Héctor Riveros https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/20645/all cached version 09/02/2019 00:03:01 en Colombia: ahora toca hablar de la gente https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-ahora-toca-hablar-de-la-gente <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El presidente Santos y Timochenko se reúnen discretamente, sin focos ni cámaras. La próxima fase del acuerdo de paz requiere un cambio de enfoque.&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-now-we-need-to-talk-about-people">English</a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/new image_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/new image_0.png" alt="" title="" width="460" height="333" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Photo: AP Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p><strong>Este artículo es producto de la alianza entre ¡PACIFISTA! y DemocraciaAbierta. Lea el contenido original&nbsp;</strong><strong><a href="http://pacifista.co/la-nueva-fase-menos-farc-y-mas-pueblo/">aquí</a>.</strong></p><p>El gobierno, encabezado por el propio presidente de la República, Juan Manuel Santos, y los exguerrilleros de las FARC, encabezados por Timochenko, se reunieron hace pocos días para hacer el balance del proceso de implementación del acuerdo que suscribieron para hacer posible la desmovilización y el desarme voluntario de esa guerrilla.</p> <p>Llamó la atención que no hubo foto del encuentro entre las cabezas de las partes, lo que parece ser el inicio de una nueva etapa en la que el gobierno quiere que la comunicación esté más concentrada en las ventajas que el acuerdo tiene para la ciudadanía que en los beneficios que se les otorgan a las FARC por su desarme voluntario.</p> <p>Se ha sabido poco de los detalles de la reunión, pero parece haberse desarrollado en un ambiente cordial. Así tuvo que haber sido porque las partes han cumplido lealmente los aspectos más gruesos del acuerdo: la guerrilla se desmovilizó y se encuentra en proceso de desarme y el gobierno consiguió la ratificación del acuerdo con el apoyo de la mayoría del Congreso y el aval de la Corte Constitucional, aprobó la amnistía pactada, ha brindado las condiciones de seguridad a los exguerrilleros y, en general, ha hecho aprobar y ha adoptado las medidas que permiten la reintegración de los miembros de las FARC.</p> <p>Habrá habido reclamos menores: que las zonas veredales no están completamente adecuadas; que las FARC no han acelerado la entrega de los menores reclutados, y algún otro comentario que está lejos de poner en riesgo la solidez del proceso: los mayores reclamos siguen estando afuera, donde la mayoría de la ciudadanía mantiene su opinión adversa a las concesiones que se le hicieron a la guerrilla a cambio de su desarme y no percibe aún grandes beneficios para sí, a pesar de que en las zonas más afectadas últimamente por el conflicto la disminución de la violencia y el miedo son evidentes.</p> <p>A pesar de ese ambiente adverso, el presidente Santos se había concentrado en garantizar que el acuerdo, en lo que a las FARC se refiere, se cumpliera. Por eso personalmente visitó zonas de concentración de los ex guerrilleros, y su gobierno, encabezado por el Ministro del Interior, dedicó todas las baterías del primer semestre del año a asegurar las mayorías en el Congreso para la aprobación de las normas básicas que garantizan la reincorporación y le dan estabilidad jurídica al acuerdo.</p> <p>Nada de eso le genera más apoyo ciudadano. Los que estaban contra el acuerdo el 2 de octubre de 2016, cuando por un leve margen ganó el NO, siguen en esa misma posición, y el cumplimiento del acuerdo por parte del Estado les ratifica su posición que califican de claudicación. Por eso resulta urgente que la acción y la comunicación se dirijan ahora a la implementación de los componentes del acuerdo que representarían bienestar material para la gente, más allá de la terminación de la confrontación que ha sido poco valorada incluso donde el cambio de condición de vida es evidente.</p> <p>Ya el gobierno anunció que promoverá una modificación constitucional por la vía del <em>fast track</em> para destinar parte de los recursos provenientes de las regalías mineras y petroleras para financiar la implementación del punto 1 de desarrollo rural integral, el cual supone inversiones en vías terciarias y planes de desarrollo territorial en al menos 170 municipios. Serán más de 15 billones de pesos de los cuales 1,5 están en la caja.</p> <p>La batalla por la opinión que se perdió en el plebiscito también se ha perdido en la primera fase de la implementación. No hay una percepción generalizada de que con la desmovilización de las Farc haya habido una mejora en las condiciones de seguridad. Se ha dejado difundir la especie de que en las zonas que copaban las FARC ahora hay bandas criminales, como si esas organizaciones se reprodujeran como la aguamala y como si fuese simple reemplazar un ejército de más de 7.000 personas que se había construido durante décadas.