DemocraciaAbierta https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/19339/all cached version 18/10/2018 18:23:56 en #ConsultasPopulares en crisis en Colombia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/consultaspopulares-en-crisis-en-colombia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El caso de las consultas populares en Colombia pone en tensión el futuro de las comunidades en los territorios frente al poder de multinacionales que muchas veces logran controlar los aparatos estatales para vulnerar derechos básicos como lo es el de la participación.&nbsp;</p> </div> </div> </div> <p dir="ltr"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/Captura de pantalla 2018-10-18 a la(s) 11.37.08.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/Captura de pantalla 2018-10-18 a la(s) 11.37.08.png" alt="" title="" width="460" height="292" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Vista panorámica del área de operaciones de Yanacocha. La Minera Yanacocha es la empresa que explota está la mina de oro más grande de Latinoamérica. Fuente: wikipedia</span></span></span></p><p dir="ltr">Que las consultas populares definan el futuro de un territorio es un derecho constitucional en Colombia. Y ahora está en peligro. Este mecanismo de participación ciudadana está diseñado para que las comunidades puedan decidir sobre asuntos de competencia territorial.&nbsp; El resultado de las consultas es de obligatorio cumplimiento por parte de las autoridades.&nbsp;</p><p dir="ltr">Pero ahora, todo esto se encuentra en suspenso. Un fallo de la Corte Constitucional el pasado 12 de Octubre sentenció que las comunidades no podrán usar las consultas populares como un mecanismo para detener proyectos extractivos mineros y de explotación de hidrocarburos.</p><p dir="ltr">En 9 municipios de Colombia, ante la pregunta: ¿quieren que se realice un determinado proyecto extractivo en su municipio?, más del 90% de los habitantes respondieron un contundente NO. Está claro que estas consultas representaron un enorme choque de trenes entre los que promueven los proyectos de extracción minera y los que se oponen a ellos.&nbsp;</p><p dir="ltr">La alegría de los ambientalistas, que celebraban la garantía constitucional para proteger el medio ambiente y los territorios, duró muy poco. Y ahora la frustración es abrumadora.&nbsp;</p><p dir="ltr">Por todo eso, aquí planteamos 3 claves para entender la trascendencia de las consultas populares en Colombia y su incidencia en la región.</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">La alegría de los ambientalistas, que celebraban la garantía constitucional para proteger el medio ambiente y los territorios, duró muy poco. Y ahora la frustración es abrumadora.&nbsp;</p><h3><strong>La decisión de frenar consultas es antidemocrática</strong></h3><p dir="ltr">Lo cierto es que las consultas populares han sido uno de los mecanismos más representativos creados por la democracia con la voluntad de dar voz y voto a la ciudadanía sobre los asuntos que afectan a su territorio.&nbsp;</p><p dir="ltr">Con la popularidad expansiva que el uso de esta herramienta tuvo entre el movimiento ambientalista colombiano, la sociedad civil puso en marcha consultas ciudadanas para hacer frente a proyectos mineros extractivistas y pensar en alternativas de desarrollo menos agresivas y depredadoras.&nbsp;</p><p dir="ltr">Ante la popularidad que han adquirido estos ejercicios democráticos se hace evidente que frenarlos es enfrentarse a la democracia misma, y a una ciudadanía empoderada que, justamente, se valió de su derecho constitucional para exigir su cumplimiento.</p><p dir="ltr">Tanto es así, que uno de los magistrados que votó a favor de la sentencia limitatoria, decidió después usar su voto particular (conocido como “salvamento de voto” en Colombia) y manifestar que la Corte está tomando una decisión “regresiva y antidemocrática” puesto que limita injustificadamente la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones acerca de proyectos que impactan directamente en su ecosistema.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">La sociedad civil puso en marcha las consultas populares para hacer frente a proyectos mineros extractivistas y pensar en alternativas de desarrollo menos agresivas y depredadoras.&nbsp;</p><h3><strong>El páramo más grande del mundo, en peligro</strong></h3><p dir="ltr">Un gran proceso de movilización ciudadana se unió para proteger un ecosistema único en el planeta: los páramos colombianos. Sumapaz, una región al sur de Bogotá que alberga en páramo más grande del mundo, ya había adelantado dos consultas en dos de sus municipios, para detener el fracking. Con la decisión de la Corte Constitucional, los promotores de estas consultas sienten violentado su derecho a la participación ciudadana y al legítimo ejercicio de definición del futuro de sus territorios por parte de las comunidades.&nbsp;</p><p dir="ltr">Una de las aportaciones fundamentales de estos procesos de consulta es el ejercicio de sensibilización ambiental por el que la misma ciudadanía se ha dado cuenta de las desventajas de la minería. Resulta evidente que, en muchos lugares de la región con extracción minera, se han desencadenado procesos de profundización de la pobreza. Estos proyectos, que prometen incrementar el desarrollo, terminan convirtiéndose en tragedia para comunidades y territorios donde, una vez se acaba la extracción, resulta que son más pobres que al inicio.&nbsp;</p><p dir="ltr">Gracias a las consultas, los ciudadanos han comprendido las claras desventajas sociales y ambientales de la macro-explotación de los hidrocarburos en los páramos y los han rechazado con amplias mayorías.</p><div class="mag-quote-center">Los procesos de consulta son ejercicios de sensibilización ambiental por el que la misma ciudadanía se ha dado cuenta de las desventajas de la minería.</div><div><h3><strong>Están en juego la vida y el ambiente</strong></h3><p>Lo dijo un habitante de Cajamarca, uno de los municipios que el pasado 26 de marzo votó masivamente NO a la extracción petrolera en su territorio: “Nos jugamos la vida en la consulta popular de Cajamarca. No solamente nos referimos a la vida ambiental de la región, sino a la vida económica del país, a la legitimidad del régimen político, y a la posibilidad de construir una paz estable y duradera”. Está claro que la tensión fundamental radica en el rechazo a un modelo avasallador de desarrollo económico cimentado en el extractivismo como mecanismo de rápida acumulación de riqueza en pocas manos.&nbsp;</p><div>De ahí el importante conflicto que el Estado colombiano está viviendo con las consultas. Lo que está realmente en juego aquí es el poder de las multinacionales y sus agendas económicas frente a la decisión democrática de unas comunidades empoderadas para defender su vida y su territorio.&nbsp;</div><div></div><div>Los usos del territorio, el desarrollo económico, el fortalecimiento institucional y la protección de la democracia ambiental son elementos fundamentales en la estructuración de un Estado. El caso de Colombia pone en tensión el futuro de las comunidades en los territorios frente al poder de multinacionales que muchas veces logran controlar los aparatos estatales para vulnerar derechos básicos como lo es el de la participación.&nbsp;</div></div><div class="mag-quote-center">No solamente nos referimos a la vida ambiental de la región, sino a la vida económica del país, a la legitimidad del régimen político.</div><div><div>Cómo se acabe resolviendo este conflicto en Colombia afectará sin duda a muchos otros procesos en marcha en una región tan rica en recursos como amenazada humana y medioambientalmente por la ansia depredadora de una economía extractivista que arrasa Latinoamérica en beneficio de muy pocos.</div></div><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sebasti-n-ordo-ez-mu-oz-daniel-macmilllen-voskoboynik/boom-del-fracking-en-colombi">Boom del fracking en Colombia</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/robert-soutar/la-oposici-n-las-industrias-extractivas-en-colombia-alcanza-su-m-xim">La oposición a las industrias extractivas en Colombia alcanza &#039;su máximo histórico&#039;</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society participación mineria consultas populares DemocraciaAbierta Thu, 18 Oct 2018 16:49:47 +0000 DemocraciaAbierta 120157 at https://www.opendemocracy.net El "Efecto Bolsonaro" https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/henrique-furtado/el-efecto-bolsonaro <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Parece una broma de mal gusto, pero los brasileños están a punto de elegir a un presidente de extrema derecha: Jair Messías Bolsonaro. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/henrique-furtado/violence-bolsonaro-effect-and-crisis-of-brazilian-democracy">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/8R61ZqcS.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/8R61ZqcS.jpeg" alt="" title="" width="460" height="241" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Tras ganar la primera vuelta el 7 de octubre, el candidato Jair Messias Bolsonaro (del Partido Social Liberal) encabeza ahora la intención de voto para la segunda vuelta: 58%. </p><p>Es difícil subestimar lo que esto significa para las fuerzas progresistas en Brasil. Más que ser una figura controvertida, Bolsonaro se ha hecho famoso por expresar puntos de vista abiertamente homófobos, claramente misóginos, desvergonzadamente racistas e histéricamente anticomunistas. Representa el rostro más feo y violento de la extrema derecha al alza actualmente en todo el mundo.</p> <p>Ex oficial del ejército, Bolsonaro ha sido una figura marginal de la política brasileña durante buena parte de sus 27 años como congresista.</p><p class="mag-quote-center">Bolsonaro se presenta hoy como el mesías de lo que muchos llaman “contraofensiva conservadora en construcción” tras décadas de gobiernos de izquierda.</p><p>Su notoriedad ha experimentado un aumento estratosférico sólo en fechas muy recientes. Se presenta hoy como el mesías de lo que muchos llaman “contraofensiva conservadora en construcción” tras décadas de gobiernos de izquierda. </p><p>Su retórica radicalmente anti-izquierdista (acusa a los progresistas de corromper la democracia brasileña) y su agenda ultraliberal (en defensa de la propiedad privada y de un Estado mínimo) parece tener un atractivo especial para los que "nunca se han quedado atrás": hombres de clase media, con estudios, que vieron peligrar relativamente sus privilegios por los avances redistributivos que se dieron durante los mandatos del Partido de los Trabajadores (PT).</p> <p>A pesar de su larga carrera política, Bolsonaro ha logrado hacerse con una imagen de "foráneo" capaz de limpiar la <em>polis</em> brasileña de impurezas (desde el crimen y la corrupción hasta el bolivarismo y la "ideología de género").</p><p class="mag-quote-center">El “Efecto Bolsonaro” plantea, desde ya, serias dudas acerca de la relación entre violencia y democracia en Brasil.</p><p>Visto al principio por muchos como una especie de chiste, Bolsonaro se convirtió en un serio contendiente cuando Lula da Silva (el líder histórico del PT) fue encarcelado y luego expulsado de la campaña presidencial acusado – discutiblemente - de corrupción. </p><p>A día de hoy, el líder de la extrema derecha da señales cada vez más nítidos de que podría, contra todo pronóstico y en contra de todo sentido, convertirse en el próximo presidente de Brasil.</p> <p>Sean cuales sean los resultados del próximo 28 de octubre, el “Efecto Bolsonaro” plantea, desde ya, serias dudas acerca de la relación entre violencia y democracia en Brasil. </p><p>En primer lugar, el coqueteo constante de Bolsonaro con ideas y conductas violentas es simple y llanamente incompatible con los principios básicos de la democracia. El candidato favorito en las encuestas ha expresado en más de una ocasión opiniones políticas abyectas sobre los derechos de las minorías. </p><p>Ha condonado la violación, ha declarado que los afrodescendientes son todos unos inútiles y ha confesado que preferiría ver muerto a uno de sus hijos antes que en los brazos de otro hombre. </p><p>Las ideas de Bolsonaro sobre seguridad pública (y especialmente sobre la violencia ejercida por el Estado) son, en el mejor de los casos, pedestres y, en el peor, aterradoras. </p><p>Defensor a ultranza de una legislación permisiva para la posesión de armas cortas, Bolsonaro cree que un oficial de policía que no mate, no se merece el uniforme que lleva. Apologista de la dictadura cívico-militar (1964-1985), ha expresado repetidamente su admiración por los ex terroristas de Estado y los agentes de la policía política.</p><p class="mag-quote-center">Las ideas de Bolsonaro sobre seguridad pública (y especialmente sobre la violencia ejercida por el Estado) son, en el mejor de los casos, pedestres y, en el peor, aterradoras.</p><p>En su opinión, el hecho de que los disidentes políticos fuesen sistemáticamente torturados durante la dictadura no es problema: el verdadero problema es que algunos de ellos sobrevivieron.</p> <p>Brasil ya tiene unos niveles de violencia inaceptables. El año pasado, murieron asesinadas más de 60.000 personas. Entre 2003 y 2011, el número de homicidios en Brasil (449.985) superó con mucho las bajas de la Guerra de Irak (251.000). </p><p>Estos elevados niveles de violencia afectan la seguridad de políticos y de líderes de movimientos sociales. </p><p>Este año, el asesinato de Marielle Franco - concejala socialista (del Partido de la Libertad), activista de los derechos LGBT y negra – a manos de individuos no identificados en Río de Janeiro, provocó indignación y conmoción en todo el mundo. No es exagerado decir que involucrarse en política puede considerarse una actividad de alto riesgo en Brasil. </p><p>Solo en los últimos cinco años, al menos 194 personas fueron asesinadas por motivos políticos. Si retrocedemos en el tiempo, a partir de 1979 (cuando Brasil daba los primeros pasos de la transición de una dictadura cívico-militar a una democracia liberal), los casos documentados se elevan a 1.345.</p><p class="mag-quote-center">Preocupa, y mucho, la posibilidad de que el "Efecto Bolsonaro" conduzca el país a un escenario todavía más sombrío, en el que se disuelvan los vínculos de convivencia republicanos.</p><p>Incluso en un contexto como éste, marcado por la violencia, no pueden descartarse, honestamente y por responsabilidad, los riesgos que conlleva la estrategia de Bolsonaro de seguir alentando la violencia. </p><p>Preocupa, y mucho, la posibilidad de que el "Efecto Bolsonaro" conduzca el país a un escenario todavía más sombrío, en el que se disuelvan los vínculos de convivencia republicanos. </p><p>Hasta la fecha, Bolsonaro ha hecho muy poco para disipar este riesgo. Por el contrario, con su desprecio característico por la civilidad, el líder de la extrema derecha sugirió en broma en un mítin que "habría que asesinar a los partidarios del Partido de los Trabajadores". </p><p>Para empeorar todavía más las cosas, unos días después de hacer este comentario, Bolsonaro fue él mismo víctima de un intento fallido de asesinato. Un miembro del público apuñaló al candidato durante un mítin en la ciudad de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais.</p> <p>De modo similar a lo que sucedió en Gran Bretaña tras el referéndum del Brexit, se denunciaron en las redes sociales una serie de incidentes violentos protagonizados por partidarios de la extrema derecha tras la contundente victoria de Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones: desde agresiones verbales (incluidos cánticos de que Bolsonaro condenará a muerte las personas LGBT) y palizas, hasta episodios francamente horripilantes. </p><p>Cabe destacar dos casos: el de unos partidarios de la extrema derecha que gravaron a punta de cuchillo una esvástica en las carnes de un activista antifascista y el asesinato de&nbsp; un instructor de capoeira que recibió 12 puñaladas por votar al candidato del PT. </p><p>Brasil ya no era ningún paraíso antes de ser presa del Efecto Bolsonaro, pero ahora existe el temor fundado a que la situación empeore notablemente.</p> <h3><strong>El tema de la violencia política</strong></h3> <p>El respaldo de Bolsonaro a la violencia política ha logrado incluso asustar a los medios liberales fervientemente anti-izquierdistas. Sugerir el asesinato de líderes políticos y desestimar las amenazas de muerte a defensores de causas específicas plantea obviamente el tema de un tipo de violencia que es inherentemente política (podríamos añadir aquí el terrorismo, se defina como se defina, pero no compliquemos más las cosas). </p><p>La relación es evidente: “violencia política” se refiere al uso instrumental (en cualquier forma) de la violencia para conseguir un objetivo político determinado o, en este caso, para evitar que otros lo consigan. </p><p>Si el candidato de la extrema derecha acaba ganando las elecciones, es probable que el tema de la violencia política vuelva a estar en los titulares en Brasil.</p> <p>Pero temer a Bolsonaro por no reprochar la violencia política tiene ciertas limitaciones. En teoría, “violencia política” funciona bien como concepto: es claro, fácil de entender y ofrece una descripción inmediata de qué actos no deben tolerarse en democracia (como por ejemplo asesinar a los que no están de acuerdo con uno). </p><p>Pero en la práctica las cosas siempre son algo más complicadas. Para hablar de "violencia política" se necesitan definiciones claras de lo que son “política” y “violencia”. </p><p>Es decir, para poder calificar un acto como tal, hay que hacer distinciones incómodas, y muchas veces inútiles, entre qué motivos son y no son políticos y, lo que es peor, qué acciones encajan o no encajan en la categoría de violentas. </p><p>Hay también otras complicaciones. El concepto de violencia política remite a la tradición liberal de querer hallar culpables de hechos cuya cadena de responsabilidad es compleja, y de querer distinguir con claridad entre quienes cometen actos violentos y quienes son las víctimas. En la práctica, las cosas no son nunca tan simples.</p> <p>En realidad, el concepto de violencia política da pie a una serie de distinciones arbitrarias que terminan ocultando las formas en que la violencia está incrustada en nuestras sociedades modernas. </p><p>Un par de ejemplos para aclarar el problema. Muchas veces, los homicidios relacionados con las drogas no son tratados como violencia política (por la ausencia de un motivo "político" claro), a pesar de que está claro el efecto que determinadas políticas tienen sobre ellos (desde la represión policial hasta la criminalización de las drogas). </p><p>De modo análogo, el asesinato de ex parejas "adúlteras" (sic), un crimen que afecta desproporcionadamente a ex esposas o ex novias, suele tratarse como un crimen personal/pasional y no como un crimen político, aunque las feministas no se cansen de recordar que lo personal es profundamente político.</p><p class="mag-quote-center">¿Por qué las muertes causadas por la austeridad y los recortes al estado del bienestar no se consideran violencia política? ¿No es morir una forma de violencia?</p><p>Podríamos seguir. ¿Por qué las muertes causadas por la austeridad y los recortes al estado del bienestar no se consideran violencia política? ¿No es morir una forma de violencia? ¿No son políticas las opciones de política fiscal? Hay una lista interminable de ejemplos de casos reales en los que una distinción rigurosa y honesta entre lo que constituye violencia política y lo que no, es casi imposible. </p><p>En otras palabras: la violencia siempre obedece a cierta política, incluso cuando su motivación no se considera propiamente política.</p> <h3><strong>Estructurar la violencia</strong></h3> <p>Una manera mucho más útil de ver la relación entre violencia y democracia en el Brasil contemporáneo es evitar poner excesivamente el foco en la cuestión de la violencia política (aunque es obviamente importante) y tratar de analizar el Efecto Bolsonaro a través de un enfoque más holístico y sistémico. </p><p>Esto implica entender que la relación entre violencia y política es muy profunda y que, por desgracia, está muy sedimentada en el tejido de la democracia brasileña. Los movimientos que normalizan o que abogan por la violencia surgen siempre en contextos históricos y sociales determinados y responden a las circunstancias tanto como las circunstancias favorecen su proceder.</p> <p>Los intentos de entender la violencia desde una perspectiva holística y sistémica han caracterizado desde hace tiempo el campo de los estudios sobre la violencia.</p><p class="mag-quote-center">El racismo institucional que sigue imperando en el mundo, y particularmente en Brasil, es violencia ya que impide que las personas de color puedan hacer efectiva la promesa liberal de la igualdad de trato.</p><p>Algunos, como el erudito noruego Johan Galtung, han argumentado que la violencia también tiene una faceta estructural, consistente en una serie de impedimentos para la realización plena del potencial humano de las personas. </p><p>En este sentido, el racismo institucional que sigue imperando en el mundo, y particularmente en Brasil, es violencia ya que impide que las personas de color puedan hacer efectiva la promesa liberal de la igualdad de trato. </p><p>Podríamos decir también, tomando prestada la tesis de Amartya Sen, que las características del subdesarrollo socioeconómico (como la falta de acceso a la educación, la sanidad y la vivienda) son asimismo formas de violencia estructural. </p><p>Sin duda, Brasil cuenta con uno de los niveles de desigualdad más altos del mundo, con más de la mitad de la población adulta sin educación básica y con el 61% de la población sin acceso a servicios sanitarios gestionados de manera segura.</p> <p>Pero como sugiere la tradición marxista, la violencia no solo es estructural sino que es también <em>un factor estructurante</em> de las sociedades capitalistas modernas.</p><p class="mag-quote-center">No es exagerado decir que la historia de Brasil es la historia de cómo se ha hecho cumplir de manera brutal la obligación a trabajar a través de la desposesión de los derechos más básicos.</p><p>Es decir, los impedimentos para la plena realización del potencial de las personas no son simplemente barreras que pueden levantarse mediante el desarrollo económico y el fortalecimiento de las instituciones. </p><p>Estos violentos impedimentos para la plena realización del potencial humano (exclusión, explotación y represión) son mecanismos que durante mucho tiempo han desempeñado una función crucial en el proceso de acumulación de capital. </p><p>Según esta corriente de pensamiento, la exclusión de grandes porciones de la población mundial de las promesas del liberalismo no es un fallo, sino una condición necesaria para el buen funcionamiento de las formas en que producimos y distribuimos la riqueza. Así de simple: sin desposesión no hay incentivo al trabajo.</p><p> Sin incentivo al trabajo, no hay trabajadores. Y sin trabajadores, no hay industria. La consecuencia es que, para producir a un ritmo cada vez mayor, las sociedades capitalistas tienen que reproducir constantemente cierto nivel de inseguridad (miedo al desempleo, miedo al endeudamiento creciente, miedo a la fuga de capitales, etc.).</p> <p>No es exagerado decir que la historia de Brasil es la historia de cómo se ha hecho cumplir de manera brutal la obligación a trabajar a través de la desposesión de los derechos más básicos. </p><p class="mag-quote-center">En ningún momento se hizo más clara la conexión entre acumulación, violencia e inseguridad que durante la dictadura a la que tanto ama Bolsonaro.</p><p>Desde los días de la esclavitud colonial, las autoridades locales se han esforzado por asegurar altos rendimientos de las inversiones generando un estado de inseguridad social generalizada. En ningún momento se hizo más clara la conexión entre acumulación, violencia e inseguridad que durante la dictadura a la que tanto ama Bolsonaro (1964-1985). </p><p>Apoyado generosamente por las empresas, el régimen autoritario liberalizó los flujos de capital, reprimió violentamente las huelgas y redujo sistemáticamente los salarios reales. </p><p>Lo triste es que, mientras que la transición a la democracia (1985-1988) logró democratizar la esfera política, la economía brasileña continuó vinculada a los dictados autoritarios del neoliberalismo. </p><p>La Nueva República democrática (1988-?) se ha caracterizado por el predominio indiscutible de las políticas de austeridad (arrastrando incluso al Partido de los Trabajadores a su terreno), unos niveles fluctuantes de informalidad en la contratación laboral y el desempleo, el chantaje del miedo a las fugas de capital y la decisión de priorizar las políticas de “orden público” por encima de la protección de los derechos humanos. </p><p>Algunos de estos elementos se han mitigado tras décadas de gobiernos de izquierda, pero quizás demasiado poco y demasiado tarde. De hecho, décadas de inseguridad violenta han creado una atmósfera en la que la vida misma se considera desechable. </p><p>El desprecio por la vida que define al Efecto Bolsonaro no es más que la expresión más reciente y extrema del desprecio general por la vida que caracteriza el Brasil contemporáneo.</p> <h3><strong>La violencia y el fracaso de la democracia</strong></h3> <p>Sea cual sea la manera como entendamos la violencia, hay un hecho indiscutible: la violencia siempre es mala para la democracia. El efecto inmediato de los actos violentos puede resultar catastrófico para la vida política. </p><p>Como dijo brillantemente Hannah Arendt, la violencia política es impredecible, ya que puede destruir las promesas fundamentales de la vida colectiva. Los sectores liberales ven que esta violencia constituye el peligro inminente que plantea el Efecto Bolsonaro: el peligro del autoritarismo y la radicalización.</p><p class="mag-quote-center">La democracia brasileña ya está bajo el efecto de los golpes que le ha propinado desde dentro la amenaza silenciosa e invisible de las&nbsp;<em>formas estructurantes de violencia</em>&nbsp;(como la explotación y la exclusión).</p><p>Pero no podemos olvidar que la democracia brasileña ya está bajo el efecto de los golpes que le ha propinado desde dentro la amenaza silenciosa e invisible de las <em>formas estructurantes de violencia</em> (como la explotación y la exclusión). </p><p>Cuando esta violencia invisible no se atiende durante demasiado tiempo, como en el caso de Brasil, no es de extrañar que la sociedad se convierta en un terreno fértil para el autoritarismo del que hacen gala Bolsonaro y los suyos.</p> <p>Pero no todo está perdido. Todavía existe la posibilidad, pequeña pero real, de que Fernando Haddad (del PT) pueda ganar la segunda vuelta. </p><p>Sería éste un primer paso vital en la lucha por detener el ascenso de la extrema derecha. Pero incluso en el mejor de los casos, el Efecto Bolsonaro no cejará a menos que se haga frente a las formas estructurales y estructurantes de la violencia en Brasil. </p><p>Este es el verdadero desafío al que se enfrenta la izquierda.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/nath-lia-sanglard-katarina-pitasse-fragoso/elassim-como-uma-parte-vital-da-luta-co">#Elenão, #Elassim e a luta contra o fascismo no Brasil</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pedro-henrique-leal/bolsonaro-y-la-extrema-derecha-brasile">Bolsonaro y la extrema derecha brasileña</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Henrique Furtado Thu, 18 Oct 2018 11:50:58 +0000 Henrique Furtado 120155 at https://www.opendemocracy.net Agenda 2030 marred by MDG mindsets on steroids https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mandeep-tiwana/agenda-2030-marred-by-mdg-mindsets-on-steroids <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Business as usual is bad news for the 2030 Agenda for Sustainable Development, arguably the greatest human endeavour ever attempted to create just, equal and sustainable societies.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-38809443.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-38809443.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Clarke Gayford, partner of New Zealand Prime Minister Jacinda Ardern, holds their three-month-old baby at the 73rd session of the United Nations General Assembly at the UN headquarters in New York on Sept. 27, 2018. (Xinhua/Wang Ying/PA Images. all rights reserved</span></span></span></p><p>This year’s United Nations General Assembly had its usual share of highs and lows. Headlines contrasted between the drama, nervous laughter and pessimism of US President <a href="https://www.newyorker.com/news/news-desk/trumps-speech-at-the-un-triggers-laughterand-disbelief">Trump’s speech</a> and hopes of a new kind of political leadership offered by New Zealand Prime Minister, <a href="https://www.theguardian.com/politics/2018/sep/28/we-are-not-isolated-jacinda-arderns-maiden-speech-to-the-un-rebuts-trump">Jacinda Ardern</a> who urged renewed commitment to gender equality and multilateralism. </p> <p>Now that the motorcades have departed, it’s back to business as usual at the UN. </p> <p>But business as usual is bad news for the 2030 Agenda for Sustainable Development, arguably the greatest human endeavour ever attempted to create just, equal and sustainable societies. As is the norm, several new initiatives were launched by billionaire philanthropists and the UN’s leadership. </p> <p class="mag-quote-center">Decision makers and technocrats still appear to be stuck in a Millennium Development Goals (MDGs) mindset, albeit on steroids.</p> <p>Notable among these is a new partnership initiative involve <a href="http://sdg.iisd.org/news/un-launches-2030-strategy-and-global-partnership-initiative-for-youth/">youth in Agenda 2030</a>. Nonetheless, decision makers and technocrats still appear to be stuck in a Millennium Development Goals (MDGs) mindset, <em>albeit </em>on steroids. Too many of them continue to see poverty and exclusion as economic problems to be solved rather than as governance failures and grave human rights violations. &nbsp;&nbsp;</p> <p>Conspicuously, three things have changed in Agenda 2030 mainstream approaches to justify the “MDGs on steroids” label. </p> <p>First, massive efforts are being made on the data front to create and curate data through cutting edge technology. This is positive but it’s important to keep in mind that data without access to information and fundamental freedoms can be easily skewed by those in power to serve their interests. Ironically, the <a href="https://undataforum.org/">UN’s World Data Forum</a> is taking place this October in partnership with the United Arab Emirates’(UAE) Federal Statistics and Competitive Authority.</p> <p>It should surprise no one if that country’s official data on Sustainable Development Goals (SDG) targets will tell a story very different from that experienced by trade unionists, human rights activists and investigative journalists. &nbsp;Freedoms of expression, association and peaceful assembly are virtually non-existent in the UAE as attested by the <a href="https://monitor.civicus.org/country/united-arab-emirates/">CIVICUS Monitor</a>. </p> <p>Second, the UN has wooed an unprecedented number of private sector actors both individual philanthropists and large corporations at a time when donor governments are balking at persistent funding gaps in development finance. All of this is taking place against the backdrop of an exponential rise in private wealth and balance-sheets of mega corporations, many of whose <a href="https://www.globaljustice.org.uk/news/2016/sep/12/10-biggest-corporations-make-more-money-most-countries-world-combined">revenues</a> exceed that of governments. </p> <p class="mag-quote-center">There’s welcome emphasis on the universality of Agenda 2030. This constitutes an improvement over the MDGs which often felt like impositions on the Global South by heavily industrialised economies of the Global North.</p> <p>It might be useful to interrogate the impact of unprecedented private sector involvement in UN activities on SDG commitments to protect labour rights, reduce corruption and address income inequality. &nbsp;Oxfam has recently released a report on companies’ <a href="https://oxfamblogs.org/fp2p/are-big-companies-walking-their-talk-on-the-sdgs-new-report-digs-into-the-evidence/">commitment to the SDGs</a> which concludes that while uptake on SDGs by companies is high there’s little evidence of corporations changing sustainability strategies with regards to priorities, ambition or transparency. Few are taking up human rights commitments. </p> <p>Third, there’s welcome emphasis on the universality of Agenda 2030 and its applicability to all countries. This constitutes an improvement over the MDGs which often felt like impositions on the Global South by heavily industrialised economies of the Global North. </p> <p>However, while government officials and development economists have no hesitation to play up the universal nature of the SDGs they are less enthusiastic to admit the holistic and interdependent nature Agenda 2030. This might be deliberate to divert attention from two key areas for political reasons. These are the commitment to sustainable consumption and production in Goal 12 and the commitment to fundamental freedoms, equal access to justice and rule of law in Goal 16. </p> <p class="mag-quote-center">The focus on data collection needs to move from reporting and creative curation to accountability. Data presentation is intensely political.</p> <p>Agenda 2030 provides a road map to address global challenges of conflict, climate change, extreme poverty and inequality. This was reiterated in UN Secretary General Antonio Guterres’ <a href="https://www.un.org/sustainabledevelopment/blog/2018/09/un-secretary-generals-welcome-message-to-unga-73/">welcome message</a> in advance of the UN General Assembly session. But to achieve progress, significant mindset changes and policy reorientations are required. </p> <p>Three key shifts are thus vital. One, the focus on data collection needs to move from reporting and creative curation to accountability. Data presentation is intensely political. Moreover, conditions need to be created for civic and political participation to enable people to tell their own story about their lives. </p> <p class="mag-quote-center">Non-monetised, accessible and good quality basic services are the key to reducing inequality and enabling equal opportunity.</p> <p>Two, the viability of the current economic discourse with its emphasis on dismantling social protection and deregulating markets needs to be deeply interrogated. Non-monetised, accessible and good quality basic services are the key to reducing inequality and enabling equal opportunity. </p> <p>Lastly, multi-stakeholder partnerships need to be leveraged to advance the social justice and human rights underpinnings of the SDGs. This cannot be achieved without empowered civil society organisations engaged in policy making.&nbsp; </p> <p>A notable highlight of the UN General Assembly session were numerous calls from member states on the value of multilateralism and the need to support a rules-based international order. Indeed, this intent should apply as much to countries’ compliance with the internationally agreed human rights framework as to trade and commercial agreements.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mandeep-tiwana/backsliding-on-civic-space-in-democracies">Backsliding on civic space in democracies </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Equality Ideas International politics Mandeep Tiwana Thu, 18 Oct 2018 10:22:23 +0000 Mandeep Tiwana 120151 at https://www.opendemocracy.net Hablemos de lo que implica no tener acceso a un aborto seguro https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/viviana-waisman/hablemos-de-lo-que-implica-no-tener-acceso-un-aborto-seguro <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Este año algo ha cambiado en la forma en que hablamos del aborto. Se puede sentir en la calle, en Twitter, en los medios de comunicación… Algo ha pasado y ya no hay marcha atrás. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/viviana-waisman/it-s-time-to-talk-about-what-lack-of-access-to-safe-abortion-means">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/irelandmural_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/irelandmural_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Muro en Irlanda a favor del aborto. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>Este año algo ha cambiado en la forma en que hablamos del aborto. Se puede sentir en la calle, en Twitter, en los medios de comunicación… Algo ha pasado y ya no hay marcha atrás.</p> <p>En mayo, el resultado del referéndum que aprobó la legalización del aborto en Irlanda me llenó de esperanza. Gracias a su energía, la juventud irlandesa consiguió una importante victoria para la vida y los derechos de las mujeres. </p><p>Unos meses después la decisión del Senado de Argentina, el país de mi familia, me dejó con una inmensa tristeza. No podía dejar de pensar cómo era posible qué 38 senadores no hubieran sido capaces de entender el impacto que tiene en las vidas de las mujeres y sus familias no poder acceder a un aborto legal y seguro.&nbsp;</p> <p>Quienes trabajamos por los derechos de las mujeres conocemos bien las consecuencias de decisiones como la que tomó el Senado argentino. Son las mismas en todos los países donde el aborto no es legal o donde su acceso está muy limitado. Si las mujeres no pueden acceder a un aborto legal y seguro, se mueren.</p><p class="mag-quote-center">Las personas que votaron a favor del sí en Irlanda comprendieron que no estaban eligiendo entre aborto sí o aborto no, sino entre aborto seguro o aborto inseguro.</p> <p>Las personas que votaron a favor del sí en Irlanda comprendieron que no estaban eligiendo entre aborto sí o aborto no, sino entre aborto seguro o aborto inseguro. Entre la vida o la muerte de miles de mujeres. </p><p>Pero aún hay muchas personas que, como los senadores argentinos, no lo entienden o no les importa, a pesar de autodenominarse “pro vida”. Por eso tenemos que hablar más sobre lo que implica para las mujeres, sus familias y sus comunidades no tener acceso a un aborto seguro. De forma concreta, sin rodeos ni tabúes.</p> <p>El miércoles 8 de agosto mientras el Senado argentino discutía la aprobación de la ley, Romina intentaba interrumpir un embarazo que no deseaba. A solas, sin decírselo a nadie, ni siquiera a sus hermanos, pero el aborto se complicó y acabó en el hospital. Murió unos días después. Tenía 4 hijos. “Se murió porque era pobre. </p><p>Porque los pobres no existimos”, <a href="https://www.pagina12.com.ar/136650-se-murio-porque-era-pobre-a-los-pobres-ni-nos-miran">declaró su hermano Miguel al medio argentino Página 12</a>. “Yo estaba en contra del aborto, hasta ahora”, añadió. Miguel fue capaz de darse cuenta de las consecuencias de que las mujeres no tengan acceso al aborto porque le tocó vivirlo en primera persona y perdió a su hermana.</p> <p>Cuando una mujer se queda embarazada sin desearlo, lo único que puede pensar es en cómo dejar de estarlo. Puede haber muchos motivos: porque su familia la rechazará, porque la despedirán, porque necesita acceso a un tratamiento médico que es incompatible con estar embarazada o el embarazo es un riesgo para su salud, porque ya tiene muchos hijos y su economía familiar no le permite tener más, porque el embarazo es consecuencia de una violación… </p><p>Las causas pueden ser muy diferentes, pero el resultado en países donde el aborto no es legal es siempre el mismo. Las mujeres pobres se mueren por abortos inseguros y clandestinos, mientras las mujeres con recursos acceden a abortos en clínicas clandestinas o viajando a clínicas privadas en otros países.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Lo que realmente disminuye el número de abortos es que todas las mujeres tengan acceso a educación sexual, a anticonceptivos, a servicios de salud y a sus derechos sexuales y reproductivos. Y, por supuesto, que se reduzcan los altos índices de violencia contra ellas.</p> <p>Creo que cada vez más personas estamos entendiendo que la restricción o la total prohibición del aborto no disminuyen el número de abortos, simplemente los mandan al terreno de lo oculto, de lo que no se quiere ver ni hablar. </p><p>Lo que realmente disminuye el número de abortos es que todas las mujeres tengan acceso a educación sexual, a anticonceptivos, a servicios de salud y a sus derechos sexuales y reproductivos. Y, por supuesto, que se reduzcan los altos índices de violencia contra ellas.</p> <p>La prohibición del aborto tampoco disminuye la mortalidad materna. Al revés, la incrementa. En los países en los que se considera que las mujeres somos autónomas para decidir lo que es mejor para nuestras vidas y el aborto está permitido de forma amplia, como en Uruguay o en España, la mortalidad materna se ha reducido drásticamente.&nbsp;</p> <p>El debate ha cambiado. Las mujeres estamos luchando por nuestras vidas. Y no vamos a parar. Seguiremos saliendo a la calle todas las veces que haga falta y en todos los países en los que sea necesario, hasta conseguir que ninguna mujer más muera por no tener acceso a un aborto seguro.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/abortolegalya-en-argentina-lo-que-debes-saber-hoy">#AbortoLegalYa en Argentina: lo que debes saber hoy</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/manoela-miklos-lena-lavinas/el-eterno-tema-del-aborto-en-brasil">Aborto en Brasil: la historia interminable </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gabby-de-cicco/la-marea-verde-el-derecho-al-aborto-lo-ganamos-en-las-calles">La marea verde argentina: «El derecho al aborto lo ganamos en las calles»</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> <div class="field-item even"> Ireland </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Ireland Argentina Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Viviana Waisman Wed, 17 Oct 2018 13:52:26 +0000 Viviana Waisman 120144 at https://www.opendemocracy.net Otra caravana de hondureños camina hacia el sueño americano https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/nueva-caravana-de-hondure-os-hacia-el-sue-o-americano <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Queda por verse si México permitirá que esta nueva caravana de migrantes atraviese su territorio de manera segura, y qué harán los EE.UU. con todos sus niños cuando lleguen allá. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/new-caravan-from-honduras-heads-for-american-dream">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/dt.common.streams.StreamServer_0.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/dt.common.streams.StreamServer_0.jpeg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Caravana de hondureños que salió el 14 de Octiubre de San Pedro Sula. Foto: www.laprensa.hn. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Es Viernes 12&nbsp;de octubre de&nbsp;2018.&nbsp;Un flujo continuo de gentes se va congregando, desde primera hora de la mañana, en las afueras de la&nbsp;ciudad.&nbsp;Son al menos un centenar, entre los que se encuentran madres de lactantes y adolescentes solos, un hombre con muletas y otro en una silla de ruedas, empujado por su hermano.&nbsp;Alguien sostiene un letrero que dice: “No&nbsp;nos&nbsp;vamos&nbsp;porque&nbsp;nos&nbsp;guste.&nbsp;Huimos&nbsp;la&nbsp;violencia, pobreza,&nbsp;desempleo)”.&nbsp;</p> <p>Amanece en Honduras. Aproximadamente medio año después de que un&nbsp;<a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/danica-jorden/mexico-in-time-of-caravan">grupo anterior</a>&nbsp;alcanzara con éxito la frontera de los EE. UU.&nbsp;Se ha formado una nueva caravana, y se está dirigiendo hacia el norte.</p> <p>En el momento de llegar a San Pedro&nbsp;Sula,&nbsp;recientemente nombrada la ciudad más&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2013/may/15/san-pedro-sula-honduras-most-violent">violenta&nbsp;</a>de la tierra,&nbsp;son ya casi&nbsp;quinientos los caminantes.&nbsp;Unas notas manuscritas, pegadas&nbsp;a&nbsp;las paredes de la&nbsp;estación&nbsp;principal&nbsp;de autobuses, los organizan en&nbsp;grupos por sus ciudades de origen:&nbsp;Choloma&nbsp;Cortés;&nbsp;El&nbsp;Progreso;&nbsp;La&nbsp;Ceiba…&nbsp;Una&nbsp;joven de Santa Bárbara de&nbsp;dieciocho años&nbsp;acuna al bebé de su amiga en&nbsp;sus brazos mientras se sienta&nbsp;en el bordillo: calza calcetines de color rosa y chanclas blancas.&nbsp;“¿Tienes miedo a Donald Trump?”, <a href="https://www.youtube.com/watch%3Fv%3D6xQn5uQmBZk">le pregunta</a>&nbsp;un reportero de la HCH TV&nbsp;.&nbsp;“No”, responde. “Yo creo en Dios.&nbsp;Dios es más grande que nadie en la tierra".&nbsp;Cruzarán a Guatemala, y luego&nbsp;a&nbsp;México.&nbsp;"Esperamos que nos den un pasaje gratuito para viajar hasta la frontera, a través de México",&nbsp;dice un hombre de&nbsp;49 años.</p><p class="mag-quote-center">"Esperamos que nos den un pasaje gratuito para viajar hasta la frontera, a través de México",&nbsp;dice un hombre de&nbsp;49 años.</p> <p>La cantidad de niños y madres solteras es asombrosa, tendidos en mantas coloridas a lo largo de la acera, a las puertas de la estación, que ha cerrado por la noche.&nbsp;Una madre soltera, de La&nbsp;Ceiba,&nbsp;viaja&nbsp;con sus tres hijos, de&nbsp;4, 5 y 10 años. ¿Ya le han dicho que podría ser difícil para usted, una vez allá?&nbsp;"Sí, pero tienes que tener fe".</p> <p>Un hombre de Tegucigalpa explica: “No hay ningún líder aquí.&nbsp;Todo fue&nbsp;auto-&nbsp;comunicado&nbsp;(de boca en boca)”.&nbsp;El&nbsp;plan es salir de la ciudad&nbsp;a las 6 de la mañana. “Nadie&nbsp;nos está&nbsp;ayudando.&nbsp;Nosotros no dependemos de&nbsp;nadie”. Una&nbsp;niña de once años y su hermana de dieciocho viajan&nbsp;por su propia&nbsp;cuenta.&nbsp;"Ya&nbsp;no&nbsp;puedo&nbsp;más”&nbsp;dice la mayor.</p> <p>Desde hace casi dos años Estados Unidos&nbsp;no tiene embajador&nbsp;en&nbsp;Honduras,&nbsp;o al menos desde que Honduras celebró elecciones nacionales&nbsp;a fines de 2017, que provocaron manifestaciones masivas y fueron ampliamente criticadas en el&nbsp;extranjero, aunque aprobadas por la administración Trump.&nbsp;</p> <p>A última hora del pasado domingo, Heide&nbsp;Fulton,&nbsp;la “chargé d’affaires ad interim, de la embajada (para usar su multilingüe título), lanzó una&nbsp;<a href="https://twitter.com/USAmbHonduras%3Fref_src%3Dtwsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor">advertencia</a>&nbsp;a&nbsp;los participantes de la caravana.&nbsp;Ésta consistió,&nbsp;básicamente, en traducir literalmente de&nbsp;las palabras del&nbsp;vicepresidente Mike Pence, que dijo: "No arriesgue a su familia... Si no puede venir a los Estados Unidos legalmente, no lo haga".</p><p class="mag-quote-center">Una pancarta dice:&nbsp;“Si los gringos pueden&nbsp;estar en el territorio de la ciudad, los&nbsp;Katrachos&nbsp;tenemos derecho a entrar y estar en los Estados Unidos".