dado lugar al conflicto social y armado en Colombia. Se trata, por lo tanto, de un elemento fundamental en cualquier propuesta de país y en la representación de los intereses generales o de grupos particulares.</p> <p>Las posiciones de los dos candidatos se plantean como contrapuestas: por un lado, desde el Centro Democrático <a href="http://www.andi.com.co/Home/Noticia/1065-hoy-la-mineria-es-un-sector-importante-d">se propone la profundización del extractivismo (minero energético y agroindustrial) como base de la generación de ingreso nacional</a>, apoyado en dos pilares: 1) una estructura de la propiedad de la tierra concentrada en manos de terratenientes históricos y de quienes la acapararon a través del desplazamiento forzado durante los primeros años del siglo XXI y 2) el rol protagónico del capital transnacional, como inversor, exportador y comprador del patrimonio natural extraído, dando continuidad a la denominada política de <a href="http://www.alvarouribevelez.com.co/es/content/tres-pilares">Seguridad Inversionista,</a> desarrollada por Álvaro Uribe Vélez en sus dos mandatos y <a href="https://www.dinero.com/edicion-impresa/pais/articulo/el-huevito-inversionista/145643">continuada por Juan Manuel Santos en los 8 años siguientes</a>.</p> <p>Por otro lado, la Colombia Humana propone <a href="https://gustavopetroblog.wordpress.com/2017/08/24/una-politica-economica-para-la-colombia-humana/">gravar las tierras fértiles improductivas</a>, a partir de criterios definidos por un catastro rural modernizado, con el fin de incentivar una mayor productividad de la tierra que, a su vez, genere condiciones laborales dignas para el campesinado colombiano. En esta propuesta, el Estado desempeña un rol central en la garantía del acceso a la tierra para los pequeños propietarios y en la promoción de un proceso de industrialización paulatina. El candidato Gustavo Petro plantea que la agroindustria tendría un lugar central en esta cadena, con el campesinado como protagonista.</p> <p>Frente a estas propuestas divergentes en un tema central del conflicto social y armado, es interesante analizar las respuestas que se presentaron en la primera vuelta de la elección presidencial. Si bien aún no existen datos consolidados que permitan comparar las tendencias rurales y urbanas y las generalizaciones suelen pasar por alto elementos importantes, al observar algunos departamentos y municipios mayoritariamente rurales o territorios víctimas del conflicto armado, se puede ver que en los 9 departamentos en los que ganó Gustavo Petro, hubo un alto impacto del conflicto en los últimos años y, al mismo tiempo, se construyó un tejido social que buscó responder desde propuestas organizativas populares. En los restantes 23 departamentos, la victoria en primera vuelta fue para Iván Duque, estos departamentos incluyen regiones en las que hubo presencia activa de las FARC, así como algunas en las que aún existe predominante presencia paramilitar.</p> <h2><strong>La cuestión ambiental</strong></h2> <p>Creciente importancia en el debate adquiere que por primera vez la cuestión ambiental aparece ligada a una perspectiva de economía política. Los conflictos socio ambientales generados por el modelo de desarrollo dependiente de la agroindustria, la explotación de minerales, petróleo y carbón, así como la generación de energía para alimentar ese modelo, son cada vez más visibles en el contexto nacional: <a href="http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/consecuencias-ambientales-de-explotacion-minera-en-cajamarca-71226">el deterioro de los suelos</a>, <a href="http://www.eltiempo.com/noticias/derrame-de-petroleo">fuentes de agua</a> y la <a href="https://www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-ordena-revisar-impacto-ambiental-por-explotacion-de-carbon-por-el-cerrejon-en-la-guajira-articulo-682530">contaminación de los territorios</a> ligados a la extracción minera han sido denunciados repetidamente, los efectos en la salud de las poblaciones,<a href="http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/carlos-alfonso-negret-dice-cuantos-ninos-han-muerto-por-desnutricion-en-la-guajira-200618"> particularmente niñas y niños</a> que mueren por desnutrición en zonas de extracción de carbón escandalizan a la población, y los <a href="http://www.eltiempo.com/vida/medio-ambiente/asesinatos-de-defensores-del-ambiente-y-el-territorio-en-2017-178202">asesinatos de luchadoras/es por la defensa del territorio</a> continúan aumentando (32 en Colombia en 2017, según Global Witness).</p> <p>La transición desde ese modelo explotador de la vida y los territorios hacia una economía productiva esencialmente agrícola es la propuesta de la Colombia Humana. La continuidad de la muerte a través de la profundización de la economía extractivista, a la que se suma la intención de promover el fracking, es la visión que ha defendido el Centro Democrático. <a href="http://www.eltiempo.com/elecciones-colombia-2018/presidenciales/que-partidos-apoyan-a-ivan-duque-y-gustavo-petro-en-la-segunda-vuelta-225632">El apoyo de los partidos tradicionales</a> y los principales gremios económicos a esta propuesta evidencia que son precisamente los grandes intereses económicos los que se cuestionan en la disputa actual.</p> <p><em>El voto en blanco podría constituir un respaldo mudo de las propuestas del derechista Centro Democrático.</em></p> <p>La definición de la cuestión ambiental presenta distintas aristas en Colombia. Podría afirmarse que, salvando diferencias ideológicas internas, el ambientalismo radical, en el que también se ubican los pueblos que luchan por la dignificación de su vida frente al modelo de despojo, se ha sumado al proyecto político de la Colombia Humana. Por el contrario, el ambientalismo que defiende soluciones de mercado y se basa en una retórica de conservación de la vida, como un concepto abstracto e individual, desconectado de los territorios y del campo popular, ha optado por apoyar el voto en blanco. En la coyuntura actual, el voto en blanco podría constituir un respaldo mudo de las propuestas del Centro Democrático, desde una postura aparentemente crítica de la polarización en la que se ha sumido el país.</p> <p>Otras tendencias, autodenominadas de izquierda, que no se reclaman como ambientalistas pero reivindican representar intereses populares, también han optado por apoyar el voto en blanco, profundizando las visiones individualistas que se benefician de una perspectiva eterna de oposición.</p> <h2><strong>Continuidad de la guerra o concepciones de paz en disputa</strong></h2> <p>Tras el proceso de negociación y la firma del acuerdo con las FARC, se manifestaron <a href="https://www.tni.org/en/article/territorial-peace-and-land-grabbing-in-colombia">distintas concepciones de paz:</a> pax neoliberal contra la paz con justicia social. También se hizo evidente el interés de ciertos sectores en perpetuar el modelo militar y paramilitar<a href="https://www.tni.org/en/article/on-the-no-vote-to-endorse-the-agreements-and-new-paths-to-build-peace-in-colombia">. La campaña por el NO en el plebiscito para ratificar el acuerdo</a> se basó en el uso de noticias falsas y en la manipulación a través de un refuerzo del conservadurismo, con instrumentos falaces como la llamada ideología de género.</p> <p>Es esta disputa la que se ha ubicado en el centro del debate público y la que plantea los mayores desafíos a la sociedad colombiana: la continuidad de una historia de guerra y eliminación física de propuestas que se alejan del modelo económico y social dominante, o la posibilidad de construir desde el ejercicio de la participación popular, en la que se reconoce la diversidad de actores sociales y sus intereses.&nbsp; </p> <p>En este debate electoral y después de la desmovilización de las FARC, la polarización se ha reconfigurado en comparación con el debate de 2016. Quienes entonces defendieron una <em>pax neoliberal</em> se han sumado a la candidatura de la ultraderecha a pesar de <a href="http://www.eltiempo.com/elecciones-colombia-2018/presidenciales/entrevista-de-yamid-amat-con-ivan-duque-candidato-presidencial-del-uribismo-225870">sus afirmaciones en contra del acuerdo</a>. Afirmaciones que fueron acomodándose para congraciarse con el electorado: desde “hacer trizas el acuerdo” hasta “modificaciones sustanciales”.</p> <p>Es altamente preocupante que, con la victoria del Centro Democrático, Colombia se avoque nuevamente a una violencia como la vivida durante los años 80 y 90, cuando el partido político de izquierda <a href="https://www.elespectador.com/noticias/judicial/exterminio-de-up-crimen-de-lesa-humanidad-articulo-523247">Unión Patriótica fue eliminado físicamente</a> con el asesinato de más de 5.000 de sus integrantes. Existe temor a que esto se repita, ahora contra los ex combatientes de las FARC. También a que el uribismo sea de nuevo, como en los años de la seguridad democrática, cuando l<a href="//localhost/..:..:..:Library:Containers:com.apple.mail:Data:Library:Descargas:Ver%2520p%C3%A1gina%252024/%2520http/:www.cinep.org.co:publicaciones:PDFS:20170505e.variaciones_moviliacion90.pdf">a criminalización del movimiento social no tuvo límite</a>, la 'mano oscura' de la que se apoye la oligarquía para no manchar sus apellidos, al tiempo que se extermina cualquier opción de cambio y de pensamiento diverso en el país.</p> <p>En la otra cara, la propuesta de Gustavo Petro y Angela María Robledo entiende la paz como una construcción de la sociedad, para la cual es indispensable reformar el Estado colombiano en los ejes de la salud, la educación, el sistema pensional, entre otros. Desde una visión que parte de la necesidad de la justicia social para la construcción de paz. A ello se suma el <a href="https://noticias.caracoltv.com/colombia-decide-2018/vea-las-propuestas-de-petro-sobre-justicia-paz-y-seguridad-ie26636">cumplimiento en la implementación de los acuerdos alcanzados con las FARC</a> y la garantía de la aplicación de la Justicia Especial para la Paz. </p> <p>En un contexto regional en el que los gobiernos de derecha toman el poder, incluso con golpes de Estado, para imponer procesos de restauración conservadora en países donde en los últimos años tuvieron lugar periodos democráticos denominados progresistas, y en un ámbito internacional en el que también se observa crecimiento del apoyo a iniciativas autoritarias de derecha, esta elección adquiere un peso representativo, no sólo para la población colombiana. Adquiere un significado geopolítico que tiene el potencial de reforzar o cambiar el rol que el país suramericano ha jugado históricamente en la Región.</p> <p>En las miradas contrapuestas de la paz en Colombia está en juego, en última instancia, el continuismo del arrasamiento de los territorios y su militarización con fines de acumulación corporativa trasnacional, o la dignificación de la vida de los pueblos y los bienes comunes.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Culture Democracy and government Economics Equality Ideas Danilo Urrea Lyda Fernanda Forero Fri, 15 Jun 2018 10:44:15 +0000 Lyda Fernanda Forero and Danilo Urrea 118414 at https://www.opendemocracy.net Colombia ante la segunda vuelta de las presidenciales: ¿Ahora qué? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/joan-pedro-cara-ana/la-segunda-vueltade-las-elecciones-presidenciales-en-colombia- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Pasaron a segunda vuelta Iván Duque con un 39,1% de los votos y Gustavo Petro con un 25,1%. La polarización acabó con el centro. ¿Qué podemos esperar ahora?&nbsp;</p> </div> </div> </div> <h2><span><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Foto I_10_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto I_10_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></span></h2><h2>Resultados</h2><p>El 27 de Mayo pasaron a segunda vuelta Iván Duque con un 39,1% de los votos y Gustavo Petro con un 25,1%. Por detrás quedan Sergio Fajardo con un 23,7%, Germán Vargas Lleras con 7,3% y Humberto de la Calle con un 2,1%.</p><h2>Posición política de Duque y Petro</h2><p>Empecemos por lo más sencillo: Petro es de izquierdas y Duque es de derechas. Claro que los términos izquierda y derecha han perdido precisión y valor analítico. Duque se presenta por el partido&nbsp;<a href="http://www.centrodemocratico.com/">Centro Democrático</a>&nbsp;y Petro (<a href="https://petro.com.co/">Colombia Humana</a>)&nbsp;<a href="https://www.thenation.com/article/gustavo-petro-quiere-establecer-un-nuevo-progresismo-en-latinoamerica/">sostiene</a>&nbsp;que la política mundial ya no se divide entre izquierda y derecha, sino entre los que luchan contra el cambio climático y los que lo promueven.</p><p>Ahora bien, si seguimos la conceptualización de Noberto Bobbio para el siglo 20, Duque es claramente de derechas por dar prioridad al crecimiento económico, mientras que Petro es de izquierdas por anteponer la igualdad económica.</p><p>Además, Duque propone «mano dura» como medio para lograr mayor seguridad y se opuso al&nbsp;<a href="http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/procesos-y-conversaciones/Paginas/Texto-completo-del-Acuerdo-Final-para-la-Terminacion-del-conflicto.aspx">Acuerdo de Paz</a>&nbsp;con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) impulsado por el Presidente Juan Manuel Santos en oposición al ex-Presidente Álvaro Uribe. </p><p>En campaña ha prometido «<a href="https://www.msn.com/es-mx/noticias/elecciones/petro-vargas-lleras-y-fajardo-dicen-que-mantendr%C3%A1n-los-acuerdos-con-las-farc/ar-AAvrveo?li=AA59FV">modificaciones estructurales</a>» del Acuerdo, mientras que Petro<a href="https://www.thenation.com/article/gustavo-petro-quiere-establecer-un-nuevo-progresismo-en-latinoamerica/">prefiere</a>&nbsp;impulsar el proceso de paz para el mismo fin y entiende la paz no solo como cese de la violencia guerrillera sino como pacto de la sociedad para la justicia social. La mayor dificultad en los procesos de paz es siempre la reconciliación y la reinserción, que incluyen la aceptación por parte los familiares de las víctimas.</p><p class="mag-quote-center">Duque, conocido popularmente como «el que diga Uribe», representa la continuidad del proyecto uribista, marcado por el apoyo al extractivismo y los oligopolios empresariales, además de por&nbsp;vínculos con el paramilitarismo.</p><p>Más datos que permiten identificar la posición política de cada uno de los candidatos:</p><p>Petro fue militante del M19, guerrilla izquierdista partidaria del nacionalismo democrático fundada en 1974 por estudiantes universitarios y desmovilizada en 1990 con la firma de un acuerdo de paz y la incorporación de muchos de sus miembros a la política institucional. Petro fue encarcelado y torturado por el Estado colombiano en 1985. </p><p>Posteriormente fue Alcalde Mayor de Bogotá desde 2012 hasta finales de 2015, con un lapso en el que fue destituido por el&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Petro#Gesti%C3%B3n_de_basuras">conflicto de las basuras</a>.</p><p>Duque, conocido popularmente como «el que diga Uribe», representa la continuidad del proyecto uribista, marcado por el apoyo al extractivismo y los oligopolios empresariales, además de por&nbsp;<a href="http://www.lavanguardia.com/internacional/20080423/53457589582/alvaro-uribe-sale-muy-desgastado-del-escandalo-de-la-parapolitica.html">vínculos con el paramilitarismo</a>, produciendo&nbsp;<a href="http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2004/09/12/pagina-14/33682074/pdf.html?search=Uribe">resultados terribles</a>&nbsp;en términos de&nbsp;<a href="http://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/mauricio-cabrera-galvis/aumento-de-la-desigualdad-en-la-era-uribe.html">aumento de la desigualdad</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-acusan-uribe-de-violar-los-derechos-humanos">violación de derechos humanos</a>&nbsp;(más detalles&nbsp;<a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/paramilitarismo-alvaro-uribe/359518-3">aquí</a>y&nbsp;<a href="http://cajar.org/IMG/pdf/INFORME_DDHH_2010.pdf">aquí</a>). </p><p>También el entorno cercano de Duque se ha visto envuelto en acusaciones judiciales por&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/387333768370898/videos/458048774632730/">nexos con el paramilitarismo</a>. Duque incluso ha recibido el&nbsp;<a href="http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/tres-casas-parapoliticas-y-aliado-de-la-gata-los-respaldos-cuestionados-de-ivan-duque/20180522/nota/3752730.aspx">respaldo público</a>&nbsp;de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Parapol%C3%ADtica">parapolíticos</a>&nbsp;sin ningún disimulo.</p><h2>Quién apoya a quién</h2><p>Según la última&nbsp;<a href="https://www.semana.com/elecciones-presidenciales-2018/noticias/escenarios-de-segunda-vuelta-duque-y-fajardo-foto-finish-segun-invamer-567604">encuesta</a>&nbsp;antes de la primera vuelta, una parte importante de las élites (34,1% en los estratos 4, 5 y 6) y de las clases bajas (42,1% en los estratos 1 y 2) van con Duque (en mayor medida en zonas golpeadas por la violencia guerrillera), especialmente por ser el elegido de Uribe, a quién valoran su lucha&nbsp;<em>a fuego</em>&nbsp;contra las guerrillas. </p><p>Otra parte importante (aunque menor) de los estratos altos (22,7%) y bajos (33,1%) apoya a Petro por su apuesta por el Proceso de Paz y la igualdad, especialmente en zonas golpeadas por la violencia paramilitar y militar. Petro ha mostrado dificultades para llegar a la clase media (estrato 3) en la que vence Duque.</p><p>Los feudos de Duque son Antioquia – Eje cafetero (58% vs 13,9% de Petro) y el centro oriental (53,6% frente a 16%). Petro domina en el sur occidental (41,8% vs 24,8%) y en el norte (Caribe) (48,6% vs 30,8%). En Bogotá están parejos, mientras que en las zonas rurales Duque domina ampliamente.</p><p class="mag-quote-center">Otra parte importante (aunque menor) de los estratos altos (22,7%) y bajos (33,1%) apoya a Petro por su apuesta por el Proceso de Paz y la igualdad, especialmente en zonas golpeadas por la violencia paramilitar y militar.</p><p>Petro tiene más éxito entre los más jóvenes y Duque entre los mayores, si bien Duque gana entre quienes tienen entre 25 y 34 años. Entre las mujeres, Duque gana con un 42,2% frente al 27,2% de Petro.</p><h2>Posibles alianzas</h2><p>El hashtag&nbsp;<a href="https://twitter.com/hashtag/nosunimosonoshundimos">#NosUnimosONosHundimos</a>, que fue Trending Topic en marzo, pedía a Petro, Fajardo y de la Calle (los dos últimos de centro) que se uniesen para evitar el mal mayor: la victoria de Duque y del No a la paz. Está por ver qué sucederá.</p><p>En la derecha lo más natural sería que Vargas Lleras brinde su apoyo a Duque.</p><h2>Relación con las mayorías en el Congreso</h2><p>Es importante tener en cuenta que Colombia tiene un sistema presidencial como el estadounidense (y no uno parlamentario como el europeo). Como señala el&nbsp;<a href="https://www.ft.com/content/49e01d2a-5dd3-11e8-9334-2218e7146b04"><em>Financial Times</em></a>, con partidos de derechas controlando alrededor de dos tercios del Congreso (conformado por el Senado y por la Cámara de Representantes) «una presidencia de Duque debería ser capaz de aprobar una agenda favorable a las empresas que incluya recortes de gasto público y una mejor recaudación de impuestos, al mismo tiempo que una reducción de los impuestos a las grandes empresas». Por el contrario, el Congreso podría bloquear las propuestas de Petro.</p><h2><strong>Estrategia electoral</strong></h2><p>Duque recurre al apoyo que tiene de Uribe como fortaleza electoral, si bien le resta autonomía y valía individual. En ocasiones, incluso le relega a un segundo plano, alimentando la idea de que el que verdaderamente manda es Uribe.</p><p>Además, Duque es cuestionado por su falta de experiencia y dicen las malas lenguas que se ha teñido canas para contrarrestar la acusación. En lo propositivo, Duque recurre abundantemente a significantes vacíos como construir «<a href="https://youtu.be/XZhAIrfPTUU">un país para todos</a>». El eslogan del partido combina la propuesta de dureza de «mano firme» con la más sensible de «corazón grande».</p><p>Lo más relevante es que el foco de la campaña de Duque ha estado en la acusación a Petro de&nbsp;<a href="http://untelevision.unal.edu.co/detalle/article/mitos-sobre-el-castrochavismo.html">Castrochavista</a>&nbsp;y, por tanto, de querer convertir Colombia en otra Venezuela.</p><p>Si bien los partidarios de Petro subrayan que el miedo al Castrochavismo es&nbsp;<a href="https://laorejaroja.com/la-falacia-del-castrochavismo2/">infundado</a>&nbsp;y tildan de&nbsp;<a href="http://cnnespanol.cnn.com/2018/05/10/polemica-en-colombia-por-mensaje-calificado-como-xenofobo-hacia-los-venezolanos/">xenófoba</a>&nbsp;esta&nbsp;<em>estrategia del coco</em>, lo cierto es que funciona eficazmente: Según una&nbsp;<a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/colombianos-creen-que-el-pais-se-puede-convertir-en-venezuela/528035">encuesta</a>&nbsp;de Invamer, el 55,4 % de los colombianos consideran que el país está en riesgo de volverse como Venezuela.</p><p>Esta estrategia divide la sociedad en dos campos de buenos y malos, con el miedo y la rabia actuando como catalizadores para unirse al que defiende al país del Castrochavismo. La racionalidad difícilmente puede penetrar en el miedo al caos, a la expropiación, a la miseria, a la dictadura y el control externo del país.</p><p class="mag-quote-center">Petro responde que su modelo es opuesto al de Venezuela porque busca alejarse de la dependencia del extractivismo mientras que el de Duque es el mismo.</p><p>Las apuestas en positivo por la igualdad, la democracia y la pluralidad quedan sepultadas por el término Castrochavismo, al funcionar como un epíteto que define negativamente lo característico del enemigo. El término condensa lo indeseable, ilegítimo y amenazante –el enemigo, presentado como bloque homogéneo–, que, por tanto, genera por contraste una imagen positiva del bloque homogéneo de los salvadores de la patria.</p><p>Petro responde que su modelo es opuesto al de Venezuela porque busca alejarse de la dependencia del extractivismo mientras que el de Duque es el mismo. Sin embargo, la maquinaria mediática de Duque y la inmediatez del impacto emocional del mensaje del miedo han permitido una mayor y más eficaz difusión de esta narrativa.</p><p>Esta estrategia ha forzado a Petro a jugar demasiado a menudo a la defensiva, con lo que se relega el mensaje en positivo y, con ello, la esperanza. La campaña pregunta «¿por qué no debemos temer. Rumores y verdades?» El «no», el «temer» y situar «rumores» antes que «verdades» van en esa línea defensiva desde&nbsp;<em>frames&nbsp;</em>negativos fijados por el adversario. El lenguaje de Petro activa las ideas y valores negativas del marco del Castrochavismo. </p><p>Al decirle al público que&nbsp;<a href="https://elpais.com/diario/2007/07/21/babelia/1184973429_850215.html">no piense en un elefante</a>, éste piensa casi irremediablemente en un elefante.Ciertamente la campaña de Petro también ha sido&nbsp;<a href="https://petro.com.co/lineas-generales-del-programa/">propositiva</a>&nbsp;(«Hacia una era de Paz») y ha subrayado sus logros pasados, pero han abundado las expresiones en negativo. Por ejemplo, ha enfatizado la lucha contra la desigualdad más que la necesidad de construir mayor igualdad.</p><p>Ha sido habitual la inclusión de los marcos negativos de sus adversarios políticos junto a sus propios marcos positivos para fijar su posición moral, proporcionar interpretaciones causales y redefinir los problemas y las soluciones. Ambos marcos se activan, pero se da prioridad al positivo (que además aparece resaltado en otro color). Hay defensa y propuesta.</p><p>En positivo también cabe destacar el logo del corazón que pretende humanizar y mostrar la bondad y positividad de Petro y que recuerda al utilizado por Unidos Podemos en la campaña de «La sonrisa de un país» para las elecciones del 26 de junio de 2016. De hecho el símbolo del corazón ha sido utilizado en numerosas campañas, entre ellas por Hugo Chávez, el Partido Popular y Ciudadanos.</p><p>Otro aspecto a destacar de la campaña de Petro ha sido las&nbsp;<a href="http://cnnespanol.cnn.com/2018/05/21/petro-alerta-de-riesgo-de-fraude-en-elecciones-presidenciales-de-colombia/">acusaciones de fraude electoral</a>. No es la primera vez que hay sospechas. En 2010, los seguidores de Antanas Mockus alegaron&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/Robledistas/videos/1790728484325177/">fraude electoral</a>&nbsp;en la derrota frente a Santos. Respecto a las elecciones del pasado marzo al Senado, se están&nbsp;<a href="https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=10156727564169505&amp;id=612784504">investigando</a>&nbsp;importantes contradicciones entre lo que votaron los ciudadanos y lo que registraron los jurados en beneficio de los partidos de derechas.</p><p>Podría decirse que el éxito de Petro radica en buena medida en su posicionamiento&nbsp;<a href="https://amanecemetropolis.net/populismos-como-y-por-que/">anti-establishment</a>&nbsp;en un contexto de indignación de muchos ciudadanos. Según&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/opinion/quien-competira-con-petro-en-segunda-vuelta-columna-743010">escribe</a>&nbsp;el comunicador social Jorge Gómez Pinilla:</p><p>«Petro, para bien o para mal, es quien mejor recoge hoy el sentimiento de indignación por la corrupción generalizada, por el paramilitarismo que fingió una negociación con Uribe para quedarse, por el anhelo de una paz duradera. </p><p>Y fue ese sentimiento de indignación lo que condujo a centenares de jóvenes universitarios de la señorial Popayán a&nbsp;<a href="https://www.las2orillas.co/caos-en-popayan-por-la-llegada-de-uribe/">cantarle la tabla al exmandatario</a>&nbsp;al grito de ‘Uribe, paraco, el pueblo está verraco’, lo cual provocó que les echaran encima el Esmad para reprimir el descontento juvenil».</p><p class="mag-quote-center">La última encuesta antes de las votaciones de primera vuelta predijo un&nbsp;53,5% de los votos para Duque frente 43,4% para Petro&nbsp;en una hipotética segunda vuelta.</p><p>Petro ha criticado fuertemente estos fenómenos. En una&nbsp;<a href="https://www.thenation.com/article/gustavo-petro-quiere-establecer-un-nuevo-progresismo-en-latinoamerica/">entrevista</a>&nbsp;para la revista&nbsp;<em>The Nation</em>&nbsp;dijo:</p><p>«¿Cómo desde el estado se pudo agenciar un genocidio? Esto tiene unos responsables políticos determinados. Uno de ellos, en mi opinión, es Álvaro Uribe Vélez, que es el gran responsable político de la expansión del paramilitarismo, el instrumento contemporáneo de toma política del estado, de narcotráfico y del genocidio en Colombia en una proporción mayor que las guerrillas».</p><p>En campaña, Petro ha combinado la crítica al sistema establecido con un discurso propositivo por la paz, la educación, la diversidad, una economía productiva y contra el cambio climático.</p><h2><strong>¿Quién ganará?</strong></h2><p>Dos visiones del mundo se enfrentan. Una cuestiona el Proceso de Paz y quiere seguir impulsando el extractivismo para fomentar el crecimiento económico. Otra propone impulsar el Proceso de Paz y transitar hacia una economía post-extractivista para combatir el cambio climático y mejorar la igualdad social. La última encuesta antes de las votaciones de primera vuelta predijo un&nbsp;<a href="https://www.semana.com/elecciones-presidenciales-2018/noticias/escenarios-de-segunda-vuelta-duque-y-fajardo-foto-finish-segun-invamer-567604">53,5% de los votos para Duque frente 43,4% para Petro</a>&nbsp;en una hipotética segunda vuelta.</p><p>Para hacer una predicción del resultado en la segunda vuelta conviene tomar en cuenta las encuestas (aunque con cautela), la historia de Colombia donde siempre ha gobernado la derecha, los múltiples miedos inducidos en la sociedad, la más que probable compra de votos y el posible fraude electoral. </p><p>Una victoria de Petro sería posible si hubiese recibido el apoyo de Fajardo y/o de la Calle) pero es mucho más probable que venza Duque. El&nbsp; probable triunfo de éste supondría un aumento de la violencia, de la desigualdad y de la agresión a la naturaleza. Pero todo es posible: hay&nbsp;<a href="https://amanecemetropolis.net/arrebato-electoral/">incertidumbre</a>, contingencia y esperanza.</p><p class="blockquote-new">Este artículo fue originalmente publicado en Amanece Metropolis . El original se puede leer&nbsp;<a href="https://amanecemetropolis.net/duque-y-petro/">aquí.</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sandra-borda/presidenciales-en-colombia-polarizaci-n-o-deterioro-de-la-conversaci-">Presidenciales en Colombia: ¿polarización o deterioro de la conversación política?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta-humberto-de-la-calle/se-polariz-colombia-humberto-de-la-calle-responde">¿Se polarizó Colombia? 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Las emocionantes promesas de los candidatos mexicanos hacia los animales https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/blanka-alfaro/un-l-piz-un-borrador-y-una-regla-las-emocionantes-promesas-de-los-ca <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p><span style="font-size: 13px;">Los pobres animales son también víctimas del juego político en estas elecciones, que los convierten en monedas de&nbsp;</span>cambio al momento de legislar.&nbsp;</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-06-14 at 8.17.22 PM.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-06-14 at 8.17.22 PM.png" alt="" title="" width="460" height="247" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto tomada de Mercy for Animals</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<strong>"Elecciones México 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</strong>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad en el marco de nuestro proyecto&nbsp;<a href="https://twitter.com/hashtag/eleccionesabiertas2018">#EleccionesAbiertas2018</a></p><p><span>Recuerdo de niña estar sentada en la sala de mi casa, viendo una caricatura de esas que ya no se transmiten, cuando de pronto una estruendosa y pegajosa canción retumbó en mis oídos “Rogelio Villarreal, un extracto de amistad...”. Algo así es todo lo que puedo recordar de la canción.&nbsp;</span></p><p>Como toda niña que no sabe estar quieta salí corriendo para saber qué sucedía, descubrí una camioneta adornada con pancartas coloridas alusivas a un candidato que pretendía ocupar algún puesto de importancia en el gobierno. Tras la camioneta corrían los niños de la colonia emocionados, el candidato lanzaba lápices, borradores y reglas con su nombre impreso en ellas. Yo corrí sin dudarlo por los míos, convencida seguramente de que Rogelio era mi amigo… aún recuerdo claramente la melodía de la canción.</p><p><span>He pertenecido al movimiento por los derechos de los animales por más de una década. He trabajado con organizaciones mexicanas e internacionales. Sé, sin duda, que la lucha por estos derechos es un trabajo que no puede quedar excluido de la política, que las leyes necesitan ser creadas, modificadas o apoyadas para tener verdaderos avances para los animales. Esto no sólo es importante, es indispensable.</span></p><p><span></span>Puedo afirmar también que este movimiento ha crecido a pasos agigantados, pasando de lo que parecían ser unos pocos locos a todo un movimiento social que ha echado sus raíces de manera lenta pero firme. Ahora sus ramas se extienden por cada sector de nuestra sociedad: estudiantes, deportistas, profesionistas, académicos, celebridades, y cientos de miles de personas que toman hoy como suya esta causa, noble y necesaria.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Cientos de miles de personas toman hoy como suya esta causa, noble y necesaria por los derechos de los animales.&nbsp;</p><p><span>Los políticos - nadie me dejará mentir-&nbsp; en cada época electoral sin excepción, nos envían la tan decorosa invitación que más o menos dice así: “El gran candidato y el gran partido lo invitan a discutir las necesidades de los animales… el candidato está al tanto de su intenso trabajo por esta noble causa y considera muy importante reunirse con usted y más organizaciones”. Es innegable que hoy se dan cuenta el gran poder de convocatoria que los grupos animalistas tienen en cada sector de nuestra comunidad y cómo ya es hoy una demanda social llevar a cabo cambios que beneficien a los animales.</span></p><p><span>Con los ojos brillantes y llenos de emoción, como aquellos niños que corríamos tras la camioneta, veo hoy a muchas personas, tal vez ingenuos o tal vez muy optimistas, atendiendo el llamado urgente de los candidatos para acabar con el sufrimiento animal. Pero esa emoción que se interrumpe cuando estas personas se dan cuenta de que aquellas grandes promesas terminan reducidas a una fotografía en redes sociales de aquella fabulosa reunión, tratando de ganar el voto animalista en las redes.&nbsp;</span></p><p><span>Esta es una escena indignante, que se repite cada vez y tal vez con más descaro cada año electoral. No puedo negar que, cuando empezaba en todo esto, yo también caí en las promesas, asistí a esas reuniones con la esperanza de aquél que sabe que nada se pierde con intentar. Sin embargo, después de tanta caída el endurecimiento es inevitable, y la experiencia llega. Aprendí a entender su juego, el juego del dame y te doy, y que hoy nos ayuda a no caer en promesas falsas y evitar ser parte de la política desvirtuada.&nbsp;</span></p><p><span>Afortunadamente, existe una especie extraña de políticos sinceros a los que en realidad les importan las causas que luchan para hacer de esta sociedad algo mejor. Una vez los encontramos, hay que trabajar de la mano con ellos, apoyándolos en este camino tan difícil, porque el trabajo es de todos, para todos, y no sólo en campaña electoral.</span></p><p class="mag-quote-center">&nbsp; Aprendí a entender su juego, el juego del dame y te doy, y que hoy nos ayuda a no caer en promesas falsas y evitar ser parte de la política desvirtuada.&nbsp;</p><p><span>Tenemos, como ciudadanos, la obligación de estar informados siempre sobre las propuestas de los gobernantes de nuestro país. Tenemos que saber si son sensibles al tema, si han ayudado, qué han hecho para que el día que salten a otro puesto, sepamos si realmente darán seguimiento al tema y no termine como hasta ahora, como alguien que firma algo sólo por estar en campaña.</span></p><p><span>Los pobres animales son también víctimas del juego político, que los convierten en monedas de cambio al momento de legislar. Los animales no necesitan fotografías con un candidato, sonrisas arregladas o palabras bonitas. Ellos necesitan acciones reales, compromisos reales, no sólo por ellos sino por nosotros, no sólo por ellos sino por la sociedad, no sólo por ellos sino por el planeta.</span></p><p><span>Desafortunadamente, los animales y la elecciones siempre serán un lápiz, un borrador y una regla tirados en la calle de mi colonia.</span></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Democracy and government polarización animales Mexico Elecciones Blanka Alfaro Fri, 15 Jun 2018 01:25:11 +0000 Blanka Alfaro 118409 at https://www.opendemocracy.net "Tecnologías: hemos substituido la sucesión por la simultaneidad" https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/joan-pedro-cara-ana-santiago-alba-rico/entrevista-santiago-alba-rico-segunda-parte <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Santiago Alba Rico reflexiona sobre la izquierda y la derecha, el conservadurismo, el reformismo y la revolución, así como sobre la televisión y los medios digitales. <em><strong>Entrevista, 2ª parte.</strong></em>&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/joan-pedro-cara-ana-santiago-alba-rico/i-wouldn-t-talk-about-nationalism-but-comm">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_16.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_16.png" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Santiago Alba Rico en el Festival Transeuropa. Joan Pedro-Carañana. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p><strong>Juan Pedro-Carañana: Me ha llamado la atención tu pregunta sobre si podemos seguir siendo de izquierdas y tu propia contestación.&nbsp;</strong><strong>La respuesta es un&nbsp;<em>sí menor</em>: ser revolucionarios en lo económico, reformistas en lo institucional y conservadores lo antropológico. ¿Podrías desarrollar esta idea?</strong></p><p><strong>Santiago Alba Rico</strong>: Es verdad que, de entrada, la línea divisoria de la historia es la lucha de clases, la historia de múltiples luchas, pero sobre todo de la lucha de clases. </p><p>Hay una división entre poderosos y débiles, entre élites económicas y plebeyos sometidos, entre, como se dice ahora en modo retórico, el 1% frente al 99%, unas cifras un poco demagógicas y abusivo, pero que recuerdan esta división en términos económicos. </p><p>No hay que olvidar sólo a partir de 1789 y de lo que hemos llamado modernidad, esta división se expresa a través de la oposición espacial, anatómica, entre la derecha y la izquierda. Los seres humanos no tenemos otra cosa salvo nuestros cuerpos para expresar polaridades simbólicas. Arriba y abajo, derecha e izquierda, grande y pequeño. Utilizamos siempre metáforas corporales para expresar diferencias sociales, diferencias culturales.</p><p>La diferencia izquierda-derecha surgió un poco debido al azar y marca negativamente en el plano simbólico, las posibilidades de victoria de la izquierda. Como sabrás, esta división nace en el contexto de la Revolución Francesa: en la Asamblea Nacional a la izquierda del representante del rey se sentaban los que estaban en contra de la monarquía mientras que los que la apoyaban se sentaban a su derecha. </p><p>Esta circunstancia histórica muy reciente hace que, a partir de este momento, se hable de izquierda y derecha para describir dos visiones del mundo políticamente enfrentadas. </p><p>Es cierto que la diferencia derecha-izquierda está muy connotada culturalmente en todas las tradiciones mundiales. Izquierda es un término marcado, del que desconfían casi todas las lenguas y culturas del mundo.</p><p>En un texto muy bonito Chris McManus recuerda el carácter dextrógiro de la cultura universal: todos los pueblos de la Tierra, en efecto, han identificado siempre la izquierda con la torpeza, con la oscuridad, con la feminidad, con la insuficiencia, con la muerte; e identificaban, en cambio, la derecha con el bien, la luz y la justicia (y ello hasta el punto de que a la regulación de la justicia la llamamos Derecho). </p><p>Recordemos también que en la traducción al latín, lo contrario de la diestra es la siniestra. En términos culturales pre-políticos esta oposición es claramente desfavorable a la izquierda. Pero es una diferencia que nos ha servido durante años para expresar una diferencia política en el espacio; es decir, en la materialidad de las relaciones. </p><p>Ese argumento utilizaba Kant frente a Leibniz para defender el carácter absoluto del espacio: que la mano derecha y la izquierda son simétricas, son iguales, pero, si te las cortas, no las puedes superponer ni por tanto intercambiar. </p><p>Son simétricas y al mismo tiempo opuestas. ¿Para qué defendía esto Kant? Para explicar que había diferencias en el espacio que ningún razonamiento puede resolver. Que la lógica no puede resolver.