</p> <p>Sin mayor comprobación empírica en los medios se repite lo que afirman los opositores del proceso: que no hay más tranquilidad en los lugares donde estaban las FARC y que la guerrilla aún no ha dejado de delinquir y que puede seguir en el narcotráfico como lo afirmó, sin ninguna prueba, el gobernador de Antioquia. El gobierno ha estado a la defensiva en materia de política contra las drogas ante la evidencia de que los cultivos ilícitos aumentaron en forma considerable durante la fase de negociación. Y no ha atinado a mostrar el enorme resultado que significa haber desmovilizado a un grupo que actuaba como el mayor coordinador logístico del procesamiento de la hoja de coca hasta la entrega a los narcotraficantes.</p> <p>El cuidado en la austeridad de la reunión del fin de semana, que se llevó a cabo en la sede de la Gobernación de Bolívar en Turbaco y no como esperaban los opositores en la Casa de Huéspedes de Cartagena, y la calculada falta de la imagen del encuentro de Santos con Timochenko es una muestra de que las partes parecieran haber entendido mejor el ambiente de opinión. También augura que en el inmediato futuro la comunicación se centrará en destacar los beneficios que recibirán las personas que habitan los que eran hasta hace poco escenarios de la guerra. </p> <p>Ojalá con eso los medios y las organizaciones que apoyan el proceso también cambien el foco, lo dejen de tener en las FARC y lo pongan en el bienestar de los campesinos e indígenas. Esperemos que la curiosidad se traslade de las zonas donde están concentrados los exguerrilleros a las veredas donde estaban antes, en las que los niños no iban a las escuelas por temor a terminar en medio de las balas. Ahora pueden ir, pero para ello hay que reconstruir la escuela. Necesitamos un cubrimiento similar al que se le dio a la adecuación de las zonas veredales.</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Héctor Riveros Thu, 06 Apr 2017 08:59:10 +0000 Héctor Riveros 109927 at https://www.opendemocracy.net Colombia, now we need to talk about the people https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-now-we-need-to-talk-about-people <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>As President Santos and Timochenko meet out of the sight of cameras, the next phase in the peace agreement calls for a change of focus.&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-ahora-toca-hablar-de-la-gente"><strong>Español</strong></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/new image.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/new image.png" alt="" title="" width="460" height="333" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Colombian President Juan Santos hands the pen to FARC commander Rodrigo London, as world leaders look on. Photo: PA Images. All rights reserved.</span></span></span><strong>This article has been published as part of the partnership between ¡PACIFISTA! and democraciaAbierta. You can read the original article</strong><strong>&nbsp;</strong><strong><strong><a href="http://pacifista.co/la-nueva-fase-menos-farc-y-mas-pueblo/">here</a></strong></strong><strong><strong>.</strong></strong></p><p>Recently, a meeting took place between the Colombian government and the ex-guerrilla group FARC, led byPresident Juan Manuel Santos &nbsp;and&nbsp;<a href="http://www.insightcrime.org/colombia-organized-crime-news/rodrigo-londono-echeverri-timochenko">Timochenko</a>&nbsp;respectively.&nbsp;They met to assess the progress made in the implementation of the agreement they signed that allowed for the FARC’s demobilisation and voluntary laying down of arms.</p> <p>It was noted that there was no photo taken of the two heads of the parties, which seems to be the beginning of a new phase in which the government will focus more on the advantages that the agreement has for its citizens through its public communications, rather than the benefits the FARC are receiving for their voluntary disarmament.</p> <p>The details of this meeting are little known, but it seems to have been carried out in a friendly atmosphere. The reason for such a cordial exchange is likely a result of both parties having complied with the toughest aspects of the agreement: the guerrillas have demobilised, and are currently in the process of disarmament, whilst the government have secured the ratification of the agreement with a majority in Congress and endorsement from the Constitutional Court; approved the agreed amnesty; set out the required security conditions, and approved and adopted the necessary measures that will allow the reintegration of FARC members into society.</p> <p>The meeting will certainly have been witness to some minor complaints: the transitional zones, where FARC members will begin their reincorporation into civilian life, are not entirely adequate, and the FARC have not accelerated the demobilisation of ‘recruited minors’. Some comment that these issues are far from significant enough to derail progress made to date. But the biggest complaint will come from outside of the agreement, where the majority of Colombian citizens maintain their disapproval of the concessions that were made to the FARC guerrillas in the deal, in exchange for their demobilisation and disarmament. And the public have not seen any great benefits from the trade-off yet, despite the fact that in the areas that have been most affected by the conflict, there is a marked decrease in fear and violence.