DemocraciaAbierta https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/19339/all cached version 23/01/2018 17:27:12 en Desigualdad persistente: el controvertido legado de la Marea Rosa en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/la-desigualdad-persistente-el-controvertido <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En una serie de artículos analizamos&nbsp; porqué los avances en la lucha contra la desigualdad durante el ciclo progresista han sido mucho más modestos de lo que se esperaba. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/persistent-inequality-disputing-legacy-of-pink-tide-in-latin-">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-28272072.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-28272072.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Retransmisión de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Río 2016 vista desde un televisor en la favela de Mangueira en Río de Janeiro, Brasil, el 5 de agosto de 2016. Foto: Xinhua / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>En este año electoral en América Latina, cuando es posible que culmine el cambio de marea y alcancen o afiancen su poder fuerzas conservadoras en Colombia, México o Brasil, es un buen momento para reflexionar cómo fue que los gobiernos progresistas fracasaron en su propósito de reducir la desigualdad al tiempo que sacaban a millones de ciudadanos de la pobreza extrema.</p> <p>Así, nuevas mediciones, no ya basadas en encuestas en hogares sino en declaraciones de impuestos sobre la renta, demuestran que el impacto de los gobiernos de izquierda en América Latina en cuanto a la redistribución de ingresos y riqueza fue menor de lo esperado.</p> <p>Está comprobado que dichos gobiernos fueron capaces de reducir de manera significativa la pobreza, pero no de disminuir la concentración de ingresos y de riqueza en el pequeño grupo de millonarios situado en la cúspide de la pirámide social de cada país. Se ha utilizado esto para socavar la credibilidad de los gobiernos de izquierda, alegando que no han sido eficientes ni para conseguir el objetivo que los justificaba - el de reducir las desigualdades.</p> <p>Para abordar esta controvertida cuestión, en este año en que van a celebrarse elecciones presidenciales en países latinoamericanos clave como Colombia, México y Brasil, el <a href="http://www.lai.fu-berlin.de/en/index.html">Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Freie Universität de Berlín</a> y Democracia Abierta se han puesto de acuerdo para presentar una serie de artículos cuyo objetivo es proponer argumentos sólidos y elementos de análisis para consideración y discusión en la esfera pública latinoamericana e internacional en estos tiempos de rápidos cambios políticos que a menudo desatienden lecciones recientes como las de la Marea Rosa.</p> <h3>&nbsp;<strong>La Marea Rosa y la lucha contra la desigualdad</strong></h3> <p>Es cierto que las desigualdades y la pobreza han disminuido más en los países que en los últimos años han sido o continúan siendo gobernados por fuerzas de izquierda - especialmente en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Paraguay, Uruguay y Venezuela -, que en los países de Latinoamérica en que no ha habido gobiernos de izquierda.</p> <p>Sin embargo, es innegable que los avances en la lucha contra la desigualdad durante el ciclo de la Marea Rosa han sido mucho más modestos de lo que se esperaba, considerando que los gobiernos de izquierda fueron elegidos prometiendo precisamente revertir las desigualdades acumuladas desde el período colonial.</p> <p>Las explicaciones que se dan de estos modestos resultados suele combinar factores externos e internos. En cuanto a factores externos, se alega que el ciclo de crecimiento económico que ayudó a financiar el gasto en políticas sociales de los gobiernos de izquierda se basó en las exportaciones de materias primas y productos agrícolas, cuyos precios volátiles han disminuido en gran medida en los mercados internacionales en los últimos tiempos.</p> <p>En cuanto a factores internos, se critica el hecho de que las transferencias en efectivo a los sectores más pobres de la población haya sido el elemento central de las políticas sociales que han seguido prácticamente todos los gobiernos de izquierda, ya que es bien sabido que su impacto redistributivo - a diferencia del de las políticas dirigidas a crear estructuras duraderas propias de un estado del bienestar (educación de calidad y asistencia sanitaria proporcionada por el estado, inversiones públicas en formación profesional, etc.) – es muy limitado.</p> <p>El tema fiscal también ha sido muy discutido. A fin de cuentas, excepto en casos aislados, los gobiernos de izquierda no han logrado crear una estructura de tipos impositivos progresivos capaz de redistribuir los ingresos de la cúspide a la base de la pirámide social.</p> <p>Son, todas ellas, explicaciones sólidas y pertinentes que merecen ser tomadas en consideración. Sin embargo, revelan tan solo la superficie del fenómeno y no dilucidan las razones últimas por las que los gobiernos de izquierda no han ido mucho más allá de distribuir efectivo a los pobres.</p> <p>Para comprender estas razones profundas, es necesario articular el análisis de las desigualdades sociales con el examen, en cada caso, de las relaciones de poder. Es decir, es necesario comprender las circunstancias políticas que han provocado que los gobiernos de izquierda no hayan podido avanzar más en su voluntad de promover la redistribución de los ingresos.</p> <h3><strong>&nbsp;</strong><strong>Seis factores a considerar</strong></h3> <p>1. <strong>El agotamiento de las grandes narrativas nacionales</strong> que, en otros momentos de la historia reciente de América Latina, permitieron unir a naciones en torno a objetivos comunes. Fue éste el caso, por ejemplo, del discurso nacional-desarrollista que, a mediados del siglo XX, ayudó a legitimar la participación decisiva del Estado en el desarrollo socioeconómico de países como Argentina y Brasil.</p> <p>Pudo observarse algo similar durante los procesos de democratización de fines del siglo pasado, cuando grupos con intereses bastante distintos se unieron en torno al objetivo común de restablecer la democracia en países como Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay o Chile.</p> <p>Las fuerzas de izquierda que alcanzaron el poder en el umbral del siglo XXI, a pesar de ganar en las urnas, no han logrado convertir la lucha contra la desigualdad en un proyecto nacional hegemónico.</p> <p>2. <strong>La erosión de las esferas públicas nacionales. </strong>En el contexto del proceso de democratización, en los distintos países se crearon espacios públicos que demostraron ser capaces de promover el intercambio efectivo de ideas, interpretaciones y argumentos entre grupos sociales diversos.</p> <p>Estos espacios de debate permitieron a los gobiernos promover y defender sus políticas y reajustarlas en función de las reacciones del público.</p> <p>En los últimos años, la intensificación de la concentración de los medios de comunicación y el aumento del partidismo de dichos medios, junto con la aparición de múltiples foros y blogs que no se comunican entre sí, han transformado la esfera pública en un espacio de lucha, en el que los insultos y las noticias falsas tienen más peso que los buenos argumentos.</p> <p>Este contexto nuevo crea dificultades insuperables para la legitimación de propuestas de cambio sustantivo, como los programas de redistribución de los ingresos que la izquierda latinoamericana quería implementar.</p> <p>3. <strong>Una base parlamentaria volátil. </strong>La mayoría de los gobiernos de izquierda solo pudieron establecerse a costa de alianzas con fuerzas conservadoras. Estas alianzas aportaron la mayoría legislativa necesaria para gobernar, pero muy a menudo impidieron proyectos de reforma fiscal o planes redistributivos más audaces.</p> <p>4. <strong>La aparición de las llamadas nuevas clases medias</strong>, más comprometidas con la movilidad ascendente individual y la ampliación de sus oportunidades de consumo que con promover la justicia social.</p> <p>Obviamente, en esto no va implícita ninguna condena moral a estos estratos por querer la prosperidad material. Lo que sí señala es que la aparición de las llamadas nuevas clases medias, integradas por votantes tradicionales de los gobiernos de izquierda, obligó a estos gobiernos a corregir su discurso y sus intenciones redistributivas más radicales y a favorecer medidas destinadas a expandir las posibilidades de consumo y la movilidad ascendente de este segmento.</p> <p>5. <strong>La resistencia de las clases medias establecidas</strong>. En muchos países, la creciente capacidad de consumo de las nuevas clases medias se percibió, por parte de las clases medias establecidas, como una amenaza para su reproducción como clase.</p> <p>Al fin y al cabo, sus señas de distinción social, como el acceso a ciertos bienes y servicios (automóviles, empleados domésticos, educación universitaria, etc.), o ya no se garantizaban, o dejaban de ser un privilegio suyo.</p> <p>Esto convirtió a las clases medias establecidas en el gran y poderoso oponente de los gobiernos de izquierda y de sus planes redistributivos.</p> <p>6<strong>. La apropiación del Estado y de la política por parte de las élites económicas</strong>. En los últimos años, los grupos más ricos de América Latina han logrado ampliar y consolidar su control sobre los estados de la región, incluidos los gobernados por la izquierda.</p> <p>Ejerciendo una poderosa y a menudo corrupta influencia sobre los políticos y los gobiernos, estas elites han logrado instrumentalizar porciones del Estado en beneficio propio, así como obstruir leyes y reformas que podían limitar su poder económico.</p> <p>Esto explica, al menos en parte, la inexistencia en muchos países de una estructura impositiva mínimamente justa para las ganancias de capital y las grandes fortunas. También explica por qué la cúspide de la pirámide social (el 1% más rico de cada país) ha sido capaz de ampliar su participación en la apropiación de la riqueza y los ingresos, incluso en los países gobernados por la izquierda.</p> <h3><strong>Una serie de artículos</strong></h3> <p>La combinación de estos seis factores, y otros que son relevantes en el caso concreto de cada país, permite interpretar de manera más profunda y articulada los modestos resultados obtenidos por los gobiernos de izquierda de América Latina en cuanto a la distribución de los ingresos y de la riqueza.</p> <p>Estos modestos resultados no se deben a falta de voluntad política, incompetencia técnica o desconocimiento de mecanismos efectivos para promover una mayor igualdad. Las circunstancias en las que los gobiernos accedieron al poder parecerían indicar que las fuerzas de izquierda han carecido de fuerza suficiente para promover reformas más radicales.</p> <p>La serie de artículos que proponemos busca analizar los límites y las dificultades que ha enfrentado y enfrenta la izquierda en Latinoamérica para redistribuir la riqueza y los ingresos en cada país.</p> <p>Los artículos dedicados a cada país en concreto analizan primero el impacto redistributivo del gobierno de izquierda, considerando los diferentes componentes de las desigualdades sociales: dimensión socioeconómica, asimetrías de poder y cuestiones ambientales. Cada artículo analiza luego los actores y circunstancias que han detenido el ímpetu redistributivo del gobierno.</p> <p>Estos artículos se publicarán en DemocraciaAbierta, en español e inglés, e intentarán trascender el debate académico para poder llegar a un público más amplio, de legisladores, formadores de opinión, actores políticos, activistas de la sociedad civil y medios de comunicación, que son los que conforman el espacio en el que se desarrolla la batalla de ideas y propuestas políticas.</p><p> Tras su publicación en Democracia Abierta, los artículos se editarán y publicarán en formato de e-book</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/fran-ois-houtart/el-final-del-post-neoliberalismo">El final del post-neoliberalismo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/maryluz-barrag-n/pobreza-desigualdad-y-discriminaci-n-en-am-rica-latina">Pobreza, desigualdad y discriminación en América Latina</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/carlos-march/las-cinco-pobrezas-de-la-inequidad">Las cinco pobrezas de la inequidad</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Democracy and government Economics Equality Francesc Badia i Dalmases Sérgio Costa Tue, 23 Jan 2018 17:03:46 +0000 Sérgio Costa and Francesc Badia i Dalmases 115778 at https://www.opendemocracy.net Aborto no Brasil: uma história interminável https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/manoela-miklos-lena-lavinas/aborto-no-brasil-uma-hist-ria-intermin-vel <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>No Brasil, 500.000 abortos clandestinos são praticados a cada ano, com cerca de 200.000 levando a complicações pós-realização, e produzindo 500 mortes. Mas, a discussão&nbsp;sobre a legalização parece estancado. <em><a href="https://opendemocracy.net/manoela-miklos-lena-lavinas/el-eterno-tema-del-aborto-en-brasil">Español,</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manoela-miklos-lena-lavinas/never-ending-subject-of-abortion-in-brazil">Englis</a>h</em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-32363619_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-32363619_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen: Cris Faga / NurPhoto / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Quem frequenta <em>surveys</em> e surfa pelas estatísticas, sabe da faca de dois gumes que é elaborar questionários cujas perguntas podem induzir respostas que acabam descambando para um lado ou seu extremo oposto. Exemplo disso o que se passou em 2005 quando foi lançado o referendo sobre a proibição do comércio de armas. </p><p>As inúmeras sondagens de opinião que precederam a consulta popular indicavam que a sociedade defendia majoritariamente a proibição, no intento de reduzir as elevadíssimas taxas de homicídio que situam o Brasil entre as nações líderes na barbárie (em 2016 foram contabilizados 61 mil assassinatos).</p> <p>Na hora H, entretanto, o tiro saiu literalmente pela culatra, como sói acontecer quando o tema é manuseio de armas de fogo. O resultado revelou que a “bancada da bala” curvara o país à sua insanidade: 63,9% dos brasileiros mostraram-se favoráveis ao comércio de armas em nome da legítima defesa, debilitando um dos marcos importantes da longa fase de redemocratização do país que foi a criação, em 2003, do Estatuto do Desarmamento. </p> <p class="mag-quote-center">As pesquisas sobre o grau de adesão da população à ideia de que o aborto deve ser completamente descriminalizado e legalizado no Brasil reúnem com frequência interpretações contraditórias.</p><p>Ainda que seja fácil para qualquer campanha manipular o medo e explorar a insegurança dos cidadãos, ainda mais numa sociedade em que os índices de violência sobem linearmente a cada ano, é bastante provável que a forma como foi elaborada a questão tenha influenciado incisivamente sobre o placar final. </p> <p>As pesquisas sobre o grau de adesão da população à ideia de que o aborto deve ser completamente descriminalizado e legalizado no Brasil são alto risco pelas mesmas razões. E, não por acaso, umas e outras reúnem com frequência interpretações contraditórias. </p> <p>Os recentes resultados do levantamento do Instituto Patrícia Galvão em parceria com o Instituto Locomotiva, de dezembro de 2017, merecem atenção. Uma primeira constatação alarmante é de que apenas um em cada quatro brasileiros adultos é favorável ao aborto legal e seguro, expressão da livre escolha da mulher. Outro dado constrangedor e inconveniente: 50% dos entrevistados julgam que uma mulher que pratica aborto deve ser punida com a prisão. </p><p>Portanto, é amplamente difundida a ideia de que aborto é crime, numa atitude reflexa do que diz o código penal, que assim tipifica a interrupção voluntária da gravidez, ato ilegal, passível de cadeia, para quem o pratica e para quem facilita tal procedimento. </p> <p>Numa sociedade onde a criminalização e a judicialização de tudo e todos é a regra, inundando as prisões – cuja taxa de ocupação é de 198% enquanto 40% dos detentos encontram-se em regime provisório, sem jamais ter sido julgados –, há que se interpretar tais respostas como inerentes a um contexto mais difuso, produto da inércia de uma realidade estanque, e não propriamente associadas à questão em si. </p> <p class="mag-quote-center">Para 8 em cada 10 brasileiros e brasileiras, o aborto deve ser tratado como tema de saúde</p><p>Ademais, <em>surveys</em> acadêmicos de há muito confirmam que ações e percepções dos indivíduos tendem a ser influenciadas por políticas públicas e normas sociais vigentes e não o contrário, isto é, por aquilo que não é prática ou valor referendado. Logo, considerando serem feitos aproximadamente 500 mil abortos clandestinos por ano no Brasil, com cerca de 200 mil levando a complicações pós-realização do procedimento que terminam onerando o sistema público de saúde, sem falar na média de 500 mortes ao ano, é plausível supor que tolerar um quadro aterrador e sinistro como esse é menos escolha racional, opção consciente ou simples preferência do que letargia e prostração intelectual. </p><p> É o que fica evidenciado quando a questão é formulada alterando-se as referências. Para 8 em cada 10 brasileiros e brasileiras, o aborto deve ser tratado como tema de saúde. Notícia excelente e alvissareira por relativizar percepção prévia e inquietante captada pela mesma pesquisa. Como aponta o gráfico abaixo, apenas um em cada 10 veem o aborto como caso de polícia.&nbsp;</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/graphportuguese1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/graphportuguese1.png" alt="" title="" width="460" height="164" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span>&nbsp;</p><p>Entretanto, também reconhece a pesquisa que a opinião dos brasileiros retrata familiaridade com o problema. Os números são os que seguem:</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/graphportuguese2.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/graphportuguese2.png" alt="" title="" width="460" height="184" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>O que essas cifras nos dizem? Além de mostrar que mais de 70 milhões de pessoas estão familiarizadas com a prática do aborto ilegal, indica ainda que a interrupção da gravidez pode vir a ser mais bem aceita pela população, dependendo da situação.</p> <p>Apesar de a maioria dos brasileiros e brasileiras se declarar contrária à interrupção da gravidez, 8 em cada 10 julgam legítimo realizá-lo nos seguintes casos:&nbsp;</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/graphportuguese3.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/graphportuguese3.png" alt="" title="" width="460" height="402" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>E há um número ainda mais interessante: 75% dos que se disseram contrários ao aborto por princípio, quando colocados diante da questão sem nenhuma nuance, se mostraram igualmente favoráveis à interrupção da gravidez tratando-se de casos concretos.</p> <p>Enfim, diante da frase “eu jamais interromperia uma gravidez”, metade das mulheres entrevistadas concordou com tal afirmação. Mas 33% disseram não concordar nem discordar. E somente 16% exprimiram discordância.</p> <p>O curioso e intrigante é cotejar tais resultados com aqueles sistematizados, também em 2017, por outro <em>survey</em> conduzido, desta feita, pela organização feminista “Católicas pelo Direito de Decidir”. A pesquisa de opinião pública de espectro nacional, intitulada <a href="http://catolicas.org.br/wp-content/uploads/2017/10/Pesquisa-de-Opini%C3%A3o-P%C3%BAblica-2017-CDD-e-IBOPE-Percep%C3%A7%C3%B5es-sobre-aborto-e-educa%C3%A7%C3%A3o-sexual_3-MB.pdfhttp:/catolicas.org.br/wp-content/uploads/2017/10/Pesquisa-de-Opini%C3%A3o-P%C3%BAblica-2017-CDD-e-IBOPE-Percep%C3%A7%C3%B5es-sobre-aborto-e-educa%C3%A7%C3%A3o-sexual_3-MB.pdf"><em>Percepções sobre Aborto e Educação Sexual</em></a>, aplicada pelo IBOPE Inteligência, traz informação valiosa: 64% dos brasileiros entendem que a decisão sobre aborto cabe exclusivamente à mulher, um aumento de 3 pontos percentuais em relação à mesma pesquisa realizada em 2010. </p><p>Resumidamente, temos um quadro que contesta por completo o pensamento ativista conservador anti-aborto que tenta fazer crer que a sociedade brasileira é intolerante, insensata e míope frente a uma realidade impactante. Porém, mais surpreendente ainda é o conjunto de respostas que buscou apreender o ponto de vista daqueles que declararam alguma fé religiosa. Indagados sobre “quem deve decidir se a mulher pode ou não interromper uma gravidez indesejada”, 2/3 dos católicos e 58% dos evangélicos concordaram que a decisão cabe à própria mulher. São percentuais em alta se comparados a 2010. </p> <p>Da mesma maneira, a proporção dos entrevistados que discorda totalmente ou em parte da prisão de uma mulher que recorreu ao aborto é de 65% entre os católicos e 59% entre os evangélicos.</p><p class="mag-quote-center">Pode não haver a plena compreensão do que significa vivenciar a experiência de um abortamento voluntário. Há, sim, disposição de respeitar aquelas que passaram por tal experiência, dando-lhes o direito de escolha.</p> <p>Na contramão, temos os números recentes publicados pelo Datafolha, em dezembro de 2017. Indicam que a maioria dos brasileiros, 57%, acreditam que a mulher deve ser punida e ir para a cadeia por fazer um aborto. Mas o percentual de brasileiros favoráveis à descriminalização da prática aumentou no último ano, passando de 23% para 36% –7% dos entrevistados não souberam se posicionar.</p> <p>Como analisar, então, pesquisas cujos resultados parecem oscilar em função da forma de levantar a questão junto à opinião pública? Cujos resultados parecem incoerentes? Primeiro podemos concluir que pode não haver a plena compreensão do que significa vivenciar a experiência de um abortamento voluntário. Há, sim, disposição de respeitar aquelas que passaram por tal experiência, dando-lhes o direito de escolha. Trata-se de um avanço considerável para o novo normal.</p> <p>Os resultados nos oferecem, outrossim, a nós, feministas em disputa pelos direitos sexuais e reprodutivos, dicas de suma relevância para enfrentar o conservadorismo e as desqualificações constantes às nossas lutas. &nbsp;É possível assumir posturas mais progressistas ao mediar afirmações frias e impermeáveis com o repertório concreto da experiência da maioria que conhece mulheres que fizeram aborto. </p><p>Quando defrontados com o conhecido, a práxis, o dia-a-dia, a discussão ganha corporalidade: um rosto, uma trajetória, uma história. É recheada de afeto. E slogans, enfim, deixam de ser dísticos - significantes vazios e repetitivos - para tornarem-se vivência cotidiana.</p> <p>Diante do dístico, o Brasil acessa o que não viveu, e dessa forma responde com receio e medo do novo. Medo que patriarcado e o sexismo alimentam e cultivam. Contudo, diante da vivência da proximidade, as reações extremas e a defesa de punição privativa de liberdade tendem a ser diluídas e substituídas por compreensão. Quiçá acolhimento. </p><p>Fica para as feministas uma série de lições que podem ser assim resumidas: tabus não resistem a uma análise mais fina do olhar da sociedade brasileira sobre interditados recorrentemente postos. A narrativa que mobiliza o conhecido e o real, e os traz para um debate cotidiano é capaz de enfrentar o &nbsp;interdito.</p> <p class="mag-quote-center">O patriarcado há de se articular para reverter qualquer avanço. E nós, aqui estamos, para contrarrestá-lo. Com desmedida determinação.</p><p>Os ganhos do feminismo na construção de uma narrativa a respeito dos direitos sexuais e reprodutivos, baseada nas evidências acima, capaz de transformar concepções leigas ou conservadoras e ter impacto na legislação, suscitam uma reação raivosa que aciona a falsa moral e a criminalização para nos deslegitimar. Nenhum ganho passará impune. O patriarcado há de se articular para reverter qualquer avanço. E nós, aqui estamos, para contrarrestá-lo. Com desmedida determinação. </p> <p>Nesse enfrentamento, a desqualificação da luta feminista é sempre mobilizada: o famoso <em>backlash</em>. Termo que ainda carece de tradução precisa, mas que remete a uma experiência bem conhecida por nós, mulheres em todas as latitudes, inclusive no Brasil. São os argumentos arregimentados pelo patriarcado para transformar a luta feminista em algo sem sentido ou fundamento, demência, alheio à realidade. </p><p>Não importam as evidências: mulheres que reivindicam o controle exclusivo do seu corpo e da sua sexualidade merecem, afinal, para os conservadores e espíritos reacionários, arder na fogueira do desprezo, da humilhação e da intolerância, tal como as que fomos acusadas de bruxaria nos tempos medievais.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29416346_0_2.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29416346_0_2.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Mujeres reclaman la legalización del aborto el jueves por la noche.8 de diciembre de 2016. Avenida Paulista, São Paulo. Imágenes de NurPhoto SIPA USA / PA. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p> <h2><strong>Leiamos Faludi no Brasil, agora mais do que nunca.</strong></h2> <p>Em 1991, a feminista norte-americana Susan Faludi ganhou o prêmio Pulitzer com a obra “<em>Backlash: The Undeclared War Against American Women</em>”. À época, Faludi identificava um grande movimento de retrocesso cujo objetivo seria voltar o relógio aos anos 50. Duas premissas centrais orientariam este movimento:</p> <p>a) a ideia de que o feminismo teve conquistas reais e que mulheres e homens já seriam, nos Estados Unidos dos anos 90, suficientemente iguais no que tange os papeis de gênero;</p> <p>b) a noção de que o feminismo seria, portanto, um exagero, algo desnecessário cuja consequência seria cruel e desagregadora das relações íntimas além de um complicador desnecessário e contraproducente no âmbito da mobilização e desenho dos projetos políticos.</p> <p>Tais premissas teriam sido, a princípio, articuladas por uma nova direita que surgira sob a presidência de Reagan nos anos 1970. Ela teria se&nbsp; tornado <em>mainstream</em> nas décadas seguintes. Contudo, Faludi é clara ao nos lembrar que tais mensagens são repercutidas também pelo que chama de “emissários da esquerda”. A velha hostilidade da esquerda diante do feminismo seria, enfim, parte de um fenômeno maior de rearticulação do patriarcado frente às conquistas das mulheres rumo à igualdade.</p><p class="mag-quote-center">Quantas vezes não fomos chamadas de exageradas, beligerantes, descontroladas?</p> <p>Em tempos de Rebecas e Rosas, de Manifestos e reações agressivas, em tempos de retrocessos, o <em>backlash</em> se disfarça de infinitas maneiras: está no despudor do engravatado que, em Brasília, nos retira direitos aos risos, bem como no homem de esquerda, de terno de veludo, que aponta excessos dos supostos movimentos identitários, acusando-os de ignorar a luta de classes (quando sabemos que homens brancos ocupam há séculos o topo da pirâmide social).&nbsp;&nbsp; </p> <p>Atenção para o refrão: precisamos estar atentas e fortes. Esquivar-nos das tentativas de manutenção do <em>status quo</em>. Desde as que se traduzem na desfaçatez das comissões majoritariamente masculinas de Brasília até as que se disfarçam em debate iluminista e iluminado.</p><p class="mag-quote-center">Continuaremos a refinar nossas narrativas para transcender o outono que nos querem impor.</p><p>As que lançam mão de Kants e de cânones do pensamento político brasileiro para que tudo permaneça igual, que os privilégios sejam garantidos, e que a luta feminista seja jogada na vala comum do exagero. Quantas vezes não fomos chamadas de exageradas, beligerantes, descontroladas?</p> <p>Não temos tempo de temer a própria morte. Nem de gastar latim com aliados que pedem para ser paparicados. O mundo transforma-se sob nossa ação coletiva. Nas ruas, nos corredores dos três poderes, nas redes. Os cães hão de ladrar mais forte, porque nossas caravanas só fazem crescer, em número e no seu potencial de resistência e enfrentamento. Cantando e dançando, passam nossas caravanas coloridas, mundo afora. </p> <p>Continuaremos a refinar nossas narrativas para transcender o outono que nos querem impor.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/shena-cavallo/falar-dos-direitos-das-mulheres-no-peru">Falar dos direitos das mulheres no Peru</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/hilary-goodfriend/amor-em-tempos-do-zika">Amor em tempos do Zika</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Democracy and government Equality Ideas Lena Lavinas Manoela Miklos Mon, 22 Jan 2018 16:58:12 +0000 Manoela Miklos and Lena Lavinas 115757 at https://www.opendemocracy.net Aborto en Brasil: la historia interminable https://www.opendemocracy.net/manoela-miklos-lena-lavinas/el-eterno-tema-del-aborto-en-brasil <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En Brasil se practican 500.000 abortos clandestinos al año, de los que cerca de 200.000 conllevan complicaciones y 500 acaban en muerte. Pero el debate sobre la legalización parece estancado. <em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manoela-miklos-lena-lavinas/never-ending-subject-of-abortion-in-brazil">English</a><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manoela-miklos-lena-lavinas/aborto-no-brasil-uma-hist-ria-intermin-vel">, Portugués.</a></em></p> </div> </div> </div> <p><span><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-protesta feminista en Brasil_3.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-protesta feminista en Brasil_3.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protesta de mujeres en Sao Pâolo, Brasil. Imagen: Cris Faga / NurPhoto / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span><br />Aquellos que frecuentan encuestas y surfean por las estadísticas saben que los cuestionarios pueden ser hojas de doble filo, ya que las preguntas pueden inducir respuestas escoradas hacia un lado u otro. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió en Brasil en 2005, cuando el referéndum sobre la prohibición del comercio de armas. </span></p><p><span>Los numerosos sondeos de opinión anteriores a la consulta indicaban que la sociedad defendía mayoritariamente la prohibición para intentar reducir así las elevadísimas tasas de homicidios que sitúan a Brasil entre los países líderes enbarbarie (en 2016 se contabilizaron 61.000 asesinatos).</span></p><p>A la hora de la verdad, sin embargo, el tiro salió por la culata, como suele suceder cuando se manipulan armas de fuego. El resultado reveló que la "bancada de la bala" había logrado inclinar el país hacia su locura: el 63,9% de los brasileños se mostró favorable al comercio de armas en aras a la legítima defensa, socavando así uno de los hitos de la larga fase de redemocratización del país, la creación en 2003 del Estatuto del Desarme.</p><p class="mag-quote-center">Las encuestas sobre el grado de adhesión de la población a la idea de despenalizar completamente y legalizar el aborto se prestan a interpretaciones contradictorias</p><p>Aunque es fácil organizar campañas para alimentar el miedo y explotar la inseguridad de los ciudadanos, más aún en una sociedad como la brasileña en la que los índices de violencia se incrementan año tras año, es más que probable que la forma en que se planteó la pregunta influyera de manera decisiva en el resultado final.</p><p>Las encuestas sobre el grado de adhesión de la población a la idea de despenalizar completamente y legalizar el aborto son de alto riesgo exactamente por las mismas razones. Y no es casual que se presten a interpretaciones contradictorias.</p><p>Los resultados de la reciente encuesta realizada en diciembre de 2017 por el Instituto Patrícia Galvão en asociación con el Instituto Locomotiva merecen especial atención. Una primera constatación alarmante es que sólo uno de cada cuatro brasileños adultos es favorable al aborto legal y seguro, como expresión del derecho a la libre elección de la mujer. </p><p>Otro dato vergonzoso: el 50% de los entrevistados opina que una mujer que recurre al aborto debe ser castigada con pena de cárcel. Parece, pues, muy extendida la idea de que el aborto es un crimen, actitud que refleja lo que dice el código penal, que tipifica la interrupción voluntaria del embarazo como acto ilegal y punible, tanto para quien lo practica como para quien lo facilita.</p><p class="mag-quote-center">Para 8 de cada 10 brasileños y brasileñas, el aborto debe ser tratado como un tema de salud&nbsp;</p><p>En una sociedad en la que la criminalización y la judicialización de casi todo es regla y se hacinan los centros penitenciarios – cuya tasa de ocupación es del 198% (según cifras de 2016) y un 40% de los detenidos está en situación de prisión provisional, pendiente de juicio –, hay que interpretar tales respuestas como parte de un contexto difuso, producto de la inercia de una realidad estancada, y no propiamente como respuestas a la pregunta concreta.</p><p>Existen diversos estudios académicos que confirman que las acciones y percepciones de los individuos tienden a estar influenciadas por las políticas públicas y las normas sociales vigentes y no por aquello que no es práctica o valor refrendado. Por lo tanto, considerando que se realizan aproximadamente 500.000 abortos clandestinos al año en Brasil, de los que cerca de 200.000 conllevan complicaciones posteriores que acaban incidiendo en el sistema público de salud, sin mencionar las 500 muertes al año de promedio, es plausible suponer que tolerar un cuadro aterrador y siniestro como este es menos fruto de elección racional, opción consciente o simple preferencia que síntoma de letargo y postración intelectual.</p><p>Esto es precisamente lo que se pone de manifiesto cuando la pregunta se formula alterando las referencias. Para 8 de cada 10 brasileños y brasileñas, el aborto debe ser tratado como un tema de salud – lo cual relativiza la inquietante percepción anterior registrada por la misma investigación. Como señala el gráfico inferior, sólo uno de cada 10 ciudadanos brasileños ve el aborto como un caso de orden público.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortographesp2.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortographesp2.png" alt="" title="" width="460" height="263" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>La investigación también recoge que la opinión de los brasileños denota familiaridad con el problema:</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortographesp3.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortographesp3.png" alt="" title="" width="460" height="269" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_right 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortograph4.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortograph4.png" alt="" title="" width="251" height="228" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>¿Qué nos dicen estas cifras? Además de que demuestran que más de 70 millones de personas están familiarizadas con la práctica del aborto ilegal, indican que la población podría aceptar la interrupción del embarazo dependiendo de la situación.</p><p>A pesar de que la mayoría de las brasileñas y brasileños se declaran contraria a la interrupción del embarazo, 8 de cada 10 juzgan legítimo realizarlo en los siguientes casos:</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortospanish1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/brasilabortospanish1.png" alt="" title="" width="460" height="337" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Y hay una cifra aún más interesante: el 75% de los que se dicen contrarios al aborto por cuestión de principios cuando se les pregunta sin ningún matiz, se muestran igualmente favorables a la interrupción del embarazo en casos concretos.</p><p>Es decir, ante la frase "yo jamás interrumpía un embarazo", la mitad de las mujeres entrevistadas está de acuerdo con tal afirmación. Pero el 33% dice que no está ni de acuerdo nien contra. Y sólo el 16% expresa desacuerdo.</p><p>Lo curioso e intrigante es cotejar tales resultados con los de otra encuesta, realizada también en 2017, para la organización feminista Católicas por el Derecho a Decidir. Dicha encuesta de ámbito nacional, titulada Percepciones sobre Aborto y Educación Sexual y realizada por IBOPE Inteligência – una de las mayores empresas de estudio de mercado de América Latina – ofrece información muy valiosa: el 64% de los brasileños entiende que la decisión de abortar corresponde exclusivamente a la mujer, lo cual significa un aumento de 3 puntos en relación a la misma encuesta realizada en 2010 y cuestiona por completo el pensamiento activista conservador anti-aborto que intenta hacer creer que la sociedad brasileña es intolerante,insensata y miope frente a una realidad impactante. </p><p>Pero más sorprendente aún es el conjunto de respuestas que busca entender el punto de vista de aquellos que declaran tener alguna fe religiosa. Indagados sobre "quién debe decidir si la mujer puede o no interrumpir un embarazo no deseado", 2/3 de los católicos y el 58% de los evangélicos responden que la decisión le corresponde a la mujer – unos porcentajes también en alza comparados con los de 2010.</p><p>Del mismo modo, la proporción de los entrevistados que discrepa totalmente o en parte con la pena de prisión para la mujer que recurre al aborto es del 65% entre los católicos y del 59% entre los evangélicos.</p><p class="mag-quote-center">No hay plena comprensión de lo que significa vivir la experiencia de un aborto voluntario, pero sí disposición a respetar a las mujeres que han pasado por esa experiencia, y a reconocerles el derecho de elección.</p><p>En contraste, tenemos las cifras recientes publicadas por Datafolha en diciembre de 2017 que indican que la mayoría de los brasileños - el 57% - cree que la mujer debe ser castigada e ir a la cárcel por tener un aborto. Pero el porcentaje de brasileños favorables a la despenalización de la práctica aumentó en el último año, pasando del 23% al 36%, y un 7% de los entrevistados no supo posicionarse.</p><p>¿Cómo analizar, entonces, encuestas cuyos resultados parecen oscilar en función de la formade plantear la cuestión ante la opinión pública?</p><p>En primer lugar, podemos apuntar a que posiblemente no hay plena comprensión de lo que significa vivir la experiencia de un aborto voluntario. Hay, sí, disposición a respetar a las mujeres que han pasado por esa experiencia, y a reconocerles el derecho de elección. Se trata de un avance considerable hacia una nueva normalidad.</p><p class="mag-quote-center">Ante la vivencia de la proximidad, las reacciones extremas y la defensa del castigo tienden a diluirse&nbsp;</p><p>Los resultados nos ofrecen además a nosotras, feministas que luchamos por los derechos sexuales y reproductivos, algunos consejos de suma relevancia para enfrentar el conservadurismo y las descalificaciones constantes de que somos objeto. Concretamente: es posible conseguir posturas más progresistas cuando las afirmaciones frías se cotejan con el<br />repertorio de experiencias de las mujeres que han tenido un aborto. Cuando se enriquece con lo conocido, la praxis, el día a día, la discusión ganan en corporalidad - un rostro, una trayectoria, una historia -, se llenan de afecto, y los lemas dejan de ser dísticos – significantes vacíos y repetitivos – para convertirse en vivencia cotidiana.</p><p>El dístico hace que Brasil acceda a lo que no es experiencia de vida y, de esa forma, responda con recelo y miedo a lo nuevo. Un miedo que el patriarcado y el sexismo alimentan y cultivan. Sin embargo, ante la vivencia de la proximidad, las reacciones extremas y la defensa del castigo tienden a diluirse y a verse substituidas por comprensión – quizás también acogida. Hay aquí, pues, una serie de lecciones para las feministas que se resumen en ésta: los tabúes no resisten el análisis fino de la perspectiva de la sociedad brasileña. La narrativa moviliza lo conocido y lo real para enriquecer un debate capaz de enfrentar dichos tabúes.</p><p>Los logros del feminismo en la construcción de una narrativa acerca de los derechos sexuales y reproductivos, basada en las evidencias señaladas más arriba, capaz de transformar concepciones laicas o conservadoras y tener impacto en la legislación, suscita una reacción agresiva que apela a la falsa moral y la criminalización para deslegitimarla. Ningún logro en este sentido sale gratis. El patriarcado se articula para revertir cualquier avance. Y nosotras, aquíestamos, para contrarrestarlo. Con determinación.</p><p>En este enfrentamiento, la maquinaria de la descalificación de la lucha feminista se pone en marcha: es el famoso backlash. Es éste un término que todavía carece de traducción precisa, pero que remite a una experiencia bien conocida por las mujeres de todas las latitudes, incluso en Brasil. </p><p>Se refiere a los argumentos que utiliza el patriarcado para desfigurar la lucha feminista y presentarla como algo sin sentido ni fundamento, algo desprovisto de razón y ajeno a la realidad. No importan las evidencias: las mujeres que reivindican el control exclusivo de su cuerpo y de su sexualidad merecen, según los conservadores y espíritus reaccionarios, arder en la hoguera del desprecio, la humillación y la intolerancia, como las que fueron acusadas de brujería en tiempos medievales.</p><h2><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29416346_0_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29416346_0_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Mujeres reclaman la legalización del aborto el jueves por la noche.8 de diciembre de 2016. Avenida Paulista, São Paulo. Imágenes de NurPhoto SIPA USA / PA. Todos los derechos reservados.</span></span></span></h2><h2>Leer a Faludi, ahora más que nunca.</h2><p>En 1991, la feminista estadounidense Susan Faludi ganó el premio Pulitzer con la obra Backlash: la guerra no declarada contra la mujer americana. En ella, Faludi identificaba un gran movimiento de retroceso cuyo objetivo era atrasar el reloj a los años 50. Este movimiento lo orientaban, según Faludi, dos premisas centrales:</p><p>a) La idea de que el feminismo había logrado conquistas reales y que las mujeres y los hombres eran ya, en los Estados Unidos de los años 90, suficientemente iguales encuanto a roles de género.</p><p>b) La noción de que el feminismo es, por lo tanto, una exageración, algo innecesario cuyas consecuencias para las relaciones íntimas son crueles y disruptivas, además de un factor innecesario y contraproducente que complica las cosas para la movilización y diseño de los proyectos políticos.</p><p>Tales premisas las articuló, en principio, la nueva derecha que surgió bajo la presidencia de Ronald Reagan en los años 1970 y se convirtió en mainstream en las décadas siguientes. Sin embargo, Faludi recuerda que tales mensajes fueron repetidos también por los que ella llama "emisarios de la izquierda". La vieja hostilidad de la izquierda hacia el feminismo acababa así siendo parte de un fenómeno de gran rearticulación del patriarcado frente a las conquistas de las mujeres en aras a la igualdad.</p><p class="mag-quote-center">¿Cuántas veces no nos han llamado exageradas, beligerantes, descontroladas?</p><p>En los tiempos de Rebecas y Rosas, de manifiestos y reacciones agresivas, en tiempos de retrocesos, el backlash se disfraza de infinitas maneras: está presente en la desvergüenza de aquel encorbatado que, en Brasilia, nos retira derechos, así como en aquel hombre de izquierda, con traje de pana, que señala los excesos de los supuestos movimientos identitarios a los que acusa de ignorar la lucha de clases (cuando sabemos que la cúspide de la pirámide social la ocupan desde hace siglos hombres blancos).</p><p>Atención al coro: necesitamos estar atentas y fuertes. No debemos esquivar los intentos de mantener el status quo - desde los que lucen el descaro de las comisiones mayoritariamente masculinas de Brasilia hasta los que se disfrazan de debate ilustrado, los que echan mano de Kant y de los cánones del pensamiento político brasileño para que todo permanezca igual, se garanticen los privilegios y se eche la lucha feminista en la fosa común de la exageración.¿Cuántas veces no nos han llamado exageradas, beligerantes, descontroladas?</p><p>No tenemos tiempo para temer a la propia muerte. Ni para desgastar nuestro latín con aliados que piden mimos. El mundo se transforma bajo nuestra acción colectiva. En las calles, en los corredores de los tres poderes, en las redes. Los perros deberán ladrar más fuerte, porque nuestras caravanas no paran de crecer en número y en potencial de resistencia y enfrentamiento. Cantando y bailando, pasan nuestras caravanas de colores – en todo el mundo.</p><p>Seguiremos refinando nuestras narraciones para trascender el otoño que nos quieren imponer.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/shena-cavallo/abortar-en-argentina-mujeres-doblemente-traicionadas">Abortar en Argentina: mujeres doblemente traicionadas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/shena-cavallo/hablar-de-los-derechos-de-las-mujeres-en-per">Hablar de los derechos de las mujeres en Perú</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/hilary-goodfriend/el-amor-en-los-tiempos-del-zika">El amor en los tiempos del Zika </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Culture Democracy and government Equality Lena Lavinas Manoela Miklos Mon, 22 Jan 2018 16:05:40 +0000 Manoela Miklos and Lena Lavinas 115753 at https://www.opendemocracy.net Persistent inequality: disputing the legacy of the pink tide in Latin America https://www.opendemocracy.net/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/persistent-inequality-disputing-legacy-of-pink-tide-in-latin- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>&nbsp;A joint series with the Institute of Latin American Studies FUB analyses why the advances in the struggle against inequality in the pink tide cycle have been much more limited than expected.&nbsp;<strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/la-desigualdad-persistente-el-controvertido">Español</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><br /><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-28272072_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-28272072_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>People watch the opening ceremony of the Rio 2016 Olympic Games via television in Mangueira favela in Rio de Janeiro, Brazil, Aug. 5, 2016. Photo: Xinhua/SIPA USA/PA Images. All rights reserved </span></span></span></p><p>In this election year in Latin America, when it is possible that the tide will confirm its turn and may give way or strengthen conservative forces in Colombia, Mexico or Brazil, it is a good time to reflect on how progressive governments failed to reduce inequality ,beyond having removed millions of citizens from extreme poverty.</p><p>New measurements, no longer based on household surveys but on income tax declarations, have shown that the impacts of leftist governments in Latin America on income redistribution and wealth were less than assumed.</p><p>It has been found that these governments were able to significantly reduce poverty, but not decrease the concentration of income and wealth among thesmall group of millionaires located at the peak of the social pyramid in each country. This argument has been used to undermine the credibility of the leftist governments, alleging that they were not efficient, not even in the objective for which they have said they are essential, which is the reduction of inequality.</p><p>To address this controversial question, and on the year of key presidential elections in major Latin American countries like Colombia, Mexico and Brazil,The Institute of Latin American Studies of the Freie Universität Berlin and DemocraciaAbierta are launching a series of articles.</p><p>The objective is to propose solid arguments and analysis to be considered and discussed in the Latin American and international public sphere in times of rapid political change that often neglect the lessons of the recent Pink Tide.</p><h2>The pink tide and the struggle against inequality</h2><p>It is true that inequalities and poverty have decreased more in the countries that, in recent years, were or continue to be governed by leftist forces, and particularly Argentina, Brazil, Bolivia, Chile, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Paraguay, Uruguay and Venezuela, than in the Latin American countries not governed by leftist forces.</p><p>Nevertheless, it cannot be denied that advances in the struggle against inequality in the pink tide cycle has been much more limited than expected from governments that were elected based on a promise of reverting inequalities accumulated since the colonial period.</p><p>The explanations for this modest performance normally combine external andinternal factors. In terms of external factors, it is alleged that the cycle of economic growth that helped finance spending on the social policies of leftist governments was based on the exports of raw materials and agricultural&nbsp;products whose volatile prices have been largely declining on international markets in recent times.</p><p class="mag-quote-center">The leftist governments were not able to create progressive tax structures that could redistribute income from the top to the base of the social pyramid.</p><p>From an internal perspective, the social central policy adopted by practically all the leftist governments has been criticized, that is, cash transfers to the poorest. It is known that these policies, unlike policies aimed at the formation of long-lasting structures of a welfare state (quality education and healthcare provided by state, public investments in professional training, etc.) have by the strength of their own design, a very limited redistributive impact.</p><p>The tax question has also been highly debated. After all, except in isolated cases, the leftist governments were not able to create progressive tax structures that could redistribute income from the top to the base of the social pyramid.</p><p>These explanations are solid and pertinent and deserve to be considered. Nevertheless, they only reveal the surface of the phenomenon that they study and do not elucidate the ultimate reasons for which the leftist governments tonot have gone much beyond the programs for distribution of money to the poor.</p><p>To understand these reasons, it is necessary to articulate the analysis of social inequalities with the study of power relations in each case. That is, it is necessary to understand the political circumstances that caused the leftist governments to be unable to go further in their concern for promoting income redistribution.</p><h2>Six factors to be addressed</h2><p>1. <strong>The exhaustion of grand national narratives</strong> that at other moments of recent Latin American history have allowed uniting a nation around common objectives: This was the case, for example, of the national-developmentalist discourse that in the mid twentieth century helped to legitimate the decisive participation of the state in the socio-economic development of countries such as Argentina and Brazil.</p><p>Something similar is observed during the democratization process at the end of the last century, when groups with quite diverse interests joined around the common objective of re-establishing democracies in countries such as Argentina, Brazil, Paraguay, Uruguay or Chile.</p><p>The leftist forces that reached power in the twentieth-first century, even if they had been capable of winning elections, were not able to transform the fight against inequality into a national hegemonic project.</p><p><br />2. <strong>The erosion of the national public spheres:</strong> In the context of democratization in the various countries, public spaces were formed that were capable of promoting the effective interchange of ideas, interpretations and arguments of various social groups.</p><p>These arenas of debate allowed the governments to both promote and defend their policies as well as re-adjust them according to public reactions.</p><p>In recent years, the intensified concentration, and the increased partisan nature of mass communication media coupled with the rise of a multiplicity of forums and blogs that do not communicate with each other, have transformed&nbsp;the public sphere into a space of struggle in which insults and fake news have more weight than good arguments.</p><p>This new context creates insurmountable difficulties for the legitimation of proposals of substantive changes as are the profound programs for income redistribution that the Latin American left intended to implement.</p><p><br />3. <strong>Volatile parliamentary base</strong>: Most of the leftist governments were only able to be established at the cost of alliances with conservative forces. If these alliances guarantee the formation of a legislative majority necessary to govern, they very often impeded projects for tax reform or bolder redistributive plans.</p><p><br />4. <strong>Emergence of the so called new middle classes</strong> that demonstrated greater commitment to individual upward mobility and to the broadening of their opportunities for consumption than with the promotion of social justice.</p><p class="mag-quote-center">The rise of the so-called new middle classes, forced these governments to correct their discourse and their more radical redistributive intentions.</p><p>This obviously does not involve a moral condemnation of these strata for wanting material prosperity. </p><p>What it indicates is that the rise of the so-called new middle classes, typical voters for the leftist governments, forced these governments to correct their discourse and their more radical redistributive intentions, in favor of measures aimed at expanding the consumption possibilities and upward mobility of this segment.</p><p><br />5. <strong>Resistance of the established middle classes</strong>: in many countries, the growing consumption capacity of the new middle classes was seen by the established middle classes as a threat to their class reproduction.