DemocraciaAbierta https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/19339/all cached version 19/11/2018 13:56:12 en ¿Cómo la legalización de la marihuana en Canadá impacta en América Latina? https://www.opendemocracy.net/parker-asmann/la-marihuana-legal-en-canad-impacta-en-am-rica-latina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los países Latinoamericanos exlporan la legalización o despenalización de algunos narcóticos, pero el consenso general sobre el problema global de la droga sigue inclinándose hacia la prohibición. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/parker-asmann/how-canada-marijuana-legalization-impacts-on-latin-amemerican-drug-p">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Cannabis-Trimmer-Wearing-Socks.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Cannabis-Trimmer-Wearing-Socks.jpg" alt="" title="" width="460" height="276" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Image: http://wantcannabis.ca/#!/item/91438 All rights reserved</span></span></span></p> <p>El uso recreativo de marihuana es ahora oficialmente legal en Canadá, y aunque es improbable que ese cambio tenga un impacto importante en el mercado negro de Latinoamérica, podría precipitar un cambio hacia políticas internacionales de drogas más progresistas.</p> <p>El 17 de octubre, Canadá se convirtió en el segundo país del mundo que&nbsp;<a href="https://www.canada.ca/en/services/health/campaigns/cannabis.html">legaliza</a>&nbsp;completamente el uso recreativo de la marihuana.</p> <p>En junio de 2018, los legisladores del país norteamericano&nbsp;<a href="https://globalnews.ca/news/4282677/pot-bill-senate-passes/">aprobaron</a>&nbsp;el&nbsp;<a href="https://www.parl.ca/DocumentViewer/en/42-1/bill/C-45/royal-assent">proyecto de ley C45</a>&nbsp;antes de que la legalización de la marihuana entrara en vigencia oficialmente este mes de octubre. Canadá es el país de la región que más recientemente legaliza el consumo recreativo de marihuana luego de que&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/informe-senala-que-futuro-de-la-marihuana-legal-en-uruguay-es-positivo-a-pesar-de-las-dificultades/">Uruguay</a>&nbsp;se convirtiera en el primero en diciembre de 2013 antes de iniciar las ventas legales en diciembre de 2017.</p><p> Varios estados en Estados Unidos también legalizaron la marihuana pese a la prohibición federal, y otros países de la región se encuentran&nbsp;<a href="https://www.nbcchicago.com/news/national-international/Mexico-Interior-Secretary-Legalization-Recreational-Marijuana-487529281.html">debatiendo propuestas</a>&nbsp;para permitir el uso medicinal o&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/despenalizacion-de-la-droga-en-argentina-podria-tirar-estadisticas-oficiales-por-la-borda/">despenalizar</a>&nbsp;el uso personal.</p> <p>Después de sancionado el proyecto de ley, la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDD) señaló en un&nbsp;<a href="https://www.unodc.org/unodc/en/press/releases/2018/statement-attributable-to-the-unodc-spokesperson-on-canadas-cannabis-act.html">comunicado</a>&nbsp;en junio que lamentaba la decisión de Canadá de legalizar el uso recreativo de la marihuana, pues este &nbsp;“afecta el marco internacional de control legal sobre las drogas”.</p> <p>Por otro lado, la ministra de justicia de Canadá Jody Wilson-Raybould calificó la decisión de “hito histórico” en un&nbsp;<a href="https://twitter.com/puglaas/status/1009216425507151872?lang=en">tuit</a>&nbsp;de junio.</p> <p>“Esta legislación ayudará a proteger a nuestros jóvenes de los riesgos del cannabis a la par que les quita las ganancias a los criminales y al crimen organizado”, agregó.</p> <h3><strong>Impacto en el mercado negro en Latinoamérica</strong></h3> <p>Es poco probable que la legalización de la marihuana en Canadá tenga un efecto importante en el mercado negro latinoamericano, en particular en México y Colombia, históricamente dos de los principales proveedores de la demanda de marihuana en Norteamérica.</p> <p>La marihuana mexicana tradicionalmente surtió la demanda del mercado estadounidense en medio de la prohibición contra las drogas en la jurisdicción federal. En contraste, mucha parte de la marihuana en el mercado negro de Canadá viene de cultivadores caseros del país y más recientemente del norte de Estados Unidos cerca de la frontera Estados Unidos-Canadá o a lo largo de esta, como Washington y&nbsp;<a href="https://www.oregon.gov/olcc/marijuana/Documents/Rules/OAR_845_025_2800_SalesLimits_TEMP.pdf">Oregon</a>, donde se legalizó la marihuana.</p> <p>“La legislación del cannabis en Canadá no tendrá un efecto mayor en los mercados negros de México, porque la mayoría del cannabis mexicano que va hacia el norte se queda en Estados Unidos”, dijo a InSight Crime Lisa Sánchez, directora del programa para Latinoamérica en la Fundación Transformar la Política de Drogas. “No estoy segura de que notemos una reducción de los cultivos ilícitos ni de la violencia en México”.</p><p class="mag-quote-center">Los grupos del crimen organizado en Latinoamérica, en particular en México, se han&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/legalizacion-marihuana-california-impacta-carteles-mexico/">ajustado</a>&nbsp;a la reducción de la demanda de marihuana al norte de la frontera.</p> <p>Los grupos del crimen organizado en Latinoamérica, en particular en México, se han&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/legalizacion-marihuana-california-impacta-carteles-mexico/">ajustado</a>&nbsp;a la reducción de la demanda de marihuana al norte de la frontera con el aumento del número de estados que legalizan el alcaloide.</p><p>Los grupos criminales están ahora cada vez más involucrados en el tráfico de heroína y&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/grupos-criminales-mexico-responsables-alza-muertes-sobredosis-eeuu/">drogas sintéticas,</a>&nbsp;como el fentanilo para satisfacer la demanda de opioides en Estados Unidos, además del tráfico de cocaína para cubrir la demanda estadounidense en un momento en que hay un&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/informe-de-onudd-produccion-de-cocaina-en-colombia-alcanza-nuevos-records/">boom</a>&nbsp;de la producción de coca en Colombia. La cantidad de marihuana decomisada por Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos (CBP, por sus iniciales en inglés) también se ha reducido en los últimos años.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/grafico seizures.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/grafico seizures.png" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p> <em>(Decomisos de marihuana de Aduanas y Protección de Fronteras —CBP— cortesía de&nbsp;<a href="https://twitter.com/adam_wola/status/1016413713883164672">Adam Isacson</a>)</em></p> <h3><strong>Un paso hacia el cambio de los tratados internacionales de drogas</strong></h3> <p>La legalización de la marihuana en Canadá puede no tener un impacto inmediato en el mercado de drogas de Latinoamérica, pero podría contribuir a instaurar un cambio que conduzca a la modificación de los tratados internacionales de drogas bajo una óptica más progresista y en línea con la evolución del pensamiento global sobre las drogas, lo que con el tiempo tendría un impacto en los grupos del crimen organizado de la región.</p> <p>La “<a href="https://www.tni.org/en/node/24410">modificación inter se</a>” de los tratados internacionales de drogas es una de esas opciones. Esta se da cuando dos o más países se unen y permiten la “producción, comercialización y consumo” de marihuana con fines recreativos a la par que “minimiza el impacto” sobre otros países y las convenciones internacionales sobre drogas, según un&nbsp;<a href="https://www.wola.org/wp-content/uploads/2018/04/FINAL_Updated.pdf">informe conjunto</a>&nbsp;emitido en marzo de 2018 por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), El Instituto Transnacional (TNI) y el Observatorio Global de Políticas de Drogas (GDPO).</p><p class="mag-quote-center">Por su reputación como ciudadano global sólido, Canadá podría ayudar a otros países de la región a hacer presión para la adopción de políticas de drogas más progresista.</p> <p>Canadá tiene la posibilidad de jugar un rol muy importante en la exploración de la viabilidad y la deseabilidad de esta opción para los países de Latinoamérica por su reputación como ciudadano global sólido, lo que podría ayudar a otros países de la región a hacer presión para la adopción de políticas de drogas más progresistas, según John Walsh, director de WOLA para la política de drogas, uno de los coautores del informe de 2018.</p> <p>“Me parece que diferentes países están llegando a una conclusión similar [a la de Canadá], de que la prohibición del cannabis simplemente no funciona para ellos”, comentó Walsh. “Es una política inviable, porque tenemos un mercado existente… e intentar prohibirlo no hace que desaparezca, sino que eleva el perjuicio que genera”.</p> <p>El que se unan más países y elijan la opción inter se para implementar políticas de drogas progresistas, le arrebatará el mercado de la marihuana a los actores ilegales y les quitará de las manos una fuente de ingresos que hasta el momento era muy fácil de tomar, lo que con el tiempo puede tener un impacto en su fortaleza relativa y sus recursos.</p> <p>“Sería ingenuo pensar que la regulación legal del cannabis por sí sola va a permitir a los gobiernos domesticar el crimen organizado y la corrupción relativa que requiere otros ingredientes de gobernanza efectiva”, observó Walsh. “Pero también puede darse el caso de que la legalización ofrezca una alternativa a los gobiernos para privar a los grupos criminales de ingresos importantes, lo que podría facilitar un eventual control del crimen organizado [en el largo plazo]”.</p> <p>Dicho esto, la marihuana&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/eln-y-epl-arrecian-lucha-por-control-del-eje-de-la-cocaina-en-colombia/">no está en el centro</a>&nbsp;de los grupos del crimen organizado y sus&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/carteles-mexicanos-disputan-monopolio-mercado-estadounidense-heroina-dea/">ganancias</a>&nbsp;como en el pasado. Hoy en día, los grupos del crimen organizado en toda la región participan en una multitud de actividades criminales, desde tráfico de armas y contrabando hasta minería ilegal de oro y robo de hidrocarburos. Algunas de esas industrias ilícitas tienen&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/petrolera-estatal-mexico-perdio-1500-millones-robos-2016/">el potencial de ser más rentables</a>&nbsp;que el negocio de la droga.</p> <h3><strong>El futuro de la política internacional de drogas</strong></h3> <p>Aunque la legalización de la marihuana por sí sola tiene poca chance de debilitar fuertemente a los grupos del crimen organizado en la región, la presión para la legalización cae en la línea de&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/informe-onu-nuevas-estrategias-aumento-mercado-global-drogas/">los llamados</a>&nbsp;de las&nbsp;<a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/nuevo-informe-de-onu-para-control-de-narcoticos-hace-enfasis-en-prevencion-y-tratamiento/">autoridades</a>&nbsp;de todo el mundo para que se adopten políticas nuevas y más innovadoras para frenar el crecimiento del mercado global de las drogas. Los actuales esfuerzos por reprimir la producción no han logrado suprimir el mercado negro ni proteger a los consumidores de estupefacientes.</p> <p>“La legalización es una medida de reducción del daño que hace más manejables y seguros los problemas creados por el mercado negro”, comentó a InSight Crime Sanho Tree, director del Proyecto de Políticas de Drogas del Instituto para Estudios de Políticas.</p> <p>Alcanzar un consenso global para “revisar o enmendar” las convenciones de control de drogas de las Naciones Unidas para adaptarse a la legalización de la marihuana no parece una “opción política viable en el futuro previsible”. Walsh sostiene que la naturaleza polarizada del debate hace más atractiva la opción inter se, y ofrece una “respuesta coordinada y colectiva” al problema global de la droga.</p> <p>“La inter se es explícitamente una respuesta colectiva y da un rango de maniobra”, dice Walsh. “Se diseñó para que los países no pudieran simplemente dar la espalda a otras partes de tratados y los dejara en la oscuridad sin cumplir los compromisos. Ahí hay protección para otros países”.</p> <p>Sin embargo, mientras los países en Latinoamérica&nbsp;<a href="https://www.upi.com/Top_News/World-News/2018/10/11/Opium-legalization-favored-by-Mexicos-defense-chief/4801539204839/?spt=su&amp;or=btn_tw">exploran</a>&nbsp;con mayor fuerza la legalización o despenalización de algunos narcóticos, el consenso general sobre el problema global de la droga sigue inclinándose en gran medida hacia la prohibición.</p><p> Una&nbsp;<a href="https://www.unodc.org/documents/postungass2016/outcome/V1603301-E.pdf">sesión especial</a>&nbsp;de la ONUDD en 2016 sobre el problema mundial de drogas reveló que las convenciones sobre drogas de la ONU basadas en “enfoques indistintos”, acordados hace décadas —y que según los críticos están&nbsp;<a href="https://www.tni.org/en/publication/the-un-drug-control-conventions#10">caducos</a>&nbsp;y necesitan revisarse— “constituyen el pilar del sistema internacional para el control de la droga”.</p><p>*****</p><p>Este artículo se publicó previamente en InSightCrime. Lea el original <em><strong><a href="https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/legalizacion-marihuana-canada-foco-politica-drogas-latinoamerica/">aquí</a></strong></em></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Canada </div> <div class="field-item even"> United States </div> <div class="field-item odd"> Mexico </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Mexico United States Canada Conflict Democracy and government Economics International politics Parker Asmann Fri, 16 Nov 2018 18:56:10 +0000 Parker Asmann 120592 at https://www.opendemocracy.net Quem adormece em democracia, pode acordar numa ditadura https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/reginaldo-nasser-manuel-nunes-ramires-serrano/quem-adormece-em-democracia-pode-aco <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Apesar dos avanços alcançados durante os governos do PT, o Brasil é hoje um país desigual e violento. Os jovens parecem surpreendidos: a ditadura não era coisa do passado? <em>Entrevista</em>.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano-reginaldo-nasser/those-who-fall-asleep-in-democracy-m">English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/reginaldo-nasser-manuel-nunes-ramires-serrano/quien-se-duerme-en-democracia-puede-">Español</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/ditadura_2.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/ditadura_2.jpg" alt="" title="" width="460" height="325" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>"<em>Vou fazer desse país uma democracia e, se alguém for contra a abertura, eu prendo e arrebento</em>". </p><p>– General João Baptista Figueiredo</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Jair Bolsonaro foi eleito como novo presidente do Brasil. O que supõe a sua eleição para o seu país, para a América Latina e para o futuro da democracia na região?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Quando perguntaram ao ex-presidente dos EUA, Nixon, na década de 70, se ele temia que o Brasil se tornasse numa “nova Cuba”, ele respondeu que não. </p><p>Que, na verdade, o Brasil poderia se tornar numa “nova China”. Portanto, sim, tem um efeito em todos os países da região, mas os países também apresentam as suas particularidades em relação aos militares, elites e demais sectores da sociedade. </p> <p>A ditadura no Brasil foi um tema protelado, para que pudesse haver uma conciliação das classes, ao contrário da Argentina e do Chile. Nesse sentido, é um assunto não resolvido que voltou com uma força nunca antes vista. </p><p>Ainda assim, até ao momento, há indícios que se trata duma onda passageira (Trump, Bolsonaro). Contudo, só será assim se houver resistência e mobilização; e se a mesma estiver conectada internacionalmente.</p><p class="mag-quote-center">A ditadura no Brasil foi um tema protelado, para que pudesse haver uma conciliação das classes, ao contrário da Argentina e do Chile.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: diversos comentadores tendem a descrever o novo presidente como o “Trump dos Trópicos”. Contudo, o professor escreveu recentemente que “Bolsonaro tenta mimetizar a linguagem e o estilo de Trump, mas parece se esquecer de que não está à frente de uma potência mundial”. Onde começam e acabam as similitudes entre um e o outro?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: até ao momento a analogia que podemos fazer é em relação à campanha eleitoral. Muito provavelmente, Bolsonaro tenderá a manter, durante o seu governo, o estilo Trump de menosprezar a grande midia e usar o Twitter e um tipo de comunicação informal com frases chocantes e polémicas. </p><p>O Oxford Internet Institute tem feito um acompanhamento dos conteúdos divulgados por Trump e pelos seus seguidores e concluiu que foram mais compartilhados na última campanha eleitoral norte-americana (intercalares) do que em 2016. </p><p>Portanto, ao que tudo indica, Bolsonaro continuará a usar essa técnica, claramente importada dos EUA, uma vez que a mesma ajuda a desviar a atenção dos problemas do país. </p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: que análise faz da nomeação do juiz Sérgio Moro como ministro da justiça? Estamos a falar da “fraude do século”? Coloca esta decisão em causa a operação Lava-Jato e a imparcialidade do sistema judicial brasileiro?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Creio que a escolha do juiz Moro como ministro da justiça faz parte de um processo que contem vários elementos. E tal como num grande puzzle, as peças foram-se encaixando pouco a pouco. Teve inicio com o mensalão, tendo tudo o resto ido no sentido de alimentar o principal propósito: impedir o PT de chegar ao poder. </p> <p>O golpe contra a presidente Dilma mostrou claramente que amplos sectores da sociedade se articularam com diferentes partes do Estado – polícia, judiciário, parlamento – para alijar o PT do poder seguindo as leis e a constituição.</p><p><span class="mag-quote-center">Creio que a escolha do juiz Moro como ministro da justiça faz parte de um processo que contem vários elementos. E tal como num grande puzzle, as peças foram-se encaixando pouco a pouco.</span></p><p>A prisão do presidente Lula e o impedimento das manifestações veio comprovar isso mesmo. O vice-presidente eleito, o general Mourão, chegou a declarar que o juiz Moro foi consultado durante as eleições.</p> <p><strong>Manuel Serrano: </strong>o programa de Bolsonaro inclui medidas que vão contra direitos incluídos na Constituição Brasileira. O direito à vida, por exemplo, seria vulnerado se fosse permitido aos policias “matar à vontade” no decurso da sua actividade. </p><p>Acredita que o Supremo Tribunal Federal vai ser capaz de impedir que o presidente viole os direitos fundamentais dos brasileiros?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Creio que o governo Bolsonaro encontrará resistência no judiciário, mas, sobretudo no Supremo Tribunal Federal (STF). </p><p>Recentemente, a ministra Cármen Lúcia, determinou através duma <a href="https://politica.estadao.com.br/blogs/fausto-macedo/a-unica-forca-legitimada-a-invadir-uma-universidade-e-a-das-ideias-livres-e-plurais-diz-carmen/">decisão liminar</a> que a única força legitimada a “invadir uma universidade é a das ideias livres e plurais”.</p> <p>A decisão garante assim a livre manifestação do pensamento e das ideias contra as decisões de juízes eleitorais que determinaram a busca e a apreensão de panfletos e materiais de campanha eleitoral nas universidades, em associações de docentes, e que proibiram aulas com temática eleitoral, assim como reuniões e assembleias de natureza política. </p> <p>Está é sem dúvida uma acção positiva, mas que revela também que há vários sectores dentro do Estado que atentam sistematicamente contra o estado de direito.</p><p class="mag-quote-center">A única força legitimada a invadir uma universidade é a das ideias livres e plurais.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: como foi possível que a extrema-direita tenha chegado ao poder no Brasil? Quais foram para si os principais catalisadores deste resultado?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Venho analisando há algum tempo o tema da contra-revolução, que é muito pouco estudado. Se analisarmos com atenção as obras de Marx, tais como o Manifesto do Partido Comunista e o 18 Brumário de Luís Bonaparte, apreciaremos uma preocupação em relação à contra-revolução. É preciso entender que a contra-revolução existe independentemente de a revolução ter acontecido ou não.</p> <p>No Brasil, estamos falando de um processo que, timidamente, e de forma conciliatória, promoveu o combate à miséria e o acesso à educação superior de um percentual pequeno na sociedade. </p><p>E permitiu ganhos substantivos para o empresariado em geral e para os sectores financeiros em particular. Contudo, foi suficiente para despertar uma reacção quando o momento propicio apareceu. E isso acontece quase sempre em época de crise económica. </p> <p>Foi assim que as elites chegaram a um consenso: colocar um fim na era do PT. Mas, durante essa movimentação, a extrema direita avançou além do que se esperava. Isso pode ser notado agora em jornalistas, políticos, e nalguns activistas que ajudaram a fomentar o antipetismo e agora aparecem como “madalenas arrependidas”. Mas não nos podemos iludir: esses sectores vão-se acomodar se as coisas “forem bem”.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/44839437495_0e4f1a9ea9_k_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/44839437495_0e4f1a9ea9_k_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Plenário da Câmara dos Deputados durante sessão solene do Congresso Nacional destinada a comemorar os 30 anos da Constituição Cidadã. Geraldo Magela/Agência Senado/Flickr. Alguns direitos reservados. </span></span></span></p><p><strong>Manuel Serrano</strong>: Polarização, ataques à imprensa, militares no governo. É assim que se suicidam as democracias?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Quando avaliamos avanços e retrocessos na história, é sempre pertinente situar a situação de que estamos a falar. É inquestionável que a constituição de 1988 e o processo de mobilização social e política no país após a ditadura civil-militar foram avanços importantes. </p><p>Assim como o foram uma série de movimento sociais, tais como o Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST) e o Movimento dos Trabalhadores Sem Teto (MTST). </p> <p>Contudo, ao mesmo tempo, a democracia tem sido corroída em várias frentes. Apesar dos avanços alcançados durante os governos do PT, o Brasil é hoje um país extremamente desigual e violento, sendo óbvio que são os mais vulneráveis que pagam a conta.</p><p>As questões episódicas que afloraram agora são a ponta do iceberg da reacção dos sectores mais conservadores aos anos de progresso. </p><p>Estamos a assistir claramente a como alguns grupos querem fazer um acerto de contas em todas as áreas. Nesse sentido, chama a atenção os ataques contra as universidades, os movimentos LGBTs, a livre-manifestação de ideias…</p><p class="mag-quote-center">É preciso entender que a contra-revolução existe independentemente de a revolução ter acontecido ou não.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: falámos numa entrevista, realizada há um ano, sobre as notícias falsas e a parcialidade dos meios de comunicação no Brasil. Que influência tiveram ambos factores nestas eleições?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Nestas eleições, as redes virtuais, principalmente o WhatsApp, foram decisivas. Muitos analistas comentavam que a candidatura Bolsonaro não descolaria, pois não possuía tempo suficiente no horário eleitoral gratuito.</p><p>Mas pela primeira vez, isso não foi decisivo. Os seus apoiantes, ancorados numa indústria muito bem organizada, tiveram una enorme influência sobre a eleição. </p> <p>A jornalista da Folha de São Paulo, Patrícia Campos Mello, revelou como se montou a indústria das fake news em torno da candidatura de Bolsonaro. As eleições revelaram também a incapacidade das instituições de justiça em coibir esse tipo de acções.</p><p class="mag-quote-center">Uma&nbsp;reportagem da BBC Brasil&nbsp;revelou a existência de estratégias de manipulação eleitoral e da opinião pública nas redes sociais, semelhante à usada pelos russos nas eleições americanas.</p><p> Em Dezembro de 2017, uma <a href="https://www.bbc.com/portuguese/brasil-42172146">reportagem da BBC Brasil</a> revelou a existência de estratégias de manipulação eleitoral e da opinião pública nas redes sociais, semelhante à usada pelos russos nas eleições americanas, que tem sido usada no Brasil desde 2012. Nada foi feito para combater este fenómeno. </p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Pepe Mujica veio lembrar que “não há derrota ou triunfo definitivo”. O que pode fazer a oposição, e todas aquelas pessoas que defendem os direitos humanos, para garantir que o Brasil continua a ser a maior democracia da América Latina?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: é compreensível que várias pessoas entrem em pânico com a eleição de alguém que propaga um discurso belicista e ameaça os seus críticos. </p><p>Alguns lembram-se de 1964, e com razão, já que Bolsonaro fez questão de elogiar aquele que é o símbolo da tortura no Brasil: o coronel Ulstra. </p><p>Os mais jovens parecem tomados de surpresa, afinal de contas, dizem eles, a ditadura era coisa do passado. É preciso estar alerta o tempo todo, mas não podemos entrar num clima de medo: esse é o objectivo do terror. </p><p>Não nos podemos esquecer, em termos de votos totais, que o candidato vencedor teve à volta de 40% dos votos. E que em termos de votos válidos – excluindo os votos nulos, brancos e quem não compareceu – estamos a falar de 55% contra os 45% de Haddad.</p><p class="mag-quote-center">Bolsonaro fez questão de elogiar aquele que é o símbolo da tortura no Brasil: o coronel Ulstra.</p><p> Os votos de Haddad vieram, em sua maioria, da região nordeste, dos mais pobres e das mulheres. Ou seja, a sociedade esta dividida. </p><p>Além disso, não nos podemos esquecer que o PT venceu quatro eleições presidenciais seguidas e muito provavelmente venceria a quinta se Lula não tivesse sido preso. Creio que se trata de um facto inédito no Brasil e, possivelmente, no mundo, em que a alternância de poder entre partidos se verifica mais regularmente. </p> <p>É preciso, portanto, diferenciar o discurso das acções; muito embora as palavras e os gestos acabem por configurar uma estrutura social que encoraje as pessoas a agir por conta própria. </p><p>Há elementos nos discursos de Bolsonaro – além de gestos – típicos do fascismo. Mas até o momento, não se pode falar dum conjunto regular e organizado de acções fascistas. </p><p>Todavia, ele vai procurar agir “dentro da lei”, pois há uma estrutura institucional permissiva para realizar uma verdadeira “caça as bruxas”. De aí a importância da comunidade internacional. </p><p>Se a acção da extrema direita tem características marcadamente internacionais, o mesmo deve acontecer em relação à luta democrática.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis">Um país, dois Brasis </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-uma-cat-strofe-evit-vel">Brasil: uma catástrofe evitável</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-um-paralelo">Brasil: 1964 X 2018, um paralelo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/o-brasil-contra-o-seu-futuro">O Brasil contra o seu futuro</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Manuel Nunes Ramires Serrano Reginaldo Nasser Thu, 15 Nov 2018 11:03:53 +0000 Reginaldo Nasser and Manuel Nunes Ramires Serrano 120584 at https://www.opendemocracy.net Quien se duerme en democracia, puede despertarse en una dictadura https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/reginaldo-nasser-manuel-nunes-ramires-serrano/quien-se-duerme-en-democracia-puede- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>A pesar de los avances logrados durante los gobiernos del PT, Brasil es hoy un país desigual y violento. Los jóvenes se sorprenden: ¿la dictadura no era cosa del pasado? <em>Entrevista. <strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano-reginaldo-nasser/those-who-fall-asleep-in-democracy-m">English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/reginaldo-nasser-manuel-nunes-ramires-serrano/quem-adormece-em-democracia-pode-aco">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/ditadura_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/ditadura_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="325" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Represión en el centro de Río durante la dictadura, el 21 de junio de 1968, día que quedó conocido como Viernes Sangriento.</span></span></span><br /><em></em></p><p><em>"Voy a hacer de este país una democracia y si alguien está en contra de la apertura, lo detendré y acabaré con él.”</em><span></span></p><p><span>– General João Baptista Figueiredo</span><strong>&nbsp;</strong></p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Jair Bolsonaro ha sido elegido nuevo presidente de Brasil. ¿Qué supone su elección para su país, para América Latina y para el futuro de la democracia en la región?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Cuando le preguntaron al expresidente Nixon, en la década de 1970, si temía que Brasil se convirtiera en una "nueva” Cuba, él respondió que no. </p><p>Dijo que, de hecho, temía que Brasil pudiera convertirse en una "nueva” China. Está claro que la elección de Bolsonaro tendrá consecuencias para todos los países de la región, aunque cada país presenta una serie de particularidades en cuanto al papel de los militares, las élites y demás sectores de la sociedad.</p> <p>La dictadura en Brasil siempre fue algo a evitar para, de alguna forma, permitir una conciliación entre las distintas clases sociales, contrariamente a lo que ocurrió en países como Argentina o Chile. </p><p>Se trata pues de un tema por resolver que ha vuelto con una fuerza nunca vista. Aunque parece que se trata de una ola transitoria, lo será solo si hay resistencia y movilización y si éstas cuentan con aliados internacionales.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">La elección de Bolsonaro tendrá consecuencias para todos los países de la región.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Varios analistas describen al nuevo presidente como el "Trump de los Trópicos". </p><p>Sin embargo, usted escribió recientemente que "Bolsonaro intenta mimetizar el lenguaje y el estilo de Trump, pero parece olvidarse de que no está al frente de una potencia mundial". ¿Dónde empiezan y acaban las similitudes entre uno y otro?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Por ahora, las comparaciones que podemos hacer son en relación a la campaña electoral. </p><p>Es muy probable que Bolsonaro decida, cuando esté en el gobierno, continuar imitando el estilo de Trump de desprecio a los grandes medios de comunicación. </p><p>Y que use Twitter como un medio de comunicación informal, con frases polémicas y chocantes, ya que ayudan a desviar la atención de los problemas del país.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: ¿Qué le parece el nombramiento del juez Sergio Moro como ministro de la justicia? ¿Estamos hablando del "fraude del siglo"? ¿Pone esto en duda la operación Lava-Jato y la imparcialidad del sistema judicial brasileño?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser: </strong>Creo que el nombramiento del juez Moro como ministro de justicia forma parte de un plan que viene de lejos. </p><p>Y, como en un gran rompecabezas, las piezas van encajando poco a poco. Todo empezó con el <em>mensalão</em>, y todo lo que vino a continuación ha ido en la dirección del objetivo principal: impedir que el PT llegara al poder.</p> <p>El golpe contra la presidenta Roussef demostró que amplios sectores de la sociedad se articularon con diferentes estructuras del Estado – policía, poder judicial, parlamento – para alejar al PT del poder sirviéndose de la constitución y las leyes. </p><p>La prisión de Lula lo confirmó. El vicepresidente electo, el general Mourão, ha afirmado que el juez Moro fue consultado durante las elecciones.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: El programa de Bolsonaro incluye medidas que van en contra de los derechos que figuran en la Constitución Brasileña. </p><p class="mag-quote-center">Creo que el gobierno Bolsonaro encontrará resistencia en el poder judicial, sobre todo en el Supremo Tribunal Federal.</p><p>El derecho a la vida, por ejemplo, se vulneraría si se permitiera a los policías "matar a voluntad" en el ejerciucio de sus funciones. </p><p>¿Cree que el Supremo Tribunal Federal será capaz de impedir que el presidente viole los derechos fundamentales de los brasileños?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Creo que el gobierno Bolsonaro encontrará resistencia en el poder judicial, sobre todo en el Supremo Tribunal Federal (STF). </p><p>Recientemente, la ministra Carmen Lúcia determinó, por vía de una <a href="https://politica.estadao.com.br/blogs/fausto-macedo/a-unica-forca-legitimada-a-invadir-uma-universidade-e-a-das-ideias-livres-e-plurais-diz-carmen/">decisión preliminar</a>, que la única fuerza legitimada a "invadir una universidad es la de las ideas libres y plurales".</p> <p>La decisión garantiza así la libre manifestación de pensamiento e ideas frente a las decisiones de los jueces electorales, que autorizaron la búsqueda y requisamiento de panfletos y materiales de campaña en las universidades y asociaciones de docentes y que prohibieron clases con temática electoral, así como reuniones y asambleas de carácter político.</p> <p>Se trata sin duda de una decisión positiva, pero que demuestra que hay sectores dentro del Estado que atentan sistemáticamente contra el estado de derecho.</p><p class="mag-quote-center">El golpe contra la presidenta Roussef demostró que amplios sectores de la sociedad se articularon con diferentes estructuras del Estado para alejar al PT del poder.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: ¿Cómo ha sido posible que la extrema derecha haya llegado al poder en Brasil? ¿Cuáles fueron los principales catalizadores de este resultado?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Hace ya tiempo que vengo analizando el tema de la contrarrevolución, que es algo que se estudia muy poco actualmente.&nbsp; </p><p>Si analizamos con atención las obras de Marx, tales como el <em>Manifiesto del Partido Comunista</em> y <em>El 18 Brumario de Luis Bonaparte</em>, apreciaremos la preocupación de Marx por la contrarrevolución. </p><p>Debemos ser conscientes de que la contrarrevolución existe independientemente de que la revolución haya tenido éxito o no. </p> <p>En Brasil, lo que hubo fue un proceso que, tímidamente, y de forma conciliadora, promovió la lucha contra la pobreza y el acceso de los menos pudientes a la educación superior. </p><p>Y que permitió ganancias importantes a las empresas y al sector financiero. Sin embargo, esta pequeña <em>revolución</em> despertó una reacción cuando se dieron las circunstancias propicias. Algo que sucede casi siempre en épocas de crisis económica.</p> <p>Fue en ese momento cuando las élites llegaron a un acuerdo de consenso: poner fin a la era del PT. Lo que ocurrió fue que, durante ese movimiento, la extrema derecha avanzó más allá de lo que muchos esperaban. </p><p>Muchos periodistas, políticos e incluso algunos activistas que ayudaron a fomentar el antipetismo lamentan hoy su decisión. Pero no debemos engañarnos: esos sectores van a acomodarse si las cosas "van bien”.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/44839437495_0e4f1a9ea9_k_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/44839437495_0e4f1a9ea9_k_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Jair Bolsonaro en un pleno del Congreso de los Diputados durante una sesión solemne destinada a conmemorar los 30 años de la Constitución. Geraldo Magela/Agencia Senado/Flickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p><strong>Manuel Serrano</strong>: Polarización, ataques a la prensa, militares en el gobierno. ¿Es así como se suicidan las democracias?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser</strong>: Cuando analizamos los avances y retrocesos de la historia, hay que ubicar siempre correctamente la situación. </p><p>Es incuestionable que la constitución de 1988 y el proceso de movilización social y política tras la dictadura cívico-militar supusieron avances importantes y la emergencia de una serie de movimientos sociales, como el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y el Movimiento de los Trabajadores sin techo (MTST).</p> <p>Sin embargo, al mismo tiempo, la democracia se fue deteriorando con el tiempo de distintas maneras. </p><p class="mag-quote-center">Pese a los avances logrados durante los gobiernos del PT, Brasil es hoy un país extremadamente desigual y violento, en el que los que pagan la cuenta suelen ser los más vulnerables.</p><p>Pese a los avances logrados durante los gobiernos del PT, Brasil es hoy un país extremadamente desigual y violento, en el que los que pagan la cuenta suelen ser los más vulnerables. </p><p>Lo que está aflorando ahora es la punta del iceberg de la reacción de los sectores más conservadores ante los años de progreso. </p><p>Estamos asistiendo a como algunos grupos buscan un ajuste de cuentas: contra las universidades, contra los movimientos LGBT, contra la libre manifestación de ideas.</p> <p><strong>Manuel Serrano: </strong>Hace un año, discutíamos sobre las noticias falsas y la parcialidad de los medios de comunicación en Brasil. ¿Qué influencia tuvieron ambos factores en estas elecciones?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser: </strong>En realidad, de lo que discutíamos era de las grandes corporaciones mediáticas. </p><p>En estas últimas elecciones, las redes sociales, principalmente WhatsApp, han sido decisivas. Muchos analistas comentaban que la candidatura de Bolsonaro no despegaría, ya que no disponía de espacios ni tiempo suficiente en el horario electoral de los medios. </p><p>Pero sus partidarios, anclados en una industria muy bien organizada, tuvieron una influencia decisiva.<strong> </strong></p><p><strong></strong>La periodista de <em>Folha de São Paulo</em>, Patrícia Campos Mello, reveló cómo se usaron <em>fake news</em> para potenciar la campaña de Bolsonaro. </p><p>Las elecciones también evidenciaron la incapacidad de las instituciones de justicia para contener este tipo de acciones. </p><p>En diciembre de 2017, un <a href="https://www.bbc.com/portuguese/brasil-42172146">reportaje de BBC Brasil</a> reveló que se vienen usando estrategias de manipulación electoral y de la opinión pública en Brasil desde 2012 ante la pasividad de las autoridades.</p><p class="mag-quote-center">Debemos ser conscientes de que la contrarrevolución existe independientemente de que la revolución haya tenido éxito o no.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Pepe Mújica recuerda que "no hay derrota o triunfo definitivo". ¿Qué puede hacer la oposición, y todas aquellas personas que defienden los derechos humanos, para conseguir que Brasil siga siendo la mayor democracia de América Latina?</p> <p><strong>Reginaldo Nasser: </strong>Es comprensible que haya quienes entren en pánico ante la elección de alguien que emplea un tono belicista y amenaza a sus críticos. </p><p>Algunos se acuerdan de 1964, y con razón, ya que Bolsonaro ha hecho constar su elogio de un símbolo de la tortura en Brasil: el coronel Ulstra. </p><p>Los más jóvenes parecen sorprendidos: a fin de cuentas, la dictadura ¿no era cosa del pasado? Es preciso estar alerta, pero no podemos permitir que el miedo nos paralice - ese es precisamente el objetivo del terror. </p><p>Tampoco debemos olvidar que el candidato ganador tuvo alrededor del 40% de los votos totales. Y que, excluyendo los votos nulos, en blanco y de aquellos que no le votaron, Bolsonaro obtuvo 55% de los votos contra los 45% de Haddad. </p><p>Los votos del candidato del PT procedían, en su mayoría, del noreste del país, de los más pobres y de las mujeres. </p><p>La sociedad brasileña está dividida y debemos ser conscientes de que el PT venció cuatro elecciones presidenciales seguidas, y que muy probablemente hubiera vencido las de este año si Lula hubiera podido presentarse. </p><p>Creo que se trata de un hecho inédito en Brasil, y posiblemente en el mundo, donde alternancia de poder entre partidos suele ser la norma.</p><p class="mag-quote-center">Los más jóvenes parecen sorprendidos: a fin de cuentas, la dictadura ¿no era cosa del pasado?&nbsp;</p> <p>Es necesario, por lo tanto, diferenciar el discurso de las acciones, aunque las palabras y los gestos acaban por configurar una estado de opinión en la sociedad que alienta a las personas a actuar por su cuenta. </p><p>Hay elementos y gestos en los discursos de Bolsonaro que son típicos del fascismo. Pero, hasta el momento, no se puede hablar de que exista un conjunto organizado de acciones fascistas. </p> <p>Creo que él va a intentar actuar "dentro de la ley", ya que existe una estructura institucional permisiva dentro del Estado que le va a permitir llevar a cabo una verdadera "caza de brujas".</p><p> De ahí la importancia de la comunidad internacional y la presión que pueda ejercer. Si convenimos que la acción de la extrema derecha tiene características marcadamente internacionales, lo mismo debe ocurrir con la lucha democrática.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-la-historia-se-repite">Brasil 1964 X 2018. ¿La historia se repite?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuela-andreoni/brasil-ante-la-encrucijada-clim-tica">Brasil ante la encrucijada climática</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/brasil-contra-su-futuro">Brasil contra su futuro</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Manuel Nunes Ramires Serrano Reginaldo Nasser Thu, 15 Nov 2018 10:50:47 +0000 Reginaldo Nasser and Manuel Nunes Ramires Serrano 120583 at https://www.opendemocracy.net Estas no son maneras de llevar las cosas en el mundo https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/paul-rogers/estas-no-son-maneras-de-llevar-las-cosas-en-el-mundo <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Diez años después de la crisis financiera, estamos en vías de repetirla. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/paul-rogers/no-way-to-run-world">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/paulrogers.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/paulrogers.jpg" alt="" title="" width="460" height="299" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El Presidente de Estados Unidos Ronald Reagan y la Primera Ministra británica Margaret Thatcher se reunen en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, el miércoles 20 de febrero de 1985. Arnie Sachs/ Press Association. Reservados todos los derechos.</span></span></span></p><p>Dos informes de bancos suizos, publicados con una semana de diferencia, ofrecen nuevas pruebas del auge de una supraclase transnacional opulenta. </p><p>Según Crédit Suisse, las fortunas de las personas más ricas del Reino Unido (que poseen 50 millones de dólares o más) han ido <span>creciendo</span> a un ritmo mucho más acelerado que la población en general.</p> <p>Estas personas con un patrimonio neto hiper alto (UHNWI, por sus siglas en inglés) suman en el Reino Unido 4.670 - o sea, un 8,5% más que el año pasado. </p><p>En Estados Unidos, su número llega a 70.540, y las incorporaciones al grupo este año son más de 6.000, lo que lo convierte en el grupo de UHNWI más grande del mundo. </p><p>El siguiente es el de China, con 16.510. En términos globales, el 1% más rico de la población mundial posee algo menos de la mitad de todos los activos (véase Gráinne Gilmore, <a href="https://www.knightfrank.com/wealthreport/2018/global-wealth/new-order"><em>The world's super rich populations are growing but where is growth strongest?</em></a>, KnightFrank, octubre de 2018).</p> <p>Otro <span>informe</span> paralelo, elaborado conjuntamente por UBC y PwC, se centra menos en los UHNWI y más en los súper-ricos de verdad, los que acumulan fortunas de miles de millones de dólares. </p><p>En la actualidad éstos suman 2.158 y su riqueza conjunta <a href="https://www.theguardian.com/news/2018/oct/26/worlds-billionaires-became-20-richer-in-2017-report-reveals">aumentó</a> en 1.400 millones de dólares en el último año. </p><p>Gran parte de este crecimiento se está dando en Estados Unidos y Europa occidental, aunque el gran cambio de tendencia de los últimos años es la expansión cada vez más transnacional de los extremadamente ricos - con China, de nuevo, como ejemplo. </p><p>Hace doce años, había solo 16 multimillonarios en la República Popular China; hoy ya son 373.</p><p class="mag-quote-center">El estado de ánimo es más bien el de que "nunca ha habido austeridad para los ricos, solo para el resto, y para estos todavía está a la orden del día".</p> <p>Quizás lo más significativo es la tasa de aumento de la riqueza. En 2017, en el Reino Unido, la riqueza conjunta de las 1.000 personas más ricas aumentó en 85 mil millones de dólares, lo que quiere decir que el aumento de su riqueza individual fue, de promedio, de 85 millones de dólares. </p><p>Encima, esa cifra no fue excepcionalmente elevada - el año anterior, pegó un salto todavía mayor.</p> <p>El gobierno británico lleva ya tiempo insistiendo en que la crisis financiera de 2008 y años subsiguientes evidenció que no había alternativa a las políticas de austeridad que se llevaron a cabo, aunque el impacto de la crisis fue, como máximo, transitorio y limitado para los súper ricos. </p><p>Ahora, la primera ministra Theresa May <a href="https://www.reuters.com/article/us-britain-eu-may-austerity/uk-austerity-is-over-nearly-a-decade-after-crash-may-idUSKCN1MD1IC">afirma</a> que la austeridad ha terminado, pero muy pocos se lo creen. </p><p>El estado de ánimo es más bien el de que "nunca ha habido austeridad para los ricos, solo para el resto, y para estos todavía está a la orden del día".</p> <p>Un rumor político infundado que echó raíces en el Reino Unido tras la crisis financiera, fue que todo había sido culpa del gobierno laborista. </p><p>Esta versión de los acontecimientos se consolidó en los tres meses posteriores a las elecciones generales de 2010, cuando el Partido Laborista se hallaba enfrascado en elegir a un nuevo líder tras perder el poder. </p><p>En lo que en verdad se equivocaron los laboristas, especialmente en sus primeros años de gobierno, a partir de 1997, fue en consentir el vacío regulatorio imperante en la <em>City</em> de Londres en lugar de imponer una regulación financiera efectiva - aunque cualquier intento en este sentido se habría topado con una monumental resistencia por parte de la <a href="https://www.penguin.co.uk/books/109/1090321/city-of-london/9780099554820.html">City</a> y de la oposición conservadora.</p> <h3><strong>La era del capitalismo de casino</strong></h3> <p>Los orígenes de la crisis de 2008 se remontan a casi cuarenta años antes, cuando la elección de Ronald Reagan como presidente de Estados Unidos en 1980 señaló el comienzo de la era de la economía neoliberal. </p><p>Una de las medidas importantes de la administración Reagan fue la <a href="https://www.federalreservehistory.org/essays/garn_st_germain_act">Ley de Instituciones de Depósito Garn-St Germain</a> (1982), que inauguró una era de regulación financiera mucho más laxa. </p><p>Su entrada en efecto supuso el desmantelamiento parcial de la <a href="https://www.federalreservehistory.org/essays/glass_steagall_act">Ley Glass-Steagall</a>, aprobada en la época de Franklin D. Roosevelt (1933), que establecía la separación entre la banca de depósito y la banca de inversión para evitar que se volviera a producir una situación como la <a href="https://www.library.hbs.edu/hc/crises/1929.html">crisis de 1929</a>.</p> <p>A la par que Estados Unidos impulsaba una mayor desregulación en la década de 1980, en el Reino Unido el gobierno de Margaret Thatcher tomó un <a href="https://www.penguin.co.uk/books/25543/the-death-of-gentlemanly-capitalism/9780141043395.html">camino</a> análogo, especialmente con el <em>Big Bang </em>que desregularizó los mercados financieros en 1986. </p><p>Fue este patrón lo que el laborismo no consiguió alterar, permitiendo así que se sentara una cultura de regulación mínima en la City.</p> <p>El sistema neoliberal pasó a dominar el análisis económico y recibió el espaldarazo del colapso de la Unión Soviética al finalizar la Guerra Fría en 1989-91. </p><p>A fines de la década de 1990, una autoridad académica en el terreno de las relaciones internacionales, <a href="http://blogs.lse.ac.uk/lsehistory/2018/09/19/susan-strange-world-renowned-international-relations-scholar/">Susan Strange</a>, identificó los peligros que acechaban bajo la superficie. </p><p>En su último libro, <a href="https://www.press.umich.edu/10893"><em>Mad Money: When Markets Outgrow Governments</em></a> (1998), publicado dos semanas antes de que falleciera - precisamente en pleno pánico financiero - señalaba cinco temas clave: el dominio del dinero sobre la política; la disminución del control estatal de las economías; la ineficaz recaudación de los impuestos; el aumento de la desigualdad; y el imperio de la codicia.</p><p class="mag-quote-center">Los orígenes de la crisis de 2008&nbsp;radican&nbsp;concretamente en los préstamos tóxicos de altísimo riesgo que se otorgaron a propietarios de viviendas con ingresos bajos, especialmente en Estados Unidos, y la forma en que se paquetizaron en permutas de incumplimiento crediticio.</p> <p>Strange había publicado con anterioridad <a href="http://www.manchesteruniversitypress.co.uk/9781784991340/"><em>Casino Capitalism</em></a>&nbsp;(1986), un estudio profético sobre cómo el hecho de que los mercados financieros se escapasen de la responsabilidad democrática de rendir cuentas auguraba problemas mayores. </p><p>Por desgracia, ella no vivió para ver convertido en realidad aquello de lo que había advertido con tanta insistencia (su colega de la London School of Economics Fred Halliday la recordaba como "una persona de indomable optimismo, humor y lengua mordaz", cuyo "eslogan favorito era: '¡Ataquen siempre a los economistas!'" [Véase <a href="https://opendemocracy.net/article/the-revenge-of-ideas-karl-polanyi-and-susan-strange"><em>The revenge of ideas: Karl Polanyi and Susan Strange</em></a>, 24 de septiembre de 2008]). </p><p>A principios de la década de 2000 a más tardar, incluso sin recurrir a su análisis, no parece que interpretar las señales que se estaban dando fuese algo tan difícil, pero la verdad es que la mayoría de los analistas consiguieron que se les pasaran por alto.</p> <p>Los orígenes de la crisis de 2008 <a href="http://www.simonandschuster.com/books/Fools-Gold/Gillian-Tett/9781439100134">radican</a> concretamente en los préstamos tóxicos de altísimo riesgo que se otorgaron a propietarios de viviendas con ingresos bajos, especialmente en Estados Unidos, y la forma en que se paquetizaron en permutas de incumplimiento crediticio (<span>CDS</span>, por sus siglas en inglés) y se comercializaron como valores de inversión, además de paquetizarse de nuevo en obligaciones colateralizadas por deuda (<span>CDO</span>, por sus siglas en inglés). </p><p>Cuando <a href="https://www.thestreet.com/markets/bankruptcy/lehman-brothers-collapse-14703153">quebró</a> Lehman Brothers en septiembre de 2008, el efecto dominó de las hipotecas insostenibles fue imparable.</p> <p>A pesar de las muchas señales que advertían de una crisis, como mínimo desde el <a href="https://www.ethicalsystems.org/content/barings-bank">colapso</a> de Baring Brothers en 1995, el sistema en su conjunto no estaba preparado para contener el batacazo. </p><p>El motivo está en parte en los cinco factores enumerados por Strange, pero hay que añadir dos más. </p><p>Primero, el hecho de que las cúpulas dirigentes de las entidades financieras no acababan de entender muy bien cómo manejar los detallados análisis cuantitativos de riesgo, uno de los elementos clave del sistema; en segundo lugar, y quizás sea esto lo más importante de todo, la arrogancia y la soberbia que impregnaba todo este sistema inadecuadamente regulado.</p> <p>Diez años más tarde, se anda repitiendo que se ha aprendido la lección. Lo cual es cierto, hasta cierto punto, en el sector hipotecario. </p><p>Sin embargo, en general, persiste la arrogancia. Los dos <a href="https://www.credit-suisse.com/corporate/en/research/research-institute/global-wealth-report.html">informes</a> de los bancos suizos son prueba suficiente de que seguimos estando en un momento extremadamente favorable para formar parte de la supra clase alta.</p> <p>Una vez más, se ignoran los indicios de que se avecina tormenta. En distintas partes del mundo, la arrogancia gerencial continúa arrollando el sentido común. </p><p>Los CDO, por ejemplo, se comercializan ahora con más cautela, pero no así las obligaciones de préstamo colateralizadas (<span>CLO</span>, por sus siglas en inglés): paquetes de préstamos a una amplia gama de negocios, muchos de ellos tan inestables como las hipotecas tóxicas de hace una década.</p> <p>El problema central, como Susan Strange señalaba hace veinte años, es que nadie controla los mercados financieros: ni los gobiernos ni las principales organizaciones intergubernamentales, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco de Pagos Internacionales (<a href="https://www.bis.org/">BIS</a>, por sus siglas en inglés). </p><p>El riesgo hoy es que tengamos que asistir a una repetición de 2008, posiblemente a mayor escala. </p><p>Tanto la experiencia pasada como la evidencia presente sugieren que, de producirse, los súper ricos saldrán de ella todavía más ricos – y éstas no son maneras de llevar las cosas en el mundo.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/riccardo-mastini/el-decrecimiento-como-utop-concreta">El decrecimiento como utopía concreta</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jeremy-lent/necesitamos-una-civilizaci-n-ecol-gica-antes-de-que-sea-demasiado-tard">Necesitamos una civilización ecológica antes de que sea demasiado tarde</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Paul Rogers Wed, 14 Nov 2018 15:35:17 +0000 Paul Rogers 120570 at https://www.opendemocracy.net El decrecimiento como utopía concreta https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/riccardo-mastini/el-decrecimiento-como-utop-concreta <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El crecimiento económico no reduce las desigualdades; simplemente pospone enfrentar la explotación. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/transformation/riccardo-mastini/degrowth-as-concrete-utopia">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/degrowth.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/degrowth.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Naturaleza Macanao, Margarita, Nueva Esparta, Venezuela. Wikimedia Commons.</span></span></span></p><p>La eclosión del interés por el decrecimiento se remonta a la primera Conferencia Internacional del Decrecimiento celebrada en París en el año 2008. </p><p>En esta conferencia se definió el decrecimiento como una “transición voluntaria hacia una sociedad justa, participativa y ecológicamente sostenible”, desafiando así el dogma del crecimiento económico. </p><p>Entre 2010 y 2018 se han celebrado otras cinco conferencias internacionales, la última de ellas el pasado mes de agosto en Malmo.</p> <p>Este año se ha publicado también el libro de Giorgos Kallis, <em>Degrowth</em>, convertido ya en todo un referente. El libro abre con tres afirmaciones audaces.</p><p class="mag-quote-center">La economía global debe desacelerarse para evitar la destrucción de los sistemas que soportan la vida en la Tierra ya que a mayor producción y consumo, mayores daños al medio ambiente.</p><p>La primera: la economía global debe desacelerarse para evitar la destrucción de los sistemas que soportan la vida en la Tierra ya que a mayor producción y consumo, mayores daños al medio ambiente. </p><p>Por lo tanto, debemos extraer, producir y consumir menos, y debemos hacerlo de manera distinta a como lo venimos haciendo. </p><p>Dado que las economías basadas en el crecimiento se hunden si no hay crecimiento, debemos articular un sistema económico y una forma de vida radicalmente distintos si queremos progresar en el futuro.</p> <p>La segunda: el crecimiento económico ya no es algo deseable. Una parte cada vez más importante del crecimiento del PIB se dedica a "gastos defensivos", es decir, a sufragar los costes derivados de externalidades ambientales como la contaminación. </p><p>Por lo tanto, el crecimiento (al menos en los países ricos) se ha vuelto “antieconómico”: los beneficios ya no compensan los costes.&nbsp;</p> <p>La tercera: el crecimiento se basa siempre en la explotación, ya que aquello que lo impulsa es la inversión y ésta, a su vez, depende del excedente. </p><p>Si los capitalistas o los gobiernos pagaran por el valor real del trabajo, no tendrían superávit y no habría crecimiento. </p><p>Por lo tanto, el crecimiento no puede reducir las desigualdades; simplemente pospone enfrentar la explotación.