Bernardo Gutiérrez https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/2495/all cached version 18/12/2018 22:29:54 en Para derrotar a la ultraderecha hay que distinguirla del fascismo histórico https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/c-mo-derrotar-la-ultraderecha-sin-pronunciar-la-palabra-fascism <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El triunfo de Bolsonaro en Brasil encierra importantes lecciones para la izquierda mundial. Para ganar la batalla a la ultraderecha, las izquierdas deben entender que se enfrentan a un enemigo fragmentado diferente del unitario fascismo histórico. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/how-to-defeat-far-right-without-mentioning-fascism">English</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/1280px-Jair_Messias_Bolsonaro_e_Eduardo_Bolsonaro_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/1280px-Jair_Messias_Bolsonaro_e_Eduardo_Bolsonaro_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="307" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Jair y Eduardo Bolsonaro. Wikimedia Commons. </span></span></span></p><p>"Las izquierdas tienen que poner en marcha una respuesta que sustituya la inseguridad por acción e ilusión colectiva"&nbsp; </p> <p>El 12 de octubre de 2014, un conjunto de artistas convocó en São Paulo un acto de apoyo a Dilma Rousseff, candidata presidencial del Partido de los Trabajadores (PT). Artistas como Otto, Karina Buhr o Lucas Santana manifestaron su apoyo crítico a Dilma en un evento llamado&nbsp;<em>Treze tons de vermelho&nbsp;</em>(trece tonos de rojo). </p><p>Aécio Neves, candidato del conservador Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB), lideraba las encuestas. La polarización de la campaña había subido en decibelios. El tono de ambos candidatos era visceral. Se respiraba odio. Se invocaba el miedo. Ambos lados estaban apostando por un binarismo categórico.</p> <p>Algunas corrientes minoritarias del PT intentaban renovar las narrativas con iniciativas como&nbsp;<em><a href="https://twitter.com/PodemosMaisBR" target="_blank">Podemos Mais</a></em>, para intentar conectar con las multitudinarias protestas de junio 2013, las denominadas "jornadas de junio". Sin embargo, la campaña oficial de Dilma Rousseff era un rodillo contra las nuevas narrativas y prácticas surgidas desde 2013. </p><p>El evento&nbsp;<em>Treze tons de vermelho&nbsp;</em>era&nbsp;una bocanada de aire fresco en medio del lodazal&nbsp;electoral. Mandaba un recado a las consignas unitarias y los símbolos&nbsp;históricos&nbsp;del PT. Rojo sí, pero&nbsp;con&nbsp;trece tonalidades.</p> <p>Detrás de las luces&nbsp;y estéticas&nbsp;de&nbsp;aquellos&nbsp;conciertos estaba el activista&nbsp;Paulinho Fluxus. Paulinho, que no esconde su izquierdismo, llevaba años recorriendo São Paulo vestido de rosa, con un carrito de supermercado con cañones de plástico. </p><p>El rosa era su nuevo rojo.<a href="https://www1.folha.uol.com.br/ilustrada/1236506-de-rosa-choque-paulinho-fluxus-faz-arte-e-ativismo.shtml" target="_blank">&nbsp;“Ese color de la fragilidad puede tornarse potente</a>. Un carrito de supermercado es capaz de enfrentar a cincuenta hombres de la tropa de choque y salir ganando en la foto", afirmaba en 2013 a&nbsp;Folha de São Paulo.</p> <p>Durante las jornadas de junio, Paulinho Fluxus, junto a un grupo de activistas, disparó desde un rascacielos un láser en la cara del presentador del informativo de la Rede Globo en São Paulo. </p><p>Sus "disparos estéticos", que obligaron al presentador a citar la manifestación que cercaba la emisora aquel día, servían de metáfora de unas revueltas polifónicas, fragmentadas y descentralizadas en las que cualquier mensaje unitario se derretía. Tanto la derecha como la izquierda quisieron apropiarse, sin éxito, de las jornadas de junio.</p> <p>La campaña presidencial de Dilma Rousseff de 2014 intentaba barrer la heterodoxia de aquellas protestas. Forzando la polarización contra su enemigo clásico, el PT aspiraba a controlar el tablero de juego.</p><p class="mag-quote-center">Azuzar el miedo a la derecha trajo de vuelta a críticos por la izquierda. Y Dilma ganó las elecciones. La estrategia del&nbsp;<em>petismo&nbsp;</em>tendría consecuencias inesperadas: un&nbsp;<em>antipetismo</em>&nbsp;superlativo que cristalizaría en un falso<em>&nbsp;outsider,</em>&nbsp;Jair&nbsp;Bolsonaro.</p><p>Azuzar el miedo a la derecha trajo de vuelta a críticos por la izquierda. Y Dilma ganó las elecciones. La estrategia del <em>petismo </em>tendría consecuencias inesperadas: un <em>antipetismo</em> superlativo que cristalizaría en un falso<em>&nbsp;outsider,</em>&nbsp;Jair&nbsp;Bolsonaro. </p><p>Al otro lado de la polarización nacía un monstruo. Un monstruo nuevo, diferente, de mil cabezas. Un monstruo que, híper-fragmentándose, acabaría ganando la batalla rehuyendo el combate cara a cara.</p> <p>En 2015, los manifestantes de las marchas contra Dilma defendían, paradójicamente,&nbsp;pautas progresistas&nbsp;y rechazaban la presencia de políticos. Esas protestas crearon una atmósfera para la fragmentación de junio de 2013 que el PT despreció. </p> <p>No eran, todavía, de ultra derecha. En 2016, el mismísimo Lula enterró la posibilidad de entender los mensajes segmentados de las jornadas de junio. El 18 de marzo de 2016 Lula dio&nbsp;un discurso&nbsp;en la Avenida Paulista de São Paulo para redondear el "ellos o nosotros". </p> <p>Ellos "compran ropas" en Miami, dijo, y nosotros "compramos en la 25 de março" (un emblemático mercado popular en esa calle de Sao Paolo). Izquierda o derecha, rojos o azules, buenos y malos. </p> <p>No sospechaba que aquel "nosotros" cerrado estaba alimentando un "ellos" vigoroso, inclusivo y diverso. Aquel "nosotros" vestía un único color rojo. Las banderas brasileñas de las manifestaciones del "ellos" ya incluían 1001 tonos de&nbsp;<em>verde-amarelo&nbsp;</em>y&nbsp;1001 gritos de indignación.</p> <h3><strong>Discursos&nbsp;prêt-à-porter</strong></h3> <p>Hace unos meses, la campaña de Jair&nbsp;Bolsonaro&nbsp;era apenas un lema: "Brasil acima de tudo, Deus acima de todos". Nacionalismo y moralidad religiosa. La familia como espacio de acción. El miedo como telón de fondo. </p> <p>Los ataques agresivos de&nbsp;Bolsonaro&nbsp;contra la izquierda eran la gasolina. La simplicidad de las ideas de la campaña permitió la apropiación. Y la campaña la hizo la gente. </p><p>Los mensajes, los memes, los vídeos, surgían de la gente. Valía y cabía todo. Cualquier estética, tipografía, grito. La auto organización tecnopolítica de la sociedad civil que caracterizó el ciclo de las plazas de 2011, en el caso brasileño estuvo del lado de los votantes de&nbsp;Bolsonaro.</p><p class="mag-quote-center">Mientras la campaña del PT estaba construida sobre&nbsp;mensajes unitarios de&nbsp;inclusión, justicia&nbsp;o igualdad,&nbsp;Bolsonaro&nbsp;lanzó&nbsp;discursos&nbsp;diferentes, segmentados para&nbsp;diferentes públicos. Y la gente despedazó los mensajes y los puso en circulación.</p> <p>Mientras la campaña del PT estaba construida sobre&nbsp;mensajes unitarios de&nbsp;inclusión, justicia&nbsp;o igualdad,&nbsp;Bolsonaro&nbsp;lanzó&nbsp;discursos&nbsp;diferentes, segmentados para&nbsp;diferentes públicos. Y la gente despedazó los mensajes y los puso en circulación. </p> <p>Aquí subyace una lección mayúscula para las izquierdas.&nbsp;Los intelectuales progresistas hacen manifiestos;&nbsp;la ultraderecha incentiva que la gente&nbsp;haga&nbsp;vídeos y memes para los grupos de WhatsApp familiar.&nbsp;La izquierda&nbsp;habla de&nbsp;grandes ideales;&nbsp;Bolsonaro,&nbsp;Trump o Salvini&nbsp;preparan&nbsp;discursos explosivos&nbsp;llenos de&nbsp;emoción,&nbsp;orgullo&nbsp;o violencia.</p> <p>Usan&nbsp;<em>&nbsp;fake news</em>, sí.&nbsp;Pero la&nbsp;lección política no es que sean mentira, sino que esa desinformación encaja a la perfección con malestares, deseos y subjetividades reales. </p> <p>"Los hechos alternativos son hechos afectivos,&nbsp;bits&nbsp;de información que evocan un sentimiento que es preferible a las verdades subrayadas por los hechos", asegura Peter Zuurbier,&nbsp;académico que investiga la&nbsp;<em>affect theory&nbsp;</em>(teoría de los afectos),&nbsp;en un&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/324982680_It_just_feels_right_Affective_veridiction_in_the_era_of_post-Truth" target="_blank">artículo reciente</a>.</p> <p>La paradoja es que los candidatos de ultraderecha apelan al orden sembrando el caos. Se presentan como salvadores tras usar una estrategia militar denominada&nbsp;<em>psico ops</em>,&nbsp;introducida en las disputas electorales&nbsp;por&nbsp;SCL Group, empresa&nbsp;matriz de Cambrigde Analytica, acusada de incentivar el&nbsp;Brexit y&nbsp;apoyar&nbsp;a&nbsp;Donald&nbsp;Trump.&nbsp;</p> <p>Si las nuevas izquierdas abandonan su tono<em>&nbsp;anti-establishment</em>, la ultraderecha&nbsp;ocupará ese espacio&nbsp;estratégicamente.&nbsp;Si solo habla de orden, perderán su base.&nbsp;Presentarse como ordenada solución al caos y mantener el tono&nbsp;<em>anti-establishment</em>&nbsp;es uno de los grandes desafíos&nbsp;de la izquierda.</p> <p>Por otro lado, la etiqueta fascismo, no solo no se ajusta a la realidad&nbsp;híper-fragmentada&nbsp;del siglo XXI, sino que es&nbsp;casi&nbsp;inofensiva. Evocar el antifascismo despierta resistencias populares para la población&nbsp;más&nbsp;politizada, sobre todo en Europa. Sin embargo,&nbsp;parece&nbsp;insuficiente para enfrentar al&nbsp;monstruo de mil cabezas&nbsp;de la ultraderecha. </p> <p>El discurso maximalista contra el fascismo no es eficiente&nbsp;contra&nbsp;millones de personas que votan a la ultraderecha y no se consideran fascistas. Mientras el antifascismo sea solo discurso&nbsp;y no práctica,&nbsp;consignas y no comunidades barriales,&nbsp;la ultraderecha&nbsp;crecerá,&nbsp;presentándose a sí misma como solución a&nbsp;los&nbsp;problemas y miedos&nbsp;concretos&nbsp;de la gente.</p> <h3><strong>La gente&nbsp;simple</strong></h3> <p>Los discursos de Jair&nbsp;Bolsonaro&nbsp;incluían constantes citas a "ciudadanos simples". También guiños a culturas mal consideradas&nbsp;(como las&nbsp;músicas<em>&nbsp;sertaneja&nbsp;</em>o&nbsp;<em>caipira</em>)&nbsp;o a regiones olvidadas&nbsp;(como&nbsp;el Centro Oeste o la Amazonia).&nbsp;</p> <p>Bolsonaro&nbsp;ha&nbsp;arrasado&nbsp;en ese Brasil olvidado y estigmatizado por la élite cultural progresista. El Brasil&nbsp;<em>brega</em>, término usado para todo lo cutre, ha alzado la voz y el voto. </p><p>El periodista Leando Demori&nbsp;destaca&nbsp;que&nbsp;Bolsonaro&nbsp;ha incluido a&nbsp;las&nbsp;personas "menos letradas", a gente que según la izquierda no "tiene&nbsp;nivel para saber qué es una persona transgénero" o no entiende&nbsp;la&nbsp;priorizad&nbsp;de las ciclo-vías.</p> <p>Bolsonaro&nbsp;ha arrasado en la<a href="https://oglobo.globo.com/brasil/cidades-classe-mudam-perfil-politico-se-afastam-da-esquerda-23154436" target="_blank">&nbsp;clase C</a>&nbsp;(clase media baja), al igual que Trump o Le Pen lo hicieron en una clase obrera desubicada por la globalización e ignorada por las élites <em>culturetas</em>. </p> <p>La superioridad moral de la izquierda, que estigmatiza al "obrero de derechas", el gusto cultural cutre de un habitante de favela o a la España vacía de la que habla <a href="https://www.amazon.es/Espa%C3%B1a-vac%C3%ADa-Noema-Sergio-Molino/dp/8416354146/ref=sr_1_1?ie=UTF8&amp;qid=1543404636&amp;sr=8-1&amp;keywords=sergio+del+molino+la+espa%C3%B1a+vacia">Sergio del Molino</a>, ahonda la brecha. </p> <p>Talíria Petrone, elegida diputada federal por el PSOL por Río de Janeiro, afirma que "la izquierda tiene que volver a los territorios", pero "no para llevar una verdad, si no para&nbsp;escuchar". La afirmación sirve también para todas las áreas metropolitanas y para las regiones rurales del mundo.</p> <p class="mag-quote-center">Mientras las organizaciones progresistas perdían espacio en las favelas y en el interior de Brasil, las iglesias evangélicas iban construyeron una verdadera red comunitaria de apoyo mutuo y de solidaridad.</p><p>El auge de&nbsp;Bolsonaro&nbsp;en los territorios más violentos está relacionado con el auge de las iglesias evangelistas. Mientras las organizaciones progresistas perdían espacio en las favelas y en el interior de Brasil, las iglesias evangélicas iban construyeron una verdadera red comunitaria de apoyo mutuo y de solidaridad. </p> <p>Aunque existen corrientes progresistas como la Teologia da Missão Integral, la izquierda ha estigmatizado al mundo evangélico, cediéndole el monopolio de acción social en muchas periferias. La izquierda, para disputar el desencanto en las periferias, tiene que volver a los territorios.</p> <p>Escuchando, construyendo espacios para ser habitados, facilitando la auto organización sin procesos de cooptación. La izquierda española tiene que tolerar los gustos de las clases populares, por muy "cutres" que les parezcan. De lo contrario, el huracán VOX crecerá y crecerá.</p> <p>&nbsp;<a href="https://www.homovelamine.com/comunicacion-para-hippies-la-necesidad-de-cunadizar-el-lenguaje/" target="_blank">Urge cuñadizar el lenguaje</a>, como apunta el colectivo Homo Velanime. Urge disputar el campo político de la familia. Un discurso <em>familista</em> progresista, especialmente en América Latina y el Sur de Europa, puede ser más útil para espantar el miedo al futuro que los grandes valores de la izquierda.</p> <h3><strong>Símbolos&nbsp;nacionales</strong></h3> <p>Tras el susto del primer turno, la campaña del PT cambió radicalmente. La bandera brasileña sustituyó al color rojo. La estrategia era una tardía reacción al bolsonarismo, que se adueñó totalmente de la bandera brasileña. </p> <p>Desde las revueltas de junio de 2013, la izquierda se alejó de los símbolos patrios. A partir de 2015, la marea&nbsp;<em>verde-amarela</em> creció, convirtiendo la bandera y las camisetas de la CBF (Confederação Brasileira de Futebol) en sus iconos. </p><p>Abandonar la bandera, en un país nacionalista donde hasta los&nbsp;terreiros&nbsp;de candomblé tienen banderas y el fútbol de la selección es religión, fue uno error catastrófico para el PT.</p> <p>Las derechas están sacando provecho a las pautas identitarias, especialmente al nacionalismo. Sin embargo, su nacionalismo económico es un falso<a href="https://ctxt.es/es/20181031/Politica/22551/Jamie-Merchant-THE-BAFFLER-Estado-de-bienestar-economia-socialdemocracia-nacionalismo.htm" target="_blank">&nbsp;patriotismo inclusivo lleno de trampas</a>. Disputar los símbolos nacionales, resignificándolos, tejiendo alianzas con la ciudadanía de otros países, es una de las tareas más complejas de las izquierdas. </p> <p>Para no caer en un populismo nacionalista simplón, la estrategia debería combinar narrativas populares y <em>ciudadanistas</em>.&nbsp;Rojo y narrativas populares&nbsp;(incluso antifascistas)&nbsp;para los politizados. </p><p>Narrativas múltiples y <em>ciudadanistas </em>para una nueva multitud que prefiere&nbsp;las&nbsp;campañas puntuales&nbsp;a la militancia constante.&nbsp;Discursos híper-segmentados para ganarse a cada uno de los públicos del fragmentadísimo Leviatán del neofascismo.</p> <p>Al mismo tiempo, las nuevas izquierdas que gobiernan tienen que lanzar políticas públicas contundentes para los nuevos excluidos (especialmente para clases medias empobrecidas), sin perder el tono&nbsp;<em>anti-establishment</em>&nbsp;contra las élites. </p><p>Y construir dispositivos de escucha ciudadana, digitales y presenciales, para canalizar malestares y dar voz a todas las manifestaciones culturales, incluidas las cutres.</p> <p>Las izquierdas tienen que poner en marcha una respuesta que sustituya la inseguridad por acción e ilusión colectiva. Y han de desplegar un abanico de deseos que sea mayor que el miedo.</p> <p class="blockquote-new">Este artículo fue publicado previamente en eldiario.es. Lee el original <a href="https://www.eldiario.es/internacional/derrotar-ultraderecha-pronunciar-palabra-fascismo_0_839916713.html">aquí</a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/fernando-manuel-su-rez/por-qu-la-ultraderecha-se-come-la-socialdemocracia-en-am-ri">¿Por qué la ultraderecha se come a la socialdemocracia en América Latina?</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n/de-la-innovaci-n-pol-tica-la-resiliencia-democr-tica-">¿Y ahora qué? 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Wikimedia Commons.</span></span></span></p><p>"The left must kick-start a response substituting insecurity for collective action and hope."</p> <p>On October 12, 2014, a group of artists convened in São Paulo to support Dilma Rousseff, the presidential candidate for the Workers' Party (PT). Artists like Otto, Karina Buhr and Lucas Santana expressed their critical support for Dilma in an event called Thirteen Shades of Red. Aécio Neves, the conservative Brazilian Social Democracy Party (PSDB) candidate, was leading the polls. </p><p>The polarization of the campaign had been building up. The candidates were now adopting a visceral tone. You could sense the hate. Fear was being invoked. Both sides were betting on binary thinking.</p> <p>Some minority currents within the PT were trying to update the party's narrative with initiatives such as <a href="https://twitter.com/PodemosMaisBR"><em>Podemos Mais</em></a>, to try connect with the massive protests of June 2013. But Dilma Rousseff’s official campaign was a steamroller compressing the new narratives and practices which had emerged since 2013.</p><p> The Thirteen Shades of Red event was a breath of fresh air in the midst of the electoral quagmire. It sent a message to supporters of the PT's unitary slogans and traditional symbols. Red of course, but thirteen shades of it.