Este domingo 6 de octubre los votantes irán a las urnas para elegir el gobierno de Portugal número 22 desde la Revolución de los Claveles de 1974, que derrocó a una larga dictadura de derecha.
Desde 2015 los principales partidos de la izquierda portuguesa - el Partido Socialista (PS) de António Costa de centroizquierda, el Partido Comunista (PCP) y el Bloque de Izquierda (BE) - han estado trabajando juntos en una alianza burlonamente etiquetada Geringonca (“ingenio”) por un político de derecha al inicio de la administración.
Lo irónico es que la Geringonca ha resultado ser una máquina política notablemente estable y eficaz, poniendo a la izquierda - ya sea en virtud de una mayoría absoluta del PS, o en una Geringonca II - camino a la victoria electoral, mientras produce resultados económicos impresionantes.