El 16 de mayo, cientos de indígenas viajaron desde diferentes regiones de la Amazonía ecuatoriana a Quito para exigir respeto por la histórica sentencia del 26 de abril, en la que el pueblo Huaorani de Ecuador defendió con éxito medio millón de hectáreas de territorio indígena en la selva amazónica de la explotación extractivista.
Al cabo de dos semanas de deliberaciones, la histórica decisión del panel de tres jueces de la Corte Provincial de Pastaza suspendió de manera inmediata e indefinida los planes de subastar alrededor de 180.000 hectáreas del territorio indígena huaorani a las compañías petroleras. Esto representa un gran revés para el gobierno ecuatoriano.
El área total de tierra que el fallo protege, al menos por ahora, es mucho más grande incluso que la tierra que estaba en subasta. Según Amazon Frontlines, un organización de defensa del medioambiente que asistió al caso legal de los Huaorani, "El veredicto también interrumpe la subasta contemplada de 16 bloques petroleros que cubren más de 7 millones de hectáreas de territorio indígena al proporcionar un precedente legal válido para otros pueblos indígenas a lo largo de la Amazonía ecuatoriana".