Joanne Csete https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/21481/all cached version 09/02/2019 04:51:15 en Nuestras políticas contra las drogas son un fracaso y una ruina. ¿Qué alternativas hay? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/joanne-csete/nuestras-pol-ticas-contra-las-drogas-son-un-fracaso-y-una-ruina-qu-al <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El coste exorbitante de la guerra contra las drogas es una razón de peso para cambiar de política. ¿Qué pasaría si, en su lugar, invirtiéramos en tratamientos de las adicciones? <a href="https://opendemocracy.net/drugpolicy/joanne-csete/our-drug-policy-system-is-expensive-failure-what-are-alternatives" target="_blank"><em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/banner1new (1)_10.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/banner1new (1)_10.jpg" alt="" title="" width="460" height="68" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-12541648 copy.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Programa de intercambio de agujas, Portland, Maine 2012. Press Association / Robert F. Bukaty. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p>La guerra contra las drogas ha supuesto un fracaso ruinoso, cuyo monto real ha de &nbsp;calcularse añadiendo sus cuantiosos costes indirectos, que sobrepasan en mucho los 100.000 millones de dólares que los gobiernos destinan cada año a intentar controlar la oferta mundial de drogas ilegales. Las implicaciones de este derroche deberían incidir en la argumentación a favor de una urgente <a href="https://www.opensocietyfoundations.org/reports/economics-drug-war-unaccounted-costs-lost-lives-missed-opportunities">reorientación radical de las políticas contra las drogas</a>.</p> <p>Gran parte de estos 100.000 millones de dólares se destina al arresto, procesamiento y encarcelamiento de personas por delitos no violentos relacionados con las drogas. A esta enorme cifra le supera, en mucho, el valor del mercado ilegal de narcóticos a resultas de las guerras contra las drogas, que se estima en 330.000 millones de dólares, una fuente ingente de recursos que sirven para financiar la corrupción y las insurgencias. Los programas militarizados de interceptación de drogas en Centroamérica, América de Sur y Asia han provocado cientos de miles de muertes, grandes desplazamientos de población y una degradación medioambiental masiva. El sur global ha perdido también oportunidades significativas de inversión para sus economías y sistemas sanitarios al tener que seguir con la guerra contra las drogas, a menudo bajo presión de Estados Unidos.</p> <p>La escala del fracaso de estas políticas es grandiosa y se hace imprescindible alejarse de la ideología que las subyace. En lugar de librar una ‘guerra’ costosa contra los productores y los traficantes de drogas ilegales cuya primera línea se sitúa en estados con escasos recursos, deberíamos trabajar para reducir el problema de la demanda de estas drogas entre los consumidores de nuestros países y asegurarnos de que la pequeña proporción de consumidores que son adictos a las drogas tengan acceso a todos los servicios y al apoyo que precisen. El enfoque prohibicionista atropella los derechos humanos y relega la salud pública a un segundo plano. Invertir estas prioridades mejoraría la vida, quizás de manera drástica, a ambos extremos de la cadena de abastecimiento. <a href="https://www.opensocietyfoundations.org/reports/economics-drug-war-unaccounted-costs-lost-lives-missed-opportunities">Y los beneficios económicos y sus efectos inducidos podrían ser también significativos</a>.</p> <p>La clave está en remitirse a datos empíricos. La mayor parte de la demanda proviene de un pequeño número de usuarios, por lo que tratar a relativamente poca gente puede tener un gran impacto. Destinar fondos a tratamientos de adicción de calidad puede producir un retorno que supere varias veces la inversión: en términos de reducción de la delincuencia, ahorro de gastos sanitarios e ingresos de personas que vuelven a ser productivas. Y puede cubrir incluso el coste de tratamientos costosos de internamiento. </p> <p>Existen opciones de tratamiento eficaz. Una de ellas es la terapia de sustitución de opiáceos (TSO), en la que se receta un medicamento opiáceo, como metadona o buprenorfina, que ayuda al paciente a gestionar las ansias de otras sustancias más peligrosas. Esta terapia, a gran escala, puede contribuir a reducir las sobredosis, que fue, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la causa de 47.000 muertes en Estados Unidos en 2014. La TSO se autofinancia más que sobradamente, en parte por el ahorro en gasto sanitario y por la reducción de los daños causados por el uso problemático de opiáceos. </p> <p>El intercambio de agujas ayuda a prevenir la incidencia del VIH y la hepatitis C, cuyo tratamiento es, en ambos casos, muy costoso. Los programas de agujas y jeringuillas han sido objeto de multitud de estudios de salud pública. Previenen enfermedades sin estimular una mayor frecuencia de consumo o el consumo de nuevas drogas.