</p> <h3>El paradigma del crecimiento&nbsp;</h3> <p>El crecimiento económico implica la aceleración de la producción de bienes y servicios. Pero no es únicamente el PIB lo que ha crecido de manera exponencial en el siglo XX. </p><p>Se han acelerado también todos los indicadores de trabajo, impacto medioambiental y 'metabolismo social' (es decir, los procesos de transformación de energía y materias necesarios para la pervivencia de la sociedad actual), ya que el crecimiento del PIB conlleva un aumento del trabajo y la inversión, de la extracción de recursos y la eliminación de residuos.</p> <p>Sin embargo, el crecimiento no es solo un proceso material, sino también cultural, político y social. </p><p>Tras su aparición en el siglo XVIII y XIX en centros coloniales e industriales, se consolidó como ideología global en los años cincuenta del siglo XX. </p><p>Kallis llama a esta ideología "el paradigma del crecimiento": consiste en la idea de que el crecimiento económico perpetuo es algo natural, necesario y deseable. </p><p>Este paradigma se convirtió en el concepto central del orden geopolítico mundial en el contexto de una confluencia de fuerzas históricas: la Guerra Fría y la carrera armamentística, el fin del colonialismo y su continuación bajo el manto del "desarrollo", y el fracaso de los proyectos socialistas que tenían por objetivo la igualdad.</p> <p>Aunque el crecimiento es hijo del capitalismo, su búsqueda sobrevivió a la abolición de las relaciones capitalistas en los países socialistas. </p><p>Hoy es más fácil imaginar el fin del capitalismo que el fin del crecimiento. Kallis argumenta que "cada crisis fortalece la idea del crecimiento: el momento en que el crecimiento se tambalea y parece estar llegando a su fin, cuando los costes del crecimiento pasan a primer plano, es también el momento en que más urge y se persigue con más fervor ya que, sin crecimiento, el sistema se derrumba ”. </p><p>Pero el problema es que el crecimiento económico no solo es cada vez más difícil de conseguir, sino que está provocando un colapso medioambiental a escala planetaria.</p> <h3><strong>Salir de la economía</strong></h3> <p>El decrecimiento ha evolucionado como crítica tanto de los límites y costes del crecimiento como del razonamiento económico. El problema no es únicamente que el crecimiento económico sea indeseable desde un punto de vista social e insostenible desde un punto de vista medioambiental, sino que la forma en que los economistas enfocan la realidad es incorrecta. </p><p>Kallis propugna "salir de la economía", o sea sacar la economía de su centralidad como unidad de análisis y foco de acción política. Para ello es necesario movilizar distintas formas de conocimiento y representación de la realidad.</p> <p>Basándose en la obra de Karl Polanyi, Kallis desarrolla una crítica del "economismo" – es decir, la expansión bajo el capitalismo de la lógica del mercado hacia ámbitos de la vida de los que estaba excluida. </p><p>De hecho, hoy entendemos como "económicas" actividades que en las sociedades precapitalistas quedaban integradas en instituciones sociales, como los rituales, las redes de parentesco y los mecanismos estatales o religiosos de redistribución. Las actividades de mercado se subordinaban a la política y a los valores.&nbsp;</p> <p>La economía es, por consiguiente, "el proceso instituido de interacción entre los seres humanos y su entorno que conlleva el uso de medios materiales para satisfacer valores humanos". </p><p>Las sociedades desarrollan instituciones en las que se integran las actividades económicas, por lo que estas instituciones no son neutrales; antes bien, rigen en ellas valores e intereses contradictorios y se convierten en esferas de poder y de lucha.</p> <p>La economía forma parte también del "imaginario colectivo" - cómo nos organizamos en función de ciertas ideas fundamentales sobre cómo creemos que debería ser el mundo. </p><p>Los imaginarios se basan en sistemas de símbolos, “significados” e instituciones como el PIB y los bancos centrales. Kallis explica que “el imaginario suministra a la cultura el significado preciso para llevar a cabo sus acciones. </p><p>El imaginario de una economía de mercado lo llevan grabado las instituciones de una economía de mercado que, a su vez, generan sujetos que se comportan como maximizadores racionales de la economía de mercado. La economía de mercado se ve, pues, validada por un mundo que ha contribuido a crear a su imagen y semejanza".&nbsp;</p> <p>Pero cuando se producen tensiones entre el imaginario y la experiencia real, entonces se vuelven probables los cambios a través de procesos conflictivos, ya que la búsqueda de nuevos imaginarios no es nunca algo que comparta toda la sociedad. </p><p class="mag-quote-center">Los que detentan el poder tienen interés en que las cosas se queden como están, mientras que el resto intenta liberar el potencial social que podría cambiar el mundo.</p><p>Los que detentan el poder tienen interés en que las cosas se queden como están, mientras que el resto intenta liberar el potencial social que podría cambiar el mundo.</p> <p>En el caso del decrecimiento, los nuevos imaginarios que necesitamos giran en torno a la idea de que nunca tendremos lo suficiente hasta que decidamos compartir lo que tenemos. Compartir y disfrutar de un planeta limitado: en esto consiste el decrecimiento.&nbsp;</p> <h3>Una utopía concreta</h3> <p>El decrecimiento es un camino que lleva a mejorar las condiciones de vida a través de la reducción del rendimiento y, muy probablemente, la producción. </p><p>Kallis propone esto como hipótesis: “bajo condición de una transformación social radical e igualitaria, es posible mantener el bienestar y mejorar las condiciones de vida y ecológicas en el marco de una economía que se contraerá inevitablemente. Visto como tema de investigación, de lo que se trata es de encontrar cómo o bajo qué condiciones puede esto llegar a ser posible".&nbsp;</p> <p>Una transformación de esta índole debe reincorporar la economía a la sociedad. Y garantizando las condiciones que permitan a todos tener lo suficiente, asegurar que nadie tenga que hacer frente a la escasez - incluso en una sociedad que produce menos que la actual - al proporcionar todos los bienes básicos esenciales para el bienestar humano sin mediar pago alguno.&nbsp;</p> <p>También es importante revisar la productividad: sacar recursos y tiempo del circuito de la producción para dedicarlos a la política y al ocio, o a tener tiempo para la familia y los amigos. </p><p>A diferencia de hoy, la productividad no sería el objetivo final de las políticas públicas. Incluso siendo menos productivos, el aumento de "bienes" relacionales compensaría la pérdida de bienes materiales. </p><p>Además, en el decrecimiento, se valoraría el trabajo no remunerado de prestación de cuidados y las cooperativas y organizaciones benéficas se convertirían en los principales productores y empleadores. </p><p>Como consecuencia, el ámbito de la producción con fines de lucro se reduciría drásticamente, así como las oportunidades de acumulación - es decir, las inversiones para la expansión y mayor beneficio.</p> <p>Aunque la contracción de la economía no es un objetivo que se persiga, a la larga será inevitable. Y ocurrirá como parte de un proyecto político más amplio de transformación social (es decir, el decrecimiento), o como catástrofe a través de una serie de crisis. Kallis llama a este proyecto "utopía concreta", ya que pueden darse pasos concretos para ayudar a que se lleve a cabo.</p> <p>Para ello, examina una serie de propuestas, entre ellas: la sustitución del PIB; la reducción de las horas de trabajo para crear empleo en ausencia de crecimiento; un ingreso universal o un paquete garantizado de servicios públicos para garantizar que todos los ciudadanos tengan lo suficiente para sobrevivir sin depender del dinero; impuestos redistributivos para aumentar la igualdad y el establecimiento de un ingreso máximo para poner fin a la competencia por el consumo ligado a estatus; la redirección de las inversiones públicas del sector privado al público, y de la construcción de infraestructuras y actividades que aumentan la productividad a gastos para ecologizar la economía y recuperar los bienes comunes; y la adopción de límites medioambientales.</p> <p>Cabe señalar que algunas de estas propuestas se incluyeron en una carta abierta firmada recientemente por 238 científicos solicitando a la Unión Europea que planifique un futuro más allá del crecimiento, en el que se priorice el bienestar humano y ecológico. </p><p>Kallis concluye su libro argumentando que, si bien estas políticas pueden parecer reformistas comparadas con la visión utópica del decrecimiento, son extremadamente radicales si las comparamos con la situación actual. </p><p>Tomando prestado de André Gorz el término "reformas no reformistas", explica que si se implementaran tales reformas, "los contornos del sistema deberían alterarse radicalmente para acomodarlas". </p><p>Simples y de sentido común como son, exponen la irracionalidad de un sistema que las hace parecer imposibles y que sin embargo considera posible lo que con toda probabilidad está llamado a terminar en catástrofe".</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ed-morales/latinx-el-reconocimiento-de-una-nueva-identidad-pol-tica">Latinx: el reconocimiento de una nueva identidad política</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jeremy-lent/necesitamos-una-civilizaci-n-ecol-gica-antes-de-que-sea-demasiado-tard">Necesitamos una civilización ecológica antes de que sea demasiado tarde</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Riccardo Mastini Wed, 14 Nov 2018 14:20:48 +0000 Riccardo Mastini 120568 at https://www.opendemocracy.net Diez años después de la crisis financiera, estamos a punto de repetirla https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/paul-rogers/diez-os-despu-s-de-la-crisis-financiera-estamos-punto-de-repetirla <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Corremos el riesgo de repetir el 2008, pero a mayor escala. De producirse, otra vez los súper ricos saldrán de ella todavía más ricos – y ésta no es manera de llevar las cosas. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/paul-rogers/no-way-to-run-world">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-16215529 reagan Thatcher.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-16215529 reagan Thatcher.jpg" alt="" title="" width="460" height="299" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El Presidente de Estados Unidos Ronald Reagan y la Primera Ministra británica Margaret Thatcher se reúnen en el Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, el miércoles 20 de febrero de 1985. Arnie Sachs/ Press Association. Reservados todos los derechos.</span></span></span></p><p>Dos informes de bancos suizos, publicados con una semana de diferencia, ofrecen nuevas pruebas del auge de una supraclase transnacional opulenta. Según Crédit Suisse, las fortunas de las personas más ricas del Reino Unido (que poseen 50 millones de dólares o más) han ido <span>creciendo</span> a un ritmo mucho más acelerado que la población en general.</p> <p>Estas personas con un patrimonio neto hiper alto (UHNWI, por sus siglas en inglés) suman en el Reino Unido 4.670 - o sea, un 8,5% más que el año pasado. En Estados Unidos, su número llega a 70.540, y las incorporaciones al grupo este año son más de 6.000, lo que lo convierte en el grupo de UHNWI más grande del mundo.</p><p> El siguiente es el de China, con 16.510. En términos globales, el 1% más rico de la población mundial posee algo menos de la mitad de todos los activos (véase Gráinne Gilmore, <a href="https://www.knightfrank.com/wealthreport/2018/global-wealth/new-order"><em>The world's super rich populations are growing but where is growth strongest?</em></a>, KnightFrank, octubre de 2018).</p> <p>Otro <span>informe</span> paralelo, elaborado conjuntamente por UBC y PwC, se centra menos en los UHNWI y más en los súper-ricos de verdad, los que acumulan fortunas de miles de millones de dólares. En la actualidad éstos suman 2.158 y su riqueza conjunta <a href="https://www.theguardian.com/news/2018/oct/26/worlds-billionaires-became-20-richer-in-2017-report-reveals">aumentó</a> en 1.400 millones de dólares en el último año. </p><p>Gran parte de este crecimiento se está dando en Estados Unidos y Europa occidental, aunque el gran cambio de tendencia de los últimos años es la expansión cada vez más transnacional de los extremadamente ricos - con China, de nuevo, como ejemplo. Hace doce años, había solo 16 multi-mil-millonarios en la República Popular China; hoy ya son 373.</p> <p>Quizás lo más significativo es la tasa de aumento de la riqueza. En 2017, en el Reino Unido, la riqueza conjunta de las 1.000 personas más ricas aumentó en 85 mil millones de dólares, lo que quiere decir que el aumento de su riqueza individual fue, de promedio, de 85 millones de dólares. Encima, esa cifra no fue excepcionalmente elevada - el año anterior, pegó un salto todavía mayor.</p> <p>El gobierno británico lleva ya tiempo insistiendo en que la crisis financiera de 2008 y años subsiguientes evidenció que no había alternativa a las políticas de austeridad que se llevaron a cabo, aunque el impacto de la crisis fue, como máximo, transitorio y limitado para los súper ricos.</p><p class="mag-quote-center">La primera ministra Theresa May&nbsp;<a href="https://www.reuters.com/article/us-britain-eu-may-austerity/uk-austerity-is-over-nearly-a-decade-after-crash-may-idUSKCN1MD1IC">afirma</a>&nbsp;que la austeridad ha terminado, pero muy pocos se lo creen.</p><p>Ahora, la primera ministra Theresa May <a href="https://www.reuters.com/article/us-britain-eu-may-austerity/uk-austerity-is-over-nearly-a-decade-after-crash-may-idUSKCN1MD1IC">afirma</a> que la austeridad ha terminado, pero muy pocos se lo creen. El estado de ánimo es más bien el de que "nunca ha habido austeridad para los ricos, solo para el resto, y para estos todavía está a la orden del día".</p> <p>Un rumor político infundado que echó raíces en el Reino Unido tras la crisis financiera, fue que todo había sido culpa del gobierno laborista. Esta versión de los acontecimientos se consolidó en los tres meses posteriores a las elecciones generales de 2010, cuando el Partido Laborista se hallaba enfrascado en elegir a un nuevo líder tras perder el poder.</p><p class="mag-quote-center">En lo que en verdad se equivocaron los laboristas a partir de 1997, fue en consentir el vacío regulatorio imperante en la&nbsp;<em>City</em>&nbsp;de Londres.</p><p>En lo que en verdad se equivocaron los laboristas, especialmente en sus primeros años de gobierno, a partir de 1997, fue en consentir el vacío regulatorio imperante en la <em>City</em> de Londres en lugar de imponer una regulación financiera efectiva - aunque cualquier intento en este sentido se habría topado con una monumental resistencia por parte de la <a href="https://www.penguin.co.uk/books/109/1090321/city-of-london/9780099554820.html">City</a> y de la oposición conservadora.</p> <h3><strong>La era del capitalismo de casino</strong></h3> <p>Los orígenes de la crisis de 2008 se remontan a casi cuarenta años antes, cuando la elección de Ronald Reagan como presidente de Estados Unidos en 1980 señaló el comienzo de la era de la economía neoliberal. Una de las medidas importantes de la administración Reagan fue la <a href="https://www.federalreservehistory.org/essays/garn_st_germain_act">Ley de Instituciones de Depósito Garn-St Germain</a> (1982), que inauguró una era de regulación financiera mucho más laxa. </p><p>Su entrada en efecto supuso el desmantelamiento parcial de la <a href="https://www.federalreservehistory.org/essays/glass_steagall_act">Ley Glass-Steagall</a>, aprobada en la época de Franklin D. Roosevelt (1933), que establecía la separación entre la banca de depósito y la banca de inversión para evitar que se volviera a producir una situación como la <a href="https://www.library.hbs.edu/hc/crises/1929.html">crisis de 1929</a>.</p> <p>A la par que Estados Unidos impulsaba una mayor desregulación en la década de 1980, en el Reino Unido el gobierno de Margaret Thatcher tomó un <a href="https://www.penguin.co.uk/books/25543/the-death-of-gentlemanly-capitalism/9780141043395.html">camino</a> análogo, especialmente con el <em>Big Bang </em>que desregularizó los mercados financieros en 1986. Fue este patrón lo que el laborismo no consiguió alterar, permitiendo así que se sentara una cultura de regulación mínima en la City.</p> <p>El sistema neoliberal pasó a dominar el análisis económico y recibió el espaldarazo del colapso de la Unión Soviética al finalizar la Guerra Fría en 1989-91. A fines de la década de 1990, una autoridad académica en el terreno de las relaciones internacionales, <a href="http://blogs.lse.ac.uk/lsehistory/2018/09/19/susan-strange-world-renowned-international-relations-scholar/">Susan Strange</a>, identificó los peligros que acechaban bajo la superficie.</p><p> En su último libro, <a href="https://www.press.umich.edu/10893"><em>Mad Money: When Markets Outgrow Governments</em></a> (1998), publicado dos semanas antes de que falleciera - precisamente en pleno pánico financiero - señalaba cinco temas clave: el dominio del dinero sobre la política; la disminución del control estatal de las economías; la ineficaz recaudación de los impuestos; el aumento de la desigualdad; y el imperio de la codicia.</p> <p>Strange había publicado con anterioridad <a href="http://www.manchesteruniversitypress.co.uk/9781784991340/"><em>Casino Capitalism</em></a>&nbsp;(1986), un estudio profético sobre cómo el hecho de que los mercados financieros se escapasen de la responsabilidad democrática de rendir cuentas auguraba problemas mayores. </p><p>Por desgracia, ella no vivió para ver convertido en realidad aquello de lo que había advertido con tanta insistencia (su colega de la London School of Economics Fred Halliday la recordaba como "una persona de indomable optimismo, humor y lengua mordaz", cuyo "eslogan favorito era: '¡Ataquen siempre a los economistas!'" [Véase <a href="https://opendemocracy.net/article/the-revenge-of-ideas-karl-polanyi-and-susan-strange"><em>The revenge of ideas: Karl Polanyi and Susan Strange</em></a>, 24 de septiembre de 2008]).</p><p> A principios de la década de 2000 a más tardar, incluso sin recurrir a su análisis, no parece que interpretar las señales que se estaban dando fuese algo tan difícil, pero la verdad es que la mayoría de los analistas consiguieron que se les pasaran por alto.</p> <p>Los orígenes de la crisis de 2008 <a href="http://www.simonandschuster.com/books/Fools-Gold/Gillian-Tett/9781439100134">radican</a> concretamente en los préstamos tóxicos de altísimo riesgo que se otorgaron a propietarios de viviendas con ingresos bajos, especialmente en Estados Unidos, y la forma en que se paquetizaron en permutas de incumplimiento crediticio (<span>CDS</span>, por sus siglas en inglés) y se comercializaron como valores de inversión, además de paquetizarse de nuevo en obligaciones colateralizadas por deuda (<span>CDO</span>, por sus siglas en inglés). Cuando <a href="https://www.thestreet.com/markets/bankruptcy/lehman-brothers-collapse-14703153">quebró</a> Lehman Brothers en septiembre de 2008, el efecto dominó de las hipotecas insostenibles fue imparable.</p><p class="mag-quote-center">A pesar de las muchas señales que advertían de una crisis, como mínimo desde el&nbsp;<a href="https://www.ethicalsystems.org/content/barings-bank">colapso</a>&nbsp;de Baring Brothers en 1995, en 2008 el sistema en su conjunto no estaba preparado para contener el batacazo.&nbsp;</p> <p>A pesar de las muchas señales que advertían de una crisis, como mínimo desde el <a href="https://www.ethicalsystems.org/content/barings-bank">colapso</a> de Baring Brothers en 1995, el sistema en su conjunto no estaba preparado para contener el batacazo. El motivo está en parte en los cinco factores enumerados por Strange, pero hay que añadir dos más. </p><p>Primero, el hecho de que las cúpulas dirigentes de las entidades financieras no acababan de entender muy bien cómo manejar los detallados análisis cuantitativos de riesgo, uno de los elementos clave del sistema; en segundo lugar, y quizás sea esto lo más importante de todo, la arrogancia y la soberbia que impregnaba todo este sistema inadecuadamente regulado.</p> <p>Diez años más tarde, se anda repitiendo que se ha aprendido la lección. Lo cual es cierto, hasta cierto punto, en el sector hipotecario. Sin embargo, en general, persiste la arrogancia. Los dos <a href="https://www.credit-suisse.com/corporate/en/research/research-institute/global-wealth-report.html">informes</a> de los bancos suizos son prueba suficiente de que seguimos estando en un momento extremadamente favorable para formar parte de la supra clase alta.</p><p class="mag-quote-center">Una vez más, se ignoran los indicios de que se avecina tormenta. En distintas partes del mundo, la arrogancia gerencial continúa arrollando el sentido común.</p> <p>Una vez más, se ignoran los indicios de que se avecina tormenta. En distintas partes del mundo, la arrogancia gerencial continúa arrollando el sentido común. Los CDO, por ejemplo, se comercializan ahora con más cautela, pero no así las obligaciones de préstamo colateralizadas (<span>CLO</span>, por sus siglas en inglés): paquetes de préstamos a una amplia gama de negocios, muchos de ellos tan inestables como las hipotecas tóxicas de hace una década.</p> <p>El problema central, como Susan Strange señalaba hace veinte años, es que nadie controla los mercados financieros: ni los gobiernos ni las principales organizaciones intergubernamentales, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco de Pagos Internacionales (<a href="https://www.bis.org/">BIS</a>, por sus siglas en inglés). </p><p>El riesgo hoy es que tengamos que asistir a una repetición de 2008, posiblemente a mayor escala. Tanto la experiencia pasada como la evidencia presente sugieren que, de producirse, los súper ricos saldrán de ella todavía más ricos – y éstas no son maneras de llevar las cosas en el mundo.</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Democracy and government Economics Equality Ideas International politics Paul Rogers Wed, 14 Nov 2018 12:57:42 +0000 Paul Rogers 120566 at https://www.opendemocracy.net #JusticiaParaImelda: La difícil lucha por los derechos de las mujeres en Centroamérica https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/justiciaparaimelda-la-dif-cil-lucha-por-los-derechos-de-las-muje <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Mientras esperamos el juicio aplazado de Imelda para el 17 de diciembre, la lucha de las mujeres centroamericanas por derribar barreras legales a sus derechos debe ser una prioridad. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/justiciaparaimelda-difficult-battle-for-women-s-rights-in-centra">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/mujerescentroamericanas_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/mujerescentroamericanas_0.png" alt="" title="" width="460" height="317" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Collage de mujeres centroamericanas. Beverly Goldberg. </span></span></span></p><p class="normal">El caso de Imelda Cortez, una joven salvadoreña acusada de intento de aborto, cuando en realidad tuvo a su bebé de forma imprevista, acudió al hospital con una hemorragia, y allí fue denunciada por los sanitarios que la atendieron, es el ejemplo de hasta qué punto de absurdidad puede llegar la negación de los derechos de las mujeres en Centroamérica.&nbsp; </p> <p class="normal">Con apenas 18 años, Imelda quedó embarazada tras ser violada sistemáticamente desde los 12 años por su padrastro anciano, que también es el padre de su bebé. Esto es algo que desgraciadamente no es nuevo en El Salvador. Pero Imelda sufrió un parto extrahospitalario y fue acusada de homicidio agravado en grado de tentativa.&nbsp;</p> <p class="normal">Esta semana estaba prevista la apertura del juicio que podría condenarla a 20 años de prisión, pero la vista&nbsp; se ha suspendido hasta diciembre debido a que la fiscal del caso se encuentra enferma. Este retraso viola aún más los derechos de Imelda que, desde hace varios meses, se encuentra en prisión preventiva. Su derecho a la libertad sigue siendo sistemáticamente violentado por el Estado de El Salvador.</p><p class="mag-quote-center">Con apenas 18 años, Imelda quedó embarazada tras ser violada sistemáticamente desde los 12 años por su padrastro anciano, que también es el padre de su bebé. Esto es algo que desgraciadamente no es nuevo en El Salvador.</p> <p class="normal">Esta aterradora historia ejemplifica hasta qué punto puede llegar la violación de los derechos de la mujer en una región como Centroamérica, donde la pobreza, la inequidad, la violencia y la exclusión se unen a una cultura tremendamente patriarcal y machista. La lucha por lograr garantías para las mujeres, como la despenalización del aborto, ni que sea para casos de violación o peligro para la vida de la madre, es una todavía tarea muy dura en la región.</p> <h3><strong>La cuestión&nbsp; del aborto</strong></h3> <p class="normal">Imelda es el brutal reflejo de lo que puede llegar a ocurrir en una de las regiones más restrictivas del mundo respecto al aborto. Decenas de mujeres son acusadas y privadas de la libertad, inclusive por abortos involuntarios.&nbsp; El Salvador, Honduras y Nicaragua aún penalizan absolutamente el aborto, yendo inclusive en contra de los derechos humanos. Otros países de la región como Costa Rica, Guatemala y Panamá han avanzado en legalizarlo, pero solo en caso de que se demuestre que la vida de la madre corre riesgo.</p><p class="mag-quote-center">El 24% de embarazos en Centroamérica terminaron con aborto. Una cifra ante la que los gobiernos de turno en estos países restrictivos han cerrado los ojos.</p> <p class="normal">El Instituto Guttmacher señala que entre 2010 y 2014, el 24% de embarazos en Centroamérica terminaron con aborto. Una cifra ante la que los gobiernos de turno en estos países restrictivos han cerrado los ojos, pero que evidencia la necesidad urgente de adoptar políticas públicas de salud que garanticen los derechos de las mujeres.&nbsp;</p> <h3><strong>La seguridad de las mujeres</strong></h3> <p class="normal">Ser mujer en el denominado triángulo norte, conformado por El Salvador, Honduras y Guatemala, es vivir en una de las regiones más mortíferas del mundo, no solo por la alta tasa de feminicidios, sino por los alarmantes niveles de impunidad. El Salvador, Honduras y Nicaragua están entre los países con mayor impunidad según el<a href="https://www.udlap.mx/cesij/resumenejecutivo.aspx">&nbsp;Índice Global de Impunidad</a>, que también incluye a otros países Latinoamericanos como México, Brasil, Colombia y Paraguay en esta categoría.</p> <p class="normal">La violencia feminicida es abrumadora ante la avalancha de crímenes contra las mujeres que se enfrentan a sistemas judiciales tan obsoletos, que aún tienen dificultades a la hora de distinguir entre un homicidio culposo, un homicidio doloso o un crimen que tiene como móvil la condición de ser mujer.</p><p class="mag-quote-center">La implementación de tribunales especializados en violencia de género ya ha demostrado su capacidad para disminuir las tasas de feminicidio, como es el caso de Guatemala.</p> <p class="normal">La tipificación del feminicidio en América Latina sigue dejando en la impunidad cientos de casos de mujeres asesinadas, aunque la implementación de tribunales especializados que ya han empezado a constituirse en países como Guatemala, han demostrado su capacidad para disminuir las tasas de feminicidio.</p> <h3><strong>Igualdad de género</strong></h3> <p class="normal">El Índice de Desigualdad de Género sitúa a los países de Centroamérica en una situación muy deprimida. Costa Rica, que el país de la región con menos desigualdad de género, se sitúa tan solo en el número 62 de la tabla, seguido de lejos por El Salvador (82), Nicaragua (89), Honduras (100), Panamá (108) y Guatemala (114).</p> <p class="normal">En Honduras, por ejemplo,&nbsp; solo el 36% de las mujeres cuentan con educación secundaria, con una esperanza de vida de 76 años, siendo la menor de la región. En El Salvador, el 28% de las mujeres no tiene acceso a ningún tipo de anticonceptivos, y solo el 6.7% se gradúan en áreas como ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas. No solo en materia de derechos sexuales y reproductivos, sino también en materia de empoderamiento de las mujeres, queda un enorme camino por recorrer.</p><p class="mag-quote-center">Mientras esperamos el juicio aplazado de Imelda para el 17 de diciembre, la lucha de las mujeres centroamericanas por derribar barreras debe ser una prioridad.&nbsp;</p> <p class="normal">Mientras esperamos el juicio aplazado de Imelda para el 17 de diciembre, la lucha de las mujeres centroamericanas por derribar estas barreras debe ser una prioridad. Es inconcebible que en El Salvador, por ejemplo, durante el 2015, 1445 niñas cuyas edades oscilaban entre los 10 y los 14 años se embarazaron fruto de esta atmósfera de desigualdad, violencia sexual y abusos sistemáticos, que son la punta del iceberg de un fenómeno de restricción de los derechos de la mujer que debe denunciarse sin excepción.</p> <p class="normal">El caso de Imelda Cortez, una joven violada por su padrastro de 70 años que puede llegar a ser condenada a 20 años de prisión por un aborto que ni siquiera existió, es emblemático de cómo estos factores pueden llevar a situaciones absurdas y altamente lesivas para los derechos más básicos.</p> <p class="normal">La campaña #JusticiaParaImelda, #SalvemosAImelda representa una oportunidad para visibilizar la lucha contra los tremendos índices de violencia sexual y legislación restrictiva que todavía sufren las niñas y las mujeres en demasiadas partes del mundo.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/midterms2018-con-mentiras-mujeres-y-migrantes-no-le-sirv">#Midterms2018: Mentiras, mujeres y migrantes en la campaña de Donald Trump</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/abortolegalya-en-argentina-lo-que-debes-saber-hoy">#AbortoLegalYa en Argentina: lo que debes saber hoy</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/justiciaparaberta-m-s-de-900-d-as-sin-la-activista-hondure-berta">#JusticiaParaBerta: más de 900 días sin la activista hondureña Berta Cáceres</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Equality Ideas DemocraciaAbierta Wed, 14 Nov 2018 11:57:54 +0000 DemocraciaAbierta 120565 at https://www.opendemocracy.net ¿Puede la política ser compasiva? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/matt-hawkins/puede-la-pol-tica-ser-compasiva <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Hay que tener valor y determinación para centrarse en el sufrimiento y ponerlo en el núcleo de las decisiones que uno toma. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/transformation/matt-hawkins/can-politics-ever-be-compassionate">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/MattHawkins.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/MattHawkins.jpg" alt="" title="" width="460" height="391" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Crédito: Enver Rahmanov via Wikimedia Commons. CC BY-SA 3.0.</span></span></span></p><p>De vez en cuando te encuentras con un libro, una película, un artículo o un programa de televisión que te ayuda a darle algo más de sentido al mundo que nos rodea. Hace poco me ocurrió esto al leer <em>The Compassionate Mind</em> de Paul Gilbert. </p><p>Abundando en teoría evolutiva y consejos prácticos, el libro de Gilbert describe cómo al juntarse en nuestro cerebro características propias de "mamíferos" y de "humanos", nos hemos dotado de facultades aparentemente incompatibles para el amor y la destrucción. </p><p>Sostiene el autor que la sociedad moderna se ha estructurado de manera que fomenta estas últimas, a la vez que reduce las primeras, a través de la economía, lo que nos cuentan los políticos y el ejemplo que dan.</p> <p>No es habitual que un libro que trata de la evolución de nuestro cerebro se convierta en semilla de un nuevo movimiento político, pero esto es exactamente lo que consiguió en cuanto a mí me atañe el libro de Gilbert, junto con obras de otros autores, desde Daniel Dennett hasta Martha Nussbaum. </p><p>También me encontré con que una amiga y colega mía, la autora y activista Jennifer Nadel, que iba por un camino parecido al mío – en su caso, siguiendo la evolución de la Carta de la Compasión fundada por la historiadora Kane Armstrong -, acababa de publicar un libro sobre cómo llevar una vida más compasiva.</p> <p>A los dos nos parecía absurdo que no existan puentes entre las investigaciones punteras sobre el valor de la compasión para ayudar a superar enfermedades mentales y tener una mejor calidad de vida, y aquellos que más responsabilidad tienen en cuanto al establecimiento de los valores que rigen en nuestras sociedades: los políticos y los medios de comunicación. </p><p>De hecho, ocurre todo lo contrario: nos encontramos con que un modelo económico neoliberal desarrollado en la década de 1980 y desprovisto de valor científico ha convencido a las personas de que lo que les define es el egoísmo, la codicia y el vicio.</p><p class="mag-quote-center">El sistema económico ha creado un sistema político en el que los partidos se sitúan por encima del progreso universal, las mayorías parlamentarias por encima de la colaboración, y conseguir el poder por encima de los medios para alcanzarlo.&nbsp;</p><p>Y ha creado asimismo un sistema político en el que los partidos se sitúan por encima del progreso universal, las mayorías parlamentarias por encima de la colaboración, y conseguir el poder por encima de los medios para alcanzarlo.&nbsp;</p> <p>¿Qué podemos hacer para cambiar esta narrativa destructiva? Llevar a cabo campañas sobre temas específicos puede servir de ayuda, pero a menos que cambiemos los supuestos sobre los que se asienta nuestro modo de vida, es imposible que logremos una transformación sostenible a largo plazo. </p><p>Así que, a principios de 2018, decidimos echarnos a la piscina y lanzar una nueva iniciativa llamada Compasión en la Política.&nbsp;</p> <p>Dado que la austeridad sigue causando dolor y sufrimiento a los más vulnerables y la desigualdad sigue aumentando, el momento parece propicio. </p><p>La crisis de la salud mental empeora año tras año y el alarmante informe publicado por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) a principios de octubre advierte que, a menos que cambiemos de rumbo, el calentamiento global podría rebasar umbrales irreversibles en menos de una generación. </p><p>El Brexit divide al Reino Unido y en Estados Unidos Donald Trump sigue propagando su combinado particular de política tóxica.</p> <p>Quizás debido a este terreno (por desgracia) fértil, la respuesta a nuestra iniciativa ha sido alentadora. Hemos recibido mensajes de apoyo de personas y organizaciones muy diversas, entre ellas Noam Chomsky, Laurie Penny, <em>Show Racism the Red Card </em>y miebros de la Cámara de los Comunes como Caroline Lucas, y celebramos nuestra primera conferencia en Oxford el mes pasado ante un público nutrido y entusiasta, que nos ha ayudado a planificar las próximas etapas de la campaña. </p><p>Procedentes de ámbitos muy dispares, los presentes compartieron su compromiso por desacreditar la visión mitológica de que los humanos somos una raza de egocéntricos obsesivos y construir un nuevo sistema político fundamentado en la compasión - su compromiso por comprender al otro y apoyarle en cualquier dificultad en la que se encuentre.</p> <p>Por supuesto, en la conferencia también se plantearon muchas preguntas: ¿la compasión es suficiente? ¿Dónde encaja la ira? ¿Debemos generar compasión sólo hacia "la gente" o también hacia los políticos? Y la que es quizás la pregunta más pertinente de todas: ¿cómo se cambia una cultura que nos ha alimentado a la fuerza con el mensaje de que somos todos inherentemente egoístas y que, por lo tanto, la única manera de proceder que tenemos es articulando una sociedad que aproveche esta característica como valor a través de una economía de libre mercado orientada al crecimiento?</p> <p>Sobre esto último creo que estamos ya llegando a un consenso. En el discurso de apertura a la conferencia, Lord Dubs, representante laborista en la Cámara de los Lores y miembro activo de una organización de defensa de los niños refugiados, insistió en que cree que el público británico desea "hacer lo correcto" – es decir, que quiere ser compasivo y quiere que el Reino Unido sea visto como un país bondadoso. </p><p>Creo que tiene razón, pero también reconozco que nuestra capacidad para estar a la altura de estos estándares se ve obstaculizada por las normas y estructuras sociales, económicas y políticas que dan prioridad a ganar dinero, acaparar posesiones y a conseguir estatus.&nbsp;</p> <p>Así que necesitamos cambiar el lenguaje que usan los políticos y la prensa y compartir nuestras historias personales en tanto que ejemplos prácticos del compromiso con la compasión como forma de socavar la hegemonía cultural existente. </p><p>Y eso quiere decir transformar las instituciones en aspectos muy concretos, por ejemplo promoviendo mucho más la colaboración entre partidos, poniendo fin al estilo de debate de golpe por golpe en el parlamento, o estableciendo un nuevo código compasivo de conducta para los parlamentarios.&nbsp;</p> <p>Cada nueva política que implemente el gobierno deberá demostrar que mejorará - y ha mejorado - la vida de aquellos que más lo necesitan; que se ha llevado a cabo con espíritu de colaboración con otros partidos a través de un debate respetuoso y constructivo, a través del cual se ha ejercido un control adecuado; y que no incide negativamente en la vida de las generaciones futuras. </p><p>El legado de la austeridad y del colapso climático son prueba más que suficiente de que esto no se ha hecho en el pasado. De lo ue se trata es de introducir una especie de "test de compasión" en el proceso de toma de decisiones.</p> <p>En el mundo de los medios de comunicación, necesitamos nuevos códigos de conducta que comprometan a los editores de periódicos a abstenerse y mantenerse alejados de la calumnia y el estereotipo. </p><p>Bajo este código, los ataques corrosivos a la prensa como "enemiga del pueblo" por parte - entre otros - del presidente Trump , o la descripción incendiaria de Boris Johnson de que las mujeres musulmanas parecen "buzones", ni se permitirían ni se tolerarían.&nbsp;</p> <p>También es importante trabajar con los políticos en la reforma de los procesos de formulación de políticas para facilitar el trabajo conjunto de los partidos y, al mismo tiempo, ayudar a aumentar el número de parlamentarios procedentes de los sectores sociales menos privilegiados, de modo que aquellos que ingresen en la política tengan una mejor comprensión de la vida de las personas para las que gobiernan.&nbsp;</p> <p>Ideas como estas chocarán, claro, con los que argumentan que la compasión es algo demasiado débil o vago para servir de guía en la esfera política o económica y que solo la racionalidad y un corazón frío contribuyen a una toma de decisiones correcta. A estos detractores, yo les diría:</p> <p>Primero, ser compasivo en un mundo que lo que te enseña es a ser de otra manera, es una actitud valiente. Acercarse al sufrimiento y no alejarse de él, y convertirlo en la pieza central de las decisiones que uno toma, requiere valor y determinación.</p> <p>Segundo, negar el papel de las emociones en la política es negar que los seres humanos sean esenciales para el funcionamiento de la política.</p><p class="mag-quote-center">Ser compasivo en un mundo que lo que te enseña es a ser de otra manera, es una actitud valiente. Acercarse al sufrimiento y no alejarse de él, y convertirlo en la pieza central de las decisiones que uno toma, requiere valor y determinación.</p><p>Las emociones son lo que somos, y por eso queremos que las personas que entren en política (y que, al hacerlo, sean conscientes de su responsabilidad para con la vida de millones de personas) comprendan sus propias emociones, las emociones de los demás y cómo ambas influyen en su toma de decisiones. </p><p>Este tipo de inteligencia emocional debería ser un requisito esencial para cualquier persona que esté pensando en dedicarse a la política, a los negocios o al periodismo.&nbsp;</p><p> Podemos hacer que este cambio sea posible. Las semillas están ahí - en la imaginación de las personas, en su deseo de un mundo mejor y en los ejemplos que ya se están dando unos a otros al preocuparse por la familia, los amigos, o los colegas. Y ya lo hemos hecho otras veces. </p><p>Cuando establecimos el Servicio Nacional de Salud, por ejemplo; cuando el <em>Kindertransport</em>, que ayudó a salvar las vidas de 10.000 niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial ofreciéndoles refugio en el Reino Unido; o cuando legalizamos la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo - todas estas cosas, y más, se consiguieron sobre la base de una idea central: la compasión. La sociedad, sin duda, puede modelarse a su imagen y semejanza.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ed-morales/latinx-el-reconocimiento-de-una-nueva-identidad-pol-tica">Latinx: el reconocimiento de una nueva identidad política</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Ideas Matt Hawkins Mon, 12 Nov 2018 10:42:30 +0000 Matt Hawkins 120536 at https://www.opendemocracy.net Resistir al olvido en El Salvador: El Mozote lucha contra la impunidad https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/resistir-al-olvido-en-el-salvador-el-mozote-lucha-contra-la-impunidad <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Aún con el fantasma del olvido acechando sus memorias, pese a las dificultades de revisitar tanta oscuridad y deshumanización,&nbsp;los y las sobrevivientes de El Mozote continúan resistiendo. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/resisting-oblivion-in-el-salvador-el-mozote-struggles-against-impunity">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/cronica_em_2_0.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/cronica_em_2_0.jpeg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Dos supervivientes de las masacres ocurridas en 1981 en El Mozote, en El Salvador. Imagen: www.cejil.org</span></span></span></p><p>Al llegar a la plaza de El Mozote el jueves 30 de agosto, era difícil concebir todo lo que allí había ocurrido. En el mismo lugar donde cerca de mil personas habían sido ejecutadas a manos del ejército salvadoreño, hoy se preparaba un escenario. </p><p>En momentos, tocaría una banda local para dar la bienvenida a&nbsp;la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que visitaba por primera vez uno de los caseríos donde se vivió la masacre más grande documentada en la historia reciente de América Latina, hace 37 años.&nbsp;</p> <p>Todo se había armado en una producción maratónica. Este poblado, que no tiene más de dos calles pavimentadas y que se encuentra en medio de las montañas, era el punto de atracción para una reunión de carácter internacional. El objetivo: constatar qué había cambiado en El Mozote y sus alrededores a partir de la sentencia que la Corte IDH dictó en 2012.</p> <p>Una exposición de fotos, emplazada sobre el memorial que alberga la plaza, sería el preámbulo para un recorrido en el que participaron jueces del tribunal interamericano, representantes del Estado de El Salvador, las organizaciones que acompañaron el proceso internacional y algunos/as de los protagonistas. Las imágenes expuestas retrataban a mujeres que participaron en talleres experienciales para resignificar lo vivido allí.</p> <p>Fueron 3 días.&nbsp;Entre el 10 y 13 de diciembre de 1981, en el marco del conflicto armado interno que enfrentó El Salvador por 12 años,&nbsp;se marcó el punto de inflexión para El Mozote, La Joya, Ranchería, Los Toriles, Jocote Amarillo, Cerro Pando y otros lugares aledaños.</p><p class="mag-quote-center">En tres días, ejecutaron el asesinato masivo de hombres, mujeres, niños, niñas, adolescentes. La orden era arrasar con todo.&nbsp;No dejar huellas del lugar.</p><div>En 72 horas, el batallón Atlacatl, liderado por Domingo Monterrosa, junto con unidades de la Tercera Brigada de Infantería de San Miguel y del Centro de Instrucción de Comandos de San Francisco Gotera,&nbsp;ejecutaron el asesinato masivo de hombres, mujeres, niños, niñas, adolescentes. La orden era arrasar con todo.&nbsp;No dejar huellas del lugar, que, según la inteligencia militar, servía de cobijo para las fuerzas guerrilleras.</div> <p>El ataque, conocido como “Operación rescate” o “Yunque y martillo”, fue llevado a cabo como parte de la estrategia militar de “tierra arrasada”, una táctica que implica destruir comunidades enteras con el fin de impedir que movimientos guerrilleros puedan recibir suministros u ocultarse entre la sociedad civil.&nbsp;</p> <p>En otras palabras: para el ejército de El Salvador, quienes poblaban El Mozote y sus alrededores personificaban una figura enemiga que se debía aniquilar a cualquier costo.</p><p><span class="mag-quote-center">Fue la lucha de quienes sobrevivieron para contarlo ーy que se mantienen de pie, después de 37 añosー la que les permitió llegar a tribunales internacionales.</span></p><p>¿Cómo saber, y entender,&nbsp;esa mañana de jueves, que allí fueron asesinados cerca de &nbsp;500 niños, niñas y adolescentes?&nbsp;En parte, porque los y las protagonistas de esta historia han logrado poner fin al silencio que por muchos años instauró el Estado de El Salvador. Que era una “telenovela”, un producto perfecto de la ficción, decían, intentando negar que dichas atrocidades hubieran ocurrido.</p> <p>Fue la lucha de quienes sobrevivieron para contarlo ーy que se mantienen de pie, después de 37 añosー la que les permitió llegar a tribunales internacionales&nbsp;y, ese 30 de agosto, constatar los avances y las deudas que El Salvador aún tiene con El Mozote y sus alrededores. </p><h3>Promesas que no se cumplen</h3><p>El recorrido inició a las 9 de la mañana. El punto de inicio fue la plaza de El Mozote. En la inauguración de la visita, distintas autoridades y protagonistas dieron sus primeras palabras. La banda local se presentó y representantes del Estado repartieron un kit que contenía folletos turísticos sobre El Salvador.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/dsc_4333.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/dsc_4333.jpg" alt="" title="" width="460" height="284" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Monumento a las víctimas de la masacre de El Mozote. Imagen: www.cejil.org</span></span></span></p><p>Raúl Zaffaroni y Humberto Sierra Porto, jueces de la Corte IDH que realizaron la diligencia, visitaron por primera vez el Monumento Histórico de El Mozote, que representa a una familia. Detrás de esta escultura, las paredes de piedra que la envuelven están cubiertas por placas grises con cientos de nombres.&nbsp;Los apellidos se repiten: en las masacres fueron asesinadas familias completas.</p> <p>Zaffaroni y Sierra Porto conocieron también el “Jardín de los inocentes”, ubicado a un costado de la iglesia local. Allí, un mural de colores pastel dibuja un arcoiris, mariposas y flores, y&nbsp;otros cientos de nombres recuerdan a los niños y niñas que fueron asesinadas durante la masacre.</p><p>En 1981, esos niños y niñas fueron separadas de sus familias, los llevaron a otro punto del caserío para asesinarlos, según consta en los informes. Al realizar las exhumaciones, se reconocieron restos de juguetes, pequeños trazos de ropa, huesos diminutos.&nbsp;</p> <p>Los jueces repasaron sus nombres con atención y cuidado. Transitaron el espacio con solemnidad. &nbsp;<br /> &nbsp;<br /> El memorial de El Mozote fue el primer punto de la caminata, que duró cerca de tres horas y que incluyó la visita al centro de salud del Mozote, la construcción de la escuela de la comunidad y un tramo de calle pavimentada. </p><p>Todas estas obras eran parte de las medidas ordenadas en la sentencia que&nbsp;el Estado debía ーy debeー cumplir para reparar a las víctimas de la masacre de El Mozote y sus familias por los crímenes de lesa humanidad que ahí se cometieron.</p><p class="mag-quote-center">A 6 años de dictada la sentencia de la Corte IDH, El Salvador sólo ha cumplido con una de las medidas: la derogación de la Ley de Amnistía General.</p> <p>Sin embargo,&nbsp;a 6 años de dictada la sentencia de la Corte IDH, El Salvador aún arrastra deudas históricas.&nbsp;De la resolución, sólo ha cumplido con una de las medidas: la derogación de la Ley de Amnistía General para la Consolidación de la Paz. Esta era el gran obstáculo para que los crímenes de lesa humanidad ahí cometidos &nbsp;fueran investigados y juzgados.&nbsp;</p> <p>Pese a ello, a 37 años de la “tierra arrasada”, el Estado de El Salvador no sólo les debe reparación, sino también verdad y justicia. “Los hechos ya pasaron, pero aún quedan las secuelas,&nbsp;las promesas de reparación aún no se cumplen”, confirmaron las mantas alzadas ese día en la plaza, por habitantes de El Mozote y alrededores. Después de los operativos de diciembre, el destino de varias generaciones, cambió de manera drástica y permanente.&nbsp;</p> <p>Tras la derogación de la Ley de Amnistía en 2016, la investigación por la masacre de El Mozote y lugares aledaños se reabrió. Producto de la investigación, 18 miembros de las Fuerzas Armadas fueron acusados como responsables de cometer graves violaciones de derechos humanos. Otros 13 militares habrían sido imputados por su participación en el operativo, pero para la fecha de la audiencia, habían fallecido.&nbsp;</p> <p>Al día de hoy, ninguna persona ha sido sancionada por las graves violaciones de derechos humanos&nbsp;cometidas en estas comunidades y el proceso judicial todavía se encuentra en etapa de investigación. En El Salvador, la muerte ha llegado antes que la justicia.</p> <p>Durante la visita de la Corte, sobrevivientes de la masacre y quienes encabezan el proceso penal denunciaron los enormes obstáculos que enfrenta este juicio. Algunos de ellos: la falta de apoyo de las más altas autoridades del Estado y la negativa del Ministerio de Defensa de revelar información imprescindible para el caso.</p> <p>Dorila Márquez fue una de las sobrevivientes que levantó estas denuncias para exigir justicia.&nbsp;Después de 37 años, hablar sobre los hechos todavía quiebra su voz.&nbsp;Cómo no: si durante el ataque ella perdió a su padre y a su madre, a su hermana embarazada, a su hermano de 11 años, a su sobrina de 7 meses y a su sobrino de 1 año. Ese ligero temblor se repone rápidamente: vivir y cargar con ese recuerdo nunca ha detenido a Dorila, que no para de contar su historia. Insiste en que no quiere que El Salvador no la olvide.&nbsp;</p> <p>“Lo que yo he sufrido no quiero que lo sufran las nuevas generaciones. Es muy terrible saber que le han quitado su familia en esas circunstancias. Por eso yo no me canso de hablar y de denunciar, porque yo no quiero que lo vuelvan a hacer.&nbsp;Estas injusticias no se pueden callar, por eso siempre estamos pidiendo justicia”, afirma la mujer, que además es presidenta de la Asociación Promotora de Derechos Humanos de El Mozote, que aglutina a las víctimas de la masacre.&nbsp;</p> <p>Como ella, decenas de víctimas y familiares de las masacres de El Mozote y lugares aledaños han persistido por más de tres décadas para mantener viva y latiendo la memoria de lo que sucedió en esa plaza.No han muerto, están con nosoyrso</p> <h3><span>No han muerto, están con nosotros</span></h3> <p>El recorrido sigue. Pasa por distintos puntos de El Mozote.&nbsp;Los escasos avances son más bien derechos que el Estado debe garantizar de por sí a toda su población: salud, educación, trabajo, vivienda.</p> <p>Las autoridades presentan con parsimonia el único centro de salud de la localidad. Cuenta una sola ambulancia, que además, no arranca, y con una sola psicóloga para atender a todas las comunidades.&nbsp;</p> <p>Un poco más allá, la escuela, que lleva 6 años de retraso en su construcción. Se encuentra en las primeras etapas, aún sin fecha definitiva de inauguración. Mientras, los niños y niñas de la comunidad atienden a otra escuela primaria. Para continuar sus estudios, sin embargo, deben salir de El Mozote y recorrer las largas distancias que les separan de la secundaria más cercana.&nbsp;</p> <p>Al finalizar el recorrido, los miembros de la Corte IDH se sentaron a escuchar los últimos argumentos del Estado, las víctimas y las organizaciones que los representan. El Estado tampoco ha adoptado las medidas necesarias para garantizar el regreso de las personas que se vieron obligadas a desplazarse tras la destrucción de sus comunidades.</p><p class="mag-quote-center">"No queremos que esta cruel masacre quede en la impunidad", expresó María del Rosario López, sobreviviente de la masacre, con fuerza inquebrantable.</p> <p>"No es fácil para mí estar aquí, pero tengo derecho a hablar, no solo por mi familia, sino por todas las familias.&nbsp;No queremos que esta cruel masacre quede en la impunidad", expresó María del Rosario López, sobreviviente de la masacre, con fuerza inquebrantable.</p> <p>La conversación duró una hora más de lo planeado, las demandas de los y las habitantes de la comunidad eran muchas. La visita de la Corte IDH terminó después de esa reunión, entre la 1 y las 2 de la tarde.&nbsp;</p> <p>Al finalizar, los miembros de la Corte, funcionarios del Estado y periodistas iniciaron su viaje de regreso a San Salvador. Las familias de El Mozote volvieron a sus hogares.</p> <p>Por la tarde, ya no había música en la plaza, se retiraron las exposiciones de fotos, las familias se alejaron &nbsp;del monumento. Ya no había &nbsp;funcionarios con interés de contar historias, ni periodistas buscando documentarlas.</p> <p>Por un momento El Mozote se tiñó del olvido y el silencio que lo ha amenazado por tantísimos años.&nbsp;Fue sólo un instante: el olvido se combatió con memoria, como bien lo han hecho por más de tres décadas los y las sobrevivientes del horror vivido El Mozote.</p> <p>Algunas mujeres continuaron vendiendo sus artesanías a la orilla de la plaza; a dos cuadras, un grupo de jóvenes se reunió en la Casa de la Cultura y la Memoria Histórica para pintar sus paredes. A la distancia un niño lloraba, una señora reía.</p><p class="mag-quote-center">Una frase llenó el pecho de quien la leía:&nbsp;“ellos no han muerto, están con nosotros, con ustedes y con la humanidad entera”.&nbsp;</p> <p>En el centro de la plaza, a los pies del monumento ya sin visitantes, una frase llenó el pecho de quien la leía:&nbsp;“ellos no han muerto, están con nosotros, con ustedes y con la humanidad entera”.&nbsp;</p> <p>Las masacres de El Mozote y lugares aledaños marcaron la historia de El Salvador, de América Latina y de cientos, miles de personas. La tiñeron de dolor, silencio, sangre e impunidad. Hoy la rúbrica es la misma de hace 30 años en un país que reconoce lo ocurrido, pero&nbsp;que alimenta a diario las cifras de muertos en batallas entre pandillas; que ve en la violencia un modus operandi ante tanta desigualdad.&nbsp;</p> <p>Sin embargo, aún con el fantasma del olvido acechando sus memorias, pese a las dificultades de revisitar tanta oscuridad y deshumanización,&nbsp;los y las sobrevivientes de El Mozote continúan resistiendo para marcar una nueva historia.&nbsp;No quieren borrar la antigua, sino dotar la suya de lucha, de dignidad y de verdad, a los ojos del país y del mundo.&nbsp;</p> <p>Es la historia de sus pies que no se cansan de caminar hacia los tribunales; de su piel que soporta largos recorridos bajo el sol; de sus manos valientes que señalan los lugares donde ocurrieron los hechos; y de sus voces que se reponen rápido tras quebrarse. Lo hacen todo, incansablemente, para exigir justicia y para asegurarse de que ninguna persona vuelva a vivir lo que ellos enfrentaron.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/treinta-y-seis-os-despu-s-el-juicio-por-las-masacres-de-el-mozote-puede-cambiar-la">Treinta y seis años después, el juicio por las masacres de El Mozote puede cambiar la historia de El Salvador</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-zepeda/sala-de-lo-constitucional-de-el-salvador-conocer-la-verdad-y-contar-con">Sala de lo Constitucional de El Salvador: conocer la verdad y contar con las víctimas</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sof-mart-nez/el-salvador-la-vida-en-territorio-de-la-mara-salvatrucha-ms-13">El Salvador: la vida en territorio de la Mara Salvatrucha (MS-13)</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/sonja-wolf/el-interninable-ciclo-de-carnicer-en-el-salvador">El interminable ciclo de carnicería en El Salvador</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> El Salvador </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta El Salvador Civil society Conflict Democracy and government Sofía Espinal Fri, 09 Nov 2018 15:51:46 +0000 Sofía Espinal 120524 at https://www.opendemocracy.net ¿Debería el juez Moro haber aceptado el cargo de ministro de Justicia? https://www.opendemocracy.net/conor-foley/deber-el-juez-moro-haber-aceptado-el-cargo-de-ministro-de-justicia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Si Sergio Moro adopta los mismos métodos que usó en la Operación Lava Jato en su nuevo rol, los derechos humanos, la justicia y la democracia se enfrentan a un futuro sombrío en Brasil.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/conor-foley/should-judge-moro-have-accepted-position-of-minister-of-justice-offere">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-37738607.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-37738607.