</p><p>After all, their common marks of social distinction such as access to certain goods and services (cars, domestic employees, university education, etc.) were either no longer guaranteed or failed to be a privilege of the established middle classes. </p><p>This transformed the established middle classes into a large and powerful opponent of the leftist governments and their redistributive plans.</p><p><br />6.<strong> Appropriation of the state and of politics by economic elites</strong>: in recent years, the wealthiest groups in Latin America were able to extend and consolidate their control over the states in the region, including those governed by the left.</p><p>Through strong and often corrupt influence over politicians and governments, these elites were able to instrumentalize portions of the state to serve their interests, as well as obstruct, in the legislative realm, laws and reforms that could limit their economic power.</p><p class="mag-quote-center">The peak of the social pyramid was able to broaden their&nbsp;participation in the appropriation of the wealth and income even in the countries governed by the left.</p><p>This explains, at least in part, the inexistence in many countries of a fair taxation of capital gains or of large fortunes. It also explains why the peak of the social pyramid (the wealthiest 1% of each country) was able to broaden their&nbsp;participation in the appropriation of the wealth and income even in the countries governed by the left.</p><h2>A series of articles</h2><p>The combination of these six factors, and others that prove to be relevant for each country in particular, allow interpreting in a deeper and better-articulated manner the modest results of the leftist governments of Latin America in terms of the promotion of the distribution of income and wealth.</p><p>The meager results are not due to a lack of political will, technical incompetence or ignorance of the effective mechanisms for promotion of greater equality. Given the circumstances in which the governments took power, it seems that until now the leftist forces have lacked enough power to promote more radical reforms.</p><p>The series of articles proposed seeks to analyze the limits and difficulties confronted by the left to redistribute wealth and income in each particular country.</p><p>The articles dedicated to each country in particular first analyze the re-distributive impact of the leftist government, considering different components of social inequalities: socio-economic dimension, powerasymmetries and environmental issues. Each article then analyses actors and circumstances that have stopped the redistributive impetus of the leftist governments.</p><p>The articles will be published on DemocraciaAbierta’s website. Published in two of DA’s working languages (Spanish &amp; English), the pieces will aim to transcend the academic debate in order to be able to impact a broader audience of policy makers, commentators, political actors, civil society activists and media outlets that shape the environment in which the political battle of ideas and policy proposals is taking place. After their publication on DA´s webiste, the articles will be published in an edited e-book.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/fran-ois-houtart/end-of-post-neoliberalism">The end of post-neoliberalism</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/maryluz-barrag-n/poverty-inequality-and-discriminatuion-in-latin-america">Poverty, inequality and discrimination in Latin America</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/carlos-march/five-poverties-of-inequality">The five poverties of inequality</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Democracy and government Economics Equality Francesc Badia i Dalmases Sérgio Costa Mon, 22 Jan 2018 11:44:01 +0000 Sérgio Costa and Francesc Badia i Dalmases 115748 at https://www.opendemocracy.net El gobierno venezolano ¿fortalece al crimen organizado? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/insight-crime/el-gobierno-venezolano-fortalece-al-crimen-organizado <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p><a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/"><strong>Venezuela</strong></a><strong>&nbsp;</strong>se consolida como plataforma para el crimen organizado en la región. Las crisis política, económica y social alimentan el crecimiento del crimen y el fortalecimiento de las economías ilegales. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/insight-crime/venezuela-s-administration-and-organized-crime-partnership">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-31174545_4.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-31174545_4.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (C), reacciona durante un evento para entregar la solicitud formal de una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la Constitución del país en Caracas, Venezuela, el 3 de mayo de 2017. Boris Vergara / Agencia de Noticias Xinhua / PA Images</span></span></span></p><p>Hay indicios que la droga que se produce en Colombia&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/recientes-incautaciones-droga-venezuela-resaltan-desafios-resultados/">sigue atravesando la frontera</a>&nbsp;con&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;con facilidad, sobre todo porque tras la desmovilización de las FARC, han quedado libres varias rutas que quedan ahora a disposición de nuevos grupos criminales. Fuentes venezolanas&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/guerrilla-epl-colombia-invade-region-fronteriza-venezuela-informe/">informaban en agosto del año pasado</a>&nbsp;que otro grupo guerrillero colombiano, el Ejército Popular de Liberación (EPL), se había establecido en&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;por primera vez. También el grupo criminal Los Rastrojos, prácticamente desaparecido en Colombia, parece que empieza a resurgir en&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>.</p> <p>“Los Rastrojos han empezado a reclutar a ciudadanos venezolanos y han aumentado su presencia en ese país”,&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/caos-en-venezuela-contribuye-a-resurgimiento-de-los-rastrojos-de-colombia/">informaba <em>Insight Crime</em> en julio</a>. “La actual inestabilidad del país y la corrupción galopante en el seno de las fuerzas de seguridad venezolanas abonan el terreno para el crimen organizado colombiano y Los Rastrojos han sacado provecho de estas dinámicas”.</p> <p>Como puede observarse en la República Dominicana, el papel de los venezolanos en el tráfico de drogas por el Caribe es cada vez más importante y están ya sustituyendo a los colombianos como <em>mulas</em> o como tripulación de lanchas rápidas. “Cuatro de cada cinco lanchas rápidas que llegan a las costas de la República Dominicana transportando cocaína llevan ahora venezolanos a bordo”,&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/eeuu-trata-ponerse-dia-estrategia-cooperacion-caribe/"><em> </em>informaba <em>Insight Crime </em>en junio</a>.</p> <p>Verny Troncoso, el fiscal encargado de casos de narcotráfico en Santo Domingo, comentaba que las autoridades dominicanas “cada semana, desde finales de octubre 2016, detienen a tres o cuatro venezolanos que llegan a los aeropuertos del país con estupefacientes ingeridos u ocultos en sus maletas”.</p> <p>La importancia de&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;como punto de partida de narcovuelos lo puso también en evidencia el Ministro de Seguridad de Costa Rica cuando,&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/funcionarios-costa-rica-advierten-sobre-creciente-narcotrafico-maritimo-cocaina/">en mayo de 2017</a>, mostró un mapa con las rutas del tráfico de cocaína por Centroamérica. En dicho mapa puede verse claramente que&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;es el principal punto de partida del tráfico aéreo de droga (representado por las líneas amarillas), especialmente hacia Honduras y México.</p> <p><em><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Map Drug Trafficking routes_1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Map Drug Trafficking routes_1.png" alt="" title="" width="460" height="294" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>(Mapa de las rutas del narcotráfico en Centroamérica, 2017. Fuente: La Nación)</span></span></span></em></p><p>“Por desgracia,&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;es ya un estado fallido y un narcorégimen”, decía&nbsp;Mike Vigil, ex agente de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) en agosto, dos días después de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente que afianzaron el gobierno de Maduro en el poder.</p> <h3><strong>La ‘mano dura’ de Maduro</strong></h3> <p>Con la Constituyente, Maduro logró salir airoso de la conflictividad política imperante en 2017. Sin embargo, con anterioridad, en los momentos en que el régimen parecía debilitarse, el gobierno de Maduro no dudó en reprimir manifestaciones usando “mano dura” y la<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/informe-desenmascara-terror-estado-fuerzas-seguridad-venezuela/">&nbsp;OLP</a>&nbsp;(Operación de Liberación y Protección del Pueblo), una&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/sigue-controversia-sobre-nueva-operacion-seguridad-venezuela/">estrategia de seguridad</a>&nbsp;que se saldó con más de 500 personas muertas a manos de agentes de la fuerza pública, además de denuncias de tortura y otras violaciones de derechos humanos.</p> <p><a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/gobierno-venezuela-propone-armar-civiles-combatir-crimen/">Fue en enero</a>, cuando Maduro anunció un nuevo paquete de medidas de seguridad, en el que proponía armar a civiles para combatir el crimen. A pesar de que no hay pruebas de que el gobierno les entregara armas de manera oficial, el hecho es que el régimen contó desde entonces con “colectivos” de civiles armados (que ahora se dedican también a actividades delictivas), a los que se les tolera el uso de fuerza y que participan en operaciones de seguridad ciudadana.</p> <p>De abril a julio, dichos colectivos acabaron siendo actores principales durante la oleada de protestas contra del régimen. Intervinieron de manera violenta contra de los manifestantes e incluso se les responsabilizó del presunto homicidio de varios opositores. Como&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/asamblea-nacional-venezuela-enfoca-en-colectivos-progobierno/">informaba <em>Insight Crime </em>en abril</a>, “A pesar de la evidencia de la implicación de los colectivos en actividades criminales, se están convirtiendo en una herramienta esencial del gobierno para mantenerse en el poder”.</p> <p>La “mano dura” contribuyó a estabilizar el régimen de Maduro en el ámbito político al acabar el año. Pero no ha tenido impacto alguno en la reducción de la criminalidad. Según estimaciones de expertos, en 2017 se superó de nuevo la cota de 20.000 homicidios. La cifra es similar a la de 2016, cuando hubo 21.752 homicidios, según informe del Fiscal General, lo que representa una tasa de 70 por cada 100.000 habitantes - una de las más altas de la región.</p> <p>“Dada la anarquía y el caos que impera en las calles, los grupos criminales van a aprovechar la coyuntura. Sin duda, el tráfico de drogas aumentará. Más organizaciones colombianas se trasladarán a&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;[…] y mucha gente se dedicará al narcotráfico porque no tienen otra opción - no hay trabajo, no hay dinero, no hay víveres”, advertía &nbsp;Mike Vigil, el ex agente de la DEA.</p> <h3><strong>Las sanciones no afectan a las economías ilícitas</strong></h3> <p>Las sanciones internacionales contra miembros del gobierno, incluido el propio presidente Nicolás Maduro, no han logrado debilitar el poder del régimen ni tampoco afectar los vínculos que mantienen algunos de sus líderes con el crimen transnacional.</p> <p>En febrero y julio de 2017, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos decretó&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/nuevas-sanciones-estados-unidos-incluyen-altos-funcionarios-venezuela-vinculos-criminales/">sanciones</a> económicas e incluyó a más de una docena de altos cargos del gobierno de&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).</p> <p>De estos, el más conspícuo fue sin duda Tareck&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/nuevo-vicepresidente-venezuela-representa-reciente-caso-alto-funcionario-vinculado-narcotrafico/">El Aissami</a>, Vicepresidente de la República y exgobernador del estado Aragua, al que el Departamento del Tesoro calificó lisa y llanamente de narcotraficante. Se trata del cargo &nbsp;gubernamental de&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/sanciones-eeuu-vicepresidente-venezuela-apuntan-altos-rangos-gobierno/">más alto rango</a>&nbsp;señalado por este delito. Se le acusa también de estar implicado en un&nbsp;“<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/sanciones-eeuu-vicepresidente-venezuela-apuntan-altos-rangos-gobierno/">puente terrorista-criminal”</a>&nbsp;con militantes islamistas y de transferir fondos ilícitos a Oriente &nbsp;Medio.</p> <p>Sus bienes, así como los de su testaferro, el empresario&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/capo-venezuela-desvio-millones-dolares-programa-alimentos-estatales-informe/">Samark López Bello</a>, fueron embargados por el gobierno de Estados Unidos&nbsp;por “proporcionar ayuda material, asistencia financiera, o bienes y servicios, en apoyo a actividades de narcotráfico internacional, y por trabajar para El Aissami, o en nombre de éste”, según reza la nota de prensa publicada por el Departamento del Tesoro tras la&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/sanciones-eeuu-vicepresidente-venezuela-apuntan-altos-rangos-gobierno/">sanción</a>.</p> <p>Sin embargo, ambos han continuado con sus actividades. De hecho,&nbsp;las sanciones <a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/expertos-dicen-sanciones-eeuu-presidente-venezuela-ningun-impacto/">no han afectado</a>&nbsp;para nada sus conexiones con el crimen organizado. Y López sigue en el negocio de las importaciones de alimentos para los planes de alimentación del gobierno. </p> <p>El Aissami, desde la&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/solicitudes-estados-unidos-sancionar-venezuela-podrian-impactar-crimen-organizado/">vicepresidencia</a>, ha ampliado su poder. Durante las elecciones a gobernadores, el pasado mes de octubre, logró colocar a varios de sus aliados en estados clave para el tráfico de drogas y las actividades del crimen organizado, como Sucre y Aragua.</p> <p>Tras las elecciones, <em>InSight Crime</em>&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/gran-ganador-elecciones-venezuela-crimen-organizado/">escribió</a> que&nbsp;“el verdadero ganador de la controvertida votación parece ser el crimen organizado, ya que el gobierno ha respaldado y ha recibido el respaldo de elementos criminales con los que mantiene estrechos lazos”.</p> <p>El estado Aragua es, además, la base de la&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/megabandas-nuevos-grupos-criminales-venezuela/">megabanda</a>&nbsp;el&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/tiroteo-policia-carcel-venezuela-demuestra-control-ejercen-criminales/">Tren de Aragua</a>, dirigida desde la&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/investigaciones/prisiones-venezuela-pranes-criminalidad-revolucionaria/">prisión</a>&nbsp;de Tocorón. Las megabandas son organizaciones criminales que operan en&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;y están integradas por más de 50 hombres que usan armas de guerra.</p> <p>Otro paquete de sanciones de Estados Unidos llegó en julio, después de las protestas políticas en Venezuela. Esta vez, las sanciones incluyeron al presidente Nicolás Maduro, que el Departamento del Tesoro calificó de&nbsp;<a href="https://www.treasury.gov/press-center/press-releases/Pages/sm0137.aspx">“dictador”</a>. Pero los problemas para Maduro no terminaron aquí: en diciembre, dos de sus&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/caso-narcosobrinos-venezuela-sugiere-complicidad-gobierno-narcotrafico/">sobrinos</a>&nbsp;fueron declarados culpables por un juzgado federal en Nueva York por conspiración para introducir 800 kilos de cocaína en Estados Unidos y sentenciados a 18 años de prisión.</p> <p>Entre los nombrados por el Departamento del Tesoro está también Néstor Reverol, exzar de la droga en&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;y excomandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), al que Maduro <a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/elegido-gabinete-presidente-venezuela-politiza-casos-drogas-mas">&nbsp;nombró Ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz</a>&nbsp;al día siguiente de que fuera acusado por Estados Unidos de participar presuntamente en una red de tráfico transnacional de cocaína. Reverol es, además, colaborador íntimo de El Aissami.</p> <p>También está incluida en la lista la exministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela, acusada de favorecer al crimen organizado al haber dejado el control de las cárceles del país en manos de los reclusos.&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/ministra-asuntos-penitenciarios-venezuela-pide-internos-reducir-motines/">En mayo</a>, Varela admitió que solicitó a determinados reclusos que se hicieran cargo ellos mismos de un motín en el que murieron por lo menos 9 presos.</p> <p>Son múltiples los casos que ilustran el control que ejercen los reclusos dentro de las prisiones venezolanas.&nbsp;En un <a href="https://es.insightcrime.org/investigaciones/el-dilema-de-prisiones-en-latinoamerica/">informe</a>&nbsp;publicado en septiembre de 2017 por <em>Insight Crime</em>, se describe el poder los <em>pranes</em> y sus vínculos con el crimen organizado: “Irónicamente, el gobierno de los <em>pranes</em> parece más eficiente que el de Maduro: administran justicia con rapidez, y mientras que la comida escasea en los supermercados, los <em>pranes</em> son capaces de obtener todos los alimentos que necesitan”.</p> <h3><strong>Más control militar&nbsp;</strong></h3> <p>La&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/presidente-venezuela-ahonda-militarizacion-con-reorganizacion-gabinete/">militarización</a>&nbsp;ha sido una constante en los gobiernos revolucionarios ya en tiempos del expresidente Hugo Chávez y también de su sucesor, Nicolás Maduro. En 2017, sin embargo, Maduro estableció un récord al designar a 12 oficiales de la fuerzas armadas como ministros – el mayor número de militares en el gobierno de&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;de los últimos 17 años.</p> <p>En junio, Maduro nombró ministros a los generales Carlos Osorio Zambrano, Juan de Jesús García Toussaintt y Luis Motta Domínguez, acusados de tráfico de alimentos, tráfico de oro y diamantes y narcotráfico, respectivamente. “La militarización del gpbierno venezolano es inquietante, considerando la pérdida de legitimidad de las fuerzas de seguridad del país por la actividad criminal que se extiende <a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/presidente-venezuela-ahonda-militarizacion-con-reorganizacion-gabinete/">entre sus filas</a>”, escribía <em>Insight Crime </em>tras la reorganización del gabinete.</p> <p>En un<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/informe-reciente-describe-evolucion-y-militarizacion-narcotrafico-venezuela/">&nbsp;informe</a>&nbsp;de marzo de 2017, Mildred Camero, ex juez y zar de la droga en&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>, describía la evolución de la partición de los militares venezolanos en el narcotráfico y destacaba la presencia de oficiales de alto rango en esta actividad criminal.</p> <p>La&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/presidente-venezuela-ahonda-militarizacion-con-reorganizacion-gabinete/">tendencia</a>&nbsp;a la militarización no es un buen augurio para los altos índices de violencia en el país, en los que se incluyen denuncias de violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad – denuncias que indican, como apuntaba <em>Insight Crime </em>en junio, “que la política del gobierno de incluir a elementos militares en la lucha contra el crimen ha dado pie a repetidos casos de&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/masacre-venezuela-destaca-violencia-generalizada-fuerzas-seguridad">ejecuciones extrajudiciales</a>”.</p> <p>Al finalizar 2017, Maduro y su entorno se habían reforzado. El vicepresidente El Aissami, convertido en uno de los hombres hoy más cercanos al mandatario venezolano, anunciaba la candidatura de su jefe a las elecciones presidenciales de 2018. De cara a esta contienda electoral, Maduro ha hecho nuevos reajustes en su gabinete y ha colocado a más militares en cargos tan importantes como la presidencia de Petróleos de Venezuela. El mandatario intenta blindarse, con el apoyo de los militares, para proteger la fragilidad institucional que ha caracterizado su gobierno.</p> <p>El problema es que Maduro y El Aissami han colocado en puestos clave a uniformados de su confianza, principalmente de la GNB, que es una fuerza que dio origen a El Cártel de Soles, un&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/caso-narcosobrinos-venezuela-sugiere-complicidad-gobierno-narcotrafico/">grupo</a>&nbsp;formado por integrantes de la fuerzas de seguridad de&nbsp;<a title="Venezuela" href="https://www.insightcrime.org/tag/venezuela/">Venezuela</a>&nbsp;dedicado al tráfico de cocaína y al que se relaciona con otras actividades criminales como el contrabando de combustible, minerales y alimentos.</p> <p>&nbsp;_______</p> <p>Este artículo fue elaborado por la Unidad Investigativa Sobre Venezuela de <em>Insight Crime</em>. Puede leer el original <em><strong><a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/gamechangers-2017-venezuela-maduro-administration-strengthens-criminal-ties/">aquí</a></strong></em></p><p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/juan-gabriel-tokatlian/am-rica-latina-frente-venezuela">América Latina frente a Venezuela</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/phil-gunson/venezuela-receta-para-el-conflicto">Venezuela: receta para el conflicto</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pablo-stefanoni/el-retroceso-nacional-estalinista">El retroceso «nacional-estalinista»</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Venezuela </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Venezuela Conflict Democracy and government Economics InSight Crime Fri, 19 Jan 2018 16:42:27 +0000 InSight Crime 115728 at https://www.opendemocracy.net Estados Unidos ataca los programas contra la pobreza de Nicaragua https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/estados-unidos-ataca-nicaragua <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La llamada Ley NICA, de aprobarse, obligaría al gobierno de Estados Unidos a vetar los préstamos de instituciones financieras internacionales a Nicaragua. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/john-perry/us-senate-launches-attack-on-nicaragua-poverty-programmes">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-25154160_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-25154160_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un hombre recoge judías rojas después trillarlas, en Managua, Nicaragua, el 24 de noviembre de 2015. Foto: Jens Kalaene / dpa. PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>El día antes del receso navideño, dos senadores demócratas se unieron a&nbsp; los republicanos para aceptar a trámite el proyecto de la llamada Ley NICA que, de aprobarse, obligaría al gobierno estadounidense a vetar los préstamos de instituciones financieras internacionales a Nicaragua. Aunque todavía falta para que se convierta en ley, dicho proyecto se perfila como una seria amenaza para el progreso social del país centroamericano.</p> <p>Fue la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen, hostil desde hace tiempo a todos los gobiernos progresistas en América Latina, quien apadrinó originalmente el proyecto de ley. A nadie sorprendió que recibiera el apoyo de otros senadores derechistas como Ted Cruz y Marco Rubio. </p><p class="mag-quote-center">Desde que el ex líder guerrillero Daniel Ortega ganó las elecciones para un nuevo mandato como presidente de Nicaragua en 2006, ha tenido que enfrentarse a la renovada hostilidad de Estados Unidos,&nbsp;</p><p>Pero lo que ha resultado sorprendente es que los senadores Leahy (Demócrata -Vermont) y Durbin (Demócrata -Illinois), dos destacados opositores al apoyo estadounidense al gobierno de derecha en la vecina Honduras, hayan añadido ahora también sus nombres al proyecto de ley NICA.</p> <p>¿A qué obedece la presentación de dicho proyecto de ley? Desde que el ex líder guerrillero Daniel Ortega ganó las elecciones para un nuevo mandato como presidente de Nicaragua en 2006, ha tenido que enfrentarse a la renovada hostilidad de Estados Unidos, aunque mucho más suave en las formas que de la que fue objeto durante la guerra de la Contra en los años ochenta. Sus oponentes se centran en el supuesto afán de Ortega por aferrarse al poder, especialmente después de que los tribunales anularan la provisión constitucional que impedía a los presidentes postularse para un segundo y ulteriores mandatos. </p><p>Su frustración no hizo más que intensificarse cuando su esposa, Rosario Murillo, figura clave en los gobiernos de Ortega desde el principio, se convirtió en vicepresidenta tras las últimas elecciones generales. Más recientemente, el blanco de las críticas ha sido el proceso que se siguió para celebrar elecciones municipales en noviembre pasado, en las que la mayoría de los pueblos y ciudades del país reeligieron a alcaldes sandinistas. Fue precisamente por el supuesto sesgo en el proceso electoral que se concibió la propuesta de <a href="https://cruz.senate.gov/files/documents/Bills/nicaragua.pdf">Ley NICA</a>.</p> <p class="mag-quote-center">La Organización de Estados Americanos mandó observadores para supervisar las votaciones en las últimas elecciones que se celebraron, y declaró justo el resultado.</p><p>Pero el momento en que se produce la aceptación a trámite del proyercto de ley por parte del Senado, así como lo que la motiva, no dejan de ser curiosos. En primer lugar, las elecciones municipales ya se celebraron, los resultados no fueron sorprendentes ni inesperados y la Organización de Estados Americanos, que mandó observadores para supervisar las votaciones, declaró justo el resultado, a pesar de que propuso varias recomendaciones para mejorar el proceso electoral (que fueron aceptadas por el gobierno). </p><p>En segundo lugar, el verdadero escándalo electoral en Centroamérica es el de Honduras, para el que todas las críticas que <a href="https://www.cruz.senate.gov/?p=press_release&amp;id=3567">Cruz dedica a Nicaragua</a> se aplican con creces, ya que las elecciones celebradas allí en noviembre <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/jan/02/us-silent-as-honduras-protesters-killed-in-post-election-violence">se consideran mayoritariamente un fraude</a>, incluso por parte de la OEA. Esto, por supuesto, no ha impedido que el gobierno de los Estados Unidos reconozca los resultados, que favorecen a su aliado, el actual presidente Juan Orlando Hernández (para ser justos, el senador Leahy ha sido muy crítico con Hernández y las elecciones en Honduras). </p><p>En tercer lugar, nadie que conozca mínimamente Nicaragua puede creer que la oposición al gobierno de Ortega tuviera posibilidad alguna de éxito en dichas elecciones: el apoyo que recibe repetidamente en las encuestas independientes es escaso, frente al 75% o más que obtiene el gobierno. Tampoco tiene otro programa que no sea su oposición a Ortega: de hecho, mandó representantes a Washington para dar su apoyo a la Ley NICA, lo cual están en su derecho de hacer en Nicaragua en uso de su libertad de expresión, pero que en muchos otros países les valdría ser arrestados por traición a su regreso.</p> <p>Por supuesto que hay controversias políticas en Nicaragua, sobre todo relativas al proyecto de canal interoceánico. Open Democracy/DemocraciaAbierta ha publicado artículos de <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/luciana-t-llez-ch-vez/autoritarismo-vs-derechos-humanos-en-nicaragua">Luciana Téllez Chávez</a>,<a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/robert-soutar/nicaragua-canal-becomes-government-s-achilles-heel"> Robert Soutar </a>y otros sobre esta cuestión, argumentando que el gobierno ha mostrado su cara más autoritaria en su determinación de llevar a cabo el proyecto - críticas que, <a href="http://news.trust.org/item/20171201092333-6asue/">como he argumentado</a>, tienen que ver más con la frustración por el fracaso de las políticas de oposición en general en Nicaragua que con las consecuencias ambientales y de derechos humanos del canal.</p> <p>En cualquier caso, todo esto sería casi irrelevante si el proyecto NICA llega a convertirse en ley. Porque significaría que Estados Unidos votaría en contra de los préstamos de instituciones financieras internacionales hasta que Nicaragua, a juicio del gobierno de Estados Unidos, hubiese tomado medidas efectivas para "<a href="http://org2.salsalabs.com/dia/track.jsp?v=2&amp;c=MFNyK5OQTtDjz8J7rBY9h%2FpWWEYC0BLb">luchar contra la corrupción y promover la democracia, la libertad de expresión, la sociedad civil y el estado de derecho</a>". </p><p>Aparte del descaro y la hipocresía que supone que los Estados Unidos se otorguen ese rol, dada su postura sobre Honduras y otros países, ¿hay alguien que sepa cuánto tiempo podría tomar esto?</p> <p>¿Cómo usa el gobierno nicaragüense el apoyo que recibe de las instituciones internacionales? Un buen ejemplo es un proyecto actual del <a href="http://www.worldbank.org/en/results/2017/08/09/toward-more-shared-prosperity-in-nicaragua?CID=TAI_TT_Transport_EN_EXT">Banco Mundial</a> para mejorar el acceso a los servicios de salud y reforzar el derecho a la tierra. Tanto el Banco Mundial como el FMI, donde los representantes estadounidenses votarían en contra de préstamos futuros, han anunciado nuevos paquetes de apoyo para 2018 y alabado el uso que ha hecho Nicaragua de los préstamos anteriores. </p><p class="mag-quote-center">"¿Cómo podemos, en conciencia, apoyar una medida que castigaría al país más pobre de América Central?" se presgunta Vicente González, demócrata de Texas</p><p>Además de proyectos específicos, el gobierno de Ortega ha utilizado el apoyo financiero que recibe para reducir la pobreza, mejorar drásticamente el sistema escolar y desarrollar los servicios de salud. Sus logros en los últimos diez años son innegables: sin ir más lejos, Nicaragua fue uno de los primeros países de América Latina en alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio de la ONU para la reducción de la pobreza.</p> <p>El demócrata de Texas Vicente González fue <a href="http://miamiherald.typepad.com/nakedpolitics/2017/10/house-passes-bill-limiting-loans-to-nicaragua-sponsored-by-ileana-ros-lehtinen-.html">el único que se opuso</a> al proyecto impulsado por Ros-Lehtinen durante el debate en el Senado. Señaló el hecho de que son pocos los nicaragüenses que emigran a los Estados Unidos debido al éxito de su gobierno en la lucha contra la pobreza, el tráfico de drogas y el crimen en general, en contraste con los demás países que separan Nicaragua de la frontera con México. </p><p>Nicaragua es ahora uno de los países <a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/insight-crime-2016-homicide-round-up/">más seguros del hemisferio</a>. "Promulgar este proyecto de ley podría tener graves consecuencias en la región", dijo González. "¿Cómo podemos, en conciencia, apoyar una medida que castigaría al país más pobre de América Central?"&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/luciana-t-llez-ch-vez/autoritarismo-vs-derechos-humanos-en-nicaragua">Autoritarismo vs. derechos humanos en Nicaragua</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/robert-soutar/el-canal-de-nicaragua-se-convierte-en-el-tal-n-de-aquiles">El Canal de Nicaragua se convierte en el “talón de Aquiles” del gobierno</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/cirilo-antonio-otero/nicaragua-como-pe-n-en-la-geopol-tica-mundial">Nicaragua como peón en la geopolítica mundial</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Nicaragua </div> <div class="field-item even"> United States </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta United States Nicaragua Conflict Democracy and government Economics International politics latin america John Perry Thu, 18 Jan 2018 12:12:11 +0000 John Perry 115712 at https://www.opendemocracy.net ¿Por qué el Sistema Interamericano de Derechos Humanos arrastra los pies en materia de cambio climático? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/juan-auz/por-qu-el-sistema-interamericano-de-derechos-humanos-arrastra-los-pies-en <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El Sistema Interamericano de Derechos Humanos es una herramienta importante para los defensores de derechos humanos en Latinoamérica, pero ¿por qué se rezagan la Corte y la Comisión en cuestiones de cambio climático? <em><strong><a href="https://www.openglobalrights.org/why-is-the-inter-american-human-rights-system-lagging-on-climate-change/?lang=English">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/auz piece(1).jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/auz piece(1).jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>La gente de Sarayaku se reúne para defender sus tierras de la exploración petrolera ecuatoriana. Foto Flickr/Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CC BY 2.0-Some Rights Reserved)</span></span></span></p><p>Si nos remontamos a la creación de un&nbsp;<a href="http://legal.un.org/avl/ha/ccc/ccc.html">“régimen climático” internacional en 1992</a>, resulta evidente que la preocupación por el cambio climático no es nada nueva. Sin embargo, lo que sí es relativamente novedoso, es que la atención al vínculo entre los derechos humanos y el cambio climático es cada vez mayor. </p><p>Esta combinación ha concienciado a académicos e inspirado una cantidad considerable de&nbsp;<a href="http://web.unep.org/asiapacific/new-un-report-details-link-between-climate-change-and-human-rights">investigaciones</a>. También ha involucrado a profesionales en campo, quienes están trasladando el debate a los tribunales nacionales y comenzando a desarrollar una&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/environment/2015/jun/24/dutch-government-ordered-cut-carbon-emissions-landmark-ruling">interesante jurisprudencia</a>. Además,&nbsp;<a href="http://www.ohchr.org/EN/Issues/HRAndClimateChange/Pages/HRClimateChangeIndex.aspx">los órganos de derechos humanos de la ONU</a>&nbsp;están emitiendo nuevas resoluciones e informes sobre la importancia de la interdependencia de ambas cuestiones. Por último, el&nbsp;<a href="http://unfccc.int/files/essential_background/convention/application/pdf/english_paris_agreement.pdf">Acuerdo de París</a>&nbsp;subraya que la lucha contra el cambio climático debe implicar la&nbsp;<a href="http://climaterights.org/our-work/unfccc/road-to-paris-cop21-protect-human-rights-in-climate-action/">protección de los derechos humanos</a>.</p> <p class="mag-quote-right">La carga de la destrucción en el contexto de las repercusiones relacionadas con el clima recae asimétricamente sobre los grupos marginados.</p> <p>En América Latina, al igual que en el resto del mundo y en particular en el Sur Global, la carga de la destrucción en el contexto de las repercusiones relacionadas con el clima recae asimétricamente sobre los grupos marginados. Las&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/article/us-brazil-drought/brazil-races-against-time-to-save-drought-hit-city-dying-crops-idUSKBN15W1HP">graves sequías en Brasil</a>, el&nbsp;<a href="http://news.nationalgeographic.com/2017/03/my-climate-action-q-a-cecale-glacier-peru/">rápido derretimiento de los glaciares en Perú</a>&nbsp;y la aparición y propagación de&nbsp;<a href="http://journals.plos.org/plosntds/article?id=10.1371/journal.pntd.0005423">nuevas enfermedades transmitidas por vectores</a>&nbsp;demuestran que millones de personas y diferentes tipos de ecosistemas ya están siendo afectados inicuamente. </p><p>A pesar de la creciente tendencia internacional al vínculo entre el cambio climático y los derechos humanos, los mecanismos regionales de derechos humanos han tardado más tiempo en abordar esta cuestión. Por desgracia, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) no es la excepción.</p> <p>La mayoría de los defensores de derechos humanos en América Latina, sin embargo, saben que es imperativo trabajar de la mano con el SIDH. No solo porque esto representa una oportunidad para acceder a la justicia, sino también porque las instituciones que integran el SIDH, la&nbsp;<a href="https://www.oas.org/es/cidh/default.asp">Comisión</a>&nbsp;y la&nbsp;<a href="http://www.corteidh.or.cr/index.php/es">Corte</a>, amplían progresivamente las fronteras del derecho internacional de los derechos humanos.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PuentesNovember_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PuentesNovember_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>ndígenas brasileños de la cuenca del Amazonas se manifiestan en contra de la construcción planificada de la represa hidroeléctrica de Belo Monte, en Brasilia el 8 de febrero de 2011. Imagen: Flickr / International Rivers / (CC BY-NC-SA 2.0). Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p>Cada nuevo caso admitido demuestra, por un lado, la necesidad de una interpretación dinámica de la ley concomitante a las nuevas cuestiones sociales y por el otro, la relevancia histórica del SIDH para hacerse eco de las voces de las víctimas y plasmarlas en las leyes.</p> <p>Por ejemplo, la sociedad civil y los defensores de derechos humanos, tanto a nivel nacional como regional, utilizan estratégicamente algunos de los mecanismos que ofrece la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) establecidos en su&nbsp;<a href="http://www.oas.org/es/cidh/mandato/Basicos/estatutoCIDH.asp">Estatuto</a>&nbsp;y su&nbsp;<a href="http://www.oas.org/es/cidh/mandato/Basicos/reglamentoCIDH.asp">Reglamento</a>, como la celebración de audiencias temáticas para difundir información actualizada sobre la evolución de diferentes temas.</p><p class="mag-quote-left">Los defensores de derechos humanos en América más expuestos al riesgo son los campesinos, los líderes indígenas o comunitarios, y los activistas ambientales o de derechos sobre la tierra.</p><p>Este mecanismo es muy útil para plantear cuestiones diversas pero interconectadas, como la interrelación entre los derechos humanos y el medio ambiente, un fenómeno que ya se ha tratado en el contexto de las&nbsp;<a href="https://www.oas.org/es/cidh/prensa/Comunicados/2016/048.asp">industrias extractivas que atentan contra los derechos de los pueblos indígenas</a>. Durante las mencionadas audiencias temáticas, siempre es muy gratificante notar la preocupación y la receptividad de la Comisión ante la mayoría de estos casos entrelazados, lo que demuestra su voluntad de impulsar la agenda de derechos humanos en la región. </p><p>Por ejemplo, la CIDH celebró una&nbsp;<a href="http://www.oas.org/es/cidh/prensa/docs/informe-150.pdf">audiencia en 2014</a>&nbsp;sobre la situación de los defensores de derechos humanos en América, donde se señaló que los defensores que se encuentran mayormente expuestos al riesgo son, entre otros, los campesinos, los líderes indígenas o comunitarios, y los activistas ambientales o de derechos sobre la tierra.</p> <p>La Corte Interamericana de Derechos Humanos también ha validado en repetidas ocasiones su voluntad de integrar diferentes dimensiones de los derechos humanos. Entre ellas, el medio ambiente, la tierra, la cultura y la propiedad, como lo demuestra su&nbsp;<a href="https://www.academia.edu/11710568/Environmental_Human_Rights_Jurisprudence_at_the_Inter-American_and_European_Systems_of_Human_Rights">notable jurisprudencia con carácter ambiental</a>. </p><p>Un ejemplo de ello son las acciones de la Corte en 2010 en el caso&nbsp;<a href="http://corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_245_esp.pdf">Sarayaku contra Ecuador</a>, un caso en el que el pueblo indígena de Sarayaku presentó una denuncia contra el gobierno ecuatoriano por permitir que una empresa petrolera llevara a cabo actividades de exploración petrolera sin consulta previa. </p><p>La Corte estableció, como principio general de derecho internacional, la obligación de los Estados de garantizar un proceso de consulta pleno y efectivo antes de que los derechos de los pueblos indígenas y su entorno se vean afectados por un proyecto o programa. Esta decisión, basada en jurisprudencia con contextos fácticos análogos, fue un punto de inflexión para la gobernanza ambiental.</p><p>____</p><p>Artículo publicado previamente en openGlobalRights. Puede consultar el original <em><strong><a href="https://www.openglobalrights.org/why-is-the-inter-american-human-rights-system-lagging-on-climate-change/?lang=Spanish">aquí</a></strong></em></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Ecuador </div> <div class="field-item even"> Peru </div> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Peru Ecuador Civil society Conflict Democracy and government International politics Juan Auz Thu, 18 Jan 2018 11:28:38 +0000 Juan Auz 115710 at https://www.opendemocracy.net Solicita una beca de periodismo de investigación feminista de la sección 50.50 de openDemocracy https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/claire-provost-lara-white/dependiendo-de-los-proyectos-y-las-necesidades-de-las-be <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p> <!--[if gte mso 9]><xml> <o:DocumentProperties> <o:Revision>0</o:Revision> <o:TotalTime>0</o:TotalTime> <o:Pages>1</o:Pages> <o:Words>25</o:Words> <o:Characters>148</o:Characters> <o:Company>Open Democracy</o:Company> <o:Lines>1</o:Lines> <o:Paragraphs>1</o:Paragraphs> <o:CharactersWithSpaces>172</o:CharactersWithSpaces> <o:Version>14.0</o:Version> </o:DocumentProperties> <o:OfficeDocumentSettings> <o:AllowPNG ></o> </o:OfficeDocumentSettings> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 9]><xml> <w:WordDocument> <w:View>Normal</w:View> <w:Zoom>0</w:Zoom> <w:TrackMoves ></w> <w:TrackFormatting ></w> <w:PunctuationKerning ></w> <w:ValidateAgainstSchemas ></w> <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid> <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent> <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText> <w:DoNotPromoteQF ></w> <w:LidThemeOther>ES-TRAD</w:LidThemeOther> <w:LidThemeAsian>JA</w:LidThemeAsian> <w:LidThemeComplexScript>X-NONE</w:LidThemeComplexScript> <w:Compatibility> <w:BreakWrappedTables ></w> <w:SnapToGridInCell ></w> <w:WrapTextWithPunct ></w> <w:UseAsianBreakRules ></w> <w:DontGrowAutofit ></w> <w:SplitPgBreakAndParaMark ></w> <w:EnableOpenTypeKerning ></w> <w:DontFlipMirrorIndents ></w> <w:OverrideTableStyleHps ></w> <w:UseFELayout ></w> </w:Compatibility> <m:mathPr> <m:mathFont m:val="Cambria Math" ></m> <m:brkBin m:val="before" ></m> <m:brkBinSub m:val="&#45;-" ></m> <m:smallFrac m:val="off" ></m> <m:dispDef ></m> <m:lMargin m:val="0" ></m> <m:rMargin m:val="0" ></m> <m:defJc m:val="centerGroup" ></m> <m:wrapIndent m:val="1440" ></m> <m:intLim m:val="subSup" ></m> <m:naryLim m:val="undOvr" ></m> </m:mathPr></w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml> <w:LatentStyles DefLockedState="false" DefUnhideWhenUsed="true" DefSemiHidden="true" DefQFormat="false" DefPriority="99" LatentStyleCount="276"> <w:LsdException Locked="false" Priority="0" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Normal" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="heading 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 7" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 8" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="9" QFormat="true" Name="heading 9" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 7" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 8" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" Name="toc 9" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="35" QFormat="true" Name="caption" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="10" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Title" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="1" Name="Default Paragraph Font" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="11" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Subtitle" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="22" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Strong" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="20" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Emphasis" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="59" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Table Grid" ></w> <w:LsdException Locked="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Placeholder Text" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="1" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="No Spacing" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Revision" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="34" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="List Paragraph" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="29" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Quote" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="30" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Intense Quote" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3 Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid Accent 1" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3 Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid Accent 2" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3 Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid Accent 3" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3 Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid Accent 4" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3 Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid Accent 5" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="60" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Shading Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="61" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light List Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="62" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Light Grid Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="63" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 1 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="64" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Shading 2 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="65" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 1 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="66" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium List 2 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="67" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 1 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="68" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 2 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="69" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Medium Grid 3 Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="70" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Dark List Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="71" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Shading Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="72" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful List Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="73" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" Name="Colorful Grid Accent 6" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="19" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Subtle Emphasis" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="21" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Intense Emphasis" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="31" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Subtle Reference" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="32" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Intense Reference" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="33" SemiHidden="false" UnhideWhenUsed="false" QFormat="true" Name="Book Title" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="37" Name="Bibliography" ></w> <w:LsdException Locked="false" Priority="39" QFormat="true" Name="TOC Heading" ></w> </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--[if gte mso 10]> <mce:style><! /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Table Normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:12.0pt; font-family:Cambria; mso-ascii-font-family:Cambria; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-font-family:Cambria; mso-hansi-theme-font:minor-latin;} --> <!--[endif] --> <!--StartFragment--> <!--EndFragment--></p><p>Necesitamos tu ayuda para rastrear la reacción contra los derechos sexuales y reproductivos.&nbsp;Solicita las becas inaugurales de periodismo de investigación feminista de 50.50. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/5050/apply-for-5050-feminist-investigative-journalism-fellowship">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/tracking backlash_1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/tracking backlash_1.png" alt="" title="" width="460" height="311" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span>Necesitamos tu ayuda para rastrear la reacción contra de los derechos sexuales y reproductivos.&nbsp;Solicita las primeras becas de periodismo de investigación feminista de 50.50.</p> <p>50.50&nbsp;es&nbsp;la sección de la plataforma de medios independiente openDemocracy.net que cubre los derechos de las mujeres, las cuestiones de género y la sexualidad.&nbsp;Estamos buscando dos becarias feministas de periodismo de investigación a tiempo parcial, para que trabajen con las editoras&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/5050/claire-provost-lara-whyte/tracking-the-backlash">Claire Provost y Lara Whyte&nbsp;</a>en informes detallados e investigativos para la serie&nbsp;“<a href="https://opendemocracy.net/5050/tracking-backlash">Rastreando la reacción contra los derechos sexuales y reproductivos</a>”.</p> <p>La duración de las becas será de tres meses y pueden comenzar en marzo o en junio de 2018. Se espera que cada becaria trabaje con las editoras en la elaboración de 2-3 informes, y que se prepare y asista a las reuniones editoriales semanales (virtuales).&nbsp;Se pagará a las becarios por trabajo realizado, hasta £ 330 ($ 450) por informe.&nbsp;</p> <p>También recibirán tutoría constante y capacitación práctica.&nbsp;Dependiendo de los proyectos y las necesidades de las becarias, se organizarán talleres, cuando sea posible, sobre temas específicos tales como campañas de libertad de información, capacitación para entrevistas y redacción de artículos,.</p> <p>Las becarias pueden estar basadas ​​en cualquier parte del mundo.&nbsp;Se valorará experiencia previa en periodismo, investigación y narración multimedia.&nbsp;Lo más importante es que eres un pensadora creativa, crítica y colaboradora en equipo.</p> <p>Estamos buscando mujeres jóvenes y escritoras trans, de cualquier parte del mundo, con ideas y entusiasmo para el periodismo investigativo original y feminista.&nbsp;Se invita especialmente a las solicitantes de entre 20 y 30 años, que viven en el África subsahariana y en América Latina, a postularse.&nbsp;&nbsp;</p> <p>Estos no son puestos de tiempo completo, y pueden llevarse a cabo junto con otras responsabilidades.&nbsp;Pueden adaptarse a profesionales independientes o investigadoras que deseen pivotar hacia el periodismo de investigación.&nbsp;</p> <p>Deberías poder dedicar aproximadamente 7-8 horas semanales a esta beca.&nbsp;Debes sentirte cómoda investigando y escribiendo en inglés (otras habilidades lingüísticas serán, por supuesto, bienvenidas).&nbsp;Debes tener&nbsp;acceso a&nbsp;Internet&nbsp;fiable,&nbsp;y poder sumarte a reuniones virtuales (por ejemplo, a través de Skype).</p> <h2><a href="https://opendemocracy60862.recruiterbox.com/jobs/fk0f8jx"><strong>Completa tu solicitud en línea</strong></a>&nbsp;<strong>antes del 15 de febrero de 2018. La solicitud deberá ser completada en inglés.</strong></h2> <p>Envía&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/5050/lara.whyte@opendemocracy.net">un</a>&nbsp;correo electrónico a&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/5050/lara.whyte@opendemocracy.net">lara.whyte@opendemocracy.net</a>&nbsp;con cualquier pregunta que tengas, poniendo en el asunto: "beca de periodismo de investigación feminista".</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta 50.50 DemocraciaAbierta Tracking the backlash women's movements women and power 50.50 newsletter young feminists Lara Whyte Claire Provost Wed, 17 Jan 2018 18:03:20 +0000 Claire Provost and Lara Whyte 115699 at https://www.opendemocracy.net Milagro Sala: dos años de detención arbitraria https://www.opendemocracy.net/cels-center-for-legal-and-social-studies/milagro-sala-dos-os-de-detenci-n-arbitraria <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Milagro Sala permanece encarcelada en contra de lo indicado por las instancias más importantes del sistema internacional de protección de los derechos humanos. Comunicado conjunto con Amnistía Internacional y Andhes.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/liberen-a-milagro-sala-1-728x402.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/liberen-a-milagro-sala-1-728x402.jpg" alt="" title="" width="460" height="254" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protesta exigiendo la liberación de la activista Milagro Sala en la Plaza de Mayo, Buenos Aires, Argentina. Imagen: CELS. Algunos derechos reservados</span></span></span></p><p>Hace dos años que Milagro Sala está detenida arbitrariamente.</p> <p>El 16 de enero de 2016 Sala fue detenida por haber participado de un acampe frente a la casa de gobierno de la provincia de Jujuy. Esta causa penal fue iniciada por el ejercicio del derecho a la protesta.