Ciudades Transformadoras https://www.opendemocracy.net/taxonomy/term/26132/all cached version 16/05/2018 19:06:10 en “La política puede ser un espacio de convivencia” https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-democraciaabierta/la-pol-tica-puede-ser-un-espacio-de-convivencia <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>Áurea Carolina de Freitas e Silva: “Tenemos que mostrar a la gente que somos capaces de hacer de la democracia algo que vale la pena”. <strong><em><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-democraciaabierta/politics-can-be-space-for-coexistence">English</a></em></strong></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><a href="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/wysiwyg_imageupload_lightbox_preset/wysiwyg_imageupload/557099/35164595832_1ebf7ab1b2_h_0_0.jpg" rel="lightbox[wysiwyg_imageupload_inline]" title=""><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/35164595832_1ebf7ab1b2_h_0_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="259" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /></a> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Áurea Carolina de Freitas e Silva, concejala elegida por el partido PSOL, Belo Horizonte (Brasil), habla en el evento Fearless Cities en Barcelona, junio de 2017. Imagen: Marc Lozano/Fearless Cities/Flickr. Algunos derechos reservados.</span></span></span></p><p><strong>En el marco de la cumbre de "Ciudades sin miedo" de este año, Fundación Avina y Democracia Abierta establecieron una colaboración especial para explorar algunas de las experiencias políticas más interesantes surgidas en América Latina.</strong></p> <p>La conversación con líderes relevantes en este ámbito, directamente implicados en la acción de innovación política a nivel local, nos ha proporcionado la ocasión para buscar respuestas a cuatro grandes cuestiones que afectan, de manera desigual pero transversal, a todos los proyectos: a)&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-interactive-roundtable/vision-de-la-innovacion">Visión de la innovación</a>; b)&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-interactive-roundtable/contexto-politico-nacional">contexto político nacional y limitaciones del poder local;</a>&nbsp;c)&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-interactive-roundtable/contexto-politico-internacional">Influencia del contexto político internacional</a>, y d)&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-interactive-roundtable/cuestion-liderazgo">La cuestión del liderazgo</a>.</p> <p><strong>Áurea Carolina de Freitas e Silva&nbsp;</strong>es politóloga brasileña, educadora popular y activista de movimientos feministas, negros, juveniles y ciudadanos. Es miembro del PASOL y concejala en el ayuntamiento de Bello Horizonte por este partido. Aurea participó en una serie de entrevistas sobre innovación política realizadas por demoAbierta en colaboración con la Fundación Avina.</p> <h2><strong>TEMA 1:</strong><strong>&nbsp;VISIÓN DE LA INNOVACIÓN</strong></h2> <p>Yo creo que, más que de innovación pura, se trata de una mezcla de ruptura e innovación. Tratamos de dejar atrás las prácticas de una política ultrapasada, como el clientelismo, o la jerarquía, toda esa política que no sirve para la emancipación de las personas, porque hoy las personas no son agentes de la construcción democrática. Nosotras tratamos de romper&nbsp;con&nbsp;todo&nbsp;ello. Y esto&nbsp;es crucial&nbsp;para&nbsp;que&nbsp;sea posible esta&nbsp;otra&nbsp;política&nbsp;por la que luchamos. Pienso que&nbsp;la&nbsp;innovación&nbsp;lo que trata es de cambiar&nbsp;la&nbsp;mirada&nbsp;sobre&nbsp;la&nbsp;política, y que la política no tenga que reducirse a un juego de competición electoral.</p> <p>Creemos que la&nbsp;política&nbsp;puede&nbsp;ser&nbsp;un&nbsp;espacio&nbsp;de&nbsp;convivencia: tiene que ser democrática, integrando la posibilidad&nbsp;de&nbsp;que&nbsp;nuestras diferencias sirvan&nbsp;para&nbsp;que&nbsp;todas seamos plenamente ciudadanas. Si&nbsp;la&nbsp;política se convierte en un trato&nbsp;de&nbsp;igual&nbsp;a&nbsp;igual,&nbsp;aunque seamos&nbsp;muy&nbsp;diferentes, entonces innovamos y producimos procesos de cooperación, de colaboración, de experimentación. Para innovar hay que cambiar no solo las prácticas, sino también las personas&nbsp;que se ponen al frente&nbsp;de&nbsp;las&nbsp;políticas&nbsp;y de&nbsp;los&nbsp;procesos. Importa el perfil de las&nbsp;personas&nbsp;más visibles: hay que tener a mujeres, a negras, a indígenas, a personas del LGBT, personas que no son percibidas como agentes convencionales de la política.</p> <p>Hay que cambiar asimismo&nbsp;el contenido de la política. Preguntarnos honestamente cuáles son nuestras necesidades más importantes. Por eso, una política feminista es algo esencial, porque es una política que sitúa a la vida como prioridad, que prioriza el cuidado de todas las criaturas del espacio común. El buen vivir que perseguimos depende de qué contenido asociemos a estas prácticas nuevas.&nbsp;</p> <h2><strong>TEMA 2:&nbsp;</strong><strong>CONTEXTO POLÍTICO NACIONAL</strong><strong>&nbsp;</strong><strong>Y&nbsp;LIMITACIONES DEL PODER LOCAL</strong></h2> <p>La política global de dependencia, de dominación, se halla también en nuestras prácticas más pequeñas, en la colonización mental. Los valores que tenemos son reflejo de un sistema mucho más grande, que existe porque se basa en la conducta de las personas. No estoy diciendo que si las personas cambian su conducta, entonces cambie el sistema por completo. Pero es imposible cambiar el sistema si no cambiamos lo que está más cerca, ¿no? Para esto, el municipalismo es la dimensión más ajustada: tiene mucho impacto cambiar desde aquí, desde el barrio, desde un grupo cultural, desde una red de creación de ocupación del espacio público, desde un consejo municipal, desde una escuela, nuestra manera de convivir. Y, a partir de ello, ir ganando escala.</p> <p>Pero para ganar escala hace falta que, desde el principio, sea algo muy potente, que responda a la convicción de las personas en su propia fortaleza. Hay un marco de compromiso ético, que la política municipalista tiene que poner de relieve. La política nacional no puede cambiar si nosotras no construimos otra idea de liderazgo, de personalidades potentes, de autonomía, de autogestión, de co-responsabilización, sobre todo lo que compartimos como personas. Sin embargo ahora, en Brasil y en muchas otras partes, seguimos teniendo una dificultad inmensa para, mirando a la clase política, ver allí a gente que pueda representar estos anhelos procedentes de los procesos locales en común.