“La violencia no se fue de cuarentena”. Esa frase, repetida por líderes sociales y ambientales en Colombia, es tristemente cierta en muchos países de América Latina.
Al menos seis defensores ambientales han sido asesinados en distintos países de América Latina desde el 11 de marzo, fecha en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la enfermedad como una pandemia.