</p> <p>En octubre de 2016, el Grupo sobre la Detención Arbitraria de Naciones Unidas afirmó que desde diciembre de 2015 hubo un entramado de “acusaciones consecutivas”, un despliegue de causas judiciales y un contexto de vulneración de la independencia judicial destinados a sostener la privación de libertad de la dirigente social de manera indefinida.</p> <p>Tras haber cursado varios meses en prisión, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en julio de 2017, ordenó al Estado que adopte medidas alternativas tales como el arresto domiciliario debido a que estaba en riesgo su integridad personal. El 3 de noviembre, luego de que el Estado incumpliera dicha decisión, la CIDH dio intervención a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.</p> <p>La Corte IDH, el 27 de noviembre pasado, ordenó entonces que el Estado argentino adoptara de manera inmediata las “medidas de protección que sean necesarias” para garantizar la vida, integridad personal y salud de Milagro Sala.</p> <p>El organismo internacional señaló además que, en caso de que aún se prolongue la prisión preventiva de Sala, el Estado debe implementar el arresto domiciliario en su casa o cualquier otra medida “aún menos restrictiva de sus derechos, tales como (…) una tobillera o la retención de su pasaporte”.</p> <p>Por su parte, en diciembre de 2017, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) determinó que el Poder Judicial de Jujuy debía cumplir la resolución de la Corte IDH y disponer el arresto domiciliario de Milagro Sala o cualquier otra medida menos restrictiva de sus derechos.</p> <h3>La situación actual de Milagro Sala</h3> <p>A partir de lo resuelto por los diversos organismos nacionales e internacionales, el 15 de diciembre de 2017 Milagro Sala fue nuevamente trasladada a la casa del dique La Ciénaga, en Jujuy, donde cumple un arresto domiciliario cuyas características se asimilan a las condiciones de detención en la prisión de Alto Comedero y por lo tanto no cumplen lo establecido por la medida provisional de la Corte IDH.</p> <p>Actualmente la dirigente social sigue detenida preventivamente y esto viola las garantías del debido proceso y su presunción de inocencia.</p> <p class="mag-quote-center">La privación de la libertad de Milagro Sala continúa siendo violatoria del principio de inocencia, del principio de legalidad, del derecho de defensa en juicio, de la cosa juzgada y de la prohibición de ser investigado por comisiones ad hoc.</p><p>El 4 de enero la Sala Penal del Superior Tribunal de Feria resolvió la prórroga extraordinaria de la prisión preventiva por un año más, cuando estaba por cumplirse el plazo máximo de dos años dispuesto por ley para este tipo de medidas privativas de la libertad.</p> <p>Esta decisión se tomó a pesar de que, como ha dicho el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de la ONU, en ninguna de las causas penales que hay en su contra, las autoridades judiciales pudieron justificar adecuadamente que es necesario mantener presa a Milagro Sala porque existe peligro de fuga o entorpecimiento de la investigación.</p> <p>Hoy, a dos años de su primera detención, la privación de la libertad de Milagro Sala continúa siendo violatoria del principio de inocencia, del principio de legalidad, del derecho de defensa en juicio, de la cosa juzgada y de la prohibición de ser investigado por comisiones ad hoc.</p> <p>Amnistía Internacional</p> <p>Andhes</p> <p>Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)</p> <p>&nbsp;</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Argentina Civil society Democracy and government Center for Legal and Social Studies (CELS) Wed, 17 Jan 2018 13:07:17 +0000 Center for Legal and Social Studies (CELS) 115694 at https://www.opendemocracy.net Migración, drogas, energía y tecnología: estos son los intereses de Trump en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/silvina-romano/la-estrategia-de-seguridad-y-el-inter-s-nacional-de-estados-unidos- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La nueva Estrategia de Seguridad Nacional debe leerse en el marco de la distancia entre las declaraciones y los hechos que caracteriza la incierta e impredecible política exterior de Trump.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/silvina-romano/us-security-strategy-and-national-interest-in-latin-america"> English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33248116_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33248116_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Bañistas en la playa observan una demostración aérea durante el Saludo Nacional a los Héroes de América Air and Sea Show el 28 de mayo de 2017 en Miami Beach, Florida. Foto: © Brandon Kalloo Sanes / Planet Pix a través de ZUMA Wire) PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>A mediados de diciembre de 2017, la administración Trump anunciaba una nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN). Se trata de una serie de premisas y objetivos basados en la doctrina del realismo político (que se asume de modo explícito en el documento), orientados a “reestablecer la posición de ventaja de Estados Unidos en el mundo”. Sintetiza las metas que deben alcanzarse para resguardar los “intereses estadounidenses” - que son los intereses de una minoría privilegiada e influyente en la toma de decisiones, pero que se presentan como “los intereses del pueblo americano”.</p> <p>Cabe señalar que una de las características del gobierno de Trump en materia de política exterior es la brecha existente entre un discurso incendiario, lleno de amenazas y comentarios vehementes, y una toma de decisiones que en ocasiones tiende a minimizar tales posicionamientos - desde el escarmiento que se le iba a propiciar al Gobierno chino, hasta la amenaza de una salida inmediata del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la oposición aparentemente “total” al libre comercio. De modo que la ESN debe ser leída también en el marco de esta distancia entre dichos y hechos que viene moldeando una política exterior más bien incierta y poco predecible.</p> <p class="mag-quote-center">La nueva Estrategia otorga mayor protagonismo a los principios realistas del poder y la paz en base a la fortaleza, en lugar de privilegiar la influencia, a diferencia de las administraciones Obama y su diplomacia del&nbsp;<em>soft-power.</em></p><p>En términos generales, los pilares de la ESN (proteger a “la patria”, al pueblo y al modo de vida estadounidense; promover la prosperidad; preservar la paz en base a la fortaleza; impulsar la influencia de Estados Unidos) tienden a retomar las premisas de gobiernos anteriores (e incluso parte del credo liberal asociado a los valores americanos), pero con un cambio de prioridades: otorgando mayor protagonismo a los principios realistas del poder y la paz en base a la fortaleza, en lugar de privilegiar la influencia&nbsp; - a diferencia de las administraciones Obama y su diplomacia del&nbsp;<em>soft-power</em>, que en la práctica derivaron en múltiples intervenciones y "soluciones" militares.</p> <p>En el caso de América Latina, la ESN plantea algunos puntos relevantes. El pilar referido a la protección de la patria incluye la urgencia de reformas migratorias para “fortalecer el control de las fronteras y restablecer la soberanía”, a la vez que propone combatir, en su lugar de origen, “las organizaciones transnacionales delictivas que debilitan a los aliados y corrompen las instituciones democráticas” a fin de evitar que lleguen a las fronteras de Estados Unidos. </p><p>Es una alusión a las migraciones y al narcotráfico, problemas que desde la perspectiva del gobierno de Trump podrían resolverse, por ejemplo, con la ampliación del muro en la frontera con México, pero que en la práctica excede completamente el “control” fronterizo: se trata de una dinámica asimétrica, de subordinación y criminalidad planteadas y sostenidas por las alianzas entre el Gobierno y el sector privado de Estados Unidos y los Gobiernos de México, Guatemala, Honduras y El Salvador, que opera desde hace décadas y, en los últimos años, bajo la Iniciativa Mérida y la Iniciativa de Seguridad Regional para América Central (CARSI).</p> <p>En el marco del mismo pilar, pero en un plano “menos tangible” y ante “las nuevas amenazas”, la administración Trump contempla “redoblar los esfuerzos para proteger nuestra infraestructura crítica y redes digitales, puesto que las nuevas tecnologías y los nuevos adversarios generan nuevas vulnerabilidades”. Debe señalarse que a lo largo de 2017, este ha sido un tema candente en la región, que ha puesto en evidencia la articulación entre el complejo militar-industrial del Estado de Israel y el estadounidense, y el suculento negocio que representa América Latina en este sentido, en particular en países como Argentina, Brasil, Colombia y México.</p> <p>En cuanto a la prosperidad estadounidense (es decir, básicamente, lograr una economía nacional sólida), se asegura que “Estados Unidos ya no tolerará los abusos comerciales crónicos y trabajará en pos de relaciones económicas libres, justas y recíprocas”. Esto podría leerse superficialmente en clave de una postura “antiglobalizadora” o “anti-neoliberal”, pero las decisiones tomadas por la administración Trump durante 2017 no coinciden con &nbsp;esta lectura. Lo que sucede es que Estados Unidos sigue promoviendo el libre comercio y el neoliberalismo cuando ello favorece a “sus intereses”, tal como lo demuestran los Tratados de Libre Comercio (TLC), caracterizados por la asimetría y las cláusulas abusivas - solo que en la administración Trump, esta dinámica cobra mayor visibilidad al transformarse en componente esencial del “<em>America First</em>”.</p><p class="mag-quote-center">El protagonismo de los recursos energéticos en la seguridad y la economía estadounidense es evidente cuando se considera la presión para liberalizar el mercado de hidrocarburos en América Latina.</p> <p>Por otra parte, se anticipa que Estados Unidos “utilizará su dominio en el área energética para garantizar que los mercados internacionales sigan abiertos y que los beneficios de la diversificación y el acceso a la energía fomenten la seguridad económica y nacional”. Contradiciendo su aparente postura anti-TLC, en el caso de los recursos energéticos,&nbsp;el gobierno de Estados Unidos procurará la apertura del mercado. Cabe apuntar aquí que los recursos energéticos (junto con los materiales estratégicos) forman parte de la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos, especialmente desde la Guerra Fría, y estructuran a su vez el desarrollo y alcance del complejo industrial militar para garantizar el acceso a dichos recursos.</p> <p>Por otra parte, el protagonismo de los recursos energéticos en la seguridad y la economía estadounidense es evidente cuando se considera la presión para liberalizar el mercado de hidrocarburos en América Latina: desde la guerra permanente librada contra Venezuela, la presión para la reforma energética y el desmantelamiento de PEMEX en México, hasta el rol jugado por el sector público/privado de Estados Unidos en el Lava Jato brasileño y la consiguiente desarticulación de las estatales brasileñas, incluida Petrobras. En esa línea, la ESN insiste en que países como Cuba o Venezuela deberían implementar reformas económicas que garanticen “oportunidades económicas para todos y mejorar la gobernabilidad”- es decir, propiciar la privatización y achicamiento del Estado en materia económico-social, premisa clave del neoliberalismo (del que supuestamente buscaría distanciarse la administración Trump).</p> <p>En virtud de las inconsistencias que arroja la ESN, que presenta una continuidad con el estilo en la toma de decisiones a lo largo de 2017, se profundiza la incertidumbre respecto a escenarios posibles en la región. Lo que se visualiza con bastante claridad es la continuidad en el impulso de políticas económicas y de seguridad ancladas en una dinámica asimétrica y dependiente que, como hasta ahora, serán mantenidas o reconfiguradas según los intereses de empresas multinacionales y del complejo industrial militar, que son los que en definitiva se arrogan el poder de definir los “intereses&nbsp; estadounidenses” y, por extensión, los de América Latina.</p> <p>&nbsp;______</p> <p>Este artículo apareció previamente en CELAG. Se puede consultar el original <a href="http://www.celag.org/la-estrategia-seguridad-interes-nacional-eeuu-america-latina/">aquí.</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/el-fin-del-daca-trump-les-dice-los-ni-os-inmigrantes-que-se-preparen">Trump les dice a los niños inmigrantes que &quot;se preparen para la partida&quot;</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/gema-santamar/m-xico-frente-la-am-rica-de-trump">México frente a la América de Trump</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ariel-dofman/como-leer-donald-trump">Cómo leer a Donald Trump</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> United States </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta United States Conflict Economics International politics latin america Aníbal García Silvina Romano Wed, 17 Jan 2018 12:00:32 +0000 Silvina Romano and Aníbal García 115691 at https://www.opendemocracy.net ¿Soplan vientos progresistas en México? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/massimo-modonesi/m-xico-antes-de-la-tormenta-electoral <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>México enfrenta un escenario electoral con el candidato progresista Andrés Manuel López Obrador( AMLO) como favorito. Pero el viejo Partido Revolucionario Institucional (PRI) movilizará todas sus fuerzas para evitar una derrota. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/massimo-modonesi/mexico-before-election-storm">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-14517777.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-14517777.jpg" alt="" title="" width="460" height="334" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un seguidor de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sostiene una bandera con la imagen de AMLO, el 9 de septiembre de 2012 en el Zócalo de la ciudad de México, México. Foto: Susana Gonzalez / dpa / PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con Revista Nueva sociedad. Lea el contenido original <em><strong><a href="http://nuso.org/articulo/mexico-2018-panorama-antes-de-la-tormenta-electoral/">aquí.</a></strong></em></p><p>Aunque oficialmente la campaña electoral se abre en marzo, los principales candidatos a la presidencia de México ya están definidos y aprovechan el periodo de precandidaturas en el interior de sus partidos y coaliciones para hacer proselitismo y posicionarse en la contienda.</p><p>Se inicia así una campaña maratónica: seis meses de derroche de recursos públicos, de lluvia de promesas, spots, anuncios, carteles, consignas, autocomplacencias, debates, descalificaciones, acusaciones, rumores, intrigas y, visto el contexto nacional y los actores que lo habitan, episodios de violencia cuya magnitud y alcance no se pueden prever.</p> <p>El candidato progresista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), como es su costumbre, entró anticipadamente en la lucha preelectoral, intensificando desde el año pasado sus giras por el país y trabajando en el diseño del programa y del equipo que lo acompañarán en la campaña - ambos, dicho sea de paso, más conservadores que en sus dos anteriores postulaciones.</p> <p class="mag-quote-center">Dentro del abanico de variantes del progresismo, AMLO optó por un perfil menos izquierdista y más nacional popular y plebeyo, con pizcas de antineoliberalismo y llamadas a la democratización en un sentido antioligárquico.</p><p>AMLO&nbsp;<a href="https://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/931236.amlo-lidera-encuesta-entre-presidenciales.html">encabeza las encuestas</a>&nbsp;en buena medida por esta ventaja temporal, por ser su tercer intento de llegar a la presidencia mexicana, por la visibilidad y exposición mediática producto de su carisma y de los ataques de sus adversarios y detractores, además del hecho de haber creado un partido de alcance nacional a su imagen y semejanza. El Movimiento de Renovación Nacional (Morena) desplazó al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y ocupó su lugar en el centroizquierda del escenario político. </p><p>Dentro del abanico de variantes del progresismo, AMLO optó por un perfil menos izquierdista y más nacional popular y plebeyo, con pizcas de antineoliberalismo y llamadas a la democratización en un sentido antioligárquico. Pero, en el interior del partido, las prácticas políticas siguen teñidas de caudillismo, de centralismo, de falta de debate abierto y de participación. Inclusive cunde un patriotismo de partido que dificulta alianzas y acercamientos no instrumentales con otros actores de la sociedad civil organizada y movilizada.</p> <p>Los grupos dirigentes de Morena, homologados por el principio de la lealtad hacia el exalcalde la Ciudad de México, se distinguen por su heterogeneidad de origen y orientación política: oscilan en distintos tonos de gris entre sensibilidades conservadoras y progresistas, conviven en el partido exintegrantes Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del PRD, líderes de sectores populares organizados, empresarios e intelectuales de izquierda. A pesar de esta gran diversidad sociológica e ideológica articulada en última instancia por el liderazgo de AMLO, Morena es visto por importantes fracciones de las clases subalternas mexicanas como la única alternativa real de poder en el contexto actual.</p><p class="mag-quote-center">Para AMLO y su ala izquierda, el único objetivo es finalmente ganarle a la que llaman la “mafia en el poder”.</p><p>Así que muchos de quienes sienten la necesidad y la urgencia de participar políticamente frente al estado dramático del país, sean críticos, resignados o entusiastas ante este instrumento político y su líder, terminan agrupándose detrás de la candidatura del dirigente tabasqueño y esa gran maquinaria electoral en que está deviniendo Morena.</p> <p>Si para los simpatizantes y los militantes de base, como para AMLO y su ala izquierda, el único objetivo es finalmente ganarle a la que llaman la “mafia en el poder”, muchos dirigentes, en particular los que se fueron sumando en tiempos recientes y se reciclaron en búsqueda de un puesto, se conformarían con mantener sus empleos en las instituciones públicas, lograr una bancada parlamentaria numerosa a escala federal que les permita ocupar un curul y conquistar algunas alcaldías o estados y, con ello, acceder a porciones significativas de recursos públicos.</p> <p class="mag-quote-center">La secuencia de los cuatro alcaldes progresistas Cárdenas-López Obrador-Ebrard-Mancera mostró poca discontinuidad respecto de las formas y los contenidos de la política priísta.</p><p>En particular, en la elección del Jefe de Gobierno, la Asamblea legislativa y los alcaldes delegacionales de la Ciudad de México se va a medir la relación entre el crecimiento y asentamiento de Morena y la crisis terminal - o, por el contrario, la capacidad de supervivencia - del PRD. La Ciudad de México ha sido la vitrina del alcance y los límites de la oposición de centroizquierda en los últimos 20 años, desde la elección de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997. Alcance y límites no solo electorales de la influencia persistente del progresismo en la capital, en contraste con su histórica dificultad para alcanzar la mayoría relativa en otras partes del país, sino también de proyecto político y de capacidad de plasmarlo en políticas de gobierno. </p><p>En efecto, la secuencia de los cuatro alcaldes progresistas Cárdenas-López Obrador-Ebrard-Mancera mostró poca discontinuidad respecto de las formas y los contenidos de la política priísta de combinación de asistencialismo, clientelismo y neoliberalismo, salvo algunas loables pero puntuales iniciativas redistributivas, de obras públicas o de ampliación de derechos que se dieron en particular durante el gobierno de AMLO (2000-2006).</p> <p>Morena presenta su mejor cara en la Ciudad de México de la mano de su candidata, Claudia Sheinbaum, una académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que combina credenciales de izquierda, virtudes personales y una carrera política siempre cercana y leal a López Obrador. Su perfil, más que el de AMLO, puede y debería atraer a importantes sectores de jóvenes y de clase media progresista ilustrada, cuyo peso es importante tanto en términos de caudal de votos como de impacto en la formación de opinión pública. </p><p>Pero mantener el control administrativo de la Ciudad es, por otra parte, la apuesta vital del PRD, desangrado por un éxodo de cuadros y militantes hacia Morena, desperfilado por haber aceptado el Pacto por México del presidente Enrique Peña Nieto y totalmente subsumido a la lógica y prácticas del sistema político mexicano - es decir del «estilo priísta» de hacer política. </p><p class="mag-quote-center">El principal enemigo del PRD ha sido y será el obradorismo.</p><p>Reducido a algunas bases clientelares en la capital y algunos otros estados, el PRD requiere del oxígeno del acceso a puestos de gobierno local y al financiamiento público, ya que el que fuera el principal partido independiente de oposición de centroizquierda se está convirtiendo en un pequeño partido paraestatal destinado, por el sistema electoral mayoritario, a venderse al mejor postor para asegurarse el registro electoral y el financiamiento público.</p> <p>En este sentido, el principal enemigo del PRD ha sido y será el obradorismo, ya que compite en el mismo terreno geográfico y político y esta propensión lo hace atractivo para el régimen, tanto para el PRI como para el derechista Partido Acción Nacional (PAN), como instrumento para desgastar y restar votos a Morena. Así fue que, por la desesperada necesidad de mantenerse incrustado parasitariamente en las instituciones, el PRD culminó su deriva con un «desliz» ideológico y entró en&nbsp;<a href="http://www.animalpolitico.com/2017/12/pan-prd-coalicion-frente/">una alianza</a>&nbsp;- como socio minoritario - con la derecha panista, bautizada Por México al Frente.</p> <p>Tampoco en el interior del PAN, después de dos mandatos presidenciales que no satisficieron ni a propios ni a extraños, el clima y las perspectivas aparecen promisorios, aunque este partido cuenta con una sólida retaguardia de arraigo electoral local en el centro-norte del país. </p><p>La candidatura presidencial del joven dirigente nacional Ricardo Anaya generó resistencias en el partido e inclusive una fractura con el grupo del expresidente Felipe Calderón, que decidió impulsar la candidatura independiente de su esposa, Margarita Zavala. Otro candidato independiente será Jaime Rodríguez, conocido como el&nbsp;<em>Bronco</em>, un ex priísta que combina un discurso demagógico en contra de la partidocracia y un pragmatismo muy tradicional en el ejercicio del poder como gobernador del estado de Nuevo León.</p> <p class="mag-quote-center">La pérdida de influencia del zapatismo hacen que inclusive la recolección de las 800.000 firmas necesarias para inscribirse como candidata independiente se está revelando un escollo difícil de superar.</p><p>A la izquierda de todo el espectro partidario, la candidata indígena zapatista&nbsp;<span>Marichuy Patricio</span> busca aprovechar la coyuntura para revitalizar y dar consistencia y proyección a las luchas que, en particular desde los territorios y las comunidades indígenas, están resistiendo el despojo de los bienes comunes a través de megaproyectos que devastan entornos rurales y urbanos. El discurso anticapitalista de Marichuy convoca a organizar la resistencia y la lucha a las clases subalternas agraviadas por el desmantelamiento de derechos sociales, por las reformas educativa y energética y la reciente Ley de Seguridad Interior. </p><p>A diferencia de la Otra Campaña de 2006, organizada por el zapatismo en un contexto más desfavorable en términos de oportunidades y correlación de fuerzas, el tono de la precampaña de Marichuy es marcadamente defensivo y de resistencia. El ambiente adverso y la pérdida de influencia del zapatismo hacen que inclusive la recolección de las 800.000 firmas necesarias para inscribirse como candidata independiente se está revelando un escollo difícil de superar.</p> <p>Esta pléyade multicolor de candidatos parece anunciar una dispersión del voto opositor que favorecerá inexorablemente al PRI que, por lo demás, es el único verdadero partido nacional, ya que el PAN tradicionalmente no alcanza a tener una presencia importante en algunos estados del centro-sur-oeste, mientras que PRD y Morena no tienen fuerza significativa en varias zonas del norte.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;El PRI no tiene mucho que ofrecer y carga sobre sí gran parte de la responsabilidad histórica y política por la degradación de las condiciones de vida y convivencia que sufre la sociedad mexicana.</p> <p>No obstante el PRI, al final del sexenio de Peña Nieto, no tiene mucho que ofrecer y carga sobre sí gran parte de la responsabilidad histórica y política por la degradación de las condiciones de vida y convivencia que sufre la sociedad mexicana. Ni el PRI de ayer ni el de hoy gozan de prestigio, pero allí se refugian grandes y pequeños intereses. Dando por descontado el apoyo de las elites y las burocracias, no va a ser fácil construir una imagen nacional-popular de su candidato «ciudadano», José Antonio Meade, un tecnócrata de apellido anglosajón, sin militancia en el PRI, que fue Secretario de Hacienda con Peña Nieto pero participó también en los gobiernos panistas anteriores. </p><p>Pero, al mismo tiempo, los recursos del priísmo y el apoyo militante de los medios de comunicación masiva pueden confeccionar un simpático y afable&nbsp;<em>Pepe Toño</em>&nbsp;Meade, que se de baños de pueblo y ofrezca pan y circo por la mañana para, por la tarde, tranquilizar a los mercados y confabularse con las confederaciones patronales, los bancos y el gobierno de Estados Unidos. No hay que olvidar que, hace solo seis años, se manufacturó a un candidato carente de todo carisma como Peña Nieto y que ni siquiera un movimiento poderoso en su contra y la juventud movilizada en el #YoSoy132 pudieron desarmar esa impostura.</p> <p>En última instancia, si llegaran a fallar las operaciones de campaña - la manipulación mediática, la red de alianzas con los poderes fácticos, el uso masivo de recursos y el control clientelar del voto - queda el recurso extremo, tradicional y eficaz, del fraude electoral. A menos que un desborde democrático lo impida. En efecto, la historia reciente enseña que, al calor de la contienda sexenal, suelen brotar imprevisibles fenómenos extrainstitucionales. </p><p>Fraudes descarados frente a la emergencia de masivos movimientos democráticos, voto del miedo frente al levantamiento zapatista, asesinato de un candidato priísta fueron algunos de los repertorios elegidos en el pasado. Así, lo único que se puede prever es que, dado lo que está en juego, la disputa difícilmente quedará en los estrechos y endebles marcos de las reglas del juego electoral.</p><p> Las elecciones federales de México se celebrarán el 1 de julio de 2018 y en ellas se renovarán los siguientes cargos de elección popular a nivel federal: Presidente de la República, 128 senadores y 500 diputados federales</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gema-santamar-alejandro-v-lez-francesc-badia-i-dalmases/m-xico-ante-la-encrucijada">México ante la encrucijada del 2018</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/j-tadeo/m-xico-en-la-c-spide-o-en-el-abismo">México y el zopilote de la impunidad</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/katya-salazar/en-m-xico-contin-la-impunidad-y-las-graves-violaciones-de-derechos">En México continúan la impunidad y las graves violaciones de derechos </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Civil society Democracy and government Economics Ideas Massimo Modonesi Tue, 16 Jan 2018 10:45:48 +0000 Massimo Modonesi 115668 at https://www.opendemocracy.net Por qué Colombia sigue viviendo a la sombra de la guerra https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mar-alejandra-vanegas/violencia-en-2018-estos-son-los-retos-que-afronta-colombia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Reducir la violencia es crucial para consolidar la implementación exitosa del acuerdo de paz. Desde desplazamientos forzosos y amenazas e intimidaciones, hasta violencia sexual u ocupaciones de tierras – los desafíos son monumentales. <em><strong><a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mar-alejandra-vanegas/violence-in-2018-these-are-challenges-colombia-is-facing">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/colombiapicture_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/colombiapicture_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>A woman reacts during the broadcast of the handing over of weapons of the Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC) at the municipality of Mesetas, in Bogota, capital of Colombia, on 27 June 2017. Jhon Paz/Xinhua News Agency/PA Images. All rights reserved.</span></span></span></p><p>Pese al avance en la implementación del acuerdo de paz&nbsp;con las Farc, Colombia sigue viviendo las consecuencias de la guerra. La población civil&nbsp;continúa en medio de las disputas entre organizaciones armadas como las bandas criminales, el ELN y las disidencias de las Farc.&nbsp; Así lo demuestran las cifras del&nbsp;&nbsp;Registro Único de Víctimas (RUV) . A corte de diciembre de 2017, dice el RUV,&nbsp;&nbsp;cerca de 56.000 personas resultaron afectadas por el conflicto armado.</p><p>La herramienta, creada hace seis años por la Ley de Víctimas,&nbsp;muestra un descenso en los hechos violentos desde que las Farc y el gobierno comenzaron a negociar en La Habana. Sin embargo, al revisar las cifras con lupa queda en evidencia que el posconflicto se ha sentido con menor intensidad en algunas regiones del país, como Nariño y Chocó.&nbsp;</p><p>Según el RUV, el desplazamiento forzado fue el mal que más afectó a los colombianos durante 2017. Le siguen otros como las amenazas, la pérdida de bienes o inmuebles a manos de grupos armados y los delitos contra la libertad e identidad sexual. Aquí les mostramos algunos problemas en los que debemos trabajar durante 2018.</p><h3>Aún tenemos miles de desplazados en el país</h3><p>Según el RUV, en el transcurso de 2017 se presentaron 54 mil casos de desplazamiento forzado. Ese número representa el 79% del total de víctimas del año pasado. Las regiones más afectadas por el flagelo son Chocó (con 9.684 casos), Nariño (con 7.776 desplazados), Norte de Santander (5.512) y Antioquia (5.904).&nbsp;</p><p>Pese a que en 2016 se reportaron más de 92 mil casos (poco más de la mitad en comparación con las cifras de 2017) el escenario en cuanto al desplazamiento sigue siendo preocupante. La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) ya lo había advertido en junio de este año:&nbsp;pese a la implementación del acuerdo de paz, Colombia aún es el país con mayor número de desplazados en el mundo.&nbsp;</p><p>El hecho más reciente relacionado con esa problemática fue el desplazamiento de más de 130 personas tras la masacre en Magüi Payán ,ocurrida el 27 de noviembre de este año. El pasado 16 de diciembre, la ONU, a través de la Organización de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) manifestó su preocupación con respecto a la posible escalada del flagelo tras los intentos de ‘control social’ por parte de las guerrillas y los grupos armados al margen de la ley.</p><h3>Más de 12.000 personas han sido víctimas de amenazas e intimidaciones</h3><p>Entre las regiones más afectadas por amenazas e intimidaciones están Antioquia (con más de 2.196 casos) Nariño (1.977) Valle del Cauca (1.424) y Chocó (847).&nbsp;</p><p>Los líderes en Colombia han sido objeto de constantes amenazas. Según el informe ‘¡Agúzate, que nos están matando!’ publicado por la ONG Somos Defensores, en julio de este año más de 220 dirigentes fueron intimidados. En el país ya son 63 líderes asesinados. Y sí,&nbsp; varios de ellos habían recibido ‘advertencias’ previas a su muerte. Como ejemplo destacado está el caso de Bernardo Cuero, líder asesinado número 36 en el contador de ¡Pacifista!.&nbsp;</p><p>Cuero, quien desempeñaba labores como líder de la mesa departamental de víctimas de Atlántico y además era fiscal de la Asociación Nacional de Afrodescendientes (Afrodes) fue asesinado el 6 de junio en Malambo (Atlántico). El líder denunció en días previos a su asesinato que le llegó un paquete a la sede de Afrodes en Cali. Dentro de la entrega estaba un pequeño ataúd con una cruz de papel y un escrito, presuntamente firmado por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.&nbsp;</p><p>Otro de los casos más recordados durante este año fue el de José Jair Cortés, líder social de Tumaco asesinado el pasado octubre. Tras la muerte de Cortés, el vicepresidente Óscar Naranjo denunció que no se trataba del único dirigente en peligro tras la masacre en Tumaco. Según Naranjo, 15 representantes de la junta del Consejo Comunitario de Alto Mira, además de Cortés, habrían recibido amenazas.</p><h3>En el país se sigue violando la libertad e integridad sexual</h3><p>El RUV reportó 205 casos de violencia sexual en el marco del conflicto armado durante 2017. Sin embargo, las víctimas totales de ese flagelo en Colombia — cuyo caso se relacione o no con la guerra—&nbsp;&nbsp;fueron más de 17.000, esto según el Instituto de Medicina Legal.&nbsp;</p><p>Si bien la Unidad de Víctimas señala que hubo una disminución cercana al 50% con respecto a 2016, en el país,&nbsp; sea o no con conflicto armado de por medio, la violencia sexual va en aumento. En septiembre pasado Medicina Legal advirtió sobre un incremento del 8,7% &nbsp;en esos flagelos con respecto a las cifras reportadas por ese ente en 2016 (15.988).&nbsp;</p><p>Según &nbsp;el más reciente informe del Comité de Oxford para la la Mujer — Oxfam por sus siglas en inglés—&nbsp;, más de 800.000 personas fueron víctimas de delitos sexuales en el marco del conflicto armado, aunque advierte que, debido a la ausencia de denuncias, los casos podrían se muchos más. La información de la Oxfam&nbsp;concuerda con los datos entregados por la Defensoría del Pueblo durante este año. La entidad asegura que diariamente&nbsp;se atiende al menos a una mujer por agresiones sexuales.&nbsp;</p><p>Oxfam, además, ha hecho énfasis en&nbsp;que los principales agresores en Colombia siguen siendo los actores armados ilegales.</p><h3>En Colombia se siguen robando las tierras</h3><p>Mientras la Unidad de Restitución de Tierras asegura que durante este año se restituyeron más de 110.000 hectáreas a las víctimas del conflicto, las cifras de la Unidad de Víctimas advierten de 554 casos de pérdida de bienes o inmuebles durante el 2017. Pese a que se registra una reducción con respecto a los número de 2016 (1.295 casos), la problemática sigue latente.</p><p>Nariño encabeza la lista de afectados por este hecho victimizante con 80 casos durante el 2017. El segundo departamento con mayor número es Meta (63 casos). Le siguen Cauca (53) y Antioquia (48).&nbsp;</p><p>Y es que el posconflicto ha sido utilizado por grupos armados y delincuentes para efectuar estos robos. Justamente, el pasado septiembre, las autoridades consiguieron desmantelar una banda delincuencial dedicada al hurto de hectáreas destinadas a la restitución de tierras. La corrupción fue el método con el cual los capturados se hicieron acreedores a más de 10 predios cuyo valor supera los 120 mil millones de pesos.</p><h3>Las Farc se desmovilizaron, pero el terrorismo no para</h3><p>En 2017, 312 personas resultaron afectadas por atentados relacionados con el terrorismo. Entre los casos destacados de este año se encuentra el explosivo detonado en uno de los baños del centro comercial Andino el pasado junio. En el hecho fallecieron nueve personas y tres resultaron heridas. Tras el atentado, las autoridades reconocieron al grupo Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) como autores intelectuales y materiales. No obstante, sus integrantes lo negaron.</p><p>Según el RUV, el número de víctimas de terrorismo este año se redujo casi a la mitad a comparación del año pasado (797 personas).No obstante, otros hechos que no han cobrado víctimas mortales, como los ataques contra la infraestructura eléctrica del Cauca en septiembre y noviembre de este año –que perjudicaron a más de 6.000 personas –, muestran que Colombia aún no está libre de atentados.</p><h3>Los niños aún son presas de los actores armados</h3><p>Pese a que el número de menores víctimas de reclutamiento forzado ha disminuido considerablemente tras las negociaciones –según el RUV, son 38 casos–, entes como la ONU han manifestado su preocupación en esta arista del conflicto. En septiembre de este año, el órgano aseguró que hubo avances en esa materia, pero también dijo que la presencia de otros grupos armados como el ELN y las disidencias de las Farc aun ponen en riesgo los derechos de infancia y adolescencia.</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mar-alejandra-rodr-guez/colombia-las-6-acciones-m-s-violentas-del-2017">Colombia: las 6 acciones más violentas del 2017</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta-el-fondo-de-capital-humano-para-la-transici-n-colombiana-del-ifi">Una ventana de oportunidad para la paz en Colombia</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/el-fondo-de-capital-humano-para-la-transici-n-colombiana-del-ifit-instituto-para-l">Colombia, los 5 mayores desafíos para la paz</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Democracy and government María Alejandra Vanegas Mon, 15 Jan 2018 13:04:34 +0000 María Alejandra Vanegas 115653 at https://www.opendemocracy.net Fake news y elecciones en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/civil-society-organisations/carta-abierta-sobre-el-discurso-de-noticias-falsas-y-e <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En el contexto de los crecientes debates internacionales sobre las denominadas “noticias falsas”, las organizaciones abajo firmantes desean expresar su gran preocupación sobre el tema.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/civil-society-organisations/open-letter-on-fake-news-and-elections-in-latin-americ"> English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/civil-society-organisations/carta-aberta-sobre-fake-news-e-elei-es-na-am-rica-lati">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-31650772 (1)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-31650772 (1)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un software para ayudar a los periodistas a desacreditar videos falsos en las redes sociales expuesto durante un festival internacional dedicado a las innovaciones digitales en París, el 10 de junio de 2017. Foto de Michel Stoupak / NurPhoto / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span>En el contexto del Foro de Gobernanza de Internet 2017 y los crecientes debates internacionales sobre las denominadas “noticias falsas”, las organizaciones abajo firmantes desean expresar su gran preocupación acerca de los posibles caminos que se están tomando en el tema.</p> <p>La terminología ha sido ampliamente difundida en retóricas del Norte global, pero no podemos importar tal concepto sin tener en cuenta la larga historia de concentración y manipulación de los medios en la región de América Latina y el Caribe. Legitimar el término como una novedad es distorsionar la naturaleza del problema, tal como afirmó Frank La Rue durante el Foro de Gobernanza de Internet en Ginebra:</p> <p class="mag-quote-center">Las campañas de desinformación han sido una estrategia de los monopolios mediáticos tradicionales para amenazar y desmantelar las democracias durante años.</p><p>“No me gusta el término «noticias falsas» porque creo que hay un poco de trampa en el mismo. Estamos enfrentando campañas de desinformación. Entonces deberíamos hablar de información y desinformación (…) Están tratando de disuadirnos de leer noticias y pensar”.</p> <p>Las campañas de desinformación han sido una estrategia de los monopolios mediáticos tradicionales para amenazar y desmantelar las democracias durante años. No podemos desconocer años de debate y trabajo del movimiento por la democratización de las comunicaciones y adoptar la terminología de “noticias falsas” como un fenómeno completamente nuevo en América Latina. Desconocer nuevos y viejos desequilibrios de poder relacionados con la concentración de la propiedad de los medios, monopolios en redes sociales y los intereses políticos de los Estados nacionales para controlar y manipular el discurso –dentro y fuera de sus fronteras– abre el paso a consecuencias desastrosas.</p> <p>En última instancia, nos preocupa que la adopción de esa terminología y las formas propuestas de repararlo eventualmente conduzcan a:</p> <p>a) Empoderamiento de los monopolios mediáticos tradicionales en detrimento de los medios independientes, medios comunitarios y voces críticas independientes, como si fueran los únicos facultados oficialmente para la verificación de hechos. En América Latina prolifera una tendencia que podría escalar de la misma manera que ha ocurrido con la persecución a las radios comunitarias.</p> <p>b) Abrir un espacio para la vigilancia, manipulación de contenidos y censura desde plataformas. Ya hemos visto a plataformas de redes sociales posicionándose a sí mismas y probando herramientas para clasificar (y bloquear) lo que es “falso” de lo que es “real” y “confiable”. Cualquier disposición sobre responsabilidad de intermediarios nunca debería implicar la necesidad de este tipo de actividad. Además, las alianzas de comprobación de hechos pueden no ser transparentes o tener en cuenta que operamos en un contexto en el que las plataformas tienen un poder sustancial para manipular sus algoritmos no transparentes, con el fin de priorizar determinados tipos de contenido. Eso también sería igualmente engañoso e incluso más dañino y oscuro, ya que no estaría sujeto a ninguna supervisión. Esta tendencia se vuelve aún más preocupante en el contexto de las elecciones regionales.</p> <p>c) Fomentar la vigilancia y la censura desde los gobiernos. Ya hemos visto iniciativas problemáticas y una proliferación de leyes que apuntan a un monitoreo activo y regulación del discurso en línea y la delegación de verificación de hechos a las autoridades, debilitando así el papel de guardianes de los medios independientes. Por ejemplo, Brasil acaba de establecer un consejo gubernamental compuesto, entre otros, por representantes del Ejército y la Agencia de Inteligencia para monitorear “noticias falsas” durante las elecciones y crear proyectos de ley con la intención de definir “noticias falsas” como “falsas y de contenido incompleto”.</p> <p class="mag-quote-center">"El problema es que las noticias falsas se convierten en una excusa perfecta para silenciar o apagar cualquier alternativa o voz disidente”.</p><p>Frente a este escenario, estamos profundamente de acuerdo con otra preocupación también expresada por Frank La Rue:</p> <p>"El problema nuevamente es que las noticias falsas se convierten en una excusa perfecta para silenciar o apagar cualquier alternativa o voz disidente”.</p> <p>Por lo tanto, reafirmando la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, e inspirados en parte por la Declaración Conjunta sobre Libertad de Expresión y “Noticias Falsas”, Desinformación y Propaganda, quisiéramos reforzar los siguientes principios, para guiar futuras conversaciones sobre la diseminación de (des)información en los entornos digitales:</p> <p>El derecho humano a difundir información protege ideas que pudieran conmocionar o perturbar, pero no se limita a “declaraciones correctas”. Esto sin embargo “no justifica la diseminación intencional o imprudente de declaraciones falsas por parte de agentes oficiales o estatales”, ni de actores privados poderosos y organizados.</p> <p class="mag-quote-center">&nbsp;En las sociedades democráticas, la confrontación de ideas y la existencia de debates abiertos y plurales es lo que puede combatir la desinformación.</p><p>“Los Estados solo pueden imponer restricciones al derecho a la libertad de expresión de conformidad con la prueba de tales restricciones en virtud del derecho internacional, a saber: que estén previstas por la ley, sirvan a uno de los intereses legítimos reconocidos por el derecho internacional y sean necesarias y proporcionadas para proteger ese interés”.</p> <p>“Las prohibiciones generales sobre la difusión de información basada en ideas vagas y ambiguas, incluidas «noticias falsas» o «información no objetiva», son incompatibles con las normas internacionales sobre restricciones a la libertad de expresión”;</p> <p>Es necesario considerar varias formas de desinformación en este debate, que van desde noticias sin ninguna base fáctica, creadas intencionalmente para engañar (por razones políticas o económicas) hasta información descontextualizada o desbalanceada. La identificación de falsedad en el primer caso difiere de las demás.</p> <p>Los Estados e Intermediarios deben abstenerse de tomar “medidas para limitar el acceso o la difusión de contenido digital, incluso a través de procesos automatizados, como algoritmos o sistemas de eliminación de contenido basados en reconocimiento digital, que no son de naturaleza transparente, que no respetan mínimas normas del debido proceso y/o que restringen indebidamente el acceso o la difusión de contenido”.</p> <p>Los Estados e Intermediarios deberían comprometerse en esfuerzos para garantizar una información clara y completa sobre la publicidad política pagada a través de Internet y promover la transparencia algorítmica.</p> <p>Todas las partes interesadas deberían promover una alfabetización digital y de medios, así como un entorno de comunicaciones libre, independiente y diverso, incluyendo la diversidad de medios, que resulta clave para abordar la desinformación y la propaganda. En las sociedades democráticas, la confrontación de ideas y la existencia de debates abiertos y plurales es lo que puede combatir la desinformación.</p> <p>Todas las partes interesadas deberían “considerar otras medidas para promover la igualdad, la no discriminación, la comprensión intercultural y otros valores democráticos con miras a abordar los efectos negativos de la desinformación y la propaganda”.</p> <p>Ginebra, Diciembre, 2017.</p> <h3>Firmas:</h3> <p>Coding Rights, Brazil</p> <p>Intervozes, Brazil</p> <p>Fundación Karisma, Colombia</p> <p>Hiperderecho, Peru</p> <p>R3D, México</p> <p>IPANDETEC, Panamá</p> <p>Acoso Online, Chile</p> <p>PROTESTE Consumers Association, Brazil</p> <p>Internet Without Borders, Brazil</p> <p>Tedic, Paraguay</p> <p>Casa da Cultura Digital Porto Alegre, Brazil</p> <p>Derechos Digitales, América Latina</p> <p>Association for Progressive Communications (APC)</p> <p>ARTICLE19 Oficina para México y Centroamérica</p> <p>Actantes, Brazil</p> <p>Electronic Frontier Foundation (EFF)</p> <p>Sursiendo, Comunicación y Cultura Digital, México</p> <p>Igarapé Institute, Brazil</p> <p>Instituto Nupef, Brazil</p> <p>Fundación Datos Protegidos, Chile</p> <p>Enjambre Digital, México</p> <p>Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia - Observacom</p> <p>Institito de Referência em Internet &amp; Sociedade - IRIS, Brazil</p> <p>Agencia Latinoamericana de Información - ALAI</p> <p>Asociación por los Derechos Civiles, Argentina</p> <p>Instituto Demos, Guatemala</p> <p>Centro de Estudos da Mídia Alternativa Barão de Itarare, Brazil</p> <p>Movimento Mega Não, Brazil</p> <p>Instituto Bem Estar Brasil</p> <p>LAVITS_Rede latino-americana de estudos em vigilância, tecnologia e sociedade</p> <p>SOCICOM - Federação Brasileira das Associações Científicas e Acadêmicas de Comunicações</p> <p>UBM - União Brasileira de Mulheres</p> <p>Nodo TAU, Argentina</p> <p>SonTusDatos (Artículo 12, A.C.), Mexico</p> <p>Coolab, Brazil</p> <p>IDEC - Instituto Brasileiro de Defesa do Consumidor</p> <p>Sula Batsu Cooperativa, Costa Rica</p> <p>Usuarios Digitales, Ecuador</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/n-ovaletudo/n-ovaletudo-tecnolog-y-tica-en-las-elecciones-2018">#NãoValeTudo: Tecnología y ética en las elecciones 2018 </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/CIVICUS/david-kode/interrupciones-de-internet-la-nueva-normalidad-dn-la-represi-n-gubern-0">¿Son los cortes de Internet la &quot;nueva normalidad&quot; de la represión gubernamental? </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/jonathan-rose/fake-news-didn-t-start-with-donald-trump">Fake news didn’t start with Donald Trump</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government International politics Internet Civil society organisations Fri, 12 Jan 2018 11:07:03 +0000 Civil society organisations 115624 at https://www.opendemocracy.net El costo ambiental del Rally Dakar en Bolivia https://www.opendemocracy.net/ivonne-l-on/el-costo-ambiental-del-rally-dakar-en-bolivia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El impacto medioambiental del rally Dakar levanta cada vez más polémica, en medio de un show mediático mundial que promociona el motor de explosión y la velocidad cuando las alternativas con motores eléctricos sostenibles se consolidan.</p> </div> </div> </div> <p style="text-align: center;"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34423308 (1).jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34423308 (1).jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Motociclistas se dirigen a la ceremonia de bienvenida después de la Etapa 6 de la Carrera de Rally Dakar 2018 en La Paz, Bolivia, el 11 de enero de 2018. Foto: Agencia de Noticias Ming / Xinhua / PA</span></span></span></p><p>El Dakar es el mayor rally del mundo y es el segundo acontecimiento más grande del deporte motor, quedando sólo después de la Fórmula Uno.</p> <p>Este año, la competencia mueve a<strong>&nbsp;525 participantes, 337 vehículos</strong>&nbsp;y un campamento semejante a una ciudad itinerante, de más de&nbsp;<strong>3000 personas</strong>, denominada vivac, que acoge a los competidores y sus asistencias (mecánicos, jefes de equipo y personal de apoyo).</p> <p>Además, la carrera congrega alrededor de 4 millones de espectadores a lo largo de la ruta, de los cuales 1.5 millones se registraron en Bolivia en la gestión 2017.</p> <p>A esto se debe sumar el despliegue de seguridad en todo el recorrido, más de 20 mil personas, once helicópteros, diez ambulancias y dos aviones serán parte del operativo.</p> <p>Todo este movimiento humano produce un rastro en el medio ambiente. Los organizadores realizaron planes para compensar el impacto directo, que saben ocasionan con este evento, pero ¿las medidas serán suficientes?&nbsp;</p> <p>Por otro lado, el traslado de turistas en vehículos y la basura que producen, genera contaminación. ¿Cómo afrontan las autoridades este hecho?</p><h3><strong>Basura</strong></h3> <p><strong><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/dakar contenedores basura 1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/dakar contenedores basura 1.jpg" alt="" title="" width="460" height="257" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: cortesía de Los Tiempos. Algunos derechos reservados.</span></span></span></strong>Durante todos los días de la competencia del Dakar, se genera de forma directa 100 toneladas de basura, que son recogidas en los campamentos. Los organizadores afirman que esta cantidad de desechos son reciclados.</p> <p>El Director General del Rally Dakar, Etienne Lavigne, señaló el año pasado en una entrevista con el portal argentino Infobae que el cuidado del medio ambiente es “obsesión” para la organización.</p> <p>“Es súper importante el cuidado del medio ambiente. Si queremos mantener el interés por nuestro evento necesitamos sí o sí tomar en cuenta los problemas de la sociedad de hoy, y&nbsp;el medio ambiente es una obsesión y una preocupación”, explicó.</p> <p class="mag-quote-center">Son 525 participantes, 337 vehículos&nbsp;y un campamento semejante a una ciudad itinerante, de más de&nbsp;3.000 personas.</p><p>La franquicia rally Dakar afirma en su página web que es un evento “ecoresponsable” con el impacto ambiental directo. Además aseveran que se habla con las autoridades locales para que se cuente con clasificación selectiva y programa de tratamiento de desechos.</p> <p>El alcalde de Uyuni, Patricio Mendoza,&nbsp; manifestó que este municipio ya tiene previsiones para cubrir los servicios básicos de los visitantes. Reciben el paso del Dakar desde 2014.</p> <p>Mendoza afirmó a Los Tiempos, que Uyuni cuenta con una planta de tratamiento de residuos sólidos, pero que aún están en&nbsp;proceso de implementación.</p> <p>“El proyecto ha sido presentado hace un año y estamos en proceso de implementación, como es una planta de tratamiento, implica el tema de la diferenciación de la basura, etcétera. Eso es un proceso porque la gente no está acostumbrada a hacer una división de la basura”, contó la autoridad.</p> <p>El alcalde señaló que las personas contratadas para el recojo de los desechos se ocupan de&nbsp;realizar la separación de residuos.</p> <p>“No está funcionado al cien por ciento, pero estamos por ese camino para ello contamos con el asesoramiento de expertos japoneses”, expresó.</p> <p>En cuanto a la cantidad de basura que se genera en esa ciudad durante los días del evento deportivo, Mendoza señaló que no tiene el dato exacto puesto que el 2017&nbsp;contrataron los servicios de una empresa privada para el recojo.</p> <p class="mag-quote-center">Según autoridades nacionales, el MMAyA cuenta con un plan de contingencia para los residuos sólidos que se producen, sin embargo no existen datos en las cuentas de redes sociales y la página web de esta institución.</p><p>Este año, el municipio de&nbsp;Uyuni decidió duplicar el personal para recoger la basura y hacer turnos dobles.</p><p>El año pasado, el alcalde de&nbsp;Tupiza, Mario Martínez, señaló a los medios que en ese Municipio se produce 100 toneladas de basura durante el evento, por lo que&nbsp;redobló esfuerzos para evitar un rebalse y recibió basureros móviles que fueron donados por el Gobierno.</p> <p>En 2017, los competidores ingresaron el 5 de enero y dejaron la localidad potosina al día siguiente para dirigirse a Oruro.