</p> <p>Aside from this challenging context surround the agreement, President Santos has concentrated on ensuring that the agreement, as far as the FARC is concerned, is fulfilled. That is why he has personally visited the zones previously controlled by the ex-guerrilla group, and why his government, led by the Minister for the Interior, has put all its efforts towards securing the required majorities in Congress to guarantee the agreed process of reincorporation and ensure the legal stability of the agreement.</p> <p>None of this generates more citizen support, however. Those who opposed the agreement on 2 October 2016 – when the ‘no’ vote won the referendum with a slight majority – still hold the same position, and the state’s resolute commitment to the agreement following the result only qualifies their feeling that the state has given in to the FARC. This is why action, and communication, regarding the implementation of the parts of the agreement that represent improved material well-being for ordinary people is urgently needed, more than simply offering the termination of the conflict as their chief gain. This single aspect of the agreement represents little value to citizens, even where it <em>has</em> brought a real change in living conditions.</p> <p>The government has already announced that it will promote and fast track a constitutional amendment that will allocate part of the mining and oil rents to finance the implementation of ‘Point 1’ of the agreement: rural development. This involves investment in roads and other territorial development plans in at least 170 municipalities, and will cost more than 15 billion pesos ($5.2bn), of which 1.5bn pesos are already set aside.</p> <p>Where the battle for public opinion was lost in the referendum, the same mistakes have been made in the first phase of implementation. There is no widespread belief that the FARC’s demobilisation has brought improved security conditions. It has allowed criminal gangs – copying the FARC – to emerge in areas previously controlled by the guerrilla group, replacing an army of more than 7,000 combatants that had been built over decades with ease, and continuing where they left off.</p> <p>Without more empirical evidence in the media, the words of the agreement’s opposition are continuously repeated: the deal hasn’t brought peace of mind in previously FARC controlled territories, and that the guerrilla group is still involved in criminal activity and the drug trade, as claimed by the governor of Antioch without any proof. The government has been on the defensive in the field of anti-drug policy, in the face of evidence that illicit crop cultivation significantly rose during the peace negotiation phase. And it has failed to show any significant results of having demobilised the activity of a group that acted as the largest logistics coordinator for the processing of coca leaves before their delivery to narco-traffickers.</p> <p>The care taken over the recent meeting between the government and the FARC, and the calculated decision to avoid photo-opportunities between President Santos and Timochenko is a sign that the two parties are beginning to understand the atmosphere of public opinion better. It also suggests that the communication of benefits for the citizens who live the areas that not so long ago were a war zone, rather than those issued to the FARC, will become the focus in the immediate future.</p> <p>Hopefully, the media and organisations that have supported the process will also shift their focus from the FARC, to the benefits that the agreement has brought to peasant farmers, indigenous communities and ordinary citizens. For it wasn’t long ago that children wouldn’t go to school for fear of being caught in cross-fire, and ultimately, it is the progress in these areas of society that need a similar media attention to that which has, to date, been afforded to the FARC’s gains.</p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Héctor Riveros Thu, 06 Apr 2017 08:47:31 +0000 Héctor Riveros 109926 at https://www.opendemocracy.net Colombia: La confusión en Saludcoop https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-la-confusi-n-en-saludcoop <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Tras conocerse denuncias sobre desvíos de fondos, la principal Entidad Proveedora de salud del país&nbsp;fue intervenida por el Estado.&nbsp;La historia completa,&nbsp;que implica&nbsp;corrupción y salud pública, es kafkiana.<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/saludcoop-colombian-style-confusion" target="_blank"> </a><strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/saludcoop-colombian-style-confusion" target="_blank">English</a>. <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/col-mbia-confus-o-na-saludcoop" target="_blank">Português</a>. </em></strong></p><!--[if gte mso 10]> <mce:style><! /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-priority:99; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin-top:0cm; mso-para-margin-right:0cm; mso-para-margin-bottom:10.0pt; mso-para-margin-left:0cm; line-height:115%; mso-pagination:widow-orphan; font-size:11.0pt; font-family:"Calibri",sans-serif; mso-ascii-font-family:Calibri; mso-ascii-theme-font:minor-latin; mso-hansi-font-family:Calibri; mso-hansi-theme-font:minor-latin; mso-ansi-language:ES;} > <! [endif] --> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Primerajornada7_1.JPG" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Hospital en Cololmbia. Wikimedia Commons. </span></span></span></p> <p>Cuando vuelva a la universidad, el Ministro Alejandro Gaviria tendrá un extraordinario caso de estudio para profundizar con sus alumnos: Saludcoop. Daría para tesis de maestría o doctorado y para un taller de al menos un semestre. Hay temas de regulación, de funcionamiento y financiación del sistema de salud, de propiedad cooperativa, de instrumentos estatales de intervención y cómo no de funcionamiento de los órganos de control.