Alrededor de 1.200.000 migrantes de Venezuela se encuentran hoy en Colombia. La crisis social y económica en Venezuela los empuja en busca de mejores opciones de vida, que al final parecen difusas en un país que se esfuerza por brindar soluciones, pero que no consigue integrarlos efectivamente en la sociedad.
Entender la migración en números, sin embargo, nos aleja de una realidad más cotidiana, esa de miles de familias que llegan sin dinero, con niños, muchas veces atravesando ríos y caminando por trochas.
Son personas que en muchas ocasiones no tienen forma de regularizar su estatus migratorio en Colombia, y por tanto no pueden aspirar a un empleo en el mercado formal, afiliarse al sistema de salud pública, ni contar con el respaldo estatal como garante de sus derechos.