
Reloj del Fin del Mundo: minutos para para la medianoche, 1945 - 2015.Wikicommons/Fastfission. Some rights reserved
En el punto mismo de origen de la guerra fría, en junio de 1947, un grupo de científicos quiso llamar la atención sobre el peligro extremo que planteaba el rápido desarrollo nuclear para fines militares. Aquel mismo mes, el Bulletin of the Atomic Scientists (Boletín de los Científicos Atómicos), fundado en la Universidad de Chicago, publicó en su portada la imagen de lo que llamó Doomsday Clock (Reloj del Fin del Mundo). El reloj marcaba las doce menos siete minutos. En décadas posteriores, en varios momentos críticos de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, la manecilla del reloj se acercó todavía más a la hora fatídica. Era una clara señal de que una gran confrontación entre las dos superpotencias era cada vez más probable.
El fin de la guerra fría y la expectativa de un "dividendo de paz" ayudaron a mover la manecilla del reloj hacia atrás, hasta diecisiete minutos antes de la medianoche. Pero desde 1995 se ha ido deslizando hacia adelante una vez más, acercándose progresivamente a la hora temida. Durante las siguientes dos décadas, varios factores - enormes arsenales nucleares, degradación ambiental acelerada, nuevos avances tecnológicos - han generado una situación internacional cada vez más turbulenta. En enero de 2015, el reloj se colocó a tres minutos para la medianoche ya que, en palabras del Boletín, "los líderes internacionales no están cumpliendo con su deber más importante - garantizar y preservar la salud y vitalidad de la civilización humana".