</p> <p>The man behind the concerts’ lights and aesthetics was activist Paulinho Fluxus. Paulinho, who does not hide his leftist leanings, had been going around São Paulo for years dressed in pink, pushing a supermarket cart filled with plastic cannons. Pink was his new red. "<a href="https://www1.folha.uol.com.br/ilustrada/1236506-de-rosa-choque-paulinho-fluxus-faz-arte-e-ativismo.shtml">That colour of fragility can become mighty</a>. A supermarket trolley can stand up to fifty shock troopers and come out winning in the final picture", he claimed in 2013 in <em>Folha de São Paulo</em>.</p> <p>During the June days, Paulinho Fluxus and a group of activists fired a laser from a skyscraper right onto a Rede Globo’s newscaster face in São Paulo. His "aesthetic shots", which forced the presenter to mention the demonstration that was going on at that moment close to the TV station, served as a metaphor for the polyphonic, fragmented and decentralized revolts in which all unitary messages were discarded. Both the right and the left tried to appropriate, unsuccessfully, the June days.</p> <p>Dilma Rousseff’s presidential campaign in 2014 tried to wipe out the heterodox character of those protests. Forcing polarization against its traditional enemy, the PT's aim was to control the game board.</p><p><span class="mag-quote-center">Whipping up fear of the right brought critics from the left back to the fold and Dilma won the elections. But the PT's strategy had unexpected consequences: an extreme anti-PT feeling which eventually crystallized in the form of a false outsider, Jair Bolsonaro.</span></p><p>Whipping up fear of the right brought critics from the left back to the fold and Dilma won the elections. But the PT's strategy had unexpected consequences: an extreme anti-PT feeling which eventually crystallized in the form of a false outsider, Jair Bolsonaro. On the other side of polarization, a monster was born. </p><p>A new, different monster with a thousand heads. A hyper-fragmenting monster that would end up winning the battle by eschewing face to face combat.</p> <p>In 2015, the demonstrators at the marches against Dilma defended, paradoxically, progressive guidelines and rejected the presence of politicians. These protests created an atmosphere for the June 2013 fragmentation which the PT disregarded.</p> <p>The protests had not yet tilted to the far right. In 2016, Lula himself buried the possibility of understanding the segmented messages of the June days. On March 18, 2016 he gave a speech on Paulista Avenue in São Paulo which gave a finishing touch to the "them or us" frame of mind:</p> <p>They "buy clothes" in Miami, he said, and we "by buy them at 25 de março" (a popular São Paulo street market). Left or right, red or blue, good and bad.</p> <p>He did not suspect that his definition of a closed "us" was in fact feeding a vigorous, inclusive and diverse "them". The "we" was wearing only red. The Brazilian flags waved by “them” at demonstrations were already 1001 shades of green-and-yellow and the demonstrators chanted 1001 cries of outrage.</p> <h3><strong>Ready-to-wear speeches</strong></h3> <p>A few months ago, Jair Bolsonaro's campaign was just a slogan: "Brazil above everything, and God above us all". Nationalism and religious morality. Family as a space for action. Fear lurking in the background.</p> <p>Bolsonaro's aggressive attacks against the left were the fuel. The simplicity of the campaign favoured appropriation. The people themselves created the messages, the memes, the videos. Everything was worthy, everything fitted. </p><p>Aesthetics, fonts, claims of all sorts. Civil society's techno-political self-organization which had characterized the 2011 cycle of the occupied squares happened to be, in the Brazilian case, on Bolsonaro's side.</p> <p>Whereas the campaign of the PT was built on unitary messages of inclusion, justice and equality, Bolsonaro offered different, segmented speeches to address different audiences. And people broke the messages up and circulated them.</p><p>Here lies a major lesson for the left. Progressive intellectuals make manifestos; the far right encourages people to make videos and come up with memes for family WhatsApp groups. The left speaks about high ideals; Bolsonaro, Trump or Salvini deliver explosive speeches full of emotion, pride or violence.</p> <p>Indeed, they make use of fake news. But the political lesson to extract here is not that they lie, but that disinformation fits perfectly with people’s real discomfort, wishes and subjectivities.</p> <p>"Alternative facts are affective facts, bits of information evoking a feeling that is preferable than the truth underlined by facts", writes&nbsp;Peter Zuurbier&nbsp;in a&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/324982680_It_just_feels_right_Affective_veridiction_in_the_era_of_post-Truth">recent article</a>, an academic who does research on <em>affective theory</em>.</p> <p>The paradox is that the far right candidates appeal to order while sowing chaos. They present themselves as saviors after using a military strategy called <em>psycho ops</em>, which has been introduced in election campaigns by the SCL Group, the mother company of Cambrigde Analytica, accused of encouraging Brexit and helping Donald Trump get elected.</p> <p>If the new left abandons its anti-establishment tone, the far right will fill in the vacant space strategically. If it were to talk only about order, it would lose its voter base. The great challenge for the left is to be able to present itself as an orderly solution to chaos while maintaining an anti-establishment tone.</p> <p>On the other hand, not only does the Fascist label not fit with the hyper-fragmented reality of the 21st century, but it is almost harmless. Evoking anti-fascism awakens popular resistance for the most politicized sectors of the population, especially in Europe. But it seems inadequate to face the far right’s thousand-headed monster.</p> <p class="mag-quote-center">The maximalist discourse against fascism is not efficient against the millions who vote for the far right and do not consider themselves fascists.</p><p>The maximalist discourse against fascism is not efficient against the millions who vote for the far right and do not consider themselves fascists. As long as anti-Fascism remains a discourse and not a practice, a set of slogans and not neighborhood community action, the far right will keep on growing by presenting itself as a solution to people's concrete problems and fears.</p> <h3><strong>Simple people</strong></h3> <p>In his campaign speeches, Jair Bolsonaro mentioned constantly the "simple citizens". He also alluded to the cultures that are ill-considered (such as <em>sertaneja</em> or <em>caipira</em> music) and to forgotten regions (like the Midwest and the Amazon).</p> <p>Bolsonaro won a landslide victory in these regions, forgotten and stigmatized by the progressive cultural elite. The <em>brega </em>Brazil (a term used for anything considered tasteless or tacky) raised its voice and voted. Brazilian journalist Leando Demori points out that Bolsonaro has brought into the fold the "less literate" people, the people who according to the left do not "have the level of education required to know what a transgender person is", or do not understand the priority of bike lanes.</p> <p>Bolsonaro's core constituency is <a href="https://oglobo.globo.com/brasil/cidades-classe-mudam-perfil-politico-se-afastam-da-esquerda-23154436">class C</a> (lower middle class), just as Trump's or Le Pen's are the working class sectors confused and disoriented by globalization and ignored by cultural elites.</p> <p class="mag-quote-center">The moral superiority of the left, which stigmatizes "right-wing workers", the unfortunate cultural decisions of the favela dwellers or the inhabitants of the Empty Spain described by&nbsp;Sergio del Molino, widens the gap.</p><p>The moral superiority of the left, which stigmatizes "right-wing workers", the unfortunate cultural decisions of the favela dwellers or the inhabitants of the Empty Spain described by <a href="https://www.amazon.es/Espa%C3%B1a-vac%C3%ADa-Noema-Sergio-Molino/dp/8416354146/ref=sr_1_1?ie=UTF8&amp;qid=1543404636&amp;sr=8-1&amp;keywords=sergio+del+molino+la+espa%C3%B1a+vacia">Sergio del Molino</a>, widens the gap.</p> <p>Talíria Petrone, who got elected member of the Brazilian Federal Congress for the Socialism and Liberty Party (PSOL) in Rio de Janeiro, is categorical: "the left must go back to the territories, not to carry any truth, but to listen". The assertion applies equally to all of the world's metropolitan areas and rural regions.</p> <p>Bolsonaro's boom in the most violent territories is related to the rise of the Evangelist churches. While progressive organizations were losing space in the favelas and in inland Brazil, the Evangelical churches were building a real mutual support and solidarity community network.</p> <p>Even though some progressive Evangelical currents - such as the Integrated Mission Theology - do exist, the left has stigmatized the Evangelical world, and this has resulted in practice in an Evangelical-run monopoly of social action in many peripheries. The left, if it wants to dispute disenchantment in the peripheries, must go back to the territories.</p> <p>Listening, building spaces to live in, facilitating self-organization without co-optation. The left in Spain has to also tolerate the tastes of the popular classes, however "unfortunate" it may consider them to be. Otherwise, Hurricane VOX will grow and grow.</p> <p>The Homo Velanime collective is right in urging the <a href="https://www.homovelamine.com/comunicacion-para-hippies-la-necesidad-de-cunadizar-el-lenguaje/">"in-lawing" of political language</a>, by which they mean that it is crucial to dispute the political field of the family. A progressive family discourse, especially in Latin America and Southern Europe, may be more useful to dispel fears of the future than the great values of the left.</p> <h3><strong>National symbols</strong></h3> <p>After the shock at the first round of the elections, the PT's campaign changed radically. The green-and-yellow flag replaced the red one. It was a delayed reaction to Bolsonarism, which had taken control of the Brazilian flag.</p> <p>Since the June 2013 revolts, the left had distanced itself from the patriotic symbols. From 2015 onwards, the green-and-yellow tide tide grew, and the flag and the Brazilian Football Confederation (CBF) T-shirts became its icons. </p><p>Abandoning the flag, in a nationalist country where even candomblé <em>terreiros</em> have their own flags and national football team is a religion, was the PT's catastrophic mistake.</p><p class="mag-quote-center">Abandoning the flag, in a nationalist country where even candomblé&nbsp;<em>terreiros</em>&nbsp;have their own flags and national football team is a religion, was the PT's catastrophic mistake.</p> <p>The right is taking advantage of identity patterns, especially of nationalism. Its economic nationalism, however, is a <a href="https://ctxt.es/es/20181031/Politica/22551/Jamie-Merchant-THE-BAFFLER-Estado-de-bienestar-economia-socialdemocracia-nacionalismo.htm">falsely inclusive, cheater patriotism</a>. Disputing national symbols, resignifying them, weaving alliances with citizens in other countries, is one of the most complex tasks facing the left.</p> <p>To avoid falling into simplistic nationalist populism, the strategy should combine popular and citizen narratives. Popular and red tinted narratives (even anti-fascist ones) for the already politicized. Multiple citizen narratives for a new mass of people who prefer specific campaigns to constant activism. Hyper-segmented discourses to win over each of the publics of neo-fascism's highly fragmented Leviathan.</p> <p>At the same time, the new left in government must implement forceful public policies aimed at the new excluded sectors of the population (especially the impoverished middle classes), without losing its anti-establishment tone regarding the elites. </p><p>And it must build digital and face-to-face platforms and devices to channel people's discomforts and to give a voice to all cultural manifestations, including the unfortunate ones.</p> <p>The left must kick-start a response substituting insecurity for collective action and hope. And it must bring forth a range of wishes larger than fear. &nbsp;</p> <p class="blockquote-new">This article was previously published by eldiario.es. Read the original&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/derrotar-ultraderecha-pronunciar-palabra-fascismo_0_839916713.html">here</a>.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/liv-sovik/fascism-and-brazil">Fascism and Brazil</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/ourkingdom/deborah-grayson-and-ben-little/far-right-are-masters-of-network-politics-not-internationa">The far right are the masters of network politics, not the &#039;internationalist&#039; left</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Culture </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Culture Democracy and government Bernardo Gutiérrez Wed, 05 Dec 2018 13:03:36 +0000 Bernardo Gutiérrez 120860 at https://www.opendemocracy.net Brasil se asoma a la polarización extrema https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez-bernardo-guti-rrez-gonz-lez/brasil-se-asoma-al-abismo- <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>La polarización bebe de la irresponsabilidad de la derecha brasileña, así como de un Partido de los Trabajadores que la ha usado para sobrevivir La candidatura de Lula ha contribuido al éxito de Bolsonaro. <em><strong><a href="O Brasil aproxima-se à polarização extrema">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Lula1_3_0_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Lula1_3_0_0.png" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Lula da Silva durante una rueda de prensa en la sede del Partido de los Trabajadores donde afirmó que seguirá siendo candidato a la presidencia de Brasil en 2018. Sao Paulo, Brasil. 13 de julio, 2017. Rahel Patrasso/Xinhua News Agency/PA Images. Todos los derechos reservados.</span></span></span></p><p class="p1">Una frase lapidaria presidía la portada de la revista IstoÉ <a href="https://istoe.com.br/o-furacao-doria/">del 04 de agosto de 2017</a>: "Nace el anti Lula". El millonario João Dória, entonces alcalde de São Paulo, mostraba su mejor sonrisa. Dória, último invento de las élites, arrasaba con un discurso antipolítico. "João Dória se consagra como el adversario directo del líder petista Lula", afirmaba la revista IstoÉ. </p><p class="p1">Cuando la portada del "anti Lula" llegó a los quioscos, el conservador Partido de la Socialdemocracia Brasileira (PSDB), el partido tucano (cuyo nombre deriva del pájaro tropical azul y amarillo del mismo nombre, que le sirve de mascota), no tenía candidato presidencial. Lula capitalizaba el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff. Y nadie hablaba demasiado del exmilitar Jair Bolsonaro.</p><p class="mag-quote-center">Un creciente&nbsp;<em>antipetismo</em>&nbsp;acabó fraguando&nbsp;un nuevo "anti Lula", que al principio no era Jair Bolsonaro sino el millonario João Dória.</p> <p class="p1">En el creciente <em>antipetismo</em> se estaba fraguando un nuevo "anti Lula". Y Dória había ganado el casting. "Yo soy el anti Lula. Estar contra Lula es estar a favor de Brasil", aseguraba Dória. Cuando Arnold Schwarzenegger visitó a João Dória en São Paulo le saludó con un mediático "Hello, Mr. President".</p> <p class="p1">Sin embargo, los barones tucanos frenaron al interesado Dória. Había fila. Dória acabó siendo candidato del PSDB al Estado de São Paulo. Y el sistémico Geraldo Alckmin fue el candidato. Durante la guerra de tronos tucana, el antipetismo cabalgaba ya lejos de Alckmin. Sin Dória, el anti Lula era otro: Jair Bolsonaro. </p><p class="p1">A finales de 2017, Lula se disparaba en las encuestan. Y usaba el antilulismo como trampolín. La prisión de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Brasil-Lula-elecciones-PT_0_758374251.html">Lula</a> reforzó los dos bloques. De un lado, la narrativa del golpe contra la democracia". Del otro, el discurso de odio, el antipetismo y el radicalismo <em>anti establishment</em> de Jair Bolsonaro.</p><p class="mag-quote-center">&nbsp;La polarización extrema en la elección presidencial ha provocado que desaparezca el centro y cualquier posibilidad de tercera vía.&nbsp;</p><p class="p1">Y ha ganado, por goleada, el falso<em> outsider</em> Jair Bolsonario, que no sólo ha estado a punto de ganar la elección presidencial en primera vuelta, sino que ha barrido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tsunami-Bolsonaro-sistema-partidos-Brasil_0_823118792.html">el sistema de partidos brasileño</a>.&nbsp; El bolsonarismo ha arrasado el centro derecha tradicional, el Partido da Social Democracia Brasileira (PSDB) y el Movimento Democrático Brasileiro (PMD) de Michel Temer, aliado histórico de todos los gobiernos. El Partido Social Liberal (PFL). </p><p class="p1">Y la polarización extrema en la elección presidencial ha provocado que desaparezca el centro y cualquier posibilidad de tercera vía. El centro izquierdista Ciro Gomes, con un digno 12,47% de los votos, es el único que ha sobrevivido. Lejos, eso sí, de pasar al segundo turno.&nbsp;</p> <p class="p1">La competición histórica entre el PT y el PSDB quedó sepultada bajo una polarización visceral. Monica de Bolle, directora de los estudios latino americanos de la Universidad John Hopkins de Baltimore alertaba hace unas semanas sobre unas "peligrosas elecciones" que fueran <a href="https://epoca.globo.com/monica-de-bolle/apelo-23085810">" un referéndum sobre el PT o sobre el régimen militar”</a>. ¿Cuándo nació una polarización tan salvaje? ¿Hasta qué punto la candidatura de Lula ha alimentado al anti Lula?