</p> <p>El Gobierno intervino la Entidad Prestadora de Salud (EPS) más grande del país luego de que se conocieran denuncias sobre desvíos de dineros destinados a la prestación del servicio de salud para beneficio de particulares administradores de la EPS y cuatro años después ordenó su liquidación.</p> <p>A pesar del amplio cubrimiento mediático del caso hay preguntas básicas del caso que hoy no pueden responder con certeza las autoridades.</p> <p>La primera, la más obvia, si los administradores abusaron de un dinero público, para apropiárselo indebidamente. La respuesta parece ser que sí pero aprovechando unos resquicios legales que dejan zonas grises que se presentan no solamente en el caso de la salud sino en los múltiples eventos en los que particulares administran recursos públicos. Discusiones parecidas se han dado, por ejemplo, con los recursos que administran las Cámaras de Comercio o la Federación de Cafeteros.</p> <p>Ahí hay un problema de regulación que no permite definir con certeza qué pueden hacer los particulares con los dineros que reciben como producto de un negocio –sí de un negocio, que es donde se meten los particulares– autorizado por la ley. Se ha dicho mucho que la salud se volvió un negocio y dejó de ser un derecho y que hay que echar marcha atrás en eso, pero que por ahora es un negocio no cabe ninguna duda. Hay empresas privadas que prestan un servicio público y como consecuencia de ello reciben beneficios económicos. ¿Qué porcentaje? No se sabe y me imagino que depende de qué tan eficientes son. El problema es que en este caso la eficiencia va contra la calidad de la prestación del servicio.</p> <p>Palacino, el administrador del negocio, que sin duda usó resquicios legales o traspasó sus límites, fue sancionado por la Procuraduría y por la Contraloría pero no ha sido llamado a responder penalmente. La explicación más fácil es que mientras Montealegre esté en la Fiscalía eso no va a pasar porque el Fiscal fue asesor de Saludcoop, pero cuatro años después esa explicación es insuficiente. Montealegre se declaró impedido y no creo que los otros funcionarios acepten correr el riesgo de tapar un delito de las magnitudes del que se pinta. La pregunta es entonces si sería que no hubo delito porque Palacino lo que hizo fue aprovecharse de las fallas de regulación para hacer operaciones y obtener beneficios que no estaban prohibidos en la ley. Esa es la versión de algunos.</p> <p>La Contraloría que empezó este proceso en compañía del Gobierno dijo que había habido un detrimento de 1.4 billones de pesos y ¡la decisión fue demandada por el Gobierno! El interventor que es funcionario oficial le pidió al Tribunal Administrativo que anule la resolución de la Contraloría. Es decir que el gobierno no cree que haya habido un detrimento por ese monto. Pero además, a la par que se conoció la decisión de ordenar la liquidación de Saludcoop se reveló que en el proceso que se adelanta por la demanda del gobierno contra la Contraloría, un peritazgo pedido por el Gobierno dictaminó que el presunto detrimento no era de ¡1.4 billones sino de 75.000 millones de pesos!</p> <p>El enredo es de tal magnitud que el Gobierno dispuso que los usuarios afiliados a Saludcoop, que son más de cuatro millones, dada la orden de liquidación, sean atendidos por Cafesalud. Pregunté quien era el dueño de Cafesalud y me dijeron que era ¡Saludcoop!</p> <p>Cuando dentro de unos años, en su clase el Ministro les explique a sus estudiantes les tendrá que decir que la orden de intervención contra una entidad que presta un servicio público, como lo hace Saludcoop o la Universidad San Martín para mencionar cualquier otro ejemplo, tiene por objeto salvar la entidad que está en riesgo y que una vez ocurra eso el Estado está en la obligación de devolverle la administración a sus dueños. Es decir que si la intervención era exitosa había que devolver la EPS a sus dueños, así como habrá que devolverle la Universidad San Martín a la familia Alvear salvo que por la vía penal se les condene por delitos.</p> <p>En este caso que era políticamente inaceptable devolver Saludcoop a sus dueños, por fortuna la intervención fue un desastre y la liquidación parecía inevitable. Sin embargo, la liquidación obliga a vender los bienes por lo que el Gobierno no puede disponer de las clínicas, ni de los equipos destinados a la prestación del servicio sino que tiene que volverlos dinero para pagarle a los acreedores o hacer un acuerdo con ellos para que se los reciban en parte de pago. Es absurdo que los instrumentos de intervención que se usan en la salud o la educación no estén diseñados para garantizar la continuidad en la prestación del servicio sino para salvar la “empresa”. El gobierno queda en el dilema enorme de arreglar la empresa y devolverla a quienes supuestamente la estaban manejando mal o acabarla y no poder usar los bienes para seguir prestando el servicio.