El río Maipo está explotado a lo largo de todo su recorrido: en la cordillera, donde nacen las aguas que alimentan a la mitad de la sociedad chilena, sus afluentes fueron entubados; en su desembocadura, un proyecto de megapuerto podría transformar su morfología; entre ambos puntos, la extracción de áridos, el sobreotorgamiento de derechos de agua y la contaminación, generan un escenario alarmante. No parece que esto sea sostenible en el tiempo para la región más habitada del país.
La mitad de los chilenos
Los recientes estragos causados por el repentino aumento de los caudales del río Maipo, entre otros ríos de la Región Metropolitana (RM) y la zona centro de Chile, nos hicieron olvidar por un momento el grave déficit hídrico que atravesamos. Camino a un catorceavo año de sequía, de no tomarse medidas con miras al futuro cercano, el principal río de la cuenca más habitada de Chile podría enfrentar problemas irreversibles que afectarían directamente a más de 7 millones de personas.
El río Maipo nace a los pies del volcán del mismo nombre, a unos 5000 metros de altitud en la cordillera de los Andes y desemboca en el océano Pacífico, recorriendo unos 250 km, y recibiendo aguas de afluentes de distintos tamaños, como las del río Mapocho, que cruza la capital del país.