
Familiares de padres afectados por la deportación de sus hijos, junto a organizaciones comunitarias y aliados, protestan ante la Corte de Inmigración en Nueva York, el 15 de junio de 2018. Foto Erik McGregor / Sipa USA / PA Images. Todos los derechos reservados.
Bajo el sol del mediodía, en alerta por una hola de calor, cuatro hombres con piel rojiza y ropas sucias llevan a un perro enorme al veterinario. El termómetro marca 40º centígrados, y subiendo, y se anuncia la llegada de “Tiempo peligrosamente caluroso” para los próximos días.
"Parece un golpe de calor", dice la recepcionista, encogiéndose de hombros, y los presentes no parecen esperanzados. Alguien ofrece traducción al Español, pero al personal no le interesa. A los hombres, que cargan al Gran Danés –un mastín algo mezclado –insensible, con la piel floja colgando pesadamente –se les dice que pasen "por la puerta de atrás", y desaparecen detrás de un portón pesado.