</p> <p>La Cervecería Boliviana Nacional (CBN) señala en su sitio web que en&nbsp;2015&nbsp;cooperó con el Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) para recolectar las&nbsp;140 toneladas de residuos del Dakar 2015 por Bolivia.</p> <p>Según autoridades nacionales, el MMAyA cuenta con un plan de contingencia para los residuos sólidos que se producen, sin embargo no existen datos en las cuentas de redes sociales y la página web de esta institución.</p> <p>Tampoco se difundió información sobre alguna evaluación que se haya hecho sobre la cantidad de basura que genera&nbsp;el más de millón de visitantes que visitan las localidades nacionales.</p><h3>&nbsp;<span style="font-weight: bold;">Suelo</span></h3> <p>El piloto francés Stéphane Peterhansel ganó el 2017 su decimotercer Dakar y este año compite con un coche Peugeot modelo 3008 DKR. Según páginas especializadas pesa aproximadamente 1.300 kilos y tiene un depósito para unos 400 litros de combustible.</p> <p>Estos vehículos durante competencia van a una velocidad aproximada de 80 kilómetros por hora, en territorio boliviano.</p> <p class="mag-quote-center">“Cada uno de estos autos están pasando por estos terrenos van deteriorando el suelo,&nbsp;quitándole la capa superficial que tiene la fertilidad,&nbsp;</p><p>Los competidores recorren los terrenos levantando polvo, piedras y lo que&nbsp;<strong>exista&nbsp;en esta capa superficial de la tierra.</strong><strong>&nbsp;</strong>Muchas fotografías muestran los surcos que quedan tras el paso de estas máquinas.</p> <p>“<strong>Cada uno de estos autos están pasando por estos terrenos van deteriorando el suelo</strong>,&nbsp;<strong>quitándole la capa superficial que tiene la fertilidad</strong>, que hace que puedan crecer estas plantitas. Sabemos además que en el altiplano los suelos son muy frágiles porque son muy superficiales, más o menos la capa del suelo, que sería la capa fértil, sería de 20 centímetros”, explica la experta en suelos, Kathya Sánchez Patzy.</p> <p>Hacer cientos de veces lo mismo h<strong>a</strong><strong>ce los poros de suelo, por donde atraviesa el agua y oxígeno, se cierre y que se genere compactació</strong><strong>n</strong>, volviéndose una capa dura y con dificultades para absorber la lluvia, por lo que cuando cae agua arrastra más material orgánico del suelo.&nbsp; Todo esto contribuye a la erosión de los suelos, según explica la experta.</p> <p>El&nbsp; sitio web de la franquicia francesa señala que las rutas son consensuadas con los gobiernos por los que pasan los competidores. Muchos defensores afirman que por las rutas que se usan no son parte de las tierras de cultivo.&nbsp;</p> <p>“Están pasando a campo traviesa, haciendo sus propios caminos, obviamente el impacto si es importante, aunque digan que no hay agricultura y no hay mucha gente. Sabemos que no es muy poblada, pero es una zona delicada. De todas maneras, lo que pase ahí nos afecta a toda la región. Este clima frío y seco, contribuye a nuestra temperatura en los valles, en los llanos, todo está vinculado entre sí”, explica la especialista.</p> <p>&nbsp;</p><div style="text-align: center;"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/dakar basura tupiza josé rocha_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/dakar basura tupiza josé rocha_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="302" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un motorista pasa por delante de un cartel anunciando el Rally DAKAR en Tupoize, bolivia. Foto José Rocha, Los Tiempos. Todos los derechos reservados.</span></span></span></div><p>“Es muy fácil taparse los ojos y agarrarse de eso, pero cada cosa que pasa en otros ecosistemas si va a impactar a cada uno de los pisos ecológicos que tenemos”, critica Sánchez Patzy.</p> <p>Hace unos días se confirmó que el Dakar 2018 bordeará el lago Titicaca, aún no se reveló la ruta exacta por donde pasarán las enormes máquinas y el impacto que vayan a tener en la zona.</p> <p>En cuanto a la contaminación acústica y el impacto en la fauna, se conoce menos. Durante estos años, las agencias de fotografía mostraron algunas imágenes en las que se ve corriendo a animales, escapando de los vehículos, tampoco ha transcendido el dato de la muerte de los animales por estrés o atropellamientos.</p> <p>“Son especies que no están acostumbradas, en el altiplano, en ciertas regiones hay poco movimiento. Habría que ver el tema de flamencos, por ejemplo, si están pasando por las rutas de migración, cuál es el impacto y hay una gran variedad de especies migratorias, que anidan en toda esa parte de la ruta, pero para eso se necesita un estudio previo y un estudio hecho por especialistas”, explica la ambientalista Carmen Capriles.</p> <h3>Aire</h3> <p>La página web del Dakar señala que de<strong>&nbsp;</strong><strong>forma directa se generan 15 mil toneladas de dióxido de carbono&nbsp;</strong>y que para compensar&nbsp;<strong>donan 100 mil dólares al proyecto Greenoxx de protección del medio ambiente en Amazonía.</strong></p> <p>Greenoxx se ocupa de preservar un bosque de 100 mil hectáreas, que según web, mitiga el impacto de 9 millones de toneladas de CO2. </p><p>"Es como si yo voy a tu patio, ensucio tu patio, boto mi basura y dejo mi basura en tu patio y quiero compensártelo, dando árboles a tu vecino. Entonces, ¿Qué haces con tu basura? O tú la vas a limpiar o se va a quedar ahí”, critica la ambientalista Carmen Capriles.</p> <p>“Yo creo que eso de las emisiones deberían ser evaluadas de acuerdo a cada tramo, de acuerdo a cada país y compensar o se debería dar a una ONG boliviana para que haga un proyecto en Bolivia, para compensar ese tipo de emisiones”, explica.</p> <p>Por su parte, la especialista Kathya Sánchez Patzy apunta que con la medida que toma el Dakar si existe una disminución, pero se debe hacer una evaluación de cuánto se tarda en absorber esa cantidad de material contaminante.</p> <p class="mag-quote-center">La página web del Dakar señala que de&nbsp;forma directa se generan 15 mil toneladas de dióxido de carbono.&nbsp;</p><p>“Seguramente sí va a haber alguna disminución, pero tenemos que calcular el tiempo de cuánto tarda un bosque en absorber el dióxido de carbono, lo demás se va a ir en la atmósfera y va a ir a otras regiones a contaminar”, señala.</p> <p>En octubre del año pasado, la Organización Meteorológica Mundial advirtió un "aumento peligroso de la temperatura global".&nbsp;</p> <p>El 2016, según esta agencia dependiente de la ONU, la concentración atmosférica de CO2 alcanzó las 403,3 partes por millón (ppm), superando de nuevo la barrera de los 400, que se rebasó por primera vez en 2015, el año en el que se firmó el Acuerdo de París.&nbsp;</p> <p>Durante la Conferencia de París sobre el Clima (COP21), celebrada en diciembre de 2015, 195 países firmaron un acuerdo en el que se establece un plan de acción mundial para poner un límite al calentamiento global, a través de la reducción de las emisiones de gases de invernadero. Bolivia forma parte de este acuerdo.</p> <iframe width="460" height="259" src="https://www.youtube.com/embed/F-ztU2l46z4?autohide=1&showinfo=0&rel=0rel=0" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe> <p>En cuanto a la huella de carbono, que produce el rally, del más de millón de espectadores, sólo se tienen los datos del 2014 y 2015.</p> <p>En 2016 el proyecto Huella Dakar Bolivia, que estaba relacionada con el Ministerio de Turismo, p<strong>ublicó la medición de huella de carbono al concluir la competencia en 2014 y 2015.</strong></p> <p>En 2014 la huella de carbono alcanzó las 12.811 t y en 2015 llegó a 17.445 t, haciendo un total de 30.256 t, estos datos no tomaron en cuenta los motorizados de los competidores.</p> <p>“El proyecto es una iniciativa del Ministerio (de Turismo) para minimizar el impacto que tiene el Rally Dakar en el cambio climático. La medición solo se aplicó a las emisiones indirectas, es decir al transporte de espectadores, generación de basura y consumo de energía extra en comunidades por donde pasó la competencia; los organizadores miden por su cuenta las emisiones directas (motorizados y competidores)”, aclaró en 2016, la consultora de Huella Dakar Bolivia, Valeria Revilla.</p> <p class="mag-quote-center">Este año, Bolivia pagó alrededor de 4 millones de dólares por la franquicia francesa.&nbsp;</p><p>Tras 5 años de competencia no se realizó más estudios que hayan sido difundidos por órganos del Gobierno para conocer el impacto ambiental que tiene el Dakar y los planes de mitigación.</p> <p>“¿Justifica la ganancia económica? ¿Está ganando el país? Obviamente ingresa un montón de turistas y todo, pero a largo plazo cuál va hacer el impacto ambiental. Para mí no justifica, económicamente, todo el daño que se está haciendo en esta zona”, señala Sánchez Patzy.</p> <p><strong>Este año, Bolivia pagó alrededor de 4 millones de dólares por la franquicia frances</strong>a y el viceministro de Turismo, Ricardo Cox, estima que el rally Dakar 2018 moverá unos 150 millones de dólares en su paso por 265 comunidades del occidente de Bolivia, del 11 al 15 de enero.</p> <p>Por su parte, el presidente Evo Morales contó que a un principio no estaba interesado en pagar para recibir el rally Dakar, pero ahora le da importancia por el tema de turismo y la promoción de la imagen del país:</p> <p><em>“Cuando los ministros me hablaron del Dakar, yo no quería, rechacé. Me dijeron que para que llegue el Dakar de franquicia, hay que pagar 2 millones de dólares.&nbsp;Yo dije que: Con dos millones de dólares, puedo construir cuatro o cinco lindas unidades educativas. Debatimos y los Ministros me derrotaron, tenían razón. Ahora yo soy el primero en estar detrás del Dakar. No solamente nos deja plata sino también trae turismo, una buena imagen. Los días del Dakar, Bolivia está en la mira de todo el mundo.&nbsp;Corredores deportistas de los cinco continentes, príncipes, reyes vienen a correr acá.&nbsp; Es una forma de cómo aprovechar para dar la nueva imagen de nuestra querida Bolivia. Si son millones de dólares, 4 millones de dólares de franquicia es poco frente a lo que queda después”, manifestó Morales el 30 de diciembre de 2017 durante la entrega de la Planta de Producción de Tuberías de Gas en Kallataca de La Paz.</em></p> <p>El evento deportivo genera gran movimiento económico en los lugares que recorre y la impresionante cantidad de registros alrededor del mundo amplifican la imagen de los paisajes bolivianos, sin embargo es cuestionada por ambientalistas que consideran no se justifica el daño al medioambiente y que se debería realizar un estudio sobre el impacto de estos cinco años.</p><p><span style="font-weight: bold;">___________</span></p><p><strong><em>Este artículo fue publicado previamente en el diario<strong> Los Tiempos,</strong>&nbsp;Cochabamba, Bolivia. Lea el original<strong>&nbsp;<a href="http://www.lostiempos.com/especial-multimedia/20180108/costo-ambiental-del-dakar-bolivia">aquí</a></strong></em></strong></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/r-evan-ellis/est-bolivia-externalizando-su-desarrollo">¿Está Bolivia vendiendo su desarrollo?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/rafael-sag-rnaga-l-pez/bolivia-sue-os-y-pesadillas-por-el-boom-del-litio">Bolivia, sueños y pesadillas por el boom del litio</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bolivia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Bolivia Civil society Democracy and government Economics International politics Yvonne Léon Thu, 11 Jan 2018 20:02:00 +0000 Yvonne Léon 115617 at https://www.opendemocracy.net Soñar con crear un país: Somalilandia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/cecilia-milesi/so-ar-con-crear-un-pa-s-somalilandia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los<em> somalilandeses</em> concretan silenciosamente y con confianza sus sueños de convertirse en un Estado, con el deseo de que algún día se reconozca como tal. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/cecilia-milesi/dreaming-of-somaliland">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-4_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-4_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fotos por Kate Stanworth - www.katestanworth.com / Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>Los últimos meses de 2017 han estado caracterizados por debates globales en relación con el reconocimiento de nuevos estado-nación y las consecuencias de estas decisiones en relación al orden global y la ampliación (o limitación) de los derechos ciudadanos.</p><p> Desde Europa hasta Medio Oriente y África, estamos discutiendo abiertamente, por ejemplo, cuales son las condiciones para reconocer un nuevo país; cuáles son las consecuencias políticas de este reconocimiento en términos de estabilidad socio-política y económica, inclusión y derechos ciudadanos; o cuáles son los corolarios en términos de prevención de conflictos y mantenimiento de la paz en el largo plazo. </p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-3.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-3.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Kate Stanworth. All rights reserved.</span></span></span></p><p>Pienso, por ejemplo, y solo por nombrar algunos casos, la lucha política en Catalunya, el referéndum de independencia en Kurdistán, el debate continuo en relación a Palestina -hoy renovado en tiempos de Trump- y la actual guerra civil en uno de los países más nuevos, internacionalmente respaldado, Sudán del Sur.</p> <p class="mag-quote-center">Hace veintiséis años, Somalilandia declaró unilateralmente su independencia de Somalia.&nbsp;</p><p>Mientras tanto, en Somalilandia -norte de Somalia, África oriental- los somalilandeses, en silencio y con confianza, continuaron concretando sus propios sueños de creación de un estado-nación: en los últimos meses, </p><p>Somalilandia organizó su tercera elección presidencial -que tuvo lugar el 13 de noviembre-, demostrando la fortaleza de su régimen electoral, su sistema de partidos y su construcción institucional híbrida. Todo, con el deseo de, un día, ser reconocida por el mundo como una entidad política con derecho propio. Hace veintiséis años, Somalilandia declaró unilateralmente su independencia de Somalia. Ahora disfruta de paz y estabilidad en un contexto regional volátil y violento. Sin embargo, Somalilandia no es reconocida por ni un solo país. </p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_centre-735x490.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_centre-735x490.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Kate Stanworth. All rights reserved.</span></span></span></p><p>Más allá de esto, durante todos estos años, los somalilandeses, paso a paso, han superado los desafíos sociopolíticos y económicos más complejos y, con poco o nada apoyo de la comunidad internacional, han co-creado lo que hoy se considera un ejemplo único de paz. Esto atrae la atención de muchas personas como nosotros que buscamos comprender cómo los ciudadanos locales organizados pueden (y deben) diseñar sus propias soluciones a la guerra civil, la inseguridad, la pobreza, los problemas ambientales y la inestabilidad.</p> <p><strong>Un caso único de construcción de paz y de un Estado-nación en el Este de África </strong></p> <p>Somalilandia es un ejemplo exitoso de construcción de paz y Estado-nación. A diferencia de otros países africanos, que aún sufren diversos conflictos violentos e intervenciones internacionales imperfectas y/o militaristas, en Somalilandia, los ciudadanos locales fueron y son los quienes lideran los procesos socio-políticos internos, creando y sosteniendo un orden legitimado.</p> <p>El final de la guerra civil fue posible debido a la implementación de un modelo de negociación entre clanes, llevado delante de manera totalmente local: un sistema consuetudinario de mediación respaldó la reconciliación a partir del "olvido social", el diálogo para promover la paz y la escritura y aprobación de una constitución nacional. </p><p>Desde 1991, los clanes locales organizaron y autofinanciaron varias conferencias de paz entre clanes, llevaron adelante asambleas de base que se ocuparon de temas diversos -desde reconciliación a cuestiones constitucionales y de formación institucional. Todo esto, siguiendo las costumbres locales: una conferencia indígena podía durar varios meses, se basaba en el compromiso implícito de búsqueda y construcción de consensos difíciles facilitados por los ancianos locales, e implicaba largas sesiones de discusión celebradas bajo las acacias, inspiradas por poesía milenaria. </p><p>El paisaje y la predisposición positiva de las personas fueron la puerta de entrada a lo que se llama "atención comprensiva" y el interés mutuo, dos precondiciones para generar acuerdos colectivos, nuevas ideas, decisiones grupales y, finalmente, crear un país. Todo, logrado a pesar de diversos desafíos, incluidos estallidos violentos entre reuniones<a href="#_ftn1">[1]</a>.</p> <p class="mag-quote-center">Hay un proceso de diálogo que, actualmente, es mediado por Turquía.</p><p>Hoy, Somalilandia tiene consejos locales, un parlamento bicameral -incluyendo el "Guurti" formado por ancianos indígenas y una cámara con representantes elegidos en elecciones democráticas-, sus instituciones ejecutivas -que incluyen varios ministerios especializados-, un banco central y una moneda local, un presupuesto que financia la política pública nacional (el Plan Nacional de Desarrollo y otras políticas) y varias representaciones internacionales que funcionan en el exterior como "embajadas".</p><p> Somalia no reconoce la declaración de independencia de Somalilandia. Como consecuencia, hay un proceso de diálogo que, actualmente, es mediado por Turquía<a href="#_ftn2">[2]</a>.</p> <h3><strong>Legitimidad: un Estado creado por y para los ciudadanos locales </strong></h3> <p>Muchos estudios brindan evidencia sobre la legitimidad del proceso de paz de Somalilandia y su proceso de construcción de Estado: <em>"Somalilandia tuvo más éxito en legitimar el Estado a los ojos de sus ciudadanos porque este proceso estuvo basado en nociones culturales que ni el colonialismo ni el "socialismo científico" pudieron erradicar ... Somalilandia podría, de hecho, ser visto como la primera forma de gobierno africana moderna indígena que implica formas tradicionales de organización basadas en la reafirmación de la identidad de linaje y la territorialidad dentro de un marco democratizador que hace hincapié en la autosuficiencia" </em>(Kibble, 2001). </p><p>En definitiva, el Estado-nación de Somalilandia fue demandado y co-creado por sus mismos ciudadanos y a partir de las dolorosas lecciones por la guerra interna, las luchas posteriores a la independencia y las opciones políticas divergentes en los tiempos de la Guerra Fría. </p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-5.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-5.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Kate Stanworth. All rights reserved.</span></span></span></p><p>En este contexto, y lo que es más importante, la gente de Somalilandia depositó su fe en el sistema consuetudinario y nativo, que pudo proporcionar seguridad y previsibilidad durante el largo y doloroso proceso político posterior a la independencia y la reconstrucción posterior a la guerra civil.</p> <p><span class="mag-quote-center">A pesar de la falta de reconocimiento internacional y las diferencias existentes entre los diversos clanes y partidos, se mantienen unidos en la idea de mantener la seguridad de su nación.</span>.</p><p>Debido a este apoyo de toda la sociedad a la joven democracia, la gran mayoría de somalilandeses defiende y nutre a Somalilandia, a pesar de la falta de reconocimiento internacional y las diferencias existentes entre los diversos clanes y partidos políticos. Contra todo pronóstico, se mantienen unidos en la idea común de mantener la seguridad de su nación, mientras trabajan arduamente para promover más oportunidades de desarrollo para todos. </p><p>En conclusión, es importante destacar la prevalencia y el respeto de las políticas dinámicas de legitimación locales que sobresalen en relación con las condiciones e intereses a corto plazo impulsados por "actores internacionales" que participan activamente en otros procesos de paz y construcción del Estado en el continente africano y más allá.</p> <h3><strong>Terceras elecciones presidenciales y el futuro por delante</strong></h3> <p>Como mencionamos anteriormente, en noviembre de 2017, Somalilandia organizó su tercera elección presidencial, coordinada eficientemente por la Comisión Electoral Nacional (CNE). Los candidatos de tres partidos políticos realizaron con éxito sus campañas y la elección resultó en la confirmación, a finales del mes, de Musa Bihi Abdi del Partido Kulmiye como nuevo presidente. </p><p>A diferencia de otros países africanos -donde los presidentes permanecen en el poder durante décadas creando un contexto político sofocante-, en Somalilandia, el actual presidente Ahmed Mohamed Mohamoud (Silanyo), también del partido Kulmiye, no se postuló para un segundo mandato.</p><p>En los días posteriores al día de la votación, surgieron tensiones entre los partidos políticos, sus seguidores y los clanes asociados, debido a algunos desafíos institucionales (percibidos y reales) vinculados con toda elección que intenta ser bien organizada y transparente. Sin embargo, estos desacuerdos fueron, una vez más, eventualmente negociados con éxito por los líderes locales -de partidos políticos, instituciones y representantes indígenas- con el objetivo de "defender" la paz, la coexistencia y la estabilidad democrática por sobre todo. </p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-1_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-1_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Kate Stanworth. All rights reserved</span></span></span></p><p>Es interesante destacar que el candidato derrotado declaró abiertamente en una conferencia de prensa días después de las elecciones: <em>"No quiero que mi deseo de ocupar este puesto (el de presidente) sea una razón para destruir mi país y derramar la sangre de mi pueblo"</em>. Como mencionó Edna Anan -una de las líderes sociales locales más reconocidas- en una de las reuniones públicas organizadas después del día de las elecciones: <em>"sobre todo, los somalilandeses reconocen que con la democracia todos ganan"</em>. </p><p>El 21 de noviembre, la Comisión Electoral Nacional declaró el resultado final. El 28 de noviembre, la Corte Suprema de Somalilandia respaldó el mismo, después de que no se recibieran quejas formales.</p> <p>Los somalilandeses en todos los rincones del país -desde las zonas rurales desérticas hasta las ciudades más populosas- inundaron escuelas y centros comunitarios para emitir su voto. Los jóvenes -por ejemplo, un grupo de más de 600 jóvenes observadores locales, cientos de estudiantes que constituían la mayoría del personal electoral, policías nacionales y agentes de partidos políticos- trabajaron incansablemente para, una vez más, demostrar su fe en la democracia. </p><p>Fue conmovedor ver la movilización social a tal escala para apoyar el derecho a decidir.</p> <p class="mag-quote-center">Las organizaciones de jóvenes y mujeres están trabajando arduamente para cambiar algunas costumbres tradicionales discriminatorias, peligrosas e injustas.</p><p>Si bien las formas tradicionales y nativas de organización siguen siendo muy importantes, las nuevas generaciones comienzan a ingresar rápidamente al espacio público. Comienzan a organizar nuevas iniciativas, como promover debates públicos y presionar por una mayor transparencia y escrutinio público de las negociaciones y prácticas establecidas tradicionalmente por clanes y partidos políticos – en general dominados por hombres. </p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-2.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_Election©Kate_Stanworth-2.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Kate Stanworth. All rights reserved.</span></span></span></p><p>Las organizaciones de jóvenes y mujeres están trabajando arduamente para cambiar algunas costumbres tradicionales discriminatorias, peligrosas e injustas. Por ejemplo, durante este período electoral, la nueva empresa social <em>"Inspire" (Inspirar)</em>, totalmente creada y dirigida por jóvenes de no más de 30 años, organizó el primer debate presidencial nacional en televisión: todos los candidatos tuvieron que responder a preguntas concretas mientras la nación observaba y debatía abiertamente la calidad de las propuestas y sus opciones. </p><p>Las redes sociales se utilizan ampliamente para compartir ideas e información, conectando a todos más allá de cualquier distinción social, de género o de clan. Incluso, Somalilandia podría ser el primer país africano en prohibir la mutilación genital femenina (MGF), según las promesas de todos los candidatos presidenciales. </p> <p class="mag-quote-center">Somalilandia podría ser el primer país africano en prohibir la mutilación genital femenina (MGF).</p><p>Aún quedan muchos desafíos por delante: los nuevos inversionistas e intereses regionales podrían abrir la necesidad de pensar más intensa e inteligentemente en términos de prevención de conflictos y en relación a cuestiones relativas a la soberanía nacional. Por ejemplo, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han firmado un acuerdo para mejorar el puerto de Berbera y abrir una base militar cercana. Las cuestiones relacionadas con los precios, tenencia y la gestión de la tierra en la zona, así como el manejo transparente de los recursos ya están causando inquietudes y tensiones. </p><p>Tan pronto como las inversiones y los fondos para el desarrollo comiencen a llegar al país, Somalilandia podría verse en la necesidad de reafirmar su compromiso en poner a sus ciudadanos y la paz ante y por sobre todo, implementando iniciativas sólidas y medidas que protejan los derechos humanos, prevengan la corrupción y promuevan el desarrollo sustentable y transparente. Del mismo modo, </p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_livestock01-735x490.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Somaliland_livestock01-735x490.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Kate Stanworth. All rights reserved.</span></span></span></p><p>Somalilandia debe comenzar a invertir recursos en las áreas de educación, salud, infraestructura y desarrollo socio-económico (a nivel micro y macro), superando años de gastos ligados principalmente a las áreas de seguridad y desarrollo y reforma institucional (hardware estatal). </p> <p>En definitiva, será vital distinguir si Somalilandia pone los derechos humanos, la paz y la dignidad de los ciudadanos en el centro de cada decisión política futura. Este es el momento de tomar las decisiones correctas. </p><p>En momentos en que enfrentamos nuevas preguntas en relación con movimientos secesionistas e independentistas, Somalilandia ofrece ejemplos sobre cómo los ciudadanos pueden organizar sus propios procesos socio-políticos, haciendo oír las voces de los ciudadanos para construir y sostener procesos e instituciones sociales justas que prevalece sin mucha o nada de "ayuda internacional". </p><p>Al mismo tiempo, Somalilandia plantea nuevas y viejas preguntas al mundo: ¿cuándo y por qué reconocer la creación de un nuevo país y cuándo esto facilita la paz y la seguridad? ¿Cuáles son las limitaciones y problemas de la intervención internacional -por acción u omisión- cuando el desafío es apoyar la armonía sociopolítica? ¿Puede un país africano convertirse en un ejemplo para el mundo en el respeto de los derechos humanos y la dignidad de los ciudadanos? Eso esperamos.</p> <hr size="1" /> <p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Para más información sobre el Sistema nativo de negociación y reconciliación utilizado por los líderes en Somalilandia para lograr la paz y construir el Estado-Nación, analizado en términos comparativos con la perspectiva linear-occidental sponsoreada por los grandes poderes internacionales, se puede leer mi investigación “Negotiating Memory and Forgetting: customary law and local politics in post-conflict governance”, 2009 - <a href="http://ceciliamilesi.com/global/2014/08/20/research-memory-customary-law-and-peace/">http://ceciliamilesi.com/global/2014/08/20/research-memory-customary-law-and-peace/</a> </p> <p><a href="#_ftnref2">[2]</a> General information about Somaliland in a nutshell: <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Somaliland">https://en.wikipedia.org/wiki/Somaliland</a> </p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/westminster/bekkering-birkle/how-somaliland-made-government-stronger">How Somaliland made its government work for the people</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/laetitia-bader/in-crisis-stricken-somalia-no-safe-haven-0"> In crisis-stricken Somalia, no safe haven</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Somaliland </div> <div class="field-item even"> Somalia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Somalia Somaliland Conflict Democracy and government International politics Cecilia Milesi Thu, 11 Jan 2018 16:05:48 +0000 Cecilia Milesi 115614 at https://www.opendemocracy.net Los salvadoreños en Estados Unidos van a ser los siguientes en ser deportados https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/los-salvadore-os-en-estados-unidos-van-ser-los-siguientes-en-ser-dep <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La administración Trump sigue jugando a un juego macabro con la vida de los inmigrantes. Tras su revés con el DACA, ahora ha decidido cancelar el Estatus de Protección Temporal del que gozan los salvadoreños. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/salvadorans-next-for-us-deportation-machine">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-32672371 (1)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-32672371 (1)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Activistas protestan en contra de la orden Presidencial de eliminar la política de inmigración de la “Acción Diferida para Acogida de Niños” (DACA), en Nueva York, en septiembre de 2017. Foto: Albin Lohr-Jones / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>Los salvadoreños con TPS perderán su estatus en un plazo de 18 meses, el 9 de septiembre de 2019. La súbita decisión del gobierno norteamericano agrega así otras 200.000 personas, fácilmente identificables y localizables, que llevan 20 años viviendo legalmente, trabajando y aportando su contribución a los Estados Unidos, y potencialmente también sus 193.000 hijos, que son ciudadanos estadounidenses, a la lista de "hombres malos", como solía llamarles Donald Trump durante su campaña presidencial, y de este modo alimenta la máquina de detención y deportación federal.</p> <p>Estos cientos de miles de personas vienen a añadirse a los cerca de 60.000 haitianos a los que se concedió el TPS en 2010, después del catastrófico terremoto que destruyó su nación insular y atrajo la atención mundial. <a href="https://www.uscis.gov/humanitarian/temporary-protected-status/temporary-protected-status-designated-country-haiti">Los haitianos con TPS perderán su estatus</a> en julio de 2019.</p> <p>En el caso de los haitianos, en mayo de 2017 el ex jefe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), John Kelley, emitió un comunicado en el que se instaba a las víctimas del terremoto de Haití a reinscribirse urgentemente en el DHS a fin de mantener su estatus, a lo que siguió una declaración de la Secretaria en funciones del DHS Elaine Costanzo Duke en noviembre anunciando la finalización del programa en julio de 2019. Cabe señalar que Kelley y Costanzo Duke son descendientes de irlandeses y sicilianos respectivamente y comparten raíces inmigrantes con el presidente Trump, cuya madre dejó atrás una paupérrima isla escocesa, y con cuatro de sus cinco hijos, cuyas madres emigraron de países ex comunistas de Europa del Este.</p> <p>La que fue jefe de gabinete de Kelly, Kirstjen Nielsen, tomó las riendas del DHS en diciembre. Con anterioridad, Nielsen fue presidente y consejera principal del Grupo Civitas. En su explicación de la <a href="https://www.dhs.gov/news/2018/01/08/secretary-homeland-security-kirstjen-m-nielsen-announcement-temporary-protected">decisión de dar por terminado el TPS para los salvadoreños</a>, Nielsen afirma que las condiciones que motivaron inicialmente dicho programa en 2001 ya no existen y que “se requiere” al gobierno para que lo dé por finalizado. Al igual que en el caso de los haitianos, los salvadoreños deben volver a registrar su información personal en el DHS, aunque los detalles sobre cómo hacerlo todavía no están claros:</p> <p>"Los salvadoreños con TPS deberán volver a registrarse y solicitar Documentos de Autorización de Empleo para poder trabajar legalmente en los Estados Unidos hasta que la finalización de la designación TPS para El Salvador entre en vigor y sea efectiva, el 9 de septiembre de 2019. Se darán más detalles sobre dicha finalización del TPS, así como del período de reinscripción, en una nota que emitirá el Registro Federal. Los beneficiarios del TPS salvadoreños no deben presentar solicitudes de reinscripción hasta que se anuncie el período de reinscripción a través de la nota del Registro Federal". </p> <p>Nielsen es buena conocedora de los desastres naturales y de sus altos costes en vidas humanas. Fue Directora de Prevención, Preparación y Respuesta de la administración Bush en 2005, cuando el huracán Katrina, que causó la muerte de 1.800 estadounidenses y dejó tras de sí a más de un millón de desplazados. Del DHS depende la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), que no ofreció la asistencia oportuna a las víctimas del Katrina y que, con posterioridad, tampoco ha dado respuesta adecuada a las crisis en Puerto Rico y las Islas Vírgenes tras el paso del huracán María en 2017.</p> <p class="mag-quote-center">¿Qué han hecho durante estos 20 años? Han trabajado, han contribuido. No han causado ningún problema. Han tenido un efecto positivo.</p><p>Los salvadoreños registrados tienen año y medio para prepararse ante la finalización de su estatus. En declaraciones a la cadena de televisión en español Univisión, la representante del Partido Republicano de Florida Ileana Ros-Lehtinen dijo lo siguiente: "Han estado aquí durante 20 años. ¿Qué han hecho durante estos 20 años? Han trabajado, han contribuido. No han causado ningún problema. Han tenido un efecto positivo. [Finalizar el TPS] es un problema y es un error".</p> <p>El programa TPS para los salvadoreños fue decisión del entonces presidente George W. Bush, en marzo de 2001, a resultas de los devastadores terremotos que afectaron a El Salvador en enero y febrero de ese año. La serie de terremotos fue tan terrible que el gobierno de los Estados Unidos dio apoyo universal a los salvadoreños que ya se hallaban o que acababan de llegar a territorio norteamericano.</p> <p>"El 13 de enero de 2001, El Salvador sufrió un terremoto devastador y experimentó otros dos terremotos los días 13 y 17 de febrero. En base a un informe exhaustivo de los Departamentos de Estado y Justicia, el Fiscal General ha determinado que, debido al desastre medioambiental y la importante alteración de las condiciones de vida causados por los terremotos, El Salvador se encuentra 'temporalmente incapaz de gestionar adecuadamente el retorno' de sus ciudadanos. <a href="https://www.uscis.gov/ilink/docView/FR/HTML/FR/0-0-0-1/0-0-0-70259/0-0-0-70281/0-0-0-70926.html">8 U.S.C. 1254a (b) (1) (B).</a></p> <p>"Por la autoridad que me confiere, en mi función de Fiscal General, la sección 244 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, según enmienda (8 U.S.C. 1254a), y tras consultas con las agencias gubernamentales oportunas, dejo constancia de que:</p> <p>"(1) El Salvador ha padecido tres terremotos severos que han provocado una alteración importante, aunque temporal, de las condiciones de vida en El Salvador; (2) El Salvador no puede, temporalmente, gestionar adecuadamente el regreso de sus ciudadanos; (3) El gobierno de El Salvador ha solicitado oficialmente la asignación del TPS para El Salvador; y (4) No es contrario al interés nacional de los Estados Unidos permitir que los ciudadanos de El Salvador (y los extranjeros que no tienen esa nacionalidad pero que han residido habitualmente en El Salvador) permanezcan temporalmente en los Estados Unidos."</p> <p class="mag-quote-center">La aparición de bandas criminales organizadas ha provocado que El Salvador tenga hoy una de las tasas de homicidios más altas del mundo.</p><p>La Fiscalía General determinó repetidamente que las condiciones para el regreso de los desplazados por los terremotos que causaron la muerte a 1.000 personas y desplazaron a un millón no eran satisfactorias y renovó el TPS durante casi 20 años. En primer lugar, los terremotos se produjeron poco después de una larga guerra civil que costó la vida a al menos 100.000 salvadoreños. En segundo lugar, la aparición de bandas criminales organizadas, como MS-13, también conocida como Mara Salvatrucha o la pandilla de la calle 13, y Barrio 18, que se originaron en Los Ángeles en la década de 1980 y que arraigaron durante y después de la guerra civil cuando algunos de sus líderes fueron deportados, ha provocado que El Salvador tenga hoy una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Esto es <a href="https://travel.state.gov/content/travel/en/traveladvisories/traveladvisories/el-salvador-travel-warning.html">lo que dice la advertencia más reciente</a> del Departamento de Estado de Estados Unidos a los ciudadanos que consideren viajar a este país:</p> <p>"El Departamento de Estado advierte a los ciudadanos estadounidenses que consideren atentamente los riesgos de viajar a El Salvador debido a las altas tasas de delincuencia y violencia en este país. El Salvador tiene uno de los niveles más altos de homicidios en el mundo y son comunes crímenes como la extorsión, el asalto y el robo". </p> <p>La vida se volvió tan insostenible con las pandillas para los jóvenes salvadoreños que legaron a representar una cuarta parte del total de menores no acompañados que confluyeron en la frontera de Estados Unidos con México durante el verano de 2014. La Aduana y la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (CPB) dieron cuenta de más de 100.000 niños encontrados entre 2013 y 2014.</p> <p>La economía de El Salvador se apuntala con las transferencias de dinero procedentes de Estados Unidos, que representaron un total de 4.500 millones de dólares el año pasado – es decir, mucho más que los "millones" que la Secretaria Nielsen afirma que se enviaron como ayuda tras los terremotos. En declaraciones a Univisión, el representante del Partido Demócrata de Illinois Luís Gutiérrez <a href="https://gutierrez.house.gov/media-center/press-releases/guti-rrez-eliminating-tps-immigrants-el-salvador">calificó ingenuamente la decisión gubernamental de "racista"</a> y dijo lo siguiente en su sitio web:</p> <p>"La Casa Blanca está vendiendo la fantasía de que cientos de miles de personas que han establecido sus vidas, familias y negocios en los Estados Unidos durante décadas van a irse o podrían ser detenidos y deportados. Convertir a los inmigrantes que viven y trabajan legalmente en los Estados Unidos en inmigrantes indocumentados desafía toda lógica, incluso la de este presidente".&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/el-fin-del-daca-trump-les-dice-los-ni-os-inmigrantes-que-se-preparen">Trump les dice a los niños inmigrantes que &quot;se preparen para la partida&quot;</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/el-coraz-n-helado-de-la-polic-de-inmigraci-n-en-estados-unidos">El despiadado Servicio de Inmigración de los Estados Unidos</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/las-mujeres-y-los-ni-os-primero-la-seguridad-interior-norteamericana">Las mujeres y los niños primero: la seguridad interior norteamericana busca ‘unidades familiares” para deportarlas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/sonja-wolf/el-interninable-ciclo-de-carnicer-en-el-salvador">El interminable ciclo de carnicería en El Salvador</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/robert-muggah-katherine-aguirre/san-salvador-y-no-caracas-fue-la-ciudad-del-mundo-">San Salvador, y no Caracas, fue la ciudad del mundo con más homicidios en 2015</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Democracy and government International politics Danica Jorden Thu, 11 Jan 2018 11:09:00 +0000 Danica Jorden 115605 at https://www.opendemocracy.net El inaccesible Lago Escondido https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/cosecha-roja/el-inaccesible-lago-escondido <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Llegar al Lago Escondido es casi imposible. El controvertido magnate inglés Joseph “Joe” Lewis, amigo personal del presidente argentino Mauricio Macri, mantiene cercado el acceso desde hace más de 20 años. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/cosecha-roja/unreachable-lago-escondido">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido006 (1).jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido006 (1).jpg" alt="" title="" width="460" height="329" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Cosecha Roja</span></span></span></p><p><strong><span class="blockquote-new">Este artículo es producto de la alianza entre Cosecha Roja y DemocraciaAbierta. Lea el contenido original a<a href="http://cosecharoja.org/lago-escondido-e-inaccesible-reabren-la-causa-contra-la-familia-lewis/">quí</a></span></strong></p><p>Al Lago Escondido, en el sur de la provincia de Río Negro, cerca de la frontera de Argentina con Chile, solo se accede en helicóptero o a caballo a través de un camino cordillerano de varios días. El magnate inglés Joseph “Joe” Lewis, amigo personal del presidente Mauricio Macri, mantiene cercado el acceso desde hace más de 20 años, cuando compró las 11 mil hectáreas de tierras que lo rodean. La adquisición fue irregular: los terrenos forman parte de la llamada “Área de Seguridad de Frontera” y las leyes de Defensa nacional prohíben que estén en manos extranjeras. Ahora la justicia ordenó reabrir la causa, en la que se investiga al hijo mayor de Lewis y a varios funcionarios públicos por esa transacción fraudulenta.&nbsp;</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido002.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido002.jpg" alt="" title="" width="460" height="329" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Lewis se adueñó de esas tierras en 1996. Ahí construyó una mansión de 3.600 metros cuadrados, un chalet para invitados, caballerizas, una cancha de fútbol, un anfiteatro y un helipuerto. Su hijo Charles Lewis eludió las leyes de Defensa Nacional que protegen las zonas de frontera. Primero, la empresa de capitales argentinos H.R. Properties Buenos Aires S.A. solicitó una autorización de compra de 7.789 hectáreas ante la Comisión Nacional de Zonas de Seguridad, el organismo responsable de garantizar que ningún territorio clave para la seguridad nacional esté en poder de personas extranjeras.</p> <p>En simultáneo, las sociedades extranjeras HR Properties, Lago Corp y Hidden Lake compraron las acciones de la firma argentina. Una vez que la Comisión autorizó la transferencia, las tierras fueron inscritas en el registro público de la propiedad inmueble de Río Negro a nombre de Hidden Lake S.A, una de las empresas de la familia Lewis.</p> <p>Con el antecedente de la aprobación anterior, la empresa de Lewis logró comprar otras 2.760 hectáreas a través de un “trámite abreviado” en diciembre de 1996. Así, se apoderó de todos los terrenos que rodean al Lago Escondido y cercó el acceso.</p> <p>A partir de una denuncia de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), se inició una causa judicial en la que están imputados los funcionarios públicos que autorizaron las ventas; la escribana María Luis Cristina Szama; Ricardo José Juan Mayer, responsable del Registro de la Propiedad Inmueble de la Provincia de Río Negro; HR Properties, Lago Corp y Hidden Lake y el hijo de Joe Lewis.</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido005.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido005.jpg" alt="" title="" width="460" height="329" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>En marzo de 2017, la Sala 1 de la Cámara Federal de Casación Penal dictó el sobreseimiento de los imputados por considerar que el delito había prescrito. La PIA apeló la medida: el fiscal Santiago Eyherabide dijo que se trata de un hecho de “revelación tardía”, porque es un caso de corrupción que involucra a funcionarios que ejercieron cargos públicos hasta 2012. Por eso, como establece la ley, el plazo de prescripción debe extenderse. Además, el fiscal pidió que se dicte un embargo a los imputados y que se revoque la venta de las tierras.</p> <p>El 28 de diciembre de 2017, en el penúltimo día hábil antes de la feria judicial, los jueces Carlos Alberto Mahiques, Eduardo Riggi y Juan Carlos Gemignani, de la Sala 3 de la Cámara Penal, revocaron el fallo de la Sala 1 y ordenaron reabrir la investigación.</p><h3><strong>Lago Escondido e inaccesible</strong></h3> <p>Hace más de veinte años, la familia Lewis se apoderó ilegalmente del Lago Escondido y de las 11.000 hectáreas de tierras que lo rodean. En 2009, el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Río Negro falló a favor de un amparo para habilitar el ingreso al lago y generar un paso accesible por el Camino de Tacuifí, que nace en el paraje El Foyel, a 45 kilómetros al norte de El Bolsón.</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido001.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/lago-escondido001.jpg" alt="" title="" width="460" height="329" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>En mayo de 2017, un grupo de integrantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), liderado por las diputadas nacionales Silvia Horne y Araceli Ferreyra, recorrió el camino de Tacuifí. El sendero estaba destruído y habían dragado los vados que permitían el tránsito a través del río Foyel. A casi una década del fallo del máximo tribunal provincial, sigue siendo casi imposible llegar hasta el lago sin pasar por el camino privado de Lewis. Las únicas alternativas son el viaje a caballo durante varios días por un camino cordillerano o el helicóptero.</p> <p>En septiembre de 2017, la Fundación FIPCA organizó la Marcha de la Soberanía. Durante dos días, unos 70 voluntarios de diferentes organizaciones, integrantes de comunidades mapuche y el padre Paco Oliveira, de Curas en Opción por los Pobres, atravesaron el monte con el objetivo de construir el vado que permita el libre acceso al lago a través del camino de Tacuifí. “El domingo 24 de septiembre de 2017 llegamos a la costa de un lago patagónico como si hubiéramos atravesado la franja de Gaza”, escribió Mariana Corral, una de las protagonistas de la travesía</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Argentina Civil society Democracy and government Economics Cosecha Roja Wed, 10 Jan 2018 10:38:14 +0000 Cosecha Roja 115588 at https://www.opendemocracy.net Colombia: las 6 acciones más violentas del 2017 https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mar-alejandra-rodr-guez/colombia-las-6-acciones-m-s-violentas-del-2017 <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El 2017 fue el primer año de implementación del Acuerdo de Paz entre el gobierno y las FARC. Aunque las muertes se han reducido considerablemente, Colombia siguió siendo un país golpeado por demasiada violencia. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/mar-alejandra-rodr-guez/colombia-six-top-violent-acts-in-2017">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/entierrotumaco2 (1)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/entierrotumaco2 (1)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="283" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Entierro de campesinos asesinados en la masacre de Tumaco, en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: Mateo Rueda, a través de ¡PACIFISTA !. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p><strong><em>Este artículo es producto de la alianza entre ¡Pacifista! y DemocraciaAbierta. Lea el contenido original <a href="http://pacifista.co/estas-fueron-las-siete-acciones-mas-violentas-del-2017/">aquí</a></em></strong></p><p>El primer año de implementación de lo pactado entre las FARC y gobierno en el Teatro Colón dejó ver que el camino hacia el posconflicto es turbulento. En 2017, la violencia en Colombia recordó, en ciertos casos, aquellas épocas remotas en donde los cárteles de drogas eran los dueños del país y guerrillas como las FARC y el ELN estaban en auge. Rastreamos las acciones más violentas que se registraron, de la más reciente a la más antigua, y que marcaron este año.</p> <h3>L<strong>a masacre de Magüi Payan<br /></strong><span></span></h3><p><span>El pasado 27 de noviembre, un enfrentamiento entre las disidencias de las FARC y el ELN, dejaron 13 personas muertas en el corregimiento de Magüi Payán, en el departamento de Nariño. Mientras celebraban un cumpleaños en la vereda de Pueblo Nuevo, los disidentes fueron atacados por guerrilleros, al parecer motivados por disputas territoriales. Esta región, históricamente, se ha caracterizado por ser un corredor importante para actividades ilegales como el tráfico de drogas. Al ser un lugar de difícil acceso, la masacre solo se conoció transcurridas 40 horas. Por obvias razones, los pobladores se sintieron intimidados y se negaron a hablar con las autoridades. A esta realidad se sumó la poca diligencia de las autoridades para hacer el levantamiento de los cuerpos y las necropsias correspondientes.</span></p><p>En el corregimiento habitaban alrededor de 80 personas en unas 25 viviendas, que decidieron desplazarse por temor a lo sucedido. El personero municipal, Wilson Angulo, en conversación con&nbsp;El Espectador, aseguró que “en el lugar hay ausencia total del Estado. Para los campesinos no hay programas concretos para la sustitución de cultivos, no hay ofertas laborales. No hay nada”. Además de los fallecidos, varias personas resultaron heridas, entre ellas dos menores de edad. Tras el ataque, el ELN dejó plantada su bandera a orillas del río Patía, que recorre esta zona, controlada por las FARC durante décadas.</p> <h3><strong>La masacre de Tumaco</strong></h3> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Tumaco (1)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Tumaco (1)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="299" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una imagen del entierro de los campesinos asesinados en Tumaco, Nariño, Colombia. Foto Mateo Rueda. ¡PACIFISTA! Todos los derechos reservados. </span></span></span>A principios del mes de octubre, quedó claro para los colombianos que el posconflicto no había llegado a Tumaco, un pequeño municipio, también en Nariño. Un enfrentamiento entre el Ejército, la Policía Antinarcóticos y campesinos cocaleros en el consejo comunitario de Alto Mira, dejó nueve muertos y más de 50 heridos. El confuso episodio se dio en medio de un operativo de erradicación de cultivos de coca. Tumaco es el municipio con más hectáreas ilícitas en el país: alrededor de 23.000 - lo que representa el 16% de las hectáreas totales de hoja de coca en Colombia.</p> <p>La masacre evidenció que Tumaco es uno de los retos urgentes del posconflicto: se trata del epicentro del narcotráfico sobre el Pacífico, una de las ciudades más violentas del país (en 2017 se registraron 137 homicidios, 15 por mes),&nbsp; más del 80% de sus pobladores viven por debajo de la línea de pobreza, y es la tercera población con mayor número de víctimas del conflicto armado: alrededor de 134.000.</p> <h3><strong>El ‘Plan Pistola’ del Clan del Golfo</strong><span>&nbsp;</span></h3><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/choco-policia-portada (1)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/choco-policia-portada (1)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un miembro de los GAULA (Grupos de Acción Unificada para la Libertad Personal) del Ejército Nacional de Colombia desplegado en Quibdó, en el departamento de Chocó, Colombia, después de un ataque con una granada a una patrulla de la policía en la zona. Foto: ¡Pacifista! Todos los derechos reservados.</span></span></span>En nueve departamentos del país, desde mediados de 2017, Las Autodefensas Gaitanistas, también conocidas como el Clan del Golfo, pusieron en marcha su llamado “Plan Pistola” contra miembros de la Policía Nacional. Al estilo de Pablo Escobar, ese grupo al margen de la ley quiso vengar a sangre y fuego la muerte de Efrén Vargas, hermano de Gavilán, el número dos de la organización. El grupo armado anunció en un panfleto que cualquier policía sería “dado de baja” y pidió a la sociedad civil no acercarse a la Fuerza Pública. La ofensiva sistemática dejó nueve policías muertos y 15 heridos con armas de fuego e incluso explosivos. Posteriormente, el 1 de septiembre, Gavilán fue abatido por un grupo de inteligencia de la Dipol en La Cuarenta, una región del Urabá.</p> <h3><strong>Bomba en el centro comercial Andino</strong><span>&nbsp;</span></h3><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Captura-de-pantalla-2017-06-19-a-las-7.49.40-p.m. (1)_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Captura-de-pantalla-2017-06-19-a-las-7.49.40-p.m. (1)_0.png" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Todos los derechos reservados. Trabajadores y clientes concentrados en el centro comercial Centro Andino en Bogotá, Colombia, después de la explosión de una bomba en junio de 2017. Foto: Twitter a través de ¡PACIFISTA! Todos los derechos reservados.</span></span></span>La capital del país parecía estar a resguardo de la violencia que ocurría en los lugares más apartados, pero esto cambió cuando en la tarde del sábado 17 de junio,&nbsp; una bomba detonó en el baño de mujeres de Andino, uno de los centros comerciales más exclusivos de Bogotá. La explosión dejó tres víctimas mortales y 10 heridos. En el momento de la explosión, la aglomeración de personas era considerable, ya que el domingo se celebraba el día del padre. El hecho fue calificado por el presidente Juan Manuel Santos como un “ataque terrorista”. En el mes de noviembre, la jueza 47 de control de garantías pidió como medida cautelar la captura de nueve personas, señaladas por la Fiscalía General como participes de la explosión. Después de varias especulaciones, el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, atribuyó los hechos al Movimiento revolucionario del pueblo (MRP).