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El juez federal Sergio Moro, participando en un debate sobre la corrupción en Sao Paolo, el 25 de Julio de 2018. Marcelo Chello/Zuma Press/PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>El 2 de noviembre de 2018, en su&nbsp;<a href="https://www.correiobraziliense.com.br/app/noticia/politica/2018/11/02/interna_politica,717119/em-entrevista-bolsonaro-reafirma-papel-dos-militares-no-ministerio.shtml%3Ffbclid%3DIwAR3mdfMdiuwXm-YmnrgticaGhoWmZG2p0Kg7O_hJyr35yMNb4tppwsqOlQw">primera entrevista</a>&nbsp;después de ser elegido presidente de Brasil,&nbsp;Jair Bolsonaro&nbsp;respondió a una pregunta sobre la política de su nuevo gobierno para combatir el crimen afirmando que tenía la intención de aplicar las mismas reglas que las fuerzas armadas brasileñas habían usado en la misión de paz de la ONU en Haití.&nbsp;"Los elementos armados son objetivos legítimos", dijo:</p> <p>“Uno no se enfrenta a hombres armados con flores y les pide que entreguen sus armas.&nbsp;Sabemos que, en un entorno urbano, el daño colateral de un intercambio de fuego podría ser desastroso, pero habría que cubrir legalmente a todos los oficiales de policía y soldados involucrados en las operaciones de defensa de la ley y el orden.&nbsp;No deben preocuparse ante una posible condena por cumplir su misión.”</p> <p>El día anterior a esta entrevista, Bolsonaro también&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/nov/01/bolsonaro-sergio-moro-brazil-justice-ministry-anti-corruption">anunció&nbsp;</a>el nombramiento del juez Sergio Moro, que dirigió la investigación de la Operación Lava Jato (de la que hablaremos más abajo), como nuevo Ministro de Justicia y Seguridad Pública.&nbsp;Los dos anuncios&nbsp;son&nbsp;indudablemente populares en un país ahogado de corrupción y crimen violento, pero ofrecen una&nbsp;<a href="https://www.versobooks.com/blogs/4102-jair-bolsonaro-and-the-threat-to-democracy-in-brazil">visión aterradora&nbsp;</a>del tipo de enfoque sobre los derechos humanos que aplicará el nuevo del mandatario cuando asuma el cargo, en enero del año que viene.</p> <h3><strong>Antecedentes de Bolsonaro&nbsp;</strong></h3> <p>Bolsonaro es un ex oficial militar que ha sido político a tiempo completo en Brasil durante casi 30 años.&nbsp;Su notoriedad le viene&nbsp;dada por protagonizar una serie de declaraciones sorprendentemente ofensivas: decirle a una mujer que es demasiado fea para que él la violara; decir que preferiría que su hijo muriese a enterarse de que era gay; burlarse de los negros, de las comunidades indígenas y de los pobladores de los estados más pobres del nordeste; o decir que el único error de la dictadura fue el no haber matado a suficientes opositores políticos.&nbsp;</p> <p>Cuando votó a&nbsp; favor de&nbsp;la destitución de la&nbsp;ex presidenta Dilma Rousseff en 2016,&nbsp;Bolsonaro lo dedicó a la memoria del jefe de la inteligencia de la&nbsp;dictadura&nbsp;militar,&nbsp;quien fue responsable de Torturar&nbsp;a más de 100&nbsp;disidentes políticos, entre ellos a la propia Dilma.&nbsp;En vísperas de su elección, emitió una declaración en la que prometió encarcelar a sus oponentes políticos y se hizo eco de un eslogan de la época de la dictadura: "Brasil: o lo amas o lo dejas".</p> <p class="mag-quote-center">Las leyes y la constitución de Brasil prohíben claramente&nbsp;muchas de&nbsp;las políticas&nbsp;que Bolsonaro defiende.</p><p>Durante la campaña electoral, Bolsonaro&nbsp;no&nbsp;participó en ningún debate presidencial ni concedió&nbsp;entrevistas a periodistas en las que debería responder a preguntas,&nbsp;por&nbsp;lo que aún quedan muchas dudas sobre lo que&nbsp;pretende&nbsp;hacer en realidad cuando asuma el cargo.&nbsp;</p><p>Las leyes y la constitución de Brasil prohíben claramente&nbsp;muchas de&nbsp;las políticas&nbsp;que él defiende. <a href="https://foreignpolicy.com/2018/11/01/bolsonaro-cant-destroy-brazilian-democracy/%3Ffbclid%3DIwAR3-KaiqM3UQR0B7_ic2WWivlQDggY6up_ghRJz0OhYyUmhkBCjq7fvQen4">Algunos observadores&nbsp;</a>han sugerido que no todas sus afirmaciones deben tomarse a la ligera, y los anuncios de la semana pasada&nbsp;son motivo de una gran preocupación.</p> <h3><strong>Fuerzas armadas y Derecho Internacional Humanitario</strong><strong>&nbsp;</strong></h3> <p>Desde el retorno a la democracia hace 30 años, las fuerzas armadas brasileñas se han visto marginadas de la vida pública. Sin embargo, están orgullosas del papel que desempeñaron al frente de la&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=en&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://peacekeeping.un.org/en/mission/minustah">misión de estabilización de</a>&nbsp;la&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=en&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://peacekeeping.un.org/en/mission/minustah">ONU en Haití</a>, y no es ningún secreto que se han basado en esta experiencia cuando se han&nbsp;desplegado en la favelas de Río&nbsp;para asistir al gobierno del estado de Rio de Janeiro.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">Human Rights Watch&nbsp;<a href="https://www.hrw.org/es/world-report/2018/country-chapters/313302">reveló&nbsp;</a>que&nbsp;las&nbsp;reglas de combate con las que operan actualmente las fuerzas armadas en Río incluyen la autorización del uso de la fuerza letal.</p><p>El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la&nbsp;ONU&nbsp;establece&nbsp;que las fuerzas de la ONU, que operen bajo mandatos Protección de Civiles, deben considerarse sometidas al Derecho Internacional Humanitario, en lugar de al Derecho Internacional de Derechos Humanos.&nbsp;</p><p>Si bien esta posición&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/books/un-peacekeeping-operations-and-the-protection-of-civilians/9E1706FF7CECFA0B0B7B9D5CED041ED3">puede ser criticada</a>, no es sorprendente que haya quienes defiendan una "<a href="https://foreignpolicy.com/2018/09/21/the-coming-crime-wars/">guerra contra el crimen</a>" en la que el DIH proporcionaría un<a href="https://igarape.org.br/wp-content/uploads/2016/04/Pelo-telefone-Rumors.pdf"> marco legal</a>&nbsp;más permisivo&nbsp;para las fuerzas de seguridad.&nbsp;En marzo de este año, Human Rights Watch&nbsp;<a href="https://www.hrw.org/es/world-report/2018/country-chapters/313302">reveló&nbsp;</a>que&nbsp;las&nbsp;reglas de combate con las que operan actualmente las fuerzas armadas en Río incluyen la autorización del uso de la fuerza letal&nbsp;para&nbsp;<a href="https://s3-sa-east-1.amazonaws.com/nexojornal/www/docs/Engajamento%2Boficial.pdf">proteger los bienes y la propiedad</a>, lo que es una&nbsp;violación&nbsp;<em>prima facie</em>&nbsp;de la ley brasileña.</p> <p>Evidentemente, las&nbsp;propuestas de&nbsp;Bolsonaro&nbsp;requerirían&nbsp;cambios&nbsp;aún más&nbsp;radicales y&nbsp;extensos a la constitución y el derecho penal de Brasil, así como adoptar excepciones a muchas obligaciones legales internacionales.&nbsp;Es en este contexto que el nombramiento del juez Moro adquiere importancia.</p> <h3><strong>Sergio Moro y la operación Lava Jato</strong><strong>&nbsp;</strong></h3> <p>En&nbsp;2013,&nbsp;Sérgio Moro encabezó un grupo de jóvenes&nbsp;jueces en Curitiba&nbsp;en el&nbsp;diseño&nbsp;de&nbsp;una&nbsp;estrategia de enjuiciamiento&nbsp;anticorrupción, denomidada Operación&nbsp;Lava Jato.&nbsp;Los jefes de las nueve principales empresas constructoras de Brasil y la compañía petrolera estatal Petrobras, junto con cincuenta políticos de alto nivel, incluidos miembros del Congreso y gobernadores estatales, pronto se enfrentaron a acusaciones penales.&nbsp;</p><p>A finales de 2017, más de 300&nbsp;personas habían sido acusados de delitos penales y&nbsp;en más de1000&nbsp;casos se habían&nbsp;emitido&nbsp;órdenes&nbsp;de&nbsp;búsqueda y captura, detención temporal preventiva y &nbsp;medidas&nbsp;coercitivas.</p> <p>La magnitud del fraude que&nbsp;descubrió el equipo de Moro&nbsp;fue asombrosa: casi 10.000 millones de dólares. Sin embargo, algunas de sus medidas fueron controvertidas.&nbsp;Los sospechosos fueron encerrados en prisión preventiva y se ofrecieron acuerdos de culpabilidad como incentivo para declarar.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;La magnitud del fraude que&nbsp;descubrió el equipo de Moro&nbsp;fue asombrosa: casi 10.000 millones de dólares. Sin embargo, algunas de sus medidas fueron controvertidas.</p><p>La evidencia, reunida de esta manera, se usó para acusar a más sospechosos y la palabra no sustanciada dada por supuestos cómplices se ha considerado&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=en&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://www.youtube.com/watch%3Fv%3DjY7xUejJkEA">suficiente para la condena</a>.&nbsp;Moro también proporcionó a los medios brasileños información selectiva sobre la evidencia a la que se enfrentan los acusados ​​clave o bien les informó anticipadamente sobre redadas policiales.&nbsp;&nbsp;</p> <p>Brasil tiene un sistema de derecho civil en el que&nbsp;los jueces una doble función, investigativa y también jurisdiccional.&nbsp;Esto significa que jueces&nbsp;que trabajan sin jurados ostentan tanto la dirección general de una investigación criminal como luego la facultad de determinar la culpabilidad o inocencia del acusado.</p><h3><strong>Destitución, encarcelamiento</strong></h3><p>La naturaleza altamente politizada de la Operación&nbsp;Lava Jato extendió la desconfianza sobre la imparcialidad de la justicia brasileña.&nbsp;Políticos de todos los partidos se enfrentaron a cargos, pero inevitablemente el foco cayó en el Partido de los Trabajadores (PT) liderado por el ex presidente Lula.&nbsp;En marzo de 2016, Moro ordenó el arresto de Lula en una redada a primera hora de la mañana, de la que había informado previamente a los medios de comunicación para que el momento de su arresto pudiera ser televisado.&nbsp;</p><p>La presidenta Dilma intentó luego nombrar a Lula miembro en su gobierno como jefe de gabinete, lo que le habría otorgado inmunidad de enjuiciamiento. Pero esto fue bloqueado por otra orden judicial y&nbsp;Moro&nbsp;filtró una&nbsp;conversación&nbsp;interceptada&nbsp;en la que ambos discutían sobre la eventualidad de ese nombramiento.</p><p class="mag-quote-center">Dos acontecimientos alteraron dramáticamente el panorama de la política brasileña. La reprobación y posterior destitución de Dilma del cargo de presidente, y acto seguido el juicio, detención y encarcelamiento de Lula.</p> <p>A continuación se desarrollaron dos acontecimientos que han alterado dramáticamente el panorama de la política brasileña.&nbsp;En primer lugar, el mes siguiente se produjo la reprobación y posterior destitución de Dilma del cargo de presidente, y acto seguido el juicio y detención de Lula, y luego su encarcelamiento a principios de este año.</p> <p>Ambos procesos legales levantaron una serie de&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=en&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://www.brasildefato.com.br/2018/01/18/what-you-need-to-know-about-the-lula-trial-10-questions-and-answers/">prevenciones</a>, y su efecto combinado llevó al PT a decidir plantear las próximas elecciones como una batalla para defender a su partido,&nbsp;su gobierno y su legado.&nbsp;Lula fue nominado como candidato a la presidencia, aunque su condena lo convirtió en inelegible para presentarse de acuerdo con una ley que su propio gobierno había promulgado.&nbsp;</p><p>Dilma había sido reemplazada como Presidenta por Michel&nbsp;Temer, su propio vicepresidente, perteneciente a un partido rival.&nbsp;El gobierno de Temer contó con el respaldo de los partidos centristas que, tradicionalmente, han rivalizado con el PT pero que se han demostrado irremediablemente ineptos e impopulares.&nbsp;</p> <p><strong>Las elecciones y el nombramiento de Moro</strong></p> <p>Las encuestas de opinión pronto mostraron que Lula iba muy por delante de todos los demás posibles candidatos presidenciales, con una proyección de más del 40 por ciento.&nbsp;Su rival más próximo era el anteriormente políticamente marginal Bolsonaro, que conseguía alrededor del 15 por ciento.&nbsp;La mayoría de los candidatos "centristas" no pudieron obtener proyecciones de voto de dos dígitos.</p> <p>A principios de septiembre, Lula abandonó finalmente la carrera presidencial cuando su último recurso legal, basado en una solicitud interina del Comité de Derechos Humanos de la ONU, fue rechazado por la&nbsp;Corte Suprema de&nbsp;Brasil.&nbsp;Fernando Haddad, su ex ministro de Educación y ex alcalde de São Paulo, fue nominado en su lugar, pero tuvo poco tiempo para construir un perfil independiente.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">Unos días antes de la primera vuelta de votación,&nbsp;el juez Moro emitió otra acusación, basada en una confesión a cambio de un acuerdo de culpabilidad, esta vez implicando tanto a Haddad como a Dilma.</p> <p>Casi al mismo tiempo, el candidato Bolsonaro fue apuñalado durante un mitin de campaña, lo que le granjeó una oleada de simpatía.&nbsp;Unos días antes de la primera vuelta de votación,&nbsp;el juez Moro emitió otra acusación, basada en una confesión a cambio de un acuerdo de culpabilidad, esta vez implicando tanto a Haddad como a Dilma, quienes previamente no habían sido objeto de acusaciones de corrupción.&nbsp;No parecía que hubiese una razón legal apremiante para el momento de esta decisión judicial.</p> <p>El&nbsp;diputado de&nbsp;Bolsonaro, un ex capitán del ejército,&nbsp;confirmó durante la campaña electoral que estaban en conversaciones con Moro sobre su posible nombramiento, y la esposa de Moro usó su&nbsp;cuenta de redes sociales <a href="https://jovempan.uol.com.br/eleicoes-2018/presidenciais/mulher-de-sergio-moro-comemora-vitoria-de-bolsonaro-feliz.html%3Ffbclid%3DIwAR0fQBwBe9IhlsHLD4LiMtqRwzdHXi2Zh2x1SFn7OAn7PP6-lLmk2wZq3Bo">para indicar&nbsp;</a>que había votado por Bolsonaro en la segunda vuelta.</p> <p>El sistema de justicia brasileño tiene la obligación constitucional de actuar como un control sobre el ejecutivo, y su neutralidad política es fundamental para desempeñar este papel.&nbsp;Al aceptar la oferta de dirigir el ministerio de justicia, Moro se ha puesto en un compromiso, tanto a sí mismo, como al sistema del que participa directamente, dada su implicación en actuaciones procedimentales.&nbsp;</p> <p>Si adopta los mismos métodos que usó en la Operación Lava Jato en su nuevo rol, --es decir, actuar para un presidente que apoya la tortura, las operaciones de disparar a matar y la impunidad total de las fuerzas de seguridad--&nbsp; los derechos humanos, la justicia y la democracia se enfrentan a un futuro sombrío en Brasil.</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/robert-muggah/la-pol-tica-exterior-de-brasil-se-escora-la-derecha">La política exterior de Brasil se escora a la derecha </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/rafael-heiber/paroxismo-de-la-democracia-brasile">Paroxismo de la democracia brasileña</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/samuel-pinheiro-guimar-es/la-operaci-n-lava-jato-y-la-destrucci-n-del-estado-de-de">Operación Lava Jato y la destrucción del Estado de derecho </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Democracy and government Ideas Conor Foley Thu, 08 Nov 2018 18:32:44 +0000 Conor Foley 120511 at https://www.opendemocracy.net Por un Pacto internacional sobre Información y Democracia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/comisi-n-sobre-informaci-n-y-democracia/por-un-pacto-internacional-sobre-informaci <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Ante los ataques continuos que sufren periodistas y medios de comunicación, publicamos esta Declaración encaminada a establecer garantías democráticas relativas a la información y la libertad de opinión en un momento histórico crucial.</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/carte_cp_web_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/carte_cp_web_0.png" alt="" title="" width="460" height="331" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Mapa de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2017, Reporteros sin Fronteras.</span></span></span></p><p>En el espíritu de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó en París hace 70 años, nosotros, que hemos sido reconocidos con el Premio Nobel y el Premio Sájarov, que somos especialistas en nuevas tecnologías, exdirigentes de organizaciones internacionales, abogados y periodistas, pedimos a los Estados democráticos que emprendan un proceso político para que, en el plazo de un año, se firme un Pacto sobre Información y Democracia. Nuestra Comisión internacional –formada por 25 personalidades de 18 nacionalidades, reunidas a iniciativa de Reporteros Sin Fronteras (RSF)–, redactó una Declaración encaminada a establecer garantías democráticas relativas a la información y la libertad de opinión en un momento histórico crucial.</p> <p>Solicitamos a los dirigentes políticos de buena voluntad de todos los continentes que se movilicen en favor de modelos democráticos y de un debate público abierto en el que los ciudadanos puedan tomar decisiones basadas en hechos. El espacio global de la comunicación y la información, que es un bien común de la Humanidad, debe ser protegido como tal para favorecer el ejercicio de la libertad de expresión y de opinión, respetando los principios de pluralismo, libertad, dignidad y tolerancia, así como el ideal de la razón y el conocimiento. Pedimos que se exprese un compromiso firme a partir del 11 de noviembre, cuando el Foro de París sobre la Paz reúna en esta ciudad a decenas de dirigentes políticos.</p><p class="mag-quote-center">El control político de la prensa y de los medios; la desinformación masiva en línea; el debilitamiento económico del periodismo de calidad; los ataques y actos violentos contra periodistas; y el creciente poder de agentes privados sin control, representan un riesgo para la democracia.</p> <p>El control político de la prensa y de los medios de comunicación; el sometimiento de la información a intereses individuales; la desinformación masiva en línea; el debilitamiento económico del periodismo de calidad, y los ataques y los actos violentos cometidos contra los periodistas, así como el creciente poder de agentes privados que escapan al control democrático, representan un riesgo para las libertades, la armonía civil y la paz. </p> <p>El “derecho a la información”, entendido como el derecho a una información fiable, es esencial para el desarrollo de las capacidades de los seres humanos en el ámbito biológico, psicológico, social, político y económico. La información solo puede ser fiable si es recabada, procesada y difundida de forma libre, teniendo como ideal el compromiso con la verdad, la pluralidad de opiniones y un método racional para establecer los hechos.</p><p>La Declaración sobre la Información y la Democracia afirma que las entidades que estructuran el espacio de la comunicación y la información, que generan medios tecnológicos, arquitecturas de elección y normas -como las plataformas digitales-, deben respetar los principios fundamentales y deben alinearse con los parámetros de la libertad de expresión y de opinión. A la vez, sus actividades deben respetar la neutralidad política, ideológica y religiosa. </p><p>Es su deber garantizar el pluralismo; establecer mecanismos que favorezcan la producción de una información fiable –basados en criterios como la transparencia y la independencia editorial–, aplicar métodos de verificación y mantener el compromiso con la ética periodística. Estas entidades vertebradoras deben ser previsibles para aquellos en quienes influyen, deben ser resistentes a la manipulación y transparentes cuando son sometidas a escrutinio.</p> <p>En este espacio de la comunicación y la información la función social del periodismo es ser “un tercero de confianza” para las sociedades, permitiendo así que cada uno de sus miembros participe plenamente en la vida en sociedad. La labor de los periodistas consiste en dar cuenta de la realidad de la manera más amplia, profunda y pertinente posible, haciendo el mayor esfuerzo por describir tanto los acontecimientos, como las situaciones complejas y los cambios, buscando preservar un equilibrio entre los aspectos positivos y negativos de las actividades humanas, y diferenciando lo importante de lo trivial. </p><p>La libertad y la seguridad de los periodistas, la independencia de la información y el respeto a la deontología, son condiciones esenciales para el ejercicio del periodismo, independientemente del estatus de quienes lo ejercen.</p> <p>Para que la Declaración sobre la Información y la Democracia sea operativa, debería crearse un grupo internacional de expertos en información y democracia similar al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés).</p> <p>Su trabajo servirá para garantizar la plena responsabilidad, así como la obligación de rendir cuentas, de todos aquellos que contribuyen a vertebrar el espacio de la comunicación y la información, para responder a los desafíos contemporáneos, prever nuestro destino común y trazar un desarrollo sostenible que tenga en cuenta los derechos e intereses de las generaciones futuras.</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet Comisión sobre Información y Democracia Thu, 08 Nov 2018 10:35:55 +0000 Comisión sobre Información y Democracia 120496 at https://www.opendemocracy.net #Midterms2018: Mentiras, mujeres y migrantes en la campaña de Donald Trump https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/midterms2018-con-mentiras-mujeres-y-migrantes-no-le-sirv <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>“¡Tremendo éxito!”, “Gran Victoria”, se pudo leer en la cuenta de Twitter de Donald Trump al conocerse los resultados de las elecciones de medio mandato. Pero, ¿está diciendo la verdad? <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/midterms2018-lies-women-and-migrants-turn-against-trump"><em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p dir="ltr"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/564150/Captura de pantalla 2018-11-07 a la(s) 15.34.46_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/564150/Captura de pantalla 2018-11-07 a la(s) 15.34.46_0.png" alt="" title="" width="460" height="292" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Protestas en contra de Donald Trump. Fuente: Wikimedia</span></span></span></p><p class="normal">El sistema de pesos y contrapesos que define a la democracia liberal tiene en Estados Unidos su máxima expresión, y puede producir hasta 3 escenarios posibles. El primero es que el mismo color político domine el ejecutivo y el legislativo, que es lo que pasaba ahora. El segundo es que el color quede parcialmente repartido, cuando el ejecutivo controla una de las cámaras, normalmente el Congreso, mientras el Senado conserva el color del ejecutivo, que es lo que ha acabado sucediendo. Y, por último, el escenario en que el color del ejecutivo no coincide con el de las dos cámaras, que es lo que buscaban los Demócratas y no han conseguido. </p> <p class="normal">Este complejo sistema fue diseñado para que su ineficiencia frenase en lo posible la imposición de una mayoría sobre otras minorías, abriendo la posibilidad de un control más efectivo del ejecutivo. Al facilitar que haya divergencia de colores entre estos dos poderes, obliga a una dinámica de negociación bi-partisana que fuerza el consenso democrático, pero, sobre todo, limita el poder del presidente. Esto es algo imprescindible, sobre todo cuando en la Casa Blanca vive alguien con tentaciones claramente autoritarias.</p> <p class="normal">Han sido muchos los ejes de esta tensa campaña que hablan de lo que afecta también a América Latina. Por esto, aquí están algunos factores clave que influyeron en los resultados.</p><h3><strong>Las mentiras</strong></h3><p class="normal">Durante la campaña de los Republicanos, Trump ha continuado con las mentiras, utilizando esta estrategia sin rubor alguno. Pero la descalificación sistemática de los medios tiene efectos devastadores. Si uno de los roles centrales de la prensa libre en democracia es informar honestamente a los ciudadanos para que puedan hacerse una idea ecuánime de lo que está ocurriendo y formarse con ello una opinión política, el acto de descalificarla como productora de mentiras es una deslealtad absoluta hacia la democracia. </p> <p class="normal">Como estrategia para defenderse de críticas serias al uso abusivo del poder, mentir puede resutar muy eficaz, pero resulta hiper tóxico para el sistema de controles sobre los que se basa la salud del orden democrático.</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Mentir puede resultar muy eficaz, pero resulta hiper tóxico para el sistema de controles sobre los que se basa la salud del orden democrático.&nbsp;</p><p class="normal">Trump ha llegado a sugerir que había islamistas camuflados en la caravana de migrantes que salió de San Pedro Sula en Honduras, una mentira insultante. También dijo que “la acusadora” del juez Kavanaugh había confesado que sus alegaciones eran falsas. Todo el mundo identifica a “la acusadora” como la mujer que testificó contra el juez ante el comité del Senado, cuando la verdad es que la que se dedijo fue una de las diversas mujeres que acusaron a Kavanaugh de abusador, cuya alegación no fue demasiado lejos.</p><p class="normal">La guerra de la desinformación y la descalificación de la prensa desprestigia la realidad y mina uno de los pilares de la democracia. Cuando vemos a Trump hacer eso sin parar, parece que todo vale y le salen imitadores, entusiastas productores de “fake news”, en América Latina. Este ha sido el caso de Bolsonaro en Brasil. Un fórmula de éxito, que por desgracia nos acerca al mundo de la antiverdad de Orwell.</p><h3><strong>Las mujeres&nbsp;</strong></h3><p dir="ltr">En esta campaña, los Demócratas se han volcado en presentar un número inédito de candidatas a los distintos puestos en disputa. En las primeras elecciones después de la impresionante movilización del #MeToo, que se han llevado por delante a personajes muy poderosos, el éxito de las mujeres ha sido considerable.&nbsp;</p><p dir="ltr">También han habido algunos fracasos, pero la honestidad, la diversidad y la renovación parecen haber sido un factor imparable. Hasta 98 mujeres accederán a la Cámara de Representantes, cuando el máximo histórico alcanzado era de 85. Han entrado además, por primera vez en la cámara, dos representantes de la comunidad indígena norteamericana, y una musulmana de origen somalí.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Hasta 98 mujeres accederán a la Cámara de Representantes, cuando el máximo histórico alcanzado era de 85.</p><p dir="ltr">La ola de mujeres que se compromete en política ha hecho que los Republicanos también lanzaran su propia campaña, poblando los mítines con carteles violetas que decían “las mujeres con Trump”. Pero lo cierto es que esta vez sí han habido muchas más mujeres votando a los Demócratas y que una caravana de representantes femeninas se dirigirá hacia Washington para aportar capacidades de las que carecen muchos liderazgos masculinos: buena comunicación, voluntad de colaborar, capacidad de morderse la lengua en Twitter.&nbsp;</p><p dir="ltr">El compromiso político de las mujeres es cada vez más potente también en América Latina. Hemos visto campañas como la de #AbortoLegalYa provocar una auténtica marea verde en toda la región, o la de #EleNao, que aunque no paró el tsunami Bolsonaro, sí introdujo una dinámica de resistencia que será fundamental en los tiempos que se vienen en Brasil.</p><h3><strong>La migración</strong></h3><p dir="ltr">Muchos analistas coincidieron en que acusar a los inmigrantes hispanos de delincuentes y sacar músculo prometiendo levantar un muro altísimo fue uno de los argumentos ganadores de la campaña de Trump en 2016. “Bad hombres”, dijo. Por esto no ha dudado ahora en redoblar sus ataques a la inmigración, usando el miedo a una ola de latinoamericanos para hacer de la seguridad nacional un argumento central.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center" dir="ltr">Trump no duda en redoblar sus ataques a la inmigración, usando el miedo a una "invasión" para hacer de la seguridad nacional un argumento central.&nbsp;</p><p dir="ltr">La coincidencia de la caravana de migrantes que, procedentes de Honduras, ha llegado ya a la Ciudad de México, ha proporcionado las imágenes perfectas para los jefes de campaña de Trump. Hasta llegó a afirmar que respondería con balas a los que intentasen entrar por la fuerza y, ante&nbsp; lo que calificó de "una invasión", envió una fuerza de 5.000 soldados a reforzar la frontera. Una sobrereacción completa, que militariza la supuesta seguridad. Desgraciadamente, esto es algo que los norteamericanos ya han exportado a Latinoamérica, en donde a nadie extraña que un policía ande cargando por la calle un fusil de asalto pensado para la guerra de Afganistán.</p><p dir="ltr"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Captura de pantalla 2018-11-07.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Captura de pantalla 2018-11-07.png" alt="" title="" width="460" height="302" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p dir="ltr">Trump ilustra su cuenta de Twitter con la imagen de un mitin suyo donde se lee, en primer término, un cartel que dice “Finish the Wall”, y en segundo plano, otro que dice “Women for Trump”. Pero, por suerte para muchos en América Latina, su “Tremendo Éxito” en estas elecciones es mentira. </p><p dir="ltr">A partir de ahora el Congreso no le aprobará el presupuesto del muro, tendrá más difícil deportar a los 700.000 <em>dreamers, </em><em>en su mayoría</em>&nbsp;latinos, y más mujeres que nunca irán al Capitolio a frenar los abusos de poder a los que tanto se había acostumbrado.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/caravanamigrante-5-claves-para-entender-fondo-el-fen-meno-que-de">#CaravanaMigrante 5 claves para entender a fondo el fenómeno que desafía a Trump</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/brian-saady/l-deres-latinoamericanos-estilo-trump">Líderes latinoamericanos estilo Trump</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/nath-lia-sanglard-katarina-pitasse-fragoso/elassim-como-uma-parte-vital-da-luta-co">#Elenão, #Elassim e a luta contra o fascismo no Brasil</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> United States </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta United States Democracy and government midterm elections Elecciones Estados Unidos Donal Trump DemocraciaAbierta Wed, 07 Nov 2018 20:46:44 +0000 DemocraciaAbierta 120493 at https://www.opendemocracy.net Necesitamos una civilización ecológica antes de que sea demasiado tarde https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jeremy-lent/necesitamos-una-civilizaci-n-ecol-gica-antes-de-que-sea-demasiado-tard <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las promesas del “crecimiento verde” no son más que pensamiento mágico. Lo que tenemos que hacer es reestructurar los fundamentos de nuestros sistemas culturales y económicos. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/transformation/jeremy-lent/we-need-ecological-civilization-before-it-s-too-late">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/IMG-8148_0.JPG" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/IMG-8148_0.JPG" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Rincón del Río Tapajós, al atardecer, en el Amazonas brasileño. Imagen: Francesc Badia i Dalmases. </span></span></span></p><p>Los más destacados científicos del clima advierten de que tenemos tan solo doce años para poner coto a la catástrofe climática. </p><p>El Panel Internacional de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) <a href="https://www.theguardian.com/environment/2018/oct/08/global-warming-must-not-exceed-15c-warns-landmark-un-report">puesto al mundo sobre aviso</a> de que un aumento de la temperatura de entre 1.5&nbsp; a 2.0 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales tendría consecuencias desastrosas: inundaciones sin precedentes, sequía, devastación oceánica y hambruna.</p> <p>Entretanto, las políticas que se implementan hoy en el mundo <a href="https://www.vox.com/energy-and-environment/2018/4/30/17300946/global-warming-degrees-replace-fossil-fuels">nos están llevando por la senda</a> de un incremento de más de 3 grados centígrados a fines de este siglo y los científicos del clima advierten de que podrían producirse retroalimentaciones que <a href="https://www.theguardian.com/environment/2018/jul/06/global-temperature-rises-could-be-double-those-predicted-by-climate-modelling">empeorarían todavía más las cosas</a>, por encima incluso de estas proyecciones, <a href="http://www.pnas.org/content/115/33/8252">poniendo en peligro</a> la continuidad misma de nuestra civilización. <a href="http://www.ipcc.ch/news_and_events/pr_181008_P48_spm.shtml">Según el IPCC</a>, necesitamos "cambios urgentes, de gran alcance y sin precedentes en todas las facetas de nuestra sociedad". Pero, ¿qué significa esto exactamente?</p> <p>Hace un mes, en la Cumbre de Acción Climática Global (GCAS) celebrada en San Francisco, notorias lumbreras como el gobernador de California Jerry Brown, el multimillonario exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg y el exvicepresidente Al Gore presentaron su versión de lo que es preciso hacer&nbsp; que lleva por título “La Nueva Economía Climática: desbloqueando el crecimiento inclusivo en el siglo XXI”. </p><p>El informe establece una <span><a href="//localhost/N%20HYPERLINK%20%22https/::newclimateeconomy.report:2018:the-new-growth-agenda:%22ueva%20Agenda%20del%20Crecimiento">Nueva Agenda del Crecimiento</a></span>: a través de iniciativas estratégicas ilustradas, afirman sus promotores, la transición a una economía de baja emisión de carbono - que podría generar millones de empleos, recabar miles de millones de dólares para inversiones "verdes" e incidir en un mayor crecimiento del PIB mundial - es posible.</p> <p>Pero estas proyecciones optimistas de los líderes del discurso dominante, aunque por supuesto preferibles a la negligencia del Partido Republicano, resultan totalmente insuficientes para responder a la crisis a la que nos enfrentamos.</p><p class="mag-quote-center">Al ofrecer falsas esperanzas, desvían la atención de los profundos cambios estructurales que deben llevarse a cabo en nuestro sistema económico global.</p><p>Al anunciar que el sistema actual puede corregirse solo con algunos ajustes, están haciendo la vista gorda ante <a href="https://patternsofmeaning.com/2017/12/19/what-will-it-really-take-to-avoid-collapse/">los factores fundamentales</a> que están impulsando a nuestra civilización hacia el colapso. </p><p>Al ofrecer falsas esperanzas, desvían la atención de los profundos cambios estructurales que deben llevarse a cabo en nuestro sistema económico global si queremos conseguir dejar como legado a las generaciones futuras una sociedad próspera y floreciente.</p> <h3><strong>El desbordamiento ecológico</strong></h3> <p>Porque incluso la emergencia climática es simplemente el anuncio de otras amenazas existenciales que se ciernen sobre la humanidad a resultas del desbordamiento ecológico – es decir, del hecho que estamos agotando los recursos naturales de la Tierra a un ritmo más rápido del que tardan en reponerse. </p><p>Mientras las políticas de los distintos gobiernos del mundo sigan colocando el crecimiento del PIB como prioridad nacional, y mientras las empresas transnacionales, <a href="https://patternsofmeaning.com/2017/11/30/ai-has-already-taken-over-its-called-the-corporation/">persiguiendo denodadamente el mayor rendimiento para sus accionistas</a>, sigan saqueando el planeta, continuaremos con el pie en el acelerador hacia la catástrofe.</p> <p>A día de hoy, nuestra civilización está funcionando a un <a href="https://www.mdpi.com/2079-9276/4/1/25">por encima de su capacidad &nbsp;sostenible</a>. Estamos agotando rápidamente los <a href="http://www.rain-tree.com/facts.htm">bosques, los animales, los insectos, los peces, el agua dulce e incluso la capa superficial del suelo</a> imprescindible para nuestros cultivos. </p><p>Ya hemos traspasado tres de los <a href="https://www.nature.com/articles/461472a">nueve umbrales planetarios</a> que determinan los límites de seguridad del espacio operativo de que dispone la humanidad y, sin embargo, la previsión es que el PIB mundial <a href="https://data.oecd.org/gdp/real-gdp-long-term-forecast.htm">se duplicará</a> a mediados del presente siglo, lo que acarreará consecuencias posiblemente irreversibles y devastadoras.</p><p> En el año 2050 se estima que <span><a href="//localhost/h%20HYPERLINK%20%22https/::www.washingtonpost.com:news:morning-mix:wp:2016:01:20:by-2050-there-will-be-more-plastic-than-fish-in-the-worlds-oceans-study-says:%3Futm_term=.4299cfb53950%22%20abr%C3%A1%20m%C3%A1s%20pl%C3%A1stico">habrá más plástico</a></span> que peces en los océanos. El año pasado, más de quince mil científicos de 184 países <a href="https://academic.oup.com/bioscience/article/67/12/1026/4605229">lanzaron esta funesta advertencia</a> a la humanidad: "Se está acabando el tiempo. Pronto será demasiado tarde para cambiar el rumbo de nuestra trayectoria fallida".</p> <p>A los tecno-optimistas, entre ellos muchos de los dignatarios del GCAS, les gusta responder a estas advertencias hablando de "crecimiento verde" - es decir, disociando el crecimiento del PIB de un mayor uso de los recursos. </p><p>Aunque sería éste sin duda un objetivo encomiable, son varios los estudios que demuestran que <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0164733">simplemente no es factible</a>. Incluso situándonos en las hipótesis de eficiencia más estrictas, hacia mediados de siglo seguiríamos consumiendo e<a href="https://www.resilience.org/stories/2018-09-19/why-growth-cant-be-green/">l doble de recursos que &nbsp;nuestra capacidad sostenible</a> - una situación en verdad desesperada, pero que no debe llevarnos a la desesperación.</p> <p>Existe un escenario en el que se puede redirigir a la humanidad hacia un futuro próspero en una Tierra regenerada. Pero nos obliga a repensar algunas de las sacrosantas creencias de nuestro mundo moderno, empezando por la dependencia - incuestionable - en el <a href="https://patternsofmeaning.com/2017/12/19/what-will-it-really-take-to-avoid-collapse/">crecimiento económico perpétuo</a> en el marco de un sistema capitalista global dirigido por corporaciones transnacionales <a href="https://patternsofmeaning.com/2017/11/30/ai-has-already-taken-over-its-called-the-corporation/">orientadas exclusivamente</a> a incrementar el valor de las participaciones de los inversores.</p><p class="mag-quote-center">Necesitamos cambiar las bases de nuestra civilización global. Hay que pasar de una civilización basada en producir riqueza a otra basada en mantener la salud de los sistemas vivos: una civilización ecológica.</p> <p>En pocas palabras, necesitamos cambiar las bases de nuestra civilización global. Hay que pasar de una civilización basada en producir riqueza a otra basada en mantener la salud de los sistemas vivos: una civilización ecológica.</p> <h3><strong>Una civilización ecológica</strong></h3> <p>La idea clave que subyace al concepto de civilización ecológica es que nuestra sociedad tiene que cambiar a niveles mucho más profundos de lo que supone la mayoría de la gente. No se trata solo de invertir en energías renovables, comer menos carne y conducir automóviles eléctricos.</p><p> Hay que transformar el marco consustancial a nuestra organización social y económica. Y esto solo puede ocurrir cuando un número suficiente de personas reconozca el carácter destructivo de nuestra cultura actual y la sustituya por otra de afirmación de la vida – adoptando valores que enfaticen el crecimiento de la calidad de vida en lugar del crecimiento del consumo de bienes y servicios.</p> <p>Un cambio de esta magnitud sería sin duda un acontecimiento memorable. Solo en dos ocasiones en la historia se han producido dislocaciones radicales que han resultado en una transformación de prácticamente todos los aspectos de la experiencia humana: la Revolución Agrícola, que se inició hace unos doce mil años, y la Revolución Científica del siglo XVII. </p><p>Para que nuestra civilización sobreviva y prospere a través de las crisis que se avecinan en el presente siglo, es preciso que transformemos nuestros valores, objetivos y comportamientos colectivos en una escala similar.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Las maneras en que las ecologías se auto-organizan ofrecen pistas de cómo podríamos organizar la sociedad humana de modo que permita una abundancia sostenible.</p> <p>Loa principios básicos de una civilización ecológica son los mismos que sustentan los sistemas vivos que coexisten en las ecologías naturales. Las maneras en que las ecologías se auto-organizan ofrecen pistas de cómo podríamos organizar la sociedad humana de modo que permita una abundancia sostenible.</p><p> Los organismos prosperan cuando desarrollan múltiples relaciones simbióticas, en las que las partes toman y dan recíprocamente. En una ecología, los flujos de energía se equilibran y los desechos de una especie se convierten en alimento de otra.</p> <p>Las entidades en el seno de una ecología siguen un escalado fractal en el que los microsistemas existen como parte integral de sistemas más grandes, formando un todo coherente. En un ecosistema que funciona adecuadamente, cada organismo prospera al optimizar su propia existencia dentro de una red de relaciones que resulta en un incremento del bien común. </p><p>La capacidad de resistencia que genera esta dinámica significa que - si no hay perturbaciones humanas -, los ecosistemas pueden mantener su integridad durante muchos miles e incluso millones de años.</p> <p>En la práctica, la transición a una civilización ecológica implicaría la reestructuración de algunas de las instituciones fundamentales que están llevando a la destrucción nuestra civilización actual. En lugar de una economía basada en el crecimiento perpetuo del PIB, instauraría otra que priorizaría la calidad de vida, utilizando métodos alternativos como un <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Genuine_progress_indicator">Indicador Real de Progreso</a>.</p><p> Los sistemas económicos se basarían en el respeto de la dignidad individual y en recompensar de manera justa la contribución de cada persona al bien común, al tiempo que garantizaría la satisfacción de todas sus necesidades de nutrición, vivienda, atención sanitaria y educación.</p> <p>Las corporaciones transnacionales <a href="https://patternsofmeaning.com/2018/07/12/five-ways-to-curb-the-power-of-corporations-and-billionaires/">se reorganizarían totalmente</a>: rendirían cuentas ante las comunidades a las que se supone que sirven, optimizando el bienestar humano y ambiental en lugar de las ganancias de los accionistas. Las cooperativas de propiedad local se convertirían en la estructura económica y organizativa por defecto.</p><p class="mag-quote-center">En una civilización ecológica, el principio rector de las empresas sería que todos estamos interconectados en la red de la vida y que la prosperidad humana a largo plazo se basa en que la Tierra goce de buena salud</p><p> Los sistemas alimentarios se diseñarían priorizando la producción local y las <a href="https://agroeco.org/">prácticas agroecológicas de última generación</a> en lugar del uso de fertilizantes y pesticidas a base de combustibles fósiles. Las manufacturas priorizarían los <a href="https://www.ellenmacarthurfoundation.org/circular-economy/concept">flujos circulares</a> que integran la reutilización eficiente de los productos de desecho desde el principio de la cadena de producción.</p> <p>En una civilización ecológica, la comunidad local sería la unidad básica de la sociedad. La interacción cara a cara recuperaría su papel principal en las relaciones humanas y la relación de cada comunidad con las demás se basaría en principios de respeto mutuo, aprendizaje y reciprocidad. Se seguiría fomentando la innovación tecnológica, pero se dirigiría a aportar soluciones eficientes para mejorar la vitalidad de los sistemas vivos en lugar de generar multimillonarios. </p><p>El principio rector de las empresas sería que todos estamos interconectados en la red de la vida y que, por consiguiente, la prosperidad humana a largo plazo se basa en que la Tierra goce de buena salud.</p> <h3><strong>Cultivar un futuro próspero</strong></h3> <p>Aunque esta visión pueda parecer un sueño lejano para aquellos a los que fascina, cautiva y paraliza el frenesí diario de acontecimientos, son muchas las organizaciones pioneras en todo el mundo que están ya plantando las semillas de esta metamorfosis cultural.</p> <p>En China, el presidente Xi Jinping <a href="https://patternsofmeaning.com/2018/02/08/what-does-chinas-ecological-civilization-mean-for-humanitys-future/">ha declarado</a> que el concepto de civilización ecológica forma parte del núcleo de su visión a largo plazo para el país. En Bolivia y Ecuador, los valores relacionados con el <a href="https://www.pachamama.org/sumak-kawsay"><em>sumak</em><em> </em><em>kawsay</em></a> ("buen vivir") están incorporados a la constitución y, en África, el concepto de <a href="https://www.huffingtonpost.com/reverend-william-e-flippin-jr/ubuntu-applying-african-p_b_1243904.html"><em>ubuntu</em></a> ("yo soy porque somos") es el principio - ampliamente compartido - que rige las relaciones humanas. </p><p>En Europa, cientos de científicos, políticos y formuladores de políticas <a href="https://www.theguardian.com/politics/2018/sep/16/the-eu-needs-a-stability-and-wellbeing-pact-not-more-growth">redactaron recientemente un llamamiento</a> para que la UE planifique un futuro sostenible en el que se priorice el bienestar humano y ecológico por encima del PIB.</p> <p>Los ejemplos de prósperas cooperativas a gran escala, como las de <a href="http://www.praxispeace.org/assets/pdf/THE-MONDRAGON-REPORT.pdf">Mondragón</a> en España, demuestran que es posible que las empresas satisfagan eficazmente las necesidades humanas sin utilizar modelos de negocio centrados en los dividendos de los accionistas. </p><p>Think tanks como <span><a href="//localhost/The%20Next%20System%20HYPERLINK%20%22https/::thenextsystem.org:%22%20Project">The Next System Project</a></span>, The Global Citizens Initiative, y la <a href="https://blog.p2pfoundation.net/">P2P Foundation</a> están formulando parámetros para la organización política, económica y social de una civilización ecológica. Autores visionarios como <a href="https://www.kateraworth.com/">Kate Raworth</a> y <a href="https://davidkorten.org/home/ecological-civilization/">David Korten</a> han escrito ampliamente sobre cómo replantear la manera en que pensar acerca del camino económico y político a seguir.</p> <p class="mag-quote-center">La humanidad se dirige hacia la tercera gran transformación de su historia - ya sea en forma de colapso global o de metamorfosis en fundamento nuevo para el progreso sostenible.</p><p>A medida que la corriente dominante impulsa inexorablemente nuestra civilización hacia su punto de ruptura, es fácil descartar estos pasos hacia una nueva forma de civilización por demasiado insignificantes para cambiar la situación. Sin embargo, a medida que el sistema actual empiece a descomponerse en los próximos años, un número creciente de personas en todo el mundo se dará cuenta de que se precisa una alternativa fundamentalmente diferente.</p><p> Si se encaminarán hacia movimientos que apelan al miedo y a prejuicios, o si lo hacen hacia los que se sustentan en una visión de un futuro mejor para la humanidad, dependerá, en gran medida, de las ideas disponibles que encuentren a su alcance.</p> <p>De un modo u otro, la humanidad se dirige hacia la tercera gran transformación de su historia - ya sea en forma de colapso global o de metamorfosis en fundamento nuevo para el progreso sostenible. El concepto de civilización ecológica señala un camino a seguir que podría resultar la única esperanza real de que nuestros descendientes puedan prosperar en la Tierra en el futuro.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/daniel-macmillen-voskoboynik/el-colonialismo-incesante">El colonialismo incesante</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/alberto-acosta/hambacher-forst-yasun-y-la-lucha-por-salvar-el-planeta">Los bosques alemanes de Hambacher Forst, el Amazonas ecuatoriano, y la lucha por salvar el planeta</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/romano-paganini/nosotros-los-industrializados-y-los-derechos-internacionales-de-la">Nosotros, los industrializados, y los derechos internacionales de la naturaleza</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Culture Economics Ideas Jeremy Lent Mon, 05 Nov 2018 17:49:49 +0000 Jeremy Lent 120473 at https://www.opendemocracy.net El trabajo no es indigno, pero el modo en que tratas a las trabajadoras del hogar sí lo es https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/es/marcelina-bautista/el-trabajo-no-es-indigno-pero-el-modo-en-que-tratas-las-trabajadoras-del-hogar-s-lo-es <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Hoy quiero reclamar mis derechos y los de mis compañeras mediante este texto. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/dws/marcelina-bautista/work-is-not-undignified-but-how-you-treat-domestic-workers-is">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><img width="100%" src="//cdn.opendemocracy.net/files/u563152/IMG_20170308_164843796_HDR.jpg" /><span style="font-size: 10px; font-style: italic;">Photo provided by author. All rights reserved.</span></p> <p>En mi país, el trabajo del hogar remunerado no tiene reconocimiento social ni económico. Las miles de mujeres que realizan este tipo de trabajo experimentan esta falta de reconocimiento, y el valor que se nos da (o no) se ve reflejado en los términos utilizados para describir nuestro trabajo.</p> <p>Los términos que se suelen utilizar para referirse a las personas que realizan trabajo del hogar remunerado son con frecuencia peyorativos. Un ejemplo es «<em>servidumbre</em>», un término que se originó en el feudalismo y cuyo significado no se corresponde con la noción de trabajadoras y trabajadores como sujetos de derecho. Otro término utilizado normalmente es «<em>doméstica</em>», el cual evoca a la domesticación de los animales para que vivan en los hogares.</p> <p>Por estos motivos, hace algunos años comenzamos a insistir en que nos llamaran trabajadoras del hogar, ya que este término implica que sí somos sujetos de derecho. Sin embargo, nuestro reconocimiento como personas trabajadoras no debería verse reflejado solo en la forma en la que nos nombran, sino que también de forma concreta en los niveles económico y social. En otras palabras, queremos que consideren nuestro trabajo como a cualquier otro tipo de trabajo.</p> <p>Yo soy una de las más de dos millones de trabajadoras del hogar del país. Este valor representa al 10% de las mujeres empleadas en México que no cuentan con beneficios laborales ni seguro social. Y hoy, mediante este texto, quiero reclamar mis derechos y los de mis <em>compañeras</em>.</p> <h2>Mi historia, tu historia</h2> <p>La defensa de mis derechos como trabajadora del hogar ha sido un proceso de creación de conciencia, superación de obstáculos y empoderamiento personal.</p> <p>Cuando era niña, experiencias como la pobreza y la falta de oportunidades (incluyendo la oportunidad de estudiar) me marcaron la vida. Pero estas experiencias también me permitieron tomar decisiones importantes para mi futuro.</p> <p>Mi padre me envió a trabajar para una familia a los diez años para que pudiera continuar con mis estudios. Sin embargo, la gran carga de trabajo que tenía implicaba que trabajaba mucho más de lo que estudiaba, y la posibilidad de recibir una educación era cada vez más distante.</p> <p>A los catorce dejé Oaxaca, el estado donde nací, y me mudé a la Ciudad de México, una ciudad tan grande como diversa que estaba plagada de discriminación. Como era menor de edad y había recibido muy poca educación, mi única opción era trabajar en los hogares. Hoy en día, muchas de las mujeres de nuestro país aún experimentan estas mismas restricciones. De hecho, las trabajadoras del hogar tienen un promedio de dos o tres años menos de educación que el resto de la población empleada y la mayoría comienzan a trabajar cuando aún son menores de edad.</p> <p>Cuando abandoné mis sueños, me comprometí a cuidar niñas y niños, a mantener las casas limpias y organizadas, a tener el desayuno preparado y a esperar a mis «<em>patrones</em>» con la mesa lista y la comida recién hecha. Durante muchos años, mis días eran así: atendía a profesionales de la abogacía, legisladoras y legisladores, profesorado, feministas y funcionariado e, irónicamente, ninguna de las personas a la que cuidaba tomó en serio mis derechos. Muchas de las personas que me empleaban temían que las dejara. Decían que era como parte de la familia pero me daban las sobras de la comida o me exigían que usara un uniforme. Se iban de vacaciones pero a mí me dejaban trabajando, puesto que era entonces cuando había que limpiar la casa o hacer todo el trabajo acumulado.</p> <p>En este ámbito laboral, las relaciones afectivas suelen desdibujar las líneas entre el trabajo y los actos voluntarios de amabilidad, pero lo que nosotras queremos son relaciones laborales basadas en el respeto mutuo.</p> <p>En cuanto al aspecto psicológico, muchas trabajadoras del hogar sufren chantaje por parte de las empleadoras y los empleadores que no quieren que les dejen. Sobre todo cuando se trata del cuidado de niñas y niños, con quienes formamos relaciones estrechas que a veces conllevan que toleremos el maltrato por parte de sus madres y padres.</p> <p>No solo abandoné mis sueños y la seguridad de mi entorno, sino que también experimenté discriminación racial y de clase, además de explotación y salarios bajos por ser menor.</p> <p>Pero un día, cuando ya era adolescente, decidí liberar a mis sueños de las cuatro paredes de una casa. No porque el trabajo no fuera decente, sino porque aun siento tan joven, sentí que necesitaba luchar para lograr mis objetivos. Muchas de mis <em>compañeras</em> viven en condiciones de marginalidad y explotación, y su trabajo y su persona son muy poco valoradas.</p> <p>Me di cuenta de que el trabajo del hogar, aunque sea subestimado e invisible para muchas personas, es importante para las trabajadoras, pero también para quienes las emplean. Trabajar para alguien no era lo que atentaba contra mi dignidad ni violaba mis derechos como persona y trabajadora; lo que lo hacía era el modo en el que la mayoría de nosotras hemos sido y seguimos siendo tratadas. Entonces aprendí a reclamar esos derechos y a buscar condiciones laborales dignas.</p> <p>Quería derribar las barreras y convencer a otras trabajadoras del hogar, a quienes nos emplean y al gobierno de que la regulación y el trabajo digno son una responsabilidad conjunta, y de que debemos recibir la protección y el apoyo de un marco jurídico justo e igualitario. Con todo esto, y tras haber sido discriminada, maltratada y explotada como una empleada del hogar durante más de 20 años, decidí convertirme en una activista de derechos humanos.</p> <h2>Una lucha para todas nosotras</h2> <p>Formo parte de la <a href="http://www.idwfed.org/en/activities/mexico-conlactraho-elected-new-leadership-adopted-a-4-year-action-plan">Fundación Conlactraho</a> desde los 29 años, la cual funciona como una escuela sindical. Trabajé allí como secretaria general 18 años después de su creación, y asumí varios roles que me permitieron participar en la creación del Convenio 189 sobre trabajadoras y trabajadores del hogar de la OIT. También tuve la increíble oportunidad de colaborar con colegas de otros continentes en la creación de la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar («IDWF», por sus siglas en inglés). En el año 2000 fundé el <a href="http://www.caceh.org.mx/">Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar</a> (CACEH), con el objetivo de crear un espacio alternativo para implementar estrategias para el reconocimiento de los derechos de las trabajadoras y trabajadores del hogar y para fomentar la organización colectiva y el diálogo social a nivel nacional. Hasta diciembre de 2016, fui la coordinadora regional de América Latina para la FITH.</p> <p>Esta lucha no ha sido un proceso sencillo, pero llevar los asuntos de las trabajadoras del hogar a la agenda pública ha sido muy satisfactorio y estimulante. Esto es así porque mientras que la esfera pública está destinada a los hombres, la esfera privada suele estar destinada a las mujeres, y esta a menudo incluye problemas de discriminación, maltrato, abuso, explotación y, en algunos casos, trabajo infantil.</p> <h2>Mi experiencia</h2> <p>Tuve la gran oportunidad de representar a las trabajadoras del hogar en los debates que tuvieron lugar en la OIT en Ginebra, Suiza, para la creación del Convenio 189. Este convenio se aprobó el 16 de junio de 2011 y su ratificación en México sigue siendo una promesa gubernamental. Si bien el gobierno aparenta estar abierto a ratificar el convenio, no parece dispuesto a incorporar ninguna de sus estipulaciones a las leyes mexicanas existentes.</p> <p>Gracias a la creación del primer sindicato nacional de trabajadoras del hogar en la historia de México, ahora contamos con una organización nacional colectiva donde las trabajadoras y los trabajadores pueden ejercitar sus derechos individuales y colectivos. Esto representa un avance muy importante. Estos derechos incluyen la autonomía, los contratos colectivos, y el derecho a realizar una huelga o protesta si se violan los derechos de una compañera, por ejemplo, si la despiden sin justificación. Esto fue el resultado de más de 15 años de lucha por parte de nuestro sector, que siempre ha sido invisible para la sociedad.</p> <p>Nuestro objetivo es dignificar el trabajo de las 2,4 millones de personas que ejercen como trabajadoras del hogar, y estamos convencidas de que nos escucharán. Por todo esto promovemos la ratificación del Convenio 189. Con su ratificación, las millones de trabajadoras y trabajadores del hogar podrán abandonar las condiciones laborales informales y tendrán la posibilidad de ejercitar sus derechos como personas trabajadoras, de ser reconocidas por la justicia y de tener acceso a ella.