</p> <h3><strong>Radicalización</strong></h3> <p class="p1">El PT, lejos de rehuir la polarización, la ha incentivado. Hace meses que tienen lista la idea central campaña para el segundo turno entre Fernando Haddad y Jair Bolsonaro: un binario "civilización o barbarie". El abultado resultado de Jair Bolsonaro, que ha sacado mucho más provecho de la polarización, ya está cambiando el rumbo de la campaña de Haddad. ¿Por qué el PT apostó todo a esta polarización?&nbsp;</p><p class="p1"> "La izquierda piensa que Bolsonaro es el enemigo. Personas como <a href="https://www.brasil247.com/pt/247/brasil/369024/Breno-Altman-Haddad-poder%E1-formar-uma-frente-antifascista.htm">Breno Altman</a> confirman la predilección por Bolsonaro", afirma Sílvio Pedrosa, profesor de la Universidad Nômade. La estrategia petista de apostar por Lula ha sido eficiente para hacer posible la candidatura de Fernando Haddad, para mantener la hegemonía en la izquierda y para reconstruir un partido dañado por su giro al centro. El PT ha recuperado la <a href="http://www.pt.org.br/datafolha-eleitor-rejeita-politicos-ligados-ao-projeto-golpista/">confianza del 20%</a> de los brasileños, sin ningún atisbo de auto crítica.</p> <p class="p1">¿Cuál es el precio de la lulificación de estas elecciones? Francisco Foureaux, vinculado al colectivo Tarifa Zero de Belo Horizonte, considera al PT irresponsable: "El PT desea un segundo turno contra el neofascismo, porque es la alternativa para su plan de poder, provocando una alianza artificial de todo el campo democrático, del centro derecha a la extrema izquierda, para llevar a su candidato al poder. Y que se joda el país".</p><p class="mag-quote-center">En las elecciones de 2014, la estrategia del PT fue apostar por la polarización con el PSDB, para evitar el ascenso de Marina Silva.</p> <p class="p1">El PT hace años que abraza la polarización. Durante el Mundial de Fútbol de 2014 lanzó un chantaje emocional a los movimientos sociales: quien no apoyara a la selección de fútbol era <em>coxinha</em> (pijo de derecha). El PT aparcó así la brecha de las jornadas de junio, las revueltas de 2013 que no tuvieron cariz partidista ni lógicas binarias. En las elecciones de 2014, la estrategia del PT fue apostar por la polarización con el PSDB, para evitar el ascenso de Marina Silva.</p> <p class="p1">La candidatura de Lula, en palabras de Silvio Pedrosa, pretende mantener a la sociedad polarizada entre lulismo y antipetismo, impidiendo posibles terceras vías: "La desconstrucción de Marina Silva en 2014 y las bajezas contra Ciro Gomes en 2018 lo comprueban". Para la investigadora carioca Marcela Canavarro, de la Universidade de Porto, la candidatura de Lula refuerza la polarización con Bolsonaro, aunque coloca la responsabilidad en la persecución judicial: "Mucha gente de izquierda que había abandonado al PT volvió, como respuesta a la persecución".</p> <p class="p1">La paradoja es que estas elecciones no han <a href="https://www.nexojornal.com.br/ensaio/2018/A-estigmatiza%E7%E3o-do-PT-e-o-irracionalismo-na-elei%E7%E3o">polarizado los extremos</a>, Jair Bolsonaro y Guilherme Boulos, del Partido Socialismo e Liberdade (PSOL). Fernando Haddad, forzando un relato más similar al PT de 1989 que al de 2002, ocupa ese extremo que no le correspondería por su programa. Y ese propio relato ha sido el arma que Lula ha usado para eliminar a las dos únicas alternativas que han surgido para disputar su legado y un plan progresista para Brasil, Marina Silva y Ciro Gomes.&nbsp;</p> <p class="mag-quote-center">&nbsp;Lula usó la polarización para eliminar a las dos únicas alternativas que han surgido para disputar su legado y un plan progresista para Brasil: Marina Silva y Ciro Gomes.</p><h3><strong>Irresponsabilidad tucana</strong></h3> <p class="p1">El ascenso de Jair Bolsonaro tiene un cómplice: el PSDB. Y por extensión, la derecha empresarial y la élite. Aunque la derecha nunca controló las jornadas de junio de 2013, intentaron canalizar las calles contra el Gobierno petista. Los medios de comunicación maniobraron contra Dilma y grupos como <a href="http://interagentes.net/?p=62">Verdade Nua &amp; Crua o el Movimento Contra a Corrupção</a> hicieron horrible el ambiente.</p><p class="p1">La derecha fue jaleando un antipetismo visceral, regándolo con recursos y visibilidad mediática. Desde finales de 2014, el Movimento Brasil Libre (MBL),&nbsp;que goza de toda la simpatía tucana, emana odio contra el petismo.</p> <p class="p1">La ola de manifestaciones convocadas por la derecha en São Paulo en 2015 fue el punto de no retorno del petismo. A pesar de que <a href="http://www.ihu.unisinos.br/noticias/545902-perfil-de-quem-foi-a-paulista-destoa-de-liderancas-e-nao-poupa-ninguem">la mayoría de los manifestantes </a>defendían pautas progresistas, el PT las calificó de derechistas. Y renunció a la pauta anticorrupción. </p><p class="mag-quote-center">La ola de manifestaciones convocadas por la derecha en São Paulo en 2015 fue el punto de no retorno del petismo.</p><p class="p1">El PSDB nunca criticó con claridad a los grupos prodictadura que iban saliendo del armario, porque estimaban capturar la mayoría de esos <a href="https://politica.estadao.com.br/noticias/eleicoes,bolsonaro-tira-do-psdb-dominio-do-voto-anti-pt,70002504226">44 millones de votantes antipetistas</a>. Un error garrafal. Ese voto antipetista cultivado por los tucanos se lo lleva Bolsonaro. Otra paradoja: <a href="https://www.nexojornal.com.br/expresso/2018/10/01/Como-o-voto-%E2%80%98Bolsodoria%E2%80%99-atinge-Alckmin-em-S%C3%A3o-Paulo">el 45%</a> de quienes votan a João Dória como gobernador de São Paulo - que disputará el segundo turno - son electores de Bolsonaro. <em>Bolso-dória</em>, ese anti-Lula soñado.</p> <p class="p1">De cualquier manera, afirmar que el petismo y el bolsonarismo son las dos caras de la misma moneda es injusto. "Pavimenta el camino para la adhesión a un proyecto explícitamente autoritario, abriendo las puertas al fascismo como estrategia de afirmación del antipetismo", <a href="https://piaui.folha.uol.com.br/antipetismo-e-democracia/">asegura</a> la analista Ana Carolina Evangelista.</p> <p class="p1">Por otro lado, la letra pequeña de algunas encuestas revelan que el ascenso de Lula y Bolsonaro esconde emociones subconscientes. El 6% de los votantes de Lula votarán a Bolsonaro y el 13% de los bolsonaristas preferirían a Lula, según <a href="https://oglobo.globo.com/brasil/o-voto-bolsolula-eleitores-de-lula-indicam-bolsonaro-como-segunda-opcao-21977329">Datafolha</a>. El fenómeno Lula-naro / Bolso-Lula insinúa una bolsa gigante de votantes que desean ser protegidos por candidatos salvadores de la patria.</p><p class="mag-quote-center">Configurar un frente democrático multipartidista, ocupar los símbolos del bolsonarismo y comenzar a hablar de temas como la seguridad y la familia, podría aumentar las posibilidades de ver a Haddad en la presidencia</p> <p class="p1">Fernando Haddad tiene el timón del segundo turno. Continuar con la polarización, con el "nosotros contra ellos", con Lula como epicentro emocional de la campaña y con el irreal relato del PT inicial reforzará al partido, a costa de entregar el gobierno a la ultra derecha. </p><p class="p1">Configurar un frente democrático multipartidista, ocupar los símbolos del bolsonarismo (comenzando por la bandera brasileña) y comenzar a hablar de temas como la seguridad y la familia (tan poco haituales en la izquierda), podrían aumentar las posibilidades de alzarse con la presidencia de la principal economía de América Latina. &nbsp;</p><p class="p1">***</p><p class="p1">Una versión anterior de este artículo fue publicada en<a href="https://www.eldiario.es/"> eldiario.es</a>. Léala<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Brasil-abismo-polarizacion-extrema_0_819269034.html"> <strong><em>aquí</em></strong></a></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/francesc-badia-i-dalmases/brasil-una-cat-strofe-evitable">Brasil: una catástrofe evitable</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/breno-bringel/2013-2016-polarizaci-n-y-protestas-en-brasil">2013-2016: polarización y protestas en Brasil</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/jos-maur-cio-domingues/es-el-fin-del-brasil-tal-como-lo-conocemos">Es el fin del Brasil tal como lo conocemos </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/manuel-nunes-ramires-serrano/brasil-contra-su-futuro">Brasil contra su futuro</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Equality </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Brazil Civil society Conflict Democracy and government Equality Bernardo Gutiérrez Thu, 11 Oct 2018 15:07:49 +0000 Bernardo Gutiérrez 120059 at https://www.opendemocracy.net Madrid, lugar de innovación política https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-un-laboratorio-democr-tico <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El<a href="http://www.viveroiniciativasciudadanas.net/civics/iniciativas/">&nbsp;</a>exuberante ecosistema&nbsp;de prácticas ciudadanas y de espacios autogestionados ha transformado a Madrid en una referencia internacional de los denominados comunes urbanos.<em><strong> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-democratic-laboratory">English</a>, <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-um-laborat-rio-democr-tico-0">Português</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_8_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_8_0.jpg" alt="" title="" width="451" height="279" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/El ecosistema de_25.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/El ecosistema de_25.jpg" alt="" title="" width="460" height="57" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p><span class="blockquote-new">Este artículo es un extracto de un artículo original publicado en el eBook&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/apps4citizens/ebook">El ecosistema de la Democracia Abierta</a>&nbsp;y se puede encontrar<a href="https://opendemocracy.net/bernardo-guti-rrez/madrid-un-laboratorio-democr-tico">&nbsp;aquí.</a></span></p><p>Las incontrolables crisis democráticas y políticas de nuestros tiempos han llevado a la ciudadanía a gestar iniciativas que eliminen o disminuyan los diversos intermediarios que necesita un individuo para poder llegar a ser escuchado por los altos cargos y, más allá de eso, que sus ideas sean aplicadas o, por lo menos, tenidas en cuenta.</p> <p>Estas iniciativas, cien por ciento características de la ‘democracia de abajo arriba’, se basan en un concepto aportado por el programador informático español, Pablo Soto: la desintermediación. </p><p>El mecanismo que le permite a las personas tomar sus propias decisiones, que está revolucionando la participación ciudadana.</p> <p>Con base en este concepto, en 2011, se creó en Madrid ‘Propongo’, una plataforma diseñada en software libre que permitía a los usuarios proponer ideas que luego serían votadas. </p><p>Todas debían ser de abajo arriba, es decir, descentralizadas, resguardando los principios de la desintermediación.</p> <p>Gracias a emprendimientos como éste, las administraciones públicas han empezado a despertar y a tomar conciencia respecto a diversos mecanismos de descentralización del poder, debido a la necesidad imperativa de encontrar nuevas e innovadoras formas de motivar la participación ciudadana.</p> <p>En este sentido, y posterior a la puesta en marcha de ‘Propongo’, el Ayuntamiento de Madrid lanzó ‘Decide Madrid’, una plataforma de participación con la que se abrió un camino a la democracia de abajo arriba por parte del mismo sector público e institucional, en el que con una asignación presupuestal de 100 millones de euros, se han logrado hacer realidad muchas propuestas ciudadanas, que han sido votadas por la propia población madrileña, y que son apoyadas por lo menos por el 1 % de las personas mayores de 16 años registradas en el padrón municipal.</p><p> De esta forma, y empezando con estos dos singulares ejemplos, en el texto se explican diferentes iniciativas que se han estado gestando en la ciudad de Madrid y se muestra cómo es posible generar transformaciones a partir de un cambio en los paradigmas políticos tradicionales, adaptados y enfocados de acuerdo a las necesidades particulares de cada territorio.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/sabrina-d-az-rato/innovaci-n-abierta-en-el-sector-p-blico">Innovación abierta en el sector público</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/pablo-collada/ciudadan-del-siglo-xxi-educaci-n-participaci-n-tecnolog">Ciudadanía del siglo XXI: Educación + Participación + Tecnología</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mara-balestrini-valeria-righi/ciudadan-y-producci-n-democr-tica">Ciudadanía y producción democrática</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Civil society Culture Democracy and government Ideas Bernardo Gutiérrez Sat, 28 Apr 2018 12:37:50 +0000 Bernardo Gutiérrez 117141 at https://www.opendemocracy.net Madrid as a place of democratic innovation https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-democratic-laboratory <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>An exuberant ecosystem of citizen practices and self-managed spaces has turned Madrid into an international reference of the urban commons.<strong><em>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-un-laboratorio-democr-tico">Español</a>, <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-um-laborat-rio-democr-tico-0">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_8_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_8_0.jpg" alt="" title="" width="451" height="301" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Image source: Decide Madrid.</span></span></span></p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/El ecosistema de_13.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/El ecosistema de_13.jpg" alt="" title="" width="460" height="57" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p class="blockquote-new">This piece is an excerpt from an original article published as part of the eBook&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/apps4citizens/ebook">El ecosistema de la Democracia Abierta</a>&nbsp;series,&nbsp;which can be found&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-as-democracy-lab"><span>here</span>.</a></p><p>The uncontrollable political and democratic crisis of our times has driven citizens to promote initiatives that eliminate or undermine different intermediaries that require an individual to be heard by senior officials and for their ideas to be applied or at least considered.</p> <p>These initiatives, one hundred per cent characteristics of bottom up democracy, are based on a concept provided by Spanish computer programmer Pablo Soto: disintermediation. The mechanism which allows people to take their own decisions that is revolutionising citizen participation.&nbsp;</p> <p>Based on this concept, in 2011, Propongo – a free software program that allows users to propose ideas that will later be put to a vote – was created in Madrid. All ideas should be bottom-up, in other words, decentralised, safeguarding principles of disintermediation.</p> <p>Thanks to developments such as this, public administrations have started waking up and becoming aware of the diverse power decentralisation mechanisms, due to the need to find new and innovative forms of motivating citizen participation.&nbsp;</p> <p>In the same vein, the local government of Madrid launched Decide Madrid, a participatory platform with which a bottom-up democratic path was paved on the part of the public sector. </p><p>It has been assigned a budget of 100 million euros and has made many citizen requests a reality, that have been voted for by the population of Madrid and are supported by at least 1% of people over 16 and registered in their municipality.</p> <p>Thus, and beginning with these two examples, this text explains different initiatives that have been developed in the city of Madrid and that show how it is possible to generate transformations from changes in traditional political paradigms, adapted and focused in agreement with the particular needs of every region.&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/mat-as-bianchi-cristian-le-n-antonella-perini/transforming-political-participation">Transforming political participation in Latin America </a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/thamy-pogrebinschi/digital-democracy-does-it-improve-democracy">How a new era of digital democracy will change how we interact with politics</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/tom-s-d-ez/mass-distribution-of-everything">The mass distribution of everything</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Can Europe make it? Civil society Culture Democracy and government Ideas Internet Bernardo Gutiérrez Sat, 28 Apr 2018 12:37:17 +0000 Bernardo Gutiérrez 117120 at https://www.opendemocracy.net Madrid, o lugar da inovação política https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-um-laborat-rio-democr-tico-0 <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>O&nbsp;ecossistema exuberante&nbsp;de práticas de cidadania e espaços autogeridos transformou Madrid em uma referência internacional dos chamados comuns urbanos. <em><strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-democratic-laboratory">English,</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-un-laboratorio-democr-tico">Español</a></strong></em></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_9_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_9_0.jpg" alt="" title="" width="451" height="279" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p dir="ltr"><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/El ecosistema de_35.