</p> <p>En mi opinión, vamos a vivir todavía una fase muy negativa, en que nuevas prácticas van a ir emergiendo, cierto, pero nacionalmente o transnacionalmente vamos a estar aún muy sometidas a la peor política. Para no desanimarnos, tenemos que crear también nuestras propias redes nacionales y transnacionales. Por eso este encuentro municipalista (Ciudades sin Miedo) es un aire que respiramos juntas: compartimos muchas ideas, nos identificamos las unas con las otras. Pero en las ciudades, nuestras experiencias tampoco son hegemónicas. Nuestras pequeñas experiencias municipalistas son todavía muy puntuales. Yo soy concejala en Belo Horizonte junto con otra compañera, Cida Falabella. Somos dos concejales de un total de 41. Somos una minoría muy pequeñita y no podemos contrarrestar solas tanta fuerza.</p> <p>A nivel local, el fenómeno del empresario Alexandre Kalil, que ha ganado la alcaldía de Belo Horizonte en las últimas elecciones municipales, es muy preocupante. Las ganó con el lema: “Ya basta de políticos”. ¡Como si él no fuera político! Y sigue repitiendo cada día que él no es un político, y su equipo también. Así generan confusión entre la población. No entre toda la población, obviamente, porque la gente tiene sentido crítico. Pero con ese discurso ha ganado, y eso es lo preocupante.</p> <p>Y con esa misma idea ganó el alcalde de São Paulo, Joao Doria, que tampoco es político de profesión, sino empresario, y el de Rio de Janeiro, Marcelo Crivella, que es gestor, ingeniero y escritor religioso. Y hay muchos otros así. Tienen un discurso muy peligroso, que está alimentando cada vez más la idea de que la política no sirve para nada, de que la política es mala, es corrupta, que es una cosa de la que tenemos que alejarnos, y mucha gente los sigue. Desgraciadamente.</p> <p>En nuestra campaña, tratamos de decir a la gente: oye, la política es buena, se puede hacer de otra manera. La política es algo que nos va a emancipar a todas, es una aventura de descubrimiento de quiénes somos en este mundo. Les decimos que lo mejor que tenemos sale de nuestra generosidad humana, hacia todo y todos. Pero, bueno, es difícil de hacer llegar este discurso, porque la gente, dice: “ah, sí, claro, claro”, pero no se lo acaba de creer. Aunque otras veces nos dicen: sí, esto es lo que andábamos necesitando para poder creer que todavía tiene sentido apostar por la política.&nbsp;</p> <h2><strong>TEMA 3:&nbsp;</strong><strong>CONTEXTO POLÍTICO INTERNACIONAL</strong></h2> <p>Observamos con preocupación el ascenso de fenómenos como Trump, con ese discurso que proviene de la extrema derecha, aunque no solamente de la derecha más extrema, sino también de una derecha&nbsp;<em>soft</em>, una derecha “inofensiva”, una derecha muy inteligente, que dice que sabe gestionar el Estado. Frente a esto, tenemos que contraponer nuestras narrativas, y no solamente con el imaginario, sino con la práctica política. Tenemos que mostrar a la gente que somos capaces de hacer de la democracia algo que vale la pena. Solo así podremos contrarrestar los vientos amenazadores que nos llegan desde dentro y desde fuera.</p> <h2><strong>TEMA 4:&nbsp;</strong><strong>LA CUESTIÓN DEL LIDERAZGO</strong></h2> <p>Los nuevos liderazgos están constituidos por equipos de personas potentes. Son personas muy aguerridas, que quieren mucho a la democracia y a la colectividad. Y hay que estimular que emerjan otras lideresas, otras personas que se impliquen, que se coloquen en situación de compromiso. Estos liderazgos de ahora no son para proyectar a tipos que van a salvar a la humanidad, como a menudo hizo la izquierda tradicional: “Necesitamos a un hombre que…” Esos hombres no existen, no puede existir. El liderazgo no puede basarse en la potencia de las personas, porque eso cuesta mucho. Cuesta salud, cuesta tiempo, cuesta energía y emoción y hay que proteger a las personas que se involucran, que dedican sus vidas a esos procesos.</p> <p>Yo pienso que se está trabajando en otra manera de liderar, que no es competir, tampoco es obtener ventajas y privilegios, es más bien un liderazgo para proveer servicios. Muchas veces puede sonar como una idealización, como que “Ahora están muy santas todas, entregando todo lo que tienen”. Pero si no se hace una apuesta por unos valores, entonces es muy difícil. Porque de lo que se trata es de un cambio ético, sí. Un cambio ético y basado en las prácticas, porque son las prácticas las que revelan cómo son las personas. Cómo se comportan. Cómo interactúan. Los liderazgos que se muestran más firmes en términos democráticos son aquellos que tienen mayor capacidad de movilizar, de abrir caminos, de atraer a más gente, de inspirar y de traer cambios para la sociedad.</p> <p><strong>Vea nuestra página especial para este proyecto:&nbsp;<a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-interactive-roundtable">https://opendemocracy.net/democraciaabierta/avina-interactive-roundtable</a>&nbsp;</strong></p><div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Ciudades Transformadoras DemocraciaAbierta Avina Wed, 06 Dec 2017 11:10:30 +0000 Avina and DemocraciaAbierta 115105 at https://www.opendemocracy.net La ciudad de código abierto como horizonte democrático transnacional (Parte 1) https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-les/el-c-digo-abierto-como-modelo-de-ciudad-1 <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El gobierno local en código abierto es un primer paso para ir incorporando nuevas esferas de políticas públicas y&nbsp; prácticas ciudadanas entrelazadas, que pueden convertir en redundante al neoliberalismo. <strong><a href="https://opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez/la-ciudad-de-c-digo-abierto-como-horizonte-democr-tico">Parte 2</a></strong>&nbsp;/ <a href="https://opendemocracy.net/bernardo-guti-rrez/open-source-city-as-transnational-democratic-future" target="_blank"><em><strong>English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto 1_2.jpg" alt="" title="" width="460" height="230" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Fragmento de la portada de «La ciudad de código abierto como horizonte democrático transnacional», noveno capítulo de State of Power 2016 (fuente: www.tni.org / Evan Clayburg. All rights reserved.).</span></span></span> </p> <p>Pedro Kumamoto, un joven mexicano de 25 años, se convirtió en junio de 2015 en el primer diputado de México que accedió a su cargo sin pertenecer a un partido político. Su colectivo, <a href="http://wikipolitica.mx/" target="_blank">Wikipolítica</a>, surgido tras los desdoblamientos mexicanos de Occupy Wall Street, decidió intentar el salto a la política representativa, aprovechando la nueva ley que abría el camino a los candidatos independientes.