&nbsp; </p><p class="mag-quote-center">No nos deberíamos empeñar en seguir siendo de izquierdas si queremos seguir defendiendo los valores que, al menos yo, asocio a la izquierda, y que tienen que ver con la justicia social pero también con la democracia política.</p><p>Las diferencias corporales proporcionan metáforas materiales muy útiles porque señalan diferencias o divisiones que no se pueden resolver mediante una conciliación lógica. Por eso, es política izquierda-derecha.</p><p>Pero, ¿podríamos sustituir esa metáfora por otra? Si de pronto descubrimos que la izquierda está totalmente connotada por lastres culturales pre políticos pero también por crímenes políticos (pensemos, por ejemplo, en el estalinismo, etc.… mitad propaganda pero mitad realidad innegable), creo que conviene dejar a un lado esa oposición y buscar otras oposiciones en el propio cuerpo, como arriba y abajo; buscarlas en todo caso en el espacio, porque simbólicamente no podemos salirnos del espacio. </p><p>Por eso no nos deberíamos empeñar en seguir siendo de izquierdas si queremos seguir defendiendo los valores que, al menos yo, asocio a la izquierda, y que tienen que ver con la justicia social, pero también con la democracia política.</p><p><strong>JPC: Esta diferenciación de ser conservadores en lo antropológico, a lo mejor al ser un poco más joven que tú, me pareció de cierto pesimismo antropológico.</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Creo que se trata de todo lo contrario. Sé que lo de conservador en lo antropológico siempre genera polémicas o malentendidos. Pero empecemos por la necesidad de ser revolucionario en lo económico. ¿Por qué? Porque resulta bastante obvio que el capitalismo, con su vocación íntima de infinito, es irreformable. </p><p>Es incompatible no solamente con la democracia y con la estabilidad institucional, sino que es radicalmente incompatible con la supervivencia del planeta, con la capacidad de renovación del planeta y sus recursos materiales limitados y, por lo tanto, creo que hay que transformar la base económica. </p><p>El cómo es una cuestión diferente. Hay que tener mucho cuidado, por dos razones. La primera es que el capitalismo, que explota los territorios pero también los flujos de conciencia, no es sólo un sistema económico; es una civilización y está enredado en nuestra alma mientras retuerce nuestros cuerpos. </p><p>La segunda es que, cada vez que se ha intentado, se ha hecho desde el utopismo de la transparencia, tratando de eliminar todas las mediaciones (dinero, Estado, mercado), que deben cumplir algún papel en cualquier régimen económico complejo más justo y razonable.&nbsp;</p><p>Lo que es obvio es que la tierra, la energía, la educación, la salud no pueden estar en manos del capital. Y se va a resistir a abandonar esos espacios, con toda la inercia bestial de su vocación de infinito. Por lo tanto, el capitalismo, como estructura económica, no es reformable.</p><p>En cuanto al carácter reformista de las instituciones, debería ser evidente. Si no lo es en la izquierda, es como consecuencia de cierta tradición marxista clásica, que ha identificado el derecho con el «derecho burgués» y, por lo tanto, con un instrumento de dominación de clase.</p><p> Se olvida que, en cualquier otro mundo posible, la división de poderes es buena, el habeas corpus es bueno, la prohibición de la tortura es buena. En definitiva, que el derecho es un invento tan favorable para la humanidad como la rueda. Y que tenemos que conservar las ruedas junto con el derecho. </p><p>Lo que sí queremos es un derecho que realmente lo sea, concebido para proteger a los más débiles y no a los más fuertes, y que además sea reformable, cosas bastante incompatibles con la «libertad de mercado». Un derecho en el que sea posible reformar la Constitución, bien porque hayan ocurrido cosas nuevas, bien porque todas las criaturas vivas y todos los productos del ser humano, incluidas las instituciones, tienden a envejecer y a corromperse.</p><p> Precisamente lo que nos impide el capitalismo, en sí mismo revolucionario, es ser reformistas. Yo no quiero ser revolucionario, que es muy cansado. Quiero establecer un orden reformable y eso implica aceptar todo el legado institucional de la Ilustración, y añadirle otros legados y tradiciones de resistencia: la indígena, con su atención a la madre tierra; o la feminista, portadora de un verdadero humanismo universal. </p><p>Por lo tanto, se trata de establecer un orden económico-social en el que todo ese legado institucional por fin pueda ser efectivo y, además, susceptible de reformas.</p><p>Finalmente, hay que ser conservador en lo antropológico. Primero porque, es obvio, hay que conservar la condición de todos los bienes comunes, que es la Tierra misma, amenazada en pleno Antropoceno por la intervención del ser humano. </p><p>Así que, como decía Günther Anders, estamos obligados a ser conservadores ontológicos. Es fundamental ser conservador en el plano antropológico porque creo que lo que más ha destruido el capitalismo son los vínculos. </p><p class="mag-quote-center">Quiero establecer un orden reformable y eso implica aceptar todo el legado institucional de la Ilustración, y añadirle otros legados y tradiciones de resistencia: la indígena con su atención a la madre tierra o la feminista, portadora de un verdadero humanismo universal.</p><p>Si recuerdas lo que ya decía Marx en el Manifiesto Comunista en 1848 («todos los sólidos se disuelven en el aire») no es posible ignorar esta vertiente que luego Polanyi exploraría lúcidamente. </p><p>Es verdad que en Marx, al contrario que en Polanyi, había una cierta delectación cosmopolita, porque era un progresista ilustrado. Pero también había una indignada denuncia cuando reprocha a los «burgueses» ser los verdaderos causantes de la destrucción de la familia a través del trabajo fabril. Yo sí que creo que es muy necesario, en ese sentido, hablar de conservadurismo, de reivindicar los vínculos, las cortas distancias.</p><p>Las cortas distancias, es verdad, son peligrosas, porque los vínculos pueden ser muy asfixiantes. Pero lo que hay que hacer es despojar los vínculos de las relaciones de poder desigual que los han parasitado. Por ejemplo, el caso del patriarcado. </p><p>Es muy obvio que los vínculos han sido hasta tal punto parasitados por el patriarcado que, históricamente, la mujer es la que se ha encargado de los cuidados. No hay ninguna necesidad histórica que destine a las mujeres a ocuparse en exclusiva de los cuidados. </p><p>Aún más, en estos momentos, entendemos que los cuidados son de alguna manera la base no sólo de la revolución social, sino también del bienestar político de la mayor parte de los ciudadanos. Así que conservar los vínculos erosionados o destruidos por un capitalismo que genera consumidores solteros es más que necesario: es prioritario.</p><p class="mag-quote-center">Conservar los vínculos erosionados o destruidos por un capitalismo que genera consumidores solteros es más que necesario: es prioritario.</p><p><strong>JPC: Thatcher no era conservadora, era revolucionaria.</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Absolutamente revolucionaria. Y frente a la erosión de los vínculos que sus políticas ocasionaron -de la solidaridad de clase a la ética de los cuidados- la tentación reaccionaria es fuerte. Por eso la izquierda sebe asumir la defensa de la familia, a condición de hacer comprender que la familia nuclear patriarcal no es la única familia. </p><p>Lo que importa es entender que el valor de los cuerpos, igual que el de cualquier objeto, procede del trabajo invertido en ellos, procede del trabajo y el tiempo invertido en cuidarlos. De cuánto me han mirado, de cuánto me han tocado. Eso es lo que da valor a un cuerpo. Mirar y tocar son tareas que durante siglos el patriarcado ha encomendado a las mujeres, pero todos podemos tocar y mirar. </p><p>En ese sentido, creo que es muy importante concebir familias muy distintas, homosexuales o incluso monoparentales, que aseguren que habrá siempre padres tocando y mirando e hijos tocados y mirados, porque al final lo que ha conseguido el capitalismo de consumo es que lo único que miramos sean imágenes difundidas en las redes sociales a una velocidad inasible.</p><p>Hoy nada tiene cuerpo; nada dura lo bastante ante nuestros ojos para como para tomar cuerpo y volverse valioso e interesante. Así que hay que ser conservadores. Conservadores de las cosas, las montañas, los cuerpos y los vínculos.</p><p><strong>JPC: El conservadurismo en sus orígenes en EEUU estaba representado por Abraham Lincoln, el Partido Republicano que era muy diferente al de hoy, que era cercano a los granjeros y a la clase trabajadora. Pensando en esta división que propones, he llegado a una conclusión y me gustaría saber tu opinión. En cada una de estas dimensiones –economía, instituciones y lo antropológico– intentar combinar las tres dimensiones del cambio social, es decir ser conservadores, reformistas y revolucionarios en cada una de esas dimensiones. </strong></p><p><strong>Por ejemplo, en lo económico reformas que ayuden a acumular poder y a eventualmente lograr una revolución. En lo antropológico, conservar mucho pero también reformar cosas, incluso sin la fantasía del hombre nuevo, pero del mismo modo que creamos o cambiamos las circunstancias sociales, esas circunstancias también cambian cómo son las personas. Y cambiando esas circunstancias podríamos tener una manera de ser y relacionarse mucho más emancipadora, e incluso revolucionaria.</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Estoy completamente de acuerdo. La división que propongo es, como todas, convencional y retórica y busca proporcionar de un vistazo un esquema de explicación e intervención, pero es necesario entender que se trata de fronteras muy porosas. </p><p>Lo que dices me parece muy sensato y, en el caso de lo antropológico, pensemos, por ejemplo, en España, el país menos homófobo del mundo, según los informes internacionales. El otro día una amiga me contaba que había ido a la boda de su hermano homosexual y que el padre del novio, un hombre conservador y tradicional, estaba llorando de emoción, sin poder contenerse.</p><p> Conservar quiere decir que hay que celebrar matrimonios, que hay que festejar, marcar gestos y fechas; la fiesta es fundamental, y ¿cómo no te vas a emocionar si tu hijo o tu hija se casa? No importa con quién. </p><p>En ese sentido, sí creo que hemos avanzado y que no hay que detenerse, no hay que conservar todo lo dado, lo que hay que conservar son las formas, las fiestas, las ceremonias y los vínculos. </p><p>Pueden cambiar los cuerpos pero hay que conservar los vínculos. Si no es así acabaríamos aceptando el conservadurismo en los términos que propone el patriarcado, el catolicismo o el pensamiento reaccionario.</p><p><strong>JPC: En los años 80 fuiste guionista de un programa mítico en TVE, La Bola de Cristal, en el que se decían cosas como «Viva el mal, viva el capital». ¿Podrías hablar de esta experiencia y de qué hacíais allí esos diabólicos guionistas rojeras?</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Fue un programa que no tuvo realmente sucesión, que nació en un momento muy particular de la historia de España en el que quizá hubo más libertad que en cualquier otro momento anterior o posterior y en el que coincidimos los representantes de ese movimiento de renovación cultural y social que se llamó La Movida -un movimiento de renovación estética, cultural y sexual- con los restos del marxismo militante derrotado por la&nbsp;<a href="http://amanecemetropolis.net/la-transicion-se-hizo-comiendo/">Transición</a>&nbsp;española. </p><p>En ese margen inesperado de libertad, sencillamente hicimos un programa en el que decíamos todo lo que se nos pasaba por la cabeza. En principio era un programa dirigido a los niños, pero acabaron viéndolo los mayores. </p><p>Yo, por ejemplo, que me encargaba de la primera media hora, dedicada a los más pequeños, y cuyos protagonistas eran muñecos, acabé contando a los telespectadores la acumulación originaria o el colonialismo. </p><p>Para ello utilizaba fábulas y cuentos, pero inspirándome mucho en Marx, en Brecht y en Jonathan Swift. Acababa hablando de política contemporánea, criticando mucho al Partido Socialista entonces en el Gobierno, pero criticando también la sociedad de consumo, la comida basura, el imperialismo cultural de EEUU y, sobre todo, alertando ya en ese momento, con la televisión aún balbuciente, contra los peligros de la televisión. </p><p>No hay que olvidar que la suspensión del programa en 1988 coincide con la aprobación de la ley que aprobaba y regulaba las televisiones privadas en España. La Bola de Cristal invitaba a apagar la tele y abrir un libro; y a colectivizar los problemas. </p><p>Para eso, en cada emisión, con un contenido visual distinto, se ilustraba el conocido eslogan: «Solo no puedes, con amigos sí».</p><p><strong>JPC: Hoy en día estamos en otro contexto, en el que&nbsp;<a href="http://amanecemetropolis.net/sociedad-red-sociedad-del-riesgo/">los medios digitales y las redes sociales</a>&nbsp;cobran relevancia. ¿Qué opinión tienes sobre su utilización en proyectos emancipadores y, por el contrario, para controlar, vigilar, difundir propaganda y reforzar el autoritarismo?</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Dos observaciones al respecto. Aunque no son una herramienta, los medios digitales permiten prestaciones de doble uso y el que se imponga un uso sobre otro depende de la relación de fuerzas dominantes.</p><p class="mag-quote-center">Al interior de la red se han trasladado las mismas relaciones de poder que existen en el mundo.</p><p>Creo que es muy ingenuo pensar que las nuevas tecnologías, las redes, los medios alternativos constituyen una victoria inmediata de los sectores emancipatorios, y ello por la sencilla razón de que al interior de la red se han trasladado las mismas relaciones de poder que existen en el mundo. </p><p>Por lo tanto, es otro territorio en disputa más que un instrumento de liberación. Tenemos que disputar el territorio analógico pero también el digital, donde mandan también las grandes corporaciones y los gobiernos. </p><p>Basta comparar el número de páginas pornográficas o de comercio online o en todo caso de grandes periódicos&nbsp;<em>mainstream&nbsp;</em>con el número de usuarios de páginas de información alternativa.</p><p class="mag-quote-center">Luego me preocupa mucho otro aspecto de las nuevas tecnologías. Siempre pensamos en lo que estas nos permiten hacer pero nunca en lo que nos obligan a hacer. En este sentido, las llamadas nuevas tecnologías -a diferencia de las anteriores revoluciones tecnológicas- han introducido<em>&nbsp;gadchets</em>&nbsp;muy fronterizos, que no sabemos si son herramientas, territorios u órganos. </p><p>Probablemente son las tres cosas al mismo tiempo. Si tienes un martillo, pero no tienes un clavo, no lo sacas de la caja de herramientas… sería muy absurdo decir «como tengo un martillo, voy a utilizarlo». Un ordenador conectado a la red, o un teléfono móvil conectado a la red, no son exactamente una herramienta; son más bien un órgano, un órgano vital y ahí sí que la cosa comienza a complicarse. </p><p>Porque si puedes decir que no vas a utilizar el martillo porque no tienes ningún clavo que clavar, no puedes decir que hoy vas a salir de casa sin el riñón derecho o sin el hígado. De alguna manera nuestra relación con las nuevas tecnologías es ya una relación orgánica. </p><p>Y es tan orgánica que es el único órgano vital que tenemos y respecto del cual nuestros cuerpos son de algún modo residuales, un estorbo o un lastre que nos impide ir tan deprisa como nos demandan las redes, en un contexto tecnológico dominante en el que hemos sustituido la sucesión por la simultaneidad.</p><p class="mag-quote-center">En ese sentido creo que las nuevas tecnologías nos obligan a bajar la cabeza (literalmente) mientras que la dignidad neolítica nos obligaba más bien a mantenerla erguida. Nos obligan a que nuestras decisiones realmente libres sean violentas.</p><p>Las redes han impuesto un régimen de simultaneidad que, de entrada, es bastante incompatible en términos físicos con un cerebro finito y que al mismo tiempo nos introduce en una red biológica que está siempre viva, que cuando yo duermo sigue encendida, lo que genera una enorme ansiedad, porque resulta que estamos fuera de la vida mientras dormimos, estoy fuera de la vida mientras hablo contigo en un café, sin que nadie registre este momento.</p><p>Lo que ocurre en tu cuerpo y alrededores deja de tener relevancia y el acontecimiento con mayúsculas está siempre en otra parte, a la que se accede a través de las nuevas tecnologías.</p><p> En ese sentido, creo que las nuevas tecnologías nos obligan a bajar la cabeza (literalmente) mientras que la dignidad neolítica nos obligaba más bien a mantenerla erguida. Nos obligan a que nuestras decisiones realmente libres sean violentas. </p><p>Siempre lo cuento así, de manera hiperbólica y truculenta pero bastante realista: desconectar el ordenador de la red es como practicar la eutanasia a un pariente. Si la única libertad que tienes pasa por practicar la eutanasia a un ser querido («apagar la vida»), no parece que las nuevas tecnologías nos hagan muy libres. La facilidad misma se convierte en una tiranía.</p><p class="mag-quote-center">Si no estás previamente informado, o previamente educado, puedes acabar aceptando la autoridad de las fuentes más disparatadas.</p><p>Dicho esto, no cabe la menor duda de que en un momento en el que se ha producido una erosión clara de los marcos de credibilidad de los medios de comunicación&nbsp;<em>mainstream –</em>yo comienzo en la Guerra del Golfo en 2003- el hecho de disponer de medios alternativos o de redes en las que puedes intercambiar información ha generado un efecto positivo. </p><p>Hay un sector de la población cada vez mayor -todavía insuficiente-, que va dejando la televisión para informarse a través de las redes. Esto tiene enormes peligros también, porque si no estás previamente informado, o previamente educado, puedes acabar aceptando la autoridad de las fuentes más disparatadas. </p><p>La teoría de la conspiración, por ejemplo, ha encontrado un terreno más que fértil en las redes y es muy peligroso porque huyendo de una información de la que desconfías puedes acabar en fuentes tan falsas o más que aquellas de las que huyes. </p><p>Lo que quiero decir es que las redes no son ese estado de naturaleza virgen al que volvemos para encontrar la verdad transparente, sino que, como en el caso del periódico, exige una educación previa que las redes mismas no dan, sino que también contribuyen a erosionar o que de alguna manera impiden.</p><p><strong>JPC: Con tu explicación he recordado ese axioma de McLuhan que decía que las tecnologías y los medios son extensiones del cuerpo humano y que eso podría tener una lógica emancipadora –el potencial existe. Pero podría ser al revés y que nosotros, los seres humanos, seamos extensiones de la tecnología –ese es el modelo de esclavitud respecto al iPhone.</strong></p><p>SAR: Exacto, de Matrix… nuestros cuerpos son terminales, son el yacimiento masivo del que se alimenta una maquinaria que no controlamos. Desconfío siempre de mi análisis sobre la tecnología porque tengo la convicción de que, si algo determina nuestros abordajes de la realidad, es precisamente el hecho de que somos todos prolongaciones de contextos tecnológicos. </p><p>Yo he nacido en un contexto tecnológico muy distinto de aquél en el que vivo, de manera que ya no sé cuándo estoy pensando en un contexto tecnológico que está a punto de desaparecer, cuándo estoy pensando desde el contexto tecnológico en el que vivo y cuándo estoy pensando –y me gustaría dar también una oportunidad a esta hipótesis– desde fuera de los dos: cuándo estoy pensando desde algo así como una razón precaria -un juicio kantiano- que introduce argumentos que no pueden ser enteramente disueltos en el contexto.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/joan-pedro-cara-ana/medios-digitales-y-fuerzas-del-cambio-en-espa">Medios digitales y fuerzas del cambio en España</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pierre-rosanvallon-manuel-nunes-ramires-serrano/el-nacionalismo-es-un-sustituto-de-la-igualdad">El nacionalismo como sustituto de la igualdad</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/joan-pedro-cara-ana-santiago-alba-rico/entrevista-santiago-alba-rico-primera-parte-yo-no-hablar-de-n">&quot;Yo no hablaría de nacionalismo, sino de comunitarismo&quot;</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Civil society Culture Democracy and government Equality Ideas International politics Santiago Alba Rico Joan Pedro-Carañana Thu, 14 Jun 2018 07:29:33 +0000 Joan Pedro-Carañana and Santiago Alba Rico 118388 at https://www.opendemocracy.net "Yo no hablaría de nacionalismo, sino de comunitarismo" https://www.opendemocracy.net/joan-pedro-cara-ana-santiago-alba-rico/entrevista-santiago-alba-rico-primera-parte-yo-no-hablar-de-n <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Durante el Festival Transeuropa, entrevistamos a Santiago Alba Rico. Habló sobre el papel de los nacionalismos y los comunitarismos en la actualidad, sobre España-Cataluña, el 15-M y el populismo.<strong> <em>Entrevista, 1ª Parte</em>.</strong>&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/joan-pedro-cara-ana-santiago-alba-rico/i-wouldn-t-talk-about-nationalism-but-comm">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Screen Shot 2018-03-24 at 13.22.30.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Screen Shot 2018-03-24 at 13.22.30.png" alt="" title="" width="460" height="258" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Santiaga Alba Rico discutiendo “¿Podemos seguir siendo de izquierdas?” en Barcelona, 2014. Vimeo.</span></span></span></p><p><strong>En unas horas vas a hablar en un panel sobre el tema central del festival que es el Estado-nación. ¿Podrías adelantarnos algunas ideas?</strong></p><p><strong>Santiago Alba Rico:</strong>&nbsp;Se dice que los Estados-nación han fracasado a la hora de gestionar los grandes retos y las grandes crisis civilizatorias a las que se enfrenta la humanidad. </p><p>Es verdad que si lo pensamos en términos de ciudadanía y bienestar de las poblaciones, de satisfacción de las necesidades básicas, eso que llamamos Estado-nación se revela no solamente incapaz de solucionar los problemas comunes, sino que los agrava. </p><p>Pero si pensamos el Estado-nación como un instrumento que ha abierto paso sin resistencia a la única revolución que hay en estos momentos, que es la revolución neoliberal y una globalización capitalista interesada y desigual, yo creo que ha cumplido muy bien su papel.</p><p>Lo ha cumplido tan bien que es momento de entrar a analizar el tándem Estado-nación y explicar por qué se ha vuelto problemático. Lo ha cumplido tan bien que lo que estamos viviendo, me parece, es una resistencia de la nación frente a unos Estados que no protegen a sus ciudadanos y que se limitan a vehicular de manera muy bien lubricada los intereses privados de los vencedores de la globalización neoliberal.</p><p class="mag-quote-center">El problema al que se enfrenta Europa ahora mismo es a una desconexión entre el Estado y la nación, en la que la nación se resiste de distintas maneras.</p><p>El problema al que se enfrenta Europa ahora mismo es a una desconexión entre el Estado y la nación, en la que la nación se resiste de distintas maneras. Yo no hablaría de nacionalismo, sino de comunitarismo. </p><p>Hay una reactivación general desde las poblaciones, desde los movimientos sociales, pero también desde las derechas identitarias, de las cortas distancias; de todo lo que tiene que ver con la contención, la seguridad, los cuidados.</p><p> Las cortas distancias son muy peligrosas, pero pueden ser también muy liberadoras y creo que lo que estamos viendo en Europa es que, frente a la revolución neoliberal, hay resistencias comunitaristas de derechas, excluyentes y xenófobas, que van ganando y otras que potencialmente son democratizadoras, emancipadoras y, ciertamente, no racistas, pero que van perdiendo.</p><p><strong>¿Cómo entiendes ese nexo entre el Estado y la nación?</strong></p><p><strong>SAR:</strong>&nbsp;Creo que no se puede hablar de Estados y de naciones como si en todos los casos respondieran al mismo patrón. </p><p>En este enlace difícil entre dos instancias que solo raramente se identifican, podemos distinguir entre diferentes combinaciones: de Estados enteramente fallidos con naciones complejas, de Estados fallidos con naciones simples y de Estados muy sólidos con naciones complejas. </p><p>Pienso en Oriente Medio, sobre todo en Siria, donde parece necesario que, con todas sus sombras, una propuesta como la de los kurdos, la del confederalismo democrático y el municipalismo libertario, cristalice en una convivencia sin violencia entre las distintas naciones de toda la zona. </p><p>No creo que quepa imaginar en estos momentos un retorno a la Siria Estado-nación autoritario, ni siquiera tras la victoria militar de Rusia e Irán. Una Siria más justa y razonable –por ahora inalcanzable– debería combinar la complejidad de la nación, el confederalismo democrático y una creciente descentralización municipalista, de manera que el Estado se reserve para la gestión de los recursos sensibles o la sanidad.</p><p>También tenemos el caso de un Estado –fallido después de una revolución– y una nación no compleja, como es el caso de Túnez. </p><p>Las dictaduras siempre intentan identificar el Estado y la nación. Interiorizan la nación dentro del Estado de tal manera que la mayor parte de los ciudadanos no solo no se sienten representados por el Estado, sino&nbsp; que no se sienten nacionales de ningún sitio, lo que explica en parte la huida hacia identidades religiosas. </p><p>Cuando en 2011 estalla la revolución tunecina y se derroca a Ben Ali se hace con la misma bandera bajo la que se escondía el dictador para robar y torturar. Es la bandera de la independencia nacional –ese momento de construcción nacional– de manera que la revuelta contra el Estado dictatorial se puede interpretar como una reapropiación de la nación por parte del pueblo. </p><p>Es una apropiación muy transversal frente al Estado autoritario y desde una nación que no es compleja porque es homogénea en términos religiosos y étnicos. La revolución trata de recomponer un Estado democrático.</p><p>Eso nos recuerda que todavía hay muchos sitios del mundo, marcados por grandes&nbsp; desigualdades, como es el caso del norte de África,&nbsp; recientemente descolonizada, donde el concepto de nación sigue siendo muy moderno y nada postmoderno. </p><p>Ello, en el sentido de que recoge el impulso original fijado en la propia Europa contra el absolutismo. La nación que nace a finales del siglo XVIII y XIX en Europa lo hace frente al poder absoluto de los reyes, frente a un concepto patrimonialista del territorio: la nación es aquello que representa al tercer Estado, a los plebeyos, a los&nbsp;<em>sans-culotte</em>. </p><p>Nación y patria son términos claramente revolucionarios de reapropiación de un territorio frente a unos reyes absolutos que lo consideran un patrimonio exclusivo. </p><p>Los procesos de globalización hacen muy difícil ya la relación liberadora, frente al Estado absolutista, de la nacionalidad y la ciudadanía, lo que plantea nuevos problemas jurídicos y políticos. </p><p>Las fronteras determinan que los derechos de un ciudadano francés no sean los mismos que los de un ciudadano tunecino, pero no podemos ignorar, en todo caso hay, el valor histórico emancipatorio asociado al concepto de nación.</p><p>En España, los seguidores de Fernando VII le exigían que no hiciera concesiones a los «patriotas». En el trienio liberal de los años 20 del siglo XIX, tras el pronunciamiento de Riego, los sostenedores de Fernando VII y de la monarquía absoluta gritaban «Muera la nación, vivan las cadenas». La nación ha tenido un potencial liberador respecto al antiguo régimen que no podemos olvidar y que en Túnez, por ejemplo, ha estado muy presente.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Rico-4.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Rico-4.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Movimiento 15-M Valencia. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p><strong>¿Cuál es tu análisis del proceso de independencia en Cataluña?</strong></p><p><strong>SAR</strong>: España es un Estado fuerte, un Estado-imperio durante siglos, que solo se ha democratizado de manera reciente e incompleta frente a una nación compleja. Lo que ha hecho el Estado español es gestionar la negación o la represión de esa complejidad. </p><p>En estos momentos ocurre que la nación compleja que llamamos plurinacional se está resistiendo frente a un Estado que ya no protege a los ciudadanos, que ha desmantelado el Estado de bienestar y que sólo ha reformado la Constitución, mediante un consenso interno al régimen, para claudicar ante disciplinas económicas impuestas desde fuera. </p><p>En una Europa donde gobierna el Banco Europeo y en todo caso la banca alemana, los parlamentos son cada vez menos soberanos, pero es posible, y por eso&nbsp;<a href="http://amanecemetropolis.net/arrebato-electoral/">Podemos</a>&nbsp;ha jugado un papel fundamental, resignificar en términos modernos el concepto de nación y de patria.</p><p class="mag-quote-center">Pusieron España a la venta. Es ahí donde Podemos pudo intentar resignificar desde la modernidad el concepto de nación o de patria como una forma común de resistencia frente a un Estado que abandona a sus ciudadanos.</p><p>Modernos y posmodernos al mismo tiempo. Modernos porque se reivindica la nación y la patria que han dejado vacía los propios dirigentes del Partido Popular, que abandonaron la patria por la marca. España ya no era un destino en lo universal», como en la tradición imperial, sino la «Marca España», un concepto mercantil y neoliberal. </p><p>Pusieron España a la venta. Es ahí donde Podemos pudo intentar resignificar desde la modernidad el concepto de nación o de patria como una forma común de resistencia frente a un Estado que abandona a sus ciudadanos.</p><p>España es una nación compleja, una nación plurinacional. En Cataluña esa resistencia frente al Estado que ha desprotegido a los ciudadanos adopta una forma distinta. </p><p>Surgen dos procesos paralelos de resistencia frente al Estado. Uno, el que encarnan Podemos y las confluencias, cuyo propósito es el de refundar democráticamente España, o incluso el de fundarla, porque España siempre ha sido más Estado que nación. </p><p>Por otro lado, está el proceso abierto en Catalunya a partir de una confluencia muy anómala entre partidos íntimamente contradictorios: confluencia entre un proyecto claramente libertario, transformador, con sus diferencias y pugnas internas, pero claramente anticapitalista, antiglobalizador y libertario (CUP), un partido socialdemócrata que ha sostenido al régimen del 78 (Esquerra), y una fuerza claramente adscrita a la derecha neoliberal y uno de los pilares del mismo régimen al que ahora se enfrenta (PdeCAT, antes Convergencia).</p><p>Esa confluencia, más o menos justificada por las políticas del Estado, inició un proceso que, a mis ojos, cierra fatalmente la ventana de oportunidad que se abrió hace 4 o 5 años primero con el&nbsp;<a href="http://amanecemetropolis.net/15m-y-futuro-ii/">15-M</a>&nbsp;y después con Podemos. </p><p>Una oportunidad, es cierto, que con la relación de fuerzas existente y con los grandes medios de recomposición de los que dispone el régimen, era complicado que se llevara a cabo. También, en parte, por errores de la propia izquierda. </p><p>En todo caso en Cataluña nos encontramos ahora, no con un conflicto entre democracia y nacionalismo o entre dos nacionalismos equivalentes, como a menudo se pretende, y desde luego tampoco con un conflicto entre izquierdas y derechas o entre legalidad e ilegalidad.</p><p>Es, en parte, un conflicto entre dos legalidades, la del Estado central y la de las Comunidades Autónomas y sus instituciones, pero sobretodo es un conflicto entre dos ilegitimidades. La ilegitimidad de un Estado que aplica la ley de una manera un tanto arbitraria a través del artículo 155 según la versión que fue descartada en el borrador de 1978. </p><p>Lo hace además a través de un Fiscal General del Estado que está reprobado, con dos ministros reprobados y con la muy mermada legitimidad tras el dictamen del Tribunal Constitucional del 2010 que echaba abajo la reforma estatutaria que se había aprobado con una mayoría abrumadora de los catalanes. </p><p>Hay legalidad pero no legitimidad. Y del otro lado pasa lo mismo, no hay legitimidad. No porque no sea legitimo plantear el derecho a la autodeterminación. Creo que los catalanes tienen que elegir cómo y de qué forma quieren formar parte de esa nación compleja que sería la España refundada o por fin fundada. </p><p>Lo que no se puede hacer es fundar un país con la mitad del mismo en contra. Se puede gobernar comodísimamente un país con un 48% de los votos. El PP lo hace cómodamente con muchísimo menos porcentaje. </p><p>Pero no se puede fundar un país con el 48%, en realidad un veintitantos por ciento del censo general. En este sentido, lo que hay son dos ilegitimidades enfrentadas en una situación en la que objetivamente no es posible tener una posición clara. </p><p>Diría aún más, es deshonesto tener una posición clara. Al mismo tiempo si no eres deshonesto, si no tienes una posición clara, es imposible introducir ningún efecto. Y como tantas veces en la historia, ocurre aquello que decía Kant, que la historia la hacen los demonios, la hacen los equivocados, los más convencidos o los más irracionales.</p><p><strong>Como decía Bertrand Russell, es más fácil ganar cuando tienes un ejército de fieles dogmáticos fáciles de movilizar, pero ¿cuáles han sido los errores de la izquierda?</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Creo que Podemos nace claramente del 15-M y de la conciencia de que hay una España desmemoriada, joven, bien preparada, de clase media, para la que los pecados originales de la&nbsp;<a href="http://amanecemetropolis.net/la-transicion-se-hizo-comiendo/">Transición</a>, legítima obsesión de la izquierda clásica, no significan nada: la memoria de las víctimas de la dictadura, de la sucesión de Juan Carlos como heredero de Franco, el consenso de élites que dejó fuera todas las demandas de la izquierda. </p><p>Todo eso que para la gente mayor formada en la izquierda era tan importante, para la mayor parte de la población española no lo es ya. Y eso podemos verlo como algo negativo, sin duda, y lo es; pero la diferencia favorable, liberadora, de España frente a Europa (hasta el lío regresivo de Cataluña) ha sido precisamente esto: la falta de memoria. </p><p>El hecho de que una España que tenía una historia imperial, nacional-católica, de dictaduras sucesivas, de golpes de Estados encadenados, en la que las tentativas de democratización siempre se habían visto frustradas, se olvida de todo su pasado. </p><p>A través de una dictadura&nbsp; que duró más que ninguna del siglo XIX y que, por eso mismo, dio una sombría estabilidad a España, se borró, primero, la memoria de la libertad. A través de la incorporación a la economía consumista europea se borró después la memoria de ese olvido.</p><p>A mí me gusta mucho contarlo de la siguiente manera. Hay un historiador tunecino del siglo XIV-XV, Ibn Jaldún, predecesor árabe de Maquiavelo y de Marx, que en la introducción de más de mil páginas a su Historia Universal se pregunta cuál es la razón por la que Dios mantuvo vagando por el desierto a los hebreos durante 40 años antes de permitirles entrar en la tierra prometida.</p><p class="mag-quote-center">Fueron 40 años en los que Franco borró la memoria de la libertad. Luego, durante otros 40 años, el régimen del 78, con la incorporación a la Unión Europea y a una antropología de consumo acelerado, borró la otra mitad de la memoria. Y los españoles llegamos al 15-M sin memoria.</p><p>La respuesta es muy buena. Dice Ibn Jaldún que 40 años es lo que dura el curso de una generación y que era necesario que se murieran todos aquellos que conservaban un recuerdo de la esclavitud en Egipto para que solo entrara un pueblo nuevo sin memoria de la dominación.</p><p>En España pasó lo contrario. Fueron 40 años en los que Franco borró la memoria de la libertad. Luego, durante otros 40 años, el régimen del 78, con la incorporación a la Unión Europea y a una antropología de consumo acelerado, borró la otra mitad de la memoria. Y los españoles llegamos al 15-M sin memoria. </p><p>Eso es lo que realmente reveló el 15-M. Al 15-M no le importaba de dónde veníamos, le importaba el descubrimiento doloroso contenido en los eslóganes «le llaman democracia y no lo es» y «no nos representan». Pero era un descubrimiento; no un discurso izquierdista clásico basado en el recuerdo de una historia que había que voltear a nuestro favor.</p><p>Se acabó lo de los dos bandos, las dos Españas machadianas; se acabó, en definitiva, el siglo XIX, que en nuestro país empezó en 1812 y duró hasta 1875. Eso puede ser muy triste. </p><p>Para la gente de mi generación tener que renunciar a ciertas banderas y a ciertas canciones podía ser muy duro, pero al mismo tiempo era una oportunidad sin precedentes para democratizar de una vez España. Democratizarla implicaba refundar esa nación que nunca había sido, teniendo en cuenta su complejidad plurinacional.</p><p>En este sentido, Podemos consiguió, no sólo resignificar el concepto de patria, sino que por primera vez en este país el tema tabú de la cuestión nacional se planteara de manera abierta y se discutiese en los parlamentos y en los cafés. </p><p>Consiguió enlazar con millones de personas que habían percibido los límites de eso que&nbsp; «llaman democracia y no lo es» en su vida cotidiana, en las dificultades para llegar a fin de mes, en la necesidad de que sus hijos se fuesen al extranjero a trabajar, en la degradación de la escuela o de la sanidad. Consiguió conectar con una potencial mayoría social desconectándose de esa memoria que sólo era ya un lastre.