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/El ecosistema de_35.jpg" alt="" title="" width="460" height="57" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p class="blockquote-new" dir="ltr">Este artigo é um extrato de um artigo original publicado no eBook&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/apps4citizens/ebook">El ecosistema de la Democracia Abierta</a>&nbsp;e pode ser encontrado&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/ciudades-y-democracia-nuevas-geograf-as-nuevas-geometr-as">aquí.</a></p><p dir="ltr">As crises democráticas e políticas incontroláveis ​​dos nossos tempos levaram os cidadãos a desenvolver iniciativas que eliminem ou diminuam os vários intermédios que um indivíduo precisaria para ser ouvido por altos funcionários e, também, para que suas ideias sejam aplicadas ou, pelo menos, levadas em consideração.</p><p>Essas iniciativas, cem por cento características da "democracia de baixo para cima", são baseadas em um conceito fornecido pelo programador informático espanhol, Pablo Soto: a desintermediação. Este mecanismo permite que as pessoas tomem suas próprias decisões, o que está revolucionando a participação cidadã.</p><p dir="ltr">Com base nesse conceito, em 2011, foi criado em Madrid, o "Propongo", uma plataforma projetada em software livre que permitiu aos usuários propor ideias que mais tarde seriam votadas. Todas as ideias deveriam vir de baixo para cima, isto é, descentralizadas, salvaguardando os princípios da desintermediação.</p><p>Graças a empresas como esta, as administrações públicas começaram a despertar e tomar conhecimento de vários mecanismos de descentralização do poder, devido à necessidade imperativa de encontrar novas e inovadoras formas de motivar a participação do cidadão.</p><p dir="ltr">Assim sendo, e depois do início do "Propongo", o Conselho Municipal de Madrid lançou "Decide Madrid", uma plataforma de participação com a qual o caminho para a democracia foi aberto de baixo para cima pelo próprio setor público e institucional. </p><p dir="ltr">Com uma dotação orçamental de 100 milhões de euros, foi possível realizar muitas propostas de cidadãos, que foram votadas pela própria população de Madrid e que são apoiadas por pelo menos 1% de todas as pessoas maiores de 16 anos registrados no registro municipal.</p><p dir="ltr">Desta forma, e a partir desses dois exemplos, o texto explica as diferentes iniciativas que estão ocorrendo na cidade de Madrid e mostra como é possível gerar transformações a partir de uma mudança nos paradigmas políticos tradicionais, adaptados e focado de acordo com as necessidades particulares de cada território.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub-francesc-badia-i-dalmases/o-ecossistema-da-democracia-aberta">O ecossistema da democracia aberta</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/thamy-pogrebinschi/com-democracia-digital-democracia-melhora">Como uma nova era da democracia digital mudará a maneira como interagimos com a política</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/tom-s-d-ez/distribui-o-em-massa-de-tudo-0">A evolução e a inovação humana andam de mãos dadas?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> Internet </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Civil society Culture Democracy and government Ideas Internet Bernardo Gutiérrez Sat, 28 Apr 2018 12:36:45 +0000 Bernardo Gutiérrez 117187 at https://www.opendemocracy.net Madrid as a democracy lab https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-as-democracy-lab <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>An exuberant ecosystem of citizen practices and self-managed spaces has turned Madrid into an international reference of the urban commons.<strong><em>&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/bernardo-guti-rrez/madrid-un-laboratorio-democr-tico">Español</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-um-laborat-rio-democr-tico">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_8.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_8.jpg" alt="" title="" width="451" height="279" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p class="blockquote-new">For some years now, we have been witnessing the emergence of relational, cross-over, participative power. This is the territory that gives technopolitics its meaning and prominence, the basis on which a new vision of democracy – more open, more direct, more interactive - is being developed and embraced. It is a framework that overcomes the closed architecture on which the praxis of governance (closed, hierarchical, one-way) have been cemented in almost all areas. The series&nbsp;The ecosystem of open democracy&nbsp;explores the different aspects of this ongoing transformation.</p><p>During the occupation of Puerta del Sol in Madrid in 2011, the hackers at the core of Madrid's 15M developed a platform for anyone to make political proposals. Designed in free software, the <em>Propongo</em> platform allowed users to put forward ideas which could then be voted on. The operational arrangement was pretty simple: decentralized proposals, from the bottom up. The State of Rio Grande do Sul (Brazil), where participatory budgets came to light in 1989, used part of the <em>Propongo</em> code and its philosophy for the Digital Cabinet, its star citizen participation project.&nbsp;</p> <p>In Spain, the political class turned its back on the <em>Indignados</em>. On the other side of <em>Propongo</em>, no one was there. No local, regional or state government listened to the new music coming out of the squares – and even less to the proposals. Meanwhile, collective intelligence and networking in the squares were developing sophisticated mechanisms for participation and deliberation, both online and face-to-face. The powerful technopolitics made in Spain conquered the hearts of activists all over the world. And the hearts of some foreign academics and politicians too.&nbsp;</p> <p>In May 2015, the so-called “citizen confluences”, overcoming the traditional political party formats, conquered the governments of the main cities in Spain. And part of the squares technopolitical intelligence was transferred to local governments. Hacktivists, programmers, assembly and participatory process facilitators went on to work for the institutions. Pablo Soto, a historical hacker from the peer-to-peer movement and one of the Puerta del Sol regulars, was one of them. In June 2015, Soto became the head of participation of the Madrid City Council. <em>Ahora Madrid</em>, <em>Barcelona en Comú</em>, <em>Zaragoza en Común</em>, among many other political confluences, began to rev up participation in the country’s main cities.</p> <p>"All roads lead to Spanish cities, where they are experimenting with citizen empowerment tools like nowhere else in the world", noted Geoff Mulgan, head of Nesta in the UK. Two years after taking power in the so-called Cities of Change, participation has become one of the biggest disruptions. And hacker Soto’s Madrid is the city that has gone further down this road. From the networks to the territory, and vice versa, Madrid is turning the collective dream of the occupied squares of 2011 into public policies.</p> <p><strong>Democracy from the bottom up</strong></p> <p>Pablo Soto uses a word that the dictionary of the Royal Academy of the Spanish Language does not recognize (yet): <em>disintermediation</em>. Political disintermediation means removing intermediaries from representative politics. The aim is clear: getting citizens to make their own decisions.</p><p> The launch of<a href="https://decide.madrid.es/"><em> </em><em>Decide Madrid</em></a>, the city participation platform running on the <em>Consul </em>free software, signaled a real revolution. On the one hand, it paved the way for democracy from the bottom up, through direct and binding mechanisms. Unlike other historical participatory budgets, the 100 million Euros devoted to <em>Decide Madrid</em> participatory budgets in 2017 are allocated according to proposals coming from below. The proposals that get the most votes, whenever technically feasible, are approved. The platform also carries a section for "citizen proposals". If a proposal gets the support of 1% of the registered Madrid citizens over the age of 16 (that is, 27.064 citizens), it gets to the final voting stage. The first such vote on citizen proposals took place on February 13-19 2016, on the Internet and in several physical places in the city. The <em>100% sustainable Madrid</em> proposal was voted by 188.665 people (89.11% of the voters). The proposal <em>A single ticket for public transport</em>, although it exceeded the City Council’s area of jurisdiction, was supported by 198.905 people (93.94% of the voters) and put pressure on the Madrid Transport Consortium, where the regional government has a major stake.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_8.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_8.jpg" alt="" title="" width="451" height="301" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Image source: Decide Madrid. </span></span></span></p><p><em>Decide Madrid</em> is also being used for binding urban planning consultations, such as the ones on Plaza España, the Gran Vía, and the remodeling of 11 squares in the city’s suburbs. Thanks to the cultural disintermediation of the Napster software, unknown music groups have been organizing concert tours without any help from the record companies. Thanks to the disintermediation of <em>Decide Madrid</em>, a proposal by an individual citizen from the Retiro district has managed to turn the almost abandoned Daoíz y Velarde Theatre into a film library.</p> <p>"The bottom-up belt which enables people to impose decisions on top-level officials is not a technological tool: it is a popular initiative mechanism. Before, the mechanism consisted of collecting signatures. Now, citizens use technology to collect them, opening up a <em>Change.org</em>, an <em>Oiga.me</em>. We have done that in Madrid (...) The <em>Propongo</em> philosophy governs most direct democracy platforms implemented in Spain by the councils of the Cities of Change", says Pablo Soto.&nbsp;</p> <p>The <em>Decide Madrid</em> platform was not initially well received by the traditional neighbourhood associations, used to face-to-face participation and to mediating between citizens and government. In order to tackle this, a number of face-to-face deliberation spaces are being set up, such as the Local Forums (physical participation spaces in the districts), and also projects such as <em>If you feel like a cat</em> (participation for children and teenagers), or processes such as G1000, which aims at promoting collective deliberation and fostering proposals from below on the basis of a representative sample of the population, so that the participants’ diversity and plurality is guaranteed.</p> <p>Most projects are being carried out with the support of the new Laboratories of Citizen Innovation of the prestigious Medialab-Prado. The<a href="https://twitter.com/participa_LAB"><em> </em><em>Participa LAB</em></a> (Collective Intelligence for Democracy), the DataLab (open data) and the InciLab (Citizen Innovation Lab) are joint public/common initiatives, acting as a bridge between local government and citizens. The <em>Participa LAB</em>, which is the one working more closely on participation, is collaborating with <em>Decide Madrid</em> in a number of projects (Codat Madrid hackathons, If you feel like a cat, community lines, gamification, G1000, narrative groups...) and coordinates the <a href="http://medialab-prado.es/article/collective-intelligence-for-democracy-2017"><em>Collective Intelligence for Democracy</em></a> international call. InciLab has launched, among many other initiatives, the<a href="http://medialab-prado.es/article/madrid-escucha-ciudadanos-y-empleados-publicos-mano-a-mano-convocatoria-de-proyectos"><em> </em><em>Madrid Listens</em></a> project, to connect City Hall officials with citizens on concrete projects, blending disintermediation and the citizen lab philosophy.&nbsp;</p> <p>More than 300.000 users strong, <em>Decide Madrid</em> is consolidating itself as the hegemonic space for participation in the city. It activates a variety of processes, debates, proposals, and projects. Its free software means that any city can adapt <em>Consul</em> to its needs, without any substantial investment, and set up a platform. From Barcelona to A Coruña, from Rome to Paris and Buenos Aires, dozens of institutions around the world have replicated the initial <em>Decide Madrid </em>core, thus setting up what Audrey Tang, Taiwan’s digital minister, calls a "liquid federation of cities". Ada Colau, the mayor of Barcelona, ​​praising the cooperative network of participation cities says: "It is very interesting that in Barcelona we have been able to carry out our first experience of digital participation, <em>Decidim Barcelona</em>, ​​adapting Madrid’s base code. Once we have had a first proposal, we have shared it with many municipalities throughout Catalonia".</p> <p><strong>Distributed democracy</strong></p> <p>The brain as a metaphor. A map of Hamburg (Germany) as a symbol of the networked, decentralized city. Neurons and neighbourhoods connected by flows, inevitably synchronized. Both images are to be found in <em>Emergency</em>, Steven Johnson’s classic book on collective intelligence processes. The city as a brain, as a whole made of decentralized nodes. The city as an open network, where any neighbourhood-node can connect with any other. Caio Vassão’s concept of a<a href="http://caiovassao.com.br/2015/06/14/cidade-distribuida/"> distributed city</a> rounds the edges of the city with no centre, "networked, open, fluid, flexible, adaptable, reconfigurable". A city where the neighbourhoods in the suburbs dialogue and relate to each other without the mediation of a historical center.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/oi_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/oi_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="172" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Left: Diagram of the human brain. Image source: Mittermeier. Right: Map of Hamburg, circa 1850. Image source: Princeton Architectural Press.</span></span></span></p><p>Madrid has kick-started a forceful decentralization policy. Distributed democracy in Madrid can be seen in how budgets are allocated, how city districts have multiplied their resources and partly manage cultural festivals (like the <em>Summers in the City</em>) and cultural projects (<em>Madrid District</em>).</p> <p>At the same time, the launching of the Local Forums is a clear move to decentralize power and participation in the city. Through projects such as <a href="https://www.experimentadistrito.net/"><em>Experiment District</em></a><em> </em>(travelling citizen laboratories), <em>Imagine Madrid</em> (rethinking 10 territories) or the M.A.R.E.S project, Spain’s capital city is redrawing its neighbourhood fabric, its economic relations, and citizen involvement in decision making. The successful Medialab-Prado’s <em>Experiment District</em> project, which has already visited Villaverde, Moratalaz and Fuencarral, is in full expansion. It is about to even launch a global call, as dozens of cities around the world want to replicate it. Medialab-Prado, one of the city innovation centres, defines <em>Experiment District</em> as a set of "citizen labs for experimenting and collaborative learning in which anyone can participate". Citizen (neighbourhood) labs based on the prototyping culture, an open and collaborative way of developing projects. Citizen (neighbourhood) labs for learning and teaching, where the result is not a perfect product, but a process that can be improved in real time through the collaboration of citizens from the Madrid neighbourhoods.&nbsp;</p> <p><strong>Democracy of the commons</strong></p> <p>The <a href="http://www.viveroiniciativasciudadanas.net/civics/iniciativas/">exuberant ecosystem</a> of citizen practices and self-managed spaces has turned Madrid into an international reference of the urban commons. How do the commons in the city relate to local political power? Many expectations were generated when <em>Ahora Madrid </em>came to power, since <em>Patio Maravillas</em>, a well-known occupation in the city, was part of the candidacy that won the local elections. During the first year in government, the City Council carried out a policy of handing over spaces in collaboration with the Network of Citizen Spaces (REC), which groups most of Madrid's self-managed spaces. Expectations were dampened, though, for <em>Patio Maravillas </em>became a cultural tug-of-war with the Right and finally did not get a space in the city centre which the Council was ready to hand over. In many districts, however, the City Council has begun to transfer spaces to citizens, fueling the autonomy of the commons. The Self-Managed Social Centre PlayaGata (in Fuencarral) and the Social Space La Salamandra (in Moratalaz), both of them spaces handed over to citizens, have been key points for nurturing the <em>Experiment District</em> project. Madrid has also transferred to civil society different areas of the city, such as the Sueca Palace, the Almendro 3 plot, the Fruit and Vegetable Market (assigned to the neighbourhood of Arganzuela) and La Gasoli. In addition, the city has handed over several plots where citizens were farming illegal urban gardens, thus strengthening the<a href="https://redhuertosurbanosmadrid.wordpress.com/sobre-nosotros/#quienesSomos"> Urban Gardens Network in Madrid</a>.