</p> <p>El Ministro dice que cree que la plata alcanza para pagar las deudas, si así fuese nadie saldría defraudado, es decir que sería un extraño caso de defraudación sin víctimas.</p> <p>Capítulo aparte, pero ya no fue hoy, merece el análisis de quien es el dueño de Saludcoop, una empresa cooperativa integrada por otras cooperativas. En Colombia estamos acostumbrados a que las cosas son de alguien y por eso lo más fácil fue entender que el dueño de semejante empresa era Palacino, pero no, los dueños de Saludcoop son un grupo de cooperativas entre las que está para poner un solo ejemplo la de profesores de la Universidad Nacional.</p> <p>La propiedad cooperativa es un modelo deseable, tan simple como decir que es mejor que las cosas sean de muchos a que sean de pocos. Tanto es así que hasta tienen artículo constitucional y esa forma de propiedad se menciona en los acuerdos de La Habana y en todas las recomendaciones de desarrollo rural como la forma empresarial para darle rentabilidad y sostenibilidad a la economía campesina, pero claro genera un problema de dilusión de la responsabilidad que es el que en el caso de Saludcoop agrega a la enorme confusión.</p> <p>Kafka no hubiera sido capaz de imaginar un absurdo de tal magnitud: un tipo que se enriqueció y abusó de la administración de bienes privados y públicos que sin embargo no es llamado por la justicia, una empresa que la gente cree que era del tipo pero que los dueños dicen que es de tres millones quinientas mil personas; millones de usuarios que eran atendidos por una EPS que se ordena liquidar y que como gran vaina serán atendidos por otra que es de propiedad de la liquidada, una defraudación en la que la plata alcanza para pagar a los defraudados, un detrimento que no se sabe si fue de 1.4 billones o 75.000 millones.</p> <p>Esperemos que el Ministro vuelva a la academia y allá tenga el tiempo y la calma para ver si algún día sabemos en realidad qué pasó.</p> <p>&nbsp;Este artículo fue publicado previamente por <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/node/98083/lasillavacia.com" target="_blank">La Silla Vacía</a>.</strong></em></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> <div class="field-item odd"> Science </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Democracy and government Economics Ideas International politics Science latin america Héctor Riveros Wed, 02 Dec 2015 16:31:54 +0000 Héctor Riveros 98083 at https://www.opendemocracy.net Colômbia: a confusão na Saludcoop https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/col-mbia-confus-o-na-saludcoop <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>O Governo colombiano resgatou a principal Entidade Provedora de Saúde do país imediatamente depois de ter conhecimento das denúncias sobre desvios de fundos em benefício de alguns dos seus administradores. Contudo, a história completa é kafkiana. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/saludcoop-colombian-style-confusion" target="_blank">English</a>. <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-la-confusi-n-en-saludcoop" target="_blank">Español</a>. </strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Primerajornada7_0.JPG" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Hospital na Colômbia. Wikimedia Commons.</span></span></span></p> <p>Quando voltar à universidade, o Ministro Alejandro Gaviria terá um extraordinário <em>case-study</em> para analisar com os seus alunos: Saludcoop. Este caso daria para escrever uma tesina ou inclusive realizar um doutorado. Pelo menos para um <em>workshop</em> semestral, tendo em conta que versa sobre temas de regulação, sobre o funcionamento e financiamento do sistema de saúde, sobre a propriedade cooperativa, sobre os instrumentos estatais de resgate e como não, sobre o funcionamento dos órgãos de controlo. </p> <p>O governo resgatou a maior Entidade Prestadora de Saúde (EPS) do país imediatamente depois de ter conhecimento dos desvios de fundos destinados à prestação de serviços de saúde em benefícios de certos administradores da EPS, ordenando quatro anos depois a sua liquidação. </p> <p>Apesar da ampla cobertura mediática do caso, há preguntas básicas sobre o caso às quais as autoridades ainda não puderam responder com certeza. &nbsp; </p> <p>A primeira, e mais óbvia, é se os administradores abusaram dos fundos públicos para deles se apropriarem indevidamente. A resposta parecer ser que sim. Aproveitaram uma espécie de vazio legal, que se extende não só à área da saúde mas também às múltiplas áreas nas quais particulares administram fundos públicos. Casos parecidas deram-se, por exemplo, na administração dos fundos que administram as Câmaras de Comércio ou a Federação de Cafeteiros. </p> <p>Há um problema de regulação que não permite definir com certeza que podem fazer os particulares com os fundos que recebem como produto de um negócio autorizado por lei. Diz-se muitas vezes que a saúde se converteu num negócio e deixou de ser um direito, que há que dar marcha atrás, mas, por agora, que é um negócio não cabe nenhuma dúvida. Há empresas privadas que prestam um serviço público e como consequência disso recebem benefícios económicos. Que percentagem? Não se sabe, mas imagino que depende do eficientes que sejam. O problema é que neste caso a eficiência vai contra a qualidade da prestação de serviços. </p> <p>Palacino, o administrador do negócio, que se aproveitou deste