</p> <p>El primer lema electoral escogido por Wikipolítica tenía un fuerte peso urbano: «Ocupar la ciudad, habitar la política». Kumamoto y su equipo apostaron por recorrer puerta a puerta el territorio del distrito 10 (Estado de Jalisco), invocando la participación y la inclusión a una comunidad local. Siendo progresista y anti neoliberal, <a href="http://kumamoto.mx/#inicio">Pedro Kumamoto</a> conquistó un distrito históricamente conservador que mostraba un profundo desencanto con los partidos políticos tradicionales. El propio Kumamoto asegura que "su labor como diputado se quiere apoyar mucho en la ciudad, en su caso Guadalajara y Zapopan, y en el territorio". </p> <p>El paisaje político de Jalisco que acompaña a la irrupción de la Wikipolítica de Pedro Kumamoto refuerza la importancia de lo urbano en el cambio de piel de dicho Estado: el Movimiento Ciudadano, un nuevo partido político, se alzó con el gobierno de 24 ayuntamientos. Las competencias legales de un diputado no siempre son suficientes para influir en la gestión urbana o la participación territorial. Pero Pedro Kumamoto va a activar laboratorios ciudadanos locales para trabajar su línea política desde el prisma municipal, desbordando sus propias competencias. Una de las prioridades de Wikipolitica en Jalisco es el encontrar espacios y metodologías para el diálogo político hiperlocal. Eli Parra, de la comisión de tecnología de Wikipolítica, resalta incluso la importancia de las conversaciones presenciales: "Conversar en persona, cara a cara, es un lujo imprescindible". Al mismo tiempo, Eli Parra lanza preguntas al aire sobre cómo trasladar las condiciones y ambiente de la conversación presencial ideal al terreno digital: <em>"Tecnológicamente</em>, ¿cómo es la conversación grupal permanente vía mensajería instantánea de vanguardia?". </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto II_0.jpg" alt="" title="" width="460" height="230" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Diputado mexicano Pedro Kumamoto (fuente: www.altonivel.com.mx.). All rights reserved.</span></span></span></p> <p>Al otro lado del Atlántico, en España, nos encontramos la misma situación pero en dirección diferente: nuevos gobiernos municipales que también tienen la ambición de ir más allá de sus competencias. La <a href="https://opendemocracy.net/can-europe-make-it/carlos-delcl%C3%B3s/towards-new-municipal-agenda-in-spain">explosión</a> del denominado «municipalismo» español representa la cara más visible del creciente papel de las ciudades y de los gobiernos locales en el mundo. El proceso que el pasado mes de mayo conquistó a partir de frentes ciudadanos independientes el gobierno de ciudades tan relevantes como Madrid, Barcelona o Zaragoza, entre <a href="https://barcelonaencomu.cat/ca/mapa-en-comu">muchas otras</a>, ha supuesto la mayor sorpresa política de las últimas décadas en España. El periodista británico <a href="http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/oct/25/we-cant-allow-the-tech-giants-to-rule-smart-cities">Paul Mason</a> considera que el municipalismo español está ya construyendo un nuevo modelo de ciudad basado en la inteligencia colectiva y la colaboración ciudadana que va a disputar la hegemonía al paradigma de la <em>smart city</em> de las grandes compañías neoliberales. El municipalismo español consiguió por un lado canalizar buena parte del espíritu y simbología del movimiento 15M – Indignados del año 2011 hacia la política representativa, su gran tabú. El municipalismo <em>made in Spain</em> se ha convertido de esa manera en el primer caso del ciclo de revueltas en red abierto por la Primavera Árabe en el que un movimiento ha superado el límite de rechazar la política representativa. Por otro lado, inspirándose en las formas de organización del 15M, el municipalismo se inventó el formato político «confluencia», que no es «<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/guanyem_barcelona-ada_colau-candidatura-municipales-barcelona_0_270873244.html#manifiesto">una coalición ni una mera sopa de letras de partidos políticos y va más allá de la suma aritmética de las partes que las integran</a>». </p> <p>Sin embargo, hay un detalle de la breve gestión política de algunas de las confluencias españolas que no ha sido iluminado por los grandes medios de comunicación: la ambición de marcar la agenda en temas que exceden las competencias municipales. Cuando el nuevo gobierno de <a href="https://ahoramadrid.org/">Ahora Madrid</a> declara a la ciudad de Madrid zona libre de transgénicos, uniéndose a una red europea de 200 regiones y 4.500 autoridades locales, no es un acto inocuo. <a href="https://www.diagonalperiodico.net/global/27641-ciudades-del-cambio-desafian-al-gobierno-con-red-acogida-refugiados.html">La red de ciudades</a> para abrigar a refugiados insinuada por Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, pasó de ser un comentario viral en Facebook a una realidad a la que se sumaron muchas otras ciudades de Europa. Las competencias sobre determinados asuntos exceden lo municipal, pero las ciudades pueden activar mecanismos, encontrar brechas legales y, sobre todo, abrir una narrativa de resistencia y acción común. El caso de la crisis de los refugiados, en el que las ciudades han conseguido marcar el ritmo macro político de la Unión Europea, es un ejemplo vivo del potencial que tienen las ciudades en el inestable ecosistema macropolítico global </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto III.jpg" alt="" title="" width="460" height="313" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Pancarta de solidaridad con los refugiados en el Ayuntamiento de Madrid (fuente: Demotix/ Jorge Sanz). All rights reserved.</span></span></span> </p> <p>La ambición municipal del diputado mexicano Pedro Kumamoto y la vocación global de las confluencias que gobiernan las principales ciudades españolas son dos caras de la misma moneda: el papel creciente de las ciudades en los nuevos rumbos de gobernanza política. A su vez, ambos casos abren la posibilidad de una red global de ciudades orientadas al procomún, que pongan en cuestión el orden neoliberal. Lo hiperlocal se va reconectando poco a poco globalmente en un nuevo ecosistema planetario en el que las súper estructuras que representan a los Estados nación tienen cada vez menos influencia en la política. ¿Cuál debería ser el modelo de ciudad del siglo XXI? ¿Cuáles son los desafíos en un mundo en el que los Estados nación están diezmados por el orden económico global?