
Partidario del "Si". 3 octubre 2016. Fernando Vergara AP/Press Association Images. Todos los derechos reservados.
El proceso de paz en Colombia acaba de sufrir un revés durísimo. Será además muy doloroso, aunque no es definitivo. La negociación entre gobierno y guerrilla ha ido ya demasiado lejos como para dar ahora marcha atrás y volver a las armas.
Pero someter a refrendación las 297 páginas de un acuerdo complejo y difícil, negociado durante años con esfuerzo de muchos, incluida la comunidad internacional, para finiquitar una guerra que adquirió carácter de tumor crónico no fue una buena idea.