Manifestaciones, represión violenta, muertos y una moción para impugnar a la presidenta Dina Boluarte agravan la inestabilidad sistémica y hacen que la democracia se tambalee.
El ecocidio de las selvas tropicales y el genocidio de sus pueblos indígenas van de la mano en Papúa Occidental sin que la ONU haya sido capaz de corregir un crimen devastadoramente injusto