
Mapa de la cuenca del río Amazonas en América del Sur. Wikimedia Commons. Algunos derechos reservados.
La crisis actual de Brasil no puede reducirse a un fenómeno puntual de mera índole política o económica. Sus orígenes o raíces deben buscarse en su pasado histórico próximo y remoto, y en la diagramación espacial y geográfica de su expansionismo territorial, de su colonialismo interno, y de su malversada representación política y gestión empresarial.
Este pasado histórico, condicionante de la crisis actual, tampoco se debe reducir exclusivamente a las fronteras brasileñas, pues alcanza también a todos sus vecinos de la cuenca chaco-amazónica, y tiene por tanto en su matriz histórica una dimensión espacial, que pone en tela de juicio la subsistencia de los nacionalismos y chauvinismos sudamericanos, que no supieron o no quisieron encarar obras de infraestructura hidráulica que conectaran sus cuencas interiores. Sin embargo, estas cuencas fueron explotadas por represas hídricas para extraer electricidad que era reenviada a los centros del litoral marítimo. En el caso específico del Brasil, esta sobreexplotación hídrica fue en perjuicio del medio ambiente y de la navegación fluvial, incurriendo sus autoridades en omisiones dolosas que deberían ser punibles por la justicia brasilera.