Experimentación Política https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/22442/all cached version 18/04/2018 12:34:39 en Viejas preguntas, nuevas respuestas https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ana-lis-rodr-guez/viejas-preguntas-nuevas-respuestas <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Repensar la representación implica ampliar la comunidad de deliberación y redefinir no sólo quiénes pueden decidir en temas públicos que les afectan, sino cómo se toman las decisiones. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/ana-lis-rodr-guez/old-questions-new-answers">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/ana-lis-rodr-guez/perguntas-velhas-respostas-novas">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/7496802920_e7304a85c2_z_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/7496802920_e7304a85c2_z_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="258" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Creado por Maria Boehling para opensource.com. Flickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p><em>"Juntos podemos ser más sabios que cualquiera de nosotros por separado.</em></p> <p><em>Solo resta saber cómo aprovechar esa sabiduría."</em></p> <p>- Tom Atlee</p> <p class="blockquote-new">De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</p><p>Hoy la noción de participación ciudadana<strong> </strong>se ha convertido en uno de los ejes de la discusión pública sobre la forma que adquieren nuestras democracias en cuanto que sistemas de gobierno. La participación late en las consignas de partidos políticos de diferentes ámbitos ideológicos, en movimientos sociales que basan en ella sus reclamos y es también alentada por activistas sociales e investigadores que ven en la participación una salida a la desafección que atraviesa nuestros cuerpos sociales.</p> <p>Pero, ¿de qué prácticas y de qué fenómenos estamos hablando? Los diferentes dispositivos, tecnologías y comportamientos<strong> </strong>referidos como de “participación ciudadana” constituyen un ecléctico conjunto. Son ejemplos de esta diversidad las juntas vecinales, las asambleas ciudadanas, las audiencias parlamentarias, los referéndums. Los desarrollos <em>online</em> amplían las fronteras de este conjunto de tecnologías y procedimientos: la red nos aporta hoy nuevas prácticas, valores y metáforas escenificando una nueva arquitectura posible del poder.</p><p class="mag-quote-center">Hoy la noción de participación ciudadana&nbsp;se ha convertido en uno de los ejes de la discusión pública sobre la forma que adquieren nuestras democracias en cuanto que sistemas de gobierno.</p> <p>Esta nueva coyuntura permite retomar un interrogante básico de nuestro sistema de gobierno: ¿qué define a la democracia sino quién delibera y quién decide? En el marco de la apuesta por repensar la representación (y los atributos de los roles de representantes y representados), sostenemos que es posible ampliar la comunidad de deliberación y redefinir no solo quiénes pueden decidir en temas públicos que les afectan, sino cómo se toman las decisiones.</p> <p>Desde fines de 2012, en Buenos Aires, un grupo de activistas, emprendedores sociales, estudiantes y <em>hackers</em> nos reunimos para explorar respuestas ante esos interrogantes. Pensamos: ¿qué instituciones democráticas podemos construir en la era de internet? ¿Cuáles serían sus rasgos distintivos? ¿Cuáles serían las prácticas, los valores, los rasgos de los miembros de esas comunidades políticas?</p><p class="mag-quote-center">La red nos aporta hoy nuevas prácticas, valores y metáforas escenificando una nueva arquitectura posible del poder.</p> <p>Guiados por la investigación y la voluntad de experimentar, Democracia en Red comenzó a trabajar para diseñar herramientas de software de código abierto accesibles y versátiles, que hicieran posible esa participación “ampliada”. Y se puso de manifiesto que contar con dichas herramientas no era suficiente para producir un cambio en las pautas de vinculación entre representantes y representados: el otro elemento clave es la comunidad política que debe protagonizar el uso de estas nuevas tecnologías.</p> <p>Fruto de esa reflexión, trabajamos en dos vías simultáneas: la creación de herramientas <em>online</em> adecuadas para facilitar estos procesos y, a la vez, el desarrollo de estrategias de “institucionalización” del uso de las mismas.</p> <p>Así nació DemocracyOS (DOS), una plataforma online de<a href="https://github.com/DemocracyOS"> </a><a href="https://github.com/DemocracyOS">código abierto</a> construida con el objetivo de facilitar que grupos de personas y/u organizaciones puedan proponer, debatir y votar sobre temáticas libremente elegidas. Al ser de código abierto, puede ser utilizada, modificada y redistribuida libremente en pos de los mejores argumentos para llegar a la toma de decisiones de forma colectiva.</p> <p>Diseñada prioritariamente para acompañar los procedimientos legislativos de las cámaras locales, DemocracyOS tiene como objetivos fundamentales:</p> <ol><li>Aumentar la participación ciudadana proporcionando a las personas información y oportunidades para participar con otros en su comunidad y en la toma de decisiones públicas.</li><li>Promover la democracia deliberativa aumentando la interacción entre funcionarios públicos y ciudadanos para debatir y tomar decisiones a través del diálogo y la planificación colectiva.</li><li>Impulsar la formación para una ciudadanía activa implementando acciones educativas y formativas sobre las características, prácticas y posibilidades que implica la co-creación del ámbito público entre representantes y representados.</li></ol> <p>Desde la perspectiva del equipo de trabajo y desarrollo de DemocracyOS, estos objetivos posibilitan brindar en pie de igualdad oportunidades a los ciudadanos para que puedan expresar sus opiniones en el ámbito público (de modo que todas las voces puedan ser escuchadas) y fomentar que este diálogo sea irrestricto, sin limitaciones. De este modo, especialmente a través de la inclusión de grupos políticamente marginados, se espera que los procesos de debate y los resultados de este tipo de toma de decisiones públicas puedan ganar en legitimidad y en amplitud de miras.</p> <p>Así, la preocupación por el cómo<strong> </strong>encuentra su respuesta en el desarrollo de DemocracyOS, en cuanto que ámbito específico para la deliberación y la votación online. Para cumplir con los objetivos planteados de ampliar la participación y la deliberación, DOS forja su diseño a través de continuas iteracciones y se consolida como una herramienta de participación de diseño<strong> </strong>limpio, que prioriza la usabilidad. Desde un principio, se analizó la complejidad planteada por el manejo de mucha información (por ejemplo, los proyectos de ley) y se optó por simplificar al máximo la presentación de estos campos y promover en todo momento un lenguaje coloquial y un diseño intuitivo que permita a los usuarios familiarizarse rápidamente con el uso de la plataforma.</p> <p>Por otra parte, es crucial lograr que una nueva comunidad de toma de decisiones esté sensibilizada ante la convocatoria a estos espacios de participación ciudadana no presencial. Esto es especialmente importante para innovar desde criterios inclusivos y equitativos. Los sesgos en la participación (compuestos de históricos privilegios y correlativos silencios de grupos determinados) deben ser tenidos en cuenta en el momento de renovar las prácticas, para evitar seguir abonando la representación de determinados grupos sociales en detrimento de otros.</p><p class="mag-quote-center">Es crucial lograr que una nueva comunidad de toma de decisiones esté sensibilizada ante la convocatoria a estos espacios de participación ciudadana no presencial.</p> <p>Desde nuestra perspectiva, no hay metodologías excluyentes: hay problemas políticos y soluciones óptimas, en función del momento social, histórico y tecnológico en el que vivimos. Hoy contamos con las redes para profundizar la apertura de las instituciones, la apertura de los espacios de toma de decisiones, la mayor libre circulación del conocimiento. Por eso tomamos las redes, porque sirven a estos propósitos de emancipación.</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet Experimentación Política Ana Lis Rodríguez Wed, 28 Jun 2017 14:35:33 +0000 Ana Lis Rodríguez 111981 at https://www.opendemocracy.net La distribución masiva de todo https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/tom-s-d-ez/la-distribuci-n-masiva-de-todo <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La innovación no es una opción: es una necesidad – para mejorar lo que hacemos y tener un papel que desempeñar en el contexto de la economía líquida.<strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/tom-s-d-ez/mass-distribution-of-everything"> English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/tom-s-d-ez/distribui-o-em-massa-de-tudo">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Foto I_15.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto I_15.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fab Lab Barcelona en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC). En la pantalla, el artista y diseñador Olafur Eliasson da una conferencia a la red fab lab dentro del programa de la Academia.</span></span></span></p><p class="blockquote-new"><span>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</span></p><p>Hace cientos de años, la agricultura hizo posible el exceso de producción, lo que llevó a la acumulación de bienes, a la concentración de la población en ciudades y a la extinción del cazador-recolector. Unos cientos de años más tarde, creamos un sistema para organizar el intercambio de servicios y productos a nivel abstracto: el dinero. La economía actual se basa en el flujo de dinero real y ficticio, con lo que se simplifica el valor de los activos, las habilidades, las personas, los recursos y casi todos los elementos de nuestra realidad. El dinero se ha convertido en un medio y un fin en sí mismo.</p> <p>Si antaño la agricultura transformó de modo dramático la forma en que los seres humanos habitan el planeta, el monocultivo del dinero está amenazando hoy la vida misma. Nuestra economía presupone que tenemos a nuestra disposición un planeta ilimitado, para que podamos concentrarnos en un único objetivo: cultivar dinero - tanto dinero como seamos capaces. Lo que hace posible el monocultivo del dinero es, por un lado, el control sobre el acceso a la información (Internet está siendo secuestrado, por si no lo habíais notado) y, por otro, la concentración de los medios de producción: la energía, la agricultura y los objetos/herramientas que permiten a los seres humanos sobrevivir e interactuar con su hábitat. La gestión (secuestro) de activos físicos y recursos naturales se organiza a través de otras abstracciones: sistemas legales, leyes económicas y modelos respaldados por los gobiernos nacionales y las corporaciones. Si democratizáramos los medios de producción y los hiciéramos accesibles, y si poseyéramos y protegiéramos nuestra información digital, estaríamos desafiando los fundamentos mismos de las estructuras económicas, políticas y sociales que rigen en el mundo hoy.</p> <p><em>Propósito, significado y propiedad </em>son palabras clave a tener en cuenta al hablar del futuro. De lo que se trata no es, en realidad, ni de Realidad Virtual, ni de Inteligencia Artificial, ni de Lenguaje ML, ni de robótica, ni de computación cuántica, ni de automatización, ni de biología sintética. Lo que debemos preguntarnos es: ¿para qué y para quién son útiles estas tecnologías? ¿Quién decide qué hacer con ellas? ¿Y cuánto sabemos realmente acerca de ellas?</p> <p>Estas son las preguntas que motivan a individuos, comunidades y organizaciones a colaborar para proponer y construir nuevas formas de poseer y usar la tecnología y ponerla al servicio de los seres humanos y del planeta, no sólo para sobrevivir, sino para coexistir en armonía con nuestros sistemas vivos. Esta es, al menos, la aspiración. Queremos inventar el futuro, no tanto para poder predecirlo, sino para hacerlo más accesible y para enfrentar los principales retos de nuestro tiempo, que son principalmente sociales y ambientales. En la <a href="http://fab.cba.mit.edu/about/faq/" target="_blank">red Fab Lab</a> llevamos más de diez años investigando el papel de la tecnología en la sociedad, creando nuevos programas y diseñando proyectos destinados a desarrollar un nuevo modelo productivo y económico para la sociedad.</p> <p>El primer Fab Lab fuera del MIT lo creó Mel King, hace más de una década, en el <a href="http://www.tech-center-enlightentcity.tv/" target="_blank">South End Technology Center (SETC)</a> de Boston, en colaboración con el <a href="http://cba.mit.edu/" target="_blank">Center for Bits Atoms</a> del &nbsp;MIT. La visión que tenía Mel era la de usar la tecnología que podía ofrecer el laboratorio para recuperar la vida de un barrio que había estado sufriendo, durante décadas, los efectos de la segregación racial y la pobreza en beneficio del mercado inmobiliario. Algunas decenas de años antes, Jane Jacobs ya había advertido sobre las consecuencias nefastas del desarrollo urbano masivo, impulsado exclusivamente por motivos económicos, en Nueva York. Ella se enfrentó a Robert Moses en lo que resultó ser uno de los enfrentamientos más famosos de la historia del urbanismo, el activismo y la sociología. Jacobs defendió la idea de que las ciudades debían ser creadas por sus ciudadanos y que la tiranía del automóvil y las vías de circulación rápida, la eliminación de identidades comunitarias laboriosamente construidas durante generaciones, la dinámica del mercado y el <em>progreso</em> estaban matando el ADN de las ciudades. Los chavales del South End de Boston eran víctimas del nuevo modelo urbano que sigue impulsando hoy el desarrollo de las ciudades. La comunidad local y Mel decidieron actuar haciendo accesible la tecnología y poniéndola al servicio de la construcción del futuro de los chicos del barrio que se estaban quedando atrás porque no encajaban en el sistema educativo "normal", y creando mecanismos para encontrar alternativas al tipo de trabajos que suelen encontrar los chavales negros y latinos. El SETC lleva operando 15 años, ofreciendo a los chavales de Boston talleres gratuitos y consejos para desarrollar su creatividad. El laboratorio de Mel ha inspirado a cientos de laboratorios en todo el mundo, en los que lo esencial es la dimensión social de la tecnología. A menudo oímos que los Fab Labs son elitistas, o demasiado centrados en el MIT, o incluso un lugar para aficionados a la informática, pero el mundo debería <a href="https://www.amazon.com/Chain-Change-Struggles-Community-Development/dp/0896081052" target="_blank">saber más sobre Mel King</a>, el hombre que, desde hace 50 años, organiza almuerzos en su casa los domingos en los que la gente canta, discute y debate temas de la comunidad, o simplemente se reúnen para leer poesía.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Foto II_6.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto II_6.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Sesión de co-creación de Maker District con actores/partes interesadas del Poblenou. El proyecto apunta a apoyar el ecosistema local para permitir la transición hacia un barrio productivo utilizando las nuevas tecnologías.</span></span></span></p><p>Pero, ¿puede un Fab Lab ayudar a reconstruir comunidades y atraer nuevas oportunidades económicas? <a href="http://atlasofthefuture.org/10-years-of-fab-lab-bcn-10-projects-that-change-everything/" target="_blank">Fab Lab Barcelona, el primer Fab Lab de Europa, abrió sus puertas hace 10 años</a> en el Poblenou, ​​un barrio postindustrial con una fuerte historia manufacturera y sindical al que se conocía como el Manchester de Cataluña. La comunidad local ha venido sufriendo las consecuencias del proceso de desindustrialización que azotó casi todas las ciudades durante el último cuarto del siglo XX y de la devastadora crisis económica que, entre otras cosas, ha puesto en entredicho el plan de renovación urbana 22 @ (que puso en marcha el Ayuntamiento de Barcelona para estimular la inversión inmobiliaria en la zona). La crisis de 2008 redujo drásticamente las opciones de inversión de capital en Barcelona, ​​y el mercado inmobiliario de Poblenou no creció como se esperaba, a pesar de que algunas facultades y departamentos universitarios sí se desplazaron a la zona, al igual que algunas grandes corporaciones inmunes a la crisis. Luego, el barrio empezó a acoger nuevas industrias creativas - estudios de diseño, pequeñas escuelas de arquitectura y diseño, empresas de producción digital - que, junto con galerías de arte y edificios ocupados, empezaron a crear una nueva identidad de barrio, como ocurre en Brooklyn, Wynwood o Mitte, motivando las correspondientes cuestiones relacionadas con la gentrificación.</p> <p>Poblenou se está convirtiendo en un ecosistema en el que diferentes iniciativas le están dando una nueva identidad, no planificada, surgida como resultado de la crisis económica, pero también de la obsolescencia de la planificación urbana tradicional. El barrio tiene ahora una asociación de iniciativa privada (<a href="http://www.poblenouurbandistrict.com/en/" target="_blank">Poblenou Urban District</a>) que agrupa a la mayoría de estas industrias creativas, mantiene el flujo de comunicación entre sus miembros, organiza eventos y promueve el potencial del área en la ciudad y más allá. En Poblenou, Fab Lab Barcelona y Fab City encontraron el contexto perfecto para establecerse y trabajar en el futuro de la tecnología y su potencial impacto social. En Poblenou, el recién lanzado <a href="http://www.publico.es/public/poblenou-petit-sillicon-valley-industria.html" target="_blank">Maker District</a> (como parte integrante del <a href="http://ajuntament.barcelona.cat/estrategiadigital/en" target="_blank">Plan Digital de Barcelona</a>) está buscando ahora añadir una nueva capa a la dinámica existente &nbsp;en el barrio.</p> <p>El Maker District ha sido concebido como un proceso colaborativo y de co-creación cuyo objetivo es llevar a cabo, junto con la comunidad local y una red global, la visión del <a href="http://www.fab.city/" target="_blank">proyecto Fab City</a> creando un espacio de experimentación para diseñar, construir, probar e iterar nuevas formas de gobernanza, comercio y producción a nivel local (el barrio) utilizando tecnologías avanzadas para acelerar el proceso de conseguir ciudades más resistentes e inclusivas. A escala de la ciudad, <a href="http://www.fablabbcn.org/" target="_blank">Fab Lab Barcelona</a> lidera el desarrollo de la red pública de Fab Labs: asesora al Ayuntamiento en la construcción de la primera capa de infraestructuras de la Ciudad Fab, tal y como se describe en el Libro Blanco del proyecto. Los recién llamados <a href="http://ateneusdefabricacio.barcelona.cat/" target="_blank"><em>Ateneus de Fabricació</em></a> tendrán entonces que escoger entre dos modelos operativos: a) ser burocratizados por la maquinaria del Ayuntamiento, o b) convertirse en una fuerza de vanguardia para la innovación en materia de políticas públicas. Por ahora, esta pregunta queda todavía sin respuesta.</p> <p>Más allá de la intervención pública en el ecosistema de la innovación en Barcelona, ​​las iniciativas privadas han ido floreciendo y creando oportunidades de negocio adicionales a las del movimiento <em>maker</em>,<em> </em>tanto en Barcelona como en Cataluña, a través de espacios como <a href="http://www.mob-barcelona.com/" target="_blank">Makers of Barcelona</a>, <a href="http://elteb.org/" target="_blank">TEB</a> (muy similar al SETC de Boston), <a href="https://www.fablabs.io/labs/Tinkerers" target="_blank">Tinkerers Lab</a>, <a href="http://fablabsitges.org/" target="_blank">Beach Lab</a>, <a href="http://greenfablab.org/" target="_blank">Green Fab Lab</a> - por nombrar sólo algunos. Estos espacios hacen accesible la tecnología a las personas de distintas maneras, conectándola con actividades de trabajo colaborativo, iniciativas de acción social o programas educativos. Aquí hay un modelo interesante a explorar, que hemos propuesto a diferentes administraciones públicas, la de la colaboración público-privada para la creación de nuevos laboratorios: en lugar de que el Ayuntamiento trate de concentrar la innovación y gaste millones de euros en nuevos edificios, menos del 30% de esa inversión podría dirigirse a iniciativas privadas que ya existen en la ciudad. Estas iniciativas, a cambio, podrían ofrecer programas de formación abiertos y talleres gratuitos, ayudando a abordar el problema del desempleo a través de la enseñanza de nuevas capacidades.</p> <p><a href="http://www.lavanguardia.com/vida/20170503/422253235066/el-gobierno-de-cataluna-crea-el-global-3d-printing-hub-en-barcelona-con-28-millones-de-inversion-hasta-2020.html" target="_blank">La inversión pública y privada en nuevas tecnologías de producción digital en Barcelona</a> está adquiriendo una dimensión más amplia con la <a href="http://www.economist.com/news/business/21678774-europes-biggest-economy-rightly-worried-digitisation-threat-its-industrial" target="_blank">aparición de la Industria 4.0</a>, que tiene como objetivo digitalizar los procesos de fabricación a gran escala. La industria 4.0 se equipara erróneamente al &nbsp;Internet de las Cosas y la impresión 3D, que son algunas de las tecnologías emergentes llamadas a complementar los procesos de producción. La nueva industrialización de las ciudades debe mirar más allá de la visión tecno-céntrica e invertir en acercar la tecnología a las personas. A la vez, las industrias deben abandonar el enfoque económico del tradicional modelo extractivo, que las convierte en "tomadoras" en lugar de "facilitadoras" para seguir siendo relevantes en un contexto de producción distribuida. Por otra parte, el sector público podría tal vez experimentar con modelos menos controlados para fomentar nuevas formas de negocio, empleo e innovación, sin tener que gastarse millones en infraestructuras, compitiendo con iniciativas privadas. En este sentido, el gobierno catalán ha lanzado la <a href="http://catalunya2020.gencat.cat/en/instruments/catlabs/" target="_blank">iniciativa CatLabs</a> para concebir mecanismos que permitan la creación de un ecosistema territorialmente más extenso, entendiendo la idea de "laboratorio" como una forma permanente de operar. En nuestro mundo en constante cambio, la innovación no es una opción: es una necesidad – para mejorar lo que hacemos y cómo lo hacemos y tener un papel que desempeñar en el contexto de la economía líquida.</p> <p>Barcelona tiene un ecosistema único que puede servir de prototipo para nuevas formas de producción en las ciudades, algo que también está sucediendo en París, Santiago, Amsterdam, Shenzhen o Detroit, o en países como Bhután y Georgia, todos ellos lugares que han adoptado y replicado con sabor local la Ciudad Fab, conectada en red como parte de una comunidad global empeñada en construir un nuevo modelo productivo y económico para el futuro. Con el surgimiento de nuevas formas de hacer política en el contexto de la llamada <a href="https://www.decidim.barcelona/" target="_blank">democracia líquida</a>, podríamos estar ante un interesante punto de inflexión para la gobernanza de las ciudades, acostumbradas a una fuerte presencia de lo público en casi todos los sectores, sólo desafiada por los gobiernos centrales o las grandes corporaciones. En una nueva iteración de la democracia, la participación no debe limitarse a dar una opinión o a delegar el poder a representantes elegidos, sino que debe crear y co-construir barrios y ciudades. El riesgo aquí es que, con las luchas de poder a alto nivel (ciudad, región, país, corporaciones), a los demás actores (ciudadanos, comunidades, pequeñas empresas) no les quede otra que navegar en aguas inciertas, con reglas de juego cambiantes, además de con la personalización del poder. A falta de infraestructuras institucionales que permitan nuevos modelos productivos de ciudad, corremos el riesgo de repetir los mismos errores que la actual economía extractiva impulsada por el mercado. Pero tenemos la oportunidad de probar nuevas formas de gobernanza, con todos los actores implicados, de manera justa y transparente, utilizando las tecnologías que pueden hacer posible la transición hacia una nueva economía - la transición hacia la distribución masiva de todo (incluida la democracia, la participación, la responsabilidad y la gobernanza).</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/ciudades-y-democracia-nuevas-geograf-as-nuevas-geometr-as">Ciudades y democracia: nuevas geografías, nuevas geometrías</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Civil society Democracy and government Ideas International politics Experimentación Política Tomás Díez Tue, 27 Jun 2017 12:00:11 +0000 Tomás Díez 111928 at https://www.opendemocracy.net Ciudades y democracia: nuevas geografías, nuevas geometrías https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/ciudades-y-democracia-nuevas-geograf-as-nuevas-geometr-as <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Uno de los riesgos de la política convencional es ver el mundo con las viejas ideas subsidiarias de una manera de entender la geografía y la geometría de los conceptos. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/democracy-and-city-new-geographies-new-geometries">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/cidades-e-democracia-novas-geografias-e-novas-geometrias">Português&nbsp;</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/123_23.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/123_23.jpg" alt="" title="" width="460" height="429" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente de la imagen: Wikipedia. Mapa original de John Snow que muestra la agrupación geográfica de los casos de cólera en la epidemia de Londres de 1854, dibujada y litografiada por Charles Cheffins.</span></span></span></p><p class="blockquote-new"><span>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</span></p><p>Steven Johnson, en el libro <em>The Ghost Map: The Story of London's Most Terrifying Epidemic and How It Changed Science, Cities, and the Modern World </em>&nbsp;(Riverhead Books, Londres, 2007), señala cómo John Snow, médico del barrio londinense del Soho, a través de un mapa, mostró que la epidemia de cólera que afectaba a la ciudad en 1854 provenía del suministro del agua y no del aire como creían las autoridades. El mapa de Snow (imagen superior) significó para él algo muy evidente, pero que necesitó de una imagen —visualizando la concentración de muertes alrededor de los pozos de agua— para cambiar la mentalidad de quienes debían tomar decisiones al respecto. </p> <p><strong>El mapa: posibilidades y límites</strong></p> <p>Todo empieza en el <a href="http://www.lavanguardia.com/20130915/54384492337/todo-empieza-en-el-mapa-marc-bassets.html">mapa</a>. En el mental y en el cartográfico. En la cabeza y en el papel. La representación es una manera de comprender y poseer. </p> <p>De la misma forma que los mapas son un recurso útil para el poder, para la toma de decisiones, no siempre son útiles cuando hay que innovar, ya que, aprovechando la fuerza de las zonas mentales de confort, como <a href="https://bdmpress.files.wordpress.com/2012/10/jacques-lc3a9vy-1.pdf">explica bien el geógrafo Jacques Lévy</a>, estos pueden crear estructuras de conocimiento rígidas que no permitan nuevas lecturas: “No equivocarse de presente: los investigadores, como todo el mundo, tenemos tendencia a ser perezosos y a analizar el presente a través de modelos explicativos que funcionaron más o menos bien en el pasado pero que ya no nos convienen”.</p><p class="mag-quote-center">Todo empieza en el&nbsp;mapa. En el mental y en el cartográfico. En la cabeza y en el papel. La representación es una manera de comprender y poseer.</p> <p>Este es también uno de los riesgos más graves de la política convencional. Ver el mundo —y sus cambios— con las viejas ideas subsidiarias de una manera de entender la geografía y la geometría de los conceptos. </p> <p>Y más cuando las&nbsp;<a href="http://www.gutierrez-rubi.es/2016/11/17/ciudades-inteligentes-mapas-datos-y-smart-citizens/">ciudades&nbsp;inteligentes del siglo XXI</a> ya no son solo un territorio, un espacio delimitado, definido por sus límites administrativos. Por este motivo, ya no podemos gobernar únicamente con mapas —como el del Doctor Snow—: hay que ver todas las capas de la realidad si queremos transformarla. Las capas de relaciones, flujos, datos, vínculos y causalidades que generan la actividad de las personas ―y su dinámica composición organizativa.&nbsp;Las Administraciones locales y metropolitanas ya no pueden limitarse a su actuación sobre la dimensión física, si desean gobernar el bien común y ampliar el&nbsp;espacio&nbsp;de lo público. Un mundo de regulaciones (del tráfico o del suelo, por ejemplo) es imprescindible, aunque no suficiente, para embridar el desarrollo autónomo de la actividad humana, que tiende siempre al desorden que hipoteca el futuro o divide el presente de los más desfavorecidos. Necesitamos una concepción nueva que entienda que las grandes oportunidades para generar más ciudad (sostenible) pasan por ampliar y promover más ciudadanía. Una ciudad que no se piensa solo desde su código postal, sino desde su código digital. La ciudad debajo de los adoquines. Hablemos más de&nbsp;ciudades&nbsp;conectadas, de realidades urbanas complejas, de herramientas que se adaptan a las nuevas formas de participación (y no al revés), de ciudadanos productores y gestores de su rastro digital, de propiedades compartidas de los datos que generamos, del reto de la brecha digital, de soberanías tecnológicas.</p><p class="mag-quote-center">Las Administraciones locales y metropolitanas ya no pueden limitarse a su actuación sobre la dimensión física, si desean gobernar el bien común y ampliar el&nbsp;espacio&nbsp;de lo público.</p> <p>Como anticipábamos, nuestros saberes están fijados en imágenes (visualizaciones) que nos condicionan y predeterminan nuestra visión del mundo y nuestras decisiones. Por este motivo, desaprender es también liberarnos de las imágenes preestablecidas que nos impiden adquirir nuevas visiones y adentrarnos en nuevas geografías y geometrías. John Gray, en <em>El silencio de los animales. Sobre el progreso y otros mitos modernos</em> (Sexto Piso. Madrid, 2013), señala que: “un mapa puede representar las estructuras físicas de las que una ciudad se compone en un momento dado, pero no la ciudad en sí misma, que continúa siendo ignota (...) La representación gráfica es una abstracción que simplifica las experiencias, que son incomparablemente más multicolores”.</p> <p>En este sentido, hemos de procurar trascender la visión superficial fijada por la posición de las ideas, las cosas, las personas, para captar el fondo constituido por las relaciones que se establecen entre ellas: posición vs relaciones, nodos vs flujos... “ver el mundo como si este consistiera en cosas estables es una forma de alucinación”, afirma John Gray. </p> <p><strong>Nuevas geografías, nuevas geometrías</strong></p> <p>En este marco de complejidad, donde la ciudad interconectada requiere de nuevas miradas para comprender su complejidad, propongo un espacio de observación holístico donde podamos:</p> <ol><li>Trascender la escala fija e inmóvil de la realidad para explorarla con diversos focos y puntos de vista, aplicando el zoom que nos abra a la diversidad que va de lo micro a lo macro: escala vs foco.</li><li>Trascender la morfología estática y monotemática de la realidad, propia del topógrafo, como señala Simon Garfield en <em>En el mapa. De cómo el mundo adquirió su aspecto</em> (Taurus, Madrid, 2013), para introducir la complejidad plástica de las distintas formas que puede adquirir la realidad: morfología vs plasticidad.</li><li>Trascender las coordenadas fijas con las que acotamos la realidad para poder captar la inmensidad de los datos masivos que las nuevas tecnologías nos ponen a disposición de una imagen plana a una imagen en 3D: coordenadas vs datos.