El pasado mayo fue aprobado en el congreso colombiano la construcción del Puerto de Tribugá, como parte del paquete de mejoras en conectividad incluidas en Plan Nacional de Desarrollo (PND) y el Plan Plurianual de Inversiones (PPI) del país propuesto por el presidente Iván Duque para los próximos cuatro años.
Esto le brinda al proyecto la legitimidad política necesaria para su concreción en el mediano plazo que, sumada a la factibilidad financiera, técnica y legal ya existente, podrían convertir al puerto en una de las grandes apuestas en infraestructura para el desarrollo regional y nacional del actual gobierno.
Sin embargo, la propuesta aún carece del ‘visto bueno’ por parte de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), debido a sus profundos impactos en uno de los 24 ‘puntos calientes’ de biodiversidad en el mundo Y es que no solo serían los 3.600 metros de longitud y 20 metros de profundidad del puerto, sino también la construcción de las vías de acceso que atravesarían más de 200 kilómetros de selva virgen.