vazio legal ou alternativamente, violou a lei, foi sancionado pela Procuradoria e pelo Contralodoría de Estado; mas não foi chamado a responder penalmente. A explicação mais fácil é que enquanto Montealegre esteja na Procuradoria isto não vai acontecer porque o Procurador foi assessor de Saludcoop. Mas quatro anos depois essa explicação é insuficiente. Montealegre declarou-se impedido e não creio que os outros funcionários aceitem correr o risco de encobrir um delito desta magnitude. A pergunta então seria se realmente houve delito, uma vez que Palacino se limitou a aproveitar o vazio legal existente para realizar ditas operações e obter benefícios que não estao proibidos pela lei. Esta é a versão de alguns. </p> <p>A Contralodoría de Estado, que começou este processo juntamente com o Governo, disse que tinha havido uma fraude no valor de 1.4 bilhões de pesos, tendo sido a decisão apelada pelo governo! Porem, o interventor, que é um funcionário oficial, pediu ao Tribunal Administrativo que anulasse a resolução do Controladoría de Estado. Quer dizer que o governo não acredita que tenha havido um desfalque nesse montante. Mas, além disso, ao mesmo tempo que se tornou pública a decisão de liquidar a Saludcoop, revelou-se durante o processo, através de uma prova pericial pedida pelo Governo, que o presunto fraude não era de 1.4 bilhões, mas sim de 75.000 milhões de pesos! </p> <p>O enredo é de tal magnitude que o Governo facilitou aos utentes afiliados à Saludcoop, que são mais de quatro milhões, uma vez dada a ordem de liquidação, serem atendidos pela Cafesalud. Preguntei quem era o dono de Cafesalud e disseram-me que era, supreendentemente, a Saludcoop! </p> <p>Quando, dentro de uns anos, na sua aula, o Ministro explique aos seus estudantes este caso, terá que explicar que a ordem de resgate sobre uma entidade que presta um serviço público, como o realiza a Saludcoop ou a Universidade de San Martín por dar dois exemplos, tem por objetivo salvar a entidade que está em risco e que uma vez que o mesmo é superado, o Estado está obrigado a devolver a administração da mesma aos seus donos. Quer dizer que se a intervenção fosse exitosa o Estado teria que devolver a EPS aos seus donos, assim como teria que devolver a Universidade San Martín à família Alvear, salvo que por motivos penais os donos fossem condenados por algum delito. </p> <p>Neste caso no qual era politicamente inaceitável devolver Saludcoop aos seus donos, o resgate foi um desastre e a liquidação, inevitável. A liquidação obriga a vender os bens, pelo que o governo não pode dispor das clinicas, nem das máquinas destinadas à prestação de serviços, tendo que convertê-las em dinheiro para pagar aos credores ou chegar a um acordo com os mesmos para que aceitem receber ditas máquinas como pagamento. É absurdo que os instrumentos de intervenção que se usam na área da saúde ou da educação não estejam desenhados de tal forma a garantir a continuidade da prestação de serviços. O governo encontra-se num dilema enorme ao ter que arranjar a empresa e devolvê-la a quem supostamente a está a manejar mal ou usar os bens para continuar a prestar um serviço. </p> <p>O Ministro disse que acha que o dinheiro chega para pagar as dívidas. Sendo assim ninguém seria penalizado, sendo este um estranho caso de fraude sem vítimas. </p> <p>Um capítulo aparte, não analisado neste artigo, devería versar sobre quem é realmente o dono de Saludcoop, uma empresa cooperativa integrada por outras cooperativas. Na Colômbia estamos habituados a que as coisas sejam de alguém e por isso o mais fácil era supor que o dono da empresa era Palacino. Mas não. Os donos da Saludcoop são um grupo de cooperativas entre as quais se encontram, entre muitas outras, a cooperativa de professores da Universidade Nacional. </p> <p>A propriedade cooperativa é um modelo desejável, tao simples como dizer que é melhor que as coisas sejam de muitos do que de poucos. Este tipo de propriedade está regulada na Constituição. E dita forma de propriedade é descrita nos acordos da Havana e em todas as recomendações de desenvolvimento rural como <em>a forma empresarial mais adequada para dar rentabilidade e sustentabilidade</em> à economia camponesa. Mas claro, gera um problema de diluição da responsabilidade que é o que no caso da Saludcoop supõe uma enorme fonte de confusão. </p> <p>Kafka não teria sido capaz de imaginar um absurdo de tal magnitude: uma pessoa que se enriqueceu e abusou da administração de bens privados e públicos; que, surpreendentemente, não é chamada pela justiça; uma empresa que as pessoas pensavam que era de um particular, mas que os donos são na realidade três milhões e quinhentas mil pessoas; milhões de utentes que eram atendidos por uma EPS que se liquida; um desfalque no qual o dinheiro alcança para pagar aos desfalcados; e um prejuízo que não se sabe se foi de 1.4 bilhões ou de 75.000 milhões. </p> <p>Esperemos que o Ministro volte á universidade e ali tenha tempo e calma para elucidar-nos sobre o que realmente aconteceu. </p> <p>Este artigo foi publicado previamente na <em><strong><a href="http://lasillavacia.com/">Silla Vacía</a>.