</p> <p>No queremos que ninguna de nuestras trabajadoras o nuestros trabajadores sufra injusticias, ni que ninguna de las personas que las emplea tenga que realizar procedimientos complicados para inscribir a sus empleadas y empleados en el seguro social, aunque por el momento no hay métodos apropiados para hacerlo.</p> <p>Debido a la falta de legislación que hay en México para proteger a las trabajadoras y los trabajadores del hogar, y para apoyar la ratificación del Convenio 189, llevamos a cabo una campaña de forma sistemática: <em>«¡Ponte los guantes por los derechos de las trabajadoras del hogar!»</em></p> <p>Nuestra lucha llegó a nivel internacional y hoy en día las trabajadoras del hogar de América Latina, Asia, África y Europa están unidas mediante la FITH, quien tiene la misión de convertir nuestros derechos en una realidad.</p> <p>El apoyo de la comunidad ha sido fundamental durante todo el proceso de creación del <a href="http://www.idwfed.org/es/relatos/sindicato-nacional-de-trabajadores-y-trabajadoras-del-hogar-sinactraho-201cpor-un-trabajo-digno-para-los-y-las-trabajadoras-del-hogar201d">Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar</a> (SINACTRAHO), con más de 100 miembros al momento de su creación en 2015. Esto incluye el apoyo de otros sindicatos, de organizaciones de derechos humanos y feministas y del colectivo de empleadoras y empleadores <a href="http://idwfed.org/es/actividades/hogar-justo-hogar">Hogar Justo Hogar</a>, una organización que se formó recientemente para generar conciencia acerca de cómo el hecho de mejorar las condiciones laborales y de vida de las trabajadoras del hogar también puede beneficiar a las personas que las emplean y a la sociedad.</p> <p>Muchas de ustedes emplean a trabajadoras del hogar. Tras leer estas palabras, les ruego que comiencen a llamarnos trabajadoras del hogar, porque somos sujetos de derecho. Y les invito a reflexionar acerca de nuestro trabajo, porque aunque es un asunto que nos afecta todas las personas, quizás hasta ahora era invisible para ustedes.</p> <p><em>¡Ponte los guantes por los derechos de las trabajadoras del hogar!</em></p> <hr style="border-top: #0061BF 3px solid;margin-bottom:10px;clear:both;" /> <a href="http://gaatw.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/GAATWlogo.png" width="110" alt="GAATWlogo.png" /></a><a href="http://translatorswithoutborders.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/TWB_Logo_RGB_920.jpg" width="220px" style="float:right;margin-top:5px;margin-bottom:15px;" /></a> <p><em>BTS en Español has been produced in collaboration with our colleagues at the <a href="http://gaatw.org/">Global Alliance Against Traffic in Women</a>. Translated with the support of <a href="http://translatorswithoutborders.org/">Translators without Borders</a>. <a href="https://twitter.com/hashtag/LanguageMatters?src=hash">#LanguageMatters</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-read-on"> <div class="field-label"> 'Read On' Sidebox:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anannya-bhattacharjee/la-organizaci-n-regional-y-la-lucha-para-conseguir-un-salario-di">La organización regional y la lucha para conseguir un salario digno en Asia</a><br /><span style="font-size:90%;">ANANNYA BHATTACHARJEE</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/adam-fishwick/organiz-ndose-contra-la-econom-de-los-peque-os-encargos-gig-economy-lecc">Organizándose contra la economía de los pequeños encargos (gig economy): ¿lecciones de América Latina?</a><br /><span style="font-size:90%;">ADAM FISHWICK</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/genevieve-lebaron/podemos-acabar-con-el-trabajo-forzoso-para-el-2030">¿Podemos acabar con el trabajo forzoso para el 2030?</a><br /><span style="font-size:90%;">GENEVIEVE LEBARON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/neil-howard/renta-b-sica-y-el-movimiento-contra-la-esclavitud">Renta básica y el movimiento contra la esclavitud</a><br /><span style="font-size:90%;">NEIL HOWARD</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/alf-gunvald-nilsen/el-pueblo-adivasi-en-la-india-esclavas-y-esclavos-modernos-o-trabaj">El pueblo adivasi en la India: ¿esclavas y esclavos modernos o trabajadoras y trabajadores modernos?</a><br /><span style="font-size:90%;">ALF GUNVALD NILSEN</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/daniel-castellanos/voces-desde-las-cadenas-de-suministro-entrevista-con-daniel-castell">Voces desde las cadenas de suministro: entrevista con Daniel Castellanos</a><br /><span style="font-size:90%;">DANIEL CASTELLANOS</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anne-gathumbi/ayudando-las-trabajadoras-sexuales-ayudarse-s-mismas">Ayudando a las trabajadoras sexuales a ayudarse a sí mismas</a><br /><span style="font-size:90%;">ANNE GATHUMBI</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/simanti-dasgupta/la-propuesta-de-amnist-para-despenalizar-el-trabajo-sexual-contenido-">La propuesta de Amnistía para despenalizar el trabajo sexual: contenido y descontentos</a><br /><span style="font-size:90%;">SIMANTI DASGUPTA</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/wendelijn-vollbehr/mejorar-las-estrategias-contra-la-trata-de-personas-por-qu-las-pers">Mejorar las estrategias contra la trata de personas: ¿por qué las personas dedicadas al trabajo sexual tienen que estar involucradas?</a><br /><span style="font-size:90%;">WENDELIJN VOLLBEHR</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/jason-congdon/hablando-sobre-las-prostitutas-muertas-c-mo-la-coalici-n-contra-la-trata">Hablando sobre las «prostitutas muertas»: cómo la Coalición contra la Trata de Mujeres (CATW) utiliza a sobrevivientes para silenciar quienes ejercen el trabajo sexual</a><br /><span style="font-size:90%;">JASON CONGDON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/thaddeus-blanchette-laura-murray/el-poder-de-las-putas-el-movimiento-de-las-prostituta">El poder de las putas: el movimiento de las prostitutas brasileñas en tiempos de reacción política</a><br /><span style="font-size:90%;">THADDEUS BLANCHETTE, LAURA MURRAY</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/georgina-orellano/protestas-creativas-de-las-trabajadoras-sexuales-en-argentina">Protestas creativas de las trabajadoras sexuales en Argentina</a><br /><span style="font-size:90%;">GEORGINA ORELLANO</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/empower-foundation/no-nos-dedicamos-al-trabajo-sexual-porque-seamos-pobres-lo-hacemos-">No nos dedicamos al trabajo sexual porque seamos pobres, lo hacemos para terminar con nuestra pobreza.</a><br /><span style="font-size:90%;">EMPOWER FOUNDATION</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/kimberly-walters/m-s-all-de-las-operaciones-de-redada-y-rescate-es-hora-de-reconocer-e">Más allá de las operaciones de «redada y rescate»: es hora de reconocer el daño que se está causando</a><br /><span style="font-size:90%;">KIMBERLY WALTERS</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/fraser-crichton/despenalizaci-n-del-trabajo-sexual-en-nueva-zelanda-su-historia-e-impa">Despenalización del trabajo sexual en Nueva Zelanda: su historia e impacto</a><br /><span style="font-size:90%;">FRASER CRICHTON</span><hr /> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> BeyondSlavery BeyondSlavery DemocraciaAbierta Marcelina Bautista BTS en Español Mon, 05 Nov 2018 07:00:00 +0000 Marcelina Bautista 120204 at https://www.opendemocracy.net ¿Qué pasó con la Izquierda en el Perú? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/maritza-paredes/qu-pas-con-la-izquierda-en-el-per <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La izquierda peruana se mueve entre la sombra del radicalismo y la desorganización partidaria, lo que llevó a participar muy escasamente en la “marea rosa” &nbsp;latinoamericana. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/maritza-paredes/whatever-happened-to-left-in-peru">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/fujimori Nunca_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/fujimori Nunca_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una mujer Quechua pasa por delante de un graffiti en Ayacucho, Perú. Abril 2011. AP Photo/Rodrigo ABD /Todos los derechos reservados</span></span></span></p><p>En el Perú no hay una alternativa política de izquierda que pueda representar las demandas de una mayor distribución e inclusión en el Perú. La debilidad de la izquierda en el Perú ha sido el contrapunto “al giro a la izquierda” que atravesó la región desde la década de 2000.</p> <p>En países como Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, fuerzas de la izquierda aprovecharon el descontento con las políticas neoliberales de la década de 1990 para llegar al gobierno.</p> <p>Estas fuerzas además contaron con un boom de <em>commodities</em> para llevar adelante políticas redistributivas que les ayudó a ampliar su base electoral. Al final del ciclo de <em>commodities</em>, los resultados políticos de estas fuerzas son muy diversos.</p> <p>Van desde el desastre de gobernabilidad del Chavismo en Venezuela hasta la todavía alta popularidad del Evismo en Bolivia. Incluso en los peores casos, la izquierda todavía muestra signos de ser un fuerza electoral alternativa y viable en esos países. Esto no ocurre con la izquierda en el Perú.</p> <p>Las consecuencias de la ausencia de la izquierda en un país como el Perú son significativas. <a href="https://larepublica.pe/impresa/opinion/758664-el-resurgimiento-de-la-izquierda">Steven Levitsky</a> argumenta que los gobiernos de izquierda tienden a implementar políticas redistributivas y de inclusión social que acercan la población al gobierno, lo cual fortalece la democracia. Además, si la izquierda puede ejercer una representación a través de una organización partidaria (más o menos constituida), eso ayuda evitar la emergencia de populismo e inestabilidad política.</p><p class="mag-quote-center">Incluso en los peores casos, la izquierda todavía muestra signos de ser un fuerza electoral alternativa y viable en muchos países. Esto no ocurre con la izquierda en el Perú.</p> <p>La ausencia de este tipo de representación en el Perú ha llevado a que las demandas locales de redistribución de los caudalosos recursos provenientes del boom de <em>commodities</em> se realicen a través de un proceso conflictivo, caótico y fragmentado, sin mayores resultados sociales a nivel local.&nbsp;</p> <p>En el 2012 cuando el monto del presupuesto transferido a los gobiernos locales por Canon de los recursos naturales obtuvo una de sus mayores cifras, cerca de 5,000 millones de soles, los conflictos ligados a la explotación de recursos minerales alcanzaron uno de sus picos con aproximadamente 130 conflictos en todo el territorio nacional. El crecimiento sin una adecuada distribución ha marcado el llamado “milagro peruano”.</p> <p>Esto no quiere decir que en el Perú hayan faltado intentos para construir una izquierda nueva. Han surgido varios proyectos, el&nbsp;“Partido Socialista” del legendario Javier Diez Canseco;&nbsp;“Fuerza Social”, que llevó a Susana Villarán por un corto y convulsionado periodo a la alcaldía de Lima; Tierra y Libertad encabezada por un sector ecologista de oposición a la expansión de las industrias extractivas, así como el nuevo Movimiento de Afirmación Social (MAS) de Gregorio Santos de base campesina, que se constituyó por segunda vez como presidente regional de Cajamarca desde la prisión. Finalmente, el Frente Amplio que llegó a ser la tercera fuerza nacional en las pasadas elecciones generales del 2016 con un dirigencia nueva y joven.</p> <p>Asimismo, el Partido Nacionalista Peruano llegó a la presidencia con Ollanta Humala (2011-2016), pero su identidad de izquierda ha sido cuestionada. Sin embargo, Humala construyó su base electoral como un líder de izquierda y nacionalista. Su gobierno, no obstante, llevó a cabo una administración conservadora .</p> <p>Ninguna de estas fuerzas de izquierda ha logrado establecerse como una alternativa electoralmente viable en el Perú.</p> <h3><strong>Bajo la sombra del radicalismo</strong>&nbsp;</h3> <p>El radicalismo y la violencia de las década de 1980 y 1990 ensombreció, y sigue ensombreciendo, los prospectos electorales de la izquierda en el Perú. Por razones que serían muy largas resumir en este artículo, la izquierda peruana se abrió muy tarde a la política democrática.</p><p class="mag-quote-center">Al inicio del conflicto armado, las fuerzas de izquierda en su conjunto todavía no habían renovado su discurso que aún era marxista radical y contradictorio con las nuevas aspiraciones democráticas de su frente político electoral “Izquierda Unida".</p> <p>Cuando finalmente lo hizo en las elecciones presidenciales de 1980, y dos años después alcanzó sus mayores apoyos electorales, obteniendo el gobierno de Lima, un pequeño grupo radical había ya iniciado la lucha armada. Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) iniciaron un sanguinario conflicto armado que dejó un aproximado de 70,000 víctimas, millones de damnificados y una crisis política y económica galopante.</p><p> Al inicio del conflicto armado, las fuerzas de izquierda en su conjunto todavía no habían renovado su discurso que aún era marxista radical y contradictorio con las nuevas aspiraciones democráticas de su frente político electoral “Izquierda Unida”. Esto hizo a la izquierda presa fácil de una política represiva y de desprestigio que desplegó el Fujimorismo en la década de 1990. </p><p>Cualquier idea de izquierda, de redistribución, derechos sociales o un mayor rol del Estado fueron satanizados como expresiones de ideologías radicales, fracasadas y sobretodo violentistas. Así, el caos y la violencia política interactuó con la crisis de la “izquierda unida” y de los movimientos sociales que la acompañaban.&nbsp;</p> <p>El conservadurismo limeño que emergió en la década de 1990 como resultado de la violencia y crisis económica de la década anterior constituye uno de los impedimentos más firmes que tiene la izquierda para crecer electoralmente en el Perú. </p><p>A inicio de la década de 1980, la izquierda peruana empezó a tener éxito entre las numerosas poblaciones populares con múltiples demandas sociales. El éxito popular en las ciudades, que ha ayudado a las fuerzas de izquierda en otros países para mostrar que la izquierda puede gobernar y alcanzar mayor apoyo electoral que lo lleve al gobierno nacional, se truncó para la izquierda peruana en la década de 1980. </p><p>La ciudad de Lima de casi nueve millones de habitantes se convirtió en una fuerza bastante conservadora y sensitiva al pasado radical de las fuerzas de izquierdas. En este contexto, la izquierda peruana enfrenta contantemente el ataque efectivo de una derecha que cuando ve crecer a la izquierda la acusa de radical, violenta y anti-sistema. </p><p>Ollanta Humala reunió votos en las elecciones del 2016 con un discurso de izquierda hasta que llegó a Lima. Al punto de perder las elecciones en segunda vuelta frente a Alan García quien a pesar de ser el responsable de la catástrofe económica del Perú de fines de la década de 1980, &nbsp;ofreció un discurso de centro.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Para ampliar su electorado y ganar elecciones nacionales, las fuerzas de izquierda tienen que hacer concesiones hacia la centro-derecha para no ser arrasados por el conservadurismo limeño.</p> <p>Las últimas elecciones generales de 2016 han comprobado que sigue existiendo en el &nbsp;Perú, particularmente en el Sur, un electorado que vota preferentemente por la izquierda. Por ejemplo, las regiones del sur del Perú fueron decisivas en las elecciones de segunda vuelta del 2011, que otorgaron&nbsp;la mayoría de sus votos al Partido Nacionalista de Ollanta Humala, y en el 2016 llevaron a la candidata del Frente Amplio, Verónica Mendoza del 1 % de apoyo inicial al 20% al final de la primera vuelta. </p><p>Sin embargo, esto no ha sido suficiente para el éxito de la izquierda. Para ampliar su electorado y ganar elecciones nacionales, las fuerzas de izquierda tienen que hacer concesiones hacia la centro-derecha para no ser arrasados por el conservadurismo limeño. </p><p>Esas concesiones implican, como en el caso de los gobiernos de Ollanta Humala y Susana Villarán, la renuncia a cambios en el modelo económico basado en la exportación primaria de recursos naturales, a costa de propuestas más audaces de redistribución social y la reactivación del rol del Estado en la economía.</p> <p>Ollanta Humala con 30% de los votos ganó la primera vuelta de las elecciones del 2006. Para ello usó un discurso que aterrorizó Lima, el de la “gran transformación”. La mayor parte de su votación se concentró en las provincias más pobres del sur andino y la Amazonía, en las 7 regiones con el Índice de Desarrollo Humano más bajo. </p><p>También reunió votos en aquellas regiones donde se han expandido empresas multinacionales de minería e hidrocarburos, que han generado altas expectativas redistributivas pero también sentimientos nacionalistas. En la segunda vuelta perdió ante Alan García en una campaña demonizadora en la que la derecha usó el vínculo de Humala con Hugo Chávez para desprestigiar su candidatura. Para el 2011, Humala aprendió la lección. </p><p>Para ganar la segunda vuelta necesitaba correrse hacia la centro-derecha. Esto ocurrió incluso antes de la segunda vuelta, de la “gran transformación” a la nueva “hoja de ruta”, donde se sumaron a su apoyo personajes que se oponían al retorno del fujimorismo, pero que esperaban que Humala no cambiara las bases del modelo de crecimiento de base neoliberal.</p><p class="mag-quote-center">La formación de una viable fuerza partidaria de izquierda parece imposible en el país.</p> <p>El giro definitivo a la centro-derecha se dio durante el primer año del gobierno de Humala. La oposición de la población a un proyecto de minería de oro en Cajamarca produjo la renuncia del gabinete progresista de Humala y su recomposición por uno que ofrecía continuidad económica y mano dura a la protesta social. </p><p>Lo más audaz que realizó Humala en su gobierno fue reformar los programas sociales de&nbsp;lucha contra la pobreza para acompañar mejor los efectos del crecimiento económico con esfuerzos de corte redistributivo. En su gobierno se creó el Ministerio de Desarrollo&nbsp;e Inclusión Social (MIDIS), de corte técnico y relativamente autónomo de las tentaciones &nbsp;clientelares, a diferencia de los gobiernos anteriores. </p><p>En un contexto de crecimiento económico, los programas de asistencia económica (transferencias monetarias condicionadas) tuvieron más impacto que aquellos con objetivos nutricionales, de organización social y/o de articulación con la producción local.</p> <p>En el caso de Susana Villarán quien llegó al sillón municipal tras los comicios de 2010 con un partido pequeño y sin experiencia como Fuerza Social. La inexperiencia de Villarán y su equipo la llevó a leer erróneamente su victoria, con un margen muy pequeño y un apoyo accidental y débil, luego de que uno de los candidatos favoritos quedó fuera de las elecciones por razones administrativas. <a href="http://revistaargumentos.iep.org.pe/articulos/por-que-susana-por-que/">Martín Tanaka y Paolo Sosa</a> consideran que con el triunfo, Villarán creyó que tenía la fuerza política para cambiar súbitamente el estilo de gobierno de su antecesor, y que en general había predominado en Lima, basado en grandes y visibles obras de infraestructura. </p><p>La oposición de sectores conservadores de los medios de comunicación, de la iglesia, del Partido Aprista Peruano y de su antecesor Luis Castañeda se convirtió un obstáculo constante del gobierno municipal de Villarán, el cuál a duras penas culminó su gestión, con más de la mitad de su consejo municipal revocado.&nbsp;</p> <p>La formación de una viable fuerza partidaria de izquierda parece imposible en el país. Para <a href="http://www.noamlupu.com/breakdown.pdf">Noam Lupu</a>, la “inconsistencia” entre el discurso y las políticas públicas y las posiciones (programáticas) que “convergen” mucho con las de otros partidos en el sistema impiden la creación de una marca propia de los partidos políticos. </p><p>Cuando las fuerzas políticas enfrentan uno u otro de estos problemas, la izquierda peruana, enfrenta los dos a la vez. La necesidad de un giro a la derecha hace que constantemente altere su discurso generando que sus bases de apoyo tengan incertidumbre sobre la posición final de la organización, desconfianza de las promesas y conflictos y rupturas con los grupos más radicales que no se ven representados ante estos cambios.</p><p> Por otro lado, al converger con la posición de otras fuerzas no logra diferenciarse efectivamente y ofrecer una alternativa clara. En suma, en el Perú, la sombra del radicalismo lleva a la izquierda a enfrentar constantemente una situación muy compleja y delicada de ubicación ideológica. El conservadurismo del electorado limeño no parece moverse y la izquierda no parece aprender a moverse en la línea muy delgada que le queda.</p> <h3><strong>El fracaso de la construcción partidaria</strong></h3> <p>El Perú es probablemente el caso más emblemático de una democracia con partidos políticos débiles. La izquierda, al igual que las otras fuerzas políticas, no ha buscado construir una organización partidaria con estructura territorial, cuadros, vida interna que le daría una mayor estabilidad cuando ha estado en el gobierno.</p><p class="mag-quote-center">Gobiernos como los de Humala, en su giro hacia la centro-derecha, han adoptado la actitud pragmática de gobernar con estas tecnocracias en lugar de construir sus propios cuadros y organizaciones.</p><p>Por lo tanto, las razones no son exclusivamente de la izquierda. <a href="https://vergarapaniagua.files.wordpress.com/2017/08/vergara-encinas-published.pdf">Alberto Vergara y Daniel Encinas</a> notan que en el Perú, ante la debilidad de la clase política, se ha consolidado la legitimidad de tecnócratas y burócratas que han surgido y se han asentado en el Estado en las últimas dos décadas.</p><p> Su poder emerge de ser quienes garantizan “el milagro económico peruano”. Gobiernos como los de Humala, en su giro hacia la centro-derecha, han adoptado la actitud pragmática de gobernar con estas tecnocracias en lugar de construir sus propios cuadros y organizaciones. La continuidad de los ministros de Economía y Finanzas,&nbsp; y de sus orientaciones de política económica muestra la robustez de esta tecnocracia y del modelo neoliberal ante la debilidad de la clase política sin partidos.&nbsp;&nbsp;</p> <p>Finalmente, la izquierda de la década de 1990 en el Perú no cuenta con una sociedad civil organizada sobre la cual pueda emprender construcciones organizativas políticas. En el Perú, en los últimos años, se ha generado una dinámica de conflictividad social asociada al modelo económico primario exportador en todo el territorio nacional.</p><p> Sin embargo, esta conflictividad es un <a href="https://www.researchgate.net/publication/307871704_The_glocalization_of_mining_conflict_Cases_from_Peru">archipiélago de demandas fragmentadas</a>, que no logran consolidarse en movimientos sociales más amplios y duradero, que en otros países como Bolivia o Brasil, han servido para la articulación de organizaciones políticas de izquierda.</p> <p>En conclusión, la izquierda no parece tener muchas opciones de articular una alternativa de gobierno efectiva para representar demandas de redistribución e equidad en el Perú. El esfuerzo requiere aprender e inventar una forma de moverse en una línea muy delgada entre la necesidad de las grandes reformas y la persistencia del conservadurismo.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/s-rgio-costa-francesc-badia-i-dalmases/la-desigualdad-persistente-el-controvertido">Desigualdad persistente: el controvertido legado de la Marea Rosa en América Latina</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Peru </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Peru Civil society Democracy and government Economics Equality Maritza Paredes Fri, 02 Nov 2018 13:05:48 +0000 Maritza Paredes 120421 at https://www.opendemocracy.net Paroxismo de la democracia brasileña https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/rafael-heiber/paroxismo-de-la-democracia-brasile <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Bolsonaro afirmó que todas las "minorías" deben adaptarse al estilo de vida y de pensamiento de la "mayoría". Su modelo es el del patriarcado blanco, cristiano, autoritario y heterosexual. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/rafael-heiber/brazilan-democracys-paroxism">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-39431603_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-39431603_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un grupo de manifestantes se dan la mano en una protesta contra el nuevo presidente Bolsonaro, el30 de octubre de 2018, en Sao Paolo, Brasil Foto: Andre Lucas / DPA / PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><h3>El resultado</h3> <p>El mundo mira estupefacto la celebración de Jair Bolsonaro (PSL), el candidato de asumidas tendencias neo-fascistas, elegido por 57 millones de brasileños para ser el presidente del país y de sus de 210 millones de habitantes.</p> <p>La victoria estuvo cerca ya en la primera vuelta, cuando sumó casi los mismos votos que los otros doce candidatos juntos. Es una muestra de que Bolsonaro aspiraba a concertar adhesiones que van más allá del anti-petismo.&nbsp;</p> <p>Fernando Haddad (PT), el candidato escogido personalmente por Lula – a quien se impidió disputar unas elecciones que él mismo lideraba según todos los sondeos – conquistó, al final de la segunda vuelta, el 45% de los votos válidos, frente al 55% de Jair Bolsonaro. En números absolutos, es una diferencia de 10 millones de votos en favor del nuevo presidente de ultra-derecha (Lula obtuvo una ventaja de 20 millones de votos frente a sus contrincantes de derecha en sus&nbsp;dos victorias).&nbsp;</p> <h3><strong>Elecciones en los estados federales</strong></h3> <p>La ultra-derecha también ha triunfado en las elecciones para gobiernos federales. São Paulo, el estado más rico y poblado, sigue en manos del PSDB, gobierno ininterrumpido desde hace 24 años, pero ahora su gobernador será João Doria, un político más afín a Jair Bolsonaro que a los cuadros tradicionales del partido fundado por Fernando Henrique Cardoso.</p> <p>Rio de Janeiro, el segundo estado en orden de importancia, también tendrá el desconocido bolsonarista, Wilson Witzel, como gobernador. Su hecho más relevante en la política, fue acompañar sus candidatos a diputado Rodrigo Amorim y Daniel Silveira en los comicios en donde destruyeron una placa que homenajeaba Marielle Franco (PSOL), la política carioca brutalmente asesinada en Rio hace menos de un año. Tanto Rodrigo Amorim como Daniel Silvera (PSL), han sido elegidos.</p> <p>Este patrón de absurdo y barbarie, donde incluso un ex-actor pornográfico y una periodista famosa por plagio han sido protagonistas de la campaña bolsonarista, ha marcado la preferencia de prácticamente todos los estados brasileños, con excepción de la Región Nordeste, reducto electoral que Lula ha conseguido transferir a Haddad.</p> <h3>Redes sociales y medios tradicionales </h3> <p>En Brasil se comentó mucho el hecho de que estas elecciones fueron definidas por las redes sociales y ya no por la televisión y otros medios tradicionales.&nbsp;</p> <p>El argumento: en la primera vuelta, el candidato de centro-derecha Geraldo Alckmin (PSDB) tenía 14 minutos de tiempo de televisión, contra 8 segundos de Jair Bolsonaro. Aunque ha tenido mitad del tiempo de televisión concedido a todos los partidos, Geraldo Alckmin no ha superado los 5% de votos, mientras Bolsonaro casi llegó a los 50%.</p> <p>Aún así, la hipótesis más plausible es reconocer el triunfo de los grandes medios que, bajo influencia del propio PSDB, hicieron un trabajo de medio-largo plazo muy intenso. Fueron años de construcción de una narrativa que asociaba la corrupción sistemática, presente en la vida política brasileña desde las décadas de la dictadura, exclusivamente a los gobiernos del PT.</p><p>Una parte importante de esta narrativa fue inducir la opinión pública a prescindir de las grandes empresas estatales - Petrobrás es el ejemplo más trascendente - y así preparar también el terreno para las privatizaciones y la ideología del Estado mínimo. De hecho, fue la insistencia de esta narrativa fue tan enorme, que superó los límites emocionales de la sociedad y ha abierto camino a una vía impensable hace pocos años: buscar un cambio, fuera del espectro tradicional de la política, a cualquier precio.</p> <p>Por fin, el apuñalamiento que hirió el candidato de ultra-derecha, le proporcionó un espacio inmenso en los medios tradicionales. También &nbsp;naturalizó su potente campaña en las redes sociales, ahora bajo sospecha de financiación ilegal, como ha denunciado el periódico Folha de São Paulo.</p> <h3>PT-MDB-PSDB y el golpe en tres actos</h3> <p>Las movilizaciones de junio de 2013 y su pésima gestión por parte del PT, fueron el síntoma más importante de una crisis que exigía una profunda evaluación del gobierno Dilma y del propio PT, inmerso en denuncias de corrupción.&nbsp;</p> <p>A pesar de la crisis en la izquierda, el PSDB liderado por el polémico candidato Aécio Neves no fue capaz de ganar las elecciones de 2014 y, por primera vez en la democracia, un partido cuestionó oficialmente, y sin ningún fundamento, el resultado de las elecciones. Esta y otras malas conductas del PSDB, fueron asumidas recientemente por el presidente de partido, Tasso Jereissati.</p> <p>El PSDB se alineó junto al MDB –partido de centro-derecha conocido desde siempre por aliarse a los gobiernos elegidos para la formación de mayorías en el congreso del PSDB y del PT, para iniciar el proceso de impeachment de Dilma Roussef. El vice-presidente Michel Temer, junto al senador Romero Jucá y el presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, todos del MDB, fueron sus principales artífices. Finalmente, han conseguido atacar a Dilma y a la vez proteger a la mayoría de los políticos de la centro-derecha de la amenaza de investigaciones anti-corrupción. En 2018, el propio senado fue obligado a absolver Dilma Roussef, pero sin restituirle el cargo. Fue el primer acto del golpe que buscaba alejar el PT de la presidencia.</p> <p>El segundo acto del golpe vendría con la reciente prisión de Lula y su impedimento de participar en las elecciones, donde era el favorito. La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, además de los juristas más respetados del mundo, tal como Baltasar Garzón o Hertha Däubler-Gmelin, han criticado con vehemencia la ausencia de pruebas en la sentencia del juez Sergio Moro y alertado sobre la actuación del poder judicial brasileño.</p> <p>Finalmente, el procedimiento de elección democrática, deformado por los dos actos anteriores, fue el tercer paso usado para producir una falsa legitimidad. La disputa entre Bolsonaro y Haddad no pasó de ser un simulacro. Si ya era improbable vislumbrar la victoria de Haddad en las encuestas, más improbable aún sería que llegara a gobernar.</p> <h3>El engaño de los extremos </h3> <p>El discurso predominante en los análisis electorales ha defendido que se trataba de unas elecciones entre dos extremos. No es verdad, pues la extrema izquierda solo estuvo presente en forma de fantasma comunista: el miedo a que el PT transformara Brasil en Venezuela, aunque ni Lula ni Dilma amenazaron jamás el orden democrático del país durante sus trece años al frente del país.&nbsp;</p><p>El único extremo verdaderamente representado en las elecciones fue el de la derecha. De hecho, los postulados neo-fascistas y autoritarios del nuevo presidente no tienen cabida en ningún orden democrático.</p> <h3>La paradoja de la promesa </h3> <p>Los hechos reales han desaparecido de la vida política durante estas elecciones. La abundante oferta de "fake news" ha sostenido verdades paralelas: que si habría urnas manipuladas, que si preparaban la invasión comunista, que si hubo un kit gay para estudiantes de primaria, que si se liberaría a los criminales encarcelados, y tantos otros despropósitos.&nbsp;</p> <p>En el marco de esta realidad alternativa, combinada con el miedo, la indignación y con un cierto estilo aristocrático promovido al lado de ideales republicanos, Bolsonaro dejó de ser una caricatura grotescamente perversa para transformarse en la esperanza anti-sistema. Aunque él sea parte de este mismo sistema hace 28 años.</p> <p>Cuando se les confronta con la biografía y las promesas de Bolsonaro, sus electores suelen afirmar que todo eso no pasa de ser retórica: que promete, pero que no va cumplirlo.</p> <h3><span>La advertencia del juez Joaquim Barbosa y otras personalidades internacionales</span></h3> <p>En las horas previas al inicio de la segunda vuelta, el juez Joaquim Barbosa, famoso por su condena al PT en las sentencias del escándalo "Mensalão", hizo una declaración pública en su Twitter. En esta red social, Barbosa aclaró que, por primera vez, temía por el destino de la democracia y animó a votar a Fernando Haddad.</p> <p>En los últimos meses, una ola de intelectuales, ex-jefes de Estado y personalidades de prestigio internacional, manifestaron su posición pa favor de Haddad. Incluso Noam Chomsky, a sus 93 años, visitó Brasil para apoyar. No hubo nada comparable por parte de Jair Bolsonaro.</p> <h3><span>¿El Trump brasileño?&nbsp;&nbsp;</span></h3> <p>La comparación más corriente fue con el presidente estadounidense Donald Trump. Aunque ambos rompen con las reglas de lo políticamente correcto, el empresario estadounidense no ha amenazado directamente el orden democrático de su país. Bolsonaro, además de no ser un outsider, ya expresó innumerables veces la necesidad de usar la fuerza por encima de la voluntad popular y de las instituciones. En el caso de Brasil, el oportunismo económico es obra de Paulo Guedes, mentor y futuro ministro de Bolsonaro. Más semejanzas que con Trump, el nuevo presidente brasileño las tendrá con su homólogo filipino, Rodrigo Duterte.</p> <h3><span>Futuro geopolítico</span></h3> <p>Trump y sus partidarios acaban de ganar un gran aliado en Sudamérica. Hace solo un año, este escenario era impensable, como lo era el acercamiento a Steve Bannon. Colombia y Brasil ahora se repartirán responsabilidades militares, bajo orientación estadounidense, para presionar a la vecina Venezuela y establecer un amplio dominio sobre la matriz energético-petrolífera. En menos de un año, Exxon se transformó en la segunda empresa del sector de Brasil, detrás solo de Petrobrás.</p> <p>La economía brasileña podría acabar como la de la Argentina del neoliberal Macri y sus recientes medidas, respaldas por el FMI, si bien Brasil cuenta todavía con una gran reserva exterior de 380&nbsp;mil millones de dólares.</p> <p>A escala global, el horizonte es la adopción de una política sionista cuyos efectos inmediatos serán el traslado de la embajada brasileña en Israel para Jerusalem y la expulsión de la misión palestina de Brasil.&nbsp;</p> <p>Europa, probablemente, adoptará la postura alemana y dejará de tener en Brasil un aliado estratégico. La oportunidad es ahora para México y el gobierno de López-Obrador, que podrá insertarse en el mundo como el representante latinoamericano por excelencia.</p> <h3><span>Una teocracia militar</span></h3> <p>Brasil ha renunciado a ser el país que se atrevía a subvertir el orden de clases, incluso después de ver cómo 40 millones de habitantes salieron de la miseria. Los valores del consumo y del individualismo han triunfado sobre los ideales de ciudadanía.</p> <p>Tras su llegada al poder, el PT abandonó el trabajo de las organizaciones de base y de la famosa teología de liberación. Esta labor fue asumida por una teología de la dominación neo-pentecostal, en manos de las iglesias evangélicas.</p> <p>Esto, sumado a más de dos décadas de dictadura militar cuyos crímenes aún hoy se ignoran y que produce más nostalgia que voluntad de justicia, podrá acabar siendo un violento y retrógrado sionismo cristiano.</p> <h3>La reorganización de la izquierda</h3> <p>¿Podrá la izquierda reorganizarse y permanecer vigilante para evitar que se pierdan que los avances en valores, normas y derechos? El PT ha insistido peligrosamente en su hegemonía del campo progresista y ha dificultado que otros partidos de izquierda o centro-izquierda, especialmente el PDT de Ciro Gormes, pudiesen llegar a la segunda vuelta con más posibilidades de victoria.</p> <p>Ahora, con Bolsonaro de presidente, y con sus promesas de armar a la población, sus incentivos a una policía violenta y a la aplicación de la doctrina anti-terrorista estadounidense, cualquier manifestación podrá calificarse de violencia tumultuaria y cualquier movimiento social de oposición podrá ser clasificado como organización terrorista.&nbsp;</p> <h3>El discurso de la victoria</h3> <p>Tras confirmarse la victoria, Bolsonaro hizo un discurso en directo para las redes sociales, manteniendo el peligroso tono ultraconservador, nacionalista y religioso. Cuando pasó a hablar para los canales de televisión, transformó la entrevista colectiva en un verdadero ritual religioso, para después leer, de modo mecánico y distante, un mensaje que hablaba de la necesidad de reconciliar el país y gobernar para todos.</p> <p>En breve anunciará su equipo de gobierno, y la expectativa es que medio ambiente y cultura pierdan el relieve o incluso dejen de existir como ministerios. Son los militares, los religiosos y los ultra-liberales quienes tendrán protagonismo en el nuevo gobierno.</p> <h3>El nacionalismo frena el cosmopolitismo</h3> <p>El fenómeno de la tendencia global a la expansión de la ultra-derecha continúa. A diferencia de Europa y de Estados Unidos, que combinan nacionalismo y proteccionismo económico, Bolsonaro y Paulo Guedes se aprovecharon de las tendencias nacionalistas de Brasil para ahora promover una política que beneficiará al capital internacional, no a los brasileños. En términos socio-culturales, las masas seguirán ofuscadas de nacionalismo y religión. En términos económicos, el patrimonio del país ya salió a subasta: Electrobrás, Embraer, Petrobrás y la Amazonia.&nbsp;</p> <p>En cambio, la ola de brasileños que se fueron vivir anteriormente a la democrática Portugal del socialista António Costa, finalmente podrá volver a su país, el Brasil de Jair Messias Bolsonaro.</p> <h3>La nueva banalidad del mal</h3> <p>Brasil se adentra en la senda de la xenofobia, la homofobia, la misoginia y la persecución de los adeptos a la llamada izquierda. Bolsonaro afirmó que todas las "minorías" deben adaptarse al estilo de vida y de pensamiento de la "mayoría". Su modelo es el del patriarcado blanco, cristiano, autoritario y heterosexual. </p><p>Y sus discursos incendiarios son combustible para sus seguidores, que se sienten legitimados para perseguir y asesinar a los "rojos" de la izquierda, a los negros, a los pobres y a los miembros de la comunidad LGBT, restableciendo así las correlaciones históricas de poder y privilegio.</p> <p>Para evitar aquello que Bolsonaro tilda de "parcialidad ideológica" en la educación, ha invitado a los estudiantes a que graben con sus móviles y denuncien a los profesores que enseñen contenidos que considera "subversivos". Paulo Guedes, que también es empresario en el campo de la educación, es partidario de que el gobierno prescinda de profesores presenciales. La lógica de esta renovada pedagogía opresora por vídeo conferencia es sencilla: menos Paulo Freire y más Paulo Guedes.</p> <p>El futuro político es incierto, la supervivencia de la democracia no está garantizada y no hay fundamentos racionales para creer que Bolsonaro producirá ningún tipo de mejora en la vida de los Brasileños. </p><p>Una vez pasada la euforia colectiva de la victoria y que se cumplan los pronósticos más obvios, los electores de Bolsonaro ya no tendrán excusas, ni podrán decir que fueron engañados.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/democraciaabierta/eleccionesbrasil-5-inseguridades-detr-s-de-la-victoria-de-jair-m">#EleccionesBrasil 5 inseguridades detrás de la victoria de Jair Messias Bolsonaro </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/robert-muggah/la-pol-tica-exterior-de-brasil-se-escora-la-derecha">La política exterior de Brasil se escora a la derecha </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n/de-la-innovaci-n-pol-tica-la-resiliencia-democr-tica-">¿Y ahora qué? 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Países como Suecia, Irlanda del Norte y Noruega han adoptado este modelo, y la cobertura de los medios de comunicación con frecuencia cita el enfoque de forma positiva. Organizaciones feministas como la <a href="http://www.catwinternational.org/">Coalición Contra la Trata de Mujeres</a> («CATW», por sus siglas en inglés) y el Grupo de Presión de Mujeres Europeas también promueven este enfoque. Su postura es que el trabajo sexual contribuye a la violencia contra las mujeres, ya que fomenta la deshumanización de la mujer y las ideas de privilegio masculinas.</p> <p>Las trabajadoras sexuales, sin embargo, creen que el modelo sueco pone sus vidas en riesgo y menoscaba sus derechos humanos. Si bien existen críticas a este modelo, es raro encontrar cobertura del mismo sobre la base de evidencia empírica y auténticas experiencias de vida alternativas. Desde el 2003 la sociedad neozelandesa ha experimentado silenciosamente un exitoso modelo radicalmente diferente y singularmente tolerante que despenaliza el trabajo sexual.</p> <p>La <a href="http://www.legislation.govt.nz/act/public/2003/0028/latest/DLM197815.html">Ley de reforma de la prostitución de Nueva Zelanda</a> («PRA», por sus siglas en inglés) despenalizó por completo el trabajo sexual en 2003. En este país, es legal para cualquier nacional mayor de 18 años vender servicios sexuales. El trabajo sexual en la calle es legal, como lo es administrar un burdel. Los derechos de las trabajadoras sexuales están garantizados a través de la legislación laboral y de derechos humanos.</p> <h2>El camino a la despenalización</h2> <p>Tim Barnett y Catherine Healy saben más que nadie sobre la batalla por la despenalización, y este artículo se basa en las entrevistas que llevé a cabo con ambos a principios de este año. Barnett, un antiguo miembro del Parlamento y el actual secretario general del Partido Laborista, se involucró con la PRA poco después de ganar su primera campaña por el escaño parlamentario de Christchurch Central en 1996. Lo hizo a solicitud de Catherine Healy, la coordinadora nacional del <a href="http://www.nzpc.org.nz/">New Zealand Prostitutes Collective</a> (Colectivo de Prostitutas de Nueva Zelanda, NZPC por sus siglas en inglés), quien solicitó activamente su apoyo para la despenalización. El NZPC fue fundado en 1987 como parte de una estrategia nacional para combatir el VIH/SIDA. Es un organismo financiado por el gobierno que trabaja para mejorar la salud, la educación y los derechos de las trabajadoras sexuales. Tim Barnett accedió, y se adentró en un ámbito político ya vibrante.</p> <p>Casi una década después de su implementación, la Ley de salones de masaje de 1978 estaba causando controversia porque la policía había anunciado que la legislación efectivamente permitía el trabajo sexual comercial en espacios interiores. Como resultado, un grupo compuesto por el NZPC y grupos feministas liberales bien establecidos, como el <a href="http://www.ncwnz.org.nz/">Consejo Nacional de Mujeres de Nueva Zelanda</a> y el <a href="https://www.womensrefuge.org.nz/">Colectivo Nacional de Refugios de Mujeres Independientes</a>, empezó a trabajar en una enmienda de ley a favor de la despenalización. Barnett presentó ese proyecto de ley a su partido, que lo respaldó como un voto de conciencia. Posteriormente, poco después de la elección de 1999, se encontró a sí mismo en la situación de poder presentar el proyecto de ley al parlamento. Fue aprobada en el primer debate con 87 votos frente a 21.</p> <p>Un comité escuchó 222 presentaciones de aportaciones durante los dos años siguientes, de las cuales 56 podrían considerarse feministas. Cuarenta de estas presentaciones, que vinieron de grupos tan diversos como NZPC, la <a href="http://bpwnz.org.nz/">New Zealand Federation of Business and Professional Women</a> (Federación de mujeres de negocios y profesionales de Nueva Zelanda), la <a href="http://ywca.org.nz/">Young Women’s Christian Association</a> (Asociación de mujeres jóvenes cristianas), y la <a href="https://www.nzaf.org.nz/">AIDS Foundation</a> (Fundación SIDA) apoyaron la despenalización. Las otras 16 apoyaron el modelo sueco y vinieron de CATW internacional, Ruth Margerison de CATW NZ, y la defensora anti-aborto Marilyn Prior, entre otras. Al final, el comité se pronunció a favor de la despenalización, y el proyecto de ley fue aprobado por un escueto margen de 8 votos en su segundo debate en 2002.</p> <p>En 2003 Nueva Zelanda estaba gobernado por un parlamento más conservador y el proyecto de ley generó una intensa oposición de la comunidad cristiana evangélica. «Se podría escribir un libro entero sobre la última semana, con gente cambiando de opinión a favor y en contra», dijo Barnett. Sin embargo hubo un amplio apoyo público a favor de la despenalización por parte de la Asociación de Planificación Familiar, el sector de salud pública y la comunidad homosexual. En el tercer y final debate, la PRA fue aprobada por 60 votos contra 59 y una abstención.</p> <p>Barnett cree que el apoyo se debe a una variedad de motivos, «esto suponía quitar el peso del estado de los hombros de las personas, lo que apelaba a los liberales», explicó. «Al mismo tiempo promovía la igualdad de las mujeres, y la gran mayoría de trabajadoras sexuales son mujeres, y dirige los recursos de la policía hacia donde pueden ser utilizados más provechosamente».</p> <h2>En retrospectiva</h2> <p>Quienes se oponían a la PRA, temían que su introducción llevara a una explosión de burdeles y de trata de personas, y en respuesta a esto se incorporó una revisión en la nueva legislación. Diez años después de su introducción el <a href="http://www.justice.govt.nz/policy/commercial-property-and-regulatory/prostitution/prostitution-law-review-committee">Comité de revisión de la Ley de prostitución</a> concluyó:</p> <blockquote> <p><em>La industria del sexo no ha aumentado en tamaño, y muchos de los males sociales vaticinados por quienes se oponían a la despenalización de la industria sexual no se han hecho realidad. En general, la PRA ha sido efectiva en lograr su propósito, y el Comité tiene confianza en que la vasta mayoría de personas involucradas en la industria del sexo están mejor con la PRA de lo que estaban previamente.</em></p> </blockquote> <p>El comité de revisión también encargó a la Escuela de Medicina de Christchurch la tarea de llevar a cabo una <a href="http://www.otago.ac.nz/christchurch/otago018607.pdf">revisión independiente</a>. Métodos cuantitativos y cualitativos concluyeron que el 90 por ciento de las trabajadoras sexuales creían que la PRA les había dado empleo, derechos legales y de salud y seguridad. Un sustancial 64 por ciento encontró más fácil rechazar clientes. Significativamente, el 57 por ciento dijo que las actitudes de la policía hacia las trabajadoras sexuales habían cambiado para mejor.&nbsp;</p> <p>Healy ve estos resultados como evidencia de éxito. «Nueva Zelanda ha tenido quince años para implementar la despenalización», dijo. «Creo que hay situaciones que necesitan ser mejoradas, pero creo que en general hemos visto una industria que ha evolucionado y desarrollado nuevas e importantes relaciones». Barnett fue más conciso en su evaluación de la PRA: «Protege los derechos de las personas que se propuso proteger».</p> <p>De hecho, uno de los impactos legislativos más significativos ha sido la relación entre la policía y las trabajadoras sexuales. «Antes de la despenalización, existían relaciones, pero usualmente no eran de confianza», explicó Healy. «No sentías que la policía estuviera ahí para protegerte». Esta relación desafortunada obviamente no es exclusiva de Nueva Zelanda, algo que demuestra ampliamente el informe de 2009 <em><a href="http://www.opensocietyfoundations.org/reports/arrest-violence-human-rights-violations-against-sex-workers-11-countries-central-and-eastern">Frenar la violencia: violaciones de los derechos humanos de trabajadoras sexuales en 22 países en Europa Central y Oriental, y Asia Central</a>.</em>&nbsp;Sin embargo, Healy detectó un marcado cambio en las relaciones entre la policía y las trabajadoras sexuales después de la promulgación de la PRA. «Con la despenalización la dinámica cambió de forma radical y, lo más importante, el foco de atención ya no estaba en la idea de las trabajadoras sexuales como delincuentes, sino en sus derechos, su seguridad y su bienestar».</p> <h2>Erosionar el estigma, exigir derechos</h2> <p>Si bien la despenalización no ha resultado la cura para todos los males —empleadores todavía discriminan sobre la base de ocupación previa; recientemente ha surgido controversia por trabajadoras de la calle menores de edad en Auckland—, las trabajadoras sexuales en Nueva Zelanda están empezando a hacer valer sus derechos, ahora que el estigma asociado con el trabajo sexual ha comenzado a disminuir.</p> <p>El año pasado, por ejemplo, una trabajadora sexual de Wellington demandó con éxito al propietario de un burdel por acoso sexual a través del Tribunal de revisión de derechos humanos. Se le concedieron 25.000 dólares neozelandeses por daño emocional. «A medida que una nueva generación de trabajadoras sexuales empiece a trabajar en un entorno más justo», explicó Barnett, «se irán dando cuenta poco a poco de que ese comportamiento no es tolerable».</p> <p>Barnett ve como desacertada la persistente campaña por el modelo sueco puesto que la criminalización de las trabajadoras sexuales aumenta su vulnerabilidad al reforzar la percepción de que de alguna manera son víctimas. «Algunas de las personas que venden servicios sexuales son personalmente realmente vulnerables, pero es la ley la que puede protegerlas. Es la ley y su estatus legal lo que puede defender sus derechos», dijo. «[Su] falta de humanidad es reforzada por leyes perjudiciales. [En estos casos,] el estado en realidad está promoviendo el que sean vistas como objetos, el estado está favoreciendo la opresión». Barnett se opone a una legislación enfocada en la demanda ya que cree que su único efecto es empujar a las trabajadoras a la clandestinidad.</p> <p>Healy tampoco tiene mucha paciencia con quienes continúan defendiendo el modelo sueco. «Hay un esfuerzo determinado por parte de algunas feministas radicales de socavar los derechos de las mujeres que son trabajadoras sexuales por decisión propia en el contexto del trabajo sexual&quot;, dijo. «Afortunadamente la ley de NZ ensalza los derechos de las trabajadoras sexuales y no busca debilitarlos».</p> <p>El modelo sueco fue considerado pero rotundamente rechazado en Nueva Zelanda. En cambio, el parlamento dio prioridad a los derechos de las trabajadoras sexuales y escuchó las voces de las feministas y de las trabajadoras sexuales antes de votar por la despenalización, confiando en que ellas estaban mejor preparadas para hablar sobre su propio trabajo. En verdad, la importancia de escuchar es, con diferencia, la lección más importante que se puede extraer de la experiencia de Nueva Zelanda. «A menudo las comunidades afectadas saben mejor cómo mejorar sus vidas», dijo Healy. «Como trabajadoras sexuales pudimos llevar nuestras ideas a un miembro del parlamento comprensivo y trabajar de cerca con otras personas, dentro y fuera del gobierno, para influir en los cambios legislativos que afectarían directamente no solo nuestro trabajo, sino también nuestras vidas».</p> <hr style="border-top: #0061BF 3px solid;margin-bottom:10px;clear:both;" /> <a href="http://gaatw.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/GAATWlogo.png" width="110" alt="GAATWlogo.png" /></a><a href="http://translatorswithoutborders.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/TWB_Logo_RGB_920.jpg" width="220px" style="float:right;margin-top:5px;margin-bottom:15px;" /></a> <p><em>BTS en Español has been produced in collaboration with our colleagues at the <a href="http://gaatw.org/">Global Alliance Against Traffic in Women</a>. Translated with the support of <a href="http://translatorswithoutborders.org/">Translators without Borders</a>. <a href="https://twitter.com/hashtag/LanguageMatters?src=hash">#LanguageMatters</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-read-on"> <div class="field-label"> 'Read On' Sidebox:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/sharan-burrow/cadenas-globales-de-suministro-qu-quiere-la-mano-de-obra">Cadenas globales de suministro: ¿qué quiere la mano de obra?</a><br /><span style="font-size:90%;">SHARAN BURROW</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anannya-bhattacharjee/la-organizaci-n-regional-y-la-lucha-para-conseguir-un-salario-di">La organización regional y la lucha para conseguir un salario digno en Asia</a><br /><span style="font-size:90%;">ANANNYA BHATTACHARJEE</span><hr /> <a 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BLANCHETTE, LAURA MURRAY</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/georgina-orellano/protestas-creativas-de-las-trabajadoras-sexuales-en-argentina">Protestas creativas de las trabajadoras sexuales en Argentina</a><br /><span style="font-size:90%;">GEORGINA ORELLANO</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/empower-foundation/no-nos-dedicamos-al-trabajo-sexual-porque-seamos-pobres-lo-hacemos-">No nos dedicamos al trabajo sexual porque seamos pobres, lo hacemos para terminar con nuestra pobreza.</a><br /><span style="font-size:90%;">EMPOWER FOUNDATION</span><hr /> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> BeyondSlavery BeyondSlavery DemocraciaAbierta Fraser Crichton BTS en Español Thu, 01 Nov 2018 07:00:00 +0000 Fraser Crichton 120203 at https://www.opendemocracy.net La política exterior de Brasil se escora a la derecha https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/robert-muggah/la-pol-tica-exterior-de-brasil-se-escora-la-derecha <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El posicionamiento del gobierno entrante sobre temas que van desde el cambio climático hasta el libre comercio tiene implicaciones globales, no solo para la región, sino para el mundo entero. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/robert-muggah/foreign-policiy-in-brazil-sharp-turn-to-right">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Rousseff_UN_General_Debate_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Rousseff_UN_General_Debate_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, abre el debate general del 66º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Nueva York, 21 de septiembre de 2011. Imagen: Creative Commons. CC BY-SA 2.5</span></span></span></p><p>Un populista de extrema derecha&nbsp;<span><a href="https://www.reuters.com/article/us-brazil-election/brazils-bolsonaro-poised-to-win-presidency-in-dramatic-swing-right-idUSKCN1N203K">ganó la presidencia&nbsp;</a></span>del país más grande de América Latina.&nbsp;La promesa de Jair Bolsonaro de aumentar drásticamente la seguridad, acabar con la corrupción y promover los valores familiares tradicionales encontró eco entre los brasileños, hartos de años de mala administración, escándalos y crímenes en espiral ascendente.&nbsp;</p> <p>La dimensión de la victoria del ex capitán del ejército agarró desprevenida a la mayoría de los encuestadores.&nbsp;Bolsonaro ganó el 55% del voto popular frente a solo el 45% registrado por Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores.&nbsp;La representación en el Congreso del poco conocido Partido Social Liberal de Bolsonaro, PSL, se disparó a&nbsp;<a href="http://recordtv.r7.com/jornal-da-record/videos/bancada-do-psl-sobe-para-52-deputados-e-se-torna-a-segunda-maior-na-camara-08102018">52 miembros en el Congreso</a>&nbsp;mientras que el Partido de los Trabajadores logró mantener 54 escaños.&nbsp;</p> <p>La elección transformó el panorama político de Brasil: varios de los partidos tradicionales, que han dominado gobiernos sucesivos durante las últimas tres décadas, sufrieron pérdidas catastróficas.</p> <p>Con eso, Brasil está dando un drástico giro a la derecha, tras casi una década y media de gobiernos de izquierdas.&nbsp;No sorprende que el foco de la campaña presidencial más disputada y polémica de la historia haya estado en las prioridades domésticas.&nbsp;</p> <p>Las tácticas de tierra quemada del equipo de Bolsonaro proporcionaron titulares a medios de todo el mundo. Ha dicho que sus enemigos políticos deberíanhuir al extranjero o ir a la cárcel, que el movimiento de trabajadores sin tierra de Brasil se compone de&nbsp;<span><a href="https://oglobo.globo.com/brasil/bolsonaro-quer-tipificar-invasao-de-propriedade-por-mst-mtst-como-pratica-terrorista-22702521">"terroristas"</a></span> y que, si de él dependiera, no respetaría un resultado en el caso de que&nbsp;<span><a href="https://www.reuters.com/article/us-brazil-election-bolsonaro/brazils-bolsonaro-says-he-will-not-accept-election-result-if-he-loses-idUSKCN1M82R6">no fuese declarado vencedor.&nbsp;</a></span></p> <p>En el camino, fue comparado con el presidente de los Estados Unidos.&nbsp;<a href="https://www.france24.com/en/20181029-brazil-bolsonaro-tropical-trump-foreign-policy-china">Donald Trump</a>, con presidente el presidente filipino&nbsp;<span><a href="https://www.aljazeera.com/indepth/opinion/brazil-gearing-duterte-181027073323430.html">Rodrigo Duterte,&nbsp;</a></span>con el primer ministro húngaro&nbsp;<a href="https://www.independent.co.uk/sport/football/international/viktor-orban-hungary-jair-bolsonaro-brazil-matteo-salvini-italy-jonathan-liew-a8589451.html">Viktor Orbán</a>, e incluso con el nazi&nbsp;<a href="https://foreignpolicy.com/2018/10/05/bolsonaros-model-its-goebbels-fascism-nazism-brazil-latin-america-populism-argentina-venezuela/%3Futm_source%3DPostUp%26utm_medium%3Demail%26utm_campaign%3D7508%26utm_term%3DEditor%27s%20Picks%20OC">Joseph Goebbels</a>.