<strong>&nbsp;</strong></p> <p><strong>Una red de ciudades contra el Estado nación</strong></p> <p>En <em>City of fears, city of hope</em> (2003), <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Zygmunt_Bauman" target="_blank">Zygmunt Bauman</a> reflexiona sobre la mixofobia (el miedo usado por las instituciones para inhibir el uso del espacio público) y la mixofilia (mezcla humana y cultural en las ciudades). Sin embargo, la principal conclusión del estudio es que los estados nación están en decadencia y que las ciudades son el principal espacio político de nuestra era. La crisis económica que desestabilizó la economía del planeta en el año 2008 llevó a algún premio Nobel de Economía como <a href="http://elpais.com/autor/joseph_e._stiglitz/a/">Joseph E. Stiglitz</a> a augurar el fin del neoliberalismo y el resurgimiento de la inversión pública de los Estados. Sin embargo, ha ocurrido exactamente lo contrario. Los Estados se han limitado a alimentar la espiral de la deuda, a entregar recursos públicos al sistema bancario privado y reducir su tamaño. La capacidad de los Estados nación de incidir en su propia política económica ha continuado decreciendo desde el estallido de la crisis, mientras que las supra instituciones al servicio del neoliberalismo como la Troika financiera han ganado influencia. El resultado de las negociaciones del gobierno griego de Alexis Tsipras con la Troika confirmaba en parte la escasa capacidad de maniobra de los gobiernos nacionales frente al capital internacional. </p> <p>En este contexto, autores como Benjamin Barber vaticinan un mundo más justo y equitativo si el mundo estuviera gobernado por alcaldes y alcaldesas. Sin embargo, las competencias jurídicas, como ya se ha apuntado, son en la mayoría de los casos insuficientes para alterar el orden político económico diseñado por el neoliberalismo global. Al mismo tiempo, los gobiernos municipales podrían conseguir imponer otra agenda política, pero con la ayuda y colaboración de los movimientos sociales y de una nueva ciudadanía empoderada que construye política fuera de las esferas tradicionales. ¿Cuál es pues el verdadero papel y/o potencial de las ciudades en el siglo XXI? Parte de la respuesta podría estar en la historia. En la antigüedad los fenicios, los griegos o los cartagineses producen redes de ciudades cuya organización no responde ni se refiere a la forma-estado. Lo mismo ocurriría con la red de ciudades italianas a partir del siglo XI, o con las ciudades hanseáticas, sin funcionarios ni ejército. Estas redes de ciudades no eran tanto Ciudades-Estado como Ciudades contra el Estado, en la medida misma en que su articulación les permitía <a href="http://www.eldiario.es/aragon/elprismatico/Ciudad_6_418618156.html">inhibir la captura en el mosaico de Estado</a>. </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto IV.jpg" alt="" title="" width="460" height="294" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Principales rutas comerciales de la Liga Hanseática en el siglo XIII (fuente: Wikicommons / Flo Beck).</span></span></span> </p> <p>En el siglo XXI, los estados nación e instituciones suelen desplegar restricciones legales de todo tipo que agudizan la citada mixofobia. Sin embargo, las ciudades pueden fomentar la mixofilia desde el «adentro» (con medidas municipales) y desde «el afuera» (la ciudadanía actuando autónomamente). Los ayuntamientos pueden ser beligerantes contra los transgénicos (como Madrid), provocando un desplazamiento del tablero de juego: lo más importante no es hablar si los transgénicos son o no perjudiciales para la salud, sino cuestionar el capitalismo de las multinacionales transgénicas que causan devastaciones humanas y naturales en el proceso. Las ciudades, abanderando causas que exceden sus competencias, abren camino a nuevas políticas, leyes, prácticas, herramientas…. Las ciudades griegas que desobedeciendo a la Troika cancelando la tasa de electricidad son un buen ejemplo: forzaron un cambio (reformulación de este impuesto) con la llegada de Alexis Tsipras a la presidencia. <br /><br />El libro <em>La apuesta municipalista</em>, toda una base teórica de las «confluencias» españolas, apostaba por «la política de lo cercano» frente al Estado. El libro flotaba sobre una intuición sobre el «afuera» global que existe desde el los estallidos sociales del año 2011: lo urbano podría ser la palanca del cambio. El concepto de Derecho a la Ciudad, formulado por Henry Lefebvre en 1968, llevaba unos años en boga: derecho al espacio urbano que nos pertenece. El marxista David Harvey, en sus últimas publicaciones, iba más allá de la <a href="http://www.onuhabitat.org/index.php?option=com_docman&amp;task=doc_details&amp;gid=50&amp;Itemid=3">Carta Mundial del Derecho a la Ciudad</a> que surgió del Foro Social Mundial (FSM). Su libro <em>Ciudades Rebeldes</em>, publicado al calor de Occupy Wall Street, dio una vuelta de tuerca magistral: el derecho a la ciudad se transforma en un «derecho a modificar la ciudad de forma colectiva» y a «cambiarnos» en el proceso.<br /><br /><strong>La calle global</strong><br /><br />El 2011 global, el año con mayor número de revueltas de los últimos tiempos, reconfiguró el espacio urbano como una nueva interfaz de acción y creación política. El formato acampada, exportado desde la Primavera Árabe al 15M español u Occupy Wall Street, desbordaba el formato «manifestación». La mismísima Saskia Sassen, que acuñó el paradigma de la «ciudad global» como urbe atravesada por los mercados financieros internacionales, adaptó su propia teoría tras la ocupación de la plaza Tahrir de El Cairo. Empezó a hablar de la "calle global", un "espacio duro" donde "los que no tienen poder consiguen hacer la política".<br /><br />La mutación de la ciudad global a la calle global es una deseable agenda política para el planeta. La calle global (espacio físico y semántico) y las ciudades rebeldes (como remezcla combativa del derecho a la ciudad) se han convertido en horizontes narrativos del "afuera" global. De hecho, algunos de los estallidos sociales más relevantes de los últimos tiempos han tenido en lo urbano su causa inicial, como las revueltas del parque Gezi en Turquía, del Movimento Passe Livre (MPL) en Brasil o Gamonal (Burgos). Lo urbano también es la continuidad de muchas revueltas, como lo muestran el Parque Augusta (São Paulo), Can Batlló en Barcelona o la gestión comunal del Embrós Theater en Atenas. Lo urbano es el espacio de batalla de muchos movimientos contra el neoliberalismo. "Luchar por una ciudad habitable es una forma de disidencia", apuntan en Temblor, brazo español del proyecto <em><a href="http://temblormunicipal.zemos98.org/post/108580507984/radical-democracy-reclaiming-the-commons">Radical Democracy: Reclaiming the Commons</a></em>. De alguna manera, algunas de las ocupaciones de plazas de los últimos años funcionan como metáfora del modelo de ciudad por el que el heterogéneo afuera está luchando. </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto V.jpg" alt="" title="" width="460" height="253" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Manuela Carmena se dirige al público en El Campo de la Cebada de Madrid en abril de 2015 (fuente: Demotix / Jose_Hinajosa). All rights reserved.