&nbsp;</p> <p>Pero ellos&nbsp;ya van de<a href="https://www.youtube.com/watch%3Fv%3DdvrtXt1evTU"> camino</a>. Son 1.500 personas&nbsp;las que circulan junto a camiones y autobuses a lo largo de la carretera.&nbsp;Otra pancarta dice:&nbsp;“Si los gringos pueden&nbsp;estar en el territorio de la ciudad, los&nbsp;Katrachos&nbsp;tenemos derecho a entrar y estar en los Estados Unidos.&nbsp;”"Catracho"&nbsp;es un término a veces peyorativo para denominar a los hondureños,&nbsp;que ha sido recuperado recientemente, especialmente por afro-descendientes&nbsp;y mestizos.&nbsp;</p> <p>Honduras fue la "república bananera" original, administrada por la&nbsp;United Fruit&nbsp;Company a principios del siglo XX. El invierno pasado, los&nbsp;trabajadores de&nbsp;Chiquita&nbsp;en Honduras&nbsp;<a href="http://www.elpuertoinforma.com.gt/internacionales/la-huelga-mas-larga-en-chiquita-honduras-termino-con-77-dias-de-paro-laboral/">hicieron huelga&nbsp;</a>durante meses, reclamando garantías por cuestiones de salud. 96 trabajadores fueron despedidos.</p> <p>Con poco más que la ropa imprescindible a sus&nbsp;espaldas, el grupo, cada vez mayor ha&nbsp;acelerado el ritmo de la marcha.&nbsp;Las mochilas que cargan, estampadas con colores vivos, de&nbsp;brincan arriba y&nbsp;hacia abajo, y más de una luce el logo de Nike con el lema: "Just do it".</p> <p>Para el lunes, ya son hasta 2.000&nbsp;los caminantes, según la policía guatemalteca, que finalmente les cedió el paso cuando&nbsp;cruzaron a Guatemala.&nbsp;Al mediodía, un sacerdote dice&nbsp;que, en uno de las tres puestos de descanso que administra su parroquia, alimentaron al menos a 2,000 personas.</p> <p>El martes por la mañana, las autoridades guatemaltecas arrestaron a Bartolo&nbsp;Fuentes, ex congresista del&nbsp;Partido&nbsp;Libre&nbsp;de Honduras,&nbsp;junto a dos personas más, acusándolos de haber organizado la marcha.&nbsp;Guatemala ha anunciado que&nbsp;el señor Fuentes puede ser deportado de&nbsp;regreso a la frontera&nbsp;con Honduras.</p> <p>En las elecciones de 2017, el&nbsp;Partido&nbsp;Libre&nbsp;fue apoyado por el ex presidente Manuel&nbsp;Zelaya, quien sufriera un golpe de Estado en 2009. El&nbsp;candidato del Partido&nbsp;Libre,&nbsp;Salvador&nbsp;Nasralla, compitió hasta el último momento con el actual presidente Juan Orlando&nbsp;Hernández&nbsp;en una elección que, según la OEA (Organización de los Estados Americanos), estuvo llena de irregularidades.&nbsp;Después de la elección, en un intento por frenar las protestas que estallaron en todo el país, Hernández&nbsp;impuso un toque de queda durante 10 días</p><p class="mag-quote-center">Hay tantos niños, mujeres embarazadas, ancianos y discapacitados, que se necesita un corazón de hielo para estar manejando y no darles un aventón.</p> <p>Aunque, al arrestar a Fuentes, el gobierno guatemalteco pueda haber sucumbido a la presión política, parece que hay apoyo popular para los&nbsp;caminantes.&nbsp;Además de las iglesias y de las escuelas que abren sus puertas y brindan descanso y comida a los hondureños, ahora se pueden ver camiones y camionetas entre la multitud que camina.&nbsp;Hay tantos niños, mujeres embarazadas, ancianos y discapacitados, que se necesita un corazón de hielo para estar manejando y no darles un aventón.</p> <p>Mientras Donald Trump ha amenazado con cortar la ayuda financiera a Honduras si la caravana no se detiene, los&nbsp;caminantes, que ya están en Guatemala, confían en ingresar a México.&nbsp;México, a su vez, ha enviado agentes federales para "garantizar la seguridad" de sus cruces fronterizos&nbsp;en el estado sureño de Chiapas, e insiste en que solicitará la documentación legal de cada persona.</p> <p>Parece que mucha gente ya estará durmiendo el próximo lunes por la noche en Chiquimula, un pueblo ubicado cerca de la frontera entre Honduras y Guatemala y la ciudad de Guatemala.&nbsp;Mientras tanto,&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=WCZqwMcVLlQ">otro grupo</a> de unos 500 hondureños ha salido de San Pedro&nbsp;Sula&nbsp;con la esperanza de reunirse con la caravana bien pronto.</p> <p>Queda por verse si México permitirá que esta nueva caravana atraviese su territorio de manera segura, tal como ocurriera ya el pasado mes de abril. También habrá que ver que harán los EE.UU. con todos sus niños cuando lleguen allá.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/danica-jorden/homo-homini-lupus-est-trauma-ni-os-enjaiulados-y-la-pol-tica-de-refu">Homo homini lupus est: trauma, niños enjaulados, y política de refugiados en EE.UU.</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/mar-luisa-regalado/las-mujeres-hondure-as-rompiendo-el-mundo-de-cuatro-paredes">Las mujeres hondureñas queremos libertad, no cuatro paredes </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jessica-ram-rez/migrantes-y-refugiados-en-las-am-ricas-una-crisis-de-solidaridad">Migrantes y refugiados en las Américas: una crisis de solidaridad</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Honduras </div> <div class="field-item even"> Guatemala </div> <div class="field-item odd"> Mexico </div> <div class="field-item even"> United States </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta United States Mexico Guatemala Honduras Democracy and government Economics International politics Danica Jorden Wed, 17 Oct 2018 12:30:55 +0000 Danica Jorden 120138 at https://www.opendemocracy.net Las mujeres de #Elenão y #Elassim y la lucha contra el fascismo en Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/katarina-pitasse-fragoso-nath-lia-sanglard/las-mujeres-de-elassim-como-parte-esenc <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Candidato a las presidenciales brasileñas Jair Bolsonaro menosprecia a las mujeres, y su candidatura personifica la sociedad patriarcal en la que vivimos. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/katarina-pitasse-fragoso-nath-lia-sanglard/elen-o-and-elassim-as-vital-struggle-ag">English,</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/nath-lia-sanglard-katarina-pitasse-fragoso/elassim-como-uma-parte-vital-da-luta-co">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/elenão1_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/elenão1_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestación EleNão Brasil. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>En un ensayo titulado “Un habitación propia” publicado en 1929, Woolf Virginia escribió que, durante siglos, las mujeres sirvieron como espejos con poderes mágicos para reflejar la figura del hombre multiplicando por dos su tamaño natural. </p><p>Estos espejos, centrales a las acciones violentas, explican la insistencia de personajes que, como Mussolini, hacían a las mujeres más pequeñas, puesto que si ellas podían ser reducidas, los hombres podrían no dejar de crecer.</p> <p>Casi cien años después, la alegoría del espejo sigue siendo una característica para asegurar la supremacía masculina. </p><p>Esto es particularmente cierto en la escena política brasileña donde el lenguaje de odio contra las mujeres, y contra todo tipo de grupos vulnerables del candidato a la presidencia Jair Messías Bolsonaro, favorito en las encuestas.</p> <p>La apuesta por la violencia como respuesta a los problemas del país ilustra cómo, para este ex capitán del Ejército, hacer política significa transformarla en campo de batalla, y fabricar enemigos al manipular los prejuicios que la gente tiene incorporados, para luego liquidarlos.&nbsp;</p> <p>Necesitamos nombrar a las cosas por su nombre frente a eufemismos como "conservador" o "controvertido" que emplean los principales medios de comunicación y algunos sectores de las élites políticas brasileñas para referirse a Bolsonaro, puesto que esos adjetivos no expresan la brutalidad con la que éste sugiere la disponibilidad de los cuerpos femeninos. </p><p class="mag-quote-center">Como ejemplo del discurso y de la táctica de Bolsonaro están las palabras dirigidas a la diputada federal María del Rosario (del PT): "es muy fea, no tiene mi tipo, jamás la violaría".</p><p>Como ejemplo del discurso y de la táctica de Bolsonaro están las palabras dirigidas a la diputada federal María del Rosario (del PT): "es muy fea, no tiene mi tipo, jamás la violaría". </p><p>Este discurso parece “encajar” en un país que registró, en 2017, un aumento en el número de violaciones, con un promedio de 164 casos al día. Esto podría alcanzar, si se tienen en cuenta el número de violaciones que no se registran, unos 500.000 casos al año.</p> <p>Sin embargo, las mujeres, que Bolsonaro llama "débiles" y diseñadas como objetos de sumisión, son la mayoría de la población. En Brasil, según el instituto oficial brasileño de estadística, el IBGE, hay 4,5 millones de mujeres más que hombres. </p><p>También según este instituto, las mujeres trabajan un promedio de 7,5 horas por semana más que los hombres (la suma de las actividades retribuidas y las no remuneradas) y aunque están más educadas, tienen un ingreso promedio nacional inferior: mientras que los hombres ganan alrededor de 2.251 Reales (unos 600 USD), ellas reciben 1.762 Reales (unos 465 USD). </p><p>Un estudio del World Economic Forum de 2016 señala que, en Brasil, se necesitarían 95 años para lograr la paridad salarial entre hombres y mujeres.&nbsp;</p> <p>Otro ejemplo. En una cadena de televisión, el ex capitán afirmó que las mujeres deberían ganar menos porque se quedan embarazadas. </p><p>Al justificar la desigualdad salarial, Bolsonaro ataca tanto a la mano de obra femenina ocupada formalmente, como al trabajo doméstico no remunerado, y normaliza de esta manera la explotación de todo trabajo femenino. </p><p>Si recordamos el argumento Silvia Federici sobre el desarrollo del capitalismo vemos que, puesto que las mujeres estan produciendo y reproduciendo el bien más esencial - la fuerza de trabajo - el abaratamiento de los costes laborales de la producción para por el uso de violencia máxima y guerra contra las mujeres.</p> <p>En este sentido, cuando el candidato a vicepresidente de Bolsonaro, el general Mourão, afirma que las familias encabezadas por madres y abuelas son "fábricas de inadaptados", intensifica el tono intimidante y la devaluación de las mujeres. </p><p>Al asociar el trabajo doméstico no remunerado a la criminalidad, sugiere, una vez más, el recurso a la represión y a la violencia.</p> <p>Como ha señalado el profesor de Harvard, Bruno Carvalho, el discurso de Bolsonaro alimenta puntos de vista regresivos. Ya se están produciendo consecuencias públicas. </p><p>Si, tras la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, el modelo público de mujer promovido por Michel Temer se parecía al de la buena esposa de la década de 1950, con la candidatura de Bolsonaro la cosificación de la mujer alcanzó un nivel más dramático. </p><p>En su deshumanización de la mujer, coquetea con impulsos fascistas o incluso, yendo más atrás en el tiempo, evoca una caza de brujas medieval.&nbsp;</p> <p>Los partidarios de Bolsonaro son nostálgicos de los tiempos en que la esfera pública estaba reservada a los hombres; en que no había discusión sobre igualdad de derechos y oportunidades para todos los ciudadanos; en que no se hablaba sobre el género en las escuelas y la sociedad pasaba por alto a las mujeres.</p> <p>Además, el contenido de algunos sitios web y redes sociales que &nbsp;apoyan a Bolsonaro evoca al régimen dictatorial como si fuera un estándar moral. </p><p>Son nostálgicos del momento en que las libertades y los derechos básicos eran privilegio de algunos individuos, mientras que otros, que se posicionaron contra el sistema, fueron torturados y silenciados.</p> <p>Esto nos muestra la fragilidad de la democracia brasileña. Abre brechas que son explotadas por Bolsonaro, quien no tiene vergüenza al expresar sus opiniones a favor de la tortura, la legalización de las armas y el regreso a un régimen dictatorial.&nbsp;</p> <p>Para dar un último ejemplo: la semana pasada los partidarios de Bolsonaro rompieron una placa en honor a Marielle Franco, una mujer negra, lesbiana, activista de derechos humanos y habitante de barrios marginales, que fue ejecutada de manera bárbara en marzo de este año.</p> <p>Este es un acto concertado de violencia contra la memoria de Marielle, que se opuso al odio y simbolizó otro mundo posible: dio voz a las mujeres negras, a la base de la pirámide social brasileña, y a las personas que más sufren el hostigamiento, la violación, los bajos salarios y son víctimas de la violencia doméstica, a las que encarnan el mayor rechazo a lo que representa Bolsonaro.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Lo que Marielle representa es una visión de nuestra resistencia a la explotación y la marginación.&nbsp;</p><p>Lo que Marielle representa es una visión de nuestra resistencia a la explotación y la marginación. Inspirado por ella y muchas otras mujeres revolucionarias, el juego de imágenes que se basa en el tamaño (reducido) de las mujeres parece haber cambiado.&nbsp;</p> <p>El 29 de septiembre, las manifestaciones suprapartidistas en al menos 65 ciudades de Brasil mostraron la fuerza de la movilización política femenina y su papel en la resistencia antifascista. </p><p>Después de todo, estas mujeres son, junto a las minorías, el objetivo de la violencia propagada por Bolsonaro y sus partidarios.</p> <p>Las mujeres, así como los grupos vulnerables, son actualmente explotados por los sistemas patriarcales y capitalistas y están marginadas, al mismo tiempo que constituyen una parte vital del funcionamiento de esta sociedad. </p><p>Esto lleva a las mujeres, como lo afirma la segunda ola del feminismo, a estar en una posición marginada y explotada, ya que pertenecer a la clase revolucionaria se traduce en una acumulación de conocimiento, que pertenece solo a esa clase. </p><p>Es decir, es el hecho de estar en el margen y ser explotada por el sistema lo que le permite a la clase revolucionaria oponerse a las formas existentes de dominación.&nbsp;</p> <p>La principal implicación de tomar esto en serio se relaciona con la idea de una clase revolucionaria que muestra cómo nosotras (junto con otros grupos vulnerables) tuvimos las condiciones para cambiar la sociedad. </p><p>Esto nos ayuda a clarificar nuestro papel potencial y vital para cambiar las normas sociales injustas y el tratamiento que representa las vallas que deben ser derribadas, y así alcanzar un futuro mejor para Brasil.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pedro-henrique-leal/bolsonaro-y-la-extrema-derecha-brasile">Bolsonaro y la extrema derecha brasileña</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ch-gardiner/brasil-militariza-la-guerra-contra-el-crimen">Brasil militariza la guerra contra el crimen</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Nathália Sanglard Katarina Pitasse Fragoso Wed, 17 Oct 2018 10:32:40 +0000 Katarina Pitasse Fragoso and Nathália Sanglard 120133 at https://www.opendemocracy.net #Elenão, #Elassim e a luta contra o fascismo no Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/nath-lia-sanglard-katarina-pitasse-fragoso/elassim-como-uma-parte-vital-da-luta-co <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Candidato às presidenciais brasileiras Jair Bolsonaro menospreza as mulheres, e sua candidatura personifica a sociedade patriarcal na qual vivemos.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/katarina-pitasse-fragoso-nath-lia-sanglard/elen-o-and-elassim-as-vital-struggle-ag">English,</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/katarina-pitasse-fragoso-nath-lia-sanglard/las-mujeres-de-elassim-como-parte-esenc">Español</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/elenão1_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/elenão1_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Ele não manifestação. Wikimedia commons. Todos os direitos reservados.</span></span></span></p><p>Em <em>Um teto todo seu</em>, Virginia Woolf escreveu que, havia séculos, as mulheres serviam como espelhos com poderes mágicos de refletir a figura do homem com o dobro do tamanho natural.</p><p>Esses espelhos, fundamentais para ações violentas, explicavam a insistência de personagens, como Mussolini, na inferioridade de mulheres, porque se elas não fossem menores, eles deixariam de crescer. </p> <p>Quase cem anos depois, a alegoria do espelho ainda constitui um recurso para assegurar a supremacia masculina e, no cenário político brasileiro, aparece traduzida em discurso de ódio contra as mulheres, mas também contra toda sorte de grupos mais vulneráveis na fala do candidato à presidência Jair Messias Bolsonaro. </p><p>A opção pela violência como resposta aos problemas do país ilustra como fazer política, para o ex-capitão do Exército, significa transformá-la em campo de guerra, fabricando inimigos e liquidando-os.</p><p> No Brasil, coube às mulheres, que, junto a outras minorias, são alvos da violência propagada pelo candidato, nomear devidamente o que ele representa.</p><p class="mag-quote-center">Como exemplo do discurso e da tática de Bolsonaro, há a declaração dirigida à deputada federal Maria do Rosário (PT): “é muito feia, não faz meu gênero, jamais a estupraria”.</p> <p>Nomear é preciso, porque adjetivos eufêmicos como “conservador” ou “polêmico”, empregados pela mídia tradicional e por alguns setores das elites políticas brasileiras, não expressam a brutalidade de afirmar a disponibilidade dos corpos femininos. </p><p>Como exemplo do discurso e da tática de Bolsonaro, há a declaração dirigida à deputada federal Maria do Rosário (PT): “é muito feia, não faz meu gênero, jamais a estupraria”. </p><p>Essa fala se insere em um país que registrou, em 2017, um aumento do número de estupros, com média de 164 casos por dia, podendo totalizar, considerando a subnotificação, 500 mil casos por ano. </p> <p>As mulheres, designadas por Bolsonaro como “fraquejadas” e desenhadas como objeto de sujeição, são, no entanto, a maioria da população, havendo 4,5 milhões de mulheres a mais do que homens, segundo o IBGE. </p><p>Ainda de acordo com o instituto, elas trabalham, em média, 7,5 horas semanais a mais do que os homens (somando as atividades remuneradas e não remuneradas) e, embora sejam mais escolarizadas, têm uma renda média nacional mais baixa: enquanto os homens ganham em torno de R$ 2.251, elas recebem R$ 1.762. </p><p>Um estudo do Fórum Econômico Mundial de 2016 aponta que seriam necessários 95 anos para o Brasil alcançar a equiparação salarial entre homens e mulheres.</p> <p>Outro exemplo. Em uma rede de TV, o ex-capitão afirmou que mulheres deveriam ganhar menos, porque engravidam. Ao justificar a desigualdade salarial, Bolsonaro ataca tanto o trabalho feminino formalmente assalariado, quanto o trabalho doméstico não remunerado. Assim, o artifício de detração das mulheres passa, duplamente, pela expropriação de sua força de trabalho. </p><p>Se lembrarmos do argumento de Silvia Federici sobre o desenvolvimento do capitalismo, veremos que, como as mulheres foram as produtoras e reprodutoras da mercadoria mais essencial – a força de trabalho –, o barateamento do custo da produção do trabalho exige o uso de máxima violência e guerra contra as mulheres. </p><p>Nesse sentido, quando o candidato a vice-presidente de Bolsonaro, o general Mourão, declara que famílias comandadas por mães e avós são “fábricas de desajustados”, o tom intimidador e a desvalorização da mulher em si se intensificam. </p><p>Ao associar o trabalho doméstico não remunerado à criminalidade, ele insinua, mais uma vez, uma saída pela repressão e pela violência. </p> <p>O discurso de Bolsonaro alimenta, dessa maneira, imaginários regressivos, como observou o professor de Harvard, Bruno Carvalho, e já produz efeitos públicos. </p><p>Se, com a deposição da presidenta Dilma Rousseff, o modelo público de mulher cultivado por Michel Temer parecia datar da boa esposa dos anos 1950, com a candidatura de Bolsonaro, a objetificação das mulheres alcançou um patamar mais drástico, que flerta com a desumanização fascista do outro, convertido em inimigo, ou que recua ainda mais no tempo, evocando uma medieval caça às bruxas.</p><p class="mag-quote-center">Os efeitos públicos das falas de Bolsonaro conduzem seus apoiadores a uma nostalgia dos tempos em que mulheres tinham seu espaço restrito, em que não se discutia gênero nas escolas, em que não havia discussão sobre igualdade de direitos e oportunidades para cada cidadão.&nbsp;</p><p>Os efeitos públicos das falas de Bolsonaro conduzem seus apoiadores a uma nostalgia dos tempos em que mulheres tinham seu espaço restrito, em que não se discutia gênero nas escolas, em que não havia discussão sobre igualdade de direitos e oportunidades para cada cidadão. </p><p>Eles são nostálgicos da ditadura instaurada em 1964, quando os que resistiam ao sistema eram silenciados e torturados. Foi a fragilidade do nosso processo de redemocratização que criou as brechas para a possível eleição de um ex-capitão, que faz declarações públicas a favor do uso de armas de fogo, da tortura e da volta da ditadura. </p> <p>Para dar um último exemplo, recentemente, apoiadores de Bolsonaro quebraram uma placa em homenagem à Marielle Franco, vereadora negra, lésbica, militante dos direitos humanos, moradora de favela, que foi barbaramente executada em março deste ano. Não é gratuita a violência à memória de Marielle. </p><p>O avesso do ódio e símbolo de outro mundo possível, ela vocalizava as mulheres negras, a base da pirâmide social brasileira, aquelas que mais sofrem com assédios, estupros, baixos salários e violência doméstica e que constituem a maior rejeição ao que Bolsonaro representa.</p> <p>Por sua vez, o que Marielle representa é a nossa resistência à exploração e à marginalização. Inspirado nela e em outras mulheres revolucionárias, o jogo de imagens que depende de apequenar mulheres parece ter se alterado em 29 de setembro, quando manifestações suprapartidárias por elas convocadas em pelo menos 65 cidades do Brasil deram a dimensão da energia política feminina e do seu protagonismo na luta antifascista. </p> <p>Mulheres e outros grupos vulneráveis, ao mesmo tempo em que são correntemente explorados e marginalizados pelo patriarcado e pelo capitalismo, constituem partes vitais do funcionamento da sociedade. </p><p>Conforme reivindica a segunda onda do feminismo, está na posição mesma de subalternidade a possibilidade de acumulação de um conhecimento próprio, capaz de transformar a exclusão em potencial revolucionário. Assim, o conhecimento se abre como forma de oposição aos diversos tipos de dominação.</p> <p>A principal implicação de levar a sério essa perspectiva reside na ideia de que essa classe revolucionária – mulheres e outros grupos vulneráveis – tem as condições de modificar a sociedade. Isso ajuda a clarificar nosso papel vital na mudança de normas e tratamentos sociais injustos.&nbsp; </p><p>Cercas, como as produzidas pelo discurso de Bolsonaro, que precisam ser derrubadas, em atos cotidianos de resistência, para vislumbrar a possibilidade de um futuro melhor para o Brasil, em que mulheres e grupos vulneráveis sejam vistos com o tamanho e a força que realmente têm.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/recomenda-es-para-combater-desinforma-o-na-propagan">Brasil Eleições 2018: Como combater a desinformação na Internet?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pedro-henrique-leal/bolsonaro-y-la-extrema-derecha-brasile">Bolsonaro y la extrema derecha brasileña</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-uma-cat-strofe-evit-vel">Brasil: uma catástrofe evitável</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Katarina Pitasse Fragoso Nathália Sanglard Wed, 17 Oct 2018 10:07:37 +0000 Nathália Sanglard and Katarina Pitasse Fragoso 120130 at https://www.opendemocracy.net Migrantes y refugiados en las Américas: una crisis de solidaridad https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jessica-ram-rez/migrantes-y-refugiados-en-las-am-ricas-una-crisis-de-solidaridad <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En Latinoamérica la crisis se evidencia en la renuencia a aplicar estándares internacionales incluyentes en materia de refugiados y en las políticas migratorias restrictivas o de imposible cumplimiento.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/migrants-and-refugees-in-americas-solidarity-crisis"> English</a></strong></em><strong></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Captura de pantalla 2018-10-16 a las 10.49.43_1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Captura de pantalla 2018-10-16 a las 10.49.43_1.png" alt="" title="" width="460" height="381" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente: OIM, Tendencias de la migración. Según la información actualizada basada en las fuentes oficiales disponibles (como estadísticas de población, registros de migración y estimaciones), el mapa muestra el stock aproximado de inmigrantes de Venezuela en países seleccionados.</span></span></span></p><p>En el mundo hay más desplazados internacionales que nunca en la historia. Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), <a href="http://www.acnur.org/5b2956a04.pdf">68.5 millones de personas fueron expulsadas de sus países de origen o residencia en todo el mundo para el final del año pasado</a> y en América Latina el número total de personas de interés del ACNUR fue de 8, 826,832 personas.</p> <p>Las dinámicas de desplazamiento forzado no son novedad en Latinoamérica. Al contrario, nuestra región ha sido testigo de cómo durante años los latinoamericanos nos hemos visto forzados a dejar nuestra tierra a fin de salvar nuestra vida y la de nuestras familias. Antiguas dinámicas de desplazamiento como las del triángulo norte de Centroamérica permanecen vigentes, forzando a muchos hondureños, salvadoreños y guatemaltecos a arriesgar su vida y seguridad en el camino por México y el cruce a Estados Unidos, huyendo de situaciones tales como, pobreza extrema, falta de oportunidades económicas, y altos niveles de violencia.</p><p class="mag-quote-center">América Latina está experimentando nuevas dinámicas de desplazamiento forzado internacional, las cuales se están desarrollando con una celeridad sin precedentes en el hemisferio.</p> <p>Asimismo, la región está experimentando nuevas dinámicas de desplazamiento forzado internacional, las cuales se están desarrollando con una celeridad sin precedentes en el hemisferio. En los últimos dos años hemos sido testigos de los flujos masivos de nacionales venezolanos, forzados a abandonar su país debido al rompimiento de la institucionalidad democrática y el Estado de Derecho, la persecución y violencia estatal, graves restricciones a la libertad personal, así como una escasez generalizada de alimentos y medicinas</p> <p>De igual forma, una gran cantidad de nacionales nicaragüenses se han visto forzados a huir debido a la persecución política y las violaciones a derechos humanos que han tenido lugar en Nicaragua desde el inicio de 2018, en el marco de la represión a las protestas sociales.</p> <p>En vista de esto, la semana pasada el ex Secretario General de las Naciones Unidas <a href="https://www.nytimes.com/2018/09/16/opinion/politics/ban-ki-moon-refugee-crisis.html">Ban Ki-Moon</a>, relataba su propia historia de desplazamiento como refugiado al New York Times y catalogaba la crisis mundial de refugiados como “una prueba a nuestra consciencia colectiva”. Para Ban Ki-Moon lo que experimenta el mundo es una crisis de solidaridad respecto a aquellos forzados a abandonar su hogar.</p><p class="mag-quote-center">La cisis se hace evidente también en las estrategias de seguridad restrictivas y militarizadas en fronteras, en la criminalización de la migración, en la desatención a los más vulnerables, en la separación de las familias, así como en la segregación y maltrato de las personas migrantes y refugiadas.</p> <p>En nuestra región, esta crisis se evidencia en la renuencia a aplicar estándares internacionales incluyentes en materia de refugiados, en las políticas migratorias restrictivas o de imposible cumplimiento, que no detienen el movimiento de las personas, pero si las obligan a optar por vías clandestinas aumentando su vulnerabilidad. La crisis es evidente en las deportaciones masivas, en la xenofobia que se apropia de los discursos políticos, de los espacios públicos y de las conversaciones, convirtiéndola ya en parte de nuestra cotidianeidad, en las estrategias de seguridad restrictivas y militarizadas en fronteras, en la criminalización de la migración, en la desatención a los más vulnerables, en la separación de las familias, así como en la segregación y maltrato de las personas migrantes y refugiadas.</p> <p>Si bien los migrantes y refugiados/as en la región se han encontrado con gran generosidad tanto en el tránsito como en el destino, continúa preocupando la gran escala de violencia y falta de acceso a derechos. Desde <a href="https://www.nytimes.com/2018/08/19/world/americas/residents-pacaraima-brazil-border-town-attack-venezuela-migrants-camp.html">los ataques a venezolanos/as en Brasil</a>, las <a href="https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/they-fled-violence-in-nicaragua-by-the-thousands-what-awaits-them-in-costa-rica/2018/09/01/51d3f7ee-a62c-11e8-ad6f-080770dcddc2_story.html?noredirect=on&amp;utm_term=.51e0f1a9bf0c">demostraciones públicas de xenofobia a nicaragüenses en Costa Rica</a>, las deportaciones masivas en México, así como la posibilidad de que México acepte fondos de <a href="https://www.amnesty.org/en/latest/news/2018/08/seis-razones-por-las-que-mexico-no-debe-firmar-un-acuerdo-sucio-con-eeuu/">Estados Unidos para financiar dichas deportaciones</a>, son solo ejemplos de las vulneraciones a la dignidad humana que enfrenta la población migrante y refugiada en la región.</p> <p>La misma región que hace más de treinta años unió fuerzas y se reunió en Colombia para celebrar la Declaración de Cartagena sobre Refugiados de 1984 en donde &nbsp;los países ampliaron la definición tradicional de refugiado logrando para Latinoamérica una definición más incluyente que responde a las dinámicas actuales de desplazamiento forzado internacional y que hoy los mismos Estados que la impulsaron y la adoptaron en su normativa interna, se rehúsan a aplicarla en personas con una incuestionable necesidad de protección internacional.</p> <p class="mag-quote-center">Los estándares de protección para la región abundan, lo que hace falta es una verdadera voluntad política de responder conformidad con el derecho internacional, y donde los derechos humanos sean el punto de partida.</p><p>La misma región que cuenta con una amplia tradición de asilo, claros estándares de protección en la materia en el sistema interamericano y la definición más incluyente de refugiado a nivel mundial. La misma región que ha demostrado su voluntad política para profundizar en el reconocimiento de derechos para la población migrante y refugiada, celebrando varios instrumentos regionales en la materia. Queda claro que los estándares de protección para la región abundan, lo que hace falta es una verdadera voluntad política de responder conformidad con el derecho internacional, y donde los derechos humanos sean el punto de partida.</p> <p>Como parte del movimiento de derechos humanos es necesario seguir alzando la voz, despolitizar las discusiones respecto a las flujos de migrantes y refugiados, entendiendo que las violaciones a derechos humanos no discriminan entre ideologías de izquierda o de derecha, alejarnos de discursos que nos dividen, asumir que la responsabilidad ante estas crisis es inherentemente nuestra y la compartimos con todos los actores involucrados y a la cual debemos responder con solidaridad y con un enfoque centrado en la dignidad de la persona humana.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/crisisennicaragua-la-represi-n-est-creando-una-ola-migratoria">#CrisisEnNicaragua: la represión está creando una ola migratoria</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-zepeda-rodrigo-cabezas/venezuela-en-el-abismo">Venezuela en el abismo</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/arturo-desimone/destino-valpara-so-el-arca-de-neruda">Destino Valparaíso: el arca de Neruda</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Venezuela </div> <div class="field-item even"> Nicaragua </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Nicaragua Venezuela Conflict Democracy and government Economics International politics Jessica Ramírez Tue, 16 Oct 2018 09:15:46 +0000 Jessica Ramírez 120118 at https://www.opendemocracy.net El fantasma que recorre América Latina hoy se llama antiprogresismo https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-stefanoni/antiprogresismo-un-fantasma-que-recorre-am-rica-latina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El antiprogresismo, la demonización de la tolerancia, la diversidad y el progreso social, no se limita a Brasil. Se expande por toda la región y pone en riesgo los avances democráticos de las últimas décadas. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-stefanoni/anti-progressivism-ghost-that-haunts-latin-america">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/nuevasociedad1_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/nuevasociedad1_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="245" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen: Nueva Sociedad. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>Como escribía un corresponsal, en las elecciones del pasado 7 de octubre en Brasil ganó, en primera vuelta, un político autoritario, racista, machista, homófobo: una persona que encarna los valores más retrógrados acaricia la Presidencia de Brasil. </p><p>Obtuvo más votos de los que anticipaban las encuestas, arañó un triunfo en la primera vuelta y tiñó con sus colores casi todo el país, salvo el nordeste. </p><p>Brasil y América Latina se enfrentan, así, a un nuevo escenario que ya no es solamente el fin del ciclo progresista y su eventual reemplazo por fuerzas de derecha o centroderecha en el marco de la democracia, sino un corrimiento de las fronteras hacia otro terreno: el potencial triunfo en segunda vuelta de un candidato que, mediante una campaña llena de biblias y balas, reivindica abiertamente la dictadura, hace alarde de la violencia y desprecia todos los valores que fundamentan el sistema democrático.</p> <p>No es solo “un Trump”, es un candidato con tintes fascistas en un país con mucha menos solidez institucional que Estados Unidos y que ya vive altas dosis de violencia política. </p><p>Los resultados de ayer expanden el ya existente bloque parlamentario BBB (Buey, Biblia, Bala, en referencia a terratenientes, pastores evangélicos y ex-integrantes de fuerzas de seguridad) hacia dimensiones hasta hoy desconocidas.</p><p>Como dice un&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2018/10/07/america/1538930780_735803.html" target="_blank">periodista de<em> El País</em></a>, la «B» de Bolsonaro los terminó articulando a todos ellos. Y los dejó a las puertas del poder.</p> <p>La principal razón del crecimiento de Bolsonaro está ligada, para la historiadora Maud Chirio, “a la construcción de la hostilidad hacia el Partido de los Trabajadores (PT) y la izquierda en general.</p><p class="mag-quote-center">Esta hostilidad recuerda el anticomunismo de la Guerra Fría: teoría del complot, demonización, asociación entre taras morales y proyecto político condenable.&nbsp;</p><p>Esta hostilidad recuerda el anticomunismo de la Guerra Fría: teoría del complot, demonización, asociación entre taras morales y proyecto político condenable. Bolsonaro se apropió de este simbolismo de rechazo, que se sumó a las implicaciones del PT en casos de corrupción. </p><p>No se trata solo de un desplazamiento de los conservadores hacia la extrema derecha, sino de una adhesión rupturista”. Como ya advirtiera el historiador Zeev Sternhell, el fascismo no solo era reacción, sino que era percibido como una forma de revolución, de voluntad de cambio frente a un&nbsp;<em>statu quo&nbsp;</em>en crisis.</p> <p>No es posible, desde el progresismo, rehuir las responsabilidades por estos años de gobiernos “rosados”. Que tanta gente esté dispuesta a votar a un Bolsonaro para evitar que vuelva el PT es ,en sí mismo, un llamado a la reflexión - más aún cuando eso ocurre en las zonas más “modernas” de Brasil, donde nació un partido que enamoró a toda América Latina y hace años que viene perdiendo apoyos. </p><p>Como expresión de este rechazo, Dilma Rousseff, contra todas las encuestas preelectorales, quedó fuera del Senado en Minas Gerais. Y el PT hizo mucho por debilitar su épica originaria, su integridad moral y su proyecto de futuro. Pero no solo a eso se debe el rechazo.</p> <p><a href="https://www.eldiplo.org/232-todo-se-juega-en-brasil/lula-de-vegetariano-a-carnivoro/" target="_blank">Como hemos señalado en otra oportunidad</a>, la lucha de clases&nbsp;<em>soft</em>&nbsp;que, durante su gobierno, mejoró la situación de los de abajo sin quitarles a los de arriba, terminó por ser considerada intolerable para las elites. </p><p>El caso de Brasil confirma que las clases dominantes solo aceptan las reformas si existe una amenaza de “revolución”, y la llegada al poder del PT estuvo lejos de la radicalización social; al mismo tiempo, impulsó políticas en favor de los “de abajo” en un país tradicionalmente desigual. </p><p>En todo caso, la experiencia petista terminó exhibiendo relaciones demasiado estrechas entre el gobierno y una opaca “burguesía nacional” (como empresas frigoríficas o constructoras), que socavaron su proyecto de reforma ética de la política y terminaron por debilitar la moral de sus militantes.</p> <p>Es decir, el actual rechazo a los partidos progresistas que gobernaron tiene una doble dimensión. En toda América Latina está emergiendo también una nueva derecha que articula un voto que se opone a los aciertos. </p><p>El racismo como rechazo a una visión racializada de la pobreza, y el conservadurismo contra los avances del feminismo y las minorías sexuales. </p><p>El crecimiento del evangelismo político y la popularidad de políticos y referentes de opinión que declararon la guerra a lo que llaman “ideología de género” son algunos de los vectores para la expresión política de un antiprogresismo crecientemente virulento.</p> <p>“Estamos en guerra, estamos a la ofensiva. Ya no a la defensiva. La Iglesia por mucho tiempo ha estado metida en una cueva esperando ver qué hace el enemigo, pero hoy está a la ofensiva, entendiendo que es tiempo de conquistar el territorio, tiempo de tomar posición de los lugares del gobierno, de la educación y de la economía”,&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2018/02/21/america/1519167635_779474.html" target="_blank">exclamó en el Centro Mundial de Adoración el pastor evangélico Ronny Chaves Jr. durante la campaña presidencial de Costa Rica</a>, en la que un candidato evangélico pasó a la segunda vuelta en abril de este año. </p><p>Es cierto, también hay que decirlo, que Rousseff se alió con ellos, pero ahora muchas de estas iglesias, como la Universal, parecen “ir a por todo” sin necesidad de pragmáticas alianzas con la izquierda.</p> <p class="mag-quote-center">Estos movimientos de nueva derecha se presentan incluso como antielitistas, aun cuando –como ocurre con Bolsonaro– su propuesta económica sea ultraliberal y sea apoyada con entusiasmo, en la última fase, por los mercados.</p><p>Las nuevas extremas derechas atraen, además, parte del voto joven&nbsp;<a href="http://www.europapress.es/internacional/noticia-femen-bolsonaro-auge-nueva-derecha-joven-brasil-20181006212344.html" target="_blank">y construyen líderes de opinión con fuerte presencia en las redes sociales</a>. Estos movimientos se presentan incluso como antielitistas, aun cuando –como ocurre con Bolsonaro– su propuesta económica sea ultraliberal y sea apoyada con entusiasmo, en la última fase, por los mercados. </p><p>Como ha señalado Martín Bergel, ha venido siendo muy eficaz un relato que asocia a la izquierda con los “privilegios” de ciertos grupos, que pueden incluir hasta a los pobres que reciben planes sociales, frente al pueblo que “realmente trabaja y no recibe nada”.</p> <p>El progresismo continental se encuentra así frente a una crisis profunda –política, intelectual y moral. La catastrófica situación venezolana –difícil de procesar– viene siendo de gran ayuda para las derechas continentales. </p><p>Por no hablar de los silencios frente a la represión parapolicial en Nicaragua. En este contexto, el&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/ng-interactive/2018/sep/13/bernie-sanders-international-progressive-front" target="_blank">reciente llamado de Bernie Sanders a constituir una nueva Internacional progresista</a> - que tenga como ejes el rechazo al creciente autoritarismo alrededor del mundo y la lucha contra la desigualdad - resulta tan oportuno como difícil de pensar en una América Latina donde gran parte de las izquierdas se entusiasma con figuras como Vladímir Putin, Bashar al-Asad o Xi Jinping como supuestos contrapesos al Imperio.</p> <p>A diferencia de encuentros anteriores, cuando las izquierdas constituían fuerzas expansivas en la región, la última reunión del Foro de San Pablo en La Habana en julio pasado estuvo marcada por los discursos centrados en la “resistencia” y el atrincheramiento. </p><p>El lugar elegido - La Habana - y la presencia de figuras históricas del ala más conservadora del gobierno cubano contribuyeron a un repliegue ideológico en un discurso antiimperialista cargado de nostalgia hacia la figura del fallecido comandante Fidel Castro y sin espacios para un análisis reflexivo de las experiencias - y retrocesos - de estos años. </p><p>La defensa cerrada de Nicolás Maduro y Daniel Ortega fue la consecuencia lógica de esa deriva. Pero recuperar las capacidades expansivas requiere&nbsp;<a href="https://www.revistaanfibia.com/ensayo/cuando-se-jodio-el-progresismo/" target="_blank">salir de las zonas de confort ideológicas y de la autovictimización</a>.</p> <p>Parafraseando una expresión francesa respecto a su propia extrema derecha, Bolsonaro logró “desdiabolizarse”. Y de ganar el balotaje, no estará solo en el mundo. Al mismo tiempo, nadie en la región - en medio de los retrocesos integradores - será capaz de ponerle límites. </p><p>Un triunfo del ex-capitán sería uno de los mayores retrocesos democráticos desde las dictaduras militares de los años 70, sin que hoy podamos anticipar las consecuencias.</p><p> La imagen de un votante que&nbsp;<a href="http://www.perfil.com/noticias/internacional/elecciones-en-brasil-un-votante-se-filmo-eligiendo-su-voto-con-un-revolver.phtml" target="_blank">se filmó apretando los botones de la urna electrónica con el cañón de un revólver</a>&nbsp;- obviamente votando en favor de Bolsonaro - fue una de las postales de una jornada que no anticipa nada bueno para Brasil ni América Latina.&nbsp;</p><p> <span class="blockquote-new"><em>Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con Nueva Sociedad. Lea el original&nbsp;</em><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-stefanoni/anti-progressivism-ghost-that-haunts-latin-america">aquí</a></em></span></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pedro-henrique-leal/bolsonaro-y-la-extrema-derecha-brasile">Bolsonaro y la extrema derecha brasileña</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/brasil-contra-su-futuro">Brasil contra su futuro</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/breno-bringel/marielle-franco-y-el-futuro-de-brasil-esperanza-o-barbarie">Marielle Franco y el futuro de Brasil: esperanza o barbarie </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Pablo Stefanoni Mon, 15 Oct 2018 14:48:42 +0000 Pablo Stefanoni 120102 at https://www.opendemocracy.net Nosotros, los industrializados, y los derechos internacionales de la naturaleza https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/romano-paganini/nosotros-los-industrializados-y-los-derechos-internacionales-de-la <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En 2008, Ecuador incorporó el derecho de la naturaleza en su constitución. Diez años más tarde, se celebraba en Quito el Simposio por los Derechos Internacionales de la Naturaleza. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/romano-paganini/we-industrialized-ones-and-international-rights-of-nature">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/nature1_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/nature1_0.png" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Patricia Gualinga (izquierda), de la comunidad Sarayaku, durante el Simposio por los Derechos Internacionales de la Naturaleza en Quito, septiembre 2018. Foto: Hugo Pavon/Universidad Andina</span></span></span></p><p>La imagen final es la imagen del presente: mientras representantes de pueblos indígenas de distintas partes del planeta celebraban el cierre del Simposio por los Derechos Internacionales de la Naturaleza (Quito, 27-28 de setiembre de 2018) cantando sus canciones tradicionales, el resto del público, la mayoría mestizos y blancos, sacaban fotos y filmaban.</p> <p>El mensaje era evidente: tras dos días de largas charlas, discusiones y declaraciones en la Universidad Andina en Quito, <em>nosotros los industrializados</em>&nbsp;necesitamos un recuerdo de los que siguen en contacto con la naturaleza. </p><p>Un recuerdo que nos lleva a un pasado propio, cuando nosotros – como todos los humanos – manteníamos una relación íntima con la tierra y los espíritus, conscientes de que nuestra sobrevivencia dependía de su protección.</p> <p>Hoy en día,&nbsp;<em>los industrializados</em>, después de haber creado un sistema abismal de explotación de la naturaleza, queremos volver a reconectar. Aunque sea con una imagen o un vídeo. </p><p>Como dijo una joven estudiante de arquitectura durante uno de los paneles del simposio, refiriéndose a los pueblos originarios: “Quiero aprender de ustedes, necesito saber la esencia de lo que estoy haciendo”.</p> <h3><strong>Diez años más tarde</strong></h3> <p>Diez años después de que Ecuador se convirtiera en el primer Estado a nivel mundial en incluir los derechos de la naturaleza en su Constitución, prevalecen los derechos de la industria y del comercio. </p><p>Prevalecen el vacío espiritual de los jóvenes urbanos, las frustraciones múltiples de los adultos y la resistencia de parte de los pueblos indígenas. Prevalece la explotación salvaje y sin medida de la naturaleza - no sus derechos.</p> <p>Frente a los megaproyectos mineros, los monocultivos bananeros y camaroneros y la contaminación petrolera imperantes, el preámbulo de la Constitución ecuatoriana suena bastante cínico:&nbsp;“Nosotras y nosotros, el pueblo soberano del Ecuador celebrando a la naturaleza, la Pacha Mama, de la que somos parte y que es vital para nuestra existencia”.