En junio de 1971, el entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, le declaró la guerra contra las drogas y, con ello, contra los carteles de la droga en Latinoamérica, principal productor y exportador del mundo. Hoy, sin embargo, esa guerra sigue en pie y, para muchos países, parece perdida. democraciaAbierta analizó la situación de tres países, Brasil, Colombia y México, y sus avances o retrocesos en una guerra que ya dura medio siglo.
El caso Brasil, el super encarcelamiento
El 23 de agosto de 2006, se aprobó la Ley 11.343 en Brasil. Conocida como la Ley de Drogas, buscaba ser la punta de lanza en la guerra contra las drogas del país que hoy lidera el ultraderechista Jair Bolsonaro. Sin embargo, terminó consolidándose como una herramienta para la policía y los altos mandos judiciales que estimuló el super encarcelamiento, especialmente de la población negra, mulata y joven.
Según esta ley, cualquier productor, comprador y consumidor de drogas ilegales es una persona que actúa al margen de la ley. Por eso, desde que se aprobó la población carcelaria aumentó un 209%, con una cifra actual de presos de 755.274 frente a los 361.402 presos que había en 2005. Un aumento escandaloso para tan solo 15 años.