</p> <p>Sin embargo, ni el tratamiento farmacológico y científicamente probado ni los programas preventivos como el intercambio de agujas son una opción al alcance de la mayoría de los consumidores de drogas en el mundo. No están disponibles o existen obstáculos mayores para su aplicación. A menudo esto es debido a la creencia de que la mejor respuesta al consumo de drogas es de orden legal y no de salud pública.</p> <p>Los juzgados especializados en drogas en Estados Unidos, por ejemplo, se establecieron, en teoría, para ofrecer una alternativa a la cárcel en forma de tratamiento contra la dependencia supervisado por un juez. Pero, en muchos casos, los jueces no tienen la experiencia necesaria para tomar decisiones correctas desde un punto de vista médico, e incluso algunos parecen no querer escuchar a los profesionales sanitarios. Muchos de estos juzgados deniegan el uso de la TSO, lo que representa una oportunidad perdida de ofrecer un tratamiento eficaz a aquellos que lo necesitan. Algunos jueces también castigan los “fracasos” de los programas de tratamiento encarcelando a la gente, cuando cualquier profesional sanitario sabe que no todo el mundo responde positivamente a la primera al someterse a un tratamiento de adicción.</p> <p>Hay que poner en tela de juicio las actitudes que consideran que el uso de drogas es consecuencia de un fallo o defecto de orden moral. La experiencia de Estados Unidos indica que muchos programas de prevención en los que se predica la abstinencia a los niños y tratan de asustarlos para que se alejen de las drogas no tienen buenos resultados, e incluso pueden hacer que las drogas sean más, y no menos, atractivas para ellos. Los enfoques basados en la realidad de la vida de los niños - averiguando lo que realmente les motiva a probar las drogas - y en ayudarles a protegerse de usos problemáticos tienen mejores oportunidades de éxito.</p> <p>La retórica oficial está cambiando lentamente y se aleja de la prohibición total. La inercia que caracteriza al gobierno federal en Estados Unidos significa que el progreso debe iniciarse a nivel estatal y municipal. Una iniciativa en este sentido es el programa de Aplicación de la Ley con Desvío Asistido (LEAD), iniciado en Seattle, que permite a los agentes de policía derivar a los infractores menores hacia programas antidrogas o de asistencia para el empleo o la vivienda o de apoyo social, en la propia comunidad, en lugar de mandarlos a la cárcel. Albany y Santa Fe, entre otras comunidades, han adoptado también este programa.</p> <p>Las leyes contra el uso de la marihuana se han relajado en varios estados, y parte del argumento a favor de su regulación a nivel estatal se basa en los ingresos. El estado de Colorado recaudó más de 70 millones de dólares en impuestos sobre la marihuana en 2014, más de lo que recaudó por la venta de alcohol, a lo que habría que añadir el ahorro en policía y encarcelamiento. La presión económica sigue aumentando sobre el sistema establecido, y los argumentos a favor de un cambio de política, basados en evidencia empírica, deben incorporar los exorbitantes costes directos e indirectos del sistema actual, no sólo en Estados Unidos, sino también en los países productores y de tránsito devastados por las desastrosas consecuencias de la guerra contra las drogas.</p><p><em>La traducción al español ha sido realizada por Victoria Gómez y Carmen Municio, miembros del Programa de voluntariado de DemocraciaAbierta.</em></p><p class="blockquote-new"><em>Este artículo se publica como parte de una alianza editorial entre openDemocracy y&nbsp;</em><a href="http://www.cels.org.ar/home/index.php" target="_blank"><em>CELS</em></a><em>, organización de derechos humanos argentina con una amplia agenda, incluyendo la defensa y promoción de políticas de drogas respetuosas de los derechos humanos. La alianza coincide con la Sesión Especial sobre Drogas de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS).</em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/robin-lloyd/las-mujeres-y-la-guerra-contra-las-drogas">Las mujeres y la guerra contra las drogas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/nicol-s-comini/la-naturaleza-multidimensional-del-problema-de-las-drogas-en-am-ric">La naturaleza multidimensional del problema de las drogas en América Latina</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> United States </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta United States Civil society Culture Democracy and government Ideas International politics latin america Joanne Csete Thu, 05 May 2016 11:00:00 +0000 Joanne Csete 101850 at https://www.opendemocracy.net Joanne Csete https://www.opendemocracy.net/content/joanne-csete <div class="field field-au-term"> <div class="field-label">Author:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Joanne Csete </div> </div> </div> <p>Joanne Csete is an expert on health and human rights, especially access to health services for criminalised persons and gender-related rights. She is an adjunct associate professor at Columbia University’s Mailman School of Public Health.