</p> <p>Y sin embargo: los conceptos del&nbsp;<em>Sumak Kawsay</em> - el Buen Vivir - han movido al planeta. Se ha visibilizado una cosmovisión oprimida, la cosmovisión de los pueblos originarios, y se ha creado un movimiento. </p><p>El Buen Vivir ha inspirado a miles de estudiantes, intelectuales, políticos y activistas alrededor del mundo a cambiar algo en su manera de pensar y sus percepciones. </p><p>Alberto Acosta, que fue presidente de la Asamblea Constituyente de entonces, sigue dando hoy en día conferencias y charlas sobre el Buen Vivir. Él mismo confiesa que se sorprendió de la repercusión que generó la nueva Constitución ecuatoriana.</p><p class="mag-quote-center">Cuando empezamos el proceso sobre los derechos de la naturaleza nos preguntamos si tiene sentido hacerlo jurídicamente. Y dijimos que sí. Sí tiene sentido: para ustedes. Porque, para nosotros, la naturaleza siempre tuvo derechos.</p> <p>Uno puede estar de acuerdo o no en poner los derechos de la naturaleza en un documento escrito. Pero al parecer <em>nosotros, los industrializados</em>, lo estamos necesitando. Del mismo modo que necesitamos no olvidar lo que distintos oradores en el Simposio destacaron:</p> <h3><strong>Todos somos indígenas</strong><strong></strong></h3> <p>La visión de que <em>todos somos indígenas </em>nos permite acercarnos como seres humanos y también nos hace salir del papel de espectadores. </p><p>Nos permite dejar la cámara o el celular y ponernos la camiseta del constructor colectivo. Así los industrializados empiezan a responsabilizarse de sus hechos, dejan de recurrir a sus fotos y vídeos y abandonan la proyección de sus esperanzas de salvación en las acciones de los pueblos originarios.</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/nature2_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/nature2_0.png" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Diversidad en una fila: Shannon Biggs (Estados Unidos), Casey Camp-Horinek (Nación Ponca, Estados Unidos), Pella Thiel (Suecia), Pablo Solón (Bolivia) y Henny Freitas (Brasil).</span></span></span></p><p>“Cuando empezamos el proceso sobre los derechos de la naturaleza nos preguntamos si tiene sentido hacerlo jurídicamente. Y dijimos que sí. Sí tiene sentido: para ustedes. Porque, para nosotros, la naturaleza siempre tuvo derechos. Entonces, si la sociedad occidental necesita entender en base a la jurisprudencia, a leyes, a una constitución, es importante. Es importante, para que la sociedad occidental lo entienda”.</p> <p><strong>Patricia Gualinga (Ecuador), ex-lideresa de relaciones exteriores del Pueblo Nativo Kichwa de Sarayaku</strong></p> <p>“Necesitamos una democracia distinta, donde la naturaleza no simplemente sea un objeto exterior, sino un sujeto. Tiene que ser un actor. Eso nos obliga a repensar como estamos inventando la democracia”.</p> <p><strong>Pablo Solón Estados Unidos),&nbsp;activista social y ambiental, ex-embajador ante las Naciones Unidas</strong></p> <p>“Lo que amo de mi trabajo es que ahora tod@s estamos en esta sala reunidos y que nuestro trabajo global sobre los derechos de la naturaleza ayuda a la humanidad a reconectar con el mundo natural. Hemos estado muy desconectados dentro de nuestro sistema moderno y yo pienso que eso es una tragedia grande. Esa desconexión de la madre tierra no solo quebró nuestro corazón espiritual, sino que también ha creado un desastre en el experimento humano. Espero que con el movimiento por los derechos de la naturaleza la gente del mundo escuche el liderazgo de los pueblos indígenas, para cambiar nuestras leyes y traernos de vuelta a casa. A la casa de la Madre Tierra, la Pacha Mama, hacía nosotros mismos”.</p> <p><strong>Osprey Orielle Lake (Estados Unidos),&nbsp;directora de la Red de Acción de la Tierra y el Clima de la Mujer</strong></p> <p>“Se cumplen 70 años de vigencia de la Carta Universal de los Derechos Humanos en el mundo. Yo les pregunto: ¿Los derechos humanos están completamente desarrollados? ¿Somos felices? Creo que la respuesta es evidente. Entonces, no pidamos que en diez años de una nueva constitución, el mundo o Ecuador cambien de la noche a la mañana. Diez años es poquísimo tiempo desde una lógica jurídica. Yo creo que en estos diez años se avanzó bastante, aunque seguramente no todos están de acuerdo con ese planteamiento. Pero, en lugar de ver el vaso medio vacío, ¿por qué no lo vemos medio lleno?”.</p> <p><strong>Hugo Echeverría (Ecuador),&nbsp;abogado ambiental, Red Latinoamericana de Ministerio Público Ambiental</strong></p> <p>“Estamos muy contentos de que un nuevo senador en agosto mencionó, en su primer discurso, los derechos de la naturaleza. Para un país en el que el sistema legal es sumamente estable, se hace difícil establecer nuevas ideas. Esto es muy importante”.</p> <p><strong>Michelle Maloney (Australia),&nbsp;cofundadora y coordinadora nacional de la Australian Earth Law Alliance</strong></p> <p>“Tenemos que salir de nuestra zona de confort, lo que el sistema te entrega: una educación que te entrena para trabajar en una gran empresa y no tengas tiempo para hacer nada. Sólo salir de casa, ir a trabajar, regresar, mirar la tele y contemplar la estufa. Y no hacer nada para cambiar esa situación. Quiere esto decir que hay que salirse del empleo que te da platita fija cada fin del mes y experimentar algo nuevo. Experimentar algo que sea positivo para ti, y por lo tanto para la humanidad”.</p> <p><strong>Henny Freitas (Brasil),&nbsp;periodista, fotógrafa, eco activista, permacultora</strong></p> <p>“La naturaleza tiene su propia ley de funcionamiento, su forma de vivir, su forma de materializar. No es necesario que nosotros pongamos una ley con derechos. El ser humano es bueno para poner leyes y constituciones ante las instituciones nacionales, pero nadie las respeta. Es bueno hablar y dar conferencias en estos espacios como aquí, pero si la cultura no tiene una experiencia personal en la selva, no podemos explicar cómo la selva está cambiando y como nosotros humanos estamos cambiando. Nuestra lucha no es para defender el derecho de la naturaleza. Nuestra lucha es la transformación que nos está proyectando la naturaleza”.</p> <p><strong>Manari Ushigua (Ecuador),&nbsp;sanador y líder tradicional de la Nación Sápara </strong></p> <p>“Si todavía no te has involucrado en este apasionante movimiento, te animo a que te involucres en lo que yo creo que es una transición histórica. Hablamos de un cambio fundamental en como nosotros humanos vemos nuestro rol en el planeta: cambiar de vernos como dominadores y explotadores a contribuir a la salud, la belleza y el bienestar de la comunidad más maravillosa que hemos descubierto”.</p> <p><strong>Cormac Cullinan (Sudáfrica),&nbsp;director de un bufete de abogados especialista en medio ambiente y negocios ecológicos</strong></p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/nature3_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/nature3_0.png" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Alberto Acosta, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (2007-2008) durante el Simposio. Foto: Hugo Pavon/Universidad Andina</span></span></span></p><p>“Importante es la transcendencia de los derechos de la naturaleza. Todos los esfuerzos de conservación están aquí – pero son insuficientes. Todos los esfuerzos que hagamos desde las organizaciones, de la sociedad civil, las ONGs están bien – pero son insuficientes. Todos los esfuerzos que se hacen desde la academia son importantísimos – pero son insuficientes. También puede ser importante participar en las redes sociales – pero no es suficiente. Tenemos que pasar de ser espectadores a ser actores completos en la defensa a los derechos de la naturaleza”.</p> <p><strong>Alberto Acosta (Ecuador),&nbsp;economista, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (2007-2008)</strong></p><p class="mag-quote-center">Hoy en día, ¿a quién sirve la ciencia? ¿La ciencia para quién? Hay demasiada información y demasiado conocimiento. Pero la sabiduría solamente permanece en el corazón y las mentes de los pueblos originarios.&nbsp;</p> <p>“Los derechos hoy en día no sólo son antropocéntricos, sino androcéntricos. Cuando hablo con mis alumnos sobre la inclusión social les digo: incluimos mujeres, indígenas, afros, niñas y niños, adultos mayores, seres LGBTI y personas rurales. En el artículo 1 de la Constitución de mi país dice:&nbsp;<em>El fin supremo del Estado es la persona humana.</em>&nbsp;Pero, ¿quién es esa persona? ¿Cuál es el paradigma? El hombre blanco, criollo, adulto, heterosexual, sin discapacidad, urbano. Por eso creo que muchas mujeres han planteado un movimiento de resistencia”.</p> <p><strong>Rocio Silva Santisteban (Perú),&nbsp;profesora universitaria, escritora y periodista en temas de género</strong></p> <p>“Nosotros, los de Suecia, somos como las estrellas globales de la sustentabilidad. Por eso es un poco difícil cuestionar a la sociedad y al sistema, porque nosotros seguimos creyendo en el gobierno y en general pensamos que estamos en el buen camino. Pero la realidad también es que nosotros tenemos una de las huellas ecológicas más grandes, seguimos cortando nuestros bosques y poniendo plantaciones, seguimos permitiendo la minería, casi sin cobrar impuestos. Somos como una república bananera, quizás peor”.</p> <p><strong>Pella Thiel (Suecia),&nbsp;co-fundadora y miembro del consejo de la Red de Transición Suecia&nbsp;</strong></p> <p>“Hoy en día, ¿a quién sirve la ciencia? ¿La ciencia para quién? Hay demasiada información y demasiado conocimiento. Pero la sabiduría solamente permanece en el corazón y las mentes de los pueblos originarios. Por ello creemos que la ley que rige, las leyes de la naturaleza de la Madre Tierra, tienen que estar por encima de cualquier otra ley hecha por los seres humanos. La Madre Tierra es un ser superior y por lo tanto tenemos que transitar de un derecho positivo, de un derecho mercantilista, a un derecho de la vida”.</p> <p><strong>Mindahi Crescencio Bastida Muñoz (México),&nbsp;director de la Iniciativa Original Caretakers en el Center for Earth Ethics</strong></p> <p>“Siempre es demasiado pronto para rendirse como movimiento y no se trata siempre de campañas o tema individuales para ganar. A veces ganar es simplemente reconocer haber perdido, como en el caso de Chevron. ¿Qué hemos aprendido en ese proceso? ¿Qué conocimientos hemos compartido? ¿Qué movimiento hemos creado? ¿Tuvimos un buen tiempo juntos? ¿Compartimos el amor por el otro, confiamos en el otro? Este movimiento va más allá. Plantamos árboles, aunque quizá no vamos a poder sentarnos en su sombra. Nuestro tiempo ha llegado ¡Salgamos al mundo y llenémoslo con esperanza, alegría y amor!”.</p> <p><strong>Maude Barlow (Canadá),&nbsp;presidenta de honor del Consejo de Canadienses y presidenta de la junta de Food and Water Watch</strong></p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>lalineadefuego y se puede leer <a href="https://lalineadefuego.info/2018/10/09/la-busqueda-del-ser-industrializado-continua-por-romano-paganini/">aquí</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/joe-tucker-adam-punzano/los-ltimos-guardianes-la-lucha-de-los-pueblos-ind-genas-en">&quot;Los últimos guardianes&quot;: la lucha de los pueblos indígenas en Ecuador</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/saskia-fischer/mapuche-vs-benetton-un-settling-land">Mapuche vs Benetton: un-settling the land</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gerard-coffey/elecciones-en-ecuador-cambio-o-descanso">Ecuador después de Correa: ¿cambio o relajación?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Ecuador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Ecuador Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Indigenous People Romano Paganini Mon, 15 Oct 2018 10:02:43 +0000 Romano Paganini 120096 at https://www.opendemocracy.net Una red internacional de narco-hooligans https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/felipe-puerta/una-red-internacional-de-narco-hooligans <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El arresto de varios miembros de una organización internacional de narcotráfico formada por <em>hooligans</em> de fútbol en Argentina evidencia la creciente participación de estos grupos en el crimen organizado. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/felipe-puerta/international-drug-trafficking-soccer-hooligan-network">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/cocainepowder_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/cocainepowder_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="300" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>El 26 de septiembre, la policía argentina detuvo a 15 personas acusadas de pertenecer a una red criminal de grupos de <em>hooligans</em> de fútbol - conocidos en la región como <em>barras bravas</em> - que importaba droga de Colombia para venderla en zonas del Gran Buenos Aires, según informaba <em>Clarín</em>.</p> <p>Como parte del operativo contra el llamado Cártel de las Barras, se realizaron más de 20 registros durante los cuales se incautaron 1.100 dosis de cocaína, 1.400 de <em>paco</em> (una pasta fumable que resulta de una etapa intermedia del procesamiento de la cocaína) y más de un kilo de marijuana.</p> <p>Uno de los individuos identificados como líder de la red, que presuntamente conseguía la droga en depósito y la introducía en Argentina, es el colombiano Sebastián Parra Jaramillo, uno de los jefes de los hooligans del Atlético Nacional de Medellín.</p> <p>Parra Jaramillo fue detenido en casa del hijo de Edgardo Gustavo “El Gordo” Vallejos, jefe de la barra brava del Club Deportivo Laferrere, equipo de fútbol de la provincia de Buenos Aires. El hijo de El Gordo se encuentra en paradero desconocido.</p><p class="mag-quote-center">Esta organización tenía un contacto que viajaba a Colombia, Perú y Ecuador, donde conseguía droga en depósito, algo muy raro porque la droga suele pagarse por adelantado, pero gracias al vínculo futbolístico, lo logró.</p> <p>Los vínculos entre ambos grupos de hooligans ya los confirmaron las autoridades argentinas durante el Mundial de Rusia, cuando funcionarios de la Agencia de Prevención de la Violencia en Deporte (APREVIDE) documentaron una serie de reuniones sospechosas entre ellos.</p> <p>No es ésta la primera vez que una barra brava argentina se ve involucrada en actividades criminales y que se identifican conexiones con grupos homólogos colombianos. </p><p>Sin embargo, rara vez se habían documentado casos como este en los que la droga se dejó en depósito, lo que confirma el gran nivel de confianza que existe entre estos grupos e ilustra el creciente fortalecimiento de los vínculos criminales entre ambos países.</p> <p>“Esta organización tenía un contacto que viajaba a Colombia, Perú y Ecuador, donde conseguía droga en depósito, algo muy raro porque la droga suele pagarse por adelantado, pero gracias al vínculo futbolístico, lo logró”, explicó Cristan Ritondo, Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.</p> <p>Los resultados de la operación también ponen de manifiesto el protagonismo creciente del deporte en el establecimiento y afianzamiento de actividades criminales como la extorsión y el lavado de dinero.</p> <p>La barra brava de Laferrere lleva ya desde 2010 realizando cobros por “protección” a los comercios ubicados en su zona de influencia, donde controla además, gracias a sus vínculos políticos, un servicio de transporte informal, tanto de autobuses como de vehículos particulares.</p> <p>Este caso viene a demostrar que, en toda la región, los grupos de hooligans futbolísticos están buscando ampliar su catálogo de actividades ilegales incluyendo actividades más lucrativas y, si cabe, violentas.</p> <p>No es por casualidad que el Ministro Ritondo, en una reunión de consejo de gobierno sobre seguridad en eventos deportivos, anunciase la intención de las autoridades argentinas de combatir no solo la violencia de las barras bravas sino también lo que no dudó en llamar las "mafias del fútbol".&nbsp;</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>InSight Crime y se puede leer <a href="https://www.insightcrime.org/news/brief/argentina-arrests-members-international-drug-trafficking-soccer-hooligan-network/">aquí</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/insight-crime/colombia-y-venezuela-hermanas-siamesas">Colombia y Venezuela, hermanas siamesas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/opensecurity/ivan-briscoe/crimen-y-estado-tiempo-de-esc%C3%A1ndalo-en-am%C3%A9rica-latina">Crimen y estado: tiempo de escándalo en América Latina</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sebastian-weinmann-hayek/crimen-violencia-y-estancamiento-pol-tico-en-el-salvador-">Crimen, violencia y estancamiento político en El Salvador: más de lo mismo</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Argentina Civil society Conflict Culture Democracy and government Felipe Puerta Sat, 13 Oct 2018 14:01:40 +0000 Felipe Puerta 120007 at https://www.opendemocracy.net O Brasil aproxima-se à polarização extrema https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/o-brasil-aproxima-se-polariza-o-extrema <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>A polarização bebe da irresponsabilidade da direita brasileira, assim como do Partido dos Trabalhadores, que a utilizou para sobreviver. A candidatura de Lula contribuiu para o sucesso de Bolsonaro.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez-bernardo-guti-rrez-gonz-lez/brasil-se-asoma-al-abismo-"> Español</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Lula1_3_0_1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Lula1_3_0_1.png" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Lula da Silva durante coletiva de imprensa na sede do Partido dos Trabalhadores, onde afirmou que continuará candidato à presidência do Brasil em 2018. São Paulo, Brasil. 13 de julho de 2017. Rahel Patrasso / Agência de Notícias Xinhua / Imagens do PA. Todos os direitos reservados.</span></span></span></p><p>Uma frase incendiária ocupava a capa da revista IstoÉ do <a href="https://istoe.com.br/o-furacao-doria/">dia 4 de Agosto de 2017</a>: “Nasce o anti Lula”. O milionário João Dória, então prefeito de São Paulo, mostrava o seu melhor sorriso. Dória, a última invenção das elites, arrasava com um discurso antipolítico. “João Dória consagra-se como adversário directo de Lula da Silva”, afirmava a revista IstoÉ.&nbsp; </p> <p>Quando a capa do “anti Lula” chegou às bancas, o Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB), um partido conservador, conhecido como o partido <em>tucano</em> (nome derivado da ave tropical azul e amarela de mesmo nome, que é a sua mascota), não tinha candidato presidencial. Lula da Silva capitalizava então o golpe parlamentar contra Dilma Rousseff. E ninguém falava muito do ex-capitão Jair Bolsonaro.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p> <p>No seio do crescente anti petismo estava a ser forjado um novo “anti Lula”. E Dória tinha ganho o casting. “Eu sou o anti Lula. Estar contra Lula é estar a favor do Brasil”, garantia Dória. Quando Arnold Schwarzenegger visitou João Dória em São Paulo, saudou-o com um mediático “Olá, senhor presidente”.</p><p class="mag-quote-center">Por um lado, a narrativa do “golpe contra a democracia”. Do outro, o discurso do ódio, o anti-petismo e o radicalismo anti-establishment.</p> <p>No entanto, os barões <em>tucanos</em> pararam-lhe os pés. Existia uma ordem que devia ser respeitada. Dória acabou por ser candidato do PSDB ao Estado de São Paulo. E Geraldo Alckmin tornou-se no candidato presidencial. Durante a <em>guerras dos tronos tucana</em>, o anti petismo cavalgava já longe de Alckmin. Sem Dória, o anti Lula foi outro: Jair Bolsonaro. </p> <p>A finais de 2017, Lula disparou nas sondagens. E usou o anti Lulismo como trampolim. A sua prisão reforçou os dois blocos. Por um lado, a narrativa do “golpe contra a democracia”. Do outro, o discurso do ódio, o anti petismo e o radicalismo anti-establishment de Jair Bolsonaro. </p> <p>E venceu, de forma categórica, o falso <em>outsider</em> Bolsonaro, que não só esteve prestes a ganhar as eleições presidenciais à primeira volta, como devastou o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tsunami-Bolsonaro-sistema-partidos-Brasil_0_823118792.html">sistema partidário brasileiro</a>. O bolsonarismo arrasou o centro-direita tradicional: o Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB) e o Movimento Democrático Brasileiro (PMD) de Michel Temer, aliado histórico de todos os governos.&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p> <p>E a polarização extrema nestas eleições presidenciais fez com que o centro desaparecesse, e com ele qualquer possibilidade duma terceira via. O centro-esquerda de Ciro Gomes, com uns dignos 12,47% dos votos, foi o único que sobreviveu. Longe, isso sim, de passar à segunda volta. </p> <p>A competição histórica entre o PT e o PSDB foi enterrada debaixo duma polarização visceral. Monica de Bolle, directora de estudos latino-americanos da Universidade John Hopkins em Baltimore, alertava há algumas semanas sobre umas "eleições perigosas", que se tornariam num “<a href="https://epoca.globo.com/monica-de-bolle/apelo-23085810">referendo sobre o PT ou sobre o regime militar</a>". Quando nasceu esta polarização tão selvagem? Até que ponto a candidatura de Lula alimentou o anti Lula?</p> <h3><strong>Radicalização</strong></h3> <p>A realidade é que o Partido dos Trabalhadores (PT) encorajou a polarização. Há meses que têm preparada a estratégia para a segunda volta entre Fernando Haddad e Jair Bolsonaro: uma dicotomia entre a civilização ou a barbárie. O resultado expressivo de Jair Bolsonaro, que soube aproveitar melhor a polarização, já está a mudar o rumo da campanha de Haddad. Porque apostou o PT tudo nessa polarização?&nbsp; </p> <p class="mag-quote-center">O PT há meses que têm preparada a estratégia para a segunda volta entre Haddad e Bolsonaro: uma dicotomia entre a civilização ou a barbárie.</p><p>"A esquerda pensa que Bolsonaro é o inimigo. Figuras como <a href="https://www.brasil247.com/pt/247/brasil/369024/Breno-Altman-Haddad-poder%E1-formar-uma-frente-antifascista.htm">Breno Altman</a> confirmam a predilecção por Bolsonaro”, afirma Sílvio Pedrosa, professor da Universidade Nómade. A estratégia de apostar em Lula serviu para viabilizar a candidatura de Fernando Haddad, para manter a hegemonia de esquerda e reconstruir um partido afectado pela sua viragem ao centro. O PT recuperou a <a href="http://www.pt.org.br/datafolha-eleitor-rejeita-politicos-ligados-ao-projeto-golpista/">confiança de 20% dos brasileiros</a> sem qualquer tipo de autocrítica.</p> <p>Qual é o preço da <em>lulificação</em> destas eleições? Francisco Foureaux, ligado ao colectivo Tarifa Zero de Belo Horizonte, considera que o PT agiu de forma irresponsável: “o PT quer uma segunda volta contra o neofascismo, porque é a alternativa ao seu plano de poder, provocando assim uma aliança artificial de todo o campo democrático, do centro à estrema esquerda, para eleger o seu candidato. E que se lixe o país”.&nbsp; </p> <p>O PT percorre o caminho da polarização há anos. Durante a Copa do Mundo de 2014, chantageou emocionalmente os movimentos sociais: quem não apoiasse a equipa de futebol era um <em>coxinha</em>. O PT travou desta forma as jornadas de Junho, as revoltas de 2013 que não tiveram caracter partidário ou binário.&nbsp; Nas eleições de 2014, a estratégia do PT foi apostar pela polarização com o PSDB, para assim evitar a ascensão de Marina Silva.</p> <p>A candidatura de Lula, nas palavras de Sílvio Pedrosa, visa manter a sociedade polarizada entre o lulismo e o anti petismo, evitando assim possíveis terceiras vias. “A desconstrução de Marina Silva em 2014 e os golpes baixos utilizados em 2018 contra Ciro Gomes demonstram isso mesmo”. Para a investigadora carioca Marcela Canavarro, da Universidade do Porto, a candidatura de Lula reforça a polarização com Bolsonaro, embora responsabilize a perseguição judicial: "Muitas pessoas de esquerda que tinham saído do PT voltaram, como resposta à perseguição”.</p> <p>O paradoxo é que estas eleições <a href="https://www.nexojornal.com.br/ensaio/2018/A-estigmatiza%E7%E3o-do-PT-e-o-irracionalismo-na-elei%E7%E3o">não polarizaram os extremos</a>, Jair Bolsonaro e Guilherme Boulos, do Partido Socialismo e Liberdade (PSOL). Fernando Haddad, forçando uma narrativa mais parecida à usada pelo PT em 1989 do que em 2002, ocupa um extremo que não lhe corresponde. E foi esta narrativa que Lula usou como arma para eliminar as únicas duas alternativas que surgiram para disputar seu legado e implementar uma agenda progressiva no Brasil: Marina Silva e Ciro Gomes.</p><h3><strong>Irresponsabilidade tucana</strong></h3><p>A ascensão de Jair Bolsonaro contou com um cúmplice: o PSDB. E por extensão, a direita empresarial e as elites brasileiras. Embora a direita nunca tenha controlado as manifestações de Junho de 2013, tentaram canalizar o descontentamento nas ruas contra o governo do PT. Os meios de comunicação manobraram contra Dilma e grupos como o <a href="http://interagentes.net/?p=62">Verdade Nua &amp; Crua ou o Movimento Contra A Corrupção</a> tornaram a atmosfera irrespirável.&nbsp; </p> <p>A direita aplaudia um anti petismo visceral, proporcionando-lhe recursos e oferendo-lhe visibilidade nos meios de comunicação. Desde o final de 2014, o Movimento Brasil Libre (MBL), muito amigo do partido tucano, emana ódio contra o petismo.</p> <p>A onda de manifestações convocada pela direita em São Paulo em 2015 foi o ponto de não retorno do petismo. Apesar de que a <a href="http://www.ihu.unisinos.br/noticias/545902-perfil-de-quem-foi-a-paulista-destoa-de-liderancas-e-nao-poupa-ninguem">maioria dos manifestantes</a> defendia directrizes progressistas, o PT classificou-os como <em>direitistas</em>. E renunciou à luta anticorrupção. </p> <p>O PSDB nunca condenou de forma inequívoca os grupos pró-ditadura que iam saindo do armário, porque pretendia capturar os <a href="https://politica.estadao.com.br/noticias/eleicoes,bolsonaro-tira-do-psdb-dominio-do-voto-anti-pt,70002504226">44 milhões de votos anti petistas</a>. Um erro terrível. Este voto anti petista, cultivado pelos tucanos, pertence agora a Bolsonaro. Outro paradoxo:&nbsp; <a href="https://www.nexojornal.com.br/expresso/2018/10/01/Como-o-voto-%E2%80%98Bolsodoria%E2%80%99-atinge-Alckmin-em-S%C3%A3o-Paulo">45% dos que votaram</a> em João Dória para prefeito de São Paulo – que disputará a segunda volta – são eleitores de Bolsonaro. O anti Lula sonhado: Bolsa-dória. </p> <p>De qualquer maneira, afirmar que o petismo e o bolsonarismo são duas caras da mesma moeda é injusto. “E prepara o caminho para a adesão a um projecto explicitamente autoritário, abrindo as portas ao fascismo como uma estratégia de afirmação do anti petismo", <a href="https://piaui.folha.uol.com.br/antipetismo-e-democracia/">afirma</a> a analista Ana Carolina Evangelista.</p> <p class="mag-quote-center">Estabelecer uma frente democrática multipartidária, ocupar os símbolos do bolsonarismo&nbsp; e começar a falar sobre questões como a segurança e a família poderia aumentar as hipóteses de conquistar a presidência .</p><p>Por outro lado, a letra pequena de algumas sondagens revela que a ascensão de Lula e de Bolsonaro esconde emoções subconscientes. Seis por cento dos eleitores de Lula votarão em Bolsonaro e treze por cento dos bolsonaristas prefeririam Lula, segundo <a href="https://oglobo.globo.com/brasil/o-voto-bolsolula-eleitores-de-lula-indicam-bolsonaro-como-segunda-opcao-21977329">a Datafolha</a>. O fenómeno Lula-naro / Bolso-Lula sugere que existe uma número enorme de eleitores que procuram a protecção dos candidatos <em>salvadores da pátria</em>.</p> <p>Cabe a Fernando Haddad decidir que direcção quer tomar na segunda volta. Continuar com a polarização, com o "nós contra eles", manter Lula como o epicentro emocional da campanha e manter a irreal história do PT reforçará o partido. Mas entregará o governo à extrema direita.</p> <p>Por outro lado, estabelecer uma frente democrática multipartidária, ocupar os símbolos do bolsonarismo (começando pela bandeira brasileira) e começar a falar sobre questões como a segurança e a família (tão poucos habituais à esquerda), poderia aumentar as hipóteses de conquistar a presidência da principal economia da América Latina.</p> <p>***</p> <p>Uma versão anterior deste artigo foi publicada no <a href="https://www.eldiario.es/">eldiario.es</a>. Leia <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Brasil-abismo-polarizacion-extrema_0_819269034.html">aqui</a>.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-uma-cat-strofe-evit-vel">Brasil: uma catástrofe evitável</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/o-brasil-contra-o-seu-futuro">O Brasil contra o seu futuro</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/recomenda-es-para-combater-desinforma-o-na-propagan">Brasil Eleições 2018: Como combater a desinformação na Internet?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Bernardo Gutiérrez Sat, 13 Oct 2018 10:11:06 +0000 Bernardo Gutiérrez 120080 at https://www.opendemocracy.net Brasil se asoma a la polarización extrema https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez-bernardo-guti-rrez-gonz-lez/brasil-se-asoma-al-abismo- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La polarización bebe de la irresponsabilidad de la derecha brasileña, así como de un Partido de los Trabajadores que la ha usado para sobrevivir La candidatura de Lula ha contribuido al éxito de Bolsonaro.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Lula1_3_0_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Lula1_3_0_0.png" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Lula da Silva durante una rueda de prensa en la sede del Partido de los Trabajadores donde afirmó que seguirá siendo candidato a la presidencia de Brasil en 2018. Sao Paulo, Brasil. 13 de julio, 2017. Rahel Patrasso/Xinhua News Agency/PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="p1">Una frase lapidaria presidía la portada de la revista IstoÉ <a href="https://istoe.com.br/o-furacao-doria/">del 04 de agosto de 2017</a>: "Nace el anti Lula". El millonario João Dória, entonces alcalde de São Paulo, mostraba su mejor sonrisa. Dória, último invento de las élites, arrasaba con un discurso antipolítico. "João Dória se consagra como el adversario directo del líder petista Lula", afirmaba la revista IstoÉ. </p><p class="p1">Cuando la portada del "anti Lula" llegó a los quioscos, el conservador Partido de la Socialdemocracia Brasileira (PSDB), el partido tucano (cuyo nombre deriva del pájaro tropical azul y amarillo del mismo nombre, que le sirve de mascota), no tenía candidato presidencial. Lula capitalizaba el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff. Y nadie hablaba demasiado del exmilitar Jair Bolsonaro.</p><p class="mag-quote-center">Un creciente&nbsp;<em>antipetismo</em>&nbsp;acabó fraguando&nbsp;un nuevo "anti Lula", que al principio no era Jair Bolsonaro sino el millonario João Dória.</p> <p class="p1">En el creciente <em>antipetismo</em> se estaba fraguando un nuevo "anti Lula". Y Dória había ganado el casting. "Yo soy el anti Lula. Estar contra Lula es estar a favor de Brasil", aseguraba Dória. Cuando Arnold Schwarzenegger visitó a João Dória en São Paulo le saludó con un mediático "Hello, Mr. President".</p> <p class="p1">Sin embargo, los barones tucanos frenaron al interesado Dória. Había fila. Dória acabó siendo candidato del PSDB al Estado de São Paulo. Y el sistémico Geraldo Alckmin fue el candidato. Durante la guerra de tronos tucana, el antipetismo cabalgaba ya lejos de Alckmin. Sin Dória, el anti Lula era otro: Jair Bolsonaro. </p><p class="p1">A finales de 2017, Lula se disparaba en las encuestan. Y usaba el antilulismo como trampolín. La prisión de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Brasil-Lula-elecciones-PT_0_758374251.html">Lula</a> reforzó los dos bloques. De un lado, la narrativa del golpe contra la democracia". Del otro, el discurso de odio, el antipetismo y el radicalismo <em>anti establishment</em> de Jair Bolsonaro.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;La polarización extrema en la elección presidencial ha provocado que desaparezca el centro y cualquier posibilidad de tercera vía.&nbsp;</p><p class="p1">Y ha ganado, por goleada, el falso<em> outsider</em> Jair Bolsonario, que no sólo ha estado a punto de ganar la elección presidencial en primera vuelta, sino que ha barrido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tsunami-Bolsonaro-sistema-partidos-Brasil_0_823118792.html">el sistema de partidos brasileño</a>.&nbsp; El bolsonarismo ha arrasado el centro derecha tradicional, el Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB) y el Movimento Democrático Brasileiro (PMD) de Michel Temer, aliado histórico de todos los gobiernos. El Partido Social Liberal (PFL). </p><p class="p1">Y la polarización extrema en la elección presidencial ha provocado que desaparezca el centro y cualquier posibilidad de tercera vía. El centro izquierdista Ciro Gomes, con un digno 12,47% de los votos, es el único que ha sobrevivido. Lejos, eso sí, de pasar al segundo turno.&nbsp;</p> <p class="p1">La competición histórica entre el PT y el PSDB quedó sepultada bajo una polarización visceral. Monica de Bolle, directora de los estudios latino americanos de la Universidad John Hopkins de Baltimore alertaba hace unas semanas sobre unas "peligrosas elecciones" que fueran <a href="https://epoca.globo.com/monica-de-bolle/apelo-23085810">" un referéndum sobre el PT o sobre el régimen militar”</a>. ¿Cuándo nació una polarización tan salvaje? ¿Hasta qué punto la candidatura de Lula ha alimentado al anti Lula?</p> <h3><strong>Radicalización</strong></h3> <p class="p1">El PT, lejos de rehuir la polarización, la ha incentivado. Hace meses que tienen lista la idea central campaña para el segundo turno entre Fernando Haddad y Jair Bolsonaro: un binario "civilización o barbarie". El abultado resultado de Jair Bolsonaro, que ha sacado mucho más provecho de la polarización, ya está cambiando el rumbo de la campaña de Haddad. ¿Por qué el PT apostó todo a esta polarización?&nbsp;</p><p class="p1"> "La izquierda piensa que Bolsonaro es el enemigo. Personas como <a href="https://www.brasil247.com/pt/247/brasil/369024/Breno-Altman-Haddad-poder%E1-formar-uma-frente-antifascista.htm">Breno Altman</a> confirman la predilección por Bolsonaro", afirma Sílvio Pedrosa, profesor de la Universidad Nômade. La estrategia petista de apostar por Lula ha sido eficiente para hacer posible la candidatura de Fernando Haddad, para mantener la hegemonía en la izquierda y para reconstruir un partido dañado por su giro al centro. El PT ha recuperado la <a href="http://www.pt.org.br/datafolha-eleitor-rejeita-politicos-ligados-ao-projeto-golpista/">confianza del 20%</a> de los brasileños, sin ningún atisbo de auto crítica.</p> <p class="p1">¿Cuál es el precio de la lulificación de estas elecciones? Francisco Foureaux, vinculado al colectivo Tarifa Zero de Belo Horizonte, considera al PT irresponsable: "El PT desea un segundo turno contra el neofascismo, porque es la alternativa para su plan de poder, provocando una alianza artificial de todo el campo democrático, del centro derecha a la extrema izquierda, para llevar a su candidato al poder. Y que se joda el país".</p><p class="mag-quote-center">En las elecciones de 2014, la estrategia del PT fue apostar por la polarización con el PSDB, para evitar el ascenso de Marina Silva.</p> <p class="p1">El PT hace años que abraza la polarización. Durante el Mundial de Fútbol de 2014 lanzó un chantaje emocional a los movimientos sociales: quien no apoyara a la selección de fútbol era <em>coxinha</em> (pijo de derecha). El PT aparcó así la brecha de las jornadas de junio, las revueltas de 2013 que no tuvieron cariz partidista ni lógicas binarias. En las elecciones de 2014, la estrategia del PT fue apostar por la polarización con el PSDB, para evitar el ascenso de Marina Silva.</p> <p class="p1">La candidatura de Lula, en palabras de Silvio Pedrosa, pretende mantener a la sociedad polarizada entre lulismo y antipetismo, impidiendo posibles terceras vías: "La desconstrucción de Marina Silva en 2014 y las bajezas contra Ciro Gomes en 2018 lo comprueban". Para la investigadora carioca Marcela Canavarro, de la Universidade de Porto, la candidatura de Lula refuerza la polarización con Bolsonaro, aunque coloca la responsabilidad en la persecución judicial: "Mucha gente de izquierda que había abandonado al PT volvió, como respuesta a la persecución".</p> <p class="p1">La paradoja es que estas elecciones no han <a href="https://www.nexojornal.com.br/ensaio/2018/A-estigmatiza%E7%E3o-do-PT-e-o-irracionalismo-na-elei%E7%E3o">polarizado los extremos</a>, Jair Bolsonaro y Guilherme Boulos, del Partido Socialismo e Liberdade (PSOL). Fernando Haddad, forzando un relato más similar al PT de 1989 que al de 2002, ocupa ese extremo que no le correspondería por su programa. Y ese propio relato ha sido el arma que Lula ha usado para eliminar a las dos únicas alternativas que han surgido para disputar su legado y un plan progresista para Brasil, Marina Silva y Ciro Gomes.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">&nbsp;Lula usó la polarización para eliminar a las dos únicas alternativas que han surgido para disputar su legado y un plan progresista para Brasil: Marina Silva y Ciro Gomes.</p><h3><strong>Irresponsabilidad tucana</strong></h3> <p class="p1">El ascenso de Jair Bolsonaro tiene un cómplice: el PSDB. Y por extensión, la derecha empresarial y la élite. Aunque la derecha nunca controló las jornadas de junio de 2013, intentaron canalizar las calles contra el Gobierno petista. Los medios de comunicación maniobraron contra Dilma y grupos como <a href="http://interagentes.net/?p=62">Verdade Nua &amp; Crua o el Movimento Contra a Corrupção</a> hicieron horrible el ambiente.</p><p class="p1">La derecha fue jaleando un antipetismo visceral, regándolo con recursos y visibilidad mediática. Desde finales de 2014, el Movimento Brasil Libre (MBL),&nbsp;que goza de toda la simpatía tucana, emana odio contra el petismo.</p> <p class="p1">La ola de manifestaciones convocadas por la derecha en São Paulo en 2015 fue el punto de no retorno del petismo. A pesar de que <a href="http://www.ihu.unisinos.br/noticias/545902-perfil-de-quem-foi-a-paulista-destoa-de-liderancas-e-nao-poupa-ninguem">la mayoría de los manifestantes </a>defendían pautas progresistas, el PT las calificó de derechistas. Y renunció a la pauta anticorrupción. </p><p class="mag-quote-center">La ola de manifestaciones convocadas por la derecha en São Paulo en 2015 fue el punto de no retorno del petismo.</p><p class="p1">El PSDB nunca criticó con claridad a los grupos prodictadura que iban saliendo del armario, porque estimaban capturar la mayoría de esos <a href="https://politica.estadao.com.br/noticias/eleicoes,bolsonaro-tira-do-psdb-dominio-do-voto-anti-pt,70002504226">44 millones de votantes antipetistas</a>. Un error garrafal. Ese voto antipetista cultivado por los tucanos se lo lleva Bolsonaro. Otra paradoja: <a href="https://www.nexojornal.com.br/expresso/2018/10/01/Como-o-voto-%E2%80%98Bolsodoria%E2%80%99-atinge-Alckmin-em-S%C3%A3o-Paulo">el 45%</a> de quienes votan a João Dória como gobernador de São Paulo - que disputará el segundo turno - son electores de Bolsonaro. <em>Bolso-dória</em>, ese anti-Lula soñado.</p> <p class="p1">De cualquier manera, afirmar que el petismo y el bolsonarismo son las dos caras de la misma moneda es injusto. "Pavimenta el camino para la adhesión a un proyecto explícitamente autoritario, abriendo las puertas al fascismo como estrategia de afirmación del antipetismo", <a href="https://piaui.folha.uol.com.br/antipetismo-e-democracia/">asegura</a> la analista Ana Carolina Evangelista.</p> <p class="p1">Por otro lado, la letra pequeña de algunas encuestas revelan que el ascenso de Lula y Bolsonaro esconde emociones subconscientes. El 6% de los votantes de Lula votarán a Bolsonaro y el 13% de los bolsonaristas preferirían a Lula, según <a href="https://oglobo.globo.com/brasil/o-voto-bolsolula-eleitores-de-lula-indicam-bolsonaro-como-segunda-opcao-21977329">Datafolha</a>. El fenómeno Lula-naro / Bolso-Lula insinúa una bolsa gigante de votantes que desean ser protegidos por candidatos salvadores de la patria.</p><p class="mag-quote-center">Configurar un frente democrático multipartidista, ocupar los símbolos del bolsonarismo y comenzar a hablar de temas como la seguridad y la familia, podría aumentar las posibilidades de ver a Haddad en la presidencia</p> <p class="p1">Fernando Haddad tiene el timón del segundo turno. Continuar con la polarización, con el "nosotros contra ellos", con Lula como epicentro emocional de la campaña y con el irreal relato del PT inicial reforzará al partido, a costa de entregar el gobierno a la ultra derecha. </p><p class="p1">Configurar un frente democrático multipartidista, ocupar los símbolos del bolsonarismo (comenzando por la bandera brasileña) y comenzar a hablar de temas como la seguridad y la familia (tan poco haituales en la izquierda), podrían aumentar las posibilidades de alzarse con la presidencia de la principal economía de América Latina. &nbsp;</p><p class="p1">***</p><p class="p1">Una versión anterior de este artículo fue publicada en<a href="https://www.eldiario.es/"> eldiario.es</a>. Léala<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Brasil-abismo-polarizacion-extrema_0_819269034.html"> <strong><em>aquí</em></strong></a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/breno-bringel/2013-2016-polarizaci-n-y-protestas-en-brasil">2013-2016: polarización y protestas en Brasil</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/es-el-fin-del-brasil-tal-como-lo-conocemos">Es el fin del Brasil tal como lo conocemos </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/brasil-contra-su-futuro">Brasil contra su futuro</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Democracy and government Equality Bernardo Gutiérrez Thu, 11 Oct 2018 15:07:49 +0000 Bernardo Gutiérrez 120059 at https://www.opendemocracy.net Genocidio indígena en Guatemala: ¿justicia demorada, justicia denegada? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/aisling-walsh/genocidio-ind-gena-en-guatemala-justicia-demorada-justicia-denegada <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Una nueva sentencia condenatoria representa una nueva reivindicación para las víctimas que, durante 30 años, han insistido en que sí hubo genocidio en Guatemala. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/aisling-walsh/ixil-indigenous-people-genocide-case-in-guatemala-justice-delayed-ju">English</a></strong></em><strong></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Guatemala_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Guatemala_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Mujer indígena brinda testimonio en una corte de Guatemala en 2012. Foto: Sandra Sebastián. todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>La noche del miércoles 26 de septiembre, en una sala rebosante de gente, el Tribunal B de Mayor Riesgo declaró, por segunda vez en cinco años, que sí hubo genocidio en Guatemala. </p> <p>Por los testimonios que escuchó, la evidencia forense y los peritajes presentados a lo largo del juicio que duró dos años y medio, el Tribunal pudo comprobar que el ejército de Guatemala cometió genocidio y crímenes de lesa humanidad contra el pueblo Maya Ixil entre los años 1982 y 1983, una de las épocas más violentas de los 36 años de conflicto armado interno en Guatemala. </p> <p><strong>Un ejército deshumanizado</strong></p> <p>En una lectura que duró un poco más de dos horas, el tribunal, conformado por tres jueces, leyó con detalle los hechos “aberrantes y repudiables” que les convencieron que el ejército Guatemalteco sí fue responsable del genocidio y de los crímenes contra la humanidad.</p> <p class="mag-quote-center">Las prácticas de tierra arrasada, implementadas por el ejército Guatemalteco en el área Ixil, destruyeron todas las formas de vida y tuvieron la intencionalidad del exterminar a la población indígena.</p><p>Comprobaron que hubo al menos 60 masacres en el área Ixil y un total de 50 aldeas del área fueron afectadas por la política contrainsurgente del ejército Guatemalteco. Esta política resultó en actos de violencia extrema y deshumanizada contra una población civil estigmatizada por su lucha en defensa de sus derechos, acusada de comunista y guerrillera, y declarada enemigo interno. </p> <p>Las prácticas de tierra arrasada, implementadas por el ejército Guatemalteco en el área Ixil, destruyeron todas las formas de vida y tuvieron la intencionalidad del exterminar a la población IxiL. Hubo reclutamiento forzado de hombres Ixiles para las fuerzas armadas, las mujeres fueron víctimas de violencia sexual y los niños usados como botín. &nbsp;</p><p>El Tribunal pudo demostrar que existió una estructura militar que diseñó, planificó y ejecutó planes para la erradicación de los pueblos indígenas de Guatemala.</p> <p>El tribunal encontró evidencia de detenciones arbitrarias, prácticas de interrogación y tortura, violaciones masivas y sistemáticas, esclavitud sexual, asesinatos y desaparición forzosa.</p> <p>Relataron cómo los habitantes de las aldeas afectadas huyeron de la violencia buscando refugio en&nbsp; las montañas de Quiché, pero aun allí no encontraron paz. El ejército los persiguió en helicóptero, arrojando explosivos desde aire. Obligaron a la población acudir a las aldeas modelo, donde vivieron una especie de ‘reeducación’ y conversión religiosa y control y vigilancia constante por parte de las fuerzas armadas, y/o de las Patrullas de Auto-defensa Civil (PAC), una fuerza paramilitar. </p> <p>Otros optaron por cruzar la frontera Mexicana en busca de asilo. Muchos permanecieron allí hasta después de la firma de los acuerdos de paz, en 1996. </p> <p>El tribunal resaltó que estos actos de violencia se dieron en el contexto de una política contrainsurgente nacional que buscaba eliminar a la guerrilla comunista, declarada enemigo interno, y la doctrina de seguridad nacional por parte de los Estados Unidos, que durante la guerra fría mantuvo una política de erradicación de la amenaza comunista en América Latina. </p> <p class="mag-quote-center">La violencia sufrida por el pueblo Ixil fue producto del racismo que marca las relaciones con los pueblos indígenas de Guatemala desde la época de la colonización</p> <p>El Tribunal pudo demostrar que existió una estructura militar que diseñó, planificó y ejecutó planes para la erradicación de los pueblos indígenas de Guatemala. La corte analizó los hechos y concluyó que la violencia sufrida por el pueblo Ixil fue producto del racismo que marca las relaciones con los pueblos indígenas de Guatemala desde la época de la colonización. </p> <p><strong>Un proceso prolongado</strong></p> <p>Esta sentencia es la culminación de más de 18 años de investigaciones, recopilación de testimonios, evidencia forense, peritajes y audiencias frente a los tribunales nacionales, impulsado, sobre todo, por la Asociación por la Justicia y Reconciliación (AJR), el Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (<a href="https://paraqueseconozca.blogspot.com/">CALDH</a>) y <a href="http://bdh.org.gt/">el Bufete Jurídico de los Derechos Humanos</a> en colaboración con el Ministerio Público. El juicio original abrió en 2013 contra dos acusados: el ex-jefe del Estado, General Efraín Ríos Montt, y exdirector de inteligencia militar José Mauricio Rodríguez Sánchez. </p> <p>Fue la primera vez en la historia que un tribunal nacional juzgó a un jefe de Estado por el crimen de genocidio. En esa ocasión se logró <a href="https://www.plazapublica.com.gt/content/rios-montt-es-condenado-por-genocidio-contra-ixiles">una declaración condenatoria a Ríos Montt</a>, sentenciándole a 80 años de prisión por los crímenes de genocidio y delitos contra la humanidad. Sin embargo, a los 10 días, la sentencia fue anulada por la Corte de Constitucionalidad de Guatemala por procedimientos técnicos, ordenando un nuevo proceso.