</p> <p>The recent occupation of La Ingobernable, a "Metropolitan Social Centre for the construction of the urban commons" located in a building which is a City Council property, a few meters from the Prado Museum, shows that Madrid’s civil society wants more. That it is not settling for the established institutional frameworks. That social centres are citizen labs, vital pieces of democracy, co-creation spaces of a living city. That the commons are tension and conflict too, not just co-management. Madrid’s democracy lab feeds on citizen autonomy and at the same time on an institutional side which tries to overcome, sometimes at too slow a pace, the classic logics of representative democracy. The ironic poster hanging on a wall in a room at La Ingobernable sends this message from self-management, the commons, the citizens, to the institution: «Make Madrid great again».</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ana-lis-rodr-guez/old-questions-new-answers">Old questions, new answers</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/tom-s-d-ez/mass-distribution-of-everything">The mass distribution of everything</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/democracy-and-city-new-geographies-new-geometries">Democracy and the city: new geographies, new geometries</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta urban commons 15M Madrid Civil society Bernardo Gutiérrez Mon, 10 Jul 2017 22:36:13 +0000 Bernardo Gutiérrez 112186 at https://www.opendemocracy.net Madrid, un laboratorio democrático https://www.opendemocracy.net/bernardo-guti-rrez/madrid-un-laboratorio-democr-tico <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El<a href="http://www.viveroiniciativasciudadanas.net/civics/iniciativas/">&nbsp;exuberante ecosistema</a>&nbsp;de prácticas ciudadanas y de espacios autogestionados ha transformado a Madrid en una referencia internacional de los denominados comunes urbanos. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-as-democracy-lab">English</a> <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/madrid-um-laborat-rio-democr-tico">Português</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_7.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture1_7.jpg" alt="" title="" width="451" height="279" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span></p><p class="blockquote-new">De unos años a esta parte, asistimos a la emergencia del poder relacional, de la transversalidad, de la participación. Este es el enclave que da sentido y protagonismo a la tecnopolítica, base sobre la cual se conceptualiza y se acoge una nueva visión de la democracia: más abierta, más directa, más interactiva. Un marco que supera la arquitectura cerrada sobre la que se han cimentado las praxis de gobernanza (cerradas, jerárquicas, unidireccionales…) en casi todos los ámbitos.&nbsp;Esta serie sobre&nbsp;El ecosistema de la democracia abiertabusca analizar los distintos aspectos de esta transformación en marcha.</p><p>Durante la ocupación de la Puerta del Sol de Madrid en 2011, el núcleo hacker del 15M madrileño desarrolló una plataforma para que cualquier persona pudiera hacer propuestas políticas. Diseñada en software libre, la plataforma Propongo permitía que los usuarios propusieran ideas y que después fueran votadas. El mecanismo era simple: de abajo arriba, propuestas descentralizadas. El Estado de Rio Grande do Sul (Brasil), donde nacieron los presupuestos participativos en 1989, usó parte del código de Propongo y su filosofía para el Gabinete Digital, su proyecto estrella de participación ciudadana.</p> <p>En España, la clase política daba la espalda a los Indignados. Al otro lado del Propongo, no había nadie. Ningún gobierno local, regional o estatal escuchaba la nueva música de las plazas. Menos sus propuestas. Mientras tanto, la inteligencia colectiva y la cooperación en red de las plazas iban desarrollando sofisticados mecanismos de participación y deliberación, <em>online</em> y presenciales. La pujante tecnopolítica <em>made in Spain</em> conquistaba los corazones de activistas de todo el mundo. Y la de algunos académicos y políticos extranjeros.</p> <p>En mayo de 2015, las confluencias ciudadanas, desbordando los formatos tradicionales de los partidos políticos, conquistaron los gobiernos de las principales ciudades de España. Y parte de la inteligencia tecnopolítica de las plazas se trasladó a los gobiernos locales. Hacktivistas, programadores, facilitadores de asambleas y procesos participativos pasaron a trabajar para las instituciones. Pablo Soto, hacker histórico del movimiento mundial del <em>peer-to-peer</em> y uno de los habituales de la Acampada Sol, fue uno de ellos. En junio de 2015, Soto se convirtió en el máximo responsable de participación del Ayuntamiento de Madrid. Ahora Madrid, Barcelona en Comú, Zaragoza en Común, entre muchas otras confluencias políticas, comenzaron a revolucionar la participación en las principales ciudades de España.</p> <p>“Todos los caminos llevan a las ciudades españolas, donde se está experimentando con herramientas de empoderamiento ciudadano como en ningún lugar del mundo”, advertía en 2016 Geoff Mulgan, cabeza de Nesta, institución de referencia en la innovación en el Reino Unido. Dos años después de tomar el poder de las denominadas ciudades del cambio, la participación se ha convertido en una de las mayores disrupciones. Y es el Madrid del hacker Soto la ciudad que está yendo más lejos. De las redes al territorio y viceversa, Madrid está transformando en política pública el sueño colectivo de las plazas ocupadas del 2011 global.&nbsp;</p> <p><strong>Democracia de abajo arriba</strong>&nbsp;</p> <p>Pablo Soto usa una palabra no reconocida por el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: desintermediación. La desintermediación política es un mecanismo que elimina los intermediarios de la política representativa. Y tiene un objetivo claro: que los ciudadanos tomen sus propias decisiones.</p> <p>El lanzamiento de<a href="https://decide.madrid.es/"> Decide Madrid</a>, la plataforma de participación del Ayuntamiento basada en el software libre Consul, supuso una verdadera revolución en la participación. Por un lado, abrió el camino de la <strong>democracia de abajo arriba, </strong>con mecanismos directos y vinculantes. A diferencia de ejemplos de presupuestos participativos históricos, los 100 millones dedicados a presupuestos participativos en 2017 en Decide Madrid serán distribuidos de acuerdo a las propuestas que surjan de abajo. Las más votadas, siempre que sean técnicamente viables, se aprueban. La plataforma tiene a su vez un apartado denominado “propuestas ciudadanas”. Si una propuesta llega al 1 % de los empadronados mayores de 16 años (27.064 apoyos), pasa a la fase de votación final. La primera votación de propuestas ciudadanas se celebró entre el 13 y el 19 de febrero de 2016, en Internet y en diferentes lugares físicos de la ciudad. La propuesta <em>Madrid 100 % sostenible</em> fue votada por 188.665 personas (89,11 % de los votantes). La propuesta <em>Billete único para el transporte público</em>, aunque excedía las competencias del ayuntamiento, fue apoyada por 198.905 personas (93,94 % de los votantes). Y trasladó la presión ciudadana al Consorcio de Transporte de Madrid, donde el Gobierno de la región de Madrid también participa.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_7.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Picture2_7.jpg" alt="" title="" width="451" height="301" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fuente de la imagen: "la gran votación", propuestas ciudadanas de Decide Madrid. </span></span></span></p><p>Decide Madrid está siendo usada también para realizar consultas urbanísticas vinculantes, como las de Plaza España, la Gran Vía o el proceso reciente para remodelar 11 plazas en la periferia. Gracias a la desintermediación cultural del software Napster, grupos de música desconocidos organizaron al inicio del siglo XXI giras de conciertos sin ayuda de las discográficas. Gracias a la desintermediación de Decide Madrid, una propuesta de un ciudadano del distrito de Retiro consigue que la casi abandonada Nave Teatro Daoíz y Velarde se convierta en una Cineteca.</p> <p>“La correa abajo-arriba que hace que la gente pueda imponer decisiones a los de arriba no es tecnológica: forma parte de los mecanismos de iniciativas populares. Antes, el mecanismo era la recogida de firmas. Ahora, los ciudadanos usan la tecnología para recoger esas firmas, abren un Change.org, un Oiga.me. En el Ayuntamiento de Madrid hemos hecho eso (...) La filosofía de Propongo rige la mayoría de plataformas de democracia directa puestas en marcha en España por los ayuntamientos del cambio”, asegura Pablo Soto. &nbsp;</p> <p>La plataforma Decide Madrid no fue inicialmente bien recibida por asociaciones vecinales tradicionales, acostumbradas a la participación presencial y a intermediar entre la ciudadanía y el Gobierno. Para resolver esta situación, se están desplegando diferentes espacios de deliberación presencial, como los Foros Locales (espacios físicos de participación en los distritos), proyectos como <em>Si Te Sientes Gato</em> (participación con niños y adolescentes) o procesos como el G1000, una cumbre ciudadana para potenciar la deliberación colectiva y las propuestas de los de abajo. La novedad del G1000 fue la de apostar por una muestra representativa que garantizara la diversidad y pluralidad de los participantes.</p> <p>Una buena parte de los proyectos están siendo realizados con apoyo de los nuevos Laboratorios de Innovación Ciudadana del prestigioso Medialab-Prado. El<a href="https://twitter.com/participa_LAB"> Participa LAB</a> (Inteligencia Colectiva para la Democracia), el DataLab (datos abiertos) y el InciLab (laboratorio de Innovación Ciudadana) ensamblan lo público y lo común, haciendo de puente entre el gobierno local y la ciudadanía. El Participa LAB, el que trabaja más de cerca con el área de participación, está trabajando con Decide Madrid (hackatones Coding Madrid, Si Te Sientes Gato, línea de comunidades, gamificación, G1000, grupos de narrativas…) y coordina la convocatoria internacional<a href="http://medialab-prado.es/article/collective-intelligence-for-democracy-2017"> Inteligencia Colectiva para la Democracia</a>. El InciLab, entre muchas cosas, ha puesto en marcha el proyecto<a href="http://medialab-prado.es/article/madrid-escucha-ciudadanos-y-empleados-publicos-mano-a-mano-convocatoria-de-proyectos"> Madrid Escucha</a>, para conectar a los funcionarios del Ayuntamiento con los ciudadanos a partir de proyectos concretos, mezclando la filosofía de la desintermediación con la de laboratorio ciudadano.</p> <p>Con más de 300.000 usuarios, Decide Madrid se va consolidando como el espacio hegemónico de la participación en la ciudad de Madrid. En ella, se ponen en marcha múltiples procesos, debates, propuestas, proyectos. Al ser software libre, cualquier ciudad puede adaptar Consul a sus necesidades, sin grandes inversiones, en una plataforma. De Barcelona a A Coruña, pasando por Roma, París o Buenos Aires, decenas de instituciones del mundo han replicado el core inicial de Decide Madrid, configurando lo que Audrey Tang, ministra digital de Taiwán, denomina una “federación líquida de ciudades”. La propia Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, elogia la red cooperativa de ciudades de la participación: “Es muy interesante que en Barcelona hayamos podido hacer nuestra primera experiencia de participación digital, el Decidim Barcelona, cogiendo el código base de Madrid y luego adaptándolo aquí. Cuando hemos tenido una primera propuesta la hemos compartido con muchísimos municipios de toda Cataluña”.&nbsp;</p> <p><strong>Democracia distribuida</strong></p> <p>Un cerebro como metáfora. Un mapa de Hamburgo (Alemania) como símbolo de la ciudad en red, de la ciudad descentralizada. Neuronas y barrios, conectados por flujos, inevitablemente sincronizados. Ambas ilustraciones aparecen relacionadas en una página del libro <em>Emergencia</em>, el clásico de Steven Johnson que abordó diferentes procesos de inteligencia colectiva. La ciudad como un cerebro, como un todo de nodos descentralizados. La ciudad como una red abierta, en la que cualquier nodo-barrio puede conectarse con cualquiera. El concepto de<a href="http://caiovassao.com.br/2015/06/14/cidade-distribuida/"> ciudad distribuida</a><span> </span>del brasileño Caio Vassão redondea las aristas vivas de esa ciudad sin centro, “en red, abierta, fluida, flexible, adaptable, reconfigurable”. Una ciudad en la que los barrios de las periferias dialogan y se relacionan sin la mediación de su centro histórico.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/oi.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/oi.jpg" alt="" title="" width="460" height="172" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Izquierda: Diagrama de la mente humana. Fuente de la imagen: Mittermeier. Derecha: Mapa de Hamburgo, circa 1850. Fuente de la imagen: Princeton Architectural Press.</span></span></span></p><p>La ciudad de Madrid ha puesto en marcha una contundente política de descentralización de la ciudad. La democracia distribuida en Madrid se visibiliza en la misma distribución de sus presupuestos, en la que los distritos han multiplicado sus recursos, gestionan parte de los festivales culturales (como los Veranos de la Villa) o proyectos de gestión cultural (el Madrid Activa ha pasado a llamarse Madrid Distrito).&nbsp;</p> <p>Al mismo tiempo, la puesta en marcha de los Foros Locales es una clarísima apuesta para descentralizar el poder y la participación de la ciudad. Con proyectos como<a href="https://www.experimentadistrito.net/"> Experimenta Distrito</a> (laboratorios ciudadanos itinerantes), Imagina Madrid (repensar 10 territorios) o el proyecto M.A.R.E.S la capital española está redibujando su tejido barrial, sus relaciones económicas, la implicación de la ciudadanía en la toma de decisiones. El exitoso proyecto Experimenta Distrito de Medialab-Prado, que ya ha pasado por Villaverde, Moratalaz y Fuencarral, está en plena fase de expansión por la ciudad. Incluso lanzará una convocatoria global, pues docenas de ciudades del mundo quieren replicarlo. Medialab-Prado, uno de los focos irradiadores de innovación en la ciudad, define a Experimenta Distrito como un conjunto de “laboratorios ciudadanos de experimentación y aprendizaje colaborativo en los que puede participar cualquier persona”. Laboratorios ciudadanos (de barrio) basados en la cultura del prototipado, una forma abierta y colaborativa de desarrollar proyectos. Laboratorios ciudadanos (de barrio) en los que aprender y enseñar, en los que el resultado no es un producto perfecto, sino un proceso mejorable en tiempo real por la colaboración de los vecinos y vecinas de los barrios de Madrid.</p><p><strong> Democracia del común</strong></p> <p>El<a href="http://www.viveroiniciativasciudadanas.net/civics/iniciativas/"> exuberante ecosistema</a> de prácticas ciudadanas y de espacios autogestionados ha transformado a Madrid en una referencia internacional en los denominados comunes urbanos. ¿Cómo se relaciona el común en la ciudad con el poder público? La llegada al poder de Ahora Madrid abrió muchas expectativas, ya que el Patio Maravillas, una conocida ocupación de la ciudad, formó parte de la candidatura municipalista. Durante el primer año de gobierno, el Ayuntamiento trabajó en un marco de cesión de espacios conjuntamente con la Red de Espacios Ciudadanos (REC), de la que forman parte la mayoría de espacios autogestionados de Madrid. Las expectativas se fueron enfriando, pues El Patio Maravillas, transformado en una gran guerra cultural de la derecha, no consiguió un espacio cedido en el centro de la ciudad. Sin embargo, en muchos distritos, el Ayuntamiento ha empezado a ceder espacios a la ciudadanía, alimentando la autonomía del común. El Centro Social Autogestionado PlayaGata (Fuencarral) y el Espacio Social La Salamandra (Moratalaz), espacios cedidos a la ciudadanía, han sido puntos claves para cocinar el proyecto Experimenta Distrito. A su vez, el Ayuntamiento de Madrid ha cedido a la sociedad civil diferentes espacios de la ciudad, como el Palacio de Sueca, el solar Almendro 3, el Mercado de Frutas y Verduras (cedido al Espacio Vecinal Arganzuela) o La Gasoli, entre otros. Además, el Ayuntamiento ha cedido un buen número de solares en los que existían huertos urbanos ilegales, reforzando la<a href="https://redhuertosurbanosmadrid.wordpress.com/sobre-nosotros/#quienesSomos"> Red de Huertos Urbanos de Madrid</a>.</p> <p>El reciente nacimiento de la ocupación La Ingobernable, un “Centro Social metropolitano para la construcción de comunes urbano”, enclavado en un edificio propiedad del Ayuntamiento a escasos metros del Museo del Prado, revela que la sociedad civil madrileña quiere más. Que no se conforma con los marcos institucionales dados. Que los centros sociales son laboratorios ciudadanos, piezas vitales de la democracia, espacios de co-creación de la ciudad viva. Que el común es también tensión y conflicto, no apenas cogestión. El laboratorio democrático de Madrid bebe simultáneamente de la autonomía ciudadana y de un adentro institucional que intenta desbordar, a veces con lentitud, las lógicas clásicas de la democracia representativa. El irónico cartel que cuelga en una habitación de La Ingobernable manda un recado a la institución desde la autogestión, desde el común, desde la ciudadanía: <em>Make Madrid great again</em>.