</li></ol> <p>La ciudad democrática se valoriza pues por su capacidad de generar ópticas que permitan una lectura de lo concreto a lo global y por su plasticidad para interpretar, valorar y accionar los intereses de la ciudadanía. Para ello, dispone de un instrumento esencial: los datos masivos. Como argumentan Viktor Mayer-Schönberger y Kenneth Cukier en <em>Big Data. La revolución de los datos masivos</em> (Turner. Madrid, 2013), el <em>big data</em> proporciona una mirada prospectiva: “Los datos masivos están a punto de remodelar nuestro modo de vivir, trabajar y pensar. El cambio al que nos enfrentamos es, en ciertos sentidos, incluso mayor que el derivado de otras innovaciones que hicieron época, y que ampliaron acusadamente el alcance y la información en la sociedad. El suelo que pisamos se está moviendo. Las certezas anteriores se ven cuestionadas. Los datos masivos exigen una nueva discusión acerca de la naturaleza de la toma de decisiones, el destino, la justicia. Una visión del mundo que creíamos hecha de causas se enfrenta ahora a la primacía de las correlaciones. La posesión de conocimiento, que en tiempos significó comprender el pasado, está llegando a ser una capacidad de predecir el futuro”.</p><p class="mag-quote-center">Hemos de procurar trascender la visión superficial fijada por la posición de las ideas, las cosas, las personas, para captar el fondo constituido por las relaciones que se establecen entre ellas: posición vs relaciones, nodos vs flujos.</p> <p>Que generará un reto para su gobernanza, ya que las nuevas capas de información requieren de una forma de pensar nueva que: “supondrá un desafío para nuestras instituciones e incluso para nuestro sentido de la identidad. La única certeza radica en que la cantidad de datos seguirá creciendo, igual que la capacidad para procesarlos todos. Pero mientras que la mayoría de la gente ha considerado los datos masivos como un asunto tecnológico... nosotros creemos que hay que fijarse más bien en lo que ocurre cuando los datos hablan”.</p> <p>En definitiva, debemos olvidarnos de la posición, de la escala, de la morfología y de las coordenadas para centrarnos en las relaciones, el foco, la plasticidad y los datos para comprender las nuevas geografías y las nuevas geometrías que demandarán las ciudades en el ecositema de la democracia abierta.</p><p class="mag-quote-center">La posesión de conocimiento, que en tiempos significó comprender el pasado, está llegando a ser una capacidad de predecir el futuro.</p> <p>“Maneras de ver, maneras de pensar”, afirmaba Aristóteles. Liberemos nuestra manera de ver la realidad, profundizando en nuevas miradas y enfoques, y tendremos nuevas ideas y perspectivas para los problemas de gestión del bien común. Necesitamos nuevas visiones si queremos tener nuevas soluciones. Maneras de ver, maneras de pensar.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/pablo-collada/ciudadan-del-siglo-xxi-educaci-n-participaci-n-tecnolog">Ciudadanía del siglo XXI: Educación + Participación + Tecnología</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet Experimentación Política Antoni Gutiérrez-Rubí Wed, 21 Jun 2017 17:18:41 +0000 Antoni Gutiérrez-Rubí 111816 at https://www.opendemocracy.net Ciudadanía del siglo XXI: Educación + Participación + Tecnología https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-collada/ciudadan-del-siglo-xxi-educaci-n-participaci-n-tecnolog <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Vivimos el supuesto regreso de la ciudadanía al centro del poder. O, al menos, al centro del relato.<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-collada/21st-century-citizenship-education-participation-technology"> </a><strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-collada/21st-century-citizenship-education-participation-technology">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pablo-collada/cidadania-do-s-culo-xxi-educa-o-participa-o-cidadania">Português&nbsp;</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p class="image-left"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/technology-512210_1920.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/technology-512210_1920.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Pixabay. Dominio público. </span></span></span></p><p class="blockquote-new"><span>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</span></p><p>Actualmente es difícil escuchar algún discurso que no incorpore el valor de la gente y de la participación de la sociedad para un modelo de gobernanza abierta. Tras décadas en las que la concentración de poder en las élites políticas fue haciéndose más evidente (y burda), el desgaste, la frustración y los abismos que se han abierto entre la clase gobernante y «el resto» se han hecho casi insalvables. El desafío es enorme y, más que tratar de acortar esas brechas, parece necesario generar vínculos entre los viejos esquemas de ejercicio de poder y los nuevos espacios que se han ido gestando y consolidando.</p> <p>Para ello, es necesario identificar qué temas han impactado en la manera en la que se ha construido, modificado y ejercido la ciudadanía hasta hoy:</p> <ol><li>La historia del concepto mismo de ciudadanía y su rol como componente de orden social, pero también como derecho jurídico. </li><li>El relato de cómo los modelos educativos han cambiado en función de las distintas necesidades, y la influencia que ello tiene en otros ámbitos de interacción social. </li><li>La sofisticación de la noción de Participación Ciudadana y cómo se articula de manera concreta. </li><li>La consolidación de la tecnología como habilitadora del ejercicio cívico desde diferentes ópticas.</li></ol> <p>El objetivo aquí es hilar estos puntos y generar desde ahí una noción de la ciudadanía digital, participativa y plena para nuestros días. &nbsp;</p> <p><strong>Una larga historia en breve</strong></p> <p>Ya en la expansión del Imperio Romano se ajustó la manera en que se vivía y se concebía la ciudadanía en el seno de una comunidad. El crecimiento imperial hizo necesario generar reglas específicas para ordenar las relaciones entre las ciudades. Los ciudadanos, obligados a participar rotativamente en el ejercicio de gobierno, se convirtieron en miembros de una comunidad que compartía las mismas leyes.</p> <p>La caída del Imperio trajo un largo periodo de oscuridad institucional, antes de que la consolidación de los Estados-Nación fortaleciera la noción de que la ciudadanía se daba como un derecho adquirido, con deberes y responsabilidades, por el mero hecho de nacer en un territorio específico. Todo fue paz y alegría (es un decir) hasta que en las colonias inglesas de América empezó a pesar la idea de que lo que primaba era la soberanía popular y que el esquema de pagar impuestos sin tener representación era algo insostenible. Eso dio como origen la guerra de Independencia de Estados Unidos que, a su vez, derivó en una serie de revoluciones bajo la bandera de la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de la Revolución Francesa, en la que se establece un vínculo clave: el nacimiento otorga la ciudadanía y esta viene acompañada de un conjunto de derechos que tienen característica de ser naturales, inalienables y sagrados.</p> <p>Hoy día, la batalla por esa ciudadanía se libra con el cruce de fronteras y el reconocimiento de derechos, pero el avance ha sido enorme. Según definición de la Unión Europea, la ciudadanía es “el derecho y disposición a participar en una comunidad a través de la acción auto-regulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objetivo de optimizar el bienestar público”.&nbsp;</p><p class="mag-quote-center">La realidad va dando saltos veloces y es necesario entender el concepto de ciudadanía como una idea dinámica.</p><p>La realidad va sin embargo dando saltos veloces y es necesario entender el concepto de ciudadanía como una idea dinámica. Así como las sociedades se han ido haciendo más complejas, dando lugar a nuevas acepciones del término, también hay instituciones que en su transformación van empujando la manera en que nos relacionamos y, por ende, la manera en que somos ciudadanos. Una de ellas es la educación. ¿Cómo ha cambiado la función social de la educación y cuál es su influencia en nuestra vida como ciudadanos? Y, ¿cómo han cambiado los modelos educativos con la llegada de nuevas herramientas y necesidades? </p> <p><strong>Educación y tecnología</strong></p> <p>La educación ha cambiado con la tecnología. Lo que en un momento fue objetivo y necesidad de los sistemas educativos universales, hoy ya no lo es. &nbsp;Ken Robinson lo expone clarísimamente en su <a href="https://www.ted.com/talks/ken_robinson_says_schools_kill_creativity?language=es">charla TED</a>. Por su parte, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9E_BH00dkJk">Cristóbal Cobo</a>, impulsor del estudio de la tecnología y la educación, en su libro <a href="http://www.aprendizajeinvisible.com/download/AprendizajeInvisible.pdf">Aprendizaje Invisible</a> destaca que: “Con la llegada de la economía industrial, aumentaron tanto los sueldos como la proporción de empresas que funcionaban mediante contratación de mano de obra asalariada. Los niños empezaron a desempeñar trabajos precarios, a menudo incluso peligrosos, hasta que la sociedad comenzó a preocuparse por su bienestar y dejaron de trabajar. Así surgió también la industrialización de la educación. Los menores fueron desplazados de la producción primaria y pasaron a formar parte de un mecanismo institucional en el que aprendían de los adultos —no al revés—, hasta que, transcurrido un lapso de tiempo, se convertían en jóvenes adultos ‘formados’ y listos para ser empleados por la economía industrial”.</p> <p>Tras largas décadas en las que este sistema educativo cumplió con las necesidades de la industria, empezaron a darse pequeñas rupturas al necesitarse menos trabajadores técnicos y más personas vinculadas a la economía del conocimiento. Es ahí cuando pegamos un brinco. Dice Cobo: “La aparición de la sociedad del conocimiento llega con la materialización que tiene lugar en el siglo XX. La información necesitaba ser interpretada y requería, por tanto, de la presencia de trabajadores del conocimiento… los humanos, entendidos como animales sociales, participan en interacciones sociales y comparten su conocimiento personal en sistemas cada vez más complejos. Este ecosistema de sentidos y valores construidos individualmente favoreció durante la segunda mitad del siglo XX la creación de lo que hoy se conoce como gestión del conocimiento.”</p> <p>El asunto se vuelve entretenido cuando la necesidad de gestionar el conocimiento transforma los esquemas en los que el conocimiento mismo fluye y es distribuido: “La constante globalización está permitiendo que el conocimiento se distribuya horizontalmente en ámbitos que hasta ahora permanecían incomunicados, creando relaciones heterárquicas y proporcionando la posibilidad de que el conocimiento sea aplicado en contextos innovadores. En el ámbito del aprendizaje, esto significa que todos nos convertimos en coaprendices y también en coeducadores, como resultado de la construcción y aplicación colectiva de nuevos conocimientos.”</p> <p>El cambio tecnológico ha modificado los modelos educativos y el conjunto de estructuras y relaciones - especialmente, la jerarquía. La educación deja de ser ese lugar en el que uno aprende y otro enseña, y se consolidan mecanismos de aprendizaje más abiertos, participativos, flexibles, en constante retroalimentación, y que otorgan al estudiante una responsabilidad mayor en el contenido de lo que aprende y en los modos en cómo aprende.</p> <p>Cuando las estructuras educativas se ajustan y abren la manera de distribuir e interaccionar con la información, la influencia de esa transformación trasciende a otros ámbitos. La gobernanza es uno de ellos. Si la escuela empieza a transformar la manera como nos relacionamos con el conocimiento, no es casual que los formatos mismos de gobernanza también se transformen. Y así como muchas instituciones de educación rígida y tradicional se ven hoy día desbordadas y obsoletas frente al fácil acceso a la información digital, en el ámbito de gobernanza sucede lo mismo. Para pasar de los discursos en los que la participación es un valor a modelos de toma de decisiones abiertos, hay que establecer modelos concretos (y vinculantes) de participación.</p> <p><strong>Participación ciudadana</strong></p> <p>El valor de los esquemas participativos y su relación intrínseca con el ejercicio de la ciudadanía está resguardado. El desafío está en pasar del elemento discursivo a los mecanismos específicos: ¿cómo se implementa? ¿Cómo se evalúa? ¿Cuál es su impacto? ¿Cómo modifica la manera tradicional de hacer las cosas?</p><p> He aquí algunas pautas elaboradas por el Consejo de Participación Ciudadana en Chile:&nbsp;</p><p><strong>Niveles y alcances de la participación ciudadana</strong></p> <p>Los niveles de participación ciudadana se refieren a los distintos grados y modalidades en que las personas y los colectivos se involucran o pueden involucrarse en la gestión pública. Otra forma de definirlos es sosteniendo que “se refieren a los distintos grados de obligatoriedad que tienen las decisiones de la sociedad civil que forman parte de un proceso de participación”.</p> <p><strong>Información y consulta</strong>: Para algunos, estos niveles no pueden considerarse procesos participativos reales y les denominan “participación simbólica”; otros, pese a sus restricciones, los reconocen como procesos participativos que pueden ser suficientes en sí mismos.</p> <p><strong>Participación consultiva-propositiva:</strong> Tiene como objetivo recibir opinión y posturas respecto de un tema a través de preguntas, sugerencias e ideas que se establecen en una relación bidireccional entre quien efectúa la consulta y quien responde. La sociedad civil también puede formular propuestas a los diferentes ámbitos del Gobierno y la respuesta puede ser obligatoria o no.</p> <p><strong>Decisorio-impugnatorio:</strong> Sobre el nivel de información y consulta, Arnstein identifica la colaboración y el poder delegado. Este último, definido como un momento en que el poder es redistribuido a partir de una negociación entre los ciudadanos y las autoridades y en que las reglas que se acuerdan no pueden ser modificadas de manera unilateral.</p> <p><strong>Co-participativo</strong>:&nbsp; El objetivo en este nivel es dar parte a los ciudadanos en la ejecución y/o la gestión de programas o servicios públicos a través de un proceso de negociación. Se pueden distinguir dos modalidades de coparticipación: coadministración y alianza estratégica.&nbsp;</p><p> <strong>Participación incidente y empoderamiento:</strong> En términos generales, los niveles de participación deben evaluarse en relación a su posibilidad y capacidad de producir una participación incidente en la acción de las políticas públicas, al tiempo que empodera a la sociedad civil en su rol de co-constructora de la acción pública.</p><p>Es necesario reconocer diferentes mecanismos, con varios niveles de complejidad e impacto, e identificar el rango de actores y actividades que pueden ser adoptadas y adaptadas.</p> <p class="mag-quote-center">Participar —en teoría— es fácil. Lograr que la participación sea transformadora es más complicado.</p><p>Participar —en teoría— es fácil. Lograr que la participación sea transformadora es más complicado. Y mientras que en la mayoría de lugares los esquemas de participación se quedan en la apariencia, cada vez son más los ciudadanos que utilizan cualquier medio a su alcance para generar una masa crítica fuerte, constante y capaz de incidir en la manera en la que se toman las decisiones en un país.</p> <p>Los desafíos de la ciudadanía se han ido haciendo cada vez más complejos y la tecnología ha sido clave para refrescar el potencial participativo. Así nace la llamada Tecnología Cívica.</p> <p><strong>Tecnología cívica</strong></p> <p>Para algunos, se puede definir como el puente entre la misión del Estado y el potencial de la tecnología. Esta habilita la involucración, o la participación, a fin de lograr un desarrollo más sólido, una comunicación más eficiente y un mejor uso de la infraestructura pública. <a href="https://www.knightfoundation.org/features/civictech/">Un estudio de la Knight Foundation</a> caracteriza a los actores que trabajan en el mundo de la tecnología cívica y los agrupa temáticamente.</p> <p>A nivel ilustrativo, destacamos: <a href="http://democracyos.org/">DemocracyOS</a> (discusión de leyes); <a href="http://www.nossas.org/">Nossas</a> (procesos organizativos); <a href="http://votainteligente.cl/">Vota Inteligente</a> (procesos electorales); <a href="http://dondevanmisimpuestos.es/">Donde Van Mis Impuestos</a><span> </span>(seguimiento de recursos públicos); <a href="http://atuservicio.uy/">A tu Servicio</a> (evaluación servicios públicos); <a href="http://chequeado.org/">Chequeado</a> o <a href="http://deldichoalhecho.cl/">Del Dicho al Hecho</a> (evaluación de promesas); <a href="http://codeandomexico.org/">Codeando Mexico</a> o <a href="http://comunidad.socialab.com/">Socialab</a> (necesidades y alternativas).</p> <p>En síntesis, para entender y defender a nuestra ciudadanía es importante reconocer de dónde venimos en materia de organización social y de reconocimiento de derechos. Entre ellos, el derecho a participar.&nbsp; Luego, debemos revisar la forma en que hemos aprendido, y la forma en que hemos aprendido a aprender. Así, podemos clarificar cómo hemos modificado la manera en que interactuamos con nuestro entorno, con nuestras autoridades y con el conocimiento que tenemos al alcance. Finalmente, identifiquemos cuáles son las herramientas a nuestro alcance y que nos ayudan a tomar decisiones en función del bienestar público: las que han sido útiles desde hace miles de años y las que se expresan hoy digitalmente y se renuevan segundo a segundo. Herramientas que nos permiten mirar, ser mirados y abrir nuevos canales de comunicación y decisión.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ricard-espelt-m-nica-garriga/plataformas-digitales-y-democracia">Plataformas digitales y democracia</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/mara-balestrini-valeria-righi/ciudadan-y-producci-n-democr-tica">Ciudadanía y producción democrática</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/eduard-mart-n-borreg-n/sabemos-que-nos-est-n-espiando">Sabemos que nos están espiando</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Culture Ideas Internet Experimentación Política Pablo Collada Wed, 14 Jun 2017 11:25:48 +0000 Pablo Collada 111665 at https://www.opendemocracy.net Plataformas digitales y democracia https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/ricard-espelt-m-nica-garriga/plataformas-digitales-y-democracia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Las plataformas digitales son un instrumento para democratizar la participación porque superan las tiranías de espacio y tiempo tradicionales. Pero la mejora de la participación democrática tiene niveles de cumplimiento variados. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/ricard-espelt-m-nica-garriga/digital-platforms-and-democracy">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/ricard-espelt-m-nica-garriga/plataformas-digitais-e-democracia-0">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/crowd-296520_960_720_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/crowd-296520_960_720_0.png" alt="" title="" width="460" height="240" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Pixabay. Domínio público.</span></span></span></p><p class="blockquote-new"><span>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</span></p><p>El impacto generado por las plataformas digitales en los últimos años afecta a todos los ámbitos y tipos de organización. Desde la producción al consumo, desde los partidos políticos a los movimientos sociales, desde la empresa a la Administración pública, los sindicatos, la universidad o los medios de comunicación de masas. La disrupción es transversal e intergeneracional. La autogestión por parte del usuario/a y la desintermediación son sin duda las grandes bazas comunes —al menos discursivamente— de todas ellas. Las personas, a través de la tecnología, tienen más capacidad para participar activamente en los procesos que se vinculan a una determinada actividad. Por ello, hablamos a menudo de las plataformas digitales como un instrumento para democratizar la participación, ya que estas superan las tiranías de espacio y tiempo tradicionales. De todas formas, si las analizamos con detalle y nos fijamos en las organizaciones que las promueven, nos daremos cuenta de que la mejora de la participación democrática tiene niveles de cumplimiento variados y enfoques con lógicas diametralmente distintas.</p> <p><strong>Cooperativismo y procomún digital </strong></p> <p><a href="https://www.fairmondo.de/">Fairmondo</a> es un mercado virtual, similar a Amazon. Una observación rápida de esta plataforma de origen alemán puede no ser suficiente para mostrar la relevancia actual del proyecto, uno de los más paradigmáticos del <a href="https://platform.coop/about/es">cooperativismo de plataforma</a> (conceptualizado y popularizado por <a href="https://twitter.com/TreborS">Trebor Scholz</a> y <a href="https://twitter.com/ntnsndr">Nathan Schneider</a>) o del <a href="http://commonstransition.org/open-cooperativism/">cooperativismo abierto</a> (conceptualizado por <a href="https://twitter.com/mbauwens">Michel Bauwens</a> y la <a href="https://p2pfoundation.net/">P2P Foundation</a>). En realidad, Fairmondo es una cooperativa digital propiedad de los mismos usuarios que, además, son sus accionistas.</p><p class="mag-quote-center">El impacto generado por las plataformas digitales en los últimos años afecta a todos los ámbitos y tipos de organización. Desde la producción al consumo, desde los partidos políticos a los movimientos sociales.</p> <p>El ADN de la iniciativa es el código abierto, la innovación y la sociedad de los bienes comunes. Lanzada en 2013, una serie de campañas de microfinanciación, con cientos de miles de euros de capital recaudados, han permitido su desarrollo. A pesar de que la dimensión de la propuesta, con más de 12.000 miembros y dos millones de productos, es global, su lógica es local. Con esta determinación, Fairmondo se ha empezado a configurar como una federación de cooperativas locales en todos los países donde se inicia una organización. A diferencia de Amazon, la gobernanza democrática juega un papel clave en su funcionamiento. </p> <p>A partir de este caso paradigmático, podemos observar distintas tipologías de plataformas tecnológicas que están determinadas, con frecuencia, por el modelo económico que promueven. En este sentido, podemos enlazar el papel de la tecnología como un espacio de interacción entre iguales (P2P) a la emergencia de la Economía Colaborativa. En cualquier caso, en la tentativa de hacer un análisis crítico, <a href="http://www.nexe.coop/nexe/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=117&amp;Itemid=&amp;lang=es">como señala Mayo Fuster</a>, es fundamental preguntarse por el modelo de negocio (básicamente, para distinguir proyectos con o sin afán de lucro), el tipo de tecnología (de código abierto o cerrado; es decir, replicable democráticamente o no) y por el acceso al conocimiento generado (para observar si los datos son públicos o privados). En esta trilogía podemos situar una nueva capa: la gobernabilidad de la plataforma que, casi siempre, va intrínsecamente vinculada a la organización que la promueve. Por este motivo, nos parece imprescindible que, en el momento de situar el papel democratizador de una plataforma tecnológica, analicemos holísticamente su aproximación económica, social y política. &nbsp;</p> <p>La revisión crítica de cada proyecto es especialmente pertinente en un campo de juego donde ya no solo la ciudadanía actúa como consumidora de productos o servicios, sino también como productora u ofreciendo sus propios bienes. En algunos casos, ya se ha denunciado el hecho de que algunas plataformas digitales generan precarización y desprotección laboral entre aquellos que ofrecen servicios por esta vía. La aplicación de Uber ejemplifica este riesgo. El impacto social comunitario derivado tampoco puede ser ajeno a la valoración en términos de democratización. En este sentido, un nuevo caso paradigmático como es Airbnb muestra el impacto, en términos de deslocalización ciudadana, que provoca su actividad. Es decir, más allá de observar a la plataforma como un instrumento para el intercambio de viviendas entre iguales, hay que analizar con detalle su uso real y su impacto social y económico.</p><p class="mag-quote-center">El impacto social comunitario derivado no puede ser ajeno a la valoración en términos de democratización.</p> <p>En resumen, el cooperativismo de plataforma o el cooperativismo abierto, <a href="https://blog.p2pfoundation.net/from-platform-to-open-cooperativism/2017/04/26">ya sea centrándose en la fuerza social de los valores cooperativistas o en la necesidad de reapropiación de los bienes comunes</a>, apela a una revisión detallada y crítica de las plataformas digitales en el marco de su acción local. Esta aproximación se abstrae de los análisis globales del impacto de la tecnología que, a menudo, camuflan la réplica de modelos (con gran similitud a organizaciones verticales y jerárquicas) que generan entornos digitales poco democráticos. &nbsp;&nbsp;</p> <p><strong><em>La Teixidora</em></strong><strong>, plataforma digital democrática</strong></p> <p>Una vez observados los riesgos de una valoración parcial del impacto de la tecnología y las claves para su análisis, volvamos al punto de partida: la democratización de la participación. Determinada la relevancia de la evaluación local de herramientas digitales globales, veamos ahora en el caso de la plataforma multimedia <a href="https://www.teixidora.net/wiki/Feedback_a_projectes_La_Comunificadora">La Teixidora</a>, que —por su caracterización— permite sintetizar los aspectos que configuran, a nuestro entender, la participación democrática.&nbsp;&nbsp; </p> <p>Esta iniciativa, que se puso en marcha a principios de 2016 en Barcelona, organiza la estructura colaborativa, en tiempo real, con el objetivo de cartografiar el conocimiento distribuido generado en diferentes partes de la ciudad durante conferencias, encuentros, talleres y otros formatos de reuniones offline vinculados a la tecnopolítica y el procomún. Para ello, se apropia de varias herramientas (editor colaborativo, wiki, espacios de almacenamiento de contenidos…) de código abierto. Además, utiliza una licencia <a href="https://creativecommons.org/">Creative Commons</a> que, reconociendo la autoría, permite que cualquier persona pueda adaptar los contenidos, incluso utilizarlos comercialmente. Dos aplicaciones significativas ilustran el valor de sus funcionalidades, en torno a la democratización de la participación:</p><ol><li>La Teixidora cubrió, con la participación de unas veinte personas, el debate de <a href="https://www.teixidora.net/wiki/Economies_col%C2%B7laboratives_procomuns_03/11/2016">Economies Col·laboratives Procomuns</a> (marzo 2016) que, una vez clasificadas, fueron trasladadas a la plataforma <a href="https://www.decidim.barcelona/">Decidim Barcelona</a> que ha sido utilizada para definir, a través de un amplio proceso participativo, el Plan de Acción Municipal del Ayuntamiento de la ciudad.</li><li>Al mismo tiempo, la herramienta ha servido para el seguimiento de los quince equipos que han seguido el programa de desarrollo económico <a href="https://twitter.com/comunificadora">La Comunificadora</a>, que tiene como objetivo promover proyectos de transformación social, incentivando, a su vez, el emprendimiento. A través de La Teixidora, las personas participantes han podido establecer un espacio de intercambio de conocimiento entre ellas, con los mentores, con los gestores públicos y con la ciudadanía en general. Los contenidos son abiertos y reutilizables.</li></ol> <p>En definitiva, ambos procesos, gracias a la plataforma, no solo nutren propuestas, sino que configuran un espacio de aprendizaje abierto. A su vez, cartografiando la participación, rinde cuentas de forma transparente, lo cual mejora la calidad democrática del proceso impulsado por la Administración Pública. Al mismo tiempo, la información y aprendizaje en torno a su uso está sirviendo para rediseñar la propia plataforma tecnológica y adecuarla a las necesidades de sus comunidades.</p> <p>Como hemos podido observar, a pesar de que las plataformas digitales tienden a crear espacios de interacción, sin intermediación, su naturaleza y su acción las distingue enormemente. Por este motivo, es relevante crear instrumentos de análisis que permitan una revisión crítica y su correcta clasificación. En este sentido, como señala <a href="http://www.homo-cooperans.net/">Matthieu Lietaert</a>, en el debate sobre las distintas tipologías de plataformas digitales generadas en torno a la Economía Colaborativa, es clave mostrar cuál es la razón y el impacto de cada una de ellas. Las plataformas unicornio, de carácter corporativo, de código y licencias privativas, reproducen modelos socialmente injustos, mientras que las plataformas cooperativas o abiertas se sitúan en una búsqueda de espacios de transformación social y económica procomún. </p> <p><strong>Soberanía tecnológica</strong></p> <p>Las respuestas a estas preguntas: ¿qué impacto económico y social genera una plataforma digital?, ¿quién es el propietario del software y los datos que genera su utilización?, ¿quién la gobierna?, ¿cuál es la relación entre usuarios/as y propietarios? son relevantes en la discusión sobre el papel de la tecnología en un ecosistema democrático abierto. A nuestro entender, sin su consideración, tenemos el riesgo de proveernos de herramientas que reproducen modelos de intermediación y gobernanza jerárquicos y opacos. Por esta razón, <a href="https://www.tni.org/en/publication/the-open-source-city-as-the-transnational-democratic-future">como indica Bernardo Gutiérrez</a>, es especialmente relevante el rumbo que han tomado algunas ciudades ―especialmente las llamadas «ciudades rebeldes»―, donde la reacción está siendo doble. Por un lado, se interpela al papel social y económico de los nuevos actores ―también a su modelo de gobernanza― y, por el otro, se promueven herramientas tecnológicas de participación intermunicipales.</p><p class="mag-quote-center">¿Qué impacto económico y social genera una plataforma digital?, ¿quién es el propietario del software y los datos que genera su utilización?</p> <p>No debería extrañarnos que en el contexto de una reivindicación de la autonomía de las ciudades, interconectadas en red, y con la voluntad de incrementar su capacidad de resiliencia, a partir de <a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/07/23/catalunya/1469277380_130546.html">revindicar la recuperación de sus soberanías</a> (valorando las fuentes y los suministradores de recursos de energía eléctrica o hídrica o la propia trazabilidad de los alimentos), la dimensión tecnológica represente una nueva capa inevitable a considerar en la era de la Sociedad Red, ecosistema que, <a href="https://www.traficantes.net/libros/comunicacion-y-poder">como significa Manuel Castells</a>, está redefiniendo las relaciones de poder. &nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mara-balestrini-valeria-righi/ciudadan-y-producci-n-democr-tica">Ciudadanía y producción democrática</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet Experimentación Política Mònica Garriga Ricard Espelt Tue, 23 May 2017 11:32:56 +0000 Ricard Espelt and Mònica Garriga 111089 at https://www.opendemocracy.net Ciudadanía y producción democrática https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/mara-balestrini-valeria-righi/ciudadan-y-producci-n-democr-tica <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El ciudadano productor se beneficia, por un lado, del conocimiento en red y, por otro, de los espacios de producción. La inclusión de los distintos sectores sociales requiere nuevas habilidades. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/mara-balestrini-valeria-righi/citizenship-and-democratic-production">English </a><a href="https://opendemocracy.net/valeria-righi-mara-balestrini/cidadania-e-produ-o-democr-tica">Português</a>&nbsp;</em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Photo I_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Photo I_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Ciudadanos de Barcelona ensamblan un Smart Citizen Kit para recoger datos abiertos. Foto: Gui Seiz, todos los derechos reservados.</span></span></span></p> <p class="blockquote-new"><span>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie">&nbsp;</a><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie">El ecosistema de la democracia abierta</a> </strong>busca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</span></p><p>En las últimas décadas hemos visto cómo el concepto de innovación ha cambiado a medida que se amplía el ecosistema de agentes capaces de producir innovación, así como la modalidad de producirla. Por ejemplo, el concepto de <em>producer-innovation</em>, donde quienes innovan son las empresas según sus ideas, ha sido superado por el de <em>user-innovation</em>, donde la innovación surge de la observación de las necesidades de los consumidores, y por último por el de <em>consumer-innovation</em>, donde los consumidores aumentados por las nuevas tecnologías son capaces de crear sus propios productos para sí mismos. A su vez, los modelos de negocio relacionados a la innovación han cambiado. Por ejemplo, ahora se habla no solo de innovación protegida por patentes, sino también de <em>open innovation</em> e incluso <em>free innovation</em>, donde los aspectos de compartición en abierto del conocimiento juegan un papel clave.</p> <p>En el campo de la smart city, o ciudad inteligente, se ha manifestado una evolución similar. Mientras los primeros modelos de smart city priorizaron la tecnología en manos de expertos como vehículo clave para la resolución de problemáticas urbanas, iniciativas más recientes como la Sharing City (Seoul), la Co-city (Bologna), o la Fab City (Barcelona) ponen el foco en la participación ciudadana, la economía de los datos abiertos y los procesos colaborativo-distribuidos como catalizadores de soluciones innovadoras a retos urbanos. Dichas iniciativas podrían catalizar una nueva ola en el diseño de ciudades más inclusivas y sostenibles; desafiando las estructuras de poder existentes, amplificando la gama de soluciones a problemas urbanos y, posiblemente, creando valor a mayor escala.</p> <p>En un contexto de austeridad económica y urbanización masiva, las Administraciones Públicas reconocen la necesidad de buscar alternativas innovadoras a las crecientes demandas urbanas. Mientras tanto, los ciudadanos, que se apropian del potencial de las tecnologías —muchas de ellas accesibles gracias al uso de licencias abiertas—, ponen en práctica su capacidad creativa contribuyendo a una ola de innovación que podría reinventar incluso los sectores más establecidos. </p> <p><strong>Producción contributiva</strong></p> <p>Combinaciones virtuosas de participación y capacidades ciudadanas, tecnologías digitales<span>,</span> y estrategias abiertas y colaborativas están catalizando innovación en todos los ámbitos. Desde el trabajo hasta la vivienda, la alimentación y la sanidad, nada es ajeno a la innovación ciudadana. Por ejemplo, el ámbito del trabajo<strong> </strong>se ve potencialmente afectado por los nuevos procesos de manufactura personal y producción a escala individual: los ciudadanos pueden ahora producir pequeños y grandes objetos (nueva capacidad), gracias a que pueden acceder fácilmente a nuevas tecnologías como las impresoras 3D (nuevo elemento); pueden también usufructuar de nuevas licencias de propiedad intelectual adaptando innovaciones ajenas y compartiendo las propias libremente (nueva regla) en respuesta a una amplia gama de necesidades.</p> <p>En estas líneas, entre 2015 y 2016, la ciudad de Bristol catalizó un programa de innovación ciudadana que buscaba dar solución a problemas vinculados con el estado de las viviendas de alquiler, logrando una solución a través de la participación ciudadana y el uso de sensores y datos abiertos. Fueron los propios ciudadanos quienes, para combatir la problemática de las humedades en las casas, diseñaron y fabricaron sensores de temperatura y humedad utilizando hardware abierto (Raspberry Pi), impresoras 3D y cortadoras láser. Distribuidos en casas, los sensores permitieron mapear la escala del problema, diferenciar entre condensación y humedad, y así entender si el problema era debido a fallos estructurales del edificio o a malos hábitos del inquilino. Gracias al proceso de inclusión de los ciudadanos afectados en la resolución de sus problemáticas, la comunidad se sintió empoderada para buscar soluciones junto con los propietarios y el Ayuntamiento.</p> <p>Un proceso similar se está llevando a cabo actualmente en Ámsterdam, Barcelona y Pristina bajo el paraguas del proyecto <a href="http://making-sense.eu/">Making Sense</a>. En este caso, comunidades de ciudadanos afectados por problemáticas medioambientales fabrican sus propios sensores y dispositivos urbanos para recolectar datos abiertos sobre la ciudad y organizar intervenciones de concientización y acción colectiva.&nbsp;</p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/foto II_4.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto II_4.jpg" alt="" title="" width="460" height="120" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El FrogBox, un sensor de temperatura y humedad creado por ciudadanos de Bristol. Foto: KWMC, todos los derechos reservados.</span></span></span></p> <p><strong>Trabajo ciudadano</strong></p> <p>En la última década hemos visto el surgimiento de nuevas formas de microproducción mediante la expansión de los llamados laboratorios de fabricación ciudadana, talleres para la fabricación digital personal, equipados con una serie de herramientas controladas por ordenador y materiales que permiten fabricar «casi cualquier cosa». Fab Labs, maker y hacker spaces han surgido en la mayoría de las ciudades convirtiéndose en espacios de cocreación para la innovación social digital, aprendizaje de habilidades para el siglo XXI y emprendimiento ciudadano.</p> <p>De estos laboratorios han surgido innovaciones como la impresora 3D de código libre <a href="https://ultimaker.com/">Ultimaker</a>, o una startup que crea juguetes y artefactos electrónicos a partir de desechos en Togo. En muchas ocasiones dichas innovaciones son cofinanciadas por ciudadanos a través de plataformas de micromecenazgo como Kickstarter (ej. el sensor medioambiental <a href="http://smartcitizen.me/">Smart Citizen</a>) o comercializadas a través de plataformas p2p como <a href="https://www.etsy.com/">Etsy</a>. De esta manera, los ciudadanos participan en el tejido productivo de la ciudad, a la vez que aprenden nuevas habilidades y crean oportunidades de trabajo para sí mismos y para otros.</p> <p>Además, estos espacios de diseño y producción posibilitan la adquisición de conocimiento para la fabricación digital, la creatividad y la colaboración, habilidades que han sido destacadas como necesarias para el desempeño en los trabajos del futuro.</p> <p><strong>Salud ciudadana</strong></p> <p>La innovación social digital también está generando disrupción en el ámbito de la salud. Existen diferentes manifestaciones de dichos procesos. Primero, plataformas como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=RkwesB8YPI0">DataDonors</a> o <a href="https://www.patientslikeme.com/">PatientsLikeMe</a> demuestran una creciente participación de los ciudadanos en la investigación en biomedicina a partir de la donación de sus propios datos de salud.</p> <p>Segundo, creaciones como el páncreas artificial de código libre, producto de colaboraciones entre científicos y aficionados, o proyectos como <a href="http://www.openhandproject.org/">Open Hand project</a>, que utiliza impresoras 3D para crear brazos prostéticos para personas de bajos recursos, demuestran que la combinación entre las nuevas tecnologías, el código libre y las capacidades ciudadanas pueden mejorar la calidad de vida de las personas a un costo y una escala antes inimaginables.</p> <p>Por último, proyectos como <a href="http://opencare.cc/">OpenCare</a> en Milán y aplicaciones de móvil como <a href="https://www.goodsamapp.org/">Good Sam</a> demuestran cómo los ciudadanos pueden organizarse para brindar servicios médicos que serían muy costosos o a una escala y granularidad que el sector público difícilmente podría afrontar.&nbsp;</p> <p><strong>Alimentación ciudadana</strong></p> <p>Comer/Alimentarse es una de las actividades humanas más importante y generalizada. Sin embargo, la producción industrial de alimentos tiene un probado impacto negativo en el medioambiente (FAO, 1996) y, en ocasiones, en la salud de las personas (OMS, 2003). Un número creciente de iniciativas de innovación social digital en esta área está fomentando el surgimiento de un sistema de alimentos que puede mejorar la vida de las personas y contribuir a la sostenibilidad del medioambiente, así como a la creación de nuevos ecosistemas de producción en la ciudad.</p> <p>Existen diferentes manifestaciones de dichos procesos que permiten vislumbrar cómo la innovación ciudadana en red puede tener un impacto en la forma en la que producimos y consumimos alimentos. Por un lado, iniciativas como <a href="https://laruchequiditoui.fr/es">La Colmena que Dice Sí</a>, una plataforma de consumo local que utiliza tecnologías digitales para conectar consumidores y productores de proximidad demuestran que hay voluntad por parte de los ciudadanos de motivar la producción y consumo locales y que esto puede hacerse a muy bajo coste, conectando elementos ya existentes en el ecosistema.</p> <p>Por otro lado, proyectos como <a href="http://aquapioneers.io/">Aquapioneers</a> o <a href="http://greenfablab.org/">Spirulina Lab</a><span>,</span> muestran cómo la fabricación digital personalizada y las herramientas de código abierto permitirán a la gente producir sus propios alimentos con el fin de alcanzar la autosuficiencia alimentaria y reducir el impacto negativo en el medioambiente. Finalmente, las crecientes iniciativas de huertos urbanos o proyectos como <a href="http://connectedseeds.eecs.qmul.ac.uk/">Connected Seeds</a> o el observatorio <a href="http://growobservatory.org/">Grow</a> ilustran un escenario donde comunidades de vecinos se organizan para reapropiar espacios existentes, utilizan sensores para monitorizar factores medioambientales y plataformas digitales para compartir conocimiento con el fin de producir alimentos a nivel local pero a mayor escala, y de manera colaborativa.</p> <p><strong>Implicaciones</strong></p> <p>Los procesos de producción de este tipo de productos y servicios obligan a pensar en las implicaciones políticas y en el papel de las instituciones públicas, en tanto ponen en cuestión las reglas de participación y contribución en el marco de la ciudad. En los tiempos actuales de turbulencia sociopolítica y planes de austeridad hay una necesidad de diseñar y probar nuevos enfoques de participación, producción y gestión cívica que puedan fortalecer la democracia, aportar valor y considerar las aspiraciones, la inteligencia emocional y la agencia de los individuos y las comunidades.</p> <p>Para que la nueva ola de producción ciudadana genere capital social, innovación inclusiva y bienestar, es necesario garantizar que todos los ciudadanos, y en particular los de las comunidades menos representadas, estén facultados para contribuir y participar en el diseño de la ciudad para todos. Por lo tanto, resulta fundamental desarrollar programas para incrementar el acceso a las nuevas tecnologías y a las habilidades que se requieren para utilizarlas y transformarlas.</p> <p>Asimismo, es necesario establecer principios de colaboración entre la ciudad y los ciudadanos de manera que el derecho del ciudadano a contribuir al codiseño del ámbito físico y digital de la ciudad sea no solo reconocido, sino también adecuadamente valorado (a través de incentivos y recompensas), para que su contribución sea motivada y no explotada con fines distintos de los previstos. A tal fin, será fundamental establecer un código de ética y reglas de compromiso que se conviertan en la columna vertebral de la innovación ciudadana abierta y fomenten un nuevo modelo contributivo para las ciudades.</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta BeyondSlavery DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet Experimentación Política Valeria Righi Mara Balestrini Tue, 18 Apr 2017 12:44:32 +0000 Mara Balestrini and Valeria Righi 110194 at https://www.opendemocracy.net Sabemos que nos están espiando https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/eduard-mart-n-borreg-n/sabemos-que-nos-est-n-espiando <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La mensajería instantánea se ha convertido en el principal instrumento digital para el activismo social y político, pero abre brechas para su seguridad.&nbsp;<strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/eduard-mart-n-borreg-n/they-are-spying-on-us-and-we-know-it">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/eduard-mart-n-borreg-n/dados-e-confidencialidade">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p class="Textbody"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/1200px-Berlin_2013_PRISM_Demo_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/1200px-Berlin_2013_PRISM_Demo_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="345" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestación contra el PRISM en Berlín, organizada por el Partido Pirata, durante la visita del presidente estadounidense, Barack Obama. Mike Herbst / Wikimedia Commons. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p> <p class="Textbody"><em>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie">&nbsp;</a><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie">El ecosistema de la democracia abierta</a>&nbsp;busca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha</em>.</p> <p class="Textbody">La libertad de expresión es uno de los pilares de la democracia moderna. Como parte de ella, tenemos derecho a la privacidad de nuestras comunicaciones. En el siglo pasado se hablaba de que en algunas dictaduras abrían los sobres con vapor de agua para que no se notara, leían su contenido —con la clara intención de detectar pensamientos divergentes —, los cerraban y los hacían llegar a su destinatario para evitar sospechas de la intervención.</p> <p class="Textbody">Hoy en día, desde la simulada intimidad que nos dan nuestros dispositivos electrónicos, cuando mandamos un mensaje, este está siendo rastreado por un complejo sistema para interceptar comunicaciones. El problema viene de base: Internet es una red diseñada para compartir información y, cuando se creó, no se pensó para uso actual, ni mucho menos en la problemática de la falta de privacidad.</p> <p class="Textbody">El problema es mayor de lo que podemos dimensionar. Siempre que nos conectamos a una web que no tiene https —cuando aparece un candadito en nuestra url— todas las interacciones que hacemos son en claro. Eso quiere decir que cualquiera que esté viendo nuestra conexión —y pasamos por varios servidores intermedios— podrá leer todo lo que escribimos: contraseña, correo electrónico, adjuntos, además de la url que estamos visitando.</p> <p class="Textbody">Al hablar de comunicaciones virtuales, correo electrónico y aplicaciones de mensajes, el tema se vuelve aún más complejo. Gmail y Hotmail, los dos proveedores más habituales, conocen todo el contenido de todos los correos electrónicos que tenemos almacenados allí. WhatsApp está encriptado desde abril de 2016, pero solo los mensajes. Las mensajerías como Telegram tienen otras versiones de cifrado, y los tradicionales SMS no están encriptados. En resumen: es muy fácil espiarnos.</p> <p class="Textbody"><strong>El espionaje masivo</strong></p> <p class="Textbody">El diseño de Internet siempre fue un problema, pero ni el más paranoico de los hackers se imaginaba un panorama tan terrorífico como el que nos mostró Snowden en junio de 2013. La alianza de los Five Eyes —Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y el Reino Unido— espía a todos los internautas de forma constante, sistemática y acumulativa. Un detalle no menor es que Estados Unidos es el inventor de Internet y el país que ejerce más control sobre ella.</p> <p class="Textbody">Yahoo dejó pleno acceso a la National Security Agency (NSA), la agencia de Estados Unidos dedicada al espionaje digital, para que buscara sobre todos los correos de sus usuarios. Google respondía a sus peticiones pero no daba pleno acceso; y como a la NSA le pareció poco, optó por entrar ilegalmente a sus servidores y consultar información libremente. Ninguna compañía de Internet está libre de estas presiones.</p> <p class="Textbody">Tus dispositivos electrónicos te espían; además de Wikileaks lo dice un tribunal de Estados Unidos: tu SmartTv te espía sin tu consentimiento. No solo registra todo aquello que estás visionando, sino que incluso apagada puede estar grabando y compartiendo tus conversaciones privadas. Sucede lo mismo cuando dejamos activado el control por voz de nuestro teléfono celular: nos está escuchando.</p> <p class="Textbody">Todos estos datos se procesan para espiarnos de forma masiva y, en este proceso, los metadatos tienen una importancia crucial. Los metadatos son los datos que describen al dato: fecha de creación, modificaciones, tamaño, formato, coordenadas GPS, entre otros. Es a partir de esta información que se determinan comportamientos que las agencias analizan para saber el grado de vigilancia que nos aplican.&nbsp;</p> <p class="Textbody">Los anuncios en Internet funcionan de forma similar: cuántas veces después de ver un producto determinado en una web, este producto nos ha perseguido a través de los anuncios de las otras webs que visitamos. Esto es solo publicidad, imaginen qué pueden hacer las agencias de espionaje dedicadas a ello. Piensen qué podría suceder si, por azares del destino, te encuentras dos veces en el mismo espacio que una persona vigilada por algún Gobierno.</p> <p class="Textbody"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/edu_imh_1.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/edu_imh_1.png" alt="" title="" width="460" height="295" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p> <p class="Textbody"><strong>Programas para infectar</strong></p> <p class="Textbody">El espionaje digital no es solo masivo, también es individualizado. La alianza de los Five Eyes ha espiado a líderes de Gobierno como Angela Merkel, magnates de Internet como Kim Dotcom y se ha vuelto tan habitual que hasta Donald Trump se atreve a frivolizar sobre el tema.</p> <p class="Textbody">Se puede espiar a un dispositivo de formas muy variadas y sus efectos pueden ser diversos: capturar todo aquello que se escribe, mandar todas las acciones que realizas mientras navegas, acceso a todos tus mensajes de WhatsApp, capacidad para usar la webcam y el micrófono de forma inadvertida, entre muchas otras. El problema es tan real que incluso Mark Zuckerberg y James Comey —director de Facebook y del FBI respectivamente— tapan con cinta adhesiva la webcam de su computadora portátil como medida antiespionaje.</p> <p class="Textbody">Hay empresas como Hacking Team que venden software para espiar y cuyos principales clientes son los Gobiernos. Sus exploits —programas para tomar control de un ordenador— se pueden adjuntar en un archivo de Word y, al abrirse, tomar el control de la computadora de forma inadvertida, ya sea Mac o PC. Entre sus principales clientes han estado los Gobiernos de México, Italia, Marruecos, Arabia Saudita y Chile.</p> <p class="Textbody">No hay que ser Gobierno para tener la habilidad de espiar; a partir de una simple búsqueda en Internet se pueden encontrar licencias de programas muy avanzados al módico costo de 50 dólares americanos la licencia. El eslogan de uno de los más habituales es «Si está en una relación comprometida, tiene hijos o gestiona a empleados ¡Tienes el derecho de saber! Descubra la verdad, espié su celular.»</p> <p class="Textbody"><strong>La importancia de la privacidad</strong></p> <p class="Standard">«Argumentar que no te importa el derecho a la privacidad porque no tienes nada que ocultar es lo mismo que de decir que no te importa la libertad de expresión porque no tienes nada que decir», afirmaba Snowden en un debate en Reddit en 2015. Nada mejor que ponerse en su posición de <em>whistleblower</em> y entender qué hacer en estas situaciones.</p> <p class="Textbody">La complejidad de la sociedad moderna provoca que muchas veces sea un individuo sin conexión con los medios el que pueda conocer una mala praxis, un caso de corrupción o una vulneración de derechos humanos. Probablemente el acceso a esta información es debido a que lo conoce a través del trabajo que tiene, de una organización en la que participa o del lugar en que vive. Si denuncia públicamente esta situación es probable que su forma de vida se vea severamente afectada y, en muchos casos, aunque denuncie el hecho de forma anónima, los denunciados puedan deducir la fuente.</p> <p class="Textbody">Todas las sociedades necesitan que sus ciudadanos denuncien los actos que perjudican y corrompen a la comunidad. Pero la propia sociedad ha de proteger a aquellos que, en un acto de valentía, se ponen en peligro por denunciar la corrupción, las malas praxis o las violaciones a los derechos humanos. Esta protección debe ser articulada tanto desde la sociedad civil como desde el Estado con una legislación específica que proteja e incentive el <em>whistleblowing</em>.</p> <p class="Textbody">En la mayoría de los países latinos no hay ningún tipo de protección para los <em>whistleblowers</em>, ni una agencia que proteja a funcionarios que denuncien malas praxis dentro de la Administración Pública. Mientras esto no suceda, desde la sociedad civil se deben proponer medidas para que estas personas puedan denunciar de forma anónima y segura, y esto solo se consigue con cifrado.</p> <p class="Textbody"><strong>Si no tienes la llave, no es seguro</strong></p> <p class="Textbody">En el espacio físico, cuando queremos guardar una cosa de forma segura la ponemos bajo llave. A nadie se le ocurriría pensar que una puerta sin llave es segura. En el mundo digital hay que hacerse la misma pregunta: ¿quién tiene la llave?</p> <p class="Textbody">El primer servicio del cual dudar es WhatsApp. Nos dicen que está todo cifrado, pero nosotros no tenemos la llave. Ni tan siquiera ponemos una contraseña para generarla, sino que el servicio de mensajería, a partir de nuestro número, genera una llave que, por supuesto, controla. Los mensajes van encriptados, pero cuando WhatsApp (o Facebook, que es el propietario) quiera, podrá leerlos. Lo mismo con cualquier otro servicio del que no tengamos la contraseña.</p> <p class="Textbody">El sistema más habitual para encriptar las comunicaciones es el PGP, que literalmente significa «Pretty Good Privacy», y funciona con un sistema de clave pública, que compartes con todo el mundo, y una clave privada, que solo tienes tú. Cuando alguien quiere mandarte un mensaje lo cifra a partir de tu llave pública y solo tú lo puedes descriptar con tu llave privada. El equivalente en el mundo físico sería repartir candados abiertos que, una vez cerrados, solo puedes abrir tú.</p> <p class="Textbody">Encriptar es la única forma de mantener las comunicaciones y los archivos privados. Si has de mandar un mensaje que no quieras que sea rastreado, olvídate de las mensajerías y usa correo con PGP. Y mucho mejor: usa servidores propios o de servicios no intrusivos como riseup.net. Para más información sobre este aspecto chequea los manuales de <a href="https://securityinabox.org/en/">Security in a Box</a> de Tactical Tech.</p> <p class="mag-quote-center">Argumentar que no te importa el derecho a la privacidad porque no tienes nada que ocultar es lo mismo que de decir que no te importa la libertad de expresión porque no tienes nada que decir.</p> <p class="Textbody"><strong>El futuro de las comunicaciones</strong></p> <p class="Textbody">Actualmente hay una tensión importante entre cifrado y seguridad nacional, y las tesis de seguridad nacional van ganando. En 2014, el programa de cifrado más usado y robusto fue descontinuado sin ninguna razón. En 2015, un juez en España consideró agravante usar <em>Riseup</em> y cifrado en las comunicaciones privadas, y en 2016 el FBI admitió que podía romper el cifrado de los iPhone y no quiso compartir el fallo con Apple.</p> <p class="Textbody">Estos son solo tres ejemplos, y podríamos seguir mucho más allá, pero al final hemos de aceptar una realidad: nuestras comunicaciones son cada vez más inseguras. Este es un problema global: lo tiene el ciudadano no politizado, pero también lo tiene cualquier activista, periodista, empresario, policía o <em>whistleblower</em>. Estamos todos igual.</p> <p>Para cambiar esta tendencia nuestros Gobiernos deberían empezar a potenciar las herramientas de software libre mediante distribuciones generadas por ellos mismos, lo que permitiría comunicaciones más seguras. Este camino lo han iniciado ciudades como Munich y, a la larga, los ayudará a independizarse de las grandes multinacionales y también a empezar a ser autosuficientes en la tecnología y gestión de la información en democracia. Solo piensa que, para gobernar tu país, todos los diputados y diputadas usan software privativo y controlado por empresas estadounidenses, y sí, seguro que también les escuchan.</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet Experimentación Política Eduard Martín-Borregón Wed, 05 Apr 2017 07:00:00 +0000 Eduard Martín-Borregón 109880 at https://www.opendemocracy.net Innovación abierta en el sector público https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/sabrina-d-az-rato/innovaci-n-abierta-en-el-sector-p-blico <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La demanda de modelos participativos más abiertos conlleva la creación de espacios más digitalizados, transparentes, horizontales y abiertos en el sector público, pero también el empoderamiento de todos los agentes sociales.<strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/sabrina-d-az-rato/open-innovation-in-public-sector"> </a><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/sabrina-d-az-rato/open-innovation-in-public-sector">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/sabrina-d-az-rato/inova-o-aberta-no-sector-p-blico">Português</a></em></strong><strong></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/4426824995_86fd91e6fa_o_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/4426824995_86fd91e6fa_o_0.png" alt="" title="" width="460" height="258" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Libby Levi/Flickr. Algunos derechos reservados. </span></span></span></p><p><em>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie">&nbsp;</a><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie">El ecosistema de la democracia abierta</a>&nbsp;busca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha</em>.</p><p class="blockquote-new">Nuestras instituciones relucen con un brillo semejante al de las constelaciones que, según nos enseñan los astrónomos, ya están muertas desde hace un largo tiempo. </p> <p class="blockquote-new">- Michel Serres, <em>Pulgarcita</em></p><p>Michel Serres ha sacudido con tanta picardía el polvillo del vocablo «inteligente» que resulta difícil no invocar su retórica para una reflexión seria sobre innovación abierta y democracia. Frente a la era digital, dice el filósofo francés en su libro <a href="https://books.google.com.ar/books?id=sjC3oAEACAAJ&amp;dq=michel+serres+pulgarcita&amp;hl=es-419&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwjggY-08fnRAhVLf5AKHbtCDmIQ6AEIIzAC">Pulgarcita</a>, ¿no seremos nosotros mismos quienes estamos condenados a volvernos inteligentes?</p> <p>Abrumadora, pero muy original, la pregunta nos interpela en muchos sentidos. Pero esencialmente, nos sitúa de manera directa frente a nuestra capacidad de inventar, de crear otras realidades desde una nueva «subjetividad cognitiva», de cambiar el mundo en que vivimos. Como explica Serres, tal subjetividad surge del extraordinario desarrollo científico y tecnológico de las últimas décadas, liberándonos, en forma definitiva, de una innumerable cantidad de procedimientos intelectuales que las tecnologías digitales y los computadores pueden hacer por nosotros. </p> <p>En esta perspectiva, y pudiendo saltear la «smartización» de conceptos y artefactos, enfocaremos el paradigma de innovación abierta en el sector público como fuente de valor y capital político. &nbsp;Hoy sabemos que la demanda de modelos participativos más democráticos y abiertos, proviene, ya no de la insuficiencia ejecutiva y administrativa de los viejos sistemas representativos, sino de la propia cultura y conciencia colectiva que reclama, cada vez con mayor énfasis, mecanismos de respuesta contundentes a los desafíos urgentes. Muchos de ellos - los padecemos a diario -, relacionados con la supervivencia del ser humano en este planeta.</p> <p>La lista de desafíos en una comunidad o una ciudad - chica, pequeña o grande - constituye una lista de retos sociopolíticos interconectados, y están bien definidos. Un <a href="http://elpais.com/elpais/2017/02/03/planeta_futuro/1486120804_941761.html">artículo</a> reciente de Antoni Gutiérrez-Rubí explica e introduce este fenómeno en una perspectiva de «derechos» y no de «servicios digitales», y esto es importante apuntarlo aquí como contrapeso a las valoraciones exageradas que se han hecho de la tecnología<em> </em>en el ámbito estatal. La esfera de lo público siempre es un todo conflictivo, de tensas relaciones sociales, políticas, económicas y culturales, cuya posibilidad de amortiguar y superarlas está dada por nuevas institucionalidades que conformen un organismo vivo y dinámico preparado para correr el centro de decisiones hacia entornos abiertos, transparentes, digitalizados y horizontales.</p> <p>El paradigma de innovación abierta, como veremos, puede contribuir muy considerablemente a este desafío. Con el impulso político como punto de apoyo y vector de transformación, podrá favorecer escenarios más articulados, hacer crecer el valor público de las redes distribuidas, retroalimentarse de procesos de creación colectiva y sostenerse en condiciones materiales asentadas en dispositivos democráticos e innovadores. El siguiente repaso por algunas de las experiencias analizadas y un resumen de los conectores más relevantes surgidos de una investigación de la Fundación PuntoGov, nos permitirá anclar el fenómeno.</p> <p><strong>Aprender de la experiencia de otros</strong></p> <p>Una real expansión ciudadana presupone enriquecer los elementos que propician la síntesis de una racionalidad gestada a partir de saberes técnicos y no técnicos. Podemos destacar la plataforma brasileña <a href="http://www.cidadedemocratica.org.br/">CidadeDemocrática</a> como ejemplo de participación colectiva que aprovecha la red y convierte las demandas ciudadanas en fuentes primarias de información y de solución a los problemas.&nbsp; <strong>&nbsp;</strong></p> <p><a href="http://www.zaragoza.es/ciudad/sectores/activa/lacolaboradora/default.htm">La Colaboradora</a> del Ayuntamiento de <a href="https://www.facebook.com/ZaragozaActiva">Zaragoza</a> también es otro modelo que podemos subrayar. Se trata de un espacio físico de inteligencia colectiva donde una comunidad colaborativa de técnicos, diseñadores, creativos y emprendedores crean proyectos sobre la base de definiciones de los retos sociales, en forma colaborativa. Gobernados por la filosofía <em>peer to peer</em> – la cultura del compartir - y el contacto humano, están logrando avances verdaderamente significativos.