</span></span></span> </p> <p>Durante la Acampada Sol de Madrid del 15M español, que se prolongó algunas semanas entre mayo y junio de 2011, surgió la herramienta digital <a href="https://15mpedia.org/wiki/Propongo">Propongo</a>, con la que cualquier persona podía realizar propuestas políticas. Aunque no existía ninguna institución o gobierno pendiente de dichas propuestas la herramienta digital, cuyo código fuente fue usado por el gobierno de Rio Grande do Sul (Brasil), visibilizaba el anhelo de democracia participativa de la sociedad. La ocupación del Parque Augusta de São Paulo, que tuvo lugar durante enero de 2015, supuso un intento serio de ir más allá de la lógica de lo «público» y de lo «privado» y colocó el procomún en el epicentro de la lucha. Un párrafo de los <a href="http://www.parqueaugusta.cc/ja/objetivosmetas/">objetivos</a> del Movimiento Parque Augusta destaca este punto: "Un parque público es un bien común, pertenece a la red social de la ciudad y no debe permanecer bajo intereses privados o especulativos". Por otro lado, la ocupación del Gezi Park de Estambul de mayo-junio de 2013 luchó por los bienes comunes urbanos ensamblando «la auto-organización ciudadana y el deseo de democracia directa». <br /><br />¿Qué lecciones pueden aprender los gobiernos locales de las revueltas que han sacudido durante los últimos años el planeta, especialmente aquellas que tuvieron ocupaciones o que luchaban por cuestiones urbanas? ¿Qué puntos en común tienen los protagonistas de dichas revueltas y los gobernantes de las ciudades? ¿Existe alguna posibilidad de agenda común? ¿Qué herramientas y metodologías participativas de los nuevos movimientos son extrapolables a los gobiernos locales? </p> <p>&nbsp;</p> <hr /> <p>&nbsp;</p> <p><em>Podéis consultar todos los capítulos del libro&nbsp;<strong>State of Power 2016, </strong>donde aparece este texto como capítulo 9,&nbsp;haciendo clic <a href="https://www.tni.org/en/publication/state-of-power-2016">aquí</a>. </em></p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez/la-ciudad-de-c-digo-abierto-como-horizonte-democr-tico">La ciudad de código abierto como horizonte democrático transnacional (Parte 2) </a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> <div class="field-item even"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Brazil Civil society Culture Democracy and government Ideas International politics latin america europe Ciudades Transformadoras Bernardo Gutiérrez González Bernardo Gutiérrez González Thu, 04 Feb 2016 12:46:07 +0000 Bernardo Gutiérrez González and Bernardo Gutiérrez González 99585 at https://www.opendemocracy.net La ciudad de código abierto como horizonte democrático transnacional (Parte 2) https://www.opendemocracy.net/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-lez/la-ciudad-de-c-digo-abierto-como-horizonte-democr-tico <div class="field field-summary"> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <p>El gobierno local en código abierto es un primer paso para ir incorporando nuevas esferas de políticas públicas y&nbsp; prácticas ciudadanas entrelazadas, que pueden convertir en redundante al neoliberalismo.<a href="https://opendemocracy.net/bernardo-guti-rrez/open-source-city-as-transnational-democratic-future" target="_blank"><em><strong> English</strong></em></a></p> </div> </div> </div> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto A.jpg" alt="" title="" width="460" height="230" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>: Fragmento de la portada de «La ciudad de código abierto como horizonte democrático transnacional», noveno capítulo de State of Power 2016 (fuente: www.tni.org / Evan Clayburg). All rights reserved.</span></span></span> </p> <p>El escritor Matthew Fuller y el urbanista Usman Haque, ambos británicos, investigan hace años la relación entre la denominada ética hacker y las ciudades. Inspirados en el movimiento <em>copyleft</em> que surgió con las revolucionarias cuatro libertades del software libre en 1984.&nbsp;Matthew y Usman intentaron crear una licencia para la construcción y diseño de ciudades de código abierto: el <a href="http://uvs.propositions.org.uk/uvsshortver.html">Urban Versioning System 1.0.1</a> (UVS). En el escrito los autores transforman el <em>copyleft</em>, que libera la copia y el reuso de un código, como la mejor herramienta para acabar con la arquitectura espectáculo, el urbanismo que trabaja con objetos de fórmula cerrada y el <em>copyright</em> que limita la colaboración ciudadana. Algunas de las frases de su manifiesto pretenden crear un nuevo horizonte de colaboración ciudadana a partir de la tecnología libre: "UVS reconoce que el mundo está construido por sus habitantes en cada momento", "la gente llevará el diseño, de una forma colaborativa, en direcciones nunca imaginadas", "sólo un modelo de construcción que es capaz de perder su trama es adecuado". Si las cuatro libertades del software libre abrieron la puerta a la colaboración entre programadores informáticos y hackers de todo el mundo, el Urban Versioning System 1.0.1 podría incentivar otro tipo de ciudad basada en la colaboración, en información compartida y en prácticas colectivas. <br /><br />El modelo de ciudad sugerido por Fuller y Haque estaría basado en una apertura del código de su sistema operativo, ya sea jurídico, arquitectónico o informacional (datos, contenido). El urbanista Doménico di Siena también teoriza sobre la ciudad de código abierto y considera vital pasar de modelos urbanos "basados en la creación de productos y servicios eficientes que nos obligan a un movimiento constante (y al consumo), a modelos basados en la gestión de la información y producción del conocimiento (<a href="http://www.paisajetransversal.org/2012/04/delg-sentient-city-de-la-ciudad.html">autoorganización</a>)". La ciudad de código abierto choca de frente con el paradigma de la <em>smart city</em> basado de tecnología propietaria y vigilancia masiva, imperante hasta el día de hoy en el mundo. El ya mencionado artículo <em>We can’t allow the tech giants to rule smart cities</em>, del periodista Paul Mason, es un duro alegato contra el control tecnológico de las ciudades por parte de las grandes corporaciones. Mason intenta tejer una visión de una «<em>smart city</em> no neoliberal» que incorpore tres principios que no son bienvenidos en el mundo de las grandes compañías tecnológicas: apertura, participación democrática y una clara política de que los datos generados desde los servicios públicos sean públicos. Mason señala al nuevo gobierno municipal de Madrid, que ya ha puesto en marcha la web de democracia deliberativa <a href="https://decide.madrid.es/">Decide Madrid</a>, como el modelo de democracia radical urbana basada en tecnología libre: «En lugar de ver la ciudad como un «sistema», para automatizar y controlar, la visión que está siendo meditada en la capital española concibe la ciudad como un «ecosistema» diverso de redes humanas