Grafiti pintado en una pared de la universidad pública en Cahoeira, estado de Bahía, fotografiado en septiembre 2018. Imagen: Francesc Badia. Todos los derechos reservados.
Tenemos que prepararnos para el día después.
Brasil está sufriendo una ola de violencia verbal y simbólica insoportable y los discursos incendiarios del odio ya están dejando las primeras víctimas. La victoria de Bolsonaro, que parece inapelable, podría desatar un huracán, y obliga a prepararse para una doble acción.