
El presidente nicaragüense Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo, saludan a sus simpatizantes durante una celebración del FSNL en Managua, en Julio de 2015. (AP Photo/Esteban Felix,File)
La transición democrática que los nicaragüenses iniciamos en 1990, y la pacificación tras una trágica guerra entre hermanos, se apoyaron en un cimiento esencial: elecciones honestas y transparentes. Fue el respeto a la voluntad popular lo que posibilitó, en nuestra historia reciente, abrir un período de libertades, leyes y derechos.
Hemos reiterado que elecciones periódicas, libres y transparentes, es el medio pacífico y civilizado de elegir autoridades y definir el rumbo de nuestra nación, respetando los derechos fundamentales de la ciudadanía nicaragüense, sin excepciones ni exclusiones.