</p> <p>Después de múltiples recursos de amparo e intentos de obstaculizar el proceso, el nuevo juicio abrió el 16 de marzo 2016. Por el deterioro repentino en la salud de Ríos Montt, se decidió celebrar dos juicios separados, siendo el de Ríos Montt a puerta cerrada. Pero <a href="https://www.plazapublica.com.gt/content/rios-montt-la-muerte-y-la-impunidad-llegan-juntas">Ríos Montt murió</a> a finales de marzo de 2018, sin que se pudiera concluir en juicio, lo que dejó cerrado el caso en su contra. El proceso contra Rodríguez Sánchez siguió adelante. </p> <p><strong>¿Justicia a medias?</strong></p> <p>Aunque en esta ocasión el Tribunal declaró de forma unánime que en Guatemala sí se cometieron genocidio y crímenes de lesa humanidad, absolvió de su responsabilidad por una mayoría de dos a uno a Rodríguez Sánchez, al carecer de suficientes pruebas vinculantes con los crímenes. </p> <p>Además, no se ordenó al Estado guatemalteco a instruir un proceso para encontrar a los responsables de estos crímenes trascendentales, y tampoco se dio cabida a un proceso de reparación digna para las víctimas y supervivientes del genocidio.</p> <p>En su opinión disidente, la jueza Sara Yoc Yoc declaró que a ella le había quedado más que claro que, como director de inteligencia militar, Rodríguez Sánchez fue responsable de la elaboración y supervisión de los operativos militares a nivel nacional y regional en la identificación del pueblo Ixil como ‘enemigo interno.’</p><p class="mag-quote-center">"Lo que queremos es una sentencia que, al reconocer el genocidio, genere cambios en la sociedad. Esa es la cuestión más importante para nosotros".</p> <p>Edwin Canil, presidente de la junta directiva de la Asociación de Justicia y Reconciliación, que representa siete grupos étnicos, víctimas del conflicto armado interno, reacción a esa decisión comentó que, “al principio pensamos que la sentencia era muy superficial. Estábamos decepcionados, queríamos ver a alguien esposado, que se llevaran a alguien a la cárcel. Pero después de un día de reflexión valoramos que lo que queremos es una sentencia que, al reconocer el genocidio, genere cambios en la sociedad. Esa es la cuestión más importante para nosotros.”</p> <p><strong>La cultura de impunidad</strong></p> <p>Canil reconoce que, aunque esperaban una condena para Rodríguez Sánchez, la sentencia deja clara la responsabilidad del Estado por los hechos: “El golpe más duro fue para el Estado, el poder militar y los empresarios, porque todos ellos están implicados” dice Canil. </p> <p>En efecto, el jueves 27 el grupo de empresarios más poderoso del país, el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), publicó un comunicado negando una vez más que hubiera habido genocidio en Guatemala y cuestionando otra vez &nbsp;la decisión de la corte más alta del Estado. Desde la sentencia original de 2013 han habido múltiples intentos de anular, negar y desvalorizar la decisión del Tribunal y ocultar la verdad a los propios ciudadanos y al mundo, y las organizaciones querellantes se han preparado para enfrentarse a este tipo de acciones de nuevo, y para hacer frente a posibles represalias a nivel nacional y a nivel local en el área Ixil.</p> <p>La sentencia se produce en un momento en que Guatemala está sufriendo <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/virgilio-lvarez-arag-n/guatemala-objetivo-impunidad">la crisis política</a> más profunda de los últimos 20 años. El presidente Jimmy Morales, su partido conformado en gran parte por militares jubilados, y su gabinete, han amenazado con romper el orden constitucional con el fin de obstaculizar los procesos de investigación y acción judicial en los casos de corrupción vinculados al mismo presidente, a su partido y la a gran mayoría de los diputados del congreso nacional. </p> <p><strong>La Justicia Transicional sigue adelante</strong></p> <p>Para las organizaciones querellantes y para las víctimas, la sentencia de 2013, que condenó a Ríos Montt a 80 años de cárcel, sigue siendo el momento más importante y simbólico de esta lucha. Tienen claro que hubiera sido condenado por genocidio una segunda vez, si hubiera vivido. Aún queda pendiente la resolución de una petición frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que podría declarar inhábil la anulación de la sentencia de 2013.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Está claro que el presidente Ríos Montt hubiera sido condenado por genocidio una segunda vez, si hubiera vivido.</p> <p>Durante los últimos dos años se han logrado dos sentencias condenatorias por crímenes cometidos durante el conflicto armado interno, con el caso <a href="https://www.plazapublica.com.gt/content/sala-ratifica-sentencia-en-caso-sepur-zarco">Sepur Zarco</a> y el caso <a href="https://www.plazapublica.com.gt/content/caso-molina-theissen-el-testimonio-de-emma-guadalupe-y-la-defensa-de-zaldana-y-callejas">Molina Theissen</a>. Aún queda pendiente la apertura de juicios en los casos del genocidio <a href="https://nomada.gt/identidades/de-donde-venimos/el-genocidio-se-comprobo-ante-un-tribunal-de-nuevo-aqui-toda-la-historia/">Maya Achi</a>, el caso contra <a href="http://www.myrnamack.org.gt/images/stories/fmm/archivos/diario_militar/publicaciones/publicaciones_externas/libros/informe%20estado%20mayor%20presidencial.pdf">Romeo Lucas García</a>, el <a href="https://nisgua.org/portfolio-items/creompaz-informe/">Caso CREOMPAZ</a> y el caso de <a href="https://www.plazapublica.com.gt/content/dos-erres-el-largo-camino-la-justicia-i">los Dos Erres</a>. </p> <p>Canil dice que “hay mucho camino por recorrer” para lograr justicia para las víctimas y&nbsp; los supervivientes del conflicto armado interno. Sin embargo,&nbsp; pone de relieve que esta nueva sentencia representa otra reivindicación para las víctimas quienes, durante 30 años, han insistido que en Guatemala sí hubo genocidio: “Nosotros no teníamos ninguna duda de que sí hubo genocidio, pero estamos sorprendidos de que ellos [la corte] lo hayan reconocido.”</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/virgilio-lvarez-arag-n/guatemala-objetivo-impunidad">Guatemala: objetivo impunidad</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/aisling-walsh/reina-la-impunidad-el-archivo-hist-rico-de-la-polic-nacional-de-guat">Reina la Impunidad: el Archivo Histórico de la Policía Nacional de Guatemala, amenazado</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-zepeda-iv-n-vel-squez/la-cruzada-de-los-corruptos-contra-la-comisi-n-internaci">La cruzada de los corruptos contra la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-zepeda/la-recuperaci-n-de-justicia-en-guatemala-tiene-rostro-de-mujer">La recuperación de justicia en Guatemala tiene rostro de mujer</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Guatemala </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Guatemala Civil society Conflict Democracy and government Indigenous People Aisling Walsh Thu, 11 Oct 2018 09:52:15 +0000 Aisling Walsh 120051 at https://www.opendemocracy.net Cincuenta años después, los nietos del 68 se movilizan en México https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/giovanna-salazar-laura-vidal/cincuenta-os-despu-s-del-movimiento-estudiantil-del-6 <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las manifestaciones masivas contra la violencia de septiembre de 2018 en la Ciudad de México evidencian que los estudiantes de hoy enfrentan problemas similares a los de hace cincuenta años. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/giovanna-salazar-laura-vidal/fifty-years-after-massacre-of-1968">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/globalvoices1_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/globalvoices1_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>A la izquierda, réplica de la “Marcha del silencio” organizada en Ciudad de México por estudiantes en 2018. A la derecha, marcha en el Zócalo, también en Ciudad de México, pero durante los movimientos de 1968. GlobalVoices. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>Hoy en día, la lucha para detener la violencia en México continúa. El 6 de septiembre, 30.000 estudiantes universitarios, entre ellos los de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la universidad pública más grande de México, participaron en una <a href="https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/thousands-of-students-march-in-mexico-to-protest-violence/2018/09/13/3cf188fc-b7be-11e8-ae4f-2c1439c96d79_story.html?utm_term=.868d0a370e4f">manifestación estudiantil masiva</a>.</p> <p>Esta protesta se organizó en respuesta a los eventos registrados tres días antes, cuando <a href="http://www.refworld.org/docid/3ae6ad6a10.html">grupos de choque</a>, conocidos como <em>porros</em>, atacaron a estudiantes dentro de la Facultad de Ciencias y Humanidades. </p><p>Los estudiantes estaban pidiendo pacíficamente más empleados para la facultad y también justicia para su compañera de estudios Miranda Mendoza, asesinada a finales de agosto.</p> <p>Los manifestantes piden mayor seguridad dentro de las facultades, escuelas, centros e instituciones de investigación de la UNAM. </p><p>También exigen la expulsión de los <em>porros</em> que <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45437936">supuestamente</a> reciben favores políticos y económicos a cambio de atacar con violencia las manifestaciones estudiantiles y desestabilizar la vida universitaria.</p> <h3><strong>“Somos los nietos del 68”</strong></h3> <p>Las manifestaciones actuales marcan simbólicamente el 50 aniversario del <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Mexican_Movement_of_1968">Movimiento Estudiantil de 1968</a>, que exigía la liberación de los presos políticos, la dimisión del <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Institutional_Revolutionary_Party">partido en el gobierno</a> y la ampliación de las libertades políticas, así como cambios democráticos para erradicar el autoritarismo.</p><p class="mag-quote-center">A 50 años subsiste un reclamo común: el fin de la impunidad. En 1968, la del propio gobierno, y en 2018, la de los criminales a los que el gobierno no les hace frente.</p> <p>En aquel momento, el gobierno percibió las protestas como un intento de golpe de estado por parte de grupos comunistas y una amenaza a la seguridad nacional, con lo que respondió agresivamente haciendo uso de la fuerza.</p> <p>Se produjeron numerosas marchas, sentadas, manifestaciones y protestas, incluida la Marcha del Silencio de 13 de septiembre de 1968, en la que los manifestantes iban con la boca tapada con pañuelos blancos para protestar por el silencio del gobierno sobre el Movimiento y el uso desmedido de fuerza contra los estudiantes.</p> <p>El 2 de octubre de 1968, más de 10.000 estudiantes se congregaron en una marcha pacífica en la zona de Tlatelolco en la Ciudad de México y fueron reprimidos con máxima dureza por el gobierno. <a href="https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB201/index.htm">Murieron más de 300 personas</a> &nbsp;y la tragedia se recuerda hoy como la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Tlatelolco_massacre">Masacre de Tlatelolco</a>.</p> <p>El sentimiento entre los estudiantes de 2018 al acercarse el aniversario de estos eventos históricos era de solidaridad con sus predecesores: decidieron reproducir la Marcha del Silencio en el día mismo del aniversario, el 13 de septiembre, para honrar a las personas que marcharon en esas mismas calles por causas similares a las que defienden hoy en día.</p> <p>Cincuenta años más tarde, se han compartido marchas, conmemoraciones y fotografías comparando las protestas del pasado con las del presente a través de las redes sociales con hashtags como <a href="https://twitter.com/hashtag/MarchadelSilencio?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#MarchaDelSilencio</a> y <a href="https://twitter.com/hashtag/A50Del68?src=hash">#A50Del68</a>.&nbsp;</p> <p><em>Animal Político </em>ha publicado una serie de <a href="https://www.animalpolitico.com/2018/09/1968-marcha-silencio-estudiantes/">crónicas de 1968</a> en las mismas fechas que las históricas marchas de hace cincuenta años. </p><p>Otros periodistas, como <a href="http://www.milenio.com/opinion/leopoldo-gomez/tercer-grado/la-unam-y-la-impunidad-ayer-y-hoy">Leopoldo Gómez</a>, han examinado más de cerca el movimiento estudiantil de ayer y de hoy: “La protesta ya no es por la represión, sino por la incompetencia del gobierno. </p><p>En el 68 se luchó contra los excesos del gobierno; ahora se exige más: un buen gobierno. A 50 años subsiste un reclamo común: el fin de la impunidad. En 1968, la del propio gobierno, y en 2018, la de los criminales a los que el gobierno no les hace frente.”</p> <p>La violencia endémica en México, donde más de <a href="https://elpais.com/internacional/2018/07/21/actualidad/1532197296_641759.html">70 personas son asesinadas diariamente</a>, es solo parte de lo que motiva las protestas. Este año también se cumple el cuarto aniversario de los <a href="https://globalvoices.org/2017/09/25/ayotzinapa-its-been-three-years-since-43-students-disappeared-in-mexico/">43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa</a>, a los que los estudiantes recordaron uno a uno.</p> <p>El <a href="http://www.revistaconsideraciones.com/2018/08/31/a-50-anos-la-marcha-del-silencio-1968/">historiador Octavio Solís</a> da cuenta de la fuerza simbólica de las protestas de 1968 en las que "la imaginación derrotó al poder": "El movimiento estudiantil de 1968 condensó el reclamo de muchos sectores que no habían podido encontrar un cauce. […] </p><p>A cada acto represivo o intento de control surgía una respuesta imaginativa y contundente […] Sólo dos meses duró el movimiento, pero como bien se dice, hay días, semanas, meses que condensan años […] como la apuesta de aquellos jóvenes por el silencio [durante la marcha de ese mismo nombre], que logró poblar el olvido de dignidad; imagen viva que perdura hasta hoy, después de medio siglo.”&nbsp;</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>Global Voices y se puede leer <a href="https://es.globalvoices.org/2018/09/21/a-50-anos-del-movimiento-del-68-en-mexico-los-estudiantes-siguen-marchando/">aquí</a>.</em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi/ayotzinapa-tres-os-despu-s-nueva-luz-pero-pocas-respuestas">Ayotzinapa tres años después: nueva luz, pero pocas respuestas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-trejo/m-xico-2018-fin-de-era-y-cambio-de-r-gimen">México 2018: ¿Será posible un cambio de régimen?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi-forensic-architecture/plataforma-ayotzinapa-d-nde-est-n-los-43-es">Ayotzinapa: ¿dónde están los 43 estudiantes desaparecidos?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico Civil society Conflict Culture Democracy and government Laura Vidal Giovanna Salazar Wed, 10 Oct 2018 10:38:58 +0000 Giovanna Salazar and Laura Vidal 120027 at https://www.opendemocracy.net Brasil: uma catástrofe evitável https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-uma-cat-strofe-evit-vel <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Para enfrentar a onda de autoritarismo que está surgindo será necessário que todos os democratas, independente do lado, façam uma frente única para evitar tamanha catástrofe. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Español</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brazil-elections-avoidable-catastrophe">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33180958 copia.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33180958 copia.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Um policial com um machado de assalto na Favela do Macaco, no Rio de Janeiro, Brasil, uma missão anti-gangue responsável pela violência e crime na cidade. Imagem: Humberto Ohana / PA Images, Todos os direitos reservados.</span></span></span></p><p>“Se o&nbsp;Paraíso existe em algum lado do planeta, não poderia estar longe daqui!“</p> <p>Stefan Zweig, “Brasil, país do futuro“, 1941</p> <p>O futuro da democracia no Brasil depende de uma decisão emocional. Mas que nada, o que decidirá as eleições este mês será o estado de ânimo dos brasileiros. Estes se encontram presos entre a vergonha, o medo e a decepção, três sentimentos que influenciam negativamente na hora de tomar decisão, impelindo a agir com o estômago antes que com a cabeça.</p> <p class="mag-quote-center">Já faz algum tempo que a política mundial se baseia na emoção, deixando a razão de lado.</p><p>Já faz algum tempo que a política mundial se baseia na emoção, deixando a razão de lado. Através daí, foram entrando os populismos, esgueirando-se pela direita e pela esquerda, levando a política a um novo campo que rompe com os antagonismos entres opções progressistas e conservadoras. Agora, cada vez mais, se alcança o poder desde os extremos que inspira a polarização, a desinformação, e o antissistema.</p> <p>Nessa dinâmica, a construção do inimigo, do eixo “nós” contra “eles”, e da necessidade de um “homem forte” que venha por ordem no caos e na corrupção e que tiro o país da decadência e da violência aparece como uma tendência global: Putin, Xi Jinping, Trump, Erdogan, Modi, Duterte... a lista é longo e afeta quase todos as potências.</p> <p>O discurso de respostas simples frente a problemas complexos, que na Europa propõe o nacionalismo populista, também constrói uma fenda entre os eleitores. A maré anti-imigração y antissemita de Orban na Hungria, a de retomada de controle proposta pelos pró-Brexit, da panaceia da independência na Catalunha, o anti-europeísmo do governo compartilhado pelos populismos da Liga do Norte (neofascista) e o Movimento Cinco Estrelas (esquerda antissistema) da Itália.</p> <p>Nessas eleições, o Brasil está apostando o seu futuro próximo, mas principalmente o seu futuro a longo prazo. E a aposta está entre amadurecer a sua democracia ou acelerar o retrocesso autoritário que já está em marcha.</p><p>Nessas eleições, o Brasil está apostando o seu futuro próximo, mas principalmente o seu futuro a longo prazo. E a aposta está entre amadurecer a sua democracia ou acelerar o retrocesso autoritário que já está em marcha.</p><p class="mag-quote-center">O Brasil está apostando o seu futuro. E a aposta está entre amadurecer a sua democracia ou acelerar o retrocesso autoritário que já está em marcha.</p> <p>Mas, pelo seu potencial disruptivo, o caso do Brasil é único. O impacto do resultado eleitoral enviará uma poderosa onda expansiva por toda a região. Existe hoje no Brasil uma grande inquietude e incertidão, e os sinais de preocupação e alarme se sentem através de toda a sociedade brasileira, desde as elites paulistas e cariocas até os campesinos do Paraná; desde as organizações negras baianas às comunidades indígenas da Amazônia.</p> <p>É inegável que estamos em frente a uma bifurcação que marcará as próximas décadas. Nessas eleições, o Brasil está apostando o seu futuro próximo, mas principalmente o seu futuro a longo prazo. E a aposta está entre amadurecer a sua democracia ou acelerar o retrocesso autoritário que já está em marcha.</p> <p><strong>O grande “momentum”</strong></p> <p>O Brasil vinha vivendo o seu grande “momentum”. Entrando no ciclo expansivo dos preços das <em>commodities</em> no início do século XXI, o Brasil elegeu um presidente carismático e progressista, Luiz Inácio Lula da Silva, em 2002. Superando o pânico inicial que a sua amplia vitória (61%) pode haver causado nos mercados, Lula aplicou uma “socialdemocracia popular” efetiva a curto prazo, repartindo superávits, e iniciando reformas necessárias que tiraram milhões de brasileiros da pobreza extrema.</p> <p>E essas conquistas foram alcançadas praticamente sem mexer na estrutura fiscal, financeira e produtiva brasileira, o que fez com que Lula se congraçasse com as elites, que suspeitavam das suas origens sindicalistas e populares. Y estas elites, graças ao sistema ultrafragmentado do presidencialismo parlamentário brasileiro que permite a presença de até 27 partidos na câmara e força coalizões de geometria variável, não perderam o controle em nenhum momento. As elites souberam acomodar-se e acharam uma maneira de continuar lucrando as custas de corromper ainda mais o sistema e acelerar o impulso extrativista sem limite.</p> <p>A nível internacional, a sua presença protagonista durante a “onda rosa” que a América Latina conquistou com governos de esquerda a partir do ano 2000 levantou a cavalaria, e o Brasil do Lula da camisa vermelha se converteu no seu cavalo de batalha.</p> <p>Além disso, sua presença protagonista nos BRICS deu ao Brasil uma liderança indiscutível, e uma diplomacia brasileira qualificada ocupou inteligentemente o espaço da esfera multilateral reservado ao sul emergente, ou ao sul global, como é denominado agora.</p> <p>Mas o ciclo positivo já vinha de antes. Depois de duas décadas de ditadura militar (1964-1985), o Brasil abordou uma transição organizada, gerando em 1988 uma sólida Constituição Federal que resultou mais progressista do que eram os seus redatores e empreendendo em um período de democratização progressiva, conhecido como a Nova República.</p> <p>Esse período resultou na consolidação de uma institucionalidade funcional e moderna, apesar dos déficits de gestão e da dificuldade intrínseca de governar um país enorme (o quinto maior do mundo depois da Rússia, Canadá, China, e Estados Unidos), de dimensão continental.</p> <p>O resultado é um país relativamente descentralizado graças a sua estrutura federal e com imensas riquezas naturais cobiçadas por poderosos depredadores, assim como culturalmente rico e tremendamente diverso geográfica e etnicamente.</p> <p class="mag-quote-center">No continente mais desigual do mundo, o poder real permanece sempre à espreita e, no fundo, não acredita na democracia.</p><p>A consciência da sua potencia econômica e dos seus jovens recursos humanos que com que a “terra do futuro” que descrevera Stefan Zweig, pouco antes de suicidar-se em Petrópolis, em 1942, deu lugar ao entusiasmo na sociedade brasileira, que acreditou que a nação diversa e mestiça baseada no progresso e na tolerância finalmente se concretizaria. Pero no continente mais desigual do mundo, o poder real permanece sempre à espreita e, no fundo, não acredita na democracia.</p> <p>O Lula sobreviveu à grande recessão de 2008. O PIB brasileiro caiu de 5% a -0.1% em 2009, mas a recuperação foi imediata e espetacular, chegando aos 7.5% em 2010 e caindo para 4% no final do seu mandato em 2011. Dilma Rousseff, designada pessoalmente pelo líder indiscutível do Partido dos Trabalhadores (PT), e que havia sido chefe do seu gabinete durante seis gloriosos anos, ganhou as eleições nas costas do carisma do seu antecessor.</p> <p><strong>A tempestade perfeita</strong></p> <p>Mas a vitória da Dilma coincidiu com um ciclo econômico em baixa e com o ressurgimento dos escândalos de corrupção que envolveram a petroleira estatal Petrobrás e que vierem à tona durante a operação Lava Jato, minariam o arco político brasileiro que acabaria por levar também o ex-presidente Lula.</p> <p>Suas políticas provocaram também, em junho de 2013, um protesto e mobilização em massa e conjunta das classes populares e classes medias de direita e esquerda. Esse “momentum” se perdeu e a atmosfera de euforia e otimismo vivida na era Lula desapareceu.</p> <p>A Dilma, que se mostrou uma governante medíocre, com um discurso muito mais de esquerda do que o pretendia implementar, foi reeleita de maneira imprevisível e por uma margem mínima, em uma época que PIB já havia caído para 0,5%. O desgosto da oligarquia foi monumental.</p> <p>A partir daí o Brasil se deparou com uma tempestade perfeita:&nbsp; à fúria das elites se adicionou o descontentamento das classes médias e populares. A recessão econômica se instalou com força (-3,5% em 2015, algo que não se observada desde 1990, e -3,6% em 2016). O fracasso da Copa do Mundo de futebol que o país sediou em 2014, onde a seleção <em>Canarinha – </em>encarnação do mito da energia, diversidade e criatividade brasileira desde os tempos do Pelé – se viu pisoteada pela Alemanha que ganhou de 7 a 1.</p> <p>Finalmente, com o avance detonador das investigações da Lava Jato, surgiu o escândalo da construtora Odebrecht, com tentáculos por toda a região e que representou apenas a ponta do iceberg da relação preserva entre a concessão irregular de infraestruturas e financiamento político, herdada, segundo os analistas, dos tempos da construção de Brasília nos anos 60.</p> <p class="mag-quote-center">O golpe foi o primeiro sinal de que a oligarquia havia perdido a paciência com o PT, marcando o fim de um ciclo de democratização iniciada com a constituição de 88. Foi realmente um golpe contra a democracia.</p><p>A tempestade, que continuou ganhando força com as dificuldades para terminar as obras ciclópicas e ruinosas para os Jogos Olímpicos de 2016, culminou em um golpe parlamentário contra Rousseff no mesmo ano.</p> <p>A desculpa usa foi a de que ela havia permitido irregularidades na apresentação das contas públicas, mas o golpe foi o primeiro sinal de que a oligarquia havia perdido a paciência com o PT, marcando o fim de um ciclo de democratização iniciada com a constituição de 88. Foi realmente um golpe contra a democracia.</p> <p>Durante o vergonhoso voto que pôs o prego final no caixão de Rousseff, os deputados puderam dar um pequeno discurso justificando o seu voto. Entre eles, se destacou um deputado heterodoxo, pouco conhecido apesar de estar há 28 anos no congresso. Esse evangélico radical, recentemente convertido e desertor de pelo menos nove partidos políticos, dedicou o seu voto a um antigo militar da ditadura que havia sido responsável por torturar a própria presidente Rousseff.</p> <p>Com esse gesto, Jair Bolsonaro, que foi paraquedista e capitão do exército que foi expulso por ser conflitivo, demonstrou que é alguém sem nenhum escrúpulo. Alguém disposto a qualquer coisa.</p> <p class="mag-quote-center">Jair Bolsonaro, que foi paraquedista e capitão do exército que foi expulso por ser conflitivo, demonstrou que é alguém sem nenhum escrúpulo. Alguém disposto a qualquer coisa.</p> <p>Depois da destituição de Rousseff se instalou o governo provisional de Michel Temer, encarregado de aplicar as reformas express que as receitas neoliberais sempre exigem e de incentivar a persecução judicial sistemática do seu grande rival e candidato mais popular, Lula da Silva, para encobrir a sua própria vergonha, entre outros motivos. Os implacáveis juízes de Curitiba – um estado rico e branco do sul – instruem a causa e terminam o trabalho em março quando prenderam o Lula, que foi condenado em segunda instância a 12 anos e meio de prisão.</p> <p>Apesar de ter apelado a sentença, Lula foi proibido de ser candidato pelo tribunal eleitoral em agosto, em um segundo baque para o PT.</p> <p><strong>Uma campanha dura</strong></p> <p>O mal-estar no Brasil não parou de aumentar e ninguém conseguiu deter os múltiplos atropelos, abusos e violência cotidiana, com 155 assassinatos diários, que somam mais de 30 mil até agora em 2018 (o ano anterior foi estabelecido em 63.880 assassinatos).</p> <p class="mag-quote-center">A consciência de que, desta vez, a própria democracia está em jogo, alarma enormemente os atores políticos e intelectuais brasileiros.</p> <p>Mas a execução obscura da vereadoro do Rio Marielle Franco, símbolo do Brasil mais esperançoso, popular e diversificado, mãe solteira negra das favelas do Rio, defensora dos direitos LGTBI e da fiscalização da violência da polícia militarizada contra a população negra e pobre, desencadeou uma onda de indignação e protestos que atravessaram as fronteiras do país.</p> <p>O assassinato de Marielle representa um duro golpe para o sonho do Brasil aberto, progressista e diversificado e aberto a oportunidades. Seis meses depois, o Museu Nacional do Rio de Janeiro se incendiou e séculos de patrimônio cultural e etnográfico desapareceram.</p> <p>A consciência de que, desta vez, a própria democracia está em jogo, alarma enormemente os atores políticos e intelectuais brasileiros, que observam com espanto o flerte das elites e da classe média, que jogam com a ideia ter Bolsonaro como presidente, e percebem uma corrente de simpatia para com ele entre as classes populares. Alguns porque sabem que, com um regime autoritário, seus negócios milionários prosperarão e seus privilégios aumentarão, outros porque sonham que um homem forte e ultraconservador acabará com a recessão e retornarão a "ordem e progresso" que existiu em passado mítico, talvez na ditadura, cujo sunho repressivo quase ninguém mais lembra.</p> <p>Armada com espadas, a campanha eleitoral está sendo agitada, agressiva, tensa. O esfaqueamento do candidato Bolsonaro o obrigou a fazer a maior parte da sua campanha de uma cama de hospital, onde ele não saiu até o final de setembro. Porém, ele se tornou uma vítima, aumentando sua popularidade para 28%.</p> <p>Com Lula na prisão, o PT nomeou Fernando Haddad, ex-prefeito de São Paulo, um homem culto, articulado e moderado que, partindo de muito baixo, tentou subir nas pesquisas, chegando a 23%, e quem será o candidato na disputa da presidência com o Bolsonaro no dia 28 de outubro.</p> <p>Isso propõe um cenário de polarização máxima no segundo turno, onde um antipetismo visceral, que tem permeado entre as classes populares decepcionado como o PT já que o partido está sendo culpado por todos os males, pode ativar um voto de protesto que ajudará a dar a maioria à extrema direita de Bolsonaro, favorável ao modelo de Pinochet de ultraliberalismo e ditadura. E isso é muito perigoso para a democracia.</p> <p><strong>Evitar a catástrofe</strong></p> <p>Nessa onda de voto emocional que está circulando pelo mundo, e quando as grandes potencias da democracia, os Estados Unidos e a Europa, estão corroídos por tentações populistas de todos os tipos – acompanhados por uma forte corrente de direita – a esperança de que o Brasil caia do lado do México que acaba de votar pelo candidato progressista Manuel López Obrador (AMLO), e não do lado da Colômbia, que votou no Uribista Iván Duque, é muito pequena.</p><p class="mag-quote-center">Grandes doses de concordância são necessárias para construir um país mais funcional e continuar com a modernização que a Nova República não pôde completar.</p> <p>A ameaça de Bolsonaro é muito pior do que o que a direita percebe em AMLO ou a esquerda em Duque. No Brasil, grandes doses de concordância são necessárias para construir um país mais funcional e continuar com a modernização que a Nova República não pôde completar.</p> <p>Mas se, como é provável, a emoção acabar vencendo a razão e Bolsonaro vencer, tempos muito sombrios se aproximam em um país que, apesar desse pesadelo inconcebível, ainda é cheio de luz e futuro. Mobilizações como a das mulheres em sua campanha <a href="https://twitter.com/hashtag/EleN%C3%A3o?src=hash">#EleNão</a> dão uma luz de esperança.</p> <p>Independente do candidato, para enfrentar o autoritarismo, será necessário que todos os democratas, independente do lado, façam uma frente única e evitem tamanha catástrofe.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/candidata-vice-presidente-do-brasil-sonia-guajajara-com-">Candidata a vice-presidente do Brasil, Sonia Guajajara, com líderes indígenas em uma hidroreunião</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/recomenda-es-para-combater-desinforma-o-na-propagan">Brasil Eleições 2018: Como combater a desinformação na Internet?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/o-brasil-contra-o-seu-futuro">O Brasil contra o seu futuro</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/andr-s-del-r-o-rold-n-juliana-cesario-alvim-gomes/justi-militar-interven-o-e-direi">Justiça Militar, intervenção e direitos humanos no Brasil</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/samuel-pinheiro-guimar-es/destrui-o-do-estado-de-direito-e-do-poder-judici-rio">A Operação Lava Jato e a destruição do Estado de Direito</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Francesc Badia i Dalmases Wed, 10 Oct 2018 10:23:09 +0000 Francesc Badia i Dalmases 120025 at https://www.opendemocracy.net ¿Qué pasó con Uruguay y la Marea Rosa? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/rafael-bayce/uruguay-y-la-marea-rosa <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Es improbable que una continuidad de izquierda en Uruguay pueda profundizar cambios. La coyuntura económica es menos favorable, la proximidad con los gobiernos regionales es menor y los vecinos amigos están peor. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/rafael-bayce/pink-tide-in-uruguay">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/mujica.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/mujica.jpg" alt="" title="" width="460" height="340" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Pepe Mujica, ex-presidente de izquierda de Uruguay. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte de la serie "<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/la-desigualdad-persistente-el-controvertido">Desigualdad persistente: el controvertido legado de la marea rosa en América Latina"</a>&nbsp;producida en alianza con el Instituto de Estudios Latinoamericanos del Instituto de Sociología de la Freie Universität Berlin.</p><p>El Uruguay adiciona tres fuentes de despotenciación de su trascendencia y singularidad, que producen una rebaja de su autoestima nacional y un particular agotamiento de sus energías utópicas. </p> <p>Uno. Al acceder al gobierno, la izquierda, lejos de implementar un jubiloso discurso radical propulsado por su triunfo, no promete ya radicalidades ni profundizaciones del cambio, sino ‘un capitalismo como la gente’, ‘un capitalismo en serio’, por boca de su más carismático y popular líder, el legendario ‘Pepe’ Mujica, presidente durante el segundo mandato del Frente Amplio (FA). </p> <p>Dos. Su orgullosa autoestima de singularidad original, incluso ya desde su estatus político-administrativo en el gobierno colonial, fue debilitada por la fuerte invasión de las grandes narrativas de la modernidad contemporánea, lo cual le quitó parte de su autoestima original de particularidad nacional. </p><p>La ‘Suiza de América’, la ‘Atenas del Río de la Plata’, que creía que ‘como el Uruguay no hay’, el pequeño país modelo que creía poder realizar experimentos sociales proto-Estado de Bienestar sin arrastrar el peso de conflictos históricos antiguos como Europa. </p><p>La globalización ideológica alcanza al Uruguay con comunismo, socialismo y anarquismo a principios del siglo XX; tercermundismo, democracia cristiana y un primer neoliberalismo desarrollista a fines de los 50; maoísmo, trostquismo, dependentismo y foquismo en los 60. El orgullo de la singularidad impar se diluye. </p> <p>Tres. El ejercicio del gobierno impide cualquier maximización de utopías y radicalidades; el juego político cotidiano obliga a conceder; se producen des-radicalización ideológica, cupulización partidaria, alejamiento de las bases y burocratización partidaria. </p><p>Esto se agudiza por la concesión de un ministerio a cada fracción con votación sustantiva en una coalición cada vez más ideológicamente multicolor. </p><p>La teleología estratégica es abandonada por una manipulación táctica cortoplacista, con aburguesamiento militante correlativo a la entropía y agotamiento vistos, pero sin renunciarse a la continuidad en el poder, ya no para perseguir utopías sino para más bien para manipular ucronías pragmáticas como la electoral y de colocación de personas propias en los cargos.</p> <p>Cuatro. Ese agotamiento entrópico coexiste con un debilitamiento de la idealidad de la democracia, de la cual Uruguay es precoz modelo regional, y avanzada mundial. </p><p>Encuestas de ránking de prestigio de las profesiones inmediatamente posteriores al fin de la dictadura muestran a los militares en los últimos lugares de prestigio; pero ya en pocos años figuran con un prestigio profesional medio; y actualmente, llega a ser probable una aprobación plebiscitaria a la formación de Guardias Nacionales y de su participación en las tareas policiales de seguridad. Memoria corta la popular.</p> <h3><strong>La decadencia de las esferas públicas de debate y propuesta</strong> </h3> <p>Uruguay carece relativamente de sociedad civil, nación Estadocéntrica hecha desde un Estado leviatán y demiurgo, y gestionada desde una partidocracia binaria de dos partidos <em>catch-all</em> (Blanco y Colorado) que lo hegemonizaron por más de 150 años, hasta la llegada del Frente Amplio a la disputa con posibilidades del gobierno en 1999, con triunfo finalmente en 2004.</p><p class="mag-quote-center">Los tiempos televisivos sustituyen a los más extensos radiales y escritos en la construcción del espectáculo político, y las redes sociales (Uruguay es el país con más uso de internet y redes en la región) agudizan la carencia progresiva de debate y propuesta.&nbsp;</p> <p>Pese a ser un país altamente urbanizado y concentrado demográficamente, la esfera pública no es de relación ascendente y propositiva sino de aplicación descendente de decisiones, sometidas más a queja y amenaza de castigo electoral que a una crítica aproximativa a una democracia madura. </p><p>Planes y programas juegan un papel retórico de exhibición de capacidad de gobierno, sin que casi nadie conozca sus contenidos; otra función que juegan es la de medir fuerzas entre las fracciones de la coalición a propósito de temas diversos. </p><p>La aparición de los sondeos de opinión pública nacionales y regionales resume y contagia cifras y rubros proveedores de popularidad y legitimidad sin debates al respecto. </p><p>Los medios de comunicación cada vez tienen menos tiempo de debates, con contenidos cada vez más breves y explosivos, menos analíticos. </p><p>Los tiempos televisivos sustituyen a los más extensos radiales y escritos en la construcción del espectáculo político, y las redes sociales (Uruguay es el país con más uso de internet y redes en la región) agudizan la carencia progresiva de debate y propuesta. </p><p>Siguiendo la tendencia de la publicidad y marketing comercial, la arena política también sustituye aceleradamente la tentativa de convicción mediante persuasión cognitiva retórica por tentativas de seducción poética emocional.</p><p>Partidos políticos nacidos desde una lucha entre ‘caudillos’ y ‘doctores’, luego se parlamentarizan; pero en los últimos 20 años se re-caudillizan. El hallazgo de líderes atractivos permitió a la izquierda salir de su impopular elitismo conceptual original, creo que&nbsp; en toda la región. </p><p>El profético temor de Max Weber en 1917, de que las democracias pudieran devenir populismos carismáticos, brilla en todo su esplendor; es más fácil satisfacer la opinión pública que convencerla, ‘vender’ un candidato carismático que un pensativo ideólogo en estos tiempos de ‘sofisticados’ desarrollos argumentales por twitter, al estilo del ‘rey filósofo’ Trump.&nbsp;</p> <h3><strong>Una base parlamentaria volátil</strong></h3> <p>Este fue, y es, sin duda un problema de gobernabilidad en la mayoría de los países de la región, en especial en los que exhiben multitud de partidos y órdenes político-administrativos federales. </p><p>Pero, en el unitario y urbanamente concentrado Uruguay, con pocos partidos relevantes, el Frente Amplio (FA) siempre tuvo mayorías parlamentarias, no muy holgadas pero suficientes, salvo para las pocas leyes que exigen mayorías especiales. </p> <p>Sus mayores problemas legislativos fueron internos, endógenos: uno, la obtención de mayorías ad hoc cuando había algún disidente o alguno que buscaba ‘vender’ su coincidencia.</p><p>Dos, la persecución de objetivos de la izquierda propositiva clásica–redistributiva post-fiscal- versus los perseguidos por parlamentarios más jóvenes, quizás una ‘joven izquierda liberal’, que impulsó con éxito asuntos como la regulación estatal del ciclo de la marihuana, un acercamiento al aborto desde una ley de salud reproductiva; matrimonio igualitario entre diversos.</p><p>Los jóvenes se salieron con la suya pero tuvieron que apoyar a los más viejos, aun en asuntos- como la seguridad pública- en que la legislación resultó vergonzosamente conservadora y punitiva, en especial respecto de los menores. </p><p>Los más viejos también tuvieron que votar objetivos garantistas ‘liberales’ a cambio, con los que tampoco comulgaban. Ese trueque de favores garantizó mayorías frágiles y trabajosas; pero nunca se tuvo que recurrir, como en otros países, a alianzas ideológicamente suicidas (i.e. Brasil). </p><p>Cuando se recurrió a la tentativa de políticas de Estado, como en materia de seguridad, fue para disimular la falta de decisión para tomar medidas realmente de izquierda; la convocatoria a otros fue para no tomarlas y echarle la culpa de ello a la carencia de consenso inter-partidario; timoratez hipócrita cuando se tienen mayorías que no hacen necesario un consenso inter-partidario. </p> <p>Si otros países no pudieron implementar deseos por falta de mayorías propias, en el Uruguay, por el contrario, el FA destruyó mayorías propias llamando a disidentes a consensuar sin necesidad; y tuvo dificultades con el logro de la mayoría propia, por razones endógenas.</p> <h3><strong>La difícil fidelización electoral de las clases medias</strong></h3> <p>Uno de los más llamativos problemas recientes de las izquierdas que gobernaron (especialmente en Brasil) ha sido la insuficiente fidelización político-electoral de muchos beneficiarios de sus políticas redistributivas. </p><p>En el Uruguay no ha sido tan así, no se han perdido tantos votos ‘prestados’ para 2004 en 2009 y 2014. Veo dos grandes razones para ello.</p><p class="mag-quote-center">El voto al FA no siempre implicaba adhesión ideológica sino muchas veces solo voto castigo a los partidos tradicionales por la cadena de crisis sufridas, y una esperanza vaga en el dictum popular de que ‘escoba nueva siempre barre bien’.</p> <p>Uno. Cuando era candidato, Tabaré Vázquez pidió varias veces ‘prestado’ su voto a ciudadanos que suponía adherentes probables a los históricamente mayoritarios partidos tradicionales. </p><p>Aunque secretamente esperaba conquistarlos y fidelizarlos –lo que en parte ocurrió- a partir del préstamo inicial, no podría sorprender que algunos de esos votos volvieran al origen. </p><p>El voto al FA no siempre implicaba adhesión ideológica sino muchas veces solo voto castigo a los partidos tradicionales por la cadena de crisis sufridas, y una esperanza vaga en el dictum popular de que ‘escoba nueva siempre barre bien’. </p><p>Todo esto sumado a que el bloqueo a Cuba, la caída del muro de Berlín, y una cierta familiaridad con los candidatos de izquierda había des-estigmatizado a la izquierda.</p> <p>Dos. Sin embargo, hay razones más poderosas y abarcativas para entender esa tan lamentada insuficiencia de fidelidad electoral de los beneficiarios de redistribuciones desde políticas públicas gubernamentales. </p> <p>A) Sabemos que puede no haber coherencia entre ‘posición’ estructural de clase en la estratificación, y ‘situación’ de clase en el proceso de toma de decisiones concretas. </p><p>Una cierta distancia conservadora entre ambas dimensiones ha sido calificada como ‘conciencia de clase alienada’, noción quizás aplicable al caso de aquellos beneficiarios de políticas gubernamentales de un partido al que votaron y que cambian su voto partidario como post-beneficiarios. </p> <p>B) Al menos otras dos razones explican esa infidelidad, vista como alienada y traidora.</p> <p>B.1) Un interés político-electoral cambiante. En parte la gente es utilitarista, sigue su interés sin importarle fidelidades políticas. </p><p>Aquellos beneficiarios de redistribuciones a partir de las cuales dejó atrás la pobreza e ingresó a las clases medias, estadística y psicosocialmente, votarán ahora por quien les asegure que seguirán mejorando, proyectando a futuro como expectativas las mejoras experimentadas. </p><p>No votarán por quienes los amenacen con redistribuir desde ellos hacia los que tienen menos que ellos, aunque ellos se hayan beneficiado, cuando tenían menos, precisamente de eso. </p><p>Ya no están en la posición de los que precisan ser beneficiarios de redistribuciones; ahora son sujetos que sólo pueden perder relativamente con el impulso redistribuidor; entonces ya no votarán más por ese redistribuidor que los benefició porque ya no los beneficiará sino quizás perjudicará.</p> <p>B.2) Psicólogos sociales y sociólogos de mediados de los años 40 descubren que en contextos con movilidad se reclama más por movilidad que en contextos sin movilidad –una sociedad de castas reclamaría menos por movilidad que una meritocrática- porque la percepción de algunos móviles ascendentes, y más aún si algunos lo hacen espectacularmente, genera insatisfacción relativa entre los no tan móviles como ése, y temor a la inmovilidad en un contexto móvil. </p><p>Eso no sucedería en sociedades sin movilidad, sin expectativas de movilidad, con modelos difícilmente emulables, y sin insatisfacción relativa ni terror a la inmovilidad propia – o relativamente menor- en medio de movilidad ajena. </p> <p>Entonces, la redistribución puede no fidelizar como esperaba a sus beneficiarios, en parte porque ya no les conviene más lo que les convino; y en parte porque se piensa que la fidelidad electoral anterior ya no satisfará sus expectativas crecientes de movilidad, antes dormidas, ahora agudizadas. </p><p>Todo esto no me parece sorprendente; al contrario, me sorprende que haya sorprendido. Hay un imaginario lírico-romántico sobre la gente real, trágicamente equivocado, producto radical de la idea de soberanía popular proyectada sobre un telón rousseauniano.<strong>&nbsp;</strong></p> <h3><strong>Las élites salvan sus beneficios</strong></h3> <p>En el Uruguay, podría hacerse una extensa lista de los aciertos en la gestión gubernamental de la izquierda, lo que ha sido ya hecho.