
Manifestación Junts per Si en el Arco del Triunfo en Barcelona. August 2015. SBA73. Flickr. Todos derechos reservados.
A lo largo de los últimos treinta años, tanto en el continente europeo como en el Reino Unido, la difusión del poder ha sido el motor de una descentralización política sin precedentes. Este proceso de redistribución de competencias ha traído consigo un buen número de consecuencias positivas.
El tratado de Lisboa reconoció este hecho y extendió a los niveles regionales y locales el principio de subsidiariedad, que se refiere al método por el cual la aplicación de las políticas debe ser ejecutada por el nivel de gobierno más adecuado y capaz, generalmente aquél que está más cerca del problema.