
Resultados de la votación en un panel en las cámaras del Senado durante el juicio de la presidente suspensa de Brasil, Dilma Rousseff, en Brasilia, Brasil, miércoles, 31 de agosto de 2016. Foto AP / Eraldo Peres. Todos los derechos reservados.
Francesc Badia: Gracias, señor diputado, por recibir a democraciaAbierta. Brasil se enfrenta a una crisis profunda y compuesta, que incluye por lo menos tres elementos: una crisis económica, una crisis social y una crisis política. ¿Cuál de estos tres elementos le parece más determinante?
Jean Wyllys: Venimos de una crisis mundial, de una crisis económico-financiera que afectó no solo a los países desarrollados, sino también los países en desarrollo. Todos fueron afectados, pero en Brasil nuestra plutocracia y nuestras oligarquías aprovecharon la crisis económica para promover una crisis política, una desestabilización del gobierno electo. Dicha crisis política empeoró porque surgió del sistema político mismo, de una disputa entre partidos y coaliciones, y se trasladó, mediante una información parcial y partidaria, hacia la sociedad, sobre todo hacia la clase media, dando de esta forma una naturaleza social a la crisis. Por lo tanto, la crisis económica se desdobla en una crisis política, que a su vez se desdobla en una crisis social, que tuvo como consecuencia un golpe parlamentario, un golpe de Estado disfrazado de impeachment que afectó a la Presidenta Dilma Rousseff. Entonces, la presidenta fue apartada por el Congreso Nacional, primero por la Cámara de los Diputados, y ahora por el Senado.