Mark Wishnie estuvo encantado cuando escuchó la noticia: Joe Biden anunciaba su apoyo a una inversión de 50 millones de dólares para el proyecto de explotación maderera que Wishnie dirige desde su puesto en el mayor banco de inversión de América Latina.
El discurso, pronunciado por el presidente estadounidense el 20 de abril en el Foro de las Principales Economías sobre Energía y Clima, impulsó una campaña de financiación de 1.000 millones de dólares por parte de Timberland Investment Group (TIG), una filial de BTG Pactual valorada en 5.600 millones de dólares que compra grandes extensiones de terreno para cultivar y talar árboles como cartera de inversión.
Biden prometió fondos procedentes de la Corporación Financiera Internacional de Desarrollo de Estados Unidos para conservar la Amazonia y otros biomas latinoamericanos críticos. El Congreso aún tiene que aprobar los fondos. Pero si se aprueba, la inversión se destinará en gran parte a la producción masiva de eucalipto en la sabana del Cerrado de Brasil, según Mongabay.