</p> <p>Otra experiencia de democracia deliberativa es la de los <a href="http://www.juiciociudadano.org/">Juicios Ciudadanos</a> de Uruguay, el único país de América Latina que hasta el momento ha logrado llevar a la práctica las «conferencias de consenso» diseñadas y creadas por el Comité Danés para la Tecnología, organismo independiente asesor del Parlamento. La concepción predominante en este proceso de deliberación de asuntos tan sensibles y controversiales como la minería y la energía nuclear ha llevado a un método para la toma de decisiones colectivas y de solución de conflictos que implica supuestos y justificaciones opuestos a los modelos liberal elitista y republicano.</p> <p>Viabilizar proyectos de interés común, bajo una perspectiva de innovación en Administraciones Públicas con apertura y en dirección a los consensos, requiere no sólo de rutinas específicas sino también de liderazgo político – un liderazgo político bastante diferente de los tradicionales que gobiernan en estructuras jerárquicas y verticales. Pero para que no resulte trivial decirlo, la primera tarea a desarrollar no sólo es cuestión de incrementar el número de actores sociales o informantes diversos acerca de un problema, sino también de asegurar la sostenibilidad de los proyectos que surjan, puesto que la gran parte de las iniciativas desarrolladas en los entornos de innovación están siempre atravesadas y condicionadas por su contexto organizacional - es decir, por su contexto de dinámica política. </p> <p><strong>Diez conectores de innovación</strong></p> <p>¿Cómo puede contribuir la innovación a la construcción de una democracia abierta? La respuesta, a modo de síntesis, se resume en estos diez conectores de innovación:</p> <ol><li>colocando a la innovación y la inteligencia colectiva como centro de las estrategias de gestión pública,</li><li>alineando a la totalidad de las áreas gubernamentales a metas claras sobre plataformas asociativas,</li><li>corriendo las fronteras del saber y del hacer de las arquitecturas institucionales a la deliberación pública de los desafíos locales,</li><li>estableciendo roles de liderazgo, en un lenguaje común que todos comprendan, organizando y planificando la riqueza informativa de las ideas ciudadanas y comprometiendo a los involucrados en la sostenibilidad de los proyectos,</li><li>haciendo <em>mapping</em> del ecosistema y estableciendo relaciones dinámicas con los agentes internos y, especialmente, los externos: los ciudadanos,</li><li>sistematizando la acumulación de información y los procesos creativos al tiempo de ir comunicando los avances a toda la comunidad a fin de retroalimentarlos,</li><li>preparando a la sociedad en su conjunto para experimentar una nueva forma de gobernanza del bien común,</li><li>cooperando con universidades, centros de investigación y emprendedores estableciendo mecanismos de recompensa,</li><li>alineando personas, tecnologías, instituciones y discursos hacia nuevos hábitos urbanos, principalmente los referidos a sostenibilidad ambiental y servicios públicos,</li><li>creando planes educativos y formativos sintonizados con las nuevas habilidades del siglo XXI,</li><li>construyendo espacios de incubación de nuevas empresas a fin de dar respuesta a los retos locales,</li><li>convocar al capital de riesgo a fin de generar un ensamble satisfactorio entre innovación abierta, políticas de desarrollo inclusivo y productividad local.</li></ol> <p>En este listado quizá sean dos los componentes determinantes de un proceso efectivo de innovación. El primero es el relacionado con la decisión correcta de aquellos mecanismos a través de los cuales hemos corrido las fronteras hacia afuera para hacer ingresar las ideas ciudadanas en el diseño y co-creación de soluciones. Tarea para nada sencilla, porque requiere de una mentalidad organizativa compartida sobre pautas de cooperación que previamente no existían, y que ahora deben sostenerse en diálogos y dinámicas operativas orientadas a resolver problemas definidos por actores externos - no cualquier problema.</p> <p>Otro aspecto clave del proceso, asociado con romper las barreras institucionales que circundan y condicionan marcos de acción, es la revalorización de una figura clave que no hemos mencionado en todo este recorrido: los <em>policy makers.</em> Ellos no son, precisamente, ni líderes políticos ni funcionarios públicos. Tampoco son los innovadores. Son quienes en la Administración Pública poseen un incalculable valor de capacidad de gestión y de conocimiento, pero que colisionan constantemente con las resplandecientes constelaciones institucionales que ya no funcionan. </p> <p>En una palabra, son las personas que gestionan la innovación, no las modas tecnológicas. Y son bien distintas a los innovadores, a los emprendedores, los investigadores, u otros agentes de innovación.<strong> </strong>La gestión de la innovación no busca la innovación. Busca hacer que las organizaciones innoven y que el poder y la influencia de los distintos actores y ciudadanos en la definición programática de los proyectos de bien común encuentren su punto de equilibrio. El paradigma de la innovación abierta en la Administración Pública, como todo paradigma, agrieta los muros de la burocracia pretérita y pone en jaque el paradigma autocrático que todos conocemos. Y es por ello, y solo por ello, que se retrasa la difícil tarea de llevar a la práctica la reinvención de las instituciones – lo cual implica, en medio de tensiones y resistencias, distribuir el poder y las decisiones en marcos de legitimidad y consensos colectivos. Vale la pena intentarlo, porque la condena de volvernos inteligentes nos está dando una oportunidad histórica de evitar futuros escenarios y patrones civilizatorios extremadamente alarmantes. </p> <p>El desafío es, al fin y al cabo, poner a los gobiernos a la altura de los niveles que ha alcanzado la cultura digital moderna: una nueva manera de sentir, decir y percibir el mundo.</p><p>&nbsp;</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Internet latin america Experimentación Política Sabrina Díaz Rato Thu, 23 Feb 2017 08:00:00 +0000 Sabrina Díaz Rato 108985 at https://www.opendemocracy.net El ecosistema de la democracia abierta https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/el-ecosistema-de-la-democracia-abie <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La emergencia del poder relacional, transversal y participativo impulsa el protagonismo de la tecnopolítica, que propone una nueva visión de la democracia - abierta, directa e interactiva. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/ecosystem-of-open-democracy">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/o-ecossistema-da-democracia-aberta">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/photography-801891_1280_1.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/photography-801891_1280_1.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Dominio público. Pixabay.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</p><p>En el marco de nuestro interés por lo que hemos denominado “experimentación política”, y que nos abre una ventana para observar el vibrante desarrollo de la innovación política en toda América Latina - y también en España -,&nbsp; lanzamos la serie <em>El </em><em>ecosistema de la democracia abierta</em>. Se trata de una iniciativa que Democracia Abierta impulsa con <a href="http://apps4citizens.org/">apps4citizens</a>, Barcelona, plataforma que promueve la creación de tecnología para el compromiso social y político colectivo. </p> <p>De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-oleguer-sarsanedas/tecnopol-tica-o-los-nuevos-territorios-de-">da sentido y protagonismo a la tecnopolítica</a>, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la cual se han cimentado las praxis de gobernanza - cerradas, jerárquicas, unidireccionales - en casi todos los ámbitos. Conllevando altos niveles de desafección en las organizaciones tradicionales: de los partidos a las instituciones, de los sindicatos a las organizaciones sin ánimo de lucro, de los medios de comunicación a las universidades. </p> <p>¿Qué elementos son imprescindibles para comprender este nuevo escenario? ¿Cuál es la reconfiguración de roles de poder en la que estamos inmersos? ¿Qué papel tienen las plataformas tecnológicas en esta transformación? Todas ellas son cuestiones clave para entender este nuevo ecosistema. </p> <p>Para intentar dar algunas respuestas, hemos diseñado y encargado una colección de artículos, que se publicarán durante el próximo trimestre y que recorrerán los aspectos que deben fomentar el ecosistema de la democracia abierta. </p> <p><strong>Nuevas geografías: ciudades participativas</strong></p> <p>Al mismo tiempo que <a href="http://www.gutierrez-rubi.es/2016/05/27/imaginando-la-ciudad-democratica/">se han convertido en actores fundamentales en el contexto global</a>, sustituyendo el poder de los estados nación, las urbes son también el escenario donde se generan crecientes desigualdades sociales. La invisibilidad de una parte importante de la ciudadanía demanda más espacios de participación. Ésta, en el ámbito local, adopta toda su potencialidad, ya que facilita la identificación de agentes sociales y, a la vez, de temas de interés que promuevan el empoderamiento de más personas.</p> <p><strong>Tecnología y democracia</strong></p> <p>El impulso hacia una democracia más abierta se acelera con la efervescencia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). En cualquier caso, su adopción no está exenta de debate. La aparición de tecnología cerrada no se corresponde con la voluntad de abrir procesos de participación. La creación de tecnología abierta, que permita un uso más transversal y democrático, ha de caracterizar su adopción.</p> <p><strong>Plataformas tecnológicas y construcción de comunidades&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p> <p>La tecnología, por su parte, se convierte en un instrumento esencial para ampliar el espectro de la acción de la participación y, a la vez, para la construcción de comunidades alrededor de temas de interés común. La usabilidad de las plataformas permite un amplio espectro de funciones: desde la presión colectiva para modificar la agenda mediática y política, a la búsqueda de herramientas de financiación alternativas.</p> <p><strong>Datos y confidencialidad </strong></p> <p>La mensajería instantánea se ha convertido en el principal instrumento digital para el activismo social y político. Al mismo tiempo que su implantación se amplía, también lo hacen las dudas sobre su confidencialidad. En este contexto, la encriptación se ha convertido en un elemento clave para asegurar la confidencialidad de la participación ciudadana. </p> <p><strong>Información y movilización electoral</strong></p> <p>La tecnología también ha fomentado procesos de participación teóricamente &nbsp;más informados. De esta manera, procesos tradicionales, como la convocatoria de elecciones, se retroalimentan con herramientas como los <a href="http://www.gutierrez-rubi.es/2015/09/17/chequeos-ideologicos/">chequeos ideológicos</a> que, por un lado, permiten a la ciudadanía contrastar y conocer mejor los programas electorales y, por otro, incentivan la participación.</p> <p><strong>Campañas y activismo político</strong></p> <p>Los activistas tienen un papel relevante en las campañas gracias a Internet. Unas veces, para ayudar al candidato/a; otras, para mostrar sus debilidades, incluso a través de los contenidos generados por el propio candidato/a. En cualquier caso, el activismo supera el control de la maquinaria de los partidos y esto pone en jaque a los modelos de comunicación política tradicional. </p> <p><strong>Innovación abierta en el sector público</strong> <strong></strong></p> <p>«Una parte importante de la demanda de modelos de participación más abiertos ha recaído sobre el rol de la Administración Pública en las sociedades modernas. La transformación se dirige hacia espacios más digitalizados, transparentes, horizontales y abiertos pero, también, de empoderamiento de todos los agentes sociales. El desafío para las administraciones públicas es encontrar, diseñar y crear los conectores de innovación, reconfigurando la institucionalización de lo público y de la gobernanza de lo común».</p> <p><strong>Ciudadanía y participación </strong></p> <p>A menudo, el propio diseño de la participación ha excluido a una parte de los actores sociales, ya sea por omisión o por no sentirse empoderados con el tema, o bien a causa de la instrumentalización tecnológica. Los procesos de participación abiertos, articulando a todos los agentes de un tema de interés concreto y focalizados en el ámbito local, donde son más identificables agentes y temáticas, favorecen espacios de deliberación más democráticos.</p> <p><strong>Ciudadanía y producción </strong></p> <p>La democratización de todos los ámbitos no esquiva a la producción. El ciudadano productor, por un lado, aprovecha la oportunidad de sacar provecho del conocimiento en red y, por otro, se beneficia de los espacios de producción. Este nuevo paradigma demanda nuevas habilidades que permitan inclusión más amplia de todos los sectores sociales. La apropiación del conocimiento compartido es fundamental para la promoción de una ciudadanía productiva democrática y abierta.</p> <p><strong>Producción en red y comunidad</strong></p> <p>Los <em>fablabs</em>, los espacios generados alrededor del ciudadano productor, se articulan como una red, comparten procesos de fabricación y se adaptan a cada espacio territorial donde están ubicados. Con ello se da repuesta a la reivindicación de lo local, de lo propio - pero abierto y conectado - y se facilita que los <em>makers</em> puedan recorrer distintos <em>fablabs</em>, con espacios de conocimiento y procesos de fabricación compartidos.</p> <p>Una vez publicados todos los artículos, editaremos un <em>ebook</em> recopilatorio, que será presentado en una jornada que se celebrará - el próximo mes de junio - <a href="http://www.ideograma.org/">en la sede de apps4citizens</a> , en la Fábrica Lehmann de Barcelona, y que se podrá seguir también en directo vía streaming.&nbsp;</p> <p>La presente serie viene a sumarse la que ya estamos realizando con UPDATE en Brasil y quiere enriquecer el panorama de las ideas e iniciativas que en torno a la innovación y a la tecnopolítica están surgiendo a ambos lados del Atlántico, y que están cambiando estructuralmente las formas del ejercicio de la democracia y la participación ciudadana en un entorno de cambios acelerados y aumento de la incertidumbre política.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi">Democracia y experimentación política para el siglo XXI</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/update/tendencias-de-inovaci-n-pol-tica-en-am-rica-latina-el-protagonismo-ciudadan">Tendencias de inovación política en América Latina: el Protagonismo Ciudadano</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/florencia-polimeni/de-la-asamblea-al-partido-y-viceversa-el-partido-de-la-red-en-a">De la asamblea al partido, y viceversa. 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Estrategias de comunicación para el ciclo post electoral.<strong><em><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/miguel-lvarez-peralta-jos-luis-villaca-as-guillermo-fern-ndez-v-zquez/glimpse-of-"> English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-26723253.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-26723253.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Pablo Iglesias, líder del partido Unidos Podemos, tras los resultados de las elecciones nacionales en la plaza Reina Sofía, Madrid, España, 26 de junio de 2016. Jiménez Rodrigo / Asociación de Prensa. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="blockquote-new">En el ciclo post electoral, Podemos se enfrenta al desafío de encontrar la estructura, el liderazgo y la estrategia adecuados para articular con éxito un nuevo papel como partido. Esta semana, entre el 4 y el 11 de febrero, se ha pedido a casi 500.000 miembros del partido que lean, debatan y emitan su voto sobre las diversas propuestas, una decisión colectiva de importancia crucial para determinar el futuro del partido, tal vez durante los próximos años. Esta serie especial contextualiza, a través de una serie de breves declaraciones personales, el voto y el próximo congreso del partido en términos de visiones competitivas de cambio social y político, articulando las ideas, estrategias y modelos de organización en conflicto que sustentan las principales propuestas.</p><p><strong>“Los nadie” en Podemos</strong></p><p>Por Guillermo Fernández Vázquez</p><p>Abundan últimamente en Podemos las referencias a “los nadie”, “los abandonados”, “los sin-nada”, hasta el punto de que estas categorías pueden convertirse en uno de los ejes sobre los que pivote la futura propuesta de identidad del partido.</p> <p>Se trata de una categoría discursiva con un innegable potencial movilizador en la medida en que permite, por un lado, reunir en torno a un nombre una multitud de personas que se sienten “olvidadas”, “marginadas”, “dejadas de lado” o, como mínimo, “poco tenidas en cuenta”; y, por otro lado, politiza un sentimiento de abandono, un dolor, una sensación de desistimiento. Ser el partido de “los nadie” es proponerse como el partido “de los de afuera” contra “los de adentro”. </p> <p>No es extraño que quienes defienden esta propuesta se apoyen en otras experiencias internacionales. Es el caso de Donald Trump y del UKIP. Y es el caso también del Frente Nacional de Marine Le Pen quien, aconsejada por Florian Philippot, ha hecho del significante “los olvidados” a la vez un espacio de interpelación para diferentes categorías sociales de franceses y una configuración de sentido. Funciona como punto de encuentro en el que se reconocen y moldean subjetividades políticas de procedencias muy diversas.&nbsp; </p> <p>No obstante, el éxito de esta estrategia discursiva en otros partidos europeos no tiene tanto que ver con el nombre empleado ni con el contexto en el que se enuncia, sino fundamentalmente con su relación con el relato general que tales partidos proponen; esto es, con su función dentro de un sistema&nbsp; de sentido. Para que “los olvidados” o “los nadie” logren interpelar a una multitud heterogénea de personas no basta con nombrarlos sino que deben ser inscritos en enunciados que expresen una propuesta de identidad abierta que haga del “ni de derechas ni de izquierdas” una realidad creíble que aspire a patrimonializar los significantes ganadores que rigen la vida discursiva de una comunidad política y que, al mismo tiempo, articule uno de los sentimientos políticos por excelencia según Spinoza: la esperanza.</p><p><strong>Podemos, política mediática y regulación de medios</strong></p> <p>Por Miguel Álvarez-Peralta </p> <p>Muchos de nuestros amigos en el extranjero nos preguntan con interés por el tipo de políticas mediáticas que proponemos para la reorganización y democratización del espacio mediático en España. Algunos preguntan cómo vamos a desmontar el duopolio televisivo, como afrontar un sistema de prensa que se ha aproximado excesivamente al poder político y económico. Ese establishment que ha hecho de España probablemente el país más corrupto de Europa, lo que alimentó la explosión del movimiento 15M y posteriormente el nacimiento de Podemos. Estas son exactamente las mismas preguntas que los medios de derechas y pro-status quo nos preguntan cuando nos entrevistan. Es exactamente el terreno donde las fuerzas contrarias al cambio quieren vernos, el tema del que quieren que hablemos.</p> <p>Pese a que es definitivamente antidemocrático, hubiera sido un error de Podemos confrontar directamente con el oligopolio mediático privado. Nos están pintando en ese ropaje aunque no lo hayamos llevado. Claro que sabemos acerca de la economía política de medios. No solo sobre el proceso de financiarización y globalización de su estructura económica (ahora en manos de los bancos a través de la deuda, la publicidad y la propiedad directa) y sobre las consecuencias de la precarización del periodista. También somos muy conscientes de la tremenda influencia en la construcción social de lo político y de sus complejas y contradictorias estrategias discursivas en este campo de batalla simbólica. Precisamente por eso no conviene confrontar <em>con</em> los medios, sino <em>en </em>los medios. No miramos a los medios sólo como un arma en manos de las grandes corporaciones, sino también como el terreno de juego donde se disputan y establecen los sentidos, connotaciones, metáforas y narrativas sociales. </p> <p>En lo referente a la regulación mediática, nuestro programa se ha focalizado en cinco ítems: 1) Una reforma para traer independencia, transparencia, pluralismo y participación social al sistema de medios públicos (hay muchas denuncias internacionales de control político por parte del PP); 2) Medidas específicas para proteger los derechos profesionales de los periodistas y empoderarles frente a las presiones internas de sus propias empresas; 3) Reconocimiento y apoyo al tercer sector (medios comunitarios sin ánimo de lucro); 4) Apoyo a proyectos cooperativos donde periodistas y lectores sean los principales propietarios del medio, lo que garantiza la independencia y promueve el pluralismo. 5) Criterios objetivos pluralistas y transparentes para la asignación de publicidad institucional y licencias audiovisuales, que han sido usadas para sesgar el espectro mediático en el pasado reciente. </p> <p>En conclusión, la política contemporánea está mediada por los medios de masas, pero es fundamental sincronizar las dinámicas diversas entre los jugadores que participan en juego semiótico aunque el terreno esté inclinado, y nosotros los expertos que debatimos cómo generar un terreno más equilibrado y unas reglas más justas para la continuación del partido.</p><p><strong>El Futuro de Podemos</strong></p> <p>Por&nbsp;José Luis Villacañas</p> <p>La reflexión sobre la evolución de Podemos depende de la posición que se adopte acerca de la interpretación del retroceso electoral que se produjo en la elección del 26 de junio pasado, y que significó una clara decepción respecto de la eficacia de la máquina electoral, por una parte, y la guerra relámpago en la conquista de posiciones con una estrategia firme. Un retroceso electoral obliga a un replanteamiento de las estrategias. Pero sobre todo impone un diagnóstico sobre los fallos. Respecto de este asunto hay dos relatos.</p> <p>El primero dice que el retroceso electoral estuvo causado fundamentalmente por la moderación del mensaje de la campaña electoral y por tanto se culpabiliza al director de campaña por no saber atraer al electorado de izquierdas. La clave de esta acusación sería que con esa moderación se desactivaba el pacto con IU y se impedía a los militantes de este conjunto de fuerzas fidelizar su voto a Unidos-Podemos. Ese relato tendría como consecuencia recuperar ese electorado mediante una radicalización del discurso. </p> <p>El segundo relato dice que los errores vinieron del Secretario General, y que consistieron primero en la declaración pública de entrar en el Gobierno con diversas carteras y con los principales centros de decisiones y de poder en manos de Podemos. Como esta oferta estaba diseñada para ser rechazada, se escenificó el rechazo con manifestaciones de sonora hostilidad al PSOE. Como se vio que estas actuaciones llevaban a un descenso en las encuestas, se intentó corregir el error facilitando el pacto con IU, pues toda la estrategia implicaba la aspiración a la superación del PSOE en las siguientes elecciones. </p> <p>Este uso instrumental de IU fue respondido por una gran parte de su electorado y militancia con una masiva desafección, que aumentó por la abstención de aquellos anteriores votantes de Podemos que no deseaban una unidad tan fuerte con IU. El pronóstico de este relato dice que si se sigue por este camino, Podemos será identificado como una nueva IU y estará condenado a ocupar su lugar marginal en el sistema político español. </p> <p>Lo que no se observa con claridad es la posibilidad de un relato y de un diagnóstico integradores y unitarios. Por tanto, el futuro de Podemos resulta completamente comprometido como unidad política.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/simona-rentea-joan-pedro-cara-ana/decidir-el-futuro-de-podemos-introducci-n-al-deb">Ante un debate clave para Podemos: decidir el futuro del partido</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/germ-n-cano-pedro-honrubia-hurtado-isabel-serra/mirada-vista-alegre-ii-decidiendo-">Mirada a Podemos / Día 1: ¿Qué tesis para el nuevo ciclo? ¿Cómo relacionarse con el régimen del ‘78?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-enrique-ema-marco-arafat-garrido-mario-espinoza/mirada-vista-alegre-ii-decidie">Mirada a Podemos/Día 2: ¿Se puede democratizar el partido en Vistalegre II? ¿Cómo?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/emilia-sanchez-pantoja-emmanuel-rodr-guez-kiko-garrido/mirada-vista-alegre-ii-deci">Mirada a Podemos/Día 3: ¿Cómo ampliar la base social de Podemos?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Democracy and government Ideas Experimentación Política europe José Luis Villacañas Miguel Álvarez-Peralta Guillermo Fernández Vázquez Fri, 10 Feb 2017 08:30:00 +0000 Guillermo Fernández Vázquez, Miguel Álvarez-Peralta and José Luis Villacañas 108564 at https://www.opendemocracy.net Mirada a Podemos/Día 3: ¿Cómo ampliar la base social de Podemos? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/emilia-sanchez-pantoja-emmanuel-rodr-guez-kiko-garrido/mirada-vista-alegre-ii-deci <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>¿Cómo expandir la base social? La relación de Podemos con los movimientos sociales. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/emmanuel-rodr-guez-emilia-sanchez-pantoja-kiko-garrido/glimpse-of-key-debate-deci">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/9118612277_ab87f1040a_z.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/9118612277_ab87f1040a_z.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>El Festival del Sol y las Mareas, 2013. Wikicommons/Fernando imenez Brix. Algunos derechos reservados. </span></span></span></p><p class="blockquote-new">En el ciclo post electoral, Podemos se enfrenta al desafío de encontrar la estructura, el liderazgo y la estrategia adecuados para articular con éxito un nuevo papel como partido. Esta semana, entre el 4 y el 11 de febrero, se ha pedido a casi 500.000 miembros del partido que lean, debatan y emitan su voto sobre las diversas propuestas, una decisión colectiva de importancia crucial para determinar el futuro del partido, tal vez durante los próximos años. Esta serie especial contextualiza, a través de una serie de breves declaraciones personales, el voto y el próximo congreso del partido en términos de visiones competitivas de cambio social y político, articulando las ideas, estrategias y modelos de organización en conflicto que sustentan las principales propuestas.</p><p><strong>El Futuro de Podemos</strong></p><p>Por Emilia Sanchez-Pantoja</p><p>El 15M sacó a la gente a las plazas para exigir decencia a sus gobernantes y más democracia. Un movimiento que no pidió excluir a nadie más que a los corruptos, no optó por la violencia, el racismo o el machismo. Fue un movimiento transversal con el que simpatizó más del 70% de la población. Podemos supo leer la indignación social y aprovechar la brecha abierta en el sistema de partidos tradicionales, pateando el tablero para enfrentar a “<em>los de abajo</em>” con una<em> “casta” </em>acomodada y muchas veces corrupta.</p> <p>Podemos ha alcanzado en dos años el apoyo del 20% de la población con una propuesta nueva, moderna, diferenciada de la política tradicional y que habla de futuro frente a quienes representan el pasado. Ha crecido rápido, pero cosecha el índice de rechazo más alto entre el resto del electorado (52% según el CIS). Mujeres con hijos y personas mayores todavía no confían en Podemos. Para seguir creciendo, podemos afronta dos retos:</p> <p>El primero es seducir a las que faltan sin perder a los ya convencidos. Podemos no puede renunciar al enfrentamiento con las élites porque es una parte fundamental de su identidad. Pero la contundencia con la que se denuncia la corrupción o la austeridad no puede traducirse en agresividad: contundencia no es violencia. Podemos, por suerte para nuestra democracia, representa lo contrario que Trump. Frente al machismo, racismo, xenofobia o cualquier otro tipo de exclusión social, el objetivo de Podemos es tejer una alianza desde abajo que sirva de red para que nadie quede atrás.</p> <p>El segundo reto es representar mejor la diversidad. Los dirigentes de Podemos representan bien a los jóvenes indignados, con un perfil marcadamente joven, masculino, culto, activista, que abusa del lenguaje bélico en su discurso político, un perfil que, sin embargo, aleja a los nuevos electores sin los que el cambio que Podemos promete no será posible. Mujeres como Carmena, Oltra o Colau gobiernan las principales instituciones de España y Podemos cuenta con personas reconocidas como el juez Yllanes o Julio Rodríguez, pero no entre sus dirigentes más mediáticos. Un Podemos más diverso, intergeneracional, descentralizado, más transversal, más feminizado, un Podemos que se parezca más a España, será capaz de vencer el miedo y el rechazo para poder ganar. El reto ahora es representar a la mayoría.</p><p><strong>Ya nadie se toma en serio a las democracias occidentales</strong></p> <p>Por Kiko Garrido</p><p>Decía Tariq Ali hace apenas un año en una entrevista. Hoy, con Trump en la Casa Blanca, la pregunta que debemos hacernos es si nuestros gobernantes se toman en serio a la ciudadanía. El “extremocentrismo” se ha revelado como el instrumento de las grandes transnacionales para hacer que sus negocios sean más lucrativos, y esta evidencia ha hecho que, a derecha e izquierda de esta amalgama, aparezcan partidos por toda Europa. En el Estado español, ya por el 2011, la resistencia al extremocentrismo se tradujo en el 15M y los movimientos sociales que surgieron de las plazas en defensa de lo público y de una “democracia real”. PODEMOS es fruto de aquella indignación y recogió muchas de las demandas históricas de esos movimientos sociales.</p> <p>Ahora UNIDOS PODEMOS tiene presencia en las instituciones y sirve de instrumento para llevar dichas demandas a parlamentos y ayuntamientos, pero este proceso no es un fin en sí mismo, no puede serlo, porque así se estarían institucionalizando los propios movimientos. Para que llegue el cambio social y político es necesario que movimientos sociales y PODEMOS vayan en la misma dirección pero manteniendo la independencia necesaria que les da legitimidad a ambos, entendiendo que ocupan espacios diferentes pero complementarios.</p> <p>Solo desde el gobierno seremos capaces de abrir las instituciones al control ciudadano como antídoto a la corrupción, y de instaurar mecanismos transversales de participación para lograr una democracia abierta y real. Debemos conformar una mayoría social capaz de impugnar el viejo sistema y a sus élites, una mayoría social sin etiquetas y capaz de aglutinar las luchas de todas y todos.</p> <p>Como responsable de PODEMOS en una comunidad autónoma pequeña, veo que las zonas rurales van a ser claves en el desarrollo del partido y necesarias para ganar en las instituciones. Nos enfrentamos a unas zonas devastadas por prácticas caciquiles de compra venta de favores, a las que hay que acudir con mucha pedagogía y sobre todo con mucha humildad, preocupándose y haciendo lo que nadie hace: preguntar qué es lo que quieren y qué necesitan, poniendo esta herramienta que es PODEMOS a su disposición.