</p><p class="mag-quote-center">Para el caso uruguayo, los gobiernos de izquierda no han ido tan lejos en sus cambios como era esperable y posible de acuerdo con las ventajas relativas de que disfrutaban, especialmente al acceder a su elección y al gobierno.</p><p>Es claro, como para los demás países gobernados por la izquierda, que los resultados globales fueron mejores que los que habrían existido si la derecha hubiese gobernado. Basta comparar índices Gini de desigualdad actual y tendencial entre países de izquierda y de derecha. </p> <p>No obstante, subsisten enormes dudas sobre sus logros en comparación con los resultados esperados de una gestión de izquierda. </p> <p>Uno. Para el caso uruguayo, los gobiernos de izquierda no han ido tan lejos en sus cambios como era esperable y posible de acuerdo con las ventajas relativas de que disfrutaban, especialmente al acceder a su elección y al gobierno. En efecto, contaron con varias ventajas muy valiosas:</p> <p>a) un contexto de bonanza en los precios de las commodities que permitió un modelo de redistribución que redujo umbrales formales de indigencia y pobreza sin tocar a la élite más exclusiva. </p><p>Ese modelo se hace menos viable con el fin de esa bonanza, que, además, retrasó la superación del modelo agroexportador y subindustrializador que afecta a nuestros países en general;</p> <p>b) un contexto psicosocial favorable a un cambio electoral, voto castigo que prestaba votos o los cambiaba por una escoba nueva esperanzadora;</p> <p>c) desde 2003 se empezaba a salir de una crisis profunda, de cuya salida saldrá mágicamente favorecido quien gobernó durante ella –FA desde marzo de 2005-, aun sin verificación de la asociación entre la nueva gestión gobernante y los méritos por esa salida.</p> <p>Dos. El país mostró evidencias claras de haber mantenido y alimentado un modelo capitalista exportador re-primarizado y financiero que una izquierda gobernante no debería permitir reproducir ampliadamente:</p> <p>a) en el país, además de muchas mejorías en la sindicalización y redistribuciones menores aunque ciertas, se concentró y extranjerizó la propiedad de la tierra y de la producción; la ganancia terrateniente en el precio de predios de más de 200 hás fue de 30 mil millones de dólares en 20 años, con una presión fiscal sobre el agro de solo 1.2% de ese monto (también muy baja sobre patrimonio, inmuebles, renta, ganancias): además, se cuadruplicó el precio de la há., se duplicó su rendimiento y mejoró el precio de los agroproductos;</p> <p>b) respecto de la evolución de la participación relativa del capital y del trabajo, el valor de la tierra se sextuplicó mientras apenas se duplicaba el salario real;</p> <p>c) en un país en que el 50% de menor ingreso se apropia solo del 23% del PIB mientras el 20% de mayor ingreso del 45%, desde 1968 el PIB un poco más que se duplica, mientras el salario real solo llega al 70%; desde 1993 el PIB per cápita aumenta un 40% mientras el salario real queda igual. </p><p>Puede estar satisfecho un gobierno de izquierda con esos macro-resultados en medio de esas ventajas relativas anotadas? </p> <p>Final y brevemente, es improbable que una continuidad de izquierda pueda profundizar cambios. La coyuntura económica internacional es menos favorable, la similaridad ideológica con los gobiernos regionales es menor y esos vecinos amigos están peor; y las izquierdas han olvidado el dictum gramsciano de que la dominación económica y política debe fortalecerse con cambios en la cultura política de la sociedad civil. </p><p>En el Uruguay la evaluación de la gestión es liberal, con contenidos consumistas, de abundancia individualista, hedonista, de mimesis con jetsets glamorosos. </p><p>No harán ninguna propuesta fuera de ese imaginario, porque arriesgarían adhesión electoral, valor supremo para estos ucrónicos, antes utópicos.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/tomas-dosek/mujeres-poder-pol-tico-y-ley-de-paridad-en-paraguay">Mujeres, poder político y ley de paridad en Paraguay</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/s-rgio-costa/la-marea-no-tan-rosa-de-brasil-y-su-legado">La marea (no tan) rosa de Brasil, y su legado</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/grace-jaramillo-manuela-picq/la-marea-no-tan-rosa-de-ecuador-una-revoluci-n-ciudad">La marea (no tan) rosa de Ecuador: una Revolución Ciudadana contra los ciudadanos</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Uruguay </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Uruguay Civil society Conflict Culture Democracy and government Rafael Bayce Tue, 09 Oct 2018 12:07:22 +0000 Rafael Bayce 120003 at https://www.opendemocracy.net Acuerdo de Escazú: justicia ambiental para América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/danny-sriskandarajah/acuerdo-de-escaz-justicia-ambiental-para-am-rica-latina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La sociedad civil de América Latina y el Caribe se organizó y trabajó durante años para convencer a los gobiernos de adoptar un tratado sobre democracia ambiental. El ahora reto es hacer que el tratado se respete.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/indigenous.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/indigenous.png" alt="" title="" width="460" height="280" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: EFE/EPA / OpenGlobalRights / All rights rserved</span></span></span></p><p>Después de muchas demoras judiciales, el&nbsp;<a href="https://rmr.fm/informes-especiales/justicia-para-berta/">juicio</a>&nbsp;por el asesinato de la activista ambiental hondureña&nbsp;<a href="https://www.civicus.org/index.php/es/media-resources/news/910-media-statement-civicus-urges-justice-for-murdered-honduran-activist-berta-caceres-on-international-women-s-day">Berta Cáceres</a>&nbsp;comenzó el 17 de septiembre. Cáceres lideró la lucha contra el proyecto de construcción de una represa hidroeléctrica que habría inundado las tierras de pueblos indígenas y desplazado a la población local. </p><p>Al final, esa lucha culminó en su asesinato. Berta Cáceres es solo un rostro conocido entre cientos de activistas ambientales que son atacados, estigmatizados, criminalizados y asesinados en el mundo año tras año.</p> <p>En los últimos años, CIVICUS ha&nbsp;<a href="https://www.civicus.org/documents/reports-and-publications/SOCS/2018/socs-2018-overview_top-ten-trends.pdf">reportado</a>&nbsp;una represión global sistematizada contra la sociedad civil, que ha afectado en gran medida a los defensores de derechos humanos. En particular, la defensa del medio ambiente se ha vuelto más peligrosa cada año, sobre todo en América Latina, donde se observan las&nbsp;<a href="https://www.nationalgeographic.com/environment/2018/07/environmental-defenders-death-report/">cifras más elevadas de asesinatos de defensores del medio ambiente</a>.</p> <p>Pero hay razones para mantener la esperanza. Casi en todas partes vemos señales de ciudadanos que se organizan y movilizan de maneras novedosas y creativas para defender las libertades cívicas, luchar por la igualdad y la justicia civil, y defender los valores democráticos.</p><p class="mag-quote-center">Berta Cáceres es solo un rostro conocido entre cientos de activistas ambientales que son atacados, estigmatizados, criminalizados y asesinados en el mundo año tras año.</p> <p>En América Latina y el Caribe, el proceso que condujo al Acuerdo de Escazú es un ejemplo de la lucha que libran los ciudadanos para recuperar sus derechos. La sociedad civil de la región se organizó y trabajó durante años para convencer a los gobiernos de adoptar un tratado sobre democracia ambiental. </p><p>Este tratado debía garantizar los derechos de acceso a la información, la participación y la justicia en asuntos ambientales; además, debía ofrecer medidas de protección para los defensores y agrupaciones ambientalistas. </p><p>El proceso concluyó en marzo, cuando 24 países adoptaron el&nbsp;<a href="https://www.cepal.org/es/acuerdodeescazu">Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe</a>, conocido como el Acuerdo de Escazú, por la ciudad de Costa Rica en la que se adoptó.</p> <p>El Acuerdo de Escazú nació como una respuesta a las necesidades apremiantes de los ciudadanos de América Latina y el Caribe: de ser informados sobre los proyectos de desarrollo y los riesgos ambientales que plantean; tener información sobre la salud de sus ríos, sus bosques, sus comunidades y sus hijos; participar en los procesos de toma de decisiones que afectarían su medio ambiente, y obtener reparaciones cuando se violen sus derechos ambientales. </p><p>En una época en la que el espacio cívico y las oportunidades de participación ciudadana parecen estarse reduciendo, Escazú constituye un buen ejemplo de la importancia de&nbsp;<a href="https://www.openglobalrights.org/illiberal-democracies-and-human-rights-a-new-playbook/?lang=Spanish">reimaginar la democracia</a>&nbsp;para enfrentar los desafíos ambientales de nuestro mundo.</p> <p class="mag-quote-center">Escazú constituye un buen ejemplo de la importancia de&nbsp;<a href="https://www.openglobalrights.org/illiberal-democracies-and-human-rights-a-new-playbook/?lang=Spanish">reimaginar la democracia</a>&nbsp;para enfrentar los desafíos ambientales de nuestro mundo.</p> <p>Además, Escazú es el primer tratado internacional que contempla protecciones específicas para los defensores del medio ambiente. En una región que ha sido reconocida como la más peligrosa para los defensores del medio ambiente, este acuerdo supone una oportunidad esencial de evitar más asesinatos y garantizar un espacio seguro para los defensores. </p><p>Para las&nbsp;<a href="https://www.openglobalrights.org/legal-empowerment-allows-indigenous-Ecuadoreans-to-fight-multinationals/?lang=Spanish">miles de personas que trabajan incansablemente</a>, e&nbsp;<a href="https://www.openglobalrights.org/public-consultations-push-back-against-multinationals-in-colombia/?lang=Spanish">incluso arriesgan sus vidas</a>, para proteger el medio ambiente en la región, Escazú representa la muy necesaria promesa de un futuro mejor.</p> <p>Sin embargo, el tratado es tan solo una hoja de papel mientras no entre en vigor y se traduzca en efectos reales para las vidas de millones de personas en la región. El 27 de septiembre, en una ceremonia en la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, el Acuerdo de Escazú se abrió para la firma de los 33 países de América Latina y el Caribe.&nbsp; </p><p>Durante la ceremonia,&nbsp;<a href="https://www.cepal.org/es/comunicados/catorce-paises-firman-la-sede-la-onu-tratado-nueva-generacion-acceso-la-informacion-la">14 países</a>&nbsp;de la región firmaron el documento. Asimismo, más de 33,000 personas han firmado una&nbsp;<a href="http://speakout4defenders.com/es/get-involved">petición</a>&nbsp;en línea exigiendo a sus gobiernos que firmen y ratifiquen el Acuerdo y manifiesten un verdadero compromiso con la protección de los derechos humanos y el medio ambiente.</p> <p>Ha llegado el momento de que los gobiernos de la región tomen medidas reales para lograr un cambio verdadero. Es particularmente importante que los países en los que hay conflictos ambientales violentos y una gran cantidad de ataques contra defensores firmen el Acuerdo de Escazú y comiencen sus procesos de ratificación.</p><p class="mag-quote-center">Los defensores en la región aún padecen violencia. La impunidad es generalizada. Las comunidades indígenas y rurales aún enfrentan obstáculos para ejercer su derecho a participar.&nbsp;</p> <p>La sociedad civil en América Latina y el Caribe nos ha mostrado lo que podemos lograr los ciudadanos cuando nos unimos para recuperar el espacio cívico. Sus integrantes trabajaron con determinación para reivindicar sus derechos de acceso y conseguir un tratado que pudiera protegerlos.</p> <p>No obstante, en la actualidad, los defensores en la región aún padecen violencia. La impunidad es generalizada. Las comunidades indígenas y rurales aún enfrentan obstáculos para ejercer su derecho a participar. Las madres aún carecen de información sobre los contaminantes que afectan la salud de sus hijos. Pero Escazú puede cambiar esta situación. Y este es el momento de actuar.</p> <p>Mientras recordamos a Berta Cáceres, y su lucha por proteger el medio ambiente en Honduras, y esperamos que sus asesinos respondan ante la justicia, debemos continuar nuestra movilización por una democracia ambiental más sólida. </p><p>Ahora, los gobiernos de América Latina y el Caribe tienen la responsabilidad de trabajar juntos y convertir las promesas del Acuerdo de Escazú en una realidad para todos sus ciudadanos.&nbsp;</p><p>****</p><p>Este artículo fue publicado previamente en OpenGlobalRights. Lee el original <strong><a href="https://www.openglobalrights.org/treaty-pushes-for-environmental-justice-in-latin-america-and-the-caribbean/?lang=English">aquí</a></strong></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/justiciaparaberta-m-s-de-900-d-as-sin-la-activista-hondure-berta">#JusticiaParaBerta: más de 900 días sin la activista hondureña Berta Cáceres</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/joe-tucker-adam-punzano/los-ltimos-guardianes-la-lucha-de-los-pueblos-ind-genas-en">&quot;Los últimos guardianes&quot;: la lucha de los pueblos indígenas en Ecuador</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/hidro-reuni-n-con-s-nia-guajajara-candidata-ind-gena-en-el-r-o-tapaj-s">Hidro-reunión con Sônia Guajajara, candidata indígena, en el río Tapajós</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/danny-sriskandarajah-francesc-badia-i-dalmases/qu-estamos-haciendo-para-conseguir-">¿Qué hacemos para conseguir una ciudadanía activa?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Indigenous People Dhananjayan Sriskandarajah Mon, 08 Oct 2018 11:37:10 +0000 Dhananjayan Sriskandarajah 119963 at https://www.opendemocracy.net ¿Son las mujeres la última línea de defensa contra la deriva autoritaria brasileña? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ana-cernov-in-s-pousadela/son-las-mujeres-la-ltima-l-nea-de-defensa-contra-la-deri <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Si algo puede detener al ultraderechista Bolsonaro, es el hecho de que una proporción de mujeres más alta que la media - más de la mitad de las encuestadas - rechaza con fuerza su candidatura a la presidencia de Brasil.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/are-women-last-line-of-defence-against-brazil-s-authoritarian-shift"> English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/IMG-8234_2.JPG" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/IMG-8234_2.JPG" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Grupo de mujeres activistas fotografiadas en Alter do Chao, en el río Tapajós, en la Amazonia brasileña, Septiembre 2018. Imagen: Francesc Badia i Dalmases. Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>En una de las naciones más amantes del fútbol – donde el ‘jogo bonito’ tiene prácticamente el estatus de religión – no sorprende que las elecciones de esta semana se estén pareciendo más a un partido de fútbol que al proceso democrático que dará forma al futuro del país más grande de América Latina.</p> <p>Un gran número de brasileños se está comportando más como hinchada futbolística, siguiendo de cerca las encuestas como si fueran marcadores de la liga y apoyando u oponiéndose a los candidatos con pasión más que a partir de un análisis razonado de sus posiciones políticas. Sin embargo, una particularidad llama la atención: mientras que en Brasil tanto el fútbol como la política son juegos dominados por hombres - solo dos de los trece actuales <span><a href="https://www.poder360.com.br/eleicoes/leia-o-programa-de-governo-dos-13-candidatos-a-presidente/">candidatos</a></span> a la presidencia son mujeres - el resultado de esta contienda podría estar en manos de las mujeres.</p> <p class="mag-quote-center">Un gran número de brasileños se está comportando más como hinchada futbolística, siguiendo de cerca las encuestas como si fueran marcadores de la liga.</p><p>En la “fiesta de la democracia” del próximo 7 de octubre - una expresión de uso común en Brasil, que sirve como recordatorio de su no tan lejano pasado dictatorial (1964-1985) - los votantes elegirán presidente, diputados y senadores nacionales, así como representantes para cargos ejecutivos y legislativos estaduales. En caso de que ningún candidato obtenga el 50% de los votos emitidos, una segunda vuelta electoral para presidente y gobernadores tendrá lugar el 28 de octubre.</p> <p>El actual contexto ofrece un ejemplo de manual del tipo de caldo de cultivo que habilita el ascenso de populistas de extrema derecha que se aprovechan de la insatisfacción y la desesperación para proponer soluciones engañosamente simples a problemas muy difíciles. </p><p>En 2016, al cabo de un traumático proceso de juicio político, la depuesta presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), fue sucedida por Michel Temer, un presidente muy impopular cuyas agresivas políticas promercado y de austeridad arrojaron al desempleo a 13 millones de brasileños, entre ellos al 30% de los jóvenes.</p> <p>Aunque las investigaciones de corrupción que sellaron el destino de la administración anterior siguen su curso, la desconfianza en la política y las instituciones no ha hecho más que aumentar entre una ciudadanía que cree de manera abrumadora que la maquinaria de corrupción que ha beneficiado largamente a partidos y políticos de todos los colores no será desmantelada. Los neoconservadores han sido rápidos para aprovechar esta oportunidad.</p><p class="mag-quote-center">Dado que la condena de Lula aún podía ser revocada como resultado de las apelaciones, el Comité de Derechos Humanos de la ONU&nbsp;<span><a href="https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=23464&amp;LangID=E">instó</a></span>&nbsp;al gobierno a garantizar su derecho a competir por la presidencia.</p> <p>Durante varios meses las encuestas fueron sistemáticamente lideradas por el expresidente Luiz Inácio “Lula” da Silva, entonces candidato presidencial del PT, pese a que se encontraba en prisión tras un juicio de corrupción a todas luces políticamente motivado.</p><p> Dado que la condena de Lula aún podía ser revocada como resultado de las apelaciones, el Comité de Derechos Humanos de la ONU <span><a href="https://www.ohchr.org/EN/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=23464&amp;LangID=E">instó</a></span> al gobierno a garantizar su derecho a competir por la presidencia, llamamiento del que se hizo <span><a href="http://www.abong.org.br/notas_publicas.php?id=10390">eco</a></span> la Mesa de Articulación de Asociaciones Nacionales y Redes de ONGs de América Latina, entre muchos otros. Sin embargo, en tiempo récord, la Corte Suprema de Brasil decidió que la solicitud de la ONU podría estar en conflicto con la legislación nacional y el pasado 11 de septiembre el PT debió reemplazar a Lula, colocando en su lugar a Fernando Haddad, ex alcalde de San Pablo y en gran medida desconocido para el electorado nacional.</p> <p>Era la oportunidad para Jair Bolsonaro, el candidato de extrema derecha que ha sido tanto criticado como celebrado como la versión brasileña de Donald Trump. Con cerca del 30% de la intención de voto, hoy se ubica al frente de las encuestas, y han sido sus opiniones racistas, sexistas y homofóbicas las que han marcado el tono de la campaña electoral. </p><p>El veterano legislador, con 27 años en el Congreso, ha abogado por que Brasil abandone la ONU, el acuerdo climático de París y todo mecanismo internacional de derechos humanos que pueda ser considerado como una molestia. Defensor de la tortura y la dictadura militar, su compañero de fórmula es un general del Ejército que ha afirmado que, en caso de que así lo disponga el nuevo presidente, podría redactarse una nueva constitución en ausencia de participación popular.</p><p class="mag-quote-center">El hecho de que se esté extendiendo la idea de que la represión podría ser necesaria para encarrilar al país resulta particularmente preocupante.</p> <p>El hecho de que se esté extendiendo la idea de que la represión podría ser necesaria para encarrilar al país resulta particularmente preocupante. Desde que el presidente Temer asumió el cargo en agosto de 2016, los oficiales del Ejército han manifestado cada vez más vehementemente su disposición a tomar el poder en caso de ser necesario, ofreciendo un fuerte contraste con el vecino <span><a href="https://www.dw.com/pt-br/presidente-do-uruguai-ordena-pris%C3%A3o-do-chefe-do-ex%C3%A9rcito/a-45481154">Uruguay</a></span>, donde recientemente un alto funcionario militar recibió una orden de arresto por hacer comentarios políticos en público.</p> <p>Igualmente preocupante es el hecho de que las llamadas “noticias falsas” hayan sido utilizadas con éxito para difundir las opiniones anti-derechos sostenidas por Bolsonaro y su círculo, las cuales según las encuestas parecen haber tenido eco en aproximadamente la tercera parte de los votantes. En Brasil, al igual que en los Estados Unidos, estas tácticas han resultado en la relativa normalización de la idea de la violencia como un medio para el cambio y la resolución de los conflictos.</p> <p>En medio de la retórica incendiaria, el debate político ha quedado relegado a un segundo plano. Además de los dos sucesivos candidatos del PT, solo Guilherme Boulos y Vera Lucia, otros dos candidatos presidenciales de izquierda sin perspectivas de resultar electos, han tomado una postura progresista en temas tales como la criminalización de los defensores de derechos humanos, el uso de la polémica <a href="https://www.ohchr.org/En/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=16709&amp;LangID=E">Ley Antiterrorista</a> contra la sociedad civil y la necesidad de correr el debate sobre migraciones del terreno de la seguridad al de los derechos humanos.</p> <p>Boulos, Haddad y Marina Silva – esta última, una ambientalista con pocas posibilidades de triunfo - son los únicos candidatos que mencionan la necesidad de medidas de protección para contrarrestar el aumento de la violencia y las violaciones de derechos humanos que han hecho de Brasil <a href="https://www.globalwitness.org/en/campaigns/environmental-activists/at-what-cost/">el país más peligroso del mundo</a> para los defensores ambientalistas, de los <a href="http://unsr.vtaulicorpuz.org/site/index.php/en/documents/annual-reports/251-report-hrc2018">derechos de los pueblos indígenas</a> y del derecho a la tierra.</p> <p>Con esperanzas escasas para los contendientes progresistas en un clima de campaña extremadamente reaccionario, el más fuerte desafío para Bolsonaro ha surgido inesperadamente de un grupo demográfico escasamente representado en la política brasileña. Si bien constituyen el 52% de la población del país, actualmente las mujeres ocupan tan solo el 30% de todas las candidaturas a cargos electivos.</p> <p class="mag-quote-center">Si algo ha moldeado el actual clima electoral, ha sido el discurso violento de Bolsonaro, con frecuencia dirigido contra las mujeres.&nbsp;</p><p>Brasil tiene el peor récord de Sudamérica en materia de representación parlamentaria femenina, con solo 10% de mujeres en la Cámara de Diputados y 16% en el Senado. Ninguna campaña electoral ha colocado a las mujeres en su centro, a menos que cuenten los ataques misóginos. </p><p>Pero si algo ha moldeado el actual clima electoral, ha sido el discurso violento de Bolsonaro, con frecuencia dirigido contra las mujeres. Sus ataques y los de sus partidarios han sido fundamentales para provocar una potente respuesta feminista.</p> <p>Sobre la base de las conversaciones alentadas por la reciente Primavera Feminista - poderosas campañas nacionales que llevaron a millones de mujeres a protestar públicamente por la violencia de género, el acoso y la discriminación - el movimiento feminista se multiplicó por internet, desbordó la red y se volcó a las calles. Mediante el hashtag #EleNao, las mujeres brasileñas están instando a otras mujeres y hombres a votar por cualquier candidato que no sea Bolsonaro.</p> <p>En cuestión de días, dos millones y medio de mujeres brasileñas se reunieron en Facebook para discutir cómo presentar mejor sus argumentos contra Bolsonaro, cómo trasladar su acción fuera de internet, y cómo organizarse a nivel local. Cuando, una semana más tarde, el grupo de internet fue hackeado y rebautizado a favor de Bolsonaro, unos tres millones de mujeres enojadas aprovecharon el apoyo público frente al ataque cibernético, amplificaron sus voces con el respaldo de numerosos artistas y celebridades y convocaron a una gran jornada de protesta para finales de septiembre.</p><p class="mag-quote-center">En cuestión de días, dos millones y medio de mujeres brasileñas se reunieron en Facebook para discutir cómo presentar mejor sus argumentos contra Bolsonaro.</p> <p>Decenas de eventos tuvieron lugar en el extranjero para acompañar a los centenares que se realizaron en todo Brasil.</p> <p>¿Alcanzará para volcar la elección contra Bolsonaro? No está claro: toda predicción sobre los resultados de la elección es prematura. Pero no cabe duda de que las mujeres jugarán un papel clave en el proceso. Si algo puede detener a Bolsonaro, es el hecho de que una proporción de mujeres más alta que la media - más de la mitad de las encuestadas - rechaza con fuerza su candidatura.</p> <p>Cuando no hubo otra opción que resistir, las mujeres alzaron sus voces. Para ellas, no hay vuelta atrás hacia la oscuridad del hogar o la ciudadanía de segunda clase, más allá de quién sea el próximo presidente.</p> <p>Llegará el día en que estas elecciones serán recordadas por el papel desempeñado por las mujeres en la lucha contra el odio y a favor de la democracia. En un juego en el que por tanto tiempo se han visto obligadas a quedarse sentadas en el banco de suplentes, las brasileñas están marcando goles que cuentan para el torneo, independientemente de cuál sea el resultado final de este partido.</p> <p>FIN.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jorge-de-la-barre/r-o-de-tinieblas">Río de tinieblas: una guerra de narrativas excluyentes</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/es-el-fin-del-brasil-tal-como-lo-conocemos">Es el fin del Brasil tal como lo conocemos </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Inés M. Pousadela Ana Cernov Sat, 06 Oct 2018 11:42:56 +0000 Ana Cernov and Inés M. Pousadela 119940 at https://www.opendemocracy.net Río de tinieblas: una guerra de narrativas excluyentes https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jorge-de-la-barre/r-o-de-tinieblas <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Sin dirección, atrapado en una temporalidad paradójica, Brasil ha perdido el control.&nbsp;La sociedad brasileña está capturada por una guerra de narrativas excluyentes<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jorge-de-la-barre/rio-of-darkness">. <em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Thiago_Diniz_3_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Thiago_Diniz_3_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protestas en Río de Janeiro por el asesinato de Marielle Franco. Imagen Thiago Diniz, Colectivo Favela em Foco (https://favelaemfoco.wordpress.com). Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>Seis meses después, ¿sabemos algo sobre quién ordenó y quién cometió el asesinato de la concejal Marielle Franco y su conductor, Anderson Gomes?&nbsp;Literalmente nada.&nbsp;Desde la intervención militar federal en Río de Janeiro, decidida durante Carnaval por el presidente Michel Temer, un Miércoles de Ceniza, y decretada el 16 de febrero (justo un mes antes del doble crimen ocurrido el 14 de marzo en el centro de Río), estemos viendo cómo se aceleran lo actos violentos.&nbsp;</p><p>Más allá de las innumerables muertes, que la intervención federal multiplica, Brasil vive la violencia de la campaña para las elecciones presidenciales programadas para el 7 de octubre: disparos contra la caravana de Lula, amenazas de muerte contra el miembro de la Corte Suprema y relator de la Operación Lava-Jato, Edson Fachin, el encarcelamiento de Lula y, más recientemente, el apuñalamiento del candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro.</p><p>Está claro que Brasil siempre ha sido un país extremadamente violento y sanguinario, como nos recuerda el historiador Leandro Karnal.&nbsp;Y el columnista Marcelo Adnet, al escribir sobre el cumplimiento de los seis meses de los asesinatos de Marielle y Anderson, escribió en un tributo titulado “Río herido por grandes tragedias” (&nbsp;<em>O Globo</em>&nbsp;, 15 de septiembre de 2018): “Desde las cámaras de vigilancia, que estaban desconectadas en las proximidades de la escena del crimen, o la quema de archivos comprometidos, la investigación no presentó ninguna respuesta, ni siquiera una pista sobre la identidad de los perpetradores.&nbsp;<em>La injusticia y la lentitud son algo común en Brasil.</em>&nbsp;”(mi cursiva).&nbsp;Me gustaría pensar aquí esta "cosa común" desde la perspectiva de dos temporalidades distintas: la&nbsp;<em>lentitud de la justicia</em>&nbsp;, y la&nbsp;<em>velocidad de la injusticia</em>.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">En el corazón de la tiniebla carioca, tenemos, por un lado, una velocidad inhumana sistémica y, por otro lado, el tiempo suspendido de la impunidad.</p><p>Estas son dos velocidades relativas, entorno a las que, después de los de la Copa del Mundo y los Juegos Olímpicos, Río se ha hundido profundamente, en contra de todas las expectativas.&nbsp;En el corazón de la tiniebla carioca, tenemos, por un lado, una velocidad inhumana sistémica (la doctrina de choque de una intervención federal espectacular, urgente, mortal) y, por otro lado, el tiempo suspendido de la impunidad: esto es, en el mejor de los casos, la velocidad apacible del "hombre lento", como lo llamó el geógrafo bahiano Milton Santos, hecho de fe y resistencia.</p><p>Golpeado por un frenesí de acontecimientos violentos, entre la intervención federal y la campaña presidencial, pende Río de Janeiro.&nbsp;Atrapado en este estado suspendido está el misterio continuo de las muertes de Marielle y Anderson.&nbsp;Esta temporalidad paradójica se acentúa aún más por la profunda crisis moral que atraviesa el país.&nbsp;Las redes sociales "viralizan" el discurso de odio, que también trivializa los delitos de odio.&nbsp;</p><p>En Silicon Valley, los inventores de las redes sociales reconocen abiertamente que han perdido el control de una ingeniería que crearon para globalizar la interacción, y monetizarla a través de anuncios "dirigidos".&nbsp;Desde las finanzas de alta frecuencia hasta la inteligencia artificial y el big data, una velocidad cibernética se está apoderando de las opiniones, basadas en noticias falsas y la post-verdad.</p><p>Sin dirección, atrapado en una temporalidad paradójica, Brasil ha perdido el control.&nbsp;La sociedad brasileña está capturada por una guerra de narrativas excluyentes. Impulsada por el relativo anonimato de los ordenadores y las pantallas de los teléfonos inteligentes, la opinión pública está altamente polarizada, por lo menos desde la destitución de la presidenta Dilma Rousseff en 2016.&nbsp;</p><p>Los significantes ambiguos nos recuerdan la fragilidad de una democracia cuyos principios básicos aún no son consensuales (como, por ejemplo, la opinión de que "los derechos humanos se hicieron para proteger a los bandidos").&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">La inmediatez genera olvido, amnesia y ansiedad, individual y colectiva.&nbsp;Y en el fondo de este frenesí de eventos, es la memoria misma la que es negada, la que es eliminada, la que es destruida,&nbsp;quemada</p><p>En un país que tiene el triste historial de ser uno de los que más asesina a concejales mujeres y a activistas de derechos humanos, la experiencia de la temporalidad dual se convierte en una realidad permanente.&nbsp;En el presente eterno de las redes sociales, el&nbsp;<em>nirvana&nbsp;</em>consiste en&nbsp;la plenitud del "aquí y ahora", que es también una negación de la posibilidad misma de la memoria.&nbsp;</p><p>La inmediatez genera olvido, amnesia y ansiedad, individual y colectiva.&nbsp;Y en el fondo de este frenesí de eventos, es la memoria misma la que es negada, la que es eliminada, la que es destruida,&nbsp;<em>quemada</em>&nbsp;– al igual que, devoradas por las llamas del incendio en el Museo Nacional de Río, ardieron todas las piezas de la historia brasileña.</p><p>Luto y lucha: así nos dejó Marielle, con su sonrisa contagiosa y su fuerza indestructible, con los sueños de movilidad que ella tan brillantemente incorporó.&nbsp;Luchas por la justicia, la verdad, la transparencia, los derechos humanos;&nbsp;luchas contra la desigualdad, la injusticia, el prejuicio: todas estas luchas son lentas.&nbsp;</p><p>Al mismo tiempo, todos se han convertido en pautas urgentes del momento.&nbsp;Porque son la esencia de la democracia y de un sentido de la historia que exige voluntad, valor y visión.&nbsp;La visión de Marielle nos envió mensajes de esperanza, para siempre.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">La lucha de Marielle nunca termina.</p><p>Con el tiempo, Marielle también ha alcanzado un número exponencialmente más amplio.&nbsp;La gente que nunca supo que ella existía ahora sabe que estaba luchando por ellos.&nbsp;Estas realizaciones también crecen con el tiempo y pueden ser un ímpetu para la acción. Especialmente para mujeres negras jóvenes y personas que se sienten desatendidas por el sistema: familias que han perdido a familiares por la violencia con armas de fuego, víctimas de las milicias, familias de policías caídos.&nbsp;</p><p>El activismo político inusual de los ciudadanos de a pie es un resultado lento pero poderoso.&nbsp;Tales peleas siempre están amenazadas, incluso pueden ser vencidas a veces.&nbsp;Pero aun así, la lucha de Marielle nunca termina.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/es-el-fin-del-brasil-tal-como-lo-conocemos">Es el fin del Brasil tal como lo conocemos </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Ideas Jorge de la Barre Fri, 05 Oct 2018 15:51:51 +0000 Jorge de la Barre 119936 at https://www.opendemocracy.net Brasil: una catástrofe evitable https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Para enfrentarse a la ola de autoritarismo que se está levantando será necesario que todos los demócratas, vengan de donde vengan, hagan un frente común y cierren el paso a semejante catástrofe. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brazil-elections-avoidable-catastrophe">English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-uma-cat-strofe-evit-vel">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33180958_3.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-33180958_3.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>A police officer with an axe in the Macaco favela of Rio de Janeiro, Brazil during a mission against a criminal gang. Image: Humberto Ohana/PA Images, All Rights Reserved</span></span></span></p><p>“Si el paraíso existe en algún lado del planeta, ¡no podría estar muy lejos de aquí!”</p> <p>Stefan Zweig, “Brasil, tierra de futuro”, 1941</p> <p>El futuro de la democracia en Brasil depende de una decisión emocional. Más que ninguna otra cosa, lo que decidirá las elecciones este octubre será el estado de ánimo de los brasileños. Éstos se encuentran hoy atrapados entre la vergüenza, el miedo y el desengaño, tres sentimientos que influyen muy negativamente a la hora de tomar cualquier decisión. Impulsan a actuar con el estómago, antes que con la cabeza. </p> <p>Ya hace algún tiempo que la política mundial se basa en la emoción, dejando la razón a un lado. Por ahí han entrado todos los populismos, colándose a derecha e izquierda, llevando la política a un nuevo estadio que rompe con los viejos antagonismos entre opciones progresistas y conservadoras. Ahora, cada vez más, se alcanza el poder desde los extremos que convoca la polarización, la desinformación, el anti-establishment.</p> <p>En esta dinámica, la construcción del enemigo, el eje del “nosotros” frente al “ellos”, y la necesidad de un “hombre fuerte” que venga a poner orden al caos y la corrupción y saque al país de la decadencia y la violencia, es una tendencia global: Putin, Xi-Jinping, Trump, Erdogan, Modi, Duterte… la lista es larga, y afecta a casi todas las potencias.</p> <p>También el discurso de respuestas simples frente a problemas complejos, que en Europa propone el nacionalismo populista, ha hecho mella entre el electorado. Véase la deriva anti-inmigración y antisemita de Orban en Hungría, del “volvamos a tener el control” de los<em> Brexiteers</em> en el Reino Unido, la panacea de la independencia en Cataluña, o el anti europeísmo del gobierno cocktail entre los populismos de la Lega Nord (neo-fascista) y el Movimento 5 Estelle (izquierda anti-sistema), en Italia.</p> <p class="mag-quote-center">En estas elecciones, Brasil se juega &nbsp;su futuro a largo plazo, y éste estará entre profundizar su democracia o acelerar la regresión autoritaria.</p><p>Pero, por su potencial disruptivo, el caso de Brasil es único. El impacto del resultado electoral enviará una poderosa onda expansiva por toda la región. Hoy existe en Brasil una gran inquietud e incertidumbre, y las señales de preocupación y alarma se perciben a través de toda la sociedad brasileña, desde las élites paulistas y cariocas hasta los campesinos del Paraná; desde las organizaciones negras bahianas hasta las comunidades indígenas de la Amazonia.</p> <p>Es innegable que estamos ante una bifurcación que marcará las próximas décadas. En estas elecciones, Brasil se juega su futuro a corto pero sobre todo a largo plazo, y éste estará entre profundizar su democracia o acelerar la regresión autoritaria ya en marcha.</p> <p>&nbsp;<strong>El gran “momentum”</strong></p> <p>Brasil venía de disfrutar su gran “momentum”. Subido al ciclo expansivo de los precios de las <em>commodities</em> de principios de siglo XXI, eligió a un presidente carismático y progresista, Luiz Inácio Lula da Silva, en 2002. Superando el pánico que su amplísima victoria (61%) pudo provocar en los mercados, Lula aplicó una “socialdemocracia popular” muy efectiva en el corto plazo, repartiendo superávits de ingresos, iniciando reformas necesarias y logrando extraer a millones de brasileños de la pobreza extrema.</p> <p class="mag-quote-center">Brasil abordó una transición ordenada y se dotó en 1988 de una sólida Constitución Federal, que resultó bastante más progresista de lo que eran sus redactores.</p><p>Esto se hizo además sin tocar prácticamente la estructura fiscal, financiera y productiva brasileña, lo que le hizo congraciarse con la élites, que sospechaban de sus orígenes sindicalistas y populares. Y estas élites, gracias al sistema ultra-fragmentado del presidencialismo parlamentario brasileño, que promueve la presencia de hasta 27 partidos en la cámara y fuerza coaliciones de geometría variable, no perdieron el control en ningún momento. Las élites supieron acomodarse y hallaron la manera de seguir lucrándose a costa de corromper aún más el sistema y acelerar su pulsión extractivista sin límite.</p> <p>En el plano internacional, la “marea rosa” que conquistó América Latina con gobiernos de izquierdas a partir del 2000 levantó todos los barcos, y el Brasil del Lula de la camisa roja se convirtió en su buque insignia. </p><p>Además, su presencia protagonista en los BRICS le dio un liderazgo indiscutible, y una diplomacia brasileña muy bien cualificada ocupó inteligentemente el espacio reservado en la esfera multilateral al sur emergente. Al sur global, como se llama ahora.</p> <p>Pero este ciclo positivo ya venía de bastante atrás. Tras dos décadas de dictadura militar (1964-1985) Brasil abordó una transición ordenada y se dotó en 1988 de una sólida Constitución Federal, que resultó bastante más progresista de lo que eran sus redactores, y emprendió un periodo de democratización progresiva, conocido como Nueva República. </p><p>Esto le llevó a consolidar una institucionalidad funcional y moderna, a pesar de los déficits de gestión y de la dificultad intrínseca de gobernar un país enorme (el quinto más grande después de Canadá, Rusia, Estados Unidos y China), de dimensión continental. </p><p>Un país relativamente descentralizado gracias a su estructura federal y con inmensas riquezas naturales apetecidas por poderosos depredadores. Un país culturalmente rico y tremendamente diverso, geográfica y étnicamente.</p> <p>La conciencia de su potencialidad económica y de sus jóvenes recursos humanos hizo que la “tierra de futuro” que describiera Stefan Zweig, poco antes de suicidarse, en Petrópolis, en 1942, se moviera en una dirección ilusionante para muchos, que creyeron que la nación diversa y mestiza, basada en el progreso y la tolerancia, podría al fin hacerse realidad. Pero en el continente más desigual del mundo, el poder real permanece siempre al acecho y, en el fondo, no cree en la democracia.</p> <p>Lula logó sobrevivir a la gran recesión del 2008. El PIB brasileño cayó del 5% al -0,1% en 2009, pero la recuperación fue inmediata y espectacular hasta el 7,5% en 2010, para bajar en el 4% al final de su mandato en 2011. Dilma Rousseff, designada personalmente por el líder indiscutible del Partido de los Trabajadores (PT), y que había sido jefa de su gabinete durante 6 gloriosos años, ganó las elecciones a rebufo del carisma de su antecesor.</p> <h2><strong>La tormenta perfecta</strong></h2> <p>Pero la victoria de Rousseff coincidió con un ciclo económico a la baja y con el recrudecimiento de los escándalos de corrupción que, alrededor de la petrolera estatal Petrobras y finalmente destapados por la operación Lava Jato, minarían profundamente todo el arco político brasileño y acabaría siendo aprovechado para llevarse por delante al propio ex presidente Lula.</p><p class="mag-quote-center">En Junio de 2013 se produjo una protesta y movilización masiva y conjunta de las clases populares y las clases medias, a derecha e izquierda. El “momentum” brasileño se quebró entonces..</p><p>Sus políticas provocaron, además, en Junio de 2013, una protesta y movilización masiva y conjunta de las clases populares y las clases medias, a derecha e izquierda. El “momentum” se quebró entonces, y la atmósfera de euforia y optimismo vivida bajo Lula se esfumó.</p> <p>Dilma, que se había demostrado ya una gobernante mediocre, con un discurso mucho más izquierdista de lo que en realidad pensaba hacer, ganó contra pronóstico y de manera muy ajustada la reelección al año siguiente, cuando el PIB ya caía al 0,5%. El disgusto de la oligarquía fue monumental.</p> <p>A partir de ahí Brasil encaró una tormenta perfecta: a la furia de las elites se sumó el descontento de las clases medias y populares. La recesión económica se instaló con fuerza (-3,5% en 2015, algo no visto desde 1990, y -3,6% en 2016). El fracaso del mundial de futbol, que el país organizó en 2014, donde la selección <em>Canarinha </em>–encarnación del mito de la energía, diversidad y creatividad brasileñas desde los tiempos de Pelé- se vio apeada de la final con un humillante 7 a 1 frente a Alemania. </p><p>Finalmente, con el avance demoledor de las investigaciones del Lava Jato, emergió el escándalo de la constructora Odebrecht, con tentáculos toda la región y que representaba la punta de iceberg de la perversa relación entre concesión irregular de infraestructuras y la financiación política, heredada, según algunos analistas, de los tiempos de la construcción de Brasilia en los años 60.</p> <p>La tormenta, que siguió arreciando entre dificultades para acabar las obras ciclópeas y ruinosas que requirieron los Juegos Olímpicos del 2016, culminó con un golpe parlamentario contra Rousseff ese mismo año. </p><p>La excusa fue el haber permitido irregularidades en la presentación de las cuentas públicas, pero el golpe fue el primer signo de que a la oligarquía se le acabó la paciencia con el PT, y señaló el fin del ciclo democratizador iniciado con la constitución del 88. Fue un verdadero golpe contra la democracia.</p> <p>Durante la bochornosa sesión de votación que supuso el clavo en el ataúd de Rousseff, a los diputados se les permitía un breve discurso, justificativo de la intención del voto. Entre todos, destacó un diputado heterodoxo, poco conocido, aunque con 28 años en el parlamento. Este evangelista radical, recientemente convertido y tránsfuga de hasta nueve partidos, dedicó su voto a un viejo militar de la dictadura, que había sido responsable de torturar a la propia presidenta Roussef. </p><p>Con ese solo gesto, Jair Bolsonaro, que fue paracaidista y capitán del ejército, expulsado por conflictivo, demostró que es alguien sin escrúpulo alguno. Alguien dispuesto a cualquier cosa.</p><p class="mag-quote-center">Aunque haya apelado la condena, Lula resultó definitivamente inhabilitado para ser candidato por el tribular electoral en Agosto, asestando otro golpe al PT.</p> <p>Tras la destitución de Rousseff se instaló el gobierno provisional de Michel Temer, encargado de aplicar las reformas express que las recetas neoliberales siempre exigen, y de alentar la persecución judicial sistemática del gran rival a batir y candidato más popular, Lula da Silva, entre otras cosas para tapar sus propias vergüenzas. Los implacables jueces de Curitiba –un estado rico del sur blanco- que instruyen la causa culminaron el trabajo y en Marzo encarcelaron a Lula, condenado en segunda instancia a 12 años y medio de prisión.</p><p> Aunque haya apelado la condena, Lula resultó definitivamente inhabilitado para ser candidato por el tribular electoral en Agosto, asestando otro golpe al PT.</p> <p>&nbsp;<strong>Una campaña durísima</strong></p> <p>El malestar en Brasil no ha dejado de aumentar y nadie se demostró capaz de parar los múltiples atropellos, abusos y la violencia cotidiana, con 155 asesinatos diarios, que suman más de 30.000 en lo que va de 2018 (el año anterior se saldó con 63.880 asesinatos).</p> <p class="mag-quote-center">El asesinato de Marielle representa golpe durísimo al sueño del Brasil abierto, progresista, diverso y abierto a las oportunidades.&nbsp;</p><p>Pero la oscura ejecución de la concejala de Río Marielle Franco, todo un símbolo del Brasil más esperanzador, popular y diverso, madre negra soltera de las favelas de Río, defensora de los derechos LGTBI y fiscalizadora de la violencia de la policía militarizada sobre la población negra y pobre, desencadenó una ola de indignación y de protestas que traspasaron las fronteras del país. </p><p>El asesinato de Marielle representa golpe durísimo al sueño del Brasil abierto, progresista, diverso y abierto a las oportunidades. Seis meses después, ardió el Museo Nacional de Río, esfumándose además siglos de patrimonio cultural y etnográfico.