</p> <h3><strong>Más de 1.000 indígenas desplazados del Alto Baudó</strong></h3> <p>Este fue el desplazamiento forzado masivo de mayores proporciones del año y el primero del posconflicto. Se dio tras un enfrentamiento entre el ELN y los Urabeños en el mes de marzo. 1.142 indígenas abandonaron el Alto Baudó por temor al fuego cruzado. Alrededor de 248 familias de 18 comunidades se movilizaron desde el oeste del departamento del Chocó hacia Pie de Pató, la cabecera municipal del Alto Baudó. Los desplazamientos generaron hacinamiento en los albergues improvisados que encontraron las familias, especialmente en el polideportivo, una de las pocas edificaciones en cemento de la cabecera municipal. La situación de emergencia fue evidente por la falta de espacio para los desplazados, la escasez de comida y los limitados servicios de salud. En la zona del Alto Baudó hay una alta presencia de cultivos ilícitos, por su cercanía con el Pacifico, lo cual hace este territorio muy apetecido por los grupos armados ilegales. A esto cabe añadir la práctica de reclutamientos forzados a lo largo de la cuenca del río Baudó, que el Consejo Regional Indígena del Chocó lleva meses denunciando ante la Defensoría del Pueblo.</p> <h3><strong>Los 54 líderes sociales asesinados en 2017</strong></h3> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/contador_66 (1)_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/contador_66 (1)_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="460" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Todos los derechos reservados. Contador de líderes de la sociedad civil asesinados en Colombia desde la firma del Acuerdo de Paz a fines de noviembre de 2016. Imagen: ¡PACIFISTA!</span></span></span></p><p>A pesar de que en nuestro contador ya son 66 los líderes sociales asesinados desde que comenzó la implementación del acuerdo con las FARC, 54 de esos homicidios tuvieron lugar en 2017. Estos hechos demuestran que la seguridad prometida a los líderes sociales en el acuerdo de paz parece hasta ahora haberse quedado en papel. Lo anterior, sin mencionar el aparente desinterés que el ministro de defensa, Luis Carlos Villegas, le ha dado a los asesinatos, calificándolos de “líos de faldas o retaliaciones personales” y negando de plano su carácter sistemático.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/el-fondo-de-capital-humano-para-la-transici-n-colombiana-del-ifit-instituto-para-l">Colombia, los 5 mayores desafíos para la paz</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta-el-fondo-de-capital-humano-para-la-transici-n-colombiana-del-ifi">Una ventana de oportunidad para la paz en Colombia</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ifit-brain-trust-for-colombian-transition-democraciaabierta/como-dise-ar-un-proces">Cómo diseñar un proceso de paz</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Democracy and government Equality María Alejandra Rodríguez Tue, 09 Jan 2018 13:24:55 +0000 María Alejandra Rodríguez 115573 at https://www.opendemocracy.net Narcotraficantes evangélicos llevan la "guerra santa" a Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/robert-mugga/la-guerra-santa-de-los-narcotraficantes-evang-licos-en-brasil <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La expresión “narcotraficante evangélico” puede parecer incoherente, pero en Río de Janeiro es un fenómeno cada vez más común. Los ataques a templos de religiones afrobrasileñas se multiplican.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/robert-muggah/holy-war-of-evangelical-gang-leaders-in-brazil"> English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><br /><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-14382619_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-14382619_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Dos practicantes devotos participan en rituales y ofrecen regalos para celebrar el Día de Yemanja, en Playa Paciencia, en Brasil. Yemanja es un orisha, patrón del océano, según las religiones afroabrasileñas. Foto: RAUL SPINASSE / AGENCIA A TARDE / AE</span></span></span>El&nbsp;<span><a href="http://www.religionfacts.com/neo-pentecostalism">cristianismo carismático</a></span>&nbsp;ha ido en<span>&nbsp;<a href="https://theconversation.com/in-censoring-a-queer-museum-brazil-edges-closer-to-authoritarianism-84199">aumento en todo Brasil</a></span>. Incluso Río, una ciudad famosa por su libertinaje, eligió a un&nbsp;<span>alcalde evangélico</span>&nbsp;el año pasado. El protestantismo evangélico está actualmente tan extendido en Río que incluso algunos de los más conocidos narcotraficantes de la ciudad dicen estar difundiendo el Evangelio.</p> <p>Yo me dedico al estudio de la&nbsp;<span><a href="https://www.weforum.org/agenda/authors/robert-muggah">violencia en Latinoamérica</a></span>, y he observado un fuerte aumento de los crímenes por motivos religiosos en Río de Janeiro durante el año pasado, en particular en cuanto a los&nbsp;<span><a href="http://america.aljazeera.com/articles/2014/9/13/prejudice-againstcandombleworshippersincreasesinbrazil.html">ataques a los “terreiros”</a></span>&nbsp;- los templos tradicionales del Candomblé y la Umbanda.</p> <h3><strong>El giro evangélico en Brasil</strong></h3> <p>La persecución de estas&nbsp;<span><a href="https://rlp.hds.harvard.edu/faq/african-derived-religions-brazil">religiones afrobrasileñas</a></span>, cuyos adeptos son en general brasileños pobres y de raza negra, ha<span>&nbsp;<a href="http://www.publicadireito.com.br/artigos/?cod=13d83d3841ae1b92">existido desde el siglo XIX</a></span>. Pero los estudios en Río - tanto los míos como los de otros investigadores del crimen - señalan que la actual ola de intolerancia religiosa es más acentuada y más violenta que antes.</p> <p>Si bien las estadísticas que confirman esta nueva tendencia son aún insuficientes, el aumento de los crímenes de odio religioso parece coincidir con la propagación del protestantismo evangélico en Brasil.</p> <p>Hoy en día, aproximadamente una cuarta parte de los brasileños se identifican como protestantes - un 5% más que en la década de los sesenta. Muchos de los protestantes del país asisten a las ceremonias religiosas tradicionales. Pero las vertientes de&nbsp;<span><a href="https://www.alternet.org/belief/dramatic-religious-shift-brazil-evangelicals-are-rapidly-overtaking-catholics">mayor crecimiento</a></span>&nbsp;en Brasil son las&nbsp;<a href="http://www.pewforum.org/2013/07/18/brazils-changing-religious-landscape/"><span>Iglesias Pentecostal y Neopentecostal</span>&nbsp;</a>- lo cual incluye la Asamblea de Dios y la Iglesia Universal del Reino de Dios, que gozan de amplia aceptación.</p> <p class="mag-quote-center">La mayoría de los conversos son personas pobres que se ven atraídas por la doctrina evangélica de la<span>&nbsp;salvación personal</span>.&nbsp;</p><p>Lo mismo ocurre en el ámbito político. Los legisladores evangélicos tienen actualmente&nbsp;<span><a href="http://www1.folha.uol.com.br/poder/2017/08/1910522-evangelicos-apostam-em-distritao-para-ampliar-bancada-na-camara.shtml">85 de los 513 escaños</a></span>&nbsp;en la Cámara de Representantes del Congreso de Brasil, lo que significa que la derecha religiosa está&nbsp;<span><a href="https://www.thenation.com/article/amid-crisis-in-brazil-the-evangelical-bloc-emerges-as-a-political-power/">influyendo en el debate nacional</a></span>&nbsp;sobre los&nbsp;<a href="https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/in-brazils-political-crisis-a-powerful-new-force-evangelical-christians/2016/05/26/5c8b9bdc-1c7d-11e6-82c2-a7dcb313287d_story.html?utm_term=.da4764b7c993"><span>derechos de los gay</span>,</a> la igualdad racial, la salud reproductiva de las mujeres, la educación y otros asuntos sociales.</p> <p>Entre 2000 y 2010, en Río de Janeiro los evangélicos <span><a href="https://www.alternet.org/belief/dramatic-religious-shift-brazil-evangelicals-are-rapidly-overtaking-catholics">aumentaron un 30%</a></span>. Durante el mismo período, el número de católicos y adeptos del Candomblé y la Umbanda disminuyó en un&nbsp;<span><a href="http://m.folha.uol.com.br/poder/2016/12/1844365-deixam-de-ser-catolicos-ao-menos-9-milhoes-afirma-datafolha.shtml?mobile">9 y un 23%</a></span> respectivamente.</p> <p>La mayoría de los conversos son personas pobres que se ven atraídas por la doctrina evangélica de la<span>&nbsp;<a href="https://www.ft.com/content/9047c83c-197d-11e5-a130-2e7db721f996">salvación personal</a></span>. Los líderes evangélicos de las favelas pobres de Río suelen transmitir un mensaje de fidelidad, pureza y prosperidad.</p> <p>Y algunos tienen una idea vaga de las&nbsp;<span><a href="https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/afro-brazilian-religions-struggle-against-evangelical-hostility/2015/02/05/b6a30c6e-aaf9-11e4-8876-460b1144cbc1_story.html?utm_term=.73e1053640e0">religiones afrobrasileñas</a></span>. Para los predicadores que defienden una cosmovisión espiritual binaria, los cristianos “buenos” deben librar una guerra santa contra los practicantes “malos” del Candomblé y la Umbanda.</p> <p>Como&nbsp;<span><a href="http://portais4.ufes.br/posgrad/teses/tese_3321_Wal%E9ria_Vieira_de_Almeida.pdf">escribió</a></span>&nbsp;en 1997 Edir Macedo, el multimillonario obispo de la Iglesia Universal del Reino de Dios,&nbsp;<span><a href="https://blogs.universal.org/bispomacedo/2012/05/19/orixas-caboclos-e-guias-deuses-ou-demonios/">en su libro</a></span>&nbsp;<em>Orixás, caboclos y falsos dioses o demonios</em>, las religiones afrobrasileñas “buscan alejarnos de Dios. Son enemigos de Él y de la raza humana […] Esta lucha con Satanás es necesaria […] para la salvación eterna”.</p> <p>Se vendieron más de tres millones de copias de este libro, que fue&nbsp;<span><a href="http://www1.folha.uol.com.br/folha/cotidiano/ult95u115122.shtml">prohibido por las autoridades federales</a></span> en 2005.</p> <h3><strong>La “limpieza” religiosa</strong></h3> <p>Para&nbsp;<span><a href="http://negrobelchior.cartacapital.com.br/trafico-igrejas-evangelicas-e-intolerancia-religiosa/">algunos analistas</a></span>, esta interpretación teológica no es más que una velada discriminación religiosa.</p> <p class="mag-quote-center">Para estos criminales evangélicos, el Candomblé y la Umbanda son obra de Satanás y deben ser erradicados terreiro tras terreiro.</p><p>Aun así, los feligreses - entre los que se encuentra un puñado de capos de la droga que controlan las favelas de Río - están acatando el grito de guerra. Para estos criminales evangélicos, el Candomblé y la Umbanda son obra de Satanás y deben ser erradicados terreiro tras terreiro.</p> <p>Un ejemplo de ello es Fernandinho Guarabu, de 38 años, capo de la pandilla&nbsp;<span><a href="https://es.insightcrime.org/brasil-crimen-organizado/tercer-comando-puro/">Terceiro Comando Puro</a></span> de Río de Janeiro. Luciendo un ostentoso tatuaje de Jesucristo, Guarabu se ha hecho famoso por<span>&nbsp;<a href="https://g1.globo.com/rio-de-janeiro/noticia/traficante-mais-antigo-no-poder-no-rio-guarabu-garante-liberdade-com-olheiros-e-propina-a-pms-da-ilha-diz-policia.ghtml">“limpiar” violentamente</a></span>&nbsp;a su comunidad - la favela Morro do Dendê - de los practicantes de las religiones afrobrasileñas.</p> <p>Según una línea de&nbsp;<span><a href="http://www.rj.gov.br/web/imprensa/exibeconteudo?article-id=4285777">atención telefónica estatal</a></span>&nbsp;dedicada a rastrear la intolerancia religiosa, más de 30 terreiros fueron destruidos en menos de 20 días durante el mes de septiembre de 2017 y los casos de discriminación religiosa han aumentado un 119% desde 2015.</p> <p>Los adeptos a las religiones afrobrasileñas que viven en áreas controladas por pandillas reportan además acosos personales. A menudo, a los devotos se les prohíbe practicar su fe, y quienes son descubiertos llevando los atuendos religiosos del Candomblé y la Umbanda se exponen a ser expulsados de la comunidad.</p> <p>Según los representantes de la&nbsp;recientemente constituída <span><a href="http://ccir.org.br">Comisión de Lucha contra la Intolerancia Religiosa</a></span>, los narcotraficantes son responsables de un número considerable de estos casos.</p> <h3><strong>La conexión entre las prisiones y la Iglesia</strong></h3> <p>Es posible que cruzadas contra el Candomblé y la Umbanda fuesen inspiradas por un pequeño grupo de predicadores evangélicos en las favelas de Río de Janeiro, pero el problema se ha agravado en las prisiones.</p> <p>Una década de guerra contra las drogas ha llevado a <span><a href="https://theconversation.com/how-the-war-on-drugs-fuels-deadly-prison-riots-in-brazil-67337">encarcelamientos masivos</a></span>. Las hacinadas prisiones estatales de Brasil están&nbsp;<span><a href="https://www.nytimes.com/2017/01/04/opinion/brazils-deadly-prison-system.html">básicamente controladas</a></span>&nbsp;por alguna de las dos organizaciones rivales de narcotraficantes y el gobierno ejerce un control meramente nominal.</p> <p>Durante mucho tiempo, las pandillas han&nbsp;<span><a href="https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2017/01/17/brazils-prison-massacres-are-a-frightening-window-into-gang-warfare/?utm_term=.70d1ad31013d">reclutado a sus miembros</a></span>&nbsp;en las prisiones y aquellos que se encuentran encarcelados se dedican a organizar el tráfico de drogas y a extorsionar a las empresas.</p> <p>Además, los grupos de creyentes también<span>&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/article/us-brazil-drugs-church/brazil-evangelicals-seek-drug-gangs-lost-souls-idUSN0132664320080915">acostumbran a trabajar</a></span>&nbsp;con los presos.&nbsp;<span><a href="https://www.nytimes.com/2015/09/12/world/americas/turning-to-religion-in-prison-brazilian-ends-up-on-other-side-of-the-bars.html">La Iglesia Universal</a></span>&nbsp;y la&nbsp;<span><a href="http://www.adventistreview.org/church-news/story5485-55-inmates-baptized-in-brazilian-prison">Iglesia Adventista del Séptimo Día</a></span>, entre otras, promueven programas en las prisiones que abarcan desde tratamientos farmacológicos hasta justicia restaurativa.</p> <p>Antes estos&nbsp;<span><a href="http://www.nytimes.com/1987/10/25/world/in-brazil-evangelicals-are-on-rise.html?pagewanted=all">cultos</a></span>&nbsp;eran&nbsp;<span><a href="http://www.fbac.org.br/index.php/en/realidade-atual/map-of-the-apacs-in-brazil">predominantemente católicos</a></span>. Hoy en día, de las 100 organizaciones de tipo religioso subcontratadas para llevar a cabo programas sociales en las prisiones,&nbsp;<span><a href="https://global.oup.com/academic/product/if-i-give-my-soul-9780190238995?cc=us&amp;lang=en&amp;">81 son iglesias evangélicas</a></span>.</p> <p>El resultado es que el Cristianismo Carismático se ha extendido rápidamente por el sistema de justicia criminal. Las conversiones en las cárceles son frecuentes. Los reclusos conversos suelen ser alojados en secciones separadas que destacan por su&nbsp;<span><a href="https://conservancy.umn.edu/bitstream/handle/11299/137508/Johnson_umn_0130E_13041.pdf?sequence=1">orden y limpieza</a></span>. Algunos incluso han&nbsp;<span><a href="http://www.researchonreligion.org/church-organization/andrew-johnson-on-pentecostals-in-prison-in-brazil">establecido sus propios cultos</a></span>&nbsp;dentro de las cárceles.</p> <h3><strong>La vida en Baixada Fluminense</strong></h3> <p>A los capos de la droga que se encuentran encarcelados, el desarrollo de relaciones positivas con los pastores locales de Río les ayuda a afianzar su poder cuando salen en libertad.</p><p><span class="mag-quote-center">El centro de la violencia evangélica relacionada con el tráfico es Baixada Fluminense, un conjunto de municipios en los suburbios pobres del norte de Río.</span></p><p>Los traficantes conversos controlan muchas de las favelas de la ciudad. El centro de la violencia evangélica relacionada con el tráfico es Baixada Fluminense, un conjunto de municipios en los suburbios pobres del norte de Río.</p> <p>Durante los últimos cien años, esta zona ha recibido olas migratorias&nbsp;provenientes del norte y el noreste de Brasil, donde abundan las religiones afrobrasileñas. En Baixada Fluminense existen actualmente al menos 253&nbsp;<span><a href="http://www.nima.puc-rio.br/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?tpl=home">terreiros Candomblé y Umbanda</a></span>, más que en cualquier otro municipio del estado.</p> <p>Baixada Fluminense es, además, una de las zonas más peligrosas de Río. Las tasas de homicidios han disminuido levemente en la mayor parte de la ciudad durante la última década, pero no en Baixada Fluminense. Según el&nbsp;<span><a href="http://www.isp.rj.gov.br">Instituto de Seguridad Pública</a></span>, 1.486 de los 4.197 homicidios registrados en el estado en 2017 ocurrieron en dicha zona.</p> <p>Descrita por sus habitantes como un “Oeste salvaje”, en esta área operan funcionarios&nbsp;<span><a href="https://apublica.org/2017/09/a-baixada-fluminense-e-invisivel/">públicos corruptos</a></span>&nbsp;que llevan muchos años trabajando con&nbsp;<span><a href="http://bandnewsfmrio.band.uol.com.br/editorias-detalhes/mp-denuncia-milicianos-da-baixada-fluminense">milicias y grupos</a></span>&nbsp;mafiosos para intimidar a sus rivales. Esta práctica - llamada “clientelismo” - permite a los narcotraficantes, evangélicos o no, operar impunemente.</p> <h3><strong>Las reacciones</strong></h3> <p>Los funcionarios del estado de Río de Janeiro observan con preocupación esta nueva fuente de violencia. Tras los ataques a los terreiros afrobrasileños en Nova Igaçu, un municipio en Baixada Fluminense, se puso en marcha la&nbsp;<span><a href="http://www.rj.gov.br/web/sedhmi/exibeconteudo?article-id=4258439">Comisión Conjunta de Apoyo a las Víctimas de Ataques Contra las Instituciones Religiosas</a></span>.</p> <p>En coordinación con una<span>&nbsp;<a href="http://agenciabrasil.ebc.com.br/direitos-humanos/noticia/2017-08/rio-tera-delegacia-especializada-para-combater-crimes-raciais-e">nueva fuerza especial</a></span> creada recientemente para luchar contra los crímenes raciales y la intolerancia, esta comisión estatal tiene como objetivos trazar un mapa de la violencia religiosa y resolver los casos pendientes, incluidos los que involucran a los narcotraficantes evangélicos, y hacer recomendaciones para prevenir la violencia que se lleva a cabo en nombre de Dios.</p> <p>También los creyentes están reaccionando. En septiembre de 2017, participaron en la&nbsp;<span><a href="http://brasil.estadao.com.br/noticias/rio-de-janeiro,marcha-no-rio-pede-liberdade-religiosa,70002005117">10ª Marcha Anual de Río por la Libertad Religiosa</a></span> unas 50.000 personas, el número más elevado de participantes desde su creación. La icónica playa de Copacabana se llenó de evangélicos, católicos, bahaíes, budistas, judíos, hare krishnas y miembros de otras religiones - todos vestidos de blanco en solidaridad con los afrobrasileños.</p> <p>En la diversidad religiosa brasileña hay conflicto, es cierto - pero también hay unidad.&nbsp;</p> <p>____</p><p>Este artículo fue publicado originalmente por <em><span><a href="https://theconversation.com/us">The Conversation</a></span></em><strong>.</strong></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/isabella-smull/la-violencia-de-rio-de-janeiro-tiene-nombre">La violencia en Rio de Janeiro: un cuento de dos ciudades</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pedro-henrique-leal/bolsonaro-y-la-extrema-derecha-brasile">Bolsonaro y la extrema derecha brasileña</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/robert-muggah/de-d-nde-vienen-las-armas-del-crimen-en-r-o-de-janeiro">¿De dónde vienen las armas del crimen en Río de Janeiro?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/ignacio-cano/buscando-una-alternativa-la-guerra-contra-las-drogas-en-r-o-de-janeir">Buscando una alternativa a la “guerra contra las drogas” en Río de Janeiro</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Ideas latin america Robert Muggah Mon, 08 Jan 2018 18:52:25 +0000 Robert Muggah 115562 at https://www.opendemocracy.net Si democracia es libertad de prensa, entonces ¿esto qué es? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/si-democracia-es-libertad-de-prensa-entonces-esto-qu- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Entre ataques sistemáticos a periodistas en todo el mundo, los gobiernos usan métodos cada vez más sutiles para intentar ocultar la verdad. Los periodistas deben ser también más sutiles para llegar a descubrirla. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/manuel-nunes-ramires-serrano/if-freedom-of-press-is-democracy-then-how-do-you-call-this">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-30693597-1_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-30693597-1_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una mujer participa en una protesta contra el asesinato de periodistas en México, en la Avenida Reforma. Ciudad de México. 25 de marzo de 2017. NurPhoto / SIPA USA / PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p><em>“"Debemos saber todos que cada mediocridad, cada rendición, cada acto de complacencia nos dañará tanto como los rifles del enemigo".</em></p> <p>― Albert Camus</p> <p>Ser periodista en <a href="https://rsf.org/en/news/turkey-world-leader-imprisoned-journalists">Turquía</a> o en <a href="https://www.aljazeera.com/indepth/features/2017/03/egypt-biggest-prisons-journalists-170329073701238.html">Egipto</a> te puede costar la libertad. En <a href="https://rsf.org/en/news/syria-211-journalists-killed-conflict-began-six-years-ago">Siria</a> o en <a href="https://rsf.org/en/news/deadly-month-journalists-mexico">México</a>, te puede costar la vida. Según el <a href="https://rsf.org/en/2017-press-freedom-index-ever-darker-world-map">Índice Mundial de Libertad de Prensa 2017</a>, el mundo se está convirtiendo en un lugar cada vez más peligroso para ejercer la profesión de periodista.</p> <p>Los gobiernos y los actores no estatales limitan la libertad de prensa por muchas razones. Los <a href="http://www.bbc.com/news/world-africa-13317176">Obiangs</a> y los <a href="https://www.hrw.org/world-report/2017/country-chapters/turkmenistan">Berdymuhamedovs</a> de este mundo lo hacen simplemente para aferrarse al poder. Los <a href="https://cpj.org/2017/03/iranian-journalists-arrested-ahead-of-elections.php">Rouhanis</a> y los <a href="https://www.nytimes.com/2017/09/14/world/middleeast/saudi-arabia-clerics.html">Salman bin Abdulazizes</a>, para "defender la moralidad". Y los <a href="https://rsf.org/en/turkey">Erdogans</a> y los <a href="https://rsf.org/en/venezuela">Maduros</a>, para sofocar a la oposición, usando el descontento social como excusa. El problema, sin embargo, va más allá de las dictaduras de la época de la Guerra Fría, los regímenes autocráticos y los fanáticos religiosos. <a href="https://freedomhouse.org/report/freedom-press/freedom-press-2017">Según Freedom House</a>, solo el 13% de la población mundial disfruta de una prensa libre y la libertad de prensa va <a href="https://rsf.org/en/2017-press-freedom-index-ever-darker-world-map">debilitándose en las democracias modernas y pluralistas</a>, como <a href="https://rsf.org/en/canada">Canadá</a> y <a href="https://rsf.org/en/new-zealand">Nueva Zelanda</a>. Incluso en Europa, la región con el nivel más bajo de violaciones de libertad de prensa en el mundo, está perdiendo terreno: en los últimos cinco años, los ataques a la libertad de prensa han <a href="https://rsf.org/en/2017-press-freedom-index-ever-darker-world-map">aumentado un 17.5%</a>. Los que crean que <a href="https://freedomhouse.org/report/freedom-press/2017/poland">Polonia</a> y <a href="https://freedomhouse.org/report/freedom-press/2017/hungary">Hungría</a> son los únicos estados a los que hay que culpar por este declive en la región, será mejor que se lo <a href="https://rsf.org/en/2017-press-freedom-index-ever-darker-world-map">piensen dos veces</a>.</p> <h3><strong>Una epidemia global </strong></h3> <p>Los ataques a la libertad de prensa no son nuevos, ni siquiera <a href="https://www.article19.org/resources/new-article-19-metric-measures-global-threats-freedom-expression-information/">en las democracias formales</a>. Lo que está cambiando es la naturaleza de dichos ataques. Los gobiernos, los criminales y otros actores no estatales siempre han intentado evitar que los periodistas les obliguen a rendir cuentas. La censura institucionalizada, la presión política y la violencia física no son cosa del pasado. Turquía, <a href="https://rsf.org/en/turkey">la prisión más grande del mundo para los periodistas</a>, es un buen recordatorio de esta realidad. Pero según <a href="https://rsf.org/en/2017-press-freedom-index-ever-darker-world-map">Reporteros Sin Fronteras</a> y <a href="https://freedomhouse.org/report/freedom-press/freedom-press-2017">Freedom House</a>, los estados están usando técnicas nuevas, más sutiles y sofisticadas, para intimidar, hostigar y deslegitimar a los periodistas. Estas prácticas debilitan nuestras democracias y las hacen propensas a la manipulación y la desinformación. La verdad, como predijo Orwell, lleva camino de convertirse en <a href="https://integrallife.com/trump-post-truth-world/">lo que nuestros dirigentes quieren que sea</a>.</p> <p>Podría argumentarse que Donald Trump lidera la reacción contra el periodismo a nivel mundial. <a href="https://theintercept.com/2017/05/28/donald-trumps-war-on-journalism-has-begun-but-journalists-are-not-his-main-target/">Su cruzada contra los periodistas</a> no solo hace peligrar la larga tradición de su país en defensa de la libertad de expresión y la libertad de prensa, sino que abre la puerta a que otros políticos hagan lo propio. Los dirigentes autoritarios piensan ahora que es normal desacreditar y hostigar a la prensa. El gobierno egipcio, por ejemplo, <a href="https://theweek.com/speedreads/739647/egypts-government-follows-trumps-example-trumpian-tweet-attacking-cnn">recurrió a la retórica de las falsas noticias</a> para criticar la cobertura que llevó a cabo la CNN del ataque terrorista a una mezquita en el Sinaí. Libia hizo lo mismo para <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/nov/28/libya-slave-trade-cnn-report-trump-fake-news">desacreditar un reportaje de la CNN sobre la esclavitud</a>. <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/nov/16/libel-action-nigel-farage-fake-news-hope-not-hate">Nigel Farage</a> en el Reino Unido y <a href="https://www.newstatesman.com/austerity-and-its-discontents/2013/03/beppe-grillo-leads-yet-another-right-wing-cult-italy">Beppe Grillo</a> en Italia son algunos de los admiradores de este método que resulta ideal para distraer a los ciudadanos y desviar su atención de los problemas reales y que consiste en centrarse en el mensajero en lugar del mensaje. Este es el método con el que los populistas de todos los pelajes buscan vincular a los periodistas con "el <em>Establishment</em>" y así <a href="https://www.theatlantic.com/international/archive/2017/01/what-trump-means-for-journalism/514160/">socavar el papel de los medios </a>como vigilantes del poder.</p> <p>Otros países están tomando diferentes caminos para coartar la libertad de los medios. Andrzej Duda en <a href="https://rsf.org/en/poland">Polonia</a> y Viktor Orban en <a href="https://rsf.org/en/hungary">Hungría</a>, por ejemplo, andan combinando la presión política y la económica para socavar a los medios independientes: los ahogan suprimiendo la publicidad del sector público, mientras favorecen a medios privados afines al gobierno y, en consecuencia, restringen la libertad de prensa. En Polonia, además, las <a href="http://www.telegraph.co.uk/news/2016/03/29/polish-journalists-lash-out-at-new-purge-culture-in-state-media/">purgas en los medios públicos </a>se están volviendo habituales y se ha limitado el acceso de los medios independientes al Parlamento. En Hungría, un importante periódico de izquierdas tuvo que cerrar al ver como se restringía su distribución, se cancelaban suscripciones y caía en picado la publicidad tras exponer varios <a href="https://www.washingtonpost.com/opinions/global-opinions/a-hungarian-newspaper-embarrasses-the-government-days-later-it-is-shut-down/2016/10/20/3f9d6b24-9494-11e6-bc79-af1cd3d2984b_story.html?utm_term=.8d2f3081b08c">casos de corrupción</a> del gobierno de Orban.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-31165594_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-31165594_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto II Manifestantes protestan frente a la embajada de Turquía en Berlín, Alemania, el 3 de mayo de 2017. La manifestación fue organizada por Amnistía Internacional y Reporteros sin Fronteras en protesta contra la gran cantidad de reporteros y periodistas encarcelados en Turquía. Fotografía de Maurizio Gambarini / DPA / PA. Todos los derechos reservados.</span></span></span>Pero mientras que los métodos indirectos de represión parecen haberse convertido en algo normal en las <a href="https://www.foreignaffairs.com/articles/1997-11-01/rise-illiberal-democracy">democracias iliberales</a>, las liberales, como <a href="https://rsf.org/en/germany">Alemania</a> o <a href="https://rsf.org/en/new-zealand">Nueva Zelanda</a>, están adoptando medidas que amenazan la capacidad de los periodistas para hallar y proteger sus fuentes: <a href="https://rsf.org/en/germany">perseguir a los denunciadores</a> y <a href="https://rsf.org/en/chile">aprobar leyes mordaza</a> son ataques directos a la libertad de prensa y a su capacidad de proteger el interés público. La <a href="http://www.legislation.gov.uk/ukpga/2016/25/contents/enacted">Ley de Facultad de Investigación</a> promulgada en el <a href="https://rsf.org/en/united-kingdom">Reino Unido</a> es otro ejemplo en el mismo sentido.</p> <h3><strong>Pecados latinoamericanos</strong></h3> <p>Por muy sofisticados que sean los nuevos métodos para que a los periodistas les resulte más difícil ejercer su profesión, la mayoría de ellos no son mortales. Podrían llegar a matar a nuestras democracias, pero los periodistas en Canadá, Namibia o Nueva Zelanda tienen menos probabilidades de recibir un tiro que sus colegas en México o Siria. De hecho, América Latina y el Caribe fueron la región más mortífera del mundo para periodistas en 2017.</p> <p class="mag-quote-center">Los periodistas mexicanos que cubren casos de corrupción política y el crimen organizado son hostigados, señalados y asesinados sistemáticamente.</p><p>Murieron más periodistas <a href="https://ipi.media/programmes/death-watch/">en México que en Siria o en Irak</a>, pese a que el número total de víctimas en todo <a href="https://ipi.media/mexico-most-deadly-country-for-journalists-in-2017/">el mundo disminuyó</a> ligeramente el año pasado. Y lo que es peor, no se espera que se haga justicia en el corto plazo, ya que la corrupción y la impunidad impregnan el poder local. Los periodistas mexicanos que cubren casos de corrupción política y el crimen organizado son hostigados, señalados y asesinados sistemáticamente. El <a href="http://www.proceso.com.mx/515659/ejecutan-al-reportero-gumaro-perez-aguilando-en-el-sur-de-veracruz">asesinato de Gumaro Pérez Aguilando</a> de un disparo mientras asistía a una fiesta de Navidad en la escuela de su hijo, habla por sí solo. Los delincuentes andan sueltos en México, mientras que los periodistas son asesinados con impunidad.</p> <p>La violencia contra los periodistas reviste carácter de verdadera epidemia en muchos países de la región. Informar sobre abusos policiales y corrupción gubernamental es una actividad de alto riesgo en <a href="https://rsf.org/en/el-salvador">El Salvador</a> u <a href="https://rsf.org/en/honduras">Honduras</a>, y la falta de mecanismos de protección, la corrupción y la inestabilidad política en <a href="https://rsf.org/en/brazil">Brasil</a> explican por qué continúa siendo uno de los países de América Latina más violentos para el ejercicio de la profesión periodística. En cuanto a <a href="https://rsf.org/en/colombia">Colombia</a>, todavía le queda un largo camino por recorrer para librarse de la violencia contra los periodistas relacionada con el mundo de las drogas.</p> <p>La libertad de prensa en <a href="https://rsf.org/en/venezuela">Venezuela</a> es muy limitada, ya que Nicolás Maduro hace todo lo posible para silenciar a los medios independientes y tiene tendencia a expulsar a los periodistas extranjeros. Pero también en <a href="https://rsf.org/en/bolivia">Bolivia</a> los periodistas han sido señalados y amenazados por expresar sus críticas al gobierno, que parece haber tenido problemas para digerir su derrota en el referéndum que habría permitido al presidente Evo Morales postularse para un nuevo período en 2019.</p> <p>En cuanto a <a href="https://rsf.org/en/argentina">Argentina</a>, la legislación promulgada por el presidente Macri alienta una <a href="http://oxfordindex.oup.com/view/10.1093/acprof:oso/9780199987238.003.0019">mayor concentración de la propiedad de los medios</a>, que ya es enorme, lo que pone en peligro el pluralismo y, en última instancia, determina la desaparición de los medios locales. Cuba, mientras tanto, sigue siendo el <a href="https://rsf.org/en/cuba">peor violador de la libertad de prensa</a> en América Latina, y Costa Rica <a href="https://rsf.org/en/costa-rica">es de nuevo, un año más, la excepción</a> en una región plagada de corrupción y violencia.</p> <h3><strong>Defender la democracia</strong></h3> <p>El periodista norteamericano Walter Cronkite acuñó una frase que se ha hecho célebre: dijo que "la libertad de prensa no es solo importante para la democracia, sino que <em>es</em> la democracia". En la medida en que acertó en su afirmación, cabe decir que hoy, lenta pero constantemente, vamos moviéndonos hacia un sistema de gobierno que se parece a la democracia, <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/pierre-rosanvallon-manuel-nunes-ramires-serrano/nationalism-is-substitute-for-equa">pero no lo es</a>. Los autócratas y los dictadores ya no están solos tratando de encontrar formas para reducir la libertad de prensa, desacreditando a los mensajeros, socavando a los medios mediante golpes económicos y aprobando leyes contra los periodistas y sus fuentes - las democracias modernas también lo hacen.</p><p class="mag-quote-center">La libertad de prensa no es algo a lo que se pueda renunciar un día y pueda reclamarse al día siguiente. Es el medio con el que los periodistas obligan al poder a rendir cuentas.</p> <p>La pregunta que deberíamos hacernos no es si podemos capear esta tormenta, sino qué nos pasará fracasamos en ello. Los periodistas deben ser conscientes de que, en el mundo de hoy, ellos son nuestra última defensa contra <a href="https://www.brookings.edu/essay/covering-politics-in-a-post-truth-america/">la manipulación y la desinformación</a>. El periodismo serio y basado en hechos no es meramente una exigencia, sino un antídoto existencial contra <a href="https://www.washingtonpost.com/news/the-fix/wp/2017/03/14/on-fox-friends-journalism-matters-equals-anti-trump-rhetoric/?utm_term=.147d6071749c">el nacionalismo narcisista, el nihilismo y el resentimiento</a>. La libertad de prensa no es algo a lo que se pueda renunciar un día y pueda reclamarse al día siguiente. Es el medio con el que los periodistas obligan al poder a rendir cuentas. El día que dejemos de usarla, nuestras democracias se convertirán en algo hueco, <a href="https://www.newyorker.com/news/daily-comment/democracy-and-facts-in-the-age-of-trump">desprovisto de sustancia verdadera</a>.</p> <p>Defender la libertad de prensa no ha sido nunca tan importante como ahora. Los gobiernos y los actores no estatales usan métodos cada vez más sutiles para intentar ocultar la verdad. Los periodistas deben ser también más sutiles para llegar a descubrirla. Porque no hay ni puede haber democracia con la prensa silenciada.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Civil society Conflict Democracy and government Manuel Nunes Ramires Serrano Fri, 05 Jan 2018 11:15:21 +0000 Manuel Nunes Ramires Serrano 115512 at https://www.opendemocracy.net #NãoValeTudo: Tecnología y ética en las elecciones 2018 https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/n-ovaletudo/n-ovaletudo-tecnolog-y-tica-en-las-elecciones-2018 <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Esta carta, dirigida a los brasileños pero válida para todos en este intenso año electoral 2018 en América Latina, es un esfuerzo colectivo para promover el uso ético de la tecnología en las elecciones. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/n-ovaletudo/n-ovaletudo-tecnologia-e-tica-nas-elei-es">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34197651.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34197651.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protestas en la Avenida Paulista de Sao Paolo, el 18 de diciembre del 2017 - SÃO Paulo, Brasil. Cris Faga/Zuma Press/PA Image. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>Brasileñas y brasileños,&nbsp;</p> <p>No importa si usted es un ciudadano-candidato o una ciudadana-candidata, milita en un partido político, forma parte de una start-up o de un gigante tecnológico, de un medio de comunicación, o si trabaja en la justicia o la supervisión electoral, en el ministerio público, o en una organización de la sociedad civil: tenemos que hablar urgentemente sobre el uso ético de la tecnología en las elecciones.</p> <p>Vivimos en un mundo híper-conectado. Nos estamos reorganizando a nosotros mismos como sociedad y experimentamos con nuevas formas de relacionarnos, de informar y de ser informados. Nuestra vida se ve intermediada por las nuevas plataformas y dispositivos electrónicos, que han abierto un espacio importante para que las voces disonantes sean oídas, para participar en otras formas en la política y para transformar nuestras realidades.</p> <p class="mag-quote-center">Hay usos no éticos y deshonestos para manipular el debate, para desinformar a la opinión pública y para hacer ruido en la arena política democrática.&nbsp;</p><p>Las tecnologías, sin embargo, son herramientas que se pueden utilizar de diferentes maneras. A la vez que pueden hacer que nuestras conexiones y posibilidades se expandan, también somos conscientes, como ciudadanos, de que ciertos usos pueden perjudicar nuestra capacidad para informarnos, para debatir y para elegir a nuestros representantes. Hay usos no éticos y deshonestos para manipular el debate, para desinformar a la opinión pública y para hacer ruido en la arena política democrática. Estas técnicas negativas para la democracia se multiplican y han estado presentes recientemente en procesos políticos importantes, como las elecciones presidenciales en Estados Unidos en 2016, el referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, o en los debates sobre el acuerdo de paz en Colombia.</p><p>Estos ejemplos nos preocupan. Parecen indicar que actividades como la recopilación y el uso indebido de datos personales para la focalización de publicidad, el uso de robots y de perfiles falsos para simular movimientos y &nbsp;posicionamientos políticos, junto a los métodos de difusión de información falsa, pueden tener efectos significativos sobre los derechos de acceso a la información, la libertad de expresión y asociación, y la privacidad de todos y cada uno de nosotros. La protección de estos derechos nos parece una premisa indispensable para que la tecnología sea una herramienta para la discusión política, y no una amenaza a la autonomía de los ciudadanos, y a que los ciudadanos puedan debatir sobre su futuro.</p> <p>Necesitamos saber cómo estamos utilizando la tecnología en la política y responsabilizarnos colectivamente de las consecuencias de estos usos. Las nuevas tecnologías deben representar una oportunidad para un debate más amplio y consciente, y un campo fértil para la innovación política. Tenemos que informar, movilizar y sensibilizar sobre cómo estas tecnologías pueden ser utilizadas para la construcción de una democracia más abierta, más participativa y justa.</p> <p>No aceptamos la producción y difusión de noticias falsas. Aquellos que las producen, promueven mentiras y manipulan a los ciudadanos en torno a intereses particulares y deshonestos. Ya lleguen a través de medios tradicionales o de medios de información innovadores, la calidad debe ser un derecho garantizado para todos y todas las participantes de una discusión política, sea cual sea su orientación partidista.</p> <p class="mag-quote-center">Además de la rendición de cuentas financieras de donaciones y proveedores, es necesario que haya también transparencia sobre las tecnologías utilizadas en una campaña.</p><p>Defendemos que las fuentes de información sean claras, que sus autores e instrumentos sean evidentes. Por lo tanto, damos la bienvenida y apoyamos a todas las iniciativas de verificación de &nbsp;hechos, de datos y de información que refuercen el periodismo ético y transparente, sean cuales sean sus posiciones políticas.</p> <p>Creemos que debe haber información detallada y transparente de dominio público sobre el uso de las tecnologías para propósitos electorales tales como: software, aplicaciones, infraestructura tecnológica, servicios de análisis de datos, &nbsp;profesionales y empresas implicadas en construcción y consultoría de campañas. Además de la rendición de cuentas financieras de donaciones y proveedores, es necesario que haya también transparencia sobre las tecnologías utilizadas en una campaña.</p> <p>Rechazamos la manipulación de la percepción de la opinión pública sobre el debate político realizada a través de la creación y uso de perfiles falsos. Al simular que cuentas de redes sociales son controladas por usuarios humanos reales y simular movimientos políticos sin base fueran real, estas técnicas desvían el foco del debate, y muchas veces sirven para inflar o atacar de forma artificial y deshonesta la imagen de las personas.</p> <p>El uso de robots, sin embargo, puede ser beneficioso para la construcción de debate político, pero debe informarse claramente de su uso, puesto que robots que se hacen pasar por humano pueden representar un obstáculo importante para un debate transparente, abierto, colectivo, plural y constructivo.</p> <p>Defendemos la libertad de expresión y la opinión crítica de los ciudadanos en período electoral. No siempre serán los candidatos los que participen en el debate político en las campañas, puesto que Internet hace posible la participación masiva de ciudadanos en la discusión política. Esta posibilidad de expresión airea la discusión política, que debe ser objeto de escrutinio público, que no siempre será manejado de forma limpia. El uso de perfiles que no representan a una persona real, pero que pueden por ejemplo realizar críticas ácidas, hacer comentarios humorísticos o utilizar lenguajes diferentes, tiene un valor democrático importante, pero es fundamental que sus responsables sean reconocidos.&nbsp;&nbsp;</p> <p>Creemos que los datos son valiosos e importantes en las campañas a la hora de mejorar el diálogo entre los candidatos y los ciudadanos, pero su uso debe llevarse a cabo responsabilidad. Estamos en contra de la compra o el robo de datos de terceros sin su consentimiento. Hay que asegurarse de que la recogida de datos de carácter personal es el resultado de una campaña de movilización y que la información sea facilitada de manera consciente e informada. Si la información es poder, el respeto y protección de los datos personales de los ciudadanos debe proteger su autonomía y su capacidad de discutir, informar y elegir sabiendo aquello que las personas que llaman conocen sobre ellos mismos. Nos comprometemos a ser radicalmente transparentes sobre las fuentes de los datos de los ciudadanos que serán utilizados para la campaña electoral.</p> <p>Nosotros, los firmantes de esta carta, creemos que la tecnología puede mejorar la democracia. Por eso nos comprometemos a hacer un uso ético de ellas, siguiendo los principios esta carta, en las elecciones de 2018.</p> <p>Nuestra expectativa es que este esfuerzo colectivo sirva para poner sobre la mesa este debate y para influenciar a la sociedad brasileña con el objetivo de asegurar que las elecciones se lleven a cabo de una manera justa, transparente y democrática.</p> <p>SIGNATARIOS:&nbsp;&nbsp;</p><ul><li>Instituto Update</li><li>AppCivico</li><li>IT&amp;E (Instituto Tecnologia e Equidade)</li><li>InternetLab</li><li>Movimento Transparência Partidária</li><li>Open Knowledge Brasil</li><li>Agência Lupa</li><li>Instituto Alana</li><li>Instituto Ethos</li><li>Fundação Avina</li><li>RAPS</li><li>CIVI-CO</li><li>Aos Fatos</li><li>Bancada Ativista</li><li>Labhacker</li><li>Labic</li><li>Olabi</li><li>Instituto Cidade Democrática</li><li>Instituto Construção</li><li>#MeRepresenta</li><li>NÓS</li><li>Data Labe</li><li>Acredito</li><li>Internet sem fronteiras</li><li>Fundação Cidadania Inteligente</li><li>Quero Previas</li><li>Agora!</li><li>Um a mais</li><li>IDEC</li><li>Muitas</li><li>Politize!</li></ul><p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ricardo-poppi/buscando-soluciones-ante-la-polarizaci-n-y-la-manipulaci-n-en-las-re">Buscar soluciones ante la polarización y la manipulación en las redes</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/CIVICUS/david-kode/interrupciones-de-internet-la-nueva-normalidad-dn-la-represi-n-gubern-0">¿Son los cortes de Internet la &quot;nueva normalidad&quot; de la represión gubernamental? </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/andr-costa-lucena/innovaci-n-pol-tica-en-las-democracias-representativas-de-am-ric">Innovación política en las democracias representativas de América Latina</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/civil-society-organisations/carta-abierta-sobre-el-discurso-de-noticias-falsas-y-e">Fake news y elecciones en América Latina</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> <div class="field-item even"> Mexico </div> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Mexico Brazil Civil society Democracy and government Internet latin america #NãoValeTudo Thu, 04 Jan 2018 16:21:26 +0000 #NãoValeTudo 115502 at https://www.opendemocracy.net Kuczynski y Fujimori: ¿aliados? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jacqueline-fowks/kuczynski-y-fujimori-aliados <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La situación política de Perú es de gravedad. Se ha concretado una nueva alianza. Y llega con el indulto al autócrata Fujimori por Navidad. La cascada de dimisiones de altos cargos del gobierno no es suficiente.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jacqueline-fowks/are-kuczynski-and-fujimori-new-allies">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p>&nbsp;</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Fujimori 2_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Fujimori 2_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una foto del ex presidente Fujimori que cumplía una sentencia de 25 años de prisión es vista afuera del hospital Centenario después de que el presidente Kuczynski lo indultó, en Lima, Perú, el 25 de diciembre de 2017. Foto: Geraldo Caso/ NurPhoto / Sipa USA</span></span></span></p> <p><span class="blockquote-new"><strong>E</strong><strong>ste artículo es producto de la alianza entre Nueva Sociedad y DemocraciaAbierta. Lea el contenido original&nbsp;</strong><strong><a href="http://nuso.org/articulo/kuczynski-y-alberto-fujimori-nuevos-aliados/">aquí</a>.</strong></span><strong>&nbsp;</strong></p><p>Cinco horas antes de la Navidad, un comunicado de presidencia informó que Pedro Pablo Kuczynski había aprobado el indulto humanitario para Alberto Fujimori, condenado en 2009 a 25 años de cárcel. Con el indulto se lo libera luego de pasar doce años en prisión. El autócrata es autor mediato de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, cometidas en 1991 y 1992, y también fue sentenciado por delitos de corrupción, robo y secuestro agravado. Kuczynski aceleró el perdón para evitar que la mayoría fujimorista en el Congreso lo depusiera. El trueque ha generado protestas del antifujimorismo y, desde la Nochebuena, todos los días hay marchas en Lima y en un tercio de las regiones del país.</p> <p>El exbanquero ha pasado un año y medio bajo la presión y obstrucción de Fuerza Popular, el partido liderado por Keiko Fujimori, su rival en las elecciones de 2016. Cinco de sus ministros han sido interpelados o censurados y finalmente destituidos u obligados a renunciar, entre ellos dos ministros de Educación.</p> <p>Durante la campaña presidencial Kuczynski prometió no indultar al reo, pero al justificar su cambio de opinión, la noche del lunes 25, dijo que desde entonces ha “seguido con preocupación el deterior gradual de la salud de Alberto Fujimori”.</p> <p>Fujimori tiene un problema cardiaco y de hipertensión, y pasó por dos cirugías de cáncer a la lengua en 1997 y 2008. El médico Elmer Huerta, uno de los oncólogos peruanos más prestigiosos, ha comentado que sus males son los de cualquier persona de su edad (79 años) y que ningún estudio ha probado que la prisión es un factor para que un cáncer retorne.</p> <p>Sin embargo, la junta médica que recomendó el indulto humanitario refiere que “se encuentra delicado de salud, con diagnóstico médico de un cáncer de alto riesgo en la cavidad bucal”.</p> <p>Diversos especialistas en derechos humanos entre los que se encuentra Carlos Rivera, el abogado de las víctimas del caso La Cantuta, indican que el trámite del indulto ha tenido vicios que podrían implicar su anulación. La fecha de conformación de la junta médica no corresponde con la del pedido de indulto presentado por Fujimori. Además, un médico que trató a Fujimori de las leucoplasias en las décadas pasadas, fue parte del colegiado que recomendó la gracia presidencial.</p> <p>Las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta han merecido resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que el Estado peruano tiene que cumplir. La jurisprudencia de dicho ente supranacional -en el caso Gutiérrez Soler- indica que el Estado “deberá abstenerse de recurrir a figuras como la amnistía, el indulto, la prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad, así como medidas que pretendan impedir la persecución penal”.</p> <p>Rivera ha enviado una comunicación a la CIDH para solicitar la revisión del comportamiento del Estado peruano en el cumplimiento de ambas resoluciones, contravenidas por el indulto a Fujimori. También impugnará el indulto en la justicia nacional.</p> <p>El abogado José Burneo, especialista en derecho penal internacional, participó la tarde del lunes 25 de una de las marchas en el centro de Lima contra la decisión de Kuczynski. Allí comentó que la CIDH podría emitir una medida provisional contra el indulto, una opción más rápida que podría tomar el presidente del tribunal, mientras se espera la sesión ordinaria que realizarán los magistrados a fin de enero.</p> <h3>El plano político-partidario</h3> <p>Mientras tanto, tres congresistas del partido de Kuczynski –Peruanos por el Kambio– y el ministro de Interior, han renunciado desde el anuncio del indulto. Es una incógnita si más miembros del gabinete se apartarán, pues el perdón a Fujimori ha cambiado el contexto político.</p> <p>Cuando el jueves 21 por la noche, el presidente se salvó de la “vacancia presidencial” promovida por Fuerza Popular, el APRA de Alan García y el Frente Amplio -ubicado en la izquierda-, los analistas especulaban que Kuczynski dispensaría por lo menos cuatro ministros. A la primera ministra Mercedes Aráoz, muy cercana al APRA, debido a que ella le sugirió renunciar cuando el fujimorismo hizo público un documento de la empresa brasileña Odebrecht sobre los pagos que realizó a una empresa de Kuczynski –y a la de un socio suyo- en los años en que era ministro del gobierno de Alejandro Toledo y en 2012. También al canciller Ricardo Luna, cercano al fujimorismo y quien se negó a enviar una comunicación a la OEA para solicitar observadores en la sesión del Parlamento en la que votarían el cese del jefe de Estado. Al ministro de Justicia, porque no asistió jurídicamente al presidente cuando se vio acosado por el listado de pagos y reembolsos de Odebrecht, y al ministro de Salud, que tampoco lo respaldó en medio de la mayor crisis política que vivió el exbanquero de inversión desde que asumió el poder en julio del año pasado.</p> <p>El indulto y la respuesta de Alberto Fujimori de respaldar el llamado de Kuczynski a la reconciliación y a “pasar página”, plantea un nuevo contexto: de colaboración declarada entre Peruanos por el Kambio (que tiene ahora 15 escaños en el Parlamento, tras las renuncias) y Fuerza Popular. Los ministros afines al fujimorismo y al APRA podrían ser parte de esa mancuerna explícita y ya no operarían a escondidas.</p> <h3><strong>La indignación fragmentada en la calles</strong></h3> <p>El periodista de investigación Gustavo Gorriti ha dicho que el antifujimorismo es el “partido más grande en el Perú”, y aunque no es precisamente una formación política, es un sector que se reactiva en momentos de crisis y que toma las calles.</p> <p>El jueves 21, la primera ministra Aráoz aseguró que “el Gobierno no negocia indultos”, mientras el ministro de Defensa y varios congresistas del oficialismo convencían a otros parlamentarios de votar contra la destitución de Kuczynski garantizándoles que el perdón a Fujimori “no estaba en agenda”. Sin embargo, en 48 horas, el presidente lo indultó. La mentira ha indignado a un gran sector de la población, especialmente jóvenes, que desde la noche del 24, en Nochebuena, salieron al centro de Lima a protestar contra Kuczynski y a gritar “Fujimori nunca más”.</p> <p>Los manifestantes llegaron incluso antes de medianoche a la esquina de la casa del presidente y fueron reprimidos por la policía. La violencia policial se repitió la tarde del martes en el centro histórico de Lima y en barrios cercanos en una movilización de unas 5.000 personas. También hubo manifestaciones en otras ocho ciudades del país. Las movilizaciones continuarán en los próximos días para resistir lo que juzgan la vuelta del autoritarismo de los años 90.</p> <p>La situación política de Perú es de gravedad. Se ha concretado una nueva alianza. Y llega con el indulto al autócrata Alberto Fujimori.