Las empresas de inteligencia artificial enfrentan un tsunami de demandas por el uso no autorizado de materiales protegidos por derechos de autor para entrenar sus modelos.
Autores, artistas y editoriales en Estados Unidos, Francia, Australia, Canadá e India fueron por el camino de las acciones legales, en un ajuste de cuentas global en torno a los derechos de propiedad intelectual en la era de la IA.
The New York Times demandó a Perplexity AI, la empresa emergente de inteligencia artificial que desarrolló un motor de búsqueda de vanguardia, y a OpenAI por entrenar sus modelos con contenido del NYT sin autorización.