"Será mutilante", dice el activista Yoelkis Torres Tápanes. Es el fundador y coordinador general de AfroAtenas, una iniciativa social para transformar su comunidad, por ambicioso que parezca. "Mutilante", repite, bajando la voz, en referencia al nuevo Código Penal que entró en vigor el pasado diciembre.
La ley establece penas de cuatro a diez años para quienes reciban recursos extranjeros para "sufragar actividades contra el Estado cubano y su orden constitucional". Algunos expertos señalan que esto va dirigido especialmente a activistas y periodistas independientes. AfroAtenas cuenta entre sus patrocinadores con la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), y la embajada de Canadá en Cuba.
En medio de una abrumadora crisis económica, la situación promete empeorar. De hecho, en los últimos meses varios activistas han tenido que abandonar el país como consecuencia de las amenazas y el acoso. Semejante carga deja una huella psicológica e incluso física que le ha llevado a cuestionarse muchas cosas, entre ellas quedarse en la isla.