
Una mujer con unas gafas con los colores de la bandera de España. AP Photo/Manu Fernandez
El viernes 24 de junio, muy temprano, al final de la verbena de San Juan, que marca en España el inicio del solsticio de verano, una enorme onda expansiva proveniente del Brexit golpeó la costa española. Este año, el país gastó 18 millones de Euros en pirotecnia, en un ambiente festivo alimentado por las buenas expectativas económicas (el PIB en España viene creciendo al 3%) y un verdadero optimismo sobre la posible llegada del cambio político con las elecciones a celebrar ese domingo, 26 de Junio.
A lo largo de los últimos ocho años, más o menos, millones de ciudadanos de las clases medias han luchado por mantenerse a flote, mientras muchos jóvenes han tenido que abandonar su país en busca de oportunidades –muchos de ellos hacia el Reino Unido. Pero ahora, y gracias a una pelea por el poder entre dos ambiciosos políticos británicos de derechas, su futuro está en peligro, y las perspectivas de un cambio progresista en España se han desvanecido.