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De la “clase obrera” a la “gente”: el 15-M y su impacto en el discurso de la izquierda

“Fetichizar el nombre ‘clase obrera’ o el martillo y la hoz es un ejercicio de idealismo”, critica Jorge Moruno, responsable de Discurso de Podemos. English

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Simbolos 15M. Youtube. CC.

El 15-M politizó a una nueva generación y rompió muchos de los consensos sobre los que se asienta el llamado Régimen del 78, surgido de la Transición. Amplió el marco de discusión y obligó a los partidos tradicionales e instituciones a hacer concesiones en términos de democracia interna y transparencia, a la vez que se vieron forzados a transformar el discurso. Sin embargo, el 15-M también tuvo efecto en la izquierda. Los conceptos tradicionales de este sector político han sido matizados y en las campañas electorales se apela hoy más a la “gente” o a “los de abajo”, por ejemplo, que a la “clase obrera” o “trabajadora”, y se prioriza la memoria del 15-M o las mareas sobre la lucha republicana, entre otros cambios.

Para Jaime Aja, que forma parte del equipo de comunicación de Izquierda Unida (IU), las consignas del 15-M -y pone como ejemplo el lema “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”- “no rebajaban el discurso de la izquierda en términos de clase, sino que lo refrescaban”. Aja considera que IU vivía en pleno surgimiento del movimiento una época de “falta de credibilidad”. Esa necesidad de aunar discurso y práctica fue, en su opinión, la mayor lección que sacó la federación. “Recuperar la credibilidad, y creo que lo estamos haciendo, exige mucho trabajo y tiempo, y abordar esos cambios puede generar conflictos, como el que hemos enfrentado en Madrid”, desarrolla.