Desde tierras del resguardo Ishu Awá, muy cerca de la costa del Pacífico colombiano, en el corregimiento Cofanía Jardines de Sucumbíos, en Ipiales, Nariño, límites con Putumayo, lugar donde sus abuelos llegaron hace 30 años, desplazados por la violencia derivada del conflicto con las guerrillas, hablan Noel Amílcar Chapues Guevara y Julio Ricardo Solarte Ascuntar, líderes indígenas Awá.
“En nuestros territorios avanza el ingreso de distintas personas y empresas que están explotando recursos como el oro, el coltán (tierras negras), el agua, el petróleo y la madera”, advierten ambos, mientras se graban en video con sus celulares con la esperanza de que su voz se escuche, y más en estos tiempos donde la pandemia los golpea y los aísla.
Los indígenas Awá, cuenta Julio, acumulan varias etapas históricas huyendo de sus tierras ancestrales de las áreas selváticas del litoral Pacífico de Ecuador y de Colombia, como consecuencia de distintas violencias que se remontan a la época de la colonia y llegan hasta el conflicto armado colombiano. Obligados a desplazarse de un lugar a otro, los Awá no tienen un territorio propio, y sus asentamientos muchas veces son de carácter temporal y muy reducidos. Este pueblo binacional, en la actualidad, habita en un área de 610.000 hectáreas en la zona andino amazónica del cordón fronterizo, de las cuales 480.000 están en Colombia y 116.640 en Ecuador.