incontrolables». <br /><br />Nada como algunos ejemplos prácticos para entender el potencial del «código abierto» en entornos urbanos. La iniciativa independiente DCDCity-Aire Madrid es uno de los mejores ejemplos del rumbo que podrían tomar las ciudades a partir del imaginario y las prácticas del código abierto. DCDCity-Aire Madrid fue la primera aplicación del marco teórico práctico que planteó <em>The Data Citizen Driven City</em>, un proyecto gestado en el MediaLab Prado de Madrid. <em>The Data Citizen Driven City</em> proponía un tipo de recolección y gestión de datos por parte de los ciudadanos radicalmente diferente al modelo <em>top down</em> de las grandes corporaciones. En lugar de sensores implantados por las compañías tecnológicas y de una gestión de datos centralizada y no del todo abierta, el proyecto consideraba a cada ciudadano un productor en potencia de datos. Gracias a la proliferación de <em>smartphones</em> y a la profusión de tecnologías libres, cada ciudadano puede transformarse en un recolector de datos. Una simple placa de Arduino (hardware libre), conectada a un celular con sistema operativo Android, es suficiente para que un ciudadano recopile datos relacionados con el funcionamiento de la ciudad. De esta manera, una red descentralizada de ciudadanos se transformaría en la mejor alternativa a la red centralizada del modelo <em>smart city</em> del control tecnológico. </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto B.jpg" alt="" title="" width="460" height="318" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Imagen del proyecto The Data Citizens Driven Data (fuente: Sara Alvarellos). All rights reserved.</span></span></span> </p> <p>El DCDCity-Aire Madrid, que se inspiró en el proyecto <a href="http://airqualityegg.com/">Air Quality Egg</a> desarrollado en Nueva York y Ámsterdam, aspiraba a construir una comunidad entorno a la problemática de la calidad del aire en Madrid. Su método: la captación participativa de datos con tecnología libre de patentes. La génesis del proyecto refleja la importancia de la sinergia de lo público y de la autonomía ciudadana que activa procesos de forma independiente a los gobiernos. El apoyo de MediaLab Prado, un laboratorio financiado con dinero público, fue vital para el DCDCity-Aire Madrid. A parte de albergar la <a href="http://wiki.medialab-prado.es/index.php/Data_Citizen_Driven_City">wiki del proyecto</a>, el Medialab fue el espacio para construir una comunidad transversal, que también se reforzó desde iniciativas privadas, como el <em>Internet Of Things Madrid Meetup</em>. Durante una jornada de trabajo se elaboró un prototipo de Air Quality Egg (AQE) y se construyeron diez dispositivos que están a disposición de la ciudadanía en Media Lab Prado. Este primer prototipo, vinculado a la calidad del aire de Madrid, está ya en la biblioteca digital de prototipos de <em>The Data Citizen Driven City</em>. Los otros nueve prototipos tendrán que ver con otro tipo de datos relacionados con la ciudad. <br /><br />El nuevo gobierno de Ahora Madrid podría aprovechar la inteligencia colectiva de una red ciudadana distribuida para construir un modelo alternativo de recolección de datos urbanos. El modelo de gestión de datos abiertos del municipalismo español podría sentar las bases para otras ciudades. De momento, el MediaLab Prado ya tiene el proyecto Commoning Data – <a href="http://medialab-prado.es/article/visualizar15convocatoriacolaboradores">Datos del Bien Común</a>, &nbsp;para trabajar un nuevo modelo de datos abiertos que beneficie a la ciudadanía. <br /><br />Incentivar un modelo tecnológico libre desde los gobiernos municipales, como está ocurriendo en las ciudades españolas gobernadas por confluencias, es vital para generar otro modelo y otra visión sobre las ciudades inteligentes. De hecho, la lógica del <em>software libre</em>, los repositorios de códigos informáticos compartidos y la cooperación en red de diferentes agentes facilitaron la expansión de candidaturas municipalistas que acabaron tomando el poder. Ahora Madrid, la fuerza que gobierna hoy en día la ciudad de Madrid, aprovechó por ejemplo el código fuente de la <a href="http://programa.ganemoszaragoza.com/">plataforma digital de Zaragoza en Común</a> para elaborar su programa electoral de forma colaborativa. El código abierto forma parte del ADN de las candidaturas municipalistas de España. Ya desde el poder, estas confluencias están incentivando esa misma lógica de ciudades cooperantes que incentivan tecnología libre, prácticas orientadas al bien común y protocolos de acción colectiva. Decide Madrid, la plataforma de democracia deliberativa lanzada por Ahora Madrid, está ya siendo replicada, como veremos en detalle, por otras ciudades. <br /><br />Sin embargo, para llegar a un modelo basado en la inteligencia ciudadana debemos abrir la definición de tecnología. Ted Nelson, uno de los pioneros de la cultura digital, aseguraba que "nuestro comportamiento social es el <em>software</em> y que nuestros cuerpos son el <em>hardware</em>". El sistema operativo de una sociedad sería pues un conjunto de prácticas comunes y de relaciones humanas, no apenas un conjunto de plataformas digitales. El código abierto va más allá de la tecnología en sí misma. La ciudad de código abierto sintoniza <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Maria-Naredo-seguridad-policial-relacional_6_198490169.html">con el concepto de ciudad relacional</a>. El modelo de ciudad relacional propone el encuentro, la relación y el diálogo contra el modelo de vigilancia masiva y control centralizado de datos representado por la <em>smart city</em>. "<a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Maria-Naredo-seguridad-policial-relacional_6_198490169.html">La seguridad, en el modelo relacional, pasa sobre todo por recrear el lazo social. No vaciar la calle, sino todo lo contrario: repoblarla de relaciones de vecindad, de buena vecindad también entre desconocidos</a>". La ciudad relacional de código abierto estaría basada en las interacciones de los ciudadanos, en su cooperación, en la información compartida y en un espacio público apto para la convivencia y la colaboración. La ciudad relacional de código abierto debería aspirar a ser un código fuente que pueda ser modificado constantemente por la inteligencia colectiva. </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/foto C.jpg" alt="" title="" width="460" height="305" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Valla del Mercado de la Cebada cubierta de retratos, septiembre de 2012 (fuente: Demotix / Valentin Sama-Rojo). All rights reserved.