Nos vimos obligados a abandonar nuestro hogar en Venezuela después de que simpatizantes del gobierno intentaran asesinar a mi madre. Interrumpí mis estudios universitarios y viajé a Alemania, donde busqué refugio.
Estaba decidido a seguir estudiando, convencido de que así saldría adelante. Pero el sistema alemán ponía muchas trabas para que alguien como yo pudiera estudiar.
Mi título de secundaria venezolano no era equivalente al alemán. Solo podía acceder a la universidad si cursaba un año preparatorio, para lo cual debía aprobar un competitivo examen de ingreso.