</p><p><strong>Vistalegre II: la necesidad de ser prudentemente audaces</strong></p> <p>Por Marco Arafat Garrido<em></em></p> <p>Saber de dónde venimos para decidir a dónde vamos. Podemos tiene tres corrientes principales caracterizables según sus posiciones ideológica (izquierda-derecha) y de clase (abajo-arriba). “Anticapitalistas” constituye la corriente más izquierdista, posicionada radicalmente con las clases trabajadoras. El sector errejonista, más conservador, ofrece una transversalidad abierta a una pluralidad de sensibilidades ideológicas. El sector pablista juega un rol integrador e intermediador entre ambas corrientes, oscilando estratégicamente según el contexto, desde el viraje conservador de la “máquina de guerra electoral” de Vistalegre I hasta el giro de izquierda a partir de las elecciones del 20 de diciembre de 2015. </p> <p>Sin embargo, sólo dos corrientes tienen actualmente fuerza para imponer sus tesis. El “populismo constructivista-transversal” de Errejón enfatiza la actividad institucional mediante una retórica de normalización de Podemos dentro del sistema político como “partido del cambio”. Desprende una concepción “idealista” del conflicto social, interpelando a la ciudadanía en base a una estrategia principalmente electoralista de construcción de una identidad común patriótica mediante comunicación discursiva. Su estilo más moderado y plural atrae más a las clases medias, seducidas por un cambio democrático, pero sin “sobresaltos”.</p> <p>El “populismo de izquierdas” de Pablo enfatiza la necesidad de apoyar la vía electoral e institucional con la lucha en la sociedad civil mediante una retórica “anti-establishment” de impugnación del régimen. Esta visión más política del conflicto social persigue construir una alternativa de gobierno apoyándose más en los movimientos sociales. Su estilo más radical conecta mejor con las clases trabajadoras y populares más castigadas por la crisis y con mayores esperanzas en un cambio más rupturista de modelo socio-económico. </p> <p>Así, la estrategia errejonista de moderación presenta algunas desventajas comparadas. El miedo político no es una percepción espontánea sino un efecto de relatos hegemónicos construidos por los medios conservadores del régimen para disciplinar a Podemos. La línea roja entre lo aceptable (lo normal), y lo inaceptable (lo peligroso), la dibujan los medios según los intereses de las elites, presentando como peligroso cualquier proyecto que cuestione los intereses de los de arriba. Por ello, ya que carecemos actualmente de los medios comunicativos que posee el régimen, debemos articular la estrategia mediático-electoral con la lucha en la sociedad civil para construir alianzas estratégicas con los movimientos sociales. Ampliando así nuestra base social mientras desarrollamos una función de concienciación, podremos alcanzar una mayoría social y sean los activistas quienes normalicen socialmente el proyecto de Podemos. El “miedo” no lo podemos evitar moderándonos sino apoyándonos en los movimientos sociales que normalicen socialmente una nueva política radicalmente democrática.</p> <p>Es decisivo pues mantener un equilibrio interno de fuerzas con orientación progresista mientras ampliamos nuestra base de apoyo social. Una excesiva radicalización a destiempo podría espantar a las clases medias, históricamente más oscilantes en los procesos democráticos según sus intereses propios. Una excesiva moderación podría impacientar a las clases populares y trabajadoras, con función histórica de liderazgo democrático, que podrían buscar amparo en otras organizaciones que canalizaran sus aspiraciones de democratización socio-económica. </p> <p>Aunque nadie es imprescindible, hay liderazgos más prescindibles que otros. Hoy el liderazgo menos prescindible es el de Pablo, como puente político-ideológico entre los sectores errejonista y anticapitalista y sostén de la diversidad desde la unidad. Cohesiona un Podemos que aspira a construir la unidad popular para profundizar la democracia, la alianza estratégica de una mayoría social integradora de las clases medias, liderada por las clases trabajadoras en defensa de sus intereses comunes contra las elites. Los de abajo contra los de arriba. Mientras los momentos de normalidad requieren prudencia, los momentos excepcionales requieren audacia. Seamos “prudentemente audaces” porque sólo unidos podemos lograr el cambio.</p><p><strong>Un Podemos en Movimiento</strong></p> <p>Por Eloy Medina Martín</p> <p>De ninguna manera podemos olvidar jamás porqué estamos aquí y a quiénes debemos defender, es por eso que una de las tareas que tiene que tener presente Podemos es mantener una lucha constante en las instituciones además de recordar de dónde venimos, que son las plazas y las calles. </p> <p>En el documento político de <em>Podemos en Movimiento</em> queremos ante todo mantener viva esa lucha mediante el análisis claro de cuáles son nuestros problemas, cómo abordarlos y las posibles soluciones que tenemos que llevar a cabo, mediante los distintos espacios políticos existentes. Los proyectos, de esta manera cogen la fuerza clave para representar y articular en manos de la gente, sin centrarnos exclusivamente en las distintas personalidades visibles. </p> <p>La situación política actual tanto internacional como estatal, ha sido causa y efecto de los problemas existentes. Al igual que una quimera moribunda, el capitalismo y las élites se han encargado de defender un sistema creado por ellos, donde muchos mantienen el estilo de vida de unos pocos. Es por eso que han usado todos los medios a su alcance para que la crisis del 2008 fuera la chispa catalizadora de la mentira al pueblo, aumentando así las diferencias entre las distintas clases sociales de manera abismal. </p> <p>En <em>Podemos en Movimiento</em> tenemos claro que debemos de ser un <em>contrapoder </em>y una oposición social actuando como alternativa de gobierno. Hay un vacío político actual en el contrapeso al poder establecido, debido a la fagocitosis del sistema de quienes tendrían que haber luchado por el pueblo, y han pasado finalmente a ser parte de él; sin embargo, no las bases de los distintos partidos que a menudo se ven mal reflejados y no representados por aquellos por quienes apostaron. Esa nueva oposición puede nutrirse mediante unidades populares abiertas, basadas y atadas a un proyecto firme de cambio real del sistema, donde se puedan solucionar los problemas de la ciudadanía que cada vez aumentan más y no se hace nada para repararlos. Podemos, con la fuerza en sus bases, es sin duda una herramienta capaz de hacer eso y más. </p> <p>De esta manera, queremos un Podemos autónomo de las instituciones y del régimen, que sea alternativo, valiente, que se enfrente al bipartidismo y a las élites económicas sin miedo alguno. Un Podemos radicalmente democrático, feminista y ecologista, nutriéndose además de las mareas, los movimientos sociales y las organizaciones de la sociedad civil. Esto ayuda a crear un Podemos inclusivo que facilita entrelazar alianzas en los distintos espacios de intervención, contribuyendo a formar un bloque social amplio. En definitiva y como solemos decir, queremos un <em>Podemos en Movimiento</em>.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/simona-rentea-joan-pedro-cara-ana/decidir-el-futuro-de-podemos-introducci-n-al-deb">Ante un debate clave para Podemos: decidir el futuro del partido</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/germ-n-cano-pedro-honrubia-hurtado-isabel-serra/mirada-vista-alegre-ii-decidiendo-">Mirada a Podemos / Día 1: ¿Qué tesis para el nuevo ciclo? ¿Cómo relacionarse con el régimen del ‘78?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-enrique-ema-marco-arafat-garrido-mario-espinoza/mirada-vista-alegre-ii-decidie">Mirada a Podemos/Día 2: ¿Se puede democratizar el partido en Vistalegre II? ¿Cómo?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-fern-ndez-v-zquez-miguel-lvarez-peralta-jos-luis-villaca-as/mirada-vista">Mirada a Podemos/Día 4: ¿Qué estrategias de comunicación son adecuadas para este nuevo ciclo post-electoral</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Democracy and government Ideas Experimentación Política europe Kiko Garrido Eloy Medina Martín Marco Arafat Garrido Emilia Sanchez-Pantoja Thu, 09 Feb 2017 08:30:00 +0000 Emilia Sanchez-Pantoja, Kiko Garrido, Marco Arafat Garrido and Eloy Medina Martín 108562 at https://www.opendemocracy.net Mirada a Podemos/Día 2: ¿Se puede democratizar el partido en Vistalegre II? ¿Cómo? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/jos-enrique-ema-marco-arafat-garrido-mario-espinoza/mirada-vista-alegre-ii-decidie <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Democratizando el partido en Vistalegre II: "Gobernismo vs. municipalismo", "consenso vs. conflicto". <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/jos-enrique-ema/glimpse-of-key-debate-deciding-future-of-podemos-day-2">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/podcirc.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/podcirc.png" alt="" title="" width="256" height="254" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p class="blockquote-new">En el ciclo post electoral, Podemos se enfrenta al desafío de encontrar la estructura, el liderazgo y la estrategia adecuados para articular con éxito un nuevo papel como partido. Esta semana, entre el 4 y el 11 de febrero, se ha pedido a casi 500.000 miembros del partido que lean, debatan y emitan su voto sobre las diversas propuestas, una decisión colectiva de importancia crucial para determinar el futuro del partido, tal vez durante los próximos años. Esta serie especial contextualiza, a través de una serie de breves declaraciones personales, el voto y el próximo congreso del partido en términos de visiones competitivas de cambio social y político, articulando las ideas, estrategias y modelos de organización en conflicto que sustentan las principales propuestas.</p><p><strong>Lo revolucionario es ganar la normalidad</strong></p><p>Por José Enrique Ema</p><p>El 15M nos enseñó que empezamos a ganar no solo cuando aumenta la rabia y el malestar en los márgenes, sino cuando además los deseos de cambio conquistan el meollo de la normalidad en el centro. Por eso, la decisión clave en Podemos no es la de elegir entre la radicalidad afilada a la contra o la transversalidad amable a favor, sino la de renovar su punto fuerte: la apuesta por conjugar ambas enredándose con lo realmente existente para hacer de ello el lugar de un cambio viable y durable.</p><p>Podemos no puede contar solo con las personas que ya piensan que el socialismo es lo mismo que la justicia social, sino también con quienes, sin sospechar aquello, saben reconocer la injusticia en el día a día. No solo con quien quiere que el capitalismo termine pronto, sino también con quien necesita hoy que la avaricia de los mercados no lo pueda todo. No solo con quien desea más política en las calles, sino también con quien espera ver en los escaños a personas en quien confiar. No solo con quien considera que sin feminismo no hay vida cotidiana que merezca la pena, sino también con quien sin reconocerse feminista rechaza cualquier discriminación por motivos de género u orientación sexual. No solo con quien desea que en los parlamentos se puedan escuchar las verdades que nunca se dijeron allá, sino con quien también quiere que sirvan para mejorar eficazmente la situación de la gente acá.</p><p>No hemos llegado hasta aquí solo dando miedo a los poderosos sino también sumando la alegría y esperanza de quienes no lo somos; no solo convocando a los que ya se reconocían en una tradición de ruptura, sino invitando a cualquiera, venga de donde venga, a compartir un mismo proyecto: una sociedad mejor para todos es la que no deja a nadie atrás, la que pone la defensa de los derechos de los más desfavorecidos como prioridad común.</p><p>No se trata de parecernos a los otros partidos, tampoco a lo que otros ya intentaron, sino de mejorar y seguir haciendo posible otra política diferente, la que toma buena nota de lo que el 15M nos puso encima de la mesa: lo revolucionario es ganar la normalidad, no solo los márgenes.&nbsp;</p><p><strong>Podemos y el municipalismo</strong><strong></strong></p> <p>Por Mario Espinoza</p> <p class="Standard">Por decirlo esquemáticamente, hoy parece clara la línea divisoria entre quienes abogan por el gobernismo y quienes apuestan por el autogobierno. Por un lado, tenemos una nueva élite política -autonomizada de sus propios entornos sociales- que aboga por la gestión, una concepción neutral de la institución y por emprender cambios de baja intensidad -aunque, por supuesto, mediáticamente rentables-. Todo ello sazonado con acostumbrados eufemismos de la “política profesional” (“responsabilidad política”) o eslóganes&nbsp;<em>progres</em>&nbsp;como “el gobierno para todos”. Como si de una contraimagen del gobernismo se tratase, el autogobierno apuesta por la profundización de la democracia local, un proyecto que implica asumir el conflicto y la construcción de un movimiento municipalista organizado como palancas para una transformación real. ¿Gobernar para todos? Más bien gobernar de parte: de parte del común, de la justicia social y de un acontecimiento que comenzó un 15 de mayo.</p> <p class="Standard">Si las líneas políticas de Podemos terminan por asimilarse del todo a las inercias gobernistas y moderadas en el plano municipal, asistiremos a un proceso de burocratización política todavía mayor y a una pseudo-regeneración democrática inoperante a la hora de combatir la agenda neoliberal. Un programa político transformador tendría que hacerse cargo de los contenidos más ambiciosos de los programas del municipalismo y apoyar las políticas que emergen de los ayuntamientos y sus asambleas. Es decir, lograr eso que jamás ha tenido realidad en la formación morada más allá del discurso: favorecer la toma de decisiones desde abajo y operar como un elemento capaz de amplificar la agencia política de municipios y movimientos, rompiendo con lógicas dirigistas.</p> <p class="Standard">La remunicipalización de los servicios privatizados, la auditoría ciudadana de la deuda y su recusación, la creación de nuevos centros sociales y la construcción de vínculos con los movimientos son ejes de trabajo del municipalismo que pueden orientar un proyecto de cambio. Sin un contrapoder sólido y ogánico en todas las escalas no habrá cambio. En este sentido, es esencial abandonar las políticas de gestos y los mensajes edulcorados de “amabilidad y seducción”. Nuestras ciudades -mestizas, trabajadoras y cada vez más golpeadas- requieren políticas capaces de empoderar a la mayoría social, algo que va mucho más allá del target político de Podemos en las últimas elecciones: unas clases medias en declive a las que se alude, día sí, día también, con un machacón “los que faltan”. De la ciudadanía ficción imaginada por algunos -tan “transversal” como blanca- a la ciudadanía real -con género, clase y color- media un mundo de distancia. Un mundo real. Aquel que tenemos que transformar.</p><p><strong>¿Se puede democratizar Podemos?</strong></p> <p>Por Emmanuel Rodríguez</p> <p>Agotada la fase “electoral”, la revisión de Vistalegre ha sido arrojada sobre la mesa, incluso por aquellos que fueron sus más firmes defensores. Palabras fetiche como “movimiento popular”, “democratizar Podemos”, “descentralizar” circulan ahora en boca de todos, también entre los que demostraron la más férrea adhesión al jacobinismo-carrillismo de los primeros tiempos. También con la mejor intención se ha tratado de resucitar viejas hipótesis como la del partido-movimiento, que sonó como alternativa en el pre y post-Vistalegre. Pero la cuestión es: ¿hay todavía margen para generar un experimento de partido “no partido”? ¿Estamos a tiempo de darle la vuelta al reloj político?</p> <p>El problema, al fin y al cabo, es viejo: es la cuestión del partido, la cuestión de la organización. La respuesta, sin embargo, es actual: sólo puede arrancar de las prácticas de organización ya existentes. Quizás no haga falta insistir, la cuestión de la organización no se resuelve con propuestas teóricas, ni modelos de laboratorio. Si lo que se quiere es algo distinto a un partido-Estado basado en la subvención, los cargos públicos y la lucha competitiva entre burocracias enfrentadas, la única guía sólo puede estar en las formas de autoorganización que día a día trabajan en el tejido social, y no necesariamente dentro del marco de Podemos.</p> <p>Por eso, para tratar de responder a la pregunta de qué puede llegar a ser Podemos, conviene considerar lo que hoy es actualmente, o en otras palabras, lo que no es y lo que no fue… A partir de Vistalegre la principal motivación y el principal motivo de conflicto interno consistió en “ser alguien” dentro del partido: consejero, secretario, quizás cargo público. Frente a la organización realmente existente, la modalidad de organización que se ofreció resultó del todo contraria a mantener una práctica democrática interna. El clima de violencia interna, el verticalismo y los giros de discurso vaciaron rápidamente la organización, si no en todas partes, sí en la mayoría.</p> <p>Desde hace un tiempo se vienen sucediendo los anuncios de un nuevo Vistalegre, incluso de una refundación del partido. Cabe avanzar dos conclusiones rápidas:</p> <p>1. Revertir el proceso de Vistalegre no está ya en la mano de Podemos. Sencillamente lo mejor de la “base” no está en el partido. Y no parece que de momento vaya a volver. Crear una nueva cultura política basada en la cooperación, la autonomía y la inteligencia distribuida, esto es, crear un Podemos-movimiento y no un Podemos-partido, requerirá de largos años de esfuerzo. Este sólo será viable sobre la base de liquidar todo el entramado burocrático de la organización: secretarios, círculos y secretarías. A su vez, se tendrá que apostar por incorporar todo aquello que pueda vertebrar un tejido político sano, capaz de cooperar y de salvar las guerras intestinas que de forma casi permanente azotan a la dirección.</p> <p>Una organización sólo puede arrancar de las prácticas inmanentes al tejido social, de las dinámicas de autoorganización. Éstas fueron destruidas con eficacia en Vistalegre. Volverlas a generar, o al menos hacer que las existentes se reconozcan en el vector institucional de Podemos, es un reto únicamente asumible en el medio plazo.</p> <p>2. Democratizar hoy la organización tiene, por eso, menos que ver con dar poder a los círculos y generar un entramado de participación interna (en el sentido más ombliguista del término) como con pluralizar la dirección y abrirla a realidades completamente ajenas a Podemos. Esto implica liquidar también Vistalegre; pero en un sentido más radical del término, liquidar el propio concepto y realidad de “dirección política” tan insistentemente presente en la formación morada. No puede existir una organización, si ésta se ve constantemente atravesada por luchas de poder, por un permanente juego de toma de posiciones de capital-poder y capital-prestigio.</p> <p>En lo que se refiere a los consejos se trataría de convertirlos en mesas sociales con participación representativa de las realidades más activas de cada territorio: movimientos sociales, realidades sindicales vivas, asociaciones sectoriales, etc. Todo ello en el marco de unos órganos, que precisamente por estas desprovistos de más poder que el que emana de la propia autoridad de sus recomendaciones y de su penetración social, no podrán ser ya el territorio de disputa entre facciones burocráticas.</p> <p>Sobra decirlo, estas reformas suponen asumir la completa destitución de la clase política podemita en tanto clase política. </p><p> Extraído de: <a href="https://www.diagonalperiodico.net/la-plaza/31891-se-puede-revertir-vistalegre-se-puede-democratizar-podemos.html">https://www.diagonalperiodico.net/la-plaza/31891-se-puede-revertir-vistalegre-se-puede-democratizar-podemos.html</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/simona-rentea-joan-pedro-cara-ana/decidir-el-futuro-de-podemos-introducci-n-al-deb">Ante un debate clave para Podemos: decidir el futuro del partido</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/germ-n-cano-pedro-honrubia-hurtado-isabel-serra/mirada-vista-alegre-ii-decidiendo-">Mirada a Podemos / Día 1: ¿Qué tesis para el nuevo ciclo? ¿Cómo relacionarse con el régimen del ‘78?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/emilia-sanchez-pantoja-emmanuel-rodr-guez-kiko-garrido/mirada-vista-alegre-ii-deci">Mirada a Podemos/Día 3: ¿Cómo ampliar la base social de Podemos?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-fern-ndez-v-zquez-miguel-lvarez-peralta-jos-luis-villaca-as/mirada-vista">Mirada a Podemos/Día 4: ¿Qué estrategias de comunicación son adecuadas para este nuevo ciclo post-electoral</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Democracy and government Ideas Experimentación Política europe Mario Espinoza Emmanuel Rodríguez José Enrique Ema Wed, 08 Feb 2017 08:30:00 +0000 José Enrique Ema, Emmanuel Rodríguez and Mario Espinoza 108561 at https://www.opendemocracy.net De la asamblea al partido, y viceversa. El Partido de la Red en Argentina, cinco años después https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/florencia-polimeni/de-la-asamblea-al-partido-y-viceversa-el-partido-de-la-red-en-a <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>En 2012, un grupo de "locos" fundó en Buenos Aires el Partido de la Red. Cinco años más tarde, una de sus fundadoras reflexiona sobre activismo, poder, liderazgo y participación. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/florencia-polimeni/da-assembleia-ao-partido-e-vice-versa-o-partido-da-rede-na-arge">Português</a></em></strong>&nbsp;<strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/florencia-polimeni/form-assembly-to-party-and-back-network-party-five-years-on">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/highres_454131198.jpeg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/highres_454131198.jpeg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Partido de la Red. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p><em>Intervención en el Fórum Social das Resistências, Porto Alegre, enero 2017.</em></p> <p>En la vida nunca me faltó ni techo, ni comida, ni trabajo. A los 15 años me acerqué a un comité de la Unión Cívica Radical (un partido histórico de la Argentina) de la mano de mi padre con un sólo objetivo: honrarlo, seguir sus pasos. Creo que a esa edad - si nos sincerarnos - uno se acerca a la política sólo por dos razones: ser leal a los padres o rebelarse de ellos.</p> <p>En mis primeras experiencias dentro de un partido político tradicional aprendí muchas cosas. La orgánica había que respetarla, era obligatorio atravesar un camino largo de formación: barrer el comité, escuchar a los afiliados o a los vecinos que venían al local, estudiar mucho, historia, estatutos, leyes, ganarse la confianza y el respeto de tus compañeros de militancia, animarse a hablar en las reuniones mientras te juzgaban los más experimentados militantes.</p> <p>Pero los años 90 destrozaron el sistema de partidos argentino y lo que durante décadas había sido el <em>cursus honorum</em> fundamental para madurar dentro de una organización partidaria fue rápidamente reemplazado por el oportunismo y el decisionismo genuflexo frente al poder global. Ahora para sobrevivir había que aprender los vicios, había que aceptar que siendo mujer el esfuerzo siempre valiera menos y que te mandaran a servir el café, había que tolerar que muchos, sin ninguna legitimidad, ocuparan cargos en la organización no por mérito sino por obsecuencia, había que aceptar que todas las reglas tuvieran sus excepciones. Cansada de que me dieran órdenes incoherentes con mis convicciones, de que la burocracia organizacional amordazara mis críticas y propuestas, y de que el poder arrasara con toda vocación transformadora del partido, y sin ninguna expectativa de poder acceder a un espacio de decisión real, me fui.</p> <p>Estuve lejos de la política algunos pocos años hasta que un partido nuevo, personalista, liderado por un miembro del <em>establishment</em>, con vocación atrápalotodo, me ofreció ocupar una banca sin aparentes condicionamientos. Dudé, pero finalmente accedí sin poder resistirme a esa oportunidad única. Bajo el compromiso de mantener mi independencia de criterio, comencé mi mandato como diputada. Rápidamente aparecieron los primeros conflictos. Si los partidos políticos tradicionales son lugares llenos de decisiones poco meritocráticas e injustas, los partidos personalistas son el reino, la apoteosis del capricho y del poder del dedo. Todo se trata siempre de agradarle al dueño de la pelota. No hay ningún lugar para el pensamiento crítico, no hay otro interés ni motivación que la del rey/dueño, inspirado por las encuestas, el marketing y los consejos de los gurúes de moda.</p> <p>Luego de innumerables choques ideológicos y tironeos metodológicos me decidí nuevamente por el éxodo. Me fui. Armé un bloque personal y decidí probar las mieles del individualismo político en su más extrema expresión. Si iba a tener que rendirme al capricho, prefería que fuera al mío.</p> <p>No me fue mal. Usé la oportunidad en favor de aquellas causas que caprichosamente consideré justas y logré aprobar varias leyes trascendentes que todavía me hinchan el pecho. Pero, a pesar de haber construido buenas alianzas trans-partidarias me sentía sola. En el fondo yo sabía bien que las transformaciones sociales profundas y sostenidas se generan sólo a través de proyectos colectivos. Fue por esa convicción, entre otras, que decidí retirarme temporalmente de la política partidaria para dedicarme esta vez al mundo de la sociedad civil.</p> <p>Quería saber si era posible repensar las organizaciones, el poder, el Estado, desde afuera del sistema político. Si era posible transformar los enclaves autoritarios que inundan a la sociedad argentina en su concepción del liderazgo y del poder.</p><p class="mag-quote-center">En el fondo yo sabía bien que las transformaciones sociales profundas y sostenidas se generan sólo a través de proyectos colectivos.&nbsp;</p> <p>Me obsesionaba cómo el poder pervierte todo lo que toca, salvo muy contadas excepciones; cómo pareciera existir un sólo modelo de liderazgo ocupado sin descanso en concentrar poder en lugar de delegar, en perpetuarse a cualquier coste, en desconfiar, en construir relaciones basadas en la demagogia y el paternalismo tanto con sus propios equipos como con la ciudadanía.</p> <p>Quería empoderar a la sociedad civil, entrenarla en los asuntos públicos para que pudiera incidir y ejercer control sobre el sistema. Pretendía colaborar de abajo hacia arriba en la construcción de una nueva cultura política que experimentara nuevas formas de organización, de participación y de liderazgo.</p> <p>Y para eso me dediqué a fundar e integrar organizaciones sin fines de lucro en ámbitos diversos, pero claves, como la ciencia, la cultura y la educación. Le puse horas y horas de trabajo voluntario, de charlas, de conocer gente nueva de mundos distintos, de escuchar, de pensar, de aprender y de destruir prejuicios propios</p> <p>Y de repente, una tarde del 2012 surgió, junto a algunos otros locos, la idea del Partido de la Red. La pregunta original que nos hacíamos era tentadora: ¿cómo logramos perturbar la lógica actual del sistema político para acercarlo de verdad a la ciudadanía? La “Red” nos daba una oportunidad singular. Nos daba la ayuda tecnológica, cultural y simbólica que algunos tanto habíamos esperado. Había que aprovecharla. Internet estaba generando una transformación profunda en un montón de aspectos de la vida de las personas. Entonces, ¿cómo no pretender que transformara también la forma en que se gobierna, que transformara la democracia?</p> <p>Propusimos, para comenzar, una estrategia de doble entrada. Por un lado fundar un partido político para incidir en el sistema desde adentro. Queríamos poner un diputado en la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires que se comprometiera a votar según lo decidido conjuntamente con la ciudadanía en una plataforma de participación online. Por otro lado nos propusimos trabajar desde la sociedad civil y desarrollar esa plataforma de participación cívica que le permitiera a la ciudadanía informarse, debatir y votar para construir decisiones colectivas en cualquier ámbito. Y avanzamos en esta línea armando la Fundación Democracia en Red. Nos organizamos, fuimos eficientes, juntamos los fondos y desarrollamos el software. Y, además, empujamos otros proyectos que nos permitieron acumular experiencia sobre participación, tanto con el Estado como con todo tipo de organizaciones de la sociedad civil.</p> <p>Pero la tarea más difícil de la estrategia era claramente constituir y organizar un partido político. ¿Cómo hacerlo, bajo qué forma?</p> <p>Yo estaba entusiasmada, por primera vez desde mi adolescencia, con un proyecto político colectivo. Sentía que nos podíamos animar a cuestionar los problemas más estructurales del sistema y probar con humildad algo distinto.</p><p class="mag-quote-center">Queríamos poner un diputado en la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires que se comprometiera a votar según lo decidido conjuntamente con la ciudadanía en una plataforma de participación online.&nbsp;</p> <p>Me encontré de repente siendo una de las más viejas del proyecto sin haber cumplido entonces aún los 40 (siempre había sido de las más jóvenes). Me encontré siendo una de las pocas con experiencia política profesional previa. Me encontré siendo la única que había ocupado alguna vez un cargo político de cualquier tipo. Recuerdo haber pensado, ¿dónde me paro? ¿Cuál debe ser mi rol? ¿Debo liderar? ¿Debo inspirar? Debo formar? ¿Debo organizar? ¿Debo ser garante del espíritu fundacional? Recuerdo como si fuera hoy mi temor por no condicionar la frescura de una organización que intentaba ser parida bajo un nuevo paradigma. Y allí estaba yo en medio, con el dolor de romper un poco con lo viejo y con una mezcla en el corazón de escepticismo y esperanza.</p> <p>Teníamos muchos desafíos por delante: encontrar una forma de organización interna lo más horizontal y democrática posible para entrenarnos en nuevas prácticas de decisión colectivas.</p> <p>Formar a decenas de militantes que atravesaban por primera vez una experiencia política con mucha desconfianza hacia todo el sistema político tradicional y lidiar a su vez con ese increíble cóctel juvenil de inocencia, brutalidad y soberbia.</p> <p>Y, al mismo tiempo, ser eficientes para conseguir todos los requisitos burocráticos exigidos por la ley para constituir un partido político.</p> <p>Pero, además, para complicarla del todo y hacerla bien divertida, avanzábamos sobre un terreno nunca antes explorado. Queríamos poner a prueba algunas hipótesis provocadoras:</p> <p><em>¿Entre más se decide mejor? ¿Bajo qué condiciones funciona el concepto de inteligencia colectiva? ¿Puede generarse transformación política escapándole al liderazgo clásico? ¿Es viable un espacio político auto organizado, descentralizado, con liderazgos diluidos y rotativos? ¿Es posible estimular a la ciudadanía para que masivamente se involucre en los temas públicos? ¿La participación política virtual puede reemplazar a la física? ¿En qué situaciones y cómo? ¿Es suficiente, para armar un partido político, proponer como idea central un nuevo método de democracia semidirecta con la ayuda de la tecnología?</em></p> <p>¿Cuáles de estas hipótesis resultaron acertadas y cuáles no? ¿Qué aprendimos? O, mejor dicho, ¿qué aprendí yo en estos 5 años?</p> <p>Mis aprendizajes fueron muchos y se dieron a tres niveles. En el primer nivel, el antropológico<strong>, </strong>tuve que aceptar que más allá o más acá del cambio de paradigma que nos habilita la tecnología, el problema central de la manera en que nos relacionamos con el poder sigue siendo el mismo: el Ego. El tecno-utopismo (esa idea inocente de que la tecnología puede mejorarlo todo, con la que muchos de nosotros comenzamos este camino) nos hizo pensar que las “nuevas prácticas en red” iban a tender naturalmente a desconcentrar el poder y a ayudarnos a asumir compromisos colectivos. Sin embargo, parte de la naturaleza de nuestro ego viene demostrando ser resistente e incluso adaptable a los nuevos formatos. En la era de la reputación online, la honorabilidad sigue en desuso y la señora fama (si es que es una dama) anda a sus anchas esperando ser encontrada detrás de cualquier post, tuit o foto retocada.</p> <p>¿Cómo formar entonces a las nuevas generaciones de militantes para que puedan resistir una pequeña dosis de poder real si el poder virtual y transitorio de las redes los doméstica? La única esperanza nos la da un entrenamiento disciplinado de la auto-observación que nos permita hacer consciente la manera en que nos afecta el poder para que no nos esclavice. Mientras tanto, hay que estar muy atentos hasta que podamos transformar este patrón dentro de nosotros y construir nuevos modelos.