
Rio de Janeiro. Mike Egerton/PA Wire/PA Images. Todos os derechos reservados.
A mediados de mayo de 2008, un periodista, un fotógrafo y un conductor fueron secuestrados y torturados en Batán, una favela en la zona oeste de Rio de Janeiro.
Cuando se publicó la noticia del incidente, inflamó a la nación entera y causó conmoción en todo el mundo. El equipo estaba armando un reportaje sobre la poco conocida milicia de la ciudad: los autoproclamados vigilantes, que mandaban sobre las comunidades pobres a punta de pistola. A diferencia de las famosas bandas de narcotraficantes, la milicia incluía a ex soldados, policías, bomberos y guardias de prisiones.