Sentado a pocos metros del Parque Solar Girasol, la central fotovoltaica más grande de República Dominicana y el Caribe, Carlos Suazo se queja de que después de la instalación de la majestuosa infraestructura se ha incrementado el calor.
Al igual que Suazo, varios residentes en Yaguate, una localidad de la provincia San Cristóbal, al sudoeste del país caribeño, afirman que “el caliente se ha multiplicado” debido a la presencia de esos 268,200 paneles solares que quedan casi enfrente de sus casas.
Esta es una de las nueve plantas fotovoltaicas que hasta el momento operan en República Dominicana, donde se vive un “boom” en el desarrollo de proyectos de energía solar y eólica para cumplir con la meta nacional de que para 2025 las fuentes renovables representen el 25% de la generación de electricidad.