&nbsp;</p> Joanne Csete Fri, 08 Apr 2016 15:26:25 +0000 Joanne Csete 101236 at https://www.opendemocracy.net Our drug policy system is an expensive failure. What are the alternatives? https://www.opendemocracy.net/drugpolicy/joanne-csete/our-drug-policy-system-is-expensive-failure-what-are-alternatives <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>The exorbitant cost of punitive drug policy is actually an argument for change. What if we invested in good quality treatment for addiction instead? <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/joanne-csete/nuestras-pol-ticas-contra-las-drogas-son-un-fracaso-y-una-ruina-qu-al" target="_blank"><em><strong>Español</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><a href="https://opendemocracy.net/drugpolicy"><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/banner1new (1).jpg" alt="wfd" width="460px" /></a></p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none caption-xlarge'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/549501/PA-12541648 copy.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title="Needle exchange programme, Portland, Maine 2012. Press Association/Robert F. Bukaty. All rights reserved."><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/549501/PA-12541648 copy.jpg" alt="Needle exchange programme, Portland, Maine 2012. Press Association/Robert F. Bukaty. All rights reserved." title="Needle exchange programme, Portland, Maine 2012. Press Association/Robert F. Bukaty. All rights reserved." width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload caption-xlarge imagecache imagecache-article_xlarge" style=""/></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Needle exchange programme, Portland, Maine 2012. Press Association/Robert F. Bukaty. All rights reserved.</span></span></span>The war on drugs has been an expensive failure, but its true price tag can only be measured when we include the indirect costs that far exceed the $100 billion that governments spend each year trying to control the world supply of illegal drugs. The full implications of this wasted expenditure should factor into arguments for an urgently needed and <a href="https://www.opensocietyfoundations.org/reports/economics-drug-war-unaccounted-costs-lost-lives-missed-opportunities">radical redirection of drug policy.</a> </p> <p><span style="line-height: 1.5;">Much of the $100 billion pays for apprehending, processing and incarcerating people for non-violent drug offences. But this figure is far outweighed by the value of the illegal drug market that results from punitive drug wars, a figure estimated at $330 billion, a vast source of funds for corruption and insurgency. Militarised drug disruption programmes in central and south America and Asia have caused hundreds of thousands of deaths, the displacement of significant numbers of people and massive environmental degradation. The global south has also lost significant investment opportunities in their economies and health systems as they pay to prosecute drug wars, often under pressure from the United States.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">The scale of the policy’s failure is profound, and it is imperative that we step back from the ideology behind it. In place of an expensive ‘war’ against producers and traffickers in illegal drugs with front lines in low-income states, we should work to reduce problematic demand for these drugs amongst consumers at home, including by ensuring that the small percentage of drug users who are dependent on drugs get access to the full range of services and support that they need. The prohibition-first approach tramples on human rights and relegates public health to a secondary consideration. Reversing these priorities would improve lives at both ends of the supply chain, perhaps dramatically.</span><a href="https://www.opensocietyfoundations.org/reports/economics-drug-war-unaccounted-costs-lost-lives-missed-opportunities" style="line-height: 1.5;"> And economic benefits and their knock-on effects could also be significant</a><span style="line-height: 1.5;">.</span></p> <p><span class="print-no mag-quote-right" style="line-height: 1.5;">The prohibition-first approach tramples on human rights and relegates public health to a secondary consideration.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">The key is to follow the empirical evidence. Most demand comes from a small number of users, so treating relatively few people can have a disproportionately large impact. Spending on good quality treatment for addiction can produce a many-fold return on investment: in reduction in crime, in saved healthcare costs and earnings of people who become productive again. Even expensive residential treatment can pay for itself.