</span></span></span> </p> <p>La experiencia del Campo de Cebada de Madrid, un espacio autogestionado que cuenta con el apoyo legal del Ayuntamiento de la ciudad hace cinco años, es un buen ejemplo de ciudad relacional de código abierto. Si el DCDCity-Aire Madrid ejemplifica el camino para el código abierto desde la tecnología digital, el Campo de Cebada visualiza el imaginario y las prácticas de código abierto relacionadas al espacio físico. El Campo de Cebada ocupa un solar de 5.500 metros cuadrados en el que el Ayuntamiento debería haber construido un polideportivo en el año 2009. La crisis económica provocó que el Ayuntamiento dejara un espacio vacío en el centro de Madrid. Los vecinos acabaron transformando el solar en un espacio vecinal de encuentros, intervenciones y aprendizajes desde el año 2010. Residentes de todas las edades, padres de escuelas cercanas y colectivos de jóvenes arquitectos se reunieron bajo el nombre de El Campo de Cebada con el reto de mantener el <a href="http://www.publicspace.org/es/obras/g362-el-campo-de-cebada">uso comunitario del espacio mientras no empezaran las obras</a>. El Ayuntamiento acabó firmando con los residentes y los actores sociales del territorio un convenio de cesión temporal de espacio. Dinamizado por colectivos de arquitectos y por las asambleas comunitarias surgidas durante el 15M de 2011, el Campo de Cebada se fue convirtiendo en todo un laboratorio social en el que la auto construcción de mobiliario con licencias <em>copyleft</em>, la permacultura y las actividades culturales auto gestionadas marcaban el día a día. En 2013, El Campo de Cebada ganó el prestigioso premio <a href="http://www.aec.at/aeblog/en/2013/05/16/gewinnerinnen-prix-ars-electronica-2013/">Golden Nica del festival Ars Electrónica</a>, en la categoría de 'comunidades digitales'. El hecho de que El Campo de Cebada, una iniciativa con un fortísimo componente territorial, fuera reconocido por su gestión de comunidades en Internet es un síntoma de una nueva era en la que las redes digitales y el territorio se funden en un nuevo espacio híbrido más democrático y participativo. <br /><br />El Campo de Cebada también visibiliza problemas y límites de la auto gestión ciudadana. Para el funcionamiento del espacio, la comunidad tuvo que recurrir al <em>crowdfunding</em> y hasta el día de hoy no han conseguido recursos públicos del Ayuntamiento. A pesar del éxito de El Campo de Cebada, la práctica ha demostrado que es insuficiente garantizar legalmente prácticas orientadas al procomún (<em>commons oriented</em>, en inglés) si no se las dota de recursos públicos. El riesgo salta a la vista: <a href="http://www.bbc.com/news/uk-10680062">la <em>Big Society</em> del británico David Cameron</a> o el proyecto gubernamental <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/02/actualidad/1420225232_142101.html">Holanda Participativa</a> justifican la desaparición del Estado con el trabajo voluntario de los ciudadanos. La autogestión, las autonomías urbanas y la colaboración ciudadana, más que propiciar la desaparición de lo público, deberían incentivar resonancias mutuas entre lo público y la ciudadanía. <br /><br />En Madrid, la llegada de Ahora Madrid al gobierno local ha abierto la puerta a una nueva gestión del bien común desde lo público. El proyecto independiente <a href="http://intermediae.es/project/intermediae/blog/los_madriles__atlas_de_iniciativas_vecinales_inauguracion_jueves_17_de_septiembre_a_las_1930_h">Los Madriles</a>, un atlas de iniciativas vecinales que mapea cientos de proyectos de la ciudad, está siendo usado por el nuevo gobierno local para entender las dinámicas autónomas de Madrid. Además, en los presupuestos elaborados para el año 2016, introducen la gestión participativa de parte de los mismos por parte de los vecinos de los barrios. Por otro lado, el ayuntamiento de Madrid aprobó a finales del año 2015 un <a href="http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Actualidad/Noticias/Un-marco-regulador-que-garantice-la-igualdad-en-la-cesion-de-espacios-municipales?vgnextfmt=default&amp;amp;vgnextoid=1fda8714d5f80510VgnVCM2000000c205a0aRCRD&amp;amp;vgnextchannel=a12149fa40ec9410VgnVCM100000171f5a0aRCRD">Marco Regulador de Cesión de Uso de Espacios a Entidades Sociales</a>, que pondría en manos de la ciudadanía espacios y edificios públicos. La mezcla de cesión de recursos y espacios públicos y el respeto por la autonomía de los movimientos podría asentar un nuevo camino municipalista de ciudades contra el Estado y el neoliberalismo global imperante. </p> <p><span class='wysiwyg_imageupload image imgupl_floating_none 0'><img src="//cdn.opendemocracy.net/files/imagecache/article_xlarge/wysiwyg_imageupload/557099/Foto D.jpg" alt="" title="" width="460" height="170" class="imagecache wysiwyg_imageupload 0 imagecache imagecache-article_xlarge" style="" /> <span class='image_meta'><span class='image_title'>Encuentro Los Madriles en Matadero Madrid, altas de inicitavivas vecinales (fuente: VIC - Vivero de Iniciativas Ciudadanas). All rights reserved.</span></span></span> </p> <p>Antonio Negri y Raúl Sánchez Cedillo, teóricos de lo común, trazan una sugerente relación entre <a href="http://www.eldiario.es/interferencias/Maria-Naredo-seguridad-policial-relacional_6_198490169.html">ciudad y democracia</a>: "Las formas de vida metropolitana son modos políticos y productivos. Haciendo que interactúen democracia y (re)producción de la ciudad tendremos la posibilidad de articular lo político". Dicha relación entre ciudad y formas de vida metropolitanas con la democracia, colocan a los gobiernos locales en un tesitura especial y privilegiada. Por eso, además de usar la tecnología libre, cualquier Ayuntamiento que quiera construir una ciudad de código abierto tiene que reconocer y proteger las prácticas ciudadanas que reproducen el común: centros sociales, espacios auto-gestionados, red de huertos, redes de intercambio entre pares… El espacio público, que la ciudadanía ha transformado en un palco vivo, democrático y de código abierto, es metáfora y herramienta de la participación que los gobiernos necesitan. Para ello, las instituciones deben diseñar marcos jurídicos flexibles para proteger e incentivar el asociacionismo, el cooperativismo, los viveros de iniciativas ciudadanas, la autogestión y la cogestión de espacios y proyectos. Los gobiernos locales deben combinar la tecnología libre y código de prácticas humanas y relacionales. <br /><br />Las dos caras de la ciudad de código abierto (las herramientas digitales libres y los territorios participativos) conforman un nuevo horizonte para la <a href="http://www.resilience.org/stories/2015-03-06/barcelona-en-comu-the-city-as-horizon-for-radical-democracy">democracia radical</a>. El repertorio participativo de la confluencia política Barcelona en Comú, que gobierna en la actualidad la ciudad de Barcelona, está siendo apuntado como uno de los modelos a ser replicados. "Su democracia radical viene de un conjunto de herramientas, técnicas, mecanismos