El 27 de septiembre, la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico (JSF) anunció un plan de reestructuración de deuda que reduciría la deuda de $129 mil millones de la isla-territorio ($72 mil millones en bonos y $57 mil millones en obligaciones de pensiones) en 33 % y proveería una salida de la bancarrota.
“Luego de más de una década de decadencia económica y desorden fiscal, luego de que miles de puertorriqueños hayan abandonado la Isla para encontrar prosperidad económica en otros lugares, hemos alcanzado un punto crucial,” dijo el presidente de la JSF José Carrión III luego de someter el plan.
Mientras que esto pudiera parecer como un alivio a la Isla que todavía se recupera del Huracán María, solo deja más problemas para Puerto Rico, requiriendo más austeridad para mantener los pagos, mientras ignora las políticas que promoverían la sostenibilidad económica.