</p><p>¿Qué errores cometió Podemos? Que, abandonando su proyecto original, ha pasado a ser un partido de izquierdas clásico. No es ya que Podemos, tras Vistalegre II, refunde Izquierda Unida; es que es refunda el Partido Comunista. </p><p>De hecho, si te fijas en quiénes se han adueñado de la dirección de Podemos, todos ellos llegaron tarde y todos proceden de las Juventudes Comunistas. Eso está teniendo efectos muy graves tanto a nivel de discurso como a nivel de organización y de estrategia. </p><p>Es una organización ya anquilosada, viejuna, atrapada en el cepo de un aparato de partido muy personalista, como los grandes partidos clásicos, muy vertical, con una cúpula muy pequeña, con un discurso cada vez más de denuncia y menos propositivo.</p><p>En el caso de Cataluña, sin duda muy difícil de gestionar, hemos visto cómo, a ojos de la opinión española, Podemos aparecía como un partido que denunciaba al Gobierno y se solidarizaba con el&nbsp;<em>procés</em>. No ha conseguido introducir su discurso. </p><p>Desde luego porque era difícil, pero también porque le faltaba una propuesta de proyecto transversal, para todo el país, en medio de la polarización alimentada por unos y por otros, una polarización en la que parecía que sólo se podía ser español a la manera del PP o apoyar un&nbsp;<em>procés</em>&nbsp;que no contaba con apoyo suficiente de la población catalana. </p><p>En ese sentido, creo que Podemos va a perder muchos votos en las próximas elecciones. Yo lo lamento. Creo que es un partido al que en todo caso votaré pero que en cierto sentido ya no apoyo. Fue mi partido. Yo fui uno de los firmantes del Comunicado Fundacional y he estado ahí desde el principio. </p><p>He sido candidato por Podemos al Senado. Y, sin embargo, en estos momentos, creo que Podemos corre el peligro de convertirse en un pilar menor, regañón y protestón, de un régimen del 78 restaurado, en una versión caótica, a partir de la crisis en Cataluña.</p><p><strong>Todo esto está muy vinculado con el llamado populismo. En Europa se está discutiendo, sobre todo, el populismo de derechas. En España del populismo progresista o de izquierdas con Podemos. ¿Cómo analizas el populismo de Podemos?</strong></p><p><strong>SAR</strong>: Es una cuestión al mismo tiempo teórica y política, de una cierta complejidad. Para definirlo o describirlo rápidamente creo que el populismo es la tentativa de inscribir el plano simbólico y emocional en un proyecto político. Es el reconocimiento de que el plano simbólico, discursivo, es tan material, tan performativo y tan decisivo como el plano propiamente material.</p><p> Frente a una izquierda marxista ortodoxa que consideraría que sólo la conciencia pura y transparente de la lucha de clases tiene efectos liberadores, se trata de insistir en que nunca hay ni habrá transparencia –la transparencia es la peor forma de alienación–, que lo que hay son mecanismos de agregación identitaria que construyen sujetos colectivos que pueden ser liberadores o, por el contrario, reaccionarios y regresivos. </p><p>Por lo tanto, sí que podría haber un populismo de izquierdas y un populismo de derechas. Esto implica aceptar que nos estamos moviendo en dos niveles que nunca se deben separar completamente. </p><p>Un nivel simbólico-discursivo y un nivel axiológico de principios que debe estar siempre en el horizonte porque, si perdiéramos de vista este horizonte, nuestros movimientos se volverían puramente pragmáticos y autocomplacientes, de un comunitarismo autista o excluyente y&nbsp; por eso mismo no-emancipatorios.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Rico-5.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Rico-5.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Unidos Podemos después de las elecciones generales, Junio 2016. Jiménez Rodrigo/Press Association.</span></span></span></p><p>A partir del 15- M se comprende que hay que resignificar toda una serie de términos que se han quedado&nbsp;<em>sueltos</em>, como es el caso de patria o nación, conceptos que catalizan emocionalmente a poblaciones desprotegidas y descuidadas. Un caso claro es la seguridad. </p><p>El discurso dextropopulista invoca la seguridad frente a la amenaza alógena, el problema de los refugiados o el terrorismo, y demanda por tanto respuestas identitarias y al mismo tiempo policiales. De lo que se trata es de hacer comprender –y creo que el 15-M lo comprende claramente– que seguridad es tener una casa, llegar a fin de mes, saber que alguien va a cuidar a tus niños y el poder curarte un cáncer si lo contraes. </p><p>Eso es seguridad. Populismo quiere decir, a mi juicio, que la batalla no solo se da en sindicatos o en fábricas –allí donde aún existen– sino también en el nivel simbólico y que, en consecuencia, tan necesario es disputar palabras como disputar territorios o bienes y riquezas.</p><p><strong>En España el populismo&nbsp;<em>laclausiano</em>&nbsp;ha sido criticado porque ese énfasis en lo discursivo ha llevado a una brecha entre lo que se dice y lo que se hace.</strong></p><p><strong>SAR</strong>: No creo que sea una cuestión que tenga que ver con el populismo, y menos con el de Laclau. Tiene más que ver con los propios mecanismos de la política institucional y con el electoralismo, en el que inevitablemente estas atrapado desde el momento en que aceptas disputar el poder en términos electorales.</p><p>Realmente la frontera entre electoralismo y populismo es muy pequeña y la prueba es que aquellos mismos que han acusado a Podemos de populismo, incluso asimilándolo al Frente Nacional francés, son los que llevan 40 años haciendo un uso abyecto del electoralismo, incumpliendo sus promesas electorales. Creo que es un problema que tiene menos que ver con la disputa del plano simbólico que con la disputa del terreno institucional a través de elecciones.</p><p class="mag-quote-center">Esa disonancia hizo que mucha gente pasara a identificar a Podemos con las antiguas fuerzas políticas contra las que había nacido y concluyera que «estos tampoco me representan».</p><p>Precisamente lo que percibió y expresó mucha gente en el 15-M era el distanciamiento claro de una clase política por la que no se sentían representados porque veían que había una disonancia entre lo que decían y lo que hacían. </p><p>Podemos ha cometido muchas veces el error de sustituir el discurso populista por un discurso electoralista, incluso oportunista. De tal manera que mucha gente ha percibido que la diferencia que atribuían a Podemos y por la que muchos le habían prestado adhesión, la frescura, inventiva y autoridad a la hora de disputar el nivel discursivo, se convertía en un tacticismo de geometría muy variable, con cambios de discurso ciclotímicos, y que acabaron minando el apoyo electoral a Podemos. </p><p>Esa disonancia hizo que mucha gente pasara a identificar a Podemos con las antiguas fuerzas políticas contra las que había nacido y concluyera que «estos tampoco me representan».</p><p>Por otro lado, está la división interna que, de pronto, a los ojos de mucha gente convirtió a Podemos en la típica fuerza de izquierdas que no es fiable para gobernar porque ni siquiera se pueden poner de acuerdo entre ellos.</p><p><strong>Además de las dificultades que ha tenido Podemos para contrarrestar la influencia de la férrea ley de la oligarquía (Michels), creo que un problema del populismo es que el pueblo no es un sujeto empírico. Es decir, ¿quién es el pueblo?, ¿tu?, ¿yo? o ¿el señor de derechas que está en el bar? ¿Todos nosotros? El discurso populista tiende a estrangular las voces alternativas que son plurales. Si te refieres al pueblo en términos generales realizas discursivamente una homogeneización de lo que es heterogéneo en lo material, esas múltiples voces diferentes de los movimientos sociales, del&nbsp;<a href="http://amanecemetropolis.net/feminismo-sera-mundo/">feminismo</a>, etc.</strong></p><p><strong>SAR</strong>: De lo que se trata es de aceptar que sólo se puede intervenir políticamente a través de un sujeto, que todo sujeto colectivo cuando interviene presupone una cierta homogeneidad, una homogeneidad funcional y enteramente abstracta. </p><p>Este es, en efecto, el problema en la actualidad, puesto que lo que ha quedado materialmente disuelto es precisamente la homogeneidad. Antes podías tener un proletariado que trabajaba más o menos en las mismas condiciones en todos los lugares del mundo y que se podían reconocer entre ellos como parte de un mismo sujeto colectivo. </p><p>La homogeneidad ha quedado materialmente disuelta y fragmentada. Eso hace muy difícil construir relatos y no hay que olvidar que un sujeto es sobre todo un relato. La experiencia de los últimos años (con el 15-M como modelo) es esclarecedora. </p><p>Se construyen sujetos muy lábiles que se reconocen como tales en el momento de la intervención, con relatos de aluvión, pero que se reservan al mismo tiempo una heterogeneidad que es sencillamente un hecho.</p><p>Ya no se trata, como antes, de invocar alianzas entre obreros, campesinos y estudiantes. Ahora los estudiantes son también trabajadores en paro, muchos están fuera del país, los trabajadores son, unos poquitos, funcionarios, otros trabajadores precarios y otros son parados de larga duración; campesinos prácticamente no hay.</p><p>Vivimos en una heterogeneidad que se precipita químicamente en el momento de la intervención para esbozar sujetos colectivos de hecho, a veces funcionales, que introducen efectos en la historia, tal y como hemos visto en las movilizaciones en Cataluña o en el 15-M. </p><p>El 15-M, un movimiento muy heterogéneo, reunió a su alrededor un sujeto fantasmal: el de ese 80% de la población española que lo apoyaba. ¿Es eso un sujeto? Lo es. Ese 80% formaba un sujeto fulminante, irrumpiente y disruptivo, que es el nuevo formato que adopta la intervención histórica en un mundo post-revolucionario en el que el tiempo del progreso -cristiano o ilustrado- ha sido sustituido por el gnóstico de la revelación fulminante. </p><p>Ya sólo ocurre lo que no se espera; y lo que no se espera se repite en borbotones o hachazos, a veces liberadores y a veces destructivos. El sujeto colectivo no es una construcción sino una confluencia.</p><p>Me gustaría seguir con algo más sobre Podemos, porque he acabado con un tono derrotista y lo que no hay que olvidar es que Podemos está asociado a toda una serie de fuerzas de cambio que sí que han introducido transformaciones en este país. Lo han hecho en las grandes ciudades de España.</p><p>En estos momentos de retroceso, en los que la grieta abierta hace seis años se sutura muy deprisa, es muy importante insistir&nbsp; en la necesidad de preservar esas plazas frágilmente conquistadas. </p><p>El verdadero desafío de la izquierda es&nbsp;<em>durar</em>; y la duración, a los ojos de los sectores más radicales, siempre se vuelve sospechosa: en cuanto algo dura un poco se vuelve de derechas. Hay que romper con esta lógica y los ayuntamientos son una buena plataforma.&nbsp; </p><p>Sólo desde el nivel municipal y quizá desde el nivel autonómico se podría revertir la relación de fuerzas, no ya entre las fuerzas de cambio y las del régimen, sino también dentro de las fuerzas del cambio, a favor de los sectores que realmente se creen la necesidad de ofrecer otro modelo de política.</p><p>Como ocurre que los seres humanos somos muy empíricos e intentamos medirlo todo con el propio cuerpo,&nbsp; la disputa del nivel simbólico se vuelve decisiva: tienes que tener asideros materiales que puedas proponer como modelos y como ejemplos. </p><p>Necesitamos algo que coger con las manos. Ejemplos de buena gestión, ejemplos de discurso más claro y liberador, ejemplos de defensa de los más débiles discursivamente eficaces y técnicamente funcionales.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-les-francesc-badia-i-dalmases/el-15m-visto-desde-pasado-ma">El 15M, visto desde Pasado Mañana </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/cristina-flesher-fominaya/espa-hablemos">España: #Hablemos? #Parlem?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Civil society Culture Democracy and government Equality Ideas Santiago Alba Rico Joan Pedro-Carañana Thu, 14 Jun 2018 06:51:39 +0000 Joan Pedro-Carañana and Santiago Alba Rico 118384 at https://www.opendemocracy.net Aumenta la desigualdad, peligran los derechos humanos https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ignacio-saiz/aumenta-la-desigualdad-peligran-los-derechos-humanos <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los retos que plantea la desigualdad económica para los derechos humanos no son una sentencia de muerte para el movimiento, sino una llamada de atención para adoptar un enfoque más integral. <strong><em><a href="https://www.openglobalrights.org/rising-inequality-is-a-wake-up-call-for-human-rights/?lang=English">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/AerialViewMexicoCity_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/AerialViewMexicoCity_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="344" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Vista aérea de la ciudad de México. Wikimedia commons. algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p>En un artículo de opinión reciente en el New York Times, con el provocador título “<a href="https://www.nytimes.com/2018/04/23/opinion/human-rights-movement-failed.html">How the Human Rights Movement Failed</a>” (Cómo fracasó el movimiento de derechos humanos), el profesor de Yale Samuel Moyn critica duramente al movimiento de derechos humanos por no responder a la desigualdad económica creciente y otros agravios socioeconómicos, que han contribuido al auge del autoritarismo populista. Esta crítica no carece de fundamento, ya que gran parte del movimiento de derechos humanos se ha retrasado en abordar estos problemas y sigue relegando los derechos sociales y económicos al estatus marginado de “<a href="https://www.openglobalrights.org/phantom-rights-systemic-marginalization-of-economic-and-social-rights/?lang=Spanish">derechos fantasma</a>”.</p> <p>Como ha sucedido con otros lamentos recientes sobre el “<a href="http://foreignpolicy.com/2018/04/09/the-end-of-human-rights-genocide-united-nations-r2p-terrorism/">fin de los derechos humanos</a>”, el artículo de Moyn generó mucha atención y gestos de asentimiento. Sin embargo, su argumento se basa en una visión muy estrecha, parcial y selectiva del extraordinario alcance, diversidad y ambición del movimiento mundial de derechos humanos. En particular, el relato de Moyn pasa por alto los considerables esfuerzos que han emprendido los activistas de derechos económicos y sociales en todo el mundo para cuestionar las injusticias socioeconómicas, incluida la intensificación actual de la desigualdad económica.</p> <p>Es posible que las cuestiones de “equidad distributiva” no tengan gran prioridad en la agenda de las ONG internacionales que se centran principalmente en los derechos civiles y políticos, pero han sido fundamentales para el trabajo de organizaciones como el <a href="https://www.escr-net.org/es/miembro/centro-por-derechos-economicos-y-sociales-cesr">Centro por los Derechos Económicos y Sociales</a> (<a href="http://www.cesr.org/">CESR</a>, por sus siglas en inglés) que utilizan estrategias de derechos humanos para combatir la desigualdad económica extrema y las tendencias políticas que la fomentan. Ya sea exhibiendo los efectos inequitativos de las <a href="http://www.cesr.org/assessing-austerity-monitoring-human-rights-impacts-fiscal-consolidation">medidas de austeridad</a> en todo el mundo o cuestionando los <a href="http://www.cesr.org/switzerland-held-account-cost-tax-abuse-women%E2%80%99s-rights">paraísos fiscales</a> ante la ONU, el CESR y sus aliados han aprovechado las normas y los órganos de supervisión de derechos humanos para exigir mayor rendición de cuentas gubernamental en áreas de políticas en las que tradicionalmente han estado ausentes los derechos humanos, pero que son esenciales para la reducción de la desigualdad. Otros integrantes del <a href="https://www.escr-net.org/">movimiento mundial</a> por los derechos económicos y sociales, desde los grupos comunitarios hasta las coaliciones internacionales, están combatiendo las políticas comerciales injustas, la impunidad corporativa, la <em>financierización</em> de los bienes públicos y muchos otros factores que impulsan la crisis de desigualdad.</p><p class="mag-quote-center">El aumento de la concentración de la riqueza debe entenderse no solo como una preocupación incidental para los derechos humanos, sino como una injusticia inherente y el producto de una red de políticas regresivas.</p> <p>Podría parecer que los esfuerzos por desplegar herramientas de derechos humanos en la lucha contra la desigualdad económica son apenas incipientes; sin embargo, es importante recordar cómo contribuyó el movimiento de derechos humanos a lograr las primeras salvaguardias contra la desigualdad de ingresos, como el derecho de los trabajadores a la negociación colectiva, el derecho a la educación primaria o el derecho a la seguridad social. Del mismo modo, si no existieran las leyes en contra de la discriminación racial y de género que se consiguieron gracias a los movimientos de derechos civiles y derechos de las mujeres, las desigualdades de ingresos y riqueza serían aún mayores. Pero hoy en día muchos de estos avances históricos se dan por sentados.</p> <p>No obstante, como sostuvimos anteriormente en <a href="https://www.openglobalrights.org/economic-inequality-and-human-rights/">esta serie</a> de OpenGlobalRights sobre <a href="https://www.openglobalrights.org/economic-inequality-and-human-rights/">la desigualdad económica y los derechos humanos</a>, hay muchos desafíos que la comunidad de derechos humanos necesita enfrentar con urgencia si quiere ser un actor relevante en este ámbito. Estos desafíos son conceptuales, normativos, estratégicos y metodológicos.</p> <p>El aumento de la concentración de la riqueza debe entenderse no solo como una preocupación incidental para los derechos humanos, sino como una injusticia inherente y el producto de una red de políticas regresivas que incumplen sistemáticamente las obligaciones de los gobiernos en materia de derechos económicos y sociales. Es preciso analizar mucho más a fondo cómo se puede aplicar de manera más eficaz la gama completa de normas de derechos humanos para restringir los factores que actualmente impulsan la desigualdad económica.</p> <p>Aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) y los tratados que se derivan de ella guardan silencio sobre la brecha entre los ricos y los pobres, tienen mucho que decir sobre las políticas que perpetúan esta disparidad. Una de sus preocupaciones centrales es la desigualdad sustancial en todas las áreas del bienestar humano.</p> <p>Gracias en parte a los crecientes esfuerzos de incidencia de la sociedad civil, los mecanismos de supervisión de derechos humanos —desde los tribunales institucionales hasta los órganos de la ONU creados en virtud de tratados— se han vuelto más asertivos en la aplicación de estas normas para cuestionar o revertir las medidas que generan desigualdad, desde la imposición de impuestos regresivos a las ventas en <a href="http://www.cesr.org/colombia-factsheet-fiscal-policy-peace-and-human-rights">Colombia</a> hasta la denegación discriminatoria de atención médica a los migrantes en <a href="http://www.cesr.org/factsheet-spanish-austerity-violates-health-housing-sexual-and-reproductive-health-rights-srhr-and">España</a>. </p><p>Sin embargo, un desafío estratégico clave es determinar cómo llevar los argumentos de derechos humanos a otros foros que influyan de manera más directa sobre el establecimiento de políticas económicas, como el <a href="http://www.cesr.org/imf-springs-reconciling-conflicting-messages-austerity-and-inequality">FMI</a><span>,</span> o los foros para la rendición de cuentas en el desarrollo, especialmente en vista del nuevo <a href="http://cesr.org/disparity-dignity-inequality-and-sdgs">objetivo mundial de desarrollo sostenible de reducir la desigualdad</a>. Es revelador que, mientras partes del movimiento de derechos humanos se preocupan por la disminución de la influencia de estos derechos, muchos activistas del desarrollo, entre ellos <a href="https://d1tn3vj7xz9fdh.cloudfront.net/s3fs-public/file_attachments/resumen_ejecutivo_espanaol.pdf">Oxfam</a>, han adoptado el discurso y las herramientas de derechos humanos en sus campañas sobre la desigualdad extrema.</p> <p>Esta clase de relaciones con actores más allá del movimiento tradicional de derechos humanos son cruciales para crear <a href="https://www.fightinequality.org/">alianzas</a> más amplias destinadas a combatir la desigualdad. Algunas organizaciones de derechos económicos y sociales, como <a href="https://www.escr-net.org/es/miembro/centro-por-derechos-economicos-y-sociales-cesr">el CESR</a>, han unido fuerzas con organizaciones de <a href="https://www.reflectiongroup.org/en/publication/inequality-will-not-be-solved-attention-grabbing-private-sector-initiatives-it-requires">desarrollo</a>, activistas por la <a href="http://www.cesr.org/building-foundation-tax-justice-through-human-rights">justicia fiscal</a>, <a href="http://www.cesr.org/sites/default/files/%20Executive%20Summary-Submission%20Spain%20EnglishFINAL.pdf">sindicatos</a> y agrupaciones <a href="http://www.cesr.org/countries/ecuador">ambientalistas</a>, para aprovechar los derechos humanos a favor de una distribución más justa de los recursos y proponer <a href="http://www.cesr.org/assessing-austerity-tools-preventing-another-lost-decade-human-rights">modelos</a> y <a href="http://www.cesr.org/sustainable-development-requires-fiscal-revolution">paradigmas</a> alternativos. La colaboración entre sectores puede ayudar al movimiento de derechos humanos a desarrollar <a href="http://cesr.org/next-act-opera-part-1-from-where-where">herramientas interdisciplinarias</a> de investigación y promoción más eficaces, ya que los métodos tradicionales de “denuncia y descrédito” y el análisis basado en eventos no son adecuados para lidiar con la privación socioeconómica crónica.</p><p class="mag-quote-center">La lección menos acertada que podríamos extraer es que conviene renunciar a los derechos humanos como contrapeso a los embates del neoliberalismo.</p> <p>Cabe preguntarse qué efecto pueden tener las estrategias actuales de derechos humanos en la lucha contra las injusticias sistémicas que sustentan las desigualdades cada vez más amplias; el CESR y sus aliados de todo el mundo se han dedicado a explorar esta cuestión con más urgencia desde el cambio de tendencia de 2016. Pero el punto de partida de cualquier crítica constructiva debe ser una evaluación matizada del estado actual del campo. La afirmación general de que el movimiento de derechos humanos se “instaló cómodamente en un mundo plutocrático” y “está sacando las lecciones equivocadas” del contexto actual pierde credibilidad al dejar de lado las valiosas experiencias de los activistas de derechos económicos y sociales en todo el mundo, así como las meditadas <a href="https://www.dejusticia.org/en/publication/rising-to-the-populist-challenge/">respuestas a la amenaza del populismo</a> que han generado algunos de los líderes de opinión en el movimiento.</p> <p>La lección menos acertada que podríamos extraer es que conviene renunciar a los derechos humanos como contrapeso a los embates del neoliberalismo a partir de una lectura tan selectiva y distorsionada de los desafíos en el campo. En el convincente <a href="http://www.hup.harvard.edu/catalog.php?isbn=9780674737563">libro</a> que promueve su artículo en el NYT, Moyn reconoce el auge que ha experimentado el activismo a favor de los derechos sociales durante los últimos veinticinco años, pero afirma que estos derechos “se refieren por lo general a un umbral superior a la indigencia, no a qué tanto se elevan los ricos sobre todos los demás”. Sostiene que la “base individualista y antiestatista” del movimiento de derechos humanos lo condena a no poder dar una respuesta significativa al aumento de la desigualdad material.&nbsp;</p> <p>Sin embargo, estas limitaciones no son inherentes al marco de derechos humanos, el cual está en constante evolución. Más allá de la corriente principal del movimiento —particularmente en las fronteras de la defensa de los derechos socioeconómicos y las luchas aliadas por la justicia distributiva—, se está perfeccionando una agenda de derechos humanos más transformadora. Están surgiendo nuevas <a href="https://www.fightinequality.org/partners.html">alianzas</a> para combatir la desigualdad económica como una preocupación intrínseca de los derechos humanos y para hacer realidad la aspiración igualitaria de la DUDH mediante nuevos enfoques sobre la <a href="http://www.cesr.org/rights-claiming-and-accountability">reivindicación de derechos</a>.</p> <p>Desde esta perspectiva, hay <a href="https://press.princeton.edu/titles/11100.html">razones para tener esperanza</a> de que los derechos humanos —entendidos de manera integral— puedan ser un baluarte eficaz contra las privaciones y disparidades que genera el fundamentalismo de mercado. Este no es el momento de abandonar los desafíos que esto conlleva. En cambio, debemos aprender de las iniciativas que, por todo el mundo, han invocado con éxito el poder de los derechos humanos para enfrentar la injusticia de la desigualdad extrema, y seguir avanzando a partir de ellas.&nbsp;</p><p class="blockquote-new">Este artículo apareció anteriormente en openGlobalRights. Lea el original&nbsp;<strong><a href="https://www.openglobalrights.org/rising-inequality-is-a-wake-up-call-for-human-rights/?lang=Spanish">aquí</a></strong>.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/la-desigualdad-persistente-el-controvertido">Desigualdad persistente: el controvertido legado de la Marea Rosa en América Latina</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/maryluz-barrag-n/pobreza-desigualdad-y-discriminaci-n-en-am-rica-latina">Pobreza, desigualdad y discriminación en América Latina</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/gaby-or-aguilar-ignacio-saiz/enfrentar-la-desigualdad-como-injusticia-cuatro-desaf-os-para-la-agenda">Enfrentar la desigualdad como injusticia: cuatro desafíos para la agenda de derechos humanos</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Economics Equality Ideas International politics latin america Ignacio Saiz Tue, 12 Jun 2018 12:38:54 +0000 Ignacio Saiz 118362 at https://www.opendemocracy.net El papel de las noticias falsas en las elecciones mexicanas https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/gerardo-dom-nguez-gonz-lez/el-papel-de-las-noticias-falsas-en-las-elecci-n-mexican <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Esta es la primera elección presidencial en México en la que el tema de las redes sociales a través de las noticias falsas podría ser determinante y &nbsp;crucial.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-06-11 at 6.19.42 PM.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title="fake news"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-06-11 at 6.19.42 PM.png" alt="" title="fake news" width="460" height="352" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Noticias falsas. Foto: Mike MacKenzie / Flickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<strong>"Elecciones México 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</strong>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad en el marco de nuestro proyecto <a href="https://twitter.com/hashtag/eleccionesabiertas2018">#EleccionesAbiertas2018</a></p><p>En México existen más de 79.1 millones de personas que son usuarios de Internet, es decir, 67 por ciento de la población mayor de 6 años. En 2006 esa cifra era de 20.2 millones y en 2012 de 45.1 millones. Por otro lado, los principales usuarios de Internet son las personas de nivel socioeconómico medio, abarcando 69 por ciento del total de usuarios. Además, 50 por ciento de la población mexicana que usa Internet se ubica en el rango de edad de entre 18 y 44 años; los usuarios de 45 años o más representan el 16 por ciento de esta población. </p><p>Vale la pena señalar que las principales redes sociales utilizadas en México son, en orden de popularidad, Facebook, WhatsApp, YouTube, Instagram y Twitter, siendo las primeras las más recurridas, por mucho. Con respecto a YouTube se ha observado un importante crecimiento en los últimos años, en contraposición con Twitter que más bien ha ido perdiendo adeptos. </p><p>El dato de Twitter es importante dado que es de donde los análisis de <em>social listening</em> sobre entorno digital obtienen el grueso de la información. Finalmente, los datos muestran que sólo 1 por ciento de los usuarios de Internet no están inscritos en alguna red social, y que en promedio en México cada uno de ellos posee cinco de estos espacios digitales.</p><p class="mag-quote-center">La presencia de las redes sociales como factor de movilización social jugó un papel fundamental en los resultados en la elección de Trump, o en los referéndums del Brexit, o sobre el acuerdo de paz en Colombia.&nbsp;</p><p>A partir de los datos anteriores, podemos darnos una idea de la penetración de las redes sociales en México y de la influencia que éstas pueden tener como espacios para incentivar y organizar movilizaciones de distintos grupos. Sin embargo, y antes de proceder a hablar específicamente del caso mexicano, cabe enfatizar que lo que sabemos sobre el nivel de influencia que se ejerce dentro de estos medios no es del todo preciso. </p><p>Los estudios de social listening se basan en la información que se obtiene de un sinnúmero de plataformas de análisis digital, de las cuales muy pocas son realmente confiables dado que en general sus márgenes de error son muy amplios, son plataformas que no distinguen, no filtran, no aprenden y por consiguiente malinterpretan información. </p><p>Ello sin considerar que la mayor parte del contenido es obtenido de Twitter, que como se observa en las estadísticas, a pesar de ser una de las plataformas más utilizadas, no lo es tanto como Facebook o WhatsApp cuya información, en su mayoría, no es pública. El no tener acceso completo a esas otras plataformas genera un vacío de datos más que considerable.</p><p><span>Por otro lado, lo que sí podemos observar es que, en términos cualitativos, el impacto de las redes sociales sí es significativo, al grado de que pueden modificar los resultados esperados según los estudios de opinión. Ejemplos de ello los encontramos en los casos recientes del Brexit, el triunfo de Donald Trump o el referéndum por la paz en Colombia. </span></p><p><span>La presencia de las redes sociales como factor de movilización social jugó un papel fundamental en los resultados de los ejemplos mencionados. Los estudios de opinión tradicionales no fueron capaces de detectar el factor distorsionador de estas “nuevas” plataformas.&nbsp;</span></p><p class="mag-quote-center">&nbsp;En términos cualitativos, el impacto de las redes sociales sí es significativo, al grado de que pueden modificar los resultados esperados según los estudios de opinión.</p><p>Es a partir de lo expuesto que los llamados influencers cada vez adquieren más fuerza en las estrategias de comunicación. El aumento en el número de programas en YouTube protagonizados por estos nuevos comunicadores ha sido significativo. El principal medio de información de los llamados millennials (nacidos entre 1979 y 2004 de acuerdo con el Harvard Center) es esta plataforma, alejándose de los medios de comunicación tradicionales. Ello lleva consigo el riesgo de la desinformación ya que no existe un filtro real y cada una de las personas que participan en estos programas puede decir lo que quiera independientemente de si lo que se comunica es verdadero o falso. </p><p>Lo mismo aplica para la enorme cantidad de portales electrónicos que aparecen día con día en Internet. Estos nuevos espacios de expresión han jugado un papel fundamental en la aparición de las llamadas fake news. Sin embargo, hay que señalar que aunque estos espacios han demostrado cierta efectividad para la difusión de esta clase de notas, se ha sobrevalorado su nivel de alcance, ya que para que esta información tenga un verdadero impacto es necesario que trascienda en medios tradicionales, por ello, muchas de estas notas mueren en lapsos de tiempo muy cortos. Lo anterior no elimina que estos nuevos comunicadores se vuelvan atractivos para alcanzar ciertos públicos y plantar trampas informativas.</p><p>Pasando al caso de México, y una vez establecido todo lo anterior, se enfatiza que esta es la primera elección presidencial en el país en la que el tema de las redes sociales está presente de manera real.&nbsp;</p><p>En este proceso electoral se puede observar un elemento que trasciende a las campañas negativas, y que, si bien no es nuevo, gracias a la presencia de las nuevas tecnologías, hoy por hoy se ha utilizado como nunca en la historia electoral: el de las campañas falsas. Se ha abusado de las redes sociales para golpear a los adversarios en base a mentiras y a falsas narrativas.</p><p class="mag-quote-center">Se ha abusado de las redes sociales para golpear a los adversarios en base a mentiras y a falsas narrativas.</p><p>El fenómeno no debería de sorprender dado que las redes sociales son un espacio natural en el que se manifiestan los grupos de personas que están inconformes con el status quo. De ahí el éxito de este tipo de campañas en dichos medios.</p><p>Por otro lado, estos espacios están libres de auditoría debido a, como se mencionó, la dificultad que representa tener acceso a toda la información que ahí se presenta, así como al rastreo del origen de la misma (¿cómo demostrar que lo que una persona aparentemente independiente difunde no está pautado?). Por consiguiente, hoy en día se invierte mucho dinero en este tipo de publicidad. De ahí la importancia de buscar la manera de regular las campañas descritas.</p><p>La desinformación genera falsas expectativas de la realidad que, aunada a una clara inconformidad de la sociedad mexicana con el régimen actual, se convierte en un elemento de movilización disruptiva de gran calado y eficiencia. Por otro lado, el exceso de información al que uno tiene acceso no sólo en las redes sociales, sino en Internet en general, sin filtro ni organización, es de igual forma desinformativa. Por todo lo mencionado, viene al caso subrayar que las redes sociales han sido uno de los principales espacios de difusión y otro elemento del éxito de la campaña de López Obrador.</p><p>No es un factor menor señalar que los millennials representan un importante porcentaje de la población que votará este año (casi 50 por ciento de la lista nominal según datos del Instituto Nacional Electoral). Es entonces que las redes sociales cobran mayor relevancia como espacios de información/desinformación, para la movilización rumbo al 1 de julio.&nbsp;</p><p>Será interesante observar también en este proceso electoral, a manera de hipótesis, el fracaso de las encuestas debido principalmente a los elevados niveles de no respuesta que, como nunca en la historia de México desde que estos estudios existen, se han registrado. Los resultados que éstas han arrojado en sus últimas mediciones son tan distintos que, en vez de orientar al elector sobre el lugar en el que están parados, han abonado a la desinformación. </p><p>La hipótesis es que, al igual que lo sucedido en casos como los ya comentados, la presencia de las redes sociales influirá en el resultado final, alterando el pronóstico de los estudios de opinión tradicionales. El riesgo es que, mientras no se comprenda, se difunda y se concientice a la población de esta nueva realidad, los resultados del 1 de julio pueden perder credibilidad sea quien sea el ganador, debilitando y afectando la legitimidad del gobierno entrante.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gerardo-dom-nguez-gonz-lez/elecci-n-polarizaci-n-y-hartago-social-en-m-xico">Elección, polarización y hartazgo social en México</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/alejandra-gait-n-barrera/m-xico-al-borde-del-precipicio-perpetuar-el-status-quo-o-">México al borde del precipicio</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-trejo/m-xico-2018-fin-de-era-y-cambio-de-r-gimen">México 2018: ¿Será posible un cambio de régimen?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/felipe-ochoa-mogrovejo/corrupci-n-imprable-y-violencia-fuera-de-control-ante-las-e">Corrupción imparable y violencia fuera de control ante las elecciones mexicanas</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico elecciones abiertas elecciones México polarización desinformación Gerardo Domínguez González Mon, 11 Jun 2018 23:30:27 +0000 Gerardo Domínguez González 118356 at https://www.opendemocracy.net Las sanciones no ayudan al pueblo venezolano https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/guadalupe-de-la-torre/las-sanciones-no-ayudan-al-pueblo-venezolano <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La retahíla de sanciones impuestas en primer lugar por Estados Unidos y luego replicadas por la Unión Europea y Canadá entre otras, contra Venezuela, está generando consecuencias irreversibles.<strong><em> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/guadalupe-de-la-torre/sanctions-don-t-help-venezuelan-people">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-30416592_1_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-30416592_1_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="314" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Presidente de Venezuela Nicolas Maduro. March 6, 2017. Xinhua/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>El cerco financiero impuesto contra el país latinoamericano está alcanzando su principal objetivo: aislar a Venezuela. Sin embargo, a su paso, las sanciones también están causando profundas heridas en la sociedad. </p><p>Heridas que se acentúan cada vez más y que no podrán cerrarse tan fácilmente. Aunque la administración de Donald Trump quiere hacer creer que estas medidas son la mejor opción para el pueblo venezolano, la realidad demuestra lo contrario. Las sanciones financieras no hacen más que perjudicar a aquellos que menos tienen.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Bajo la excusa de querer ayudar al pueblo venezolano, Estados Unidos está nutriéndose de la necesidad de una sociedad y de su sufrimiento, para alimentar sus propios intereses geopolíticos.</p> <p>Estados Unidos y bajo su sombra, la Unión Europea, ya advirtieron que siguen considerando la implementación de medidas adicionales contra Venezuela. Al parecer, todas las sanciones impuestas hasta el momento, no han tenido el alcance que deseaban. </p><p>O quizás, todavía desconocen lo que pretenden alcanzar a través de estas medidas. Lo que sí queda claro es que no quieren dejar de intervenir en los asuntos de Venezuela. </p><p>Bajo la excusa de querer ayudar al pueblo venezolano, Estados Unidos está nutriéndose de la necesidad de una sociedad y de su sufrimiento, para alimentar sus propios intereses geopolíticos. Algo que al país norteamericano le sale con naturalidad.