&nbsp;&nbsp;</p> <p>Pero a <span><a href="//localhost/ttps/::www.economist.com:node:21751272">muchos comentaristas&nbsp;</a></span>nos preocupa que Bolsonaro constituya una amenaza existencial para la democracia,&nbsp;<span><a href="https://www.valor.com.br/brasil/5956387/risco-democracia-com-bolsonaro-e-muito-baixo-avalia-eurasia">otros dicen&nbsp;</a></span>que ese riesgo es muy exagerado.&nbsp;Una cosa es cierta: el torrente de digital promoviendo <span><a href="https://www1.folha.uol.com.br/poder/2018/10/whatsapp-foi-de-alternativa-a-sms-a-maquina-de-fake-news.shtml">noticias falsas</a></span> en un país donde&nbsp;la mayoría de la población afirma que su principal fuente de información es Facebook y WhatsApp, ha polarizado el país.</p> <p>Si bien las cuestiones de política exterior fueron consideradas poco importantes durante las elecciones, Bolsonaro pretende poner en marcha&nbsp;<a href="//localhost/ttps/::www.ft.com:content:40303dd4-dbb2-11e8-8f50-cbae5495d92b">la transformación más dramática</a>&nbsp;en el posicionamiento internacional de Brasil desde la restauración de la democracia,&nbsp;en 1985. </p> <p>Por un lado, Brasil podría ver revertido su tradicional posicionamiento multilateral y su apoyo a un equilibrio de poder multipolar.&nbsp;</p> <p>Bolsonaro ha manifestado su desdén por la ONU, que describe como lugar de reunión para comunistas, y su intención de <span><a href="https://www.plataformamedia.com/en-uk/news/politics/interior/if-im-elected-president-i-will-leave-the-un-says-bolsonaro-9735658.html">retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.</a></span>&nbsp;Como evangélico recientemente bautizado, también anunció su intención de trasladar la <span><a href="https://politica.estadao.com.br/noticias/geral,bolsonaro-promete-retirar-embaixada-da-palestina-no-brasil,70002436161">embajada de Brasil a Jerusalén.</a></span> Para colmo, el presidente del partido de Bolsonaro denunció a la Organización de los Estados Americanos (OEA) como parte de una conspiración globalista.&nbsp;Incluso es concebible que Brasil pueda optar a adherirse a la OTAN, algo impensable hace unos pocos meses.</p> <p>Mientras analizamos las brasas tras el incendio de la campaña presidencial, deberíamos preguntarnos ¿cuáles ser&nbsp;a postura menos amable que sus abajodar la s humanos de la ONUán las&nbsp;<a href="//localhost/ttps/::www.foreignaffairs.com:articles:brazil:2018-10-28:trumpism-comes-brazil">prioridades clave de la política exterior</a>&nbsp;de Bolsonaro a partir de que asuma el cargo en enero de 2019?</p> <p>Uno de los cambios más importantes en política exterior ya está en marcha: el fortalecimiento de la alianza de Brasil con Estados Unidos.&nbsp;El presidente entrante y sus hijos, tres de los cuales son políticos electos,&nbsp;reverencian <a href="https://www.reuters.com/article/us-brazil-election-trump/a-trump-bolsonaro-bromance-could-be-brewing-after-brazilians-big-win-idUSKCN1N31BZ">abiertamente a Donald Trump</a>.&nbsp;</p> <p>Bolsonaro se ha rodeado de asesores afines a las ideas de Trump.&nbsp;Ernesto Fraga Araújo, diplomático de carrera, candidato a ministro de Relaciones Exteriores, ha escrito un breve&nbsp;<span><a href="https://renovamidia.com.br/bolsonaro-sonda-diplomata-anti-globalista-para-itamaraty/">tratado contra la globalización,</a></span> elogiando la defensa de los valores cristianos de Trump contra el islamismo.&nbsp;</p> <p>El apoyo abierto de Bolsonaro a los Estados Unidos, y la validación de las posiciones de Trump sobre comercio, derechos, el ejército y el medio ambiente, contrasta virtualmente&nbsp;con todas las administraciones anteriores en la historia de Brasil.&nbsp;Steve Bannon <span><a href="https://www.bbc.com/portuguese/brasil-45989131">le prodigaba alabanzas.&nbsp;</a></span>Y en su&nbsp;<a href="https://veja.abril.com.br/mundo/trump-diz-que-ira-trabalhar-com-bolsonaro-em-areas-comercial-e-militar/">llamada de felicitación</a> a Bolsonaro esta semana, Trump dijo que espera una cooperación más estrecha, particularmente en asuntos de seguridad.</p> <p>A lo largo de la campaña, Bolsonaro también&nbsp;<span><a href="https://www.youtube.com/watch%3Fv%3DA9hGBif3efk">habló con frecuencia&nbsp;</a></span>de un posible cambio de régimen en Venezuela.&nbsp;En esto, se diferenció de las anteriores administraciones del Partido de los Trabajadores, que siempre consideraron a <span><a href="https://www1.folha.uol.com.br/poder/2018/10/pt-mantem-apoio-a-venezuela-apesar-de-guinada-ditatorial.shtml">Hugo Chávez y Nicolás Maduro&nbsp;</a>como </span>aliados estratégicos.&nbsp;</p> <p>El gobierno saliente de Michel Temer tomó una postura menos amable que sus antecesores,&nbsp;trabajando junto a otros gobiernos latinoamericanos y la OEA para aislar el régimen de Maduro.&nbsp;Sin embargo, Temer evitó cuidadosamente hablar de intervención militar o apoyo brasileño para las sanciones estadounidenses y europeas (alegando que el Consejo de Seguridad de la ONU era el único órgano que podía imponer legítimamente tales medidas).Pero con más de&nbsp;<a href="https://theconversation.com/refugees-from-venezuela-are-fleeing-to-latin-american-cities-not-refugee-camps-103040">56,000 refugiados venezolanos</a>&nbsp;buscando amparo en Brasil, y Bolsonaro avivando las llamas,&nbsp;<span><a href="https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/how-jair-bolsonaro-entranced-brazils-minorities--while-also-insulting-them/2018/10/23/a44485a4-d3b6-11e8-a4db-184311d27129_story.html%3Futm_term%3D.d76c965bbf1b">describiendo a los refugiados&nbsp;</a></span>como "escoria de la tierra", no se puede descartar la posibilidad de sanciones económicas, e incluso de intervención militar.&nbsp;Bolsonaro probablemente llenará su gabinete de ex generales&nbsp;y está dispuesto a ampliar el papel del ejército en la seguridad doméstica en todo el país.</p> <p>Bolsonaro buscará expandir el comercio, principalmente a través de acuerdos bilaterales y un enfoque transaccionalista de "Brasil Primero".&nbsp;Habiendo sido un firme proteccionista durante la mayor parte de sus 27 años en política, Bolsonaro suavizó el tono antes y durante la campaña presidencial.&nbsp;</p> <p>Se ganó a gran parte de la élite financiera de Brasil al incorporar a Paulo Guedes, un economista formado en los Estados Unidos, como un posible "super" ministro de economía.&nbsp;Guedes ha dicho que la reforma de las pensiones, la privatización y la bajada de impuestos son sus prioridades, lo que llevó a una subida de la bolsa cuando Bolsonaro ganó la primera ronda de las elecciones, a principios de octubre.&nbsp;</p> <p>Junto con Guedes, tiene una pobre opinión del libre comercio multilateral, incluida la unión aduanera sudamericana, Mercosur, aunque se dice que le gusta el libre comercio de la Alianza del Pacífico.&nbsp;A diferencia de los presidentes anteriores, Bolsonaro también puso a los BRICS en el blanco de sus críticas.</p> <p>A la vez que Bolsonaro gira hacia los EE. UU., existen indicios de que podría rechazar a China.&nbsp;Desde 2015, China es ya el mayor inversionista extranjero en Brasil, habiendo superado a EE. UU.. En ese mismo año, el presidente chino, Xi Jinping, se comprometió a duplicar el comercio bilateral hasta los 500 mil millones de dólares es esta década. También afirmó que la inversión china podría aumentar en otros $ 250 mil millones para 2020. </p> <p>Habiéndose limitado a las materias primas y las manufacturas, las empresas chinas están ahora expandiéndose a la logística y a la energía renovable.&nbsp;Claramente, Bolsonaro tiene la intención de enrollar la alfombra roja que desplegó su antecesor, Michel Temer.&nbsp;En lo que un periodista describió como una perorata en contra de China, Bolsonaro dijo que "China no está comprando <em>en </em>Brasil, China está comprando <em>a</em> Brasil". Los diplomáticos chinos observan con nerviosismo.</p> <p>A pesar de haber afirmado que esperaba sacar a Brasil del acuerdo climático de París, ahora&nbsp;<a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-10-25/bolsonaro-says-brazil-would-not-quit-paris-climate-accord">afirma que tiene la intención</a>&nbsp;de mantener el país dentro del acuerdo.&nbsp;Recientemente describió este acuerdo, que Brasil ratificó en 2016, como una conspiración extranjera que cuenta "cuentos de efecto invernadero" para poner a la Amazonia bajo el "control mundial". </p> <p>Esto representa una desviación radical del rol que ha tenido Brasil como importante valedor de los esfuerzos multilaterales para reducir el cambio climático.&nbsp;Mientras tanto, Bolsonaro coquetea con la idea de fusionar el&nbsp;<a href="https://www1.folha.uol.com.br/internacional/en/brazil/2018/10/agriculture-and-environmental-ministries-merger-is-not-set-in-stone-says-bolsonaro-ally.shtml">ministerios de medio ambiente y agricultura</a>&nbsp;y retirar los fondos de las agencias de protección ambiental.&nbsp;Los potentísimos lobbies brasileños de la agroindustria, contrucción y minería están ya salivando ante esa jugosa perspectiva, al igual que las empresas extractivas de todo el mundo.&nbsp;<span><a href="https://www.businessinsider.com/jair-bolsonaros-brazil-disaster-for-the-amazon-2018-10">Las consecuencias para el Amazonas&nbsp;</a></span>y para el cambio climático global son terribles.</p> <p>En su manifiesto de campaña, Bolsonaro prometió intensificar la lucha contra el crimen organizado en el país y en el extranjero.&nbsp;Al tiempo que ofrece pocos detalles concretos, en conversaciones recientes con&nbsp;e<span><a href="https://www.businessinsider.com/jair-bolsonaros-brazil-disaster-for-the-amazon-2018-10">l secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo,</a></span> confirmó que apoyará medidas más duras para contrarrestar a los grupos criminales transnacionales.&nbsp;</p> <p>Algunos comentaristas califican de draconiana su&nbsp;<span><a href="https://www.talkingdrugs.org/brazils-president-elect-seeks-to-introduce-draconian-drug-policies">postura sobre la política doméstica de drogas</a></span>, destacando su firme oposición a la despenalización y su apoyo a medidas para lanzar a la policía y&nbsp;<span><a href="https://www.ft.com/content/fdbaaff8-4e89-11e8-a7a9-37318e776bab">a los militares&nbsp;</a></span>contra cualquier persona sospechosa de estar involucrada en drogas.&nbsp;</p> <p>Probablemente el nuevo gobierno intensificará los esfuerzos contra el narcotráfico en la región, particularmente a lo largo de las fronteras de Bolivia, Colombia y Perú.&nbsp;En lo que se refiere a cuestiones de política global de drogas, de manera más general, el gobierno entrante hará, probablemente, lo que Estados Unidos le diga que haga.</p> <p>Hay buenas razones para tomarse la palabra de Bolsonaro al pie de la letra.&nbsp;El poder ejecutivo ejerce un control considerable sobre la política exterior, incluido el ministerio de asuntos exteriores, con aportes comparativamente limitados del Congreso y el Senado.&nbsp;</p> <p>Además, Bolsonaro disfrutará de un fuerte apoyo de su partido, el PSL, y trabajará en el Congreso para construir alianzas con políticos de niveles inferiores pertenecientes a partidos menos conocidos, que tratarán de alinearse con él para ganar influencia.&nbsp;Si bien su objetivo inmediato se centrará en impulsar la seguridad pública y reformas económicas (y más adelante, las sociales), Bolsonaro puede cosechar una serie de victorias fáciles en el&nbsp;<a href="https://www.foreignaffairs.com/articles/brazil/2018-10-28/trumpism-comes-brazil">frente de la política exterior</a>&nbsp;y satisfacer a sus bases cumpliendo sus compromisos.&nbsp;Esto será especialmente tentador para él, vistos los muchos desafíos internos que enfrenta Brasil, entre ellos una economía en crisis, con altos niveles de desempleo y una reforma pendiente de la seguridad social.</p> <p>Puede resultar tentador despachar a Brasil como actor intrascendente en asuntos geopolíticos.&nbsp;Si bien es un gigante latinoamericano, en términos diplomáticos y militares Brasil juega un papel muy por debajo de su peso real.&nbsp;Dado su tamaño y rendimiento económico, y pese a su aislamiento geográfico y lingüístico, el país debería ser un peso pesado.&nbsp;Representa el 40% de la población de América Latina y aproximadamente la misma proporción de su PIB regional.&nbsp;Sin embargo, durante años el cuarto país más grande del mundo por población, y el octavo por economía, no ha tenido una presencia destacada en el escenario mundial.&nbsp;</p> <p>Esto puede cambiar.&nbsp;Brasil podría ayudar a frenar la acción multilateral global, particularmente en&nbsp;<span><a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/oct/24/planet-populists-brazil-jair-bolsonaro-environment">cuestiones relacionadas con la protección del medio ambiente,</a></span> precisamente en el momento en que el mundo necesita un liderazgo con visión de futuro.&nbsp;</p> <p>No se equivoquen: el posicionamiento del gobierno entrante sobre temas que van desde el cambio climático hasta el libre comercio tiene implicaciones globales, no solo para la región, sino para el mundo entero.</p> <p>*****</p><p><em>Este comentario está escrito en la capacidad personal del autor.</em></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Democracy and government Economics International politics Steve Bannon Robert Muggah Wed, 31 Oct 2018 13:38:50 +0000 Robert Muggah 120384 at https://www.opendemocracy.net #EleccionesBrasil 5 inseguridades detrás de la victoria de Jair Messias Bolsonaro https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/eleccionesbrasil-5-inseguridades-detr-s-de-la-victoria-de-jair-m <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Economía, Violencia, Política, Indentidad, Información: 5 inseguridades que podrían explicar, en parte, el triunfo incontestable del “mito” Bolsonaro, que sume al país en una inseguridad total. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta/eleccionesbrasil-5-insecurities-behind-victory-of-jair-messias-b">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Una valla publicitaria proclama la candidatura de Bolsonaro. Imagen de Almanaque Lusofonista con licencia de Creative Commons Attribution 3.0 Brazil._0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Una valla publicitaria proclama la candidatura de Bolsonaro. Imagen de Almanaque Lusofonista con licencia de Creative Commons Attribution 3.0 Brazil._0.jpg" alt="" title="" width="460" height="290" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Una valla publicitaria proclama la candidatura de Bolsonaro. Imagen de Almanaque Lusofonista con licencia de Creative Commons Attribution 3.0 Brazil..jp</span></span></span></p><p dir="ltr">La elección del candidato de ultraderecha para gobernar Brasil a partir de 2019 consolida la ola de gobiernos de derecha que viene dominando recientemente el ciclo electoral en la región: Argentina, Chile, Paraguay, Perú, Colombia, Guatemala, Honduras... todos han optado, con mayor o menor medida, por esta opción política.</p><p dir="ltr">La aproximación inmediata de Bolsonaro a Trump, o la amenaza explícita a la Amazonia y al activismo social, son solo ejemplos de hasta dónde está dispuesto a llegar el nuevo gobernante, que ocupa el extremo más a la derecha del espectro, reservado a los autoritarios. Sólo México, en su posición anti-cíclica, es la excepción que confirma la regla, y Ecuador y Costa Rica, hasta cierto punto. De la vieja cliclo de la izquierda solo queda la Bolivia de Evo Morales, y luego Venezuela y Nicaragua, que se han instalado en la represión y el autoritarismo.</p><p dir="ltr">Los análisis sobre las razones de esta ola populista ultra conservadora en Brasil y en el mundo abundan estos días. No hay un único motivo, ni todo está cortado por el mismo patrón. Pero veamos cuáles podrían ser, a nuestro juicio, las 5 inseguridades principales por las cuales el eco de un hombre fuerte y con puño de hierro se consolidó en Brasil.</p><h3>1 La inseguridad económica</h3><p dir="ltr">La fuerte caída de la economía brasileña en 2015 y 2016 golpeó fuertemente a la población. Un país acostumbrado a crecer con firmeza, se topó de pronto con un 7.4% de deterioro económico en estos dos años, lo que produjo una enorme inseguridad económica en todos los sectores de la población.</p><p dir="ltr">Los ricos, sin dejar de ingresar grandes beneficios, vieron amenazado el mercado interior y también sus privilegios fiscales, ante el incremento del déficit público. Las clases medias, sobre todo los millones de brasileños que habían conseguido salir de la pobreza recientemente, temieron por sus ahorros y sus empleos, en demasiados casos con toda razón. Los pobres, finalmente, vieron cómo la llegada del gobierno conservador de Temer y la fuerte caída de los ingresos del Estado empezó con recortar sus prestaciones mínimas. El Partido de los Trabajadores, que en sus últimos años en el gobierno traicionó a sus bases aplicando la receta de la austeridad, no supo construir alianzas sólidas y, acusado de ladrón, apareció como el gran culpable.</p><p dir="ltr">Con un discurso duro, de corte empresarial, y poniendo el acento en la recuperación de la grandeza económica de Brasil, Bolsonaro conectó con el electorado. “Brasil por encima de todo y Dios por encima de todos”, fue su lema electoral. Poniendo por delante la "honestidad", la ética del individuo y la virtudes del mercado y de la privatización, aprovechó esta fuerte inseguridad económica para alzarse con la victoria.</p><h3>2 La inseguridad pública</h3><p dir="ltr">Mano dura contra la violencia es una de las principales divisas del gobierno Bolsonaro. La fórmula consiste en incrementar la militarización –en un país donde la presencia del ejército en las calles es ya cotidiana; reducir de la edad de imputabilidad penal –que amenaza con llenar las prisiones de adolescentes; y liberalizar el acceso a las armas –que seguramente va a disparar el número de víctimas, ya insoportable.</p><p dir="ltr">El gesto de disparar con las dos manos se ha convertido en ya un signo de indetidad de los bolsonaristas. Con más de 60.000 asesinatos al año y una población carcelaria de más de 725.000 reclusos, la tercera más grande del mundo, el miedo a la violencia y la promesa de acabar con todos los bandidos convenció a una mayoría de votantes a favor de la ultraderecha. La inseguridad pública no tiene una solución milagrosa, pero la combinación de autodefensa y militarismo, aunque irresponsable, ha demostrado ser muy popular.</p><h3>3 La inseguridad política</h3><p dir="ltr">El desprestigio de la clase política, que es general en la región, tiene en Brasil el factor añadido de una corrupción masiva y transversal a todos los partidos. La operación de limpieza emprendida por los jueces acabó por llevarse a la cárcel al candidato más popular, Lula Da Silva. La operación de la derecha para socavar las posibilidades electorales del Partido de los Trabajadores había desembocado ya en un golpe parlamentario contra Dilma Roussef.</p><p dir="ltr">Los fuertes sentimientos anti-corrupción abrieron la puerta a un “outsider”, que aunque ha estado 28 años en ese mismo Congreso plagado de corruptos, se presenta como limpio. La destrucción de un PT acusado de comunista y pro-venezolano, junto al desencanto de millones que se ilusionaron con los logros de los gobiernos de Lula (2002-2010), ha resultado exitosa.&nbsp;</p><p dir="ltr">El enorme desprestigio de todos los partidos y la inseguridad sobre la fiabilidad y ejemplaridad de una clase política identificada como “las elites” o “el establishment”, abre las puertas al argumento de que es urgente un cambio. Este es el terreno ideal para que aparezca un mesías capaz de salvar al pueblo con una fórmula milagrosa. Igual que los Blues Brothers de la famosa comedia musical americana (1980), Bolsonaro viene para cumplir “a mission from God” (una misión divina).</p><h3>&nbsp;<span>4 y 5 La inseguridad identitaria, la inseguridad informativa</span></h3><p dir="ltr">A estas tres inseguridades se suman otras dos: la inseguridad identitaria, en que frente a la diversidad y los derechos civiles se oponen los valores de la familia cristiana y la Biblia; y la inseguridad informativa, con los ataques a los medios convencionales, tachándolos de mentirosos y manipuladores. Esto abrió el espacio a la circulación masiva de fake news, donde ya no existe la verdad objetiva y triunfa la post-verdad. Lo que vale es lo que uno cree, aunque sea simplemente porque está en su WhatsApp y ya se sabe que todo el mundo miente.</p><p dir="ltr">Éstas son las cinco inseguridades que podrían explicar, en parte, el triunfo incontestable de un “mito”, Jair Messias Bolsonaro, cuyos posicionamientos extremos sumen al país en una inseguridad total.</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Wed, 31 Oct 2018 12:20:54 +0000 DemocraciaAbierta 120381 at https://www.opendemocracy.net El colonialismo incesante https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/daniel-macmillen-voskoboynik/el-colonialismo-incesante <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Desde las poblaciones diezmadas de las primeras colonias hasta los recientes asesinatos de activistas medioambientales en Honduras, la aritmética de la crueldad y la destrucción sigue su curso. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/uk/daniel-macmillen-voskoboynik/colonialism-can-t-be-forgotten-it-s-still-destroying-peoples-and-our-pl">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/tarsands.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/tarsands.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen: Arenas bituminosas, Alberta, Canadá. Crédito: Dru Oja Jay/Flickr, CC 2.0.</span></span></span></p><p>Las consecuencias del colonialismo y el imperialismo, en todas sus formas y en todas las épocas, son un auténtico desafío a la imaginación. Infligieron crueldades sin nombre y las cicatrices y el sufrimiento que han dejado tras de sí son indescriptibles.</p> <p>El colonialismo fue, y sigue siendo, la destrucción total de la memoria. Se robaron las tierras, fuentes de identidad. Se arrancaron las lenguas. </p><p>La pérdida colectiva para la humanidad fue incalculable: se destruyeron culturas, ideas, especies, hábitats, tradiciones, cosmologías, posibilidades, patrones de vida y formas de entender el mundo.</p><p> Innumerables tradiciones ecológicas – formas diversas de coexistir con la naturaleza - fueron barridas.</p><p>Cuando el colonialismo llegó oficialmente a su fin, empezó el proceso de borrar sus crímenes de la memoria y borrar la historia.</p><p>Las fuerzas del olvido elaboraron y promulgaron narraciones mitológicas ensalzando una grandeza imperial inocente e intachable. </p><p>Cuando se vio obligado a renunciar al Congo, el rey Leopoldo II de Bélgica se puso a quemar todos los documentos relacionados con su brutal manejo del gobierno. "Les entregaré mi Congo, pero no tienen derecho a saber lo que yo hice allí", dijo Leopoldo. Los hornos de su palacio estuvieron ardiendo ocho días.</p> <p>Muchos capítulos de la historia han sido, como estos, destrozados y nunca vamos a poder reconstruirlos. </p><p>Cada recuento de muertes, cada estadística, cada fragmento de la historia son amargamente incompletos. Pero la simple aritmética de la crueldad sirve para ilustrar la magnitud de la destrucción.</p> <p class="mag-quote-center">La destrucción de vidas humanas en las Américas fue tan catastrófica y tan amplia que nueve décimas partes de su población original se extinguió a causa de las guerras, las epidemias, la esclavitud, la explotación en el trabajo y la hambruna.</p><p>La destrucción de vidas humanas en las Américas fue tan catastrófica y tan amplia que nueve décimas partes de su población original se extinguió a causa de las guerras, las epidemias, la esclavitud, la explotación en el trabajo y la hambruna. </p><p>Muchos de nosotros hemos escuchado la historia simplista de que el genocidio fue causado por enfermedades, al carecer de anticuerpos las poblaciones diezmadas. </p><p>Pero la vulnerabilidad de las comunidades nativas no se debió solo a una desgracia biológica. La desnutrición, el agotamiento, la insalubridad, la esclavitud y el hacinamiento contribuyeron a debilitar sus defensas. </p><p>En la Hispaniola, por ejemplo, las investigaciones demográficas han demostrado que la población indígena se desplomó con anterioridad a que se documentara el primer caso de viruela.</p> <p>En las últimas décadas del siglo XIX, decenas de millones de personas murieron de hambre en la India, a la vez que la política colonial británica obligaba al país a exportar cantidades ingentes de alimentos.</p><p> Si pusiéramos sus cadáveres en línea tendidos en el suelo, cubrirían 85 veces la longitud de Inglaterra.</p><p> La evisceración del Congo, diseñada para extraer la mayor cantidad posible de marfil y de caucho, causó la muerte de al menos 10 millones de personas, la mitad de la población del país en aquel momento.</p> <p>El botín del colonialismo afianzó la riqueza de Europa. Los cofres de banqueros y comerciantes iban forrados de dobladuras de plata y oro. </p><p>Las fortunas hechas a base de metales, trata de esclavos y materias primas procedentes de plantaciones en ultramar impulsaron las economías coloniales y ayudaron a financiar la Revolución Industrial. </p><p>El papel de los consumidores en las colonias, comprando productos y apoyando así a las industrias de Europa Occidental, fue vital. </p><p>A finales del siglo XIX, más de la mitad de los ingresos del Estado británico procedían de sus colonias.</p> <p>El colonialismo reconfiguró la economía mundial. La participación de la India en la economía mundial se redujo del 27% al 3%. La participación de China se redujo del 35% al 7%. </p><p>La participación de Europa se disparó de un 20% a un 60%. Se le dio la vuelta al tablero del desarrollo. En el siglo XVIII, las diferencias de ingresos entre las civilizaciones más importantes del mundo eran mínimas. </p><p>De hecho, es probable que el nivel medio de vida en Europa en aquel momento fuese inferior al de otros lugares.</p> <p>La historia del colonialismo, por saneada y borrada de la conciencia histórica que esté, debe recordarse por muchas razones - una de ellas, no menor, por nuestra preocupación actual por el cambio climático.</p><p> El colonialismo, en su exuberante destrucción - eliminando ecosistemas y subyugando a las comunidades que los sustentaban -, desató un aumento importante de las emisiones. </p><p>Entre 1835 y 1885, el principal contribuyente mundial a dichas emisiones fue la deforestación en los territorios de Estados Unidos.</p> <p>En última instancia, el colonialismo cambió el ritmo, el alcance y la escala de la destrucción ecológica. Generó cambios dramáticos en los ecosistemas terrestres y marinos y transformó la dinámica del crecimiento económico. </p><p>El ecologista político Jason Moore sostiene que "el surgimiento de la civilización capitalista posterior a 1450, con sus audaces estrategias de conquista global, mercantilización sin fin y racionalización implacable", marcó "el punto de inflexión más decisivo en la historia de la relación de la humanidad con el resto de la naturaleza desde la aparición de la agricultura y las primeras ciudades".</p> <p>En la mayoría de los continentes y contextos, el dominio y la influencia imperiales impulsaron una era de devastación. </p><p>Como lo describe el historiador ambiental Joachim Radkau, "en opinión de una gran mayoría de estudiosos, una crisis ecológica a gran escala se fue desarrollando a lo largo del siglo XVIII para luego volverse aguda y evidente en el siglo XIX... </p><p>En China, como en Europa, se detecta en el siglo XVIII la voluntad de utilizar los recursos naturales hasta el límite y no dejar espacios sin explotar...".</p> <p>Su legado perdura hoy en los complejos que subyacen en nuestra visión de la naturaleza y de los otros humanos. </p><p>Económicamente, la herencia colonial consistió en dar carta de naturaleza a un modelo de intenso traslado de costes que permitió a las metrópolis trasladar no solo las industrias de alto consumo de recursos sino también los costes del daño ecológico que causaban. </p><p>Cuando amaneció el Nuevo Mundo, se habían agotado las minas de plata de Bohemia y Sajonia. Los bosques europeos llevaban siglos siendo explotados para la construcción naval. Eran necesarios unos 3.000 robles para construir un solo buque de guerra. </p><p class="mag-quote-center">En la península ibérica, la construcción naval, que había devorado los bosques de Cataluña, se trasplantó a Cuba y Brasil. La construcción de acorazados británicos se transfirió de Londres a los astilleros de Bombay.</p><p>En la península ibérica, la construcción naval, que había devorado los bosques de Cataluña, se trasplantó a Cuba y Brasil. La construcción de acorazados británicos se transfirió de Londres a los astilleros de Bombay. </p><p>Y una vez que las industrias se externalizaron, se pudo extraer los recursos naturales sin demasiada preocupación por las consecuencias medioambientales. </p><p>En Japón, por ejemplo, se protegían los bosques en territorio nacional, pero se explotaban los de Corea durante el dominio japonés de aquella península.&nbsp;</p> <p>El colonialismo también modeló el modo de concebir la conservación de la naturaleza y la ecología. Los esfuerzos para proteger la naturaleza, particularmente intensos a fines del siglo XIX, se convirtieron en nuevas oportunidades para el control colonial. </p><p>Se vaciaron de habitantes las áreas de "naturaleza prístina" que luego se convertirían en parques nacionales, mientras que las tierras que quedaban fuera de estas reservas se dedicaron a extracción intensiva. </p><p>Las comunidades ahwahneechee, por ejemplo, fueron expulsadas de los valles que hoy conforman el Parque Yosemite en California.</p> <h3><strong>Neocolonialismo: el metabolismo de la miseria</strong></h3> <p>Durante los siglos XIX y XX, el colonialismo llegó oficialmente a su fin. Los países fueron liberados, se desplegaron nuevas banderas y se escribieron o reescribieron constituciones. </p><p>Pero aunque los estados imperiales se vieron obligados a renunciar a sus dominios, prevaleció su pesado legado. </p><p>Siglos de esclavitud, despotismo, soberanía aplastada y destrucción ecológica garantizaban, tras la obsesión colonial, una larga vida a sus lógicas de conquista y depredación. </p><p>Muchos de los nuevos estados nacionales siguieron el camino trazado por las potencias coloniales y continuaron el proceso de destrucción ecológica. Enarbolando la bandera del progreso, miles de comunidades fueron desalojadas de sus tierras.</p> <p>En la India, entre 1947 y 2000, unos 24 millones de adivasis (pueblos indígenas) fueron desplazados por proyectos de desarrollo. La construcción de la presa de Narmada desplazó, ella sola, a más de 100.000 personas. </p><p>En Brasil, los gobiernos militares y no militares desencadenaron dinámicas de destrucción generalizada de áreas enormes de selva tropical en la Amazonía, subvencionando la construcción de carreteras, despejando tierras para la instalación de grandes ranchos ganaderos y abriendo espacios para colonos migrantes. </p><p>En Egipto, el régimen de Hosni Mubarak transfirió el control de la tierra a los grandes terratenientes, lo que resultó en el desalojo de cientos de miles de agricultores en aras al "desarrollo".</p> <p>En 1972, siguiendo un precedente colonial, el gobierno de Nigeria prohibió la agricultura tradicional por imperativos de control de incendios, provocando posteriormente una devastadora hambruna. </p><p>Y Ken Saro-Wiwa, el destacado escritor y activista ogoni ejecutado en 1995 por la&nbsp;dictadura del general&nbsp;Sani Abacha&nbsp;tras sus protestas contra el desastre ecológico causado por la compañía petrolera europea&nbsp;Shell, describió las facilidades que el gobierno de Nigeria daba a los nuevos proyectos petroleros como un proceso de "recolonización".</p> <p>La deforestación se extendió por todas las antiguas colonias. Entre 1960 y 1980, las exportaciones de madera de Indonesia se multiplicaron por 200. </p><p>Las exportaciones de madera de Costa de Marfil aumentaron de 42.000 toneladas en 1913 a 1,6 millones de toneladas a principios de los años ochenta – quedan hoy menos de una cuadragésima parte de los bosques del país. </p><p>Entre 1900 y la actualidad, se eliminaron más de la mitad de los bosques de los llamados "países en vías de desarrollo".</p> <p>Los que han opuesto resistencia a estos modelos de explotación han enfrentado represión y violencia extrajudicial. </p><p>Este metabolismo de la miseria continúa a día de hoy, con cientos de líderes sociales y activistas comunitarios asesinados cada año en todo el mundo por oponerse al avance de las fronteras extractivas. </p><p>Entre 2010 y 2017, al menos 124 activistas medioambientales y defensores de la tierra han sido asesinados en Honduras.</p> <p>Las fronteras de la destrucción ecológica están en constante expansión, al ritmo del apetito de la economía global por nuevos materiales. </p><p>Entre 2003 y 2015, el número de proyectos mineros en Argentina pasó de 40 en 2003 a 800 en 2015. Una quinta parte del territorio del Perú está en manos de empresas mineras.</p> <p>El mundo de hoy ofrece un paisaje marcado por la violencia medioambiental: los campos de monocultivo de soja del Mato Grosso en Brasil; la moderna fiebre del oro en Madre de Dios y Zamfara; los enormes estanques de arenas bituminosas en Canadá; las minas de carbón que consumen los bosques de Kalimantan; las megapresas del Delta del Mekong; los ríos dragados para extraer arena; las minas de fosfato del Sáhara Occidental; las plantaciones de palma aceitera de Tela; las minas de bauxita en Guinea; la red de oleoductos en el Delta del Níger; las plantaciones de caña de azúcar en Uttar Pradesh.</p> <p>Es también un mundo de hornos: los hornos de ladrillos de Peshawar; las fundiciones de Norilsk; las industrias del vidrio de Firozabad; las indústrias químicas de Dzerzhinsk; las acerías de Xingtai y Mandi Gobindgarh; las plantas de abonos de Baocun; las industrias de curtido de Hazaribagh y Rawalpindi; las fundiciones de aluminio de Al Jubail; los deltas contaminados de Ogoniland; los cementerios de barcos de Bangladesh; los pueblos del cáncer en China.</p> <p>El impacto total del colonialismo solo puede medirse en el largo plazo. Ha transformado radicalmente los paisajes, las relaciones entre estados, las filosofías y las culturas, dejando como herencia un modelo económico basado en el saqueo. </p><p>En la búsqueda afanosa de recursos, los países han hecho tabla rasa de los límites y han destruido muchos de los ecosistemas que echamos hoy en falta para prevenir el cambio climático.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/winnie-byanyima-alicia-b-rcena-ibarra/crisis-mundial-de-desigualdad-qu-puede-aport">América Latina es la región más desigual del mundo. Hay que poner remedio.</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/ferm-n-koop/am-rica-latina-y-la-transici-n-energ-tica">América Latina y la transición energética</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Daniel Macmillen Voskoboynik Wed, 31 Oct 2018 09:36:14 +0000 Daniel Macmillen Voskoboynik 120372 at https://www.opendemocracy.net Más allá de las operaciones de «redada y rescate»: es hora de reconocer el daño que se está causando https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/es/kimberly-walters/m-s-all-de-las-operaciones-de-redada-y-rescate-es-hora-de-reconocer-e <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las operaciones de redada y rescate se retratan muy a menudo como esfuerzos heroicos para salvar a personas inocentes de personas malvadas, pero la realidad no resulta tan clara. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/kimberly-walters/beyond-raid-and-rescue-time-to-acknowledge-damage-being-done">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u563152/8055637893_696509e1d0_o.jpg" alt="" width="100%" /><span class="image-caption">Thien/flickr. <a href="https://www.flickr.com/photos/thienv/8055637893/">(CC BY-NC-ND 2.0)</a></span></p> <h2>El movimiento abolicionista trabajando</h2> <p>La policía grita. Irrumpen en una casa de lujo con chalecos antibalas y con pistolas preparadas para disparar. Gritan en español y la gente en el interior se tira al suelo. La cámara apunta hacia el suelo, donde varios hombres y mujeres negros yacen tumbados boca abajo. La policía empieza a esposar a las personas en el suelo una por una. Entre las piernas de un policía, la cámara graba a dos hombres blancos de pelo rubio. Ellos también están tumbados boca abajo, pero uno de ellos levanta la cabeza, mira a su alrededor, encuentra al cámara, le guiña un ojo con entusiasmo y sonríe.</p> <p>Este <a href="http://www.ldsliving.com/Rescuing-Children-from-Sex-Slavery-One-Mormon-s-Inspired-Mission/s/78169">hombre es un estadounidense</a> que ha orquestado esta redada en la República Dominicana como un operativo encubierto para «rescatar a niñas y niños víctimas de la trata con fines sexuales». En un breve <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CkhA0dIUGs8">vídeo</a> que documenta los hechos, podemos seguirle a él y a sus amigos estadounidenses mientras se infiltran de incógnito en el país isleño como turistas sexuales. Vemos cómo pagan por tener sexo a través de una barra plagada de botellas de cerveza, y después fingen que la policía los pilla con los «tratantes» en el operativo encubierto. Nos enteramos de que horas más tarde los estadounidenses vuelven a sus hogares en EE.UU., mientras que a los dominicanos los encierran en prisión por acceder a venderles sexo. El vídeo termina con unas letras blancas muy marcadas sobre un fondo negro que dicen: «26 víctimas liberadas, 8 tratantes arrestados. Todo gracias a vuestras donaciones».</p> <p>La <a href="https://ourrescue.org/">ONG «abolicionista»</a> responsable de este vídeo es una de las muchas que se involucran en la infiltración de incógnito de forma profesional, y la presentan como una forma de intervención humanitaria. En una red social del fundador de la ONG, nos enteramos de que él «<a href="https://www.youtube.com/watch?v=XUUnclKiSjI&amp;t=199s">arriesga su vida para salvar a niñas y niños de todo el mundo</a>». Este tipo de organizaciones invitan al público a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=yCviapJdufw">«unirse al equipo del salto»</a> para participar en estas aventuras internacionales contra la trata de personas apoyándoles mediante la donación de dinero. Las ONG especializadas en redadas encubiertas se asocian con otras que afirman ofrecer refugio y rehabilitación a las víctimas liberadas. ¿Pero cuáles son los verdaderos impactos de sus iniciativas?</p> <h2>Seis investigaciones ofrecen algunas perspectivas sobre las operaciones de redada y rescate</h2> <p>Kemala Kempadoo ha demostrado que la «guerra contra la trata de personas» ofrece un nuevo vehículo para <a href="https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/kamala-kempadoo/white-man%E2%80%99s-burden-revisited">«la carga del hombre blanco»</a>, y permite a los hombres blancos del Norte global llevar a cabo sus fantasías de ser los salvadores de Otros seres cosificados de tez morena del Sur global. Otras investigaciones han resaltado los problemas causados por el <a href="https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/garrett-nagaishi/from-utah-to-%E2%80%98darkest-corners-of-world%E2%80%99-militarisation-of-raid-and-re">enfoque militarizado</a> de sus operaciones, mientras que las que se realizan en terreno señalan que algunas de las organizaciones reconocidas en este campo son <a href="https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/ronald-weitzer/miscounting-human-trafficking-and-slavery">engañosas</a>, <a href="http://www.newsweek.com/2014/05/30/somaly-mam-holy-saint-and-sinner-sex-trafficking-251642.html">explotadoras</a> o <a href="http://twocircles.net/2012jan13/dharna_against_ngo_defaming_poor_muslim_women_hyderabad.html#.VYHj20ZOPMs">fraudulentas</a>. Lo peor de todo son sus <a href="https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/neil-howard/slavery-and-trafficking-beyond-hollow-call">críticas</a> al movimiento contra la trata, el cual, según estas organizaciones, no hace nada para enfrentar las verdaderas causas de la explotación.</p> <p>En el contexto de estas críticas al enfoque dominante hacia la trata de personas y la «esclavitud moderna», las operaciones de redada y rescate plantean una serie diferente de problemas. A pesar de los guiños tranquilizantes de sus promotores, este movimiento requiere un escrutinio serio y continuo, en parte por el impacto perjudicial que puede tener sobre las mismas personas —principalmente mujeres— a las que dicen ayudar. </p> <p>El abolicionismo suele clasificar a la gente que salvan o atrapan como víctimas «puras» o malhechores «puros», sin ningún tipo de neutralidad. Según su sistema de clasificación, todo lo que necesitamos para que prevalezcan la libertad y la justicia es identificar a las personas «esclavistas» y separarlas de las «esclavas». Este es el tipo de lógica que sostienen las fantasiosas intervenciones salvadoras como «<a href="https://www.zooniverse.org/projects/ezzjcw/slavery-from-space">Esclavitud desde el Espacio</a>», que pretende salvar a las personas esclavas haciendo que el voluntariado señale sus lugares de trabajo mediante la utilización de <a href="http://www.nottingham.ac.uk/connectonline/research/2017/fighting-slavery-from-space.aspx">imágenes por satélite</a>.</p> <p>Esa lógica está teniendo consecuencias escalofriantes en todo el mundo. En el mejor de los casos, la gente a la que se rescata por la fuerza podría pensar que la redada y la posterior detención son una forma de «trata secundaria», lo que a menudo deriva en dificultades económicas o en que las <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/nicolas-lainez/modern-vietnamese-slaves-in-uk-are-raid-and-rescue-operations-appropria">personas rescatadas huyan</a> de quienes las rescató. En el peor, los rescates forzosos han provocado las <a href="https://opendemocracy.net/kimberly-waters/rescued-from-rights-misogyny-of-anti-trafficking">muertes</a> de aquellas personas a las que se ha rescatado y retenido contra su voluntad. Incluso quienes no han resultado heridas ni física ni económicamente por el rescate a menudo son tratadas con indiferencia, <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/runa-lazzarino/freeloaders-blackmailers-and-lost-souls-rescued-sex-trafficking-survivo">desprecio</a> y <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/barnali-das/rescue-by-force-or-rescue-by-choice">hostilidad</a> por las personas encargadas de su cuidado a largo plazo. No resulta sorprendente que demasiado a menudo, la lógica rígida y precisa del movimiento de redada y rescate identifique erróneamente a la gente, ignorando <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/using-intersectional-approach-to-raid-and-rescue">a quienes quieren ser rescatadas</a> y «rescatando» a quienes no desean serlo.</p> <h2>Las operaciones de redada y rescate como violencia contra la mujer</h2> <p>El tan documentado <a href="https://www.zedbooks.net/shop/book/sex-slaves-and-discourse-masters/">énfasis sobre las mujeres</a> de los movimientos contra la trata hace que, aunque las redadas no se dirijan solo a mujeres, sean estas principalmente las que se vean <a href="http://sexworkersproject.org/downloads/swp-2009-raids-and-trafficking-report.pdf">arrastradas por la violencia que a veces ejercen estas redes, </a>y <a href="http://www.antitraffickingreview.org/index.php/atrjournal/article/view/28/48">retenidas en refugios contra su voluntad</a>. Esto significa que las mujeres son principalmente las que experimentan las consecuencias de ser «salvadas» y separadas de sus amistades, de sus familias y de sus fuentes de ingresos. Pero también son sometidas a tratamientos impuestos por los refugios, a veces amables y a veces ambivalentes; pero en general abusivos. Con mayor frecuencia son mujeres las que <a href="https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/vibhuti-ramachandran/rescued-but-not-released-%E2%80%98protective-custody%E2%80%99-of-sex-workers-in-i">pierden meses —y a veces años</a>— de sus vidas mientras permanecen encerradas en centros de rescate esperando a que unos tribunales determinen si merecen volver a sus vidas o no. ¿No es razonable entonces plantearse si los movimientos de redada y rescate no son en sí mismos una forma de violencia contra las mujeres?</p> <hr style="border-top: #0061BF 3px solid;margin-bottom:10px;clear:both;" /> <a href="http://gaatw.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/GAATWlogo.png" width="110" alt="GAATWlogo.png" /></a><a href="http://translatorswithoutborders.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/TWB_Logo_RGB_920.jpg" width="220px" style="float:right;margin-top:5px;margin-bottom:15px;" /></a> <p><em>BTS en Español has been produced in collaboration with our colleagues at the <a href="http://gaatw.org/">Global Alliance Against Traffic in Women</a>. Translated with the support of <a href="http://translatorswithoutborders.org/">Translators without Borders</a>. <a href="https://twitter.com/hashtag/LanguageMatters?src=hash">#LanguageMatters</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-read-on"> <div class="field-label"> 'Read On' Sidebox:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/mark-anner/voces-de-la-cadena-de-suministro-una-entrevista-con-mark-anner">Voces de la cadena de suministro: una entrevista con Mark Anner</a><br /><span style="font-size:90%;">MARK ANNER</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/sharan-burrow/cadenas-globales-de-suministro-qu-quiere-la-mano-de-obra">Cadenas globales de suministro: ¿qué quiere la mano de obra?</a><br /><span style="font-size:90%;">SHARAN BURROW</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anannya-bhattacharjee/la-organizaci-n-regional-y-la-lucha-para-conseguir-un-salario-di">La organización regional y la lucha para conseguir un salario digno en Asia</a><br /><span style="font-size:90%;">ANANNYA BHATTACHARJEE</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/adam-fishwick/organiz-ndose-contra-la-econom-de-los-peque-os-encargos-gig-economy-lecc">Organizándose contra la economía de los pequeños encargos (gig economy): ¿lecciones de América Latina?</a><br /><span style="font-size:90%;">ADAM FISHWICK</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/genevieve-lebaron/podemos-acabar-con-el-trabajo-forzoso-para-el-2030">¿Podemos acabar con el trabajo forzoso para el 2030?</a><br /><span style="font-size:90%;">GENEVIEVE LEBARON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/neil-howard/renta-b-sica-y-el-movimiento-contra-la-esclavitud">Renta básica y el movimiento contra la esclavitud</a><br /><span style="font-size:90%;">NEIL HOWARD</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/alf-gunvald-nilsen/el-pueblo-adivasi-en-la-india-esclavas-y-esclavos-modernos-o-trabaj">El pueblo adivasi en la India: ¿esclavas y esclavos modernos o trabajadoras y trabajadores modernos?</a><br /><span style="font-size:90%;">ALF GUNVALD NILSEN</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/daniel-castellanos/voces-desde-las-cadenas-de-suministro-entrevista-con-daniel-castell">Voces desde las cadenas de suministro: entrevista con Daniel Castellanos</a><br /><span style="font-size:90%;">DANIEL CASTELLANOS</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anne-gathumbi/ayudando-las-trabajadoras-sexuales-ayudarse-s-mismas">Ayudando a las trabajadoras sexuales a ayudarse a sí mismas</a><br /><span style="font-size:90%;">ANNE GATHUMBI</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/simanti-dasgupta/la-propuesta-de-amnist-para-despenalizar-el-trabajo-sexual-contenido-">La propuesta de Amnistía para despenalizar el trabajo sexual: contenido y descontentos</a><br /><span style="font-size:90%;">SIMANTI DASGUPTA</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/wendelijn-vollbehr/mejorar-las-estrategias-contra-la-trata-de-personas-por-qu-las-pers">Mejorar las estrategias contra la trata de personas: ¿por qué las personas dedicadas al trabajo sexual tienen que estar involucradas?</a><br /><span style="font-size:90%;">WENDELIJN VOLLBEHR</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/jason-congdon/hablando-sobre-las-prostitutas-muertas-c-mo-la-coalici-n-contra-la-trata">Hablando sobre las «prostitutas muertas»: cómo la Coalición contra la Trata de Mujeres (CATW) utiliza a sobrevivientes para silenciar quienes ejercen el trabajo sexual</a><br /><span style="font-size:90%;">JASON CONGDON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/thaddeus-blanchette-laura-murray/el-poder-de-las-putas-el-movimiento-de-las-prostituta">El poder de las putas: el movimiento de las prostitutas brasileñas en tiempos de reacción política</a><br /><span style="font-size:90%;">THADDEUS BLANCHETTE, LAURA MURRAY</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/georgina-orellano/protestas-creativas-de-las-trabajadoras-sexuales-en-argentina">Protestas creativas de las trabajadoras sexuales en Argentina</a><br /><span style="font-size:90%;">GEORGINA ORELLANO</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/empower-foundation/no-nos-dedicamos-al-trabajo-sexual-porque-seamos-pobres-lo-hacemos-">No nos dedicamos al trabajo sexual porque seamos pobres, lo hacemos para terminar con nuestra pobreza.</a><br /><span style="font-size:90%;">EMPOWER FOUNDATION</span><hr /> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> BeyondSlavery BeyondSlavery DemocraciaAbierta Kimberly Walters BTS en Español Wed, 31 Oct 2018 07:00:00 +0000 Kimberly Walters 120202 at https://www.opendemocracy.net Respuesta a la crisis en Venezuela: el fracaso del Consejo de Derechos humanos de la ONU https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ligia-bol-var/respuesta-la-crisis-en-venezuela-es-urgente-la-reforma-del-consejo-d <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Hay “expertos independientes” que niegan la realidad de las crisis de derechos humanos, y equipos de las Naciones Unidas que hacen caso omiso de las violaciones masivas en los países.<em><a href="https://www.openglobalrights.org/venezuelan-crisis-shows-need-to-enhance-the-coherence-of-the-UN-human-rights-machinery/?lang=English"> <strong>English</strong></a></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Protesta en Venezuela.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Protesta en Venezuela.jpg" alt="" title="" width="460" height="319" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Un manifestante durante las protestas contra el gobierno de Maduro en Venezuela en 2017. Imagen: Rodrigo Abd. Press Association. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>La retirada de Estados Unidos del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas se ha analizado ampliamente, incluyendo&nbsp;<a href="https://www.openglobalrights.org/us-loses-patience-with-human-rights-council-reforms/">en OpenGlobalRights</a>. </p><p>Pero la telenovela en torno a la salida de EE. UU. ha ocultado el hecho de que aún existe una necesidad urgente de fortalecer la coherencia y las sinergias entre las distintas subdivisiones y mecanismos de la ONU, entre ellos, el Consejo de Derechos Humanos. La crisis política y humanitaria actual en Venezuela ofrece algunas lecciones sobre cómo y por qué deben reformarse los mecanismos de derechos humanos de la ONU.</p> <p>En los últimos años, el aumento espectacular en la creación de nuevos mecanismos, como los “procedimientos especiales” de la ONU y el Examen Periódico Universal (EPU), ha saturado el sistema y provocado incoherencias. </p><p>En Venezuela, por ejemplo, una persona que ocupaba un puesto de “procedimientos especiales” expresó recientemente la opinión de que&nbsp;<a href="http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/politica/zayas-no-crisis-humanitaria-venezuela/">no hay crisis humanitaria en Venezuela</a>, a pesar de todas las pruebas que demuestran lo contrario, ¡incluso las presentadas por&nbsp;<a href="https://www.ohchr.org/SP/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=22646&amp;LangID=S">otros mecanismos de derechos humanos de las</a><span>&nbsp;Naciones Unidas</span>!</p> <p class="mag-quote-center">En los últimos años, el aumento espectacular en la creación de nuevos mecanismos, como los “procedimientos especiales” de la ONU y el Examen Periódico Universal (EPU), ha saturado el sistema y provocado incoherencias.</p><p>Hasta hace poco, Alfred de Zayas era el “Experto Independiente sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo”. Visitó Venezuela en noviembre de 2017 por invitación del gobierno. Es evidente que la invitación fue un intento de control de daños por parte del gobierno, tras la publicación, tres semanas antes, de un&nbsp;<a href="https://www.ohchr.org/Documents/Countries/VE/HCReportVenezuela_1April-31July2017_EN.pdf">reporte crítico</a>&nbsp;de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en el país. </p><p>Curiosamente, el gobierno invitó a este experto, que ni siquiera había pedido visitar el país, al mismo tiempo que negó el acceso a 11 procedimientos especiales de la ONU que habían solicitado visitar Venezuela desde 2003. De Zayas aceptó la invitación de Venezuela (después visitó Ecuador; las únicas visitas a países que realizó durante los seis años de su mandato).</p><p><a href="https://cepaz.org.ve/noticias/56-organizaciones-de-la-sociedad-civil-acerca-de-la-visita-del-experto-independiente-onu/">Una carta abierta avalada por 56 ONG venezolanas</a>&nbsp;rechazó lo que estas consideraron una visita con motivación política, y señaló los graves efectos perjudiciales que tendría en las vidas de las personas que necesitan protección. </p><p>El&nbsp;<a href="https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G18/239/34/PDF/G1823934.pdf?OpenElement">informe derivado de la visita</a>&nbsp;a ambos países incluye referencias explícitas y bienvenidas a las recomendaciones de varios mecanismos de la ONU para Venezuela, pero ignora otras recomendaciones recientes, como las del Comité contra la Tortura y el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. Sorprendentemente, el informe también recomienda a Ecuador que coopere con los órganos de tratados de la ONU, pero no a Venezuela.</p> <p>Este tipo de situación demuestra la necesidad urgente de fortalecer la coherencia y las sinergias entre los diferentes mecanismos de la maquinaria de derechos humanos de la ONU.</p> <p>Los organismos de las Naciones Unidas que trabajan en el terreno también tienen la función y el deber fundamentales de proteger los derechos humanos. Han pasado nueve años desde el escándalo del equipo de la ONU que no prestó suficiente atención a&nbsp;<a href="http://www.un.org/News/dh/infocus/Sri_Lanka/POE_Report_Full.pdf">los homicidios y las violaciones generalizadas contra los derechos humanos</a>&nbsp;en Sri Lanka. </p><p>Esto llevó a la creación de la&nbsp;<a href="https://news.un.org/en/story/2013/12/458212">iniciativa Los Derechos Humanos Primero</a>&nbsp;de las Naciones Unidas, con el objetivo de asegurar que todos sus órganos y organismos tomaran en serio las denuncias de abuso contra los derechos humanos.</p><p class="mag-quote-center">En Venezuela, los activistas de derechos humanos señalan ejemplos de organismos de la ONU en el país que hacen caso omiso de las violaciones de derechos humanos y la crisis humanitaria.</p> <p>En Venezuela, los activistas de derechos humanos señalan ejemplos de organismos de la ONU en el país que hacen caso omiso de las violaciones de derechos humanos y la crisis humanitaria. Por ejemplo, el Servicio de Información de la ONU en Caracas canceló una reunión informativa en julio de 2016 sobre la situación sanitaria y humanitaria en Venezuela, debido a la presión del gobierno.</p><p> Las ONG venezolanas independientes que llevan años documentando la situación en el terreno y compartiendo información con los organismos de las Naciones Unidas esperaban con entusiasmo la reunión. En respuesta, 78 organizaciones venezolanas&nbsp;<a href="https://www.ovsalud.org/publicaciones/derechos-humanos/letter-ban-ki-moon-venezuela/">le escribieron al entonces secretario general</a>&nbsp;Ban Ki-moon, expresando su “indignación y rechazo a la conducta y el silencio de los organismos del Sistema de las Naciones Unidas establecidos en Venezuela”. </p><p>Aunque Ban tomó en serio la carta de las organizaciones venezolanas, y semanas más tarde&nbsp;<a href="https://www.irinnews.org/feature/2016/11/22/venezuelans-forced-live-scraps-aid-shut-out">declaró públicamente que había una crisis humanitaria</a>&nbsp;en Venezuela, los organismos de la ONU en el país todavía se resisten a alzar la voz. Tampoco han abordado las necesidades de la población, incluso cuando la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados ha llamado al flujo resultante de refugiados “<a href="https://news.un.org/en/story/2018/08/1016812">uno de los mayores movimientos de población en la historia latinoamericana</a>”.</p><p><span>EE. UU. ha expresado su preocupación sobre la situación de derechos humanos en Venezuela en varias ocasiones, pero sigue privilegiando las medidas unilaterales. De hecho, la retirada de EE. UU. del Consejo de Derechos Humanos redujo su capacidad para opinar sobre Venezuela, en un momento en el que los miembros del Consejo estaban negociando y acordando&nbsp;</span><a href="http://ap.ohchr.org/documents/dpage_e.aspx?si=A/HRC/39/L.1/Rev.1">una resolución clave</a><span>&nbsp;sobre el país.</span></p><p>Los torpes esfuerzos estadounidenses para reformar el Consejo resultan aún más problemáticos porque socavan otros intentos de mejorar la eficacia del Consejo y otros órganos de derechos humanos de las Naciones Unidas.