
A pesar de la represión que sufrieron, y de las dificultados que todavía tienen hoy para llevar a cabo su activismo en Rusia, la banda Pussy Riot continúa su denuncia contra los abusos del régimen de Putin con toda su energía.
En un encuentro con la prensa en Belgrado, previo a su actuación en un club sobre el Danubio, la líder de la banda, Maria Alyokhina, conocida como Masha, tiene muy clara la misión del grupo.
“Yo creo que el arte está cambiando el mundo. Y puede cambiar el país. Y esto porque el arte es el único campo en donde pueden plantearse de verdad las cuestiones incómodas que los políticos nunca plantearán”, dijo Masha. Hasta qué punto esto es así queda en evidencia cuando se asiste a su show en directo: realmente la banda es campeona del artivismo.