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/ana-lis-rodr-guez/viejas-preguntas-nuevas-respuestas">Viejas preguntas, nuevas respuestas</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/tom-s-d-ez/la-distribuci-n-masiva-de-todo">La distribución masiva de todo</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/antoni-guti-rrez-rub/ciudades-y-democracia-nuevas-geograf-as-nuevas-geometr-as">Ciudades y democracia: nuevas geografías, nuevas geometrías</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta comunes urbanos 15M Madrid sociedad civil Bernardo Gutiérrez Mon, 10 Jul 2017 15:29:00 +0000 Bernardo Gutiérrez 112182 at https://www.opendemocracy.net 15M, seen from the day after tomorrow https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/15m-seen-from-day-after-tomorrow <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>"Excuse me: It's not just that this left-right axis misrepresents me, it's also that I’m interested in the bottom-up one too, and I don't just want justice, I also want freedom."<strong><em> Interview <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-les-francesc-badia-i-dalmases/el-15m-visto-desde-pasado-ma">Español</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/1024px-Córdoba_15-M_Cartel_(2)_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/1024px-Córdoba_15-M_Cartel_(2)_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Poster of the 15-M movement in Cordoba (Spain). It says: "If you do not let us dream, we will not let you sleep." Toni Castillo Quero/FLickr. Some rights reserved.</span></span></span></p><p><strong>Francesc Badia:</strong> The book you've just published, "<strong> </strong><a href="https://arpaeditores.com/products/pasado-manana">The day after tomorrow. Journey to the Spain of Change</a>", proposes to see the 15M as a framework, as a background on which political change develops. Why is this a new perspective?</p> <p><strong>Bernardo Gutiérrez</strong>: The 15M had been explained as a diagnosis, as a movement, as a challenge to the political system, as a set of practices, as a set of participation methodologies. But now, with the benefit of time and study, we've been able to see that it was a network of people linked by new ways of doing things, of organising themselves in a network. With distance we can see it as a common ground, as a framework that frames the new policy, the new ways of doing politics in Spain, and possibly in the world, because elsewhere there have been similar hatchings.</p> <p>In my book I see the 15M as a watershed that has produced a before and an after. There had been a way of doing things, in politics, in culture, in citizen participation and in technology, and the 15M was a great innovation in terms of the collective intelligence of networks, affections, self-managed spaces, multiple and transversal activism. It is a great political-social framework, from which we can understand much of what is happening now.</p><p class="mag-quote-center">The 15M had been explained as a diagnosis, as a movement, as a challenge to the political system, as a set of practices, as a set of participation methodologies.</p> <p><strong>Francesc</strong>: You talk about a new universe of practices: citizen practices, political practices, thinking practices. Does this novelty imply innovation? Or are they simply evolutions of a pre-existing stream, which is being perfected, and from which, with the use of technologies and this new cultural dynamic, hatches a new political movement?</p> <p><strong>Bernardo</strong>: In political practice, in the history of the nineteenth and twentieth centuries, there were almost always a few prior theoretical paradigms, or there was a political hypothesis, and then a citizenry, a political movement, party, or union, or support bases which transformed a set of ideas into an ideology. Think of socialism, liberalism, or liberal democracy. Yet, in the last decade and, in many cases, linked to the networked world, the practice precedes the political hypothesis, or the set of elements that constitute an ideology. The practice of <em>the open</em>, or <em>the free</em>, <em>the collaborative</em>, seen in the day-to-day, in its practice of modulating the city, transforming neighborhoods, generating cultural projects, building tools for participation, creates an ecosystem of those practices, which ends up landing at a series of values that give meaning to that specific way of doing things, and possibly also to something that could be described as an ideology.</p> <p>In any case, it is not a linear process, nor is it that the practice precedes the ideology, or vice versa. It is very difficult to explain the 15M in a linear way, as something that comes from something, since it comes from many places. And what resulted from the 15M also led away to many places. In this sense, there is innovation, politics, and citizenship, and these innovations have evolved at other scales.</p><p class="mag-quote-center">There had been a way of doing things, in politics, in culture, in citizen participation and in technology, and the 15M was a great innovation in terms of the collective intelligence of networks, affections, self-managed spaces, multiple and transversal activism</p> <p>Possibly it was a lot of micro-innovations, at the city level, at the level of very concrete groups of people, and there has been a leap to the macro scale. We are seeing macro policy innovation in representative policy. There is a new flow and way of relating between representative and unrepresentative politics, and it is difficult to imagine what it was like before the 15M. It sounds so old… but very recently these were very tight compartments, which did not relate fluidly to each other.</p> <p><strong>Francesc</strong>: Your book is built on diverse materials, based on the plural voices of the many interviewees. There is an interesting dynamic between the voices of so many different experiences and a framework of common values. Is it a question of values, of visions, of generations? Or it is more a matter of social urgencies against a background of preexisting classic values such as solidarity, belonging, the aspiration for a better world for all....</p> <p><strong>Bernardo: </strong>The book aims to create a dialogue between different views of the current situation, which is sometimes a bit suffocating, especially because of media-political upheaval or the tensions of representative politics, which end up exaggerating this climate of discomfort. This is coupled with a very strong neoliberal crisis and a loss of purchasing power, especially on the part of the middle classes. The book aims to look forward a bit, emphasising and making visible political practices, ideas, values, that are already underway.</p> <p>The book situates them in a new world, or within a medium-term horizon, that "day after tomorrow" which, in some way, helps us to look towards where we can go. The voices are very plural and diverse, and the fact that they are combined in thematic axes has helped us a lot in getting a look at (and understanding) the power of what is going on and, at the same time, envisaging a possible, almost immediate, arrival point, the next decade, let's say.</p><p class="mag-quote-center">The book aims to look forward a bit, emphasising and making visible political practices, ideas, values, that are already underway.</p> <p>I think that the whole array of an ideology is being undone. If we understand the left as: 1) a set of values; 2) ways of organizing that tended to be vertical due to its organization in its party-format; and 3) symbologies, narratives, imaginaries. If we understand this whole array of ideology with these three pillars, it is very clear that the eruption of the first anti-globalization movement, the new heterodox lefts, new forms of citizenship and social struggles, and then the great hatching of 2011 world-wide, are two factors that leave the symbologies and the narratives of the traditional left (and, note, also the traditional right) very sidelined. But they also sideline ways, hierarchical party-political modes, top-down government modes, of political organisation.</p> <p>Values persist. There are values that are historically ascribed to the <em>left</em> political framework and the <em>right</em> political framework. But what is happening in the renewal of both camps, and especially of the left in the Spanish case, is the persistence of the historical values of progressivism and social democracy, communism, or of the multiple lefts, but with a skill to reform them, bringing in new forms of organisation, of participation. That party-format is now party-movement, party-network. Of course there is something important for me, since they were formerly symbolic camps or closed ideological camps. That is, justice was a field on the left, and freedom a field on the right. What the 15M says is: "Excuse me: It's not just that this left-right axis misrepresents me, it's also that I’m interested in the bottom-up one too, and I don't just want justice, I also want freedom."</p> <p>That is, from civil society, the two traditional political sides are also being questioned. It is very disruptive. This ability to organize in concrete things, in concrete votes, next to these citizen devices, this collective intelligence of citizen groups that are united in new parties, in movements (both the more traditional ones and the more hacker ones, more fluid, more multiple identities), this is the great innovation that disorientates both political camps, left and right.</p><p class="mag-quote-center">Values persist. There are values that are historically ascribed to the&nbsp;<em>left</em>&nbsp;political framework and the&nbsp;<em>right</em>&nbsp;political framework. But what is happening is the renewal of both camps.</p> <p><strong>Francesc</strong>: And all this is also happening in a country like Spain, a very decentralized State, which on the one hand generates many spaces for self-management, collaboration, self-assertion and specificity in its connection with the territory, the neighborhood, the social movements. But on the other hand it is also a source of dispersion, of centrifugal forces, and that is where tension arises. How do you see, in the Spanish case, the ability to articulate a joint movement at a national level to account for this tension?</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PasadoMananaOmbra_0.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PasadoMananaOmbra_0.png" alt="" title="" width="460" height="690" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span><strong>Bernardo</strong>: It was a bit miraculous, since the 15M eruption was a virtuous spiral in the creation of a new imaginary that, in a certain sense, had no memory. A place where, after the initial shock, the traditional and popular movements felt comfortable, speaking a new language and with new imaginaries still to be built, in this multiple and soft identity. Due to the 15M way of organizing itself, its replicability, there was a very powerful connection that lasted two, or even three years.</p> <p>Then this led to the tides, the "green tide”, health, with a new way of organizing with fewer hierarchies, with party supporters, unions, but also completely independent people, doctors and patients together... We'd not seen that before! But then there was an extreme dispersion, a disconnection of the macro level, and then very powerful narratives erupting in the form of new political parties.</p> <p>Above all came Podemos, its confluences, and municipalism, which is closer to the territory and with a DNA that goes beyond just the 15M. And in Catalonia, the "<em>procés</em>", which in some way appropriates that malaise and that desire for "real democracy now", and channels it to another place. There was a brutal fragmentation of different territories. The global union around new imagery, simple and aggregate, disappeared. And today, this global political subject, of the <em>plazas</em> and the networks, has not yet reconnected.</p> <p>Making a starting point from common identities is super complex. That is why municipalism, which solved concrete problems and connected civic practices to solve related issues, is a bit more efficient than the macro level when it comes to connecting this dispersion. In the macro there is always a great dispute between the great media power, the great political-economic establishment that does not want things to change. They invent new narrative devices and parties to confuse and, in the end, try to prevent change.</p><p class="mag-quote-center">The global union around new imagery, simple and aggregate, disappeared. And today, this global political subject, of the&nbsp;<em>plazas</em>&nbsp;and the networks, has not yet reconnected.</p> <p>Perhaps at the Spanish level there are some very powerful escape routes and processes, but at the global level, I don't see it so much.</p> <p><strong>Francesc</strong>: This links up with the last question I wanted to ask you about the spirit of your book, because it exudes optimism and the desire to change things. I see activism, optimism, positive energy, but sometimes one wonders just how real this is, or if it instead responds to something aspirational.</p> <p><strong>Bernardo</strong>: I think we have to learn to look at everything with longer, more relaxed cycles of time. That is, I do not understand the current cycle of change. global revolts and political-social outbursts without seeing the previous 2000-2003 wave of antiglobalization, <em>altermundismo</em>, especially the Social Forum of Porto Alegre. Possibly we would not understand it either if we did not see the deep disruption that the birth and the extension of the Internet and the Web represents. And seeing now that the Web was registered with open licenses, in the public domain, and that it could have registered with copyright, is interesting, because it could have been an invention of the multinationals and the elites, and it is not.</p> <p>In the book I often quote the work of Benkler, who states that after the eruption of a powerful technology, like the printing press or the radio, the cycle of paradigm shift lasts 25 years. In 1990 or 1991 HTML/ the Web is born, and today, 25 years later, we are at that cycle point.</p> <p>In the case of Spain, it is obvious that there are reasons to be pessimistic, but when you are going around the world (and I have been living many years of my life outside the country, and recently in Brazil) and start comparing, you realize that there is a very strong movement here. From civil society, there are issues that are being put on the agenda that even conservative parties have adopted, from citizen practices, from new political formats. The municipal confluences are governing Madrid, Barcelona ... a lot of cities in Spain are governed by other political and social logics and narratives. We also see the emergence of new State parties that have left bipartisanship quite "affected", even ideologically.</p> <p>There are many things that are going on, that are visible, tangible, and then there is a horizon that is announced in the book and in the different axes and chapters through the interviewees, where I have tried to thin this ecosystem of visions to announce this emerging world. Because going back is impossible. Neither social democracy nor savage capitalism nor communism worked: there is no possible return. We have to take advantage of elements that work from social democracy, free market elements, elements that have worked in communism and Latin American statism, loose pieces that work in the free ecosystem and hacker world.</p><p class="mag-quote-center">Neither social-democracy nor savage capitalism nor communism worked: there is no possible way back.</p> <p>If we put all these pieces to dialogue we have a puzzle of a world that is announcing itself, still fragmented, still to be built, without the certainties they had in the twentieth century, when there were closed horizons, be they the market, communism or de-colonialism. What we are seeing in small, medium practices, is a world that is underway.</p> <p>In the book I cite examples in the rest of the world, which in some ways are ahead of us. The city of Naples has a very powerful policy aimed at the common good, with a legal framework for it. There is also a lot of interest in the energy policy linked to renewables and consumer cooperatives in Germany, and this new Internet of energy and energy exchange, which is on its way. That is to say, there is a great change, but, note, one thing is that this great change comes to an end, and that the people, the citizens benefit, instead of the elites or a small group of the establishment that makes it available for their own interests, in tax havens or in Switzerland.</p> <p>It may be that the great energy transition comes, but it may be that only a few will take advantage. Now is a time for the great change to come. Some states may arise, some regional or local governments that realize that they have to intervene, not as they used to do before, but to empower the common and the citizens. Faced with an inefficient energy company, that costs us three times more money than in the Netherlands, they would intervene, but not as before, that is, nationalizing it, but through a new kind of intervention, regulation, setting up a proper legal framework, and possibly what a new public-private enterprise has to do is to encourage self-provision, distributed networks of free energy, solar panels, energy exchange between citizens, to ensure that that neutral network, that infrastructure, actually works.