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/carlos-alberto-adrianz-n/indultar-fujimori-un-negocio-arriesgado">Indultar a Fujimori: un negocio arriesgado</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/aldo-macedo-huam-n/per-2016-una-democracia-bajo-tutela-autoritaria">Perú 2016: ¿una democracia bajo tutela autoritaria?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/latinnews/kuczynski-gana-por-un-pelo-en-per">Kuczynski gana por un pelo </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Peru </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Peru Conflict Democracy and government Jacqueline Fowks Thu, 04 Jan 2018 10:52:50 +0000 Jacqueline Fowks 115496 at https://www.opendemocracy.net El interminable ciclo de carnicería en El Salvador https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/sonja-wolf/el-interninable-ciclo-de-carnicer-en-el-salvador <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En los últimos años, las pandillas callejeras han empezado a ejercer su influencia en el sector de la seguridad del país y los gobiernos locales. Pero el Salvador tiene una larga historia de violencia promovida por el Estado.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/sonja-wolf/endless-cycle-of-carnage-in-el-salvador">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-13481778_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-13481778_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="265" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Algunos líderes de la pandilla Mara Salvatrucha asisten a una misa en la Penitenciaría Central de Ciudad Barrios, 130 millas al noreste de San Salvador (El Salvador). Foto: Edgar Romero/DPA/PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo se publica como parte de nuesta serie&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/luc-dammert-francesc-badia-i-dalmases/qu-violencias-en-am-rica-latina">¿Qué violencias en América Latina?&nbsp;</a></strong></em>en colaboración con la Facultad de humanidades de la Universidad de Santiago de Chile</p><p>Las pandillas callejeras de El Salvador se relacionan con extorsión, amenazas, violencia sexual y homicidios. Su objetivo no son solo las bandas rivales, sino aquellos que se resisten a sus demandas y podrían estar colaborando con la ley. En los últimos años, las pandillas han provocado de manera creciente desplazamientos forzados de las áreas urbanas marginales y han empezado a ejercer su influencia en el <a href="http://www.laprensagrafica.com/2017/08/05/615-militares-separados-por-vinculos-con-pandillas">sector de la seguridad</a> del país y los <a href="http://www.laprensagrafica.com/2016/06/07/alcaldia-apopa-facilitaba-carros-gasolina-sueldos-y-cobro-de-extorsion-a-pandilleros">gobiernos locales</a>. Grupos como MS-13 y Barrio 18 se han vuelto más estructurados y más clandestinos a resultas de las políticas de mano dura promovidas por primera vez en 2003, como estrategia electoral, por parte del partido conservador ARENA.</p> <p>Desde 2009, el FMLN - la antigua organización guerrillera y actual partido en el gobierno - ha seguido en la línea de aparentar firmeza con el crimen. Una tregua temporal con las pandillas, <a href="https://www.elfaro.net/es/201203/noticias/7985/">promovida por el gobierno de Mauricio Funes</a> para poner coto a la tasa de homicidios, se rompió por incumplimiento del compromiso gubernamental de crear empleos y servicios para jóvenes pandilleros. Aunque en el período previo a la campaña presidencial de 2014, <a href="http://www.elfaro.net/es/206005/salanegra/18560/El-FMLN-hizo-alianza-con-pandillas-para-la-elecci%C3%B3n-presidencial-de-2014.htm">los dos principales partidos</a> se reunieron en privado con líderes de las pandillas y les contrataron para <a href="http://www.elfaro.net/es/201603/el_salvador/18210/Excandidato-Quijano-y-Muyshondt-en-contradicci%97n-sobre-la-validez-de-dialogar-con-pandillas.htm">movilizar a los votantes</a>, en público han venido rechazando enérgicamente la idea de otro alto el fuego.</p><p class="mag-quote-center">Los agentes, al ser emboscados por pandilleros armados, devuelven el fuego en legítima defensa y, por lo general, terminan matando a la mayoría, cuando no a todos, los atacantes.</p> <p>El final de las conversaciones de paz coincidió con una nueva escalada de la violencia por parte de las pandillas, con un incremento de los <a href="http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/10714839.2017.1373947">ataques contra agentes de policía</a>, militares y sus familias. Como parte de la guerra que está llevando a cabo contra las pandillas, la policía ha protagonizado muchos "enfrentamientos". En estos eventos supuestamente fortuitos, los agentes, al ser emboscados por pandilleros armados, devuelven el fuego en legítima defensa y, por lo general, terminan matando a la mayoría, cuando no a todos, los atacantes. Este relato a menudo puede ser verdad. Pero las investigaciones demuestran que ha habido casos de oficiales de policía <a href="http://www.salanegra.elfaro.net/es/201507/cronicas/17205/La-Polic%C3%ADa-masacr%C3%B3-en-la-finca-San-Blas.htm">que han ejecutado deliberadamente a presuntos pandilleros</a>, masacrando a veces también a civiles inocentes, y que luego han ocultado las pruebas de los hechos. <a href="https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20848/%EF%BF%BDDescarto-y-niego-cualquier-responsabilidad-del-Estado-en-violaciones-a-derechos-humanos%EF%BF%BD.htm">Sin embargo, el gobierno ha rechazado sistemáticamente</a> la existencia de ejecuciones extrajudiciales y no se expedienta ni se lleva a juicio a los oficiales que cometen asesinatos.</p> <p>De hecho, El Salvador tiene una larga historia de violencia promovida por el Estado. Las primeras fuerzas policiales de que dispuso el país se crearon a principios del siglo XX, recibieron entrenamiento militar y estuvieron bajo el mando del Ministerio de Defensa. Con reputación de ser un cuerpo corrupto y de cometer múltiples abusos, se encargó de reprimir brutalmente tanto la disidencia como las revueltas. A los campesinos hambrientos que protestaban por las pésimas condiciones laborales se les acusó de ser comunistas empeñados en derribar el orden establecido y fueron aniquilados. Durante la guerra civil (1980-1992), las Fuerzas Armadas (FAES) llevaron a cabo una campaña de contrainsurgencia en las zonas rurales dirigida contra los combatientes y los civiles que se consideraban simpatizantes de la guerrilla. En las áreas urbanas, los escuadrones de la muerte, integrados por policías y militares y financiados por familias adineradas que deseaban ver aplastado el levantamiento, eliminaron a estudiantes, maestros, sindicalistas y sacerdotes sospechosos de "terrorismo".</p> <p>Tras el fin del conflicto armado, las Naciones Unidas pidieron el desmantelamiento de esos grupos, pero los escuadrones de la muerte han ido resurgiendo periódicamente. El caso más infame hasta la fecha es quizás el de Sombra Negra, que entre 1994 y 1995 asesinó sumariamente a presuntos delincuentes, en su mayoría miembros de pandillas, en la ciudad de San Miguel. El grupo incluía a políticos locales, hombres de negocios y policías, entre ellos César Flores Murillo, actual Director Adjunto de la Policía Nacional Civil (PNC). Ninguno de ellos fue condenado.</p> <p>Los Acuerdos de Paz de 1992 eliminaron el antiguo cuerpo de policía, crearon la PNC en su lugar y ordenaron a las FAES que renunciaran al control de la seguridad. Establecer un cuerpo profesional de orden público en un plazo relativamente corto resultó ser muy complicado. Para subsanar la demanda de personal experimentado, se creó un sistema de cuotas que, en un primer momento, permitió el ingreso a la PNC de civiles, ex guerrilleros y miembros investigados de las anteriores fuerzas de seguridad. El cuerpo recién creado tenía que ser civil, democrático y comprometido con los derechos humanos y con el concepto de policía comunitaria, pero tuvo que enfrentarse a unos niveles de delincuencia crecientes y pronto quedó descartada por ineficaz. En 1993, las FAES volvieron a apoyar a la PNC en tareas de orden público y las anunciadas reformas policiales no llegaron a completarse.</p> <p class="mag-quote-center">La intimidación y la corrupción para beneficio propio llevan a muchos agentes a confabularse con miembros de las pandillas callejeras o grupos delictivos organizados</p><p>Desde entonces, la PNC ha experimentado una serie de problemas que han mermado su capacidad para controlar el crimen y la actividad de pandillas. La infraestructura y el equipo de que dispone están en condiciones deplorables, los salarios de los agentes son muy bajos y las promociones arbitrarias. Los derechos humanos se resaltan en las aulas de formación, pero muchos agentes consideran que representan una limitación innecesaria para llevar a cabo sus funciones. Además, los veteranos del ejército que se unen a la academia de policía en busca de un sueldo ligeramente mejor que el de las FAES, resultan difíciles de reciclar y contaminan una institución que se supone que no percibe a los ciudadanos como enemigos. La intimidación y la corrupción para beneficio propio llevan a muchos agentes a confabularse con miembros de las pandillas callejeras o grupos delictivos organizados, a filtrar información reservada, a vender armas y municiones, o simplemente a hacer la vista gorda ante el crimen.</p> <p>Los mecanismos de rendición de cuentas son ineficaces, en particular en los casos de investigaciones por excesiva violencia policial en las que están implicados oficiales de rango superior. Las violaciones de los derechos humanos son de hecho tan frecuentes que la PNC es la <a href="http://elmundo.sv/pnc-continua-siendo-la-institucion-mas-denunciada/">institución que motiva más denuncias</a> ante el Defensor del Pueblo. Los abusos incluyen <a href="http://www.salanegra.elfaro.net/es/201507/cronicas/17148/Aqu%ED-ya-no-caben-m%E1s-m%E1tenlos.htm">maltratos</a> durante la detención y captura, redadas y arresto, pero también detenciones arbitrarias prolongadas, <a href="https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Condenan-a-policias-por-torturar-a-un-joven-en-una-subdelegacion-20171013-0065.html">torturas</a>, homicidios y <a href="http://www.laprensagrafica.com/2016/05/07/nac0705-policiasgruposexterminio">asesinatos por encargo</a>. La corrupción y la brutalidad manchan la reputación de la policía y erosionan muy severamente la confianza ciudadana en la institución.</p> <p>Las cuentas de redes sociales administradas por agentes a título personal ofrecen algunas pistas de cómo perciben ellos su situación y el desafío de reducir la inseguridad en El Salvador. La policía se siente desmoralizada por las difíciles condiciones de trabajo, indignada por los privilegios de sus superiores, bajo presión por conseguir resultados y vulnerable ante los ataques de las pandillas. A pesar de sus recursos limitados, intentan hacer su trabajo lo mejor que pueden, incluso llegando al extremo de matar a presuntos pandilleros. Su actividad en las redes sociales revela cómo los agentes localizan a sus víctimas y celebran sus muertes y ofrece imágenes de los resultados de esas "batallas victoriosas" acompañadas de comentarios que utilizan un lenguaje deshumanizador ("ratas", "terroristas", "parásitos"). Los agentes expresan su insatisfacción ante un sistema judicial laxo, que permite que los perpetradores salgan libres. Se sienten además menospreciados a pesar de sus heroicos esfuerzos e injustamente criticados por los defensores de los derechos humanos.</p> <p>Si consideramos la existencia de un descontento generalizado con la violencia crónica en el país, de expectativas de soluciones rápidas, así como de un <a href="http://www.elsalvadortimes.com/articulo/judiciales/guillermo-gallegos-urgente-necesario-declaratoria-emergencia-incremento-asesinatos-policias/20170828113733027462.html">apoyo tanto social como político</a> para el exterminio social, es poco probable que este ciclo de carnicería en El Salvador vaya a terminar pronto.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/luc-dammert-francesc-badia-i-dalmases/qu-violencias-en-am-rica-latina">¿Qué violencias en América Latina?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jonathan-d-rosen/estrategias-contra-pandillas-en-am-rica-central-laprisi-n-y-la-ma">Estrategias contra-pandillas en América Central: prisión y mano dura no funcionan</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/efren-lemus/el-salvador-del-di-logo-la-muerte">El Salvador: del diálogo a la muerte</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> El Salvador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta El Salvador Conflict Democracy and government Sonja Wolf Wed, 03 Jan 2018 10:10:36 +0000 Sonja Wolf 115493 at https://www.opendemocracy.net Pobreza, desigualdad y discriminación en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/maryluz-barrag-n/pobreza-desigualdad-y-discriminaci-n-en-am-rica-latina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Cuando los gobiernos buscan disminuir la discriminación por pobreza y asegurar el acceso al disfrute de derechos, deben al mismo tiempo hacer un esfuerzo por reducir la discriminación por factores históricos.<em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/maryluz-barrag-n/poverty-inequality-and-discriminatuion-in-latin-america"> <strong>English</strong></a></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/7273775672_2f34d92ece_z.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/7273775672_2f34d92ece_z.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente: Clara (via openGlobalRights/DeJusticia) All rights reserved.</span></span></span></p><p>La pobreza es la privación de un bien-estar, es no tener una vivienda digna donde refugiarse, estar enfermo y no recibir los cuidados necesarios, trabajar en condiciones insalubres, no tener la oportunidad de ir a la escuela, entre otras muchas situaciones. Esto marca un alto nivel de vulnerabilidad frente a la garantía de derechos fundamentales. De manera particular, en América Latina y el Caribe, la pobreza tiende a estar íntimamente relacionado con la discriminación y la desigualdad. Es por esto que, toda política de reducción de pobreza en la región debe reconocer estos fenómenos y plantear acciones positivas para contrarrestarlos y no mantenerse neutral ante los mismos.</p><p>La pobreza es causa y consecuencia de violaciones de derechos humanos. Las personas empobrecidas están expuestas a que sus derechos sean frecuentemente desconocidos. Por lo general se enfrentan a un círculo de estigmatización, segregación y discriminación que compromete las garantías de sus derechos a la igualdad y a la vida digna. Del mismo modo, las personas históricamente discriminadas tienden a estar sobrerrepresentadas en el grupo de personas con menores ingresos. Esto, por cuanto las dinámicas de la pobreza también están mediadas por factores de discriminación que influyen en la exclusión de las mujeres, de afros, indígenas, personas con discapacidad, LGBT, entre otros. Ello determina dos cosas: i) que las personas que pertenecen a grupos minoritarios tengan mayor probabilidad de caer en círculos de pobreza y; ii) que existe una mayor desprotección de los derechos de los grupos minoritarios que viven en la pobreza.</p><p>Por ejemplo, el informe sobre pobreza multidimensional de&nbsp;<em><a href="https://www.dejusticia.org/Downloads/UNDP_RBLAC_IDH2016Final.pdf">Progreso Multidimensional: Bienestar más allá del ingreso (2016)</a></em>, indica que muchos miembros de los más de 400 grupos indígenas de la región sufren carencias sistémicas que les hacen difícil alcanzar el nivel de las personas no indígenas. Se afirma que en Guatemala, los niños y niñas no indígenas van a la escuela el doble de años que sus pares indígenas. En Bolivia, Ecuador, Perú y México, los niños y niñas no indígenas cursan entre dos y tres años y medio más de estudios que los que son indígenas. Considerando la importancia de la educación como un factor principal de la movilidad socio-económica, estas limitaciones suponen una afectación grave al derecho a la educación de los niños y niñas indígenas con directas repercusiones en sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.</p><p>En materia de desigualdad, el informe más reciente de la CIDH sobre&nbsp;<em><a href="http://www.oas.org/es/cidh/informes/pdfs/PobrezaDDHH2017.pdf">Pobreza y Derechos Humanos (2017)</a></em>&nbsp;reporta que en el 2014, en América Latina, el 10% de la población acaparaba el 71% de la riqueza, en comparación con la mitad de la población que se encontraba en situación de pobreza, quienes solamente habrían acumulado el 3.2%. En ese contexto, y en términos más específicos, solo el 1% de la población poseía el 40% de la riqueza.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/graph_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/graph_0.png" alt="" title="" width="460" height="192" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Indice Gini en la región. Fuente: CEPAL</span></span></span></p><p>Así también, en el último informe de la CEPAL&nbsp;<em><a href="https://www.cepal.org/es/comunicados/cepal-la-elevada-desigualdad-america-latina-constituye-un-obstaculo-desarrollo">Panorama Social de América Latina 2016</a></em>&nbsp;se había reportado que, a pesar de los esfuerzos realizados por los gobiernos para disminuir la desigualdad, América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigualdad del mundo. Esto coincide con el informe de PNUD&nbsp;<em><a href="https://www.dejusticia.org/Downloads/UNDP_RBLAC_IDH2016Final.pdf">&nbsp;(2016)</a></em>, en el que se afirma que 10 de los 15 países más desiguales del mundo se encuentran en la región.</p><p>Frente a esta problemática y la tendencia de la concentración de la riqueza, resulta indispensable que los Estados de la región, al momento en que se estructuran medidas de desarrollo humano, tengan en cuenta los riesgos de desvío de los recursos de política social y la mayor vulnerabilidad de los grupos minoritarios. Por un lado, la estructuración de controles fiscales más rigurosos del gasto público y una activa participación de la población empobrecida podría limitar el desvió de los recursos destinados a la reducción de la pobreza. La limitada capacidad que tiene este segmento de la población para denunciar y/o hacer veeduría ciudadana a la correcta ejecución de los recursos destinados a programas sociales, facilita el manejo irregular de los mismos. Por ello es necesario poner al alcance de todas las personas, un sistema de información efectivo para que estén enterados de estos recursos, así como procedimientos claros y expeditos de denuncia frente a casos de corrupción. Se trata entonces de un sistema de control en doble vía, con acciones concretas por parte del Estado y que comprometan a la ciudadanía a contribuir en el mejoramiento de sus condiciones de vida.</p><p>Y por otro lado, sin necesidad de entrar en el debate sobre qué resulta más grave si la discriminación por pobreza o la pobreza causada por la discriminación, es indispensable que las medidas para reducir la pobreza tengan en cuenta la forma en que la discriminación histórica de las minorías influye en la distribución de los recursos y en la protección de los derechos. Al momento en que se buscar disminuir la discriminación por pobreza y asegurar el acceso al goce de derechos, debe hacerse un esfuerzo por reducir la discriminación por factores históricos como la raza, etnia, género, orientación sexual, situación de discapacidad, entre otros, por cuanto son elementos que facilitan el empobrecimiento de varios grupos sociales.</p><p>----</p><p>Este artículo apareció previamente en<a href="https://www.dejusticia.org/poverty-inequality-discrimination-latin-america/"> openGlobalRights / DeJusticia</a></p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Conflict Democracy and government Economics Equality Maryluz Barragán Thu, 28 Dec 2017 15:54:40 +0000 Maryluz Barragán 115482 at https://www.opendemocracy.net ¿Son los cortes de Internet la "nueva normalidad" de la represión gubernamental? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/CIVICUS/david-kode/interrupciones-de-internet-la-nueva-normalidad-dn-la-represi-n-gubern-0 <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Estamos empezando a comprender el impacto de los cortes de Internet que llevan a cabo algunos gobiernos. Su uso político representa también una amenaza a la libertad. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/david-kode/internet-shutdowns-new-normal-in-government-repression">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/internet-1971623_960_720_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/internet-1971623_960_720_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="349" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p><strong>Este artículo es parte de nuestra serie sobre la Semana Internacional de la Sociedad Civil 2017, donde CIVICUS y la Asociación de Organizaciones No Gubernamentales de las Islas del Pacífico (PIANGO) reunieron a miembros de la sociedad civil y activistas de todo el mundo para discutir algunos de los desafíos clave de nuestro planeta se enfrenta. Puedes ver más de lo que salió del evento&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/civicus-international-civil-society-week-2017">aquí</a>.</strong></p><p>Una semana antes de Navidad, sin escuchar ninguna noticia, los etíopes supusieron que las protestas antigubernamentales debieron haber sido violentamente sofocadas por las fuerzas de seguridad en algún lugar del país.&nbsp;</p> <p>¿Cómo podrían adivinar? Había una señal reveladora: nadie podía acceder a sus cuentas de redes sociales. De nuevo.&nbsp;</p> <p>El gobierno etíope se encuentra entre al menos 30 administraciones que interrumpieron o cortaron el acceso interno a Internet en los últimos dos años, con el fin de restringir las comunicaciones relacionadas con la disidencia, la acción ciudadana o eventos políticamente delicados.&nbsp;</p> <p>Y, de acuerdo con un <a href="http://www.unesco.de/fileadmin/medien/Dokumente/Kommunikation/EN_WTR_2017_Executive_Summary_web.pdf">informe</a> recientemente publicado por la UNESCO, el uso de esta táctica está en aumento. Impulsados en gran medida por las preocupaciones políticas y de seguridad nacional, las interrupciones de internet ordenadas por el estado están a punto de convertirse en la "nueva normalidad".&nbsp;</p> <p>Y es por eso que las implicaciones de los derechos humanos de aumentar las negaciones de acceso a Internet – las Naciones Unidas declararon el acceso a internet un derecho humano en 2016 – es un tema clave bajo urgente discusión en el Foro para la Gobernanza de Internet (IGF, por sus siglas en inglés), celebrado en Ginebra del 18 al 21 de diciembre de 2017. Un organismo global con múltiples <em>stakeholders</em>, el IGF es reconocido como el foro internacional de mayor alcance sobre la gobernanza de Internet.&nbsp;</p> <p>Las campañas represivas dirigidas a las plataformas online son parte de una tendencia creciente y sin precedentes de restricciones a las libertades fundamentales a nivel mundial, como lo indica <a href="https://monitor.civicus.org/">CIVICUS Monitor</a>, una herramienta online que rastrea las amenazas a la sociedad civil en todos los países.&nbsp;</p> <p>Esta tendencia es una preocupación creciente para los defensores de los derechos humanos, como parte de un patrón mayor de reducción del espacio cívico a nivel mundial. Cómo lidiar con este desafío fue un tema de debate en una reunión de más de 700 líderes y activistas de la sociedad civil de más de 100 países en la <a href="http://www.civicus.org/icsw/index.php/home">Semana Internacional de la Sociedad Civil 2017</a> en Suva, Fiji a principios de diciembre.&nbsp;</p> <p>Antes del advenimiento de Internet y las redes sociales, los gobiernos utilizaban diferentes métodos para restringir la libertad de expresión y evitar que los defensores de los derechos humanos, los miembros de los partidos políticos de la oposición y otros ciudadanos expresaran opiniones que contrarias al gobierno. Los Estados se apoderaban de ediciones completas de los periódicos y censuraban libros para evitar que el público tuviera acceso a esta información influyente. Otros que expresaban puntos de vista contrarios a los del gobierno fueron arrestados y detenidos y se les negó el contacto con el mundo exterior.</p> <p>El fenómeno de los cortes de internet se destacó en Egipto durante la Primavera Árabe, cuando el gobierno egipcio cortó por completo el acceso a Internet durante varios días para evitar que los egipcios se movilizaran y compartieran imágenes de las protestas. A medida que los ciudadanos, los periodistas y las organizaciones de la sociedad civil utilizan cada vez más Internet y las redes sociales para compartir información, estas plataformas se han convertido en las nuevas fronteras de los gobiernos de todo el mundo a las restricciones a la libertad de expresión.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Camerún posee el registro poco envidiable de uno de los cortes más largos del mundo ... restringiendo el acceso a las redes sociales y en línea durante tres meses.<span>&nbsp;</span></p> <p>La página web de noticias online de Sri Lanka Lanka E-News está bloqueado desde el 8 de noviembre y no se puede acceder normalmente desde el país. El acceso a la página web fue bloqueado después de que publicó revelaciones sobre corrupción en el proceso de adquisición de vehículos para el estado. En India, la democracia más grande del mundo, Internet se ha cortado más de 29 veces desde el comienzo de 2017. En comparación con 31 cortes en 2016, el número de interrupciones de Internet en India supera el de cualquier otro país en el mundo. Le sigue Pakistán, Turquía, Iraq, Siria y Etiopía, según <a href="https://www.accessnow.org/">AccessNow</a>, una organización que lucha por comunicaciones abiertas y seguras para todos.&nbsp;</p> <p>Al menos otros ocho países africanos como Camerún, República Democrática del Congo, Malí, Marruecos, Senegal, Sudán del Sur, Somalilandia y Togo han interrumpido el acceso a Internet este año. La duración de estos cortes ha variado de unas pocas horas a varios meses. Camerún tiene el récord poco envidiable de uno de los cierres más largos del mundo después de que el régimen del presidente Paul Biya ordenó a los proveedores de servicios de telecomunicaciones y telefonía móvil restringir el acceso a las redes sociales y online durante tres meses en las dos regiones anglófonas del país donde protestas contra el gobierno eran común.&nbsp;</p> <p>Los gobiernos a menudo afirman que restringen el acceso a Internet para preservar la seguridad, detener el "terrorismo" y proteger la integridad territorial del estado. Cortes o interrupciones también son impuestos durante períodos políticamente sensibles como elecciones y antes o después de protestas masivas. En Camerún, hubo cortes de Internet en abril de 2017 durante <a href="http://www.civicus.org/index.php/media-resources/media-releases/2722-civicus-urges-release-of-cameroonian-activists">protestas</a> &nbsp;exigiendo el fin de la marginalización socioeconómica, política y cultural de los ciudadanos anglófonos en la nación gobernada por francófonos. Se usaron plataformas online para compartir información sobre las manifestaciones y para publicitar la represión violenta de las protestas pacíficas. Antes del corte, el gobierno envió mensajes a los usuarios móviles advirtiéndoles que evitaran usar las redes sociales para difundir "rumores" y "noticias falsas". Siguió una declaración del Presidente de la Asamblea Nacional que comparó las redes sociales a una "nueva forma de terrorismo."</p> <p>Al igual que en Camerún, las autoridades de Togo cortaron acceso a internet en agosto cuando la sociedad civil y los partidos políticos de oposición realizaron <a href="http://www.civicus.org/images/Togo_CNSC_Interview_ENG.pdf">manifestaciones</a> en las que se pedían reformas constitucionales y la renuncia del presidente Faure Gnassingbé. El gobierno cortó el acceso a internet para evitar que los manifestantes se movilicen y sus ideas se extiendan a diferentes partes del país. Las demostraciones continuaron.</p> <p class="mag-quote-center">Se estima que se perdieron US$ 2.400 millones a nivel mundial en 2016 como resultado de las restricciones de Internet impuestas por el gobierno.<span>&nbsp;</span></p> <p>La prevención de la propaganda de rumores y la preservación de la ley y el orden son las razones que da el gobierno de la India cuando bloquea el acceso online, generalmente después de protestas o disturbios civiles. A menudo los cortes no tienen explicación. Los grupos de derechos humanos y activistas de defensa online sin embargo dicen que los cortes frecuentes y a menudo inexplicables son una estrategia para frenar la libertad de expresión online. A principios de este año, las autoridades de Bielorrusia cortaron el acceso a Internet para evitar que los manifestantes y los periodistas circularan imágenes y videos que mostraban la violenta dispersión de las protestas pacíficas del Día de la Libertad por parte de las fuerzas de seguridad.&nbsp;</p> <p>El problema se ha generalizado tanto que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprobó una <a href="https://www.article19.org/data/files/Internet_Statement_Adopted.pdf">resolución</a> en junio de 2016 reconociendo que el derecho a la libertad de expresión en Internet es "de creciente interés e importancia" y condenó las "medidas para prevenir e interrumpir intencionalmente el acceso a la divulgación de información en violación del derecho internacional de los derechos humanos y pidió a los Estados que se abstengan y cese esas medidas".</p> <p>Pero la interrupción deliberada de la comunicación en internet también tiene enormes costos económicos. Muchas empresas que dependen de la red no pueden realizar transacciones. Según el <a href="https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2016/10/intenet-shutdowns-v-3.pdf">Brookings Institute</a>, se estima que en 2016 se perdieron US$ 2.400 millones en PIB a nivel mundial como resultado de las restricciones de Internet impuestas por el gobierno.&nbsp;</p> <p>Las redes sociales y otras formas de comunicación digital son cada vez más utilizadas por los ciudadanos para compartir información de manera rápida y eficiente. Muchos gobiernos temen el poder de Internet y las herramientas de las redes sociales, especialmente durante períodos de incertidumbre política. Los gobiernos de Uganda y Gabón impusieron un corte de internet durante las elecciones.</p> <p>Lo que las autoridades no saben es que, al igual que ocurre con las comunicaciones fuera de línea, reprimir las comunicaciones online generalmente no tiene el efecto deseado de frenar la disidencia, la acción ciudadana o incluso la difusión de información.&nbsp;</p> <p>A medida que los estados invaden este espacio, los ciudadanos han encontrado formas de eludir la censura online para comunicarse durante períodos de cortes de internet. En Etiopía, por ejemplo, donde el gobierno tiene el control directo del único proveedor de servicios de internet del país, los usuarios simplemente recurren a las VPN (redes privadas virtuales que usan servidores ubicados en otros países) para evitar los cortes.&nbsp;</p> <p>Algunos han adoptado métodos menos sofisticados como moverse físicamente a los límites de ciudades vecinas o países donde el acceso a Internet sigue disponible cuando necesitan comunicarse. Otros usan redes y software de código abierto como Tor, Psiphon y Ultrasurf que permiten a los usuarios permanecer en el anonimato al ocultar sus direcciones IP y permitirles eludir la censura. Sin embargo, existen riesgos asociados con el uso de dicha tecnología ya que las autoridades interceptan estas redes y herramientas e identifican a los usuarios para imponer cargos criminales.</p><p> El relator especial de la ONU sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión, David Kaye, está recopilando información sobre los cortes de Internet para su informe de 2018 para el Consejo de Derechos Humanos de la ONU (UNHRC). Con ese informe seguro de revelar un impacto global creciente de esta práctica sobre los derechos humanos de los ciudadanos, la esperanza es que el CDHNU, con organismos como el IGF, empiece a encontrar formas de responsabilizar a los gobiernos las violaciones de los derechos humanos y los costos económicos.</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta David Kode Fri, 22 Dec 2017 18:14:56 +0000 David Kode 115470 at https://www.opendemocracy.net ¿Qué futuro para la sociedad civil en Zimbabue? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/CIVICUS/teldah-mawarire-david-kode/qu-futuro-para-la-sociedad-civil-en-zimbabue <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Durante el enfrentamiento entre los militares y el presidente Mugabe que condujo a su histórica renuncia, había esperanza. La sociedad civil de Zimbabue ahora debe reinventarse a sí misma para garantizar que esta esperanza siga viva. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/david-kode-teldah-mawarire/what-future-for-civil-society-in-zimbabwe">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/2.34162344_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/2.34162344_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="336" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, discursa durante un congreso del partido gobernante ZANU-PF en Harare, Zimbabue, el 15 de diciembre de 2017. Fuente: Shaun Jusa/Xinhua News Agency/PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p><strong>Este artículo es parte de nuestra serie sobre la Semana Internacional de la Sociedad Civil 2017, donde CIVICUS y la Asociación de Organizaciones No Gubernamentales de las Islas del Pacífico (PIANGO) reunieron a miembros de la sociedad civil y activistas de todo el mundo para discutir algunos de los desafíos clave de nuestro planeta se enfrenta. Puedes ver más de lo que salió del evento&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/civicus-international-civil-society-week-2017">aquí</a>.</strong></p><p>Muchos zimbabuenses se están preparando para celebrar su primera Navidad sin el único presidente que han conocido.&nbsp;</p> <p>Para algunos, de hecho será una celebración, para otros – particularmente aquellos en la lucha brutal por un cambio social real – será más bien un tiempo para la reflexión y la contemplación.&nbsp;</p> <p>En noviembre, el ejército de Zimbabue obligó al presidente Robert Mugabe, que había gobernado el país desde la independencia hace 37 años, a renunciar. Aunque el golpe fue ampliamente celebrado por los ciudadanos cuando sucedió, los representantes de la sociedad civil y la oposición política ahora están menos entusiasmados con las perspectivas del papel y el lugar de la sociedad civil en un Zimbabue post-Mugabe.</p> <p>Y tienen una buena razón. Cuando el dominio de Mugabe llegó a un abrupto final el 21 de noviembre, despejando el camino para que su ex vicepresidente Emerson Mnagagwa tomara el poder, las expectativas eran altas de que mejoraría el entorno en el que opera la sociedad civil en Zimbabue. Pero las acciones del nuevo presidente, como el nombramiento de un nuevo gabinete que incluye veteranos del partido gobernante ZANU-PF y militares que han sido acusados de atrocidades cometidas en el pasado contra civiles y activistas, junto con el ensordecedor silencio sobre cualquier rol de la sociedad civil y la militarización de ZANU-PF, son todas indicaciones para la sociedad civil que poco puede cambiar sus experiencias bajo el nuevo liderazgo.&nbsp;</p> <p><strong>Espacios cerrados para la sociedad civil en la última década</strong></p> <p>El paso de la sociedad civil a lo largo de las últimas décadas en Zimbabue ha sido doloroso. </p> <p>La represión política y la violencia contra la sociedad civil que hemos visto en el país cambiaron para peor en 2000. El recrudecimiento se dio luego del surgimiento del opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), elecciones parlamentarias ese año y la pérdida de un referéndum por parte del gobierno sobre cambios constitucionales. En una conferencia del partido ZANU-PF en Victoria Falls en 2002, el año de las elecciones presidenciales, Mugabe <a href="http://www.thezimbabwean.co/2007/06/torture-in-zimbabwe-the-scars-we-share-26-06-07/">anunció</a> que "quienes tratan de causar la desunión entre nuestra gente deben tener cuidado porque la muerte les sobrevendrá ..." De hecho, la década se caracterizó por la violencia contra los miembros de la oposición política y la sociedad civil, perpetuados por la policía, las unidades de inteligencia, los miembros de ZANU-PF y la milicia juvenil.&nbsp;</p> <p>El estallido de violencia patrocinada por el estado dio surgimiento a otros grupos formales de la sociedad civil que desafiaron el ataque y contraatacaron. En 2003, el movimiento Las Mujeres se Levantan por Zimbabue (Women for Zimbabwe Arise, WOZA) amplió progresivamente su base de miembros, llegando a 75,000 mujeres y algunos hombres, y organizó regularmente <a href="http://archive.kubatana.net/html/archive/cact/080404civicus.asp?sector=CACT&amp;year=2008&amp;range_start=241">protestas pacíficas</a> contra las violaciones de los derechos humanos al tiempo que alentaba a las mujeres a defender sus derechos. WOZA también organizó cientos de sesiones con las comunidades sobre lo que les gustaría ver en un nuevo Zimbabue. Otros organismos, como el Foro de ONG de derechos humanos de Zimbabue, una coalición de organizaciones de derechos humanos, se crearon en respuesta a la violencia y la tortura infligida a los ciudadanos y creció de 8 miembros a 21.&nbsp;</p> <p>La violencia <a href="http://archive.kubatana.net/html/archive/demgg/070417civicus.asp?sector=cact&amp;year=2007&amp;range_start=391">culminó</a> en marzo de 2007 cuando una reunión de oración en la capital, Harare, convocada por Save Zimbabwe Campaign (La Campaña para Salvar a Zimbabue, una coalición de iglesias y organizaciones de la sociedad civil) fue violentamente reprimida, con el pretexto de que la reunión se organizó para evadir la prohibición de reuniones políticas . Al menos un activista murió y varios otros resultaron heridos cuando la policía disparó munición real a los asistentes.</p> <p class="mag-quote-center">La policía ha reprimido brutalmente cualquier protesta, golpeando y deteniendo arbitrariamente a manifestantes por acusaciones frívolas, siguiéndolas con diversas formas de acoso judicial.&nbsp;</p> <p>Muchos activistas huyeron del país para evitar represalias y formaron organizaciones de la sociedad civil en el exterior para impulsar reformas políticas en Zimbabue. Sorprendentemente, el bloque regional, la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC, por sus siglas en inglés), la Unión Africana (UA) y los países africanos individuales no criticaron públicamente al gobierno de Zimbabue por las atrocidades y la violencia cometidas contra su pueblo.&nbsp;</p> <p>En los últimos años, el estado no ha dejado de atacar a la sociedad civil. A medida que las condiciones económicas seguían siendo nefastas, activistas más valientes salieron a las calles en protesta, incluido el grupo incendiario <a href="http://tajamuka.co.zw/">Tajamuka/Sesijikile</a>. La policía ha reprimido brutalmente todas las protestas, golpeando y deteniendo arbitrariamente a manifestantes por acusaciones frívolas, siguiéndolas con diversas formas de acoso judicial. Los periodistas también se han enfrentado a un entorno igualmente desafiante que incluye ataques físicos del estado y de los actores de ZANU-PF. El trabajo de los activistas que defienden los derechos LGBTIQ también ha sido extremadamente restringido, con poca tolerancia por sus derechos. Los líderes políticos no han demostrado ningún recelo en amenazar a los activistas que acusan de tener una agenda de cambio de régimen.&nbsp;</p> <p><strong>Implicaciones del cambio de liderazgo para la sociedad civil</strong></p> <p>Durante el enfrentamiento entre los militares y el presidente Mugabe que condujo a su histórica renuncia, había esperanzas. Los militares permitieron protestas masivas pidiendo la renuncia de Mugabe, inspirando optimismo para el futuro. Unos meses antes, tales manifestaciones hubiesen sido violentamente reprimidas. Además, el ejército insistió en respetar las disposiciones constitucionales relacionadas con la destitución y el nombramiento de presidentes, y Mugabe fue depuesto de manera no violenta, dando esperanza de que había llegado una nueva era para el país.&nbsp;</p> <p>Otro rayo de esperanza: una semana después de la partida de Mugabe, el activista de derechos humanos y líder del movimiento prodemocrático #ThisFlag, Evan Mawarire, fue exonerado después de que el Tribunal Superior desestimara el cargo de subversión de un gobierno constitucionalmente elegido en su contra. Descrita por el grupo internacional de derechos humanos <a href="https://www.amnesty.org/en/latest/news/2017/11/zimbabwe-dropping-of-pastor-mawarire-charges-must-signal-fresh-start-for-zimbabwe/">Amnistía Internacional</a> como "una víctima de la implacable campaña de Robert Mugabe para criminalizar el disenso", Mawarire había sido enjuiciado desde febrero de 2017 por convocar a protestas masivas contra la corrupción y los desafíos socioeconómicos.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Mnangagwa ha hecho poco hasta ahora para abrir espacios para la participación de la sociedad civil y la oposición política en anticipación a las elecciones de 2018.</p> <p>Esta decisión es una prueba de la independencia judicial en un Zimbabue post-Mugabe, una independencia que debe ser desarrollada por el poder judicial y la sociedad civil, para generar un nuevo respeto por el estado de derecho, aplicado por igual por todos. El impulso de esta sentencia debería sustentarse con la liberación de todos los defensores de los derechos humanos y activistas políticos actualmente detenidos, y de los casos en su contra y de la destitución de otros.</p> <p>Sin embargo, algunas señales preocupantes anublan estos destellos de esperanza. Desde que asumió el poder, el presidente Mnangagwa se ha centrado en fortalecer el papel de los militares en las estructuras de poder, designando a los militares puestos en el partido y altos cargos en el gobierno. Poco ha hecho hasta ahora para abrir espacios para la participación de la sociedad civil y la oposición política en anticipación a las elecciones de 2018. Existe la preocupación de si las organizaciones de la sociedad civil podrán participar libremente en los procesos electorales antes, durante y después de las próximas elecciones, y si las decisiones militares dictan la política.&nbsp;</p> <p>Aunque la represión contra la sociedad civil en la última década obligó a algunos defensores de los derechos humanos y representantes de la sociedad civil a autocensurarse para evitar represalias, muchas organizaciones de la sociedad civil desafiaron la represión para seguir exigiendo reformas y protestar contra las violaciones por parte del régimen y actuar en solidaridad con las víctimas de violaciones. Las elecciones que se acercan rápidamente brindan oportunidades mientras muchos viejos desafíos persisten.&nbsp;</p> <p>La sociedad civil zimbabuense debe reinventarse para reclamar y mantener los espacios que estas oportunidades presentan para permitirles enfrentar los desafíos en un Zimbabue post-Mugabe. Queda mucho por hacer para alinear las leyes con la nueva Constitución, las reformas electorales aún están incompletas y se debe exigir la capacidad del estado para permitir un entorno que permita elecciones libres y justas.&nbsp;</p> <p>Pero al crear las sinergias entre los grupos formales de la sociedad civil que trabajan en gobernabilidad, democracia, derechos humanos, desarrollo social y económico, género y derechos de las mujeres, y los movimientos sociales y activistas individuales que han demostrado su poder en la movilización de los ciudadanos, existe la posibilidad de dejar la era de Mugabe para atrás.</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta David Kode Teldah Mawarire Fri, 22 Dec 2017 16:09:13 +0000 Teldah Mawarire and David Kode 115467 at https://www.opendemocracy.net Estrategias contra-pandillas en América Central: prisión y mano dura no funcionan https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jonathan-d-rosen/estrategias-contra-pandillas-en-am-rica-central-laprisi-n-y-la-ma <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>&nbsp;¿Por qué los jóvenes se unen a pandillas?&nbsp;La respuesta no&nbsp;es&nbsp;fácil, pero las políticas&nbsp;anteriores&nbsp;como la prisión masiva y la <em>mano</em>&nbsp;<em>dura</em>&nbsp;sólo conducen a más violencia. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jonathan-d-rosen/counter-gang-strategies-in-central-america-massive-imprisonment-a">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-14092505.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-14092505.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Miembros de la Mara Salvatrucha asisten a una misa en Ciudad Barrios, San Salvador, El Salvador. Edgar Romero/DPA/PA Images,. All rights reserved</span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo se publica como parte de nuesta serie <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/luc-dammert-francesc-badia-i-dalmases/qu-violencias-en-am-rica-latina">¿Qué violencias en América Latina? </a></strong></em>en colaboración con la Facultad de humanidades de la Universidad de Santiago de Chile</p><p>El Salvador es el hogar de las&nbsp;bandas más&nbsp;violentas&nbsp;en el&nbsp;mundo,&nbsp;tanto&nbsp;la&nbsp;Pandilla de la Calle 18 (Barrio&nbsp;18)&nbsp;y&nbsp;Mara&nbsp;Salvatrucha&nbsp;(MS-13)&nbsp;comenzaron en Los Ángeles,&nbsp;California,&nbsp;en la década de 1960 y 1980 respectivamente.&nbsp;A medida que las bandas han evolucionado con el tiempo&nbsp;crearon&nbsp;problemas de seguridad para&nbsp;el gobierno de los Estados Unidos, la Reforma de Inmigrantes y Responsabilidad del Inmigrante Ilegal (IIRIRA) de 1996&nbsp;dio lugar a la deportación de muchos miembros de las bandas a sus&nbsp;países&nbsp;de&nbsp;origen&nbsp;en América Central.&nbsp;No en vano, tales políticas contribuyeron a la expansión de las pandillas en toda la región.&nbsp;</p><p>En 2012 el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos catalogó al MS-13 como una&nbsp;organización criminal&nbsp;transnacional,&nbsp;tanto la MS-13 y&nbsp;la Pandilla de la Calle 18&nbsp;participaban en una serie de actividades ilícitas, de las cuales la más rentable&nbsp;de estas en El Salvador es la extorsión.&nbsp;Las personas que viven y trabajan dentro de las comunidades están obligadas a pagar el alquiler&nbsp;<em>(renta)</em>&nbsp;a las bandas o pueden enfrentar serias consecuencias.</p> <p>En 2015, El Salvador superó a Honduras como el país que no está en guerra más violento del mundo, con una tasa de homicidios de&nbsp;104 por cada 100.000 habitantes.&nbsp;La violencia de las bandas en 2015&nbsp;superó incluso los días de la violenta guerra civil de El Salvador, que duró desde 1980 hasta&nbsp;1992.&nbsp;En 2016, la tasa de homicidios se redujo a 81,2 por cada 100.000 habitantes,&nbsp;sin embargo, las tendencias siguen siendo problemáticas&nbsp;y sugieren que la violencia continuará sin&nbsp;cesar.</p> <p>Las pandillas&nbsp;y&nbsp;las políticas de gobierno han contribuido a los altos niveles de violencia que afecta al país.&nbsp;En la década de 2000, el&nbsp;gobierno de Francisco Flores puso en marcha&nbsp;la estrategia de&nbsp;<em>Mano Dura </em>para combatir las pandillas y la violencia relacionada con ellas,&nbsp;estas&nbsp;políticas&nbsp;provocaron un aumento en el número de pandilleros arrestados como resultado,&nbsp;la&nbsp;población penal proliferó de una tasa de 130 por 100.000 habitantes en 2000 a&nbsp;567&nbsp;por 100.000 en 2016, el aumento&nbsp;de la población reclusa ha dado lugar a graves problemas de hacinamiento en el sistema penitenciario.</p> <p>Por otra parte, los funcionarios han separados bandas dentro de&nbsp;las cárceles, separación que parece&nbsp;lógica, los funcionarios de prisión no quieren colocar miembros de bandas rivales&nbsp;en las mismas celdas.&nbsp;Sin embargo, estudiosos como José Miguel&nbsp;Cruz,&nbsp;tienen en cuenta que estas estrategias han tenido&nbsp;consecuencias no intencionales. Las prisiones han&nbsp;servido como&nbsp;“escuelas&nbsp;del&nbsp;delito”, a miembros de bandas de diferentes camarillas alojados dentro del mismo complejo penitenciario, comenzaron a establecer contactos y organizarse.&nbsp;En suma, las cárceles se convirtieron en una parte integral de la vida de las bandas, y los líderes de las pandillas&nbsp;“toman las riendas” mientras están encarcelados.</p> <p>Prisiones&nbsp;en todo el&nbsp;país requiere reformas significativas,&nbsp;el sistema penitenciario está plagado de altos niveles de hacinamiento en torno al 348 por ciento,&nbsp;los altos niveles de hacinamiento generan serias preocupaciones sobre violaciones de los derechos humanos debido&nbsp;a&nbsp;las terribles condiciones de vida de los prisioneros.&nbsp;El hacinamiento&nbsp;también&nbsp;puede&nbsp;aumentar la tensión entre&nbsp;los internos&nbsp;y fomentar altos niveles de violencia,&nbsp;además&nbsp;las cárceles salvadoreñas no rehabilitar con eficacia ex miembros de bandas.&nbsp;Los ex presos se enfrentan a grandes desafíos en su intento de encontrar&nbsp;empleo&nbsp;después de salir de&nbsp;prisión,&nbsp;los ex miembros de pandillas enfrentan altos niveles de discriminación por parte de la sociedad,&nbsp;n o sólo los ex pandilleros tienen&nbsp;enemigos dentro de su antigua banda, sino que también tienen que tener cuidado ya que&nbsp;miembros de bandas rivales&nbsp;pueden&nbsp;tratar de&nbsp;hacerles daño.</p> <p>El actual gobierno de Salvador Sánchez&nbsp;Cerén&nbsp;ha seguido un enfoque duro contra el crimen de&nbsp;pandillas en el país.&nbsp;En 2015 la&nbsp;Corte&nbsp;Suprema&nbsp;etiquetó a la Pandilla de la Calle 18 y al MS-13 como terroristas.&nbsp;Estas&nbsp;controvertidas estrategias contra-pandillas&nbsp;han aumentado los niveles de violencia entre los miembros de la policía y pandilleros,&nbsp;y también han contribuido al hacinamiento en las cárceles.&nbsp;El gobierno&nbsp;no puede permitirse continuar&nbsp;encarcelando a tantos jóvenes salvadoreños,&nbsp;nuevas estrategias se deben implementar para reducir el número de personas en el sistema penitenciario y tratar de evitar que los jóvenes se involucren en actividades delictivas&nbsp;y la vida de las&nbsp;bandas.</p> <p>El&nbsp;gobierno de El Salvador&nbsp;está en una coyuntura crítica.&nbsp;Estrategias de lucha contra las pandillas son a menudo populares entre el público porque la gente quiere sentirse segura&nbsp;y que aumenten los niveles de&nbsp;seguridad.&nbsp;Los miembros de las bandas participan del crimen y otros&nbsp;comportamientos&nbsp;delictivos,&nbsp;lo que&nbsp;ayuda a aumentar los niveles de inseguridad en El Salvador.&nbsp;Las duras estrategias de lucha contra las pandillas pueden ayudar al gobierno actual a demostrar a la sociedad la mano dura contra el crimen y la seriedad en la lucha contra las pandillas y la violencia relacionada con estas.&nbsp;</p><p>Sin embargo, la historia demuestra que estas&nbsp;políticas&nbsp;sólo conducen a más violencia y no resuelven muchos de los&nbsp;problemas subyacentes.&nbsp;Estudios, como el realizado&nbsp;por José Miguel Cruz y sus colegas de la Universidad Internacional de la Florida, demuestran que los pandilleros en El Salvador son de comunidades marginadas con bajos niveles de educación.&nbsp;Es importante abordar las causas subyacentes de por qué las personas se unen a pandillas,&nbsp;la solución a estos problemas&nbsp;no&nbsp;es&nbsp;fácil,&nbsp;no existe una solución mágica,&nbsp;sin embargo,&nbsp;la lección de&nbsp;las políticas&nbsp;anteriores&nbsp;como la estrategia&nbsp;<em>de&nbsp;mano</em>&nbsp;<em>dura</em>&nbsp;sólo conduce a más violencia y no son eficaces.</p> <p>Por último,&nbsp;los gobiernos de Centroamérica que se ven afectados por los altos niveles de corrupción, impunidad y desigualdad son lugares propicios para que bandas y otros grupos del crimen organizado operen.&nbsp;A medida que se acercan las elecciones en El Salvador, queda por ver quién ganará y qué estrategias de seguridad se implementarán,&nbsp;estos resultados podrían determinar si las mismas estrategias de <em>mano dura</em> diseñadas para combatir las pandillas y las actividades relacionadas con las pandillas continúan sin disminuir.&nbsp;</p><p>El próximo presidente tendrá que hacer frente a muchos de los&nbsp;problemas de&nbsp;fondo&nbsp;del país, incluyendo los altos&nbsp;niveles&nbsp;de violencia, así como&nbsp;la corrupción y falta de transparencia,&nbsp;instituciones de todo el país, incluyendo el ejecutivo, se han contaminado por los escándalos de&nbsp;corrupción.&nbsp;El ex presidente&nbsp;Antonio&nbsp;“Tony”&nbsp;Saca,&nbsp;por ejemplo, está actualmente encarcelado en&nbsp;La Esperanza Mariona&nbsp;por el robo de cientos de millones de dólares del país,&nbsp;además, el ex presidente&nbsp;Mauricio&nbsp;Funes&nbsp;huyó a Nicaragua tras las acusaciones de corrupción,&nbsp;otras instituciones, como la policía y el ejército, supuestamente han participado en escuadrones de la muerte.&nbsp;</p><p>En resumen, el futuro de El Salvador parece sombrío a menos que las instituciones dentro del país puedan fortalecerse mediante reformas serias.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> El Salvador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta El Salvador Conflict Culture Democracy and government Jonathan D. Rosen Thu, 21 Dec 2017 13:05:48 +0000 Jonathan D. Rosen 115447 at https://www.opendemocracy.net Bolivia y Evo https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bolivia-y-evo <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La obra del gobierno de Evo Morales, uno de los que más ha beneficiado al país en toda su historia, se empaña ahora con la pretensión de permanecer en el poder.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/EVO MORALES.