</p> <p>La conciencia de que, esta vez, está en juego la democracia misma, alarma muchísimo a los actores políticos y a los medios intelectuales brasileños, que observan con estupor el flirteo de las élites y clases medias, que juegan con la idea de un Bolsonaro presidente, y perciben una corriente de simpatía hacia él entre las clases populares. Los unos porque saben que, con un régimen autoritario, sus negocios millonarios prosperarán y sus privilegios aumentarán, los otros porque sueñan que con un hombre fuerte y ultraconservador se va a acabar la recesión, y va a regresar el “orden y progreso” que existió en un pasado mítico, quizás en la dictadura, cuya vis represiva ya casi nadie recuerda.</p> <p>Entre un intenso ruido de sables, la campaña electoral está siendo agitada, agresiva, crispada. El apuñalamiento del candidato Bolsonaro lo ha confinado a hacer la mayor parte de la campaña desde una cama de hospital, de donde no salió hasta final de septiembre, pero que lo ha convertido en víctima, aumentando su popularidad al 28%. </p><p>Con Lula en la cárcel, el PT designó a Fernando Haddad, ex alcalde de São Paulo, un hombre culto, articulado y moderado quien, partiendo de muy abajo, intenta remontar en las encuestas, alcanzando ya el 23%, y que será el candidato más que probable a disputarle la presidencia a Bolsonaro.&nbsp;&nbsp;</p> <p>Esto plantea un escenario de máxima polarización en la segunda vuelta, donde un “antipetismo” visceral, que ha ido calando entre las clases populares decepcionadas a medida que se ha culpabilizado al PT de todos los males, puede activar un voto de protesta que ayude a alcanzar la mayoría al ultraderechista Bolsonaro, favorable al modelo pinochetista de ultraliberalismo y dictadura. Y esto es muy peligroso para la democracia.<span>&nbsp;</span></p><h2><strong>Evitar la catástrofe</strong></h2> <p>En esta ola de voto emocional que recorre el mundo, y cuando las potencias campeonas de la democracia, Estados Unidos y Europa, se encuentran ellas mismas corroídas por tentaciones populistas de todo signo –acompañadas por un fuerte viento ultraderechista— la esperanza de que Brasil caiga más bien del lado del México que acaba de votar al candidato progresista Manuel López Obrador (AMLO), y no del de Colombia, que votó al uribista Iván Duque, es muy débil.</p> <p>La amenaza de Bolsonaro es mucho peor de lo que la derecha percibe en AMLO o la izquierda en Duque. En Brasil son necesarias, urgentes, grandes dosis de acuerdo para construir un país más funcional y continuar con la modernización que la Nueva República no pudo culminar.</p><p class="mag-quote-center">Si la emoción acaba llevándose por delante a la razón y gana Bolsonaro, se acercan tiempos muy oscuros.</p> <p>Pero si, como es probable, la emoción acaba llevándose por delante a la razón y gana Bolsonaro, se acercan tiempos muy oscuros en un país que, a pesar de esta impensable pesadilla, sigue lleno de luz y de futuro. Movilizaciones como la de las mujeres en su campaña <a class="js-nav pretty-link twitter-hashtag" dir="ltr" href="https://twitter.com/hashtag/EleN%C3%A3o?src=hash">#EleNão</a>&nbsp;marcan una línea de esperanza.</p> <p>Pase quien pase a la segunda vuelta, para enfrentarse al autoritarismo será necesario que todos los demócratas, vengan de donde vengan, hagan un frente común y cierren el paso a semejante catástrofe.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/es-el-fin-del-brasil-tal-como-lo-conocemos">Es el fin del Brasil tal como lo conocemos </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-marcelo-zacchi-mafoane-odara-manoela-miklos-oscar-vilhena-vieira/el-necesario-">El necesario “Pacto por la democracia” en Brasil</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/hidro-reuni-n-con-s-nia-guajajara-candidata-ind-gena-en-el-r-o-tapaj-s">Hidro-reunión con Sônia Guajajara, candidata indígena, en el río Tapajós</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/s-rgio-costa/la-marea-no-tan-rosa-de-brasil-y-su-legado">La marea (no tan) rosa de Brasil, y su legado</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Francesc Badia i Dalmases Wed, 03 Oct 2018 12:25:20 +0000 Francesc Badia i Dalmases 119920 at https://www.opendemocracy.net Es el fin del Brasil tal como lo conocemos https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/es-el-fin-del-brasil-tal-como-lo-conocemos <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Es el final de Brasil tal como lo conocíamos. La izquierda, global y nacional, ha perdido el norte. ¿Cómo reconstruir la izquierda global? ¿Cómo redescubrir la izquierda nacional? <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/new-brazil-new-left">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/pt_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/pt_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="329" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Lula da Silva y Dilma Rousseff durante su inauguración presidencial en 2016. Wikimedia Commons. </span></span></span></p><p>Publicamos este artículo en colabiración con:</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/openMovements_0_1_0_1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/openMovements_0_1_0_1.png" alt="" title="" width="460" height="59" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Brasil ha atravesado un largo proceso de modernización conservadora a partir de la década de 1930 y hasta la década de 1980. El proceso concluyó con un cambio social, político y cultural que nos ha llevado a la democracia liberal. </p><p>Un proyecto de país estuvo subyacente, un proyecto de desarrollo e industrialización, de incorporación gradual de la población a las estructuras del Estado, en medio de tensiones y contradicciones brutales. </p><p>Una cultura nacional, en la que la samba y el fútbol, ​​la "feijoada" (plato nacional a base de frijoles) y el mestizaje, marcan la pauta, junto al pensamiento de los intelectuales de un país moderno e integrado, universal en sus particularidades tropicales y destinado al futuro, aunque éste no sea, para algunos, necesariamente democrático.</p> <p>A pesar de la adversidad, la miseria y la opresión, el éxito del proyecto fue enorme. Pero el proyecto justo&nbsp;se desvaneció durante los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT), que finalmente resultó capturado.</p><p>El desarrollismo ha naufragado, lo cual no quiere decir que el desarrollo no sea aún posible y deseable. La democracia, siempre bastante oligárquica en su encarnación liberal y más aún en Brasil, avanza hacia una mayor oligarquización, aunque esto no implica que esta tendencia sea la que necesariamente vaya a prevalecer.&nbsp;</p> <p>Los derechos han sido relegados en favor de un liberalismo social solamente preocupado por los pobres, con una amplia cobertura y enfoque, más que por los ciudadanos, si bien la aspiración por los derechos universales todavía está presente. </p><p>La cultura se ha pluralizado y, a pesar de la creatividad de las periferias, se ha vuelto más rústica y comercial, pero puede ser revitalizada y sofisticarse. Los intelectuales han perdido espacio, o incluso triunfa el fraude –en un país ya de por sí anti-intelectualista - lo cual no quiere decir que no sea posible relanzar una esfera pública y un debate inevitable, a pesar del menosprecio de los medios de comunicación oficiales y de los partidos políticos .</p> <p>Si la elección de Luiz Inázio Lula da Silva dio testimonio de que vivimos en un país nuevo, desde entonces la dinámica social y política nos muestra que ahora vivimos bajo la héjira de una marca – la nueva historia de un Brasil recién estrenado. Su construcción se ha venido produciendo caóticamente, y es esto es lo que, como agentes intelectuales y políticos, tenemos que intervenir, pensando a lo grande.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">En resumen, debemos reinventar Brasil, debemos reinventar la izquierda. Es necesario reinventar la izquierda brasileña.</p> <p>La izquierda global proviene de dos siglos y medio de victorias y derrotas, sin siquiera saber todavía quién es. Se han intentado muchas cosas, desde el marxismo y el marxismo-leninismo hasta el anarquismo revolucionario, las variantes estalinistas y nacionalistas, las socialdemocracias reformistas y el cristianismo liberador. </p><p>Si por un tiempo estas alternativas resultaron, aquí y allá, victoriosas, hoy están igualmente desgastadas. Sobre todo, el mundo en el que se basaban ha cambiado. </p><p>Por un lado, encontramos estados cada vez más poderosos y un capitalismo globalizado, con gran capacidad para escapar a los intentos de reforma; por el otro, encontramos sociedades fluidas y plurales, con identidades y demandas más democráticas de todo tipo, cuyo riesgo es perderse en sus particularidades. </p><p>La mercantilización y radicalización de la explotación de todo en términos de beneficio – trabajo y naturaleza, cultura y, aún más, relaciones personales - está clara. Por otro lado, esto impacta negativamente en grandes sectores de la población, en todo el mundo.&nbsp;</p> <p>Las demandas que dieron a luz a la izquierda permanecen entre nosotros. La modernidad prometió que seríamos igualmente libres y que nuestra solidaridad sería tenida en cuenta en la realización de ese proyecto. </p><p>Es decir, prometió que tendríamos el mismo poder. Esto, sin embargo, se detuvo en la formalidad de los derechos, incluidos los sociales. El comunismo fue el proyecto que quería asegurar que este poder igualitario finalmente se hiciera realidad. En consecuencia, todos podríamos ser libres, y la dominación y la opresión resultarían aplastadas. </p><p>Incluso si esto fracasó, en parte gracias a la represión y al peso del Estado, o por el consecuencialismo – el fin justifica los medios - que minó la democracia y los derechos,&nbsp; y ello incluso aunque su mensaje no se haya agotado todavía. </p><p>Dicho esto, debe reconocerse que el mundo es muy diferente del que Marx y Bakunin conocían. No tiene sentido volver a sus visiones relativamente simples del futuro y cómo llegar a él, a pesar de que los sectores que luchan por la justicia encuentren en sus teorías&nbsp; guías seguras y estimulantes.&nbsp;</p> <p>En resumen, debemos reinventar Brasil, debemos reinventar la izquierda. Es necesario reinventar la izquierda brasileña.</p> <p>Desde 2013, sabemos que la izquierda está en buena parte divorciada de lo que la sociedad espera. No es que su defensa de los derechos y sus intentos de organizar la lucha social no hayan desempeñado un papel relevante, incluso en tiempos difíciles como los vividos recientemente. </p><p>Pero si su proyecto principal ya estaba limitado, como lo demostró su rápida debacle al frente del gobierno federal, en pocos años, hoy continúa hundiéndose. Corremos el riesgo de ahogarnos todos, aunque otras corrientes intentan articular nuevas soluciones, todavía en gran medida prisioneras de tímidas perspectivas en términos de renovación.&nbsp;</p> <p>El neo-desarrollismo se estrelló contra el muro de la realidad económica; la falta de respeto por la democracia, a pesar de los (limitados) esfuerzos participativos, resultó ser desastrosa y socavó al democracia bajo el peso del consecuencialismo puesto de manifiesto en los últimos años; no se vislumbró una nueva cultura, más allá del individualismo liberal y sus políticas sociales centradas en los pobres, ni su creciente confianza en una reindustrialización tradicional (que, peor aún, jamás llegó) y cada vez más en el retorno a la re-primarización de la economía.&nbsp;</p> <p>¿Qué podemos hacer entonces ? ¿Podemos proponer una alternativa y una agenda contemporánea al presente? Sobre todo, necesitamos tener una visión y una estrategia (o visiones y estrategias, porque será útil tenerlas en plural), de cómo se vería el nuevo Brasil que querríamos. </p><p>Esto no puede ser, por supuesto, la receta de un pastel. Pero más allá de estas elecciones de 2018, que no cambiarán significativamente nuestra situación, debemos pensar con todo atrevimiento.</p> <p>La cuestión democrática tiene que recuperar centralidad y radicalidad. A un gran costo, la izquierda ha aprendido su importancia, pero a menudo la deja de lado por falta de compromiso o debido a un consecuencialismo según el cual arreglos ilimitados nos llevarán adelante. </p><p>Con este paso, ya muestra una falta total de confianza en la ciudadanía. Para empezar, la transparencia y los mecanismos que disminuyen el poder de los aparatos, y de sus componentes, son esenciales. En todo el mundo vemos el surgimiento de lo que podemos llamar una oligarquía liberal avanzada. </p><p>Es un nuevo tipo de régimen que tiende a reemplazar a la democracia liberal, con su fuerte núcleo oligárquico, sin una solución clara de continuidad. En Brasil hemos sido testigos de sus movimientos desde el golpe parlamentario de 2016, aunque su consolidación no resulta fácil. Por lo tanto, en primer lugar, lo que es necesario es evitar sus avances. Aunque debemos ir más allá de eso.&nbsp;</p> <p>¿Podemos reinventar la democracia?&nbsp; ¿O bien la democracia liberal es todo lo que podemos soñar? Sin lugar a dudas, garantizar la ley y los derechos, democratizar y dar transparencia al poder judicial, reduciendo el penalismo que lo caracteriza en la mayor parte del mundo, nos situaría en el marco de un liberalismo democratizado (aunque los abolicionismos criminales radicales no sean muy convincentes). </p><p>Sobre todo, la reforma policial y el cese de los asesinatos en masa, de negros y de clases populares, son primordiales. Las elecciones libres y la libertad de opinión y organización son, claramente, los elementos básicos de dicho régimen.</p><p>Por otro lado, podemos aumentar la intensidad de la democracia, con plebiscitos y referendos, ampliando la participación directa, combatiendo los monopolios de los aparatos de poder que controlan la "sociedad civil". Debemos des-oligarquizar la democracia.</p> <p>La propia lucha democrática tendrá que sugerir qué mecanismos e instituciones serán instrumentales en esto. Sin embargo, además de la consulta directa y mayoritaria a la población, hay medidas que ya son conocidas: democratización radical de los medios de comunicación y debate público abierto, elecciones primarias en los partidos, presupuestos participativos, la organización de lo que se ha llamado los "bienes comunes" directamente por los ciudadanos y los movimientos sociales, la prohibición de la interferencia del dinero en la política y la desestatalización de los partidos. </p><p>Estos, que en todo el mundo son cada vez menos representativos, tienen que democratizarse. De lo contrario, incluso aquellos que supuestamente quieren renovar la izquierda caerán en la fosa común de las oligarquías que monopolizan el poder. </p><p>Este monopolio se opone a lo que desea una ciudadanía global emergente, y es lo contrario a lo que los anarquistas, socialistas y comunistas proyectaron al comienzo de sus movimientos para desafiar el orden político moderno. En la izquierda, el consecuencialismo tiene, por otro lado, que restringirse al máximo.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">La izquierda se inclinó ante el liberalismo social, preocupándose por los pobres de acuerdo a la receta del Banco Mundial. Ciertamente, es urgente tratar con la pobreza extrema, como se buscó con la “Bolsa Familia” para hacer frente al hambre. Sin embargo, esto es muy limitado.</p> <p>Debemos situar en nuestro horizonte una combinación avanzada de derechos universales y políticas sectoriales. La izquierda se inclinó ante el liberalismo social, preocupándose por los pobres de acuerdo a la receta del Banco Mundial. Ciertamente, es urgente tratar con la pobreza extrema, como se buscó con la “Bolsa Familia” para hacer frente al hambre. </p><p>Sin embargo, esto es muy limitado, divide a la sociedad y no se presenta como una política capaz de alcanzar a capas más amplias. El ingreso mínimo y un impuesto a la renta negativo, en el marco de una reforma tributaria incisiva y progresiva, tendrían un alcance social y político mucho mayor. </p><p>Resuktan cruciales la lucha contra el racismo y el sexismo, y la defensa de la pluralidad de identidades y de estilos de vida. Sin embargo, tienen que combinarse con un proyecto incisivo de universalización de los derechos en salud, educación, cultura, vivienda y muchas otras áreas, así como una concepción inclusiva y solidaria de la nación.</p> <p>Durante décadas hemos estado hablando de desarrollo y en su lugar nos hemos movido hacia atrás, hacia la des-industrialización, la&nbsp; re-primarización de nosotros mismos y hacia el incremento de un sector terciario retrógrado. </p><p>A pesar del desarrollo relativo de la universidad y del buen progreso en algunas áreas, todavía no hemos alcanzado una gran capacidad científica y tecnológica. Una vez imaginamos que era posible tener todo el parque industrial. </p><p>Hoy, esto es impracticable. La salida es buscar nichos donde podamos competir. Si un esfuerzo continuado en el área de los semiconductores y la informática sigue siendo válido, nuestra mejor apuesta está en tecnologías aún no completamente desarrolladas &nbsp;nuevos combustibles y energía, biotecnología, el uso de los enormes recursos que nos ofrece la biodiversidad. </p><p>En particular, es el acoplamiento del desarrollo científico-tecnológico y una cierta reindustrialización respondiendo a demandas de derechos y tecnologías favorables a la naturaleza que debemos explorar.&nbsp;</p> <p>El cuidado de la salud debe ser universalizado en lugar de dedicado a una cobertura amplia pero selectiva e incompleta de los pobres. Esto es crucial. También es fundamental dirigir la capacidad de producción hacia otras áreas de la economía para producir alimentos sin pesticidas, saneamiento básico y vivienda, además del fordismo de la pobreza. Estas son áreas simples en las que quizás podamos inventar nuevos procesos y usar nuevos materiales y tecnologías.</p> <p>También debemos dejar atrás la concentración brutal en la industria automotriz que dobla el parque industrial brasileño. El transporte colectivo es imprescindible. Si el Pre-Salt es un patrimonio nacional, no es posible esperar la redención por el petróleo, ni mucho menos la reindustrialización del país gracias a eso. </p><p>Si la minería no puede descartarse como una fuente de recursos y riqueza, tiene que restringirse en relación con la destrucción de territorios, los llamados estilos de vida tradicionales y lo que llamamos naturaleza, ya en una dirección post-extractiva en sí misma. Nunca resulta excesivo repetir que la educación debe recibir prioridad absoluta.</p> <p>Uno puede llamar a este desarrollo “sostenible” o algo más. Esto es esencialmente una forma de combinar el desarrollo económico y social, que incluye el crecimiento y la expansión del consumo de las clases populares y del mercado interno, sin subordinación al sistema financiero, con una nueva relación con la naturaleza, menos predatoria, transformadora y regenerativa a largo plazo.</p><p> Resulta inverosímil una izquierda poderosa que no sea capaz de proponer, de ninguna manera, una nueva civilización, mientras busca al mismo tiempo representar los deseos y las demandas de las clases populares y los trabajadores.</p> <p>El Estado debe intervenir enérgicamente en estos procesos económicos y sociales, del mismo modo en todo el mundo. Por otro lado, avancemos hacia redes que se combinen con la economía de mercado, promoviendo las pequeñas y medianas empresas.</p><p> Esto se vuelve aún más relevante si somos capaces de articular dichas redes reuniendo las recomendaciones del avance tecnológico con la lucha por la igualdad y la inclusión. Un nuevo tipo de cooperativas puede venir de esto. </p><p>Al mismo tiempo, si queremos relanzar Mercosur, tendrá que ser a través de una integración efectiva con los otros países del subcontinente. Necesitamos una visión generosa que ayude al desarrollo industrial y científico-tecnológico de estos países para hacer que sus economías sean complementarias a las nuestras. No puede haber, en este sentido, nada parecido a un tipo de liberalismo antiestatista.</p> <p>La cultura era el área, tal vez más que la política, en la que Brasil definió su proyecto como nación. Samba, fútbol, ​​feijoada, regionalismos, "democracia racial"; el país de la alegría, la calidez y el futuro. </p><p>Hoy, somos el país de la violencia y la intolerancia; el futuro ha llegado, tortuoso. Somos totalmente modernos, pero es como si un posmodernismo difuso nos hubiera robado un horizonte de cambio, además de las luchas sectoriales, en sí mismas de suma importancia, pero insuficientes. </p><p>En gran medida, soñamos con el pasado. La cultura educada de las clases medias parece que se ha evaporado. Mandan el mercado y la mercantilización. </p> <p>Los jóvenes, sin embargo, tanto de las clases populares como de las clases medias, siguen en desacuerdo con eso, y están inquietos. Ha surgido una nueva cultura popular, con nuevos lenguajes y nuevos actores, menos sumisa y "cordial" que en el pasado, con muchas satisfacciones pospuestas y aunque parecen ceder a la inmediatez, siguen siendo presa fácil del comercio y la cooptación.</p><p> La universidad se ha desarrollado de forma desigual y ha privilegiado la especialización, incluso en las áreas humanas. Además, no tiene acceso a los medios de comunicación; la esfera pública está severamente reducida. </p><p>Brasil siempre ha sido un país muy anti-intelectualista: ni la educación, ni el conocimiento, han sido altamente valorados entre nosotros. Seamos realistas, hoy esto ha alcanzado graves proporciones. El bajo nivel de cultura en general y del debate intelectual lo atestiguan.</p> <p>Hay que innovar también en este aspecto. Recreando la esfera pública, acortando la brecha entre intelectuales universitarios y no universitarios, con una nueva intelectualidad periférica destacándose, reconstruyendo un pensamiento crítico y riguroso, tejiendo las huellas de una nueva identidad nacional que podría permitirnos intercambiar afectos tristes por afectos gozosos, recuperar la esperanza y reinventar nuestro futuro. </p><p>Nuevas emociones, y pensamientos racionales de un nuevo tipo, contra el anti-intelectualismo y el elitismo, el exclusivismo de identidad y la mercantilización, están a la orden del día, sin discriminación religiosa. </p><p>Una nueva civilización debe aparecer en el horizonte de la izquierda, una izquierda anti-mercantilización, plebeya pero culta, capaz de disputar el futuro, que establezca otra relación con la naturaleza y la vida.</p> <p>Podemos continuar dando saltos arriba y abajo, y alguna izquierda pragmática puede volver al poder. Sin embargo, es imposible volver a lo que se ha hecho en el pasado, para bien y para mal. </p><p>Es un proyecto que se ha agotado, frente a una sociedad que, aunque confusa y sin proyectos definidos, quiere algo diferente. El escenario global también es complicado y solo con la creatividad podemos navegar hacia una mayor autonomía.</p> <p>Hay varias izquierdas. Su unidad tiene que ser construida sustantivamente. Con programas y estrategias definidos, incluso pueden aliarse con el centro político, que esperamos también pueda renovarse por sí mismo y para nuestro bien. </p><p>Sin embargo, una izquierda que se concibe a sí misma en su radicalidad debe combinar la estrategia de alianzas y la flexibilidad táctica con una concepción del mundo y unos objetivos finales en los que el poder igual de todos en su autonomía - que era el proyecto del anarquismo, del socialismo y del comunismo – pueda estar en el horizonte. </p><p>Solo entonces podremos realmente enfrentar la cuestión misma del capitalismo a largo plazo. Hay muchas herencias, para coleccionarlas, hay muchas herencias, para renunciar a ellas.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jaime-amparo-alves/lula-da-silva-muerto-ser-un-m-rtir-encarcelado-ser-un-h-roe-en-">Lula da Silva como pesadilla</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/brasil-contra-su-futuro">Brasil contra su futuro</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/elecciones-brasil-2018-c-mo-combatir-la-desinformac">Elecciones Brasil 2018: ¿Cómo combatir la desinformación en internet?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government José Maurício Domingues Wed, 03 Oct 2018 11:29:25 +0000 José Maurício Domingues 119918 at https://www.opendemocracy.net Latinx: el reconocimiento de una nueva identidad política https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ed-morales/latinx-el-reconocimiento-de-una-nueva-identidad-pol-tica <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Una nueva identidad fluida, multirracial y multicultural está emergiendo en la política estadounidense. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/transformation/ed-morales/politics-of-latinx-recognition">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/EdMorales.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/EdMorales.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Alexandria Ocasio-Cortez haciendo campaña en Sunnyside, Queens, Nueva York, el 26 de junio de 2018. Crédito: Corey Torpie/Wikimedia Commons. CC BY-SA 4.0.</span></span></span></p><p>En marzo de este año, <a href="https://www.harpersbazaar.com/culture/politics/a18715714/protesting-nra-gun-control-true-story/">Emma González</a>, una chica de 18 años de Florida, se proclamaba "cubana y bisexual" en plena lucha por controles de armas más estrictos tras <a href="https://www.nbcnews.com/news/us-news/police-respond-shooting-parkland-florida-high-school-n848101">el tiroteo del Día de San Valentín en Stoneman Douglas High School</a>, su colegio. </p><p>Unos meses más tarde, <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2018/07/23/alexandria-ocasio-cortezs-historic-win-and-the-future-of-the-democratic-party">Alexandria Ocasio Cortez</a>, de 28 años, reivindicaba su identidad puertorriqueña y de clase trabajadora al desafiar al <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Democratic_Caucus_Chairman_of_the_United_States_House_of_Representatives">presidente del Grupo Demócrata</a> en el Congreso, <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Joe_Crowley">Joe Crowley</a>, en unas elecciones primarias que terminaría ganando ella, allanándose así el camino para representar a los distritos neoyorquinos de Bronx y Queens en la Cámara de Diputados de los Estados Unidos.</p> <p>Ambas jóvenes estaban afirmando una identidad interseccional que la mayoría de sus coetáneos de la generación del milenio reconocen enseguida, pero que muchos desconocen todavía: tras años de debates en el seno de la comunidad "latina", se han convertido en emblemas "latinx", un nuevo concepto identitario que se está afianzando rápidamente entre los <em>millennials</em>, los activistas y grupos de defensa "latinos" y la comunidad académica.</p> <p>En un clima político marcado por el ascenso de las políticas autoritarias y nativistas que encarna la presidencia de Trump, el concepto latinx podría llegar a ser lo suficientemente atractivo, en base a su identidad fluida, multirracial y multicultural, como para crear un capital político de amplio espectro. </p><p>Y espolear una reacción más efectiva ante la retórica Trumpiana que utiliza el lema de "América Primero" como código para fomentar la hostilidad hacia los inmigrantes y una búsqueda de chivos expiatorios que ha alcanzado nuevos y sórdidos mínimos en 2018 con la <a href="https://www.nytimes.com/2018/09/12/us/migrant-children-detention.html">detención y separación de sus familias de más de 12.000 niños inmigrantes</a>.</p> <p>"Latinx" es la última denominación salida del debate terminológico que lleva años produciéndose en el terreno político racial y étnico en Estados Unidos. </p><p>Durante décadas, el término "latino" fue la opción preferida de los progresistas porque con ella se descartaba el término "hispano", de resonancias étnicas, y se vehiculaba la idea de que los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos no son "europeos", sino que proceden de sociedades y culturas mestizas.</p> <p>Pero en cuanto quedó afianzado el término "latino" por parte de aquellos que querían identificarse como mestizos, hizo su aparición la política de género. </p><p>Y así fue como, a medida que la identidad racial empezó a cruzarse con el sexo y las preferencias sexuales, los "latinos" se convirtieron primero en "latinos/as", más tarde en "latinas/os" - para desplazar a la "o" de su posición privilegiada - y luego, brevemente, tras de la universalización de las comunicaciones digitales, en "Latin@".</p><p class="mag-quote-center">En estos últimos años, el término "latinx" se ha popularizado entre los miembros de la comunidad LGBTQ deseosos de prescindir de los identificadores de género en el lenguaje - como la práctica milenaria de usar pronombres: "él", "ella", "ellos".</p> <p>En estos últimos años, el término "latinx" se ha popularizado entre los miembros de la comunidad LGBTQ deseosos de prescindir de los identificadores de género en el lenguaje - como la práctica milenaria de usar pronombres: "él", "ella", "ellos".</p> <p>La primera vez que uno ve escrito"latinx", parece una palabra además de extraña, impronunciable. Pero si nos paramos a analizarla, se nos revela liberadora y futurista. </p><p>Así como la identidad "latina" representó un desafío al binarismo racial negro/blanco imperante en Estados Unidos, la identidad "latinx" desafía las convenciones del binarismo de género masculino/femenino. </p><p>Hasta donde yo sé, "latinx" es el primer intento de posicionamiento por parte de un grupo racial y/o étnico sobre los temas emergentes de identificación de género.</p> <p>Cuando Ocasio Cortez, González y otras figuras políticas emergentes como <a href="https://www.rollingstone.com/politics/politics-features/julia-salazar-new-york-722616/">Julia Salazar</a>&nbsp;hacen gala públicamente de su identidad múltiple junto con su defensa de políticas progresistas, lo que vienen a representar es una nueva forma de política interseccional (Salazar ganó recientemente las primarias demócratas para el Senado en Nueva York y se identifica, aunque no sin controversia, como colombiana y judía). </p><p>Y el interseccionalismo, que se inició en los años 1970 con los proyectos feministas afroamericanos liderados por el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Barbara_Smith">Colectivo de Cohambee River</a> y que acuñaron el jurista <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Kimberl%C3%A9_Williams_Crenshaw">Kimberlé Williams Crenshaw</a> y el feminismo "fronterizo" chicano de <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Gloria_E._Anzald%C3%BAa">Gloria Anzadúa</a> y <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Cherr%C3%ADe_Moraga">Cherrie Moraga</a>, parece el antídoto adecuado para un panorama político en crisis como el actual, inmerso en el conflicto entre el neoliberalismo y el autoritarismo nativista.</p> <p>Incluso antes del ascenso de Trump, los activistas comunitarios y las manifestaciones callejeras intentaban hacer llegar a la opinión pública el mensaje de que <em>Black Lives Matter</em>, el movimiento feminista y el movimiento de las Ciudades Santuario en defensa de los derechos de los sin papeles eran causas que debían unirse. </p><p>Así que no fue ninguna sorpresa que las manifestaciones en el aeropuerto JFK de Nueva York a principios de 2017 contra la prohibición a los musulmanes de viajar a Estados Unidos decretada por Trump las organizase una coalición de organizaciones judías y musulmanas y que los que participaron en ellas fuesen representativos del abanico multitrracial neoyorquino.</p> <p>Para los descendientes de latinoamericanos, la identidad multirracial forma parte, en mayor o menor medida, de sus distintas culturas nacionales. </p><p>La palabra española "raza" se usa a menudo para designar una identidad colectiva que es, de por sí, una mezcla de razas. </p><p>El reconocido académico mexicano <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Vasconcelos">José Vasconcelos</a>, en su ensayo <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/La_raza_c%C3%B3smica"><em>La Raza Cósmica</em></a>, intentó ensalzar el mestizaje como camino que lleva a trascender el racismo, pero en muchos sentidos su obra sirvió para privilegiar la identidad europea a expensas de la cultura indígena.</p> <p>Para muchos de los que se identifican hoy como latinx en Estados Unidos, la dura realidad del binarismo racial blanco/negro al que se enfrentan como inmigrantes les suele llevar a reafirmar sus raíces como personas marginadas. </p><p>Esto ya ocurrió en la década de 1970 en Nueva York, con los movimientos culturales y políticos de los inmigrantes puertorriqueños abrazando sus raíces africanas y, en la costa Oeste, con las personas de origen mexicano identificándose como "chicanos", término derivado de sus antepasados indígenas en México y el Suroeste de los Estados Unidos.</p> <p>Inactivas pero latentes durante gran parte de los últimos 30 años, estas nuevas formas de identidad multicultural e interseccional están adquiriendo hoy importancia al representar una suerte de sinergia entre personas de color y <em>millennials </em>blancos cuyas frustradas perspectivas económicas les llevan a adoptar políticas de clase. </p><p>Gran parte del apoyo a Ocasio Cortez y a Salazar proviene de los barrios de Queens en los que se registra mayor crecimiento demográfico de <em>millennials</em>. </p><p>Ambas pertenecen a <a href="https://www.dsausa.org/">Socialistas Demócratas de América</a>, grupo que defiende políticas de clase y soluciones socialistas a los problemas sociales, hacia el que se inclinan los <em>millennials </em>políticamente conscientes.</p> <p>Pero la política latinx también se opone a la supuesta dicotomía entre política de clase y la llamada política identitaria.</p><p class="mag-quote-center">Los latinx y otros sectores marginados constituyen grandes grupos de votantes que se ven afectados por la creciente desigualdad global tanto como, o más, que la clase trabajadora blanca.</p><p>Gran parte del debate entre los progresistas en Estados Unidos tras la elección de Trump se centró en si los republicanos habían tenido más éxito apelando a sentimientos de clase con su crítica de los acuerdos de libre comercio y la denuncia de la pérdida de empleos en Estados Unidos que con el enfoque de política identitaria enraizada en la victoria de Obama que percibió el elelectorado que hicieron los demócratas. </p><p>Los latinx y otros sectores marginados constituyen grandes grupos de votantes que se ven afectados por la creciente desigualdad global tanto como, o más, que la clase trabajadora blanca.</p> <p>"Se supone que las mujeres como yo no se postulan para un cargo público", dice Ocasio-Cortez en su <a href="https://www.nytimes.com/2018/06/27/nyregion/alexandria-ocasio-cortez.html">hoy famoso video de campaña</a> en el que se describen sus lazos con la clase trabajadora del Bronx. "Yo no nací en una familia rica o poderosa. Nací en un lugar en el que el código postal determina tu destino". </p><p>Al margen de <a href="https://www.nytimes.com/2018/09/17/nyregion/alexandria-ocasio-cortez-outfit-designer-criticism.html">todas las críticas</a> que ha recibido recientemente por posar para la revista <em>Interview</em> luciendo ropa de diseño valorada en miles de dólares, Ocasio-Cortez practica la política del reconocimiento. </p><p>Lo que pide es reconocimiento no solo como mujer de color, objeto de discriminación racial y sexual, sino también como parte del 99% de la población que lucha para seguir adelante: los elementos centrales de su programa son aumento del salario mínimo, atención médica universal, vivienda asequible, reforma de la justicia penal, reforma migratoria, lucha contra el cambio climático y reforma del sistema de financiación de las campañas políticas.</p> <p>Es precisamente esta política de reconocimiento lo que Francis Fukuyama ataca en su nuevo libro&nbsp;<a href="https://us.macmillan.com/books/9780374129293"><em>Identidad: la demanda de dignidad y la política del resentimiento</em></a>. </p><p>Para Fukuyama, la reivindicación de la diferencia, ya sea <em>Black Lives Matter</em>, el matrimonio homosexual, Osama Bin Laden o Vladimir Putin, es la amenaza última con la que se enfrenta el nuevo orden liberal establecido tras el derrumbe de la Unión Soviética en 1989.</p><p> Para él, esta forma de política identitaria es una pasión fuera de lugar que se sitúa entre el deseo y la razón.</p> <p>La política latinx representa algo intermedio, una forma de pensar que se mueve de un lado y otro de las fronteras, pero que conserva recuerdos y momentos de todos los puntos de su trayecto. </p><p>Es una política de reconocimiento que no solo saca a la luz a los no representados y los marginados, sino que también entiende que existen muchas formas de marginación. </p><p>Es una nueva política definida por una conciencia multirracial y multicultural e inclusiva de la diferencia de género que no es en absoluto el fin de la historia sino más bien un nuevo comienzo.</p> <p class="blockquote-new"><em>El último libro de Ed Morales es&nbsp;</em><a href="https://www.versobooks.com/books/2563-latinx"><em>Latinx: The New Force in American Politics and Culture</em></a><em>.</em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/federico-finchesltein/trump-y-el-populismo-machista">Trump y el populismo machista</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/openglobalrights/samuel-moyn/trump-y-los-l-mites-de-los-derechos-humanos">Trump y los límites de los derechos humanos</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/opensecurity/mabel-gonz%C3%A1lez-bustelo/ee-uu-y-colombia-construyendo-un-modelo-exportable-de-seguridad">EE UU y 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https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/virgilio-lvarez-arag-n/guatemala-objetivo-impunidad <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El presidente guatemalteco Jimmy Morales, acusado de corrupción, ha decidido atrincherarse. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/virgilio-lvarez-arag-n/objective-impunity">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/guatemalaprotesta_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/guatemalaprotesta_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestación contra la corrupción en Guatemala, 2015. Wikimedia Commons. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>Cuando el 3 de septiembre de 2015, el presidente guatemalteco Otto Pérez Molina tuvo que renunciar a su cargo para enfrentar el juicio que se le había iniciado por denuncias de corrupción, muchos ciudadanos imaginaron que se abrían las puertas de un proceso rápido y pacífico para la construcción de la democracia y el imperio de la ley en Guatemala. </p><p>Tres años después, la sombra del retorno a un régimen autoritario con fachada democrática se cierne sobre el país.</p> <p>Aquel año resultó atípico. En las elecciones que siguieron a la renuncia de Pérez Molina, por primera vez en cinco lustros, quien había perdido en la segunda vuelta electoral de los anteriores comicios no resultaba ganador en estos. </p><p>Los últimos cinco presidentes del país habían necesitado disputar primero sin éxito unas elecciones para luego salir triunfadores en la siguiente contienda, estableciéndose así cierta lógica de construcción de imagen durante un largo periodo previo. </p><p>Esta vez, Manuel Baldizón, que en 2011 había competido en el balotaje contra Pérez Molina, no conseguía siquiera pasar al segundo turno, que disputaron Sandra Torres, ex esposa del presidente saliente y candidata del partido en el gobierno de 2008 a 2012, y Jimmy Morales, un cómico bastante conocido a nivel popular pero desconocido en el ámbito político.</p> <p>La crítica a los políticos de viejo cuño, a resultas de la escandalosa corrupción desvelada por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), unida al rechazo visceral de las clases medias urbanas hacia la ex esposa del ex presidente Álvaro Colom (2008-20012), hizo que el cómico ganara con facilidad el segundo turno, a pesar de que no tenía programa de gobierno y que no le acompañaban personas mínimamente conocedoras de la gestión pública. </p><p>Su elección fue, pues, un salto al vacío del electorado, que confió en la promesa (para nada demostrada) de que el candidato no era ni corrupto ni ladrón.</p> <p>Los empresarios y las clases medias acomodadas, que intentaban recuperar el proyecto neoliberal que había enarbolado el ahora detenido Pérez Molina, financiaron la campaña del cómico recién llegado a la política.</p> <p>La CICIG, establecida por Naciones Unidas en 2006 respondiendo a una solicitud del Estado guatemalteco para enfrentar los cuerpos ilegales y aparatos clandestinos de seguridad (CIACS) que operaban en el país, había ido evolucionando y proporcionaba ahora también asesoría y tecnología para la persecución penal de la corrupción.</p><p class="mag-quote-center">La CICIG mantenía abiertas una serie de investigaciones que, semana a semana, conducían al encarcelamiento preventivo de una amplia gama de acusados de corrupción y malversación de fondos públicos.</p><p>Así fue como se consiguió que, tras presentar pruebas fehacientes de actos ilícitos, se enjuiciara y encarcelara al ex presidente Pérez Molina, así como como a la vicepresidenta Roxana Baldetti y a un nutrido número de ex funcionarios y empresarios.</p> <p>Conducida desde septiembre de 2013 por el colombiano Iván Velázquez, la CICIG mantenía abiertas una serie de investigaciones que, semana a semana, conducían al encarcelamiento preventivo de una amplia gama de acusados de corrupción y malversación de fondos públicos.</p> <p>Y el cómico, ahora presidente, declarándose el principal enemigo de la corrupción, hacía público su apoyo a la permanencia de la CICIG en el país por dos períodos más, es decir, hasta 2021.</p> <p>Sin embargo, en uno de los tantos casos investigados y denunciados en 2016, el hermano y el hijo del presidente resultaron implicados, lo que condujo a que la Comisión y el Ministerio Público (MP) solicitaran su enjuiciamiento, lo que conllevó su detención.</p><p> Aunque Morales declaró que la situación de sus familiares no afectaba su apoyo a la CICIG, en entrevistas televisivas llegó a justificar su comportamiento ilegal, desatándose desde entonces una persecución mediática y política a la Jefa del MP y al responsable de la CICIG para desacreditarles y conseguir la remoción de este último. </p><p>Todos los que tenían causas pendientes con la justicia por delitos de peculado y corrupción financiaron y participaron activamente en esta campaña.</p> <p>Para complicar todavía más la situación del presidente y sus allegados, la CICIG constató que en su campaña electoral había recibido financiación no declarada, lo cual, según la legislación electoral guatemalteca, es un delito. La CICIG y el MP solicitaron al Congreso que se retirara la inmunidad al presidente y que se autorizara su juicio por un juez competente.</p> <p>Si ya la acusación y encarcelamiento de su hijo y hermano había puesto al presidente en contra del responsable de la CICIG, la solicitud de que se le retirase la inmunidad hizo que, dos días después de presentada, Velázquez fuese declarado persona non grata en Guatemala y se le exigiera salir del país. </p><p>Tuvo que interceder el recién nombrado Procurador de los Derechos Humanos quien, al presentar una solicitud de amparo ante la Corte de Constitucionalidad, logró impedir que el exabrupto presidencial se concretase.</p> <p>Gracias a los éxitos obtenidos por la CICIG en la investigación de un sinnúmero de casos de corrupción que han concluido con el enjuiciamiento y detención de más de un centenar de funcionarios de rango alto y medio, diputados que habían ocupado cargos en el Congreso así como empresarios de la construcción y otros sectores, el prestigio de que goza la Comisión ha llegado a ser hoy casi unánime, mientras que el presidente y sus allegados son, cada vez más, objeto de rechazo. Un rechazo que se extiende a los diputados del Congreso, que se han negado a retirar la inmunidad al presidente.</p> <p>Las investigaciones de la CICIG no se han detenido. En abril de este año, se denunció otro caso de financiación electoral ilícita del partido del presidente, en el que los empresarios más importantes del país habrían financiado ilegalmente la campaña del presidente, simulando transacciones y emitiendo facturas falsas. Como responsable legal de su partido, este delito se le imputa a él directamente. </p> <p>Los empresarios han aceptado su responsabilidad en el caso y están siendo juzgados, aunque están en libertad condicional. El presidente, por su parte, no asume la suya.</p> <p>El último día de agosto, desde tempranas horas, vehículos policiales se apostaron frente a las oficinas de la CICIG y coches patrulla y grupos de agentes se apostaron frente a distintos medios de comunicación, en una ostentosa demostración de fuerza – inédita en los últimos veinte años. </p><p>Al mediodía, el presidente Morales, rodeado de altos mandos del Ejército y de la Policía Nacional hacía pública su decisión de no prorrogar el mandato de la CICIG, por lo que tendría que abandonar el país el 3 de septiembre de 2019. </p><p>El despliegue de fuerzas policiales y la presencia de jefes militares, innecesaria para un anuncio como este, dejaban en el ambiente la sensación de que o había fallado alguna acción policial de mayor envergadura, o era el anuncio de la militarización de la seguridad nacional.</p> <p>Unos días más tarde, aprovechando un viaje al extranjero del Comisionado Iván Velázquez, el gobierno hacía pública su decisión de no permitirle el regreso al país.</p> <p>Como respuesta, distintas organizaciones sociales organizaron marchas en la capital y plantones en las principales carreteras en apoyo a la CICIG y contra la decisión del gobierno. </p><p>Pero si los plantones en carreteras apenas contaron con vigilancia policial, las movilizaciones en la capital fueron vigiladas y limitadas por un dispositivo policial inusual al que se sumaron miembros del Ejército fuertemente armados.</p><p class="mag-quote-center">La posición altanera y autoritaria del gobierno evidencia que su objetivo no es otro que el de impedir que el presidente sea juzgado por sus supuestas faltas y delitos, cerrando toda posibilidad de solución negociada a un problema creado por un gobernante que demuestra, con los hechos, que se considera por encima de la ley y las disposiciones internacionales.</p> <p>De la noche a la mañana, el país y especialmente la capital se vieron militarizados, con el claro objetivo de atemorizar a la población e inhibir la movilización social. </p><p>Sin embargo, con mayúscula creatividad, los ciudadanos en distintas ciudades aprovecharon las celebraciones de la Independencia para expresar su crítica y rechazo al presidente y a sus decisiones, lo que obligó al gobierno a parapetarse tras dispositivos militares y policiales cada vez más ostentosos.</p> <p>Ante la solicitud presentada ante la Corte de Constitucionalidad para que se permita el regreso del Comisionado, el pasado domingo 16 de setiembre por la noche dicha Corte resolvió favorablemente, estableciendo la ilegalidad de la orden que impide su retorno al país. </p><p>Pero la tarde del día siguiente el gobierno, en lugar de acatar esta disposición, hacía pública su decisión de mantener la prohibición, exigiendo al Secretario General de Naciones Unidas que nombre cuanto antes un nuevo comisionado.