Si bien los visados vinculados al empleador están cada vez más extendidos como herramienta de control de la inmigración, su ejemplo más extremo sigue siendo el sistema de Kafala en los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Kuwait y Omán). Salvo una minoría insignificante, todos los trabajadores extranjeros del CCG están sujetos a la Kafala. Esto significa que sólo pueden entrar, trabajar y permanecer si cuentan con el patrocinio de un ciudadano o una empresa.
El sistema de Kafala no es simplemente un marco de visados, como lo son los permisos para trabajadores temporeros en otros países. Comprende códigos jurídicos de varias jurisdicciones independientes, prácticas culturales y leyes blandas.
Esto hace que la abolición de la Kafala sea especialmente difícil, pero difícil no es lo mismo que imposible. La Kafala puede abolirse. Para ello, sin embargo, se necesita el compromiso y los esfuerzos concertados de los organismos locales, nacionales, multilaterales e interinstitucionales, yendo todos en la misma dirección.