</p> <p>El discurso del presidente estadounidense es claro: las sanciones contra Venezuela representan la herramienta perfecta para lograr debilitar al gobierno de Nicolás Maduro y así hacer que éste deje el poder. Pero en la práctica, su eficacia no es tan evidente. </p><p>Las críticas al sistema de sanciones de Estados Unidos no son nuevas, ni tampoco exclusivas de la situación de Venezuela. Este tipo de medidas representan un elemento central de la política estadounidense, que desde hace años, ha recibido innumerables cuestionamientos. </p><p>En el caso particular de Venezuela, varios especialistas ya han manifestado que las sanciones no son efectivas.&nbsp;</p> <p>Uno de ellos es el economista Luis Vicente León, quien aseguró que las mismas no castigan al gobierno, sino al país entero. </p><p>Es decir, las sanciones no solo afectan a su objetivo, en este caso al gobierno de Nicolás Maduro, sino también a las empresas o a los exportadores que se enfrentan a nuevas dificultades a la hora de acceder a los mercados internacionales. Y como consecuencia, también castigan a la gente.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Si el gobierno no reúne el efectivo que necesita para cubrir la compra de alimentos y medicamentos, los ciudadanos no pueden acceder a los mismos.</p> <p>El desabastecimiento en farmacias y hospitales se hace notar cada vez más. Al igual que la escasez de alimentos y otros productos de necesidad básica. Según las últimas cifras, el nivel de escasez de medicamentos en Venezuela llega a un 80%.</p> <p>Y la pregunta entonces es, ¿en qué medida, las sanciones de Estados Unidos están ayudando a revertir esto? Mientras las autoridades estadounidenses intentan disimular las drásticas consecuencias que tienen las sanciones en la sociedad venezolana, diciendo que las medidas forman parte de un plan que en el largo plazo los beneficiará, ya no queda tan claro que esto sea así.&nbsp;</p> <p>Quizás ese argumento fue efectivo en un principio, para convencer al mundo de que Estados Unidos realmente se estaba preocupando por la situación de un país en latinoamericano. </p><p>Pero hoy, con el diario de ayer, resulta evidente que eso fue solo un discurso armado para desplegar una mayor influencia en la región, obligando a que otros países se volteen contra Maduro, aislando a Venezuela y a su gente.&nbsp;</p> <p>Mientras Estados Unidos sigue probando el alcance de las sanciones, viendo hasta qué punto la sociedad puede aguantar, la crisis se acentúa. No quedan dudas de que se necesitan nuevas medidas para ayudar a Venezuela. Medidas, no sanciones. </p><p>No existen sanciones financieras que solo perjudiquen al gobierno, sin salpicar a la población. Si el gobierno no reúne el efectivo que necesita para cubrir la compra de alimentos y medicamentos, los ciudadanos no pueden acceder a los mismos.</p> <p>Es decir, que se profundiza la escasez y se extiende el malestar en la población, que se encuentra privada de esos recursos básicos y necesarios que forman parte de la cotidianeidad de los ciudadanos.</p><p class="mag-quote-center">La historia ya ha demostrado que el bloqueo financiero no es efectivo a la hora de forzar a los gobiernos a dejar el poder.</p><p>En palabras de David Smilde, experto de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos, no hay manera de imponer sanciones económicas que solo afecten a los gobernantes.&nbsp;</p> <p>La historia ya ha demostrado que el bloqueo financiero no es efectivo a la hora de forzar a los gobiernos a dejar el poder. Basta con mirar a Cuba para darse cuenta que por más que Trump luche por sacar a Maduro del gobierno a través de sanciones cada vez más fuertes, no lo logrará.</p> <p>Y no solo fracasará en su intento, sino que además, dejará una marca imborrable en la sociedad venezolana. Una marca que solo aquellos que la sientan, podrán comprender. Nadie más que los venezolanos, tiene derecho a decidir sobre su futuro.</p> <p>El bienestar de un país entero está en juego, mientras Trump sigue jugando a ver quién es el más fuerte. Quizás en este caso, se lleve una sorpresa. Porque los venezolanos, no se rendirán.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/phil-gunson/venezuela-ya-es-una-crisis-regional">Venezuela ya es una crisis regional</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/n-cmer-evans/maduro-qui-n-te-asesora">Maduro: ¿quién te asesora?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/rafael-uzc-tegui/venezuela-y-la-izquierda">Venezuela y la izquierda </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Venezuela </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Venezuela Civil society Conflict Culture Democracy and government Economics Equality Ideas International politics Guadalupe de la Torre Mon, 11 Jun 2018 11:42:36 +0000 Guadalupe de la Torre 118337 at https://www.opendemocracy.net Por el aborto legal y una democracia inclusiva https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/cosecha-roja/por-el-aborto-legal-y-una-democracia-inclusiva <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Florencia Minici es integrante del colectivo Ni Una Menos y codirectora de Latfem Noticias y en mayo expuso en el Congreso a favor de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.&nbsp; Transcribimos su discurso aquí. <em><strong><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/cosecha-roja/for-legal-abortion-and-inclusive-democracy">English</a></strong></strong></em></p> </div> </div> </div> <p class="p1"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/minici.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/minici.jpg" alt="" title="" width="460" height="329" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Florencia Minici. Fuente: Cosecha Roja. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p class="p1">“Antes que todo, quiero decir que me acompañan en esta breve exposición mis compañeras con las cuales fundamos en 2015 el espacio Ni Una Menos, a partir de la masiva concentración que instaló en las calles, en las plazas y en las casas, en las universidades, en las oficinas, en las camas, en la música, en el arte, en la política, en la cultura, un grito y un punto de inflexión en la historia de los derechos humanos de nuestro país.</p> <p class="p1">Les pido a las diputadas y diputados que miren con atención esta imagen de 2015. No les ofrezco el resto orgánico de un cuerpo cuya vida y vitalidad puede ser debatida ad infinitum, ni el rastro de una biografía personal. </p><p class="p1">Quiero proponerles un pensamiento político de otro cuerpo, que es el cuerpo de la ocupación colectiva de las calles a través de la huelga feminista, de las movilizaciones y a través de la asamblea feminista. </p><p class="p1">Las feministas no venimos al Parlamento a pedirles que “hagan historia”, lo cual supondría una superioridad de la deliberación que ahí se lleva adelante por sobre esa deliberación popular, asambleística y plural que está ocurriendo en las calles.</p><p class="mag-quote-center">A la hora de legislar, no sean héroes ni heroínas: problematicen la representación política. Ustedes no están en esas bancas para hacer la historia en lugar del pueblo, sino junto al pueblo.</p><p class="p1">El Estado “no hace historia” con mayúsculas, al modo grandilocuente de la historia contada en la revista Billiken: la historia es un flujo de avances, retrocesos, retornos y repeticiones, conquistas y derrotas, que construyen los pueblos, que construimos entre todxs.</p> <p class="p1">La tarea que aquí quiero discutir no es la de la gesta de la historia en nombre del Estado, sino una inversión de la propuesta: diputadas, diputados, no “hagan historia”. </p><p class="p1">Recojan este segmento, esta irrupción popular feminista en la historia argentina y latinoamericana, vean esta imagen y no subestimen ni crean estar por encima de esta historia popular feminista. </p><p class="p1">A la hora de legislar, no sean héroes ni heroínas: problematicen la representación política. Ustedes no están en esas bancas para hacer la historia en lugar del pueblo, sino junto al pueblo. Ocupan, en la política, al igual que ocupamos todxs, un espacio temporal que la dinámica de la lucha social del país democrático en que vivimos pueden ubicar en un lugar o en otro.</p> <p class="p1">Me acompañan también las colegas periodistas, intelectuales y escritoras feministas que asumieron la tarea de comunicar con responsabilidad, de conectar las academias con los activismos, de disputar los sentidos compartimentados que disocian teoría de prácticas, comunicación de responsabilidad bajo el manto de una aparente objetividad desapasionada.</p> <p class="p1">Las feministas de esta y de otras generaciones que nos dejaron un legado, entendemos que la lucha antipatriarcal es una praxis transformadora y una crítica del mundo en el que vivimos. </p><p class="p1">Pero la irrupción masiva que llegó a su punto más álgido en 2015 con la primera convocatoria por Ni Una Menos, aunó praxis feminista con instalación de nuestras agendas y debates en la agenda de los medios, así como una fundamentación de la crítica a la jerarquía y supremacía masculina y heterosexual, de base amplia, para el 99% de la población. </p><p class="p1">Y entonces, ya no fue tan sencillo: el feminismo dejó de ser una discusión entre- nos (las feministas), para convertirse en una experiencia plural, dialógica y transversal de masas.</p> <p class="p1">Como señala la teórica norteamericana Nancy Fraser, la igualdad de género y la igualdad social no pueden ser reducidas a romper “el techo de cristal”, a encaramarnos en puestos de conducción y liderazgo, sino que se trata de algo mucho más vasto.</p> <p class="p1">Entendemos que un feminismo para el 99% no puede basarse en la meritocracia y en las jerarquías. Por eso rechazamos profundamente el argumento que pretende quitarnos derecho a la soberanía de nuestros cuerpos bajo la idea de “que se jodan”, “se lo buscaron”, “les falta educación”, y otros conceptos.</p><p class="p1"><span class="mag-quote-center">Resulta a esta altura al menos paradójico que se nos invite a formar parte de la agenda del G20 pero que se nos niegue el derecho a decidir si queremos continuar o no con un embarazo.</span></p><p class="p1">Resulta a esta altura al menos paradójico que se nos invite a formar parte de la agenda del G20 pero que se nos niegue el derecho a decidir si queremos continuar o no con un embarazo. La clandestinidad de la práctica del aborto es uno de los últimos encadenamientos jurídicos, morales y políticos que nos queda por romper para obtener los derechos que&nbsp; las feminidades reclamamos históricamente.</p> <p class="p1">Nuestra democracia no es plural y es una democracia de machos mientras continúe siendo una democracia sin aborto legal. </p><p class="p1">El feminismo que construimos, y que las próximas generación reinventarán, no es un feminismo para quedarnxs tranquilxs, para ensanchar los mandos de las corporaciones, sino que pone en discusión lo mandatos y la subalternidad que nos asignaron socialmente. </p><p class="p1">Queremos desmarcanos de una vez y para siempre del deber de ser madres, buenas, tranquilas, no hacer paros ni negarnos a la sexoafectividad heterosexual. Hay una nueva feminidad de masas, y así como nadie nace feminista, tampoco la democracia argentina ni el Estado fueron forjados en el feminismo. </p><p class="p1">Lo que se debate en estas semanas en nuestro país no es sólo una ley que saque al aborto de la clandestinidad y desnaturalice la consagración de la muerte y el silencio, sino la posibilidad de una democracia feminista, que hoy es un vestigio en este debate, pero por la que otras lucharon, nosotras luchamos y las que nos sucederán seguirán luchando.</p><p> Ni una menos, Vivas nos queremos. Aborto Legal Ya”.</p><p class="blockquote-new">Publicamos este artículo en el marco de nuestra alianza con Cosecha Roja . El original puede leer <a href="http://cosecharoja.org/aborto-legal-por-una-democracia-feminista/">aquí</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gabby-de-cicco/la-marea-verde-el-derecho-al-aborto-lo-ganamos-en-las-calles">La marea verde argentina: «El derecho al aborto lo ganamos en las calles»</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/tomas-dosek/mujeres-poder-pol-tico-y-ley-de-paridad-en-paraguay">Mujeres, poder político y ley de paridad en Paraguay</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/erika-guevara-mariano-schuster/las-luchas-feministas-y-la-reacci-n-conservadora-en">Luchas feministas progresistas y reacción conservadora en Latinoamérica</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Argentina Civil society Culture Democracy and government Equality Ideas International politics Cosecha Roja Mon, 11 Jun 2018 10:28:07 +0000 Cosecha Roja 118332 at https://www.opendemocracy.net Europa, América Latina y la globalización de las campañas contra el género https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/sonia-correa-david-paternotte-roman-kuhar/europa-am-rica-latina-y-la-globalizaci-n <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los movimientos transnacionales antigénero en Europa y América Latina crean alianzas poco probables entre populismos a derecha e izquierda, que es necesario empezar a comprender.<em><a href="http://www.ips-journal.eu/topics/human-rights/article/show/the-globalisation-of-anti-gender-campaigns-2761/"> English</a></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/mLowHPn.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/mLowHPn.jpg" alt="" title="" width="460" height="293" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Activistas de la organización citizenGo promueven su agenda ante la 48 Asamblea de la OEA. Imagen: citizenGo</span></span></span></p><p>En 2012 y 2013, miles de personas se manifestaron contra el matrimonio entre personas del mismo sexo en París y otras ciudades francesas. El éxito de estas manifestaciones fue una sorpresa para un país a menudo asociado al secularismo y a la libertad sexual.</p> <p>La organización <a href="http://www.lamanifpourtous.fr/http://www.lamanifpourtous.fr/">La Manif pour Tous</a> dirigió algunas de las manifestaciones, tomando las calles con banderas rosa y azul. Instó a los activistas en el exterior a emular a los franceses con lemas, carteles y estrategias que cruzan las fronteras. Aunque las movilizaciones similares ya tuvieron lugar previamente en España, Italia, Croacia y Eslovenia, el año 2012 parece haber sido un punto de inflexión.</p> <p>También se han llevado a cabo espectaculares movilizaciones en América Latina, que es tanto un objetivo clave como un centro de producción de campañas contra el género. Un primer chispazo se registró en 2011 en Paraguay, cuando el término "género" fue impugnado por la derecha católica durante las discusiones sobre el plan nacional de educación.</p> <p>En 2013, en uno de sus programas televisivos semanales, el presidente izquierdista de Ecuador, Rafael Correa, denunció de manera similar la "ideología de género" como un instrumento destinado a destruir a la familia. Desde 2014, estos ataques se han intensificado, con manifestaciones masivas en numerosos países, y han tenido un impacto decisivo en el referéndum sobre el acuerdo de paz en Colombia en 2016.</p><p class="mag-quote-center">La ofensiva contra el género culminó en noviembre de 2017, cuando la filósofa y teórica de género Judith Butler fue increpada en Sao Paulo.&nbsp;</p> <p>La ofensiva culminó en noviembre de 2017, cuando la filósofa y teórica de género Judith Butler fue <a href="https://www.youtube.com/watch?v=_7oe0DLxsLA">increpada en Sao Paulo</a>. Aunque el ataque recibió cobertura mundial, se trata tan solo la punta del iceberg de la cuestión en América Latina.</p> <p><strong>Campañas transnacionales</strong></p> <p>En ambas regiones, estos movimientos disputan lo que llaman ideología de género. A veces citada como teoría de género, o <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Generismo">generismo</a>, se presenta como la matriz de las reformas políticas que se combaten, y no debería confundirse con los estudios de género o políticas específicas de igualdad. No es menos importante que la ideología de género sea vista por algunos como la tapadera de un plan totalitario para apoderarse del poder político llevado a cabo por feministas radicales, activistas LGBTQI y estudiosos del género.</p> <p class="mag-quote-center">Numerosos académicos han situado los orígenes de la ideología de género hasta el Vaticano y sus aliados políticos.</p> <p>Fundamentalmente, este discurso recaptura y replantea los discursos católicos de la Guerra Fría contra el marxismo y despierta sentimientos anticomunistas tanto en Europa del Este como en América Latina. Allí, los activistas de derechas interconectan &nbsp;los "males del género" con los "espectros de Venezuela", o llaman directamente a una intervención militar. Aunque los factores desencadenantes nacionales varían (aborto y derechos reproductivos, matrimonio entre personas del mismo sexo, derechos parentales LGBTI, integración de género, violencia de género, educación sexual, políticas contra la discriminación, etc.), la narrativa expuesta por los activistas antigénero es siempre la misma: todo esto es culpa de la ideología de género.</p> <p>Estos movimientos no solo comparten un enemigo común, sino que muestran discursos y estrategias similares, así como una manera de actuar distintiva. Les etiquetamos como “campañas transnacionales contra el género” para enfatizar su alcance global y subrayar su perfil específico en el panorama más amplio de la oposición al feminismo y los derechos LGBTI.</p> <h3><strong>Una ascendencia católica</strong></h3> <p>Numerosos académicos han situado los orígenes de la ideología de género en el Vaticano y sus aliados políticos. Partiendo de proyectos previos como las catequesis de <a href="http://es.catholic.net/op/articulos/11279/qu-es-la-teologa-del-cuerpo.html">Teología del Cuerpo</a> del Papa Juan Pablo II o la <a href="http://es.catholic.net/op/articulos/32706/cat/583/el-reto-de-la-nueva-evangelizacion.html">Nueva Evangelización</a>, la ideología fue diseñada en respuesta a la Conferencia sobre Población y Desarrollo de 1994 en El Cairo y la Conferencia Mundial de Mujeres de 1995 en Beijing, cuando el término el “género” entró en el vocabulario de las Naciones Unidas, acompañado de demandas de derechos relacionados con la reproducción y la sexualidad.</p><p class="mag-quote-center">El discurso anti-género se basa en ideas defendidas por el Cardenal Ratzinger a principios de la década de 1980</p> <p>Este discurso, que se basa en ideas defendidas por el Cardenal Ratzinger a principios de la década de 1980, se desarrolló en Europa y América Latina a fines de la década de 1990 y principios del 2000, dando lugar al <a href="https://www.bioeticaweb.com/lexicasn-tacrminos-ambiguos-y-discutidos-sobre-familia-vida-y-cuestiones-acticas-pontificio-consejo-para-la-familia-2/">Lexicón. Términos ambiguos y discutidos sobre familia, vida y cuestiones éticas</a>, del Consejo Pontificio para la Familia Palabra (2003), y&nbsp; la Carta de los Obispos de la Iglesia Católica sobre la <a href="http://www.conferenciaepiscopal.es/documentos/otros/HombreMujer.htm">Colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y el mundo</a> (2004).</p> <p>La ideología de género no es solo una óptica para analizar lo que sucedió en la ONU, sino también una estrategia de acción católica. Basada en la teoría de la hegemonía cultural del filósofo y político italiano Antonio Gramsci, propaga su interpretación alternativa del género a través de medios que subvierten las nociones a las que se opone. Mientras que Juan Pablo II y Benedicto XVI diseñaron este proyecto, el Papa Francisco ha expresado reiteradamente su apoyo, describiendo el género como una forma de "colonización ideológica".</p> <h3><strong>Campañas sobre el terreno</strong></h3> <p>Las movilizaciones contemporáneas, sin embargo, no pueden reducirse a una empresa católica, sino que se cruzan con otros proyectos políticos y otros conjuntos de actores más amplios.</p> <p>En primer lugar, las estrategias actuales son una reminiscencia de la derecha religiosa de EE. UU., y las organizaciones estadounidenses están activas en todos los continentes, impulsando redes transnacionales como el <a href="http://congresomundial.es/">Congreso Mundial de Familias</a>.</p> <p class="mag-quote-center">Dado que las voces evangélicas, que son nuevas en América Latina, son más estridentes, a menudo se pasa por alto el papel intelectual de la jerarquía católica.</p> <p>En segundo lugar, si bien el Vaticano ha sido instrumental en la elaboración de un marco de acción, los actores sobre el terreno son más diversos. Incluyen otros grupos religiosos y voces seculares, y forman coaliciones que varían considerablemente de acuerdo con los contextos locales.</p> <p>La situación europea no puede entenderse sin mirar las intersecciones con populismos de derechas. Ambos se basan en ataques contra élites corruptas y pretenden defender a "niños inocentes". Invocan el sentido común contra las ideas decadentes y afirman que las cosas "han ido demasiado lejos", describiéndose a sí mismos como los defensores de una mayoría silenciada por poderosos lobbies. Estos encuentros explican por qué, en varios países europeos, los populistas de derechas se han unido a campañas contra el género sin ser &nbsp;ellos mismos particularmente religiosos. Esta superposición ofrece un trampolín para los antisexualistas, al tiempo que alimenta los discursos y sentimientos antiliberales.</p> <p>Tanto las campañas dentro de Rusia como en las zonas de Europa bajo su influencia han sido diseñadas directamente desde el Kremlin con el apoyo de la iglesia ortodoxa rusa. Como parte de la maquinaria estatal, están instrumentalizados para restaurar el estatus internacional de Rusia a través de una defensa global de la soberanía nacional y los "valores tradicionales". Polonia y Hungría están siguiendo este camino, y el primer ministro de Hungría, Victor Orban, es cada vez más activo en el tema.</p> <p>En América Latina, las campañas muestran características específicas. En primer lugar, más que en cualquier otro lugar, la crítica a la ideología de género no es un monopolio de la derecha, aunque normalmente los derechistas están en primera línea. En segundo lugar, estas campañas involucran tanto a católicos conservadores como a evangélicos (principalmente neo-pentecostales). Dado que las voces evangélicas, que son nuevas en la región, son más estridentes, a menudo se pasa por alto el papel intelectual de la jerarquía católica. Sin embargo, los católicos latinoamericanos han contribuido significativamente al desarrollo del discurso anti-género, y las formaciones actuales contra el género se basan en estructuras antiaborto católicas más antiguas.</p><p class="mag-quote-center">Si las campañas contra el género son tan eficientes, es precisamente porque amalgaman a actores que normalmente no trabajarían juntos.</p> <p>Y en tercer lugar, las formaciones políticas antigénero no son exclusivamente religiosas, sino que abarcan actores seculares cuyo perfil difiere sustancialmente entre países. En Brasil, incluyen a políticos jugando cartas electorales, actores de extrema derecha, liberales de centro que articulan argumentos antiestatales junto con argumentos contra el género, activistas de clase media que anhelan el orden social, y activistas judíos de derecha conectados transnacionalmente.</p> <p>De hecho, si las campañas contra el género son tan eficientes, es precisamente porque amalgaman a actores que normalmente no trabajarían juntos. A pesar de esta inesperada diversidad, el marco analítico populista, tan común en Europa y EE. UU., es inapropiado. De hecho, las prácticas populistas han estado profundamente arraigadas en la cultura política regional. En consecuencia, el populismo no tiene bando y no puede asignarse tan fácilmente a la división izquierda-derecha en la región.</p> <h3><strong>Una constelación compleja</strong></h3> <p>Los movimientos antigénero abarcan una compleja constelación de actores que va más allá de las afiliaciones religiosas específicas. La investigación ha demostrado que "ideología de género" es un significante vacío, que puede aprovechar diferentes miedos y ansiedades en contextos específicos y, por lo tanto, puede tomar distintas formas para adaptarse a proyectos políticos distintos. Además, como destacaron Andrea Peto , Eszter Kováts , Maari Põim y Weronika Grzebalska , la vaga noción de ideología de género funciona como un "pegamento simbólico" que facilita la cooperación entre los actores, a pesar de sus divergencias.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;¿Cómo explicar las iniciativas conjuntas entre creyentes y ateos, católicos y rusos ortodoxos o latinoamericanos evangélicos, o líneas opuestas dentro del catolicismo romano contemporáneo?&nbsp;</p> <p>Esto es precisamente lo que hay que llegar a comprender: ¿cuáles son las constelaciones específicas de actores en cada contexto y cómo pueden diferentes tipos de actores, que por lo general no trabajan juntos e incluso pueden competir entre sí, encontrar un terreno común en el que colaborar?</p> <p>En resumidas cuentas, ¿cómo explicar las iniciativas conjuntas entre creyentes y ateos, católicos y rusos ortodoxos o latinoamericanos evangélicos, o líneas opuestas dentro del catolicismo romano contemporáneo? También hay que reiterar que el debate no trata de la fe contra el ateísmo, y que no todos los creyentes de una confesión específica están involucrados en estas campañas.</p> <p>Un marco analítico más sofisticado nos permitiría alejarnos de los marcos simplistas como el populismo, la derecha global o una reacción global, y prestar más atención a las formaciones políticas específicas que actúan sobre el terreno. También evitaría los marcos binarios estrechos que oponen el "nosotros" a el "ellos", que homogeneizan indebidamente las condiciones contextuales distintivas y la compleja gama de fuerzas y actores.</p> <p>Finalmente, la contextualización y la complejización no solo se necesitan analíticamente, sino que son políticamente esenciales. De hecho, si las campañas contra el género son tan eficientes, es precisamente porque amalgaman a actores que normalmente no trabajarían juntos. Hoy, es crucial comprender mejor cómo estas misteriosas coaliciones se forjan y se sostienen.</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado originalmente en el International Politics and Society Journal de la Fundación Friedrich Ebert. Lea el original <a href="http://www.ips-journal.eu/topics/human-rights/article/show/the-globalisation-of-anti-gender-campaigns-2761/">aquí.</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/matilda-gonz-lez-gil/mentiras-y-coincidencias-de-la-ideolog-de-g-nero-en-pocas-ele">Mentiras y coincidencias de la “ideología de género” en épocas electorales</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/claudia-detsch/el-desconcierto-en-el-campo-progresista-en-am-rica-latina-y-en-euro">El desconcierto en el campo progresista en América Latina y en Europa</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/erika-guevara-mariano-schuster/las-luchas-feministas-y-la-reacci-n-conservadora-en">Luchas feministas progresistas y reacción conservadora en Latinoamérica</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Roman Kuhar David Paternotte Sonia Correa Mon, 11 Jun 2018 10:13:30 +0000 Sonia Correa, David Paternotte and Roman Kuhar 118331 at https://www.opendemocracy.net La deriva nicaragüense hacia una dictadura brutal https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/cirilo-antonio-otero/la-deriva-nicarag-ense-hacia-una-dictadura-brutal <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El recurso a la violencia extrema ha hecho que el régimen de Ortega/Murillo, que opera como una brutal dictadura, haya empezado a perder el apoyo del gran empresariado, en medio de un baño de sangre.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Nicaragua_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Nicaragua_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un manifestante sostiene una bandera nicaragüense sobre un edificio durante ua protesta espontánea contra el gobierno de Daniel Ortega en Managua, el 1 de Junio de 2018. Foto: Carlos Herrera /DPA/PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Desde el 18 de abril 2018, Nicaragua ha sido un campo de batalla desigual. La policía ha organizado grupos de paramilitares y vándalos, que agreden a la población civil. La policía, con instrucciones de su jefe supremo, el señor José Daniel Ortega Saavedra, utiliza armas de guerra, AK-47 y fusiles de alto alcance, propios para uso francotiradores. La población está ubicada en trincheras populares (barricadas) de piedras, adoquines, árboles, desechos metálicos y otros. En sus manos llevan, piedras, y lanza morteros de metal, lo que también es llamado “mortero hechizo”, artefactos caseros para el lanzamiento de proyectiles pesados. También los lanzan con <a href="http://guiagronicaragua.com/retailers/bombas-de-mecate-s-a/">bombas de mecate</a> (tecnología simple para bombear agua de los pozos) de origen artesanal.</p><p class="mag-quote-center">La sociedad acusa a Daniel Ortega y a Rosario Murillo de ser responsables de todos los crímenes contra la población que protesta cívicamente.</p> <p>La sociedad ha rechazado totalmente la presencia del señor Ortega Saavedra y su mujer Murillo Zambrana. La sociedad acusa a estas dos personas, como responsables de todos los crímenes contra la población que protesta cívicamente. Hasta la fecha, en el país han sido asesinadas por lo menos 127 personas jóvenes y desarmadas, fundamentalmente estudiantes universitarios. Se registran aproximadamente 1,200 personas heridas, varios de gravedad, y otros en recuperación.&nbsp;</p> <p>El señor Ortega, ha dicho en plaza pública, que nadie se irá del país. Lo ha expresado en forma genérica, para dar a entender que él y su familia no se van del poder. “Nicaragua nos pertenece a todos y aquí nos quedamos todos”, sentenció… “Nicaragua no es propiedad privada de nadie. Los dueños de Nicaragua somos todos los nicaragüenses, independientemente del pensamiento político, ideológico o religioso. Dios nos dio esta tierra a todos los nicaragüenses, a todas las familias nicaragüenses”. Esta fortaleza aparente, se la da su control sobre las instituciones del Estado, no su legitimidad popular.</p> <p>El discurso pareciera prometedor, pero, en el caso señor Ortega y su mujer, una cosa es lo que dicen y otra lo que hacen. Ese mismo día, enviaron a sus huestes asesinas a disparar contra las madres y sus hijos, asesinando a 15 jóvenes e hiriendo de gravedad al menos a 100 personas más. La gente afirma que el fuego proviene de hombres armados y con experiencia en el uso de armas de guerra. Armas ofensivas y no disuasivas.</p> <h3><strong>Dictadura sin freno</strong></h3> <p>Ortega y Murillo, matrimonio, político (presidente y vicepresidenta) controlan todas las instituciones gubernamentales, y han desarrollado una alta concentración del poder. Nicaragua posee cuatro poderes: Legislativo, Judicial, Electoral y Ejecutivo. Además, existen varias instituciones descentralizadas: la fiscalía (Ministerio Público), la Contraloría, el Ejército Nacional, la policía, la dirección general de ingresos (DGI), la dirección general de aduanas (DGA), el ente regulador de la energía y la empresa de agua potable, y el instituto de seguridad social (INSS). Todas estas instituciones responden a un mando central: la dictadura de Ortega/Murillo</p><p class="mag-quote-center">Los Ortega/Murillo han copado todas las instituciones del Estado nacional. La palabra de Ortega es ley en todos los niveles de la administración pública. No hay derechos,</p> <p>A juzgar por sus actitudes gubernamentales, la pareja Ortega/Murillo, conjuntamente, ha enloquecido de poder. Y se resistirán a dejar el poder político, aun a costa de un baño de sangre mayor que el de este periodo que ahora contamos (de Abril 18 a Junio 5), en que ya han sido asesinada un centenar largo de personas jóvenes y desarmadas, fundamentalmente estudiantes universitarios, y más de un millar de personas heridas, muchas de gravedad, y otros en recuperación. Y mientras esto ocurre, en el país no hay autoridad, ni ninguna instancia que pueda ejercer influencia de poder sobre la familia gobernante. Y aunque existe el ejército nacional, éste se muestra hasta la fecha indiferente, y quiere estar al margen del conflicto.</p> <p>Ortega y su grupo han conformado una dictadura. Para tal efecto, ha copado todas las instituciones del Estado nacional. La palabra de Ortega es ley en todos los niveles de la administración pública. No hay derechos, los juzgados son oficinas corruptas gobernadas desde la casa de Ortega/Murillo. Hay desalojos de propiedad, toma de tierras, sin que medie el derecho. Todo es por la fuerza. Ha construido una relación perversa con la policía, puesta a su servicio personal, mientras desatiende a la población. Se hace resguardar con un total de 460 efectivos de la policía.</p> <p>Además, Ortega/Murillo recibió una donación financiera de parte del fallecido líder venezolano Hugo Rafael Chávez Frías (el monto se estima en aproximadamente 3,7 mil millones de dólares), y no lo canalizó en la caja central del país. Por el contrario, lo ha manejado de manera discrecional desde su voluntad. Esto le permitió a la pareja presidencial penetrar en el ámbito de los negocios más activos y productivos en el país, donde obtuvo cobertura para ejercer el poder despótico y perpetuar la violación de los derechos.&nbsp;</p> <h3><strong>La connivencia con el empresariado, en peligro</strong></h3> <p>El conflicto de Nicaragua, es político. En once años (2007/2018), las administraciones Ortega/Morales; Ortega/Hallesleven y Ortega/Murillo, han desarrollado abusos administrativos y violaciones constantes a la Constitución Política de Nicaragua (Cn). Han mantenido y practicado un desprecio por la sociedad en general, y solamente ha escogido como compañeros de viaje a un sector de grandes empresarios organizados en una instancia gremial, el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP).</p> <p>Pero este Consejo Superior de la Empresa Privada se encuentra sin liderazgo para tomar decisiones políticas, y se concentra en el deseo de que todo retorne a la normalidad que se vivía antes del 18 de abril, sin tomar ningún riesgo. Dentro del empresariado, existen dos niveles: el primero está integrado por cinco familias muy ricas; y el segundo, por una amplia cantidad de empresarios medios y finqueros ricos, que desarrollan el modelo agroexportador de Nicaragua.</p> <p>Ciertamente, los empresarios son personas tradicionales, que no han promovido un cambio de modelo económico puesto que están muy contentos con las ganancias que este modelo les permite. Principalmente, porque los costos de producción están basados en los recursos naturales y el ambiente mientras los costes laborales y la fiscalidad son mínimos. Pero además se benefician de un sistema de precios preferenciales. Un ejemplo de ello es el azúcar: en Nicaragua el quintal de azúcar es tres veces más caro que el precio que se cotiza en el mercado internacional.</p> <p>A los grandes empresarios Ortega les ha permitido ganancias exageradas y liberación de tasas de impuestos (exoneraciones), como regalo político a cambio de su indiferencia a los atropellos jurídicos, legales y de derechos humanos. Podemos decir hoy que el gobierno de Ortega es un gobierno de grandes ricos. A los pobres (70% de la población), les receta desempleo, y algunas regalías a los más fieles, en el marco de una política de populismo institucional.</p><p class="mag-quote-center">La pérdida del apoyo empresarial, ¿debilitará suficientemente al régimen hasta hacerlo caer? Es difícil predecirlo</p> <p>El presidente de la patronal José Adán Aguerrí recibió el pasado 4 de Junio a EL PAÍS en la sede del COSEP, en Managua, y concedió&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2018/06/04/america/1528141024_018748.html">una entrevista</a> donde adquite que: “Los empresarios nos equivocamos con Daniel Ortega”. El dirigente&nbsp; empresarial nicaragüense hace un mea culpa y admite que la empresa privada no calculó el error que supuso apoyar a un régimen tan abusivo. “Si hubiera sabido que el resultado de todo este proceso iba a ser lo que sucedió a partir del día 18 de abril, no hubiera tomado en ningún momento en esa ruta de trabajo. Jamás.” Los empresarios piden ahora una salida ordenada de la pareja Ortega/Murillo, y elecciones cuanto antes mejor.</p> <p>La pérdida del apoyo empresarial, ¿debilitará suficientemente al régimen hasta hacerlo caer? Es difícil predecirlo. Durante demasiados años la sociedad nicaragüense ha tenido soportar violaciones constantes. Ahora tenemos una reacción social cívica, y desigual, ante la brutalidad extrema del régimen de Ortega. En el país se ha generado violencia, crímenes, asesinatos, y violaciones totales de los derechos humanos, en muy alto grado. Nicaragua vive hoy día, un ambiente de dolor, muerte, crímenes y violaciones humanas. ¿Hasta cuándo?</p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/trevor-evans/el-nexo-familia-partido-estado-en-nicaragua">El nexo familia-partido-estado en Nicaragua</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/oscar-ren-vargas/giro-pol-tico-en-nicaragua">Protesta, resistencia y giro político en Nicaragua</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/luciana-t-llez-ch-vez/autoritarismo-vs-derechos-humanos-en-nicaragua">Autoritarismo vs. derechos humanos en Nicaragua</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Nicaragua </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Nicaragua Civil society Conflict Democracy and government Economics Cirilo Antonio Otero Fri, 08 Jun 2018 10:09:38 +0000 Cirilo Antonio Otero 118306 at https://www.opendemocracy.net La marea verde argentina: «El derecho al aborto lo ganamos en las calles» https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/gabby-de-cicco/la-marea-verde-el-derecho-al-aborto-lo-ganamos-en-las-calles <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las luchas feministas en Argentina han conseguido introducir en la agenda legislativa una serie de audiencias públicas sobre los derechos reproductivos. El debate llega ahora al Congreso de la nación.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/gabby-de-cicco/green-tide-right-to-abort-will-be-won-on-streets">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p class="Normal1"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_2_2.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_2_2.png" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Movilización feminista de la"marea verde" ante el Congreso de la República Argentina. Foto: Julieta Bugacoff. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="Normal1">El 10 de abril de 2018 quedará en la historia de las luchas feministas en Argentina como el día en que dió comienzo una serie de audiencias públicas donde se exponen argumentos a favor y en contra de la legalización y despenalización del aborto en este país y que anteceden al debate que tendrá lugar en el Congreso por primera vez.</p> <p class="Normal1">Se han presentado ocho proyectos, y el que tiene más posibilidades es el que presentó el 6 de marzo la histórica articulación de activistas y grupos feministas conocida como <a href="https://www.facebook.com/CampAbortoLegal/">Campaña Nacional por el Derecho al Aborto</a>. </p><p class="Normal1">Con el nombre de “Proyecto de ley de régimen de interrupción voluntaria del embarazo”, es el séptimo proyecto que la Campaña presenta en siete años. </p><p class="Normal1">Entiende el aborto como un derecho que puede ejercerse a petición de la persona gestante hasta la semana 14 del embarazo, y hasta el final del embarazo cuando están presentes tres causales (embarazo producto de violación; peligro para la vida/salud física, psíquica y social de las personas gestantes; y malformaciones fetales graves). </p><p class="Normal1">No contempla la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Objeci%C3%B3n_de_conciencia">objeción de conciencia</a> ni individual ni institucional. Además incluye el aborto en el Programa Médico Obligatorio (PMO). </p><p class="Normal1">El Ministerio de salud creó el PMO en 2002, tras la crisis económica del 2001 en Argentina. Dicho programa garantiza a toda la población el acceso a los servicios médicos básicos para la conservación de su salud.</p><p class="Normal1">Es una marea, un vendaval verde que inunda todo: las calles, escuelas, sindicatos, casas, salas de teatro, lecturas de poesía, camas. Ver el pañuelo verde en otrx es como una contraseña de complicidad, es decirnos ‘Estamos luchando por lo mismo’. </p><p class="Normal1">En muchísimas ciudades a lo largo de todo el país hay movilización. El debate es omnipresente y se va enriqueciendo con lo que cada activista tiene para decir: “¿Legalización sola o además despenalización?”, “No se olviden de incluir a las personas gestantes que no se definen como mujeres”, “Utilicemos argumentos que no tomen como base la eugenesia”, “Lo más importante es la libertad de decidir sobre el propio cuerpo y que el Estado respete esa decisión”.</p><p class="Normal1"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture11_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture11_0.png" alt="" title="" width="460" height="690" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Julieta Bugacoff</span></span></span></p><p class="Normal1">En su exposición ante el Congreso, la periodista Mariana Carbajal señaló que cada día 135 mujeres se internan en los hospitales públicos por problemas relacionados con una interrupción voluntaria del embarazo y que dos de cada diez de ellas tienen 19 años o menos.</p><p class="Normal1"> Y agregó: «El aborto ya existe: son alrededor de 450 mil mujeres las que recurren a esta práctica cada año. La criminalización no las persuade de no abortar. Lo único que logra es poner en riesgo sus vidas y su salud».</p> <p class="Normal1">«Porque es una deuda de la democracia. Porque nosotrxs decidimos sobre nuestros cuerpos. Porque lo vamos a ganar en las calles» es lo que se dice con variaciones en cada actividad que se realiza acompañando las audiencias desde afuera del Congreso o en diferentes plazas del país. </p><p class="Normal1"><em>Pañuelazos</em>, es decir manifestaciones donde se enarbola el pañuelo verde como bandera de lucha, lecturas de poemas y relatos, firmas de documentos, hablan del alto grado de movilización y de articulación que se vive, resultado de años de activismo feminista buscando incluir el aborto tanto en las agendas de las distintas corrientes del feminismo como en la del Estado, como tema de salud y políticas públicas.</p><p class="Normal1"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_14.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_14.png" alt="" title="" width="460" height="460" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto para suplemento Soy: Sebastián Freire</span></span></span></p><p class="Normal1">Por primera vez se hace referencia a la Ley de Identidad de Género en un proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, el presentado por la Campaña Nacional. </p><p class="Normal1">Es también por primera vez que se empiezan a escuchar las voces de los varones trans con capacidad de gestar. «¡Aborto legal para varones trans!» es la demanda que ellos ponen sobre la mesa de debate y que suman a una narrativa feminista que ha sido mayoritariamente cis.</p><p class="Normal1"> Los varones trans que deciden abortar deben enfrentar una doble clandestinidad: la del aborto que es ilegal y la de tener que negar su identidad de género para no ser maltratados por quienes los atienden. </p><p class="Normal1">La foto de arriba fue la tapa del suplemento de diversidad del diario Página 12 del 20 de abril de 2018, transformándose en otro hito de esta historia.</p> <p class="Normal1"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture3.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture3.png" alt="" title="" width="460" height="690" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Julieta Bugacoff</span></span></span></p><p class="Normal1">Mabel Gabarra, abogada e integrante de la Campaña Nacional, señaló que la Campaña reivindica la vigencia de un <a href="https://www.rosario3.com/noticias/Aborto-con-mayoria-de-abogados-se-realizo-la-sexta-jornada-de-exposiciones-20180426-0056.html">Estado laico real</a> en el país: «Gobernantes y legisladores no pueden hacer prevalecer principios teológicos en sus prácticas, ya que deben garantizar el ejercicio de la libertad de conciencia y el derecho de todos y todas a tomar decisiones libres y responsables».</p><p class="Normal1"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1=5.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1=5.png" alt="" title="" width="460" height="690" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Julieta Bugacoff</span></span></span></p><p class="Normal1">Lxs activistas reclaman que desde el Estado se garantice el suministro de anticonceptivos para quienes decidan evitar los embarazos no deseados, la implementación de la Educación Sexual Integral y de un sistema de atención integral a la salud reproductiva donde las personas no sean maltratadas, discriminadas ni penalizadas.</p> <p class="Normal1">En el mes de junio se tratarán los proyectos en el Congreso, y más allá de que se obtenga o no una resolución a favor de los derechos de las mujeres y de las personas con capacidad de gestar, cualquiera sea el resultado de este proceso, el alto grado de involucramiento de diferentes actores de la sociedad en este debate y las diferentes acciones que se vienen realizando, muestran que en Argentina las discusiones sobre derechos reproductivos ya no son las mismas. </p><p class="Normal1">Hay nuevos aires, nuevxs protagonistas participando, y eso hace tambalear al patriarcado y a los distintos fundamentalismos que lo sostienen.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/tomas-dosek/mujeres-poder-pol-tico-y-ley-de-paridad-en-paraguay">Mujeres, poder político y ley de paridad en Paraguay</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/matilda-gonz-lez-gil/mentiras-y-coincidencias-de-la-ideolog-de-g-nero-en-pocas-ele">Mentiras y coincidencias de la “ideología de género” en épocas electorales</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/erika-guevara-mariano-schuster/las-luchas-feministas-y-la-reacci-n-conservadora-en">Luchas feministas progresistas y reacción conservadora en Latinoamérica</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Argentina Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Ideas International politics Gabby de Cicco Thu, 07 Jun 2018 09:43:50 +0000 Gabby de Cicco 118235 at https://www.opendemocracy.net La recuperación de justicia en Guatemala tiene rostro de mujer https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jos-zepeda/la-recuperaci-n-de-justicia-en-guatemala-tiene-rostro-de-mujer <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las mujeres son las protagonistas del esfuerzo de devolución de los derechos hurtados y de la recusación de culpas que deben asumir los culpables verdaderos en Guatemala. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jos-zepeda/recuperation-of-justice-in-guatemala-has-face-of-woman">English&nbsp;</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Emma-640.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Emma-640.jpg" alt="" title="" width="460" height="326" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>De izquierda a derecha, Emma, su madre y su hermana. En el pecho, la foto de Marco Antonio. Foto: Radio Media Naranja. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p>El Tribunal de Mayor Riesgo C, condenó a&nbsp;58 años de cárcel a tres militares retirados, y a 33 años a un soldado&nbsp;por la desaparición del menor Marco Antonio Theissen y el&nbsp;secuestro, torturas y violaciones a su hermana, Emma Guadalupe Molina.</p><p>En Guatemala, cinco mil niños desaparecieron durante la guerra civil que vivió el país entre 1960 y 1996. Los condenados son Manuel Benedicto Lucas García, Manuel Antonio Callejas Callejas, Francisco Luis Gordillo Martínez, y Hugo Ramiro Zaldaña Rojas.</p> <p>Cuenta la historia que...</p><p>Érase una vez, en el país de los colores, una niña de 15 años que quería cambiar el mundo. En su cabeza revoloteaba la miseria, la injusticia, la revolución... Entonces, decidió repartir propaganda e información sobre las circunstancias en que vivían los suyos. Pero era el peor momento, y el ejército había puesto en marcha la táctica de tierra arrasada que significaba, literalmente, no dejar piedra sobre piedra.</p><p><span class="mag-quote-center" style="color: #666666; font-size: 22px; font-weight: bold; text-align: center;">Lo sufrido no puede borrarse. Emma Molina lo llama la "huella macabra" en su vida.</span></p> <p>Las víctimas propiciatorias fueron, especialmente, miembros de la población maya ixil del departamento del Quiché. Emma Molina, militante de una organización guerrillera, el Partido Guatemalteco del Trabajo, fue detenida con propaganda política en las manos. Se la llevaron a la base militar de Quetzaltenango. Allí, miembros del ejército la torturaron, la violaron y la sometieron a todo tipo de vejaciones para destruirla física y emocionalmente.</p> <p>Pero por esas cosas de la vida que suelen pasar por milagrosas, Emma Molina logró escapar al noveno día del cautiverio. Lo hizo caminando por la base y salió por una garita de control. Cree que los militares la confundieron con una prostituta. La fuga se cerró con Emma abandonando de Guatemala con destino a México.</p> <p>La chica revolucionaria se sentía victoriosa, había conseguido burlar a sus captores. Pero seis meses más tarde, su mundo se vino abajo cuando se enteró que, un día después de su fuga, miembros del ejército llegaron a su casa. Como no la encontraron, se llevaron a su hermano menor, Marco Antonio, de catorce años, con una cinta adhesiva en la boca, como si temieran que el chico pudiera pedir auxilio en una tierra en que, dominados por el miedo, todos miraban hacia otro lado. O a lo mejor sus captores temieron que el niño pudiese pronunciar palabras que hirieran su sensibilidad. Marco Antonio nunca más apareció.</p> <p>A partir de ese momento, la depresión invade a Emma para no soltarla durante más de tres décadas. En ese tiempo, en varias ocasiones piensa seriamente en suicidarse. No soportaba cargar con el peso de la culpa por la desaparición de su hermano.</p><p>Racionalmente sabía que no era responsable, pero eso no servía de nada. Tampoco ayudaba la generosidad de su madre, o de sus hijas María Eugenia y Ana Lucrecia, que le repetían incansablemente que no era su culpa. Fue más fuerte el grito interior que decía que Marco Antonio no estaba porque ella había huido.</p><p> <iframe src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/452302104&amp;color=ff5500" frameborder="no" scrolling="no" height="166" width="100%"></iframe></p> <p>Lo sufrido no puede borrarse. Emma Molina lo llama la "huella macabra" en su vida. Hay que imaginarse hasta que punto era fuerte su terror, que ni si siquiera tenía fuerza para sentir rabia u odio en contra de las personas que hicieron lo que le hicieron. El daño es profundo y permanente.</p> <p class="mag-quote-center">La destrucción de la dignidad fue a tal escala en Guatemala, que las víctimas llegaron a pensar que no merecían que se les hiciera justicia.</p><p>Los represores se encargan de inducir una culpa que no les pertenece a las víctimas. Y lo logran, porque no hubo nadie que dijese que las víctimas tienen razón, que dicen la verdad. Nadie que procesase a los responsables. </p><p>La destrucción de la dignidad fue a tal escala en Guatemala, que las víctimas llegaron a pensar que no merecían que se les hiciera justicia. Eso es lo que ahora ha cambiado.&nbsp;</p><p>En palabras de la propia Emma Molina:</p> <p><em>“Es hasta este proceso de justicia que logro deshacerme de la culpa. Es un país, es el Estado diciendo lo siento. Siento lo que les hicimos, los dañamos irreparablemente, vamos a tratar de reparar al menos colocando la responsabilidad, las culpas, sobre quienes las deben asumir. </em></p> <p><em>En mi caso es tan profundamente sanador, tan reparador, que con eso ya me siento satisfecha con el proceso.</em></p> <p><em>Más allá de la pena impuesta, de la lista de cosas que quién sabe si se van a hacer, la posibilidad de contar la verdad, de recibir solidaridad a partir de esa verdad, prevalece la oleada, la avalancha de amor de parte de miles de guatemaltecos. Eso es lo que repara.</em></p> <p><em>Las injusticias deberían encararse de dos formas: una, poner la responsabilidad sobre quien la tiene; la otra, repararle el alma a una. Oír de parte de la gente, lo siento, estoy con usted, lamento que mi Estado haya hecho esto.&nbsp;</em><span style="font-style: italic;">Ahora tenemos una resolución jurídica que ordena al Estado que busque los restos de mi hermano. Con la solidaridad nacional e internacional vamos a seguir en este empeño toda la vida”.</span></p> <p>El juez Pablo Xitumul de Paz, al dar lectura a la condena, dijo que los acusados son responsables de "violación y delitos contra los deberes de la humanidad”. </p><p>"Esto ofende a todos los seres humanos, por lo que no debe quedar en la impunidad", dice Xitumul y agrega que reclamar que no hubo guerra interna sino un "enfrentamiento entre guerrilla y ejército" es un argumento "insostenible", pues se involucró a la población civil para luego "atacarla sin misericordia, como lo hicieron".</p> <p>Emma Molina que se opuso porfiadamente a presentar su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pero fue finalmente convencida por otras mujeres de que ella debía salir, con su propia voz, a decir la verdad.</p><p class="mag-quote-center">El resultado de los procesos de Sepur Zarco, como ahora el de Emma Molina, fracturan la tradición de impunidad que reinaba en Guatemala.</p><p>En esa búsqueda de la persuasión tuvo una influencia deciksiva el caso de las mujeres de Sepur Zarco, que la inspiraron a hablar, a contar lo sucedido. Las<a href="http://www.unwomen.org/es/news/stories/2017/10/feature-guatemala-sepur-zarco-in-pursuit-of-truth-justice-and-now-reparations"> abuelas de Sepur Zarco</a>, perdieron el miedo, y fueron a los tribunales para contar su historia de esclavitud sexual y laboral en una humilde comunidad.</p> <p>El resultado de los procesos de Sepur Zarco, como ahora el de Emma Molina, fracturan la tradición de impunidad que reinaba en el país centroamericano. </p><p>Thelma Aldana, Fiscal General, junto a la misión de Naciones Unidas, son partícipes del proceso de normalización democrática, de recuperación de la justicia en Guatelmala.</p> <p>Hay ansiedad de justicia, que incluye el encarcelamiento de un expresidente, Otto Pérez Molina y de otros ex representantes del Estado. Eso es bastante, pero es insuficiente de cara a lo que todavía debe alcanzarse para restablecer la normalidad: las víctimas son víctimas y los delincuentes son delincuentes.</p> <p>Son las mujeres, las protagonistas, aunque no exclusivas, del esfuerzo de devolución de los derechos hurtados, de la recuperación de la dignidad, del rechazo al miedo, de la recusación de culpas que deben asumir los culpables verdaderos.</p><p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ollantay-itzamn%C3%A1/guatemala-en-el-limbo">Guatemala en el limbo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pamela-leiva-jacquel-n/guatemala-primer-juicio-por-violaciones-sistem-ticas-de-muj">Guatemala: juicio por violaciones de mujeres indígenas</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-cepeda/guatemala-protesta">Guatemala protesta</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Guatemala </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Guatemala Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Ideas International politics Indigenous People José Zepeda Wed, 06 Jun 2018 17:15:01 +0000 José Zepeda 118282 at https://www.opendemocracy.net Chile criminaliza a los defensores de la tierra y el agua mapuches https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/felipe-lagos-rojas-centro-de-investigaci-n-y-defensa-del-sur/chile-criminaliza-los <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La infame Ley Antiterrorista aplicada a tres acusados refleja el estado de injusticia continua que vive esta comunidad indígena. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/felipe-lagos-rojas-centro-de-investigaci-n-y-defensa-del-sur/chile-criminalizes-ma">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Untitled1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Untitled1.png" alt="" title="" width="449" height="309" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Luis Tralcal Quidel con su hija. Fuente: cortesía de CiDSUR. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>El pasado 5 de mayo, un tribunal local de Temuco, al sur de Chile, condenó a Luis Tralcal Quidel, a José Tralcal Coche y a José Peralino Huinca por terrorismo al considerarles culpables de incendiar una mansión en 2013 - sus dueños, la pareja Luchsinger-Mackay, que se encontraban en la casa en aquellos momentos, murieron a resultas del incendio. Era ésta la segunda vez que se juzgaba el caso: en octubre de 2017, el tribunal de apelación de Temuco había absuelto a los once acusados y desestimado la acusación de terrorismo.</p><p>Los tres hombres, condenados a cadena perpetua, han pasado ya tiempo en la cárcel como resultado de este y de otros juicios anteriores, en la mayoría de los cuales bajo acusación de terrorismo. Luis Tralcal, en concreto, ha comparecido ante un tribunal en nueve ocasiones y aunque ha sido absuelto una y otra vez, ha pasado varios años en "prisión preventiva". Los tres son activistas comunitarios que han liderado las luchas locales para la restitución del territorio mapuche. Se consideran defensores de la tierra y el agua y luchan por preservar el&nbsp;Wallmapu&nbsp;(el territorio ancestral mapuche) del extractivismo, la economía depredadora y los modos de vida codiciosos. Como muchos de sus&nbsp;peñis&nbsp;(hermanas y hermanos) antes que ellos, han sido perseguidos, hostigados e intimidados por los poderes fácticos y no fácticos del país: el gobierno central y sus ramas locales, el poder judicial, la policía y los principales medios de comunicación.</p><h3>Trampas del Estado y presiones corporativas</h3><p>Al igual que muchos de los anteriores&nbsp;&nbsp;juicios de activistas mapuches, este ha sido irregular desde el principio. El hecho de que el conflicto mapuche se haya intensificado en estos últimos años ha motivado que el Estado chileno quisiera convertir este juicio en un juicio-espectáculo, en el que se ha presentado el caso Luchsinger-Mackay (sin duda un acontecimiento terrible) como caso emblemático de "terrorismo mapuche" - a pesar de todas las pruebas demostrando lo contrario, ha aplicado la "Ley Antiterrorista" a los acusados. El día después de los hechos,&nbsp;El Mercurio&nbsp;publicaba un artículo bajo este titular: "<a href="http://impresa.elmercurio.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=06-01-2013%200:00:00&amp;NewsID=104673&amp;dtB=12-01-2013%200:00:00&amp;BodyID=10&amp;PaginaId=5">El Vilcún</a>", en el que se sugería que Luis Tralcal había desempeñado un papel protagonista en el aumento de "acciones violentas" en la región.</p><p>La principal prueba contra los acusados es la primera declaración de Peralino Huinca (de 2013) en la que, en ausencia de su abogado, testificó contra sí mismo y otros diez acusados mapuches. Más tarde se retractó de esta declaración y afirmó que la había firmado bajo tortura y otras coacciones - le ofrecieron dinero y protección especial, que rechazó. No hay ninguna grabación en video o audio de esta presunta confesión, solo un documento escrito en un lenguaje mucho más sofisticado que el que suele usar Peralino. Su segunda declaración, en la que describe el contenido de la primera como "puras mentiras", puede verse&nbsp;<a href="http://www.mapuexpress.org/?p=8164">aquí</a>. Pruebas psicológicas realizadas siguiendo el Protocolo de Estambul confirmaron que la primera declaración de Peralino se hizo bajo coacción.</p><p>Las operaciones de seguridad al margen de la ley forman parte de la vida cotidiana de Wallmapu. Un grupo de carabineros de alta graduación están siendo juzgados en estos momentos por cargos de asociación ilícita en relación con una operación encubierta, la Operación Huracán, que tenía como objetivo armar un&nbsp;<a href="http://ciperchile.cl/2018/03/13/operacion-huracan-testimonios-y-confesiones-confirman-que-todo-fue-un-montaje/">gran montaje policial</a>&nbsp;para acusar a los activistas mapuches. Al no haber encontrado pruebas contra los sospechosos, la Unidad de Inteligencia Policial (UIOE) desarrolló un sistema para interceptar mensajes de texto hacia y desde los dispositivos electrónicos de diez sospechosos, a fín de poderlos utilizar posteriormente como pruebas - todo ello, con el consentimiento de un juez del tribunal de Temuco. Aunque se creó una&nbsp;<a href="http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/ff-aa-y-de-orden/carabineros/diputados-aprobaron-comision-investigadora-por-operacion-huracan/2018-03-15/111527.html">comisión parlamentaria especial</a>&nbsp;para investigar los hechos, a la misma UIOE que estaba siendo investigada se le permitió aportar pistolas y panfletos como pruebas en la versión previa del presente juicio.</p><p>Por añadidura, se ha revelado recientemente que dos de los tres jueces que presidían el juicio estaban, y todavía están, solicitando un&nbsp;<a href="https://www.cooperativa.cl/noticias/pais/judicial/casos-emblematicos/caso-luchsinger-defensor-denuncia-que-jueces-postulan-a-ser-notarios/2018-05-09/123617.html">empleo público</a>, en lo que es un flagrante conflicto de intereses, ya que el gobierno es uno de los demandantes en este caso. El tercer magistrado (una mujer), que se había mostrado respetuosa en todo momento con el debido proceso, se retiró por prescripción médica unos días antes de hacerse pública la sentencia por presunto hostigamiento en el lugar de trabajo. A esto debe agregarse que los principales testigos de los demandantes fueron algunos de los mayores productores agrícolas de la región.</p><p>La cadena de acontecimientos que ha conducido al juicio actual comenzó como reacción ante la sentencia absolutoria de 2017 - una reactivación, de hecho, de la ofensiva colonial de Chile - corporaciones, Estado y medios - contra el movimiento mapuche de defensa de su territorio y cultura. En septiembre de 2017, bajo el gobierno de Michelle Bachelet, tuvo lugar&nbsp;<a href="https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/region-de-la-araucania/2017/09/22/autoridades-se-reunieron-en-temuco-para-coordinar-acciones-tras-ataques-incendiarios.shtml">una reunión</a>&nbsp;entre los jueces de los tribunales de la región y altos cargos de la policía, fiscales y autoridades gubernamentales. Una semana después, el vicesecretario del interior chileno, Mahmud Aleuy,&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/politica/2017/09/29/la-argentina-y-chile-acordaron-un-plan-para-frenar-la-violencia-mapuche/">visitó a su homólogo argentino</a>&nbsp;en Buenos Aires, dándole así dimensión transnacional al conflicto.</p> <iframe width="460" height="259" src="https://www.youtube.com/embed/6p4HWpoX5SY" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe><h3></h3><h3>La respuesta internacional ante las acusaciones de “terrorismo”</h3><p>La persecución por parte del Estado chileno de líderes de base y autoridades espirituales mapuches ha sido condenada por varias organizaciones como el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile (INDH), la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Foro Humanista Europeo y muchas otras. En varias ocasiones (por ejemplo, en su&nbsp;<a href="file://localhost/informe%2520de%25202014%2520HYPERLINK%2520%2522https/::www.indh.cl:wp-content:uploads:2014:12:INDH-2014-Final.pdf%2522%2520">informe de 2014</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.laizquierdadiario.com/INDH-senala-como-preocupante-el-fallo-que-aplica-ley-antiterrorista-a-comuneros-Mapuche?id_rubrique=2653">hace algunas semanas</a>), el INDH, organismo autónomo e independiente del gobierno de turno, ha declarado explícitamente que el Estado chileno incurre desde hace tiempo en acciones que violan las normas y acuerdos que él mismo ha suscrito - el más importante de ellos, el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales de 1989, que Chile firmó en 2008.</p><p>El Convenio 169 de la OIT está&nbsp;considerado la principal herramienta internacional para la defensa de los derechos indígenas. Anula en algunos aspectos importantes anteriores disposiciones legales asimilacionistas en la medida en que reconoce la naturaleza inalienable de los derechos colectivos de los pueblos nativos, incluido el derecho a la autodeterminación económica y política. También establece el derecho a consulta en caso de conflicto, especialmente en asuntos relacionados con intereses de la agroindustria y la minería. Exige que se respeten especialmente los derechos humanos en los conflictos indígenas, y aconseja a las autoridades evitar imponer sanciones penales o el uso de la justicia ordinaria en estos casos.</p><p>En 2014, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un fallo en el caso Norín Catrimán y otros vs. Chile en el que establecía que el Estado chileno había violado el principio de igualdad y no discriminación, así como el derecho a igual protección ante la ley, en el juicio de siete líderes mapuches acusados de terrorismo. En aquel momento, 23 de las 26 personas acusadas de terrorismo en Chile eran mapuches.</p><p>Convertida en ley (con el número 18.314) en 1984, la llamada "Ley Antiterrorista" fue una herramienta pensada para aplastar la oposición al régimen dictatorial de Pinochet. Se basó en la llamada Doctrina de la Seguridad Nacional, una serie de principios promovidos por Estados Unidos en su intento de dominar el hemisferio tras el triunfo de la revolución cubana que resultaron clave, muy especialmente para los militares adiestrados en la Escuela de las Américas, para definir al "enemigo interno" - a saber: marxistas, comunistas, izquierdistas radicales y otros elementos desestabilizadores. En este contexto, las luchas de los mapuches no tardaron en encasillarse como actividades terroristas.</p><p>La acusación de terrorismo permite a las autoridades mantener a los sospechosos en lo que ha dado en llamarse "prisión preventiva" durante largos períodos de tiempo, práctica que la CIDH en 2014 dictaminó como altamente discriminatoria. También aumenta las sentencias hasta duplicarlas, permite y de hecho alienta la participación en los juicios de "testigos sin rostro" e informantes pagados, e impone una serie de restricciones a los abogados de los acusados por motivos de "seguridad nacional". Cabe señalar que con anterioridad a la sentencia del pasado mayo, los dos únicos condenados por terrorismo relacionados con el conflicto mapuche eran en realidad&nbsp;<a href="file://localhost/agentes%2520infiltrados%2520de%2520la%2520polic%25EDa%2520HYPERLINK%2520%2522http/::www.derecho.uchile.cl:comunicaciones:columnas-de-opinion:137354:derechos-humanos-ley-antiterrorista-y-mapuchebrmyrna-villegas%2522">agentes infiltrados de la policía</a>.</p><p>En Chile, la Ley Antiterrorista nunca ha sido seriamente cuestionada, y menos aún impugnada, por los gobiernos supuestamente progresistas posteriores a la dictadura. Hoy, el presidente derechista Piñera ha reconocido la necesidad de "<a href="https://prensa.presidencia.cl/comunicado.aspx?id=72315">perfeccionarla</a>" pero, casi al mismo tiempo, ha anunciado su intención de&nbsp;<a href="http://radio.uchile.cl/2018/01/20/pueblos-originarios-en-alerta-por-eventual-retiro-de-chile-del-convenio-169/">retirar el país</a>&nbsp;de la Convención de la OIT</p> <iframe width="460" height="259" src="https://www.youtube.com/embed/jh-97Ojgz9M" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe><h3>Como otros países de las Américas…</h3><p>Los grupos de defensa de los derechos humanos en Wallmapu interpretan la última sentencia del juicio Luchsinger-Mackay como una clara demostración de fuerza por parte de los poderes corporativos que defienden sus inversiones en la región. Según ellos, este es el motivo real de las presiones políticas que ejercen sobre el sistema judicial los sucesivos gobiernos chilenos – y recuérdese que el gobierno es, en este caso, uno de los demandantes.</p><p class="mag-quote-center">La violencia legal ejercida por la policía, el sistema judicial y el gobierno en este caso es solo el último episodio de la historia del Estado chileno ejerciendo de poder colonial.</p><p>La violencia legal ejercida por la policía, el sistema judicial y el gobierno en este caso es solo el último episodio de la historia, ya muy larga, del Estado chileno ejerciendo de poder colonial en defensa de los grandes intereses capitalistas y contra quienes defienden otras formas de vida y otros usos de la tierra en base a una epistemología alternativa que ha sobrevivido a casi 500 años de políticas y tecnologías de aniquilación. Hoy, en Chile, las mismas instituciones que deberían observar y proteger los derechos individuales se muestran impotentes para evitar que tres miembros de la comunidad mapuche sean condenados a cadena perpetua. La última baza de que dispone su abogado es presentar recurso ante el Tribunal Supremo solicitando la anulación de la sentencia, con la esperanza de que el alto tribunal se revele insensible a unos poderes que coinciden con las fuerzas de ocupación de Wallmapu y que operan, de hecho, en todas las instituciones chilenas.</p><p>Esta no es, sin embargo, una ofensiva nacional, sino regional. En los últimos años, hemos asistido al aumento terrible de los asesinatos de activistas ambientales, indígenas y demás, en contextos no urbanos. Según&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2018/feb/02/almost-four-environmental-defenders-a-week-killed-in-2017">The Guardian</a>, 116 activistas ambientales fueron asesinados en 2017 en América Latina, de un total mundial de 197. Esto significa que se asesinaron casi cuatro defensores latinoamericanos del medio ambiente a la semana - 46 en Brasil, 32 en Colombia, 15 en México... A muchos otros se les hostiga, criminaliza y amenaza con el destierro o la cárcel si no se suben al tren del "desarrollo". En Chile, dos años después del asesinato (que fue presentado inicialmente como un suicidio) de la activista Macarena Valdés, no hay señales de que el caso progrese.</p><p>A la espera de la ratificación o revocación de la sentencia del mes de&nbsp;&nbsp;mayo, el silencio impuesto a la opinión pública chilena obliga a salir en busca de la solidaridad internacional. "Declarar bajo tortura no es una prueba de nada" y "Tralcal es inocente" son dos de los lemas de la campaña. En los videos que ofrecemos a continuación, Luis Tralcal dice que en el caso Luchsinger-Mackay, la justicia chilena "ha sido incapaz de hallar y detener a los perpetradores reales" y que "desde el primer día, la policía sabía que yo no estaba en ese lugar, porque estaba en un lugar público". Por su parte, José Tralcal cuenta que le dijeron en la cárcel: " Si quieres estar tranquilo, retírate y renuncia al liderazgo (...) Pero no pude. No puedo abandonar a las familias mapuches en una situación tan vulnerable".</p> <fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/daniel-wizenberg-pablo-linietsky/comer-tierra"> Patagonia trágica</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/saskia-fischer/mapuches-contra-benetton-descolonizando-el-territorio-1">Mapuches contra Benetton: descolonizando el territorio</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/hernan-horacio-schiaffini/por-que-el-estado-argentino-reprime-al-pueblo-mapuche">¿Por qué el Estado argentino reprime al pueblo mapuche?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Chile </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Chile Civil society Conflict Democracy and government Indigenous People Centro de Investigación y Defensa del Sur Felipe Lagos-Rojas Wed, 06 Jun 2018 12:36:34 +0000 Felipe Lagos-Rojas and Centro de Investigación y Defensa del Sur 118273 at https://www.opendemocracy.net Elección, polarización y hartazgo social en México https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/gerardo-dom-nguez-gonz-lez/elecci-n-polarizaci-n-y-hartago-social-en-m-xico <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Polarización social y política, ascenso del populismo y desdibujamiento de los partidos políticos son consecuencia de un sistema institucional deslegitimado, gobiernos ineficientes y corrupción tenaz. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/gerardo-dom-nguez-gonz-lez/elections-polarisation-and-frustration-in-mexico">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-35627547.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-35627547.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una trabajadora de la fábrica mexicana de máscaras de látex REV pinta una de Andres Manuel Lopez Obrador, candidato presidencial a la elección en México 2018 Foto: Carlos Tischler/NurPhoto/Sipa USA. PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<strong>"Elecciones México 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</strong>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad en el marco de nuestro proyecto <a href="https://twitter.com/hashtag/EleccionesAbiertas2018?src=hash">#EleccionesAbiertas2018</a></p><h2><span>El hartazgo social, ¿cuál es el mal menor?</span></h2><p><span>En el México de 2018, la polarización social y política trasciende la ideología para instalarse en el discurso status quo vs. antisistema. De manera más específica, estamos frente a un fenómeno en el que la decisión será entre la permanencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) o el triunfo del populismo, representado por el candidato del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador (AMLO).&nbsp;</span></p><p><span>Como mostró una encuesta del diario Reforma (2 de mayo de 2018), la gente prefiere sacar al PRI del gobierno a que gane AMLO, debido al hartazgo derivado principalmente de la percepción de una corrupción endémica que ha prevalecido tanto en los gobiernos federales del PRI, como en los dos períodos (2000-2006, 2006-2012) del Partido Acción Nacional (PAN). Discurso anti-PRI vs discurso anti-AMLO en los que el punto común y destacado es la ausencia de propuestas.</span></p><p><span>El candidato de Morena ha sabido interpretar y aprovechar el malestar de la sociedad mexicana, lo que lo ha llevado a adoptar y hacer popular la calificación de “La mafia en el poder”, en donde encasilla a todo aquel actor, partido, grupo empresarial, etc. que no piense como él.</span></p><p><span>El resultado ha sido que toda alianza en su contra para atacarlo, más que debilitarlo, lo fortalezca. Esa fuerza se nutre del encono social resultado de una corrupción percibida como uno de los principales factores de la desigualdad y que ha gestado un sentimiento de exclusión entre la población. Hoy por hoy, a diferencia de lo que se consideraba hace seis años, el verdadero peligro para México ya no es Andrés Manuel López Obrador, sino el PRI.</span></p><p class="mag-quote-center">Esa fuerza se nutre del encono social resultado de una corrupción percibida como uno de los principales factores de la desigualdad.&nbsp;</p><h2><span>El fin de las ideologías partidistas</span></h2><p><span>Las recientes alianzas entre fuerzas políticas con ideologías de origen tan distinto como la de Por México al Frente, en la que convergen el PAN (partido catalogado históricamente de centro-derecha), con los partidos de izquierda, Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el de Movimiento Ciudadano (MC), o la del mismo Morena con el Partido Encuentro Social (PES) (partido conservador de derecha), han contribuido de manera importante al desdibujamiento de las ideologías, en donde lo que prevalece es el pragmatismo por el triunfo electoral. Cabe señalar que, en elecciones locales, únicas en las que existe evidencia de los resultados entre la alianza PAN-PRD, se han obtenido importantes triunfos electorales (por ejemplo, en 2017, en la elección para gobernador en Nayarit y en la mayoría de las alcaldías en Veracruz, y en 2016 en la elección para gobernador en Quintana Roo, entre otros).&nbsp;</span></p><p><span>Ese desdibujamiento ideológico ha abierto un espacio al populismo. Los partidos políticos dejan de ser atajos informativos para la toma de decisiones. El escenario es que la elección se polarizará entre dos candidatos, no entre dos ideologías. Lo que importa es el voto prosistema vs antisistema. La lucha partidista ha sido sustituida por una guerra de facciones que está reconfigurando el espectro político de México.&nbsp;</span></p><p><span>Podemos observar que por un lado, en el caso de México, el espacio central (middle-ground) se ha convertido en el universo de convergencia de propuestas bajo un esquema de intento de “catch all voters”. Por otra parte, y de manera paradójica, también se fortalecen las propuestas radicales. En ese sentido, podríamos considerar que, la batalla electoral se polariza entre un centro-izquierda-derecha, y un radicalismo de “izquierda” que presenta numerosas características típicas de un populismo “irresponsable", pero eficaz en cuanto al acaparamiento de votos de todos aquellos inconformes que, hoy por hoy, en México son muchos.