</p><p class="mag-quote-center"><a href="https://www.geneva-academy.ch/news/detail/112-new-paper-examines-the-diversity-in-membership-of-the-un-human-rights-treaty-bodies">Un estudio publicado a principios de este año</a>&nbsp;concluyó que casi la mitad de los miembros de los órganos de tratados de las Naciones Unidas tienen vínculos con su gobierno, ya que son principalmente diplomáticos o embajadores.</p> <p>Como se ilustra con la situación en Venezuela,&nbsp;<a href="https://www.passblue.com/2017/11/20/antonio-guterres-please-reform-the-uns-human-rights-tools/">es necesario fortalecer</a>&nbsp;los mecanismos de la ONU en muchos sentidos, y los equipos de las Naciones Unidas en los países deben priorizar los derechos humanos. Los procedimientos especiales y los órganos de tratados de la ONU necesitan aumentar la independencia, imparcialidad, diversidad y competencia de sus miembros.&nbsp;</p><p><a href="https://www.geneva-academy.ch/news/detail/112-new-paper-examines-the-diversity-in-membership-of-the-un-human-rights-treaty-bodies">Un estudio publicado a principios de este año</a>&nbsp;concluyó que casi la mitad de los miembros de los órganos de tratados de las Naciones Unidas tienen vínculos con su gobierno, ya que son principalmente diplomáticos o embajadores. En 2017, dos de los diez presidentes de los órganos de tratados eran embajadores de tiempo completo.</p> <p>La falta de independencia de los mecanismos y organismos de la ONU es solo uno de los temas críticos que se deben abordar para lograr una maquinaria de derechos humanos eficaz. </p><p>A menos que los Estados y los altos mandos de la ONU tomen en serio el tema, y hasta que lo hagan, se seguirán presentando problemas como los “expertos independientes” que niegan la realidad de las crisis de derechos humanos, y los equipos de las Naciones Unidas que hacen caso omiso de las violaciones masivas en los países.</p> <p>Los gobiernos que tienen la voluntad y capacidad para mejorar genuinamente la maquinaria de derechos humanos de la ONU, con base en el interés común, deben fortalecer su cooperación con la sociedad civil para anticiparse a las propuestas de reforma regresivas e impulsar mejoras genuinas.&nbsp;</p> <p>&nbsp;<em>La autora desea expresar su gratitud a Vincent Ploton, quien fue una inspiración para escribir este artículo e hizo valiosas aportaciones al mismo.</em></p><p>***</p><p>Este artículo se publicó opreviamente en OpenGlobalRights. Lea el original <em><strong><a href="https://www.openglobalrights.org/venezuelan-crisis-shows-need-to-enhance-the-coherence-of-the-UN-human-rights-machinery/?lang=Spanish">aquí</a></strong></em></p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Democracy and government International politics Ligia Bolívar Tue, 30 Oct 2018 12:13:26 +0000 Ligia Bolívar 120355 at https://www.opendemocracy.net No nos dedicamos al trabajo sexual porque seamos pobres, lo hacemos para terminar con nuestra pobreza https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/es/empower-foundation/no-nos-dedicamos-al-trabajo-sexual-porque-seamos-pobres-lo-hacemos- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Muchas mujeres tailandesas se convierten en trabajadoras sexuales no porque sean pobres, sino para escapar de la pobreza. Al hacerlo, se transforman en proveedoras y cabezas de familia, y merecen respeto por esos logros. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/sws/we-don-t-do-sex-work-because-we-are-poor-we-do-sex-work-to-end-our-poverty">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none caption-xlarge'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/555228/Empower3_460.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/555228/Empower3_460.jpg" alt="" title="" width="460" height="236" class="imagecache wysiwyg_imageupload caption-xlarge imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Photo by author. All Rights Reserved.</span></span></span></p> <p>Las mujeres en Tailandia asumen la responsabilidad y el orgullo de mantener a la familia. En los tiempos modernos las necesidades de la familia no se pueden cultivar a mano, sino que las mujeres deben encontrar el dinero en efectivo para el sustento. Las oportunidades para las mujeres sin formación y sin recursos financieros son limitadas. El trabajo que podemos encontrar está infravalorado y es siempre el mismo, todos los días. Hay pocas sorpresas y no hay primas.</p> <p>Algunas de nosotras, después de muchos trabajos con salario mínimo, decidimos solicitar trabajo en salones de karaoke, salones de masajes, burdeles o bares: decidimos convertirnos en trabajadoras sexuales. Elegimos entre las opciones que tenemos a nuestra disposición. No podemos elegir opciones que no existen.</p> <p>Como trabajadoras sexuales obtenemos como mínimo el doble del salario mínimo. Ganamos lo suficiente para mantener a otras cinco personas adultas de nuestras familias. El trabajo puede ser duro, y a veces aburrido, pero rara vez es repetitivo. Hay muchas sorpresas y muchas gratificaciones.</p> <p>En la forma moderna de trabajo sexual en Tailandia, pedimos trabajo y nos contratan o nos rechazan. Nuestros lugares de trabajo cuentan con reglamentos. No existe el proxeneta, la mafia o la pandilla, sólo está el tipo de la moto-taxi y el gerente del negocio. Nuestras preocupaciones laborales son similares a las de otras trabajadoras, por ejemplo: permisos laborales con retribución inadecuada, falta de cobertura de seguridad social, de salud y de seguridad en el trabajo.</p> <p>Trabajamos para comprar terrenos y construir casas. Trabajamos para pagar impuestos (incluyendo sobornos a policías corruptos), para pagar las tasas universitarias de nuestros hermanos o los costos de alquiler de tiendas para nuestras hermanas y para cubrir cualquier otra emergencia. Nos convertimos en el sostén de la familia y, por lo tanto, tomamos muchas de las grandes decisiones familiares. Las trabajadoras sexuales también construyen el país. Ya en 1998, la <a href="http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/media-centre/press-releases/WCMS_007994/lang--en/index.htm">Organización Internacional del Trabajo </a>informaba de que estábamos enviando 300 millones de dólares a las zonas rurales cada año, mucho más que cualquier proyecto de desarrollo. También somos la columna vertebral de la industria turística, que representa alrededor del 10% del PIB anual de Tailandia.</p> <p>Para nosotras y nuestras familias el trabajo sexual se ha convertido en una forma de salir de la pobreza generacional, además de ayudar a nuestro país a enriquecerse. No hacemos trabajo sexual porque seamos pobres, hacemos trabajo sexual para terminar con nuestra pobreza.</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none caption-xlarge'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/555228/Empower (2).jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/555228/Empower (2).jpg" alt="" title="" width="460" height="367" class="imagecache wysiwyg_imageupload caption-xlarge imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Photo by author. All Rights Reserved.</span></span></span></p> <h2>Adaptarse para sobrevivir</h2> <p>Las trabajadoras sexuales en Tailandia se han estado organizando, resistiendo y respondiendo al cambio durante siglos.</p> <p>Cada generación de trabajadoras del sexo <a href="https://search.socialhistory.org/Record/1466255">ha tenido que ingeniárselas y aprender nuevas habilidades nunca imaginadas en años anteriores</a>. Nos adaptamos al final de la esclavitud y a la llegada de la economía monetaria. Seguimos de cerca los acontecimientos mundiales, la política, la economía y los deportes para entender a nuestros clientes. Aprendimos sobre pasaportes, visados y viajes. Utilizamos tarjetas postales, telegramas, buscapersonas, correos electrónicos, teléfonos móviles, cámaras web y ahora aplicaciones.</p> <p>También hemos dado la bienvenida a numerosos nuevos clientes a lo largo de los años. Comenzando con los inmigrantes chinos de finales de 1700, la lista también incluye soldados japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, soldados de los EE.UU. durante la guerra de Vietnam, tropas estadounidenses y de otros países aliados de permiso durante sus conflictos bélicos en los países del Golfo. A pesar de que se nos negó la escolaridad, aprendimos nuevos idiomas: chino, japonés e inglés. Aprendimos a lidiar con el trauma de la guerra. Aprendimos las costumbres de muchos países. Hoy en día trabajamos con más de 15 millones de hombres de todos los rincones del mundo cuando visitan Tailandia cada año.</p> <p>La sociedad ha dependido de que las trabajadoras del sexo continúen trabajando y ganando el dinero necesario para solucionar sus problemas.</p> <p>En 1960, cuando la «Ley de supresión y prevención de la prostitución» prohibió por primera vez comprar o vender sexo, tuvimos que aprender otra nueva habilidad: ingeniárnoslas para trabajar a pesar del derecho penal. Rápidamente aprendimos que las autoridades corruptas usan la ley para hacernos pagar por nuestros derechos humanos básicos: el derecho al trabajo, el derecho a la seguridad y el derecho a la justicia. Aprendimos que el derecho penal no está diseñado para promover nuestros derechos sino que es una forma de suprimirlos.</p> <p>A finales de los años ochenta, el turismo y la industria comenzaban a desarrollarse en el país. Tailandia recibía millones de turistas. Las trabajadoras sexuales tailandesas viajaron por todo el mundo, mientras nuestras vecinas de Laos, Camboya, Vietnam, Myanmar y China venían a Tailandia para construir una vida mejor. Trasladarnos para trabajar es nuestra forma de resistencia. Nos negamos a aceptar las situaciones o condiciones en las que nacimos y soñamos con una vida mejor. La migración es nuestra solución, no nuestro problema.</p> <p>Sin embargo, en lugar de que los gobiernos trabajasen para promover la migración segura, fue la «Ley contra la Trata» lo que cayó sobre nosotras. Aprendimos que la ley contra la trata no mejora nuestras condiciones de trabajo, no aumenta nuestras opciones ni acaba con nuestra pobreza. No reduce los conflictos armados en nuestros países de origen. No reduce la corrupción. No aumenta el apoyo destinado a las niñas, niños y adolescentes. No exige que los gobiernos o la sociedad respeten nuestros derechos humanos. Es importante dejar claro que las leyes y los métodos de lucha contra la trata no reducen la «trata» ni hacen justicia a las trabajadoras y trabajadores en esas circunstancias en ninguna industria, tampoco en la industria del sexo. Sabemos esto porque nuestra organización detalló el impacto de la ley y la práctica contra la trata para los derechos humanos de las trabajadoras sexuales en su informe de investigación comunitaria de 2012, «<a href="http://www.empowerfoundation.org/sexy_file/Hit%2520and%2520Run%2520%2520RATSW%2520Eng%2520online.pdf">Hit &amp; Run</a>».</p> <h2>La necesidad de estar unidas</h2> <p>En lugar de ser admiradas como activistas, líderes, trabajadoras y proveedoras, nos llaman malas mujeres, delincuentes y víctimas. Somos representadas como mujeres débiles, estúpidas e infantiles. Se ignora nuestra contribución a las familias y al país, o se la define como una carga o como explotación.</p> <p>El aumento del estigma y de la ley han destruido los vínculos entre nosotras. Nuestras amigas que se quedaron trabajando en la fábrica, en la tierra o en una tienda, se han vuelto distantes y tienen miedo de asociarse con mujeres malas y delincuentes. Las organizaciones que solían cooperar entre sí, ahora se encuentran confundidas tanto a nivel nacional como internacional. Los grupos de mujeres no están seguros si trabajar con las organizaciones de trabajadoras sexuales o no. No están seguras si deben considerar a las trabajadoras sexuales y a sus organizaciones como delincuentes, como víctimas de delincuentes o como compañeras en igualdad de condiciones que merecen respeto. El movimiento de mujeres está fragmentado. La financiación de los proyectos se vio amenazada cuando George W. Bush, el ex-presidente de Estados Unidos, introdujo el «compromiso contra la prostitución» en el año 2003. Este acuerdo fue declarado inconstitucional en 2013, pero sólo para las organizaciones que trabajan en los Estados Unidos. Exige que las organizaciones financiadas por USAID no tomen ninguna acción o posición que pueda «promover, apoyar o abogar por la legalización o la práctica de la prostitución». La información sensacionalista y la histeria han reforzado la confusión, lo que ha derivado en que muchos grupos temen apoyar abiertamente a las trabajadoras sexuales.</p> <p>Así que debemos permanecer unidas.</p> <p>Durante 30 años nos hemos estado organizando como Empower, la organización nacional de trabajadoras sexuales de Tailandia. Alrededor de 50.000 profesionales del sexo han formado parte de Empower. Abogan por sus derechos y contra el estigma, y sus esfuerzos se ven facilitados por su presencia en los lugares de trabajo y en los centros de salud, y por la capacitación en ámbitos como la alfabetización, la educación sanitaria, inglés, informática y derechos legales. Somos trabajadoras sexuales que ejercemos en todos los sectores de la industria. Nos gusta nuestro trabajo, odiamos nuestro trabajo, y, como la mayoría de las personas trabajadoras de cualquier sector, con frecuencia nos encontramos en un punto intermedio. Apenas estamos empezando o tenemos años de experiencia, estamos pensando en cambiar de trabajo o en jubilarnos. Somos tailandesas, pertenecientes a minorías étnicas e inmigrantes de países vecinos.</p> <p>Nos gustaría saber qué leyes y regímenes podrían concebirse si se pidiera a la sociedad en general que nos considerara, no como mujeres delincuentes, inmorales o víctimas indefensas, sino como seres humanos, madres, trabajadoras y proveedoras. ¿Cómo debería tratar el Estado a las mujeres que son cabezas de familia?</p> <p>Mientras esperamos las respuestas en todo del mundo, el público en general seguirá preguntándose: «La prostitución... ¿es buena o mala?» «Legal, ilegal, despenalizada... ¿qué es lo mejor?» El debate continúa mientras seguimos manteniendo a nuestras familias, construyendo el país, asesorando a cada uno de los gobiernos que se acercan, tratando de colaborar con otros colectivos mientras seguimos trabajando en la cima de una montaña de estigmas y leyes.</p> <hr style="border-top: #0061BF 3px solid;margin-bottom:10px;clear:both;" /> <a href="http://gaatw.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/GAATWlogo.png" width="110" alt="GAATWlogo.png" /></a><a href="http://translatorswithoutborders.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/TWB_Logo_RGB_920.jpg" width="220px" style="float:right;margin-top:5px;margin-bottom:15px;" /></a> <p><em>BTS en Español has been produced in collaboration with our colleagues at the <a href="http://gaatw.org/">Global Alliance Against Traffic in Women</a>. Translated with the support of <a href="http://translatorswithoutborders.org/">Translators without Borders</a>. <a href="https://twitter.com/hashtag/LanguageMatters?src=hash">#LanguageMatters</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-read-on"> <div class="field-label"> 'Read On' Sidebox:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/benjamin-selwyn/promover-el-trabajo-digno-en-las-cadenas-de-suministro-una-entrevista-">¿Promover el trabajo digno en las cadenas de suministro? Una entrevista a Benjamin Selwyn</a><br /><span style="font-size:90%;">BENJAMIN SELWYN</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/mark-anner/voces-de-la-cadena-de-suministro-una-entrevista-con-mark-anner">Voces de la cadena de suministro: una entrevista con Mark Anner</a><br /><span style="font-size:90%;">MARK ANNER</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/sharan-burrow/cadenas-globales-de-suministro-qu-quiere-la-mano-de-obra">Cadenas globales de suministro: ¿qué quiere la mano de obra?</a><br /><span style="font-size:90%;">SHARAN BURROW</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anannya-bhattacharjee/la-organizaci-n-regional-y-la-lucha-para-conseguir-un-salario-di">La organización regional y la lucha para conseguir un salario digno en Asia</a><br /><span style="font-size:90%;">ANANNYA BHATTACHARJEE</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/adam-fishwick/organiz-ndose-contra-la-econom-de-los-peque-os-encargos-gig-economy-lecc">Organizándose contra la economía de los pequeños encargos (gig economy): ¿lecciones de América Latina?</a><br /><span style="font-size:90%;">ADAM FISHWICK</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/genevieve-lebaron/podemos-acabar-con-el-trabajo-forzoso-para-el-2030">¿Podemos acabar con el trabajo forzoso para el 2030?</a><br /><span style="font-size:90%;">GENEVIEVE LEBARON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/neil-howard/renta-b-sica-y-el-movimiento-contra-la-esclavitud">Renta básica y el movimiento contra la esclavitud</a><br /><span style="font-size:90%;">NEIL HOWARD</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/alf-gunvald-nilsen/el-pueblo-adivasi-en-la-india-esclavas-y-esclavos-modernos-o-trabaj">El pueblo adivasi en la India: ¿esclavas y esclavos modernos o trabajadoras y trabajadores modernos?</a><br /><span style="font-size:90%;">ALF GUNVALD NILSEN</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/daniel-castellanos/voces-desde-las-cadenas-de-suministro-entrevista-con-daniel-castell">Voces desde las cadenas de suministro: entrevista con Daniel Castellanos</a><br /><span style="font-size:90%;">DANIEL CASTELLANOS</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anne-gathumbi/ayudando-las-trabajadoras-sexuales-ayudarse-s-mismas">Ayudando a las trabajadoras sexuales a ayudarse a sí mismas</a><br /><span style="font-size:90%;">ANNE GATHUMBI</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/simanti-dasgupta/la-propuesta-de-amnist-para-despenalizar-el-trabajo-sexual-contenido-">La propuesta de Amnistía para despenalizar el trabajo sexual: contenido y descontentos</a><br /><span style="font-size:90%;">SIMANTI DASGUPTA</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/wendelijn-vollbehr/mejorar-las-estrategias-contra-la-trata-de-personas-por-qu-las-pers">Mejorar las estrategias contra la trata de personas: ¿por qué las personas dedicadas al trabajo sexual tienen que estar involucradas?</a><br /><span style="font-size:90%;">WENDELIJN VOLLBEHR</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/jason-congdon/hablando-sobre-las-prostitutas-muertas-c-mo-la-coalici-n-contra-la-trata">Hablando sobre las «prostitutas muertas»: cómo la Coalición contra la Trata de Mujeres (CATW) utiliza a sobrevivientes para silenciar quienes ejercen el trabajo sexual</a><br /><span style="font-size:90%;">JASON CONGDON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/thaddeus-blanchette-laura-murray/el-poder-de-las-putas-el-movimiento-de-las-prostituta">El poder de las putas: el movimiento de las prostitutas brasileñas en tiempos de reacción política</a><br /><span style="font-size:90%;">THADDEUS BLANCHETTE, LAURA MURRAY</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/georgina-orellano/protestas-creativas-de-las-trabajadoras-sexuales-en-argentina">Protestas creativas de las trabajadoras sexuales en Argentina</a><br /><span style="font-size:90%;">GEORGINA ORELLANO</span><hr /> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> BeyondSlavery BeyondSlavery DemocraciaAbierta Empower Foundation BTS en Español Tue, 30 Oct 2018 07:00:00 +0000 Empower Foundation 120201 at https://www.opendemocracy.net México, India, el mundo: violencia de género como problema de justicia social https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/beatriz-mart-nez-saavedra/m-xico-india-el-mundo-violencia-de-g-nero-como-problema- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En la crisis de violencia de género deben contemplarse todas sus posibles aristas incluida la violencia económica generada por un modelo de explotación y su vinculación con la agenda de acceso a la justicia social.&nbsp;</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/800px-Cruces_Lomas_del_Poleo_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/800px-Cruces_Lomas_del_Poleo_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Cruces colocadas en Lomas del Poleo, Planta Alta de Ciudad Juárez, en el lugar donde fueron encontrados 8 cuerpos de mujeres víctimas de feminicidio en 1996. Imagen: Wikimedia Commons. Some rights reserved.</span></span></span></p><p>En la década de los noventa, México adquirió una reputación infame debido a la serie de feminicidios de ciudad Juárez que fueron enfocados con preocupación por la comunidad internacional. Varios organismos hicieron señalamientos sobre la tolerancia e indolencia del estado mexicano ante la brutalidad y la continuidad de los crímenes.</p><p>La cifra de mujeres asesinadas entre 1993 a 2005 se ha ubicado en 374 a lo largo de esos 12 años. Pero agrupaciones de la sociedad civil, entre las que destacan las que se formaron por madres y familiares de las jóvenes asesinadas, refieren que los números oficiales son conservadores y no reflejan una aproximación real a la cantidad de crímenes cometidos.</p><p>Desde hace algunos años, el drama de Juárez ha sido rebasado, sin dejar de ser motivo de preocupación, por otra área del territorio nacional, ya de por sí notorio en su conjunto por la generalidad de la violencia de género y feminicidio; se trata del Estado de México que se torna aún más alarmante por la tasa de feminicidios e impunidad que supera todas las estadísticas por estado.</p><p>En el 2017 se registraron en la entidad más de 300 homicidios dolosos de mujeres (no todos se han tipificado como feminicidios) a pesar de que se activó la Alerta de Violencia de Género (AVG) para este estado en el 2015. Lo que va del 2018 tampoco muestra una tendencia positiva, ya que los feminicidios continúan a la alza consumados con expresiones de violencia sumamente atroces.</p><p>En este contexto hace unas semanas se desbordó la atención hacia el Estado de México, en particular hacia uno de sus municipios más densamente poblados, Ecatepec de Morelos. La razón de los reflectores es la aprehensión de una pareja feminicida que ha confesado el asesinato de lo que podrían ser veinte mujeres.</p><p class="mag-quote-center">Si la impunidad y el desinterés del Estado mexicano ha permitido una actuación libre a un asesino serial, ¿qué se puede esperar en el caso de feminicidas que no serializan sus crímenes?</p><p>La captura de la pareja se dio en condiciones casi circunstanciales y el desarrollo de sus operaciones criminales a lo largo de algunos años pone en tela de juicio el compromiso de las autoridades e instancias pertinentes en frenar las agresiones de género. Si la impunidad y el desinterés del Estado mexicano ha permitido una actuación libre a un asesino serial en un lapso de tiempo considerable, qué se puede esperar en el caso de feminicidas que no serializan sus crímenes.</p><p>En muchos sentidos, “el monstruo de Ecatepec”, como han comenzado a llamarle los habitantes, se nutrió de la inacción e indolencia de las autoridades en el tema de violencia de género. Detener a la pareja feminicida debería dar cierta tranquilidad si ahí se concentrara la raíz del mal, pero como se ha expresado en otros medios, los asesinatos de mujeres no son a manos de asesinos seriales múltiples con una desviación psicótica, sino de cientos de individuos que ejercen la violencia en el día a día, con expresiones que van de menos a más y culminan con el asesinato de quienes, en decenas de casos, eran sus parejas sentimentales.</p><p>Pero todavía más grave es que no se trata de un problema local o nacional, otras zonas del mundo también dan cuenta de una imparable espiral de violencia. En India, por ejemplo, se contabilizan elevadas cifras de infanticidio femenino entre diversos sectores sociales que prefieren tener un hijo varón que una niña; esto porque una niña, refieren, sería menos productiva y presupondría gastos mayores como otorgar una dote para su matrimonio.</p><p>Esta práctica añeja y perniciosa ha propiciado un desbalance poblacional serio con 37 millones más de hombres que de mujeres. Aunado a esta problemática, los índices de violación alcanzan cifras inauditas en medio de la certeza para algunos individuos tanto del sector masculino como femenino, de que la mujer es responsable por las agresiones que sufre, en esta perspectiva la mujer es víctima y provocadora a la vez.</p><p>No hay forma, dicen muchos opinantes, que una mujer sea violada si opone verdadera resistencia a su atacante, pensamiento que empata con la propia mentalidad de muchos agresores que refieren que ellas se lo buscaron y, de hecho, lo deseaban.</p><p>A pesar de la dimensión global de la problemática cuya ubicuidad es palpable en todas las esferas y contextos sociales, entre algunos sectores se tiende a minimizar la crisis, pero no sorprende tal postura cuando desde las estructuras de gobierno, las medidas para combatirla han sido insuficientes y la indiferencia y la impunidad han prevalecido a gran escala.</p><p>Todavía más grave es la violencia en contextos rurales, en muchos casos sustentada en un sistema de usos y costumbres de la comunidad que al defender sus derechos “culturales” (patriarcales) subsume los derechos individuales de sus miembros, como en el caso de Guerrero, al sur de México, en donde existe la práctica de vender a las niñas para “matrimonio”.</p><p>Según datos de Naciones Unidas, las niñas indígenas ven menoscabados sus derechos en un porcentaje importante, tienen, por ejemplo, el doble de posibilidades de casarse antes de cumplir los 18 años que el mismo sector de contextos urbanos. Si los actores gubernamentales intervienen en las comunidades para llevar, lo que ellos consideran, el desarrollo y la modernización a través de megaproyectos que más bien despojan a muchas comunidades de sus recursos naturales, su actuación debería acotarse, con una intervención institucional adecuada, a desactivar prácticas culturales que afectan los derechos humanos de las niñas, mujeres y demás individuos pertenecientes a alguna comunidad determinada.</p><p class="mag-quote-center">Las agresiones de género alcanzan una máxima expresión en megalópolis como, Delhi, México o Mumbai.</p> <p>Pero las agresiones de género alcanzan también una máxima expresión en megalópolis como, Delhi, México o Mumbai. Un común denominador que puede detectarse en la incidencia de la violencia de género en los diversos escenarios es una situación de precariedad económica y bajos niveles de desarrollo humano.</p><p> Ciudad Juárez, Ecatepec, los&nbsp;<em>jhuggis</em>&nbsp;(asentamientos irregulares) en Delhi tienen en común que están en la periferia y al margen de un modelo de desarrollo económico que les deja mucho en deuda. Ciudad Juárez, enclave fronterizo entre México y Estados Unidos, tuvo un auge poblacional con el establecimiento de las maquiladoras que atrajo a un sinnúmero de jóvenes, sobre todo mujeres, de varios sitios de la república mexicana. </p><p>Condiciones de trabajo precarias, bajos sueldos, largas jornadas de trabajo, es decir, una amplia explotación laboral y violación a los derechos humanos de las jóvenes podrían, según indican algunos estudiosos del tema, haber influido en una noción de depreciación de la vida de las mujeres. </p><p>Sin embargo, uno de los factores relevantes en los crímenes en Ciudad Juárez fueron las condiciones a las que cientos de jóvenes se vieron expuestas para desplazarse hacia su centro de trabajo, a saber, poca infraestructura, caminos sin pavimentar, terrenos baldíos y fábricas abandonadas, poco alumbrado y nula vigilancia crearon un ambiente propicio para que las jóvenes fueran vulnerables ante las agresiones.</p> <p>Asimismo, Ecatepec es un municipio que también carece de una inclusión económica en el modelo desarrollista del Estado que, en general, deja fuera a muchos sectores de su programa de beneficios y progreso. El municipio destaca por actividades ilícitas como la extorsión, el secuestro, el robo, en otras palabras una actividad delincuencial extendida. Esto genera un caldo de cultivo que incide en los niveles alarmantes de agresiones hacia las mujeres. </p><p>En los&nbsp;<em>jhuggis</em>&nbsp;de Delhi igualmente se detecta la exclusión educativa, social y económica que redunda en la violencia exacerbada hacia las mujeres que en situación extrema ni siquiera pueden salir al baño por la noche –ya que evidentemente no cuentan con servicios sanitarios en sus viviendas— porque corren el riesgo de ser asaltadas sexualmente y asesinadas si oponen resistencia al agresor.</p> <p>Lo anterior de ninguna manera lleva a la criminalización de la pobreza ni de la gente que vive en esa precariedad, sino a la denuncia de un modelo económico que produce una gran frustración y deshumanización entre amplios segmentos de la población que permanecen en la periferia de esquemas de un desarrollo no incluyente. Los niveles de violencia doméstica elevados están vinculados a dominaciones concéntricas. </p><p>Por un lado, está un sistema de explotación laboral que subyuga a los hombres (y también a las mujeres) con salarios de hambre, que produce, a su vez, condiciones económicas, sociales y familiares precarias; por otro lado, los cabezas de familia además deben desempeñar un papel de proveedores dentro de un esquema machista y terminan por ejercer una dominación ellos mismos en su entorno, sacando su frustración y resentimiento hacia los más vulnerables como son niños y mujeres. </p><p>Enfatizar este aspecto no es deslindar de su responsabilidad a los agresores, ni convertirlos en víctimas (aunque en cierta medida lo son de un modelo económico basado en la injusticia social), ni se sugiere que la violencia de género se reduce al ámbito doméstico, porque como se ha visto es un fenómeno que permea todas las esferas, incluso las percibidas como progresistas como puede ser la academia. </p><p>La cuestión es insistir en la necesidad de atención prioritaria a uno de los aspectos que tiene gran peso en la problemática de la violencia de género como es el paradigma económico actual.</p><p class="mag-quote-center">Un desarrollo incluyente debe implementar programas de inclusión social; educación con perspectiva de género para combatir las nuevas masculinidades más agresivas, además de atender aspectos de infraestructura y desarrollo urbano.</p> <p>Un desarrollo incluyente debe implementar programas de inclusión social que incorporen a jóvenes que se repliegan hacia el dominio de actividades ilícitas; educación con perspectiva de género para combatir las nuevas masculinidades más agresivas como las que se generan en el seno del crimen organizado, además de atender aspectos de infraestructura y desarrollo urbano en las zonas donde se registran elevadas cifras de mujeres víctimas de feminicidio, la mayoría de los casos, lugares en periferia invisibilizados por los gobiernos.</p> <p>En la crisis de violencia de género no hay atajos para su resolución ni teorías fáciles para explicarla pero deben contemplarse todas sus posibles aristas incluida la violencia económica generada por un modelo de explotación y su vinculación con la agenda siempre pendiente de acceso a la justicia social.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/andr-s-del-r-o/niunamenos-contra-el-feminicidio-en-am-rica-latina">#NiUnaMenos: contra el feminicidio en América Latina</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/leila-mesyngier/micaela-el-femicidio-apag-el-sol">Micaela: el femicidio apagó el sol</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Mexico </div> <div class="field-item even"> India </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Conflict </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta India Mexico Conflict Democracy and government Economics Equality Beatriz Martínez Saavedra Mon, 29 Oct 2018 16:45:15 +0000 Beatriz Martínez Saavedra 120339 at https://www.opendemocracy.net Protestas creativas de las trabajadoras sexuales en Argentina https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/es/georgina-orellano/protestas-creativas-de-las-trabajadoras-sexuales-en-argentina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El trabajo sexual en Argentina es legal, pero desde 2011 la agenda contra la trata de personas ha amenazado cada vez más ese estatus. Esta amenaza ha forjado nuevas alianzas y estrategias de resistencia entre las trabajadoras sexuales. <strong><em><a href="https://www.opendemocracy.net/beyondslavery/sws/georgina-orellano/creative-protests-of-sex-workers-in-argentina">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/argetinabatwoman.jpg" width="100%" /> <p class="image-caption" style="margin-top:0px;padding-top:0px;">Photo provided by author. All Rights Reserved.</p> <p>La Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina, <a href="http://ammar.org.ar/">AMMAR</a>, nació en 1995 como consecuencia de la criminalización del trabajo sexual en los espacios públicos de la Capital Federal, una subsidiaria de Buenos Aires. Nosotras las trabajadoras sexuales nos organizamos para luchar por nuestros derechos después de haber sido sometidas a todo tipo de abusos como exclusión, discriminación y ser tratadas como marginadas. Meses más tarde, nos unimos a la <a href="http://www.cta.org.ar/">Central de Trabajadores de la Argentina</a> (CTA), donde continuamos activas hasta el día de hoy. En 1997, también nos convertimos en parte de la Red de Trabajadoras Sexuales de América Latina y el Caribe (<a href="http://www.redtrasex.org/">RedTraSex</a>).</p> <p>Se dice que la Argentina adoptó oficialmente un enfoque abolicionista, lo que significa que, en principio, no penaliza el ejercicio de la prostitución <em>en sí</em>, sino a terceros que explotan la prostitución ajena. Los burdeles fueron prohibidos en 1936 por la ley 12.331, y otra legislación posterior criminalizó efectivamente en 19 provincias el trabajo sexual en la calle y en espacios privados. Esto demuestra los estrechos límites entre los modelos abolicionistas y prohibicionistas.</p> <p>En Argentina, el trabajo sexual se ejerce en apartamentos privados, pubs y clubes de baile, en la calle; de manera autónoma y a través de terceros. En algunos casos, experimentamos explotación laboral —lo mismo puede decirse de muchas otras trabajadoras y trabajadores— y la falta de regulación de nuestra actividad nos expone a persecución y abusos policiales. Para luchar por nuestros derechos, nuestra organización ha adoptado una serie de estrategias como una propuesta de ley, trabajar para construir alianzas políticas; ofrecer asistencia diaria en asuntos legales y de salud, y repartir condones. También difundimos nuestras iniciativas, como protestas públicas o debates, a través de nuestras propias redes sociales y medios públicos. Una de nuestras iniciativas más recientes ha sido la creación del <a href="http://ammar.org.ar/AMMAR-lanzara-linea-telefonica.html">Observatorio de Violencia Institucional hacia el Trabajo Sexual</a> (OVITS) y el lanzamiento de una línea directa a través de la cual las trabajadoras sexuales pueden presentar denuncias de violencia institucional.</p> <p>AMMAR también funciona como un sindicato, aunque legalmente no puede serlo, dada la falta de regulación del trabajo sexual. Esta forma de autoorganización nos permite a nosotras y a nuestras 6000 afiliadas enfatizar el hecho de que somos trabajadoras. También nos ha dado estructura en siete provincias, donde nuestras camaradas seleccionan a nuestras representantes. Para hacer este trabajo, contamos con el respaldo de varias agencias internacionales, incluyendo el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria; la Fundación Sombrilla Roja; la Fundación Friedrich Ebert; ONUSIDA y la Fundación Levi Strauss.</p> <h2>Luchar contra la tendencia regresiva</h2> <p>Es importante destacar que, desde el año 2011, se ha instalado en Argentina un poderoso grupo de presión política contra la trata, junto con nuevas leyes que no diferencian la trata de personas de la explotación sexual y el trabajo sexual. Estas políticas tenían como objetivo abordar el mercado del sexo en su conjunto y nosotras, las «mujeres vulnerables», no sabíamos cómo avanzar contra un monstruo tan grande que venía a quitarnos la voz y ocupar nuestros espacios políticos. El 5 de julio de 2011, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó el Decreto 936, que prohibía la publicación de servicios sexuales en anuncios publicitarios.</p> <p>Con un trazo de birome, restringió, en medio de una democracia, la libertad de expresión de miles de nosotras. Nunca fuimos invitadas a discutir esta legislación. Posteriormente, los lugares de trabajo sexual comenzaron a ser clausurados provincia por provincia, a través de acciones llevadas adelante principalmente por aquellas legisladoras y organizaciones abolicionistas que encabezan la lucha contra la trata. En 2012, otra política diseñada para controlar la trata de personas requirió que personas de República Dominicana obtuvieran una visado para ingresar al país con permiso legal.</p> <p>Los teléfonos de AMMAR no dejaron de sonar; pero no era la prensa que quería escuchar nuestra opinión sobre estas nuevas políticas, eran nuestras camaradas. Nos dimos cuenta de que estábamos lidiando con una decisión política inquebrantable, por lo que nos pusimos a trabajar para organizar a nuestras colegas. Gracias a estas nuevas políticas, ahora hay muchas más trabajadoras sexuales organizadas en Argentina. Qué paradoja: se nos prohibió ejercer el trabajo sexual, pero nos organizamos como trabajadoras sexuales.</p> <h2>Nuevas leyes, nuevas alianzas, nuevas tácticas</h2> <p>Sabiendo que teníamos cada vez menos espacios en los que trabajar sin ser amenazadas por clausuras y sanciones legales, aceleramos el proceso para presentar nuestra propia propuesta de ley. Terminamos en octubre de 2013. Se funda en la premisa de que el estado argentino no considera el trabajo sexual como una actividad ilegal. En consecuencia, propone regular el trabajo sexual en el país y otorgar a trabajadoras sexuales de edad legal —incluidos los trabajadores y trabajadoras transgénero y migrantes— derechos laborales, como el acceso a fondos de jubilación y beneficios de salud. También incluye una forma de gestionar lugares para el trabajo sexual que cumplan con los requisitos de supervisión, salud e higiene.</p> <p>Al principio, presentamos nuestra propuesta solas: ninguna otra organización o sindicato apoyó nuestras demandas. Al contrario, la campaña contra la prostitución se había vuelto tan fuerte que nuestras propias camaradas, que habían presenciado el nacimiento y el crecimiento de la organización, comenzaron a cuestionar nuestras demandas. Fuimos en busca de nuevas posibilidades, pero tropezamos con un feminismo académico tan experimentado que quedamos asustadas, creyendo que incluso el feminismo quería decidir sobre nuestros cuerpos.&nbsp;</p> <p>Durante mucho tiempo, nos mantuvimos alejadas de esos espacios. Pero un día, mientras las redadas, las clausuras y la propaganda contra el trabajo sexual continuaban sin cesar, dos antropólogas se presentaron tímidamente en nuestra organización con una propuesta. Querían ayudarnos a mantener un registro de la indignación institucional que estábamos experimentando. Al principio, dudamos, desconfiamos; pero luego aceptamos, y no nos equivocamos. Nos trajeron de vuelta a espacios que habíamos abandonado, nos mostraron otro feminismo, uno que nos apoyó.</p> <p>Propusimos nuevas alianzas. Ganamos el apoyo de la comunidad <a href="http://www.falgbt.org/">LGBT</a>, entre ellos muchas trabajadoras y trabajadores sexuales trans. Les siguió un grupo queer —que nos apoyó como representantes de una comunidad minoritaria hermana, perseguida por nuestra sexualidad— y sindicatos que nos reconocieron como trabajadoras y trabajadores, algunos de los cuales son miembros de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA). Junto con estas organizaciones, en forma reiterada, hicimos campañas por nuestros derechos laborales en lugares públicos, perseverando a pesar de que a menudo recibíamos reacciones que parecían bofetadas.</p> <p>No nos dimos por vencidas y decidimos continuar con otro tipo de acción: facturar por nuestros servicios, <em>como si</em> el trabajo sexual fuera una categoría legal. El proyecto de ley es <em>el</em> símbolo del trabajo legal y formal en nuestro país, y es por eso que llevamos a cabo una campaña el Primero de Mayo de 2015 —Día del trabajador y la trabajadora— en la que facturamos nuestros servicios sexuales a políticos y periodistas reconocidos. Queríamos demostrar que nuestro acceso a los derechos laborales era posible sin cambiar toda la ley, sino simplemente agregando la categoría de trabajo sexual en el registro del Ministerio del Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTEySS).</p> <p>Los resultados fueron mejores de lo que podríamos haber esperado: representantes políticos que no nos habían escuchado antes nos recibieron, y los medios cubrieron nuestras demandas de derechos laborales como un tema relevante. La campaña de facturación ganó el premio de comunicaciones <a href="http://www.ammar.org.ar/Ammar-y-Sur-Comunicaciones-ganaron.html">EIKON</a> 2015 de la revista Imagen (una revista de relaciones públicas y comunicaciones en español).</p> <p>Todavía no hemos tenido éxito en incluir el trabajo sexual en el registro del Ministerio de Trabajo, y como no estamos seguras de cómo será el contexto político en el futuro, seguimos luchando. También planificamos la presentación de un nuevo proyecto de ley nacional para regular el trabajo sexual autónomo y luchar contra nuevas políticas locales, como multas para clientes de trabajo sexual en la capital de la provincia de Mendoza. Ha habido muchas reacciones negativas a nuestro activismo, pero no nos hemos quedado quietas y nos hemos fortalecido aún más. Aquí estamos, muchas más voces exigiendo acceso a nuestros derechos laborales.</p> <blockquote> <p>Translated by Julieta Mendive</p> </blockquote><p>&nbsp;</p> <div style="background-color: #f9f3ff; width: 100%; float: right; border-top: solid 3px #DAC2EA;" class="partnership-in-article-banner-infobox"> <div style="margin-bottom: 8px; padding: 14px;"><span style="font-size: 1.2em; margin-bottom: 8px;">This article is published as part of the 'Sex workers speak: who listens?' series on Beyond Trafficking and Slavery, generously sponsored by COST Action IS1209 ‘Comparing European Prostitution Policies: Understanding Scales and Cultures of Governance' (<a href="http://www.prospol.eu/">ProsPol</a>). ProsPol is funded by <a href="http://www.cost.eu/">COST</a>. The University of Essex is its Grant Holder Institution.</span></div></div> <p>&nbsp;</p> <hr style="border-top: #0061BF 3px solid;margin-bottom:10px;clear:both;" /> <a href="http://gaatw.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/GAATWlogo.png" width="110" alt="GAATWlogo.png" /></a><a href="http://translatorswithoutborders.org/"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/u555228/TWB_Logo_RGB_920.jpg" width="220px" style="float:right;margin-top:5px;margin-bottom:15px;" /></a> <p><em>BTS en Español has been produced in collaboration with our colleagues at the <a href="http://gaatw.org/">Global Alliance Against Traffic in Women</a>. Translated with the support of <a href="http://translatorswithoutborders.org/">Translators without Borders</a>. <a href="https://twitter.com/hashtag/LanguageMatters?src=hash">#LanguageMatters</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-read-on"> <div class="field-label"> 'Read On' Sidebox:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/antonio-de-lauri/las-trabajadoras-y-trabajadores-del-ladrillo-y-la-trampa-de-la-deuda-">Las trabajadoras y trabajadores del ladrillo y la trampa de la deuda en Punyab, Pakistán</a><br /><span style="font-size:90%;">ANTONIO DE LAURI</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/benjamin-selwyn/promover-el-trabajo-digno-en-las-cadenas-de-suministro-una-entrevista-">¿Promover el trabajo digno en las cadenas de suministro? Una entrevista a Benjamin Selwyn</a><br /><span style="font-size:90%;">BENJAMIN SELWYN</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/mark-anner/voces-de-la-cadena-de-suministro-una-entrevista-con-mark-anner">Voces de la cadena de suministro: una entrevista con Mark Anner</a><br /><span style="font-size:90%;">MARK ANNER</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/sharan-burrow/cadenas-globales-de-suministro-qu-quiere-la-mano-de-obra">Cadenas globales de suministro: ¿qué quiere la mano de obra?</a><br /><span style="font-size:90%;">SHARAN BURROW</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anannya-bhattacharjee/la-organizaci-n-regional-y-la-lucha-para-conseguir-un-salario-di">La organización regional y la lucha para conseguir un salario digno en Asia</a><br /><span style="font-size:90%;">ANANNYA BHATTACHARJEE</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/adam-fishwick/organiz-ndose-contra-la-econom-de-los-peque-os-encargos-gig-economy-lecc">Organizándose contra la economía de los pequeños encargos (gig economy): ¿lecciones de América Latina?</a><br /><span style="font-size:90%;">ADAM FISHWICK</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/genevieve-lebaron/podemos-acabar-con-el-trabajo-forzoso-para-el-2030">¿Podemos acabar con el trabajo forzoso para el 2030?</a><br /><span style="font-size:90%;">GENEVIEVE LEBARON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/neil-howard/renta-b-sica-y-el-movimiento-contra-la-esclavitud">Renta básica y el movimiento contra la esclavitud</a><br /><span style="font-size:90%;">NEIL HOWARD</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/alf-gunvald-nilsen/el-pueblo-adivasi-en-la-india-esclavas-y-esclavos-modernos-o-trabaj">El pueblo adivasi en la India: ¿esclavas y esclavos modernos o trabajadoras y trabajadores modernos?</a><br /><span style="font-size:90%;">ALF GUNVALD NILSEN</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/daniel-castellanos/voces-desde-las-cadenas-de-suministro-entrevista-con-daniel-castell">Voces desde las cadenas de suministro: entrevista con Daniel Castellanos</a><br /><span style="font-size:90%;">DANIEL CASTELLANOS</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/anne-gathumbi/ayudando-las-trabajadoras-sexuales-ayudarse-s-mismas">Ayudando a las trabajadoras sexuales a ayudarse a sí mismas</a><br /><span style="font-size:90%;">ANNE GATHUMBI</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/simanti-dasgupta/la-propuesta-de-amnist-para-despenalizar-el-trabajo-sexual-contenido-">La propuesta de Amnistía para despenalizar el trabajo sexual: contenido y descontentos</a><br /><span style="font-size:90%;">SIMANTI DASGUPTA</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/wendelijn-vollbehr/mejorar-las-estrategias-contra-la-trata-de-personas-por-qu-las-pers">Mejorar las estrategias contra la trata de personas: ¿por qué las personas dedicadas al trabajo sexual tienen que estar involucradas?</a><br /><span style="font-size:90%;">WENDELIJN VOLLBEHR</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/jason-congdon/hablando-sobre-las-prostitutas-muertas-c-mo-la-coalici-n-contra-la-trata">Hablando sobre las «prostitutas muertas»: cómo la Coalición contra la Trata de Mujeres (CATW) utiliza a sobrevivientes para silenciar quienes ejercen el trabajo sexual</a><br /><span style="font-size:90%;">JASON CONGDON</span><hr /> <a href="https://opendemocracy.net/beyondslavery/es/thaddeus-blanchette-laura-murray/el-poder-de-las-putas-el-movimiento-de-las-prostituta">El poder de las putas: el movimiento de las prostitutas brasileñas en tiempos de reacción política</a><br /><span style="font-size:90%;">THADDEUS BLANCHETTE, LAURA MURRAY</span><hr /> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> BeyondSlavery BeyondSlavery DemocraciaAbierta Georgina Orellano BTS en Español Mon, 29 Oct 2018 07:00:00 +0000 Georgina Orellano 120200 at https://www.opendemocracy.net El terror asoló Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/erick-curvelo/el-terror-asol-brasil <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Como hombre gay, abogado, activista de derechos humanos, que actuó directamente para obtener justicia en los crímenes de la dictadura militar, soy sin duda uno de los objetivos directos. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/erick-curvelo/o-terror-assolou-o-brasil">Português</a><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/erick-curvelo/sowing-fear-in-brazil">&nbsp;English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/DqYclI5XQAMq3PV_4.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/DqYclI5XQAMq3PV_4.jpg" alt="" title="" width="460" height="337" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>El miedo, la ansiedad y la depresión se apoderan de los defensores los derechos humanos en Brasil. </p><p>No solo por ser uno de los países que más asesinan defensores de derechos humanos en el mundo, <a href="https://www.globalwitness.org/en/campaigns/environmental-activists/at-what-cost/">según datos de la ONG Global Witness,</a> sino porque este terrible escenario puede empeorar con el resultado de las elecciones presidenciales de este domingo.</p> <p>El principal candidato, Jair Messias Bolsonaro, un capitán retirado del ejército que alaba la dictadura militar, está abiertamente a favor de la tortura, y ha propuesto una agenda para el acoso a las minorías y la devaluación de los derechos humanos.&nbsp;En varias ocasiones, el candidato declaró que "el error de la dictadura fue torturar, en vez de matar".&nbsp;Al mismo tiempo, despliega un arsenal de declaraciones homófobas, misóginas y racistas.&nbsp;Bolsonaro ya se declaró abiertamente homofóbico y dijo que preferiría un "hijo muerto a un hijo homosexual".</p> <p>Como abogado de CEJIL, he litigado ante el sistema interamericano de derechos humanos varios casos de violaciones graves.&nbsp;En este rol, trabajé directamente en algunos casos de deuda histórica y crímenes de la dictadura militar brasileña.&nbsp;Brasiil es uno de los pocos países del continente americano donde no se ha puesto en marcha la justicia transicional.&nbsp;</p><p>A diferencia de países vecinos como Argentina, Uruguay y Chile, Brasil nunca ha investigado, procesado o castigado los bárbaros crímenes cometidos por el régimen militar.</p> <p>Uno de estos delitos emblemáticos fue la ejecución del&nbsp;<a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://cejil.org/es/vladimir-herzog">periodista Vladimir Herzog</a>.&nbsp;El 25 de octubre de 1975, el director de periodismo de TV Cultura fue llevado a declarar en las instalaciones del Ejército en la ciudad de São Paulo, en virtud de su militancia no armada en el Partido Comunista de Brasil.&nbsp;</p><p>Esa misma tarde, Herzog fue asesinado.&nbsp;La historia que contaron las autoridades es que el periodista se suicidó, falsificando, de manera infame, una foto en que la víctima aparentaba colgar de sus rodillas: todo un símbolo de la osadía del régimen.</p> <p class="mag-quote-center">Bolsonaro no solo elogia a los torturadores sino que también dice que la solución para Brasil sería "matar a 30.000".&nbsp;</p><p>A la Corte Interamericana de Derechos Humanos le llevó más de 40 años reconocer finalmente, en julio de 2018, que la muerte de Herzog se debió a la tortura.&nbsp;</p><p>En este importante paso histórico, la Corte reconoció los crímenes cometidos por agentes estatales durante la dictadura militar brasileña como crímenes de lesa humanidad, una categoría internacional de crímenes considerados de la mayor gravedad, y que por lo tanto no estarían sujetos a amnistía u otras salvedades legales.</p> <p>Sin embargo, estos logros democráticos se encuentran ahora amenazados. Y esto porque el candidato que lidera la carrera presidencial no solo elogia a los torturadores sino que también dice que la solución para Brasil sería "matar a 30.000".&nbsp;</p> <p>Si es elegido, Bolsonaro será responsable del nombramiento de tres miembros del Tribunal Superior Federal y un nuevo Fiscal General.&nbsp;La evaluación que hacen los miembros del poder judicial y del Ministerio Fiscal es que, ante el escenario que se está imponiendo, estas instituciones no podrán contener el avance del autoritarismo. Podemos imaginar el daño potencial que, gracias a una mayoría en las cámaras legislativas, podría infligirse en los próximos años.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Temo por mi vida y por la vida de mis compañeros, porque después del 1 de enero de 2019, los defensores de los derechos humanos serán blanco de ataques en Brasil.</p> <p>Ilustro el escenario actual para decir que no tengo miedo, pero sí temo lo que está por venir.&nbsp;Como hombre gay, abogado, activista de derechos humanos, que actuó directamente para obtener justicia en los crímenes de la dictadura militar, soy sin duda uno de los objetivos directos.&nbsp;Temo por mi vida y por la vida de mis compañeros, porque después del 1 de enero de 2019, los defensores de los derechos humanos serán blanco de ataques en Brasil.</p> <p>Intento mantenerme tranquilo y sobrio, porque la lucha debe continuar, pero no puedo engañarme a mí mismo.&nbsp;Me gustaría ser fuerte y decir que no temo la muerte, la tortura o la desaparición, pero, de hecho, tengo mucho miedo y siento que esta situación pone a prueba los límites de mi existencia.&nbsp;</p><p>Hoy temo que mi destino sea como el de Vladimir Herzog.&nbsp;Pero debo seguir trabajando por el bien de las comunidades junto a las que lucharé.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-la-historia-se-repite">Brasil 1964 X 2018. ¿La historia se repite?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-el-d-despu-s">Brasil, el día después</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/liv-sovik/brasil-y-el-fascismo">Brasil y el fascismo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/henrique-furtado/el-efecto-bolsonaro">El &quot;Efecto Bolsonaro&quot;</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Democracy and government International politics Erick Curvelo Sun, 28 Oct 2018 10:42:04 +0000 Erick Curvelo 120325 at https://www.opendemocracy.net O terror assolou Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/erick-curvelo/o-terror-assolou-o-brasil <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Como um homem gay, advogado, militante de direitos humanos, que atuou diretamente para obtenção de justiça nos crimes da ditadura militar, sou um dos alvos diretos desse regime terrorista que se organiza.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/erick-curvelo/sowing-fear-in-brazil">English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/erick-curvelo/el-terror-asol-brasil">Español</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/DqYclI5XQAMq3PV_2.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/DqYclI5XQAMq3PV_2.jpg" alt="" title="" width="460" height="337" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>O medo, a ansiedade e a depressão assola os defensores de direitos humanos no Brasil. Não apenas por <a href="https://www.globalwitness.org/en/campaigns/environmental-activists/at-what-cost/">sermos o país que mais mata defensores no mundo</a>, segundo os dados da ONG Global Witness, mas porque este terrível cenário pode se agravar com o desfecho da próxima eleição presidencial. </p> <p>O candidato líder das pesquisas, Jair Messias Bolsonaro, um capitão reformado do Exército que enaltece a ditadura militar, que se declara abertamente favorável à tortura, tem uma agenda direcionada para a desvalorização dos direitos humanos e perseguição das minorias. </p><p>O candidato chegou a declarar em diversas oportunidades que o “erro da ditadura foi torturar, e não matar”. Coleciona ainda um arsenal de declarações homofóbicas, misóginas e racistas. Bolsonaro já se declarou abertamente homofóbico e disse preferir um “filho morto a um filho homossexual”.</p> <p>Como advogado do CEJIL, tenho litigado diversos casos de graves violações de direitos humanos perante o sistema interamericano. Nesta função, atuei diretamente em alguns casos de dívida histórica e crimes da ditadura militar brasileira. O Brasil é um dos poucos países do continente americano em que não foi iniciada uma justiça de transição. </p><p>Ao contrário de países vizinhos como a Argentina, Uruguai e Chile, no Brasil nunca se investigou, processou ou puniu os bárbaros crimes praticados pelo regime militar.</p><p class="mag-quote-center">O candidato que lidera a corrida presidencial não apenas enaltece os torturadores como afirma que a solução para o país seria “matar uns 30 mil”.&nbsp;</p> <p>Um desses crimes emblemáticos foi a execução <a href="https://cejil.org/es/vladimir-herzog">do jornalista Vladimir Herzog</a>. Em 25 outubro de 1975, o jornalista que ocupava o cargo de diretor de jornalismo da TV Cultura, foi levado para depor nas dependências do Exército, na cidade de São Paulo, em virtude de sua militância não armada no Partido Comunista Brasileiro. </p><p>Na tarde daquele mesmo dia, Herzog foi morto. A versão divulgada pelas autoridades é de que este teria cometido “suicídio”, forjando a famigerada foto em que aparece enforcado de joelhos – símbolo da petulância do regime. </p> <p>Foi preciso mais de 40 anos para que, em julho de 2018, na recente sentença da Corte Interamericana de Direitos Humanos, se reconhecesse que a morte de Herzog se deu em virtude da tortura. Nesse importante passo histórico, a Corte reconheceu os crimes praticados pelos agentes de Estado durante a ditadura militar brasileira como crimes de lesa humanidade – uma categoria internacional de crimes considerados da maior gravidade -, e que, portanto, não seriam passíveis de anistia, prescrição ou outras limitações jurídicas. </p> <p>No entanto, estas conquistas democráticas agora se encontram ameaçadas. Isto porque, o candidato que lidera a corrida presidencial não apenas enaltece os torturadores como afirma que a solução para o país seria “matar uns 30 mil”. Confirmada a atual conjuntura, caso eleito, Bolsonaro será responsável pela nomeação de três ministros do STF e de um novo Procurador-Geral da República. </p><p>A avaliação de membros do judiciário e MPF é que estas instituições não serão capazes de conter o avanço do autoritarismo diante do quadro que se impõe. Tendo uma maioria nas casas legislativas, podemos imaginar o estrago que poderá ser feito nos próximos anos.