</p> <p>The power of the neoliberal narrative has come to an end, it no longer convinces. In the recent past, it did, it had a great story. They will keep trying, through irregularities or even illegalities, but they no longer convince, they dropped the narrative, they dropped the mask. Then, in that vacuum is where all this shared experience, experience of transparency, participation, open democracy, sustainability, must arise. Otherwise, the monsters, that is, the, Trumps, the Le Pens, fascism, exaggerated and exclusionary nationalisms, can arise instead.</p><p class="mag-quote-center">The power of the neoliberal narrative has come to an end, it no longer convinces. In the recent past, it did, it had a great story.&nbsp;</p> <p>Let's see where all this goes. I am a militant optimist, and I think that it is going to go towards an interesting, citizen-oriented and more self-managing direction, and that we will see the State format reformed, as something more manageable, decentralized, closer to the citizens.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/%C3%A1ngel-d%C3%A1maso/podemos-latin-america-exports-political-ways-and-means"> Podemos: Latin America exports political ways and means</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/bernardo-guti%C3%A9rrez/15m-towards-real-time-democracy">15M - Towards real-time democracy</a> </div> <div class="field-item odd"> <a href="/can-europe-make-it/francesc-badia-i-dalmases/15m-four-years-on-will-indignado-have-to-shoot-elephant">15M four years on: will an Indignado have to shoot an elephant?</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> <div class="field-item even"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta Spain Civil society Democracy and government Ideas International politics Francesc Badia i Dalmases Bernardo Gutiérrez Tue, 20 Jun 2017 13:22:39 +0000 Bernardo Gutiérrez and Francesc Badia i Dalmases 111782 at https://www.opendemocracy.net El 15M, visto desde Pasado Mañana https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-les-francesc-badia-i-dalmases/el-15m-visto-desde-pasado-ma <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Lo que el 15M dice es: “perdonen ustedes: no me acaba de representar este eje derecha izquierda, me interesa también el abajo arriba, y no sólo quiero justicia, quiero también libertad”. <strong><em>Entrevista. <a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez/15m-seen-from-day-after-tomorrow">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/1024px-Córdoba_15-M_Cartel_(2).jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/1024px-Córdoba_15-M_Cartel_(2).jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Cartel del movimiento 15-M en Córdoba (España). Dice: "Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir". Toni Castillo Quero/FLickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p><strong>Francesc Badia</strong>: El libro que acabas de publicar, <a href="https://arpaeditores.com/products/pasado-manana">“Pasado Mañana. Viaje a la España del Cambio</a>”, propone ver el 15M como un marco, como un <em>background</em> sobre el que se desarrolla el cambio político. ¿Por qué es ésta una mirada nueva?</p> <p><strong>Bernardo Gutiérrez</strong>: EL 15 M se había explicado como diagnóstico, como movimiento, como impugnación al sistema político, como un conjunto de prácticas, como un conjunto de metodologías de la participación. Pero ahora, con la perspectiva del tiempo y del estudio, hemos podido ver que era una red de gente vinculada con nuevas formas de hacer las cosas, de organizarse en red. Con la distancia podemos verlo como un suelo común, como un marco que encuadra la nueva política, las nuevas formas de hacer política en España, y posiblemente en el mundo, porque en otras partes ha habido eclosiones similares.</p> <p>En mi libro veo el 15M como un parte-aguas, que ha producido un antes y un después. Había una forma de hacer las cosas en política, en cultura, en participación y tecnología, y el 15 M fue una gran innovación en inteligencia colectiva de redes, de afectos, de plazas auto-gestionadas, de militancias múltiples y transversales. Es un gran marco político-social, a partir del cual logramos entender mucho de lo que está ocurriendo ahora.</p><p class="mag-quote-center">El 15 M se había explicado como diagnóstico, como movimiento, como impugnación al sistema político, como un conjunto de prácticas, como un conjunto de metodologías de la participación.</p> <p><strong>Francesc:</strong> Hablas de un nuevo universo de prácticas: prácticas ciudadanas, prácticas políticas, prácticas de pensamiento. Esta novedad, ¿implica innovación? ¿O simplemente son evoluciones de algo pre-existente, que se va perfeccionando, y que, con el uso de las tecnologías y de la nueva dinámica cultural, eclosiona en un nuevo movimiento político?</p> <p><strong>Bernardo</strong>: En el hacer político, en la historia de los siglos XIX y XX, casi siempre había unos paradigmas teóricos previos, o había una hipótesis política, y luego se construía una ciudadanía, un movimiento político, o partido, o sindicato, o bases militantes a partir de un conjunto de ideas transformadas en ideología. Pensemos en el socialismo, el liberalismo, o la democracia liberal. Pero en&nbsp; la última década y vinculado, en muchos casos, al mundo de la red, la práctica antecede a la hipótesis política, o al conjunto de elementos que constituyen una ideología. La práctica de lo abierto, o de lo libre, lo colaborativo, visto en el día a día, en su práctica de modular la ciudad, de transformar barrios, de generar proyectos culturales, de construir herramientas de participación, crea un ecosistema de esas prácticas, que acaban desembocando en una serie de valores que dan sentido a esa forma de hacer las cosas, y posiblemente también a algo que podría ser una ideología.</p><p class="mag-quote-center">Es muy difícil explicar el 15M de manera lineal, como algo que viene de algo, puesto que viene de muchos lugares. Y lo que resultó del 15 M también fue hacia muchos lugares.</p> <p>En todo caso, no es un proceso lineal, ni es que la práctica anteceda a la ideología, ni viceversa. Es muy difícil explicar el 15M de manera lineal, como algo que viene de algo, puesto que viene de muchos lugares. Y lo que resultó del 15 M también fue hacia muchos lugares. En este sentido sí que hay innovación, política, ciudadana, y estas innovaciones han evolucionado a otras escalas.</p> <p>Posiblemente se trataba de muchas innovaciones micro, a nivel de ciudades, de grupos de gente muy concretos, y ha habido un salto a la escala macro. Estamos viendo innovación macro política en la política representativa . Hay un nuevo flujo y forma de relacionarse entre la política representativa y la no representativa, y es difícil imaginarse cómo era antes del 15M. Suena como demasiado viejo, y hace muy poco que eran compartimentos muy estancos, que no se relacionaban de una manera fluida para nada.</p><p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/PasadoMananaOmbra.png" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/PasadoMananaOmbra.png" alt="" title="" width="460" height="690" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'></span></span><strong>Francesc</strong>: Tu libro está construido sobre materiales diversos, basados en las voces plurales de los entrevistados. Ahí hay una dinámica interesante entre las voces de tantas experiencias distintas y un marco de valores comunes. ¿Es un cuestión de valores, de visiones, de generaciones? O es más bien un tema de urgencias sociales en un trasfondo de valores clásicos como la solidaridad, la pertenencia, la aspiración a un mundo mejor para todos….</p> <p><strong>Bernardo</strong>: El libro pretende poner a dialogar distintas visiones sobre el horizonte del presente, que a veces es un poco asfixiante, sobre todo por el fragor mediático-político, o por las tensiones de la política representativa, que acaban exagerando este clima de malestar. Esto va unido a una crisis neoliberal muy fuerte y a una pérdida del poder adquisitivo, sobre todo en las clases medias. El libro pretende mirar un poco hacia delante, poniendo en valor y visibilizando prácticas políticas, ideas, valores que ya están en marcha.</p> <p>El libro los enuncia en un nuevo mundo, o con un horizonte del medio plazo, del ese “pasado mañana” que de alguna manera nos ayuda a mirar hacia adónde podemos ir. Las voces son muy plurales y diversas, y el hecho de que estén conjugadas en ejes temáticos nos ha ayudado mucho a conseguir mirar y entender la potencia de lo que está en marcha y a la vez vislumbrar un posible lugar de llegada casi inmediato, la próxima década, digamos.</p><p class="mag-quote-center">El libro pretende mirar un poco hacia delante, poniendo en valor y visibilizando prácticas políticas, ideas, valores que ya están en marcha.</p> <p>Pienso que está deshaciéndose el paquete completo de una ideología . Si entendemos la izquierda como: 1) un conjunto de valores; 2) de formas de organizarse que solían ser más verticales debido a la organización en formato partido; y 3) simbologías, narrativas, imaginarios; &nbsp;si entendemos este conjunto del paquete “ideología” con estos tres pilares, está muy claro que la irrupción de la antiglobalización primero, de las nuevas izquierdas heterodoxas, nuevas formas de hacer ciudadanía y de luchas sociales, y después la gran eclosión del 2011 global, son dos factores que dejan muy fuera de juego las simbologías, las narrativas de la izquierda tradicional (y, ojo, también la de derecha tradicional). Pero también dejan muy fuera de juego las formas de organizarse en jerarquías del formato partico político, formato gobierno top-down.</p> <p>Los valores se mantienen. Hay valores que históricamente se adscriben al marco político<em> izquierda</em> y al marco político <em>derecha. </em>Pero lo que está ocurriendo en la renovación de ambos campos, y sobre todo de la izquierda en el caso español, es el mantenimiento de los valores históricos del progresismo y la socialdemocracia, o del comunismo, o de las múltiples izquierdas, pero con una habilidad para reformarlas, incorporando nuevas formas de organizarse, de participar. Ese formato partido que ahora es partido-movimiento, partido-red. Desde luego hay algo importante para mí, puesto que antes eran campos simbólicos o campos ideológicos cerrados. Es decir, la justicia era un campo de la izquierda, y la libertad un campo de la derecha. Y lo que el 15M dice es: “perdonen ustedes: no me acaba de representar este eje derecha izquierda, me interesa también el abajo arriba, y no sólo quiero justicia, quiero también libertad”.</p> <p>Es decir, desde la ciudadanía también se están disputando campos de los dos bandos políticos tradicionales. Es muy disruptivo. Esta capacidad de organizarse en cosas concretas, en votaciones concretas, junto a estos dispositivos ciudadanos, esta inteligencia colectiva de colectivos ciudadanos que se ensamblan en nuevos partidos, en movimientos (tanto los más tradicionales como los más hacker, más fluidos, más de pertenencias múltiples), ésta es la gran innovación que despista a ambos campos políticos, a la izquierda y a la derecha.</p><p class="mag-quote-center">La justicia era un campo de la izquierda, y la libertad un campo de la derecha. Y lo que el 15M dice es: “perdonen ustedes: no me acaba de representar este eje derecha izquierda, me interesa también el abajo arriba, y no sólo quiero justicia, quiero también libertad.</p> <p><strong>Francesc:</strong> Y todo esto se produce además en un país como España, un país muy descentralizado, que por un lado genera muchos espacios para experiencias de autogestión, de colaboración, de autoafirmación y de especificidad en su conexión con el territorio, con el barrio, con el movimiento. Pero por otro lado es también fuente de dispersión, de fuerzas centrífugas, y ahí es donde surge una tensión. ¿Cómo ves, en el caso español, la capacidad de articulación de un movimiento conjunto para encajar esta tensión?</p> <p><strong>Bernardo:</strong> Fue un poco milagroso, puesto que la irrupción del 15M supuso una espiral virtuosa en la creación de un nuevo imaginario que, en cierto sentido, no tenía memoria. Un lugar en el que, tras el susto inicial, los movimientos tradicionales y populares llegaron a sentirse cómodos, hablando un nuevo lenguaje y con nuevos imaginarios aún por construir, en esta identidad múltiple y blanda. Debido a la forma de organizarse del 15M, a la replicabilidad, hubo una conexión muy potente durante dos, o incluso tres años.</p> <p>Luego esto desembocó en las mareas, la “marea verde”, la sanidad, con una nueva forma de organizarse con menos jerarquías, con militantes de un partido, sindicatos, gente totalmente independiente, médicos y pacientes juntos... No habíamos visto eso antes. Pero luego se produce una dispersión extrema, una desconexión de lo macro, y entonces irrumpen narrativas muy potentes en forma de nuevos partidos políticos.</p> <p>Surge, sobre todo, Podemos, sus confluencias, y el caso concreto del municipalismo, que es más cercano al territorio y con un ADN más del 15M. Y en Cataluña ocurre el “procés”, que se apropia de alguna manera de ese malestar y de ese deseo de “democracia real ya”,&nbsp; y lo va canalizando hacia otro lugar.&nbsp; Se&nbsp; produjo una fragmentación brutal de diferentes territorios. La unión global alrededor de imaginarios nuevos, simples y agregadores, desapareció. Y hoy, este sujeto político global, de plazas y redes, no se ha reconectado todavía.&nbsp;</p> <p>Hacerlo partir de identidades comunes, es súper complejo. Por eso el municipalismo, que resolvía problemas concretos y conectaba prácticas ciudadanas para resolver asuntos cercanos, está siendo un poco más eficiente que lo macro a la hora de conectar esta dispersión. En lo macro siempre hay una gran disputa entre el gran poder mediático, el gran establishment político-económico que no quiere que las cosas cambien. Ellos se inventan nuevos dispositivos narrativos y partidos para confundir y, en el fondo, intentan que no cambie nada.</p> <p>Estamos en un momento de puente y, en cierto modo, confuso, a nivel global sobre todo. Tal vez a nivel España haya algunas líneas de fuga y procesos en marcha muy potentes, pero a nivel global no lo veo tanto.</p> <p><strong>Francesc:</strong> Esto enlaza con la última pregunta que te quería formular y que versa sobre el espíritu de tu libro, porque todo él transpira optimismo y ganas de cambiar las cosas. Observo activismo, optimismo, energía positiva, pero a veces uno se pregunta hasta qué punto esto es real, o más bien responde a algo aspiracional.</p> <p><strong>Bernardo:</strong> Creo que tenemos que aprender a mirarlo todo con ciclos de tiempo más largos, más reposados. Es decir, yo no entiendo el actual ciclo de cambio y de revueltas globales y de eclosiones político-sociales sin ver la anterior oleada de antiglobalización, de<em> altermundismo </em>años 2000-2003, sobre todo el Foro Social de Porto-Alegre. Posiblemente no lo entenderíamos tampoco si no viéramos la profunda disrupción que supone el nacimiento y la masificación de internet y de la web. Y viendo ahora que la web se registró con licencias abiertas, con dominio público, y que podía haberse registrado con copyright, es interesante, porque podía haber sido un invento de las multinacionales y de las élites, y no lo es.</p><p class="mag-quote-center">Estamos en un momento de puente y, en cierto modo, confuso, a nivel global sobre todo. Tal vez a nivel España haya algunas líneas de fuga y procesos en marcha muy potentes, pero a nivel global no lo veo tanto.</p> <p>En el libro cito a menudo la obra de Benkler, que asegura que entre la irrupción de una tecnología potente, como la imprenta o la radio, el ciclo de cambio de era es de 25 años. En el año 90 o 91 nace el HTML / Web, y hoy, 25 años después, estamos en esa brecha.</p> <p>En el caso de España, es evidente que hay motivos para ser pesimista, pero cuando estás dando vueltas al mundo (y yo he estado viviendo muchos años de mi vida fuera del país, y recientemente en Brasil) y empiezas a comparar, te das cuenta que aquí hay un movimiento muy fuerte. A partir de la sociedad civil, hay temas que se están poniendo en la agenda que son adoptados incluso partidos conservadores, desde prácticas ciudadanas, desde nuevos formatos políticos. Las confluencias municipalistas están gobernando Madrid, Barcelona… un montón de ciudades de España se gobiernan con otras lógicas políticas y sociales y narrativas. También vemos la irrupción de nuevos partidos estatales que han dejado al bipartidismo bastante “tocado”, incluso ideológicamente.</p> <p>Hay muchas cosas que están en marcha, que son visibles, tangibles, y luego hay un horizonte que se anuncia en el libro y en los diferentes ejes y capítulos a través de los entrevistados, donde yo he intentado entresacar este ecosistema de visiones para enunciar este mundo emergente. Porque volver atrás es imposible. Ni la socialdemocracia ni el capitalismo salvaje ni el comunismo funcionaron: no hay posible vuelta atrás. Tenemos que aprovechar piezas que funcionan de la socialdemocracia, piezas que funcionan del libre mercado, piezas que han funcionado en el comunismo y en el estatismo latinoamericano, piezas sueltas que funcionan en el mundo del ecosistema libre y hacker.</p> <p>Poniendo todas estas piezas a dialogar tenemos un puzzle de un mundo que se está anunciando, aún fragmentado, aún por construir, con no tantas certezas como se tenían en el siglo XX cuando había horizontes cerrados, fueran el mercado, el comunismo o el descolonialismo. Es un mundo que está en marcha en parte, que lo estamos viendo en prácticas pequeñas, medias.