Muu Magaddibala | Alta mar
Las aguas de color verde esmeralda que se mezclan con el azul claro infinito del mar Caribe parecieran trazar el camino que el pueblo Gunadule ha transitado a lo largo de su historia desde las profundas selvas del Darién hacia las islas que bordean Panamá. Con esa reflexión, Olowaili Green y Edilma Prada (comunicadoras del equipo intercultural de Agenda Propia) iniciamos el recorrido al territorio ancestral Capurganá o Tierra del Ají, ubicado entre Colombia y Panamá, al encuentro de las Dule Omegan, mujeres Dule.
A inicios de marzo de 2020, en una cálida mañana de unos 19 grados centígrados, salimos de la comunidad de Ibgigundiwala, Caimán Nuevo (Necoclí, Antioquia) hacia el puerto de Necoclí, ubicado a unos pasos de una calle comercial y zona de restaurantes del pueblo. Una vez allí, nos embarcamos en un yate público junto con unos 50 pasajeros, la mayoría extranjeros y algunos colombianos. Nuestro destino era Capurganá en el vecino departamento del Chocó, corregimiento turístico del municipio de Acandí, ubicado sobre el Golfo de Urabá.
Mientras avanzaba el recorrido y nos mojaba el agua salada de las grandes olas que se estrellaban contra la embarcación, Olowaili aprovechó para explicar que para su pueblo Gunadule “la mar” es “la abuela”.