</strong></em> &nbsp;</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> <div class="field-item odd"> Science </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Democracy and government Economics Ideas International politics Science latin america Héctor Riveros Wed, 02 Dec 2015 16:29:33 +0000 Héctor Riveros 98084 at https://www.opendemocracy.net Saludcoop: Colombian-style confusion https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/saludcoop-colombian-style-confusion <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <P>After allegations were made that funds had been diverted, the government took control of the main healthcare provider in Colombia. The full story, involving corruption and public health, is Kafkaesque.<STRONG><EM>&nbsp;<A href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/colombia-la-confusi-n-en-saludcoop" target=_blank>Español</a>. <A href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/h-ctor-riveros/col-mbia-confus-o-na-saludcoop" target=_blank>Português.</a> </em></strong></p> </div> </div> </div> <P><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Primerajornada7.JPG" alt="" title="" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" width="460" height="250" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Hospital in Colombia. Wikimedia Commons. </span></span></span></p> <P>Alejandro Gaviria, current Minister of Health and Social Protection of Colombia, will have an extraordinary case to study in depth with his students when he eventually resumes teaching at university: Saludcoop. It is a perfect case for PhD or Master theses and for - at least - one semester-long workshop. Issues involved include regulation, operation and financing of the healthcare system, cooperative property, State intervention mechanisms and, of course, the functioning of the supervisory bodies.</p> <P>The Colombian government took control of the main healthcare provider in the country after allegations were made that funds had been diverted for the benefit of some of the managers of the <EM>Entidad Prestadora de Salud </em>(Health Provider Entity – EPS). Four years later, it has ordered its liquidation.</p> <P>Despite widespread media coverage of the case, there are still some basic questions that the authorities are unable to answer.</p> <P>The first and most obvious one is the question of whether the Saludcoop managers misused and unduly appropriated public funds. The answer seems to be yes, though they took advantage of existing legal loopholes which leave some gray areas uncovered, not only in the case of healthcare but in the many cases in which management of public resources is in private hands. We have had similar discussions, for example, with the resources managed by the Chambers of Commerce and the Federation of Coffee Growers.</p> <P>There is a problem of regulation here: it is unclear what individuals can do with the money resulting from a business that is authorized by law. Much has been said to the effect that health has become a business and is no longer a right, and that this should indeed be reversed, but that, for now, there is no doubt that it is a business. There are private companies providing public services and obtaining financial benefits for it. What percentage do they get? It is not known and I guess it depends on how efficient they are. The problem is that, in this case, efficiency goes against the quality of the service.</p> <P>Saludcoop’s manager Carlos Palacino, who certainly used legal loopholes, or pushed the limits, was sanctioned by the Attorney General and the State Comptroller but has not been held criminally responsible. The easiest explanation for it is thatas long as Luis Eduardo Montealegre is Attorney General, Palacino will not be prosecuted, for the simple reason that Montealegre used to be counselor at Saludcoop. Four years later, though, this explanation is not enough. Montealegre alleged a conflict of interest and I do not think that the other officials would readily accept the risk of covering such a felony. The question is, then, whether there was actually a crime, because all that Palacino did was to take advantage of the existing regulatory shortcomings in order to carry out operations and reap profits that were not prohibited by the law. This is the version that some are choosing to espouse.</p> <P>The State Comptroller, who began this process together with the government, announced that there had been a detrimental expense of 1.4 billion pesos, and the government filed a suit against this decision! The State Auditor, who is a government officer, asked the Administrative Court to annul the decision of the Comptroller. This means that the government does not believe that there has been a detriment for that amount. But at the same time that the decision to order the liquidation of Saludcoop was taken, it became known that in the process that is underway as a result of the government's suit filed against the Comptroller, expert advice requested by the government established that the alleged sum was not 1.4 billion but 75,000 million pesos!</p> <P>The mess is such that the government has decided that Saludcoop affiliates, who number over four million, be serviced now by another EPS, Cafesalud. I asked who the owner of Cafesalud is, and the answer was Saludcoop!