&nbsp;</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">Effective treatment options do exist. One is opioid substitution therapy (OST) in which a prescription opioid medication like methadone or buprenorphine helps people manage the craving for more dangerous substances. OST, when scaled up, can contribute to reducing overdose, the cause of 47,000 deaths in the United States in 2014, according to the Centers for Disease Control and Prevention. OST pays for itself many times over, partly through savings in health costs and reduction in the harms of problematic opioid use.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">Needle exchanges help to prevent incidence of HIV and hepatitis C, both of which are expensive to treat. &nbsp;Needle and syringe programmes are among the best researched interventions in all of public health.&nbsp; They prevent disease without encouraging new or more frequent drug use. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">But scientifically sound drug treatment and preventive programmes like needle exchanges are not options for most of the world’s drug users. They are not available or there are major barriers to their use. Often this is because of a belief that the best response to drug use is a criminal justice rather than a public health response.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">Drug courts in the United States, for example, were established, in theory, to offer an alternative to jail in the form of court-supervised treatment for drug dependence. But in many cases judges do not have the training to make good medical decisions, and some don’t seem to listen to health professionals. OST is disallowed by many drug courts, which is a missed opportunity to get people what may be the most effective treatment possible. Some judges also punish ‘failure’ of treatment programmes by putting people in jail, even though health professionals know that not all people succeed the first time in addiction treatment.</span></p> <p><span class="print-no mag-quote-left" style="line-height: 1.5;">We must challenge attitudes that portray drug use as the result of a moral failing or character flaw.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">We must challenge attitudes that portray drug use as the result of a moral failing or character flaw. The US experience suggests that many prevention programmes that preach abstinence at kids and try to scare them away from drugs don’t have a good record, and may even make drugs more, rather than less, appealing. Approaches based more on the reality of kids’ lives – finding out what really motivates them to try drugs – and on helping them to protect themselves from problematic use have a better chance of success.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">Official rhetoric is shifting slowly away from complete prohibition. The inertia that characterises the federal government in the United States means that progress must be sought at the state and municipal level. One such initiative is the Law Enforcement Assisted Diversion (LEAD) programme that began in Seattle that allows police officers to divert low-level offenders into drug programmes or to employment assistance or housing or social support in the community rather than jail. Albany and Santa Fe are among other communities to adopt LEAD programmes.</span></p> <p><span style="line-height: 1.5;">Laws against marijuana use have been relaxed in a number of states, and part of the argument in favour of state regulation has been revenue-based. The state of Colorado raised more than $70 million from marijuana in 2014, more than it took in for alcohol sales, and savings have accrued from averted law enforcement and incarceration on the other side of the ledger. Economic pressure continues to grow on the existing system, and </span><a href="https://www.opensocietyfoundations.org/reports/economics-drug-war-unaccounted-costs-lost-lives-missed-opportunities" style="line-height: 1.5;">evidence-based arguments for a change in policy should incorporate the exorbitant indirect and direct costs of the current system</a><span style="line-height: 1.5;">, not just in the United States but in producer and transit countries long ravaged by the disastrous consequences of the war on drugs.</span></p> <div style="background-color: #f9f3ff; width: 100%; float: right; margin-left: 14px; border-top: solid 3px #DAC2EA;"> <div style="margin-bottom: 8px; padding: 14px;"><span style="font-size: 1.2em; margin-bottom: 8px;">This article is published as part of an editorial partnership between openDemocracy and <a href="http://www.cels.org.ar/home/index.php">CELS</a>, an Argentine human rights organisation with a broad agenda that includes advocating for drug policies respectful of human rights. The partnership coincides with the United Nations General Assembly Special Session (UNGASS) on drugs.</span></div></div><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/drugpolicy/ann-fordham-martin-jelsma/will-ungass-2016-be-beginning-of-end-for-war-on-drugs">Will UNGASS 2016 be the beginning of the end for the ‘war on drugs’?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> Civil society Democracy and government Ideas International politics drugpolicy Joanne Csete Fri, 08 Apr 2016 15:25:41 +0000 Joanne Csete 101235 at https://www.opendemocracy.net