</p><p class="mag-quote-center">¿Cómo formar entonces a las nuevas generaciones de militantes para que puedan resistir una pequeña dosis de poder real si el poder virtual y transitorio de las redes los domestica?&nbsp;</p> <p>Y esto complica muchísimo la construcción en el segundo nivel, que es el sociológico, el de la organización. Como reformista que soy considero que el principal desafío que tiene una organización es el de conocer el sistema que pretende transformar, para poder infiltrarlo e interactuar con él sin perder el oriente. La ignorancia y el miedo al sistema político son un obstáculo enorme a la hora de organizar una fuerza política nueva. Somos una sociedad sin entrenamiento en la búsqueda de información confiable y en el sano intercambio de ideas. Y la militancia no escapa a esta regla. La mayoría desconoce los protocolos básicos de la política. Entonces, resulta clave que los activistas practiquemos la participación en los órganos internos hasta lograr un ejercicio consciente y responsable del compromiso cívico. En definitiva, va a ser esa experiencia propia la que podamos transmitir; ese pequeño ensayo de lo que vivirá el ciudadano si participa activamente de la toma de decisiones políticas. Y entonces me pregunto si, para construir colectivos empoderados que tomen decisiones, ¿debemos inferir que opinar online es participar? ¿O se necesita algo más? El que opina dentro de una organización ¿es consciente de los compromisos y las responsabilidades que se desprenden de ello? ¿Quién le pone el cuerpo a las decisiones colectivas para que se conviertan en acciones colectivas?</p> <p>Otra de las cosas que aprendí es que a pesar de lo peligrosos que pueden resultar, es muy complicado organizarse sin liderazgos fuertes. Hay veces que no queda otra, por ejemplo en los tiempos electorales, en los que hay que cerrar filas detrás de un liderazgo fuerte que conduzca con eficacia a lograr los objetivos. ¿Pero cuándo termina eso? ¿Cuándo se les saca el poder a los pretores? ¿Cuándo termina el tiempo electoral? La historia nos ha demostrado, desde Roma hasta acá, que lo más difícil es aprender a hacer esos cortes y volver a la asamblea, al colectivo. Nosotros hemos experimentado distintos sistemas de organización (para los tiempos de paz) y hasta ahora todos han resultado de algún modo ineficientes.</p> <p>Siempre, para una fuerza política nueva, la sensación de inacción vinculada al asambleísmo o la de “barco a la deriva” generada por liderazgos borrosos son amenazas de muerte que le hacen perder vitalidad y eficacia y la vuelven menos atractiva para la ciudadanía.</p> <p>El problema es que muchos de nosotros estamos cansados de los viejos modelos de liderazgo. A mi ya no me interesa participar en organizaciones que sólo se mueven si me las cargo al hombro y empiezo a dar órdenes o en las que me obligan a obedecer ciegamente las instrucciones de un líder supremo. Desearía que pudiéramos construir alternativas a estas opciones. Para poder optimizar el tiempo que dedicamos a lo público y evitar que el poder se concentre, es necesario encontrar nuevos sistemas de participación eficientes, basados en la confianza y fácilmente auditables. Sigo creyendo que es posible, pero se necesita tiempo (que nunca se tiene), paciencia, y mucha sangre nueva que circule por el corazón de la organización hasta sistematizar las prácticas organizativas justas y construir los liderazgos intermedios que sostengan y empujen una visión conjunta.</p> <p>Y acá viene el tercer nivel, el nivel político, el de la idea que proponemos como partido que, cuando está clara y es convocante, puede por sí sola mover montañas. ¿Qué aprendí de esto?</p> <p>La idea inicial del Partido de la Red era esencialmente de raíz metodológica. Queríamos oxigenar un sistema que estaba crujiendo por todos lados, con una estrategia de democracia semidirecta ayudada por la tecnología.</p> <p>Para los que venimos de la ciencia política, este es un concepto absolutamente ideológico que habla de una convicción profunda en la democracia como sistema político, ya que valora la voz y el voto de la ciudadanía como fuente inalienable de la legitimidad del poder. Referirme a nuestra plataforma como a una herramienta de democracia semidirecta y no directa, es también una decisión ideológica. En ningún momento pretendimos atentar contra la esencia de la representación, por el contrario, queríamos fortalecer el rol del representante, apuntalar la legitimidad de sus posiciones facilitándole el apoyo y debate permanente con las bases a las que representa.</p><p class="mag-quote-center">Nosotros hemos experimentado distintos sistemas de organización (para los tiempos de paz) y hasta ahora todos han resultado de algún modo ineficientes.</p> <p>Hechas estas aclaraciones, debo confesar que esta idea original del partido, para mí, ha perdido frescura y potencia transformadora, por varias razones. En primer lugar, creo que hemos logrado de algún modo, conjuntamente con cientos de miles de personas en todo el globo, instalar la necesidad de abrir el sistema democrático a la participación real de la gente. Es cierto que nadie hasta ahora se ha comprometido con este objetivo de manera vinculante y constante, como pretendemos hacerlo nosotros desde una banca. Pero ese compromiso, por sí sólo, para mí ya no es suficiente. Hay que ir más allá. Y no se trata sólo de revisar la idea porque haya sido tomada dentro de un reclamo global, se trata de que muchos sentimos que además ha sido apropiada cosméticamente por sectores del <em>establishment</em>.</p> <p>El proyecto que fundamos hace 5 años nos ha enseñado mucho sobre la inocencia con la que miramos los nuevos fenómenos de masas, sobre cómo nos dejamos atrapar por el discurso y las prácticas del tecno-utopismo, y sobre cómo eso nos puso a veces en la misma bolsa con aquellos que quieren cambiar para que nada cambie.</p> <p>Estamos en un rincón del mundo plagado de dolor y de desigualdad. Creo que para construir poder de verdad en red y repensar la participación es necesario hacerlo en un profundo marco ideológico que exprese claramente los nuevos y los viejos problemas de las sociedades en las que vivimos. Hay que proponer soluciones concretas y posibles para empoderar y acompañar a las personas a salir de la exclusión, la pobreza y la alienación.</p> <p>Es por eso que comenzamos un profundo debate dentro de nuestra organización, que por ahora es un boceto de una nueva visión de ciudad organizado en tres ejes conceptuales: ciudad sustentable, ciudad de código abierto, ciudad integradora. No sabemos aún a dónde nos llevará este proceso en el que estamos.</p> <p>Yo, hoy, como mujer, madre, activista, y militante de 43 años, creo más que nunca que el trabajo más difícil y más importante para colaborar con la transformación social es el que hacemos con nosotros mismos.</p> <p>Puedo pasar de organización en organización, de partido en partido, de causa en causa, de oficina en oficina, pero si no trabajo con los mecanismos profundos que se repiten en mi propio comportamiento, seguiré poniendo mi granito de arena inconsciente para la perpetuación de un sistema que alimenta el éxito individual, la concentración del poder y la repetición infinita de las lógicas de exclusión.</p> <p>Si me atrevo a mirar todas las relaciones de poder de las que participo, las decisiones que tomo dentro de ellas todos los días, la manera en la que habito mi cuerpo y el mundo, quizá haya alguna <em>chance</em> de que logre que pase algo distinto. De que pueda transformarme, y transformar el mundo.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Argentina </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Argentina Civil society Democracy and government Ideas Experimentación Política latin america Florencia Polimeni Tue, 07 Feb 2017 17:25:43 +0000 Florencia Polimeni 108631 at https://www.opendemocracy.net Mirada a Podemos / Día 1: ¿Qué tesis para el nuevo ciclo? ¿Cómo relacionarse con el régimen del ‘78? https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/germ-n-cano-pedro-honrubia-hurtado-isabel-serra/mirada-vista-alegre-ii-decidiendo- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>¿Qué hemos venido a hacer aquí? La relación de Podemos con el régimen del 78. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/germ-n-cano-pedro-honrubia-hurtado-isabel-serra/special-glimpse-of-key-debate-deciding-future-of-pod">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/pod.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/pod.jpg" alt="" title="" width="460" height="385" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Carteles políticos de los años 70 en una exposición que celebra los 20 años de la Constitución española de 1978. Wikicommons. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p> <p class="blockquote-new">En el ciclo post electoral, Podemos se enfrenta al desafío de encontrar la estructura, el liderazgo y la estrategia adecuados para articular con éxito un nuevo papel como partido. Esta semana, entre el 4 y el 11 de febrero, se ha pedido a casi 500.000 miembros del partido que lean, debatan y emitan su voto sobre las diversas propuestas, una decisión colectiva de importancia crucial para determinar el futuro del partido, tal vez durante los próximos años. Esta serie especial contextualiza, a través de una serie de breves declaraciones personales, el voto y el próximo congreso del partido en términos de visiones competitivas de cambio social y político, articulando las ideas, estrategias y modelos de organización en conflicto que sustentan las principales propuestas.</p> <p><strong>Los retos de Podemos</strong></p> <p><strong>Por Germán Cano</strong></p> <p>1. En un contexto internacional de agresivo contraataque neoliberal y en el contexto <em>correctivo</em> del Régimen del 78, su debilitada vuelta a la normalidad (abdicación humillante del PSOE para mantener un orden que ya apenas seduce y moviliza con un horizonte de futuro), el Podemos que salga de Vistalegre 2 debe liderar un bloque histórico nuevo y asumir un papel culturalmente dirigente.</p> <p>2. Porque lo que está en juego es este reto, parece un retroceso que se plantee el debate como la contraposición entre una amabilidad pusilánime y reconciliada con las injusticias del presente y una dureza auténtica. En primer lugar, porque esta visión parece malentender la emergencia de Podemos en los términos exclusivos de una solución surgida excepcionalmente de la crisis y que solo puede construir cambio desde un discurso político que interpele a los indudables dolores sociales. Bajo este punto de vista no solo se abandona el terreno de la normalidad indignada y víctima del aumento de las desigualdades, un espacio de valores críticos y de fuerzas de cambio decisivo, primando solo a los sectores más movilizados y militantes. En este gesto corremos el peligro de que el excelente trabajo ideológico de nuestros orígenes orientado a politizar la crisis y darle un relato crítico ceda a lo que podríamos denominar una praxis exclusivamente centrada en la pedagogía del conflicto, un partido cerrado sobre sí mismo.&nbsp;</p> <p>3. Abandonar la forma de la máquina de guerra electoral construida en Vistalegre o pasar "del asedio al cerco" requiere no tanto autoafirmación como permeabilidad: liderar todas las fuerzas de cambio y abrirse a realidades sociales más amplias que la del conflicto directo y la búsqueda de situaciones límite. Al menos, si se busca construir un nuevo "bloque histórico". Y solo se lidera dando respuesta a los problemas que no pueden ser solucionados por las otras formaciones políticas por sus contradicciones inherentes, ampliando la base social desde un discurso en el que todas las fuerzas de cambio puedan reconocerse y desde el que se amplíen los restantes antagonismos que recorren la sociedad civil.&nbsp;La desagregación del bloque histórico anterior no debe volver a esa política de autentificación o segregación identitaria tan habitual en la Izquierda.</p> <p>4. Sería un gran error que los debates de Podemos se limitaran a ser un pálido <em>remake</em> de los debates internos históricos de la Izquierda española.&nbsp;</p> <p>5. Podemos requiere de una estructura menos vertical, más descentralizada, más feminizada en todas sus esferas de acción.</p> <p>Esto significa ir más allá de la lógica militante de “cuadros” y de un modelo ligero de batalla electoral cuyo riesgo es la burocratización y el politicismo, esto es, la hipertrofia técnica del trabajo de intermediación política. Un partido sensible a las transformaciones de la composición social de la fuerza de trabajo y su segmentación; que pueda ver con los ojos de los que se hallan del lado perjudicado de la creciente desigualdad; que pueda moverse con el músculo de una organización robusta pero flexible; que pueda escuchar con sus oídos una realidad social en movimiento que no se confunda con la foto fija de las correlaciones de fuerzas dadas; y que tenga los pulmones para respirar democráticamente con un comité de garantías efectivo, no al servicio de ninguna fracción. Una organización democrática interna, en definitiva, que pueda criticar y pacientemente trabajar en la lenta adquisición de influencia y prestigio en los medios de comunicación y la sociedad civil, que pueda empapar todas las prácticas políticas existentes en la vida cotidiana frente a la prepotente cultura del dominio que desgraciadamente parece imponerse en términos geopolíticos.&nbsp;</p> <p><strong>¿Ser oposición al régimen o ser oposición solo al PP?&nbsp;</strong></p> <p>Por Pedro A. Honrubia Hurtado.</p> <p>En Podemos hay dos elementos ideológicos y estratégicos que son compartidos por el global de las personas que forman parte del partido: que somos la única alternativa de gobierno viable al bipartidismo y que, por su naturaleza ideológica, el PP es nuestro principal adversario político. A partir de ahí estas variables se puede expresar principalmente de dos maneras posibles en el día a día de nuestra actividad: O bajo la fórmula “populista” "nosotros contra ellos" (pueblo vs. casta) o bajo la fórmula de “oposición institucional”, "Todos contra el PP”. </p> <p>En la primera de ellas asumimos nuestro papel de alternativa no solo frente a un gobierno, sino frente a todo un modelo político identificado con el régimen del ‘78 y sus partidos “asociados”. En la segunda de ellas asumimos nuestro papel como oposición de gobierno frente a un enemigo único y central que sería el Partido Popular y su actual gobierno del estado. Una de ellas, pues, se mueve de lleno en el eje “arriba-abajo” que sirvió a PODEMOS para desarrollarse y crecer, mientras la otra oscila entre los ejes “cambio-continuidad” y, sobre todo, el eje “izquierda-derecha” (en tanto te fuerza a tomar al PSOE como “aliado” necesario). </p> <p>Con la primera estrategia se estaría siendo fiel a lo que PODEMOS ha sido desde su inicio y a lo que despertó la ilusión por un cambio real en millones de personas, que pasaba no solo por echar al PP del gobierno, sino, además, por proponer una transformación de amplio alcance que permitiera pensar en un cambio rupturista del sistema político e institucional español. Una estrategia en la que tanto PSOE (tras su abstención), como PP, como Cs, formaría parte de una mismo “bloque restaurador” a combatir. La segunda estrategia, centrada principalmente en resaltar nuestra capacidad para influir en el espacio institucional y ejercer una oposición permanente contra el PP desde el parlamento, sirve, en cambio, para “limpiar la cara” a PSOE y CS al "desvincularlos", de facto, de su corresponsabilidad en la actual labor de gobierno del PP al frente del gobierno del estado (permitiendo así que ambos partidos puedan aspirar a rentabilizar el desgaste que este gobierno pueda sufrir en lo sucesivo como consecuencia de su labor). Por otro lado, sirve también para “victimizar” al PP como enemigo único de todos los demás. Pero, sobre todo, sirve para romper una dinámica clara de bloques "ellos"—"nosotros", "los de abajo" vs. "los de arriba", que permita construir, en el imaginario colectivo y en la praxis diaria de nuestro hacer político, a la vez alternativa al gobierno y alternativa al oxidado régimen del ‘78. Justo lo contrario de lo que se supone PODEMOS venía a hacer.</p> <p>Cuando se habla del falso dilema “calle—instituciones”, que nadie en realidad se plantea en PODEMOS, de lo que se habla sin citarlo es de esto. Toca decidir. Yo apuesto por la primera. &nbsp;Por ser oposición al régimen del ‘78 en su conjunto, azote de quienes han gobernado para unas élites privilegiadas y han abandonado al pueblo y canalizadores, en todo espacio posible, del “orgullo de lo popular”, no solo mera oposición institucional al PP en lucha con el PSOE. Construir transversalidad desde la “oposición al régimen” y no desde la mera “oposición al PP”.</p> <p><strong>Hipótesis para el nuevo ciclo</strong></p> <p>Por&nbsp;Isabel Serra</p> <p>Pese a la incertidumbre del momento tenemos algunos elementos para poder plantear nuestra hipótesis estratégica para el ciclo político que se abre, en este sentido lo que parece claro es que está en juego, en los próximos meses y años, la autonomía de Podemos.</p> <p>El objetivo de las élites económicas y sus instituciones políticas, sociales y mediáticas ha sido el doble y aparentemente contradictorio intento de asimilarnos, cooptarnos y convertirnos en “un partido como los demás” y, al mismo tiempo, presentarnos como una fuerza radical y vinculada a experiencias del pasado o violentas que producen miedo, pero sobre todo que no responden a las necesidades del momento.&nbsp;</p> <p>La situación actual, tras el golpe de mano interno dentro del PSOE y la siguiente abstención del PSOE al gobierno del PP cierra el bloqueo que dibuja el régimen político del 78. Este momento de impase post electoral, que ha implicado una cierta desmovilización social, hace la ficción de que estamos “estancados” frente a nuestra alta capacidad de dinamismo en la etapa previa.&nbsp;</p> <p>Pese a esta aparente calma las condiciones materiales de la población no mejoran ni se recuperan, con un dato fundamental que es que los salarios siguen perdiendo capacidad adquisitiva y que las políticas europeas amenazan con más políticas de austeridad y control fiscal. La tarea es articular la alternativa en las instituciones pero desde la autonomía respecto al régimen del 78, completamente bloqueado en la gran coalición, y construir una herramienta que superado el ciclo electoral siga siendo útil para las mayorías sociales.</p> <p>El debate estratégico por tanto es ¿cómo garantizamos la autonomía del proyecto y por tanto su utilidad como movimiento al mismo tiempo que es una herramienta con capacidad de disputar el gobierno y por tanto mayoritaria?&nbsp;Uno de los elementos que cogimos del 15M y que hoy seguimos representando es la capacidad de evitar que sea el régimen quien nos etiqueta o encasilla, siendo nosotros mismos los que construimos nuestro proyecto y nuestro futuro. Hoy toca retomar la fase dinámica del 15M que trasformaba deseos difusos en propuestas políticas que son asumibles por el sentido común de la mayoría, es momento de que las clases populares reflejen qué alternativa hay que construir.&nbsp;</p> <p>La posibilidad de ir hacia delante, avanzar, pasa por entender que Podemos no puede dar una respuesta de manera aislada como partido si no que necesitamos articular una respuesta en lo social y en lo político con otros espacios en todo el Estado y, sobre todo, gracias a poner fin al impase y activar un ciclo dinámico de demandas y movilizaciones. Ese paso es indudable que pasará por las instituciones, esas instituciones que no son neutrales, y donde nuestro objetivo es cambiarlas y construir desde ahí nuestras posiciones que permitan dar voz a quien no la tiene y potenciar la autoorganización de las mayorías sociales que permitan la apertura del ciclo dinámico.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/simona-rentea-joan-pedro-cara-ana/decidir-el-futuro-de-podemos-introducci-n-al-deb">Ante un debate clave para Podemos: decidir el futuro del partido</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-enrique-ema-marco-arafat-garrido-mario-espinoza/mirada-vista-alegre-ii-decidie">Mirada a Podemos/Día 2: ¿Se puede democratizar el partido en Vistalegre II? ¿Cómo?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/emilia-sanchez-pantoja-emmanuel-rodr-guez-kiko-garrido/mirada-vista-alegre-ii-deci">Mirada a Podemos/Día 3: ¿Cómo ampliar la base social de Podemos?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-fern-ndez-v-zquez-miguel-lvarez-peralta-jos-luis-villaca-as/mirada-vista">Mirada a Podemos/Día 4: ¿Qué estrategias de comunicación son adecuadas para este nuevo ciclo post-electoral</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Democracy and government Ideas Experimentación Política europe Isabel Serra Pedro A. Honrubia Hurtado Germán Cano Tue, 07 Feb 2017 08:30:00 +0000 Germán Cano, Pedro A. Honrubia Hurtado and Isabel Serra 108560 at https://www.opendemocracy.net Ante un debate clave para Podemos: decidir el futuro del partido https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/simona-rentea-joan-pedro-cara-ana/decidir-el-futuro-de-podemos-introducci-n-al-deb <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Podemos está enfrascado en un apasionado debate previo a su segunda asamblea estatal el próximo fin de semana (Vistalegre II). Busca construir su democracia interna y su base social en España. ¿Pero cómo hacerlo?&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/joan-pedro-cara-ana-simona-rentea/glimpse-into-key-party-debate-deciding-future-o"><strong><em>English</em></strong></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-26723224.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-26723224.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Unidos Podemos: Errejon, Bustinduy, Iglesias, Montero, Garzon, Mayoral y Bescansa después de las elecciones generales. Junio 2016.Jimenez Rodrigo/Press Association. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p><em>En el ciclo post electoral, Podemos se enfrenta al desafío de encontrar la estructura, el liderazgo y la estrategia adecuadas para articular con éxito el rol socio-político que aspira a desempeñar en el futuro. En esta semana del 4 a 11 de febrero casi 500.000 inscritos en el partido están llamados a leer, debatir y emitir su voto sobre las diversas propuestas, una decisión colectiva de importancia crucial para determinar el futuro del partido, tal vez durante los próximos años. A partir de una serie de colaboraciones breves, este número especial contextualiza el voto y el próximo congreso del partido en términos de diferentes visiones de cambio social y político que compiten entre sí, articulando las ideas, estrategias y modelos de organización en conflicto que sustentan las principales propuestas.</em></p><p><em>_____________________________________________________________</em></p><p>Tras décadas de movilización social, a lo largo de los años noventa y 2000, a partir de la idea de "cambiar el mundo sin tomar el poder" construyendo alianzas progresistas en espacios autónomos lejos del Estado, se puso sobre la mesa el carácter singular del régimen posfranquista del 78. </p> <p>Este movimiento trajo una conciencia popular y global, no sólo de los profundos y perjudiciales efectos sociales provocados por la crisis económica, sino también de una considerable crisis política y de régimen en España. Los dos principales partidos políticos (PP y PSOE) y, con ellos, toda la clase política, fue acusada de una total incapacidad para representar a la gente que tanto se había movilizado <em>( </em>de ahí el eslogan <em>No nos representan).</em> De esta manera, el 15M supuso volver a conectar de manera directa la cuestión del cambio institucional con la de la transformación social. El 15M despertó el deseo de hacer que las instituciones funcionen a favor de una mayoría social.</p> <p>La aparición de Podemos en enero de 2014, y su sorprendente éxito en las elecciones europeas del 25 de mayo, fue vista como la ansiada llegada de un proyecto comprometido en canalizar el espíritu transformador del 15M en el ámbito institucional. El programa de las elecciones europeas de Podemos combinó propuestas anti-austeridad con una crítica del "bipartidismo", para producir uno de los programas políticos más ambiciosos que hasta entonces había formulado. El inesperado éxito electoral, y la frescura del mensaje generó una ola de optimismo, que culminó ese mismo verano con la creación de cerca de 1.000 asambleas locales y sectoriales (los llamados <em>círculos</em>) en toda España. Esta fase temprana se caracterizó por una falta de representación formal, por una horizontalidad y por una descentralización, que hicieron que las asambleas (algunas nacidas a partir de las asambleas vecinales que surgieron del 15M) funcionasen de manera completamente autónoma.</p> <p>Esta fase del movimiento Podemos se acabó de manera abrupta en la primera asamblea estatal que tuvo lugar en la localidad de Vistalegre (conocida como Vistalergre I), en octubre de 2014, donde se hizo imperativa la formalización de la estructura del partido, haciéndose necesario elegir entre distintos modelos posibles. El modelo del <em>partido-movimiento,</em> con el apoyo de Pablo Echenique y los <em>anticapitalitas,</em> proponiendo una formación más horizontal, fue derrotado frente a un modelo alternativo, propuesto conjuntamente por las principales figuras del partido. La propuesta de un modelo más centralizado y jerarquizado, apoyada los dos líderes principales, Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, construida sobre la hipótesis de éste último de la necesidad de constituirse como <em>máquina de guerra electoral,</em> que colocó la cuestión de la estructura y la eficiencia por delante de la cuestión de la democracia interna. Este modelo ganó con una abrumadora mayoría (un 80,7%).</p> <p>Enfrentada a una rápida secuencia de elecciones locales, autonómicas y legislativas, esta corriente mayoritaria justificaba la existencia de una estructura más centralizada, más adecuada para mantener la coherencia, y que fuera capaz de responder más rápidamente al complejo juego de la competencia electoral.</p> <p>Con los ojos puestos decididamente en ganar las elecciones generales, esta estrategia de asalto electoral a corto plazo, determinó una serie de decisiones clave: abrazar la transversalidad sobre un programa de demandas sociales más identificable a la izquierda; reducción de la política a la contienda electoral; una confrontación frontal con el Partido Popular y la adopción de la retórica de la guerra; un autoimpuesto aislamiento de los movimientos sociales y el intento de evitar el conflicto social en las propuestas y programas. En resumen: asumir una verticalidad organizativa y comunicativa.</p> <p>El efecto de estas decisiones fue la subordinación al centro de las asambleas locales y otras estructuras, y el descontento cada vez más manifiesto entre los movimientos sociales de mayor amplitud, que se posicionaban en favor de una estrategia que fuera más de abajo a arriba, y de una concepción más amplia de la política y de la transformación social. Esta exclusión de la pluralidad hizo inviable el desarrollo de eficaces <em>contra-poderes</em>, capaces de contrarrestar la influencia perniciosa de tendencias oligárquicas de la organización del partido (como ilustra la “<a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://en.wikipedia.org/wiki/Iron_law_of_oligarchy">ley de hierro de la oligarquía</a> ").</p> <p>En nuestra serie anterior sobre Podemos, publicada <span>en opendemocracy /democraciaAbierta,</span> nos fijamos, entre otras cosas, en la resistencia a este proceso de centralización y de pérdida de democracia interna, tanto desde la base popular como desde los movimientos sociales. La sensación era que, en ese momento, el "acuerdo" antidemocrático de Vistalegre I sólo fue aceptado bajo la condición de que formase parte de un “contrato”, consistente en entregar al centro la iniciativa estratégica y de comunicación a cambio de que se obtuviese una victoria en las urnas. Pero esa victoria electoral nunca acabó de llegar, ni el 20 de diciembre de 2015, ni el 26 de junio de 2016, y la devolución de poder a la base y a los movimientos sociales, pactada en el acuerdo de Vistalegre I, aún no ha tenido lugar.&nbsp;</p> <p><strong>Vistalegre II</strong></p> <p>Llegamos ahora a la segunda asamblea estatal de Podemos, que tendrá lugar el próximo fin de semana, los días 11 y 12 de febrero, en Vistalegre (II). La cuestión que esta asamblea pone sobre la mesa es cómo adecuar una estructura, creada inicialmente para luchar en <em>guerras electorales,</em> para afrontar el nuevo ciclo político de Podemos en la oposición, tanto institucional como parlamentaria, y la necesaria re-vitalización y compromiso con la base del partido. También es una oportunidad para llevar a cabo una reflexión colectiva sobre el éxito del modelo anterior (a la vista de sus costes). Hay un consenso declarativo, en todas las partes que participan en el debate, de que es necesario adoptar <em>un nuevo modelo</em> para el nuevo ciclo, y de la necesidad de restaurar algún nivel de democracia interna y de descentralización. Pero, a partir de los debates que han tenido lugar hasta ahora, es difícil imaginar lo que esto implica en la práctica. Las intervenciones recogidas en esta serie ilustran las posiciones de tres de las principales corrientes que existen en Podemos en la actualidad: el entorno de Iglesias, el grupo en torno a Errejón, y los <em>anticapitalistas.</em> Junto a representantes de estas tres corrientes, también hemos invitado a colaboradores de los movimientos sociales, como el movimiento <a href="http://institutodm.org/">municipalista</a>, que han hecho sentir su influencia en el partido.</p> <p>&nbsp;<strong>Cisma</strong></p><p><strong></strong>La principal diferencia entre la asamblea de hace dos años y la de ahora es que Iglesias y Errejón proponen dos conjuntos diferentes de documentos y listas de candidatos: <a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=http://podemosparatodas.info/"><em>Podemos para Todas</em></a> <em>,</em> apoyado por el primero, y <a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=https://recuperarlailusion.info/"><em>Recuperar la ilusión</em></a> <em>,</em> promovido por el segundo.</p> <p>Este cisma entre las dos figuras más visibles del partido ha tenido últimamente intensas repercusiones en los medios de comunicación y en las redes sociales en España, al declarar ambos que el voto será decisivo para determinar quién acabará&nbsp; definiendo hacia dónde se dirige el partido. Esto puede crear la sospecha de que el proyecto de la dirección de Podemos siempre ha tenido, al menos, dos visiones, que coexistieron sólo gracias a un esfuerzo considerable por ambos lados, unidos solamente por el imperativo de "ganar". Una votación reciente sobre los contenidos de la discusión del próximo fin de semana dio la victoria muy estrecha a la propuesta de Iglesias, lo que indica que habrá una votación dividida y muy abierta a las dos opciones el próximo fin de semana.</p> <p>Una tercera propuesta importante (aunque con menos apoyos) es la de los <em>anticapitalistas</em> (<a href="https://translate.google.com/translate?hl=es&amp;prev=_t&amp;sl=en&amp;tl=es&amp;u=http://podemosenmovimiento.info/"><em> Podemos en Movimiento</em></a>), cuyo apoyo que parece ser decisivo para el éxito de cualquiera de las otras dos propuestas, (aunque parece mucho más próximo al grupo de Iglesias, si hay que atenerse a la reciente alianza entre ambos para hacerse con el liderazgo de Podemos Madrid).