Guillermo Lasso, presidente ecuatoriano, aprobó la polémica medida y abrió la discusión sobre si el Estado debe abandonar el monopolio de la violencia para combatir la inseguridad.
"No tengo nada que lamentar. Pero la prensa brasileña y la derecha no pueden decir lo mismo", afirma Jean Wyllys. *Versión integral de entrevista concedida al periódico brasileño O Globo