La frontera entre Guatemala y México se ha convertido en un punto crítico en el viaje, comentaron mujeres migrantes a democraciaAbierta desde Ciudad Juárez, ya en el norte de México, esperando dar el último paso al otro lado de la frontera.
Eran cerca de las 3:00 de la madrugada, cuando el autobús en el que viajaba Eidimar Rosillo de 18 años, con su hija de 2 años desde Guatemala hasta México, fue obligado a detenerse.
Los uniformados comenzaron a pedir 100 quetzales (unos 13 dólares) a cada migrante. “La gente ya se había quedado sin nada, habíamos pagado antes en más de cuatro puntos de control. Yo sentí miedo por no tener más dinero”, narró.