
Dilma Rousseff durante una conferencia sobre el futuro de la democracia en Ciudad de México. 24 abril 2017. NurPhoto/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados.
Nosotros, ciudadanos brasileños comprometidos con la defensa de la democracia, los derechos humanos y del Estado de derecho en nuestro país, queremos expresar nuestra indignación con la forma en que la Operación Lava Jato ha sido conducida, así como la guerra legal establecida bajo el pretexto de combatir la corrupción en Brasil. Estas prácticas, permitidas por el Tribunal Supremo, son utilizadas disfrazadas de proceso legítimo.
De hecho, estas prácticas están llevando a la destrucción de la democracia brasileña y empoderando a aquellos responsables del golpe parlamentar, judicial y mediático, a pesar de que son esos mismos actores los que intentaron robarle el poder a la ex presidenta Dilma Rousseff.