y estructuras para generar políticas municipales desde abajo. Entre ellos hay varios niveles de asambleas (barriales, temáticas, coordinación, logística, medios, comunicación etc) y <a href="http://www.oviedoparticipa.es/">plataformas online</a> (para comunicar, votar, trabajar)". El papel de las confluencias españolas, fraguadas en las redes y las calles en una era en la que los movimientos sociales tradicionales no han marcado el ritmo del cambio, se antoja pues como uno de los más avanzados laboratorios democráticos del siglo XXI. <br /><br /><strong>Replicabilidad global irreversible <br /></strong><br />El pasado 4 de diciembre, el ayuntamiento de la ciudad española de Oviedo, gobernado por la confluencia Somos Oviedo, presentó su <a href="https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=6027919733281990537#_edn19">plataforma digita</a>l de democracia directa y participativa. La plataforma de Oviedo fue una réplica de Decide Madrid, ya que la web lanzada por el ayuntamiento de Madrid hace unos meses estaba basada en software libre y tenía una licencia abierta. Pablo Soto, el concejal de participación del ayuntamiento de Madrid, que entró en <em>streaming</em> en el acto de presentación de la plataforma de Oviedo, aseguró que Decide Madrid "está siendo estudiada por otras ciudades como Barcelona, Zaragoza, La Coruña o Santiago de Compostela". El hecho de que diferentes ciudades compartan el código de sus plataformas digitales rompe con la lógica de la tecnología propietaria de la <em>smart city</em> y con el paradigma de la ciudad marca, que pone a diferentes urbes a competir entre sí. El que ya ha sido bautizado como «intermunicipalismo» español pretende generar una red de «ciudades rebeldes del bien común» que compartan repositorios, herramientas, plataformas digitales y metodologías comunes. El intermunicipalismo asesta a su vez un duro golpe a la lógica de mercado, basada en vender el mismo producto tecnológico a diferentes ciudades. <br /><br /><a href="https://www.diagonalperiodico.net/blogs/fundaciondeloscomunes/la-atlantida-del-comun-laboratorios-politicos-municipales-y-periferia">El intermunicipalismo</a>, comenzando por sus herramientas y plataformas tecnológicas compartidas, aspira a construir prácticas políticas irreversibles, para que no haya vuelta atrás en la democracia participativa. Una democracia participativa que encaja más con el postcapitalismo propugnado por Paul Mason o la economía del bien común que con el anti capitalismo clásico de los movimientos sociales tradicionales. "La geopolítica del común –escribe Daniel Vázquez en el prólogo del libro del <a href="http://book.floksociety.org/">Buen Conocer / FLOK Society</a>, posiblemente la hoja de ruta de políticas públicas hacia el post capitalismo más completa– abre un nuevo frente en la batalla del capitalismo cognitivo y lo hace conectando códigos". Que una ciudad como Madrid pueda compartir el código de sus estructuras digitales con cualquier ciudad del mundo, incluso con regiones o incluso Estados nación, revela una inspiradora nueva era de transnacionalismo en red tejido alrededor de bien común y de los códigos abiertos. <br /><br />Un municipalismo transnacional podría reconfigurar las luchas de los movimientos sociales construir esta geopolítica del común contra el neoliberalismo. La palanca de cambio de gobiernos municipales conquistados con nuevas lógicas, como lo demuestra el caso español, le daría a la nueva reconfiguración de las luchas del común una nueva escalabilidad institucional. No es casualidad que algunas ciudades brasileñas (como Belo Horizonte o Río de Janeiro) o estadounidenses (a partir del movimiento Occupy Wall Street) estén estudiando cómo replicar el modelo de las confluencias españolas.<br /><br />Por otro lado, las <a href="http://www.ual.es/Universidad/CGT/pagina/SALA%20DE%20LECTURA/bookchin-seis-tesis-sobre-municipalismo-libertario.pdf">tesis del municipalismo libertario de Murray Boochin</a>, vislumbraban ya en 1984 la posibilidad de una nueva red escalable de territorios: "Interconectar pueblos, barrios, pequeñas y grandes ciudades en redes confederales". En la era digital, la confederación podría estar formada por ciudades contra o sin el Estado, interterritoriales y cooperativas, que vayan más allá de la bienintencionada Red Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales y Regionales (UCLG), que se queda en el horizonte del Derecho a la Ciudad. Está en juego simultáneamente la vida de los barrios y la supervivencia de la participación democrática del mundo. El planeta/barrio intermunicipalista, ensamblado para siempre, puede convertirse en la nueva piedra angular del post capitalismo global. El primer paso es abrir el código de los gobiernos locales. Abrirlo para desbordar, para escalar hacia nuevas esferas de política pública, para tejer prácticas ciudadanas que hagan innecesario el neoliberalismo. Compartir códigos para reinventar la geopolítica global para conectar transnacionalmente el nuevo horizonte de la democracia radical. </p><p>&nbsp;</p><hr /><p><em>Podéis consultar todos los capítulos del libro&nbsp;<strong>State of Power 2016, </strong>donde aparece este texto como capítulo 9,&nbsp;haciendo clic <a href="https://www.tni.org/en/publication/state-of-power-2016">aquí</a>.</em></p><p>&nbsp;</p><fieldset class="fieldgroup group-sideboxs"><legend>Sideboxes</legend><div class="field field-related-stories"> <div class="field-label">Related stories:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> <a href="/democraciaabierta/bernardo-guti-rrez-gonz-les/el-c-digo-abierto-como-modelo-de-ciudad-1">La ciudad de código abierto como horizonte democrático transnacional (Parte 1)</a> </div> </div> </div> </fieldset> <div class="field field-country"> <div class="field-label"> Country or region:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Brazil </div> <div class="field-item even"> Spain </div> </div> </div> <div class="field field-topics"> <div class="field-label">Topics:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> Civil society </div> <div class="field-item even"> Culture </div> <div class="field-item odd"> Democracy and government </div> <div class="field-item even"> Ideas </div> <div class="field-item odd"> International politics </div> </div> </div> <div class="field field-rights"> <div class="field-label">Rights:&nbsp;</div> <div class="field-items"> <div class="field-item odd"> CC by NC 4.0 </div> </div> </div> DemocraciaAbierta DemocraciaAbierta Spain Brazil Civil society Culture Democracy and government Ideas International politics latin america europe Ciudades Transformadoras Bernardo Gutiérrez González Bernardo Gutiérrez González Thu, 04 Feb 2016 11:36:45 +0000 Bernardo Gutiérrez González and Bernardo Gutiérrez González 99586 at https://www.opendemocracy.net