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/EVO MORALES.jpg" alt="" title="" width="460" height="368" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Presidente Evo Morales. La Paz. Bolivia. José Luis Quintana/Getty Images. All rights reserved</span></span></span></p><p>La secretaria ejecutiva de la comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, afirma: “hay mucha confianza en el desarrollo de Bolivia, puesto que tiene buenos resultados en crecimiento, inversión extranjera, reducción de la pobreza y desigualdad social”. Según el Informe Mundial sobre Desarrollo Humano de 2014, Bolivia es uno de los países que ha logrado la mayor reducción de pobreza en la región, hasta alcanzar el&nbsp;32% entre el 2000 y el 2012. El 85.2% de la población tienen acceso a agua potable. Entre los logros sociales, uno de los más importantes es la dignificación de pueblos que han sido ignorados por décadas por las élites políticas y económicas del país.</p> <p>Estos son solo algunos de los logros, hay muchos otros. El gobierno de Evo Morales es, con seguridad, uno de los que más ha beneficiado al país en toda su historia.</p> <p>Tal vez sea por eso por lo que resulta decepcionante que una obra de esa magnitud se empañe con la pretensión ilegítima de permanecer en el poder a costa de una violación flagrante de la constitución y de la voluntad popular expresada en las urnas. Grandeza social junto a pequeñez política.</p> <p>Las restricciones a la reelección la establecen 16 constituciones latinoamericanas para garantizar la vida democrática, la efectividad de los derechos políticos, la alternabilidad en el poder, la autenticidad y la igualdad en las elecciones, como principios irrenunciables del Pacto de San José.</p> <p>Cada vez que Evo Morales ganó las elecciones, la ley fue respetada sin comentarios. Ahora, cuando la ley dice que no puede ser reelegido, hay que cambiar la ley.</p> <p><strong>José Zepeda: </strong>¿Está el gobierno boliviano empeñado en someter la ley a los propósitos y deseos del ejecutivo? </p> <p><strong>Carlos Alarcón: </strong>La explicación que ha dado el propio presidente Evo Morales es que lo que ha hecho el Tribunal Constitucional no es modificar la constitución a la luz de la Convención Americana para la defensa de los derechos humanos y civiles de los habitantes de la región.</p> <p>Es una explicación falaz y superficial de los alcances de la sentencia del Tribunal Constitucional. El artículo 168 establece dos contenidos inseparables: uno, el tiempo de mandato, que es de cinco años, y dos, la prohibición de segunda reelección. Ambos contenidos de esa norma, y que solo están contenidos en ella, son como hermanos siameses: no se puede afectar el uno sin afectar al otro. </p> <p>El fallo del Tribunal Constitucional ha declarado inaplicable la segunda parte sin decir nada sobre el tiempo de mandato. Eso demuestra que lo que en realidad ha hecho es usurpar las funciones de un poder constituyente, haciendo dibujo libre del artículo 168. Con el agravante de que no únicamente ha vulnerado un artículo, que estaba obligado a defender, proteger y aplicar, sino que ha dejado de lado dos decisiones soberanas del pueblo: la del 2009, cuando se aprueba la constitución con este artículo, y la del 2016, en el referendo del 21 de febrero, cuando se ratifica. </p> <p>El segundo agravante es que desnaturaliza la interpretación y aplicación del artículo 23 del Pacto de San José, en base a los precedentes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que tiene el sentido inverso del que la ha dado el Tribunal de Bolivia.</p> <p>El artículo 23 fue establecido para evitar que los gobernantes bloqueen las candidaturas de los ciudadanos de a pie y les violen sus derechos políticos fundamentales. Aquí se hace al revés. Se lo pone al servicio del gobernante que ejerce el poder. Al abrir la puerta para que éste se vuelva un poder ilimitado, absoluto y permanente, va contra el ciudadano de a pie, que no tiene ninguna posibilidad de competir en condiciones de igualdad con una candidatura desde el poder. Además, el ciudadano corre el riesgo de que ese poder termine violando sus derechos fundamentales.</p> <p>Desde todo punto de vista, el fallo es cuestionable.</p> <p><strong>JZ: </strong>Tanto usted como otras personalidades del país, entre ellos ex presidentes de la república, han hecho gestiones ante organismos internacionales para denunciar esta situación. ¿Qué acogida han tenido? </p> <p><strong>CA: </strong>Esperamos el registro de la primera denuncia que presentamos antes del actual fallo, por todos los antecedentes de este Tribunal Constitucional. Porque ya hubo en 2013 una declaración en la que se violó el artículo 168 con una disposición transitoria para habilitar constitucionalmente para un tercer mandato tanto al presidente como al vicepresidente.</p> <p>Como las violaciones tenían precedente, presentamos la denuncia señalando que cuando salga este fallo, lo acompañaremos con otro, categórico e irrefutable, de las violaciones a los millones de electores que acudieron a la convocatoria del Estado confiados a depositar su voto en el referendo del 21 de febrero. Ahora, esa decisión mayoritaria ha sido tirada al basurero (el voto por el NO obtuvo 2.686.517 votos, o sea el 51.3%, y el SÍ obtuvo 2.546.135, o sea el 48,7%), como resultado del contubernio entre el gobierno y el Tribunal Constitucional.</p> <p>Además, considero que hay que hacer una denuncia por violación del artículo 3 de la Carta Democrática Interamericana, que reza: “Son elementos esenciales de la democracia representativa, entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos”.</p> <p>El resultado del referendo del 21 de febrero ha sido avalado por el mismo tribunal que ha emitido el fallo. Si en ese momento hubiera existido problema, tendría que haber rechazado el referendo. Lo aceptó. Entonces, de acuerdo con la norma procesal del propio tribunal, este fallo no puede afectar a los actos realizados cuando la norma se la presume conforme a derecho.</p> <p>Con este argumento pido al Tribunal Supremo Electoral que haga una delimitación de tiempos y de aguas. Que aplique el resultado inhabilitatorio del 21 de febrero para las elecciones de 2019. Y que este fallo cuestionable lo aplique el 2024.</p> <p>Señalo que todos los ciudadanos que quieran adherirse a este escrito pueden presentar otros al Tribunal Supremo Electoral.</p> <p><strong>JZ: </strong>Casi siete de diez electores bolivianos votó nulo o en blanco en las segundas elecciones judiciales bolivianas. ¿Cabe interpretar esto como un &nbsp;rechazo directamente relacionado con el fallo del Tribunal Constitucional?</p> <p><strong>AC: </strong>Sobre todo, con el voto nulo, que rodea el mismo resultado del 21f, es un rechazo al fallo y al desconocimiento de la voluntad del pueblo reflejado en las urnas, porque en el voto nulo hubo muchas papeletas con comics, caricaturas, contra determinados actos de corrupción.</p> <p>Si se suma el voto blanco se bordea el 66%. El nulo y el blanco son asimismo un rechazo a las elecciones judiciales por la mala manera en que la Asamblea Legislativa ha obligado al electorado a votar por jueces preseleccionados por el partido oficialista MAS y al servicio de la misma organización.</p> <p><em>En política muchas veces las cosas suceden porque así lo determina el poder y, por el momento, el poder lo tiene el gobierno de Evo Morales. ¿No teme usted que los reclamos jurídicos naufraguen ante la negativa del gobierno y del Tribunal Constitucional?</em></p> <p>Puede que eso ocurra. Pero, también es muy importante que los ciudadanos, dentro del respeto a la propia democracia, al estado de derecho y a la ley -aunque estamos jugando en desigualdad total de fuerzas y de recursos- no nos quedemos inermes frente a avasallamientos que conllevan el socavamiento de las bases de sustentación de la democracia y la soberanía popular.</p> <p>Independientemente de los resultados a nivel nacional e internacional tenemos que hacer todos los esfuerzos para, por lo menos, dejar patente de que este no es un acto normal de un tribunal constitucional, sino que es una maniobra, un fraude procesal, para consumar un fraude político, de engaño al soberano. </p> <p>Tengo más esperanza en el análisis internacional porque se está desnaturalizando&nbsp;la aplicación del Pacto de San José de Costa Rica. Si este precedente se convierte en regla en Latinoamérica todas las bases del pacto se vienen abajo porque está hecho para evitar la tiranía y proteger al ciudadano, y aquí se lo intenta poner al servicio de la tiranía.</p> <p>Tengo la esperanza que los organismos de la OEA den señales y respuestas a los planteamientos de los ciudadanos que nos sentimos afectados por estas decisiones.</p> <p><em>Yo sé que la próxima consulta debería hacérsela a Evo Morales y no a usted, pero tengo la impresión de que esta intención de reelección indefinida del presidente es porque su partido no tiene otra figura. De tal manera que el MAS sin Morales -no digo que esté condenado- pero la posibilidad de ser derrotado aumenta considerablemente.</em></p> <p>Antes de contestarle hago una aclaración sobre la respuesta. El presidente cree que el debate central es si aceptamos o no que participe de la elección y que el voto decide la voluntad popular. Ese no es el problema.</p> <p>El problema es que cualquier presidente tire al basurero la constitución con la decisión soberana del pueblo en dos referendos. A partir de eso ya no hay límites, ni respeto a nada en Bolivia. </p> <p>Por eso digo que a partir de este fallo del Tribunal Constitucional desparece la democracia y el estado de derecho. La única ley que existe es la que le gusta a Evo Morales, porque la ley es Evo Morales. Así de claro.</p> <p>Ese es el problema. No es el por qué se asustan si yo voy de candidato y si ustedes tienen un mejor contrincante me pueden ganar. El problema es que, si un presidente rompe los límites, a partir de ahí estamos en el estado de naturaleza, como decía Rousseau, en donde ya no gobierna la ley, ni la razón, ni la justicia, sino el capricho y la voluntad de los poderosos.</p> <p>Ahora, con respecto a su pregunta, obviamente, este caudillismo secante y tajante, típico de los países latinoamericanos, hace que no existan alternativas de recambio, ni institucionalidad al interior de esas organizaciones.</p> <p>Si el caudillo no puede participar en las elecciones, desaparecería toda la institución. Lo que es negativo y perjudicial para el propio partido oficialista. Ellos no se dan cuenta que incuban un cáncer terminal cuando dependen de una persona y no de una fortaleza organizacional.&nbsp; </p> <p>Si por cualquier razón de vida esa persona no puede ser candidato – olvidándonos del fallo del Tribunal Constitucional -el Movimiento al Socialismo se derrumba- y peor el país, porque la pretensión es que toda Bolivia dependa de su presidente. O sea, no tiene sentido. Esos son los temas de fondo que están escondidos detrás de este debate.</p> <p>Existe u<em>na posibilidad real de desentendimiento regional frente al caso boliviano, bajo el pretexto de no intervención en los asuntos internos de otro país.</em></p> <p>Lamentablemente en Latinoamérica se priorizan los intereses económicos sobre los valores democráticos. Esto hace que, al momento de tomar decisiones frente a clarísimas vulneraciones de la Carta Democrática, como en el caso de Venezuela y ahora en el de Bolivia, algunos países de prestan a este juego y no dan su voto para contrarrestar estas violaciones del orden internacional, porque la Carta Democrática incumbe al conjunto de la región. </p> <p>Pero hay un elemento que diferencia al caso de Bolivia del de Venezuela. En Venezuela hubo un maquillaje cuando se formó de manera burda la Asamblea Constituyente. Eso le dio ropaje de disimulo. En el caso de Bolivia es una decisión que va contra dos referendos en los que el pueblo votó que se debe respetar la norma de prohibición de segunda reelección. Esperemos que este elemento tenga una relevancia significativa en una decisión del ámbito interamericano.</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pablo-stefanoni/evo-for-ever">¿Evo for ever?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bolivia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Bolivia Democracy and government Carlos Alarcón José Zepeda Mon, 18 Dec 2017 12:07:23 +0000 José Zepeda and Carlos Alarcón 115370 at https://www.opendemocracy.net El nuevo (contra) ciclo político chileno https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/alexis-cort-s/el-nuevo-contra-ciclo-pol-tico-chileno <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Chile parece vivir un nuevo revés al cuestionar tardíamente el consenso neoliberal y la lógica política de la transición democrática que permitió su perpetuación<em><a href="https://opendemocracy.net/alexis-cort-s/new-chilean-political-contra-cycle">.&nbsp;<strong>English</strong></a></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33797348_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33797348_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="316" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>La candidata presidencial chilena Beatriz Sánchez muestra su voto en una mesa de votación durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Santiago, capital de Chile, el 19 de noviembre de 2017. Cristóbal Escobar / Press Association. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/openMovements.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/openMovements.png" alt="" title="" width="460" height="59" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Los recientes resultados de las elecciones presidenciales en Chile, aunque sorpresivos, confirman una tendencia que ha venido esbozándose desde la elección que llevó a la socialista Michelle Bachelet a su segundo mandato (2014-2018): la emergencia de un nuevo ciclo político abierto y posibilitado por el ciclo de movilizaciones signado por el movimiento estudiantil del año 2011. </p> <p>El “<a href="https://www.opendemocracy.net/kirsten-sehnbruch-sofia-donoso/chilean-winter-of-discontent-are-protests-here-to-stay">invierno chileno</a>” de aquel año continua haciendo eco en el sistema político del país andino. Así lo muestran, entre otros aspectos, la significativa votación de la candidatura presidencial del Frente Amplio (FA), referente fundado hace menos de un año, que reúne a un gran número de agrupaciones de izquierda y que se articula en torno a las figuras de destacados dirigentes estudiantiles de dicho ciclo de movilizaciones. La votación de Beatriz Sánchez, la abanderada presidencial del FA, alcanzó aproximadamente el 20% de las preferencias, quedando a tan solo 2,5 puntos porcentuales de alcanzar al candidato de la centro-izquierda oficialista Alejandro Guiller, quien finalmente terminó disputando (y venciendo) la segunda vuelta contra el mega-empresario conservador Sebastián Piñera.</p> <p>Esta irrupción electoral se tradujo en la elección de 20 diputados y 1 senador por parte del FA, prácticamente equiparando a la actual alianza de gobierno en su representación en la Cámara de diputados y, con ello, convirtiéndose en una fuerza que gravitará sustantivamente en la agenda legislativa del próximo gobierno. Buena parte de los congresistas electos por esta agrupación provienen del mundo social, la mayoría, de hecho, del movimiento estudiantil. Este sector social también obtuvo sendas victorias entre los partidos que apoyaron la continuidad del actual gobierno, representada en la candidatura presidencial del sociólogo y periodista Alejandro Guiller. Ese es el caso, por ejemplo, de la reelecta diputada por el Partido Comunista Camila Vallejo.</p> <p>Es más, al interior de los partidos que apoyaron la continuidad del actual gobierno, los resultados para la representación en el Congreso tendieron a favorecer a aquellos sectores que más se identificaron con las reformas implementadas por Bachelet en su mandato: una <a href="https://www.opendemocracy.net/alexis-cort-s/beginning-of-free-university-education-in-chile">reforma educacional</a> que pretendió demercantilizar el sistema, una reforma tributaria que introdujo una función redistributiva de los impuestos y una reforma política que permitió dejar atrás el sistema electoral legado por la Dictadura, abriendo la posibilidad de que el Congreso representara más fielmente la diversidad del país. En la misma medida, los resultados perjudicaron a quienes, dentro de la coalición del gobierno de Bachelet, se opusieron o buscaron moderar lo más posible la agenda reformista de un mandato que pretendió canalizar y capitalizar institucionalmente las expectativas de cambio abiertas por el movimiento estudiantil de 2011.</p> <h3>¿Un nuevo ciclo político?</h3> <p>Para algunos <a href="http://www.nodoxxi.cl/wp-content/uploads/CC3-Editado-inserto-a1.pdf">autores</a>, sin embargo, no hay indicios suficientes del inicio de un nuevo ciclo político, porque estas reformas de Bachelet no habrían consolidado derechos sociales (sobre todo en el ámbito educacional) y porque la colonización empresarial de las decisiones políticas seguirían vigentes. La “Nueva Mayoría” (NM), la amplia coalición de centro izquierda que apoyó el segundo gobierno de Bachelet y que reunió desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista, sería, más bien, un intento de humanizar el neoliberalismo del período anterior.&nbsp;Para sus críticos de izquierda la NM &nbsp;simplemente&nbsp;&nbsp;renovó a las elites dirigentes mediante la incorporación de liderazgos sociales (sobre todo provenientes del movimiento estudiantil) a los cuadros políticos de la coalición de gobierno y recicló las viejas dinámicas que marcaron una transición democrática que se subordinó al itinerario político que legó la dictadura.</p> <p>A pesar de este escepticismo, el ciclo iniciado el 2011 parece seguir modelando el paisaje político chileno, aunque no necesariamente a voluntad. Es evidente que la irrupción electoral del FA es resultado de esa capacidad modeladora, pero también lo es, aunque como efecto no esperado, la confirmación de un gobierno heredero de la Nueva Mayoría en el poder. </p> <p>Ahora bien, estos síntomas no son el trazo definitorio del nuevo ciclo político. El estallido de las &nbsp;movilizaciones estudiantiles del 2011, permitieron cuestionar el corazón mercantil de la educación y con ello tematizar el consenso neoliberal que reinó desde el golpe de estado de 1973 y hasta ese momento. El fin de este consenso ha alterado completamente el escenario político. Puede que sus consecuencias no sean “hijos deseados” para quienes aspiran a cambios más profundos, pero los recientes resultados electorales muestran, por un lado, el fin del “consenso transicional”, basado en la subordinación de lo político a los equilibrios macroeconómicos, y que dominó la política chilena desde los años ‘90 y, por otro, la consolidación de un “consenso reformista” expresado en el oficialismo de Guiller y en la alternativa de izquierda del FA. Lo más característico de este nuevo ciclo parece ser, entonces, que el escenario político está abierto y se ha potenciado la posibilidad de que la sociedad chilena se construya conflictivamente a sí misma.</p> <p>Para el sociólogo chileno Manuel Antonio <a href="http://www.lom.cl/2b0ca6a7-2811-4124-8f98-4ecb99dc2c73/La-gran-ruptura-Institucionalidad-pol%C3%ADtica-y-actores-sociales-en-el-Chile-del-siglo-XXI.aspx">Garretón</a>, las movilizaciones ocurridas en Chile el año 2011 habrían tenido un alcance para el país tan grande como el mayo del 68 o el levantamiento chiapaneco en 1994 en sus respectivas realidades, ya que expresarían: “más allá de la protesta o rechazo a una determinada situación, una ruptura entre la política clásica de las sociedades modernas y la sociedad civil, los movimientos sociales, la ciudadanía o la gente, o como quiera llamársele, y en ese sentido anuncian una nueva era o época de constitución de los actores y sujetos sociales”. Las movilizaciones eran portadoras de un proyecto societario que entraba en tensión con los actores políticos tradicionales, quitándole parte de la iniciativa política. El mundo político tradicional buscó incorporar el horizonte de expectativas liberado por las movilizaciones, al menos eso fue lo que el gobierno de la “Nueva Mayoría” de Michelle Bachelet pretendió. Sin embargo, la participación electoral del país ha disminuido más que en cualquier otro momento de la historia del país, abriendo, para Garretón, una profunda brecha que se podría sintetizar en la fórmula de “una política sin sociedad y una sociedad sin política”.</p> <p>¿En qué medida los recientes resultados electorales nos obligan a repensar este modelo? Si bien la reemergencia de los movimientos sociales ha permitido cuestionar un modelo neoliberal chileno que ha sido presentado como exitoso y deseable para el resto del continente, mostrando las fisuras del mismo en cuanto proyecto de desarrollo, al mismo tiempo este protagonismo social no ha venido asociado a un incremento, con la misma fuerza, de la capacidad instituyente de este nuevo imaginario. Aunque el segundo gobierno de Bachelet y su coalición (2014-2018), pretendió representar y canalizar ese malestar en una serie de reformas y, a pesar de que se ha producido la emergencia de una izquierda impugnadora (Frente Amplio) en vías de desarrollo, pero con alto impacto electoral; los puentes entre el malestar social y la participación política institucional todavía no terminan de edificarse, aunque ya se esbozan. </p> <p>Los efectos políticos del ciclo reciente de movilizaciones no se han agotado, de hecho, se debe considerar el potencial crítico que puede tener para un escenario de alza de gobiernos pro estrategias neo-clásicas el hecho de que el país modelo del neoliberalismo en la región avance tardíamente a la tematización del consenso de Washington.</p> <h3>Chile y la posible reactivación del giro a la izquierda</h3> <p>En efecto, todo parece indicar que la marea de gobiernos progresistas en América Latina está a la <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/fran-ois-houtart/end-of-post-neoliberalism">baja</a>, sea por las derrotas electorales que los gobiernos de izquierda han sufrido recientemente (Argentina, Bolivia y Venezuela) o por la emergencia de dudosos mecanismos institucionales que han apartado presidentes democráticamente electos de sus cargos (Paraguay, Honduras y Brasil). ¿Cómo concebir la posición de Chile en este reordenamiento de las fuerzas políticas continentales? </p> <p>Se podría afirmar que la política chilena de los últimos 20 años ha tendido a ser más bien <em>contra-cíclica</em> en relación a la realidad regional, es decir, la política del país andino ha acompañado con ritmo propio las tendencias latinoamericanas del poder, anticipando o incorporando tardíamente las inclinaciones del resto de los países del vecindario. La metáfora económica no es casual, busca referenciar, por un lado, la asincronía&nbsp; de los ritmos políticos locales de este país y, por otro, también remarcar las potencialidades contra-tendenciales que eventualmente puede activar Chile en el contexto regional.</p> <p>De hecho, según Jorge <a href="https://www.foreignaffairs.com/articles/south-america/2006-05-01/latin-americas-left-turn">Castaneda</a> el giro a la izquierda latinoamericano contó con dos tipos: una izquierda incorrecta, o sea, populista, refundacional y anti-globalización; y otra correcta, o sea, responsable, moderada e institucionalista. Chile, por la mantención del “consenso neoliberal” en su economía, era la principal encarnación de esta última, siendo un modelo potencialmente atractivo para revertir las aspiraciones post-neoliberales de la región. Ahora bien, con el ocaso del ciclo progresista latinoamericano, cabe preguntarse: ¿en qué medida este nuevo momento político en el país andino marca un descompás potencialmente contra-cíclico en relación al declive progresista que se observa en la región?</p> <p>El fin del giro a la izquierda no quiere decir que los proyectos de ese cariz desaparezcan, lo que retrocede es la dimensión continental de su impronta. Además, por más que se diagnostique el final del ciclo progresista, es probable que sus consecuencias continúen operando más allá de su perecimiento. Aún queda por ponderar la influencia que los gobiernos “refundacionales” ejercen y ejercerán sobre nuevas experiencias de construcción de izquierda en Europa o en otras regiones del mundo, donde el caso de PODEMOS en España, de “Francia Insumisa” y del laborismo de Corbyn han reivindicado esa inspiración. A su vez, habrá que considerar el impacto de vuelta que un posible nuevo ciclo progresista europeo, si es que algo así llega a ocurrir, podría tener en América Latina y en la posible reactivación de estos proyectos a escala regional. Parte de ese retorno ya se refleja en Chile en los resultados electorales recientes del Frente Amplio. </p> <p>Chile parece continuar marchando con un ritmo diferente del resto de la región. Hoy, cuando estos gobiernos, en buena medida, han perdido capacidad para reproducirse o mantenerse en el poder, abriendo paso a gobiernos que recogen trazos del proyecto neo-clásico, Chile parece marcar un nuevo descompás, cuestionando tardíamente el consenso neoliberal y la lógica política de la transición democrática que permitió su perpetuación. Aunque el fin del consenso neoliberal no supone el fin del neoliberalismo, sí contribuye a la deslegitimación de su propuesta y, por tanto, a disminuir el alcance de la vía chilena al neoliberalismo como modelo regional. Es posible que la recomposición de la opción neoliberal en América Latina se realice sin su principal emblema local. En ese sentido, la política chilena, gracias al ciclo de movilizaciones recientes, puede llegar a tener un potencial contra-cíclico en la región, inspirando y viabilizando nuevos proyectos alternativos al neoliberal.</p> <p><em>El autor agradece a Leesa Rasp por la traducción al inglés y Geoffrey Pleyers por sus generosos comentarios. Cualquier error es responsabilidad únicamente del autor.</em></p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/CIVICUS/sebasti-n-vielmas/la-sorpresa-del-frente-amplio-chileno">La sorpresa del Frente Amplio chileno</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/luc-dammert/elecciones-en-chile-certezas-y-desaf-os">Elecciones en Chile: Certezas y desafíos</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jorge-saavedra-utman/un-ni-o-en-un-bus-democracia-neoliberalismo-y-hablarle-extra-">Un niño en un bus: democracia, neoliberalismo y hablarle a extraños</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Chile </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Chile Civil society Democracy and government Ideas Alexis Cortés Sun, 17 Dec 2017 12:44:02 +0000 Alexis Cortés 115367 at https://www.opendemocracy.net Movimientos sociales indígenas: periodismo versus activismo en tiempos de resistencia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jenni-monet/movimientos-sociales-ind-genas-periodismo-versus-activismo-en-tiempos- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Etiquetar a los periodistas nativos americanos como "activistas" simplemente por su herencia cultural ayuda a minimizar aún más la narrativa indígena. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/protest/jenni-monet-journalism-vs-activism">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Dozens of Water Protectors Remain At DAPL Protest Camp After Evacuation Deadline_Michael Nigro_SIPA USA_PA Images.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Dozens of Water Protectors Remain At DAPL Protest Camp After Evacuation Deadline_Michael Nigro_SIPA USA_PA Images.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestantes en el Campamento de Protesta contra la construcción del ducto Dakota Access en Estados Unidos. Imagen: Michael Nigro/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p><em>Este artículo forma parte de&nbsp;</em><a href="https://www.opendemocracy.net/protesta"><em>Protestar es un Derecho</em></a><em>, un proyecto de colaboración con las organizaciones de derechos humanos CELS e INCLO, con el apoyo de la ACLU, que examina el poder de la protesta y su papel fundamental en la sociedad democrática.</em></p><p>Me contactan con frecuencia para hablar sobre el tiempo que pasé reportando desde Standing Rock, el movimiento liderado por indígenas para tratar de detener el Oleoducto Dakota Access. Pero lo gracioso de estas invitaciones es que casi siempre incorporan alguna noción de que estuve allí como activista, y ni siquiera me preguntaron si ese era, de hecho, el caso.</p> <p>Es una suposición común: un periodista nativo americano es lo mismo que un activista nativo americano. Sin duda, hay mucha gente indígena que conozco que se identifica como periodista y activista al mismo tiempo, y eso es maravilloso, necesitamos mensajes positivos y potentes. Desde sus titulares, estos escritores denuncian los problemas actuales de la comunidad tribal y provocan un llamado a la acción. Y funciona para muchos públicos diferentes. Los Pueblos Indígenas reciben un estímulo, los aliados muestran su apoyo y los de afuera intentan captar un mundo desconocido para obtener una introducción a las causas y agendas fundamentales. Juntos, hacen una narración fácil porque requiere poco pensamiento crítico.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Se necesitó una desgarradora noche de policías disparando agua contra los manifestantes para que las principales salas de redacción finalmente enviaran equipos a cubrir el enfrentamiento.</p> <p>Pero esta es la cuestión: Indian Country puede simplifica la situación a veces, y simplificar rutinariamente la narración puede ayudar a perpetuar situaciones como las que vimos en Standing Rock, donde la presencia de los medios fue desigual en el mejor de los casos. Fue una ausencia austera, la falta de periodistas en el terreno durante algunos de los momentos más críticos del movimiento. Se necesitó una desgarradora noche de policías disparando agua contra los manifestantes para que los principales medios finalmente enviaran equipos al lugar del enfrentamiento. Si no hubiera sido por los propios protectores de agua que transmitieron en vivo el episodio en Facebook, muchos hubieran creído lo que escribió el periodista regional de Associated Press, que calificó la helada noche de violencia policial de “escaramuzas". Pero a pesar de que el periodismo ciudadano corrigió el peor desempeño de los medios de comunicación principales, debemos reconocer la relación entre los dos y comenzar a analizar todas las noticias que aparecen en nuestras pantallas.&nbsp;</p> <p>Desde esa helada noche del 20 de noviembre de 2016, hemos visto un desglose de documentación que demuestra que la policía de Dakota del Norte utilizó tácticas de estilo militar, guiadas por un ex agente de la CIA responsable de la firma de seguridad de alquiler, TigerSwan. A partir de las revelaciones de <a href="https://www.desmogblog.com/">DeSmogBlog</a>, <a href="https://theintercept.com/">The Intercept</a> y otras revelaciones abajo hacia arriba, está claro que la policía de Dakota del Norte atacó a los manifestantes, tratándolos de forma similar a "yihadistas"; fueron perfilados como "terroristas", y algunos incluso fueron formalmente acusados de tales delitos.</p> <p>Ante tantos obstáculos interpuestos a personas que piden agua limpia, una vez más, es fácil que un periodista nativo americano sea visto como un activista.&nbsp;</p> <p>Mientras escribo estas palabras el 4 de diciembre de 2017, reflexiono sobre lo que ocurrió hace un año, cuando aproximadamente 12,000 personas se reunieron en la frontera de la reserva de Standing Rock el día en que el gobierno de Obama autorizó el llamamiento para detener la construcción del oleoducto Dakota Access. Los que estaban allí se resistieron, no solo a un proyecto de energía, sino a las muchas otras injusticias que reivindicaba la manifestación durante meses: la violencia sistémica e histórica impulsada por los militares, el racismo ambiental, la marginalización política deliberada y la segregación. La respuesta a estas circunstancias en Standing Rock fue, en última instancia, una resistencia a estas tendencias, y también un lugar para que los Pueblos Indígenas puedan recuperarse de generaciones de trauma.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Cuando decimos que periodistas nativos americanos son ‘activistas’ en la misma oración, sin pensarlo dos veces, eso, automáticamente, perjudica la narrativa indígena&nbsp;</p> <p>En Standing Rock, en este día, 4 de diciembre de 2016, también había equipos de periodistas que literalmente se peleaban por obtener la historia que habían perdido durante meses. Lo sé porque les hablé a muchos de ellos mientras buscaban frenéticamente direcciones, fuentes y hechos que se puedan citar, tantos hechos esenciales. Los camiones satelitales se alinearon a lo largo de la carretera 1806, con vistas a los extensos campos de resistencia. Desde sus puestos, los periodistas grabaron en vivo, citando la profecía de Lakota y explicando la 'serpiente negra', la referencia simbólica que los protectores del agua, o los manifestantes, usaron en referencia al oleoducto.</p> <p>A medida que los principales medios se lanzaban a cubrir los enfrentamientos, como era de esperar, contrataron a "solucionadores" indígenas para llegar rápido a la historia; presentaron imágenes de los 'indios' más coloridos, vestidos con regalías y pintura de la cara; y explicaron los tratados y las consultas, el pilar fundamental de estos acuerdos, como si estuvieran escuchando estos conceptos por primera vez, porque lo estaban.&nbsp;</p> <p>Pero fue el periodismo de abajo hacia arriba que ayudó a dar forma a una historia que los forasteros finalmente entendieron de Standing Rock. Es por eso que cuando llamamos periodistas nativos americanos de ‘activistas’ en la misma oración, sin pensar dos veces, eso automáticamente disminuye la narrativa indígena que ya está agobiada por una crónica ignorancia diaria. Es una injusticia en sí misma y algo a lo que a menudo me enfrento cuando reporto desde Standing Rock, incluido mi propio arresto.&nbsp;</p> <p>El 1 de febrero de 2017, fui detenida mientras conducía entrevistas y tomaba fotos de una manifestación cerca del campamento principal de Oceti Sakowin, donde los protectores del agua habían acampado durante el invierno de Dakota del Norte. A pesar de mostrar mi pase de prensa cuando me lo pidieron y de abandonar la escena cuando la policía me solicitó, me detuvieron durante 30 horas, cinco de las cuales en un garaje helado en el que el capitán de la cárcel me interrogó agresivamente. Me negaron el derecho a una llamada telefónica durante más de un día, y mientras estaba detenida me enteré de que mis compañeros de celda blancos no habían sufrido la humillación de haber sido cacheados, pero que las mujeres nativas americanas, como yo, sí lo fueron. Cuando salí de la cárcel, leí que la policía había mentido al <em>Bismarck Tribune</em> sobre si había presentado mi pase de prensa a los oficiales en el lugar de la manifestación. Lo hice, a pesar de que dijeron que no lo hice. Meses más tarde, aún me enfrento a cargos por invasión de propiedad y por participar en un disturbio, lo que podría resultar en multas y hasta un año de cárcel.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Los sistemas judiciales en pueblos como Mandan, Dakota del Norte, trabajan para desacreditar a los periodistas deteniéndolos y etiquetándolos como "activistas".&nbsp;</p> <p>Por lo tanto, es importante que reconozcamos que arrestaron a un periodista ese día, el 1 de febrero de 2017, no a una activista. Y es importante que la sociedad respete y vea la diferencia entre los dos. Mi declaración no pretende ser una crítica al activismo. Necesitamos más miembros de la resistencia en este mundo. Simplemente no está en mi ADN salir a las calles, lanzar puños y cantar consignas politizadas. Lo que tengo en mi ser es observar cuidadosamente y pensar críticamente sobre estos eventos actuales que moldean nuestras vidas y enmarcar ideas respaldadas por hechos que pueden tener el alcance más extremo con la mayor integridad.</p> <p>Estamos viviendo un día en el que los sistemas judiciales en pueblos como Mandan, Dakota del Norte, trabajan para desacreditar a los periodistas deteniéndolos y etiquetándolos de "activistas". Estas son mujeres como Amy Goodman, una reportera de campo imperturbable y empresaria de medios cuyo trabajo ha sido reconocido en todo el mundo. Y permitir esta forma de pensar no es solo un perjuicio para las personas que caminan sobre la fina línea entre narrativas creíbles y matices, sino que es una carga para la misma democracia que trae el periodismo y la razón por la cual creo que es una de nuestras profesiones más nobles.&nbsp;</p> <p>Y a medida que se expande el movimiento de resistencia en todo los Estados Unidos, gran parte inspirado por el poder de la gente que se reunió en Standing Rock, también debemos darnos cuenta de que hay una guerra contra el periodismo en Estados Unidos y en todo el mundo. Hasta fines de noviembre, la mega cadena de Wal-Mart vendía una camiseta que usaba un humor de mal gusto para sugerir que a los periodistas había que ahorcarlos. Los ejecutivos de la tienda solo acordaron eliminar el artículo de sus estantes después del intenso escrutinio de la comunidad periodística estadounidense. Mientras tanto, según el Rastreador de Libertad de Prensa de EE.UU., se ha informado de ataques contra al menos tres docenas de periodistas en el país.</p> <p>El periodismo de rendición de cuentas se está convirtiendo en una de las profesiones más importantes de nuestro tiempo. Debemos respetar este rol en este momento de resistencia, y pensarlo dos veces antes de usar la etiqueta 'activista'.</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Right to protest Jenni Monet Sat, 16 Dec 2017 13:39:56 +0000 Jenni Monet 115358 at https://www.opendemocracy.net ¿Cómo reprimen las industrias extractivas y los agronegocios a las comunidades rurales de América Latina? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/juan-wahren/c-mo-reprimen-las-industrias-extractivas-y-los-agronegocios-las-comuni <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los conflictos y resistencias que involucran territorios y recursos naturales han estado aumentando en América Latina en los últimos años. ¿Dónde y cómo se están produciendo estos conflictos y quién se ve más afectado? <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/protest/extractivism-latin-america-juan-wahren">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/563503/conga (1)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/563503/conga (1)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Image: Alan/Flickr. Some rights reserved.</span></span></span></p><p><em>Este artículo forma parte de&nbsp;</em><a href="https://www.opendemocracy.net/protesta"><em>Protestar es un Derecho</em></a><em>, un proyecto de colaboración con las organizaciones de derechos humanos CELS e INCLO, con el apoyo de la ACLU, que examina el poder de la protesta y su papel fundamental en la sociedad democrática.</em></p><p>América Latina se encuentra atravesada por el avance acelerado del modelo extractivo. Esta aceleración implica corrimientos de las fronteras productivas a través de la incorporación de nuevas tecnologías a la extracción petrolera y a actividades antiguas como la minería y la agricultura. En todo el continente se verifican procesos de resistencia que, al mismo tiempo que se erigen como alternativas desafiantes al modelo hegemónico, sufren la represión violenta de sus diferentes formas de protesta, a través del uso de la fuerza, la intimidación y el sometimiento a procesos judiciales. </p> <p>En las últimas décadas, el capital profundizó su carácter extractivo. Como veremos, la actividad extractiva contemporánea implica un avance territorial que arrincona, desaloja y despoja las actividades productivas y las poblaciones que habitan esos territorios reconvertidos en la mercancía por excelencia del extractivismo. El modelo extractivo supone la acumulación por desposesión. Este modelo está basado en la ampliación del capital por medio del uso intensivo de la naturaleza, que se constituye como mercancía. </p> <p>Este proceso de acumulación por desposesión se entrelaza con la reproducción ampliada del capital por la explotación del trabajo y por la reproducción financiera del capital a escala global, estas tres formas de acumulación/ampliación se complementan a escala global de forma permanente.</p> <p>Presentamos algunos de los conflictos y resistencias más emblemáticas de América Latina en los últimos años en torno a los territorios y los bienes comunes de la naturaleza&nbsp; o recursos naturales.</p> <h2><strong>Hidrocarburos</strong></h2> <p>La explotación hidrocarburífera ha generado desde sus comienzos grandes conflictos territoriales, por el poder económico y político que significa el control de este recurso natural en un sistema capitalista cuya reproducción depende de la energía fósil. La actividad hidrocarburífera ha causado innumerables conflictos entre países y guerras civiles. Pero también ha avanzado sobre territorios ancestrales de pueblos indígenas, campesinos y medianos productores. </p><p>Si bien en América Latina el avance sobre estos territorios ocurre desde comienzos del siglo XX; en las primeras décadas del siglo XXI vemos como se registra en diferentes países de la región un nuevo avance de la frontera hidrocarburífera. Esto ocurre de la mano de nuevas tecnologías que permiten extraer petróleo de zonas que anteriormente no eran rentables por sus condiciones geológicas. Son los denominados hidrocarburos no convencionales, cuya técnica principal de extracción consiste en la fractura hidráulica (por ello son más conocidos como <em>fracking</em>) que permite obtener hidrocarburos (<em>shale gas</em> y shale oil) aprisionados en rocas o en arenas compactas (tight gas). De esta manera, sea en el formato convencional o no convencional, en este siglo se observa un creciente ciclo de conflictos por las actividades hidrocarburíferas que afectan diversos territorios de América Latina.</p> <p>En la Argentina se encuentra el yacimiento Vaca Muerta -ubicado en las provincias de Neuquén, Río Negro y Mendoza- que es el más grande de la región, luego de los yacimientos explotados en los Estados Unidos. Se calcula que en Vaca Muerta se han realizado hasta ahora casi 1400 pozos no convencionales. Allí, el avance de la explotación de petróleo y gas convencional y no convencional se encuentra con las resistencias de diferentes comunidades del Pueblo Mapuche en Neuquén (Campo Maripe, Tratayén, Kaxipayiñ, Paynemil, Winkul Newen, entre muchas otras), así como de los pequeños productores campesinos de ganado extensivo o “crianceros” de la región y de medianos productores frutícolas del Alto Valle de Rio Negro y Neuquén. En estos casos, el avance de los hidrocarburos ha generado importantes impactos ambientales y sanitarios a las poblaciones, a partir de derrames y zonas contaminadas por las perforaciones y emanaciones de gas hacia la superficie. También esta actividad ha impactado fuertemente sobre la flora y fauna de la región, ya que incluso hay perforaciones en áreas naturales protegidas como Auca Mahuida.</p><p class="mag-quote-center">Resistencias contra el fracking fueron motivo de diferentes actos represivos por parte de las fuerzas de seguridad provinciales y federales, principalmente contra las comunidades mapuche.&nbsp;</p> <p>Estas resistencias fueron motivo de diferentes actos represivos por parte de las fuerzas de seguridad provinciales y federales, principalmente contra las comunidades mapuche. Tomando solo en cuenta a la Comunidad de Campo Maripe, se registran tres hechos represivos dentro de su comunidad, donde funcionan más de 200 pozos de petróleo convencional y no convencional. La Comunidad de Tratayén fue recientemente desalojada de parte de su territorio comunitario, en el que también funcionan perforaciones hidrocarburíferas. Casi todos los líderes y autoridades comunitarios mapuche se encuentran judicializados por participar de diferentes protestas (cortes de caminos y de rutas, toma de instalaciones petroleras, movilizaciones, etc.) contra el avance de los hidrocarburos en sus territorios ancestrales. Estas resistencias y movilizaciones han logrado establecer la prohibición de esta actividad en más de medio centenar de municipios en todo el país, aunque tanto los gobiernos provinciales como el nacional continúan profundizando una activa política de promoción de la industria hidrocarburífera en general y del <em>fracking</em> en particular.</p> <p>En México, por su parte, la extracción e hidrocarburos no convencionales no se ha expandido tanto como en la Argentina, pero ya se pueden ver sus consecuencias sociales y ambientales. Se calculan casi 30 pozos no convencionales en el país y se ha conformado una organización a nivel nacional, la alianza Mexicana contra el Fracking, que nuclea a comunidades de indígenas, campesinos y pobladores de pequeñas y medianas ciudades que se ven afectados por el fracking, así como a 44 organizaciones sociales que han logrado establecer la prohibición de esta actividad en algunos municipios, como Tanlajás y Xilitla del Estado de San Luís Potosí, el municipio de Cuetzalan en el Estado de Pueblay en cientos de comunidades indígenas y ejidos campesinos de las zonas petroleras.</p> <p>Por su parte, en Colombia, en el municipio de San Martín, hubo diversas manifestaciones y levantamientos populares en oposición al fracking que se estaba empezando a instalar en sus territorios. Por ello, sufrieron intimidaciones, amenazas y represión por parte de la policía en 2016. Estas movilizaciones lograron generar empatía con otras zonas donde también se está comenzando a explorar hidrocarburos no convencionales y en ese mismo año la Asamblea Departamental de Santander rechazó de manera unánime el uso del <em>fracking </em>en ese departamento.</p> <h2><strong>Megaminería</strong></h2> <p>La minería es una actividad constitutiva de la Conquista y el saqueo de América. Gran parte del los países latinoamericanos tienen una fuerte tradición minera y esas riquezas han sido una de las bases de la dominación y dependencia de todo el continente. En las últimas décadas la actividad minera tuvo un nuevo impulso a través de la innovación tecnológica que permite obtener minerales valiosos (oro, plata, entre otros) por medio de la técnica de lixiviación, que consiste básicamente en dinamitar grandes porciones de los yacimientos en las montañas y proceder a separar los minerales valiosos de los que no lo son por medio de una mezcla química que utiliza cianuro y una gran cantidad de agua para ese proceso. Si bien la minería es también una actividad contaminante, la “megaminería a cielo abierto” -tal como se denomina a este proceso de minería a gran escala- provoca fuertes impactos sociales y ambientales, aun mayores que la tradicional minería de socavón.</p><p class="mag-quote-center">Los habitantes de la región de Cajamarca se oponen al Proyecto Conga, un emprendimiento de megaminería a cielo abierto que ha destruido casi 20 lagunas que eran fuentes de agua dulce en la zona.</p> <p>A lo largo de toda la Cordillera de los Andes -y también en selvas y bosques del continente- se encuentran estos grandes emprendimientos mineros y también los movimientos de resistencia. También aquí los pueblos indígenas, los movimientos campesinos y las pequeñas y medianas poblaciones urbanas protagonizan las resistencias y defienden los territorios frente al uso intensivo del agua, la destrucción de los paisajes montañosos y la contaminación de glaciares, arroyos, lagos, ríos y otras fuentes de agua dulce.</p> <p>Un ejemplo paradigmático de estas resistencias contra la megaminería puede observarse en Perú. Los habitantes de la región de Cajamarca se oponen al Proyecto Conga, un emprendimiento de megaminería a cielo abierto que ha destruido casi 20 lagunas que eran fuentes de agua dulce en la zona. Lo mismo sucede con el emprendimiento megaminero de Yanacocha, también en Cajamarca, el emprendimiento aurífero más grande del mundo, así como el de Tía María en Arequipa, al sur del país. </p><p>En todos los casos miles de pobladores, muchos de ellos campesinos e indígenas, han realizado numerosas protestas reclamando el cese o la no implementación de estos emprendimientos a través de petitorios, referéndums, movilizaciones y cortes de ruta. Por estas protestas, que comenzaron en 2002, los pobladores de estas regiones han sufrido fuertes represiones que causaron cientos de manifestantes heridos, decenas de muertos y presos y sometidos a proceso judicial. Al día de hoy, las resistencias a la megaminería son uno de los factores más importantes de movilización social y también de casos e criminalización de la protesta social en Perú.</p> <p>En la Argentina, también las protestas contra la megaminería comenzaron en 2002 con las movilizaciones en la ciudad sureña de Esquel. Sus pobladores, junto a las comunidades indígenas de la zona, se opusieron a la instalación de un emprendimiento megaminero aurífero y lograron frenarlo tras un referéndum donde más del 80% de la población votó en contra de la instalación de la minera. Por ese antecedente, en la Argentina no se aceptaron oficialmente mas referéndum de este tipo para que las poblaciones locales pudieran decidir directamente sobre los emprendimientos extractivos a realizarse en sus regiones. </p><p>Surgieron entonces en diferentes zonas de la cordillera asambleas ciudadanas que se opusieron a distintos emprendimientos megamineros en las ciudades de Tinogasta y Andalgalá (Catamarca), Famatina y Chilecito (La Rioja), Jáchal (San Juan), Tupungato, San Martín, Lujan de Cuyo y Maipú (Mendoza) entre muchas otras localidades de las provincias cordilleranas. En estos casos fueron también las movilizaciones, asambleas y cortes de ruta el repertorio de acción elegido para visibilizar las protestas.</p><p class="mag-quote-center">En todos estos casos el&nbsp;<em>modus operandi</em>&nbsp;de los Estados nacionales ha sido el de la persecución judicial y la represión a las protestas sociales.</p> <p>Simultáneamente en México también se han registrado fuertes movimientos de resistencia a la megaminería en diferentes Estados: Chihuahua presenta 13 conflictos, Zacatecas 12, Puebla 8, Oaxaca 7, Chiapas, Michoacán y Baja California Sur 5 cada uno, Sonora, San Luis Potosí, Durango, Guanajuato y Colima cuatro, Veracruz, Querétaro e Hidalgo 3, Jalisco, Coahuila y Estado de México, con 2; y Baja California, Nayarit, Morelos y Aguascalientes, con uno, respectivamente. En México se registran en la actualidad más de cien conflictos por emprendimientos mineros siendo, según la revista Forbes (2016),&nbsp; el país con mayor cantidad de conflictos mineros de América Latina.</p> <p>En todos estos casos el <em>modus operandi</em> de los Estados nacionales ha sido el de la persecución judicial y la represión a las protestas sociales. En el caso de la Argentina, sin embargo, se sancionaron leyes que en algunas provincias prohibieron la instalación de emprendimientos de megaminería a cielo abierto. Algunas de ellas fueron recientemente derogadas abriendo nuevamente la posibilidad que avancen empresas megamineras en esas provincias, como es el caso de La Rioja.</p> <h2><strong>Agronegocios</strong></h2> <p>Desde fines del siglo XX, la agricultura hegemónica en América Latina se encuentra signada por el denominado “Agronegocio”, que implica una profundización e intensificación de la producción agroindustrial orientada a la provisión de insumos para la exportación, donde priman las lógicas del mercado internacional de <em>commodities</em> y donde la concentración de poder económico y de decisión por parte de algunas empresas sobre las cadenas de distribución y comercialización determina los precios de los productos en detrimento de los pequeños y medianos productores. Este despliegue territorial se da en el marco de grandes innovaciones tecnológicas y de gestión empresarial en forma de red que implicó una hegemonía de los cultivos transgénicos en gran parte de la tierra cultivable de América Latina, como la soja, el maíz, la palma africana y otros cultivos que fueron conformando un paisaje uniforme de oligocultivos orientados a las exportaciones y en grandes establecimientos que generan una mayor concentración de la tierra, en el continente con los mayores índices de desigualdad del mundo, particularmente en relación con el acceso a la tierra.</p> <p>Estos conflictos atraviesan a todos los países de América latina y las protestas y movimientos sociales que resisten este avance territorial del capitalismo agrario son innumerables. En países como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay es donde mayor extensión territorial ha tenido este modelo productivo. También en Bolivia, Colombia, Ecuador y Centroamérica aparece con mucha intensidad el Agronegocio e, incluso, en países como México donde la distribución de la tierra ha sido mucho mayor, este modelo viene creciendo de forma exponencial.</p> <p>Las respuestas más importantes contra el agronegocio la ejercen los pueblos indígenas y diversos movimientos campesinos que desde la década del noventa resisten desalojos e incluso toman tierras para producirlas de una forma alternativa al modelo dominante. El caso más conocido es el de los movimientos campesinos de Brasil, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y el Movimiento de Pequeños Agricultores (MPA), que han recuperado miles de hectáreas en sus ocupaciones y asentamientos. Luego de ocupar, comienzan un proceso productivo alternativo al hegemónico que les permite afianzar en sus territorios la reforma agraria de facto, así como la construcción de la denominada “soberanía alimentaria”. </p><p>Estas ocupaciones han recibido fuertes represalias por parte de los terratenientes y sus guardias privadas y los campesinos también han sufrido la represión de las fuerzas de seguridad públicas. Existen casos de asesinatos de campesinos, así como centenas de heridos, presos y militantes judicializados por ejercer estas protestas, como tomas de edificios públicos y grandes movilizaciones.