
El Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en el centro, abraza al dirigente venezolano Diosdado Cabello ante la mirada de la primera dama, Rosario Murillo, durante una celebración de la Revolución Sandinista en Managua, Julio 2013 (PA/Esteban Felix)
Daniel Ortega no duda en calificar de acciones terroristas las protestas que sacuden Nicaragua desde hace algo más de tres meses y de tildar a los manifestantes de pertenecer a “sectas satánicas” - gentes a las que el demonio ha convencido que él representa el mal.
"Muchos templos fueron ocupados como cuarteles para guardar armamento, para guardar bombas y para salir a atacar y asesinar”, afirma el presidente.