</p> <P>When, a few years from now, the Minister will explain the case to his students, he will have to tell them that the taking control by the State of an entity that provides a public service, as does Saludcoop or the San Martín University, just to mention another example, is a decision aimed at saving the entity that is at risk. Once it is saved, the State is obliged to return its management to its rightful owners. This means that if the intervention is successful, the EPS has to be handed back to its owners, in the same way as it would have to return the San Martín University to the Alvear family, except if they were found guilty of crimes by a law court.</p> <P>In this case, where it was politically unacceptable to hand Saludcoop back to its owners, State intervention was – luckily - a disaster and liquidation seemed inevitable. But liquidation means that the entity’s assets are to be sold, so that the government cannot use the clinics, or the equipment, and has to monetize them in order to pay creditors, or reach an agreement with them so that they accept the amount obtained from the sale of these assets as part of the payment due. It is absurd that the intervention mechanisms that are used in health or education are not designed to ensure the continuity of the service, but rather to save the "company". The government is thus faced with the huge dilemma of fixing the company and hand it back to those who allegedly mishandled it, or close it down and thus being unable to continue providing the service.</p> <P>The Minister says that he thinks the money will cover the debt and that, if this were indeed the case, nobody would be defrauded. This would then make it a strange case of victimless fraud.</p> <P>Another question that deserves some analysis is who owns Saludcoop, a cooperative organization made up of several other cooperatives. In Colombia we are used to thinking that things are owned by someone, and so it was understood that the owner of such an undertaking was Palacino. But no: Saludcoop’s owners are a group of cooperatives, among which, for example, one formed by National University professors.</p> <P>The cooperative model of property is a desirable one, simply because it does seem preferable that things be owned by many rather than a few. So much so, in fact, that there is even a specific article in the Colombian constitution devoted to it, and that this form of ownership is mentioned in the Havana agreements and in all the recommendations for rural development with the aim of boosting the profitability and sustainability of rural economies. But, of course, it is a form of ownership that creates a problem of dilution the responsibility which, in the case of Saludcoop, adds up to the confusion.</p> <P>Kafka could not have imagined such an absurd story: a guy who became rich by abusing his position as manager of private and public funds and, yet, is not being required by justice; a company that people thought belonged to the guy in question but its owners say it belongs to three million five hundred thousand people; millions of users who were attended by an EPS that is to be liquidated and who are told that they will be attended by another EPS which is owned by is the one that is being wound up; a fraud that leaves just enough money to pay the defrauded, but it is uncertain whether its detriment amounts to 1.4 billion or 75,000 million.</p> <P>Let us hope that the Minister will go back to Academia, where he will have both the time and the peace of mind to find out and tell us then what really happened.</p> <P>This article was published previously by <STRONG><EM><A href="http://lasillavacia.com/" target="_blank">La Silla Vacía</a>. </em></strong></p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Colombia </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> <div class="field-item odd"> Science </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Colombia Civil society Conflict Democracy and government Economics Ideas International politics Science latin america Héctor Riveros Wed, 02 Dec 2015 14:24:45 +0000 Héctor Riveros 98082 at https://www.opendemocracy.net Héctor Riveros https://www.opendemocracy.net/content/h-ctor-riveros <div class="field field-au-term"> <div class="field-label">Author:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Héctor Riveros </div> </div> </div> <P><EM>Héctor Riveros é um advogado colombiano e especialista em questões de direito constitucional, professor da Universidade Externato de Colômbia, analista político e colunista na Silla Vacia. Foi vice-ministro de interior, secretário do Governo de Bogotá e assessor do Programas das Nações Unidas para a América Latina. Atualmente é diretor do Instituto do Pensamento Liberal. </em></p> <P><EM>Héctor Riveros es un abogado colombiano, especialista en derecho constitucional, preofesor en la Universidad Externado de Colombia, analista político y columnista en la Silla Vacía. Fue vice-ministro de interior, secretario del gobierno de Bogotá e asesor del Programa de Naciones Unidas para América Latina. Actualmente es director del Instituto de Pensamiento Liberal. </em></p> <P><EM>Hector Riveros is a Colombian lawyer, specialising in constitutional law, He is&nbsp;a professor&nbsp;at Universidad Externado of Colombia, political analyst and columnist at La Silla Vacía. He was vice-secretary of internal affairs, secretary of Bogota’s government and UNDP advisor for Latin America. Currently, he is director of the Instituto de Pensamiento Liberal.</em></p> Héctor Riveros Tue, 01 Dec 2015 17:40:48 +0000 Héctor Riveros 98085 at https://www.opendemocracy.net