</p><p class="mag-quote-center">Diversos movimientos campesinos resisten el exponencial proceso de “sojización” del campo paraguayo a costa de sufrir represiones, encarcelamiento y asesinatos</p><p>En la Argentina también existen diversos movimientos campesinos, el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), el Frente Nacional Campesino (FNC), la Organización de Trabajadores Rurales de Lavalle (OTRAL) y más recientemente la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) que resisten desalojos y/o han ocupado tierras para ponerlas a producir bajo esquemas productivos ligados a lógicas campesinas, con un horizonte agroecológico. Por estas ocupaciones, resistencias a desalojos y cortes de ruta hay más de diez campesinos e indígenas asesinados en los últimos diez años –entre ellos, Javier Chocobar, Miguel Galván, Cristián Ferreyra, Roberto López– y Santiago Maldonado, el joven que desapareció en el contexto de la represión de una protesta de una comunidad mapuche en Cushamen en la Patagonia argentina y apareció muerto casi tres meses después. </p><p>Por su parte, en Paraguay diversos movimientos campesinos resisten el exponencial proceso de “sojización” del campo paraguayo a costa de sufrir represiones, encarcelamiento y asesinatos de decenas de campesinos en los últimos diez años. Este esquema se replica en otros países donde el agronegocio se ha fortalecido como modelo de producción hegemónico en los mundos rurales.</p> <h2><strong>Otros conflictos en torno al extractivismo</strong></h2> <p>Además de las mencionadas, existe una serie de actividades extractivas y emprendimientos de infraestructura a gran escala que afectan las áreas rurales del continente americano y generan procesos de lucha y resistencia de diferentes movimientos sociales. Por ejemplo, emprendimientos forestales de pino y/o eucalipto de las grandes empresas papeleras, la construcción de represas hidroeléctricas, plantas nucleares, grandes carreteras, oleoductos, gasoductos, grandes puertos comerciales, etc. que causan importantes impactos sociales y ambientales.</p> <p>Algunas de esas resistencias podemos observarlas en el caso de las comunidades mapuches al sur de Chile, que vienen resistiendo las plantaciones de pinos en sus territorios comunitarios, al tiempo que sufren fuertes represiones por parte de los carabineros, la policía chilena, judicialización y encarcelamiento de sus líderes comunitarios, así como estigmatización y racismo social muy intensos desde los medios de comunicación masivos, parte de la clase política, y una importante porción de la población. En los últimos años se reportan cientos de mapuches judicializados, a los que se suma una decena de presos políticos indígenas, varios asesinados y cientos de heridos por las fuerzas represivas y, cada vez más, la aplicación de la ley Antiterrorista para perseguir a las comunidades mapuche que protestan contra estos emprendimientos extractivos y por la recuperación de su territorio y cultura ancestral.</p> <p>Otro ejemplo es el caso de las comunidades indígenas de los pueblos Moxeños, Tsimanaes y Yuracarés del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure (TIPNIS) en Bolivia que, desde 2011, se oponen a la construcción de una carretera que se proyecta para atravesar el parque nacional y el territorio indígena para unir las regiones de Cochabamba y Beni, que se encuentran actualmente incomunicadas. Esta carretera forma parte del planeamiento de desarrollo regional de infraestructura para Sudamérica (el Plan IIRSA) que promueve obras de infraestructura a gran escala para mejorar la extracción de recursos naturales así como la movilidad de mercancías a través de “corredores interoceánicos” entre el Océano Pacífico y el Atlántico. </p><p>Estos pueblos han realizado movilizaciones y cortes de carreteras para protestar contra este proyecto del gobierno de Evo Morales que mantiene en la actualidad la vigencia de este proyecto y que ha dividido a parte de las comunidades del TIPNIS. Ha generado un punto de inflexión de su gobierno en relación con los movimientos sociales campesinos e indígenas: mientras algunos siguen apoyando al gobierno, otros movimientos protestan y denuncian que, pese a identificarse como un “gobierno indígena y de los movimientos sociales” el gobierno promueve el extractivismo, en actividades relativas a los hidrocarburos, la megaminería, el agronegocio y los grandes emprendimientos de infraestructura, como la carretera del TIPNIS.</p> <h2><strong>Alternativas al modelo hegemónico desde abajo</strong></h2> <p>Dentro del modelo hegemónico extractivo coexiste una serie de formas de vida que se presenta como opuesta: mayormente los pueblos indígenas, los movimientos campesinos, las poblaciones afrodescendientes, los pescadores artesanales y otros actores subalternos de los mundos rurales. Algunos de estos movimientos sociales proponen y construyen en sus territorios formas de vida alternativas a la del modelo extractivo del capitalismo actual.</p> <p>En toda América Latina perviven formas ancestrales de producción de alimentos y de formas de reproducir la vida que conviven, en muchos casos subsumidas, en otros en franca disputa, con las lógicas productivas del capitalismo agrario hegemónico. Estas formas productivas ancestrales -que podemos denominar como alternativas- son llevadas a cabo predominantemente por los pueblos indígenas y comunidades campesinas que habitan gran parte de los territorios del continente. A estos se suman las actividades productivas para el auto sustento en complementariedad con la producción de alimentos para los mercados locales y/o nacionales.</p> <p>También existe una gama diversa de productores de pequeña y mediana escala que, sin ser necesariamente sujetos campesinos-indígenas, producen alimentos para el mercado local y/o nacional por medio de sistemas diferentes, aunque generalmente subsumidos en parte o totalmente a las lógicas de producción, distribución y comercialización del modelo de agronegocios o agroindustrial. Por otra parte, en las últimas décadas se fueron conformando diversas corrientes dentro de la agronomía, ligadas a las luchas campesinas e indígenas, que sistematizaron formas de producción alternativa al modelo hegemónico del agronegocio, realizando un proceso de relación de saberes técnicos y agronómicos con saberes campesinos, indígenas y de otros actores rurales subalternos que cristalizaron en lo que hoy se denomina como <em>agroecología</em>.</p> <p>Estas experiencias presentan alternativas posibles para reproducir la vida en común y producir alimentos sanos y baratos. Son, aquí y ahora, alternativas a las actividades extractivas como los hidrocarburos, la megaminería y el agronegocio que se presentan como las portadoras del “desarrollo” y el “progreso” pero que terminan generando mayores desigualdades sociales, la destrucción de la naturaleza y la desarticulación de otras formas de vida. Es en esas resistencias y en las alternativas que emergen de las luchas campesinas, indígenas y rurales que aparece la esperanza de un cambio social que ya ha comenzado en los territorios en re-existencia de América Latina, Nuestra América.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> <div class="field-item even"> Mexico </div> <div class="field-item odd"> Colombia </div> <div class="field-item even"> Peru </div> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Peru Colombia Mexico Argentina Civil society Conflict Democracy and government latin america Right to protest Juan Wahren Fri, 15 Dec 2017 14:51:25 +0000 Juan Wahren 115350 at https://www.opendemocracy.net Cuba y América Latina: ¿solidarios o cómplices? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/rut-diamint/cuba-y-am-rica-latina-solidarios-o-c-mplices <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los gobiernos latinoamericanos de derecha o de izquierda no parecen preocupados por el futuro de Cuba que condena a sus ciudadanos a vivir estancados en un tiempo que pasó.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29461370.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-29461370.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un graffiti visto dentro de un patio, visto en La Habana Vieja. Imagen: Artur Widak/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>¿Cómo se democratiza un país si el gobierno autoritario se eterniza en el poder? ¿Un golpe de estado llevado a cabo por una facción de las fuerzas armadas es democratizar? ¿Una primavera democrática impulsada por la sociedad civil, las redes sociales y acampadas en las plazas es suficiente?</p> <p>En los últimos años hemos visto con ilusión una primavera democrática que provocó la caída de antiguos dictadores o terminó en guerras civiles o en el ascenso de nuevos dictadores. El duro invierno que siguió a la primavera árabe ha paralizado las ilusiones de activistas y disidentes en otras regiones del mundo y ha originado varias preguntas relevantes para países como Cuba. ¿Cómo se democratiza un país con un modelo económico acabado y un gobierno envejecido? </p> <p>La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), fundada en 2010, se vanagloria de incluir a Cuba entre sus miembros. Sin duda es un éxito que el gobierno cubano se avenga a discutir temas sobre pobreza, desnuclearización o migraciones con sus pares latinoamericanos y caribeños. Es justo que CELAC reclame el fin del bloqueo estadounidense a Cuba. No obstante, esas intenciones chocan con la realidad, ya que muchos países miembros de CELAC rechazan a ciudadanos cubanos y les solicitan requisitos abusivos para otorgarles una visa, o muestran desidia para aceptarlos como refugiados. En realidad, los miembros de CELAC no cuestionan la situación doméstica. Por ello, el presidente de Cuba, Raúl Castro, puede expresar sin eufemismo que la CELAC se propone “respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural”<a href="#_ftn1">[1]</a>. No hay referencias a la democracia<a href="#_ftn2">[2]</a>. No obstante, en las declaraciones de las Cumbres de CELAC se expresa claramente la aspiración democrática: por ejemplo en la Declaración del 2012 en Caracas se lee “conscientes de la aspiración común de construir sociedades justas, democráticas y libres y, convencidos de que cada uno de nuestros pueblos escogerá las vías y medios que, basados en el pleno respeto de los valores democráticos de la región, del Estado de derecho, sus instituciones y procedimientos y de los derechos humanos, les permita perseguir dichos ideales”<a href="#_ftn3">[3]</a>.</p><p class="mag-quote-center">Los gobiernos o los académicos de izquierda se sienten muy incómodos al criticar al gobierno cubano o al enfatizar la necesidad de cambios.&nbsp;</p> <p>Declaraciones similares se incorporaron a los documentos anuales en todas las cumbres de CELAC. Pero esos mismos mandatarios que firman las proclamaciones no alientan al gobierno de Cuba a realizar transformaciones democráticas.</p> <p>Los gobiernos o los académicos de izquierda se sienten muy incómodos al criticar al gobierno cubano o al enfatizar la necesidad de cambios. Es cierto que la información puede ser manipulada por los cubanos en el exilio que, en general, quieren borrar todo vestigio de los logros de la Revolución. Puede ser también manipulada por el propio gobierno cubano. </p> <p>Lo mejor es caminar por las calles de La Habana, Santa Clara o Cienfuegos que enseñan sin tapujos los claroscuros del legado revolucionario. Son ciudades seguras a diferencia de la mayoría de las ciudades latinoamericanas que lideran los índices de ciudades violentas <a href="#_ftn4">[4]</a>. Sin embargo, la pobreza, la desigualdad, las condiciones de vida precarias e insalubres son muy similares a otras ciudades latinoamericanas<a href="#_ftn5">[5]</a>.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-30891897.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-30891897.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen proporcionada por la Presidencia de Venezuela muestra al presidente cubano Raúl Castro y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, asistiendo al XV Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en La Habana, Cuba, el 10 de abril de 2017. Cuba instó el lunes a los países latinoamericanos a unirse frente a la creciente presión de la derecha sobre el gobierno socialista de Venezuela. Imagen: Xinhua/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p> <p>Los derechos y libertades de los activistas, los disidentes y los ciudadanos -que sin ser opositores critican algunos aspectos de la revolución-, no son respetados. Como indica Amnistía Internacional, la estrategia del gobierno es perseguir y encarcelar por un corto período de tiempo, entre 8 y 30 horas, con lo cual evita ser acusado de tener presos políticos o de conciencia<a href="#_ftn6">[6]</a>. En julio de este año se registraron 575 arrestos <em>express</em><a href="#_ftn7">[7]</a>. En otros casos se muestran claras vejaciones a los derechos humanos. La ONG <em>CubaLex</em>, una organización de defensa de los derechos humanos, fundada en 2010, fue allanada sin orden judicial. Dos de los trabajadores fueron apresados y debido a las amenazas recibidas, 13 trabajadores de <em>CubaLex</em> se asilaron en Estados Unidos en junio de 2016. En comunicación con su directora, Laritza Diversent, explicó que la ONG trabajaba en defensa de los derechos humanos tanto relacionados con libertad de expresión como violencia doméstica<a href="#_ftn8">[8]</a>. La organización colaboraba con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas y con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sin embargo, la persecución que sufrieron sus trabajadores por parte del gobierno cubano no tuvo amplia repercusión, y hasta donde sabemos, ningún gobierno latinoamericano salió en defensa de los activistas por los derechos humanos. ¿Quién se atreve a cuestionar el respeto a los derechos humanos en Cuba sin ser acusado de pertenecer a la extrema derecha que permanentemente desea boicotear la Revolución? </p> <p>Durante el período de las transiciones a la democracia en América Latina y el sur de Europa, se sentaron las bases, desde lo académico y lo político, para entender los cimientos de la democracia liberal. &nbsp;Las recetas eran similares. Sin embargo, ello no generó presión alguna para la democratización de Cuba. Muchos académicos y políticos siguen pensando que hay más logros que descrédito en la Revolución Cubana. Las medidas de libertad de prensa, de reunión, de opinión, demandadas a los países del hemisferio en las transiciones, no se invocan para cuestionar un régimen que ya no ofrece bienestar a sus ciudadanos. Así se dejan en manos de una derecha viciada las críticas y la defensa de los principios democráticos.</p><p class="mag-quote-center">La revolución cubana, como la revolución bolivariana, son experimentos sociales con evidentes logros y numerosos fracasos para ofrecer a sus ciudadanos desarrollo económico, social y político.</p> <p>Muchos cubanos, que no son terroristas, ni agentes norteamericanos, ni delirantes, pugnan por mejorar el sistema de la Revolución. Son muy pocos quienes se hacen eco de sus reclamos. La revolución cubana, como la revolución bolivariana, son experimentos sociales con evidentes logros y numerosos fracasos para ofrecer a sus ciudadanos desarrollo económico, social y político. Mientras nosotros lucimos orgullosos la camiseta del Che, ellos sobreviven gracias a la generosidad de sus familiares que lograron salir y trabajar en países capitalistas.</p> <p>Los gobiernos latinoamericanos no tienen la suficiente generosidad para otorgar visas temporarias para que activistas, disidentes, profesores de universidades regionales o jóvenes artistas accedan a un espacio para pensar y discutir libremente, sin miedos y sin restricciones, acerca de su futuro. </p> <p>Un pilar crucial de la democratización en América Latina ha sido la presión internacional para que las voces de quienes no se pueden expresar en su propio país alcancen una audiencia. Como argentinas, no olvidamos que las <em>Madres de Plaza de Mayo</em> tuvieron que hacer campaña fuera del país. Pero los gobiernos latinoamericanos de derecha o de izquierda no parecen preocupados por el futuro de Cuba que condena a sus ciudadanos a vivir estancados en un tiempo que pasó.</p><p>&nbsp;</p> <hr size="1" /> <p><a href="#_ftnref1">[1]</a> Discurso del Presidente de Cuba, Raúl Castro, en la V Cumbre de la CELAC, 25/01/2017, <a href="http://celac.cubaminrex.cu/articulos/discurso-del-presidente-de-cuba-raul-castro-en-la-v-cumbre-de-la-celac">http://celac.cubaminrex.cu/articulos/discurso-del-presidente-de-cuba-raul-castro-en-la-v-cumbre-de-la-celac</a>. </p> <p><a href="#_ftnref2">[2]</a> Los temas centrales de la agenda de CELAC son: Seguridad Alimentaria; Agricultura Familiar; Empoderamiento de la Mujer e Igualdad de Género; Población y Desarrollo; Afrodescendientes; Prevención y Lucha contra la Corrupción; Migraciones; Trabajo; Problema Mundial de las Drogas; Educación; Cultura; Ciencia, Tecnología e Innovación; Desarrollo Sostenible; Medio Ambiente y Cambio Climático; Gestión de Riesgo de Desastres; Infraestructura; Energía; Desarrollo Productivo e Industrial; Cooperación; Mecanismos y Organismos Regionales y Subregionales de Integración; Relacionamiento Extra regional. <a href="http://www.cancilleria.gov.co/international/consensus/clacs">http://www.cancilleria.gov.co/international/consensus/clacs</a>. </p> <p><a href="#_ftnref3">[3]</a> Declaración de Caracas, CELAC, 2012. <a href="http://www.rree.gob.sv/celac/documento-oficial/declaracion-de-santiago-de-la-i-cumbre-celac-santiago-chile-27-y-28-de-enero-de-2013/">http://www.rree.gob.sv/celac/documento-oficial/declaracion-de-santiago-de-la-i-cumbre-celac-santiago-chile-27-y-28-de-enero-de-2013/</a>. </p> <p><a href="#_ftnref4">[4]</a> “The world’s most dangerous cities”, <em>The Economist blog</em>, <a href="https://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2017/03/daily-chart-23">https://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2017/03/daily-chart-23</a> , 31 de marzo 2017.</p> <p><a href="#_ftnref5">[5]</a> García, Iván, “La Habana Vieja rodeada de negocios clandestinos, glamour y pobreza”, <em>Diario Las Américas</em>, <a href="https://www.diariolasamericas.com/america-latina/la-habana-vieja-rodeada-negocios-clandestinos-glamour-y-pobreza-n4117796">https://www.diariolasamericas.com/america-latina/la-habana-vieja-rodeada-negocios-clandestinos-glamour-y-pobreza-n4117796</a> , 21 de marzo 2017.</p> <p><a href="#_ftnref6">[6]</a> <em>Amnistía Internacional</em>, <a href="https://www.amnesty.org/es/countries/americas/cuba/report-cuba/">https://www.amnesty.org/es/countries/americas/cuba/report-cuba/</a>, “Informe Cuba 2016/2017”.</p> <p><a href="#_ftnref7">[7]</a> “Los arrestos arbitrarios crecen en Cuba pese al cambio de política de Trump”, <em>Diario 14ymedio</em>, <a href="http://www.14ymedio.com/nacional/organizacion-independiente-denuncia-arrestos-arbitrarios_0_2265973388.html">http://www.14ymedio.com/nacional/organizacion-independiente-denuncia-arrestos-arbitrarios_0_2265973388.html</a>, 3 de agosto 2017.</p> <p><a href="#_ftnref8">[8]</a> Comunicación telefónica en Junio 2016.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/andr-s-felipe-parra/criticar-venezuela-desde-la-izquierda">Criticar a Venezuela desde la izquierda</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/elizabeth-dore/distintas-generaciones-de-cubanos-recuerdan-fidel-castro">Distintas generaciones de cubanos recuerdan a Fidel Castro</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/fidelidades-latinoamericanas">Fidelidades latinoamericanas</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Conflict Culture Democracy and government International politics Latin America Cuba Laura Tedesco Rut Diamint Fri, 15 Dec 2017 13:39:25 +0000 Rut Diamint and Laura Tedesco 115347 at https://www.opendemocracy.net Honduras, el país donde hasta la policía se hartó del fraude electoral y la violencia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/verenice-bengtsson/honduras-el-pa-s-donde-hasta-la-polic-se-hart-del-fraude-electo <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En un país que vive de crisis en crisis institucional desde el golpe de Estado de 2009, el actual presidente se aferra al poder a pesar de perder supuestamente las elecciones.<strong><em>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/verenice-bengtsson/honduras-country-where-even-police-are-fed-up-with-electoral-fr">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34004524.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34004524.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Partidarios de la oposición protestan durante una manifestación contra presunto fraude electoral en Tegucigalpa, Honduras, el 3 de diciembre de 2017. Una victoria del presidente Juan Orlando Hernández se cierne sobre el horizonte una semana después de las disputadas elecciones presidenciales en Honduras. La oposición acusa al gobierno de fraude electoral y no reconocerá los resultados. La situación podría escalar. Imagen: Delmer Membreno/DPA/PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Tras las elecciones del 26 de noviembre, cuando el Tribunal Supremo Electoral (TES) – con un retraso nunca visto de 10 horas y bajo la presión de los observadores internacionales – anunciaba que el candidato de la Alianza de Oposición Salvador Nasralla aventajaba en un 5% al actual presidente Juan Orlando Hernández, la ciudadanía celebró el triunfo en las redes sociales, si bien aún sospechando la posibilidad de fraude y complicidad institucional e el conteo final. Cabe recordar que el candidato-presidente no debería haber sido candidato a la presidencia, porque la Constitución prohíbe la reelección mediante un artículo <em>pétreo</em> – es decir, en términos jurídicos, imposible de modificar, interpretar o reformar.</p> <p>Ante la ventaja y la tendencia, que parecía irreversible, a favor de la oposición, el presidente del TSE, dándole razón a las sospechas, se negó a reconocer oficialmente la victoria de Nasralla y anunció que debía esperarse el conteo final. En declaraciones posteriores al periódico digital salvadoreño&nbsp;<a href="https://elfaro.net/es/201712/centroamerica/21240/Magistrado-del-TSE-hondure%C3%B1o-%E2%80%9CLa-tendencia-se-revirti%C3%B3-cuando-se-cay%C3%B3-el-sistema%E2%80%9D.htm">El Faro,</a> Ramiro Lobo, magistrado suplente del TSE, aseguraba que el presidente “no quería divulgar los resultados porque su partido, el Partido Nacional, iba perdiendo”. Según él, el sistema de recuento, aunque lento, funcionó como se esperaba en las primeras horas y los días posteriores, en los que “Nasralla tenía una ventaja que ya marcaba tendencia. Pero cuando el sistema se cayó, al volver, ya la tendencia se había revertido y no volvió a cambiar”. &nbsp;Tras el colapso aparente y posterior recuperación del sistema, los resultados divulgados por el TSE mostraban una clara ventaja del candidato oficialista sobre el candidato de la oposición. Gracias &nbsp;a la magia del colapso, se revertía una tendencia que parecía irreversible.</p> <p>Las protestas y bloqueos de carreteras no se hicieron esperar y, con ello, la represión policial y militar. Volvían, como un <em>déjà vu</em>, los fantasmas de la crisis que generó el golpe de Estado de 2009. Sin embargo, la ciudadanía hondureña, muy decidida, se mantuvo en las calles. Entre saqueos al sector privado y bajo acusaciones políticas de unos y otros de ser los causantes del caos, el 1 de diciembre el gobierno decretó el Estado de Sitio durante 10 días, a fin de mantener a la población silenciada en arresto domiciliario. Pero como en épocas anteriores en Argentina, un inédito cacerolazo cobró vida en diferentes ciudades de Honduras, desobedeciendo el toque de queda y retando al poder político.</p><p class="mag-quote-center">Es hora de que se retire, por el bien de Honduras, si todavía le queda algo de dignidad.</p> <p>Lamentablemente, los desafíos costaron vidas. Según el Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Honduras&nbsp;(<a href="http://defensoresenlinea.com/12-muertos-en-protestas-antifraude-en-honduras/">COFADEH</a>), del 30 de noviembre al 4 de diciembre se registraron 12 asesinatos a manos de la Policía Militar en todo el país. El día en que se produjeron más hechos violentos fue el 1 de diciembre, fecha en que entró en vigor la suspensión de las garantías constitucionales.</p> <p>La misión de observadores de la Unión Europea manifestó que permanecería en el país “hasta que concluya el proceso electoral y cada voto emitido sea tomado en cuenta”. &nbsp;Marisa Matias, jefa de dicha misión, expresó asimismo su condena por los disturbios postelectorales, lamentó profundamente las muertes y las personas que resultaron heridas y pidió que se aclarasen en qué circunstancias ocurrieron.</p> <p>En otro hecho sin precedentes, el 4 de diciembre, policías de diferentes grados y los agentes Cobras anunciaron que no obedecerían las órdenes de sus superiores y que declaraban huelga de brazos caídos – es decir, que no acudirían a las calles a reprimir protestantes. A su vez, pedían al TSE que se respetase la voluntad popular y que se llevase a cabo un conteo de votos transparente. Sin embargo, las Fuerzas Armadas y la Policía Militar, creada por el presidente, continuaron – y continúan - activas, de modo que no puede afirmarse que la población haya quedado a salvo del abuso del ejercicio monopólico de la fuerza.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34004522.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-34004522.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen de un oficial de policía tomado durante una manifestación de protesta contra presunto fraude electoral en Tegucigalpa, Honduras, el 3 de diciembre de 2017. Una victoria del presidente Juan Orlando Hernández se cierne sobre el horizonte una semana después de las disputadas elecciones presidenciales en Honduras. La oposición acusa al gobierno de fraude electoral y no reconocerá los resultados. La situación podría escalar. Imagen: Delmer Membreno/DPA/PA Images. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p> <p>Honduras ocupa el lugar 130 en el índice de Desarrollo Humano y, según el Banco Mundial, el 60% de su población vive en situación de pobreza. El servicio de salud básico se encuentra disponible solo para un tercio de la población. Los altos índices de criminalidad y desempleo, la involucración de personajes políticos e influyentes en el narcotráfico, así como la de jóvenes pobres en pandillas y narcomenudeo, dan una idea de la crisis política, económica y social que vive Honduras. Con un salario aproximado de 232 dólares, es sencillo concluir que muchos de esos policías que se plantaron y sus familias pertenecen a esa gran mayoría hondureña que vive en la pobreza. Y que ellos también, al parecer, están hartos de la violencia - física, pero sobre todo estructural.</p> <p>Mientras la comunidad internacional se mantiene impávida, en un país que vive de crisis en crisis institucional desde el golpe de Estado de 2009, el presidente se aferra al poder. &nbsp;La gota que colma el vaso es sin duda el saqueo y la utilización de fondos del Instituto Hondureño de Seguridad Social para financiar campañas políticas del partido del gobierno, cuyos principales autores y beneficiarios se mantienen impunes.</p> <p>La población viene pidiendo la renuncia del presidente desde 2015, con multitudinarias marchas con antorchas. La pretensión de ser reelegido a pesar de la prohibición constitucional ha sido el detonante que explica la amplitud del rechazo y por qué el presidente perdió las elecciones. Es hora de que se retire, por el bien de Honduras, si todavía le queda algo de dignidad.</p> <p>&nbsp;</p> <p>Este artículo fue publicado previamente por <em>Asuntos del Sur</em>.&nbsp;</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Latin America Honduras elections Verenice Bengtsson Fri, 15 Dec 2017 12:00:58 +0000 Verenice Bengtsson 115343 at https://www.opendemocracy.net ¿Por qué lanzamos openMedia? https://www.opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/Por%20qu%C3%A9%20lanzamos%20openMedia/node/115222/edit <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Olvídense de las noticias falsas. El gran capital está distorsionando la libertad de prensa de manera mucho más inquietante: a través de los anuncios publicitarios y mediante la compra de silencios. Esto es lo que nosotros vamos a hacer al respecto. <strong>(</strong><a style="text-decoration-line: underline; font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/mary-fitzgerald/pourquoi-nous-lan-ons-openmedia">French</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">,&nbsp;</span><a style="font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerlad/mi-rt-ind-tjuk-tj-ra-az-openmedia-kezdem-nyez-st">Hungarian</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">,&nbsp;</span><a style="font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/perch-stiamo-lanciando-openmedia">Italian</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">, <a href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/welcome-to-openmedia">English</a></span><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">,&nbsp;</span><a style="font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/waarom-wij-openmedia-lanceren">Dutch</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">,&nbsp;</span><a style="font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/warum-wir-openmedia-ins-leben-gerufen-haben">German</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">,&nbsp;</span><a style="font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/openmedia-Serbian">Serbian</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">,&nbsp;</span><a style="font-weight: 700; font-style: italic;" href="https://opendemocracy.net/openmedia/mary-fitzgerald/openmedia-1">Russian</a><span style="color: #434343; font-weight: 700; font-style: italic;">.)</span></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/563300/unnamed_7_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Hombre leyendo un periódico, 21 de mayo de 2012. Imagen de Flickr / Frank Knaack </span></span></span></p><p>Todos creemos saber lo que son las <em>fake news,</em> las "noticias falsas". Pero es muy probable que tu percepción al respecto varíe según si apoyas o detestas a Donald Trump, si votaste a favor o en contra del Brexit, o de quiénes son tus amigos en Facebook. En menos de 18 meses, el término ha sido tan usado y abusado que de le ha despojado de todo significado:</p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="en"><p lang="en" dir="ltr">Wow, so many Fake News stories today. No matter what I do or say, they will not write or speak truth. The Fake News Media is out of control!</p>— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/915539424406114304?ref_src=twsrc%5Etfw">October 4, 2017</a></blockquote> <script charset="utf-8"></script><p>(<em>Uau! Cuántas historias de Fake News tenemos hoy. No importa lo que yo diga o lo que haga, no escribirán ni dirán la verdad. ¡Fake News! ¡Los medios están fuera de control!)</em></p><h2><strong>Cuando sin noticias es noticia, patrocinado por HSBC&nbsp; </strong></h2><p>Pero ya en 2015, antes de que las 'noticias falsas' fueran cosa conocida, una historia muy real irrumpió en el sitio web de openDemocracy . La dimisión explosiva Peter Oborne del Daily Telegraph, alegando que el periódico había suprimido las investigaciones sobre el banco HSBC, que era un gran anunciante del Telegraph, se convirtió en noticia a nivel mundial.&nbsp;</p><p>El señor Oborne , uno de los comentaristas políticos conservadores más conocidos del Reino Unido, también reveló que este tipo de "protección" editorial se extendía a varios de los principales clientes publicitarios del Daily Telegraph, incluidas empresas como Tesco, el gigante de los supermercados en el Reino Unido. Jay Rosen en NYU lo llamó:</p><p>“Una de las cosas más importantes que un periodista haya escrito sobre el periodismo últimamente, y las revelaciones provocaron que varios periodistas que trabajaban en otros medios acudieran a openDemocracy con historias similares sobre interferencia editorial, o de 'relieve', de los que hablaremos más abajo.&nbsp;&nbsp; </p> <p>¿Qué pasó después? Sabemos que la historia tuvo un fuerte impacto interno en el Daily Telegraph, incluso tras emitir sus desmentidos. Fuentes internas han confirmado que a raíz del escándalo algunos ejecutivos del Daily Telegraph han estado menos dispuestos a publicar historias desfavorables para los anunciantes, y el periódico se comprometió públicamente a establecer nuevas pautas para que los empleados refuercen la independencia de la publicidad editorial.</p> <p>Tras las acusaciones de que <a href="http://www.adweek.com/digital/after-removing-article-critical-dove-buzzfeed-says-it-wants-avoid-publishing-hot-takes-164001/">había eliminado dos artículos desfavorables para los anunciantes</a>, Buzzfeed fue criticado y se vio obligado a aclarar su política. Y salieron a la luz <a href="https://www.opendemocracy.net/ourkingdom/adam-ramsay/fallout-from-oborne-files">más denuncias</a> de otros periodistas, lo que incitó a muchos más a investigar la implicación del Daily Telegraph con una serie de importantes anunciantes. Mientras tanto, The Guardian reveló que, al parecer, HSBC había intentado aplicar <a href="http://www.pressgazette.co.uk/hsbc-advertiser-you-cannot-afford-offend-stops-advertising-guardian">una presión similar</a> sobre ellos para detener una investigación que resultaba profundamente dañina para el banco.</p> <p>También sabemos que, efectivamente, el 'impacto' no pasó de aquí. Y que las, con bastante celeridad volvieron su curso habitual: <em>business as usual.</em></p> <h2><strong>Nuestros pequeños secretos sucios</strong></h2><p>El problema de que hay intereses creados que influyen en las informaciones, &nbsp;en la decisión de sobre qué se informa y de cómo se hace, es antiguo. Ha sido<a href="https://www.opendemocracy.net/eic-blog/mary-fitzgerald/our-dirty-little-secrets"> el pequeño y sucio secreto</a> del periodismo durante largo tiempo. Pero con el colapso de los modelos tradicionales de ingresos de los medios, ha aumentado dramáticamente en los últimos años la presión para inclinarse ante los anunciantes y ante los propietarios corporativos.</p><p>Esta dinámica de poder tóxico puede obstaculizar las investigaciones sobre bancos, grandes farmacéuticas, agronegocios, gigantes de combustibles fósiles, compañías de energía y muchos más.</p><p>1. Véase el informe de Crina Boros sobre cómo se compraron grandes partes de los medios rumanos sobre la controvertida mina Rosia Montana.</p><p>2. Vea nuestro proyecto <a href="https://www.opendemocracy.net/climateunspun">Climate Unspun</a>, que analiza cómo las empresas de combustibles fósiles gastaron mucho en espín y relaciones públicas durante la cumbre climática de París.</p><p>3. Vea la <a href="https://www.ft.com/content/b57fee24-cb3c-11e5-be0b-b7ece4e953a0">respuesta hilarante</a> de Lucy Kellaway a un ejecutivo de relaciones públicas que quiso interferir en el Financial Times.</p><p>Dicho esto, relativamente pocos periodistas están dispuestos a hablar públicamente sobre lo que sucede entre bambalinas. Para muchos, las consecuencias profesionales son demasiado desalentadoras.</p><p>Y luego está el lado más suave de todo esto: el crecimiento del contenido patrocinado o 'publicidad nativa', que puede ser difícil de distinguir de otros contenidos informativos. Estas técnicas de comercialización son favorecidas por una gama de industrias, que incluyen las de productos farmacéuticos, energía, salud y belleza y alimentación. Por ejemplo, esta serie de publirreportajes descarados y <a href="https://www.behance.net/gallery/8597069/Nestle-advertorials">completamente anónimos para Nestlé</a> trata de alentar a las madres a usar sus productos después de haber tenido a sus bebés por cesárea. Incluso cuando uno piense que algo pudo haberse publicado simplemente para promocionar un producto o un servicio, a menudo resulta difícil de verificar.&nbsp;</p><p>De la misma manera, es raro que los periodistas declaren quién pagó sus viajes de prensa. Muchos reporteros también desempeñan ahora el doble papel de producir contenido patrocinado y contenido regular de noticias para los medios de comunicación, lo que desdibuja aún más las líneas entre publicidad / promoción y periodismo.</p><p>En todo el mundo, un grupo de vigilantes y ONG están haciendo un excelente trabajo, destacando las amenazas a la seguridad de los periodistas y desafiando las leyes que limitan la libertad de prensa. Sin embargo, no existe el mismo enfoque concertado y constante sobre el alcance y efectos de la influencia comercial sobre los medios de comunicación, a pesar de sus graves consecuencias para la libertad de prensa.&nbsp;</p><h2><strong>Presentamos openMedia&nbsp;</strong></h2><p>Es por todo esto por lo que hemos lanzado openMedia: un proyecto para investigar y exponer la interferencia comercial en decisiones editoriales en 47 países de Europa, y con la ambición de expandirse más allá de este continente a su debido tiempo. Soñamos con este proyecto antes de que apareciesen Trump, Brexit y la manía de las noticias falsas de los últimos 18 meses. Pero los acontecimientos no han hecho más que demostrar la acuciante necesidad de tratar este asunto.</p><p>El equipo del proyecto openMedia, compuesto por mí mismo, <a href="https://www.opendemocracy.net/author/james-cusick">James Cusick</a> y <a href="https://www.opendemocracy.net/author/crina-boros">Crina Boros</a>, además de nuestros socios del proyecto como el Index on Censorship, el King's College London, y la Federación Europea de Periodistas, estamos todo comprometidos a investigar los prejuicios comerciales y la censura en los medios. Expondremos los abusos de poder de los que no se informa lo suficiente, y sacaremos a la luz casos en los que las líneas entre el contenido patrocinado o pagado se han difuminado con la recopilación transparente de noticias y el periodismo libre.</p><p>Para ser claros, no se trata solo de exponer aquí el mal periodismo o aquellos medios de comunicación 'comprometidos' por sus intereses financieros, o incluso sus instintos de supervivencia. Si uno le pregunta a muchos periodistas de qué historias están más orgullosos, siempre encontrarán que hay por lo menos una de la que resultó un cambio positivo. Queremos inspirar a los muchos periodistas que saben qué historias son de interés público y les damos la posibilidad de informar con libertad y precisión. Y queremos fomentar el tipo de denuncias que conducirían a una prensa más libre y con mejores recursos.</p><p>Pero tampoco nos detendremos ahí. Nuestros socios en el King's College London también desarrollarán herramientas digitales destinadas a ayudar a los lectores a tomar decisiones mejor informadas sobre sus fuentes de noticias, y empoderar a los periodistas para que aboguen por la transparencia en sus organizaciones de noticias. Y usaremos nuestros hallazgos para hacer campaña a favor de una mayor transparencia en la industria de los medios y a favor de la libertad de prensa.</p><p>Pero para hacer todo eso, necesitamos la ayuda del mayor número posible de periodistas en activo. openMedia está llevando a cabo una encuesta confidencial y anónima a periodistas en toda Europa, preguntando sobre las prácticas laborales y sus propias experiencias de presión financiera en el interior de las salas de redacción.&nbsp;</p><p>Hasta el momento, las respuestas indican que las empresas farmacéuticas, las empresas de construcción, las empresas de tecnología de la información y los gigantes de la energía ejercen una gran influencia sobre qué noticias se publican y cuáles no. Algunos encuestados han hablado de la autocensura o, incluso, de que se les pide que no investiguen a un socio publicitario importante. En muchos países, los periodistas han indicado que los intereses políticos y comerciales, a menudo entrelazados, tienen un impacto en lo que no se publica.&nbsp; &nbsp;</p><p>Hacemos público nuestro proyecto y hoy pedimos a tantos periodistas como sea posible que completen nuestra encuesta y nos digan lo que saben, anónimamente si lo desean. Sin aportar evidencia de lo que está sucediendo y dónde, no podemos ignorar lo que está sucediendo en la industria y abogar por una mejor libertad de prensa y una mayor independencia financiera para los medios.</p><p> Y lo que es más importante, ante cualquier cosa tenga que decirnos, nosotros protegeremos escrupulosamente su identidad y su información. Los periodistas de toda Europa ya nos están contando cosas porque confían en nosotros, y saben que no haremos nada para poner en peligro sus puestos de trabajo o su seguridad. Por ejemplo, nuestros socios de King's College London pueden usar su software de monitoreo de medios para comprobar los hechos y comprobar confidencialmente la veracidad de la información que nos proporcione, sin que sus empleadores ni nadie más sepa que usted ha compartido esta información. </p><p>Encontrará más información a continuación - alternativamente, puede compartir información y documentos con nosotros directamente aquí.</p><p>Por favor comparte esto ampliamente, y particularmente con cualquier periodista que conozcas. Gracias</p> <h2 class="blockquote-new"><span style="font-style: normal;"><b>¿Cuán libre es nuestra prensa? </b></span></h2> <p class="blockquote-new">¿Eres un periodista en activo? ¿Quieres que exista mejor protección y más libertades para los reporteros? Si es así, por favor responda a nuestra encuesta (anónimamente si lo desea). Estamos llevando a cabo investigaciones en 47 países europeos para analizar cómo las presiones financieras están condicionando la forma de los medios, y trataremos toda información de manera estrictamente confidencial.</p><p class="blockquote-new">Puedes completar la encuesta <strong><a href="https://www.surveymonkey.co.uk/r/MediaFreedom2017_Spanish">aquí</a>.</strong></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/openmedia/crina-boros-james-cusick/bought-and-paid-for-how-romania-s-media-is-pressured-by-corporate-and-polit">Bought and paid for – how Romania’s media is pressured by corporate and political masters</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/openmedia/james-cusick/good-bad-and-ugly-new-commercial-masters-of-branded-newsroom">The Good, the Bad, and the Ugly: the new commercial masters of the ‘branded’ newsroom </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/uk/ed-jones/five-reasons-why-we-don-t-have-free-and-independent-press-in-uk-and-what-we-can-do-about">Five reasons why we don’t have a free and independent press in the UK and what we can do about it </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Civil society openMedia journalism finance Journalism free speech media freedom openmedia open media free press Mary Fitzgerald Thu, 14 Dec 2017 15:31:10 +0000 Mary Fitzgerald 115222 at https://www.opendemocracy.net El negocio del control migratorio en España https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/gonzalo-fanjul-and-virginia-rodr-guez/el-negocio-del-control-migratorio-en-espa <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La industria del control migratorio es un negocio complejo que ejecuta e influye un sistema concebido para <em>detener</em> el flujo de personas, no para <em>gobernarlo</em>. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/gonzalo-fanjul-and-virginia-rodr-guez/business-of-migration-control-in-spain">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/21179660740_805dcb0295_z.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/21179660740_805dcb0295_z.jpg" alt="" title="" width="460" height="308" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Ilias Bartolini/Flickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p>Cuando el diario berlinés <em>Der Tagesspiegel</em> publicó, hace algunas semanas, la <a href="http://www.tagesspiegel.de/downloads/20560202/3/listeentireberlinccbanu.pdf">lista completa</a> de los 33.293 migrantes fallecidos e identificados desde 1993 en su camino a Europa, el propósito era muy simple: dejar claro que cada línea de esa lista siniestra “cuenta una historia”. Las historias de Faisal, Frederick, Zhang, Pape o Safi, que murió con su bebé en brazos. Ellos - como muchos otros maltratados en su ruta y considerados delincuentes o fantasmas legales en destino - son los perdedores de este sistema migratorio.</p> <p>La pregunta entonces es obvia: si ellos pierden, ¿quiénes ganan? Ese fue el punto de partida del <a href="https://porcausa.org/industriacontrolmigratorio/">trabajo de investigación</a> que la Fundación porCausa puso en marcha hace más de un año. El resultado es el primer mapa de la industria del control migratorio en España, un negocio complejo y fabuloso que se alimenta casi exclusivamente de recursos públicos y que ejecuta e influye un sistema concebido para <em>detener</em> el flujo de personas, no para <em>gobernarlo</em>.</p> <p>Nuestro análisis partía de una doble hipótesis: la primera es que en España – como en el resto de la Unión Europea – lleva años consolidándose un ecosistema de actores económicos que recibe cantidades crecientes de dinero público para hacer efectivas las políticas de control migratorio. La segunda es que estos mismos actores han llegado a adquirir una posición de fuerza en el sistema que les permite influir la deriva de las normas y decisiones políticas que les afectan. Este fenómeno – conocido como <em>captura política </em>o <em>regulatoria </em>- es similar al que se produce en otras industrias, como la farmacéutica o la de defensa.</p><p class="mag-quote-right">La pregunta entonces es obvia: si ellos pierden, ¿quiénes ganan?</p> <p>La cartografía de la industria del control migratorio en España tiene cuatro sectores definidos: el control y la vigilancia de las fronteras y los perímetros fronterizos, que incluye tanto la construcción y mantenimiento de las vallas de Ceuta y Melilla como un costosísimo despliegue tecnológico en las costas y el Mar Mediterráneo; las acciones de detención y retorno forzoso &nbsp;de inmigrantes en situación irregular, donde aparecen símbolos de la represión migratoria, como los centros de internamiento de extranjeros (CIE) o los vuelos para su traslado a sus países de origen o tránsito; los programas de acogida e integración de inmigrantes, gestionados en su mayoría por organizaciones no gubernamentales; y las actividades relacionadas con la externalización del control fronterizo, una categoría amplia que incluye, entre otras acciones, la formación de las fuerzas de control en países terceros o la compensación económica a sus gobiernos, pero también los programas de desarrollo vinculados de forma directa a la reducción de la intensidad migratoria hacia Europa.</p> <p>La investigación de porCausa se centró en los dos primeros de estos cuatro sectores, unas categorías que cubren el 97% del volumen de los contratos públicos adjudicados a empresas privadas para actividades de control migratorio entre 2002 y 2016. En conjunto, nuestra base de datos incluye a casi 350 empresas que se beneficiaron de 943 contratos públicos por un valor total superior a los 610 millones de euros. Diez de estas compañías (con la empresa tecnológica y de defensa Indra a la cabeza) acumulan más de la mitad de los recursos. Con todo, y a pesar del gran número de contratos recopilados, la neblina administrativa que rodea este sector ha hecho imposible, por ahora, identificar la totalidad de los mismos.</p> <p>La publicación de la base de datos de contratos y compañías es una noticia en sí misma que ya ha comenzado a plantear preguntas incómodas sobre el origen y la utilización de los recursos, como demuestra un ejemplo reciente. Diferentes medios de comunicación <a href="https://porcausa.org/los-nuevos-cie-se-construiran/">destacaban, hace unos días</a>, la contradicción entre las intenciones declaradas del Ministerio del Interior con respecto a la construcción de nuevos CIE y la realidad de los fondos ya negociados y aprobados por Bruselas: mientras el ministro Zoido jugaba hace unos meses en el Senado a realizar consideraciones retóricas acerca de la conveniencia de construir tres nuevos centros, estas partidas ya figuran como prioritarias desde 2012 en los Presupuestos Generales del Estado.</p> <p>El caso de estos tres CIE ilustra una conclusión fundamental de nuestro análisis: la política migratoria europea – en la que España juega un papel protagonista como frontera Sur y conexión con África – se ha ido definiendo sobre la base de un principio político de cautela en donde la llegada de extranjeros es percibida, en primer lugar, como una amenaza y, después, como una carga económica. En otras palabras, deben ser detenidos antes de llegar a nuestro territorio o expulsados si consiguen acceder a él. La estrategia de control preventivo se traduce en la inversión creciente en infraestructuras de detención o vigilancia, pero también en decisiones difícilmente explicables, como determinar el objetivo de retornos forzosos <em>a priori </em>para un periodo de seis años (en el caso de España, 53.000 entre 2014 y 2020).</p><p class="mag-quote-center">La industria del control migratorio no solo se financia con los fondos europeos, sino que responde a una lógica política que se extiende como una peste a lo largo del continente</p> <p>Dicho de otro modo, la industria del control migratorio no solo se financia con los fondos europeos, sino que responde a una lógica política que se extiende como una peste a lo largo del continente. Espoleada por una histeria colectiva auto-inducida, Europa ha respondido a la llegada de refugiados acelerando la construcción de una política migratoria común que llevaba décadas en la nevera. El problema es que este impulso político no ha considerado la fotografía amplia del fenómeno migratorio – la que incluye oportunidades sin precedentes para los países de origen, los de destino y los propios migrantes, que sí estaba en los <a href="https://ec.europa.eu/home-affairs/what-we-do/policies/international-affairs/global-approach-to-migration_en">planes de la Comisión Europea en 2005</a>&nbsp;–, sino que ha optado por hipertrofiar aquellas herramientas que sustentan la fantasía de las fronteras impermeables. </p> <p>Las consecuencias de esta deriva se traducen en la pérdida y amenaza de vidas humanas, pero también en un modelo distorsionado de movilidad internacional que perjudica los propios intereses europeos. Como señalan los datos de Frontex, por cada persona que accedió a Europa en 2016 a través de las vías dramáticas e híper-publicitadas del mar y los saltos de valla, otras 206 lo hicieron de forma legal a través de pasos habilitados en carreteras, puertos y aeropuertos. La obsesión por el control de una &nbsp;minoría de movimientos irregulares vulnera los intereses prácticos de la mayoría de personas que lo hacen de forma legal, contamina la acción exterior de la UE en los Estados vecinos y diluye el compromiso de Europa con las reglas de protección internacional, en cuya construcción tanto esfuerzo invirtió.</p> <p>¿Cuánto de todo esto ha llegado para quedarse? ¿Qué posibilidad tiene Europa de abrir una conversación basada en hechos sobre el verdadero balance de riesgos y oportunidades de la movilidad internacional y del modo más inteligente para optimizarlo?</p><p class="mag-quote-left">Necesitamos saber quién está al volante de unas políticas cuya inercia es cada vez más imparable</p> <p>Las respuestas a estas preguntas están en parte ligadas a la segunda hipótesis de la investigación realizada por porCausa, la relacionada con el efecto de <em>captura política</em>. Con la información disponible, no es posible afirmar que la industria del control migratorio en España se haya hecho con una parte relevante del control de las políticas públicas. Como en otros ámbitos de este trabajo, la ausencia de transparencia que caracteriza la relación entre el sector privado, los partidos y las instituciones (en forma de puertas giratorias o de donaciones económicas) constituye un obstáculo fundamental para la rendición de cuentas y el debate público informado.</p> <p>Pero eso no significa que descartemos en absoluto la influencia. En la elaboración de esta investigación hemos identificado diferentes factores que invitan a continuar mirando: la opacidad extrema en la que opera parte de la industria, la existencia de canales informales e indirectos de influencia (como las ferias y congresos, o la relación con los medios de comunicación) y el protagonismo adquirido en un sector que ha dejado en manos de compañías privadas el desarrollo y la gestión de tecnologías de las que depende un aspecto clave de la soberanía de un Estado como es el control de sus fronteras.</p> <p>Necesitamos saber quién está al volante de unas políticas cuya inercia es cada vez más imparable. Como en una profecía autocumplida, la narración de las migraciones como amenaza alimenta en toda Europa la proliferación de movimientos xenófobos que exigen medidas de control cada vez más costosas y comprehensivas. El margen electoral para las alternativas es cada vez más estrecho y la deriva política de otros grandes polos geográficos de destino (como Estados Unidos y Australia) no ayuda lo más mínimo. Y este es precisamente el caldo de cultivo que necesita la industria del control migratorio. </p> <p>Romper el círculo vicioso del sistema exigirá una posición mucho más lúcida e inequívoca por parte de los partidos moderados, pero también la construcción de alianzas improbables entre todos aquellos actores –desde las compañías privadas a las grandes ONG - que basan sus valores o sus cuentas de resultados en la existencia de una globalización abierta pero gobernada en beneficio del interés común. Ese es el espíritu que anima algunas iniciativas internacionales destacables (aunque de resultados inciertos), como el <a href="https://www.iom.int/global-compact-migration">Pacto Mundial de las Migraciones</a> que se negocia ahora en la ONU. Sin embargo, para regiones en plena ebullición migratoria como Europa, este tipo de acuerdos pueden ser demasiado poco y llegar demasiado tarde. Necesitamos una revolución ciudadana desde dentro que empiece hoy.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/por-favor-nos-estamos-muriendo">“Por favor, nos estamos muriendo”</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano-francesc-badia-i-dalmases/crisis-de-refugiados-en-eur"> Crisis de refugiados en Europa. Recordad América Latina.</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/CIVICUS/dhananjayan-sriskandarajah/los-refugiados-clim-ticos-necesitan-protecci-n-global-c">Los refugiados climáticos necesitan protección global, con o sin los Estados Unidos</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Conflict Culture Democracy and government Equality International politics Gonzalo Fanjul and Virginia Rodríguez Thu, 14 Dec 2017 15:02:41 +0000 Gonzalo Fanjul and Virginia Rodríguez 115321 at https://www.opendemocracy.net