</p><p class="mag-quote-center">Ni la socialdemocracia ni el capitalismo salvaje ni el comunismo funcionaron: no hay posible vuelta atrás.&nbsp;</p> <p>En el libro cito ejemplos en el resto del mundo, que en algunos aspectos nos adelantan. La ciudad de Nápoles tiene una política de bien común muy potente y un marco jurídico. Interesa también mucho la política energética vinculada a renovables y cooperativas de consumo en Alemania, y esta nueva internet de la energía e intercambio de energías, que está llegando. Es decir, hay un gran cambio, pero ojo, una cosa es que este gran cambio acabe pasando, y que sea la gente, la ciudadanía quien se beneficie, o bien sean las élites o un pequeño grupúsculo del establishment el que lo ponga a disposición de sus propios intereses, en los paraísos fiscales y en Suiza.</p> <p>A lo mejor la gran transición energética llega pero se la apropian cuatro. Es un momento en que el gran cambio está llegando. Pueden surgir algunos estados, algunos gobiernos regionales o locales que se da cuenta que tienen que intervenir, no como se solía hacer antes, sino para empoderar al común y a la ciudadanía. Ante una empresa ineficiente de energía que nos cobra tres veces más caro que en Holanda, sí que intervendría, pero no como antes, nacionalizándola, sino con una intervención, una regulación, un marco jurídico adecuado, y posiblemente lo que tenga que hacer una nueva empresa público-común es incentivar el autoconsumo, redes distribuidas de energías libres, placas solares, intercambio de energía entre ciudadanos, para garantizar que esa red neutral, esa infraestructura, funcione.</p> <p>Al neoliberalismo se le ha acabado el hit narrativo, ya no convence. Antes sí, antes tenía un gran relato. Lo intentarán, con irregularidades o ilegalidades incluso, pero ya no convencen, se les cayó la narrativa, se les cayó la máscara. Entonces, en ese vacío es donde puede surgir toda esta experiencia del común, de la transparencia, la participación, democracia abierta, sostenibilidad, o pueden surgir los monstruos, es decir, los Trump, los Le Pen, los fascismos, los nacionalismos exagerados e identitarios.</p><p> Vamos a ver hacia dónde va todo esto. Yo milito en el optimismo, y pienso que va a ir hacia un lado interesante, ciudadano y con más autogestión, y que veremos incluso reformularse el formato de Estado, como algo más manejable, descentralizado, más cercano a la ciudadanía.</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez/podemos-como-esperanza-global">PODEMOS como esperanza global</a> </div> <div class="field-item even"> <a href="/democraciaabierta/yago-bermejo-abati/la-elecci-n-al-azar-el-g1000-y-la-deliberaci-n-para-cambiar-mad">La elección al azar, el G1000, y la deliberación para cambiar Madrid</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Conflict </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Civil society Conflict Democracy and government Ideas International politics Francesc Badia i Dalmases Bernardo Gutiérrez Fri, 16 Jun 2017 11:48:24 +0000 Bernardo Gutiérrez and Francesc Badia i Dalmases 111716 at https://www.opendemocracy.net 15M - Towards real-time democracy https://www.opendemocracy.net/bernardo-guti%C3%A9rrez/15m-towards-real-time-democracy <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>A&nbsp;year after the&nbsp;revolution of the indignados in Spain, the 15M movement promotes novel solutions to boost democratic&nbsp;participation.</p> </div> </div> </div> <p>One&nbsp;year after its outset, the&nbsp;Spanish&nbsp;Revolution has survived the victories of the&nbsp;ultra-conservative People’s Party (PP)&nbsp;in the municipal elections of&nbsp;May 22, 2011&nbsp;and the general elections on&nbsp;November 20.&nbsp;The&nbsp;PP&nbsp;got the&nbsp;best result&nbsp;in its history, but – with only&nbsp;1 in 3&nbsp;Spaniards voting for them – can hardly claim to be representative of the population.&nbsp;The&nbsp;poor mobilization especially of young&nbsp;voters by the parties&nbsp;is contrasted by the&nbsp;intense political participation&nbsp;of youths&nbsp;in the streets. </p> <p>During the eruption&nbsp;of the 15M movement&nbsp;in May&nbsp;2011, when&nbsp;the streets of Spain&nbsp;were filled with 'indignados', a&nbsp;technological innovation took place that&nbsp;went almost unnoticed: the&nbsp;Tweetómetro&nbsp;<a href="http://www.platoniq.net/yeswecamp/">Yes We&nbsp;Camp</a>.&nbsp;The collective&nbsp;<a href="http://www.youcoop.org/">Platoniq</a>, specializing in technologies for the commons, devised&nbsp;this tool that allows for activism on&nbsp;the streets and the Internet to merge.&nbsp;Any&nbsp;Internet user&nbsp;could&nbsp;vote via&nbsp;Twitter&nbsp;on the proposals&nbsp;discussed at&nbsp;the citizen assemblies&nbsp;on the squares.&nbsp;Anyone could&nbsp;tweet&nbsp;(yes)&nbsp;or (no) with a&nbsp;hashtag&nbsp;to cast a vote. The&nbsp;Tweetómetro&nbsp;bore two&nbsp;powerful&nbsp;innovations for the future&nbsp;of democracy. First, political&nbsp;participation&nbsp;can be governed&nbsp;by the&nbsp;real-time feeds that signify social media. Second, public space&nbsp;can become a&nbsp;revised, more&nbsp;participatory and open version of the ancient Greek&nbsp;polis. Networks&nbsp;of citizens&nbsp;are enabled to coordinate&nbsp;spaces of power&nbsp;provided by&nbsp;the institutions&nbsp;of this new P2Polis.</p> <p>This novel model of collective participation has&nbsp;turned Spain into&nbsp;one of the&nbsp;countries closest to&nbsp;the&nbsp;<a href="http://cyber.law.harvard.edu/wealth_of_networks/Main_Page">P2P society</a>. The&nbsp;15M&nbsp;have kick-started initiatives such as&nbsp;<a href="http://www.goteo.org/">Goteo</a>, a crowdfunding&nbsp;platform,&nbsp;<a href="http://nockin.com/">Nockin</a>,&nbsp;a search engine for&nbsp;P2P services,&nbsp;<a href="http://kune.ourproject.org/es">Kune</a>, a platform facilitating cooperation, or&nbsp;<a href="http://nolotiro.org/">Nolotiro</a>, a platform for the exchange of used goods.</p> <p>Moreover, this&nbsp;distributed network is also a powerful&nbsp;political factor.&nbsp;The 15M became an influential citizen&nbsp;lobby that not only succeeds in setting the media agenda&nbsp;– with 15M often achieving the status of ‘Trending Topic’&nbsp;on Twitter – but&nbsp;also managed to force the PP&nbsp;to draft a&nbsp;new transparency law.</p> <p>But perhaps&nbsp;the most interesting achievement has been&nbsp;the decentralization of&nbsp;the “acampadas”. <a href="Tomalosbarrios.net">Toma los barrios</a> (“take the neighborhoods”)&nbsp;has&nbsp;created a network of&nbsp;thematically connected local assemblies.&nbsp;These&nbsp;popular political networks&nbsp;in public spaces&nbsp;have a strong&nbsp;drawing power and proved to be opinion-leaders.&nbsp;In addition, 15M&nbsp;is transforming&nbsp;the so-called collective intelligence into collective action in real time. Projects&nbsp;such as <a href="http://www.stopdesahucios.es/">StopDeshaucios</a>, designed to fight evictions&nbsp;of families&nbsp;unable to pay their mortgage, or&nbsp;<a href="http://brigadasvecinales.org/">Brigadas Vecinales</a>, neighborhood initiatives protecting&nbsp;immigrants&nbsp;from police harassment show that a&nbsp;Twitter&nbsp;hashtag can stir up collective action.&nbsp;</p> <p>The&nbsp;<a href="http://elcampodecebada.org/">Campo de Cebada</a>,&nbsp;a market in Madrid&nbsp;that was closed down by the crisis, is one&nbsp;of the great&nbsp;political&nbsp;prototypes&nbsp;of 15M. As one of the many&nbsp;urban self-governed spaces across Spain,&nbsp;it shows a&nbsp;new way of democracy&nbsp;working as a network in which citizens&nbsp;collaborate in order to devise solutions&nbsp;to tangible problems; a new real-time democracy&nbsp;where the State is hardly&nbsp;more than a framework that&nbsp;ensures&nbsp;the free exchange among citizens.</p><div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Democracy and government </div> <div class="field-item odd"> Ideas </div> </div> </div> uk Spain Civil society Democracy and government Ideas Occupy! Bernardo Gutiérrez Occupy Europe! Mon, 07 May 2012 11:38:58 +0000 Bernardo Gutiérrez 65732 at https://www.opendemocracy.net Bernardo Gutiérrez https://www.opendemocracy.net/author-profile/bernardo-guti%C3%A9rrez-0 <div class="field field-au-term"> <div class="field-label">Author:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bernardo Gutiérrez </div> </div> </div> <div class="field field-au-firstname"> <div class="field-label">First name(s):&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bernardo </div> </div> </div> <div class="field field-au-surname"> <div class="field-label">Surname:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Gutiérrez </div> </div> </div> <p>Bernardo Gutiérrez is a Spanish journalist, photographer and media consultant and has worked for newspapers and magazines such as La Vanguardia, El País, Expresso (Lisbon), 20 Minutos, Esquire, Der Tagesspiegel (Berlin) or National Geographic Brazil. He is the author of Calle Amazonas (Amazon street), a book of urban and fresh chronicles about Brazilian Amazon forest.</p><div class="field field-au-shortbio"> <div class="field-label">One-Line Biography:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bernardo Gutiérrez is a Spanish journalist, photographer and media consultant and has worked for newspapers and magazines such as La Vanguardia, El País, Expresso (Lisbon), 20 Minutos, Esquire, Der Tagesspiegel (Berlin) or National Geographic Brazil. He is the author of Calle Amazonas (Amazon street), a book of urban and fresh chronicles about Brazilian Amazon forest. </div> </div> </div> Bernardo Gutiérrez Wed, 01 Jun 2011 15:56:43 +0000 Bernardo Gutiérrez 59813 at https://www.opendemocracy.net Bernardo Gutiérrez https://www.opendemocracy.net/author-profile/bernardo-guti%C3%A9rrez <div class="field field-au-term"> <div class="field-label">Author:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bernardo Gutiérrez </div> </div> </div> <p><strong>Bernardo Gutiérrez</strong>&nbsp;(@bernardosampa en Twitter) es un periodista, escritor e investigador hispano-brasileño residente en Madrid. Escribe de política, sociedad, tecnopolítica y tecnologías de la participación. Ha publicado el libros&nbsp;<em>Calle Amazonas</em>&nbsp;(Altaïr, 2010), colaborado en libros colectivos como&nbsp;<em>'Amanhã vai ser maior'</em>&nbsp;(Anna Blume, 2014) o sido uno de los editores de&nbsp;<em>'JUNHO: potência das ruas e das</em>&nbsp;redes' (Friedrich Ebert Siftung, 2014). Su último libro: "<em>Pasado Mañana. Viaje a la España del cambio</em>" (ARPA editores, 2017). Trabaja en el MediaLab Prado de Madrid.</p><p><strong>Bernardo Gutiérrez</strong>&nbsp;(@bernardosampa on Twitter) is a Spanish-Brazilian journalist, writer and researcher living in Madrid. He writes about politics, society, technopolitics and participation technologies. He has published the books&nbsp;<em>Calle Amazonas</em>&nbsp;(Altaïr, 2010), collaborated in collective books such as&nbsp;<em>'Amanhã vai ser maior'</em>&nbsp;(Anna Blume, 2014) and was one of the editors of&nbsp;<em>'JUNHO: power of streets and networks</em>' (Friedrich Ebert Siftung , 2014). His last book: "<em>The day after tomorrow. Journey to the Spain of change</em>" (ARPA editors, 2017). He works at the MediaLab Prado in Madrid.</p><p class="MsoNormal"><span>&nbsp;</span></p><div class="field field-au-shortbio"> <div class="field-label">One-Line Biography:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Bernardo Gutiérrez is a member of the Colombia media advocacy group &lt;a href=&quot;http://www.mediosparalapaz.org/&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Medios Para La Paz&lt;/a&gt;. </div> </div> </div> Bernardo Gutiérrez Wed, 31 Mar 2010 10:02:12 +0000 Bernardo Gutiérrez 53242 at https://www.opendemocracy.net Beating swords into pens https://www.opendemocracy.net/beating_swords_into_pens Colombia enjoys the dubious merit of boasting one of the highest rates of kidnappings, massacres and extortion in the world. In recent times, the crime-rate has dwindled thanks to the disarming, through dialogue, of right-wing paramilitary groups as part of the <a href="http://www.usip.org/library/pa/colombia/adddoc/plan_colombia_101999.html"><strong>&quot;Justice and Peace&quot;</strong></a> plan launched in 2003. Yet, this experiment in peace-making has yet to show its long-term success. The plan now seems to have been engineered more for its media impact than for securing real change, as shown by the lax requirements imposed on militants for accepting their &quot;demobilisation&quot;. Many Colombians believe that this &quot;peace process&quot; leaves the hidden structures of the paramilitaries intact. <p>In reporting the armed conflict in Colombia, journalists easily fall into the traps that imperil the objectivity of their work. The various jostling agendas in the conflict - government, guerrilla, paramilitary, and other elements of the arms-industrial complex - make objective writing and reporting on the war in Colombia next to impossible. Any incisive story is bound to upset one of the country&#39;s many armed groups. </p> <p>The multi-faceted, complex conflict has thoroughly undermined Colombian journalism. Colombia ranks <a href="http://www.rsf.org/article.php3?id_article=19381"><strong>131st</strong></a> on Reporters Sans Frontieres&#39; (RSF) &quot;Press Freedom Index&quot;, with a more repressive climate for journalists than war-torn Afghanistan. </p> <p>Not only have many journalists been assassinated, forced into exile, or cowed into silence in recent years, but the very exercise of the profession - free from the pressures and manipulations of the warring parties - has atrophied. Only a handful of editorial writers and reporters from the written press and radio can hold any claim to independence and objectivity. The state of television journalism is perhaps worse, even more conditioned by self-censorship.</p> <p>One of the most difficult areas for reporters is managing their relationships with their sources. Representatives of all sides of the conflict tend to get aggravated when journalists contextualise and qualify their claims. They would rather have their statements published unvarnished and unchallenged, as the only interpretation of events. The practice of balanced journalism is almost never to their liking. The threats and assassinations that imperil the press corps come most often at the hands of such aggrieved interviewees. </p> <p>In the last fifteen years, <a href="http://www.impunidad.com/atrisk/colombia7_19_01E.html"><strong>hundreds</strong></a> of journalists have been murdered. Even more have had to endure death threats or go into exile. In 2006, Olga Cecilia Vega of US daily <em>The New Herald</em> was forced to leave the southern town of Florencia by members of the <a href="http://www.rsf.org/article.php3?id_article=20532&amp;Valider=OK"><strong>United Self-Defence Forces</strong></a> (AUC), the major right-wing paramilitary group. Herbín Hoyos Medina, a radio journalist, also fled the country after intimidation from the left-wing Revolutionary Armed Forces of Colombia (FARC). Gustavo Rojas Gabalo, Milton Fabián Sánchez and Atilano Segundo Pérez - all radio journalists as well - were killed in 2006 after they denounced corruption and human rights violations. </p> <p>In a climate of broad repression, it is not surprising that journalists also feel the heat. The recent past saw the extermination of the Patriotic Union, a leftist political party affiliated with FARC, in the course of ten years (an estimated <a href="http://www.himalmag.com/2003/november/elsewhere.htm"><strong>3,000 leftists</strong></a> were killed during those years). Human rights, labour, peasant and Indian organisations are constantly under threat. The Colombian judiciary has allowed militants, particularly the AUC, <a href="http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/americas/4201278.stm"><strong>impunity</strong></a> in many instances, strengthening rather than minimising the possibility of continued crackdowns against dissidents.</p> <p>Medios Para La Paz (MPP), &quot;Journalists for Peace&quot;, was conceived ten years ago, by fifty-three people, most of them journalists, committed to preserving the credibility of Colombian journalism and to equipping journalists with the tools to pursue their profession in hostile and dangerous circumstances. A second goal is to challenge the apathy shown by sectors of the Colombian news media regarding the armed conflict and its toll on civilians. </p> <p>MPP&#39;s activities include running workshops and public gatherings of journalists; producing guiding <a href="http://www.mediosparalapaz.org/index.php?idcategoria=2248"><strong>publications</strong></a> for journalists, such as the &quot;Handbook for forced displacement coverage&quot; and a glossary of 600 delicate terms for use in describing Colombia&#39;s conflict; and conducting research into the effects of Colombia&#39;s war on the practice of journalism. </p> <p>At once a research think-tank and an advocacy group, MPP has also established relationships with universities, NGOs working in conflict resolution, and various other sectors of Colombian civil society. MPP is pioneering a path for journalists in Colombia to play an active - and not simply observant - role in the political resolution of the country&#39;s armed conflict. </p> openSecurity Bernardo Gutiérrez Creative Commons normal democratic society insurgency non-violent action Thu, 17 May 2007 23:00:00 +0000 Bernardo Gutiérrez 33051 at https://www.opendemocracy.net