Pedro Trigo Durá es jesuita venezolano de origen español. Es uno los teólogos más reconocidos de América Latina. En esta entrevista habla de amnistía e impunidad, por el momento; crítica a esa izquierda latinoamericana que todavía apoya al gobierno de Nicolás Maduro y señala el camino largo de la emancipación.
José Zepeda: Cuando se producen crisis políticas, sociales, económicas y culturales como la que vive Venezuela, no hay respuestas sencillas a la complejidad. Pero ¿cuáles son algunas de las claves principales para entender lo que pasa en su país?
Pedro Trigo: Venezuela vivió en los años 60 un momento estelar, en donde, por única vez en la historia, el pueblo y las élites marcharon en la misma dirección histórica. El Estado era realmente policlasista. Al pueblo le dio educación, salud y seguridad a la altura del tiempo. Y ayudó a los empresarios que querían tener seguridad social. El país estaba en una dinámica impresionante. Eso duró más o menos dos décadas, aunque ya a comienzo de los 70 Rafael Caldera, basó su campaña presidencial en la promoción popular con organizaciones de base, que era lo que correspondía en ese momento histórico. Cuando llegó al gobierno sus compañeros de partido le dijeron que eso era fomentar el comunismo y casi le obligaron a que no hiciera nada. Algo hizo, pero poco.