</p> <p>&nbsp;<strong>Cuatro días de debate</strong></p> <p>Las colaboraciones de los próximos cuatro días nos acercan el debate que está teniendo lugar y muestran lo que está en juego en Vistalegre II: la capacidad colectiva de construir la unidad desde la pluralidad o la posibilidad distinta de una profundización en la división, un mayor desencanto e incluso fragmentación. La pregunta principal es: ¿Puede Podemos encontrar el modelo adecuado para seguir siendo la fuerza política determinante para el cambio en España, capaz de movilizar a la mayoría social, o se convertirá en un abecedario que empieza a perder algunas de sus letras más importantes? Los inscritos deciden esta semana.</p> <p>La selección del martes plantea la siguiente pregunta: <em>¿Sobre qué base debe Podemos abordar el nuevo ciclo político post-electoral?</em> <em>Podemos en relación con el régimen del ‘78</em>. El primer día trata cuestiones fundamentales sobre el terreno de la batalla política, la naturaleza de las fuerzas a las que oponerse y las formas de organización necesarias. El debate está estructurado en una serie de contrastes clave entre los tres sectores más visibles (el de Errejón, el de Iglesias y anticapitalistas). Los términos clave son: consenso vs conflicto, lenguaje plural vs señas de identidad de izquierdas, clase media vs clase trabajadora, “oposición al PP” vs “oposición a todo el régimen del 78”, trabajo institucional vs movilización social y “recuperación de las calles”, con el primer grupo identificándose con la primera serie de términos y los dos otros sectores con la segunda serie de términos aunque diferenciándose en el peso específico y la articulación de los elementos considerados necesarios para el cambio social.</p> <p>El miércoles preguntamos: <em>¿Se puede democratizar el partido en el próximo congreso del partido (Vistalegre II)? ¿Cómo?</em> Las decisiones que se tomen esta semana tendrán importantes implicaciones en el modelo organizativo que se adopte durante los próximos años. Aquí el debate clave es entre la tesis del sector de Errejón de “ganar la normalidad” y la línea <em>movimentista</em> que se opone a la priorización de la gobernanza y la gestión institucional, proponiendo un uso de las instituciones como contrapoder y la profundización de la democracia más allá de la mera representación. Dada la dificultad de revertir Vistalegre I, algunas colaboraciones cuestionan la misma posibilidad de democratizar Podemos en el proceso que tiene lugar esta semana.</p> <p>El jueves abordamos la cuestión de <em>¿cómo ampliar la base social de Podemos?</em> Todas las colaboraciones parecen coincidir en que es necesario expandir la base social y el alcance de Podemos, pero difieren en el diagnóstico sobre <em>hacia qué sectores y grupos sociales concretos dirigirse </em>y<em> cuáles son los medios necesarios</em> para llegar a “los que aún no están” sin perder a “los que ya están”. Las personas que hay que atraer ¿se ubican en el centro político o en la izquierda progresista? ¿Son las madres y los ancianos? ¿Los habitantes de zonas rurales con realidades concretas? ¿O aquellas personas que “alguna vez estuvieron”, pero abandonaron como consecuencia de la estrategia de centralización y moderación o, por el contrario, de radicalización?; ¿Hay que apelarles desde alianzas con otras fuerzas transformadoras o en solitario? ¿Utilizando un discurso de moderación o un lenguaje de demandas sociales que pueda producir antagonismo e incluso miedo?</p> <p>La selección del viernes se centra en <em>¿qué estrategias de comunicación son adecuadas para este nuevo ciclo post-electoral?</em> Una de las áreas clave que Podemos siempre ha enfatizado es su estrategia de comunicación desarrollada a partir de diferentes interpretaciones del populismo. Los colaboradores consideran las posibilidades discursivas de apropiarse de los “significantes ganadores” mediante la expresión de una propuesta de identidad abierta, la reforma del sistema de medios para promover la independencia, el pluralismo, la transparencia, el empoderamiento profesional, los medios comunitarios y las cooperativas, y la consideración de las fuertes limitaciones que existen actualmente para la implementación exitosa de una estrategia de comunicación basada en un diagnóstico y una narrativa más integradora y unitaria: ¿es esto ahora posible?</p> <p>&nbsp;<strong>_______________</strong></p> <p>Los editores agradecen su colaboración en el especial a Livia Gasparini, Katherine García, Lucas Asnis, Lucía Sendargorta, Sofía Blanco, Elan Pinedo, Pato McKelligang y Pedro Candela.</p> <p><strong>&nbsp;</strong></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/germ-n-cano-pedro-honrubia-hurtado-isabel-serra/mirada-vista-alegre-ii-decidiendo-">Mirada a Podemos / Día 1: ¿Qué tesis para el nuevo ciclo? ¿Cómo relacionarse con el régimen del ‘78?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/jos-enrique-ema-marco-arafat-garrido-mario-espinoza/mirada-vista-alegre-ii-decidie">Mirada a Podemos/Día 2: ¿Se puede democratizar el partido en Vistalegre II? ¿Cómo?</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/emilia-sanchez-pantoja-emmanuel-rodr-guez-kiko-garrido/mirada-vista-alegre-ii-deci">Mirada a Podemos/Día 3: ¿Cómo ampliar la base social de Podemos?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/guillermo-fern-ndez-v-zquez-miguel-lvarez-peralta-jos-luis-villaca-as/mirada-vista">Mirada a Podemos/Día 4: ¿Qué estrategias de comunicación son adecuadas para este nuevo ciclo post-electoral</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Civil society Democracy and government International politics Experimentación Política europe Joan Pedro-Carañana Simona Rentea Mon, 06 Feb 2017 10:36:05 +0000 Simona Rentea and Joan Pedro-Carañana 108615 at https://www.opendemocracy.net Bancada Activista: ocupando la política institucional en Brasil https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/pedro-telles/bancada-activista-ocupando-la-pol-tica-institucional-en-brasil <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Ante la crisis poltica en Brasil, el objetivo es desarrollar un formato colaborativo, pedagógico, supra-partidario y eficaz de campaña electoral cívica para elegir activistas, que pueda replicarse en futuras ocasiones.<em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pedro-telles/activist-caucus-occupying-institutional-politics-in-brazil"> English</a>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/pedro-telles/bancada-ativista-ocupando-pol-tica-institucional-no-brasil">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-25224883 (1)_3.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-25224883 (1)_3.jpg" alt="" title="" width="460" height="302" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestantes protestan por la subida del transporte público en Sao Paolo, Brasil, en Enero 2016. (AP Photo/Nelson Antoine)</span></span></span>&nbsp;No es difícil darse cuenta de que Brasil, a punto de consumar una destitución presidencial, atraviesa un momento político difícil. Al mismo tiempo, la relación de la sociedad civil brasileña con la democracia y la política institucional también pasa por una fase turbulenta, marcada por tensiones y conflictos, aunque esto abre espacio para experimentos valiosos a la hora de buscar maneras de salir de la crisis.</p> <p>Tres décadas después de la re-democratización del país, la lógica del gobierno de coalición basado en quid pro quo entre los partidos y los políticos que integran los poderes ejecutivo y legislativo ha llegado a su límite. Las hipotecas asumidas por actores de la clase política con sus compañeros y con empresas que financian legal e ilegalmente sus actividades, alcanzaron un calado y una complejidad que hace prácticamente imposible gobernar a favor de la gente. Así, para llegar al poder y permanecer en él, deben gobernar a favor de los intereses de la propia clase política y de quienes invierten millones en ella.</p> <p>No es coincidencia que esto ocurra en el mismo período en que también llega a su límite la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los más pobres sin que ello afecte directamente a los intereses de los más ricos. Vimos el éxito de importantes, pero limitadas, políticas económicas y sociales que redujeron la pobreza y la desigualdad sin molestar demasiado a las elites – como la Bolsa Familia y la universalización de la sanidad pública. Pero ahora, parece llegado el momento de tomar medidas tales como los recortes y las reformas en la <a href="http://ipea.gov.br/agencia/images/stories/PDFs/comunicado/090630_comunicadoipea22.pdf">injusta estructura impositiva</a> que cobra más impuestos a quienes tienen menos ingresos. Y de ahí surgen las disputas- y las frustraciones- más difíciles en la sociedad y en la vida política. Los ciudadanos se han dado cuenta rápidamente de la situación, y la reacción ha llegado de dos maneras distintas.</p> <p>Por un lado, el creciente descrédito de la política institucional, fácilmente perceptible en conversaciones cotidianas y medida, por ejemplo, por el <a href="http://agenciabrasil.ebc.com.br/politica/noticia/2014-10/abstencao-brancos-nulos-sao-29-dos-votos-eleitor-tem-descrenca-no-candidato">creciente número</a> de papeletas nulas, votos en blanco y abstenciones en las elecciones. Por otra parte, llegan las manifestaciones en la calle, marcadas por el descontento por la falta de una verdadera democracia, lideradas por movimientos y organizaciones tanto de la izquierda como de la derecha, una tendencia observada no sólo en Brasil, <a href="http://policydialogue.org/files/publications/World_Protests_2006-2013-Complete_and_Final_4282014.pdf">sino en todo el mundo</a>. Desde hace bastante tiempo, los políticos son vistos por la gente como los <a href="http://www.gfk.com/fileadmin/user_upload/dyna_content/BR/documents/reports/Trust_in_Professions_2016_Brazil_POR_v1.pdf">profesionales que menor confianza merecen</a>, y hoy esta percepción podría estar más consolidada que nunca.</p> <p>No hay una salida fácil para esta situación. Sin embargo, dado que la política institucional seguirá siendo crucial para la vida en sociedad, debemos buscar maneras para transformarla.</p> <p>Una parte importante de la solución consiste en elegir para los cargos públicos a personas realmente comprometidas con soluciones justas y democráticas, que tengan legitimidad para representar las voces de la calle, que no estén vinculadas a los viejos engranajes de política institucional, y que sean capaces de actuar con un grado razonable de independencia y autonomía. En otras palabras, es necesario ocupar la política institucional con personas que tengan un historial de sólida actuación en múltiples causas, un compromiso demostrado con ciertos principios y prácticas, y que sean elegidas en campañas que superen los tradicionales vicios de las elecciones.</p> <p>Fue con esto en mente que un grupo amplio y diverso de personas crearon<a href="http://www.gfk.com/fileadmin/user_upload/dyna_content/BR/documents/reports/Trust_in_Professions_2016_Brazil_POR_v1.pdf"> Bancada Activista</a>, un movimiento supra-partidario que intenta ayudar a que los activistas sean elegidos para gobernar la ciudad de Sao Paulo en las elecciones de 2016 . Pero esto no es una tarea sencilla, después de todo.&nbsp; Además del contexto de crisis descrito anteriormente, Sao Paulo es la ciudad más grande en América Latina, y allí el juego electoral es áspero y duro. Al mismo tiempo, su potencial transformador es muy evidente, y trae motivación, en medio de las malas noticias.</p> <p>La Bancada Activista tiene tres objetivos específicos. El primero y más obvio, es atraer votos para los candidatos alineados con un conjunto de principios y prácticas, que tienen la confianza del movimiento por su historial de conocimientos de la sociedad civil y de la vida política, y que representan un potencial real para oxigenar el panorama político de la ciudad. Esto se ha hecho con el trabajo voluntario de mucha gente, actuando independientemente de los partidos políticos a los que están afiliados los candidatos, y constituye una forma de campaña electoral que no pasa a través de la estructura tradicional de los partidos (ahora vista con escepticismo por muchos brasileños, a pesar de su importancia). La Bancada Activista también moviliza apoyo técnico para las candidaturas, y ofrece apoyo social y emocional durante la jornada electoral, que no es fácil para nadie.</p> <p>El segundo objetivo específico es construir relaciones de cooperación y aprendizaje con los candidatos que han recibido apoyo, sus equipos y varias otras organizaciones y movimientos que también buscan formas de desbloquear lo que todos vemos en la política y no nos gusta. Los problemas sólo se resolverán con muchas cabezas pensando juntas y con muchas manos trabajando juntas. Con motivaciones similares a las de Bancada Activista, han nacido recientemente otras iniciativas, entre las que destacan <a href="http://www.muitxs.org/">Muitxs</a>, que busca elegir a activistas en Belo Horizonte, y <a href="https://www.votolegal.org.br/">Voto Legal</a>, aplicación que facilita las donaciones de los ciudadanos a los candidatos que apoyan (algo importante, puesto que el financiamiento corporativo ha sido prohibido). Y vale decir que los partidos políticos son también actores clave, por supuesto, aunque limitados e insuficientes- y el diálogo con las personas que los conforman también es crucial.</p> <p>El tercer objetivo específico es asegurar que todo el proceso sea registrado correctamente y genere aprendizajes relevantes no solo para los que participan directamente, sino para un grupo más amplio de personas interesadas en la política y en la democracia. La Bancada Activista es, ante todo, un experimento en constante construcción y reconstrucción, y que se aventura en algunos territorios poco conocidos en la política brasileña, teniendo en cuenta que la figura de un "comité cívico de campaña" ni siquiera está previsto por la ley, lo que nos sitúa en un lugar interesante (y a veces arriesgado) para innovar y aprender.</p> <p>&nbsp;Si logramos un éxito razonable en estos tres objetivos específicos, esto nos llevará a alcanzar al objetivo general, que es desarrollar un formato colaborativo, pedagógico, supra-partidario y eficaz de campaña electoral cívica, que podrá ser replicado y mejorado en futuras ocasiones. En &nbsp;una realidad en la que las campañas electorales se llevan a cabo a través de las estructuras y procesos considerados anacrónicos y corruptos, esto puede ayudar no sólo a elegir a los candidatos capaces de cambiar el juego, sino también a volver a captar el interés de muchas personas que ahora se sitúan lejos de política, contribuyendo al fortalecimiento de la democracia. El camino es largo, obviamente, pero las reacciones positivas que hemos visto a las actividades de Bancada Activista, tanto en <a href="https://www.facebook.com/bancadaativista/">redes sociales</a> como en medios de comunicación <a href="https://www.nexojornal.com.br/expresso/2016/07/03/Como-9-jovens-querem-mudar-a-l%C3%B3gica-eleitoral-ao-disputar-a-C%C3%A2mara-de-SP">nuevos</a> y <a href="http://www1.folha.uol.com.br/poder/2016/07/1795805-movimentos-populares-terao-candidatos-a-vereador-em-sao-paulo.shtml">tradicionales</a>, nos muestran que no es un sueño tan lejano como parece.</p> <p>En Brasil, y en todo el mundo, es cada vez más fuerte la demanda de sistemas políticos capaces de proporcionar una democracia real y profunda. También es cada vez más latente la necesidad de un sistema político capaz de garantizar la justicia social y ambiental, de reducir las desigualdades, de erradicar la pobreza y de fomentar un modelo de desarrollo que conserve y regenere la naturaleza. Bancada Activista no resolverá todos nuestros problemas. Pero, junto a varios otros experimentos que han surgido alrededor, puede marcar la diferencia. No podemos dejar de mencionar que sería sorprendente ver cómo la política institucional es ocupada por activistas con quienes muchos hemos salido juntos a las calles.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/manoela-miklos-caio-tendolini/democracia-y-experimentos-en-el-laboratorio-pol-tico">Democracia y experimentos en el laboratorio político latinoamericano</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi">Democracia y experimentación política para el siglo XXI</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/update/tendencias-de-inovaci-n-pol-tica-en-am-rica-latina-el-protagonismo-ciudadan">Tendencias de inovación política en América Latina: el Protagonismo Ciudadano</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-city"> <div class="field-label">City:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Sao Paolo </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Sao Paolo Brazil Civil society Democracy and government Ideas Experimentación Política Crisis en Brasil latin america Pedro Telles Tue, 16 Aug 2016 12:17:01 +0000 Pedro Telles 104786 at https://www.opendemocracy.net Tendencias de inovación política en América Latina: el Protagonismo Ciudadano https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/update/tendencias-de-inovaci-n-pol-tica-en-am-rica-latina-el-protagonismo-ciudadan <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>A través de toda América Latina identificamos&nbsp;prácticas y comportamiento de innovación política que contribuyen a amplificar la democracia y potenciar la lucha por los derechos. <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/update/tend-ncias-de-inova-o-pol-tica-na-am-rica-latina-o-protagonismo-cidad-o"><em><strong>Português</strong></em></a><em><strong>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/update/innovation-policy-trends-in-latin-america-citizen-s-leadership">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PA-7004200_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-7004200_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Ciclistas durante una protesra a favor del medio ambiente en Sao Paolo. (AP Photo/Nelson Antoine)</span></span></span></p> <p>Con este nuevo artículo continuamos la serie de textos sobre el <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/update/el-ecosistema-de-innovaci-n-pol-tica-en-am-rica-latina">ecosistema de innovación política en América Latina</a>, que publicamos conjuntamente con DemocraciaAbierta, y que presentarán más detalles y ejemplos de casos de cada una de las cuatro tendencias identificadas en el inventario de la innovación política realizado por <a href="http://updatepolitics.cc/">Update</a>, que hemos clasificado bajo los siguientes epígrafes: &nbsp;"Protagonismo Ciudadano"; "Identidad Estética"; "Ciudadanos en Foco"; y " Transparencia 360".</p> <p>En este texto vamos a detallar y presentar las prácticas de Protagonismo Ciudadano, tendencia caracterizada por una mayor implicación y corresponsabilidad de los ciudadanos en los asuntos públicos y el conocimiento de las posibilidades que los ciudadanos – especialmente en el siglo XXI – tienen para el compromiso y la acción colectiva.</p> <p>Cada una de las cuatro tendencias se materializa en prácticas de distinta naturaleza, que han sido agrupadas y organizadas en micro-tendencias. El Protagonismo Ciudadano se concreta en las siguientes micro-tendencias: la “Presión de los Activistas”, la “Micro-política” y la “Formación P2P”.</p> <p><strong>Presión de los Activistas</strong></p> <p>La presión de los activistas está bastante extendida a través de diversas prácticas políticas en América Latina y en general en el mundo: protestas y movilizaciones sociales en los formatos más o menos tradicionales, que se fusionan con modelos, herramientas y formatos innovadores, con actuaciones en red, dando prioridad a la horizontalidad y a la multiplicidad de los liderazgos.</p> <p>Estos comportamientos pueden ser identificados en iniciativas como las siguientes:</p> <p>- <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/democracia-e-experimentos-no-laborat-rio-pol-tico-latino-americano">Movimiento de la escuela secundaria</a> en Sao Paulo, Brasil. De una manera totalmente horizontal, independiente y autónoma, estudiantes de las escuelas públicas del estado de Sao Paulo se organizaron &nbsp;y ocuparon sus escuelas en protesta contra el cierre de escuelas y los cambios de clase forzados, decididos arbitrariamente por el gobierno del estado. Con el uso de aplicaciones móviles para la comunicación rápida, con una fuerte presencia en los medios sociales, y contando con el apoyo de plataformas de movilización como Mi Sampa, el movimiento ocupó varias escuelas de manera coordinada e innovadora: se fijó en el cuidado del medio ambiente, en la cocina y en la promoción de las clases públicas, deportes y debates y actividades culturales. Al cabo de unos meses, el gobierno estatal revocó su decisión.</p> <p>- <a href="http://sitio.yasunidos.org/es/">YaSunidos</a>. Es una expresión social no partidista, autónoma y auto-gestionada, que nace de la confluencia de diferentes grupos sociales movilizados para detener proyectos de extracción petrolífera en la reserva amazónica Yasuní, en Ecuador, y para participar en las luchas contra el modelo de desarrollo actual.</p> <p>Otros ejemplos de la <em>Presión de los Activistas</em> son las movilizaciones mexicanas para protestar por la desaparición forzada de cuarenta y tres jóvenes estudiantes de la escuela rural de maestros en Ayotzinapa, en el estado de Guerrero. O bien, el <a href="https://twitter.com/tomaelbypass">#tomaelbypass</a>, la movilización ciudadana contra obras viales de alto impacto y políticas de movilidad urbana controvertidas en Lima, Perú.<br /></p> <p><strong>Micro-política</strong></p> <p>La segunda micro-tendencia que expresa el <em>Protagonismo Ciudadano</em> es la <em>Micro-política</em>: acciones específicas que cambian el "hágalo usted mismo" por el "hagámoslo juntos", organizadas de manera espontánea por grupos locales, vecinos y ciudadanos que desean participar en alguna actividad colectiva en el territorio.</p> <p>En Perú, la&nbsp; iniciativa Ocupa Tu Calle (<a href="https://ocupatucalle.org/">https://ocupatucalle.org/</a> ) facilita la recuperación o la mejora de espacios públicos: con la ayuda de voluntarios, realizan un proceso de rescate del derecho al espacio público y trabajan la idea del derecho a la ciudad. Se trata de impulsar <em>parklets</em>, mini-parques, carriles-bici, el cierre temporal de calles, la ampliación de aceras y los servicios de bicicleta pública. Así, al igual que en Perú, vemos que este movimiento es pujante en otros países latinoamericanos.</p> <p>En Brasil, la iniciativa <a href="http://acupunturaurbana.com.br/">Acupuntura Urbana</a> realiza mapeamientos afectivos (diagnósticos que recuperan las historias y fortalecen la identidad de la comunidad urbana), impulsa transformaciones urbanas (procesos de transformación de espacios públicos) y acciones que denominan <a href="http://acupunturaurbana.com.br/o-que-fazemos/">Ocupativações</a> (actividades que promueven la conciencia colectiva, la creatividad y la atención la ciudad, estimulando la interacción y el fortalecimiento de los vínculos entre las personas).</p> <p>Otro ejemplo de <em>Micro Política</em> es la organización <a href="http://www.techo.org/paises/chile/techo/quienes-somos/">Techo</a>. Nacida en Chile, actualmente tiene una cobertura latinoamericana: está presente en 19 países de la región, y se dedica a la construcción de viviendas de emergencia y programas de habilitación social a través de la participación de jóvenes voluntarios.<br /></p> <p><strong>Formación P2P</strong></p> <p>La última micro-tendencia que&nbsp; expresa el <em>Protagonismo Ciudadano</em> ha sido&nbsp; llamada <em>Formación P2P</em>. Siguiendo la lógica de "peer to peer” &nbsp;(relaciones directas, sin intermediarios) surgen proyectos y organizaciones dedicadas a proporcionar formación para actores del propio ecosistema. Se puede decir que juegan un papel en la formación entre pares para potenciar la acción ciudadana, tanto en términos de respeto a las temáticas escogidas cuanto a las herramientas y tecnologías disponibles.</p> <p>Destacamos algunas iniciativas de <em>Formación P2P</em> en diferentes países de América Latina:</p> <p>En Bolivia, la plataforma <a href="http://barriodelasheroinas.org/">Barrio Las Heroínas</a> mantiene una red de activismo con una perspectiva de género y, además de noticias, ofrece talleres de formación sobre temas como "mediactivismo” con una perspectiva de género, para enseñar el uso de la tecnología de la información y la comunicación para el activismo social con una perspectiva de género.<br /><br />En Brasil, la <a href="https://ativismo.org.br/">Escuela de Activismo</a> es un colectivo independiente, formado en 2012 con la misión de fortalecer el activismo en Brasil a través de los procesos de aprendizaje en estrategias y técnicas de acción no-violenta, campañas, comunicación, movilización, acciones creativas y de seguridad de información, dirigida a la defensa de la democracia, los derechos humanos y la sostenibilidad.<br /><br />También identificamos iniciativas cuyo alcance es continental, de toda América Latina: la <a href="http://www.gob247.org/">Gob24 / 7</a> es una plataforma de construcción colaborativa de un "Manual de Gobierno Abierto", organizado por temas y servicios públicos, o el <em>HacksLabs</em>, una plataforma puesta en marcha en 2014 para acelerar nuevas empresas periodismo de datos, ofreciendo la inversión, orientación y apoyo técnico a los proyectos que articulan el movimiento de datos transparente, basado en el periodismo de datos y la participación ciudadana.</p> <p>**********************************<br />El panorama de innovación muestra un escenario latinoamericano vibrante, con iniciativas de mucho calado y gran potencial de desarrollo. Para obtener más información sobre el mapeamiento de esta innovación política en América Latina, se puede acceder a <a href="http://updatepolitics.cc/">Update</a> &nbsp;y seguir su <a href="https://twitter.com/Update_Politics">Twitter</a>, donde se publican diariamente contenidos sobre las prácticas y las organizaciones mapeadas, a las que presta atención esta <a href="https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi">serie conjunta con DemocraciaAbierta</a> sobre democracia y experimentación política para el siglo XXI.</p> <p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi">Democracia y experimentación política para el siglo XXI</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/update/el-ecosistema-de-innovaci-n-pol-tica-en-am-rica-latina">El ecosistema de innovación política en América Latina</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Ideas Experimentación Política UPDATE Thu, 11 Aug 2016 09:44:00 +0000 UPDATE 104701 at https://www.opendemocracy.net El ecosistema de innovación política en América Latina https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/update/el-ecosistema-de-innovaci-n-pol-tica-en-am-rica-latina <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Un mapa de prácticas que buscan mejorar distintos aspectos de las jóvenes democracias latinoamericanas puede ayudar a entender, interconectar y fortalecer la innovación política que emerge en toda la región. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/update/ecosystem-of-political-innovation-in-latin-america" target="_self">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/update/o-ecossistema-da-inova-o-pol-tica-na-am-rica-latina" target="_self">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-16525296_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Estudiantes ocupan las oficinas administrativas de la Universidad Rural Federal de Río de Janeiro en Seropedica , Brasil , 2013. Foto AP / Felipe Dana</span></span></span></p><p>En el mes de mayo de este año se lanzó la plataforma <a href="http://updatepolitics.cc/">&nbsp;updatepolitics.cc</a>, herramienta que permite explorar, a través de filtros, el ecosistema de innovación política en América Latina y conocer cada una de las más de 700 iniciativas <em>mapeadas</em> por Update en 20 países latinoamericanos. </p> <p>El objetivo del <em>mapeamiento </em>fue la búsqueda de prácticas que pretenden reducir la distancia entre la sociedad y los poderes públicos, con especial atención a las estrategias y herramientas que utilizan. La observación de las iniciativas y actores mapeados pone en evidencia algunas particularidades de este ecosistema, como las circunstancias regionales que lo impulsan, las características de su formación y las tendencias que apuntan.</p> <p>Empecemos por considerar tres factores que estimulan el surgimiento de las prácticas y el crecimiento de este ecosistema en América Latina. </p> <p><strong>Maduración de la democracia</strong></p> <p>La democracia en América Latina es joven y, por lo tanto, frágil. La región tuvo un periodo de democratización reciente - entre 1983 y 1990 -, que heredó factores históricos y sociales (colonialismo…), entre ellos una persistente desigualdad social que hace inviable la posibilidad de una democracia plena. </p> <p><strong>Democratización de Internet</strong></p> <p>Contemporánea a la maduración de la democracia, la difusión de la cultura de redes y la democratización del acceso a internet han venido ampliando el acceso y la producción de informaciones, la colaboración en la generación del conocimiento, la participación y el compromiso en causas, así como la convocatoria y conexión de una ciudadanía más activa. El acceso a internet dobló de 2008 a 2016. Actualmente, el 60% de la población de América Latina dispone de acceso a la red. </p> <p><strong>Crisis de la democracia</strong></p> <p>La democracia ha convivido con distintas crisis en todo el mundo. Subrayamos tres que confluyen e impulsan el surgimiento del ecosistema de innovación política: la crisis de representación, la crisis de las instituciones y la crisis de referencias. </p> <p>La más conocida y ampliamente comentada es la crisis de la representatividad, que se manifiesta en la incapacidad de la representación política para reflejar los intereses reales de los ciudadanos y representar a la cultura, las ideas y los valores de una sociedad compleja e hiperconectada. A ello hay que sumar la influencia del poder económico sobre el poder político, que debilita la legitimidad de la política y distorsiona el papel de los representantes políticos. </p> <p>La crisis institucional se manifiesta en el desajuste entre la velocidad con la que la sociedad y la ciudadanía evolucionan y la capacidad de las instituciones de responder a las nuevas prácticas y valores de la sociedad moderna. </p> <p>Por último, hablamos de una crisis de referencias, probablemente la menos conocida, que alude a la dificultad de encontrar soluciones, en el repertorio político convencional, a los desafíos y la complejidad de la sociedad y la política actuales. </p> <p>El <em>mapeamiento</em> de Update resalta aquellas soluciones que nacen en la periferia, muchas veces de forma marginal o puntual, pero con enorme potencial, para mostrar caminos para afrontar los problemas estructurales de la democracia. Analizando estas iniciativas, apreciamos la existencia de un ecosistema, pese a que muchas veces dichas prácticas son sencillas y no se identifican de esta forma. Creemos que sus experiencias son valiosas para mejorar la democracia y ampliar el repertorio de prácticas políticas. </p> <p><strong>Características del ecosistema</strong></p> <p>Después de 10 meses <em>mapeando</em> los actores y las acciones de dicho ecosistema, nos damos cuenta de que el mismo es muy complejo y que, por este motivo, es difícil de observar y estudiar. Su complejidad queda reflejada en las siguientes características:</p> <ul><li>- Se trata de un ecosistema rico en temáticas, cuyos actores actúan en cuestiones tan diversas como la participación ciudadana, la transparencia, la comunicación independiente, o el control social.</li></ul> <ul><li>- En él, los actores adoptan distintas tácticas y estrategias que vienen determinadas por el contexto local o global al que se enfrentan o en el que están inseridos.