Con la segunda vuelta presidencial del domingo en Chile se acercará el final del gobierno liderado por el Frente Amplio, una joven plataforma de pequeños partidos progresistas que irrumpió en un sistema dominado desde los 90 por dos coaliciones tradicionales, la derecha y la centroizquierda.
“El Frente Amplio es una excepción histórica: fuimos un relámpago asociado al movimiento estudiantil. Nadie planificó que unos pocos años después íbamos a ser gobierno, disputando un proceso constituyente. Fue una cosa muy vertiginosa”, dijo el diputado oficialista Diego Ibáñez a democraciaAbierta, unos días después de la primera vuelta electoral del 16 de noviembre.
Ibáñez entró al Congreso en 2018, cuando se sumó a la bancada del ahora presidente Gabriel Boric. Tenía 29 años y un pasado como dirigente estudiantil en Valparaíso, ciudad portuaria cercana a Santiago. Ahora tiene 36 y, luego de dos períodos como diputado, se mudará al Senado, donde ganó una plaza en las últimas elecciones. Será el senador más joven en la historia de Chile.