&nbsp;</span></p><p><span>Como en el caso de Francia, en la elección mexicana habrá al final dos opciones que aglutinarán dos visiones distintas de país. Los matices desaparecerán y las encuestas se convertirán en una especie de primera vuelta, a partir de la cual los electores antilopezobradoristas se congregarán entorno a un solo candidato.</span></p><h2><span>Un país de instituciones sin instituciones</span></h2><p><span>Por otro lado, cabe señalar que la política representativa cada vez está más erosionada. El encono social ha crecido en los últimos años entre una ciudadanía mexicana, en gran parte decepcionada por la prevalencia de una élite que no se ha renovado desde hace décadas, y que es percibida como corrupta y responsable de la falta de oportunidades que ha dado pie a una baja movilidad social.&nbsp;</span></p><p><span>El desprestigio de las instituciones es notable: no hay credibilidad, la gente se siente cada vez menos representada y el gobierno enfrenta sus más bajos niveles de aceptación en la historia moderna del país (en marzo de 2018, según Consulta Mitofsky, el nivel de aprobación del presidente Enrique Peña Nieto estaba en 21%).&nbsp;</span></p><p><span>La incorporación de las Fuerzas Armadas a la lucha contra el narcotráfico, para hacer las veces de policía militarizada, sin un adecuado marco legal que los regule (la aprobación el año pasado de la Ley de Seguridad Interior, más que solucionar el problema, generó una enorme controversia dentro de la sociedad civil debido al temor a que la presencia continua de las fuerzas armadas en las calles pudiera generar más violencia en el largo plazo), ha contribuido al desprestigio de corporaciones, muy bien evaluadas durante muchos años, como la Marina y el Ejército.&nbsp;</span></p><p><span>Aunado a lo anterior, después del triunfo de Vicente Fox en 2000, resultado de las reformas electorales de 1990, 1993, 1994 y 1996, los partidos políticos dedicaron un importante esfuerzo a reventar la credibilidad del Instituto Federal Electoral (IFE), ahora Instituto Nacional Electoral (INE) (2014), debido a que se dieron cuenta del peligro que un árbitro reconocido y legitimado representaba para sus intereses. López Obrador jugó un papel protagónico en este proceso de desacreditación. La consecuencia, a la fecha, complementada por la serie de arbitrariedades cometidas por el Tribunal Federal Electoral (TRIFE), como la resolución en favor de candidatos independientes que no cumplían con los requisitos para participar en el proceso electoral, ha sido que la credibilidad de las instituciones electorales esté en niveles lamentables.&nbsp;</span></p><p><span>En ese sentido, un árbitro desacreditado constituye un riesgo a la estabilidad de un proceso electoral como el que se avecina.</span></p><p><span>La percepción de la gente es la de una democracia que no funciona, consecuencia de una larga historia de gobiernos ineficientes durante cuyas administraciones ha habido incremento de la violencia, pobreza, desempleo, marginación, un mediocre desempeño de la economía, etc.</span></p><p class="mag-quote-center">El desprestigio de las instituciones es notable: no hay credibilidad, la gente se siente cada vez menos representada y el gobierno enfrenta sus más bajos niveles de aceptación.&nbsp;</p><h2><span><strong>El ascenso del populismo irresponsable</strong></span></h2><p><span>Toda esta situación ha servido de abono para el ascenso del señalado populismo en el país. No hay una comprensión de que los problemas multidimensionales y complejos de la realidad no pueden resolverse con soluciones sencillas u ocurrencias.&nbsp;</span></p><p><span>Las mentiras se convierten en el instrumento más atractivo para adquirir adeptos desinformados y enojados. Destacan el oportunismo político cuyo único fin es el de aliarse con quien sea, como con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), uno de los más importantes y desprestigiados de México, por ejemplo, y los discursos antisistema, sin apoyarse en estudios o argumentos sólidos (como el de cancelar la Reforma Educativa, o la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México).&nbsp;</span></p><p><span>El objetivo es ganar, independientemente del costo. Por otra parte, los otros candidatos no han sabido ofrecer una propuesta o articular un discurso que sirva de contrapeso al de Morena, y se han enfrascado de igual forma en una guerra de descalificaciones, campañas negativas y mentiras que no contribuyen a la fortaleza del proceso electoral ni a la estabilidad social.</span></p><h2><span><strong>La responsabilidad de los otros</strong></span></h2><p><span>En conclusión, un proceso electoral, en una realidad polarizada como la descrita, resulta riesgoso dado que se abren espacios para la ingobernabilidad. Más aún si el resultado llega a ser de menos de dos puntos porcentuales, y en especial, si éste no favorece al candidato de Morena, la probabilidad de un escenario de confrontación social se vuelve alta.</span></p><p><span>Es por ello que surge la urgencia de identificar y promover discursos que construyan puentes y que impulsen lógicas de despolarización. Pero hasta la fecha, los dos debates de los candidatos presidenciales han ido en el sentido contrario sin abonar a esta urgencia.</span></p><p><span>Desafortunadamente queda claro que ese tipo de discursos no provendrán de los candidatos. Por un lado, la polarización representa el principal elemento de éxito de la campaña de AMLO. Ante esta situación, al resto de los contendientes sólo les queda acomodarse, si bien no necesariamente en el extremo derecho del espectro, sí en el rango de izquierda-centro-derecha, para capitalizar el voto <em>antilópezobradorista.&nbsp;</em></span></p><p class="mag-quote-center">Es por ello que surge la urgencia de identificar y promover discursos que construyan puentes y que impulsen lógicas de despolarización.&nbsp;</p><p><span>AMLO se ha convertido en una opción muy atractiva. Además, es un candidato que lleva dieciocho años en campaña, por lo que su nivel de conocimiento entre la población es muy elevado. La gente ya no tiene mucho más que aprender de su personalidad o de su discurso, por lo que es poco probable que la mayor parte de aquellos que han votado históricamente por él cambien de opinión. El resto está compuesto por la población harta de los gobiernos de los últimos años, que han estado en manos del PRI y del PAN y cuyos resultados, a los ojos de la población, han dejado mucho que desear.&nbsp;</span></p><p><span>Es por esa razón que los niveles de preferencia electoral del candidato de Morena difícilmente se modificarán de forma radical, a pesar de las campañas negativas en su contra (relacionarlo con Chávez y Maduro).&nbsp;</span></p><p><span>Ante dicho escenario, el discurso propositivo y de exhorto a la no polarización deberá provenir de la clase empresarial, medios de comunicación (incluidos los influencers de medios digitales), columnistas, sociedad civil, órganos electorales y gobiernos, tanto estatales como federal, a pesar del desprestigio de estos últimos.&nbsp;</span></p><p><span>Es menester que estos integrantes de la sociedad hagan un llamado a la unidad, correcta convivencia y aceptación de las reglas electorales, gane quien gane. Un pacto de civilidad para que, sea cual sea el resultado del primero de julio, prevalezcan el orden, la paz y la convivencia, con la intención de reconstruir la cohesión social, tan deteriorada en los últimos años.</span></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sanjuana-mart%C3%ADnez/elecciones-mexico-2015">Elecciones Mexico 2015 : ¿Un triunfo del ciudadano?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/alejandra-gait-n-barrera/m-xico-al-borde-del-precipicio-perpetuar-el-status-quo-o-">México al borde del precipicio</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Democracy and government despolarización desinformación polarización elecciones 2018 Gerardo Domínguez González Wed, 06 Jun 2018 00:26:30 +0000 Gerardo Domínguez González 118267 at https://www.opendemocracy.net Populismos y polarizaciones ante la segunda vuelta de las presidenciales colombianas https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/alejandro-jim-nez-ospina/populismos-y-polarizaciones-ante-la-segunda-vuelta-de-las <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p style="text-align: left;">La construcción de un enemigo común y la proposición de soluciones fáciles y rápidas para derrotarlo parece ser bastante atractiva para un gran sector de la población.<!--EndFragment--></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-06-05 at 6.22.19 PM_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-06-05 at 6.22.19 PM_0.png" alt="" title="" width="460" height="315" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Elecciones presidenciales Colombia. Fuente: Univisión/Flickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/eleccionescolombia" target="_blank">"Elecciones Colombia 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</a>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad y La Fundación Friedrich Ebert.</p><p>Las elecciones presidenciales son el momento propicio para medir el clima político y entender diferentes dinámicas sociales de un país. Las que se están llevando a cabo en este momento en Colombia parecen presentar algunas características distintivas. Por un lado, se están utilizando discursos populistas, presentando propuestas simples para resolver problemas complejos, todo con el fin de captar votos. Por el otro, se percibe una apariencia de división de la sociedad en dos bandos, con tendencias hacia extremos ideológicos. ¿Cómo evolucionan estas características de cara a la segunda vuelta que se realizara el próximo 17 de junio?</p><p>Con la totalidad de las mesas de votación informadas, el <a href="https://presidente2018.registraduria.gov.co/resultados/html/resultados.html" target="_blank">preconteo</a> de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia señala que los candidatos Iván Duque del partido Centro Democrático y Gustavo Petro del movimiento Progresistas obtuvieron las mayores votaciones, y pasan a la segunda vuelta. Entre ambos sumaron el 64,22% de los votos válidos, 39,14% para Duque y 25,08% para Petro. Doce millones y medio de votos entre diecinueve millones trescientos mil.</p><p>Ambos candidatos, así como sus partidos políticos y movimientos, y sus programas y propuestas de gobierno, han sido calificados como populistas desde la academia, el análisis político y las tribunas de opinión. Al mismo tiempo, los propios candidatos se han acusado mutuamente de populistas. Por ejemplo, a inicios de campaña <a href="https://www.bluradio.com/politica/no-permitiremos-el-populismo-en-colombia-ivan-duque-candidato-del-cd-162756" target="_blank">Iván Duque afirmó:</a> “No vamos a dejar que nuestro país caiga en las fauces del populismo que tantos males le ha traído a los hermanos venezolanos”, en una referencia indirecta a los candidatos percibidos como de izquierda, entre ellos Gustavo Petro.</p><p>El populismo ha sido entendido de muchas formas, pero<a href="https://www.dejusticia.org/wp-content/uploads/2018/04/Rising-to-the-populist-challenge_1.pdf?x54537" target="_blank"> el concepto que yo utilizo</a> parte de dos características. Por un lado, los discursos populistas tienden a plantear una división de la sociedad en dos bandos, entre amigos y enemigos, entre “nosotros” y “ellos”, entre la élite y el pueblo. Y por el otro, quien utiliza el discurso populista se identifica a sí mismo como la única persona que puede representar a ese “nosotros” y llevarlo a la victoria contra el enemigo, “ellos”. A estas dos características se les denomina anti-elitismo y anti-pluralismo, respectivamente.</p><p class="mag-quote-center">Quien utiliza el discurso populista se identifica a sí mismo como la única persona que puede representar a ese “nosotros” y llevarlo a la victoria contra el enemigo, “ellos”.</p><p>Un caso claro de este tipo de discurso populista se puede ver en la forma en que actualmente hacen política Álvaro Uribe y el Centro Democrático, su partido político. El ejemplo puede verse en un video publicado en su cuenta de Twitter el pasado 22 de abril de 2018 para apoyar a la fórmula de su partido para las presidenciales. Allí afirmaba, literalmente:</p><p><em>“El castrochavismo destruye, nuestros candidatos construyen. El castrochavismo destruye los lazos de armonía social, instiga odio de clases; nuestros candidatos (…) quieren construir lazos fraternos, armonía social, tener una economía con los principios de la doctrina cristiana, avenimiento de trabajadores y empresarios, cero corrupción, menos impuestos, más salario (…) Iván Duque y Martha Lucía Ramírez son los únicos que pueden derrotar en estas elecciones al castrochavismo. Y además, con un excelente gobierno que harían, son los únicos que pueden parar esta amenaza castrochavista en el 2022”.&nbsp;[1]</em></p><p>La lógica del discurso es tan sencilla como efectiva. Primero construye un enemigo, el castrochavismo, tan amplio que abarca todo aquello que no se adapte a su visión de país. Luego separa a quienes representan ese supuesto castrochavismo del resto de la sociedad, la divide en dos: los castrochavistas, “ellos”, el enemigo, en un bando, y el pueblo colombiano en el otro, “nosotros”, los buenos de la historia. Y para completar la fórmula, muestra a sus candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, Iván Duque y Martha Lucía Ramírez., como los únicos salvadores, a los únicos que tienen la capacidad de vencer al enemigo en nombre de “nosotros”.&nbsp;</p><p>Los resultados alcanzados por el Centro Democrático en la primera vuelta el pasado 27 de mayo demuestran la efectividad de este tipo de discurso. 7’569.693 votos en todo el país, el 39,14% de los depositados. La cercanía de los hechos no permite la distancia necesaria para un análisis completo del fenómeno. No obstante, es posible aventurar una hipótesis: la construcción de un enemigo común y la proposición de soluciones fáciles y rápidas para derrotarlo parece ser bastante atractiva para un gran sector de la población; y si ese enemigo está construido a partir de categorías vaporosas pero llamativas, como “castrochavismo”, todo resulta mucho más sencillo.</p><p>Ahora bien, hasta el momento no parece que haya algo especialmente problemático en la forma de hacer política elegida por Álvaro Uribe y el Centro Democrático. Dentro de una sociedad democrática es válida la utilización de argumentos para convencer a las personas de elegir una opción sobre las demás. Asimismo, está dentro del ámbito de la libertad de expresión elegir palabras y términos que pueden chocar a otros con el fin de ganar simpatizantes. El problema aparece cuando se revisa el contexto colombiano actual y las condiciones de ejercicio de la deliberación democrática en el país.&nbsp;</p><p>El uso de estrategias populistas a partir de ejercicios anti-pluralistas parece tener un efecto concreto en el debate actual: el escalamiento de la violencia en el lenguaje y la discusión, y el distanciamiento entre las diferentes opciones políticas, que terminan entendiéndose como enemigas. Algo que se conoce hoy como <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/sandra-borda/presidenciales-en-colombia-polarizaci-n-o-deterioro-de-la-conversaci-" target="_blank">“polarización”.</a></p><p class="mag-quote-center">La construcción de un enemigo común y la proposición de soluciones fáciles y rápidas para derrotarlo parece ser bastante atractiva para un gran sector de la población.</p><p>Colombia es un país con una historia de violencia política armada sostenida, degradada y particularmente grave. Primero fue una discusión entre federalistas y centralistas, luego entre liberales y conservadores, después entre comunistas y capitalistas, sólo por poner tres ejemplos. Nuestra vida republicana está plagada de desacuerdos políticos que se intentan resolver a través de violencias. Un conflicto armado interno con más de ocho millones de víctimas es muestra viva de ello. En ese contexto, la utilización de estrategias populistas que presentan a ciertas personas o grupos como enemigos del pueblo por tener una ideología política determinada contribuye no sólo a polarizar la sociedad, sino que genera un ambiente peligroso para el ejercicio de la política y otras actividades especialmente vinculadas a la política, como la defensa de derechos humanos y el periodismo.</p><p>Pero lo más preocupante de todo es que el populismo se alimenta de la polarización, al tiempo que la polarización crece a medida que aumenta el uso de discursos populistas. Ese círculo vicioso genera escenarios ideales para que tomen fuerza ideas extremas, por lo general peligrosas para la democracia y los derechos humanos pero que son atractivas para ciertos sectores sociales. En la forma cómo llegaron Iván Duque, Gustavo Petro y sus movimientos políticos a la segunda vuelta es posible encontrar ejemplos claros de la utilización de discursos populistas para captar votos y convencer a la ciudadanía de votar por ellos.</p><p>Por el lado de Gustavo Petro, su movimiento Progresistas y su campaña Colombia Humana aparecen afirmaciones dichas en el marco del discurso posterior a la victoria del 27 de mayo:</p><p><em>“Este tipo de fuerzas que se aglutinan alrededor de la candidatura que hoy compite para la segunda vuelta, donde están Ordóñez, donde está Uribe, donde está Duque obviamente, parece tener un techo. Y, en cambio, somos nosotros, las fuerzas libres de la ciudadanía, las que no parecen tener techo, vamos avanzando con paso firme, constante, siempre adelante”.&nbsp;[2]</em></p><p>O escritos publicados en redes sociales luego de una manifestación en plaza pública particularmente concurrida:</p><p><em>“Y había un pueblo que decidió escapar de la esclavitud de la desigualdad y la violencia de cinco siglos y huyó del faraón hacia la libertad, y quedó entre el mar y el gran faraón que venía atrás cortando cabezas, y decidió partir las aguas. Eran las aguas de la historia”.&nbsp;[3]</em></p><p>Aquí la construcción del modelo populista se da a partir de la división de la sociedad en dos bloques, las fuerzas libres de la ciudadanía en un bando, “nosotros”, el pueblo que decidió escapar de la desigualdad, y una élite retardataria personificada en personas como Alejandro Ordóñez o Álvaro Uribe en otro bando, “ellos”, el enemigo, el faraón que venía atrás cortando cabezas. Luego de eso, lo que sigue es construir un ídolo, un salvador, identificar a quien vencerá, en nombre de “nosotros” a “ellos”. Resulta que esa figura es el candidato, es Gustavo Petro, nadie más.</p><p class="mag-quote-center">La segunda vuelta muestra ejemplos claros de la utilización de discursos populistas para captar votos y convencer a la ciudadanía de votar por Petro o Duque.</p><p><span>Mientras tanto, desde el Centro Democrático y la campaña de Iván Duque se pueden encontrar algunas otras afirmaciones en sentido similar. Las más impresionantes de ellas, por la forma en que encajan perfectamente en el concepto de populismo, están en las columnas de opinión de Fernando Londoño Hoyos, una de las cabezas ideológicas del partido. Primero opta por la épica, la elevación del espíritu y la acción humana:</span></p><p><em>“La campaña de Duque no es de nadie. Porque es del mismo pueblo que se levantó el 2 de octubre glorioso a derrotar, él solo, toda la maquinaria, todo el poder, todo el dinero, comprometidos en la infamia de consumar la rendición ante un grupo minúsculo de bandidos enriquecidos con la cocaína. Es un pueblo dispuesto a todo, hasta el heroísmo de una revolución sin precedentes e intuitivamente seguro de que le ha llegado su momento histórico”.&nbsp;</em><em>[4]</em></p><p>Y luego pasa al insulto, a la eliminación moral del enemigo:</p><p><em>“No hay hombres providenciales. Hay hombres que llegan a tiempo al escenario de la Historia, para transformar los pueblos, abriéndoles el camino hacia su destino. Eso es Iván Duque. Lo demás es resentimiento, indigencia moral e intelectual, abandono y muerte. Que cada uno escoja”.&nbsp;</em><em>[5]</em></p><p>Se puede ver que la separación de la sociedad en dos bandos es idéntica. En un lado está el pueblo, “nosotros”, el que ganó el plebiscito del 2 de octubre de 2016 y está dispuesto a iniciar una revolución; al otro lado está el enemigo, una élite combinada entre las FARC y la maquinaria y el poder político tradicionales, “ellos”. Seguidamente, aparece quien puede salvar al país del enemigo, una persona, un ídolo, en este caso Iván Duque.</p><p>Estos ejemplos no comprenden la totalidad de las campañas presidenciales y los discursos de ninguno de los dos candidatos. Si bien es posible calificar una propuesta política como populista, sería demasiado simplista reducir el gran apoyo que lograron ambos a una respuesta directa de la ciudadanía colombiana al populismo. Tampoco es deseable calificar la utilización de discursos populistas como dañinos per se;<a href="http://lasillavacia.com/silla-academica/pontificia-universidad-javeriana/petro-no-promueve-el-odio-de-clases-sino-que" target="_blank"> Luciana Cadahia explicó muy bien en La Silla Vacía </a>que la historia latinoamericana tiene grandes ejemplos de modelos populistas exitosos, como la Argentina de Perón o el Brasil de Getulio Vargas. Es la utilización del populismo para generar dinámicas de polarización rentables electoralmente lo que es preocupante.</p><p><span>Es difícil predecir los impactos de ese ciclo populismo-polarización que han abierto las candidaturas de Iván Duque y Gustavo Petro. Lo que no es difícil es pensar en los peligros que entraña presentar a un adversario político como un enemigo al que hay que eliminar en un país donde históricamente las diferencias políticas radicales se han solucionado por las armas. En una sociedad que aún no entiende las gravísimas dimensiones del exterminio de un grupo político como la Unión Patriótica.</span></p><p class="mag-quote-center">Se puede ver que la separación de la sociedad en dos bandos es idéntica. En un lado está el pueblo, “nosotros”,&nbsp;al otro lado está el enemigo.</p><p><span>Todo apunta a que en la segunda vuelta presidencial se dará una tendencia a la moderación de los discursos por el afán de los candidatos de captar los votos que recibieron Sergio Fajardo y Humberto de la Calle en la primera vuelta. Ninguno de los dos grupos de votantes parece responder a las lógicas amigo-enemigo que fueron tan útiles en la primera vuelta para Duque y Petro. En ese entendido, dada la necesidad de ampliar las votaciones que tiene cada candidato, lo que esperaría sería un alejamiento de los argumentos simples que permite formular el populismo y, de esa forma, una polarización menos marcada desde el punto de vista de los candidatos.</span></p><p><span>Por otro lado, el punto de vista de los votantes es distinto. Por lo menos desde 2014 la construcción de argumentos populistas desde la derecha uribista ha dibujado un panorama de enemigo interno (como el castrochavismo) que radicalizó a sectores grandes de la población, mismos sectores que el 27 de mayo respondieron al llamado y contribuyeron al triunfo del uribismo en la primera vuelta.&nbsp;</span></p><p><span>Mientras tanto, la accidentada alcaldía de Gustavo Petro en Bogotá permitió el diseño de un discurso basado en la resistencia de las élites a un gobierno popular que ha calado en ciertos sectores de la población y le ayudó a llegar al segundo puesto en la primera vuelta con una votación nada despreciable.&nbsp;</span></p><p><span>Puede que los candidatos moderen su lenguaje, pero muchos votantes ya están inmersos en la polarización, el escalamiento del lenguaje y el entendimiento de la sociedad como una disputa entre dos bandos que se odian entre sí. Independientemente de los resultados del próximo 17 de junio, el reto será reconstruir (¿o construir?) la política colombiana a partir de postulados más amables con la democracia, la deliberación de calidad y el pluralismo.</span></p><p>_______________</p><p>[1] Video publicado por Álvaro Uribe desde su cuenta de Twitter el 22 de abril de 2018.</p><p>[2] Dicha por Gustavo Petro el 27 de mayo de 2018, al conocer que avanzó a la segunda vuelta presidencial.</p><p>[3] Publicada por Gustavo Petro desde su cuenta de Twitter el 11 de mayo de 2018.</p><p>[4] Escrita por Fernando Londoño Hoyos el 30 de abril de 2018 en su columna del portal Las 2 Orillas.</p><p>[5] Escrita por Fernando Londoño Hoyos el 30 de abril de 2018 en su columna del portal Las 2 Orillas.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Democracy and government desinformación Populismo polarización elecciones 2018 Alejandro Jiménez Ospina Tue, 05 Jun 2018 23:23:40 +0000 Alejandro Jiménez Ospina 118265 at https://www.opendemocracy.net Histórica moción de censura en España: Adiós a Rajoy https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/cristina-flesher-fominaya/hist-rica-moci-n-de-censura-en-espa-adi-s-rajay <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Más allá de consideraciones electorales, muchos de los que lucharon tan duramente para ver este día se sintieron reconfortados al poder expulsar al PP del poder.<a href="https://www.opendemocracy.net/can-europe-make-it/cristina-flesher-fominaya/spain-s-historic-motion-of-no-confidence-how-can-we-und"> <em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Screen Shot 2018-06-01 at 23.20.55.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Screen Shot 2018-06-01 at 23.20.55.png" alt="" title="" width="460" height="336" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Captura de pantalla del Twitter de Íñigo Errejón: Adiós Rajoy, Adiós PP. </span></span></span>Aunque la naturaleza emocionalmente vertiginosa del cambio repentino de gobierno en España pueda parecer una hipérbole, la moción de censura que ha resultado en un cambio súbito de gobierno es histórica, y su impacto puede resultar transformador.</p><p>En términos de política española, se trata solo la cuarta moción de confianza la que se ha celebrado en democracia y la primera en prosperar. También es la primera vez que la persona que asume la presidencia del gobierno, Pedro Sánchez, del PSOE, en estos momentos no es miembro del Parlamento.</p><p>El camino de Sánchez a la presidencia ha sido extraordinario, merecedor por sí mismo de un argumento de película. Tuvo la posibilidad (algunos dirían que la imposibilidad) de formar un gobierno en 2016, pero Sánchez perdió su ocasión histórica en esa momento, y su fortuna se desvaneció rápidamente a partir de entonces. Expulsado de la dirección de su partido por un golpe interno, abandonó su escaño en el parlamento nacional y se lanzó a la carretera, atravesando las ciudades de España, construyendo una base de apoyo popular y conectándose con su electorado.</p><p>Sus esfuerzos dieron fruto cuando los militantes del PSOE desafiaron a los líderes del partido para que lo votaran en las elecciones primarias para dirigir el partido en mayo de 2017. Pero ninguna encuesta habría predicho que tendría una vía electoral hacia la presidencia del gobierno español. En cambio, fue el partido de derecha nacionalista Ciudadanos quien ocupó el primer puesto en le encuesta del Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) abril de 2018, donde obtuvo una estimación de voto del 28,7%, seguido por el PP, que bajaría al 21%, el PSOE con 20,5% y finalmente la coalición Unidos Podemos, con 18%. Pero su fortuna cambió radicalmente la semana pasada, cuando el PSOE presentó una moción de confianza a la velocidad del rayo, sin consultar antes con ninguna otra parte, que acabó catapultando a Sánchez a la presidencia del gobierno.</p><h3><strong>Corrupción, corrupción, corrupción</strong></h3><p>&nbsp;¿El desencadenante? La sentencia del “caso Gürtel ", que es solo el primer fallo en un esquema de corrupción política mucho más amplio, uno de los más importantes en la historia democrática de España, y que condenó a 29 de los 37 acusados ​​a un total de 351 años de prisión.</p><p>El fallo condenó al Partido Popular por haberse beneficiado de la corrupción institucional sistemática y confirmó judicialmente, por primera vez, la existencia de la "caja B" del partido, a través de la que el PP hizo pagos ilegales a los miembros del partido.</p><p>La evidencia fue detallada en los ignominiosos "papeles de Bárcenas", una documentación proporcionada por el ex tesorero del Partido Popular, Luís Bárcenas, que ha sido sentenciado a 33 años de prisión, y que detalla los nombres y los pagos de los fondos, incluido un cierto "M. Rajoy". La sentencia, de casi 1700 páginas, describe un complejo y vasto sistema de corrupción institucional, enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias.</p><p>El fallo es el más severo de los muchos casos de corrupción que se han presentado q la justicia, algunos de los cuales aún no se han sentenciado, como el caso Púnica y el caso Lezo. Cuando el caso fue abierto por el juez Baltasar Garzón en 2009, Mariano Rajoy , declaró: "Esta no es una trama del PP, es un complot contra el PP", una posición que ha mantenido hasta la fecha. En el momento de su declaración, Rajoy estuvo rodeado de los pesos pesados del partido, como Francisco Camps (ex presidente de Valencia), la ex ministra de Salud Ana Mato y la ex alcaldesa de Madrid Esperanza Aguirre, todas ellas personas que han resuktado directa o indirectamente implicadas en la corrupción. El fallo del caso Gürtel impugnó la narrativa del PP, que argumentaba que se trataba de casos aislados que nada tenían que ver con el partido en su conjunto.</p><p>Sin embargo, el Partido Popular resultó ser aparentemente indestructible, capeando un escándalo tras otro, y obteniendo a pesar de todo la mayoría de los votos en las últimas elecciones. La corrupción por sí sola, por lo tanto, no los derribó.</p><p>Mientras que los cálculos exactos que llevaron al PSOE a presentar la moción tan repentinamente hasta ahora son desconocidos, el cambio de posición del PNV, el conservador partido nacionalista vasco, cuyos 5 votos decisivos decantaron la moción de censura a favor de Sánchez , y el apoyo de los partidos restantes que sumaron los 180 votos a favor, se debe en gran parte al trabajo de los movimientos sociales y los partidos políticos progresistas. Éstos prepararon el terreno y abrieron el camino hacia un cambio de estado de ánimo, desde la apática aceptación de la corrupción como la política de siempre, hasta defender el grito de "¡Sí se puede, hay que echarlos!”.</p><p>El discurso de Sánchez en el debate de la moción de censura se basó en narrativas y tropos que <em>Podemos</em>, y otros partidos y coaliciones como&nbsp;<em>Ahora Madrid</em>,&nbsp;<em>Barcelona en Comú&nbsp;</em>y&nbsp;<em>Compromís,&nbsp;</em>han estado articulando incesantemente en los últimos años.</p><p>Sus discursos reflejaron las demandas clave del movimiento de los Indignados del 15-M, que llevó a las calles y plazas de España en 2011 a exigir "¡Democracia real ya!" Y el fin de la política de austeridad. Esos movimientos a su vez hicieron posible el surgimiento de los mencionados partidos y coaliciones electorales. Su nacimiento hubiera sido imposible sin el apoyo y la colaboración de los movimientos sociales, no solo en términos de los mensajes programáticos y las demandas que articulaban, sino en términos de las formas organizativas. Eso fue lo que los estructuró.</p><p>Si bien&nbsp;<em>Podemos&nbsp;</em>adoptó una forma de partido bastante más clásica, los "movimientos municipalistas de cambio", como se los conoce en España, mantuvieron un compromiso más cercano a las tradiciones autónomas de los movimientos de base de los que surgieron, y su capacidad para acabar gobernando algunas de las ciudades más grandes de España, Madrid y Barcelona incluidas, donde han podido demostrar que pueden gobernar de manera efectiva.</p><p><em>Podemos</em>, por su parte, ha desempeñado un papel crucial a la hora de mantener la presión sobre el gobierno del PP y los partidos que lo han mantenido en el poder hasta ahora, expresando la indignación sentida por millones de españoles a la luz de los escándalos de corrupción en apariencia interminables que han surgido y continúan desplegándose, y que han implicado no solo individualmente a los miembros del Partido Popular, sino también, cono sentencia el fallo judicial del juicio de Gürtel que desencadenó la moción de censura, al propio Partido Popular. &nbsp;</p><p>A raíz de esta sentencia,&nbsp;<em>Podemos&nbsp;</em>y líderes políticos como Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ​​habían pedido defender la dignidad de la institución de la democracia como una factor central de motivación para que partidos de diferentes orientaciones ideológicas&nbsp;<a href="https://twitter.com/AdaColau/status/1001803171373731840">se uniesen en la lucha contra la corrupción</a>:</p><p>"La corrupción debilita nuestras instituciones. No es solo porque se roban fondos públicos, que son necesarios para la salud, la educación [...] para las pensiones, que es un tema de debate urgente en este momento, [...] si permitimos que la corrupción se instale con impunidad en nuestras instituciones, las estamos devaluando, las estamos desautorizando. Estamos enviando un mensaje a la población de que aquí no pasa nada, [...] que las instituciones democráticas pueden usarse para que un partido político se pueda enriquecer con lo que es de todos. Eso no se puede permitir en términos democráticos. Todos los casos de corrupción que acumula el PP sería suficiente en otras democracias consolidadas de Europa, para que dimitiera todo el mundo, que pasara algo grave. No podemos normalizar este estado de corrupción permanente normalice. La moción de confianza es muy&nbsp;importante, los tacticismos, las miradas partidistas, los cálculos electorales de si me conviene más o menos, [...] no poner condiciones y votar esta moción.”</p><p>Esta narrativa fue ampliamente adoptada por Sánchez en su discurso, junto a la promesa de una agenda progresista que también se hace eco de los desafíos clave que Pablo Iglesias y otros representantes de la coalición <em>Unidos</em> <em>Podemos </em>articularon durante el debate (y que han estado articulando desde sus inicios).</p> <h3>La larga vida de los movimientos sociales</h3> <p>Este activismo político institucional ha sido un eco de la continua movilización masiva en las calles de España, movilización que, tan solo en los últimos meses, ha visto la protestas sostenida de decenas de miles de pensionistas en cientos de manifestaciones en toda España; la indignación masiva contra la justicia patriarcal por la sentencia judicial que no consideró que una brutal violación en grupo de una joven (que fue planeada, grabada en video y luego celebrada por los perpetradores) fuera violación, una sentencia que llevó al juez Baltasar Garzón a escribir públicamente sobre por qué sintió que la sentencia del juez no era el tipo de justicia "que necesitamos para la democracia"; las manifestaciones feministas masivas y las ocupaciones contra la violencia de género, y las marchas contra la precariedad, entre muchas otras.</p> <p>El reconocimiento que hizo Sánchez de la necesidad de revertir los aspectos más problemáticos de la notoria Ley Mordaza también refleja una demanda clave de los activistas prodemocráticos y de derechos humanos en España, que recientemente ha visto a un rapero condenado a 3 años de prisión por sus letras, y un cantante de punk multado por gritar “policías hijos de puta” en un concierto. El hecho de que ha estado gritando el mismo tipo de cosas en sus conciertos durante las últimas décadas, pero que solo ahora está siendo multado por ello, es &nbsp;también un indicador de un ambiente cada vez más restrictivo, en el que se silencia la crítica, mientras las sanciones judiciales por fraude y corrupción se han suavizado sistemáticamente.</p> <p>La presentación de la moción de censura coincidió con la quinta semana de protestas de empleados de la radiotelevisión pública, que exigen la regeneración democrática de la dirección de RTVE. La protesta consiste en que todos los reporteros se visten de negro todos los viernes, en señal de luto por la falta de libertad de prensa democrática.</p> <h3><strong>Diálogo posible</strong></h3> <p>A pesar de la declaración de "fracaso" de las movimientos de las plazas, a partir de a los muchos reveses de fortuna experimentados por estos movimientos una vez se vaciaron las plazas, lo que muestran los acontecimientos actuales es que los efectos de los movimientos no pueden medirse de manera linear o binaria: sus vidas posteriores son complejas y multidireccionales, inesperadas y a veces involuntarias.</p> <p>Sus efectos no son solo avances o retrocesos políticos a corto plazo, sino que incluyen cambios culturales y políticos más a medio o largo plazo, que pueden tardar muchos años en fructificar. E incluso entonces, los avances pueden revertirse y nunca son fijos o definitivos.</p> <p>Para Sánchez, en cualquier caso, el camino a seguir es extremamente desafiante. Con solo 84 escaños del PSOE en el Parlamento, deberá negociar alianzas con una serie de fuerzas políticas para gobernar. Su mayor desafío, sin duda, será la gestión de la situación en Cataluña, donde acaba de formarse otro gobierno bajo la presidencia de Quim Torra, y donde el período de control nacional sobre el gobierno autonómico de Cataluña bajo el artículo 155 de la Constitución española, nunca antes aplicado. El artículo permite la asunción del control de los gobiernos autónomos por parte del gobierno nacional en los casos en que existe una clara amenaza a los intereses generales de España. Con la toma de posesión del nuevo gobierno en Cataluña, el artículo dejó automáticamente de estar en vigor.</p> <p>A pesar de los desafíos, la sensación es que "al menos ahora existe la posibilidad de entablar un diálogo, si es que no hay garantías de que las personas realmente se escuchen", como dijo el diputado de Esquerra República de Catalunya (ERC) Joan Tardá.</p> <p>Hace un año, Podemos también presentó una moción de confianza, argumentando enfáticamente que "otro gobierno era posible" y que la corrupción probada del Partido Popular era motivo suficiente para que fueran expulsados ​​del gobierno. En ese momento, no consiguieron el apoyo de suficientes diputados para que esa moción prosperara, pero sus palabras fueron proféticas. Lo que hubiera sido inimaginable hace unos años, ahora se ha convertido en realidad.</p> <p><span class="mag-quote-center">Lo que hubiera sido inimaginable hace unos años se ha convertido en realidad</span>.