</p> <p>La posición altanera y autoritaria del gobierno evidencia que su objetivo no es otro que el de impedir que el presidente sea juzgado por sus supuestas faltas y delitos, cerrando toda posibilidad de solución negociada a un problema creado por un gobernante que demuestra, con los hechos, que se considera por encima de la ley y las disposiciones internacionales.</p> <p>Mientras los sectores más conservadores vinculados directa o indirectamente con la corrupción y con crímenes de lesa humanidad cometidos en el pasado cierran filas con el presidente para impedir ser llevados ante los tribunales, distintos actores sociales se movilizan de manera cada vez organizada para impedir el retorno al tenebroso pasado de sangre y corrupción de infausta memoria.</p> <p>El gobierno se aleja de las vías diplomáticas para solucionar la cuestión, empecinado en impedir el regreso del Comisionado e imaginando que con ello van a resolverse los problemas legales del presidente. Pero la sociedad guatemalteca avanza cada día más en su capacidad de movilización y organización. ¿Cuál será el desenlace?</p> <p><em class="blockquote-new">Este artículo se publica en el marco de nuestra alianza editorial con Nueva Sociedad. Lea el original <a href="http://nuso.org/articulo/guatemala-la-impunidad-como-objetivo/">aquí</a>.</em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ollantay-itzamn%C3%A1/guatemala-en-el-limbo">Guatemala en el limbo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/susan-l-kemp/guatemala-procesa-un-presidente-pero-el-progreso-se-encalla">Guatemala procesa a un presidente, pero poco más</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/patricia-ard-n/guatemala-el-reto-democr-tico">Guatemala: el reto democrático</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Guatemala </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Guatemala Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Virgilio Álvarez Aragón Thu, 27 Sep 2018 11:59:23 +0000 Virgilio Álvarez Aragón 119853 at https://www.opendemocracy.net 4 años de impunidad para Ayotzinapa https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/parker-asmann/4-os-de-impunidad-para-ayotzinapa <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La noche del 26 de septiembre de 2014,&nbsp;43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/desaparecidos-iguala-mexico-crimen-anunciado/">desaparecieron</a>&nbsp;en la ciudad de Iguala. 4 años después, este crimen horripilante sigue sin resolverse. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/parker-asmann/four-years-of-impunity-for-ayotzinapa">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Foto I_18.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto I_18.jpg" alt="" title="" width="460" height="460" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>La desaparición sin resolver de 43 estudiantes de un escuela normalista rural en México hace cuatro años puso en evidencia el nivel de colusión entre los grupos del crimen organizado del país y los organismos de seguridad, pero aún no es claro si la administración entrante podrá abordar este problema de manera efectiva.</p> <p>La noche del 26 de septiembre de 2014,&nbsp;43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/desaparecidos-iguala-mexico-crimen-anunciado/">desaparecieron</a>&nbsp;en la ciudad de Iguala, estado de Guerrero, al oeste del país.</p> <p>Unos meses después, en enero de 2015, la administración del presidente mexicano Enrique Peña Nieto anunció que la policía de Iguala había detenido a los estudiantes y se los había entregado a un grupo criminal local, conocido como Guerreros Unidos.&nbsp;Uno de los cabecillas del grupo&nbsp;<a href="http://www.milenio.com/estados/cepillo-recibi-15-estudiantes-vivos-mate-balazos">declaró</a>&nbsp;posteriormente que había ordenado ejecutar a los estudiantes e incinerar sus cuerpos en un basurero de la ciudad vecina de Cocula, una versión de los hechos que las investigaciones conducidas por expertos independientes han&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/forenses-desacreditan-investigacion-mexico-caso-estudiantes-desaparecidos/">puesto en tela de juicio</a>.</p><p class="mag-quote-center">Un informe de las Naciones Unidas, de marzo de 2018&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/onu-senala-abusos-y-encubrimiento-en-investigacion-de-ayotzinapa-en-mexico/">acusó</a>&nbsp;al gobierno mexicano de fabricar evidencias y torturar a muchos de los&nbsp;<a href="https://www.animalpolitico.com/2015/09/quienes-son-los-111-detenidos-del-caso-ayotzinapa/">detenidos</a>&nbsp;para que confesaran haber participado en el crimen.</p> <p>Una teoría sobre el por qué Guerreros Unidos apuntaría a un grupo de estudiantes señala que uno de los autobuses que los estudiantes habrían tomado para desplazarse a una manifestación supuestamente&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2015/sep/23/mexico-bush-ambush-43-missing-students-new-report">contenía</a> un cargamento de heroína, que fue lo que habría motivado la respuesta letal de las fuerzas de seguridad y de los miembros del grupo criminal.</p> <p>La investigación sobre el paradero de los 43 estudiantes ha estado plagada de irregularidades y mala gestión. Un informe de las Naciones Unidas, de marzo de 2018&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/onu-senala-abusos-y-encubrimiento-en-investigacion-de-ayotzinapa-en-mexico/">acusó</a>&nbsp;al gobierno mexicano de fabricar evidencias y torturar a muchos de los&nbsp;<a href="https://www.animalpolitico.com/2015/09/quienes-son-los-111-detenidos-del-caso-ayotzinapa/">detenidos</a>&nbsp;para que confesaran haber participado en el crimen, además de intentar encubrir tales abusos.</p> <p>Poco después de declararse vencedor en las elecciones, el presidente electo de México Andrés Manuel López Obrador&nbsp;<a href="https://www.telesurtv.net/english/news/Mexico-AMLO-Formally-Requests-Return-of-Ayotzinapa-Experts--20180921-0004.html">solicitó</a>&nbsp;el regreso al país de una delegación internacional de expertos para continuar una investigación desestimada en su mayor parte por Peña Nieto y ordenó la&nbsp;<a href="http://centroprodh.org.mx/sididh_2_0_alfa/?p=58069&amp;utm_source=feedburner&amp;utm_medium=feed&amp;utm_campaign=Feed:+sididhalpha+(Sididh+2.0+Alfa)">creación</a>&nbsp;de una Comisión de Investigación para la Verdad y la Justicia que reabriera el caso.</p> <p><strong>Análisis de InSight Crime</strong><strong>&nbsp;</strong></p> <p>El caso de los 43 estudiantes desaparecidos será sin duda el legado más sombrío de la administración de Peña Nieto ahora que deja su cargo para ser reemplazado por López Obrador en diciembre próximo. Pero queda por verse si el presidente entrante podrá resolver el caso y adelantar una reforma efectiva de los organismos de seguridad que tantas veces facilitan las actividades criminales en el país.</p> <p>Además de poner en evidencia la incapacidad, o la falta de voluntad, del gobierno mexicano para investigar debidamente y manejar evidencia crucial en la publicitada investigación, el caso de Ayotzinapa también ilustró el alcance de la colusión entre los grupos del crimen organizado y las fuerzas de seguridad.</p><p class="mag-quote-center">Narcotraficantes mantenían en su nómina a los organismos de seguridad locales y federales de Iguala, y les ordenaron recuperar el cargamento de heroína que presuntamente iba en el autobús.</p> <p>Como lo&nbsp;<a href="https://www.proceso.com.mx/390560/iguala-la-historia-no-oficial">revelaron</a>&nbsp;la periodista mexicana Anabel Hernández y su colega Steve Fisher, narcotraficantes asociados con la Organización Beltrán Leyva mantenían en su nómina a los organismos de seguridad locales y federales de Iguala, y les ordenaron recuperar el cargamento de heroína que presuntamente iba en el autobús tomado por los estudiantes esa fatídica noche de septiembre de 2014.</p> <p>Los estudiantes parecen haberse visto atrapados en el lugar equivocado a la hora equivocada. Develar lo que les sucedió implicaría dirigir la atención hacia la colusión entre las fuerzas de seguridad y los grupos del crimen organizado —y hacia la connivencia del gobierno frente a ello— algo que habría contribuido a la&nbsp;<a href="http://www.pewglobal.org/2017/09/14/poor-ratings-for-pena-nieto-political-parties/">extendida desaprobación</a>&nbsp;hacia la lucha de Peña Nieto contra el crimen y el narcotráfico.</p> <p>En un esfuerzo por fortalecer las instituciones afectadas directamente por el crimen organizado, López Obrador se ha comprometido a garantizar que la policía sea mejor entrenada, mejor pagada y más profesional.</p> <p>Este es un paso positivo, pues la policía en México padece en su mayor parte de&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/policia-mexico-adolece-excesiva-carga-laboral-malos-salarios-falta-personal-informe/">sobrecarga laboral</a>, mala paga y falta de personal, lo que en ocasiones hace que la institución se vuelva&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/suspension-policia-municipal-muestra-profundidad-corrupcion-mexico/">disfuncional</a>&nbsp;y más susceptible a la corrupción y la infiltración de grupos del crimen organizado.</p> <p>Pero aunque es necesario resolver las falencias de la policía, lo más probable es que eso no elimine por completo la corrupción en estas instituciones de las que tantas veces dependen los grupos criminales para operar.</p> <p>“No es suficiente solo tener un cuerpo de policía mejor entrenado y equipado para combatir el crimen organizado”, comentó a InSight Crime Christy Thornton, profesora asistente en sociología y estudios latinoamericanos en la universidad Johns Hopkins. “Eso no suprime el incentivo financiero para que los grupos criminales transporten narcóticos por esas zonas, el cual proviene de la demanda en Estados Unidos. Mientras exista dicho incentivo, los grupos criminales buscarán la colusión de los organismos de seguridad o al menos la garantía de que harán la vista gorda”.</p><p class="mag-quote-center">Para que las cosas mejoren López Obrador tendrá que “evitar soluciones a gran escala” y centrarse más bien en las innúmeras variables que impactan la situación de seguridad en México.</p> <p>Como InSight Crime había&nbsp;<a href="https://www.insightcrime.org/news/analysis/mexico-next-president-rising-criminal-violence-how-to-tackle-it/">informado</a>, para que las cosas mejoren López Obrador tendrá que “evitar soluciones a gran escala” y centrarse más bien en las innúmeras variables que impactan la situación de seguridad en México. Uno de los puntos de partida más importantes, según Jaime López, consultor de políticas de seguridad y ex-oficial de policía mexicano, es “reforzar los mecanismos de supervisión interna [dentro de las fuerzas de seguridad] en todo el país”.</p> <p>Hasta el momento, López Obrador no ha entregado un&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/propuestas-seguridad-presidente-electo-mexico-ilusorias/">plan concreto</a> que diga cómo podría intentar mejorar los mecanismos de veeduría y otros factores para reducir los índices de corrupción en las instituciones de seguridad del país.</p> <p>“La nueva administración podría ser capaz de presionar para que haya esfuerzos coordinados en esa dirección, pero se necesitaría un diagnóstico mucho más detallado y estrategias más específicas que las que hemos visto hasta el momento”, añadió López.</p> <p>López Obrador parece tener la voluntad política para hallar las respuestas que omitió la administración de Peña Nieto en relación con los 43 estudiantes desaparecidos, pero eliminar de raíz de las instituciones de seguridad nacionales&nbsp;la corrupción que contribuyó a facilitar este atroz crimen puede resultar una tarea mucho más difícil.</p><p><strong>****</strong></p><p><strong>Este artículo fue publicado previamente en InSightCrime. Lee el original <a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/ayotzinapa-cuatro-anos-impunidad-seguridad-mexico/">aquí</a></strong></p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi/ayotzinapa-tres-os-despu-s-nueva-luz-pero-pocas-respuestas">Ayotzinapa tres años después: nueva luz, pero pocas respuestas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi-forensic-architecture/plataforma-ayotzinapa-d-nde-est-n-los-43-es">Ayotzinapa: ¿dónde están los 43 estudiantes desaparecidos?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-trejo/m-xico-2018-fin-de-era-y-cambio-de-r-gimen">México 2018: ¿Será posible un cambio de régimen?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Democracy and government Parker Asmann Thu, 27 Sep 2018 11:39:59 +0000 Parker Asmann 119848 at https://www.opendemocracy.net eleccionesbrasil https://www.opendemocracy.net/info/eleccionesbrasil cached version 18/10/2018 18:23:56 DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Thu, 27 Sep 2018 09:39:15 +0000 openDemocracy 119843 at https://www.opendemocracy.net #JusticiaParaBerta: más de 900 días sin la activista hondureña Berta Cáceres https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/justiciaparaberta-m-s-de-900-d-as-sin-la-activista-hondure-berta <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>2 años y medio después de que le dispararan tres tiros a la activista hondureña Berta Cáceres, su familia lucha por un juicio justo. Berta simboliza hoy la voz del medioambientalismo y la defensa de los territorios indígenas. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/justiciaparaberta-more-than-900-days-without-environmental-activ">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p dir="ltr"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/VOLVERÉ1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/VOLVERÉ1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p dir="ltr">Ya son más de 2 años y medio desde que la noche del 2 de marzo de 2016 dos asesinos dispararon tres tiros en el abdomen de la activista hondureña Berta Cáceres. </p><p dir="ltr">Su asesinato vino a sumarse al de decenas de líderes ambientalistas muertos en América Latina por liderar una lucha, en el caso de Berta contra un proyecto hidroeléctrico que amenazaba un río sagrado del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lenca" target="_blank">pueblo lenca</a>, un grupo mesoamericano que habita en Honduras y El Salvador desde tiempos precolombinos. </p><p dir="ltr">Después de una larga espera, esta semana debía empezar finalmente el juicio contra los responsables del asesinato pero, en un inesperado giro procesal, el juicio ha sido suspendido.&nbsp;</p><p dir="ltr">Berta representa la voz del activismo y la defensa de los territorios indígenas. Tristemente hoy representa también una voz contra una justicia demasiada lenta y cargada de defectos de procedimiento que, en palabras de su hija Berta Zúñiga Cáceres, podría convertirse en una "farsa" y provocar la nulidad del juicio. </p><p dir="ltr">Por eso, ella exige una "justicia verdadera para desmontar la estructura criminal que mató a mi madre". Ahora, miles de personas exigen -en vigilia, y con los ojos bien abiertos-, que se haga justicia para Berta.&nbsp;</p><p dir="ltr">Por todo esto, presentamos 3 motivos para recordar y comprender la muerte de Berta.</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Esta semana debía empezar finalmente el juicio contra los responsables del asesinato de Berta Cácerres pero, en un inesperado giro procesal, el juicio ha sido suspendido.&nbsp;&nbsp;</p><p dir="ltr"><strong>El juicio actual</strong></p><p dir="ltr">A punto de iniciarse el juicio, 9 acusados se encontraban en sala, aguardando su futuro. Algunos pertenecientes a la empresa hidroeléctrica DESA, responsable del proyecto minero que ponía en riesgo al río Gualcarque y al pueblo lenca. </p><p dir="ltr">También figuran, entre los acusados, ex-militares y posibles sicarios a sueldo, que presuntamente cobraron 2.200 dólares cada uno por apretar el gatillo. </p><p dir="ltr">Minutos antes de dar comienzo a la vista oral, el tribunal fue recusado por la familia de Cáceres, provocando que el proceso entrase en un receso que debería resolverse pronto.</p><p dir="ltr">La familia de Berta señala que estos hombres son solo cargos intermedios y no los verdaderos autores intelectuales del crimen. Para ellos, la familia Atala, propietaria de la empresa hidroeléctrica DESA, es quien realmente se encontraría detrás de este asesinato. </p><p dir="ltr">Es incierta la fecha de reanudación del juicio oral, pero lo cierto es que se respira un aire fraudulento, como si se quisiera asegurar la impunidad. </p><p dir="ltr">Lo que está detrás de este crimen, según la acusación, es un perverso nexo entre las elites hondureñas y las redes criminales que asesinan impunemente a líderes como Berta y cuyo objetivo es asegurar el avance de proyectos minero-energéticos y de la agroindustria.Y esto ocurre tanto en Honduras como en toda la región.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Lo que está detrás de este crimen, es un perverso nexo entre las elites hondureñas y las redes criminales que asesinan impunemente a líderes como Berta.</p><p dir="ltr"><strong>Las mujeres corren más riesgo</strong></p><p dir="ltr">Berta Cáceres representa la lucha de cientos de mujeres defensoras del medio ambiente en el mundo, que a su vez son objeto de otras múltiples formas de violencia. Muchas por defender su territorio, pero también por desafiar actitudes patriarcales en sus comunidades, organizaciones y familias, al representar nuevos roles de liderazgo que desestabilizan las estructuras machistas y patriarcales.&nbsp;</p><p dir="ltr">Múltiples actores masculinos, con intereses políticos y económicos, utilizan sistemáticamente la violencia contra las mujeres como método para infundir miedo y para silenciarlas cuando ellas buscan justicia. </p><p dir="ltr">El símbolo de una mujer que lucha por sus comunidades y sus tierras pone en evidencia, en este como en muchos otros casos, que esas luchas deben ser vistas también desde una perspectiva de género.</p><div class="mag-quote-center">El símbolo de una mujer que lucha por sus comunidades y sus tierras pone en evidencia, que esas luchas deben ser vistas también desde una perspectiva de género.</div><div><div><div><strong>Latinoamérica, la región más peligrosa para el activismo</strong></div><div>123 activistas han sido asesinados en los últimos ocho años en Honduras, un país que encabeza la lista de los países más peligrosos del mundo per cápita para los defensores de la tierra, según <a href="https://www.globalwitness.org/en/campaigns/environmental-activists/defender-la-tierra/" target="_blank">un informe de Global Witness.</a> </div><div>La búsqueda de protección y defensa medio ambiental le cuesta la vida a cientos de líderes en Latinoamérica, activistas que buscan que los intereses económicos no pasen por encima de la vida, la naturaleza y los territorios.&nbsp;</div><div>Desde hace años, nuestra región ocupa el primer puesto en el ranking de asesinatos de líderes. El asesinato sistemático e impune, que obedece a viejas estructuras de poder, económicas, sociales y políticas, se ha convertido en una herramienta en manos de fuerzas oscuras ligadas a intereses empresariales sin escrúpulos, que tienen como fin infundir terror y acallar las voces que pretenden organizar comunidades para defenderse de los depredadores.&nbsp;&nbsp;</div></div></div><div class="mag-quote-center">Desde hace años, nuestra región ocupa el primer puesto en el ranking de asesinatos de líderes.&nbsp;</div><div><div>Resulta intolerable y vergonzoso vivir en una región en la que el activismo ambiental se convierte cada día en una actividad clandestina y de alto riesgo. </div><div>La impunidad de crímenes como el de Berta Cáceres nos sitúa en un callejón sin salida que continúa avalando el exterminio de los activistas como medio para silenciar debates serios y profundos sobre el presente y el futuro del medio ambiente, de los recursos naturales y de las comunidades que pueblan los territorios.&nbsp;</div><div>Son ataques a cualquier actitud crítica de una visión del desarrollo meramente extractivista y depredadora, que se resiste a adaptar su modelo de negocio al respeto a los derechos humanos y a un medioambiente equilibrado y sostenible, perpetuando las prácticas del colonialismo más explotador. </div></div><div>La manera en que se juzgue a los últimos responsables del asesinato de Berta Cáceres mandará, sin duda, una señal inequívoca sobre cómo encarar el futuro del activismo ambientalista, en la región, y en el mundo entero.</div><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/crisisennicaragua-la-represi-n-est-creando-una-ola-migratoria">#CrisisEnNicaragua: la represión está creando una ola migratoria</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/robert-soutar/un-o-despu-s-del-asesinato-de-berta-c-ceres-proteger-el-planeta-sigu"> Berta Cáceres: proteger el planeta sigue siendo una actividad mortal</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/parker-asmann/am-rica-latina-es-la-regi-n-m-s-mort-fera-para-los-defensores-del-me">América Latina: la región más mortífera para los defensores del medio ambiente</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Honduras </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Honduras Indigenous People asesinato Activismo ambiental berta cáceres DemocraciaAbierta Wed, 26 Sep 2018 19:26:50 +0000 DemocraciaAbierta 119838 at https://www.opendemocracy.net https://opendemocracy.net/eleccionesbrasil https://www.opendemocracy.net/info/https-opendemocracyneteleccionesbrasil cached version 18/10/2018 18:23:56 DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Wed, 26 Sep 2018 12:52:35 +0000 openDemocracy 119832 at https://www.opendemocracy.net Por qué El Salvador le da la espalda a la izquierda https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/laura-aguirre/por-qu-el-salvador-le-da-la-espalda-la-izquierda <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Nueve años después de conquistar el poder en las urnas, la izquierda está lejos de poder optar a un tercer mandato en El Salvador. ¿Por qué? ¿Qué pasó en estos años? <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/laura-aguirre/why-el-salvador-turned-it-back-on-left">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/fmln.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/fmln.jpg" alt="" title="" width="460" height="303" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente: FMLN. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new">Este artículo forma parte de la serie "<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/la-desigualdad-persistente-el-controvertido">Desigualdad persistente: el controvertido legado de la marea rosa en América Latina"</a>&nbsp;producida en alianza con el Instituto de Estudios Latinoamericanos del Instituto de Sociología de la Freie Universität Berlin.</p><p>La noche del 15 de marzo de 2009, una marea colorada inundó una de las plazas más emblemáticas de San Salvador, el redondel Masferrer. </p><p>Miles y miles celebraban la victoria electoral de Mauricio Funes, el candidato del Frente Farabundo Martí para la liberación nacional (FMLN). </p><p>Las escenas eran de júbilo, lágrimas de alegrías, abrazos entre desconocidos. Todos unidos por la euforia de que por fin, después de 20 años de gobiernos del partido tradicional de derecha, ARENA, “la hora del cambio había llegado”. </p><p>El 1 de junio de ese año, Funes asumió oficialmente el liderazgo del primer gobierno de izquierda en El Salvador y pronunció una de sus frases más célebres: “Nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos, repito, nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos”.</p> <p>Las expectativas eran grandes, la esperanza aún mayor. Cinco años después el FMLN volvió a ganar la presidencia. Lo logró ajustadamente en una segunda vuelta electoral. </p><p>Su candidato, Salvador Sanchez Cerén, un ex comandante guerrillero, obtuvo el 50.11% de los votos totales. En el 2018, a unos meses de la siguiente elección presidencial, la izquierda partidaria parece haber perdido la oportunidad de un tercer período. </p><p>Los resultados de <a href="https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Electorado-se-inclina-a-favor-de-GANA-20180830-0140.html">una encuesta publicados el 31 de agosto</a> pasado mostraron que en intención de voto el FMLN cayó hasta el tercer lugar. ¿Qué pasó en estos nueve años? ¿Por qué el FMLN dejó de ser la opción de la mayoría?</p> <p>Algunos analistas dicen que, como ha pasado en otros países de Latinoamérica, es una vuelta a la derecha, que la población decepcionada por las promesas incumplidas del FMLN ha decidido dar de nuevo sus votos a ARENA. Sin embargo, los números desmienten estas aseveraciones.</p><p class="mag-quote-center">El 4 de marzo de 2018 se celebró la elección de diputados y alcaldes para el período 2018-2021. Estos comicios fueron el indicador más claro, hasta entonces, de la decadencia de la izquierda salvadoreña.&nbsp;</p> <p>El 4 de marzo de 2018 se celebró la elección de diputados y alcaldes para el período 2018-2021. Estos comicios fueron el indicador más claro, hasta entonces, de la decadencia de la izquierda salvadoreña. </p><p>De los 84 escaños posibles para diputados, el FMLN solo consiguió 23 -ocho menos de los que ganó en la elección para el período 2015-2018. Pero el dato más aplastante fue el total de votos recibidos. </p><p>El&nbsp; FMLN perdió al 44% de sus votantes con respecto a las elecciones legislativas del 2015.&nbsp; Sin embargo, esto no se tradujo en más votantes para el partido de derecha. </p><p>De hecho, los números muestran que el partido ARENA también experimentó, aunque leve, una disminución de votantes. Todos esos votos perdidos quedaron dentro del alto porcentaje de abstención, que rondó el 60%; pero también en el voto nulo. De acuerdo a datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), los votos nulos se triplicaron respecto a los comicios anteriores.&nbsp;</p> <p>Entonces si no es una vuelta a la derecha ¿qué explica que la izquierda, en menos de una década, haya perdido a más del 40% de su electorado? Para entenderlo es necesario volver la vista al proceso que el FMLN siguió para llegar al poder en el 2009 y lo que hizo con ese poder en estos últimos nueve años.&nbsp;</p> <h2><strong>La izquierda y los tropiezos con el poder</strong>&nbsp;</h2> <p class="Poromisin">Entre 1994 y 2009 el rol del FMLN fue el de “la oposición". Desde ese lugar actuó como un frente de contención del gobierno. Pero también presenció reformas importantes como la privatización del sistema de pensiones, de la energía eléctrica y las telecomunicaciones a finales de los noventa. </p><p class="Poromisin">Atestiguó la apertura de la económica al mercado globalizado a través de la atracción de inversión extranjera, cuya marca principal fueron los incentivos fiscales para capitales asiáticos y la instauración de maquilas textiles.</p> <p>Así mismo, vio aumentar los flujos de migrantes hacia Estados Unidos y de las remesas hacia los hogares salvadoreños. También fue testigo del surgimiento del fenómeno que marcan la realidad salvadoreña actual: las pandillas. </p><p>A inicios del nuevo milenio, contempló impotente la dolarización de la economía y la inauguración de las políticas represivas de seguridad contra las pandillas. </p><p>En los ocho años que siguieron observó cómo la adopción del dólar no trajo lo prometido (mayor inversión nacional y extranjera,&nbsp; ventajas crediticias, ni fortalecimiento del sector bancario), cómo las políticas de seguridad recrudecieron la criminalidad y los homicidios por la violencia pandillera y cómo las medidas económicas de ARENA convirtieron a las remesas en la estrategia contra la pobreza, disminuyeron la capacidad de ahorro de los hogares y aumentaron el déficit fiscal.&nbsp;</p> <p>En mayo el 2009, <a href="http://www.uca.edu.sv/iudop/wp-content/uploads/boletin2_2009.pdf">una encuesta </a>del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) reveló que los dos problemas principales identificados por la población eran la situación económica y la delincuencia. Grosso modo, este fue el país que Mauricio Funes y el FMLN recibieron cuando llegaron al poder y el que prometieron cambiar ¿Qué les impidió cumplir esas promesas? </p> <h3>&nbsp;<strong>El presidente del cambio, un presidente lleno de humo</strong></h3> <p>La promesa principal de Mauricio Funes fue romper con la trayectoria de los 20 años anteriores de gobiernos de derecha. Una de sus primeras acciones en este sentido fue el fortalecimiento de la institucionalidad. </p><p>El presidente medió entre los partidos políticos para desatascar la elección de cinco magistrados propietarios que conformaron la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Cuatro de los cinco magistrados eran juristas de diferentes visiones pero reconocidos por su capacidad profesional y ética. Con ellos se reforzó la independencia de poderes.&nbsp;</p> <p>Sin embargo, al poco tiempo, cuando los magistrados comenzaron a emitir resoluciones desfavorables para los intereses del presidente y los partidos políticos, comenzó una cruzada contra la Sala para intentar maniatar a la Sala de lo constitucional.</p><p> No lo lograron, pero se generó un férreo y desgastante enfrentamiento público entre los poderes estatales hasta que los magistrados terminaron su período en agosto de 2018.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Funes hizo oídos sordos a sus propias palabras contra las prácticas clientelares y de tráfico de influencias. Poco a poco se revelaron sus maniobras para favorecer a familiares y conocidos con trabajo dentro del gobierno o con contratos millonarios por servicios.</p> <p>Más adelante Funes hizo oídos sordos a sus propias palabras contra las prácticas clientelares y de tráfico de influencias. Poco a poco se revelaron sus maniobras para favorecer a familiares y conocidos con trabajo dentro del gobierno o con contratos millonarios por servicios. </p><p>Se convirtió, además, en enemigo de la transparencia. Durante su gobierno se negó a hablar con periodistas e incluso intentó paralizar la Ley de Acceso a Información Pública.</p> <p>En noviembre de 2017, Mauricio Funes fue condenado por el delito de enriquecimiento ilícito. El proceso se llevó a cabo en ausencia porque logró huir a Nicaragua con ayuda del FMLN. </p><p>Funes es el tercer expresidente en ser procesado por algún tipo de delito de corrupción, después de Francisco Flores y Antonio Saca, ambos representantes de ARENA.</p> <h3><strong>La apuesta económica: consumo y regresividad fiscal</strong></h3> <p>Los datos del Banco Central de Reserva revelan que durante los gobiernos de ARENA y el FMLN&nbsp; la gran apuesta económica para el ciudadano común fue muy parecida. ARENA procuró el aumento del consumo amparado en la deuda pública. </p><p>El FMLN, como señala Melisa Salgado, intentó de nuevo una redistribución enfocada en el consumo, pero esta vez amparada en la regresividad fiscal. </p><p>El gobierno siguió con las transferencias condicionadas a las familias de escasos recursos y no aumentó el IVA, al mismo tiempo que puso impuestos - a los que llamó “aportaciones especiales” - a productos como la gasolina y las telecomunicaciones. Una apuesta que no tocó a los grandes capitales, pero sí a la clase media y trabajadora.</p> <p>Los resultados no han sido muy alentadores. El crecimiento económico apenas alcanzó el 2.5% en el 2016, el&nbsp; más alto en los últimos siete años, pero el más bajo entre los países de Centroamérica. Lo que sí aumentó fue la deuda pública que, desde 2009, ha ascendido a casi el 60% del PIB. </p><p>De acuerdo a Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva durante el primer mandato del FMLN, El Salvador necesita crecer por lo menos 3% o 4% por año, y reducir el déficit fiscal a menos del 2% del PIB, para evitar llegar a una desdolarización.</p> <p>Sin embargo, a nueve años de gobierno y con la perspectiva de una derrota electoral, las propuestas del FMLN han variado poco de dirección. La última ha sido una iniciativa de ley conocida como Ley de Zonas Económicas Especiales (ZEE) que tiene casi seguridad de ser aprobada. </p><p>Con esta legislación se dará luz verde a la creación de zonas francas en algunos municipios costeros de El Salvador. La idea principal es atraer inversión con incentivos fiscales y regulación propias. Algo muy parecido a las políticas de apertura al mercado global y atracción de inversiones de finales de la década de 1990.&nbsp;</p> <p>Pese a esto, los datos de la CEPAL muestran que El Salvador ha logrado avances en términos de la lucha contra la desigualdad en la última década. Actualmente se encuentra entre los cinco países con menor desigualdad en América Latina, de acuerdo al Coeficiente de Gini (0.408 al 2017). </p><p>Sin embargo, es necesario apuntar que en esa reducción en la brecha de desigualdad debe tomarse en cuenta el papel que juegan las remesas, las cuales representan alrededor del 16% del Producto Interno Bruto. En los últimos 20 años esta entrada de dinero se ha convertido en la herramienta más fuerte contra la pobreza y&nbsp; desigualdad. </p><p>Habrá que esperar los efectos de la suspensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos que probablemente obligará a muchos migrantes a retornar al país.&nbsp;</p> <p>Respecto al gasto social, pese a ser una de las principales promesas en ambos períodos del FMLN, en la práctica han tenido la menor prioridad. Un ejemplo de esto es la educación. </p><p>Ya como presidente, Sánchez Cerén prometió un incremento presupuestario a este sector hasta llegar al 6% del presupuesto nacional. Eso nunca pasó. Cuando ARENA perdió el poder, el presupuesto del Ministerio de Educación era del 3.4% del PIB. Para el 2016, apenas había subido a 3.47%.&nbsp;</p> <h3><strong>La guerra contra las pandillas</strong></h3> <p>El Salvador sigue siendo uno de los países más violentos del mundo. Una de las causas, quizá la más importante, es la violencia de pandillas, misma que ha causado un enorme éxodo de salvadoreños.</p><p class="mag-quote-center">A puertas cerradas negoció con los jefes e las pandillas, les ofreció beneficios penitenciarios a cambio de reducir los homicidios. Este acuerdo, conocido como “La Tregua”, surtió efectos casi inmediatos. En los primeros tres meses, los homicidios se redujeron casi a la mitad.&nbsp;</p><p>Hasta la fecha el gobierno del FMLN no ha reconocido este fenómeno. Sin embargo, solo en México, desde el 2013, las solicitudes de refugio por persecución de pandillas se han cuadriplicado.</p> <p>La apuesta del FMLN siguió la de sus predecesores de ARENA: la mano dura y la confrontación directa. Aunque es necesario mencionar que en el 2012 el gobierno intentó un camino diferente. </p><p>A puertas cerradas negoció con los jefes e las pandillas, les ofreció beneficios penitenciarios a cambio de reducir los homicidios. Este acuerdo, conocido como “La Tregua”, surtió efectos casi inmediatos. En los primeros tres meses, los homicidios se redujeron casi a la mitad.&nbsp;</p> <p>El periódico digital elfaro.net descubrió el pacto y lo hizo público. El acuerdo eventualmente se rompió y los homicidios experimentaron un alza abrupta. </p><p>Pero uno de sus efectos permaneció: las pandillas se convirtieron en actores políticos legítimos al ostentar públicamente que compartían con el Estado el monopolio de la violencia.&nbsp;</p> <p>Con la llegada de Sánchez Cerén al poder en el 2014 cualquier intento de diálogo quedó enterrado. El enfrentamiento directo a las pandillas se posicionó como la estrategia principal. </p><p>De esta manera, los cuerpos de seguridad del estado, el ejercito y la Policía Nacional Civil (PNC), ingresaron al circulo de venganzas que nutre a las pandillas “Matas a uno de los míos, yo mato a uno de los tuyos”.&nbsp; </p><p>Un conflicto que antes era exclusivamente entre estos grupos, se convirtió también en uno entre estado y pandillas.&nbsp;</p> <p>Por supuesto esto no ha sido resultado exclusivo de los gobiernos de izquierda, sino de la conjunción entre los mandatos de ARENA y el FMLN que apostaron casi exclusivamente a las medidas represivas. </p><p>La consecuencia más devastadora de este proceso es que la PNC, uno de los baluartes de los acuerdos de paz, es hoy en día un cuerpo policial con prácticas extrajudiciales de ajusticiamiento, exterminio y desaparición de personas.<strong>&nbsp;</strong></p> <h3><strong>La eterna cúpula partidaria</strong></h3> <p>Uno de los reclamos más fuertes de las bases al FMLN es la falta de cambio de dirigencia del partido. La cúpula del FMLN, conocida como la Comisión Política,&nbsp; ha estado presidida por Medardo González desde hace 13 años. </p><p>Fue bajo la dirigencia de González&nbsp; que se eliminaron las elecciones internas en el partido y se apostó por confiar el rumbo a representantes tradicionales de la ex-guerrilla y leales al partido. </p><p>Bajo esta premisa, se ha logrado mantener neutralizado cualquier cuestionamiento e intento de cambio en la estructura. Las nuevas voces, y mucho más las disidentes, están prácticamente vetadas.&nbsp;</p> <p>Una de esas fue la de Nayib Bukele un joven miembro del partido que se dio a conocer como alcalde del municipio de Nuevo Cuscatlán en el 2012 y que en 2015 ganó para el FMLN la alcaldía de San Salvador. </p><p>Con un fuerte uso de las redes sociales, se ha hecho sumamente popular por su confrontación directa con los grandes medios de comunicación, con el sistema de justicia y con el propio FMLN. </p><p>Su figura no ha estado exenta de polémica. Se le ha acusado de ser la cabeza de una red de trolles, de reproducir prácticas de nepotismo y de obstruir la libertad de expresión.. En 2017, Bukele fue expulsado del FMLN.</p> <p>A su destierro se le adjudica parte del declive del partido en las elecciones pasadas. La aspiración actual de Bukele es competir para la presidencia en las elecciones del 2019. Lo hará como miembro del partido de derecha GANA, un partido minoritario en la asamblea legislativa y con varios de sus miembros señalados por corrupción. </p><p>Lo que algunos analistas auguraron se hizo realidad: la expulsión no solo debilitaría al FMLN, sino que terminaría por romper el bipartidismo imperante en El Salvador. A 31 de agosto de 2018, <a href="https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Electorado-se-inclina-a-favor-de-GANA-20180830-0140.html">Bukele y Gana lideraban</a> la intención de voto.</p> <h3><strong>Una izquierda más a la derecha</strong><strong>&nbsp;</strong></h3> <p>La decepción más grande para los votantes tradicionales de izquierda es haber sido testigos, no solo de la falta de cambio, sino de un FMLN no tan distinto de su alter ego ARENA.&nbsp;</p> <p>Después de dos periodos en el poder el partido de izquierda ya no parece una alternativa. Eso catapultó de nuevo a la derecha hacia el poder legislativo. </p><p>Pero también fue tierra fértil para el surgimiento de una tercera fuerza: Nayib Bukele, un político que por sí solo concentra actualmente la mayoría de la intención el voto. </p><p>Que este renegado de la izquierda partidaria sea el cambio que tanto ha esperado El Salvador, es difícil de asegurar. Sin embargo, su capacidad para romper con el bipartidismo tradicional representa una esperanza para que tanto ARENA como el FMLN se auto-cuestionen y renueven como partidos políticos.</p> <p>Mientras tanto, la consecuencia más grave del declive del FMLN es que no solo está a punto de perder el poder, sino que, de hacerlo, entregará un país distinto al que recibió: con una institucionalidad aún más debilitada, con una deuda casi insostenible, con las mayorías aún más olvidadas y con un país desesperanzado y aburrido de la clase política.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/anna-catherine-brigida/c-mo-los-evang-licos-se-unieron-la-reacci-n-contra-los-dere"> El Salvador: los evangélicos se suman a la batalla contra los derechos reproductivos de las mujeres</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/sof-mart-nez/el-salvador-la-vida-en-territorio-de-la-mara-salvatrucha-ms-13">El Salvador: la vida en territorio de la Mara Salvatrucha (MS-13)</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> El Salvador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta El Salvador Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Laura Aguirre Wed, 26 Sep 2018 10:12:51 +0000 Laura Aguirre 119824 at https://www.opendemocracy.net Candidata a vice-presidente do Brasil, Sonia Guajajara, com líderes indígenas em uma hidroreunião https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/candidata-vice-presidente-do-brasil-sonia-guajajara-com- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>O futuro democrático do Brasil está em jogo nas próximas eleições de outubro. Durante uma parada na Amazônia, a candidata indígena a vice-presidência, Sónia Guajajara, encontrou-se na água com suas seguidoras. Imagens: Pablo Albarenga / Midia NINJA. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/hidro-reuni-n-con-s-nia-guajajara-candidata-ind-gena-en-el-r-o-tapaj-s">Español</a></em></strong> <a href="https://opendemocracy.net/francesc-badia-i-dalmases/hydro-meeting-with-s-nia-guajajara-indigenous-leader-in-river-tapaj-s"><em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/07_2_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/07_2_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Um dos seguidores de Guilherme Boulos e Sonia Guajajara cumprimenta a candidata depois de terminar um ato eleitoral em Macapá, Amapá Pará, Brasil. Fotografia: Pablo Albarenga / Mídia NINJA. Todos os direitos reservados.</span></span></span></p><p>Embora os <em>road-shows</em> e apresentações sejam exaustivos para os músicos, eles são fundamentais e devem ser realizados com entusiasmo e profissionalismo. O mesmo vale para campanhas eleitorais, e para qualquer candidato a presidência ou vice, que sigam esse caminho, que em geral exige muitas visitas de campanha, quanto mais selfies melhor.</p><p> Mas em meio a essa turnê promocional, pode surgir um momento de tranquilidade onde se pode encontrar a paz, um espaço de recuperação, de serenidade, e no qual se pode conectar com suas emoções mais internas. E foi o que ocorreu em 6 de setembro passado para a primeira candidata indígena a vice-presidência no Brasil, Sônia Bone Guajajara, durante uma escala na cidade de Santarém, a qual estava a caminho de São Paulo via Belém, na foz do rio Amazonas.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/abrazo.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/abrazo.jpeg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Aproveitando ao máximo sua parada, Sônia entrou em contato com lideranças indígenas do entorno do rio Tapajós, onde está localizado um dos maiores aquíferos do mundo e um lugar de importância dentro da região amazônica, e onde estão sediadas defensoras femininas indígenas sob o nome de “Suraras do Tapajós”. Ela também entrou em contato com Raquel Rosenberg, líder do movimento juvenil&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/hashtag/engajamundo?source=feed_text&amp;__xts__%5B0%5D=68.ARAz8dxWgDI8WvZamk8oowfT0qAAnY9yx4asEG4G-fbR2_1DFRHQ6dyohIP6SLEmDP-4yyLZLTBXAIuKzdc7G1XvjIgM4FIOHdpY1yWHXdlmpmq0sUL54GpymOQDwFgMad8IS3YyV82R5aoaT2qGvuBmCeW1QUkeZmyfuojRPLjoDmpJxTbq&amp;__tn__=%2ANK-R">#Engajamundo</a>&nbsp;que dirige desde agosto o projeto “Engaja na Amazônia” que trabalha com o engajamento de jovens de comunidades tradicionais do rio Tapajós, dentre eles indígenas, com a esperança de mobilizá-los.</p> <p>As ameaças à sobrevivência do rio são imensas: o agronegócio, a indústria madeireira ilegal, a construção de portos e barragens e até mesmo a pressão sobre a propriedade de uma crescente indústria do turismo desordenado.</p> <p>Há razões mais do que suficientes para estarmos alerta e apoiar as comunidades indígenas na defesa de seus direitos e na luta por um desenvolvimento que seja saudável e sustentável. Grupos como o Projeto Saúde e Alegria, organização emblemática com base em Santarém, veem isso como seu objetivo principal.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/sonia tierra_2.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/sonia tierra_2.jpeg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>A proposta que surgiu da conversa entre Sônia e as lideranças femininas, #SurarasdoTapajós, foi a de realizar uma reunião no rio, uma hidroreunião, como assim foi denominada. Entre mergulhos no rio, as discussões foram conduzidas, algo inédito, resultando em uma intensa e poderosa conversa.</p> <p>A reunião começou na última luz do dia e durou até que a abóbada celestial se encheu de estrelas. A líder e candidata indígena, que está junto com Guilherme Boulos, líder do Movimento dos Trabalhadores Sem-Teto (MTST) e candidato a presidência do PSOL (Partido do Socialismo e Liberdade) para as próximas eleições de outubro, quis se cercar de uma dúzia de mulheres que, como ela mesma, empreenderam uma luta profunda contra as poderosas forças da exploração mineraria.</p> <p>As águas do rio, sagradas para as comunidades indígenas, exerceram seus poderes de revitalização e a conversa fluía com intimidade até o crepúsculo. Sônia, ou Soninha, como suas colegas defensoras gostam de chamá-la, falou do enorme desafio de ser a única candidata indígena na corrida presidencial e das dificuldades no centro de sua missão de defender as comunidades indígenas em uma esfera política que tradicionalmente as fez invisível.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Sonia en el agua2.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Sonia en el agua2.jpeg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Submersa na calmaria do rio e inspirada pela energia ancestral, Sônia falou de como a luta coletiva favorece a comunidade, de como eles devem não apenas se levantar em defesa das comunidades indígenas no Brasil, mas também devem lutar por um ecossistema estável, a conservação do rio e da floresta tropical. Como todos os povos indígenas sabem muito bem, ela disse, resistir é existir.</p> <p>Formando um círculo de corpos flutuando na água enquanto a última luz do dia descansava no horizonte, as mulheres falavam deste momento especial que estão vivenciando e como, apesar das dificuldades que enfrentam em um país com tremendo machismo, são protagonistas desta história, são capazes de lutar, de resistir, de contar novas narrativas.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/hidroreunión_o.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/hidroreunión_o.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Neste exercício revitalizante, em contato com um rio que reforça o poder do espírito ancestral, cada um virou a cabeça para uma estrela cadente, cuja trilha de ouro brilhou nas retinas por um instante que quase pareceu eterno.