</p><p class="mag-quote-center">Como um homem gay, advogado, militante de direitos humanos, que atuou diretamente para obtenção de justiça nos crimes da ditadura militar, sou, sem dúvida, um dos alvos diretos desse regime terrorista que se organiza.</p> <p>Ilustro o atual cenário para dizer que não tenho medo, mas sim pavor do que está por vir. Como um homem gay, advogado, militante de direitos humanos, que atuou diretamente para obtenção de justiça nos crimes da ditadura militar, sou, sem dúvida, um dos alvos diretos desse regime terrorista que se organiza. </p><p>Temo pela minha VIDA, pela vida dos meus companheiros e companheiras, pois a partir do dia 01 de janeiro de 2019, Todos os defensores de direitos humanos estarão ameaçados no Brasil. </p> <p>Tento manter a calma e sobriedade, porque a luta deve continuar, mas não posso me enganar. Gostaria de ser forte e dizer que não temo a morte, mas na verdade sou fraco e tenho muito MEDO de MORRER, ser TORTURADO ou ter que testar os limites da minha EXISTÊNCIA. </p><p>Hoje temo que o meu destino seja como o de Vladimir Herzog. Mas devo continuar trabalhando pelo bem das comunidades com as quais vou lutar.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-o-dia-depois">Brasil, o dia depois</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-um-paralelo">Brasil: 1964 X 2018, um paralelo</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/liv-sovik/brasil-e-o-fascismo">Brasil e o fascismo</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Democracy and government Ideas Erick Curvelo Sun, 28 Oct 2018 09:16:11 +0000 Erick Curvelo 120322 at https://www.opendemocracy.net Brasil: 1964 X 2018, um paralelo https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-um-paralelo <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>O que sabemos é que a sociedade brasileira permitiu que os militares interviessem, declarando a tática era necessária para proteger sua amada democracia, e o resultado foram 21 anos de ditadura. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-la-historia-se-repite">Español</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/brazilian-1964-x-2018-parallel">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Oglobo 1962_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Oglobo 1962_0.png" alt="" title="" width="460" height="256" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p>A sociedade brasileira apoiou o golpe militar de 1964. </p><p>A mídia alegou que a intervenção era necessária para impedir um golpe do presidente João Goulart. O medo pode ou não ter tido fundamento. Já que Goulart não tentou deu um golpe, nunca saberemos. </p><p>O que sabemos é que a sociedade brasileira permitiu que os militares interviessem, declarando a tática era necessária para proteger sua amada democracia, e o resultado foram 21 anos de ditadura.</p> <p>“Ressurge a&nbsp;Democracia!“&nbsp;anunciou&nbsp;a manchete do&nbsp;<em><span>O Globo</span></em><em>,&nbsp;</em>um dos veículos mais importantes do país.&nbsp;</p> <p>“Vive a nação dias gloriosos”, continua o artigo publicado dia 2 de abril de 1964, um dia após a instauração do novo governo. “Porque souberam unir-se todos os patriotas, independentemente de vinculações políticas, simpatias ou opinião&nbsp;sôbre&nbsp;problemas isolados, para salvar o que é essencial: a democracia, a lei e a ordem”.</p><p><span class="mag-quote-center">Passados 54 anos,&nbsp;o cenário é surpreendentemente semelhante. Os brasileiros de ambos os lados do espectro político estão lutando em nome da democracia, mesmo&nbsp;quando&nbsp;um dos lados&nbsp;claramente&nbsp;não o seja.</span></p> <p><em>O Globo</em>&nbsp;estava longe de ser o único. A publicação foi acompanhada&nbsp;pelo&nbsp;<em>O Estado de S. Paulo</em>,&nbsp;<em>Folha de&nbsp;S.Paulo</em>,&nbsp;<em>Jornal do Brasil</em>&nbsp;e&nbsp;o&nbsp;<em>Correio da Manhã</em>, para citar&nbsp;apenas&nbsp;alguns. A maioria dos brasileiros estava comemorando, como ficou evidente pelas demonstrações&nbsp;e marchas que aconteceram em todas as grandes cidades.</p> <p>Passados 54 anos,&nbsp;o cenário é surpreendentemente semelhante. Os brasileiros de ambos os lados do espectro político estão lutando em nome da democracia, mesmo&nbsp;quando&nbsp;um dos lados&nbsp;claramente&nbsp;não o seja. </p><p>Os que apoiam o candidato de extrema-direita Jair Bolsonaro afirmam que os 13 anos de governo sob a liderança do Partido dos Trabalhadores levaram o Brasil a&nbsp;<span>uma das piores crises econômicas</span>&nbsp;que já atingiu o&nbsp;país. Unindo-se a Bolsonaro no segundo turno&nbsp;está Fernando Haddad, que também é do PT,&nbsp;o que&nbsp;marcaria um quinto mandato consecutivo&nbsp;para o partido.</p> <h3><strong>Cenário econômico atual</strong></h3> <p>A aversão ao PT, por mais justificada&nbsp;que seja, significa apenas que o Brasil está mais próximo de 1964 do que gosta de admitir (ou ver). O que o país está enfrentando agora é um cenário que envolve dois&nbsp;lados familiares. O PT governou o Brasil durantetempos de&nbsp;<span>colheita farta</span>, mas também durante tempos duros.</p><p>Sob o PT, milhões de brasileiros saíram&nbsp;da pobreza, o crescimento da renda dos assalariados baixos aumentou (entre 2001 e 2012, a renda dos 5% mais pobres cresceu 550% mais rápido do que os 5% mais ricos) e o país exibiu uma queda na desigualdade (de um coeficiente GINI de 0,59 em 2001 para 0,53 em 2012).</p> <p>Mas o partido também&nbsp;governou&nbsp;o Brasil durante uma brutal recessão econômica que se tornou&nbsp;um dos&nbsp;<span>mais lentos ciclos de retomada econômica</span>&nbsp;da história. Em 2015, o país exibiu um crescimento de 3,5%, que despencou para -3,6% em 2016, algo que o país não vivencia desde 1990.</p><p> Das oito recessões econômicas que atingiram o Brasil desde a década de 1980,&nbsp;quando o país voltou a um modelo democrático, o mais recente marca a crise da qual&nbsp;o Brasil está&nbsp;sofrendo mais para se recuperar.</p> <h3><strong>O cenário econômico de 1964</strong></h3> <p>A rápida industrialização de meados do século XX transformou o Brasil rural em uma sociedade urbana em&nbsp;crescimento. O número de trabalhadores industriais cresceu para 2,9 milhões em 1960, mais que dobro&nbsp;do nível de&nbsp;1940, quando o número era de 1,6 milhão. A indústria&nbsp;chegou a&nbsp;representar&nbsp;25,2% do PIB, superando a&nbsp;parcela&nbsp;da agricultura, com 22,5%.</p><p>Mas essa industrialização também significou uma urbanização rápida e descontrolada. Em 1960, 44% dos 70 milhões de brasileiros viviam em áreas urbanas. A inflação disparou, subindo de 12% em 1949 para 26% em 1959 e chocantes 39,5%&nbsp;em 1960.</p> <p>Nesse cenário, a economia&nbsp;tropeçava&nbsp;para sustentar o desenvolvimento. As poupanças estavam depreciadas, os credores se recusavam a oferecer empréstimos de longo prazo, as taxas de juros caíram&nbsp;e o governo se recusava a realizar programas modelados de acordo com os do Fundo Monetário Internacional.</p><p>Além disso, a desigualdade&nbsp;continuar disparando, com 40% da renda nacional indo para 10% da população, 36% para os próximos 30% e 24% divididos entre os 60% mais pobres dos brasileiros. Os governos locais tiveram dificuldade em formular um plano econômico que satisfizesse os credores e mantivesse o comércio fluindo ao mesmo tempo.</p> <h3><strong>Violência&nbsp;hoje</strong></h3> <p>Para piorar o cenário, o Brasil&nbsp;recentemente&nbsp;<span>bateu seu próprio recorde</span>&nbsp;de homicídios, chegando a 63.880 assassinatos em todo o país em 2017, um aumento de 3% em relação ao ano anterior. Crimes associados ao narcotráfico estão&nbsp;desenfreados, e a maior parte das vítimas&nbsp;vem&nbsp;de&nbsp;comunidades marginalizadas, que estão legitimamente&nbsp;frustradas com a situação. Eles foram deixados para trás e têm todo o direito de&nbsp;estarem&nbsp;desapontados&nbsp;com o&nbsp;partido que supostamente tinha seus melhores interesses como base.</p> <p>Os brasileiros são reféns em seus próprios bairros e comunidades. Eles não se sentem seguros andando pelas ruas em que cresceram. O único candidato que oferece&nbsp;uma solução rápida para o seu pedido é Bolsonaro.</p><p> Infelizmente, sua solução não é apenas inviável e enganosa,&nbsp;é também&nbsp;perigosa. Bolsonaro prometeu armar a população para que os cidadãos possam se proteger, embora&nbsp;<span>estudos</span>&nbsp;mostrem&nbsp;que mais armas resultam em mais violência, e não o contrário.</p> <p>Mas&nbsp;o que&nbsp;as populações marginalizadas ouvem&nbsp;é&nbsp;alguém que fala com eles e&nbsp;enxerga&nbsp;sua situação quando os partidos esquerdistas aparentemente&nbsp;os negligenciam&nbsp;e os&nbsp;jogaram nas mãos do tráfico de drogas.</p><p>O PT falhou, assim como os movimentos sociais esquerdistas,&nbsp;o que deixou&nbsp;um vácuo que progressivamente passou a ser ocupado por forças direitistas, particularmente forças de extrema-direita, que sabem exatamente como transformar questões reais em mentiras incendiárias para favorecer sua causa.</p> <h3>A ameaça "comunista", 2018</h3> <p>Qualquer um que já tenha conversado com um eleitor de Bolsonaro já ouviu a palavra "Venezuela" repetida como o mantra. Se a PT vencer, o Brasil virará a próxima Venezuela, afirmam. A extrema direita brasileira luta uma batalha quase quixotesca contra a venezuelização do Brasil. </p><p class="mag-quote-center">Qualquer um que já tenha conversado com um eleitor de Bolsonaro já ouviu a palavra "Venezuela" repetida como o mantra.&nbsp;</p><p>Por meio de "notícias falsas" divulgadas principalmente via WhatsApp - ato pelo qual Bolsonaro está sendo investigado - a direita nacional promove a noção de que o PT é equivalente ao governo chavista de seu vizinho a noroeste, pois os dois eram de fato aliados a princípio dos anos 2000.</p> <p>Esse medo gerou polêmica sobre o retorno do comunismo. Tanto que Haddad optou por deixar a vermelho característico do seu partido, substituindo-o pelo verde, amarelo e azul da bandeira após uma primeira rodada difícil.</p><p>Cada instituição e pessoa que critica Bolsonaro, ou “O Mito” como seus seguidores o chamam, foram chamados de “comunistas”, incluindo liberais conhecidos como The Economist, que chamou o candidato de extrema direita de “a mais recente ameaça da América Latina” em sua edição de setembro, e do cientista político e economista Francis Fukuyama, conhecido por sua defesa das democracias liberais e do capitalismo de livre mercado.</p> <p>“Muitos brasileiros parecem pensar que sou comunista porque estou preocupado com a presidência de Bolsonaro. E você acha que os americanos estão polarizados ... ”Fukuyama twittou no início deste mês.</p> <p>O medo de cair em armadilhas parecidas a da Venezuela, com uma inflação de 1.000.000% e emigração em massa, pode não ser totalmente infundado. No entanto, o candidato com maior probabilidade de realizá-lo não é Haddad ou o PT, mas o próprio Bolsonaro. Assim como Hugo Chávez antes e depois Nicólas Maduro, Bolsonaro é um populista. Apesar de pertenceram a lados opostos do espectro político, o populista brasileiro é mais semelhante aos chavistas do que seus seguidores gostam de admitir.</p><p>Como Chávez, Bolsonaro leva uma campanha que critica o sistema político e ataca o chamado <em>establishment</em>. Essa estratégia populista, embora eficaz nas pesquisas, tende a levar a uma crise institucional, especialmente na América Latina, como mostra a história com os exemplos de Perón na Argentina, Fujimori no Peru e Rafael Correa no Equador.</p><p class="mag-quote-center">A semelhança mais marcante de Bolsonaro com Chávez é sua ligação com os militares.</p> <p>Mas, mais importante, a semelhança mais marcante de Bolsonaro com Chávez é sua ligação com os militares. Bolsonaro, ex-capitão da reserva do Exército, se referiu publicamente à ditadura militar como um período "glorioso" na história do Brasil, e elogiou que, sob a ditadura militar, o Brasil desfrutou de "20 anos de ordem e progresso". </p><p>Além disso, para seu companheiro de chapa, Bolsonaro escolheu o general aposentado do Exército Hamilton Mourão, que já mostrou que não tem medo de enfrentar Bolsonaro.</p> <h3><strong>A ameaça comunista, 1964</strong></h3> <p>Logo após a crise dos mísseis de Cuba, que marcou o auge da Guerra Fria, o mundo se encontrava fortemente dividido entre o bloco comunista do Leste e o bloco Ocidental capitalista. Embora o Brasil fosse parte do chamado Terceiro Mundo, ou estados não alinhados, as tensões também foram sentidas na sociedade brasileira, particularmente pela a elite financeira que usou a “ameaça vermelha” para influenciar os votos de acordo com os seus interesses. </p><p>A falta de vontade da elite em compartilhar os benefícios da riqueza do Brasil com a maioria, deu lugar a uma crise que, no início da década de 1960, vinha sendo imposta desde as camadas de cima. Temendo uma revolta em massa, supostamente instigada pelo comunismo internacional, as elites, incluindo a mídia, espalharam o medo de que o esquerdista João Goulart fosse transformar o Brasil em Cuba.</p> <p>A administração de Jânio Quadros (janeiro-agosto de 1961) e depois de João Goulart (1961-64) voltou a abraçar o termo <em>povo </em>em referência aos pobres rurais, o que gerou a imagem de um crescente proletariado pronto para se juntar a um governo reformista contra o privilégio da elite e o imperialismo dos Estados Unidos. </p><p>A ameaça de uma suposta revolta popular abalou a sociedade brasileira, levando os Estados Unidos a injetar dinheiro diretamente nos estados, &nbsp;contornando o governo federal, numa tentativa de ajudar as elites capitalistas, uma ajuda que os brasileiros aceitaram com gosto. E temendo um regime semelhante a Cuba, os brasileiros instauraram uma tropa assassina no poder.</p> <h3>&nbsp;<strong>O que você dirá em 50 anos?</strong></h3> <p>&nbsp;Os brasileiros que cresceram depois da redemocratização já perguntaram aos seus pais e professores sobre a segunda ditadura civil-militar que trucidou o país. Como nós permitimos que isso acontecesse? Independentemente do resultado, estamos vivendo como o processo acontece hoje.</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-o-dia-depois">Brasil, o dia depois</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/henrique-furtado/o-efeito-bolsonaro">O “Efeito Bolsonaro” </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/liv-sovik/brasil-e-o-fascismo">Brasil e o fascismo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/o-brasil-aproxima-se-polariza-o-extrema">O Brasil aproxima-se à polarização extrema</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Economics International politics Manuella Libardi Sat, 27 Oct 2018 19:12:52 +0000 Manuella Libardi 120320 at https://www.opendemocracy.net Brasil 1964 X 2018. ¿La historia se repite? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-la-historia-se-repite <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Sabemos es que la sociedad brasileña permitió que los militares intervinieran, asumiendo que eso era necesario para proteger su preciada democracia. El resultado fueron 21 años de dictadura.&nbsp;<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/brazilian-1964-x-2018-parallel">English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manuella-libardi/brasil-1964-x-2018-um-paralelo">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Captura de pantalla 2018-10-26 a las 17.26.42.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Captura de pantalla 2018-10-26 a las 17.26.42.png" alt="" title="" width="460" height="256" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Portada del diario O Globo del 2 de Abril de 1964, día siguiente del golpe militar en Brasil. Captura de pantalla.</span></span></span></p><p>La sociedad brasileña apoyó el golpe militar de 1964. Los medios alegaron que la intervención era necesaria para impedir un golpe del presidente João Goulart. Puede que tal temor estuviera o no fundamentado. Y puesto que Goulart finalmente no intentó ese golpe, eso nunca lo sabremos.</p><p> Lo que sí sabemos es que la sociedad brasileña permitió que los militares intervinieran, asumiendo que eso era necesario para proteger su preciada democracia. El resultado fueron 21 años de dictadura.</p><p>"Resurge la Democracia!", anunció el titular&nbsp;<em><span>O Globo</span></em>, uno de los periódicos más importantes del país. </p><p>"Vive la nación días gloriosos", continúa el artículo,publicado el 2 de abril de 1964, un día después de la instauración del nuevo gobierno militar. "Porque todos los patriotas han sabido unirse, independientemente de vinculaciones políticas, simpatías o opinión sobre problemas aislados, para salvar lo que es esencial: la democracia, la ley y el orden".</p><p><em>O Globo </em>estaba lejos de ser el único medio partidario del golpe militar. El <em>Estado de São Paulo, </em>la<em> Folha de S.Paulo,</em> el<em> Jornal do Brasil y </em>el<em> Correio da Manhã</em>, por citar sólo algunos, también lo apoyaron. La mayoría de los brasileños lo estaba celebrando, como se vio en las manifestaciones y marchas que tuvieron lugar en todas las grandes ciudades del país.</p><p class="mag-quote-center">En 1964, la mayoría de los brasileños celebró la llegada de los militares, como se vio en las manifestaciones y marchas que tuvieron lugar en todas las grandes ciudades del país.</p><p>Pasados 54 años, el escenario es sorprendentemente similar. Los brasileños de ambos lados del espectro político están luchando en nombre de la democracia, aunque uno de los lados, claramente, no la defienda. Los que apoyan al candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro afirman que los 13 años de gobierno bajo el liderazgo del Partido de los Trabajadores (PT) &nbsp;llevaron a Brasil a <span>una de las peores crisis económicas</span> que hayan azotado al país. Frente a Bolsonaro, en la segunda vuelta, está Fernando Haddad, que también es del PT. Su victoria marcaría un quinto mandato consecutivo para el partido.</p> <h3><strong>Situación económica actual</strong></h3> <p>La aversión al PT, por más justificada que sea, significa que Brasil está más cerca de 1964 de lo que le gusta admitir (o ver). El PT presenta dos caras de la misma moneda. Gobernó Brasil durante tiempos de <span>abundancia</span>, pero también durante tiempos duros. </p> <p>Por un lado, durante los mandatos del PT, millones de brasileños salieron de la pobreza, el crecimiento de la renta de los asalariados bajos aumentó (entre 2001 y 2012, la renta del 5% más pobre creció un 550% más rápido que la del 5% más rico) y el país vivió un reducción de la desigualdad (de un coeficiente GINI de 0,59 en 2001 a 0,53 en 2012).</p><p class="mag-quote-center">De las ocho recesiones económicas a las que se ha enfrentado Brasil desde los años 80, la más reciente supone la crisis en la que Brasil está sufriendo más para recuperarse.</p> <p>Pero el partido también gobernó Brasil durante una recesión económica brutal, que fue seguida por uno de los más lentos ciclos de recuperación económica de la historia. En 2015, el país experimentó un crecimiento del 3,5%, que cayó al -3,6% en 2016, algo que el país no ha vivido desde 1990. De las ocho recesiones económicas a las que se ha enfrentado Brasil desde los años 80, cuando el país volvió a un esquema democrático, la más reciente supone la crisis en la que Brasil está sufriendo más para recuperarse.</p><h3><strong>Situación económica en 1964</strong></h3> <p>La rápida industrialización de mediados del siglo XX transformó un Brasil rural en una creciente sociedad urbana. El número de trabajadores industriales creció hasta los 2,9 millones en 1960, casi el doble del nivel de 1940, cuando el número era de 1,6 millones. </p><p>La industria llegó a representar el 25,2% del PIB, superando el porcentaje de la agricultura, con 22,5%. Pero esta industrialización también significó una urbanización rápida y descontrolada. En 1960, el 44% de los 70 millones de brasileños de entonces vivían en áreas urbanas. La inflación se disparó, subiendo del 12% en 1949 al 26% en 1959 y a un alarmante 39,5% en 1960.</p><p>En ese escenario, la economía sufría para sostener el desarrollo. Los ahorros se depreciaron, los bancos se negaban a ofrecer préstamos a largo plazo, las tasas de interés cayeron y el gobierno se negaba a cumplir con los programas modelados de acuerdo con los del Fondo Monetario Internacional. </p><p>Además, la desigualdad continuó disparándose, con el 40% de la renta nacional yendo al 10% de la población, el 36% para los próximos 30% y el 24% restante repartido entre los 60% más pobres. Los gobiernos locales tuvieron dificultades para formular un plan económico que satisficiera a los acreedores y mantuviera en marcha el comercio al mismo tiempo.</p> <h3><strong>Violencia</strong></h3> <p>Para empeorar el escenario, Brasil recientemente <span>superó su propio récord</span> de homicidios, llegando a 63.880 asesinatos en todo el país en 2017, un aumento del 3% con respecto al año anterior. Los crímenes relacionados con l narcotráfico se han disparado, y la mayoría de las víctimas proceden de comunidades marginadas, que están legítimamente frustradas con la situación. Se sienten abandonados y tienen todo el derecho de estar decepcionados con el partido que, supuestamente, debía defender mejor sus intereses. </p> <p>Los brasileños son rehenes en sus propios barrios y comunidades. No se sienten seguros caminando por las calles en que crecieron. El único candidato que ofrece una solución rápida a su demanda de seguridad es Bolsonaro. </p><p>Desafortunadamente, su solución no es sólo inviable y engañosa, sino que también es muy peligrosa. Bolsonaro prometió armar a la población para que los ciudadanos puedan protegerse, a pesar de que muchos <span>estudios</span> demuestran que más armas resultan en más violencia, y no al revés.</p><p class="mag-quote-center">El PT ha fallado, así como los movimientos sociales de izquierda, y esto dejó un vacío que progresivamente pasó a ser ocupado por fuerzas derechistas, en especial de extrema derecha.</p><p>Pero lo único que las poblaciones marginalizadas ven es alguien que habla con ellos y ve su situación mientras que los partidos izquierdistas aparentemente los olvidaron, dejándolos en las manos del tráfico de drogas. </p><p>El PT ha fallado, así como los movimientos sociales de izquierda, ly esto que dejó un vacío que progresivamente pasó a ser ocupado por fuerzas derechistas, en especial de extrema derecha, que saben exactamente cómo transformar cuestiones reales en mentiras incendiarias para favorecer su causa.</p> <h3><strong>La amenaza"comunista", 2018</strong></h3> <p>Cualquiera que ya haya conversado con un partidario de Bolsonaro ha escuchado la palabra "Venezuela" repetida como un mantra. Si gana el PT , Brasil será la próxima Venezuela, afirman. La extrema derecha brasileña plantea una batalla casi quijotesca contra la venezolanización de Brasil. </p><p>Por medio de "fake news", divulgadas principalmente a través de WhatsApp - asunto por el que se está investigando a Bolsonaro - la derecha nacional promueve la noción de que el PT es equivalente al gobierno chavista de su vecino del noroeste, ya que ambos eran, de hecho, aliados al principio de los años 2000.</p><p class="mag-quote-center">El temor a ser tachado de comunista es tan grande que Haddad optó por abandonar el rojo característico de su partido, sustituyéndolo por el verde, amarillo y azul de la bandera durante la campaña.</p><p>Este temor ha agitado una retórica sobre el retorno del comunismo. Tanto, que Haddad optó por abandonar el rojo característico de su partido durante su campaña, sustituyéndolo por el verde, amarillo y azul de la bandera, tras una primera ronda que resultó difícil. </p><p>Cada institución y persona que critica a Bolsonaro, o "El Mito" como sus seguidores lo llaman, son llamados "comunistas", incluyendo medios de centro-derecha tan conocidos como <span>The Economist</span>, que llamó al candidato de extrema derecha de "la más reciente amenaza en América Latina" en su edición de septiembre, o al politólogo y economista <span>Francis Fukuyama</span>, conocido por su defensa de las democracias liberales y del capitalismo de libre mercado.</p> <p>&nbsp;"Muchos brasileños parecen pensar que soy comunista porque estoy preocupado por la presidencia de Bolsonaro. Y ustedes piensan que los estadounidenses están polarizados ..." escribió Fukuyama en su cuenta de Twitter a principios de este mes.</p><p>El temor a seguir un camino parecido al de Venezuela, con una inflación de 1.000.000% y una emigración masiva, podría no ser totalmente infundado. Sin embargo, el candidato con mayor probabilidad de provocarlo no es Haddad o el PT, sino el propio Bolsonaro.</p> <p>Tal como Hugo Chávez antes y Nicolás Maduro tras él, Bolsonaro es un populista. A pesar de pertenecer a polos opuestos del espectro político, el populista brasileño se parece más a los chavistas de lo que sus seguidores les gusta admitir. Como Chávez, Bolsonaro lidera una campaña que critica el sistema político y ataca el llamado establishment.</p><p> Esta estrategia populista, aunque eficaz en las encuestas, tiende a provocar una crisis institucional, especialmente en América Latina, como muestran ejemplos como el de Perón en Argentina, Fujimori en Perú o Rafael Correa en Ecuador.</p><p class="mag-quote-center">Tal como lo fuera Hugo Chávez antes, y Nicolás Maduro tras él, Bolsonaro es también un populista.&nbsp;</p><p>Pero aún es más importante la similitud de Bolsonaro con Chávez gsi tenemos en cuenta su conexión con el ejército. Bolsonaro, ex capitán en la reserva del Ejército, se refirió públicamente a la dictadura militar como un período "glorioso" en la historia de Brasil, y afirmó que, bajo la dictadura militar, Brasil disfrutó de "20 años de orden y progreso". Además, como compañero de candidatura, Bolsonaro escogió al general retirado del Ejército Hamilton Mourão, que ya mostró que no tiene miedo de enfrentarse a Bolsonaro.</p> <h3>&nbsp;<strong>La amenaza comunista de 1964</strong></h3><p>Tras la crisis de los misiles de Cuba, que marcó el auge de la Guerra Fría, el mundo se encontraba fuertemente dividido entre el bloque comunista del Este y el bloque Occidental capitalista. Aunque Brasil formaba parte del llamado Tercer Mundo, y era un país miembro de los estados no alineados, las tensiones de la Guerra Fría también se vivieron en la sociedad brasileña, particularmente entre la elite financiera, que usó la "amenaza roja" para influir en los votos de acuerdo a sus intereses.</p><p class="mag-quote-center">Temiendo una revuelta masiva, supuestamente instigada por el comunismo internacional, las élites y los medios difundieron el temor de que, con un gobierno del izquierdista João Goular, Brasil se iba a convertir en Cuba.</p> <p>La renuencia de esa élite a compartir los beneficios de la riqueza de Brasil con la mayoría de la población, sumió al país en una crisis a principios de la década de 1960. Temiendo una revuelta masiva, supuestamente instigada por el comunismo internacional, las élites, junto a los medios de comunicación, difundieron el temor de que, con un gobierno del izquierdista João Goulart ,Brasil se iba a convertir en Cuba.</p> <p>El gobierno de Jânio Quadros (enero-agosto de 1961) y después el de João Goulart (1961-64) volvió a abrazar la <em>gente, </em>en referencia a los pobres de las zonas rurales, lo que generó la imagen de la existencia de un creciente proletariado listo para unirse a un gobierno reformista contra el privilegio de la élite y el imperialismo de Estados Unidos.</p> <p>La amenaza de una supuesta revuelta popular sacudió a la sociedad brasileña, llevando a Estados Unidos a inyectar dinero directamente en los estados, saltándose al gobierno federal, en un intento de ayudar a las elites capitalistas, una ayuda que los empresarios brasileños aceptaron con gusto. Y, temiendo un régimen semejante a Cuba, los brasileños aceptaron la instalación de una tropa asesina en el poder.</p><h3><strong>¿Qué responderás dentro de 50 años?</strong></h3><p class="mag-quote-center">Han preguntado a sus padres y profesores en algún momento sobre la segunda dictadura civil-militar que azotó el país: ¿Cómo permitimos que eso sucediera?</p><div>&nbsp;Los brasileños, que crecieron después de la redemocratización de los años 80 han preguntado a sus padres y profesores, en algún momento sobre la segunda dictadura civil-militar que azotó el país: ¿cómo permitimos que eso sucediera?</div><p>Independientemente del resultado del domingo, estamos viviendo cómo ese proceso se repite hoy.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-el-d-despu-s">Brasil, el día después</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Economics Ideas Manuella Libardi Fri, 26 Oct 2018 16:05:31 +0000 Manuella Libardi 120304 at https://www.opendemocracy.net Um país, dois Brasis (II) https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis-ii <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Num momento decisivo para o futuro do Brasil, falámos com o um pai e um filho sobre o país do futuro e sobre a sobrevivência da democracia na região.&nbsp;<em>Entrevista</em> (<strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis">Parte I</a></strong>)</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/260584822_6c256d669d_b.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/260584822_6c256d669d_b.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fernando Henrique Cardoso, antigo presidente do Brasil (São Paulo, 2006). Ricardo Motti/Flickr. Alguns direitos reservados. </span></span></span></p><p>“Apesar de você/ Amanhã há de ser/ Outro dia/ Você vai ter que ver/ A manhã renascer/ E esbanjar poesia/ Como vai se explicar/ Vendo o céu clarear/ De repente, impunemente/ Como vai abafar/ Nosso coro a cantar/ Na sua frente”.</p> <p>― Chico Buarque, Apesar de Você</p><p><strong>Manuel Serrano</strong>: A maioria dos comentadores políticos na Europa acreditam que o Bolsonaro é um perigo para a democracia. Você viveu durante a ditadura? Teme que o Brasil esteja a voltar ao autoritarismo?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: Não vivi durante a ditadura, mas vivenciei as suas consequências. No campo da educação, a formação integral de um aluno deu lugar a um foco no ensino técnico, que, apesar de preparar a pessoa para o mercado de trabalho mais cedo, não a imbuía do pensamento crítico e da visão generalista tão necessária nos dias de hoje, para interpretar o mundo de forma mais completa. <strong></strong></p> <p>Vinte anos de ditadura também retardaram o processo de amadurecimento cívico da população em geral, que continuou (e de certa forma contínua) a crer no Estado paternalista como o início e o fim de todos os seus problemas. Economicamente foi criado um ciclo de dependência a projectos de país que apostaram na construção de infra-estruturas gigantescas onde famigeradas empreiteiras como a Odebrecht enriqueceram com contractos milionários e ultrafaturados, o que criou o ciclo vicioso de apoios e lobbies para grupos políticos pós ditadura. </p> <p>Em suma, as grandes corporações, que hoje em dia concentram grande poder e influência política e económica, nos meios de comunicação, no sector bancário, nas indústrias de base, passaram a ter lugar cativo à mesa na criação de um Brasil movido por interesses privados, com autoridades públicas a chancelar essa política fisiológica da qual se tanto fala hoje em dia. O caixa dois começou na ditadura, e com esperança, acaba numa democracia mais amadurecida.</p><p class="mag-quote-center">Vinte anos de ditadura retardaram o processo de amadurecimento cívico da população em geral.</p> <p>Vale lembrar que este é um sistema que foi utilizado por todos os actores políticos, da esquerda à direita, que se beneficiaram disto até o seu desmascaramento por operações da Polícia Federal como a Lava Jato. </p><p>Além da ditadura cercear obviamente as liberdades dos indivíduos, ela acabou por enraizar no dia a dia da administração pública a preservação dos privilégios para os que estão no alto escalão, e a promoção do modelo hierarquizado de poder, onde as decisões sempre vem de cima para baixo. Isso não facilitou o crescimento e amadurecimento político da população para participar em uma democracia.</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: A Europa está sendo enganada. Os comentaristas políticos e a maioria da esquerda não conhecem a realidade brasileira, e se a conhecem, fazem questão de mostrar uma outra óptica distorcida da realidade e da pessoa do Jair Bolsonaro, certamente porque o candidato é um militar e tem suas posições de dizer a verdade sempre e abolir a velha máxima do “politicamente correcto”, o que afecta profundamente aqueles que estão acostumados a viver da mentira.</p> <p>Eu vivi toda minha infância e juventude no período da ocupação militar que muitos erroneamente e propositalmente de “ditadura militar”. Jamais vivi, ou conheci alguém que tenha sido torturado ou molestado pelo estado nesse período. O que eu presenciei, e isso digo com veemência que razão me concede, foi exactamente o contrário: foi o período de maior e mais consistente crescimento, desenvolvimento económico industrial e cultural. </p><p>Havia segurança, educação, respeito e valores como base de sustentação da sociedade. Foram os melhores anos que já vivi. Eu era hippie e tinha plena liberdade para isso; só foi péssimo para bandidos e terroristas.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;Os comentaristas políticos não conhecem a realidade brasileira, e se a conhecem, fazem questão de mostrar uma óptica distorcida da realidade.</p> <p>O Jair Bolsonaro tem um projecto de Brasil como nação soberana, que valoriza suas riquezas, a sua gente, a família, a cultura, o seu presente e futuro. Conheça mais esse homem para fazer seu justo juízo de valor. Bolsonaro não é um perigo para o Brasil nem para a América Latina nem para o mundo. Só que quem não vive no Brasil, ou é um esquerdista abominável, acredita, pensa e especula esse tipo de comentário.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Como se sente em relação a Lula e ao PT? E em relação ao Haddad? São tão maus como o Bolsonaro, como afirmam muitas pessoas?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: O Lula e o PT fizeram tudo o de bom e tudo o de mau para o país, no sentido de reduzir a pobreza e dinamizar a economia, aumentar a capilaridade do ensino público universitário, mas também ao quererem monopolizar o poder e a discussão, tentar controlar a imprensa, e caírem fundo na adesão ao sistema de governança corrupto que eles mesmos diziam ser contra. <strong></strong></p> <p>Para mim, isso resultou numa imensa desilusão da população com a política, e nos levou a um retrocesso onde a esquerda carregará um estigma e uma maldição pelos próximos quinze ou vinte anos. Culpo o PT e a sua cúpula por macularem o ideário humanitário, desenvolvimentista e reformista que a esquerda mundial, em particular a esquerda europeia, tem, de humanizar o capitalismo e promover o progresso para todos e não para poucos.</p><p class="mag-quote-center">O Lula e o PT fizeram tudo o de bom e tudo o de mau para o país.</p> <p>A classe trabalhadora perdeu a confiança neste ideário por causa do PT. Mas pessoas são pessoas, e o fato da pessoa estar errada, não significa que as suas ideias e teses estejam erradas. Todos os que se consideram de esquerda em geral, e o PT principalmente, devem passar por um processo de autocrítica e de renovação para deixar de ver questões menores (apesar de importantes). </p><p>Estas devem incluir o direito de minorias, para voltar a abordar grandes questões, a maior desigualdade e concentração de renda a nível nacional e global, como reactivar a economia com padrões sustentáveis e inclusivos, como preparar a classe trabalhadora e média para um futuro com menos empregos na área primária e secundária, como lidar com o aquecimento global e promover energia sustentável, e acima de tudo, como gerir um Estado extremamente ineficiente com os impostos que cobra e os recursos que usa.</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: O Lula, em quem eu acreditei durante mais de mais de 30 anos, traiu o Brasil, a democracia e os que depositaram a sua confiança nele. Tornou-se na maior e mais absoluta decepção para mim e para o Brasil. É um bandido, ladrão, destruidor dos valores morais e éticos da mais alta gravidade. Só espero que ele fique na cadeia por todo o resto de sua existência. O Haddad é uma síntese daquilo que o Lula foi e será, portanto é igual ao Lula. </p> <p>Porque você acha que o Bolsonaro é mau? Você já pesquisou em fontes confiáveis sobre a vida de Bolsonaro. Ou tem uma ideia preconceituosa informada por alguém que faz questão de seguir o sistema?</p><p class="mag-quote-center">O Lula, em quem eu acreditei durante mais de 30 anos, traiu o Brasil, a democracia e os que depositaram a sua confiança nele.</p><p>Bolsonaro não é mau, não é misógino, não é racista, não é homofóbico e outros tantos absurdos que os meios de comunicação brasileiros, alguns jornais e comentaristas convenientemente apresentam. Eu convido todos que assim o classificam, a pesquisar mais profundamente em fontes confiáveis para emitir qualquer conclusão.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: A insegurança é um dos problemas mais sérios no Brasil. Sente-se seguro quando anda na rua?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: Quando vivia no Rio de Janeiro, sentia-me seguro como um refém se sente seguro nas mãos de um sequestrador. Foram precisos alguns anos de vida na Europa e na Rússia para me libertar da Síndrome de Estocolmo que tinha, de olhar para os lados, de manter o meu telemóvel dentro da bolsa no transporte público, de estar pronto a renunciar a qualquer posse material para manter a minha vida. Compreendo os medos e revoltas dos meus compatriotas e sofro com eles ao ouvir o rádio com a litania da violência diária todos os dias.<strong></strong></p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Não, não me sinto seguro em lugar nenhum no Brasil, e é por isso que apoio o plano de segurança de governo Bolsonaro.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Crê que o Bolsonaro irá ganhar? Se sim, irá apoiá-lo se ultrapassar os limites, e ameaçar a existência da democracia no Brasil?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: Creio que irá ganhar, pois a narrativa o favorece. Cobrarei o que ele promete desde o primeiro dia do seu governo, pois ele afirma ser o diferente, quando sei que ele não é. Opor-me-ei a qualquer desmando ou ameaça à Constituição que ele afirma respeitar, e protestarei quando qualquer direito básico for posto em questão por acções suas ou dos seus aliados. Mas aplaudirei qualquer medida que trouxer maior harmonia, prosperidade para todos, e garantia do direito à oposição. Qualquer outra coisa será o regresso a um passado funéreo.</p><p class="mag-quote-center">Cobrarei o que ele promete desde o primeiro dia do seu governo, pois ele afirma ser o diferente, quando sei que ele não é.&nbsp;</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Sim, irá ganhar. Apoiarei sim, e se não corresponder com o que esperamos, estarei fazendo meu papel de cidadão tirando-o do poder. Acredito firmemente que ele não é, e não será uma ameaça para a democracia, para a sociedade e para o mundo.</p><p class="mag-quote-center">Acredito firmemente que ele não é, e não será uma ameaça para a democracia, para a sociedade e para o mundo.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Se pudesse descrever numa palavra como se sente sobre a possibilidade do Bolsonaro de se tornar presidente, qual seria essa palavra? E em relação a Haddad?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva: </strong>Para Bolsonaro, espanto. Para o Haddad, resignação.<strong></strong></p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva: </strong>Em relação a Bolsonaro eu me sinto totalmente seguro, confiável e ansioso para viver sobre um governo que irá fazer as necessárias mudanças em meu país. Em relação a Haddad eu e milhares de Brasileiros rejeitamos totalmente essa possibilidade. </p><p>Não vejo nenhuma possibilidade de isso acontecer, mas se acontecer, temo que as instituições correram grave riscos; a democracia será seriamente abalada e com certeza haverá a possibilidade do caos ser instalado com serias consequências. Isso é um sentimento geral de muitos brasileiros que não desejam esse mal para o Brasil.</p><p class="mag-quote-center">Em relação a Bolsonaro eu me sinto totalmente seguro, confiável e ansioso para viver sobre um governo que irá fazer as necessárias mudanças em meu país.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Como descreveria o seu papel no processo eleitoral e político de promoção do seu candidato e das suas ideias?&nbsp; Concorda com as tácticas utilizadas por ambos os lados? </p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: Tenho me esforçado por tentar compreender o ponto de vista de todos e por procurar um discurso que se vale pela verdade, pela razoabilidade, pela civilidade, e pelos fatos. O ataque pessoal a um ou a outro já significa uma derrota de um argumento para mim. </p><p>O debate político hoje em dia não discute ideias, não discute soluções realistas ou balizadas, não discute a possibilidade do consenso; só alimenta o conflito e a propaganda de ideias falsas, pouco estudadas, ou completamente irresponsáveis. Nisso não tenho como concordar com nenhum dos lados. Estamos tribalizados e empobrecidos. Não sabemos mais agir como cidadãos. E políticos no sentido real da palavra.</p><p class="mag-quote-center">O debate político hoje em dia não discute ideias, não discute soluções realistas. Só alimenta o conflito e a propaganda de ideias falsas.&nbsp;</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Concordo com as tácticas e ideias do Bolsonaro e do seu vice Mourão. Discordo totalmente das tácticas maquiavélicas do candidato Haddad.</p> <p><strong>Manuel Serrano: </strong>Ainda tem razões para acreditar na democracia como modo de organização política do Brasil?&nbsp; O que pensa da independência dos três poderes existentes no país? O que deve mudar para que o Brasil entre nos eixos? Existem soluções políticas, ou a política por si só já não é a melhor forma de solucionar os problemas do país?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva: </strong>Creio que a democracia é o bem maior que se deve preservar no Brasil. E que uma reforma política deve ser feita para dar maiores poderes ao cidadão que vota, e não concentrar mais poder nas mãos de poucos. Por isso acho que o Brasil deve adoptar o modelo parlamentarista português ou britânico, para que possamos por mais pressão no parlamentar e fazer com que o governo funcione à base de princípios éticos e políticos, e não do fisiologismo. E que o parlamentar se profissionalize, com um salário mais condizente à realidade do pais.</p><p class="mag-quote-center">Creio que a democracia é o bem maior que se deve preservar no Brasil, e que uma reforma política deve ser feita para dar maiores poderes aos cidadãos.</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Sim, creio na democracia e nos bons e honestos políticos que se servem dela para fazer um país mais justo e soberano. Infelizmente no Brasil terá de haver um longo período para consolidação dos instrumentos que precisam se alinharem entre os poderes. </p><p>Jair Bolsonaro e a direita, há de ser essa a alavanca para elevar um novo projecto de crescimento e revigoração das instituições brasileiras. Eu amo o Brasil, e não vou abandonar o Brasil, morrerei se for preciso pela minha pátria, para ter um país mais justo para meus filhos e para as futuras gerações.</p><p class="mag-quote-center">Eu amo o Brasil, e não vou abandonar o Brasil, morrerei se for preciso pela minha pátria, para ter um país mais justo para meus filhos e para as futuras gerações.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Se todo o poder emana do povo, por é que se verifica essa crise de representatividade no processo eleitoral? Por que não se candidatam pessoas como você a cargos públicos? Pensa tornar-se mais activo politicamente de agora em diante?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva: </strong>penso em me tornar muito mais activo, em até a me envolver numa candidatura política. Pois se não estamos sendo representados, quem nos representará?</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva: </strong>O Brasil vai mudar, eu tenho certeza disso, eu acredito e quero crer que um dia meus filhos que estão fora do Brasil, haverão de retornar e se orgulhar dessa terra e dar o devido valor que perderam.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis-ii">Um país, dois Brasis (II)</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/liv-sovik/brasil-e-o-fascismo">Brasil e o fascismo</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pablo-ortellado-marcio-moreto-ribeiro/polariza-o-e-desinforma-o-online-no-brasil">Polarização e desinformação online no Brasil </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/o-brasil-contra-o-seu-futuro">O Brasil contra o seu futuro</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Democracy and government Ideas International politics Manuel Nunes Ramires Serrano Paulo Calixto da Silva Leonardo Lopes da Silva Fri, 26 Oct 2018 15:23:36 +0000 Leonardo Lopes da Silva, Paulo Calixto da Silva and Manuel Nunes Ramires Serrano 120301 at https://www.opendemocracy.net Um país, dois Brasis https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Num momento decisivo para o futuro do Brasil, falámos com o um pai e um filho sobre o país do futuro e sobre a sobrevivência da democracia na região.&nbsp;<em>Entrevista</em> (<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis-ii"><strong>Parte II</strong></a>)</p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/9103560328_9a9c367e3b_o.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/9103560328_9a9c367e3b_o.jpg" alt="" title="" width="460" height="291" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Sebástian Freire/Flickr. Alguns direitos reservados</span></span></span></p><p>“Somos todos estranhos uns em relação aos outros. Podemos usar as mesmas palavras, mas não falamos a mesma língua.” </p> <p>― José Eduardo Agualusa</p> <p>Às vezes o melhor é não escrever. Às vezes o melhor é ouvir. Este é um desses momentos. A democracia garante que, independentemente do quão fino se corte, sempre existirão dois (<em>muitos</em>) lados. E neste caso, respeitar a democracia supõe rejeitar a possibilidade de que cinquenta milhões de pessoas sejam fascistas, apesar das mesmas terem votado num candidato que parece fascista, e que fala como um fascista. </p><p>Quero acreditar que as milhões de pessoas que vivem no Rio de Janeiro, em São Paulo, em Fortaleza e no Recife votaram em Jair Bolsonaro porque estão desesperadas. E que apenas algumas votaram no candidato do PSL porque ele prometeu acabar com os criminosos e traficantes, acabar com os activismos e devolver o Brasil a um passado sombrio. Pessoalmente, não tenho dúvidas sobre quem Bolsonaro é: um populista que despreza os direitos humanos e a liberdade. Um apologista da tortura que foi crescendo em popularidade com o caos gerado pela corrupção, pela insegurança e pela instabilidade económica. </p><p>Apesar de tudo isto, Bolsonaro obteve 46% dos votos na primeira volta das eleições presidenciais brasileiras. Não me compete, portanto, voltar a escrever; chegou a hora de ouvir.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">A democracia garante que, independentemente do quão fino se corte, sempre existirão dois (muitos) lados.&nbsp;</p> <p><strong>Manuel Serrano: </strong>O Brasil já foi descrito como o país do futuro. O que aconteceu?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: O Brasil vive uma crise de identidade. E o Brasil que conheço está passando por uma crise institucional que surgiu a partir de uma crise económica, que por sua vez mostrou a forma errada como as administrações desde Sarney até o Temer tem gerido as finanças públicas, algumas políticas económicas e as prioridades sociais. </p><p>Nunca se acordou numa visão de estado e país que fosse protegida a todo custo, independentemente da posição política deste ou daquele partido político no poder. E a manutenção de um modelo patrimonialista e clientelista de governo para a realização de projectos de ambos PSDB e PT – sempre com o PMDB ligado parasitariamente a qualquer governo em qualquer circunstância – acabou por manchar permanentemente o processo político, com o inchaço de poder do Executivo, o atolamento do Legislativo em crises, e o activismo muitas vezes arriscado do Judiciário.</p> <p>O pior de tudo isso é o isolamento e a miopia da classe política, afastada dos centros urbanos e do contacto com os cidadãos, numa cidade no meio do nada – Brasília -&nbsp; onde todo o tipo de negociata pode ocorrer na calada da noite, com impunidade, sem a necessária pressão da população em cima dos seus representantes. </p><p>Criámos governantes que querem governar sem o povo, legisladores que criam leis que beneficiam interesses de grupos escusos e se beneficiam a si próprios, e juízes que julgam com uma formalidade e uma frieza técnica que os afastam da execução da justiça. Em suma, vivemos num país de castas políticas, e agora estas castas estão sendo postas à prova, atendendo a uma narrativa dominante do “nenhum deles presta”.</p><p class="mag-quote-center">Criámos governantes que querem governar sem o povo, legisladores que criam leis que beneficiam interesses de grupos escusos e se beneficiam a si próprios.</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Tenho 63 anos, nos quais fui e sou testemunho das muitas fases que o Brasil passou ao longo de sua história recente, até o momento actual. O “Brasil, país do Futuro”, teve esse memorável título, pelo qual fora rotulado por muitos anos, principalmente pela excelente visão e obra do escritor judeu-austríaco Stefan Zweig na metade do século XX, onde descreve nosso país com suas riquezas naturais, culturais, orgânicas, potencialidades, a beleza e características seu povo, para ser grande perante o mundo. </p> <p>Infelizmente o Brasil, apesar de toda sua pujança, descrita, conhecida e cobiçadas por muitos, tem desperdiçado esses valores, jogando no lixo da História um património valiosíssimo que será muito tarde se não tomarmos urgente medidas (talvez extremas), más necessárias para recuperar o mínimo que ainda resta de um país ou nação soberana. “O que deu errado? Ou o que tem dado errado?” </p><p>Eu diria: quase tudo que deveria ser o “certo” dentro de parâmetro de valores que deveriam ter sido aprendidos, criados e preservados. Isso compreendendo na cultura de parte de um povo que não foi preparado para herdar esse país como o Brasil. Aí está à base de tudo: o brasileiro não aprendeu a conhecer, amar e valorizar a sua pátria, deixando de cultivar a sua grandeza, dando lugar aos desmandos e acções de lideranças corruptas e políticas de governos sectários, ideologias casuísticas e modelos danosos.</p><p class="mag-quote-center">O brasileiro não aprendeu a conhecer, amar e valorizar a sua pátria, deixando de cultivar a sua grandeza.&nbsp;</p> <p>Exemplo disso mesmo são os governos pós-ocupação militar de 1985 até os dias de hoje, tendo seu ponto máximo no governo de Fernando Henrique Cardoso, o mais maléfico e destrutivo de todos, continuando com Lula a Temer, todos eles dentro de projecto ideológico e fisiológico de uma esquerda corrupta e destruidora de valores fundamentais do ser humano. Chegámos a um momento de mudança, e essa mudança precisa de ser radical.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Devemos culpar os políticos por esta situação? Confia neles?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva:</strong> Os políticos têm a sua parcela de culpa pela situação. Já seja o PT, que deu ao país uma narrativa de esperança, desenvolvimento e mobilidade que não existe mais, pela sua própria incompetência, inabilidade de analisar a conjuntura na qual o país se encontrava, e pela sua própria sede de querer se entronizar no poder a qualquer custo. </p><p>Seja pelo PSDB, que se enveredou numa trilha de total sabotagem da institucionalidade ao buscar a derrubada de Dilma com o PMDB e que quis impor ao país o aprofundamento de uma receita neoliberal reciclada da era Fernando Henrique Cardoso. Seja todos os partidos maiores e menores, imersos numa cultura de fisiologismo e da defesa dos interesses próprios. </p> <p>Mas a política não se deve perder, deve se reajustar, deve morfar de forma que haja mais participação da população, que se vê como vítima e como ser passivo num processo onde ela perde a sua segurança, vê o seu custo de vida aumentar, os impostos aumentarem, e o seu salário, a sua saúde, a sua educação piorar. </p><p>Os cidadãos que agora acordam com um interesse em política devem assumir a responsabilidade pela criação de uma sociedade que conhece as suas leis e os seus legisladores, reivindica os seus direitos, dialoga pacificamente com os seus opositores, e acima de tudo, preza por valores éticos e morais que valorizem e não demonizem maiorias e minorias. Uma sociedade que fala menos sobre moralidade e ponha em práticas de diminuir a corrupção no seu próprio dia a dia, desde o pagar dos impostos até o respeito às leis do trânsito.</p><p class="mag-quote-center">Vivemos num país de castas políticas, e agora estas castas estão sendo postas à prova, atendendo a uma narrativa dominante do nenhum deles presta.</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Em parte sim, mas também toda uma estrutura de um sistema caótico de impunidade e selectividade entranhado no cerne de uma justiça corrupta e leniente. De uma população carente de uma cultura de valores, direitos, deveres intrinsecamente fundamentados numa formação matricial de família e na educação.</p> <p><strong>Manuel Serrano</strong>: Posso perguntar em quem você votou? Você é de esquerda? É conservador? Petista? Bolsonarista? Votaria noutra pessoa se tivesse a oportunidade?</p> <p><strong>Leonardo Lopes da Silva</strong>: estou impossibilitado de votar por problemas burocráticos, mas teria votado no Ciro Gomes no primeiro turno, e votaria no Haddad no segundo, com todas as ressalvas possíveis e imagináveis. <strong></strong></p> <p>Sou alguém que estava na extrema-esquerda na juventude, tendo militado num dos minúsculos partidos trotskistas que existem no Brasil, e que agora se alinha com os valores de uma esquerda reformista, que não deseja a revolução, mas a preservação da democracia, dos aspectos positivos do liberalismo, de uma visão onde o individuo, na busca pela afirmação das suas liberdades, não pode se esquecer da sociedade na qual está inserido, e vice-versa. </p><p class="mag-quote-center">A política não se deve perder, deve morfar de forma que haja mais participação da população, que se vê como vítima e como ser passivo.&nbsp;</p><p>Um mundo onde os poucos que detém quase tudo trabalham com os muitos que quase nada tem para que haja pelo menos desigualdades menores, disparidades menores., transformando o capitalismo predatório numa força sustentável, ética, humanitária, libertadora.</p> <p>Como alguém deste lado do espectro, repudio todo e qualquer totalitarismo, toda e qualquer ditadura, e repudio a mim mesmo por ter abraçado uma causa totalitária, apesar de nunca ter causado mal a ninguém ou brigado com ninguém na defesa da mesma. Desejo buscar um diálogo inclusivo e não sectário na defesa de um número cada vez maior de pessoas que estão sendo excluídas das benesses de uma globalização que beneficia a poucos, governos e blocos económicos que não contemplam a classe trabalhadora e media, e a exploração sem limites dos recursos naturais do planeta a causar catástrofes cada vez maiores.</p><p class="mag-quote-center">Repudio todo e qualquer totalitarismo, toda e qualquer ditadura, e repudio a mim mesmo por ter abraçado uma causa totalitária.</p> <p><strong>Paulo Calixto da Silva</strong>: Sim, votei no primeiro turno e votarei no segundo turno no candidato à Presidência do Brasil Jair Bolsonaro porque ele representa, não só para mim, más também para aproximadamente mais de 80 milhões de brasileiros, a única e última esperança de mudar e barrar o rumo obscuro que está a conduzir o Brasil para uma esquerda totalitária e extremista do abominável comunismo. </p><p>Jair Bolsonaro representa o desejo de mudança de uma gigantesca massa de brasileiros que com trabalho e dedicação sustentam a economia desse país e são as últimas reservas dos valores familiares, religiosos e patriotas que amam o Brasil.</p> <p>Sou sim conservador dos valores pátrios, culturais, históricos, humanos e familiares. Não sou de esquerda, más fui um fervoroso defensor e sempre votei em todas as candidaturas de Fernando Henrique Cardoso, Lula e até Dilma Rousseff, mas felizmente tive a oportunidade de enxergar a razão, e mudei completamente minha visão da política e dos políticos.&nbsp; </p><p>Ao ficar a conhecer a esquerda, o comunismo e tudo que representam de mal para o Brasil, para a sociedade e para o mundo, não tenho a menor dúvida que sou de direita. Não sou ligado a nenhum partido, nem pretendo me filiar a nenhum: o meu partido é o Brasil.</p><p>Continua <strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis-ii" target="_self">neste link</a></strong>.