Este artículo es producto de la alianza entre Cosecha Roja y DemocraciaAbierta. Lea el contenido original aquí.

Foto: María Belén Garófalo
La presencia de armas de fuego en los barrios más vulnerados de Santa Fe, Argentina, forma parte de un mercado ilegal cuya lógica es circular: ingreso a través de líderes territoriales que la venden a jóvenes o se las entregan a cambio de favores, retención o encarcelamiento de otros pibes con pedido de armas como pago de fianza y vuelta a introducirlas mediante punteros o narcos. Solo un actor social puede llevar a cabo este accionar con total impunidad.