</p> <p>Cuando la presidenta del parlamento leyó los resultados de la votación a favor del revocamiento del &nbsp;gobierno del Partido Popular y la asunción inmediata del poder por parte del PSOE &nbsp;de Pedro Sánchez, los aplausos se repitieron junto con los cánticos de “Sí se puede” en la bncada de Unidos Podemos. Cuando Ada Colau, presenciaba la votación desde la galería, salió del edificio del parlamento, se encontró con la gente que entonaba cánticos de "Sí se puede", como un reconocimiento espontáneo del papel que ella y otros han jugado para llegar hasta este momento histórico.</p> <p>Si hoy Sánchez es el vencedor milagroso, un político "que murió y resucitó más veces que Jesús" (al decir de los expertos), este momento histórico no hubiera sido posible sin la labor de los movimientos sociales y de los partidos progresistas que prepararon el camino.</p> <h3><strong>Ahora a caminar</strong></h3> <p>A corto plazo, hay muchos asuntos por resolver, como quién formará el gobierno con el PSOE y qué prioridades políticas podrá obtener a través del parlamento con una minoría de escaños. El PSOE, un partido que estaba implosionando, ahora está en el gobierno, y el PP será una oposición hostil y dura.</p> <p>En cuanto a <em>Ciudadanos</em>, como un partido que ha hecho una fuerte campaña en una agenda anticorrupción, el hecho de que ellos fueran el único gran partido en votar en contra de la moción les deja un futuro político incierto. Pueden ser capaces de "devorar a su padre" presentándose como los herederos menos contaminados del PP, o de lo contrario el incumplimiento de su compromiso contra la corrupción en una moción de censura basada totalmente en la corrupción del PP puede que les cueste ccaro.</p> <p>El futuro de <em>Podemos</em> tampoco está claro, aunque el escenario actual los favorece un tanto. Pueden participar en la aprobación de las 40 medidas que el PP ha bloqueado en esta legislatura, mientras siguen actuando como un partido de oposición en los casos en que no esté de acuerdo o intente diferenciarse del PSOE.</p> <p>Dejando a un lado las consideraciones electorales, por ahora, muchos de los que lucharon tanto para que llegara el día soñado, se consuelan con el hecho de &nbsp;haber podido echar al PP del poder, un sentimiento capturado por el tweet de Íñigo Errejón, diputado de <em>Podemos</em>: “<em>Adiós Rajoy. Adiós PP. Tus desprecios, tu impunidad, tu soberbia, tu saqueo, tu uso patrimonial de las instituciones, tu política entreguista con los privilegiados y cruel con la gente trabajadora. Ahora a caminar”.</em></p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Cristina Flesher Fominaya Tue, 05 Jun 2018 09:33:17 +0000 Cristina Flesher Fominaya 118245 at https://www.opendemocracy.net Las organizaciones de paz en Colombia ante la segunda vuelta de las elecciones https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/lou-gu-rin/las-organizaciones-de-paz-en-colombia-ante-la-segunda-vuelta-de-las-ele <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>¿Qué significará para los Acuerdos de Paz una victoria de Iván Duque o de Gustavo Petro? <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/lou-gu-rin/peace-organizations-in-colombia-before-second-round-of-elections">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/THUMBNAIL-PAC-2_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/THUMBNAIL-PAC-2_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="241" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen: Juan Rubio, Pacifista. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new"><em>Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con </em>¡Pacifista!<em> Lea el original <a href="http://pacifista.co/que-piensan-las-organizaciones-de-paz-de-los-resultados-de-las-elecciones/">aquí&nbsp;</a></em></p><p>Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 27 de mayo demostraron la firmeza del imperio político iniciado por Álvaro Uribe y personificado en Iván Duque. </p><p>También demostraron la naciente fuerza de una izquierda independiente encabezada por Gustavo Petro, representante del legado intelectual y político del socialismo democrático. </p><p>Esas dos historias se reflejaron en los resultados, dejando un país dividido - aunque es evidente que la balanza se inclina un poco más a la derecha.</p> <p>Según la Registraduría Nacional, de 36.783.940 personas habilitadas para votar, 19.636.714 acudieron a las urnas - apenas un poco más de la mitad. </p><p>En cabeza quedó Iván Duque con el 39,14% de los votos, seguido de Gustavo Petro con 25,08%&nbsp; y Sergio Fajardo con 23,73%. Los candidatos Germán Vargas Lleras y Humberto De La Calle obtuvieron respectivamente 7,28% y 2,06%.</p> <p>A nivel de regiones, la cosa fue así: el departamento de Antioquia pudo haber elegido a Iván Duque como presidente en primera vuelta, ya que le dio más del 50%, lo que no es ninguna sorpresa. </p><p>No obstante, Gustavo Petro le arrancó Córdoba de las manos al partido fundado por Álvaro Uribe, Centro Democrático, tras un largo reinado en la región. </p><p class="mag-quote-center">Cambiar de presidente implica tener un nuevo calendario para la implementación de lo negociado en la Habana y tal vez incluso puede significar un retroceso en determinados procesos y respecto a las garantías de cumplimiento.</p><p>Por otra parte, a pesar de ser Petro exalcalde de Bogotá, el candidato de Colombia Humana perdió frente al exalcalde Medellín y exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, que se impuso en la capital. </p><p>Y finalmente, el candidato del Partido Liberal, Humberto De La Calle, se endeudó por no alcanzar el mínimo de 4% de los votos que exige la ley para poder beneficiarse de financiación estatal para las campañas.</p> <p>Los resultados han dejado muchas dudas y algunas preocupaciones en varios sectores de la sociedad. Pero uno de los temas que más ha generado angustias es qué va a pasar con los Acuerdos de Paz y con su implementación en el nuevo panorama político. </p><p>Cambiar de presidente implica tener un nuevo calendario para la implementación de lo negociado en la Habana y tal vez incluso puede significar un retroceso en determinados procesos y respecto a las garantías de cumplimiento. Todo depende de qué candidato resulte elegido el 17 de junio.</p> <p>Gustavo Petro ve la paz como un pacto social; exige a las FARC cumplir su parte en lo pactado; al ELN le dice que solo le quedan dos opciones: “hacer parte del acuerdo o seguir en los campos de batalla. </p><p>En el último caso, serán combatidos por el Estado”; figura en su programa de gobierno tener en cuenta a las víctimas del conflicto en salud, educación y vivienda, como parte del necesario restablecimiento de sus derechos; propone también crear un impuesto para los latifundios improductivos y abrir la opción de comprarlos, distribuirlos y asignarlos a las víctimas del conflicto.</p> <p>Iván Duque defendió el No al plebiscito sobre los Acuerdos de Paz; para él, algunos puntos de lo pactado en La Habana representan una amenaza a la institucionalidad y ha dicho que está dispuesto a modificarlos; quiere que la erradicación de cultivos ilícitos sea obligatoria; propone reformar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que considera “un monumento a la impunidad” de las FARC; no acepta ninguna negociación con el ELN, al que solo le otorga la opción de dejar las armas y cumplir con sus condenas de prisión.&nbsp;</p> <h2><strong>Ricardo Esquivia</strong></h2> <p><em><strong>Ricardo Esquivia es representante del Espacio Regional de Construcción de Paz de Montes de María, una red constituida por varias organizaciones de la sociedad civil de la región De Montes de María que firmaron el primer acuerdo de paz, como acto simbólico, el 15 de marzo de 2016:</strong></em></p> <p>“Por un lado está Duque, que dice que el acuerdo necesita modificación y cambios. Él representa a ese grupo que no está muy contento con los acuerdos. Por el otro lado está Petro, que no ha dicho estar en desacuerdo, pero que tampoco se ha comprometido. </p><p>Yo pienso que con la situación que tiene el proceso con el gobierno actual, en la que no se ha cumplido todo, cualquiera de los dos candidatos, si llega, no va a fortalecer mucho el proceso y éste, seguramente, va a seguir teniendo dificultades. </p><p>Pero lo importante es que poco a poco las comunidades van dándose cuenta de que ese acuerdo realmente no es del Estado o de los gobiernos sino de las comunidades, y que ellas son las que deben avanzar.”</p> <p>“Yo pienso que por el lado de Duque se ofrece menos seguridad, porque él representa el “No” y está planteando hacerle correcciones y cambios a los acuerdos. Petro, por lo menos, no los ataca. Entonces yo diría que la posición de Duque desfavorece más a los acuerdos.”</p> <p>“Realmente no soy muy amante de los extremos, ni de una cosa ni de la otra, pero hay que tomar una decisión: cada uno debe pensar quién favorece más a los acuerdos.”</p> <p>“Yo creo que el gobierno actual está inquieto. Quería asegurar un desarme más que un proceso de paz. Estuvo muy seguro en todo el proceso de desarme, pero no en el resto. </p><p>No hay recursos suficientes ni políticas suficientes y hay dudas y preguntas jurídicas que van frenando el cumplimiento del acuerdo. Y aunque existan herramientas jurídicas, el problema es que los cambios sociales no se hacen con leyes. </p><p>Son herramientas que si la sociedad civil aprende a utilizar, es posible que pueda dirigir la forma en que las usan los funcionarios. </p><p>La mayoría de la gente le pone mucho interés y empeño a las acciones del Estado, y a los caudillos, y creen que ahí se van a resolver las cosas, pero están olvidando que el poder real de cambio está en la sociedad civil.”</p> <p>“Lo que pase con los acuerdos no depende tanto del presidente que llegue sino, sobre todo, de lo que piensen el <em>establishment</em> y los funcionarios.”</p> <p>“Me inquieta que el Estado en general no haya entendido la importancia de los acuerdos para que haya paz. La institucionalidad tiene que hacerlos suyos y cumplirlos. Si no lo hace, perpetuará la existencia de una sociedad de violencia e injusticia.”</p> <h2><strong>Wilfredo Cañizares</strong></h2> <p><em><strong>Wifredo Cañizares representa a la Fundación Progresar, organización que promueve los derechos humanos a través de la construcción de paz y el desarrollo de la democracia:</strong></em></p> <p>“Estamos haciendo una apuesta importante por consolidar la paz y la reconciliación y la justicia social en el país, y esta posibilidad solo la representa la propuesta de Gustavo Petro.”</p> <p>“La campaña del uribismo ha demostrado expresamente lo que quiere hacer con los acuerdos y con el país. </p><p>Entonces, no cabe duda de que la única posibilidad que tenemos de garantizar la implementación exitosa de los acuerdos es que gane la Colombia Humana de Petro en la segunda vuelta. </p><p>Su propuesta ha expresado claramente la voluntad de implementar de manera exitosa los acuerdos y de garantizar la continuidad de los diálogos con el ELN. Él ha puesto en el centro de su propuesta política la defensa de la vida con justicia social.”</p><p class="mag-quote-center">“Estamos haciendo una apuesta importante por consolidar la paz y la reconciliación y la justicia social en el país, y esta posibilidad solo la representa la propuesta de Gustavo Petro.”</p> <p>“Los acuerdos en general están pasando por un momento crítico. Parecería como si el presidente Santos hubiera dejado a un lado su mandato y los acuerdos. Hay que recordar que una parte de los acuerdos todavía tiene que pasar por el Congreso. </p><p>Eso lo veo complejo. Pero en lo que tiene que ver con lo político, con cumplir lo pactado, no tenemos dudas de que Petro lo va hacer.”</p> <p>“Hay actualmente un Congreso que le ha enseñado los dientes a la implementación de los acuerdos y que no ha tenido voluntad suficiente para garantizar los marcos de leyes necesarios para su implementación. </p><p>El Congreso también será un espacio difícil para Duque, pero es mucho más fácil que el uribismo logre que el Congreso apruebe cambios o la suspensión de parte de los acuerdos, que no que Petro consiga algo de este mismo Congreso. </p><p>Éste no es un Congreso de la Paz, es un Congreso que solo funciona en base a la burocracia, la politiquería y la corrupción. Los sectores del Congreso que pueden garantizar la promoción de leyes a favor de los acuerdos son minoría.”</p> <p>“Lo único que vemos que puede servir como blindaje de los acuerdos es la Corte Constitucional: hay una sentencia de la Corte que dice que los acuerdos deben cumplirse y que fija un plazo para ello. </p><p>Pero sabemos cómo son las cosas en el país bajo un gobierno de extrema derecha: seguramente tramitarán en el Congreso nuevas leyes que limiten o eliminen los acuerdos y sabemos, por experiencias pasadas, que la Corte jugará de acuerdo con el presidente que esté en el poder.”</p> <p>“Lo único que esperamos es que en un supuesto gobierno del uribismo, la Corte Constitucional se mantenga firme.”</p> <p>“Cualquier cosa se puede esperar. El uribismo es capaz de hacer cualquier cosa con tal de conseguir sus objetivos. Puede pasar todo. Un escenario es limitar, otro es proponer leyes para cambiar la jurisdicción de paz, la reforma agraria, o suspender los diálogos con el ELN.”</p> <p>“La gran mayoría del movimiento de derechos humanos y de víctimas está apoyando a la Colombia Humana, porque hay más posibilidad de garantizar un escenario de paz con ellos que con el uribismo.”&nbsp;</p> <h2><strong>Juliana Hernández</strong></h2> <p><em><strong>Juliana Hernández es miembro de Ojo A La Paz, organización que monitorea los procesos y la implementación de los acuerdos:</strong></em></p> <p>“En este momento, la coyuntura pone en riesgo una negociación importante: la negociación con las FARC. El candidato que va a llegar a la presidencia es Iván Duque y él no ha apoyado los acuerdos de paz desde que es miembro del Congreso de la República.”</p> <p>“Él quiere realizar modificaciones estructurales a los acuerdos de paz en temas sociales, de justicia, de verdad y de reparación integral a las víctimas. </p><p>Un gobierno de derecha afecta directamente cosas que se están haciendo ya y que están funcionando en la Comisión de la Verdad, e instituciones como el Centro Nacional de Memoria Histórica, que ha sido capaz de sacar informes de forma independiente y objetiva de lo ocurrido en el marco del conflicto armado.”</p> <p>“La llegada de Iván Duque a la presidencia es sinónimo de la llegada de Álvaro Uribe Vélez a la presidencia.”</p> <p>“Con el candidato Gustavo Petro hay una oportunidad - porque él apoyó abiertamente los acuerdos de paz, lleva en su programa el tema de la reforma rural integral y contempla una redistribución de la tierra. </p><p>Es una persona que ha apoyado a víctimas del conflicto armado interno, al igual que María José Pizarro - los dos son personas que vienen hablando del conflicto desde hace muchos años.&nbsp; También está Ángela María Robledo, que ha sido una de las defensoras más grandes de los acuerdos en el tema de género, de verdad y de justicia.”</p> <p>“Mientras tanto, Iván Duque propone modificaciones para trasladar ciertos casos a la justicia ordinaria. Esto crea el riesgo de que crezcan disidencias mucho más importantes, como pasó en 2005 con los paramilitares. </p><p>También pone en riesgo la posibilidad que las personas desmovilizadas puedan recibir el dinero que se les prometió para iniciar un proyecto económico, o que dispongan de un país distinto, en cuya sociedad civil puedan inserirse.”</p><p class="mag-quote-center">Parece que 50 años de guerra no son suficientes para que en este país tomemos la decisión de votar por la paz.</p> <p>“Sabiendo que solo se ha implementado el 18% de los acuerdos, el panorama se ve muy complicado. Si la gente no vota por la Colombia Humana, está votando contra la paz.”</p> <p>“Creo que no existe en este momento ningún blindaje legislativo de los acuerdos. Lo único que está blindado es la Comisión de la Verdad y la Jurisdicción Especial para la Paz. </p><p>En teoría, la Corte Constitucional debería blindar los acuerdos, pero si no hay voluntad política, es poco probable que lo haga. Además, hay otro riesgo: que comiencen a reducir la plata de la JEP, que tiene que funcionar con magistrados.”</p> <p>“Parece que 50 años de guerra no son suficientes para que en este país tomemos la decisión de votar por la paz. Tenemos un discurso muy interiorizado que es el de ver a las organizaciones como sujetos políticos únicos. </p><p>Cuando se habla de las FARC, se habla como si fuera una persona cuando en realidad son miles de personas pobres y campesinas que a veces no tenían más opciones para sobrevivir. La derecha apela mucho a eso para poder estigmatizar.”</p><p> “La Colombia Humana tiene como líder a Gustavo Petro, exguerrillero del M19 y eso es algo que no perdonan. Duque es el escenario que conocemos desde siempre.”</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sandra-borda/presidenciales-en-colombia-polarizaci-n-o-deterioro-de-la-conversaci-">Presidenciales en Colombia: ¿polarización o deterioro de la conversación política?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/omar-rinc-n/indignados-y-decepcionados-de-la-democracia-emocionados-con-el-yo">Jóvenes Colombianos: Indignados y decepcionados de la democracia, emocionados con el yo</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jer-nimo-r-os-sierra/elecciones-legislativas-y-presidenciales-colombianas-qu-podem">¿Qué nos dicen las legislativas de marzo sobre las presidenciales de mayo en Colombia?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality International politics Lou Guérin Mon, 04 Jun 2018 13:58:59 +0000 Lou Guérin 118232 at https://www.opendemocracy.net Cuba y Europa, más cerca https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/eduardo-perera-g-mez/cuba-y-europa-m-s-cerca <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>A pesar de una vieja historia conflictiva, la Unión Europea y Cuba están construyendo relaciones sólidas. Los avances se producen en un contexto de recrudecimiento de las políticas de Donald Trump contra la isla. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/eduardo-perera-g-mez/cuba-and-europe-getting-closer">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/35xtGsa2QXq_.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/35xtGsa2QXq_.jpg" alt="" title="" width="460" height="245" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente: Nueva Sociedad. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p> <p>La Unión Europea (UE) y Cuba dan signos de estar construyendo relaciones sólidas a pesar de una historia anterior de encuentros y desencuentros sucesivos, de la política estadounidense bajo Donald Trump, y de la persistencia de sectores que, dentro y fuera de la UE y de la isla, se oponen al avance de los vínculos bilaterales.</p> <p>El pasado 15 de mayo se celebró en Bruselas el primer Consejo conjunto de la historia entre Cuba y la UE. La Alta Representante de la UE para asuntos exteriores y política de seguridad, Federica Mogherini, y el Canciller cubano, Bruno Rodríguez, se encontraron nuevamente, esta vez para marcar la arrancada en la implementación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) que entró en vigor provisionalmente en diciembre de 2017 y puso fin a dos décadas de una restrictiva posición común del Consejo.</p> <p>La importancia de este acuerdo es múltiple. Por primera vez en treinta años de relaciones oficiales, ha insertado a ambos actores en los marcos de un vínculo institucionalizado, que incrementa sus contactos y los hace estables y permanentes, y los estimula a buscar fórmulas para poner en práctica lo acordado a nivel general, evitando los impasses y estancamientos.</p><p><span class="mag-quote-center">El gobierno cubano, por su parte, ha invitado al bloque comunitario a “una participación más activa de la Unión Europea en el desarrollo económico” de la isla.</span></p><p>Pero aparte de este elemento, que es el más visible y el de índole más práctica en lo inmediato, el acuerdo ha modificado actitudes y comportamientos en ambos actores sin sacrificar principios o valores y ha permitido trabajar sobre lo que es común, además de crear “pasarelas” para encontrar nuevas áreas en las que intereses comunes emergentes o no identificados puedan manifestarse.</p> <p>Solo las cláusulas provisionales del acuerdo están en vigor por el momento, a la espera de que la ratificación de los parlamentos de los veintiocho estados miembros de la UE le confiera vigencia a la totalidad del instrumento. </p><p>Ellas abarcan, sin embargo, una parte importante del convenio bilateral, lo que ha propiciado los acuerdos alcanzados en Bruselas. </p><p>En primer lugar, la concreción de un proyecto de cooperación específico en materia de energías renovables por un monto de 18 millones de euros, el primero en dar contenido concreto al nuevo marco de relaciones. </p><p>Se trata de un tema de especial relevancia para Cuba, que aspira a incluir en su matriz energética un componente importante de energías no contaminantes, lo que coincide en líneas generales con propuestas formuladas por la política de la Unión Europea en este ámbito.</p> <p>La institucionalización del diálogo político en cinco áreas concretas -derechos humanos, desarrollo sostenible, desarme, lucha contra el tráfico ilícito de armas ligeras y medidas coercitivas unilaterales- es otro de los resultados significativos del Consejo, que abre nuevas líneas de trabajo. </p><p>Los encuentros regulares acordados abordarán temas que, aun cuando de interés común, son objeto de acentos y enfoques diferenciados por las partes. </p><p>En contraste con momentos previos de la relación, la evidencia apunta no solo a la decisión de construir espacios para el diálogo, la cooperación y de privilegiar los elementos de consenso sobre los de disenso, sino de discutir también sobre estos últimos.</p><p class="mag-quote-center">La preparación de otro acuerdo de 21 millones de euros, centrado en el ámbito de la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible, fue anunciada por la Alta Representante de la UE.</p> <p>También se anunció la ratificación cubana del Acuerdo constitutivo de la Fundación Unión Europea-Latinoamérica y el Caribe (UE-LAC), negociada a finales de la primera década del presente siglo, que incorpora a la isla a esta organización intergubernamental cuyo objetivo es el fortalecimiento de la asociación birregional entre la UE y sus Estados miembros, y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).</p> <p>La preparación de otro acuerdo de 21 millones de euros, centrado en el ámbito de la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible, fue anunciada por la Alta Representante de la UE en la conferencia de prensa conjunta al final del Consejo mixto. </p><p>Entre los temas nobles, no faltó el propósito de impulsar los intercambios por el Año Europeo del Patrimonio Cultural y el apoyo a las celebraciones por los 500 años de la ciudad de La Habana en 2019, una solicitud hecha públicamente por el historiador Eusebio Leal a Federica Mogherini, durante su visita en enero pasado, y acogida positivamente por ella.</p> <p>Todos estos avances tienen lugar en un contexto no exento de riesgos y obstáculos. Por una parte, en contraste con el aperturismo de la administración de Barack Obama, el gobierno de Donald Trump ha arreciado la aplicación de la política de bloqueo a Cuba en el sector financiero, con un fuerte impacto extraterritorial sobre bancos y compañías europeas. </p><p>Por otra parte, subsisten cuestionamientos al acercamiento de la UE hacia la isla que ponen el énfasis en los temas donde las percepciones de ambos actores resultan más divergentes, como pueden ser los derechos humanos o la situación en Venezuela.</p> <p>Con o sin posición común, la UE aboga por conseguir en Cuba una apertura económica y también política. </p><p>Ello no le ha impedido constatar que esta táctica era errada y se hacía necesario pasar página a través de un instrumento bilateral, a fin de superar la anomalía de que Cuba fuera uno de los pocos países en el mundo carente de un marco contractual en sus relaciones con la UE.</p> <p>Se han hecho perceptibles ciertos acercamientos novedosos a la realidad cubana en el plano del discurso, como el hecho de llamar explícitamente en español “bloqueo” a lo que siempre se denominó “embargo” en la UE, tal como en el discurso de Mogherini en La Habana el 3 de enero de 2018 y en su intervención en la conferencia de prensa posterior al Consejo conjunto, el 15 de mayo pasado. </p><p>Pero más importante es que, según la Alta Representante, Cuba no está sola ante quienes “levantan muros y cierran puertas”. La UE ha encontrado en el contraste con la Administración Trump una vía para mostrar que tiene un camino propio, ponerlo de relieve y avanzar con Cuba.</p><p class="mag-quote-center">Pero más importante es que, según la Alta Representante, Cuba no está sola ante quienes “levantan muros y cierran puertas”.&nbsp;</p><p>La nueva política puede servir también para “apoyar el proceso de reforma económica y social en Cuba”. Como un elemento adicional, la mitad de los estados miembros de la UE ha ratificado ya el ADPC.</p> <p>El gobierno cubano, por su parte, ha invitado al bloque comunitario a “una participación más activa de la Unión Europea en el desarrollo económico” de la isla. El canciller, Bruno Rodríguez, ha estimado que las condiciones son favorables para seguir ampliando nexos.</p> <p>Lógicamente, las perspectivas desde las que se formula la presencia y participación de la UE, y en particular sus objetivos, son diferentes según provengan de Bruselas o de La Habana. </p><p>Pero no es menos cierto que hay espacios en los que confluyen y que la evidencia pone de manifiesto que el bloque comunitario ha conseguido ir posicionándose en la isla. Actualmente, ya es el primer socio comercial, el primer inversionista y el primero en la cooperación para el desarrollo de Cuba.</p> <p>El acuerdo marco actualmente existente es de diálogo político y cooperación. Es cierto que en materia comercial el acuerdo es de alcance más limitado si se compara con el resto de las áreas implicadas. Ese terreno podría ser uno de los principales para pensar una evolución futura en conjunto. </p><p>El mercado de la Unión Europea es muy exigente, con normas de calidad y especificidades de acceso muy estrictas según los productos, y aunque esto puede convertirse teóricamente en un estímulo para mejorar los estándares en los países que, como Cuba, tienen interés en un mayor acceso al mercado comunitario, es claro también que constituye un freno y que sería deseable para Cuba disponer paralelamente de preferencias para determinados productos: una flexibilización de las normas del Sistema Generalizado de Preferencias que le permitiera el acceso de modo similar al que tuvo en décadas pasadas y quizás otras específicas para productos que ambas partes acuerden. </p><p>También es importante la cooperación en materia comercial: promoción de exportaciones, técnicas de marketing y mejor conocimiento del mercado comunitario, el cual es bien complejo en su normativa.</p> <p>Por el momento, la puesta en marcha del ADPC ofrece un marco lo suficientemente amplio para la ampliación y fortalecimiento de las relaciones UE-Cuba y su aplicación satisfactoria permitirá sentar las bases de una evolución positiva en el futuro.</p> <p>En sus términos específicos, la hoja de ruta a partir de ahora puede ser muy variada, a tenor con la amplitud del acuerdo firmado, que identifica e incluye prácticamente todas las áreas posibles de cooperación bilateral. </p><p>Sin embargo, deberá estar centrada en el sentimiento de que el acuerdo no es un fin en sí mismo, sino un medio para potenciar la relación bilateral y de que de su implementación depende que el vínculo siga prosperando y evolucione.</p><p class="blockquote-new">Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con&nbsp;Nueva Sociedad. Lea el original&nbsp;<a href="http://nuso.org/articulo/cuba-y-la-union-europea-progreso-relacion/">aquí</a><a href="http://nuso.org/articulo/cuba-y-la-union-europea-progreso-relacion/">.</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/rut-diamint/cuba-y-am-rica-latina-solidarios-o-c-mplices">Cuba y América Latina: ¿solidarios o cómplices?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/antoni-kapcia/se-acaba-la-revoluci-n-cubana">¿Se acaba la “Revolución cubana”?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pamela-kalkman/el-arte-de-resistir-en-cuba">El arte de resistir en Cuba</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Cuba </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Cuba Civil society Conflict Culture Democracy and government Economics Equality International politics Eduardo Perera Gómez Wed, 30 May 2018 14:33:08 +0000 Eduardo Perera Gómez 118148 at https://www.opendemocracy.net La inversión extranjera inunda el Pacífico colombiano https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/edwar-calder-n/la-inversi-n-extranjera-se-dirige-al-pac-fico-colombiano <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El Pacífico colombiano es una zona del país en histórico abandono. La inversión extranjera se dirige hoy allí, fomentando un tipo de desarrollo basado en el extractivismo que genera desigualdad y discriminación.<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/edwar-calder-n/foreign-investment-is-heading-to-colombia-s-pacific"> <em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/imageedit_3_3221674300_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/imageedit_3_3221674300_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="290" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Aeropuerto de Quibdó. Fuente: Diálogo Chino. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Cuando Iván Duque, ganador de la primera vuelta de las elecciones en Colombia el 27 de mayo, no participó en el tercer debate presidencial en la ciudad portuaria de Buenaventura el mes pasado, los críticos lo interpretaron como un signo del histórico abandono por parte de las élites de una zona del país desesperadamente empobrecida.</p> <p>Sin embargo hoy los inversores chinos buscan invertir de manera sustancial en la región de El Chocó. Al hacerlo, inciden en el mecanismo que hace que el desarrollo económico basado en la extracción de recursos naturales genere desigualdades y aporte poco a la población local.</p> <p>Capital Airports Holdings Company (CAH), compañía que pertenece a la Administración de Aviación Civil de China (CAAC), planea invertir casi 2 millones de dólares en la modernización y ampliación del aeropuerto de la capital regional, Quibdó, ciudad hasta hoy aislada debido a sus difíciles condiciones geográficas y conexiones viales inseguras. </p><p>La posibilidad de establecer ahora vuelos internacionales a y desde Quibdó podría conectar el capital regional con los mercados globales.</p> <p>El acuerdo con CAH contempla una concesión de 15 a 25 años para operar el aeropuerto y el aumento de su capacidad de carga, lo que le permitirá a China asegurarse el monopolio de las exportaciones agrícolas y mineras de la región.</p> <p>Quibdó tiene un nivel tan escaso de desarrollo que ni siquiera dispone de canalizaciones de agua o de alcantarillado.</p><p class="mag-quote-center">Se puede anticipar que una consecuencia importante de disponer de una mejor infraestructura de transporte es que atraerá más inversión extranjera y fomentará aún más las actividades extractivas.</p><p>Posee una de las tasas más altas de pobreza de Colombia, acceso inadecuado a los servicios de salud, bajos niveles de infraestructuras educativas y recreativas y altos niveles de corrupción.</p> <p>Teniendo esto presente, es difícil argumentar que la inversión en modernizar y ampliar el aeropuerto sea una prioridad para la comunidad local. Entonces, ¿a quién beneficia?</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/quibdó-e1527265956254.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/quibdó-e1527265956254.jpg" alt="" title="" width="460" height="179" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Aspecto físico de muchos de los vecindarios de Quibdó y campo de fútbol improvisado junto al río Atrato. Fuente: Diálogo Chino. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><h3><strong>Quibdó: ¿ciudad internacional o socialmente exclusiva?</strong></h3> <p>Los habitantes de Quibdó (entre ellos, los académicos locales) hablan con orgullo de la próxima internacionalización de la ciudad y del progreso que este proyecto generará en la región. </p><p>Sin embargo, se puede anticipar que una consecuencia importante de disponer de una mejor infraestructura de transporte es que atraerá más inversión extranjera y fomentará aún más las actividades extractivas en El Chocó.</p> <p>Un acceso más fácil y seguro a la ciudad es un incentivo para las inversiones extranjeras en El Chocó y esto ya es tangible en Quibdó. En 2017, una empresa inmobiliaria empezó a construir un nuevo complejo comercial con cines, un casino y parques infantiles. </p><p>Y un consorcio internacional está promoviendo un complejo comercial y residencial con altos y lujosos edificios que albergarán un hotel, oficinas y apartamentos construidos siguiendo “altos estándares internacionales”.</p> <p>Pero la actividad desarrollada hasta la fecha en el sector minero e inmobiliario ha traído pocos beneficios a los habitantes de la ciudad y es difícil argumentar que proyectos como éste vayan a garantizarles un futuro más próspero, cuando los apartamentos y las instalaciones de lujo están totalmente fuera de su alcance.</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/billboard-e1527265847721.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/billboard-e1527265847721.jpg" alt="" title="" width="460" height="196" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Promoción del centro comercial El Cabí y promoción del complejo residencial y comercial Borde Balay. Fuente: Diálogo Chino. Todos los derechos reservados. </span></span></span>&nbsp;</p> <h3><strong>Chinos en El Chocó: ¿realimentando el conflicto?</strong></h3> <p>En la última década, industrias extractivas como la minería de oro se han desarrollado y expandido en El Chocó generando graves consecuencias ambientales y sociales. </p><p>Según <em>El Tiempo</em>,<em> </em>en 2001 las actividades relacionadas con la extracción de oro habían destruido 302 hectáreas de selva; en 2014 el número de hectáreas destruidas había aumentado a 36.185.</p> <p>Cabe señalar, por otra parte, que la extracción de materias primas en la región la gestionan grupos armados ilegales, que también controlan la producción de coca y el narcotráfico.</p><p class="mag-quote-center">En 2001 las actividades relacionadas con la extracción de oro habían destruido 302 hectáreas de selva; en 2014 el número había aumentado a 36.185.</p><p>Por consiguiente, las economías extractivas en El Chocó no sólo son destructivas para el medioambiente sino que son también excluyentes ya que solo benefician a un grupo reducido de élites locales.</p> <p>Según el último informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el lavado de dinero procedente de la minería ilegal en El Chocó se realiza a nivel local, en sectores como el inmobiliario. </p><p>Según el Informe Económico Regional anual del Banco Central de Colombia (ICER 2015), entre 2010 y 2014 la construcción en Quibdó registró una tasa de crecimiento (13%) mayor que cualquier otro sector económico, seguida por los servicios inmobiliarios y financieros (8,2%).</p> <p>Esto tiene un impacto directo sobre el entorno urbano en ciudades como Quibdó y ofrece una impresión ilusoria de desarrollo económico. </p><p>Es decir, se levantan construcciones nuevas que no responden a una demanda real creciente de vivienda u ocio. </p><p>Y Quibdó carece de suficiente presencia estatal para garantizar que los beneficios se redistribuyan a nivel local, y de una economía local suficientemente robusta como para poder soportar semejante auge de la inversión impulsado por la demanda china de materias primas.</p> <p>Según datos del Banco Central de Colombia, desde 2012 las exportaciones se han concentrado, en gran medida, en el mercado chino. El enorme crecimiento de las importaciones de metal para materiales de construcción por parte de China empezó en la década de 1990 y llegó a su punto máximo entre 2003 y 2011. </p> <p>Como argumenta David Harvey, la rápida urbanización y el desarrollo del sector de la construcción en China durante este período permitió estimular la actividad económica y superar la recesión global de 2008. </p><p>Sin embargo, el comportamiento de las importaciones a partir de 2012 no ha sido el mismo para todos los metales: ha disminuido en el caso del metal para la construcción, pero no en el caso de los metales preciosos como el oro, elemento importante en la fabricación de productos manufacturados de alta tecnología como los teléfonos inteligentes, en los que la economía china ha centrado su atención en los últimos años.</p> <h3><strong>¿Qué es lo próximo para Quibdó?</strong></h3> <p>La concesión del aeropuerto a CAH promueve el desarrollo de la ciudad desde un prisma “neoliberal”, como “compensación” por el histórico abandono de la región del El Chocó.</p><p class="mag-quote-center">Se ha otorgado responsabilidad sin poder a las instituciones y actores locales, mientras que las instituciones y actores internacionales están ganando poder sin responsabilidad.</p><p>Además, el Estado se aprovecha de que esta inversión extranjera directa (IED) se considera funcional para el desarrollo de El Chocó, una gran parte del cual estuvo durante años bajo control de las FARC.</p> <p>Pero el problema, como señalan los geógrafos Peck y Tickell, es que ahora “se ha otorgado responsabilidad sin poder a las instituciones y actores locales, mientras que las instituciones y actores internacionales están ganando poder sin responsabilidad”.</p> <p>A través de grandes proyectos de infraestructura, la IED está transformando la ciudad de Quibdó. Surgen y se comercializan nuevos proyectos inmobiliarios, centros comerciales y casinos como parte de un moderno y lujoso patio de recreo, pero ese nivel de riqueza es impensable para la gran mayoría de sus habitantes. </p><p>Dichos proyectos son el resultado y el reflejo de la presión que ejercen los inversores extranjeros sobre los estados-nación con una administración débil, ubicados en regiones con un valor estratégico por sus recursos naturales y con pocas alternativas que no sean la de abrir sus puertas de par en par a la actividad económica.</p> <h3><strong>Coordinando una respuesta</strong></h3> <p>El interés en desarrollar el “marginado” Pacífico colombiano no sólo proviene de China y Colombia. Los países vecinos de América Latina también buscan beneficiarse de su mayor conectividad. </p><p>El bloque económico de la Alianza del Pacífico, formado en 2011 y que comprende a Colombia, Chile, México y Perú, busca explícitamente “formar un bloque comercial regional y forjar lazos económicos más fuertes con la región de Asia y el Pacífico”.