</p> <p>Foi um momento cósmico, que precedeu uma breve mas solene cerimônia de purificação em águas mornas, perfumadas com ervas preparadas de acordo com a prática ritual ancestral. Um momento de silêncio foi compartilhado, embora consciente da transcendência do momento em que a água se derramou de uma tigela ritual sobre as cabeças dos presentes, uma após a outra, acompanhada de palavras de purificação, palavras diferentes para cada bênção.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Ceremonia4_o-1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Ceremonia4_o-1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>A cerimônia chegou ao fim, enquanto a cumplicidade, anedotas e piadas retornavam ao círculo, como se alguém desejasse quebrar o gelo depois de testemunhar tal momento. A hidroreunião foi dissolvida harmoniosamente, com cada indivíduo tomando seu tempo para retornar para a beira da praia, para a normalidade da vida quotidiana, para o road-show da campanha eleitoral.</p> <p>As comunidades indígenas conhecem os significados da opressão, da violência e sabem que a luta coletiva pode contribuir para o crescimento da verdadeira democracia no Brasil, atualmente ameaçada por brutais digressões a um regime autoritário. Felizmente, muitas mulheres levantaram suas vozes contra a natureza arbitrária de um modelo econômico cruel que oprime, que exclui e mata. E elas estão lutando.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/plumas en el ríod_1.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/plumas en el ríod_1.jpeg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>Sônia Guajajara repete em sua campanha, sempre que tem a chance, que houve 518 anos de opressão, mas agora serão as mulheres, indígenas, negras, guerreiras, qualquer mulher com audácia e coragem, que terá a capacidade de defender uma democracia que hoje está tão ameaçada no Brasil. Elas sabem da importância de ganhar, para que uma nova história possa ser contada.</p><p>****</p><p>Tradução al Português: #<a href="https://www.facebook.com/SurarasDoTapajos/">Suraras Do Tapajós</a></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Francesc Badia i Dalmases Tue, 25 Sep 2018 22:54:13 +0000 Francesc Badia i Dalmases 119822 at https://www.opendemocracy.net Elecciones Brasil 2018: ¿Cómo combatir la desinformación en internet? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/elecciones-brasil-2018-c-mo-combatir-la-desinformac <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Existe una peligrosa polarización en la sociedad, y un proceso de desinformación, intensificado por las nuevas tecnologías y las redes digitales, que retroalimenta esa polarización. Si queremos elecciones justas y de calidad, debemos combatirla. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/elections-brazil-2018-how-to-tackle-misinformation-">English,</a><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/ariel-kogan-marcio-vasconcelos/recomenda-es-para-combater-desinforma-o-na-propagan"> Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/IMG_7560.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/IMG_7560.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Skyline de Sao Paolo al atardecer. Foto: Francesc Badia i Dalmases. All rights reserved</span></span></span></p><p>Por un lado, tenemos 3 mil millones de Reales (725 millones de USD) en recursos públicos provenientes de los fondos Electoral y Partidario, para ser usados ​​en las campañas electorales de partidos y candidatos. </p><p>Por otro, tenemos brechas legales y atajos que facilitan la diseminación de <em>fake news</em> con sofisticadas tecnologías, que pueden influenciar y desequilibrar el resultado de una elección.</p> <p>El año 2018 en Brasil está siendo un laboratorio para construir propuestas sistémicas para el perfeccionamiento del sistema de propaganda electoral en internet. </p><p>Es la oportunidad que los tomadores de decisiones, la sociedad civil organizada, los legisladores y los educadores tienen para identificar y tratar de solventar las fallas que permiten el flujo y los procesos de desinformación intencional y deshonesta.&nbsp;</p> <p>En la <a href="https://tecnologiaequidade.org.br/projects/desinformacao-em-eleicoes/">reciente investigación</a> presentada por el IT &amp; E (Instituto de Tecnología y Equidad), la organización identificó robots programados para simular el comportamiento humano en las redes sociales alimentados por infraestructuras y tecnologías de automatización. </p><p>También conocidas como <em>bots</em>, estas máquinas trabajan en la recolección de información, en la ejecución de acciones, en la creación de contenidos y en cómo simular ser un usuario de redes sociales, respondiendo e interactuando con personas reales.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">En las burbujas que generan las intersecciones entre políticos, organizaciones, instituciones y formadores de opinión pública alrededor de un determinado tema, los&nbsp;<em>bots</em>&nbsp;crean una ilusión de consenso espontáneo a gran escala.</p><p>En las burbujas que generan las intersecciones entre políticos, organizaciones, instituciones y formadores de opinión pública alrededor de un determinado tema - ya sea el aborto, la legalización de la marihuana, la reducción de la mayoría de edad o el porte de armas - los <em>bots</em> crean una ilusión de consenso espontáneo a gran escala. </p><p>Manipulan <em>Trending Topics</em>, ponen en marcha movimientos a través de su red de <em>robots </em>y facilitan que los usuarios humanos refuercen más adelante ese ecosistema.</p> <p>Antes incluso del inicio de que empezase el presente ciclo de campañas electorales, ya fue posible observar cómo los <em>bots </em>son capaces de aprovechar el contenido de determinados políticos, haciendo que algunos asuntos de interés en la burbuja de algunos precandidatos alcancen a votantes con formación política completamente contraria.</p> <p>Existen tecnologías y herramientas preparadas para muchas situaciones diferentes con el fin de aumentar la eficacia del impacto de estas acciones automáticas, tales como el uso de la inteligencia artificial para darles vida a los robots de comunicación sin ser reconocidos, y el uso de <em>deepfakes</em> - técnicas que permiten superponer imágenes y vídeos a los contenidos originales, creando imágenes, audios y vídeos falsos cada vez más difíciles de identificar.</p> <p>En este contexto, Brasil necesita definir una legislación específica para las propagadas electorales en Internet, que contemple el uso de datos personales en elecciones, herramientas de automatización de contenido, propaganda personalizada, herramientas de inteligencia artificial, noticias falsas, transparencia de tecnología, monitoreo externo, inversiones y apoyos. </p><p>Las autoridades, con la participación activa de la sociedad civil, deben mejorar el flujo de las denuncias bien fundamentadas. Es necesario que éstas sean más ágiles y que se conviertan en procesos judiciales, llegado el caso.</p> <p>Es necesario categorizar y distribuir a gran escala el chequeo de contenidos creados para generar desinformación. Implementar protocolos que faciliten una rápida diseminación del chequeo en las plataformas tecnológicas de investigación y redes sociales. </p><p>Google, Facebook y Twitter deben realizar esfuerzos tecnológicos para proporcionar respuestas y combatir algorítmicamente la distribución de la desinformación. </p><p>Es necesario actuar de manera drástica para reducir el alcance de la información falsa, eliminando los incentivos financieros. Y más: ampliar las sanciones contractuales de las infracciones.</p> <p>Será fundamental promover modelos de financiamiento más equilibrados, equitativos y transparentes, alentando al Tribunal Superior Electoral (TSE) a establecer la ejecución del fondo electoral y partidario usando <em>tokens </em>en una <em>blockchain</em> propia del Tribunal. </p><p>Esto aumentará la confianza en la financiación pública y su transparencia, ya que será posible rastrear el destino de los recursos públicos no sólo en las transferencias, sino también en su aplicación, con evidencias concretas que muestren que se han aplicado a los fines estipulados.</p><p class="mag-quote-left">En las elecciones de 2018 va a participar una parte significativa de la población brasileña que se verá impactada por los debates políticos en Internet.&nbsp;</p> <p>Además, son esenciales medidas que aseguren y refuercen el desarrollo intelectual y la alfabetización ciudadana desde las escuelas sobre cómo prevenir contra la desinformación, algo tan importante como el fortalecimiento del Periodismo con acciones que desarrollen la comunicación en medios y la verificación de hechos (<em>fact checking</em>) como medio de asegurar la calidad el debate público, reforzando la cultura de la verdad.&nbsp;</p> <p>En las elecciones de 2018 va a participar una parte significativa de la población brasileña que se verá impactada por los debates políticos en Internet. </p><p>En general, ya existe una fuerte incredulidad en relación al sistema de representatividad y a los políticos. </p><p>También existe una peligrosa división / polarización en la sociedad, y un proceso de desinformación, intensificado por las nuevas tecnologías y las redes digitales, que retroalimenta esa polarización.</p> <p>En ese contexto, se hace necesario fortalecer acciones de actores estratégicos para que los ciudadanos tengan herramientas para identificar contenidos legítimos que promuevan un mayor conocimiento y aseguren la calidad de las discusiones para lograr un proceso electoral más participativo, justo, transparente y ético.</p> <p>Entendemos que unas elecciones informadas y democráticas son aquellas que tienen como principio que los electores tengan acceso a información legítima sobre candidatos y sus propuestas, el derecho a no ser engañados por informaciones distorsionadas o falsas y, principalmente, el derecho a participar en el debate de ideas sin sufrir ataques de odio o intolerancia</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/brasil-contra-su-futuro">Brasil contra su futuro</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/leandro-monteiro-humberto-dantas/elecciones-locales-2016-en-brasil-qui-n-controlar">Elecciones locales 2016 en Brasil: ¿quién controlará 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Conflict Culture Democracy and government Equality Marcio Vasconcelos Ariel Kogan Tue, 25 Sep 2018 15:33:57 +0000 Ariel Kogan and Marcio Vasconcelos 119814 at https://www.opendemocracy.net "Los últimos guardianes": la lucha de los pueblos indígenas en Ecuador https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/joe-tucker-adam-punzano/los-ltimos-guardianes-la-lucha-de-los-pueblos-ind-genas-en <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La resistencia de las comunidades indígenas de Ecuador contra los consorcios petroleros extranjeros es una lucha que libran no solo por ellas, sino por todos los pueblos indígenas en el mundo. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/joe-tucker-adam-punzano/last-guardians-film-indigenous-people-s-fight-in-ecuador">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/lastguardiians.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/lastguardiians.png" alt="" title="" width="460" height="235" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manari Ushigua, rider político y espiritual de la comunidad Sapara en la provincia de Pastaza. Foto: Punzano/Tucker Archive. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>En el año 2015, tras presenciar las presiones de que son objeto los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana, decidimos ponernos manos a la obra y realizar el documental "Los últimos guardianes".</p> <p>Tres años más tarde, tras la preproducción, dos rondas de recaudación de fondos, el rodaje con las increíbles comunidades Sarayaku y Sapara y la posproducción, "Los últimos guardianes" acaba de salir en VOD y está disponible para los públicos de todo el mundo.</p> <p>Aquí están el <em>trailer</em> y la película completa en VOD:</p> <p><em><a href="https://vimeo.com/ondemand/thelastguardians">https://vimeo.com/ondemand/thelastguardians</a></em></p> <p>Nuestro objetivo al hacer la película ha sido contribuir a incrementar la conciencia internacional acerca de los desafíos que enfrentan las comunidades Sapara y Kichwa de Ecuador y, concretamente, de su prolongada resistencia contra la entrada de las compañías petroleras en sus territorios y sus esfuerzos por preservar su cultura en un mundo cada vez más globalizado.</p> <p>En términos más generales, buscamos llamar la atención sobre la cosmovisión y la cultura indígenas, que creemos que pueden ser de utilidad y ayuda para la comunidad internacional. </p><p>Tanto desde un punto de vista práctico como filosófico, su perspectiva ofrece una visión única de la actual lucha contra el cambio climático y de la prevención de la degradación ambiental en biomas clave como la Amazonía.</p> <p><strong>"Muchos piensan que nuestro mensaje es solo la visión Sapara, pero procede también del mundo de los sueños, del mundo espiritual... no estamos pensando solo en la cultura Sapara, estamos pensando en salvar y proteger el bosque." - <em>Manari Ushigua</em></strong></p> <p>Durante el rodaje de "Los últimos guardianes" trabajamos estrechamente con la comunidad Sapara de Llanchama Cocha y la comunidad Kichwa de Sarayaku, dos comunidades unidas por un pasado compartido, una lengua común - el Kichwa - y, ahora, su resistencia al consorcio petrolero de propiedad china Andres Petroleum, tras la <a href="http://amazonwatch.org/news/2016/0120-ecuador-to-sign-contracts-for-two-controversial-amazonian-oil-blocks">subasta ilegal</a> de los bloques petroleros 79 y 83 enenero de 2016.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Hablamos largo y tendido sobre su resistencia inquebrantable contra la entrada en su territorio de las compañías petroleras, su visión del mundo y el papel crucial que tienen las mujeres en la vanguardia de su lucha.</p> <p>Nuestra estancia con los Sapara y los Kichwa en la densa jungla de la provincia de Pastaza nos permitió trabajar con distintos miembros de ambas comunidades, incluido el líder espiritual y político de la nación sapara, Manari Ushigua, su hermana Gloria, presidenta de la La Asociación de Mujeres Sapara, Patricia Gualinga, Directora de Relaciones Internacionales de Sarayaku, entre otros. </p><p>Nos impresionaron en gran manera. Hablamos largo y tendido sobre su resistencia inquebrantable contra la entrada en su territorio de las compañías petroleras, su visión del mundo y el papel crucial que tienen las mujeres en la vanguardia de su lucha.</p> <p>También estuvimos rodando en la deforestada ciudad petrolera de Nueva Loja, al norte de los territorios de los Sapara y los Kichwa, donde Texaco y luego Chevron iniciaron las perforaciones en Lago Agrio en los años 1970. </p><p>La experiencia allí - muy aleccionadora - fue de contraste total con la de la selva en conservación.</p><p>Realizamos entrevistas con las comunidades afectadas de la región que han experimentado de primera mano los efectos de la contaminación por extracción de petróleo.</p> <p>Con representantes del Frente de Defensa de la Amazonía - organización que representa a la población local en su lucha contra Chevron -, analizamos en la película el impacto general de la extracción directa y derivada de petróleo. </p><p>Está claro que en los casos de Nueva y Coca, las consecuencias de la explotación petrolera continúan afectando de manera nefasta la vida de los lugareños, incluso décadas después de las perforaciones de Texaco/Chevron - entre ellas, un alto índice de cáncer por consumo de agua contaminada y otros problemas de salud.</p> <p>Combinando imágenes de entrevistas extensas con escenas de la vida cotidiana en el bosque - de caza, pesca, trabajo agrícola y ceremonias -, "Los últimos guardianes" ofrece una visión privilegiada de la vida en esas comunidades y sirve a la vez de vehículo para hacer llegar su voz a un público amplio y global.</p> <p>Esperamos que la película contribuya a que la comunidad internacional tome buena nota de los mensajes que lanzan las comunidades indígenas, a dar impulso al movimiento creciente de apoyo hacia ellas y a ponerse a trabajar para implementar algunos de los cambios clave que son imprescindibles no solo para preservar sus territorios, sino para conservar este planeta que es de todos.</p> <p><em>Suscríbanse a nuestra lista de correo para estar al día de novedades y próximas proyecciones en: <a href="https://www.lastguardiansfilm.com/">https://www.lastguardiansfilm.com/</a></em><span><em><br /></em> <br /> </span></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/gerard-coffey/elecciones-en-ecuador-cambio-o-descanso">Ecuador después de Correa: ¿cambio o relajación?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/felipe-lagos-rojas-centro-de-investigaci-n-y-defensa-del-sur/chile-criminaliza-los">Chile criminaliza a los defensores de la tierra y el agua mapuches</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/tamara-pearson/ya-no-hay-agua-para-los-ind-genas-en-m-xico-se-la-est-n-robando">Ya no hay agua para los indígenas en México: se la están robando</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Ecuador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Ecuador Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Indigenous People Adam Punzano Joe Tucker Mon, 24 Sep 2018 12:38:37 +0000 Joe Tucker and Adam Punzano 119797 at https://www.opendemocracy.net Intervención militar en Venezuela: China importa https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/juan-francisco-lobo/intervenci-n-militar-en-venezuela-china-importa <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La solución a la crisis en Venezuela yace en China.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/juan-francisco-lobo/military-intervention-in-venezuela-china-matters"> English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/maduro_china.jpg_1718483347_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/maduro_china.jpg_1718483347_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="314" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Nicolás Maduro y Xi Jinping durante la visita del presidente venezolano a Pekín el 15 de septiembre de 2015. Foto: @NicolasMaduro. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p>Dos semanas atrás, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, sorprendió al mundo con sus francas palabras sobre la posibilidad de una intervención militar para detener la continuada crisis humanitaria y política en Venezuela. Hablando desde la ciudad colombiana de Cucuta, ubicada en la frontera con Venezuela, el Secretario General <a href="https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/oas-chief-threatens-military-force-against-venezuela/2018/09/15/158e5b3e-b8a7-11e8-ae4f-2c1439c96d79_story.html?noredirect=on&amp;utm_term=.9401fa036340)">declaró</a>: “Con respecto a una intervención militar para derrocar al régimen de Nicolás maduro, pienso que ninguna opción debe descartarse”. (<a href="https://cnnespanol.cnn.com/video/luis-almagro-intervencion-venezuela-sot-conclusiones-cnnee/">Aclaró luego</a> que no se estaba refiriendo a ataques armados, agresión o intervenciones ilegítimas, sino solo a acciones de conformidad a los principios del derecho internacional)</p> <p>Hace un año atrás, el escritor de democraciaAbierta, Matt Ferchen, Profesor Asociado en la Universidad Tsinguah en Beijing, <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/matt-ferchen/can-china-help-fix-venezuela">publicó un agudo análisis</a> de la crisis venezolana titulado “¿Puede China ayudar a arreglar a Venezuela?”. </p><p>En medio de una crisis política y financiera que ha resultado en migraciones masivas de venezolanos a lo largo de las Américas – el tipo de migración que en el pasado ha motivado intervenciones militares en otros lugares, tal como la invasión de Camboya por parte de Vietnam en 1978 – Ferchen intentó relevar la importancia de un actor que es usualmente olvidado cuando se discute el problema de Venezuela: China.</p><p>De este modo, sostuvo: “Considerando la poca fuerza que han tenido los esfuerzos regionales y multilaterales para lidiar con Venezuela, y a la vista de los préstamos masivos a cambio de petróleo que China otorga a Venezuela, el rol de Beijing debe ser entendido y escrutado de manera más cuidadosa”.&nbsp; </p> <p class="mag-quote-center">Durante los últimos años China ha transferido a Venezuela más de $60 mil millones en préstamos garantizados con petróleo, y decenas de miles de millones más en otros acuerdos de inversión.</p> <p>En efecto, durante los últimos años China ha transferido a Venezuela más de $60 mil millones en préstamos garantizados con petróleo, y decenas de miles de millones más en otros acuerdos de inversión, los últimos de los cuales fueron conseguidos por Nicolás Maduro durante su última visita a Beijing el pasado 15 de septiembre, en el mismo día en que el Secretario General <a href="https://www.reuters.com/article/us-china-venezuela/china-makes-no-mention-of-new-funds-for-venezuela-in-maduro-visit-idUSKCN1LU1EV">Almagro entregaba su advertencia</a> a las autoridades venezolanas. Ferchen concluye que “los préstamos chinos han cargado a Venezuela con deudas y deberes de exportación de petróleo insostenibles”. ¿Qué sucederá si, y cuando, Venezuela no pueda cumplir sus compromisos financieros con China? </p> <p>116 años atrás, en 1902, Venezuela se encontraba en un aprieto similar. Deudas impagas con los Imperios Británico y Alemán llevaron a estos dos colosos a establecer un bloqueo naval del país caribeño. Lo único que se interponía entre las tropas de desembarco europeas y las costas de Venezuela fue la oposición tajante del gobierno de Estados Unidos, por entonces liderado por Theodore Roosevelt.</p><p>De acuerdo a lo que luego sería conocido como el “Corolario Roosevelt” de la Doctrina Monroe, Roosevelt declaró en su discurso del Estado de la Unión de 1904 que “en el Hemisferio Occidental la adhesión de los Estados Unidos a la Doctrina Monroe puede forzar a los Estados Unidos, aunque reacio, <a href="https://books.google.cl/books/about/Destined_for_War.html?id=xbL-vQAACAAJ&amp;redir_esc=y">en casos flagrantes de tal injuria o impotencia, a ejercer un poder de policía internacional</a>”. </p> <p>Hoy, incluso si Venezuela se declarase en imposibilidad de pagar, el escenario descrito sería difícilmente posible. No sólo ha sido abandonada esta diplomacia de las cañoneras tras la criminalización de la guerra de agresión durante el siglo XX, sino que los EE.UU. además han abandonado completamente su rol como líder del Hemisferio Occidental que pagaron tan caro por construir, habiendo sido los esfuerzos del Presidente Obama por reestablecer relaciones con Cuba un mero veranito de San Juan.</p><p class="mag-quote-center">Durante las últimas décadas China ha asegurado varias cabezas de playa estratégicas a lo largo de las Américas.</p><p>En consecuencia, durante las últimas décadas China ha asegurado varias cabezas de playa estratégicas a lo largo de las Américas, incluyendo entre otros, en Nicaragua, donde un nuevo canal está siendo construido para poner fin a más de un siglo de hegemonía norteamericana sobre el paso entre el Atlántico y el Pacífico; en Chile y Perú, donde la presencia china en la industria minera se extiende rápidamente; y, por supuesto, en Venezuela, con la política de préstamos a cambio de petróleo que ha mantenido a un régimen moribundo respirando por algunos años más. </p><p>Esta creciente presencia en el Hemisferio Occidental no es sino un capítulo más del plan chino de largo plazo para obtener la hegemonía global, en adición a sus inversiones extendidas a lo largo de toda África, y al ambicioso plan “<a href="https://www.theguardian.com/cities/ng-interactive/2018/jul/30/what-china-belt-road-initiative-silk-road-explainer">One Belt One Road</a>” para controlar las rutas internacionales de comercio entre Asia y Europa.</p><p class="mag-quote-center">La posibilidad de que China intervenga militarmente en Venezuela como su acreedor parece alejada en el presente, debido al antiguo compromiso de China para con el principio de no intervención.</p><p>Y sin embargo, la posibilidad de que China intervenga militarmente en Venezuela como su acreedor parece alejada en el presente, debido al antiguo compromiso de China para con el – extremadamente práctico – principio de no intervención en los asuntos internos de otras naciones, así como por razones estratégicas. </p><p>Según Ferchen, al menos en el corto plazo, “China puede ver el caótico status quo en Venezuela como una apuesta más segura para recibir los pagos por sus préstamos y asegurar futuros embarques de petróleo – sin mencionar para preservar sus cercanos vínculos interestatales – que una transición hacia un gobierno diferente y posiblemente liderado por la oposición”.</p> <p>Más aún, cualquier opción militar debe ser analizada con el mayor de los cuidados en atención a la prohibición del uso de la fuerza consagrada en el artículo 2(4) de la Carta de la ONU. Lo que antiguamente se conocía como “intervención humanitaria” hoy ha sido <a href="http://www.un.org/en/development/desa/population/migration/generalassembly/docs/globalcompact/A_RES_60_1.pdf">remozada por la comunidad internacional</a> como la doctrina de la “responsabilidad de proteger”. Ambas nociones son en último término tributarias de la tradición de la <a href="http://www.tirant.com/mex/libro/teoria-y-practica-de-la-intervencion-humanitaria-en-la-tradicion-de-la-guerra-justa-juan-francisco-lobo-fernandez-9788490866955">Guerra Justa</a>, la cual establece ciertos criterios que deben ser cumplidos antes de recurrir a la fuerza armada: justa causa, legítima autoridad, recta intención, último recurso y proporcionalidad.</p> <p>Aplicando estos criterios a Venezuela, se obtiene que varios de ellos no son satisfechos. Es cierto, se han cometido crímenes de lesa humanidad en Venezuela por parte del gobierno, como lo ha <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-05-29/oas-panel-accuses-maduro-government-of-crimes-against-humanity">denunciado recientemente la OEA</a>. Esto ya equivale a una justa causa de acuerdo a los estándares internacionales.</p><p>Sin embargo, los demás criterios parecen débiles en el mejor de los casos. Incluso con la abierta oposición de Almagro al régimen de Maduro, sería apresurado concluir que la OEA – o cualquier otra organización internacional a ese respecto – ha dado su consentimiento como legítima autoridad para el uso de la fuerza en Venezuela. Además, una recta intención sólo puede determinarse <em>ex post facto. </em></p> <p class="mag-quote-center">El poderío financiero de China podría influenciar a su deudor para que éste implemente las reformas necesarias para detener el caos político en el país y la crisis de migrantes en la región.</p><p>Los requisitos más problemáticos son los de último recurso y proporcionalidad, y ambos tienen que ver con la influencia que China ejerce sobre Maduro. En términos de proporcionalidad, los costos de intervenir militarmente en un país aliado de China sin el consentimiento de ésta última pueden ser catastróficos en el largo plazo, y exceder largamente los beneficios que podrían derivarse. En cuanto al último recurso, todavía existe la posibilidad de que el poderío financiero de China pueda influenciar a su deudor para que éste implemente las reformas necesarias para detener el caos político en el país y la crisis de migrantes en la región.</p> <p>Al final del día, la solución a la crisis en Venezuela yace en China. Así como Rusia podría – pero no quiere – ejercer la presión necesaria sobre Assad para <a href="https://www.opendemocracy.net/juan-francisco-lobo/make-russia-great-again-aleppo-and-plea-from-another-world">detener el baño de sangre en Siria</a>, la clave para detener la crisis humanitaria y política en Venezuela la tienen los chinos. </p><p>De este modo, Ferchen concluye que “Beijing, en breve, debe tener una aproximación más responsable en su relación con Caracas”, como una de las primeras pruebas que China debe enfrentar para ganarse el título de un verdadero líder mundial. Un buen primer paso sería dejar de suministrar a Maduro hasta que éste dé garantías reales, no sólo de solvencia financiera, sino también de gobernabilidad.</p> <p>Tal como la crisis de 1902 pasó a la historia como uno de los momentos en que la hegemonía de EE.UU. en el hemisferio Occidental fue puesta a prueba y salió triunfante, la crisis venezolana de 2018 puede ser una oportunidad valiosa para que China defina el tipo de liderazgo mundial que quiere conducir en el siglo XXI.</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/matt-ferchen/puede-china-ayudar-venezuela">¿Puede China ayudar a Venezuela?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Conflict Democracy and government Economics International politics Juan Francisco Lobo Mon, 24 Sep 2018 12:20:01 +0000 Juan Francisco Lobo 119796 at https://www.opendemocracy.net Quem decide sobre o corpo de Janaina? Um caso de esterilização forçada no Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jessica-carvalho-morris/quem-decide-sobre-o-corpo-de-janaina-um-caso-de-esteriliza <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Quem decide sobre o corpo de uma mulher? Quem determina se uma mulher deve ser permanentemente esterilizada? &nbsp;Cabe a mulher essa decisão? Ou cabe ao judiciário decidir sobre o corpo dela? <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jessica-carvalho-morris/el-cuerpo-de-janaina">Español</a>, <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/jessica-carvalho-morris/who-decides-over-janaina-s-body-case-of-forced-sterilizati">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/surgerypixabay_0_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/surgerypixabay_0_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="330" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Pixabay. Dominio Público.</span></span></span>Quem decide sobre o corpo de uma mulher? Quem determina se uma mulher deve ser permanentemente esterilizada?&nbsp; Cabe a mulher essa decisão? Ou cabe ao judiciário decidir sobre o corpo dela? A opinião dela deve ser levada em consideração? Essa mulher deve ser ouvida?</p> <p>Essas perguntas podem soar ultrapassadas, de um passado distante quando agências federais americanas esterilizaram mulheres indígenas sem seu consentimento na Califórnia nos anos 1900, ou quando mulheres foram esterilizadas à força durante o regime nazista, ou mais recentemente, durante a ditadura de Fujimori no Peru onde mulheres indígenas e camponesas foram compulsoriamente esterilizadas.</p><p class="mag-quote-center">A esterilização forçada não é um problema do passado. Continua acontecendo em várias partes do mundo e até mesmo sob o manto da legalidade do Estado de Direito.</p> <p>No entanto, a esterilização forçada não é um problema do passado. Continua acontecendo em várias partes do mundo e até mesmo sob o manto da legalidade do Estado de Direito. Em 2018, um juiz em Mococa, uma pequena cidade de São Paulo, mandou que Janaina Quirino fosse esterilizada compulsoriamente. </p><p>O juiz baseou sua decisão no pedido feito pelo promotor de justiça para que o Município de Mococa fosse compelido a realizar a laqueadura tubária de Janaina e que ela fosse submetida “a tal procedimento mesmo contra a sua vontade”. O promotor argumentou que Janaina era pobre, dependente de drogas e já tinha cinco filhos de quem não podia cuidar. </p><p>Ele afirmou ainda que seu estilo de vida poderia levar ao aumento de “sua prole de forma irresponsável e não planejada” e disse que por causa de sua condição ela “não demonstra discernimento para avaliar as consequências de uma gestação.” Antes de tomar a decisão, o juiz determinou que Janaina fosse avaliada por enfermeiros, assistentes sociais e que fosse feita uma avaliação psicológica. </p><p>Eles opinaram a favor da esterilização tomando por base suas tentativas anteriores de usar contraceptivos, o número de filhos que ela tinha, a “situação complexa ... a qual não lhe permitiria cuidar de outro bebê” e sua dependência de drogas, concluindo que ela “não demonstra as condições mínimas de fornecer cuidados adequados para um bebê”. </p><p>Baseado nessa documentação e após negar os recursos do Município, o juiz determinou que Janaina fosse esterilizada no momento do parto já que um dos laudos médicos constatou que a mesma estava gravida, o qual impedia a realização imediata da esterilização. Assim, em fevereiro de 2018, Janaína deu à luz e teve seus tubos ligados. Ela foi permanentemente esterilizada. Durante todo o caso, ela nunca foi interpelada diretamente pelo juiz sobre seu desejo de se esterilizar. Ela nunca foi ouvida. </p> <p>Três meses depois de Janaina ser esterilizada, a 8ª. Câmara do Tribunal de Justiça decidiu de forma unânime que a sentença do juiz de primeira instância era inconstitucional por “promover a esterilização eugênica,” e porque a natureza compulsória do procedimento violava seus direitos humanos. Infelizmente, a decisão chegou tarde demais para impedir que Janaina fosse esterilizada à força. </p> <p class="mag-quote-center">A voz de Janaina foi suprimida, silenciada e desconsiderada, escondida pelas “vozes altas” que afirmavam saber o que é melhor para ela.</p><p>O caso de Janaina exemplifica muitos aspectos problemáticos do sistema de justiça brasileiro. Ela foi tratada como ré, sem condições de tomar decisões sobre seu próprio corpo, nem sequer teve advogado e nunca foi ouvida pelo juiz. Advogados, médicos, assistentes sociais, os especialistas do sistema jurídico foram os únicos ouvidos, foram os que tomaram a decisão sobre o seu corpo.</p> <p>Não é que Janaina não pudesse falar; é que sua voz simplesmente não foi ouvida, foi sufocada e silenciada. Apenas as vozes “hegemônicas” e “altas” (vozes que são acatadas, validadas e amplificadas) foram ouvidas; as vozes do promotor, da equipe médica, dos assistentes sociais e do juiz. </p><p>A voz de Janaina foi suprimida, silenciada e desconsiderada, escondida pelas “vozes altas” que afirmavam saber o que é melhor para ela. </p><p>É como se Janaina nem sequer fosse considerada uma pessoa com direitos (direitos humanos, direitos civis e/ou direitos das mulheres), direito a recursos materiais e reconhecimento social às suas subjetividades, identidades, epistemologias e espiritualidades.</p><p class="mag-quote-center">Ela sofreu múltiplas opressões (de raça, classe, gênero) e foi essa intersecção de opressões que resultou na decisão judicial de esteriliza-la compulsoriamente.</p><p>É como se atos de apropriação sobre seu corpo fossem (e são) permitidos; outros podem tomar decisões por ela; ela pode ser esterilizada “mesmo contra sua vontade”. Seu corpo pode ser utilizado pelo estado da maneira que julgue adequada. Janaina era pobre demais, negra demais, dependente de drogas demais e mulher demais para que sua voz fosse ouvida. </p> <p>Ela sofreu múltiplas opressões (de raça, classe, gênero) e foi essa intersecção de opressões que resultou na decisão judicial de esteriliza-la compulsoriamente. </p><p>Para enfatizar este ponto, pode-se simplesmente perguntar se o judiciário teria se apropriado do seu corpo da mesma maneira se ela fosse um homem, rico e branco. Ou seja, se ela fosse homem, ter-se-ia perguntado quantos filhos ele poderia ter antes de ser esterilizado? </p><p>Se ela fosse branca, o promotor teria intervindo para esterilizá-la? Se ela fosse uma mulher de classe alta, ela teria tido acesso a um advogado? </p> <p>Fica claro então que para o aparato judicial de Mococa, Janaina não possuía/e não possui direitos, subjetividades, identidades, espiritualidades e epistemologias dignas de serem reconhecidas e seu corpo poderia ser apropriado, alienado e compulsoriamente esterilizado sob o manto do Estado de Direito. </p><p>Isto é o que eu categorizo de fascismo sobre o corpo (expandindo o trabalho de Boaventura de Sousa Santos sobre as cinco formas de fascismo social) que ocorre quando atores sociais através de mecanismos legais, financeiros, militares ou quaisquer outras formas de manipulação, coação, e/ou imposição, controlam fisicamente o corpo de outro(a) ator(a) contra sua vontade e/ou interesse. </p><p>Eu estou, é claro, pensando na decisão judicial sobre o corpo de Janaina, uma decisão de esteriliza-la permanentemente desconsiderando sua vontade e interesse. </p><p class="mag-quote-center">Enquanto o aparato judicial brasileiro continue reproduzindo um sistema sexista, classista e racista, essas opressões históricas continuarão trabalhando de forma interconectada para negar a todas as Janainas sua humanidade.</p><p>No entanto, também estou me referindo às decisões tomadas por parlamentares (majoritariamente homens) ou pelo poder judiciário (ainda majoritariamente composto por homens) de proibir mulheres de abortarem, coibir a pessoas transgênero de interpretar determinadas tipos de personagens em peças teatrais, como também colocar barreiras para que estes façam cirurgias de redesignação sexual (CRS), condenar o trabalho das profissionais do sexo, etc. Assim, é por meio da aplicação do fascismo sobre o corpo que o aparato judicial tão facilmente dispõe do corpo de Janaina.</p> <p>Desta forma, e enquanto o aparato judicial brasileiro continue reproduzindo um sistema sexista, classista e racista, essas opressões históricas continuarão trabalhando de forma interconectada para negar a todas as Janainas sua humanidade. </p><p>Desde que o caso de Janaina se tornou conhecido, fez-se público também um outro caso onde o mesmo promotor e o mesmo juiz em Mococa decidiram sobre o corpo de pelo menos mais uma mulher, Tatiane Dias, usando os mesmos argumentos e seguindo o mesmo procedimento. Assim, enquanto apenas as vozes “altas e hegemônicas” do promotor, dos assistentes sociais, da equipe médica e do juiz forem consideradas relevantes, a voz de Janaina continuará sem ser ouvida. </p><p>Enquanto o conhecimento científico prevaleça sobre a experiência, a compreensão e o conhecimento de Janaina, a voz dela continuará sendo desconsiderada. Enquanto continuarmos a produzir pessoas como inexistentes, enquanto continuarmos a ter respostas diferentes para as perguntas “quem conta como humano? Quais vidas contam como vidas?” (Butler, 2008, p. 10), continuaremos reproduzindo uma sociedade injusta e perpetuando o fascismo sobre o corpo.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Culture Democracy and government Equality Ideas Jessica Carvalho Morris Fri, 21 Sep 2018 11:09:51 +0000 Jessica Carvalho Morris 119772 at https://www.opendemocracy.net #CrisisEnNicaragua: la represión está creando una ola migratoria https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/crisisennicaragua-la-represi-n-est-creando-una-ola-migratoria <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Nicaragua está protagonizando, tras Venezuela, una segunda ola migratoria en la región provocada por razones políticas y económicas. Después de 155 días de protestas, estamos ante otra crisis sin precedentes: la migración de miles de nicaragüenses. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/crisisennicaragua-government-repression-is-creating-migratory-wa">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p dir="ltr"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/managua.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/managua.jpg" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p dir="ltr">Después de Venezuela, Nicaragua está protagonizando la segunda crisis migratoria en la región provocada por razones políticas y económicas.</p><p dir="ltr">Los más de 155 días de protestas contra el régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo reclamando su salida del poder han desatado una crisis sin precedentes: la migración de miles de nicaragüenses en lo que parece una consecuencia inevitable en esta ecuación de violencia, represión indiscriminada y contracción de la economía.&nbsp;</p><p>Según la Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos, se produjeron 448 muertos en los primeros 100 días de la crisis, y aunque las cifras oficiales son mucho más reducidas, lo cierto es que cerca del 20% de la población nicaragüense, calculada en 6.1 millones de habitantes, vive ya en el extranjero. </p><p>Esta importante diáspora no es nueva, ciertamente, tiene un largo recorrido histórico, pero en los últimos meses una nueva oleada de migrantes se está consolidando, con 200 solicitudes diarias de asilo en Costa Rica, según ACNUR. Desde que estalló la crisis en Managua se han recibido más de <a href="https://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/471079-migracion-nicaragua-costa-rica-crisis/">23.000 solicitudes de asilo en Costa Rica</a>.</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Desde que estalló la crisis en Managua se han recibido más de 23.000 solicitudes de asilo en Costa Rica.&nbsp;</p><p dir="ltr"><strong>Los jóvenes son los que más están migrando</strong></p><p dir="ltr">La represión de la protesta ha caído con todo su peso sobre los jóvenes, en su mayoría estudiantes y activistas que protagonizaron principalmente las movilizaciones, y que se han convertido en el blanco de grupos paramilitares que han resurgido a raíz de las protestas y operan a la sombra del gobierno de Ortega. </p><p dir="ltr">Son desgarradoras las historias de disparos y asesinatos por parte de encapuchados en motos que se han divulgado en las redes, cuya clara misión no es otra que silenciar e intimidar a los protagonistas de las movilizaciones en contra del régimen.&nbsp;</p><p dir="ltr">Además de Costa Rica, Panamá es el destino que más está acogiendo esta migración de jóvenes entre 16 y 25 años, que buscan mejores oportunidades para sobrevivir a la represión y a la falta de oportunidades. Así, es evidente la intención de silenciar o expulsar a aquellos jóvenes que osan levantarse contra del régimen de Ortega, mientras la ayuda internacional, como suele pasar en estos casos, sigue siendo lenta y se alarga en la etapa de búsqueda de consensos. </p><p dir="ltr">Pero los avisos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) y de ACNUR no dejan lugar a dudas: estamos a las puertas de otra crisis migratoria potencialmente devastadora.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Son desgarradoras las historias de disparos y asesinatos por parte de encapuchados en motos que se han divulgado en las redes.</p><p dir="ltr"><strong>La xenofobia no se hace esperar</strong></p><p dir="ltr">Una de las principales consecuencias de estas migraciones es la xenofobia que se desata al otro lado de las fronteras. En San José de Costa Rica, con gritos como el de ¡<a href="https://www.univision.com/noticias/xenofobia/fuera-nicas-la-llegada-masiva-de-nicaraguenses-a-costa-rica-se-topa-con-una-escalada-de-xenofobia-y-confusion">Fuera nicas</a>! y la exigencia al presidente Carlos Alvarado Quesada de cerrar las puertas a los migrantes nicaragüenses, grupos asociados a ideologías de extrema derecha y barras bravas de fútbol encarnan el síntoma de cómo, si no se maneja la crisis, la migración masiva genera tensiones de exclusión y xenofobia en los puntos de destino.</p><p dir="ltr">Se trata de un efecto de xenofobia regional creciente que produce un efecto contagio, ya que en países como Brasil y Colombia proliferan grupos que rechazan agresivamente la migración venezolana, o Ecuador y Perú, que por temor al desbordamiento empiezan a intentar frenar la presión migratoria en sus fronteras.&nbsp;</p><p dir="ltr">Es un fenómeno de odio y potencial violencia que, si no se maneja políticamente, es extremadamente peligroso, y debe monitorearse para que no quede fuera de control. Ya se han identificado espirales de noticias falsas que señalaban que los nicaragüenses estaban recibiendo privilegios en Costa Rica, o que estaban quemando banderas de este país.&nbsp;</p><p dir="ltr">La xenofobia es fácilmente manipulable por parte de grupos con agendas agresivas, y tiene una gran facilidad para propagarse, aumentar la tensión y provocar la exclusión de los migrantes. La xenofobia da argumentos a los que buscan la represión y la “mano dura” contra el extranjero, algo tan querido por las fuerzas de tendencia autoritaria.</p><div class="mag-quote-center">La xenofobia da argumentos a los que buscan la represión y la “mano dura” contra el extranjero, algo tan querido por las fuerzas de tendencia autoritaria.</div><div><strong><br /></strong></div><div><div><strong>La represión sigue expandiendo el miedo</strong></div><div>Una de las consecuencias buscadas por la represión es provocar el miedo de los que no están conformes con el régimen, provocando que los ciudadanos se planteen la idea de migrar, como ocurre hoy en Nicaragua. Ante ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros y violencia sexual, que componen el universo de las denuncias que circulan todos los días en este país , la presión para salir es cada vez más intensa.&nbsp;</div><div>Nicaragua parece encontrarse en un callejón sin salida ante la negativa de Ortega, después de 11 años, de mantenerse en el poder a pesar de este estallido social y masivo rechazo a su gobierno.</div><div>Parecería como si hubiese aprendido la lección de su colega venezolano, Nicolás Maduro, que ante la ola de protestas desencadenó una represión sangrienta que trae como consecuencia la huída de todos aquellos inconformes, quedándose en el país con los ciudadanos afectos al régimen que, llamados a las urnas, siempre votarán por él.</div><div>Si el miedo y la represión no empiezan a menguar, la crisis migratoria no hará más que aumentar. Esta ola migratoria empieza ya a tener repercusiones importantes en la región, y no puede quedar confinada a un problema Centroamericano.&nbsp;</div></div><div class="mag-quote-center">Si el miedo y la represión no empiezan a menguar, la crisis migratoria no hará más que aumentar.</div><div>La xenofobia creciente adquiere ya dimensión regional y empieza a generar perversas tendencias, entre las que la proliferación de discursos de odio incide muy negativamente la dinámica democrática en América Latina. Da alas a los partidarios de acciones autoritarias contrarias a la solidaridad que nuestros países deben tener con sus hermanos que huyen perseguidos políticamente, o simplemente empujados por el hambre, en busca de un rayo de esperanza y de futuro.&nbsp;</div><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/sosnicaragua-lo-que-debes-saber-sobre-la-represi-n-en-nicaragua">#SOSNicaragua: Lo que debes saber sobre la represión en Nicaragua</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/crisisenargentina-lo-que-necesitas-saber-hoy">#CrisisEnArgentina : lo que necesitas saber hoy</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Nicaragua </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Nicaragua Democracy and government Nicaragua Crisis ortega migración DemocraciaAbierta Thu, 20 Sep 2018 17:02:23 +0000 DemocraciaAbierta 119765 at https://www.opendemocracy.net