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/leonardo-lopes-da-silva-manuel-nunes-ramires-serrano/um-pa-s-dois-brasis-ii">Um país, dois Brasis (II)</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pablo-ortellado-marcio-moreto-ribeiro/polariza-o-e-desinforma-o-online-no-brasil">Polarização e desinformação online no Brasil </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ana-cristina-suzina/o-brasil-sequestrado-pela-p-s-verdade">O Brasil, sequestrado pela pós-verdade</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/o-brasil-contra-o-seu-futuro">O Brasil contra o seu futuro</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Democracy and government Ideas International politics Manuel Nunes Ramires Serrano Paulo Calixto da Silva Leonardo Lopes da Silva Fri, 26 Oct 2018 14:01:16 +0000 Leonardo Lopes da Silva, Paulo Calixto da Silva and Manuel Nunes Ramires Serrano 120299 at https://www.opendemocracy.net Brasil, el día después https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-el-d-despu-s <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Los amigos brasileños van a necesitarnos, y mucho, en los próximos años. Nosotros, y lo que queda de la sociedad civil global, debemos estar preparados para proporcionar refugio a los que sean atacados. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-day-after">English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-o-dia-depois">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/IMG-8335.JPG" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/IMG-8335.JPG" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Grafiti pintado en una pared de la universidad pública en Cahoeira, estado de Bahía, fotografiado en septiembre 2018. Imagen: Francesc Badia. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>Tenemos que prepararnos para el día después. </p><p>Brasil está sufriendo una ola de violencia verbal y simbólica insoportable y los discursos incendiarios del odio ya están dejando las primeras víctimas. La victoria de Bolsonaro, que parece inapelable, podría desatar un huracán, y obliga a prepararse para una doble acción. </p> <p>Lo primero será protegerse y prevenir que los ataques verbales no se conviertan en acciones violentas al amparo de la euforia ganadora, que sitúa a los perdedores no como rivales ideológicos o políticos sino como enemigos a eliminar. Si esa protección no es posible, tenemos que estar preparados para proporcionar refugio a los perseguidos.</p> <p class="mag-quote-center">Lo primero será protegerse y prevenir que los ataques verbales no se conviertan en acciones violentas al amparo de la euforia ganadora.</p><p>Lo segundo será <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n/de-la-innovaci-n-pol-tica-la-resiliencia-democr-tica-">repensar las narrativas y estrategias</a> de las fuerzas progresistas y cómo armar un plan de contingencia para minimizar los daños y luego recomponer el espacio político, pensar críticamente qué es lo que tanto ha fallado, y prepararse para plantar cara y dar la batalla, con opciones de ganarla en un urgente próximo futuro.</p> <h3><strong>Un momento peligroso</strong></h3> <p>Pero la protección ahora será la prioridad. Protegerse ante el peligro de que las declaraciones ultra-agresivas –que alguno podría tener la tentación de disculpar a tenor del fragor de la batalla electoral-, puedan servir de amparo a elementos exaltados para atacar todo aquello que ha sido demonizado por el discurso bolsonarista.</p><p>“P<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Ix_KoMNGrtU">ondremos punto final a todos los activismos</a>”, gritaba hace muy poco. Con esto amenaza a las comunidades LGTB, las afrodescendientes, las indígenas, las feministas, las medioambientalistas…&nbsp; a todo aquello que les resulta odioso y huele a zurdo, a “petista”, a tolerante o a diverso. Los líderes sociales, los <em>front-liners,</em> son ahora los más vulnerables.</p> <p>Tampoco las soflamas virulentas que vemos en las redes sociales son lo inocuas que parecerían, dada su condición “virtual”. Sabemos que, entre el universo online y el offline, hay una distancia, pero que en un ambiente de exaltación e impunidad, esa distancia se acorta peligrosamente.</p> <p>Hace tiempo que se viene advirtiendo que la sobre-exposición del ámbito personal –identitario y social, pero también político- de los ciudadanos libres en sus cuentas de Facebook, Twitter o Instagram es una arma de doble filo. </p><p>No solo por la venta de esos datos con fines políticos espurios (véase el escándalo de Cambridge Analytica como punta de un iceberg enorme) sino acaso por su uso para detectar, identificar y eventualmente perseguir a elementos indeseados por un régimen autoritario.</p><p class="mag-quote-center">En la era de las redes sociales, Ana Frank no hubiera sobrevivido ni dos días.</p> <p>Las redes sociales ayudan ciertamente a compartir emociones, aficiones y juegos, a impulsar causas solidarias, o a sentirse parte de una comunidad, compartir ideas y movilizarse políticamente. </p><p>Pero con toda esa información en manos de un régimen autoritario, cuyo objetivo sea la represión o, directamente, la opresión, nadie se escapa. Es ya un tópico decir que, en la era de las redes sociales, Ana Frank no hubiera sobrevivido ni dos días.</p> <h3><strong>Irresponsabilidad de la derecha</strong></h3> <p>El ascenso fulgurante de una figura tan excéntrica como Bolsonaro era impensable hasta hace muy poco. Desde la derrota del candidato del centro y la derecha a la presidencia, Aécio Neves, por un margen estrechísimo en 2014, se produjo una reacción furibunda en las bancadas conservadoras. Éstas usaron su mayoría en ambas cámaras, junto a las altas esferas del poder económico y financiero y a sus amigos en el poder judicial, para lanzar un ataque demoledor a los vencedores.</p><p class="mag-quote-center">Erigiendo al PT en el culpable de todos los males pusieron en peligro la democracia misma hasta tal punto que han acabado aupando a un fascista al poder. ¡Cuánta irresponsabilidad!</p> <p>Los medios de comunicación, concentrados en muy pocas manos, y con el poderoso conglomerado de O’Globo al frente, asumieron una única consigna: había que acabar con el PT cuanto antes, al coste que fuere. Lo que quizás nadie calculó fue que, erigiendo al PT en el culpable de todos los males y atacando a Roussef hasta golpearla fuera de la presidencia, ponían en peligro la democracia misma hasta tal punto que, en vez de colocar a su candidato de centro derecha, Geraldo Alckmin, han acabado aupando a un fascista al poder. ¡Cuánta irresponsabilidad!</p> <p>Pero el mal ya está hecho y la pregunta urgente ahora es: ¿hasta dónde alcanzará a reprimir y perseguir el régimen Bolsonaro? Mucho dependerá de la administración de la victoria que haga la derecha brasileña, incluidos los pentecostalistas, y de la capacidad que Bolsonaro tenga de moderar su demostrada afición a inflamar el debate con soflamas rayanas con el fascismo.</p> <p>Una vez se vea investido por el poder presidencial, y pasada la euforia del primer momento, el peso de esa alta responsabilidad podría hacer aflorar sus instintos más bajos, pero también sus evidentes debilidades y su inexperiencia como gobernante, y obligarlo a moderar su discurso. La necesidad que tendrá de encontrar apoyos en la cámara de representantes, (su partido, el PSL, cuenta con sólo 52 de un total de 513 diputados) será clave.</p> <p>En principio, Bolsonaro contaría con una heterogénea mayoría de unos 300 diputados pertenecientes a una docena de partidos de derecha y centro derecha, pero eso le obligará a continuos equilibrios. Los planes de privatización masiva, por ejemplo, podrían encontrar resistencia, sin hablar de las reformas constitucionales que propone, que necesitarían dos tercios de la cámara, algo muy improbable.</p><p class="mag-quote-center">Esperarán la llegada de resultados económicos, que no deberían tardar si Bolsonaro quiere que los mercados, en su oportunismo sin matices y su típica impaciencia, le mantengan su apoyo en el tiempo.</p> <p>También los soportes que tiene por parte del poder financiero, la mayoría de las grandes familias, los grandes medios de comunicación y los militares podrían exigirle que conserve las formas y que preserve, ni que sea en apariencia, la funcionalidad de las instituciones democráticas.</p> <p>Esperarán la llegada de resultados económicos, que no deberían tardar si quiere que los mercados, en su oportunismo sin matices y su típica impaciencia, le mantengan su apoyo en el tiempo. Pero ni Jair Bolsonaro ni Paulo Guedes (su <em>Chicago Boy</em> para el ministerio de economía) tienen una bala de plata para relanzar la economía.</p> <p>Además, se sabe que los mercados odian los estallidos de violencia en las calles, aborrecen los crímenes políticos y huyen de la inestabilidad política como de la peste.</p> <h3><strong>Una gran fragilidad</strong></h3><p>Pero además, a la vista de la fragilidad institucional brasileña, todas las alarmas saltan. Ni Bolsonaro es Trump, ni Brasil los Estados Unidos. Donald Trump, con toda su prepotencia, excentricidad y desprecio por los demócratas, las mujeres, los negros, o los latinos inmigrantes, no puede hacer lo que le viene en gana: 242 años de orden constitucional lo contemplan. </p><p>Brasil, en cambio, solo tiene 30 años de constitucionalidad democrática, pactada tras la dictadura (1964-1985) que tanto admira Bolsonaro, aunque considere que fue demasiado blanda y no liquidó a los 30.000 activistas, lo que hubiera despejado el camino.</p><p class="mag-quote-center">Brasil tiene un sistema de pesos y contrapesos aún demasiado débil y un sistema político tan fragmentado, que lo hace ineficiente y propenso a componendas y corruptelas de todo el mundo, por todas partes.</p><p>Brasil tiene un sistema de pesos y contrapesos aún demasiado débil y un sistema político tan fragmentado, que lo hace ineficiente y propenso a componendas y corruptelas de todo el mundo, por todas partes (véase la transversalidad de la corrupción descubierta por la operación Lava Jato).</p><p>Pero a esta fragilidad institucional se añaden importantes disfuncionalidades sociales. Los avances en los derechos son muy recientes y la protección de las minorías sólo relativamente incipiente. La reducción de la pobreza es también demasiado superficial, como lo es la educación universal y las garantías de acceso a la enseñanza superior, a pesar de la instauración de cuotas.</p> <p>El bienestar de las nuevas clases medias es muy volátil, como lo ha demostrado la recesión última. Son unas clases medias criadas en el&nbsp;<em>shopping mall</em>, fuertemente endeudadas, que tienen miedo a recaer en la pobreza de la que tanto les costó salir.</p><p class="mag-quote-center">La amenaza Bolsonaro al Amazonas es una amenaza a todo el planeta.&nbsp;</p> <p>La protección del medioambiente es también muy débil, a pesar de los esfuerzos por establecer demarcaciones indígenas y reservas de la biosfera, que se han visto constantemente amenazadas y violadas. También en este sentido, la amenaza Bolsonaro al Amazonas es una amenaza a todo el planeta.&nbsp;</p> <h3><strong>Una sociedad violenta</strong></h3> <p>Además, detrás de todo esto, hay una sociedad muy violenta. Ésta debe ser nuestra gran preocupación ahora. A la violencia estructural sobre la que se construyó el Brasil, sobre un sistema de privilegios muy sólido y consolidado desde los tiempos de la colonia y el esclavismo, se le une una sociedad basada en la desigualdad y la explotación sin límites, el racismo, y una economía depredadora y neoextractivista, hambrienta por devorar hasta el último recurso.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">En un país tan violento y emocional como Brasil, es fácil pensar que la situación se vaya de las manos.</p><p>A esto se añade lo que podríamos llamar la banalización de la violencia que se incorpora como elemento en la vida cotidiana de millones de brasileños, y al que contribuye una policía militarizada hasta la exasperación y que goza de total impunidad. Las 63.880 muertes violentas computadas en 2017 dan cuenta de la brutalidad existente. Finalmente, el <a href="https://www.google.com/maps/d/viewer?mid=1hNIxsASpLAxFjsWPMqFZtm-cuigr3jj9&amp;shorturl=1&amp;ll=2.584367308993325%2C-34.58053399999994&amp;z=3">mapa de la violencia política en Brasil</a>&nbsp;revela casos alarmantes por todo el país.</p> <p>En un país tan violento y emocional como Brasil, es fácil pensar que la situación se vaya de las manos. Y si además, como pretende Bolsonaro, se libera la posesión de armas, la carnicería está servida. Si eso ocurre, nosotros, y lo que queda de la sociedad civil global, debemos estar preparados para proporcionar refugio a los que sean atacados.</p><p class="mag-quote-center">Los amigos brasileños van a necesitarnos, y mucho, en los próximos años. Queda un rayo de esperanza.&nbsp;<em>Coragem!</em>&nbsp;Aquí nos tenéis.</p> <p>“<em>A coragem é o que dá sentido à liberdade</em>” (El coraje es lo que da sentido a la libertad) reza un grafiti en las paredes de la universidad pública de Cachoeira, en el estado de Bahía, a orillas del río Paraguaçú. Cuando hace poco más de un mes fotografié esa pared pintada, no pensaba que ese lema iba a resonar con tanta fuerza en vísperas de estas dramáticas elecciones.</p> <p>Los amigos brasileños van a necesitarnos, y mucho, en los próximos años. Queda un rayo de esperanza.&nbsp;<em>Coragem!</em> Aquí nos tenéis.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/liv-sovik/brasil-y-el-fascismo">Brasil y el fascismo</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/henrique-furtado/el-efecto-bolsonaro">El &quot;Efecto Bolsonaro&quot;</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jorge-de-la-barre/r-o-de-tinieblas">Río de tinieblas: una guerra de narrativas excluyentes</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/breno-bringel/marielle-franco-y-el-futuro-de-brasil-esperanza-o-barbarie">Marielle Franco y el futuro de Brasil: esperanza o barbarie </a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Francesc Badia i Dalmases Fri, 26 Oct 2018 12:48:14 +0000 Francesc Badia i Dalmases 120293 at https://www.opendemocracy.net ¿Y ahora qué? De la innovación política a la resiliencia democrática en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n/de-la-innovaci-n-pol-tica-la-resiliencia-democr-tica- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p class="normal">Con la elección de Bolsonaro, y la consolidación del nuevo paradigma, la acción política necesita de nuevas estrategias y perspectivas que se enfoquen en la resiliencia democrática. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n/from-political-innovation-to-democratic-resilience-in">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p class="normal"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Brasília_protest_-_Brazil_15_March_2015_2.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Brasília_protest_-_Brazil_15_March_2015_2.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestación contra el gobierno y la corrupción en Brasilia, el 15 de Marzo de 2015. Imagen: José Cruz / Agencia Brasil, CC BY-2.0. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="normal">Se han prendido todas las alarmas en las democracias de la región. El triunfo de Bolsonaro en Brasil es la consolidación de una tendencia de posiciones políticas en ascenso que se sirven de la antipatía social por la política para instaurar alternativas autoritarias y muchas veces abiertamente anti-democráticas.</p><p class="normal"><span class="mag-quote-center">Ante el nuevo escenario, las fuerzas democráticas tienen que reorientar su campo de acción, estrategias y herramientas.</span></p> <p class="normal">Esta tendencia se consolida en los países del Atlántico Norte y va creciendo poco a poco en nuestros países, pero decididamente en gobiernos tanto de derecha como en Colombia con Duque, como de izquierda en Nicaragua con Ortega y en Venezuela con Maduro. Ya no es sólo apatía, no es cansancio con los dogmas ideológicos, ni la crisis de los partidos políticos. Es, en cambio, el posicionamiento del miedo y el odio como medio para la concentración del poder y la instrumentalización del electorado, y el uso de la fuerza para la eliminación de alternativas políticas. </p> <p class="normal">Ante este nuevo escenario, las fuerzas democráticas tienen que reorientar su campo de acción, estrategias y herramientas.</p> <p class="normal">Cuando hace tres años Larry Diamond nos alertaba sobre la <a href="https://www.journalofdemocracy.org/sites/default/files/Diamond-26-1_0.pdf">recesión democrática</a> que los países occidentales estaban experimentando, nosotros dijimos que estaba equivocado. Observábamos los mismos síntomas pero no compartíamos el diagnóstico. Frente a la creciente inestabilidad política, los bajísimos niveles de legitimidad de las instituciones representativas y las masivas protestas sociales, lo que veíamos era la emergencia de una constelación de movimientos democratizantes que chocaban con la política tradicional.</p><p class="mag-quote-center">En los países gobernados por la “marea rosa” progresista, el malestar se focalizó en el agotamiento de la política tradicional por permitir niveles de corrupción escandalosos y ser crecientemente intolerantes frente a la disidencia.</p> <p class="normal">Especialmente en los países gobernados por la “marea rosa” progresista, vimos que el malestar se focalizaba en el agotamiento de la política tradicional, particularmente en las crecientes contradicciones que estos gobiernos experimentaban al profundizar el extractivismo, por permitir niveles de corrupción escandalosos y ser crecientemente intolerantes frente a la disidencia.</p> <p class="normal">En <a href="https://www.asuntosdelsur.org/doc/transformaciones-de-la-participacion-politica-en-america-latina">encuestas y en grupos focales que realizamos a activistas</a> en ese momento, éstos, de hecho, afirmaban avances de la democracia, mayores derechos a grupos en situación de vulnerabilidad, una creciente participación de las mujeres en política y una mayor inclusión social. Sus demandas se concentraban en la “forma” de ejercer el poder por parte de la política tradicional. Criticamos, entonces, que las principales corrientes intelectuales no daban cuenta de un fenómeno político emergente al que nosotros denominamos como “<a href="http://www.recuperarlapolitica.org">innovación política</a>”.</p><p class="normal"><span class="mag-quote-center">Los pingüinos chilenos, los #yosoy132 mexicanos, las #niunamenos argentinas, el #vemprarua brasileño son esencialmente democráticos.</span></p> <p class="normal">Estos movimientos, emergentes en los últimos 10 años, y estrechamente vinculados al uso de&nbsp; tecnologías digitales, eran actores que proponían prácticas, principios y maneras de organización opuestos a la política representativa basada en partidos políticos.&nbsp;</p> <p class="normal">Los pingüinos chilenos, los #yosoy132 mexicanos, las #niunamenos argentinas, el #vemprarua brasileño son esencialmente democráticos, y (pese a sus respectivas particularidades) se caracterizaron por incluir a actores no tradicionales, defender prácticas abiertas, estructurarse horizontalmente y poseer esquemas de comunicación y acción distribuidas. </p> <p class="normal">Es más, vimos con mucho entusiasmo en esos años cómo algunos de esos movimientos crecían y se volvieron alternativas electorales, como es el caso de Revolución Democrática, Wikipolítica, o Muitas. Entendimos que esa era la dirección correcta y que, con la multiplicación de estas experiencias, lograríamos transformar cualitativamente las democracias de la región.</p><h3><strong>Nuevo paradigma: Black Mirror</strong></h3> <p class="normal">Lo cierto es que el escenario hoy es otro. El año 2016 marca un cambio de época en el cual se cristaliza&nbsp; triunfante la antipolítica y con ella se inmiscuye tímidamente el autoritarismo antidemocrático. </p><p class="normal">Es el año en que se elige a Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, es al año del Brexit, y más por nuestros pagos, es la derrota del plebiscito por la paz en Colombia, el golpe blando a Dilma Rousseff, y en el que Maduro decide disolver al Congreso electo y con ello abandonar el último vestigio de democracia que le quedaba a su régimen.</p> <p class="mag-quote-center">&nbsp;La tecnología digital, que creíamos la principal aliada de la innovación política, hoy es uno de&nbsp;los principales instrumentos de control, opresión y manipulación por parte de los poderosos hacia las mayorías.</p> <p class="normal">Dos años después, con la virtual elección de Bolsonaro como presidente del país más grande de la región, se consolida un paradigma político en el cual la política ha perdido prácticamente su capacidad de intermediación frente a los poderes de facto, en el que el autoritarismo anti-democrático ha perdido su timidez y en el que decidir participar en política se ha tornado un riesgo de vida. </p> <p class="normal">La tecnología digital, que creíamos la principal aliada de la innovación política -por su potencial para democratizar el&nbsp; debate, distribuir liderazgos, abrir gobiernos y transparentar procesos-, hoy se&nbsp; parece a uno de&nbsp; los&nbsp; episodios más cruentos de la serie <em>Black Mirror,</em> transformándose en uno de los principales instrumentos de control, opresión y manipulación por parte de los poderosos hacia las mayorías.&nbsp;</p> <p class="normal">Este nuevo escenario se manifiesta principalmente a través de tres mecanismos perversos: el uso de la violencia directa como táctica disuasiva al activismo, el fortalecimiento de un Estado vigilante y el control narrativo para la exclusión y el odio.</p> <p class="normal"><em>Violencia política</em></p> <p class="normal">La violencia es la voz con la que el autoritarismo apaga el debate democrático. Los ataques a defensores de derechos humanos, líderes sociales y la prensa libre, están en sus picos históricos. En 2017, al menos <a href="https://www.frontlinedefenders.org/sites/default/files/annual_report_digital.pdf">312 defensores de derechos humanos fueron asesinados</a> en la región.</p> <p class="mag-quote-center">Como en las peores épocas, la protesta social vuelve a ser un crimen.&nbsp;</p><p class="normal">La gran mayoría de los casos se concentró en 3 países: Colombia, México y Brasil. La prensa independiente, por otro lado, es constantemente asediada, por lo que, de acuerdo a <a href="https://www.frontlinedefenders.org/sites/default/files/annual_report_digital.pdf">Freedom House</a>, ésta se encuentra en su peor estado de los últimos 13 años. En el año pasado, 11 reporteros fueron asesinados en México, y a octubre de 2018, esa cifra ya se superó. Durante 2016,<a href="https://articulo19.org/wp-content/uploads/2018/03/INFORME-A19-2017_v04.pdf"> </a><a href="https://articulo19.org/wp-content/uploads/2018/03/INFORME-A19-2017_v04.pdf"><em>Artículo 19</em></a> registró 426 agresiones contra la prensa, 7% más que un año antes. Destaca el aumento de agresiones contra mujeres periodistas, que de 2015 a 2016 incrementó 15%, con 96 casos (14 de ellos explícitamente por ser mujeres).</p> <p class="normal">Como en las peores épocas, la protesta social vuelve a ser un crimen. Los gobiernos regulan el espacio público, declaran Estados de sitio para justificar la represión y persecución y anulan todo derecho a reunirse y expresar opiniones.</p> <p class="normal">En Venezuela, el Gobierno ha creado una <a href="https://www.nytimes.com/es/2017/11/20/la-ley-contra-el-odio-busca-acabar-con-los-vestigios-de-democracia-en-venezuela/"><em>Ley contra el Odio</em></a>, que posibilita la censura y persecución a medios de comunicación, periodistas y activistas debido a sus contenidos y publicaciones en internet.</p> <p class="normal">En México, se aprobó la Ley de Seguridad que permite el uso de fuerzas de seguridad para el rol de seguridad pública, lo cual elevó los niveles de alerta contra potenciales abusos, teniendo además en cuenta los últimos antecedentes con respecto a la desaparición de los estudiantes rurales de Ayotzinapa (Frontline Defenders, 2018).</p> <p class="normal">En <a href="https://elpais.com/internacional/2018/09/29/america/1538186460_718736.html">Nicaragua</a> se decretó la necesidad de tener un permiso para poder usar el espacio público, lo cual permitió que alrededor de 30 personas fueran arrestadas durante una marcha a principios de octubre.</p> <p class="normal"><em>Estado vigilante</em></p> <p class="normal">Los Estados de la región son cada vez más funcionales a los intereses de los poderes fácticos (empresas transnacionales, tráfico ilegal, medios de comunicación concentrados), centrándose menos en garantizar derechos, brindar políticas sociales, y más en vigilar y controlar.</p> <p class="mag-quote-center">La judicialización de la política&nbsp;opera en una sospechosa sintonía con los medios concentrados de comunicación y con las redes sociales para crear humor social contra ciertas tendencias políticas.</p><p class="normal">Argentina, por ejemplo, viene siendo sacudida por una profunda crisis económica y este año eliminó diversos ministerios (como salud, trabajo y ciencia y técnica), en su propuesta de profundizar el recorte al gasto público (que se prevé será mayor en el 2019). Sin embargo, pese al ajuste en sectores sociales claves, <a href="http://chequeado.com/el-explicador/fuerzas-armadas-que-cambios-propone-el-gobierno-y-como-evoluciono-el-gasto-en-defensa/">el gobierno nacional ha aumentado competencias a las Fuerzas Armadas</a> y su presupuesto, para permitir su intervención en seguridad interior.</p> <p class="normal">Similarmente, vemos como preocupante la tendencia a utilizar al Poder Judicial como disciplinador de voces políticas. Esta judicialización de la política, denominada <em>Lawfare</em> en inglés, opera en una sospechosa sintonía con los medios concentrados de comunicación y con las redes sociales para crear humor social contra ciertas tendencias políticas. Un caso emblemático es la encarcelación del líder político más popular de Brasil, Lula Da Silva, meses antes de las elecciones presidenciales.</p> <p class="normal">Si bien la inclinación de los gobiernos por acceder a la información de sus ciudadanos no es nueva, las posibilidades de hacerlo a escala masiva sí lo son. La tecnología de vigilancia es cada vez más barata y accesible, así como los medios por los cuales la propia ciudadanía se expone por falta de conciencia o conocimiento (Freedom House, 2017).</p> <p class="normal">El <a href="https://motherboard.vice.com/es/article/wngqmx/el-imperio-ilegal-de-hacking-team-en-america-latina-5886b78158d4ae45b7112d84">hackeo a la empresa italiana </a><a href="https://motherboard.vice.com/es/article/wngqmx/el-imperio-ilegal-de-hacking-team-en-america-latina-5886b78158d4ae45b7112d84"><em>HackingTeam</em></a> desveló la compra de su software de vigilancia (Galileo, Davinci y Remote Control System) por varios gobiernos de América Latina, incluyendo Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Panamá y México, además de otros con los que tuvieron negociaciones. Otro <a href="https://citizenlab.ca/2018/09/hide-and-seek-tracking-nso-groups-pegasus-spyware-to-operations-in-45-countries/">software de vigilancia </a>&nbsp;a dispositivos móviles, Pegasus - que fue desarrollado por la firma NSO group-, fue detectado en México y Brasil recientemente. Este software, además, permitió la suplantación y control de cuentas de medios de comunicación.</p><p class="mag-quote-center">La vigilancia no se debe solo a avances tecnológicos, sino también a legislaciones más permisivas.</p> <p class="normal">La vigilancia no se debe solo a avances tecnológicos, sino también a legislaciones más permisivas. Por ejemplo, en <a href="https://r3d.mx/wp-content/uploads/Informe-Gobiernoespia.pdf">México</a> se aprobó una ley que permite expandir las facultades legales de llevar a cabo medidas de vigilancia, instituyéndose por ejemplo, la obligación para las operadoras de servicios de telecomunicaciones de guardar metadatos de los usuarios por 24 meses, o la facultad de geolocalizar personas en tiempo real.</p> <p class="normal"><em>Narrativa de la exclusión y el odio</em></p> <p class="normal">Rodeada de apatía política por parte de la ciudadanía, de regresión de conquistas sociales, de crecimiento del desempleo y de una masiva migración de personas venezolanas, quienes por la situación que atraviesan se han convertido en chivo expiatorio de los Gobiernos de ultra-derecha, la región se ha vuelto un caldo de cultivo para expresiones políticas que quieran explotar esas frustraciones. Lo hacen con mensajes de odio, exclusión y la recuperación de valores que se consideran superiores como la patria, la religión y la familia. Aquí la tecnología juega un rol importante, esencialmente con el <a href="https://ourdataourselves.tacticaltech.org/posts/influence-industry/">uso de la industria de datos</a>.</p> <p class="normal">De acuerdo con <a href="https://ourdataourselves.tacticaltech.org/posts/methods-and-practices/">Tactical Tech</a>, se han detectado alrededor de 40 métodos por los que organizaciones políticas y gobiernos pueden llegar a usar las tecnologías digitales para generar distorsiones en la opinión pública. Estos métodos incluyen la micro segmentación de perfiles a través de datos de Facebook y otros servicios de redes sociales, las noticias falsas, las granjas de trolls y bots, el uso masivo de grupos de Whatsapp, entre varios otros.</p><p class="mag-quote-center">Existe suficiente evidencia que demuestra el uso de mecanismos de distrorsión de la opinión pública por organizaciones de extrema derecha, en las elecciones de EE.UU., el Brexit, el plebiscito por la paz en Colombia y las últimas elecciones en Brasil.</p> <p class="normal">El problema de estos métodos no sólo es una discusión ética, en tanto suponen la vulneración del derecho a la privacidad y la manipulación, sino su uso instrumental para promover el odio y la violencia hacia el otro.</p> <p class="normal">Existe suficiente evidencia que demuestra el uso de estos mecanismos por organizaciones de extrema derecha, xenófobas y anti-derechos en las elecciones de Estados Unidos, el Brexit, el plebiscito por la paz en Colombia y las últimas elecciones en Brasil.</p> <p class="normal">El candidato Jair Bolsonaro, por ejemplo, realizó la mayoría de su campaña a través de grupos de Whatsapp en los que plantó una gran cantidad de información falsa con respecto a sus contrincantes. En esa línea, las organizaciones políticas están canalizando violencia verbal dirigida hacia ciertos grupos sociales para desprestigiarlos y promover el odio contra estos.</p> <p class="normal">El método más nocivo de control de la narrativa es la censura directa. Los Gobiernos han logrado la tecnología para interferir y bloquear contenidos y evitar tanto el acceso a información como la comunicación entre ciudadanos.</p><p class="mag-quote-center">Los grandes monopolios mediáticos siguen&nbsp;usando el término de “noticias falsas” para impulsar acciones en contra de los medios independientes y así acallarlos.</p> <p class="normal">Se ha evidenciado censura a medios de comunicación en Venezuela y Nicaragua, pero también en países con democracias que no están en crisis, como <a href="https://people.torproject.org/~andz/lavits2017/misc/lavits-v1.7.pdf">Chile y Brasil</a>, al restringir el uso de servicios para activistas, mensajería instantánea. No obstante, esta es sólo una forma de censura, en tanto los grandes monopolios mediáticos siguen ahí y, como fue denunciado por varias <a href="https://www.tedic.org/carta-abierta-de-representantes-de-la-sociedad-civil-de-america-latina-y-el-caribe-sobre-el-discurso-de-noticias-falsas-y-elecciones/">organizaciones latinoamericanas</a>, usan el término de “noticias falsas” para impulsar acciones en contra de los medios independientes y así acallarlos.</p> <h3><strong>Hacia estrategias de resiliencia</strong></h3> <p class="normal">Nuevos tiempos, nuevos remedios. Con la virtual elección de Bolsonaro, y la consolidación del nuevo paradigma, la acción política necesita de nuevas estrategias y perspectivas que se enfoquen en la resiliencia democrática.</p> <p class="normal">Las estrategias de apertura de datos, de mecanismos de co-creación y participación y la lucha por la transparencia, se presentan como iniciativas insuficientes que se quedan a mitad de camino -y no resuelven los problemas de fondo- para este nuevo escenario.</p> <p class="normal">La primera estrategia debe ser la apropiación de un profundo conocimiento y defensa de los derechos fundamentales. Frente a un Estado vigilante y sus prácticas represivas, debemos mejorar los canales de defensa en procesos judiciales, la generación de campañas en defensa a los derechos fundamentales, el fortalecimiento de redes internacionales, así como hacer un mejor uso de los instrumentos internacionales de protección de los Derechos Humanos.</p> <p class="normal">No obstante, es preciso socializar y concientizar el conocimiento legal y las estrategias de litigio hacia las mayoría de la población, bajar el “derecho” a través de formas como el “litigio estratégico” para que su uso pueda proyectarse desde los movimientos de base, los activistas de calle y el debate público.</p> <p class="normal">Ante la violencia, debemos adquirir tácticas de seguridad (analógica y digital) y disminución de riesgos para figuras públicas. La perspectiva de seguridad debe ser íntegra, incluyendo todos los aspectos de movilidad, comunicación, resguardo de información y hasta lo psicoemocional.</p><p class="mag-quote-center">Debemos recuperar la iniciativa de la narrativa democrática, tanto en el mensaje, en el cual procesos democráticos puedan volver a conectar con las mayorías como en los medios, y crear los incentivos para la creación de medios responsables y profesionalizados.</p> <p class="normal">Asimismo, debemos recuperar la iniciativa de la narrativa democrática. Tanto en el mensaje, en el cual procesos democráticos puedan volver a conectar con las mayorías, responder a sus necesidades, y no frustrarse porque no responden a las propias; como así en los medios, entender mejor los canales de comunicación y crear los incentivos para la creación de medios responsables y profesionalizados.</p> <p class="normal">Sin embargo, nada será posible si no recuperamos la política, especialmente la legitimidad de los partidos políticos y las instituciones. Sin ellos, está garantizado que no habrá contención posible a la marea que avanza.</p> <p class="normal">&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/andr-costa-lucena/innovaci-n-pol-tica-en-las-democracias-representativas-de-am-ric">Innovación política en las democracias representativas de América Latina</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n-antonella-perini/transformando-la-participaci-n-pol-t">Transformando la participación política en América Latina</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases-beverly-goldberg/corrupci-n-la-libertad-de-expresi-n-y-l">Corrupción, libertad de expresión y lucha por la democracia en América Latina</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Democracy and government Ideas International politics Internet Cristian León Matías Bianchi Thu, 25 Oct 2018 12:11:11 +0000 Matías Bianchi and Cristian León 120266 at https://www.opendemocracy.net Brasil y la guerra comercial entre Estados Unidos y China https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/manuela-andreoni/brasil-y-la-guerra-comercial-entre-estados-unidos-y-china <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Cuando las dos economías más grandes del mundo empezaron a imponer aranceles a sus importaciones respectivas, China apuntó a la soja estadounidense. Resultado: la demanda china de soja brasileña se ha disparado. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manuela-andreoni/us-china-trade-war-and-brazil">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/maxpixel_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/maxpixel_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Foto: Max Pixel, Dialogo Chino. Todos los derechos reservados. </span></span></span></p><p>Arnaldo Carneiro, director de la ONG Global Canopy, lleva años trabando para contener la deforestación en Brasil. Su estrategia ha consistido en demostrar a los importadores de soja brasileña, sobre la base de estudios e investigaciones, que ellos son en última instancia los responsables de la degradación del medio ambiente en Brasil, para seguidamente rogarles que compren solo a productores que puedan garantizar una deforestación cero.&nbsp;</p> <p>A pesar de que su estrategia ha tenido un impacto limitado, en Europa siempre se le ha prestado más atención. En 2015, siete países europeos firmaron la Declaración de Ámsterdam en la que se comprometían a apoyar iniciativas del sector privado contra la deforestación en sus cadenas productivas. </p><p>“Europa es un mercado algo más consciente”, dice Carneiro. “Se preocupan por los impactos que generan enla cabecera de la cadena de suministro”.</p> <p>Pero la estrategia de Carneiro acaba de sufrir un duro revés con la guerra comercial entre Estados Unidos y China, cuyas consecuencias vienen a reavivar la preocupación por los bosques brasileños.</p><p class="mag-quote-center">China priorizó la soja - una de las materias primas que más se comercian en el mundo -, estableciendo para la procedente de Estados Unidos unos aranceles del 25%. A partir de ese momento, la demanda de soja brasileña se ha disparado.</p> <h3><strong>El impacto del comercio internacional</strong></h3> <p>Las dos economías más grandes del mundo empezaron en marzo de este año a imponerse mutuamente aranceles a una serie de importaciones. China priorizó la soja - una de las materias primas que más se comercian en el mundo -, estableciendo para la procedente de Estados Unidos unos aranceles del 25%. A partir de ese momento, la demanda de soja brasileña se ha disparado.</p> <p>La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha desencadenado una especie de juego de las sillas entre productores y compradores de soja. </p> <p>Los compradores chinos se han orientado cada vez más hacia Brasil para evitar los aranceles impuestos a los productos estadounidenses, a la vez que los distribuidores europeos han acudido en masa a Estados Unidos, donde los precios se han desplomado con la pérdida de sus clientes chinos.&nbsp;</p> <p>Históricamente, China absorbía aproximadamente un tercio de la producción de soja de Estados Unidos. La población china, cuyo poder adquisitivo aumenta cada vez más, demanda alimentos de mejor calidad y la soja es una parte importante de la ecuación para satisfacer esta demanda al ser un producto clave para la alimentación del ganado porcino.</p> <p>En junio de este año, el 37% de las importaciones europeas de soja procedía de Estados Unidos, lo que representa un aumento explosivo si lo comparamos con el 9% del año anterior. </p><p>Mientras tanto, en Brasil, las exportaciones de soja a China han crecido este año un 10% en comparación con las de 2017. La demanda es tan alta que prácticamente ha agotado las existencias.</p> <p>Todo esto podría alterar de manera significativa la presión que pueden ejercer los mercados internacionales para minimizar la deforestación en Brasil.&nbsp;</p> <p>Las compañías chinas tienden a preocuparse poco por las consecuencias medioambientales que provoca satisfacer la demanda de soja de su país. Y esto a quien preocupa es a Carneiro, que está en contacto con ellas para intentar que respeten los compromisos contra la deforestación.</p><p>"China está muy preocupada por la seguridad alimentaria de su población", explica. “Están mucho menos preocupados por los problemas ambientales en otros países. Pero lo que no quieren es verse involucrados en cualquier actividad ilegal ".</p> <p>Pero despejar tierras de vegetación natural no es necesariamente algo ilegal. Según el Instituto de Certificación y Gestión Forestal y Agrícola de Brasil (IMAFLORA), en Brasil hay 103 millones de hectáreas de vegetación natural desprotegida. Son tierras que pueden deforestarse legalmente.</p> <p>Carneiro se ha esforzado por convencer a los compradores europeos de que no sean cómplices de la deforestación de tierras que incluso el gobierno brasileño considera legal deforestar. Pero con los chinos es diferente.</p> <p>“Los europeos quieren que se les entreguen materias primas con deforestación cero”, explica André Nassar, presidente de la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales (ABIOVE), que reune a empresas importantes como Bunge y Cargill. “Pero los chinos no nos van a exigir más de lo que les entreguemos”.</p> <p>Que los compradores de soja brasileña se rijan por estándares distintos es preocupante, aunque hay organizaciones que están trabajando para cerrar la brecha. </p><p>Rose Niu, que dirige el departamento de conservación del Instituto Paulson en Washington, reconoce la diferencia entre Europa y China, pero dice que se están realizando esfuerzos para cambiar las cosas: "En los últimos tres años, varias organizaciones (incluido nuestro instituto) han estado trabajando con comerciantes de soja para que China adopte unos requisitos ambientales más estrictos en sus relaciones comerciales con los países de América del Sur", explica Niu. </p><p>"Tengo la esperanza de que los comerciantes chinos estarán a la altura de los europeos en un futuro próximo".&nbsp;</p> <h3><strong>La demanda presiona</strong>&nbsp;</h3> <p>La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha alentado a los productores brasileños a aumentar la producción para absorber, en la medida de lo posible, la demanda. </p><p>Y es más que probable que el resultado de esta presión sea una mayor deforestación ya que, a fin de cuentas, para que se dé un aumento de la producción, debe haber una expansión de la superficie sembrada.</p><p class="mag-quote-center">Brasil está a punto de arrebatarle el primer puesto mundial como productor de soja a Estados Unidos. Las plantaciones de soja en Brasil cubren un total de 33 millones de hectáreas, equivalentes a la superficie de Malasia - casi el triple que veinte años atrás.</p> <p>Brasil está a punto de arrebatarle el primer puesto mundial como productor de soja a Estados Unidos. Las plantaciones de soja en Brasil cubren un total de 33 millones de hectáreas, equivalentes a la superficie de Malasia - casi el triple que veinte años atrás. </p><p>Pero Brasil no es el único país de la región que se ve presionado para aumentar la producción. Argentina y Paraguay son también grandes productores de soja. En 2016, la producción de los tres países sumada equivalía a casi la mitad de la soja que se consumía en todo el mundo.&nbsp;</p> <p>Pedro Henriques Pereira, asesor de la Confederación Brasileña de Agricultura y Ganadería (CNA), ha detectado ya cierta excitación en los mercados por las posibilidades de expansión de la producción. </p><p>Pero, por ahora, la confederación está aconsejando cautela a los productores que desean invertir con miras a la demanda china. “Todo este movimiento genera bastante incertidumbre. </p><p>Garantiza un incremento a corto plazo, pero existe el riesgo a medio y largo plazo de que suceda algo y el productor acabe con mucha soja en las manos", dice Pereira.</p> <p>Pereira prevé que la superficie sembrada no va a aumentar mucho, alrededor de un 4%. Pero el mercado da señales de que podría darse un crecimiento mayor. </p><p>Por ejemplo, la empresa SLC Agrícola, uno de los gigantes del sector en Brasil, ya ha anunciado que aumentará un&nbsp; 7% la superficie sembrada con soja para la próxima cosecha.</p> <p>"Nuestra principal preocupación es que la creación de una demanda tan grande en un espacio de tiempo tan corto pueda provocar deforestación y conversión de la vegetación natural", dice Edegar de Oliveira Rosa, Coordinador del Programa de Alimentación y Agricultura de WWF-Brasil.</p> <p>En su mayor parte, la Amazonía está protegida de esta voracidad por más tierras de cultivo. Desde 2006, la llamada Moratoria de la Soja, un pacto entre productores y activistas medioambientales, impide la deforestación de los bosques tropicales para producir soja.&nbsp;</p> <p>El peligro reside principalmente en el Cerrado, un bioma parecido a una sabana, inmensamente rico en biodiversidad, que es esencial para el equilibrio del ecosistema de Brasil. </p><p>El Cerrado ocupa el 22% del territorio brasileño. A diferencia de la Amazonía, carece de protecciones legales. Desde la década de 1970, el Cerrado ha perdido casi la mitad de su vegetación natural debido a la expansión de la agricultura y los pastos y es hoy el bioma más amenazado de Brasil. El cultivo de soja se concentra abrumadoramente en esta región.&nbsp;</p> <p>Según datos recopilados por Trase, una plataforma global que monitorea las cadenas de producción de materias primas, se han plantado aproximadamente 3.5 millones de hectáreas de soja en áreas del Cerrado que estaban cubiertas por vegetación nativa hace 15 años.&nbsp;</p> <p>Las tierras en el Cerrado son ostensiblemente más baratas que en otras regiones en las que la industria de la soja está más consolidada como, por ejemplo, el sur de Brasil. </p><p>Esto significa que el cultivo de soja no es lo único que preocupa a los medioambientalistas, sino también la especulación por parte de los grandes propietarios rurales. </p><p>Los propietarios de tierras pueden intentar capitalizar un mercado en expansión despejando la tierra y preparándola para la explotación agrícola y venderlas a precios más altos.</p> <p>En opinión de Carneiro, la productividad e incluso el área sembrada solo deberían aumentar en base a tierras ya degradadas, eliminando así la necesidad de deforestación. </p><p class="mag-quote-center">Pero las cuentas son lo que son e indican claramente que el peligro existe: "Limpian los bosques porque es más barato", explica</p><p>Pero las cuentas son lo que son e indican claramente que el peligro existe: "Limpian los bosques porque es más barato", explica.</p> <p>Nassar, sin embargo, minimiza los riesgos. En su opinión, por más que la deforestación siga siendo un problema, lo es en mucho menor medida de lo que solía ser hace unos años. </p><p>Los datos de ABIOVE muestran que la deforestación causada por el cultivo de soja disminuyó de un 27% por hectárea plantada entre 2002 y 2007 a 7% en los últimos cuatro años. “Nosotros estamos a favor de que no haya más deforestación en la cadena”, explica Nassar. “Pero tenemos que ver todo esto como un proceso de transición”.&nbsp;</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>Diálogo Chino y se puede leer <a href="https://dialogochino.net/trade-war-alarms-brazilian-environmentalists/">aquí</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manuela-andreoni/brasil-ante-la-encrucijada-clim-tica">Brasil ante la encrucijada climática</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pablo-wang/china-y-am-rica-latina-relaciones-estrat-gicas-en-tiempos-de-cambio">China y América Latina: relaciones estratégicas en tiempos de cambio</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/raquel-rosenberg/somos-las-voces-no-escuchadas">Somos las voces no escuchadas</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> <div class="field-item even"> China </div> <div class="field-item odd"> United States </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta United States China Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Manuela Andreoni Thu, 25 Oct 2018 11:31:33 +0000 Manuela Andreoni 120278 at https://www.opendemocracy.net Los bosques alemanes de Hambacher Forst, el Amazonas ecuatoriano, y la lucha por salvar el planeta https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/alberto-acosta/hambacher-forst-yasun-y-la-lucha-por-salvar-el-planeta <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Comprobado. De nuevo, la lucha es el camino. En el bosque de Hambach, en Alemania, la movilización rindió frutos. Su éxito es un gran ejemplo para los defensores de la Amazonía ecuatoriana<strong>.</strong>. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/alberto-acosta/hambacher-forst-yasun-and-fight-to-save-planet">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/hambach_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/hambach_0.png" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Decenas de jóvenes vivían en el bosque de Hambach para protegerlo. Foto: WDR</span></span></span></p><p><em>“O cambiamos de valores civilizatorios&nbsp;</em><em>o la Tierra podrá continuar sin nosotros.” -&nbsp;</em>Claude Lévi-Strauss&nbsp;</p> <p><strong>C</strong>omprobado. De nuevo, la lucha es el camino. En el bosque de Hambach, en Alemania, la movilización rindió frutos. Se paró, al menos temporalmente, la total destrucción de un bosque milenario.</p><p> Algo posible gracias a la tenacidad de un grupo de jóvenes que resistió por años los embates de una de las grandes transnacionales alemanas: la Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk AG (RWE), que una y otra vez usó la violencia para devorar el bosque.&nbsp;</p> <p>Es loable que estos jóvenes resistieran sabiendo que queda solo 10% del bosque… quizás otros grupos ya habrían bajado la guardia. Pero eso no sucedió.</p> <p>Este logro provoca más efectos de los que se avizora a primera vista. Aun si se impone la sinrazón de las fuerzas de la destrucción, en Alemania se discute nuevamente sobre la&nbsp;<a href="https://docplayer.es/22781750-Alemania-la-transicion-energetica-combinar-escalas-y-estrategias-para-el-cambio-que-es-la-transicion-energetica-tadzio-muller-1.html" target="_blank"><em>Energiewende</em> (transformación energética)</a>.&nbsp;</p><p>Esa interesante iniciativa surgida desde abajo fue cooptada por el Estado cuando sus resultados comenzaron a afectar las monopólicas estructuras empresariales alemanas, quedando atrapada en las reglamentaciones gubernamentales construidas alrededor de los intereses de las grandes empresas suministradoras de energía, con la RWE a la vanguardia.</p> <p>Pero hay mucho más. No se trata solo de sustituir el carbón de lignito - que genera el 25% de la electricidad en Alemania y provoca el 50% de los gases de efecto invernadero de la generación total de dicha energía -, sino que urge tomar medidas radicales y rupturistas. </p><p class="mag-quote-center">El último informe del Panel Internacional de Cambio Climático de la ONU,es categórico: urgen cambios “rápidos” que lleven a una transformación “sin precedentes” y de “gran alcance” en electricidad, agricultura, ciudades, transporte e industria.</p><p>El Panel Internacional de Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por su siglas en inglés), <a href="http://www.ipcc.ch/report/sr15/" target="_blank">en su último informe</a>, es categórico: urgen cambios “rápidos” que lleven a una transformación “sin precedentes” y de “gran alcance” en electricidad, agricultura, ciudades, transporte e industria. </p><p>Si se quiere cumplir la meta de 1,5 grados de calentamiento incremental máximo, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) - principal gas de efecto invernadero - deben disminuir al año 2030 en 45% respecto al nivel de 2010. </p><p>En 2050, esas emisiones - procedentes en especial de combustibles fósiles, como el lignito - deberían desaparecer:&nbsp;<a href="https://elpais.com/sociedad/2018/10/07/actualidad/1538927816_045192.html" target="_blank">“algo realmente complicado”, según <em>El País</em></a>.</p> <p>Basta de parches como los tan promocionados - y estériles - logros del&nbsp;Acuerdo de París de 2015, que no mejoraron con la Cumbre de cambio climático realizada a fines del año pasado en Bonn, Alemania, <a href="https://rosaluxspba.org/es/los-retos-humanos-de-la-tierra/" target="_blank">tal como lo denunciamos oportunamente</a>.&nbsp;</p><p>La duda no cabe, hay que superar la actual civilización capitalista, en esencia antropocentrista y androcentrista. </p><p>La vorágine del crecimiento económico debe parar; incluso el decrecimiento debería ser obligatorio en especial para el Norte global. </p><p>En un mundo finito, no cabe un crecimiento económico permanente. Seguir tal senda nos conduciría a un mundo cada vez más insostenible en lo ambiental y más explosivo en lo social.</p> <p>Proteger a la Naturaleza - a la Madre Tierra, en tanto incluye a la Humanidad - no implica, nunca, sostener las desigualdades e inequidades sociales existentes que permitirían a los grupos opulentos de las sociedades en el Norte y en el Sur mantener sus privilegiados modos de vida, de ninguna forma sustentables.</p> <p>Tampoco podemos esperar soluciones tecnológicas ni creer que la terca mercantilización de la Naturaleza – la llamada economía verde - lleve a puerto seguro. </p><p>La respuesta siempre es política. Hasta el decrecimiento y el posextractivismo - que ofrecen&nbsp;<a href="https://www.rosalux.org.ec/producto/salidas/" target="_blank">caminos para salir del laberinto capitalista</a> – requieren de decisiones y convicciones políticas.</p> <p>Se ha comprobado cómo el crecimiento económico, provocado por la voracidad del capital, que acumula produciendo y especulando, se erige sobre crecientes desigualdades. </p><p>Se constata que la inequidad social, propia del capitalismo, en tanto civilización de la desigualdad, es global e incluso vive en las economías “exitosas”, donde crecen cada vez más la frustración y la infelicidad. </p><p>En definitiva, el crecimiento económico, motor de la acumulación del capital, causa crecientes destrozos ambientales.</p> <p>Al capital solo lo derrumbaremos desde lo común. La gran transformación que demanda la Humanidad se hará desde sociedades fundadas en la igualdad y en equidades - en plural - que posibiliten un equilibrio ecológico y social mundial.</p><p class="mag-quote-center">Urge crear transiciones desde miles y diversas prácticas alternativas, muchas no capitalistas, existentes en todo el planeta, que propugnan una vida en armonía entre los seres humanos y de estos con la Naturaleza.</p><p>Esto no se resuelve de la noche a la mañana. Urge crear transiciones desde miles y diversas prácticas alternativas, muchas no capitalistas, existentes en todo el planeta, orientadas por horizontes utópicos que propugnan una vida en armonía entre los seres humanos y de estos con la Naturaleza. </p><p>Se trata de una (re)construcción paciente y decidida, que empieza por desmontar varios fetiches – como el mismo crecimiento económico y los extractivismos - y propiciar cambios radicales, a partir de experiencias existentes. </p><p>Requerimos tejer redes nacionales e internacionales para potenciar las resistencias y las alternativas en marcha. </p><p>Hay muchos mínimos comunes con caminos y temporalidades diversas para cada proceso en el mundo. </p><p>Y si ponemos atención, escucharemos “el ligero aliento del futuro” como nos dice&nbsp;<a href="https://www.oekom.de/nc/buecher/vorschau/buch/der-leise-atem-der-zukunft.html">Ulrich Grober, en un libro con el mismo nombre</a>, luego de una fascinante caminata a través de la realidad de la misma Alemania en busca de valores sustentables y de aquella energía positiva que auguran las rupturas en ciernes.</p> <p>Si en Alemania se logra parar definitivamente la expansión de esa gran mina de lignito, priorizando la vida antes que el capital, como señal concreta de querer hacer algo efectivo para enfrentar el cambio climático, se proyectaría una señal muy potente al mundo: se alentaría a todas las acciones que viabilicen el posextractivismo. </p><p>Necesitamos rupturas sin precedentes, como las que propone incluso la Agencia Internacional de la Energía, con sede en París - que de ecologista no tiene un pelo -, que piden mantener en el subsuelo las dos terceras partes de todas las reservas conocidas de combustibles fósiles – petróleo, gas, carbón -, si no queremos que la temperatura de la Tierra crezca en más de dos grados adicionales. Y aun asumiendo el reto, solo habría 50% de probabilidad de éxito.</p> <p>Así, la propuesta de dejar el lignito en el subsuelo del Hambacher Forst empata con otra que es referente mundial:&nbsp;<a href="http://www.rebelion.org/noticia.php?id=180285" target="_blank">la Iniciativa Yasuní-ITT para que permanezca el crudo en el subsuelo en la Amazonía ecuatoriana</a>.&nbsp;</p><p>Esta iniciativa, a pesar de sus tropiezos, fue y sigue siendo un gran ejemplo de acción global. Ahora, inspirados en el éxito en Alemania - con seguridad nutrido de la lucha de las y los jóvenes Yasunidos -, habiendo cambiado las condiciones represivas en el Estado ecuatoriano, es posible volver a soñar con dejar el crudo en el subsuelo amazónico, a pesar de que ya empezó la explotación de petróleo en esa región – considerada por su riqueza vital una verdadera “Arca de Noé”.</p> <p>El reto está planteado: construir desde abajo, sobre todo desde las comunidades y siempre desde la Pacha Mama, propuestas que afirmen la reproducción de la vida, no la del capital ni la del poder. La tarea es enorme. ¡Jóvenes del mundo, uníos!</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente por <em>lalineadefuego y se puede leer <a href="https://lalineadefuego.info/2018/10/10/hambacher-forst-y-yasuni-nos-muestran-el-camino-por-alberto-acosta/">aquí</a></em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/joe-tucker-adam-punzano/los-ltimos-guardianes-la-lucha-de-los-pueblos-ind-genas-en">&quot;Los últimos guardianes&quot;: la lucha de los pueblos indígenas en Ecuador</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/grace-jaramillo-manuela-picq/la-marea-no-tan-rosa-de-ecuador-una-revoluci-n-ciudad">La marea (no tan) rosa de Ecuador: una Revolución Ciudadana contra los ciudadanos</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/daniel-cerqueira-erika-yamada/anti-indigenismo-brasile-o">Anti-indigenismo brasileño</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Conflict Culture Democracy and government Equality Alberto Acosta Thu, 25 Oct 2018 10:50:22 +0000 Alberto Acosta 120272 at https://www.opendemocracy.net