</p> <p>La agenda de inversiones chinas en El Chocó representa un nuevo desafío para Colombia a medida que el país avanza en la era del post acuerdo de paz, ya que los impactos de su crecimiento deben tener ahora en cuenta no sólo la desigualdad de los beneficios económicos que se derivan de dichas inversiones, sino también la degradación ambiental que provocan.</p> <p>La respuesta a China en El Chocó debe llevarse a cabo a través de procesos de participación y consulta abierta. </p><p>Muchas zonas afectadas por la minería están ubicadas en territorios pertenecientes a colectivos afrodescendientes y en zonas indígenas organizadas - es decir, el Consejo Comunitario Mayor de la Asociación Campesina Integral de Atrato (CCOCOMACIA), que es el principal Consejo Comunitario de la Asociación Campesina Integral del Atrato. </p><p>Ignorar a estas comunidades en el proceso de otorgar sin consulta previa licencias mineras dentro de su territorio sería violar sus derechos territoriales.</p> <p>La IED debería garantizar el beneficio mutuo del inversor y la comunidad receptora, permitir la transferencia de tecnología y desarrollar la capacitación local. </p><p>A partir de un monitoreo más cercano por parte del gobierno en asociación con las comunidades locales, las inversiones chinas podrían actuar como catalizador para la inclusión económica de dichas comunidades y el desarrollo sostenible de El Chocó, contribuyendo así a la construcción del proceso de paz.&nbsp;</p> <p class="blockquote-new">Este artículo ha sido publicado previamente por <em>Diálogo chino y se puede leer <a href="http://dialogochino.net/extractive-economies-choco-colombia-duque-presidenciales-quibdo/">aquí</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pablo-wang/china-y-am-rica-latina-relaciones-estrat-gicas-en-tiempos-de-cambio">China y América Latina: relaciones estratégicas en tiempos de cambio</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/juan-wahren/c-mo-reprimen-las-industrias-extractivas-y-los-agronegocios-las-comuni">¿Cómo reprimen las industrias extractivas y los agronegocios a las comunidades rurales de América Latina?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/julie-klinger/metales-tecnol-gicos-para-un-mundo-m-s-limpio-costa-de-destruir-ecos"> Metales tecnológicos para un mundo más limpio, pero no a costa de destruir 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International politics Edwar Calderón Wed, 30 May 2018 13:27:24 +0000 Edwar Calderón 118143 at https://www.opendemocracy.net Simpatía por el diablo, en Colombia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/juliana-hern-ndez-d/encantado-de-conocerte-espero-que-adivines-mi-nombre <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En medio de la polarización electoral colombiana, ignoramos que quien sea presidente tendrá que generar alianzas con alguno de los lados, porque gobernar es cooperar.</p> </div> </div> </div> <span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-05-29 at 6.17.43 PM.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/Screen Shot 2018-05-29 at 6.17.43 PM.png" alt="" title="" width="460" height="325" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span><p>"Por favor permíteme presentarme,<br /> soy un hombre de dinero y buen gusto,<br />he estado rondando por muchos años,<br /> he robado el alma y la fe de muchos hombres…<br /> encantado de conocerte, espero que adivines mi nombre".</p><p>Así empieza la letra de la canción que se convertiría en el símbolo de los Rolling Stones, y que los posicionaría, en los años 60, como los rebeldes de la escena musical. La misma canción, además, trascendería en el tiempo para convertirse en el que bien podría ser el himno de Colombia en la coyuntura presidencial: <em>Sympathy for the devil </em>(en español, Simpatía por el diablo).</p><p>Con diablo me refiero a la polarización: el fantasma que ha rondado este país por más de 100 años. Un fantasma que es hombre, porque en Colombia las mujeres no alcanzamos ni el 30 por ciento de representación en cargos de elección popular, no hemos sido presidentas y porque en esta coyuntura nos tocó casi rogar para que nos invitaran a los debates. Un diablo de buen gusto que ha logrado robarnos la fe y el alma, al punto de convertirnos en una nación de abstencionistas: más de la mitad de colombianos no salió a votar en las elecciones a Congreso.</p><p class="mag-quote-center">Con diablo me refiero a la polarización: el fantasma que ha rondado este país por más de 100 años.</p><p>La campaña presidencial arrancó con personajes que, durante años, habían combatido la corrupción, negociado la paz, viajado por el país entregando vivienda gratuita a población en condición de vulnerabilidad; personajes que habían defendido la educación como bandera de desarrollo, la cultura como agente de cambio y como factor económico fundamental; sujetos que defendían un país más humano, y otros que incluso defendían los valores tradicionales de la familia católica.</p><p>Y aunque una contienda electoral con esta diversidad debería alegrar a un país que se supone está en transición de la guerra a la paz, en lo que se convirtió esa diversidad fue en el escenario propicio para que esa <em>Sympathy for the devil </em>le diera un giro a la campaña, y la convirtiera en el escenario en que nos dividiríamos aún más. Porque, al parecer, ni la violencia derivada del bipartidismo, ni una guerra de más de 50 años, ni tampoco ocho millones de víctimas, han sido suficientes para que busquemos, colectivamente, un cambio real en el liderazgo del país.</p><p class="mag-quote-center">Ni la violencia, ni una guerra de más de 50 años, ni ocho millones de víctimas han sido suficientes para que busquemos, colectivamente, un cambio real en el liderazgo del país.</p><p>En tiempos de paz, parecemos más divididos que nunca. Los insultos, los memes, los apodos ofensivos, los ataques personales, los señalamientos, pero principalmentel la murmuración, el chisme, se convirtieron en herramientas para generar división en esta campaña. El chisme, como lo señala Yuval Noah Harari en su libro <a href="https://elpais.com/cultura/2014/09/10/babelia/1410363451_494455.html"><em>Sapiens. De animales a dioses</em>,</a> ha sido una de las actividades más relevantes de los humanos para construir redes a través de ficciones que generan lazos entre las personas. También ha sido un elemento fundamental en la revolución cognitiva para la cooperación desde ficciones construidas como la religión, la economía y, por supuesto, la política.</p><p>Las versiones contemporáneas del chisme en la política parecen ser las fake news, los robots virtuales, la manipulación desde redes sociales (el escándalo de <a href="https://opendemocracy.net/marcus-gilroy-ware/cambridge-analytica-outrage-is-real-story">Cambridge Analyitica</a>) y la tergiversación de información dada por los candidatos presidenciales. Todas son cooperaciones creadas desde historias ficticias.</p><p>Asusta, y también da risa, ver las ficciones que nos unen durante esta campaña: un monstruo castrochavista, un rayo homosexualizador, una paz falsa, un títere gobernante, un presidente que terminará expropiando las hectáreas de tierra donde “quise cultivar un amor y me he quedado solo”.</p><p>Pero asusta más que quienes deberían ser los representantes de la mayoría, y que, como lo señala el Art. 115 de la Constitución Política, "simbolizan la unidad nacional y al jurar el cumplimiento de la Constitución y de las leyes, se obligan a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos", estén haciendo lo contrario: dividiéndonos.</p><p>Y lo paradójico es que, en medio de este panorama polarizador, deliberadamente ignoramos el hecho de que quien llegue a la presidencia tendrá que generar alianzas con alguno de los lados, porque en eso también consiste el ejercicio de gobernar: en cooperar.</p><p class="mag-quote-center">En tiempos de paz parecemos más divididos que nunca.</p><p>Todas las personas hemos sido buenas o malas. Todos somos seres polarizados por naturaleza. De los malvados asesinos de las Farc, se desconoce que la mayoría eran campesinos pobres sin opciones diferentes a la guerra; ignoramos que algunas mujeres enlistadas lo hicieron huyendo de padres abusadores; desconocemos que también faltó verdad en el proceso de los paramilitares y de 15 de sus jefes extraditados.</p><p>Sí, hay diferencias en los modelos de la derecha y de la izquierda pero, más allá de esas divisiones, hay hechos que no se pueden desconocer: como los cuatro millones de colombianos que viven en pobreza multidimensional; o que la élite colombiana, según cifras de 2016, es el 1 por ciento de la población que concentra el 20 por ciento del ingreso.</p><p>Del Satanás sesentero, que denunció atrocidades como la Segunda Guerra Mundial, nos queda como consejo la importancia de cuestionarnos y de censurar a ese diablo que no nos ha permitido cooperar desde la diferencia:</p><p>"Necesito un poco de compostura <br />así que si me encuentras, ten un poco de cortesía,<br />ten un poco de conmiseración y un poco de gusto.<br />Usa toda tu bien aprendida educación,<br />o convertiré tu alma en basura.&nbsp;<br />Encantado de conocerte,<br />espero que adivines mi nombre".</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jonatan-rodr-guez/la-democracia-digital-le-toma-el-pulso-al-pr-ximo-presidente-col">La democracia digital le toma el pulso al próximo presidente colombiano</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/claudia-calao-gonz-lez/elecciones-hidrocarburos-y-ambiente">Elecciones en Colombia: hidrocarburos y medio ambiente</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Elecciones polarización paz Juliana Hernández D. Tue, 29 May 2018 23:13:51 +0000 Juliana Hernández D. 118126 at https://www.opendemocracy.net La democracia digital le toma el pulso al próximo presidente colombiano https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jonatan-rodr-guez/la-democracia-digital-le-toma-el-pulso-al-pr-ximo-presidente-col <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En materia de democracia digital, pareciera que, a la hora de la verdad, todos los candidatos se rajaron. ¿Será por miedo a perder el control, o el monopolio?.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jonatan-rodr-guez/digital-democracy-and-impending-presidential-elections-in-colomb">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none caption-xlarge'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/69480_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title="candidater"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/69480_1.jpg" alt="candidater" title="candidater" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload caption-xlarge imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Besatón promovida por la herramienta digital Candidater en Bogotá. Fuente: Diana Rey Melo / Revista Arcadia. Todos los Derechos Reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte del especial&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/eleccionescolombia" target="_blank">"Elecciones Colombia 2018: despolarización y desinformación"&nbsp;</a>producido en alianza con la Revista Nueva Sociedad y la Fundación Friedrich Ebert.</p><p>La inercia demagógica de las campañas presidenciales a las que hemos asistido en Colombia estas últimas semanas, no parece haber otorgado a la democracia digital el peso y la atención que hubiera sido exigible y deseable.</p> <p>Se estima que alrededor de un 35% de los seguidores de Twitter de los candidatos colombianos a la presidencia son falsos. Esto contrasta con el sin fin de oportunidades de la democracia digital, que sigue siendo despreciada por campañas concebidas desde la vieja política, clásica y convencional, que dedica poca o ninguna atención a verdaderos procesos de transformación urgentes a una manera de hacer política deslegitimada.</p> <p>Las nuevas lógicas de innovación política, colaboración en red, y reinvención de la participación democrática; reclaman un espacio imprescindible y, más allá de un uso retórico y marketiniano de las redes sociales, han seguido siendo un asunto pendiente en estas elecciones por parte de los partidos y los candidatos. Por fortuna, desde la sociedad civil. múltiples actores sí han estado impulsando herramientas para crear precedentes únicos de democracia digital, y le han medido el pulso a unos candidatos que aún no la tienen clara con este tema.</p><p class="mag-quote-center">Se estima que alrededor de un 35% de los seguidores de Twitter de los candidatos colombianos a la presidencia son falsos. Esto contrasta con el sin fin de oportunidades de la democracia digital.</p><p>Hubiera sido interesante que los candidatos hubiesen respondido lo que piensan sobre algunas discusiones globales de interés, como por ejemplo el sufragio a través de blockchain, las legislaciones crowdsourcing, o una democracia digital distribuida, criptográfica y auditable en la que la necesidad de los políticos como intermediarios quedase compensada por nuevas formas de participación complementarias, pensadas para mejorar la calidad de una democracia que parece secuestrada por la lógica de los partidos convencionales, que buscan más su propio beneficio y pervivencia antes que el beneficio de todos los ciudadanos. Estoy seguro que, a la pregunta de si estarían dispuestos a abrirse creativamente a la regeneración propuesta por las nuevas formas de democracia digital, la mayoría de los candidatos solo podrían dar respuestas demagógicas.</p> <p>En este ciclo de elecciones presidenciales, iniciativas como la de<a href="http://sifuerapresidente.co/"> sifuerapresidente.co</a> --una plataforma en la que cualquier ciudadano puede dirigir propuestas para el plan de gobierno del próximo mandatario--, o <a href="https://candidater.co/">candidater.co</a>, --un tinder de la democracia para hallar a tu candidato ideal -- han tratado de impulsar agendas de experimentación política con la visión de contribuir a rediseñar el paradigma participativo y revitalizar una política que tiene como factor común la decepción y la indignación de los votantes.</p> <p>Es en esta ecuación que los políticos deberían poder encontrar en la tecnología un aliado esencial que vaya más allá de llenar sus cuentas de Twitter de seguidores falsos. Vista la dinámica real de las campañas y de los candidatos mainstream, esto aún no ha sido así, y el conservadurismo en formas y contenidos está aún a la orden del día.</p> <p>Tarde o temprano, la transformación de la participación política deberá alcanzar a impactar en la política convencional. En medio de tanta confusión sobre el futuro de nuestra democracia, la tecnología puede actuar como un catalizador de apuestas de cambio que, bien lideradas, pueden permitir que la desconexión entre las demandas sociales y la participación política se reencuentren.&nbsp; A pesar de que, como hemos visto en la campaña, los políticos no hayan ido más más allá de un uso convencional de Twitter o Facebook, bien utilizada, la tecnología es el puente ideal para generar agendas de inteligencia colectiva, que conviertan la decepción en deliberación y la indignación en acciones de cambio.</p> <p>Este proceso de innovación política debe apalancarse a través de las herramientas digitales que ayuden a canalizar una gran deuda de la democracia colombiana: pasar de una democracia electiva pasiva a una democracia deliberativa activa. La segmentación que logran los datos, en lugar de ser nichos para la manipulación, deben ser la fórmula para consolidar innovaciones democráticas dirigidas a quienes tienen menos representación y han sido marginados históricamente por los intereses políticos.</p> <p>No son solo los jóvenes y las mujeres, tradicionalmente ignoradas y excluidas, sino también otros grupos y minorías marginalizadas, quienes se pueden incorporar en la red con tecnologías que los segmenten y reúnan para proponer y debatir agendas, e incluir sus voces de una vez en la elaboración de leyes y políticas, y no sólo en la retórica de los programas, sino en la ejecución real de los mismos.</p><p class="mag-quote-center">Las herramientas digitales deben ayudar a canalizar una gran deuda de la democracia colombiana: pasar de una democracia electiva pasiva a una democracia deliberativa activa.</p> <p>En materia de democracia digital, pareciera que, a la hora de la verdad, todos los candidatos se inhiben. ¿Por miedo a perder el control, el monopolio? Y, si bien la innovación política se está gestando de abajo hacía arriba, con ciudadanos y movimientos que exigen este cambio, no parece que el próximo presidente que resulte de la segunda vuelta, vaya a comprender la necesidad de adoptar esta transformación.</p> <p>Es urgente hacer que nuestra democracia sea más diversa, inclusiva y deliberativa, pero sin la necesaria obertura de los candidatos y sus aparatos políticos a la innovación que puede aportar la democracia digital, Colombia seguirá arrastrando los pies en la agenda de la regeneración.&nbsp; Para avanzar en una sociedad más libre y cohesionada en estos tiempos de polarización empobrecedora y de desinformación manipuladora, es necesario abrirse a la voz de los ciudadanos diversos y cada vez más activos. Sería bueno que los candidatos que se disputarán la segunda vuelta se dieran cuenta de esto.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/omar-rinc-n/indignados-y-decepcionados-de-la-democracia-emocionados-con-el-yo">Jóvenes Colombianos: Indignados y decepcionados de la democracia, emocionados con el yo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/sandra-borda/presidenciales-en-colombia-polarizaci-n-o-deterioro-de-la-conversaci-">Presidenciales en Colombia: ¿polarización o deterioro de la conversación política?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Democracy and government democracia digital Elecciones Innovación política Jonatan Rodríguez Mon, 28 May 2018 14:01:56 +0000 Jonatan Rodríguez 118112 at https://www.opendemocracy.net Colombia y Venezuela, hermanas siamesas https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/insight-crime/colombia-y-venezuela-hermanas-siamesas <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Colombia y Venezuela han compartido dinámicas delictivas durante años, con la cocaína yendo en una dirección y el petróleo de contrabando en la otra. Pero la relación es cada vez más simbiótica. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/insight-crime/colombia-and-venezuela-criminal-siamese-twins">English&nbsp;</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/insightcrime.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/insightcrime.png" alt="" title="" width="460" height="280" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente: Insight Crime. Todos los Derechos Reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>Insight Crime </em>y se puede encontrar <a href="https://es.insightcrime.org/investigaciones/colombia-y-venezuela-siameses-criminales/">aquí</a></p><p>Durante décadas, el conflicto civil colombiano ha repercutido en Venezuela, país al que los ciudadanos colombianos huían desesperados de la violencia y en el que los actores del conflicto buscaban un refugio. </p><p>Hoy la ola humana fluye en dirección contraria y la integran venezolanos desplazados por la situación económica y la escasez de alimentos y medicinas en su país, buscando una vida mejor y dispuestos a trabajar por un plato de comida.</p> <p>El conflicto civil colombiano está amainando y ya solo queda una facción beligerante activa, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), para el que Venezuela es el último refugio que le queda y la base principal de sus operaciones. </p><p>El hecho de disponer de este refugio en Venezuela explica en gran parte la poca voluntad del ELN para comprometerse en la mesa de negociaciones.</p> <p>La frontera entre Colombia y Venezuela es hoy una de las regiones de Latinoamérica en las que se concentran más actividades criminales. </p><p>Desde allí múltiples economías ilegales generan cientos de millones de dólares. Allí prosperan grupos delictivos diversos.</p> <h3><strong>Las economías criminales en la frontera</strong></h3> <p>En el lado colombiano de la frontera, la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, es el lugar del mundo en el que resulta más barato producir cocaína. Es una de las zonas de Colombia de mayor cultivo y producción de esta droga. </p><p class="mag-quote-center">El principal ingrediente químico para el procesamiento de la cocaína es la gasolina que, gracias a las subvenciones a los combustibles en Venezuela, es baratísima.</p><p>Según fuentes de la policía antinarcóticos de Colombia, la producción de cocaína por hectárea en esta región andina - más de siete kilos al año - es una de las más altas del país.</p> <p>El principal ingrediente químico para el procesamiento de la cocaína es la gasolina que, gracias a las subvenciones a los combustibles en Venezuela, es baratísima. </p><p>Los otros dos factores clave para el negocio de la cocaína son la proximidad a un punto de embarque o tránsito, en este caso Venezuela, y un flujo de mano de obra barata para cosechar, procesar y transportar los cargamentos. </p><p>Los venezolanos ofrecen cada vez más esa mano de obra y están cada vez más dispuestos a asumir mayores riesgos, y por mucho menos dinero, que los colombianos. En toda la frontera existe hoy una gran oferta de venezolanos desesperados dispuestos a trabajar en la economía ilegal.</p> <p>La cocaína colombiana cruza la frontera con Venezuela a través de tres ejes principales: directamente desde el centro de producción en el Catatumbo, con dirección hacia Táchira y Zulia; a través de los Llanos Orientales colombianos, hacia Apure; y a lo largo de los ríos entre ambos países, verdaderas autopistas en medio de la jungla que se internan en el estado sureño del Amazonas.</p> <p>No existen cifras sobre la cantidad de cocaína que entra en Venezuela, pero fuentes de inteligencia internacional, hablando bajo condición de anonimato, aseguran que no les sorprendería que la cifra estuviera por encima de las 400 toneladas al año.</p><p>Al precio actual de 4.000 dólares/kilo en Venezuela, esa cantidad equivale a 1.600 millones de dólares. Se estima que los costes del tránsito por Venezuela son unos 1.000 dólares, lo que significa que el crimen organizado en este país estaría ganando unos 400 millones de dólares al año, solo por el comercio de cocaína.</p> <p>Pero la cocaína no es la única economía ilegal en la frontera.</p><p><span class="mag-quote-center">Se estima que los costes del tránsito por Venezuela son unos 1.000 dólares, lo que significa que el crimen organizado en este país estaría ganando unos 400 millones de dólares al año.</span></p> <p>El contrabando de gasolina, en gran medida bajo control del ELN, es otra actividad ilegal clave en la región. </p><p>Un litro de combustible venezolano de 95 octanos tiene un coste de seis bolívares, lo que en moneda colombiana equivale a 0.25 pesos. En la frontera, sin embargo, se comercializa por 6.000 o 7.000 pesos (169.956 bolívares).</p> <p>Como ha podido comprobar <em>Insight Crime </em>en base a material fotográfico, se transportan cientos de barriles desde Apure hasta Arauca con la complicidad de miembros de la Guardia Nacional Venezolana, que reciben recompensas por su silencio.</p> <p>Por otra parte, en los estados de Amazonas y Bolívar, al sur de Venezuela, el ELN y las disidencias de las FARC se dedican a la minería de oro y coltán, que posteriormente transportan hasta a Guainía y Vichada, en Colombia. </p><p>Una vez más, esto se lleva a cabo con la complicidad del ejército venezolano y con desprecio absoluto por las comunidades indígenas que habitan en esta región.</p> <p>Los alimentos subvencionados por el Estado venezolano se han convertido también en una fuente de subsistencia no solo para los grupos ilegales, sino también para el ciudadano medio. </p><p>Desde Apure hacia Arauca y desde Zulia a La Guajira y Cesar, los alimentos se transportan por rutas clandestinas - entre ellos la carne de res, que se comercializa a un precio inferior al oficial en Colombia y aun así reporta importantes ganancias ya que su coste en Venezuela está muy por debajo, por las diferencias en las tasas de cambio y la falta de liquidez.</p> <p>Sin embargo, la escasez de alimentos que existe hoy en Venezuela ha reducido el tráfico de alimentos, e incluso ha generado un tráfico inverso, de Colombia a Venezuela.</p> <p>El cierre de la frontera en el año 2015 por parte del presidente Nicolás Maduro reforzó todavía más el control que ya venía ejerciendo la Guardia Nacional sobre el contrabando de todo tipo de bienes. </p><p>Los controles fronterizos más estrictos llevaron a la detención de muchas personas que se dedicaban al contrabando al por menor y facilitaron que el ejército venezolano se hiciera con el monopolio de esta actividad delictiva.</p><p class="mag-quote-center">Han florecido las mafias que operan a gran escala y mantienen vínculos estrechos con la Guardia Nacional.</p><p>Mientras que el margen de maniobra de las pequeñas operaciones de contrabando independientes se ha visto muy limitado, han florecido las mafias que operan a gran escala y mantienen vínculos estrechos con la Guardia Nacional.</p> <h3><strong>Refugio de criminales</strong></h3> <p>La tolerancia política y la corrupción en Venezuela, junto con la proliferación de economías ilegales, han convertido a los estados fronterizos venezolanos en refugios para delincuentes. </p><p>Aunque las estructuras del crimen organizado venezolano - estatales y no estatales - se están reforzando, los grupos colombianos son los que tradicionalmente han ejercido más influencia en la región fronteriza. </p><p>Tras la desmovilización de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en 2017, se han producido grandes cambios en el panorama de la criminalidad en la frontera.</p> <p>La tolerancia frente a los grupos guerrilleros marxistas colombianos se inició con los gobiernos de Hugo Chávez. </p><p>Tanto el ELN como las FARC fueron tolerados, o quizá incluso apoyados, en la Venezuela de Chávez, que veía a estos grupos como aliados ideológicos - aunque su actitud hacia ellos era compleja y variaba según sus intereses. </p><p>Chávez permitió a ambos grupos utilizar territorio venezolano, pero también se opuso a ellos cuando le convino. </p><p>Bajo el mandato de Maduro, Venezuela desempeñó un importante papel en el proceso de paz con las FARC, pero no consta que haya apoyado la presencia de guerrilleros en Venezuela. </p><p>Sin embargo, el hecho de que los esfuerzos de Maduro por sobrevivir políticamente hayan acaparado toda su atención, ha significado que los grupos colombianos en territorio venezolano han podido operar tranquilamente y esto les ha permitido prosperar.</p> <h3><strong>El ELN</strong></h3> <p>El principal grupo colombiano que opera actualmente en territorio venezolano es el ELN. Durante más de 30 años, muchos líderes y combatientes del ELN se han establecido en los estados venezolanos de Apure y Zulia y, más recientemente, en Táchira y Amazonas.</p> <p>La división de combate más potente del ELN, el Frente de Guerra Oriental, tiene bases en Apure y su departamento gemelo en Colombia, Arauca. Según fuentes militares colombianas, el 90% de la capacidad de combate y de la logística del Frente se ubican en Apure. </p><p>También se ha confirmado la presencia del ELN en los municipios de Páez, Rómulo Gallegos y Muñoz, donde los guerrilleros llevan a cabo operaciones de contrabando.</p> <p>Fuentes del lado venezolano de la frontera también han detectado presencia del ELN en Táchira, particularmente el municipio de Fernández Feo, cuyos habitantes aseguran haber visto guerrilleros con ropa civil armados con rifles y armas cortas. </p><p>Otras fuentes han confirmado la presencia del ELN en los estados de Amazonas y Bolívar. Las fuerzas de seguridad colombianas han registrado la presencia del ELN en el estado de Zulia, aunque los habitantes del municipio de Tibú, Norte de Santander, son testigos de que los guerrilleros del ELN cruzan la frontera a menudo. </p><p>Incluso ha habido informes de que el ELN ha repartido material de propaganda en las escuelas, así como paquetes de alimentos del gobierno en Venezuela.</p> <p>Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias “Pablito”, es el líder histórico del Frente de Guerra Oriental. En 2015 entró a formar parte del máximo órgano de mando del ELN, el Comando Central (COCE) y es actualmente jefe militar del grupo. </p><p>Ha utilizado su refugio en Apure para reforzar el Frente de Guerra Oriental y lanzar ataques en Colombia. Se cree que se estableció durante algunos años en una finca en El Nula, expropiada por el presidente Chávez.</p> <p>Pablito se opuso a las conversaciones de paz con el gobierno colombiano, porque considera que las “condiciones actuales no favorecen las negociaciones”. </p><p>Su poder se está expandiendo hoy a partir de su bastión en Apure-Arauca hacia los estados venezolanos de Táchira y Amazonas, y hacia Vichada, en el lado colombiano, aprovechando el vacío que han dejado los guerrilleros desmovilizados de las FARC para tratar de controlar no solo del territorio, sino las economías ilegales que sustentaban a las FARC.</p> <p>Con el grupo incrementando sus finanzas y aumentando sus efectivos, Pablito y otros miembros radicales del ELN no le ven beneficio alguno a negociar la paz con el gobierno colombiano. Venezuela es un factor clave en esta postura del ELN.</p> <h3><strong>Disidentes de las FARC</strong></h3> <p>Aunque las FARC han desaparecido como actor beligerante a nivel nacional, hay facciones disidentes dispersas por todo el país y Venezuela se está convirtiendo no solo en una zona de retaguardia para algunas de ellas, sino también en fuente de financiación.</p> <p>Gener García Molina, alias “Jhon 40″, uno de los principales narcotraficantes de las FARC y exdirigente del Frente 43 en Meta, ha establecido una base al otro lado de la frontera, en Amazonas, Venezuela, junto con elementos del Frente “Acacio Medina”. </p><p>Jhon 40 fue responsable de finanzas del Bloque Oriental de las FARC, que operaba en siete departamentos: Arauca, Casanare, Meta, Guaviare, Vaupés, Vichada y Guainía. </p><p>También estuvo relacionado con varios narcotraficantes brasileños y colombianos, como Daniel “El Loco” Barrera, detenido en Venezuela en 2012. </p><p>Posee, por consiguiente, amplios conocimientos sobre el tráfico de drogas, contactos internacionales y es probable que se encuentre dirigiendo hoy sus propias rutas de tráfico de cocaína.</p> <p>Al trasladarse a Amazonas, Jhon 40 está en disposición de recibir cargamentos procedentes de los Llanos Orientales de Colombia, bastión de los disidentes del Primer Frente de las FARC, así como los que se transportan a lo largo de los ríos que bañan las selvas de la triple frontera entre Colombia, Venezuela y Brasil. </p><p>Al parecer también dirige, o al menos cobra “impuestos” sobre los cargamentos de oro y coltán procedentes de la minería ilegal en Amazonas.</p> <p>Liborio Guarulla, exgobernador de Amazonas, denunció la actividad de las FARC y el ELN en su estado y fue apartado de la política por el gobierno de Maduro.</p> <p>Jhon 40 forma parte de la creciente disidencia de las FARC, que probablemente lidera Miguel Botache Santanilla, alias “Gentil Duarte”, expulsado de las FARC a finales del año pasado y el líder disidente de más alto rango. </p><p>Los disidentes tienen sus bases en Guaviare, en ciertas zonas de Meta y Vichada, así como en la selva del departamento de Guainía. Venezuela es hoy vital para ellos, como retaguardia estratégica y financiera. </p><p>Se estima que el número de combatientes de las FARC que permanecen activos podría llegar a unos 2.500.</p> <h3><strong>El Ejército Popular de Liberación</strong></h3> <p>Otro grupo colombiano que se está adentrando en Venezuela es el remanente del EPL, al que el Gobierno llama “los Pelusos” para no reconocer sus orígenes guerrilleros. </p><p>El EPL se desmovilizó oficialmente en 1991 y esta última facción, en Norte de Santander, se ha convertido en un actor importante del tráfico de drogas en la frontera con Venezuela. </p><p>Después de la desmovilización de las FARC en 2017, el EPL se lanzó a una fase de expansión agresiva, declarándole la guerra al ELN y ampliando su radio de acción más allá de su bastión en el Catatumbo.</p> <p>El grupo se vio debilitado por la muerte, en 2015, de su exlíder Víctor Ramón Navarro, alias “Megateo” (que dirigía el tráfico de drogas del ELN y las FARC en el Catatumbo) y la detención de Guillermo León Aguirre, alias “David León”, en 2016. </p><p>La vacante fue ocupada por “Pácora”, alias tras el que se oculta un guerrillero al que las autoridades todavía no han podido identificar. </p><p>Pácora está hoy dirigiendo la expansión del EPL que incluye incursiones en Venezuela con el fin de conseguir rutas para el narcotráfico, fortalecer su poder militar, reclutar a exmiembros de las fuerzas de seguridad y adiestrar a las tropas. </p><p>Hay informes que hablan de la presencia del EPL en Casigua El Cubo, en el estado venezolano de Zulia.</p> <h3><strong>Mafia colombiana</strong></h3> <p>Desde el año 2006, con la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), han surgido múltiples grupos criminales en Colombia a los que el gobierno colombiano denominó inicialmente BACRIM (“bandas criminales”), pero que ahora se llaman Grupos Armados Organizados (GAO). Dos de estos grupos tienen una presencia significativa en Venezuela: los Rastrojos y los Urabeños.</p> <p>De hecho, ha habido enfrentamientos en territorio venezolano entre estos dos grupos, que buscan controlar los corredores de contrabando. </p><p>Pero su fragmentación hace que se hayan visto cada vez más superados a lo largo de la frontera con Venezuela por el ELN, el EPL y los disidentes de las FARC. </p><p>Hoy, en muchos casos, actúan junto con estos grupos guerrilleros, así como con elementos corruptos de las fuerzas de seguridad de Venezuela.</p> <h3><strong>Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL)</strong></h3> <p>Uno de los principales actores ilegales venezolanos activos en la frontera son las FBL. Las FBL constituyen un fenómeno curioso: se trata de un grupo rebelde partidario del gobierno, inspirado en el modelo colombiano. </p><p>Aunque inicialmente cooperaron con el ELN, ahora lo ven como un competidor, ya que el ELN tiene hoy una importante presencia en el lado venezolano de la frontera.</p><p class="mag-quote-center">La diferencia es que ahora Venezuela ha aumentado su participación en el negocio y que hoy, en muchos casos, es socio a partes iguales.</p><p>En los últimos años, las FBL han tenido mucho más contacto con las FARC y, de hecho, la Defensoría del Pueblo de Arauca se refiere a ellas como “hijas de las FARC”.</p> <p>Este grupo, que cuenta con unos efectivos de entre 1.000 y 4.000 hombres, se dedica a la extorsión y es activo en política a nivel local. Supuestamente, recibe financiamiento a través de los concejos comunales. </p><p>Fuentes en Venezuela afirman que tiene nexos con el narcotráfico, pero hasta la fecha no hay pruebas de ello. </p><p>Se ha registrado presencia de las FBL en los estados Apure, Táchira, Barinas, Zulia, Mérida, Portuguesa, Cojedes y Carabobo, así como en Caracas. Es posible que en el pasado recibieran material y formación de las FARC. </p> <h3>El futuro</h3> <p>En primer lugar, hay que decir que Colombia ha estado exportando crimen organizado a Venezuela durante décadas. </p><p>La diferencia es que ahora Venezuela ha aumentado su participación en el negocio y que hoy, en muchos casos, es socio a partes iguales.</p> <p>Las economías criminales a lo largo de la frontera son transnacionales por naturaleza. Por lo tanto, cualquier respuesta significativa ante ellas debe tener carácter transnacional. </p><p>Sin embargo, actualmente hay muy poca colaboración bilateral entre Venezuela y Colombia, lo que permite que el crimen organizado opere a sus anchas.</p> <p>En una entrevista del pasado mes de abril, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, acusó al Gobierno venezolano de utilizar bandas de delincuentes para “perpetuarse en el poder”. La respuesta del presidente Maduro consistió en describir a Colombia como un “Estado fallido”.</p><p class="mag-quote-center">Juan Manuel Santos acusó al Gobierno venezolano de utilizar bandas de delincuentes para “perpetuarse en el poder”. La respuesta del presidente Maduro consistió en describir a Colombia como un “Estado fallido”.</p><p>Así las cosas, pocas son las esperanzas de que los gobiernos de ambos países lleguen a cooperar en la lucha contra el crimen organizado. ¿Podrían las elecciones presidenciales en Venezuela y Colombia cambiar esta situación?</p> <p>La respuesta es probablemente no. Maduro ya ha sido reelegido. Y en Colombia, Iván Duque, apoyado por el ex presidente Álvaro Uribe, ha ganado la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 27 de mayo y es el candidato mejor situado para la segunda vuelta, el 17 de junio. </p><p>Cuando se le preguntó en una entrevista por la situación en el Catatumbo, en la frontera con Venezuela, Duque dejó clara su posición ante el país vecino: “Necesita seguridad, justicia e infraestructuras, porque lo que hay es un corredor de narcotráfico auspiciado por el Cártel de los Soles, que lidera el gobierno de Venezuela. </p><p>Voy a ir al Consejo de Seguridad de la ONU a denunciar lo que ocurre en la frontera con Colombia, con el consentimiento de un gobierno que tiene estructuras de narcotráfico y que se beneficia de un corredor de producción de cocaína”.</p> <p>¿Qué podemos esperar para lo que queda de año? Un aumento del flujo de cocaína hacia Venezuela, dado que el cultivo de coca en Colombia sigue en aumento; un fortalecimiento de los grupos ilegales colombianos en territorio venezolano; y el reclutamiento de venezolanos desesperados por parte de los grupos ilegales y el crimen organizado colombianos que luchan&nbsp; por sobrevivir sin demasiadas alternativas. </p><p>Todo esto se traduce en un fortalecimiento de las economías ilegales a lo largo de la frontera entre Colombia y Venezuela, donde el crimen organizado transnacional está echando raíces cada vez más profundas.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/phil-gunson/venezuela-ya-es-una-crisis-regional">Venezuela ya es una crisis regional</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/juan-gabriel-tokatlian/la-crisis-en-venezuela-es-negociable">La crisis en Venezuela, ¿es negociable?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/kristian-herbolzheimer/el-dilema-del-eln-en-colombia-qu-camino-tomar">El dilema del ELN en Colombia: ¿qué camino tomar?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality International politics InSight Crime Mon, 28 May 2018 12:50:20 +0000 InSight Crime 118107 at https://www.opendemocracy.net