</li></ul> <p>- Estos actores utilizan lenguajes diversos para referirse a un mismo concepto: hablan varios dialectos de un mismo idioma. </p><p>- Las acciones no son homogéneas, no existe un patrón común: cada uno actúa a su manera, muchas veces de modo similar, pero sin una identidad común. </p><p>- Es también un ecosistema volátil: en parte porque algunas acciones son puntuales y efímeras por naturaleza, en parte porque es relativamente sencillo iniciar una acción política, pero es muy difícil sostenerla a largo plazo. En los diez meses de mapeamiento, alrededor de 15% de las iniciativas dejaron de existir. </p><p>Debido a estas características, es difícil identificar el ecosistema, entender que era necesario arrojarle luz y delimitarlo para comprenderlo. Con esta finalidad, hemos elaborado clasificaciones y propuesto una taxonomía propia, disponibles en la plataforma, para permitir que cualquier persona, de forma interactiva y dinámica, logre visualizarlos a través de elementos como los objetivos que persigue (empoderamiento ciudadano o incidencia institucional) y los mecanismos que utiliza (formación, visualización de datos, fomento, fiscalización, movilización), entre otras características. </p> <p>La base de datos está disponible gratuitamente en el siguiente link: <a href="http://updatepolitics.cc/download">http://updatepolitics.cc/download</a>.</p> <p>Examinando el contenido, organizando la clasificación de Update &nbsp;y realizando un análisis del conocimiento acumulado a partir de la trayectoria y las relaciones entre actores del ecosistema, Update ha identificado cuatro grandes tendencias que impulsan la innovación política en América Latina. Son las siguientes: </p> <ul><li>- Protagonismo ciudadano, caracterizado por un mayor empoderamiento y compromiso &nbsp;ciudadano en acciones colectivas, nuevas formas de organización, acción y colaboración. </li></ul> <p>- Identidad estética, caracterizada por los nuevos formatos de expresión que posibilitan la difusión de la tecnología y la práctica de compartir información en la red. Dichos formatos permiten aprender a través de la empatía, crear nuevos lenguajes para las campañas a través de la <em>remixología </em>&nbsp;y ofrecer alternativas para la politización. </p><p>- Foco en el ciudadano, que traslada a la esfera pública el objetivo de desarrollar políticas que atiendan a las necesidades reales de los ciudadanos sobre la base de que la mejor referencia para la organización de un servicio, la construcción de un proceso o la elaboración de un producto es la experiencia de quien lo utiliza.&nbsp; </p><p>- Transparencia 360. Tras el avance, en los últimos 20 años, de las prácticas de transparencia institucional - como las leyes de acceso a la información y de apertura de datos -, existen hoy nuevos formatos que otorgan mayor amplitud al concepto, poniendo al descubierto las actividades de los personajes públicos, comprobando la veracidad de las informaciones y uniendo fuerzas con el periodismo de investigación. </p><p>Cada una de estas tendencias se manifiesta en la práctica en tres micro-tendencias que serán descritas y presentadas, a través de casos concretos, en distintos artículos que serán publicados próximamente en democraciaAbierta, en el marco de nuestra serie conjunta “<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi">Democracia y experimentación política para el siglo XXI</a>” en América Latina. </p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi">Democracia y experimentación política para el siglo XXI</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manoela-miklos-caio-tendolini/democracia-y-experimentos-en-el-laboratorio-pol-tico">Democracia y experimentos en el laboratorio político latinoamericano</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/lucia-nader-manoela-miklos-and-ana-carolina-evangelista/de-vuelta-al-futuro-en-bra">De vuelta al futuro, en Brasil</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Economics </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Democracy and government Economics Ideas International politics Experimentación Política UPDATE Tue, 21 Jun 2016 15:25:19 +0000 UPDATE 103165 at https://www.opendemocracy.net Tecnopolítica ou os novos territórios da ação política https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/oleguer-sarsanedas-antoni-guti-rrez-rub/tecnopol-tica-ou-os-novos-territ-rios-da-o <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Assistimos à emergência do poder relacional, da transversalidade, da participação. Quem compreenda esta realidade tem possibilidades de legitimação política. <em>Entrevista</em>. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-oleguer-sarsanedas/tecnopolitics-and-new-territories-for-poli" target="_self">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-oleguer-sarsanedas/tecnopol-tica-o-los-nuevos-territorios-de-" target="_self">Español</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-18476213.jpg" alt="" title="" width="460" height="306" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Milhares de participantes usam os seus telemóveis como lanternas enquanto ouvem Okean Elzy, uma das bandas de rock mais populares e bem-sucedida da Ucrânia durante uma manifestação pró-UE na Praça da Independência, em Kiev (2013). AP Photo / Sergei Grits.</span></span></span></p><p>Coincidindo com a Cimeira de Comunicação Política celebrada em Buenos Aires entre os dias 8 e 10 de Junho na qual participou como orador convidado, a DemocraciaAberta entrevistou Antoni Gutiérrez-Rubí, um dos consultores políticos de referencia em Espanha, impulsor de <a href="http://www.apps4citizens.org">apps4citizens</a>, ponto de encontro entre diferentes agentes (organizações, empresas, administrações e cidadania) com o objetivo de identificar, promover e desenvolver aplicações móveis para o compromisso social e participação cidadã e, juntamente com o Google, da <a href="http://goapp.apps4citizens.org/que-es/">Go App 2016</a>. O seu ultimo livro publicado intitulasse <a href="http://www.gutierrez-rubi.es/tecnopolitica/">Tecnopolítica</a>. </p> <p>Antoni Gutiérrez-Rubí define a tecnopolítica como “ação política, comunicação política e, parcialmente, gestão política através da tecnologia”. Refere-se à tecnologia da proximidade, dos dispositivos pessoais: dos telemóveis, dos computadores, dos tabletes. Uma tecnologia extraordinariamente potente, flexível, amigável e versátil. Cada vez menos barreiras de entrada e cada vez mais potencial. O poder tecnológico destes dispositivos é o que permite a ação, a comunicação e a gestão política. Mas a tecnopolítica são mais coisas: </p> <p><strong>Antoni Gutiérrez-Rubí</strong>: É também um conjunto de práticas associadas a uma forma de entender a comunicação política, as práticas políticas. A tecnopolítica supõe colocar no centro da ação política o indivíduo e as suas comunidades, algo bastante diferente da ideia de ação política que representa um conflito de classes. Uma comunidade não é uma classe: a tecnologia descobriu novos territórios e geografias do social, porque ao comunicar com pessoas e com os seus interesses, evidencia que ditos interesses são mais relevantes para a ação política que as condições económicas, educativas ou sócio laborais. A transição da condição ao interesse é uma alteração essencial na concepção política. A tecnopolítica baseia-se fundamentalmente nos interesses das pessoas, e não tanto nas suas condições – ao contrário da comunicação política analógica. Coloca o indivíduo, a sua comunidade e os seus interesses no centro da ação política”. </p> <p><strong>Oleguer Sarsanedas</strong>: É a tecnopolítica a “nova política”? </p> <p><strong>AG</strong>: Uma vez que toda etiqueta implica uma simplificação, que pode ser útil, mas também confusa, prefiro falar de novas práticas políticas. Encontramo-nos numa fase de construção cultural de práticas política, de uma forma de fazer política que já teve alguns êxitos, em processos eleitorais e de participação. </p> <p><strong>OS</strong>: Mudar a forma de fazer política altera a política?</p> <p><strong>AG</strong>: Este é o tema central. Quando a comunicação deixa de ser sequencial (uns pensam, outros analisam, outros comunicam) encontramo-nos perante um novo ecossistema – um ecossistema digital que altera as regras do jogo. Tratasse duma comunicação muito rápida e indiferenciada, onde não existe uma separação em função das competências, como nas redes sociais (nas que um pensa, diz e faz ao mesmo tempo). Hoje existe uma nova forma de comunicar e de fazer política, de faze-la e comunicá-la – ambas coisas são inseparáveis. Esta capacidade de <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/formas-fondo-4837652">transformação das formas e do conteúdo</a> é enorme. Se a política é a construção de maiorias, a representação de interesses, a <a href="http://www.gutierrez-rubi.es/2013/05/03/el-procomun-y-la-respuesta-a-la-crisis/">articulação do bem comum compatibilizando-o com os interesses particulares</a>, é preciso construir maiorias legitimadas e, para isso, a comunicação é essencial. Converte-se no terreno natural para a construção de maiorias. É por isso que nas novas práticas comunicativas, nas novas práticas de ação política, a grande alteração produz-se na comunicação, na maneira de fazer, na maneira de comunicar. </p> <p><strong>OS</strong>: Mas pode existir a tentação, por parte dos partidos tradicionais, de mimetizar as formas sem alterar o conteúdo. Uma das características básicas da tecnopolítica consiste em que os cidadãos passam a ser ativistas...</p> <p><strong>AG</strong>: Efetivamente. E os ativistas não são somente <em>supporters</em>, não desempenham um papel secundário, de meros seguidores ou repetidores. Em Espanha, por exemplo, as campanhas de <a href="http://politica.elpais.com/politica/2015/05/29/actualidad/1432928940_232386.html">Manuela Carmena em Madrid</a>, nas eleições municipais de maio de 2015, tiveram três características. Em primeiro lugar viu-se desbordada pelos ativistas. Em segundo lugar, os ativistas não pediram autorização para fazê-lo. Em vez disso atuaram por sua conta, à margem da direção de campanha. Em terceiro lugar, demonstraram que há sempre muito mais talento fora que dentro. No mundo ativista, não que há esperar ou pedir autorização: apropriamo-nos de Carmena, é nossa, não só do partido ou da coligação. A tecnopolítica libertou-nos de pedir autorização e, por tanto, gera umas dinâmicas de emancipação, de criação e inovação muito interessantes relativas à nossa vinculação com o político, que são mais ativas, mais protagonistas e mais fortes emocionalmente. Por que motivo se apropriam os ativistas das campanhas, por que são tão potentes e estão tão motivados? Porque não é o mesmo cumprir uma ordem, uma instrução, uma sugestão, que criar um movimento, uma dinâmica, uma ação. Voltando à tua pregunta, os partidos políticos tradicionais podem acreditar, efetivamente, que somente se trata de levar a cabo um <em>aggiornamento</em>, que o que tem que fazer é “modernizar-se” instalando uma app e usar as redes sociais. No fundo, no que estão a pensar é numa atualização técnica. </p> <p><strong>OS</strong>: Bem, técnica e estratégia. Porque quem controla a discussão nas redes sociais controla a opinião, certo?</p> <p><strong>AG: </strong>Sim, mas eles, no fundo, não acreditam que se produzirão novas formas de organizar-se nem novas formas de criar conteúdo ou ideias. Consideram que o formato organizativo não pode estar submetido ao âmbito digital. Na realidade, demonstram um desconhecimento da tecnologia ao serviço dos processos de criação e inovação. As empresas sim que sabem como isto funciona. Há mais conhecimentos tecnopolíticos no mundo empresarial que nos partidos políticos. Compreenderam mais e melhor como a tecnologia está a mudar as organizações, qual é o seu protagonismo e a sua vinculação com marcas e serviços. E compreenderam que esta nova vinculação é muito importante. A demoscopia tradicional mede opiniões, mas <a href="http://www.gutierrez-rubi.es/2016/05/19/la-nueva-demoscopia-electoral/">as novas medem procuras, interesses, consumos</a> – um mundo mais rico em termo de análise de tendência, de medição das coisas, mais completo, complexo e diverso. Tratasse de uma visão da realidade muito mais rica e interessante.&nbsp; </p> <p><strong>OS</strong>: É um partido como Podemos um laboratório tecnopolítico?</p> <p><strong>AG</strong>: Evidentemente tem muitos aspetos de laboratório, de ensaio, de inovação. Está a aproveitar bem as ferramentas, está a aprender e ao mesmo tempo a usar boas práticas. </p> <p><strong>OS</strong>: E os partidos tradicionais aprendem?</p> <p><strong>AG</strong>: É o que mais lhes custa. Não estão desenhados para aprender, senão para colonizar, para ocupar o espaço. <a href="http://www.gutierrez-rubi.es/2013/05/10/otro-modelo-de-partido-es-posible-ebook/">Os partidos tradicionais</a> acham que a maneira de resolver os problemas é através da ocupação das instituições. Não acreditam que o comportamento dos cidadãos, dos consumidores, dos usuários seja mais importante que, por exemplo, a regulação dos mercados. Tendem a sobre dimensionar o potencial da regulação. </p> <p><strong>OS</strong>: Podemos falar de choque de visões políticas?</p> <p><strong>AG</strong>: São visões muito diferentes, sim. Existe um contraste muito forte na forma de entender o poder, sobre como alcançá-lo e como utilizá-lo. Mas, como fiz, Moisés Naím, os <a href="http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/20/micropolitica-las-campanas-que-vendran">poderes tradicionais fundamentados no tamanho e na posição perdem frente aos novos poderes</a> baseados na relação e no conteúdo. É a primeira vez na história da humanidade que juntamos as pessoas e as jerarquizamos através de padrões ano físicos – através de buscadores como o Google por exemplo. Esta nova ordem fundamentada em relações e conteúdos constituiu o novo padrão de construção do poder que está a competir com o velho. Hoje, um pequeno rápido pode ganhar a um grande lento, um pequeno <em>ligado</em> pode ganhar a uma grande <em>isolado</em>. Estamos a assistir à emergência do poder relacional, da transversalidade, da participação. Está-se a construir um ecossistema que tem práticas culturais e comportamento muito diferente do velho. Quem entenda bem isto, tem possibilidade de negócio se é uma empresa, de audiência se é um meio de comunicação, e de legitimação se se trata de uma organização política. </p> <p><strong>OS</strong>: Nestes momentos estamos a viver uma polarização em toda a América Latina com o fim do chamado ciclo progressista. Mas, ao mesmo tempo, está a aparecer uma nova onda de sensibilidade política. Tu que conheces tão bem a América Latina, como explicas esta situação? </p> <p><strong>AG: </strong>Existe um deslocamento do eixo esquerda-direita tradicional na direção do eixo renovador-conservador, que não é a mesma coisa. E o eixo velho-novo desloca-se também na direção do eixo cima-baixo. São deslocamentos importantes, que mudam a visão das coisas. O que está a acontecer na América Latina é que as forças políticas que se chamavam de esquerda, mas que não entenderam o novo ecossistema, estão a sofrer da mesma forma que as forças tradicionais de direita, que também não o entenderam. </p> <p><strong>OS</strong>: Por exemplo, no Brasil?</p> <p><strong>AG: </strong>Sim, seria um exemplo. Quando se produziu um problema de transporte, o partido no Governo achou que tinha que falar com os sindicatos. Mas as novas políticas que surgiram de ditas protestas ampliaram o olhar, ampliaram as soluções. Ampliaram a forma de ver os problemas, passando das duas dimensões da política tradicional, duma logica incremental, a três dimensões – à tecnopolítica. A tecnopolítica introduz volume, atmosfera, profundidade, territórios, mas não tem nada que ver como as geografias estabelecidas. No caso do Brasil, há quem acredite que não se podem resolver os protestos através dos sindicatos e Estado e quem acredita que os usuários, em colaboração com indivíduos com talentos diversos, são capazes de resolver problemas complexos. </p> <p><strong>OS: </strong>Outra dimensão da tecnopolítica é a sua capacidade de criar novas perspectivas tradicionais, ligações globais, entre por exemplo o Sul Global e o precariado e outros sujeitos políticos do Norte. Estamos a criar uma geopolítica do comum?</p> <p><strong>AG</strong>: O século XX foi o século dos Estados Nação e dos partidos nacionalistas, dos partidos identitários (O Partido Socialista, o Partido Comunista). Hoje, o ecossistema digital permite-nos viver com várias identidades e explorar uma identidade múltipla. Somos muitas coisas ao mesmo tempo e esta é uma alteração brutal, a grande alteração. Que limites tem? Que fronteiras? Que mapas? Que rotas? Que intersecções, que capitais, que fluxos? Trocar a geografia pelo território é uma transformação radical e profunda. O interessante deste momento é que a nova política não depende da realidade de um lugar concreto, mas sim que pode formar parte de outras realidades. </p> <p>E não se trata dum processo tradicional de aprendizagem, de importação/exportação, mas sim de um processo de criação múltipla, transnacional, transversal, além-fronteiras.&nbsp; Por este motivo a nova política pode enfrentar-se ou pode imaginar-se com capacidade para lidar com os obstáculos da geografia política. É evidente que os instrumentos de ação política desde os Estados Nação se revelaram insuficientes para lidar com os desafios aos que nos enfrentamos, como a mudança climática ou a imigração. Foi um erro histórico e político de grande magnitude pensar que tal solução seria possível. A nova política, ao comtemplar como sujeitos os cidadãos e o seu comportamento, está melhor orientada para lidar com os desafios globais e dispõe de melhores ferramentas para fazer-lhes frente. A nova política dá-se conta de que o comportamento das pessoas é a melhor forma de obter uma regulação democrática. O grande terreno por conquistar por parte da nova política é como converter o poder cidadão em poder usuário e poder consumidor, porque dito poder é o que altera as equações. Acredito que existe uma oportunidade política para a harmonia global e para as oportunidades locais. Quando as pessoas decidem ser a mudança que querem ver no mundo, como aconselhava Gandhi, isto é sumamente importante. Através de aplicações, disponho de ferramentas que me permitem ser consciente da minha realidade, dos meus atos e das suas consequências, que me permite tomar decisões, fazendo valer a minha responsabilidade. Esta mudança de comportamento, e a tecnológica que permite medi-lo, oferecem-nos soluções quotidianas e permitem converter a política em algo quotidiano. A minha forma de viver converte-se na ferramenta central, que ao mesmo tempo me permite assumir a minha responsabilidade e criar comunidades. A tecnopolítica, como já dissemos, articula políticas em função dos interesses das pessoas. </p> <p><strong>OS:</strong> És promotor de <em>apps4citizens</em>. O que é e que objetivos tem?</p> <p><strong>AG</strong>: Foi uma intuição que tivemos há um par de anos, fundamentada em três princípios: existem dispositivos, tecnologias e aplicações especificamente orientadas à ação politica e social? Existem. Por isso, o primeiro que apps4citizens é, é uma biblioteca de iniciativas e recursos tecnológicos para a ação social e a mudança política. Em segundo lugar, têm ditas ferramentas capacidade transformadora? Podem ajudar-nos tanto nos protestos como para resolver os problemas? Também. Encontrámos muitas soluções, tecnologias, aplicações, práticas e experiencias que permite esta transição, com capacidade para agregar conhecimento e inteligência compartilhada. Terceira, há suficiente matéria-prima no contexto da América Latina e de Espanha? Os resultados foram satisfatórios: encontrámos muitas comunidades de trabalhadores cívicos, muitíssimo talento cívico e tecnológico e muitíssimas práticas inovadores que resolvem problemas que permite às pessoas sentir-se protagonistas do seu destino. </p> <p><strong>OS</strong>: Dá-me algum exemplo. </p> <p><strong>AG: </strong>As aplicações para denunciar a discriminação de qualquer tipo – de género, por exemplo. A quantidade de aplicações que existem para ajudar as mulheres a enfrentarem-se à violência machista é extraordinária. A quantidade de aplicações que existem para alertar e cooperar em ditos casos é enorme. Somente para esta questão existem umas 30 aplicações de alta gama, muito operativas, muito intuitivas, muito resolutivas e muito inovadoras. A solução dos problemas sociais implica tanta inovação como a solução dum problema industrial ou tecnológico, ë possível criar uma inovação de alta gama, escalável e que possa resolver problemas a diferentes níveis. Um bom exemplo disto é a iniciativa <a href="http://goapp.apps4citizens.org/">Go App</a>, um projeto que impulsámos juntamente com o Google Espanha, para promover a criação de tecnologia na perseguição dum desafio social concreto. O desenvolvimento é feito através da participação dos agentes sociais do desafio estabelecido, pessoas ou coletivos interessados em propor uma iniciativa e em permanente dialogo com os atores políticos e técnicos da Administração Publica que apoia o processo. No caso de Madrid, com mais de trinta equipas participantes, já completámos o processo e os resultados sobre a área do trabalho: meio-ambiente e mobilidade foram relevantes. E agora seguimos para Sevilha, com vontade de promover a ocupação a partir das oportunidades que oferece a economia circular. E proximamente somaremos mais cidades espanholas… É uma experiencia de aprendizagem. </p> <p><strong>OS</strong>: Para que servem estas apps? Para que as utilizaria a Camara Municipal de Madrid?</p> <p><strong>AG</strong>: Por exemplo, para solucionar problemas de trans-mobilidade, para os quais não existem boas aplicações. Há pessoas que querem combater a mudança climática, a contaminação na sua cidade e quer soluções para que o seu comportamento de mobilidade contribua positivamente para resolvê-los. De que me serve saber a minha pegada de carbono? Para muitas coisas. Sabê-lo não é só um direito, mas também um estímulo para um determinado comportamento. Isto é o importante: a sua vinculação com a mudança social e a sua influência sobre o comportamento, que é a ponta da lança da mudança social. </p> <p><strong>OS</strong>: Que projetos estão a desenvolver na América Latina?</p> <p><strong>AG</strong>: Na América Latina trabalhamos como consultores no México, Panamá, República Dominicana, Argentina, Equador e Chile em comunicação pública e política e também desenvolvemos iniciativas tecnopolíticas, em questões como a participação social e cidadã. Existe uma nova fraternidade muito envolvente, que não é cultural e que não está relacionada com a geopolítica, mas sim com as pessoas, com afinidades. Esta nova fraternidade é uma poderosa semente para a mudança, porque nos torna mais conscientes de que não há futuro individual senão há futuro coletivo – a ideia de que não há espaço que possas proteger se à tua volta o ar está contaminado. Esta nova fraternidade é uma grande oportunidade. Reduz as distâncias entre as pessoas, os seus horários, os seus interesses e isto está a produzir mudanças que é de esperar que tenham consequências a nível social. </p> <p><strong>OS</strong>: Em Espanha realizam-se novas eleições no dia 26 de junho. Que papel desempenhará a tecnopolítica na campanha e nos resultados?</p> <p><strong>AG</strong>: Há muitos indecisos, aproximadamente 30%, que só decidirão o seu voto 24/48 horas antes do dia das eleições. Estes votantes atrasaram o momento da sua decisão, desempenhando a tecnopolítica um papel muito importante neste caso, uma vez que a sua decisão será influenciada pelas últimas mensagens recebidas, pelo boca/orelha digital. Por outra parte, nesta campanha em particular, a mobilização converte-se num elemento central. A sociedade espanhola na sua grande maioria rejeitava a possibilidade de novas eleições, o que implica convencer os eleitores para ir votar contra o seu desejo. O partido que saiba mobilizá-los melhor e passar das redes às urnas, o que saiba realizar esta transição, este caminho, terá vantagem. Por último, tendo em conta que o ambiente vital destes eleitores é um ambiente multi-ecrã e que se passam quase 4 horas ao dia em frente ao ecrã, aquele que tenha um melhor desenho de comunicação multi-ecrã para esta audiência, ganha. O que saiba conciliar o que aparece na televisão com a procura e com o conteúdo associado, ganha. Conseguir através dos ecrãs focalizar a escassa atenção dos votantes e converter em vinculante uma oferta de conteúdo é o tema chave nestas eleições. </p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> <div class="field-item odd"> Science </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Civil society Democracy and government Ideas International politics Science Experimentación Política latin america europe Oleguer Sarsanedas Antoni Gutiérrez-Rubí Mon, 20 Jun 2016 12:17:20 +0000 Antoni Gutiérrez-Rubí and Oleguer Sarsanedas 103107 at https://www.opendemocracy.net Democracia y experimentación política para el siglo XXI https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracia-y-experimentaci-n-pol-tica-para-el-siglo-xxi <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Nos proponemos comprender el alcance e impacto de la experimentación política, y mejorar el diagnóstico sobre el estado latente de una democracia más profunda en América Latina. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/update-democraciaabierta/democracy-and-political-experimentation-for-21st-century" target="_self">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/democraciaabierta-update/democracia-e-experimenta-o-pol-tica-para-o-s-culo-xxi" target="_blank">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PA-26102760_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manifestación del grupo “Movimientos sociales por la Democracia” en un campamento establecido por los partidarios de la presidente de Brasil Dilma Rousseff en Brasilia. 16 de abril de 2016. Foto AP/ Felipe Dana. </span></span></span></p><p>No hay duda de que las dinámicas de la sociedad están cambiando en el siglo XXI. A las formas tradicionalmente conocidas, se suman nuevas formas de producir, de consumir, de comunicarse y de relacionarse. Surgen nuevas formas de pensar en distribución y acceso. Y nuevas formas de pensar en intermediación y participación. </p> <p>En todo el mundo, esto se refleja en una insatisfacción creciente con los procesos políticos y con los límites de la democracia tal como la conocemos. En Latinoamérica, la democracia tiene características vinculadas a su formación histórica que generan límites propios para las demandas de participación por parte de una sociedad dinámica y en transformación en el siglo XXI. </p> <p>Sabemos que la democracia en la región está lejos de estar consolidada. No tanto porque exista una amenaza de golpes militares o regímenes declaradamente autocráticos,<a href="http://alertademocratica.org/"> pero sí por la debilitación de las instituciones, por amenazas a los derechos fundamentales, por un cercenamiento de las libertades, o por el secuestro del poder por parte de las élites económicas, políticas o del crimen organizado</a>.</p> <p>A partir de ese contexto, emergen experimentaciones políticas - de participación ciudadana, transparencia, control social, comunicación independiente, gobierno 2.0 y cultura política - que surgen en contextos diferentes, de formas diferentes y con objetivos diferentes, pero que empiezan a diseñar un ecosistema reconocible donde se identifican nuevas posibilidades y dinámicas políticas para el siglo XXI.</p> <p>A ese “ecosistema” lo vienen llamando ecosistema de innovación política o innovación cívica. Pero al hablar de innovación hay que ser cautos, porque el término puede generar impresiones equivocadas. &nbsp;Pero al hablar de un ecosistema de innovación política, queremos ver los resultados del impacto inmediato y tangible. <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/manoela-miklos-caio-tendolini/democracia-y-experimentos-en-el-laboratorio-pol-tico">Pero lo que estamos viendo en Latinoamérica es una serie amplia de experimentos que todavía no logran superar las crisis políticas o actualizar la democracia para el siglo XXI</a>. La experimentación es una condición para la innovación.</p> <p><strong>Serie de artículos para comprender el alcance e impacto de la experimentación política en la región</strong></p> <p>Es necesario observar más de cerca los experimentos que emergen en la región latinoamericana, y ser capaces de comprender su alcance e impacto, sus retos y potencialidades, y mejorar el diagnóstico sobre el estado latente (o emergente) de una democracia más profundizada en América Latina. </p> <p>Para ello, en una serie de artículos que hemos titulado “Democracia y experimentos en América Latina”, en el marco de una alianza entre UPDATE (un proyecto brasileño que tiene el desafío de comprender estas prácticas emergentes de participación política en América Latina) y DemocraciaAbierta, invitaremos a los protagonistas de esos experimentos, a los financiadores, a los expertos y a los interesados en la temática a compartir reflexiones y profundizar la discusión sobre el tema.</p> <p>El objetivo es, por un lado, revelar con más detalles los experimentos emergentes de política y, por otro, establecer un vínculo entre la práctica y una discusión más profunda sobre el contexto de la democracia en América Latina.</p> <p>Las preguntas que la serie se propone responder se sitúan en tres grandes ámbitos de debate. Por un lado, se buscarán más elementos que definan el ecosistema emergente de prácticas políticas. Por otro, se procurará la identificación de la especificidad de una visión latinoamericana, de los condicionantes y de las oportunidades que se presentan a nivel regional. Finalmente, se llevará a cabo la observación de la interactuación de los experimentos con la institucionalidad democrática.</p> <p>Para estos tres ámbitos, surgen una serie de preguntas y temas a tratar: ¿En qué consiste el ecosistema emergente de prácticas políticas y cuáles son los retos y las prioridades para que sea más potente? ¿Cómo avanzar en el reconocimiento entre sus integrantes y entre los distintos actores del espacio político y de la sociedad civil en este ecosistema?</p> <p>Será útil identificar y describir casos que ejemplifiquen el campo, y responder a preguntas clave tales como el papel de la tecnología en la política, así como el papel de la cultura y de los nuevos lenguajes. Vamos a explorar también las formas de medición de impacto de las iniciativas, las formas de financiamiento, las dificultades a las que se enfrentan para lograr sostenerse, y el rol que juegan los <em>funders.</em> </p> <p>Por otro lado, es necesario incorporar una visión latinoamericana. Es este sentido, abordaremos la cuestión sobre qué elementos son comunes a las democracias en la región. Un aspecto relevante será examinar cómo se produce el tránsito del contexto local a la visión regional, y qué flujos genera y hasta qué punto influencian esas prácticas las herencias de la formación de la región: estructuras oligárquicas, desigualdad, diversidad cultural, tradiciones políticas.</p> <p>Finalmente, para completar nuestra revisión de la experimentación política en la región, será importante observar de qué manera y en qué medida interactúan estas prácticas de experimentación con los actores tradicionales de la disputa política (sindicatos, ONGs). Conocer cómo se relacionan los poderes establecidos con las prácticas emergentes nos ayudará a completar el cuadro y a tener una mejor visión del impacto real y potencial de estas experimentaciones y eventuales innovaciones en la evolución política de cada uno de los países, y de la región latinoamericana en su conjunto. </p> <p>Algo está pasando en la política de América Latina. Mientras vemos al sistema político evidenciar problemas estructurales, la observación de la emergencia de este nuevo ecosistema, de este laboratorio de experimentos políticos, nos permite imaginar un próximo paso hacia adelante para la democracia en la región.</p><div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Economics </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Culture Democracy and government Economics Ideas International politics Experimentación Política latin america DemocraciaAbierta UPDATE Mon, 23 May 2016 13:49:58 +0000 UPDATE and DemocraciaAbierta 102341 at https://www.opendemocracy.net