En la edición de esta semana:
- Así se fraguó el acuerdo Trump-Delcy de apropiación del crudo venezolano
- La guerra antiterrorista que nació el 11 de septiembre de 2001 se reproduce buscando siempre nuevos blancos
- El ascenso de la ultraderecha en el este de Alemania cuenta una historia de desengaño social y económico
- Esta semana en la historia: 11 de septiembre de 1973 - Golpe de Estado en Chile
En nuestra última newsletter publicamos una indagación reveladora de cómo un país sometido a sanciones – Venezuela – acude al trueque cuando no puede usar el sistema financiero internacional ni tener cuentas bancarias ni disponer de activos situados fuera de sus fronteras.
Esta vez, nuestro editor en jefe, Aman Sethi, entrevista al autor de ese análisis, el economista Francisco Rodríguez, para entender el opaco acuerdo petrolero entre Washington y Caracas, un contrato del que todos hablan pero nadie quiere publicar.
Este acuerdo, que cada día que pasa se parece más a una farsa, se presenta para Donald Trump como un éxito fácil y rápido (Venezuela tiene que entregar a EEUU 40.000 barriles diarios de crudo a precio de costo).
Sin librarse de la dictadura, Venezuela pasó a ser además un protectorado dr Trump, que este querría replicar en otros lugares. Así, Venezuela puede ser el canario en la mina de carbón, anticipando el futuro de sus vecinos de América Latina. Pero ese futuro, advierte Rodríguez en la entrevista, está escrito en el pasado de las relaciones hemisféricas.

Cuando cayeron las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001, una de las primeras historias que me tocó traducir y editar era sobre los habitantes de Nueva York que no querían respirar el aire contaminado, mientras las autoridades los instaban a volver a la Zona Cero (la zona del desastre) en el Bajo Manhattan.
El reclamo se volvió crónico, lo mismo que las enfermedades y las muertes. Solo ahora la alcaldía de Nueva York reconoce, con la desclasificación de documentos, que supo desde el primer momento de los peligros para la salud que implicaba reabrir el Bajo Manhattan, pero aun así siguió adelante.
En cierto modo, las explosiones de los ataques terroristas del 11S siguieron matando gente casi hasta ahora. De modo análogo, la caída de las torres dio lugar al “estado antiterrorista”, una arquitectura doméstica e internacional de guerra, persecución, perfilamiento religioso y racial, torturas, muertes y doble rasero legal que dura hasta nuestros días.
El artículo de Manuel Tufró, director de Justicia y Seguridad del Centro de Estudios Legales y Sociales de Argentina, explica el desarrollo de ese estado antiterrorista, dentro y fuera de EEUU, y cómo América Latina se lanzó también en los últimos años a reconfigurar sus leyes e instituciones para hacer del combate al terrorismo un objetivo supremo – aunque no hubiera terrorismo.

El domingo, Alternativa por Alemania (AfD), un partido que reivindica el nazismo, ganó las elecciones en una de las regiones del este. Patrick Kaczmarczyk, investigador de la Universidad de Mannheim y consultor de la agencia de la ONU sobre comercio y desarrollo, no se detiene en los aspectos ideológicos, sino en el declive económico, la inflación y los problemas de vivienda detrás de este vuelco que afecta a todo el país.

Esta semana en la historia
Salvador Allende • 11 de septiembre de 1973
Más de 50 años después de muerto, Salvador Allende, el primer presidente izquierdista elegido democráticamente en América Latina, sigue siendo un héroe de la democracia y de la izquierda en Chile, en la región y en el mundo. La semana pasada, otro mandatario elegido en las urnas, el argentino Javier Milei, se refirió a Allende de forma insultante y elogió el sangriento golpe militar que puso fin a su gobierno, al que el chileno resistió con su propia vida.

Gracias por leernos y que tengas un gran fin de semana.
Diana Cariboni, Editora de América Latina
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